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Actores franceses famosos

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Entre comedias, dramas y thrillers, el país galo tiene varias producciones en el catalogo de Netflix dispuestas a darte un respiro de los actores de Hollywood.

No es una sorpresa encontrar cada vez más series europeas en el catálogo de Netflix. Lo cierto es que el servicio de streaming va apostar aún más por producciones originales como una forma de competir con gigantes televisivos en Europa.

“The Hookup Plan” es una producción original de Netflix realizada en Francia.

“El servicio de transmisión en línea aumentará el número de documentales, series y películas europeas de 141 este año a 221 en 2019. Más de 150 de estos serán shows originales”, apunta The Telegraph.

Si bien tarde o temprano habrán más producciones para elegir, el catálogo ya cuenta con varias series europeas que vale la pena ver de inicio a fin.

1. Call My Agent (Dix pour cent)

Esta serie sigue el día a día de los trabajadores de “Ask”, una empresa que se encarga de representar a artistas franceses. Situada en París, Call My Agent (2018) ofrece un acercamiento sin pretenciones al trabajo de los agentes artísticos, responsables de conectar a los actores con los directores de cine y teatro.

En 2016, la Asociación de Críticos de Series la premió como la “Mejor serie de televisión”. Además, Call My Agent también destaca por tener a un actor invitado en cada episodio: por el show ya han pasado Juliette Binoche, Monica Bellucci e Isabelle Huppert.

2. The Hookup Plan (Plan coeur)

En The Hookup Plan, Charlotte (Sabrina Ouazani) contrata a un gigoló para que seduzca y enamore a su mejor amiga, Elsa (Zita Hanrot), en vista de que ella no puede superar la relación que tuvo con su ex novio.

¿Por qué debes ver esta serie? Esta comedia escapa de cualquier prejuicio al ofrecer un acercamiento al trabajo de los gigolós, escasamente retratado en la ficción. Además, lo hace con la dosis perfecta de comedia y romance.

3. A Very Secret Service (Au service de la France)

Situada en el punto más álgido de la Guerra Fría, esta comedia de espías y laberintos políticos cuenta la historia de André Merlaux (Hugo Becker), un hombre que está a punto de iniciar su entrenamiento para ingresar al Servicio Secreto Francés.

La película es un viaje a Francia de los años sesenta y vale completamente la pena si eres seguidor de las comedias negras.

4. La Mantis (La Mante)

No solo de comedias vive un amante de Netflix y en esta lista no podía faltar un aclamado thriller. La Mantis (2017) es una miniserie francesa que sigue la búsqueda de un asesino en serie que viene recreando los mismos asesinatos que realizó una mujer 25 años atrás.

Uno de las razones por la que debes ver esta serie es por la participación de Carole Bouquet (1957), una icónica actriz francesa ganadora del “Premio César” en 1990, y considerada “la diva” del cine francés.

5. The Chalet (Le Chalet)

Un grupo de amigos acude a un chalet en Valmoline, un pueblo de Francia, para unos días de relax, Aunque al inicio todo parece normal, luego de cruzar el único puente que comunica al pueblo con el resto de la civilización, una roca cae sobre el puente dejando a los invitados completamente aislados.

Si eres fanático del slasher, un subgénero del cine de terror en que un psicópata se encarga de arruinar la vida de los protagonistas, The Chalet (2018) debe estar en tu lista de series por ver.

6. Family Business

A punto de que se legalice el consumo de cannabis en Francia, Joseph Hasan, un comerciante en mala racha, decide convertir la carnicería familiar que tiene como negocio en la primera cafetería en vender marihuana.

Ante esta situación, la familia de Hasan no tendrá otra opción que aprender del negocio y cultivar la mejor hierba de todo el país.

Se le distingue de lejos, cruzando la calzada entre un pelotón de coches, sin molestarse en hacerlo por ese invento llamado paso de cebra. Desde la ventana de este mítico y decadente club de París, situado a dos pasos de la Plaza de la Concordia, se percibe su silueta atlética y felina. Camina lenta pero firmemente, envuelto en una chupa de cuero marrón y con la melena perfectamente peinada hacia atrás. Los conductores deben de haber reconocido su rostro tras las gafas oscuras o, de lo contrario, ya se habrían puesto a vociferar en plena vía pública, esa bonita tradición parisina.

Gaspard Ulliel lleva ropa y reloj J12, de Chanel Pawel Pysz

Gaspard Ulliel trepa hasta el salón donde nos ha dado cita, cubierto esta mañana de invierno de un ligero olor a tabaco frío, consecuencia de la fiesta que se debió de celebrar la víspera. Sonrisa de politesse y encaje de manos, antes de ponerse a la labor (responder preguntas) con pensamiento ordenado, perfecta dicción, gusto por la adjetivación precisa y esa profesionalidad que todos elogian en él. Otros atributos no tardarán en manifestarse. Como su perfecta educación de hijo único de una pareja parisiense de clase media-alta, instruido en una escuela bilingüe que fue elegida hace pocos meses como el mejor centro escolar del país, aunque no quede rastro de la arrogancia congénita que el cúmulo de esas palabras suele comportar.

También sus ojos, de un azul oscuro y algo alienígena, y esa célebre cicatriz en la mejilla izquierda, resultado de una mordida de dóberman a los seis años. Esa hendidura confiere cierta animalidad a su rostro de niño bien, así como un erotismo turbio del que no hace ostentación, aunque parezca consciente de sus efectos.

El actor de moda del cine francés tiene 30 años y lleva doce meses sin rodar ninguna película. “Básicamente, me estoy dedicando a dormir”, ironiza. También lleva un año viajando por todo el mundo para promocionar, en sus propias palabras, “la película que lo ha cambiado todo”. Habla de Saint Laurent, la biografía del modisto francés que ha dirigido Bertrand Bonello, aplaudida en Cannes antes de representar a Francia en los Oscar y de convertirse en la película más nominada en los César del cine francés, donde se terminara marchando con un único premio de consolación. Ulliel, que partía como favorito, se vio superado por su némesis, Pierre Niney, una especie de doble en versión yerno perfecto, que para más inri competía por otro biopic de Saint Laurent. Al actor nada de eso parece importarle demasiado. “Creo mucho en esta película. Con Saint Laurent he entendido muchas cosas sobre la interpretación, pero también sobre quién soy yo. Es la primera vez que he intentado superar mis límites y transformarme en algo nuevo. He ido a buscar en lo más profundo para alcanzar una interpretación lo más auténtica posible”, señala el actor. “Es un papel, en definitiva, que ha cambiado mi forma de entender la interpretación”, añade. Qué supone un vulgar premio, parece decir Ulliel, al lado de todo eso.

