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4 dias despues de inseminacion

¿Estás embarazada? Cuándo y cómo hacer un test de embarazo

Ante la falta de menstruación o tras un tratamiento de reproducción asistida, muchas mujeres desean confirmar la sospecha de gestación mediante un test de embarazo, método que permite, con un alto margen de seguridad, saber si está embarazada o no.

¿En qué consiste un test de embarazo?

Un test de embarazo detecta la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG por sus siglas en inglés), también conocida como hormona del embarazo, ya sea en sangre o en orina. La gonadotropina coriónica humana es una hormona producida por el trofoblasto, un grupo de células presente ya en los primeros días de desarrollo del embrión, que originará la placenta. Esta hormona comienza a producirse tras la implantación del embrión y se mantiene en niveles elevados durante el primer trimestre de gestación.

¿En sangre o en orina?

El test de sangre se realiza en un laboratorio y puede detectar el embarazo incluso antes de la primera falta de menstruación. Las pruebas cuantitativas (en sangre periférica) pueden detectar niveles de hCG tan pequeños como 1 mIU/mL, mientras que las pruebas de orina requieren de 20 a 100 mIU/mL, según la marca. Se puede obtener un resultado preciso en pocas horas.

En la mayoría de los laboratorios, se considera como embarazo valores superiores a 25 mUI/ml de B-HCG en sangre. Niveles inferiores a 5 mUI/ml, significan que no hay embarazo en curso y valores intermedios, requerirán repetir la prueba con un margen de tiempo de al menos 48 horas.

El test de orina se puede comprar en la farmacia sin receta para realizar en casa. Consiste en una tira absorbente, normalmente presentada dentro de un cartucho plástico, que reacciona ante la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana en la orina.

Tienen una fiabilidad de entre el 75 y el 97 por ciento si el resultado es negativo, mientras que si el resultado es positivo la fiabilidad es del 99 por ciento.

Los hay con mayor sensibilidad que otros, según la marca. Lo ideal es utilizar las que detecten la concentración más baja de hCG. Por ejemplo, una prueba que dice detectar hCG a 20 mIU/ml (miliUnidades Internacionales por mililitro de orina) será más sensible que una que dice detectarla a 50 mIU/ml.

El resultado del test de orina: cada marca tiene un sistema de lectura de resultados diferente. El más habitual es el de las dos rayas para positivo, aunque sean tenues. Una de ellas indica si se ha realizado bien la prueba y la otra indica la presencia de la hormona de embarazo en sangre. Por tanto, la presencia de una sola raya indica que el test se ha hecho bien y el resultado es negativo.

Algunos test, en cambio, incorporan una pequeña pantalla digital en la que se indica el resultado y las semanas de gestación. En cualquiera de ellos, si no apareciera ningún resultado, lo más probable es que el test esté mal realizado, por lo que habrá que repetir la prueba.

¿Cuándo es el mejor momento para realizar la prueba de embarazo?

Ante cualquier retraso en la menstruación, la primera prueba a realizar es un test de embarazo.

Sin embargo, si lo que queremos es comprobar si hay gestación tras un tratamiento de reproducción asistida, el momento oportuno dependerá del tipo de tratamiento realizado.

Si la técnica utilizada ha sido inseminación artificial, la prueba de embarazo debería realizarse 16 días después de la inseminación, para que la sensibilidad del test sea mayor. Si, en cambio, el tratamiento realizado ha sido una transferencia de embriones, el test de gestación debería realizarse 14 días después, pudiéndose adelantar a 12 días si los embriones transferidos son blastos (embriones de 5 días).

¿Síntomas después de una transferencia embrionaria con beta positiva?

Después de la transferencia embrionaria, la mayoría de las pacientes están especialmente pendientes de todos los nuevos síntomas que experimentan para saber si han logrado el embarazo. En este artículo os contaremos si existe algún síntoma después de la transferencia embrionaria que sea indicativo de que el resultado del análisis de la beta-hGC será positivo y, por tanto, de que se ha conseguido el embarazo.

¿Después de la transferencia embrionaria hay síntomas indicativos de que el resultado de la beta será positivo?

La betaespera es el periodo que transcurre desde la inseminación artificial o la transferencia de los embriones a la cavidad uterina hasta que se realiza el análisis de la hormona beta-hCG, es decir, la prueba de embarazo. Se trata de uno de los momentos más emocionalmente complicados para muchas de las pacientes, ya que desean descubrir ya si han logrado el tan deseado embarazo.

