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Acetona en orina

Tabla de contenidos

¿Qué es la acetona?

Nuestras células se nutren fundamentalmente de glucosa. Cuando, por diferentes circunstancias, el organismo no puede usar glucosa, recurre a otras fuentes de energía, principalmente a las grasas. En estos casos, con la utilización de las grasas, se producen cuerpos cetónicos que se eliminan por la orina y también a través de los pulmones; aparece entonces un aliento con olor característico como de frutas, la acetona.

Pueden ser diferentes las situaciones por las que puede aparecer acetona en la orina: vómitos prolongados, anomalías metabólicas como diabetes no controlada, enfermedades infecciosas, quemaduras u otros trastornos que ocurren con aumento del metabolismo, condiciones nutricionales anormales como ayunos, anorexia o dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos, etc.

¿Por qué aparecen los VÓMITOS ACETONÉMICOS en los NIÑOS?

En los niños es muy común la aparición de vómitos acetonémicos. Cuando el niño está enfermo con fiebre, como consecuencia de una infección, y comiendo poco, es probable que su organismo disponga de menos hidratos de carbono de los que necesita. En estas circunstancias, su organismo recurrirá a las grasas como combustible y se formará acetona, que aparecerá en la orina.

Con niveles de acetona elevados, se irrita el centro del vómito, que se encuentra a nivel cerebral. Para suprimir estos vómitos, se tiene que tratar la enfermedad de base; normalmente, al desaparecer la fiebre, aquéllos irán remitiendo.

Se deberán administrar líquidos para reponer la cantidad perdida, evitando una deshidratación, y es conveniente la administración, en la medida de lo posible y en pequeñas cantidades, de alimentos ricos en hidratos de carbono y sin grasas.

En el caso de pacientes DIABÉTICOS

En el caso de este tipo de pacientes, representa una descompensación del tratamiento. La glucosa, para entrar en las células y poder actuar de combustible, necesita la presencia de insulina.

  • Un paciente con diabetes pero con tratamiento equilibrado porque lleva una pauta de alimentación correcta, hace ejercicio y se administra insulina en dosis adecuadas a su situación, permite que su organismo funcione utilizando glucosa, y no se produce acetona.
  • En cambio, si este paciente diabético no está equilibrado y, por tanto, su glucosa es alta en sangre pero sin insulina suficiente para que la glucosa entre en las células para utilizarla, se presentará acetona en orina.

La presencia de acetona en orina se mide normalmente con tiras reactivas que tienen una zona impregnada de una sustancia química específica que, al reaccionar con ella, cambia el color de la tira. El cambio de color indica su presencia. Esta prueba no implica ninguna molestia, ya que se realiza únicamente con una micción normal. Los resultados generalmente clasifican la cantidad detectada como pequeña, moderada o alta.

Consejos

  • Las cetonas urinarias se miden normalmente con tiras reactivas que cambian de color cuando aquéllas están presentes.
  • Son diversas las situaciones en que las cetonas pueden estar presentes, y son estas enfermedades de base las que deberán tratarse.

Hay quien tilda a la dieta cetogénica de moda. Sin embargo, este patrón nutricional ha demostrado contar con evidencia científica y muchos aspectos positivos. No obstante, entrar en cetosis no es una cuestión baladí. Aunque no presenta peligro, podemos toparnos con otras consecuencias.

Algunas de estas pueden ser sensaciones y olores molestos. Otras pueden derivar en dolores de cabeza y, en el peor de los casos, muy raros, desmayos y problemas digestivos. ¿Cuáles son los conocidos como «efectos secundarios» de la dieta cetogénica?

Los principales efectos secundarios de la dieta cetogénica son…

La cetosis, bien llevada, no tiene por qué tener ningún tipo de consecuencia especialmente fuerte. La mayoría no debe pasar de efectos metabólicos beneficiosos que notaremos a la larga. Sin embargo, a veces sí podemos toparnos con algunas molestias.

  • El olor a «acetona»: la cetosis es un estado en el que el metabolismo de grasas se realiza por una vía distinta a la normal, donde se aprovecha mejor la cantidad total de energía que pueden aportar. En esta vía se producen cuerpos cetónicos. Los cuerpos cetónicos como la acetona o el acetoacetato tienen un olor muy característicos. Tanto es así que cuando ocurre un problema metabólico (como una hipoglucemia diabética mantenida) el olor empieza a apreciarse en el aliento y hasta puede que en el sudor. Esto indica un exceso de producción de cuerpos cetónicos. En otros casos, sin embargo, dicho exceso se produce de manera más controlada, y puede notarse en el aliento de las personas sin indicar un problema, sino solo un ajuste puntual. Si este olor persiste deberemos revisar cómo estamos llevando nuestra dieta.
  • Mucha más sed: como parte del sistema de regulación, la cetosis puede manifestarse con una gran sed. Esto mismo es lo que ocurre en el caso de la diabetes. En la cetosis, aunque el mecanismo es similar, ni las consecuencias ni las razones para que pase son las mismas. Eso sí, lo que nos está indicando el cuerpo es que necesitamos hidratarnos, y esta siempre es una señal a la que hay que hacerle caso.
  • Orina con olor a acetona: al igual que ocurre con el aliento y el sudor, los cuerpos cetónicos pueden detectarse, especialmente, en la orina. Esto se identifica con un fuerte olor a acetona a la hora de miccionar. En el caso de las mujeres este problema puede ser aún más desagradable.
  • ‘Keto crotch’: la vagina es un entorno muy delicado a nivel microbiológico. La cantidad de secreciones existentes, la humedad y la temperatura, permiten que un complejo sistema bacteriano conocido como flora vaginal proteja la mucosa. A veces, un desequilibrio provoca problemas varios. Ese es el caso de la «keto crotch» o entrepierna cetónica.

Aunque no se sabe exactamente qué la provoca, este desajuste y mal olor podría provenir de este cambio ecológico en la microbiota, lo que produciría no solo un olor a acetona sino otro más desagradable procedente de la actividad descontrolada de los organismos. Por el momento, las evidencias son solo prácticas, y ninguna científica.

Cuando la dieta cetogénica va mal…

El peor de los casos de la dieta cetogénica puede generar una serie de problemas mucho peores. Todos ellos están relacionados con el metabolismo, aunque es muy difícil alcanzar dicho estado.

  • Mareos y desmayos: Sobre todo si no estamos controlando bien nuestra dieta, podemos llegar a sufrir los efectos de mareos y desmayos varios por culpa de un desajuste alimenticio. La falta de azúcar en sangre, si todavía no hemos acostumbrado al cuerpo, puede manifestarse como una sensación de debilidad, malestar y hasta una pérdida de conocimiento. Esto puede darse al principio, aunque no es normal.
  • Irritabilidad: Otro aspecto más raro, pero menos peligroso, es la irritabilidad. Esto tiene su razón de ser en tus niveles de azúcar en sangre. Hay ciertas personas extremadamente sensibles al estrés fisiológico que supone, y para ellas, la dieta cetogénica es un disparador del mal humor.
  • Cetoacidosis: Esta manifestación es, en última instancia, un indicador de que algo va realmente mal. Es muy difícil alcanzar este estado, pero su aparición puede indicar un problema metabólico severo que deberemos atender de inmediato. La cetoacidosis consiste en la acidificación de la sangre por el exceso de cuerpos cetónicos, lo que puede resultar muy peligroso si se mantiene en el tiempo o si se alcanzan picos importantes.