Demasiado joven para hacer de adulto, pero demasiado viejo para seguir haciendo de adolescente

Un hombre sin miedo a nada se atreve incluso a combinar distintos tejidos a cuadros. Aquí gaspard lleva camisa Guess. camiseta y zapatos Dolce & Gabbana, pantalón Valentino y calcetines Falke Pawel Pysz

En la última década había rodado con Gus Van Sant, Rithy Panh, Bertrand Tavernier, André Téchiné y Jean-Pierre Jeunet, que le convirtió en pareja de Audrey Tautou en Largo domingo de noviazgo, su primer filme tras el superéxito de Amélie. Sin embargo, puede que su rostro sea reconocible gracias a su tarea como modelo, que ha desarrollado de forma ininterrumpida desde su preadolescencia. Hace años, fue imagen de Longchamp al lado de Kate Moss. Desde el mes pasado, el actor se ha vuelto a convertir en imagen del perfume Bleu de Chanel. Hace cinco años, Martin Scorsese dirigió el spot que le lanzó a la fama internacional, donde pronunciaba la que a día de hoy sigue siendo su réplica más memorable: “I’m not going to be the person I’m expected to be anymore” (ya no voy a volver a ser la persona que los demás esperan que sea). Si sigue siendo catalogado en esa categoría imprecisa que ocupan los sex symbols, no cabe duda de que es gracias a esa publicidad. En la nueva campaña para Bleu, Ulliel se pone a las órdenes de otro cineasta mayúsculo, James Gray, responsable de cintas como La noche es nuestra y Two lovers. “Con James, que es un hombre adorable, creamos una verdadera narración. Es cierto que casi no hay diálogos y que la rodamos en solo cinco días. Pero, como en cualquier película, existe una historia y un personaje”, señala Ulliel.

El día en que sucedieron los atentados de Francia no tenía nada que hacer, así que me pasé tres días pegado a la tele. Seguí la historia minuto a minuto. Es algo que recordaré toda mi vida

El rol es el mismo que hace cinco años. Esta superestrella juvenil habrá crecido y madurado, pero sigue escapando de la fama devoradora y la agresión sempiterna de los flashes. ¿Igual que Ulliel, reputado por su discreción? “Mi trabajo, que también es el del personaje, implica una atracción y una repulsión permanentes. Existe un confort en el hecho de ser un actor conocido, respetado e incluso con legión de fans. Es algo que te galvaniza”, concede. “Al mismo tiempo, no cuesta terminar odiándolo. A menudo solo quieres que te dejen tranquilo. Fantaseas con lo que debe de ser una vida normal, más sincera y más entera, lejos de ese frenesí agotador. Es algo que cualquier persona semifamosa seguro que comparte”. Ulliel se detiene un segundo, consciente de que lo que acaba de decir puede sonar como suena. Y entonces corrige: “Los actores nos quejamos mucho, pero si nos quitaran la notoriedad de un día para otro seguro que nos sentiríamos desgraciados”.

Gaspard, vestido completamente de ropa de Eermenegildo Zegna y zapatos Adieu Pawel Pysz

La nueva coletilla de la campaña de Chanel reza esto: “You are forever becoming who you are” (estás permanentemente convirtiéndote en lo que eres). Parece adaptar a las necesidades del márketing una conocida máxima nietzschiana, localizable en las páginas de Así habló Zaratustra: “Conviértete en lo que eres”. ¿Lo comparte? “Sí. Uno corre detrás de sí mismo toda su vida. Uno se pone en duda a sí mismo sin cesar. Puede que el único momento en el que estemos en paz con nosotros mismos sea justo antes de la muerte”, responde. El actor reconoce estar saliendo de un periodo difícil. “Al empezar mi carrera encontré un éxito inmediato, con muchas ofertas y hasta algún premio”, recuerda. “Después, hacia los 25 años, todo se complicó. Era demasiado joven para hacer de adulto, pero demasiado viejo para seguir haciendo de adolescente. Ha sido un tiempo de metamorfosis, tanto en la interpretación como en mi vida personal”, dice. Y añade: “Entre los 25 y los 30 años me he puesto en duda. He examinado mi identidad, mi carácter y mis defectos. Piensas en tus orígenes, en tu relación con los demás, con tu propia familia”. Dice haber salido de ese proceso “más estructurado y más fuerte” y estar dispuesto a entrar en una tercera fase que no sabe lo que le aportará. De momento, solo tiene un proyecto firmado para los próximos meses. “Solo puedo decir que es un director extranjero que viene a Francia a rodar con actores de aquí”.

Mamá, de mayor no quiero ser actor

Gaspard, vestido completamente con ropa de Ermengildo Zegna y zapatos de Adieu Pawel Pysz

Lo curioso de su historia es que Ulliel nunca quiso ser actor. Una amiga de su madre creó una agencia artística cuando él tenía 12 años e insistió en que se apuntara. “Por casualidad, me empezaron a proponer papeles. Mis padres solo me dejaban trabajar durante las vacaciones de verano, pero me gustaba el ambiente de un rodaje. Cuando terminé el instituto entendí que quería seguir en esto, aunque más bien como director. Me inscribí en la facultad de cine de Saint-Denis , pero lo dejé al año y medio. La verdad es que lo encontré demasiado teórico”, recuerda. “Además, fue entonces cuando mi carrera se aceleró. Me dije que tenía que aprovechar esa oportunidad y que ya tendría la ocasión de contar mi propia historia. A veces, todavía pienso en ello, aunque me siento menos preparado”. Sigue yendo al cine “tres o cuatro veces por semana”, sin contar las películas que ve en casa. Se dice fan de Leonardo DiCaprio y de Sean Penn, dos actores que no han hecho con sus carreras lo que se esperaba de ellos. Le apasiona el cine asiático, pero lo que más le ha gustado en los últimos meses son estas tres películas: Under the skin, Only lovers left alive y Foxcatcher. “Las tres son algo turbias, pero las prefiero a las demasiado luminosas”, sentencia.

Gaspard Ulliel posa para ICON en París con abrigo y pantalón de Prada Pawel Pysz

El cine se lo da todo, pero también se lo suele quitar. Al terminar cada rodaje, dice sentir “un vacío”. Ha entendido que necesita tomarse largos descansos entre rodajes. “Encadenar rodajes te desestabiliza. La gente te trata muy bien, pero también te infantiliza: un chófer te viene a buscar cada mañana, te visten como si fueras un niño y te traen galletitas sin ni siquiera pedirlas. Cuando el rodaje termina, te sientes completamente perdido”, reconoce. “Un actor debe alimentarse de las experiencias de la vida real, de la vida auténtica. Si te limitas a encadenar rodajes, no te da tiempo a vivirlas”.

Uno corre detrás de sí mismo toda su vida. Uno se pone en duda a sí mismo sin cesar. Puede que el único momento en el que estemos en paz con nosotros mismos sea justo antes de la muerte

Su último descanso ha terminado hace pocas horas. Acaba de volver de esquiar en la Saboya francesa, de donde procede parte de su familia. No se pronuncia sobre su orientación política, pero sí le interesa el clima social que vive su país. Los atentados que Francia vivió en enero le siguen perturbando. “El día en que sucedió no tenía nada que hacer, así que me pasé tres días pegado a la tele. Seguí la historia minuto a minuto. Es algo que recordaré toda mi vida”, recuerda. “La primera noche fui a las concentraciones de apoyo y después a la gran manifestación. Fue un espectáculo increíble ver a toda esa gente solidaria. Solo de recordarlo, se me pone la piel de gallina”. ¿Es esa la vida auténtica con la que dice fantasear? “Me temo que sí, por terrible que sea. Son tiempos difíciles, pero es mejor formar parte de ellos que vivir aislado en tu mundo”. Ha nacido una estrella, y no le gusta que la traten como tal.