Esto hace que quieran saber si alguno de los síntomas que sienten puede significar que lo han conseguido o si por el contrario el tratamiento no ha ido bien. Entre los síntomas más frecuentes en este periodo encontramos:

  • Somnolencia y cansancio.
  • Mareos y náuseas.
  • Senos hinchados y con mayor sensibilidad.
  • Retención de líquidos.
  • Problemas intestinales.

Sin embargo, todos estos síntomas pueden ser producto de la medicación hormonal que se ha administrado para la estimulación ovárica o la preparación endometrial. Sobre todo, se darán en los casos en que se realice un ciclo de fecundación in vitro (FIV) en fresco con óvulos propios, ya que las dosis hormonales administradas serán mayores. Os contamos en qué consiste este tratamiento aquí.

Por tanto, no son informativos de si se ha logrado el embarazo o no. Esto significa que puede que una mujer tenga todos estos síntomas sin estar embarazada y que otra no presente ninguno y que sí que lo esté, incluso de gemelos. El único signo que será indicativo inequívoco de que no se ha logrado el embarazo será un sangrado vaginal abundante y continuado: la menstruación.

Si quieres saber más sobre cuáles son los primeros síntomas que puedes experimentar durante el embarazo, encontrarás más información en este enlace: ¿Cuáles son los primeros síntomas de embarazo?

¿Cómo puedo saber si estoy embarazada?

El método más fiable para saber si se ha logrado el embarazo es mediante el análisis de los niveles de la hormona beta-hCG en sangre. Esta prueba de embarazo puede realizarse a partir de que hayan transcurrido 14 días de la inseminación artificial o de la punción ovárica (o el día equivalente en los casos que se transfieren embriones congelados).

Es muy importante no realizar este test antes, ya que no su resultado no es fiable hasta ese día: podrían haber falsos positivos o falsos negativos si se hace precozmente.

En este artículo encontrarás más datos sobre este análisis: Valores beta FIV, ¿qué son y cuáles son los niveles de referencia?

Para confirmar el embarazo, se realizará una ecografía a partir de la 5ª semana de embarazo, momento en el cual ya será posible visualizar el saco gestacional y el vitelino.

Síntomas de una Betaespera positiva

¿Notaremos algún síntoma durante la betaespera para saber si ha sido positiva?

Durante la betaespera es habitual que la paciente tenga ansiedad e inquietud por conocer el resultado de la FIV. Desafortunadamente no hay ningún síntoma preciso que pueda garantizar el resultado del ciclo de FIV.

Muchos de los síntomas habituales tras un ciclo de FIV, como somnolencia, náuseas, retención de líquidos o hinchazón intestinal, se producen por los altos niveles hormonales habituales después de un tratamiento de reproducción asistida, y pueden confundirse con los síntomas de un embarazo a pesar de no estar embarazada.

Durante esta betaespera es tan normal presentar alguno de estos síntomas como no. Es por ello que durante esta fase de espera se genere mucha incertidumbre, ansiedad y estrés, lo que no beneficia en absoluto al resultado positivo de la FIV. Para conocer si la betaespera ha sido positiva, solo queda esperar esas dos semanas pacientemente a los resultados de las pruebas de embarazo.

Consejos para aliviar la espera

El fuerte estrés emocional que genera la espera de los resultados no es adecuado para el éxito del tratamiento. Es aconsejable seguir con nuestra rutina y trabajo diario, aunque es importante evitar grandes esfuerzos físicos o situaciones de riesgo.

En cualquier caso, es importante seguir algunas pautas para relajarse, como por ejemplo ocupar el tiempo con actividades que nos ayuden a no pensar constantemente en el embarazo, darse algún capricho o hacer planes tanto si se consigue el embarazo como si no, y especialmente no intentar reconocer síntomas de embarazo.

Tratamientos de fertilidad: ¿qué esperar o no esperar en las dos semanas de espera antes de la prueba de embarazo?

Por el Dr. Raúl Olivares.

Este artículo también podría titularse «las dos semanas más largas», porque para alguien involucrado en uno de los tratamientos de fertilidad, estas dos semanas lo son. Las dos semanas de espera son las que transcurren entre la transferencia de embriones y la prueba de embarazo.