La cetosis no es peligrosa, normalmente

Hay que dejar claro que, a pesar de los «efectos secundarios» de la dieta cetogénica, esta no es peligrosa, en principio. Lo único que hace es aprovechar nuestro propio metabolismo para maximizar sus beneficios. Esta frase, muy manida, está avalada por la evidencia científica en este caso.

Las dietas cetogénicas han demostrado en varios estudios ser eficientes a la hora de perder peso. Esto se basa en tres hechos. El primero es que esta dieta aprovecha las grasas de manera rápida, usando una vía más ineficiente. Ineficiente, en este caso, nos conviene porque indica que necesitamos más grasa para la producción de menos energía. El segundo es que impide la ingesta hipercalórica y la acumulación de grasas debido al exceso de hidratos de carbono.

El tercero, según apuntan algunos estudios, es que la dieta cetogénica ayuda a mantener los niveles de saciedad, ayudando a controlar mejor la ingesta en los pacientes que la practican. En definitiva, la dieta cetogénica promete una serie de beneficios bastante positivos, y los perjuicios o efectos secundarios parecen pocos a su lado. Eso no evita tener que prestar atención si notamos algunos de ellos, pero no es necesario tenerle un miedo injustificado.

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Cetonas en la orina: qué son, síntomas y qué hacer

La presencia de cuerpos cetónicos en la orina, también llamada cetonuria, normalmente indica que hay un aumento en la degradación de los lípidos para generar energía, debido a que la reserva de carbohidratos se ve comprometida, lo cual puede ocurrir en casos de diabetes descompensada, ayuno prolongado o dieta estricta por ejemplo.

La medición de los cuerpos cetónicos en la orina se solicita principalmente en personas con diabetes tipo 1 con el objetivo de evaluar la respuesta al tratamiento, Por ello, cuando el tratamiento con insulina no se lleva a cabo conforme a las indicaciones del médico, es posible observar una elevada cantidad de cuerpos cetónicos, lo que caracteriza a la cetonuria.

Causas de cetonuria

La presencia de cuerpos cetónicos en la orina puede ser resultado de varias situaciones, siendo las principales:

  • Diabetes tipo 1 descompensada;
  • Cetoacidosis diabética;
  • Ayuno prolongado;
  • Problema en el páncreas;
  • Práctica excesiva de ejercicio;
  • Dieta pobre en carbohidratos y rica en grasas;
  • Embarazo;
  • Vómito frecuente.

No en todos los casos la presencia de cuerpos cetónicos en la orina indican problemas, pudiendo señalar que la persona se encuentra en un régimen de dieta estricto o en ayuno, por ejemplo.

Sin embargo, cuando la presencia de cuerpos cetónicos se acompaña de síntomas o de una gran cantidad de azúcar en la sangre, puede indicar que la persona padece diabetes descompensada, siendo importante consultar a un endocrinólogo para que inicie el tratamiento lo antes posible, con el objetivo de evitar complicaciones.

Cómo se realiza el examen

La cantidad de cuerpos cetónicos en la orina puede medirse a través de un examen de orina convencional, en el que se puede observar cambio en el color de la tira reactiva utilizada en esta prueba, indicando cetonuria.

Sin embargo es importante que este valor se confirme por medio de otro examen de orina o de una análisis de sangre, debido a que la persona puede encontrarse deshidratada, por ejemplo, alterando el resultado, pudiendo arrojar un falso positivo, o falso negativo cuando la persona ha bebido mucha agua.

Conozca cómo se realiza el examen de orina y cómo prepararse.

Síntomas de cuerpos cetónicos en la orina

Normalmente cuando hay cuerpos cetónicos en la orina, también pueden encontrarse en la sangre, situación que es conocida como cetosis. Es posible identificar la presencia de cuerpos cetónicos por medio de la manifestación de algunos síntomas, como sed excesiva, ganas frecuentes de orinar, aliento con sabor metálico y náuseas, por ejemplo. Conozca más sobre los síntomas de la cetosis.

¿Qué hacer?

Es importante que el exceso de cuerpos cetónicos tanto en la orina como en la sangre sea evaluado y tratado por un médico, ya que su acumulación en la sangre puede tener consecuencias en la salud, como deshidratación, desequilibrio electrolítico, acidosis, e incluso, coma.

A partir de la identificación de la causa de cetonuria, el médico puede indicar el uso de insulina, reposición de líquidos intravenosos o una adecuada alimentación, que contenga cantidades ideales de carbohidratos, proteínas y grasas en la dieta.

Cetoacidosis diabética

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¿Qué son los cuerpos cetónicos o cetonas y por qué se producen?

Los cuerpos cetónicos o cetonas son unos productos de desecho de las grasas. Se producen cuando el cuerpo utiliza las grasas en lugar de los azúcares para generar energía. En una persona con diabetes se producen cuando no hay suficiente insulina para meter la glucosa dentro de las células. Las células creerán entonces que no hay azúcar y utilizarán las grasas como fuente de energía.

Cuando una persona sin diabetes está en ayunas durante muchas horas o está vomitando mucho, también se pueden producir cetonas. En este caso se producen por falta de glucosa. Al faltar el azúcar las células quemarán las grasas para obtener la energía que necesitan.

¿Cuándo se deben medir los cuerpos cetónicos?

La medición de los cuerpos cetónicos es muy importante. Es fundamental que todos los niños con diabetes sepan medirse los cuerpos cetónicos. La acetona se debe determinar siempre que un niño tenga un valor de glucemia mayor de 250 mg/dl en ayunas, o si durante el día se mantiene persistentemente alto. También es muy importante medir los cuerpos cetónicos cuando uno se siente mal o está nauseoso y durante enfermedades agudas como gripe, catarros, infecciones de orina, etc.

¿Cómo se pueden medir los cuerpos cetónicos?

Se pueden medir en sangre o en orina. La determinación en sangre es relativamente nueva, es cara y sólo hay un medidor que la realiza. Por lo que en la mayoría de los niños con diabetes se sigue utilizando la determinación en orina. Existen diferentes tipos de “tiras de orina”. Es muy importante leer las instrucciones de cada tipo para poder interpretar los datos de forma adecuada.

La determinación en sangre es más precoz ya que las cetonas se producen inicialmente en sangre y posteriormente son filtradas a la orina. La interpretación de las cetonas en sangre es la siguiente:

Causas de cetosis

  • Enfermedades intercurrentes e infecciones. Las necesidades de insulina están aumentadas durante estos periodos.
  • Olvidos de dosis de insulina.
  • Periodos de estrés.

Síntomas de cetosis y de acidosis

  • Inapetencia
  • Dolor de estómago.
  • Nauseas o vómitos.
  • Olor afrutado del aliento.
  • Dificultad de la respiración.
  • Boca seca.
  • Decaimiento general.

Si la situación sigue sin corregirse, aparecerán la tendencia al sueño y la disminución del nivel de conciencia. Si la evolución persiste se llegará al coma.