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El 25-11-1984 Gaspard Ulliel (apodo: Gaspar) nació en Boulogne-Billancourt, Hauts-de-Seine, France. Hijo de padre Serge Ulliel y madre Christine Ulliel trabaja como actor & modelo en 2020 famoso por Saint Laurent, The Art of Love, Le refuge. Gaspard Ulliel tiene el signo zodiacal Sagitario y él tiene ahora 35 años de edad.

Gaspard Ulliel Wiki

Donde vive ahora Gaspard Ulliel?

Cumpleaños 25-11-1984
Herencia/Origen Francés
Raza Blanco
Religión – cree en Dios? Católica Romano
Residencia Él vive en Hauts-de-Seine, France (posee un apartamento).

Gaspard Ulliel Patrimonio, Salario, Cases y Coches

Patrimonio estimado 8 millones Dollar Top 20 de los Actores Más Ricos del Mundo: Ingreso Neto Actual!
Salario desconocido N/A Salarios espectaculares de actores de series de TV
Marcas afiliadas Chanel
Las películas más taquilleras Hannibal Rising, Brotherhood of the Wolf & The Princess of Montpensier
Colegas famosos Gong Li & Audrey Tautou

Casas

Coches

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Gaspard Ulliel: Novia, Vida Amorosa, Familia & Amigos

Gaspard Ulliel con hermoso, Novia Gaelle PietriCon quién sale Gaspard Ulliel en el 2020?

Estado civil Saliendo con alguien (Desde 2013)
Sexualidad Heterosexual
Actual Novia de Gaspard Ulliel Gaelle Pietri
Sus exnovias o ex-esposas Jordane Crantelle, Charlotte Casiraghi, Cecile Cassel
Tiene Hijos? No

o relacionamento de actor & modelo de origem Francés Gaspard Ulliel e Novia de corrente, Gaelle Pietri, se manterá em 2020? Vote!
– As Mais Quentes Esposas e Namoradas de Celebridades

Família

Foto de la família del(de la) actor & modelo, enamorado de Gaelle Pietri, famoso por Saint Laurent, The Art of Love, Le refuge.
Nombres de su padre, madre, hijos, hermanos y hermanas.

    Serge Ulliel (Padre)
    Christine Ulliel (Madre)
    Lisa Ulliel (Hermana)

Amigos

Piel, cabello y color de ojos

Este sexy atractivo talentoso actor & modelo originario de Boulogne-Billancourt, Hauts-de-Seine, France tiene un cuerpo atletico y un tipo de cara largaGaspard Ulliel hace propaganda para Chanel, pero en realidad usa: Yves Saint Laurent.

Color de pelo Café oscuro
Tipo de cabello Recto
Largo del cabello cabello corto
Estilo de pelo osado
Característica distinta color de ojos
Tez/Complexión de Piel Tipo II: Piel clara
Tipo de piel Normal
Barba o Bigote Sin barba
Color de ojos Azul
Fuma Gaspard Ulliel? de vez en cuando compra cigarrillos Las 20 celebridades fumadoras más chocantes

Cabello Café oscuro y peinado osado de Gaspard Ulliel en 2020

Altura, Peso, Medidas, Tatuaje y Estilo

Altura 180 cm
Peso 68 kilo Estilo de ropa alternativo
Colores negro
Pie / talla de zapatos 9.5
Tiene Gaspard Ulliel un tatuaje? NoLos 20 mejores y más locos tatuajes de celebridades!

atletico cuerpo en la playa Tiene Gaspard Ulliel perfiles oficiales en redes sociales?

Cada uno en su estilo, todos estos astros franceses del cine fueron -y son- inolvidables rompecorazones

Hay hombres guapos en todos los continentes, pero nadie pondrá en duda que los franceses tienen «algo» que los hace especiales. Hollywood nunca ha sido indiferente a ese encanto y, desde tiemposlejanos, ha incluido a actores galos en sus películas (una fórmula infalible para atraer a las mujeres a los cines). Aquí reunimos a varios intérpretes que ejemplifican lo que es el charme de París. Cada uno en su estilo, todos fueron -y son- inolvidables rompecorazones.

FOTOGALERÍA: Astros franceses del cine

El elegante Charles Boyer

Charles Boyer tenía una exitosa carrera en París cuando Hollywood lo reclamó, en los años 1930, para darle un «toque francés» a las películas. En Estados Unidos actuó durante algunas décadas junto a varias de las estrellas más glamorosas de la Meca del cine: desde las legendarias Greta Garbo y Marlene Dietrich hasta Olivia de Havilland, Claudette Colbert, Irene Dunne y Lauren Bacall. Junto a Bette Davis hizo All This, and Heaven Too (1940) y con Joan Fontaine, The Constant Nymph (1943). Uno de sus mayorestriunfos fue el thriller Gaslight (1944),donde encabezó el elenco con Ingrid Bergman. Siempre elegante y refinado, Boyerfue un astro francés que Hollywood adoró (fue candidato cuatro veces al Oscar comoMejor Actor).

Desde 1934 estuvo casado con la actriz británica Pat Paterson, y dos días después de la muerte de ella, ocurridaen 1978, se quitó la vida.

Louis Jourdan,el «adonis» francés

En 1947, Alfred Hitchcock le dio a un joven actor francés llamado Louis Jourdan un personaje en su película The Paradine Case. Inmediatamente, Hollywood cayó rendido ante la galanura y el encanto de este adonis. Al año siguiente, con su labor junto a Joan Fontaine en el melodrama Letter froman Unknown Woman, dio pruebas de que no solo era una cara bonita, sino también un competente actor. En la pantalla fue pareja de Jennifer Jones, Grace Kelly, Brigitte Bardot, Doris Day… Una de sus actuaciones más recordada la entregó en la comedia Gigi (1958), en la que cayó rendido ante los encantos de su juvenil compatriota Leslie Caron. El público femenino enloquecía por él; sin embargo, al igual que Boyer, Jourdan no fue un tenorio. Se casó para toda la vida, y desde hace 67 años su media naranja es Berthe Quique’ Frederique Jourdan, con quien vive en Los Ángeles. Actualmente tiene 92 años.

El melodioso Yves Montand

No tiene nada de raro que Marilyn Monroe perdiera la cabeza por Yves Montand cuando filmaron juntos, en 1960, la película Let’s Make Love y que tuvieran un ardiente romance. Este musical lo convirtió en un actor muy popular en Estados Unidos. Sin embargo, su paso por Hollywood fue breve. Después de protagonizar Sanctuary (1961) con Lee Remick y My Geisha (1962) con Shirley MacLaine, siguió su carrera en Europa, donde se mantuvo en los más altos niveles de popularidad hasta 1991, año de su muerte.