Vamos a explicar las cosas que pueden o no pueden ocurrir durante este período, los síntomas o signos que pueden aparecer y si pueden ser de buen o mal pronóstico. También veremos cuándo se puede hacer la prueba de embarazo para que sea positiva (y no sea un falso positivo) y más cosas interesantes.

El mejor consejo que se puede dar a una paciente durante estas dos semanas es que intente tomarse las cosas con calma y que lleve una vida normal. Así, una vez que se ha establecido cómo debe tomarse este período (tomarse las cosas con calma) Vamos a repasar los diferentes aspectos de esta quincena.

1. Reposo

A menudo les digo a mis pacientes que después de la transferencia de embriones están «técnicamente embarazadas», aunque el embrión aún puede tardar dos o tres días en implantarse (dependiendo de si la transferencia se realiza dos o tres días después de la obtención de los óvulos). Por esta razón los consejos son los mismos que los que se dan a las mujeres embarazadas: evitar realizar grandes esfuerzos físicos y situaciones de riesgo (no es el mejor momento para empezar a practicar bicicleta de montaña). Aparte de estas pequeñas limitaciones se les permiten hacer de todo. Algo que ya no es discutible y que no está demostrado es que el reposo absoluto aumente las tasas de embarazo. En cualquier caso, se aconseja un par de horas de reposo relativo para reducir las contracciones del útero que puede haber después de la transferencia embrionaria. Por lo que respecta al trabajo (y aquí incluimos los viajes en avión), si van a continuar trabajando en el caso de que la prueba sea positiva, creo que es mejor continuar trabajando durante estos días. Al final, la prueba es positiva una vez el embrión se ha implantado unos diez días antes, por lo que la situación es la misma antes que después del test de embarazo. Por ello no tiene sentido pasar 15 días de reposo absoluto (como algunos médicos recomiendan) y si la prueba es positiva volver a la vida normal cuando en realidad nada ha cambiado una vez el test es positivo.

2. Estrés

Seguimos con el tema más difícil y controvertido. En las páginas de Google puedes encontrar muchos artículos que dicen que el estrés no afecta al resultado (British Medical Journal) y otros que dicen que sí (Fertility and Sterility). Para nosotros el estrés es inherente a cualquier tratamiento de fertilidad. Es imposible no sentirse estresado cuando el día que has estado esperando, el día del test de embarazo, el día que vas a quedar embarazada, está a la vuelta de la esquina. Así que no creemos que el estrés reduzca las tasas de embarazo, creemos que «pertenece a los tratamientos» y que es imposible no experimentarlo antes de la prueba de embarazo. Otra cosa es cómo hacer frente a este estrés, y cómo se sienten las pacientes durante todo el tratamiento. Aquí es donde el apoyo psicológico y los procedimientos como la acupuntura (dedicaremos un artículo completo a este procedimiento) y las medicinas alternativas pueden ayudar mucho.

3. Los síntomas y signos

Estoy seguro que la mayoría de nuestros lectores han conocido a alguien que se sentía absolutamente embarazada antes de un test de embarazo negativo o a alguien que no tenía síntomas y estaba embarazada de gemelos. Desafortunadamente no hay ningún síntoma ni signo que pueda predecir el resultado del ciclo. Sobre todo porque la mayoría de los síntomas habituales (somnolencia, náuseas …) y signos (retención de líquidos, hinchazón intestinal…) de un embarazo temprano son producidos por hormonas, y los niveles de estas hormonas son muy altos después de un tratamiento de fertilidad; lo suficientemente altos como para imitar lo que ocurre en un embarazo a pesar de no estar embarazada.
Afortunadamente sucede exactamente lo mismo con las «supuestas» malas señales (calambres, sangrado, o simplemente «no notar ningún síntoma en absoluto»). Sobre todo después de una fecundación in vitro no es raro tener los ovarios grandes debido a la estimulación ovárica e incluso pueden aumentar algo de tamaño si ha embarazo. El aumento del tamaño de los ovarios puede hacer que la paciente sienta como si le fuera a venir la regla y tener calambres y no ser una mala señal sino todo lo contrario. Algo similar ocurre con respecto al sangrado que presentan algunas pacientes unos días antes de la prueba de embarazo. Es el denominado “sangrado de implantación» que puede tener lugar después de un tratamiento de fertilidad y, aunque cuanto más cerca se produzca del día de la prueba de embarazo más improbable es que el test de embarazo sea positivo, a veces las pacientes piensan que es la regla y no son más que pérdidas de implantación.