Tratamiento de la cetosis y prevención de la acidosis

  • INSULINA. Además de poner la dosis correspondiente de insulina, se deben poner suplementos. La cantidad de suplemento se puede calcular utilizando el índice de sensibilidad. A la hora de corregir la hiperglucemia, es importante tener en cuenta que no se debe bajar la glucemia más de 100 mg/dl a la hora. Los suplementos se pondrán siempre en forma de insulina ultrarrápida (Humalog o Novorrapid) y se podrá poner un suplemento cada 2-3 horas, teniendo en cuenta la cantidad de insulina que queda remanente del pinchazo anterior.
  • ALIMENTACIÓN: Inicialmente si la glucemia es superior a 250 mg/dl, no se deben dar hidratos de carbono. Sólo se administrarán líquidos sin azúcar (agua, bebidas light, caldo desgrasado…). Si la glucemia es menor de 250 mg/dl se administrarán líquidos que contengan hidratos de carbono de absorción rápida (leche desnatada, zumos,…). Se darán 1 ó 2 raciones a la hora, y se administrará la cantidad de insulina necesaria para esos hidratos de carbono. Poco a poco, a medida que el niño se encuentre mejor y pueda tolerar los alimentos sólidos, se le irán ofreciendo raciones de hidratos de carbono semisólidas (yogures, puré de patata, fruta…)
  • REPOSO. El niño no debe hacer ejercicio ni ir al colegio hasta que la cetosis desaparezca. El ejercicio haría que las células precisasen más energía que tomarían de las grasas, aumentando de esta manera los cuerpos cetónicos.
  • CONTROLES. Se deben realizar determinaciones de glucemia cada hora y de cuerpos cetónicos cada 2 horas.

¿Qué son los cuerpos cetónicos?

Los cuerpos cetónicos son compuestos químicos producidos por cetogénesis (proceso por el cual las grasas de cuerpo son utilizadas como fuente de energía). Este proceso tiene lugar en las mitocondrias de las células del hígado. Su función es suministrar energía al corazón y al cerebro principalmente en situaciones de bajos niveles de glucosa disponibles en sangre.

Por este motivo situaciones patológicas como la diabetes (crisis hipoglucemia o bajada de azúcar en sangre), o fisiológicas como un ayuno prolongado o una dieta proteica (baja en hidratos de carbono o azúcares) son situaciones en las que aumenta la producción de cuerpos cetónicos.

De hecho, cualquier dieta cetogenica que limite la cantidad de carbohidratos por debajo de 150 gr/día activa esta vía de utilización de las grasas de reserva como fuente de energía y por lo tanto la producción de cuerpos cetónicos. Mientras si los niveles de glucosa circulantes son altos no se activa esta vía de producción de energía a partir de las grasas y por lo tanto no hay producción de cuerpos cetónicos.

Como se ha visto antes estos cuerpos cetónicos son utilizados fácilmente por el cerebro y el corazón como fuente de energía, pero otros tejidos también pueden utilizarlos como fuente de energía en ausencia de glucosa, por ejemplo, los músculos. Este hecho es muy interesante ya que explica que haya individuos mejor o peor adaptados a esta situación que permite utilizar las grasas como reserva energética que resulta en una mayor eficiencia metabólica y en un mayor nivel de bienestar ya que permite disminuir el consumo de azúcares en la dieta y por lo tanto regular mejor los niveles de insulina que en nuestro mundo occidental es una de las causas principales de obesidad y de gran número de enfermedades como veremos en el próximo post.

Por lo tanto los cuerpos cetónicos son una alternativa eficiente a la glucosa como sustrato energético que consigue disminuir eficientemente las necesidades diarias de glucosa si el individuo está bien adaptado a la utilización de estos como fuente de energía. En aquellos casos que el individuo no esté bien adaptado a la utilización de los cuerpos cetónicos éstos de producirse (en situaciones como por ejemplo un ayuno a partir del segundo día) eliminarán estos cuerpos cetónicos por la orina o por la respiración sin haberlos utilizado al 100% esta situación común durante un ayuno o durante una dieta proteica por ejemplo se conoce como cetosis, que se puede objetivar cuando los niveles de cuerpos cetónicos en orina están entre los 3 y 6 mg/dL dando un olor especial a la orina y al aliento de la persona.

Los niveles óptimos de cuerpos cetónicos en orina son de entre 0,5 y 3 mg/dL lo que indica que el individuo está bien adaptado a la utilización de los cuerpos cetónicos como fuente de energía.

Cuando los niveles en orina superan los 15 mg/dL, la situación se convierte en patológica y es relativamente habitual en individuos con Diabetes tipo I, durante las crisis de hipoglucemia o en individuos alcohólicos, esta situación se denomina cetoacidosis y se soluciona rápidamente en principio, dando una dosis de glucosa de rápida absorción para frenar la producción de cuerpos cetónicos.

Es por este hecho que no todos experimentamos síntomas de cetosis durante un ayuno ya que aquellos individuos mejor adaptados a la utilización de los cuerpos cetónicos para producir energía no eliminarán tantos cuerpos cetónicos por la orina o el aliento durante la fase cetónica del ayuno.

La óptima utilización de los cuerpos cetónicos como fuente de energía nos permite adaptarnos mejor a la grasa como fuente de energía lo que nos hace un poco menos dependientes de los hidratos de carbono en nuestra dieta lo que nos hace mucho más eficientes metabólicamente y nos permite controlar mucho mejor el peso corporal y mantener un nivel óptimo de salud y bienestar.

Jesus Dominguez

Preevid

Tal y como se indica en las fichas técnicas de los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (iSGLT2)(1-3), se ha asociado su uso al desarrollo de cetoacidosis diabética (CAD), incluso con niveles de glucosa en sangre normales o sólo ligeramente elevados. Las tres ficha técnicas reproducen la misma información: «Se han notificado casos raros de cetoacidosis diabética (CAD), incluyendo casos mortales y potencialmente mortales, en pacientes tratados con inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (SGLT2). En varios casos, la presentación del cuadro clínico fue atípico con ascenso moderado de los niveles de glucosa en sangre, por debajo de 14 mmol/l (250 mg/dl)».»El riesgo de CAD se debe considerar en el caso de síntomas inespecíficos tales como nauseas, vómitos, anorexia, dolor abdominal, sed excesiva, dificultad respiratoria, confusión, fatiga o somnolencia inusuales. Si estos síntomas aparecen, se debe evaluar de forma inmediata a los pacientes para valorar si se trata de una cetoacidosis, independientemente de los niveles de glucosa en sangre».

En la guía de práctica clínica(4) y los sumarios de evidencia(5-7) consultados incluyen entre las pruebas diagnósticas a realizar en un paciente en el que se sospecha una CAD la determinación de cuerpos cetónicos mediante tira de orina, pero se han seleccionado dos documentos de consenso centrados en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) tratados con iSGLT2(8,9) que plantean como prueba más precisa la determinación de los niveles de ácido beta-hidroxibutírico (β-OHB) en sangre (en sangre capilar si esta determinación está disponible), debido a que la valoración de cuerpos cetónicos en tira de orina muestra, en los estudios realizados, una baja especificidad y una alta tasa de falsos negativos.

El documento de consenso de la “American Association of Clinical Endocrinologists” (AACE) y la “American College of Endocrinology” (ACE)(8) sobre la asociación entre los iSGLT2 y la CAD plantea sobre el proceso diagnóstico que en los pacientes que toman un iSGLT2 y que presentan síntomas sugestivos de CAD, como dolor abdominal, náuseas, vómitos, fatiga y disnea, se debería considerar un diagnóstico de CAD y realizar un adecuado estudio de laboratorio. Añade que aunque un bajo contenido de bicarbonato y/o la presencia de cuerpos cetónicos positivos urinarios pueden sugerir CAD, estas medidas pueden ser imprecisas y que, por lo tanto, la AACE y la ACE recomiendan la medición directa de cetonas (β-OHB) en sangre y la determinación del pH arterial para confirmar el diagnóstico. Además se ha de tener en cuenta que, debido a que los iSGLT2 disminuyen el umbral para la excreción de glucosa, el encontrar una glucosa en sangre normal o moderadamente elevada no excluye el diagnóstico de CAD durante el uso de un iSGLT2.