En la pantalla fue pareja de algunas de las mujeres más bellas de todos los tiempos, como Anouk Aimée, Romy Schneider, Candice Bergen y Catherine Deneuve. ¿Y sus amores en la vida real? Cuando daba sus primeros pasos en la música, tuvo una intensa relación con la gran Edith Piaf; luego estuvo casado por más de 30 años con Simone Signoret y, al quedar viudo, contrajo matrimonio con otra actriz francesa: Carole Amiel. Aunque distaba mucho de ser una belleza, Montand (quien nació en la Toscana, Italia, pero vivió en Francia desde muy pequeño) poseía un atractivo y un magnetismo únicos.

Jean-Paul Belmondo, el «feo» más sexy

En su adolescencia, este actor francés dedicó más tiempo al boxeo que a los estudios. Cuando Jean Paul Belmondo decidió ir a la escuela de arte dramático, muchos creyeron que no llegaría lejos, pues sus gruesos labios y su nariz rota no le conferían precisamente el aspecto de un galán. Pero él logró ser mucho más que eso: se convirtió en un ídolo internacional, en uno de los mayores iconos del cine de los años 1960 y 1970. Su versatilidad era asombrosa, pues lo mismo actuaba en películas de arte de «la nueva ola», dirigidas por Jean Luc Godard y Claude Chabrol, que protagonizaba exitosas comedias y filmes de aventura y acción al estilo de Cartouche, L’hommede Rio y Les tribulationsd’un chinois en Chine.

En la pantalla, se enamoraron de él actrices como Jean Seberg, Catherine Deneuve, Claudia Cardinale, Françoise Dorléac y Gina Lollobrigida. En la vida real, tuvo largas relaciones con dos de las mujeres más bellas del cine: la suiza Ursula Andressy la italiana Laura Antonelli. Sin embargo, no se casó con ninguna de ellas: sus esposas fueron la bailarina Elodie Constantin y Natty Tardivel. A sus 80 años, el incansable Belmondo reaparecerá en el cine en Les bandits manchots, una comedia del director Claude Lelouch.

El divino Alain Delon

Para muchos es uno de los rostros masculinos inolvidables del cine. Películas como Rocco e i suoi fratelli (1960) y La tulipe noire (1964) lo convirtieron en uno de los actores más cotizados de su época. Aunque Hollywood intentó «atraparlo», solo hizo una película en Estados Unidos: Texas Across the River (1966), un oeste satírico en el que compartió cartel con Dean Martin. La experiencia no le resultó satisfactoria y fue un «debut y despedida». En Europa protagonizó exitosas películas junto a actrices tan talentosas como Claudia Cardinale, Monica Vitti, Brigitte Bardot y Jane Fonda. A partir de los años 1970, se especializó en thrillers y roles de «hombre duro». Sus grandes amores fueron actrices: cuando era muy joven estuvo comprometido, y después fue amigo durante largos años, de la austríaca Romy Schneider, con quien actuó en Christine (1958) y La piscine (1969). Luego vinieron dos francesas: Nathalie Delon, con quien estuvo casado entre 1964 y 1969, y la espigada y menudita rubia Mireille Darc, su compañera sentimental durantemás de 15 años. Finalmente volvió a casarse, entre 1987 y 2001, con la holandesa Rosalie van Breemen, pero se divorciaron.

En la actualidad, a sus 77 años, Delon actúa esporádicamente en el cine y la televisión. Sobre su supuesta rivalidad con Belmondo, de la que tanto se ha hablado durante años, Alain Delon ha dicho: «Tuvimos dos caminos paralelos y complementarios, lo cual fue muy beneficioso: sin esa emulación, sin duda nuestras carreras no hubieran sido tan exitosas».

Christopher Lambert, el «inmortal»

En 1984, cientos de miles de espectadoras de todos los continentes envidiaron a Jane y quisieron perderse en la selva con un Tarzán tan guapo como el de la película Greystoke: The Legend of Tarzan, Lord of the Apes. De ser un desconocido, Christopher Lambert se colocó en el top de la popularidad. Después vendrían otros éxitos, como Highlander (1986), con Sean Connery, que fue el inicio de una saga muy taquillera. Christopher es un francés un poco especial, ya que nació en New York, en 1957, pues en esa fecha su padre, un diplomático francés, estaba acreditado en Estados Unidos. Poco después, su familia lo llevó a Suiza y, finalmente, se instaló en París a los 16 años. De 1988 a 1994 estuvo casado con la actriz estadounidense Diane Lane, con quien tuvo una hija. De 1999 a 2006 estuvo casado con Jaimyse Haft. Desde hace seis años es pareja de la actriz francesa Sophie Marceau y en varias oportunidades ha comentado que el matrimonio no está entre sus planes…

Vincent Cassel, el seductor

Hijo del actor Jean-Pierre Cassel y esposo de la bella Monica Bellucci, Vincent es uno de los intérpretes franceses favoritos de Hollywood. En el cine estadouniden ha trabajado en producciones tan importantes como Ocean’sThirteen (2007), Black Swan (2010) y A Dangerous Method (2011). Está próxima a estrenarse, en Francia, la nueva versión de La belle & la bête, donde interpreta el papel que, en los años 1940, asumió Jean Marais. A Vincent lo asociamos con personajes oscuros, manipuladores y autoritarios… Él sabe cómo volverlos seductores: ahí está su mayor atractivo.

Olivier Martínez, sex symbol a su pesar

De un tiempo a esta parte, Halle Berry no solo es envidiada por su belleza y su espectacular físico, sino también por su novio y padre de su próximo bebé: el actor francés Olivier Martínez. De padre español y madre francesa, nacido en los suburbios de París, el triunfal paso por el cine de Olivier ha estado acompañado de sonados amores (largos o efímeros) con figuras como Kylie Minogue, Juliette Binoche, Angelina Jolie y Mira Sorvino. Él se dio a conocer en el cine de Hollywood cuando coprotagonizó en 2002, con Richard Gere y Diane Lane, el drama Unfaithful. Aficionado a las motocicletas, a Olivier Martínez no le gusta que lo consideren un sex symbol; pero después de verlo en películas como Dark Tide (2012), Taking Lives (2004) o The Roman Spring of Mrs. Stone (2003), cuesta trabajo no ponerle esa etiqueta.

Jean Dujardin y su sonrisa irresistible

En 2011, con su papel en la película silente The Artist, no solo le arrebató el Oscar a Brad Pitt y a George Clooney, sino que cautivó a las multitudes con su irresistible sonrisa. Jean Dujardin, de 40 años, es el más reciente talento galo por el que Hollywood ha apostado. Martin Scorsese le dio un papel junto a Leonardo DiCaprio y Matthew McConaughey en su nueva película The Wolf of Wall Street, que llegará en noviembre a las pantallas. Y está involucrado en el nuevo proyecto de George Clooney, quien lo escogió para que actuara junto a él, Matt Damon y Cate Blanchett en The Monuments Men, actualmente en producción. Sin embargo, aunque Hollywood no deja de reclamarlo, Dujardin sigue trabajando también en el cine de su país, donde estrenó recientemente el drama policíaco Möbius, en el que actúa con Cécile De France y Tim Roth. Actualmente filma junto a su esposa, la actriz francesa Alexandra Lemy, la comedia Le petit joueur.