4. Prueba del embarazo

En este caso existen diferencias entre los ciclos estimulados (fecundación in vitro o inseminación artificial) y los que utilizan un tratamiento hormonal sustitutivo (donación de óvulos y ciclos de congelados) ya que en el primer grupo la betaHCG, la hormona que detecta el test de embarazo, se utiliza para desencadenar la ovulación y puede detectarse en la sangre hasta 10 días después de su administración lo que puede provocar un falso positivo si la prueba se realiza muy pronto. También el test positivo puede detectarse antes dependiendo del número de embriones que hayan implantado, así, con más de un saco gestacional en general los niveles son más altos y pueden detectarse antes. Sin embargo hay que ser paciente y esperar hasta los 14 días después de la obtención de los óvulos (o de la transferencia de congelados o de un ciclo de donación) ya que antes puede ser falsamente negativa y estar realmente embarazada. Hay que esperar estas 2 semanas, sí o sí.

Y eso es todo por ahora. Estoy seguro de que os surgirán más dudas y como siempre os digo no dudéis en preguntarlas. Haremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudarte a hacer frente a las 2 semanas de espera.

Inseminacion artificial conyugal

¿En qué consiste la inseminación?

La inseminación artificial intrauterina es una técnica sencilla, rápida (dura escasos minutos) y prácticamente indolora. Se realiza en la misma consulta y no son necesarios ni el ingreso en clínica ni la anestesia.

Una única inseminación por el ciclo es suficiente si se realiza en el momento adecuado; es decir, en el momento de la ovulación. Para ello es imprescindible proceder a una serie de controles de ovulación con ecografía y análisis de orina o sangre que permiten determinar el día de la ovulación con la máxima exactitud.

Muestra de semen

El día de la inseminación se recoge la muestra de semen las normas para la recogida de la muestra son las siguientes:

  • Abstinencia sexual de 3-5 días anteriores a la recogida de la muestra.
  • El semen debe de obtenerse por masturbación, y se debe entregar en un recipiente estéril de boca ancha (como los de análisis de orina) que previamente se le habrá entregado o que puede adquirir en una farmacia.
  • Es importante recoger todo el eyaculado sin que se pierda parte del semen.
  • La muestra de semen puede recogerse en del mismo centro ya que se dispone de salas de obtención específicamente habilitadas para ello. En caso de recoger la muestra fuera del centro, es importante entregarla en el Laboratorio de Andrología en un plazo máximo de una hora.
  • En el momento de la entrega de la muestra se debe notificar cualquier medicación que se esté tomando o si ha padecido algún proceso febril.

Una vez en el laboratorio, la muestra se procesa mediante gradientes de densidad que permiten seleccionar los espermatozoides de mejor movilidad. Esta suspensión final de espermatozoides (0.2ml) es la que se utilizará para la inseminación depositándola en el interior del útero de la mujer.

Cuando por razones excepcionales se prevea que el varón no podrá obtener la muestra de semen el día de la inseminación, es aconsejable comentarlo con el ginecólogo para valorar la posibilidad de congelar una muestra de semen previamente al ciclo de Inseminación.

El proceso de congelación y descongelación puede afectar la viabilidad de algunos espermatozoides, por lo que no es aconsejable la criopreservación de muestras de semen que presenten una oligoastenozoospermia severa. La congelación debe realizarse como mínimo de 3 a 5 días antes de la inseminación, previa profilaxis antibiótica para evitar una posible contaminación de la muestra.

Después de la inseminación

Después de la inseminación la mujer permanece en reposo durante 10-15 minutos. Ese día se recomienda una vida tranquila sin baños de inmersión ni relaciones sexuales. Al día siguiente puede reiniciar su vida normal evitando grandes esfuerzos.

En ocasiones, en los días posteriores a la inseminación, se presenta alguna pequeña pérdida de sangre o algún ligero dolor abdominal que no tienen ninguna importancia siempre que sean de carácter leve.

Fecundación in vitro (FIV)

Normalmente, un óvulo y un espermatozoide se fecundan dentro del cuerpo de una mujer. Si el óvulo fecundado se fija o adhiere al revestimiento del útero y sigue creciendo, nace un bebé aproximadamente a los 9 meses, un proceso llamado concepción natural o sin ayuda.

La FIV es una forma de tecnología de reproducción asistida (ART, por sus siglas en inglés). Esto quiere decir la utilización de técnicas médicas especiales para ayudar a una mujer a quedar embarazada. Se usa muy frecuentemente cuando han fallado otras técnicas de fecundación menos costosas.