En el otro documento de consenso, en este caso publicado por la “Association of British Clinical Diabetologists”(9), encontramos, entre las recomendaciones propuestas, que:

  • Debería considerarse el diagnóstico de CAD, que puede ser euglucémica, en todos los pacientes que toman iSGLT2 y presentan síntomas típicos como dolor abdominal, náuseas, vómitos, fatiga y disnea.
  • El diagnóstico de CAD no debería depender de la presencia de cetonas en la orina (el resultado de esta prueba puede ser un falso negativo debido al aumento de la reabsorción o puede ser positivo pero no asociado con cetosis o cetoacidosis) o incluso de cetonas en sangre; debería basarse en un bajo contenido de bicarbonato (< 15,0 mmol / L), un pH bajo (< 7,3) y un exceso cuantitativo de cetonas en sangre por encima del límite considerado diagnóstico de CAD, es decir, 3,0 mmol / L. Los niveles de glucosa generalmente son más altos que 11 mmol / L, pero pueden ser más bajos y, por lo tanto, en una persona que se sabe que tiene diabetes, el diagnóstico de CAD siempre debería considerarse, incluso si los niveles de glucosa en sangre son normales (esto es particularmente relevante en pacientes que toman iSGLT2).

Centrándonos en el papel que se otorga a la determinación de cuerpos cetónicos en tira reactiva de orina de los sumarios de evidencia resumimos que:

En el sumario de evidencia de Dynamed Plus sobre la CAD(5) se establece que no se recomienda la determinación de rutina de cuerpos cetónicos en orina en pacientes que toman iSGLT2 debido a la posibilidad resultados potencialmente engañosos; en estos pacientes, el método de elección para el diagnóstico de la CAD es la medición de las cetonas séricas.

En el sumario de evidencia de Uptodate sobre el tratamiento de la DM2 con iSGLT2(10) se comenta que en estos pacientes, en ocasiones, la ausencia de una hiperglucemia sustancial puede retrasar el reconocimiento del problema, tanto por los pacientes como por los médicos; en consecuencia, se deberían evaluar las cetonas séricas en cualquier paciente que presenta náuseas, vómitos o malestar mientras toma iSGLT2.

La búsqueda en las bases de datos de estudios Medline y Embase identifica varios estudios transversales de validación de pruebas diagnósticas en los que se evalúa la precisión diagnóstica de la determinación de cuerpos cetónicos con tira de orina para el diagnóstico de CAD; sin embargo, ninguno se centra de forma específica en pacientes que están en tratamiento con iSGLT2.

En una revisión sistemática(11), realizada con el objetivo de valorar la utilidad diagnóstica del uso de β-OHB capilar en comparación con los métodos urinarios y de laboratorio para la detección de la CAD, se analizan los datos de 5 estudios que comparan este método diagnóstico con la evaluación de cuerpos cetónicos en orina, indicando que:

  • En un estudio, con 516 pacientes incluidos, β-OHB capilar fue tan sensible como las cetonas en orina para detectar CAD utilizando un punto de corte de > 1,5 mmol / L, sin embargo, el β-OHB capilar fue más específico que la determinación de cetona en orina (78,6% versus 35,1%).
  • No obstante, en otro estudio de pequeño tamaño muestral (19 participantes), el β-OHB capilar a un nivel de > 3,0 mmol / L tuvo una sensibilidad más baja que las cetonas en orina (90% versus 95 %) e igual especificidad del 100%.
  • En otro estudio (50 participantes), el β-OHB capilar tuvo una mayor sensibilidad, especificidad y valor predictivo positivo que las cetonas en orina (99,87% versus 89,89%, 92,89% versus 52,78% y 92,89% versus 41,87%) en la detección de CAD en Urgencias.
  • Sin embargo, en otro estudio (121 participantes) usando la determinación de β-OHB capilar a un nivel de > 3,0 mmol/L como método de referencia, la sensibilidad de las cetonas en orina fue del 32,6% y la especificidad del 93,7%, con un valor predictivo positivo del 73,68% y valor predictivo negativo del 71,84%.
  • El riesgo relativo de CAD ante β-OHB capilar ≥ 3.0 mmoles/L fue mayor que la medición de cetonas en orina (“3+”): 74 (intervalo de confianza 95%: 48-88) versus 31 (IC 95%: 18-45). Valores bajos de β-OHB capilar y cetonas en orina mostraron una buena correlación, pero se encontró una correlación pobre entre los valores altos.

Concluye la revisión que el uso de la prueba de β-OHB capilar es más preciso que la prueba de cetona en orina y constituye un certero método de identificación temprana de CAD en el Departamento de Emergencias, que reduce demoras innecesarias en el diagnóstico de la CAD. La β-OHB capilar y las cetonas en orina tuvieron una alta sensibilidad, pero las cetonas en orina tuvieron una especificidad baja en la identificación de la CAD en Urgencias con casi un 30% de resultados falsos positivos.

En otro estudio transversal(12) no incluido en la revisión también se evalúa la precisión diagnóstica de la determinación de cuerpos cetónicos con tira de orina y la de cetona en sangre capilar (β-OHB) para el diagnóstico de CAD. Se incluyeron 265 pacientes (> 14 años) atendidos en el Servicio de Urgencias y cuyos niveles de glucosa en suero fueron ≥ 150 mg/dl. En 221 de los casos (83,4%), no se encontraron cetonas en la orina. En 29 (13,1%) de los pacientes que no tenían cetonuria, la cetona en sangre capilar (cetonemia) era positiva (> 0,5 mmol / l). En base a los niveles de cetona en sangre capilar, tres (1,3%) de estos pacientes tenían cetonemia severa, seis (2,6%) cetonemia moderada y 20 (9,2%) cetonemia leve. El estudio concluía que en pacientes hiperglucémicos (≥ 150 mg/dl) atendidos en Urgencias por sospecha de CAD debería considerarse la medición de cetona en sangre capilar en lugar de la medición de cetona en la orina.

¿Me puedo pintar las uñas estando embarazada?

Es imprescindible extremar las medidas de higiene a la hora de hacerte la manicura, sobre todo si sueles hacértela en un centro de estética o belleza. Asegúrate que las herramientas utilizadas estén en condiciones para prevenir todo tipo de infecciones.

Manicura semipermanente en el embarazo

En este caso es lo mismo que una laca de uñas normal, pero al usar una acetona más agresiva, lo mejor es que el espacio sea aireado.

En cuanto a las restricciones, debes tener en cuenta que a partir de la semana 37 es mejor que lo evites, simplemente porque se usa el dedo para medir la presión y si te pones de parto, un esmalte normal te lo podrán quitar en el hospital, pero la manicura semipermanente es más complicada de eliminar.

Por ello, si quieres hacerte la manicura y te preguntas ¿de qué color me pinto las uñas? Lo recomendable es pintarte las uñas de un color muy claro para que la uña se vea y puedan medirte la presión sin problemas. Si puedes decantarte por un pinta uñas normal y no uno semipermanente, mejor.

Se pueden pintar las uñas de gel en el embarazo

Como hemos mencionado al principio del artículo, algunos productos de belleza contienen productos químicos como el tolueno, el dibutilftalato y el formaldehído que podrían absorberse a través de las células cutáneas y afectar al feto, causando trastornos en tu bebé. A pesar, de que muchos coinciden en que las cantidades son tan insignificantes que no supone ningún peligro.

Consulta con tu médico todas tus dudas sobre si puedes pintarte las uñas de gel en el embarazo, ya que hoy en día son muchas la posibilidades para tener una manicura o pedicura bonita sin correr riesgos innecesarios.

¿Cómo me pinto las uñas?