Grandes directores del cine francés

Los máximos responsables, salvo en contadas ocasiones, de lo que finalmente vemos en la gran pantalla, son los cineastas, los directores. En el país de la libertad, la igualdad y la fraternidad han nacido unos cuantos genios que han dedicado su vida a esto de los encuadres, la dirección de actores y demás técnicas cinematográficas.

Resultaría imposible dedicar unas líneas a todos los que lo merecen, así que si damos por hecho que talentos del nivel del visionario Jean Vigo, H.R. Clouzot, René Clair, Robert Bresson, Jacques Becker o René Clément, o del éxito popular de Jacques Demy, Jean Jacques Annaud o Luc Besson, sin contar que genios del talante de Roman Polanski (polaco de origen) o Constatin Costa Gavras (natural de Grecia) podrían merecer un artículo aparte, nos limitaremos a comentar a una decena de los que, subjetivamente y en estricto orden cronológico, considero maestros del séptimo arte en Francia.

Marcel Carné

Considerado uno de los grandes nombres de la cinematografía gala, comenzó su carrera como crítico cinematográfico primero y como cámara después en el cine mudo, hasta que rodó su primer corto en 1929. Su verdadera contribución al séptimo arte comenzó al unir fuerzas con el guionista Jacques Prévert. Esa relación se prolongó durante 12 años y encabezaron un movimiento cinematográfico que conocemos como “realismo poético” que jugaba con el fatalismo dramático de las historias que nos contaban. “El muelle de las brumas”, “Amanece”, “Las puertas de la noche” y, especialmente” “Los niños del paraíso”, que fue votada por la crítica y compañeros del cine francés como la mejor película del siglo XX en el país de los hermanos Lumiere, son muestras de la categoría de un director que, repudiado por los modernistas de la Nouvelle Vague, recuperó posteriormente todo el mérito y valor que merece como una de las insignias indiscutibles del cine galo.

Jean Renoir

El hijo del famoso pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir resultó ser un enorme director de cine, escritor (autor de la biografía definitiva sobre su padre), actor, productor y guionista. Durante la IGM sirvió en la caballería y en la aviación, pero fue herido en una pierna y esa fue su puerta de entrada al mundo del cine ya que su recuperación estuvo envuelta de horas y horas viendo películas de Chaplin y Griffth.

No sé si aventurarme a decirlo, pero si no es el mejor, seguro que estaría en mi Top 3 de directores franceses de esa primera mitad del siglo XX. Su contribución al cine galo es abrumadora con multitud de cintas, algunas de ellas obras maestras incuestionables como “La gran ilusión” (1937) o “La regla del juego” (1939). Su fabuloso éxito le hizo cruzar el charco, desarrollando una notable carrera en Hollywood durante los años 40, destacando por encima de todas esa maravilla llamada “Esta tierra es mía” (1943). En los 50 volvió a trabajar en Francia, dejando una carrera memorable para el recuerdo.

Jean Cocteau

Uno de esos genios que de vez en cuando la naturaleza regala al género humano en su complicada extrañeza. Nacido en 1889, de infancia más que complicada, su padre se suicidó antes de que cumpliera su primera década, le alejaron de sus hermanos y se quedó solo con su madre que se obsesionó con su cuidado convirtiéndolo en un joven díscolo, indisciplinado y rebelde, pero también genial y talentoso. Su complicada vida le relacionó en exceso con la muerte. La prematura muerte de su amada le condujo a su ya inseparable compañero de andanzas, el opio.

Su inquietud y maestría le llevó a sondear multitud de géneros artísticos como la novela, la poesía, la pintura, la crítica, el teatro, el diseño, el dibujo, el ensayo y, como no, el cine.

En su versión cinematográfica, que es donde nos interesamos, hay dos personajes claves. Por un lado nos topamos con Christian Bérard, pintor y diseñador, con el que colaboró en varias películas, destacando la maravillosa escenografía de La Bella y La Bestia. Por otro lado, Jean Marais, actor bastante más joven que él, con el que mantuvo la relación más longeva de su vida y que fue su actor fetiche, con el que trabajó en sus obras más destacadas.

Max Ophuls

Pese a que Max Oppenheimer nació en Alemania y su familia era alemana, toda su carrera cinematográfica europea se desarrolló en Francia, donde se exilió a principios de los años 30 por culpa del ascenso del partido nazi en su país natal. Su ascendencia judía y su trayectoria profesional, iniciada en el teatro y posteriormente combinándola con sus primeros pasos en la UFA no le daban mucha opción y su paso al vecino galo le dio el respaldo y la posibilidad de desarrollar su carrera y su vida de una forma acorde a su talento. Se nacionalizó francés y el éxito de algunas de sus películas galas, como “Traficantes de opio” o “La tierna enemiga” y la explosión de la IIGM le obligó a huir a Suiza, Italia y finalmente emigrar a Estados Unidos en 1941. Allí, Ophuls y su familia sobreviven gracias a las ayudas y al apoyo de algunos amigos y admiradores dentro de Hollywood, casos de Robert Siodmak, Preston Sturges o Douglas Fairbanks jr. Gracias a ellos, en 1946 consigue rodar su primera película americana y nos deja 4 films en esta etapa americana de las que, por lo menos 2, son memorables, como “Carta de una desconocida” y “Almas desnudas”. Pese a ello, la IIGM ya terminó y Ophuls no termina de encontrarse a gusto en América, así que decide volver a Francia donde, ahora sí, consigue la estabilidad y la libertad necesaria para regalarnos 4 obras maestras de valor indiscutible. “La ronda”, “El placer”, “Madame de..” y “Lola Montes” siguen, hoy en día, siendo obras maestras de indiscutible valor cinematográfico y explicativos de un estilo propio, único, definitorio y culminatorio de la manera de contar una historia de la mano de uno de los maestros indiscutibles del cine surgido de Europa.

Jacques Tati

Descendiente de una familia militar rusa, Jacques Tati nació en 1907 y en sus primeros años destaco tanto en deporte como poco en los estudios. La crisis mundial de los años 30 le hizo trabajar en infinidad de empleos, incluido el music hall, teatro y sus primeras colaboraciones en el cine. Al llegar la IIGM es destinado al 16º Regimiento de Dragones hasta 1940. En 1944 se casa con Micheline Winter y al terminar la IIGM vuelve al cine, primero como actor y luego como director. Otro momento significativo llegó en 1946 cuando fundó junto a Fred Orain la productora Cady Films con la que filmaría sus primeros trabajos.

“Día de fiesta” se rodó entre 1947 y 1948 y se estrenó en 1949, obteniendo bastante reconocimiento. La idea de Tati era estrenarla en color, pero su alto coste le obliga a hacerlo en blanco y negro (hasta 1995 no hemos podido ver una copia restaurada en color). Era su primer largometraje y vuelta a ver 65 años después me ha parecido tan maravillosa como la primera vez.