Existen cinco pasos básicos para la FIV:

Paso 1: Estimulación, también llamada superovulación

  • A la mujer se le administran medicamentos, comúnmente llamados fármacos para la fertilidad, con el fin de incrementar la producción de óvulos.
  • Normalmente, una mujer produce un óvulo por mes. Los fármacos para la fertilidad hacen que los ovarios produzcan varios óvulos.
  • Durante este paso, la mujer será sometida a ultrasonidos transvaginales regulares para examinar los ovarios y a exámenes de sangre para verificar los niveles hormonales.

Paso 2: Retiro del óvulo

  • Se lleva a cabo una cirugía menor, llamada aspiración folicular, para retirar los óvulos del cuerpo de la mujer.
  • El procedimiento casi siempre se realiza en forma ambulatoria en el consultorio médico. A la mujer se le administran medicamentos de tal manera que no sienta dolor durante el procedimiento. Utilizando imágenes de ultrasonido como guía, el proveedor de atención médica introduce una aguja delgada a través de la vagina y dentro del ovario y los sacos (folículos) que contienen los óvulos. La aguja se conecta a un dispositivo de succión, que extrae los óvulos y el líquido fuera del folículo, uno a la vez.
  • El procedimiento se repite para el otro ovario. La mujer puede presentar algunos cólicos después de la cirugía, pero esto generalmente desaparece en cuestión de un día.
  • En pocas ocasiones, se puede necesitar una laparoscopia pélvica para retirar los óvulos. Si una mujer no produce o no puede producir ningún óvulo, se pueden utilizar óvulos donados.

Paso 3: Inseminación y fecundación

  • El espermatozoide del hombre se coloca junto con los óvulos de mejor calidad. La mezcla de espermatozoide y óvulo se denomina inseminación.
  • Los óvulos y el espermatozoide luego se almacenan en una cámara ambientalmente controlada. Generalmente, el espermatozoide entra en (fecunda) un óvulo unas cuantas horas después de la inseminación
  • Si el médico piensa que la probabilidad de fecundación es baja, se puede inyectar directamente el espermatozoide dentro del óvulo, lo cual se denomina inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés).
  • Muchos programas de fertilidad llevan a cabo, de manera rutinaria, el ICSI en algunos de los óvulos incluso si todo parece normal.

Mire éste video sobre:Inyección intracitoplásmica de espermatozoides

Paso 4: Cultivo del embrión

  • Cuando el óvulo fecundado se divide, se convierte en un embrión y el personal de laboratorio lo vigilará regularmente para asegurarse de que esté creciendo de manera apropiada. En aproximadamente 5 días, el embrión tiene varias células que se están dividiendo activamente.
  • Las parejas que tienen un riesgo alto de transmitir un trastorno genético (hereditario) a un hijo pueden contemplar la posibilidad de hacerse un diagnóstico genético preimplantatorio (PGD, por sus siglas en inglés). El procedimiento se hace aproximadamente de 3 a 4 días después de la fecundación. Los científicos del laboratorio retiran una sola célula de cada embrión y examinan el material en búsqueda de trastornos genéticos específicos.
  • De acuerdo con la American Society for Reproductive Medicine (Sociedad Estadounidense para la Medicina Reproductiva), el PGD puede ayudar a los padres a decidir qué embriones implantar, lo cual disminuye la probabilidad de transmitirle un trastorno al hijo. La técnica es polémica y no se ofrece en todos los centros médicos.

Paso 5: Transferencia del embrión

  • Los embriones son colocados dentro del útero de la mujer de 3 a 5 días después del retiro y fecundación del óvulo.
  • El procedimiento se hace en el consultorio del médico mientras la mujer está despierta. El médico introduce un tubo delgado (catéter) que contiene los embriones dentro de la vagina a través del cuello uterino hasta el interior del útero. Si un embrión se pega (se implanta) en el revestimiento del útero y crece allí, se presenta el embarazo.
  • Se puede colocar más de un embrión dentro de la vagina al mismo tiempo, lo cual puede llevar a gemelos, trillizos o más. El número exacto de embriones transferidos es un asunto complejo que depende de muchos factores, especialmente la edad de la mujer.
  • Los embriones que no se utilizan se pueden congelar e implantar o donar en una fecha posterior.

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