En resumen, ¿me puedo pintar las uñas estando embarazada? Sí, aunque debes extremar las precauciones, no abusar de la laca de uñas y de las manicuras más agresivas.

  • Si te decantas por una manicura semipermanente, toma precauciones y usa protector solar para evitar los rayos ultravioletas.
  • Plantéate la manicura de gel sólo para ocasiones especiales.
  • Evita que te arreglen las cutículas para prevenir infecciones o inflamaciones.
  • Prueba primero si se produce alguna reacción alérgica.
  • Si tienes problemas, lo ideal es optar por una laca de uñas normal y dejar la manicura semipermanente o de gel para después del embarazo.
  • Hidrata tus uñas constantemente.
  • Lo que si debes saber es que si deben medirte la presión lo harán en tu dedo y por ello, tu color de uñas debe ser transparente o muy clarito
  • Si tus uñas están débiles, lo más recomendable es dejarlas cortas, hidratadas y evitar el uso de productos químicos como esmaltes o acetona, así como cualquier tipo de tratamiento para fortalecer las uñas que no sea orgánico.
  • Una alimentación saludable que aporte nutrientes y vitamina A es esencial para el cuidado de la piel en el embarazo, el cabello y las uñas.

Acetona en el embarazo

Si bien es cierto, que la acetona que posee el quita esmalte se ha asociado a ciertos defectos del nacimiento. También es verdad, que no se han determinado las cantidades en las que realmente llega a afectar al al bebé.

Para evitar complicaciones puedes optar por quitar esmaltes sin acetona que contienen menos productos tóxicos.

En definitiva, es muy posible que el primer trimestre del embarazo la acetona o las lacas de uñas te puedan causar molestias y náuseas, si es así, no uses estos productos de belleza durante los nueve meses.

  • ¿Te ha servido de ayuda?

Vivo el mundo de la maternidad como si fuera mi profesión. Publicista de formación y escritora de vocación, la llegada al mundo de mi primera sobrina cambió mi día a día por completo. Ahora escribo para ofrecer los mejores consejos y recomendaciones para mamás primerizas.
Tras los estudios de la carrera de Publicidad y RRPP por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia en 2010 y del Máster en Comunicación y Branding Digital del CEU en 2011 comencé mi andadura en el mundo digital. Actualmente tengo una dilatada experiencia como redactora en temas de maternidad, el cuidado del bebé y sobre el embarazo.

Productos de belleza que se deben evitar durante el embarazo

Durante el embarazo se debe prestar atención a los productos que usamos

Durante la vida de la mujer se deben llevar a cabo una serie de cuidados acorde a las necesidades de cada una de ellas y de cada momento.

Tenemos un amplio abanico de posibilidades en el mercado cosmético pero cuando llega la etapa del embarazo, el mercado, aunque sigue siendo generoso, se reduce y muchas mujeres se convierten en la duda personificada por excelencia.

Por eso, desde Bekia Belleza te vamos a explicar cuáles son los productos que debes evitar durante el embarazo aunque siempre debes tener en cuenta la consulta a un experto.

En esta etapa has de tener como principio básico que la salud de la mujer afecta directamente en el desarro del bebé dentro del vientre. Por eso hay que llevar especial atención a la hora de elegir y utilizar productos de belleza.

Los productos químicos afectan directamente al feto

Los productos químicos, prohibidos

Los productos químicos de champús, lociones o cremas pueden perjudicar al bebé de distintas maneras, ya que pueden provocar efectos secundarios en una mujer embarazada. Sus efectos pueden no ser inmediatos pero eso no significa que sean menos peligrosos.

Si durante el embarazo sufres de acné o forma parte de tu rutina usar productos para este fin, debes revisar la etiqueta de los componentes y tomar seria conciencia sobre los ingredientes que puedan contener. Normalmente, los productos para el acné contienen un elemento muy perjudicial que causa defectos de nacimiento en el bebé: se trata de Accutane. Este productos debe evitarse siempre sin excepciones.

Los retinoides son otros agentes que deberás evitar. Algunas lociones para el acné también lo contienen pero las que no se escapan de este componente son las cremas antiedad o de retinol. Este producto afecta directamente al feto y puede provocar efectos graves en el desarrollo o defectos de nacimiento si las mamás se exponen a este producto, sobre todo de forma oral.

La soja, la acetona y el etanol son perjudiciales

Por otro lado, los productos que contenga soja pueden causar problemas a la piel. Existen máscaras cosméticas y faciales que contienen este ingrediente. Su uso suele estar relacionado con las manchas oscuras de la piel ya que sirve para cubrirlas y unificarlas pero en el embarazo debe ser evitado de forma radical porque, además, tiene efectos estrogénicos íntimamente relacionados con la producción de esteroides y otras hormonas.

La acetona y atenol deben evitarse durante la gestación

La manicura y pedicura, tan común y aparentemente inofensiva, es una práctica que debe ser revisada durante el embarazo. Los quitaesmaltes y otros productos del cuidado y limpieza de las uñas contienen en su mayoría acetona y etanol y este producto, cuando se utiliza, libera una serie de vapores que si son inhalados por las mujeres embarazadas, pueden afectar de forma nociva al desarrollo del feto. Por tanto, opta por prescindir de estos cuidados durante la gestación o asegúrate de usar productos que no tengan estos componentes.

Otro ingrediente muy común en cremas y lociones es Paraben. Es un conservante muy común en los productos de belleza y siver para luchar y proteger contra los hongos, el moho y otras bacterias de ese tipo. Suele estar presente, también, en champús, protectores, mascarillas, cremas suavizantes y lociones corporales. Este producto no es recomendable durante el embarazo porque causa trastornos en las hormonas reproductivas. Por tanto, afecta directamente a las hormonas endocrinas y estrógenas.

Otros productos nocivos

Pero, además de estos productos, debes tener en cuenta muchos otros. El plomo, el dioxano, la hidrocortisona, el peróxido de benzoilo y los distintos ftalatos son algunos de los productos perjudiciales para el feto que suelen estar inmersos en una gran cantidad de productos de belleza como los citados anteriormente o los maquillajes.

Por tanto, si estás embarazada, crees que puedes estarlo o estás pensando en tener un bebé próximamente, toma nota de todos estos productos, evítalos y cuando vayas a comprar cosméticos asegúrate de que no contienen elementos químicos ni otros perjudiciales para tu salud ni la de tu bebé. Y no olvides consultar siempre a un experto dermatólogo o ginecólogo.

Arreglarse las manos y los pies puede hacer que una mujer embarazada se sienta más bella, porque es una forma de mimarse y regalonearse. Seguro que si estás un poco triste te subirá el ánimo realizarte una manicura y pedicura, porque podrás mirar los dedos -tanto de tus manos como de tus pies- pulcros y limpios.

Es probable que en más de alguna ocasión hayas escuchado que hacer la manicura o la pedicura durante el embarazo podría resultar peligroso para tu bebé, sin embargo, no hay evidencia de que cuidar tus uñas mientras esperas a tu hijo sea peligroso; de hecho, la exposición a los productos químicos del salón de belleza presenta un mínimo riesgo.

Sin embargo, en ocasiones –sobre todo en los embarazos que presentan algún tipo de complicación- los expertos aconsejan mantenerse alejada de este tipo de productos durante el primer trimestre porque, más que la aplicación, el olor de estos elementos puede provocar náuseas, dolor de cabeza y otros malestares que te preocuparán, sobre todo si te expones a ellos por mucho tiempo y en un lugar con mala ventilación.