El estilo de Tati es comparable a Chaplin o Keaton, no tanto en lo formal como en el fondo, historias que parecen sencillas con crítica implícita, personajes no siempre aceptados con un corazón bondadoso y un sentido del humor basado en la imagen, en el gesto sutil, en la acción, sin necesidad de grandes muecas, estrambóticas bandas sonoras o descacharrantes gesticulaciones.

El culmen de su reconocimiento le llegó con el personaje de Monsieur Hulot, al que llevó a la gran pantalla en tres ocasiones, con “Las vacaciones de M. Hulot”, “Mi tío” y “Traffic”.

En 1955 rompió su asociación con Orain y tiene un accidente de circulación que le acarreará problemas el resto de su vida. En 1956 crea Spectra Films, pero las décadas de los 60 y 70 solo le aumentan los problemas económicos. En 1977 recibe un César por toda su trayectoria, pero nunca volvió a recuperar el prestigio perdido. Murió en 1982 y, como casi siempre, es más reconocido hoy en día como el cómico más grande del país vecino que en vida.

Jean-Pierre Melville

Su verdadero nombre era Jean-Pierre Grumbach y era descendiente de una familia de judíos alsacianos por lo que no tuvo ninguna duda en alistarse en la Resistencia francesa tras la caída de Francia en la IIGM. Ahí fue donde adoptó su nombre de guerra “Melville”, en honor de Herman Melville, su autor favorito.

Tras la IIGM comenzó a desarrollar su trabajo como cineasta, pero fue con la llegada de la década de los 60 y su liderazgo en el llamado “cine polar francés” donde alcanzó sus cumbres más altas, donde podemos destacar, como cintas imprescindibles del género y del abanico cinematográfico francés de la guerra fría, “El confidente” (1961), “Hasta el último aliento” (1966), “El silencio de un hombre” (1967) o “Círculo rojo” (1970), aunque también hay que destacar por encima del resto “El ejército de las sombras” (1969) donde Melville recurre a narrar el trabajo de la resistencia francesa durante la IIGM.

François Truffaut

Personaje indescifrable e imprescindible del cine del siglo XX y, probablemente, uno de los mayores cinéfilos y cinéfagos de la historia. De infancia muy problemática y abandonado por su familia, es un mal estudiante y pasa por múltiples problemas con la justicia de las que, casi siempre, le saca su ángel de la guarda, André Bazin. Toda su energía la centra en la literatura y el cine y es en la pujante revista Cahiers Du Cinema donde empieza a realizar sus primeras críticas cinematográficas e iniciando un movimiento de renovación del cine, la Nouvelle Vague, que tomó forma definitivamente con el estreno de su primera película como director, la impactante y sobresaliente “Los 400 golpes”. De su obra destaca la serie dedicada al personaje protagonista de su debut, Antoine Doinel, así como multitud de homenajes a sus grandes pasiones, casos del cine en “La noche americana”, el teatro en “El último metro”, la libertad y la literatura en “Fahrenheit 451” o el cine negro clásico en “La novia vestía de negro”. La enorme variedad de su obra y la pasión con la que siempre habló y defendió el arte cinematográfico, así como sus diversas apariciones como actor en varias películas, tanto propias como ajenas, y su enorme trabajo como crítico difusor del cine, así como el maravilloso libro de entrevistas con uno de sus más admirados directores de todos los tiempos, como fue Alfred Hitchcock, lo convierten en pieza clave para entender el lenguaje cinematográfico de nuestro vecino del norte.

Louis Malle

De familia acomodada y vida asentada Malle es, junto a Truffaut y Chabrol, el triángulo básico para entender el cambio cinéfilo producido en Francia a finales de los años 50 y principio de los 60. Sé que aquí habría mucho que discutir por la relación de amor/odio que otros personajes de la época como Godard o Resnais suscitan entre los aficionados al séptimo arte, pero en mi caso son esos 3 los nombres fundamentales. Malle debutó con una gran obra, “Ascensor para el cadalso”, con la gran Jeanne Moreau, donde dejaba claro su maestría tras la cámara, su magnífico pulso para narrar una historia y su amor por el jazz, destacando la genial banda sonora original de Miles Davis. Durante esos años desarrolla una gran carrera con obras fundamentales como “Zazie en el metro” o “Fuego fatuo”, pero un escándalo producido por el estreno de “Lacombe Lucien” le obligó a emigrar a USA, donde destaca la película “Atlantic City” con un crepuscular Burt Lancaster y una joven Susan Sarandon. Finalmente, regresa a su país y se cubre de gloria con “Adios, muchachos”, que logra multitud de premios y grandes críticas, así como sus últimos estrenos que dejan su carrera a un nivel más que notable.

Claude Chabrol

Claude nace en 1930 y desde pequeño se interesa por el cine, el teatro y la literatura, pero el primer dato biográfico determinante para su futura carrera es su matrimonio con Agnès M. Madeleine Goute en 1952, con un patrimonio sobrado que les permite vivir de rentas y dedicarse a lo que realmente quieren sin mayores preocupaciones. Comienza a colaborar con la revista Cahiers Du Cinema y en 1956 funda la productora AJYM que dará cobijo a los primeros trabajos de algunos de sus compañeros en la Nouvelle Vague (incluido él mismo) hasta 1961.

Su cinematografía se ha dividido en varias etapas. La primera caracterizada por su adhesión a los dictados de la Nouvelle Vague, consiguiendo sus primeros premios internacionales (Oso de Oro en Berlín con “Los primos”, Copa Volpi para Madeleine Robinson en Venecia por “Una doble vida”…), y conoce a Stéphane Audran lo que provoca la ruptura de su matrimonio.

La 2ª etapa, que para mi es la mejor y mas interesante, caracterizada por su unión con el productor André Génovès y el protagonismo de su pareja Stéphane Audran en casi todas sus películas. Bajo la apariencia formal de thrillers criminales con actores conocidos, Chabrol logró el reconocimiento de la taquilla y el ataque de la crítica especializada por su traición a la Nouvelle Vague, pero lo cierto es que el análisis pormenorizado a las pasiones humanas, al retrato psicológico de los personajes, a la culpa, a la venganza, a la traición, a la infidelidad, etc… conduce al cine de Chabrol a los niveles que hoy en día le reconocen como el maestro que realmente es. Difícil elegir, pero una trilogía formada por “Accidente sin huella”, “La mujer infiel” y “Al anochecer” no está a la mano de cualquiera.

La 3ª fase de su carrera le reunió con otro productor, Marin Karmitz, y con otra actriz, Isabelle Huppert, siendo la más prolífica y la que más reconocimiento internacional ha logrado, especialmente para Huppert, con algunas películas notables, aunque para mí no llegó a lograr el nivel alcanzado con Génovès. Las mujeres toman el mando, creando personajes fuertes y siendo las protagonistas principales de sus historias. Quizás “La ceremonia” sea la película más recordada de esa época.

Su etapa final da los últimos bandazos a una gran carrera, pero pierde fuerza y estilo, y no muestra los signos que han hecho de Claude Chabrol uno de los directores indiscutibles del cine francés.