Las uñas artificiales

Uno de los riesgos que existe al utilizar uñas acrílicas es la dermatitis de contacto, es decir, la piel que soporta y rodea la uña puede irritarse, tanto por el acrílico como por las sustancias que actúan como pegamento. En las embarazadas el riesgo es el mismo, pero algunas pueden estar más sensibles hacia algunos productos químicos.

Asimismo, está claro que las futuras mamás son más sensibles a los olores, por lo que te pueden resultar bastante molestos los vapores químicos de los productos con que las realizan en algunos lugares. Si piensas ponerte uñas postizas, asegúrate de estar en un área abierta con muy buena ventilación.

Además algunas embarazadas pueden estar más sensibles hacia algunos productos químicos, por lo que uno de los riesgos de utilizar uñas acrílicas es la dermatitis de contacto, es decir, la piel que soporta y rodea la uña puede irritarse, tanto como por el acrílico como por las sustancias que actúan como pegamento.

Por otra parte, tampoco puedes olvidar que durante el embarazo todo tu organismo cambia, incluidas las uñas. Puede que ahora crezcan con mayor rapidez, se pongan más duras o bien, suceda todo lo contrario y se quiebren con nada, por lo que tal vez las uñas postizas no te duren mucho.

Para terminar, ya sabes que no hay evidencias de que hacerte la manicura o la pedicura mientras estás embarazada pueda traer complicaciones para tu bebé.

Sin embargo, lo que sí es seguro es que el olor de los productos químicos que se utilizan para hacerte las uñas, como la acetona, por ejemplo, te puede causar malestares, sobre todo durante el primer trimestre de embarazo, por lo que es mejor que durante estos primeros meses, si quieres evitar las náuseas o dolores de cabeza extra, no te arregles las uñas con este tipo de productos.

CUERPOS CETONICOS

Sinonimia: cetonas en sangre, acetonemia, acetonuria.
Aplicable a acetoacetato, acetona, ß-Hidroxibutirato.

Método: en orina: reacción de nitroprusiato (20 veces más sensible para acetoacetato que acetona, no mide ß-Hidroxibutirato)

Muestra: sangre.
suero o plasma (ß-Hidroxibutirato, acetoacetato).
orina (ß-Hidroxibutirato no es medido en tiras reactivas)

Valor de referencia:
Acetoacetato: Negativo. Menor de 1mg/dl con ayuno nocturno. (Su medición cuantitativa es sólo de interés para el seguimiento de desórdenes metabólicos).
Acetona: menor de 2 mg/dl
ß-Hidroxibutirato en sangre luego de ayuno nocturno: 0,21-2,81 mg/dl
Cuerpos cetónicos en orina luego de ayuno nocturno: < 50 mg/l (Negativo en un estado nutricional normal.)
Orina: Negativo (cualitativo)
Concentración tóxica de acetona: mayor de 20 mg/dl.

Significado clínico:
Son tres los cuerpos cetónicos que juegan un papel en el laboratorio clínico: dos cetoácidos (acetoacetato y ß-Hidroxibutirato) y la acetona.
Bajo circunstancias fisiológicas pequeñas cantidades de acetoacetato son producidas como parte del metabolismo de las grasas. En el hígado la mayoría de estos acetoacetatos son enzimáticamente convertidos a ß-Hidroxibutirato, pero una pequeña porción es espontáneamente decarboxilada en acetona.
En individuos sanos sólo una pequeña cantidad de los cuerpos cetónicos está presente en sangre en una proporción relativa de 78% de ß-Hidroxibutirato, 20% de acetoacetato, y 2 % de acetona.
La incrementada producción de cuerpos cetónicos resulta de una disminuida disponibilidad de carbohidratos (alcoholismo, vómitos frecuentes, ayuno) o disminuida captación de glucosa debido a una insuficiencia insulínica.
Se encuentran elevados en estados metabólicos que conducen a lipólisis como diabetes mellitus, inanición, alcoholismo, estrés, desórdenes intestinales incluyendo enfermedad de almacenamiento del glucógeno (Von Gierke), acidemias orgánicas infantiles, y otros desórdenes metabólicos.

La acidosis metabólica es usualmente causada por:

  • · Incrementada producción de ácidos orgánicos como ß-Hidroxibutirato y acetoacetato en conjunto con cetoacidosis diabética, alcohólica o por lactato.
  • · Pronunciada pérdida de bicarbonato. Ej. diarrea debido a pérdida de fluido duodenal.
  • · Disminuida excreción de ácidos (acidosis tubular renal).

El criterio para evaluar acidosis metabólica es el cálculo de anión gap y la determinación de ß-Hidroxibutirato y posiblemente acetoacetato en suero o la detección semicuantitativa de cuerpos cetónicos en orina.

Utilidad clínica:
Diagnóstico diferencial de:
1. Cetoacidosis diabética,
2. Cetoacidosis alcohólica, acidosis láctica debido a sepsis, shock, envenenamiento, hipoxia severa, enfermedades malignas (linfoma).
3. Intoxicación con sustitutos del etanol (glicol, metanol).
En la cetoacidosis diabética la razón ß-Hidroxibutirato/acetoacetato que normalmente es 3:1 asciende a 6:1 a 12:1.

Variables preanalíticas:

Aumentado:
Acetato: ingestión de alcohol. En orina: bacteriuria.
Acetoacetato: Producen interferencia química en el dosaje de acetoacetato en orina:
Acetato, cianatos (interfiere con el desarrollo de color de FeCl3).
Cetonas: la dieta rica en grasas, intoxicación con isopropanol, embarazo y ayuno.
El acetaldehído afecta al procedimiento con nitroprusiato alcalino.
La alta pigmentación puede producir resultados falsos positivos con algunas tiras reactivas.
La cisteína y otros compuestos que poseen sulfhidrilos libres dan resultados falsos positivos con las tiras reactivas.

Disminuido::
Acetoacetato:
En sangre extraída que permanece a temperatura ambiente 1 hora antes de su separación del plasma comienza a descender.

Variables por enfermedad:

Aumentado:
Acetoacetato: Aumenta en la cetoacidosis diabética, administración excesiva prolongada de insulina en diabéticos, ayuno prolongado (más común en chicos de 1 a 6 años), restricción de carbohidratos severa, anorexia nerviosa, vómitos persistentes, enfermedades de almacenamiento de glucógeno tipo I, III y VI, aciduria metilmalónica, embarazo, estrés, postanestesia, ejercicio en sujetos no entrenados, ayuno, acromegalia.
Acetona: Aumenta en la cetoacidosis diabética, envenenamiento con propanol, restricción severa de carbohidratos, ayuno de 48 horas.
Cetonas: Aumenta en individuos no entrenados.
En hipertiroidismo debido al incrementado requerimiento de carbohidratos en la tirotoxicosis.
En diabetes mellitus, acidosis diabética, enfermedad de Von Gierke, hiperlipoproteinemia tipo III, parálisis periódica familiar (ocasionalmente), traumatizados, golpe de calor.
Las cetonas en orina aumentan por dieta rica en grasas, hipertiroidismo, diabetes mellitus, acidosis diabética, malnutrición proteica, enfermedad de Von Gierke, neumonía bacteriana (en infección severa), vómitos, golpes de calor.
Aumenta en estados de marcada actividad metabólica, exceso de hormona de crecimiento, glucocorticoides, hiperinsulinismo, exceso de catecolaminas, ayuno de 48 horas.

Variables por drogas

Aumentado:
Acetona: El disulfiran, el isopropanol. En orina: fenosulfonftaleína y sulfobromofenolftaleína (Test de Rothera).
Nutrición parenteral: se encontró una concentración mayor en pacientes malnutridos inmediatamente luego de 6-8 días de infusión con Lipofundina con triglicéridos de cadena larga. Pacientes malnutridos.
Acetoacetato: Aspirina disulfirá, etanol, estreptozocina.
Incremento analítico en orina: acetato, aspirina, cianatos, fenotiazinas (interfieren con el desarrollo de color del Cl3Fe)
Cetonas: la aspirina, fenfluoramina, etanol, hormona de crecimiento, metanol, nifedipina, paraldehido, rimeterol, ácido valproico.
En orina: ácido valproico, éter, hormona de crecimiento, insulina, isopropanol, metformina, niazinas.
Acetaldehído, levodopa , paraldehido y metildopa (procedimiento con nitroprusiato), ácido fenilpirúvico, fenolftaleína, sulfobromoftaleína, captopril (falsos positivos).

Disminuye:
Cetonas: aspirina incrementa la oxidación de cuerpos cetónicos en diabetes.

En la reacción de nitroprusiato interfiere la fenazopiridina.

Bibliografía:

1-Lothar Thomas “ Clinical Laboratory Diagnostics. Use and assessment of clinical laboratory results”. Germany, first edition, 1998.
2-Norbert W. Tietz. “Clinical Guide to Laboratory Test”. United States of America, third edition, 1995.
3-Donald Young. “Effects of Preanalytical Variables on Clinical Laboratory Test”. AACC, second edition, 1997.
4- Donald Young. “Effects of disease on clinical laboratory test”. AACC, third edition, 1997.

Editado por GaeaPeople | 1 diciembre, 2018

La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica que produce un aumento anormal de los niveles de glucosa en sangre, es decir, hiperglucemia.

La diabetes puede ser una enfermedad asintomática; sin embargo también es posible que provoque algunos signos que puedan presagiar su aparición:

  • Sed excesiva
  • Producción excesiva de orina
  • Cansancio
  • Adelgazamiento involuntario

La formación de los cuerpos cetónicos está relacionada con un déficit total o parcial de insulina que origina una situación de hiperglucemia. Se trata de un proceso agudo, muy serio y peligroso que es necesario identificar de forma precoz para evitar las graves consecuencias que puede llegar a originar.

Nuestro cuerpo necesita una fuente constante de energía. En situaciones fisiológicas, el cuerpo utiliza la glucosa de los alimentos como fuente de energía; la insulina, una hormona fabricada por el páncreas se encarga de entrar la glucosa dentro de las células para generar energía. La insulina es la llave que permite el paso de la glucosa de la sangre a las células y permite que la glucosa pueda entrar en la célula.

El páncreas de las personas con diabetes no produce suficiente insulina, o bien su cuerpo tiene resistencia a la acción de esta hormona, de manera que la glucosa no penetra en las células y se queda en la sangre, aumentando su nivel.

Cuando esta situación de hiperglucemia se mantiene, el hígado fabrica combustibles de emergencia (lipólisis). Estos combustibles, producidos de la grasa, se llaman cetonas (o cetoácidos), en concentraciones elevadas son químicos ácidos tóxicos.

El cuerpo enfermará si depende durante mucho tiempo de las cetonas para obtener energía.

En la cetoacidosis diabética, las cetonas se acumulan en la sangre, lo que altera seriamente la química normal de la sangre e interfiere con el funcionamiento de muchos órganos.

Si el nivel de acidez de la sangre es muy elevado, se vuelva ácida, la cetoacidosis puede producir un coma y la muerte.

Causas que provocan la formación de cuerpos cetónicos

La formación de los cuerpos cetónicos está relacionada con un déficit total o parcial de insulina, lo cual origina una situación de hiperglucemia. Las causas relacionadas con su formación son las siguientes:

Debut diabético

En el momento del diagnóstico de la DM por un déficit de insulina. Errores en la administración de la insulina:

Otras enfermedades intercurrentes:

  • Infecciones: neumonías, infecciones del tracto urinario
  • Infarto agudo de miocardio
  • Pancreatitis aguda
  • Hipertiroidismo

Por efecto de otros medicamentos:

  • Corticoides
  • Antipsicóticos
  • Interferón
  • Tacrolimus
  • Agentes simpaticomiméticos

Otras situaciones con formación de cuerpos cetónicos:

  • Ingesta excesiva de alcohol
  • Ayuno

Síntomas de la cetosis o cetoacidosis diabética

La presencia de cuerpos cetónicos en sangre puede desencadenar dos complicaciones agudas frecuentes y graves de la DM: la cetosis simple y la cetoacidosis diabética.

Los síntomas que deben hacer prever una situación de cetosis o cetoacidosis diabética son los siguientes:

  • Los propios de la hiperglucemia, como sed excesiva, orinar de manera frecuente y hambre exagerada y pérdida de peso.
  • Debilidad
  • Aliento con olor afrutado
  • Dolor abdominal
  • Altearación de la conciencia
  • Náuseas y vómitos

Consecuencias de la formación de cuerpos cetónicos

La presencia de cuerpos cetónicos en sangre puede indicar que se está produciendo una complicación aguda y grave de la DM como la cetosis simple o la cetoacidosis diabética.

Cetosis simple

Se observa la presencia de cuerpos cetónicos en sangre junto a una situación de hiperglucemia, sin que ello provoque un descenso en el pH de la sangre. El tratamiento sería:

  • Aportar hidratos de carbono fácilmente asimilables cada 2-3 horas
  • Beber agua en tomas pequeñas y frecuentes
  • Administrar insulina rápida cada 4 horas añadida a la pauta habitual de insulina hasta la corrección de la cetosis, según las indicaciones médicas
  • Evitar el ejercicio físico
  • Evitar el consumo de grasas

2. Cetosis diabética

Además de la hiperglucemia y la presencia de cuerpos cetónicos en sangre en niveles más elevados que en la cetosis simple, se observa una reducción del pH de la sangre. Esto representa una consecuencia grave para el organismo, por lo que requiere tratamiento en un centro hospitalario.

En este caso, el tratamiento que llevarán a cabo en el centro hospitalario consistirá en:

  • Reposición hídrica, con la administración endovenosa de suero fisiológico
  • Aporte de hidratos de carbono con suero glucosado endovenoso
  • Aplicación de una perfusión continua endovenosa de insulina hasta que se normalice el pH de la sangre
  • Control y reposición de los niveles de potasio en sangre

Autocontrol de cuerpos cetónicos

Es importante el control de los cuerpos cetónicos para diagnosticar de manera precoz o evitar la cetosis y la cetoacidosis diabética.

Se deben controlar los cuerpos cetónicos cuando:

  • El nivel de glucosa en sangre sea superior a 250 mg/dL
  • Haya síntomas de cetosis
  • Cuando se esté enfermo, con fiebre u otras enfermedades intercurrentes

Los cuerpos cetónicos pueden medirse de dos formas:

En orina:

  1. Se mide el acetoacetato y no se valora el ß- hidroxibutirato, que es el cuerpo cetónico predominante
  2. Se trata de una prueba semicuantitativa
  3. Presenta falsos positivos y negativos por interacción con fármacos de uso frecuente

En sangre:

  1. Se mide la cantidad de ß- hidroxibutirato
  2. Resultados cuantitativos y exactos
  3. No tiene interferencias con fármacos

Interpretación de los resultados de cuerpos cetónicos en sangre (cetonemia)

Menos de 0,6 mmol/L: normal
Es aconsejable volver a controlar el nivel de cuerpos cetónicos al cabo de 1 o 2 horas si el nivel de glucosa permanece alto, es decir, por encima de 250 mg/dL.