Jean-Pierre Jeunet

Su todavía corta e inacabada trayectoria me hacían dudar, pero su inagotable imaginación y su indudable originalidad y su refrescante irrupción en la industria cinematográfica francesa de la mano de Marc Caro le han guardado un hueco en la historia del cine en la antigua Galia.

Nació en 1953, con 17 años se compró su primera cámara y estudió animación en los Estudios Cinémation. Entabló amistad con Marc Caro, diseñador y dibujante de cómics, relación que trasladó al cine y de la que saldrían alguno de sus films más reconocidos como “Delicatessen” o “La ciudad de los niños perdidos”.

El éxito le llevó a probar suerte en Hollywood, concretamente con la 4ª parte de una de las sagas más representativas del cine de terror y ciencia-ficción de la historia del cine, “Alien Resurrección” y, sin llegar a las cotas de las dos primeras partes, no salió mal parado, logrando recuperar en parte una serie que parecía perdida.

En 2001 le llegó el éxito masivo con “Amelie”, logrando un montón de premios y nominaciones al Óscar, Globos de Oro y demás, y encumbrando a Audrey Tautou como la actriz de moda en todo el mundo.

Desde entonces sus trabajos se han ido espaciando en el tiempo y no han vuelto a alcanzar las cotas de popularidad y éxito del pasado, pero dada su edad todavía le queda mucha cuerda a ese reloj surrealista e innovador que, seguro, volverá a contar con Dominique Pinon y Hervé Schneid entre su plantel de actores.

Actores y actrices del cine francés

El arte de la interpretación ha convertido a sus máximos exponentes en estrellas mundiales, en iconos de un estilo de vida, en el espejo para muchos jóvenes que quieren llegar a ser como ellos, dejando en algunos casos el arte interpretativo en un segundo plano. Desde el cine mudo, con el que probablemente fue el primer caso de idealización masiva de una estrella de cine, como fue Rodolfo Valentino, hasta nuestros días en que la influencia de la prensa y la importancia de la imagen es, en muchas ocasiones, casi tan importante como la calidad en tu trabajo para el público masivo, los actores y actrices son la imagen del cine, las caras públicas de las historias que los autores, productores y directores nos quieren contar.

En Francia no podía ser de otra manera, aunque en Europa en general, la interpretación se centra más en una suma de actitudes y aptitudes que en una simple cara bonita o un cuerpo escultural. Pongamos unos cuantos ejemplos de actores y actrices galos que han pasado a la historia o han traspasado fronteras gracias a su talento y a su innegable competencia en el maravilloso arte de la actuación cinematográfica: desde los años 30, donde jóvenes como Jean Gabin o expertos como Michel Simon ponían los cimientos a sus grandes carreras (obviamos a otros como Charles Boyer porque su exitosa carrera se desarrolló casi por completo en la industria americana), o en los 40 donde la española María Casares (nacionalizada francesa desarrollando su carrera enteramente allí) o el gran Yves Montand daba sus primeros pasos en el celuloide.

En los 50 conocimos el advenimiento de grandes estrellas como Simone Signoret, Brigitte Bardot, Jacques Tati o Jeanne Moureau, pero fueron los revoltosos 60 los que encumbraron a un buen puñado de intérpretes galos como Alain Delon, Jean Paul Belmondo, Catherine Deneuve, Michel Piccoli, Anouk Aimée o Maurice Ronet. Los 70 deberían existir aunque solo fuera por haber dado a luz la carrera de uno de los más grandes intérpretes de la historia del cine europeo como es Gerard Depardieu, y los 80 mostraron una nueva generación que, todavía hoy, sigue mostrando su talento tanto en Europa como en América, casos de Juliette Binoche, Sophie Marceu, Julie Delpy, Irène Jacob, Jean Reno o Isabelle Huppert.

Si a todos los nombres que hemos mencionado, reconocidos a nivel mundial, les añadimos otros como Jean Louis Trintignant, Philippe Noiret, Gerard Philipe, Sylvia Bataille, el gran Lino Ventura (italiano de nacimiento), Marcel André, Arletty, Jean Servais, Serge Reggiani, Jean Marais, Daniel Auteuil, Jean Rochefort, Michel Bouquet o los más actuales Vincent Cassel, Audrey Tautou, o la que probablemente sea la actriz más talentosa que se haya visto en los últimos años, Marion Cotillard, vemos que la profesión de actor/actriz en el país vecino está y ha estado en buenas manos.

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Personajes famosos franceses

Sus pensamientos, descubrimientos, pasiones y creaciones han dotado a la cultura de Francia de un patrimonio rico, diversificado y famoso en el mundo entero. Sus influencias han rebasado las fronteras de Francia. Por eso, actualmente, muchos museos de todos los rincones de Francia rinden homenaje a estos célebres personajes. Descartes, Charles de Gaulle o Victor Hugo son sólo algunos de las grandes nombres que han marcado la historia de Francia.

El Panteón, situado en el Barrio Latino de París, monumento de estilo neoclásico, guarda las tumbas de los grandes personajes de Francia. Se encuentran por ejemplo: Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Pierre y Marie Cury, Malraux…

O el cementerio de Père-Lachaise, el más grande de París intramuros y uno de los más conocidos y distinguidos del mundo donde poder visitar las tumbas de personajes franceses famosos. Es imposible permanecer impasible e indiferente ante la belleza del lugar, por lo evocador de ver la historia de la ciudad en personajes que marcaron su tiempo como Molière, Oscar Wilde, Edith Piaf, Honoré de Balzac, Jean de la Fontaine…

PERSONAJES HISTÓRICOS FRANCESES

Se pueden realizar rutas correspondientes a las etapas du su vida: Domremy, Poitiers, Orléans… hasta llegar a su museo en Rouen.
Juana de Arco (Enlace externo)

Napoleón Bonaparte (1769-1821)

En la ciudad corsa de Ajaccio, su ciudad natal, un museo está dedicado al Emperador Napoleón, con más de 700 objetos y obras de arte para conocer más de cerca el mito «Napoleón».
Museo Napoleon (Enlace externo)
Museo Fesch (Enlace externo)

Louis Philippe (1773- 1850)

Después de haber sido la residencia de muchos personajes importantes de Francia, el castillo de Eu se convirtió en el siglo XIX en la residencia de verano del Rey Louis-Philippe. Se puede revivir en este lugar toda la vida de la monarquía francesa con objetos, pinturas, muebles que son símbolos de esta época.
Castillo Eu (Enlace externo)

Maréchal Foch (1851-1929)

Fue un Comandante jefe de los ejércitos Aliados durante la Primera Guerra Mundial. La casa de la Familia Foch posee objetos personales y recuerdos del oficial, especialmente de su viaje a Estados Unidos en 1921.
Casa Maréchal Foch (Enlace externo)

Charles de Gaulle (1890 – 1970)

Este famoso político francés, héroe de la Segunda Guerra Mundial, es originario de la región de Altos de Francia. En Lille se puede visitar su casa que fue convertida en museo, con numerosas fotos y objetos del General francés más conocido.
Charles de Gaulle (Enlace externo)

Marechal Leclerc (1902-1947)

El Memorial Leclerc fue edificado para rendir homenaje a este símbolo de la liberación de Francia en 1945. El Memorial explica su acción y el contexto exterior de la Segunda Guerra Mundial.