Entre 0,6 y 1,5 mmol/L: señala la necesidad de insulina extra
Es importante avisar rápidamente a su profesional sanitario y seguir sus consejos, así como continuar controlando los niveles de glucosa y cuerpos cetónicos cada 1 o 2 horas.

Más de 1,5 mmol/L: indica riesgo de cetoacidosis diabética
Consulte INMEDIATAMENTE con su profesional sanitario.

Consejos útiles

  • Recuerde que cualquier persona con diabetes puede desarrollar cuerpos cetónicos en sangre.
  • Hay que tener en cuenta que la presencia de cuerpos cetónicos en sangre puede ser indicativa de complicaciones graves de la diabetes.
  • Realizar el autocontrol de cuerpos cetónicos en sangre permite evitar el desarrollo de la cetosis simple o la cetoacidosis diabética.
  • Es importante no dejar nunca de inyectarse la insulina prescrita por el médico porque puede ser una causa de producción de cuerpos cetónicos.
  • Ante una glucemia superior a 250 mg/dL, enfermedades intercurrentes o síntomas de cetosis es necesario realizar una determinación de cuerpos cetónicos en sangre.
  • En caso de detectar niveles elevados de cuerpos cetónicos en sangre debe:
    • Evitar el ejercicio físico
    • Evitar la ingesta de grasas
    • Beber agua en tomas pequeñas y frecuentes
  • Consultar con su profesional sanitario rápidamente para ajustar la dosis de insulina y valorar la necesidad de derivación al hospital.

Si queréis más información sobre la diabetes podéis encontrar todas nuestras guías en la biblioteca de Soluciones para la diabetes.

Ante una situación de hiperglucemia, lo importante es saber qué debemos hacer

Cansancio, falta de concentración, apatía, flojera… cada uno tenemos una serie de síntomas que nos delatan cuándo nuestras cifras de glucemia están por las nubes. Sea como fuere, cuando por determinadas razones nos vemos de repente con cifras anormalmente altas y que las dosis de reajuste no son capaces de bajar, se plantea una situación potencialmente peligrosa para alguien con diabetes, ya que en cuestión de horas puede degenerar en cetosis, y posteriormente en cetoacidosis diabética, con consecuencias imprevisibles. La hiperglucemia con cetosis constituye una complicación aguda de la diabetes tipo 1 derivada de la falta de insulina. Puede deberse a:

– Falta de Insulina en el organismo (olvido, insulina en mal estado, técnica de inyección incorrecta…)

– Infecciones

– Exceso de HC en la dieta

– Consumo excesivo de alcohol

– Ciertos medicamentos (corticoides, diuréticos)

– Estrés

En estas situaciones el cuerpo no puede recibir la glucosa que aportamos por los alimentos, y comienza a generar su propia glucosa degradando las grasas. Esto trae dos consecuencias: que la glucosa sigue acumulándose en la sangre sin llegar a las células y que comienzan a producirse cetonas. Estos cuerpos cetónicos acidifican la sangre hasta límites peligrosos si no se pone remedio. Para confirmar que estamos en esta situación de cetosis, debemos comprobar primero que también tenemos hiperglucemia (puesto que puede generarse cetonas sin hiperglucemia como por ejemplo en un ayuno prolongado o el deporte). Y en segundo lugar, que la medición de cuerpos cetónicos es positiva tanto en orina como sobre todo en sangre, ya que ésta última medición nos da un valor más actualizado de lo que sucede en el cuerpo.

Ante la confirmación de estos positivos, en primer lugar es preciso inyectarse más insulina de la que se requiere habitualmente. Normalmente se recomienda poner pequeñas cantidades de insulina cada tres horas en lugar de inyectarse cantidades mayores con menor frecuencia. Y para ello hay que modificar el plan de dieta habitual para acomodarse a esta nueva situación de múltiples dosis de insulina:

– Tomar 1-2 raciones de HC en forma líquida o semilíquida cada 1-2 horas (fruta, zumo, compota…).

– Asegurar la ingesta de 2 litros de agua o líquidos.

– Comprobar antes de poner insulina los niveles de glucosa y cuerpos cetónicos en sangre (o en su defecto, en orina).

– Duplicar la cantidad de leche o zumo cada 1-2 horas si la glucosa en sangre es normal pero hay presencia de cuerpos cetónicos.

Si la glucemia es:

80-150 añadir 0 unidades/SC.
150-200 añadir 2 unidades/SC
201-250 añadir 3 unidades/SC
251-300 añadir 4 unidades/SC

Y si además:

PAUTAS DE MODIFICACIÓN DE INSULINA CON HIPERGLUCEMIA Y CETONAS CAPILARES POSITIVAS

beta-hidroxibutirato GLUCEMIA
<250 250-400 >400
<1,0 mmol/l sin cambios 5% 10%
1,0-1,4 mmol/l 0,50% 10% 15%
>1,5 mmol/l 0-10% 15-20% 20%
Laffel L. Endoc. and Metab. of North Am., 2000; 29 (4): 707-723.

NOTA: porcentajes respecto a la dosis total diaria. Si los niveles de cetonas son 0,6-0,9 mmol/l, comprobar de nuevo a las 2-4 horas y si son >3 mmol/l, pedir ayuda médica urgente. Si la glucemia es <80 mg/dl sin ingesta, no administrar insulina rápida.

PAUTAS DE ACTUACIÓN EN HIPERGLUCEMIA (>250 mg/dl) PARA PERSONAS CON MULTIDOSIS

beta-hidroxibutirato Acción
0-1 mmol/l Tratar apropiadamente la glucemia
1,1-3 mmol/l Repetir glucemia/cetonemia en 1 h. Considerar dosis extra insulina
3 mmol/l Ayuda médica urgente
Wallace TM, et al., Diabet.Med. 2001; 18: 640-645.

PAUTAS DE ACTUACIÓN EN HIPERGLUCEMIA (>250 mg/dl) PARA PERSONAS CON BOMBA DE INSULINA

beta-hidroxibutirato Valoración Recomendación
0-0,4 mmol/l No cetosis Dosis correctora de insulina (si precisa)
0,5-0,9 mmol/l Sospecha de cetosis Repetir glucemia/cetonemia en 1 h. Considerar pauta de cetosis
1,0-2,9 mmol/l Cetosis establecida Pauta de cetosis
>3,0 mmol/l Riesgo de cetoacidosis Ayuda médica urgente
Ampudia-Blasco FJ, et al., Av.Diabetol. 2005; 21: 44-51.

LA ADA RECOMIENDA MEDIR CUERPOS CETÓNICOS:

– En enfermedad intercurrente o estrés.

– Cuando las glucemias se mantienen constantes por encima de 300 mg/dl.

– En el embarazo.

– Cuando existan síntomas de cetoacidosis diabética CAD, como náuseas, vómitos o dolor abdominal.

CUÁNDO ACUDIR AL SERVICIO DE URGENCIAS:

– Con una glucemia mayor de 500 mg/dl o una cetonuria intensa (superior a ++).

– Con vómitos incontrolados o imposibilidad de asegurar la ingesta.

– Con cetonurias de más de 24 horas de duración.

– Cuando la glucemia no ha mejorado tras 3 dosis extras de Insulina.

Información extraída de:

– Manual «Me acaban de decir que tengo diabetes – Guía para jóvenes y adultos con diabetes tipo 1 y en tratamiento intensivo», creado por la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias OSTEBA dependiente del Gobierno Vasco y dentro del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Disponible en este enlace

– Cetoacidosis diabética: material educativo editado por Abbott Diabetes Care.

Oscar López de Briñas Ortega
@oscarbrinas

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