CIENTÍFICOS FRANCESES FAMOSOS

Este museo, instalado en su casa natal, evoca la vida y obra de uno de los científicos y filósofos más importantes del siglo XVII. Descartes (Valle del Loira)
Descartes (Enlace externo)

Nicéphore Niepce (1765-1833)

El museo Niepce es uno de los más antiguos sobre la Fotografía y su historia. Dos millones de imágenes, seis mil objetos y cámaras, utensilios y trabajos del inventor de la Fotografía, la primera cámara del mundo, documentos sobre la historia de la Fotografía, desde un punto de vista técnico y artístico están reunidos en este apasionante museo, situado en la ciudad de Niepce, en Borgoña. Chalon sur Saône (Borgoña).
Museo Nicéphore Niepce (Enlace externo)

Jean- François Champollion (1790-1832)

La ciudad de Figeac decidió en 1986 convertir la casa del científico en un museo sobre la Egiptología y los jeroglíficos de los cuales Champollion fue el primer hombre en descubrir sus secretos.
Museo Champollion (Enlace externo)

Louis Braille (1809-1852)

El pueblo de Coupvray quería rendir homenaje a su ciudadano más famoso, el inventor del código alfabético para las personas invidentes, y transformó su casa natal en un museo único

Louis Pasteur (1822-1895)

La ciudad natal de Dole en el departamento de Jura compró la casa de su infancia en 1923 para convertirla en museo; se compone de documentos únicos sobre la vida y la obra científica del hombre que descubrió la vacuna contra la rabia. Esta visita se puede completar con la de su taller en la misma ciudad. La ciudad de París también transformó una de sus casas (la última) para hacer de ella un museo, que nos permite adentrarnos en su vida personal y científica, gracias a objetos y apasionantes documentos. Dole (Borgoña- Franco-Condado)
Museo Pasteur (Enlace externo)
Pasteur (Enlace externo)

Clément Ader (1841-1925)

Su familia vivió en Muret durante dos siglos. Ya de niño, empezó a construir máquinas, hasta que en 1890, dejó la patente para un aparato llamado «avión». Ahora se puede visitar su casa convertida en museo y el parque que lleva su nombre, donde hay muchas informaciones sobre la aviación y su inventor.
Museo Clement (Enlace externo)

Pierre et Marie Curie (1859-1906 y 1867-1934)

El Museo Curie se sitúa en uno de los edificios del Instituto Curie. Este laboratorio está instalado a algunos pasos del cobertizo donde la pareja encontró el polonio y el radio en 1898: fue creado únicamente para Marie Curie con el fin de que la científica pudiese seguir sus proyectos. Ahora es a la vez un lugar de memoria de esta familia excepcional (4 de los Curie obtuvieron prestigiosos galardones científicos) y museo de la Ciencia de París
Curie (Enlace externo)
Ciencia: Marie Curie (Enlace externo)

Los hermanos Louis y Auguste Lumière (1864-1948 y 1862-1954)

Los creadores de la cámara fotográfica tienen una exposición permanente en el Espacio Simon Lumière (fotos, cámaras, documentos…) en La Ciotat, donde pasaron gran parte de su niñez con sus padres. En esta ciudad se puede hacer también un itinerario «Tras los pasos de los hermanos Lumière», desde el castillo Lumière hasta el Espacio Simon Lumière. La Ciotat.
Descubre Ciotat (Enlace externo)
Institut Lumière (Enlace externo)

François Rabelais (1483/1494-1553)

La casa natal del escritor de Gargantua y Pantagruel esconde verdaderos tesoros: documentos, antiguas ediciones, objetos, fotos, libros e incluso un retrato de Rabelais pintado por Matisse. Musée Rabelais. La Devinière – Seuilly (Valle del Loira).
Museo Rabelais (Enlace externo)

Jean de La Fontaine (1621-1695)

El famoso autor de Las Fábulas de la Fontaine nació en la ciudad de Château-Thierry. Su casa natal fue transformada en museo: dibujos, grabados, pinturas y objetos de arte ilustran sus famosas fábulas. Château-Thierry (Altos de Francia).
Museo Jean de la Fontaine (Enlace externo)

Montesquieu (1689-1755)

En la región de Nueva Aquitania, se encuentran dos casas de Montesquieu: la primera en Burdeos, la segunda se puede visitar: es el Castillo de la Brède (que le dió su nombre de Barón). La Brède (Nueva Aquitania)
Castillo de la Brède (Enlace externo)

Voltaire (1694-1778)

Dos castillos muy importantes para la vida personal y artística del escritor se pueden visitar, con muchos objetos, obras y recuerdos. Permiten volver al Siglo de las Luces, descubrir como se vivía en esta época, especialmente un filósofo brillante y rebelde.

  • Château de Cirey – Cirey-sur-Blaise (Champaña)
    Voltaire (Enlace externo)
  • Château de Voltaire – Ferney-Voltaire (Altos de Francia)
    Castillo de Voltaire (Enlace externo)

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)

Dos museos, dos ciudades para el escritor y filósofo del Siglo de las Luces. En Montmorency, está instalado en una antigua casa de Rousseau, en Les Charmettes en su casa de campo.
Musée Jean-Jacques Rousseau – Montmorency (París y su región)
Museo Jean-Jacques Rousseau (Enlace externo)
Musée Jean-Jacques Rousseau – Chambéry (Auvernia-Ródano-Alpes)
Museo Chambery (Enlace externo)

Stendhal (1783-1842)

La ciudad de Grenoble vio nacer a este genio de la literatura francesa: ahora llevan su nombre liceos, bibliotecas… Se puede hacer un recorrido por sus lugares preferidos, hasta llegar a su casa y al museo que le está dedicado. Musée Stendhal – Grenoble.
Musée Stendhal – Grenoble (Enlace externo)

Honoré de Balzac (1799-1850)

El escritor tuvo varias casas en París, ya que fue un enamorado de esta ciudad. Se puede visitar una de estas residencias, llena de recuerdos, objetos, muebles, bibliotecas, libros donde escribió «La Comédie Humaine». Otra ciudad importante en su vida fue Saché, en la región de Valle del Loira (ciudad natal), donde se ubica el Castillo en el cual pasó varios años de su vida y escribió algunas de sus obras maestras. Le Château de Saché (Valle de Loira)
Museo Balzac (Enlace externo)

Victor Hugo (1802-1885)

Su casa en París, que decoró él mismo, es hoy en día un museo conservado prácticamente en su estado original. París – Maison de Victor Hugo.
Paris (Enlace externo)

George Sand (1804-1876)

Seudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevan que nació y murió en Nohant. Se puede visitar la casa donde pasó la mayor parte de su vida (que había renovado y decorado a su gusto) y un museo lleno de documentos y cartas sobre su vida personal, su compromiso político, su familia y amigos.
Château de Nohant – Nohant-Vicq (Valle del Loira)
Maison George Sand (Enlace externo)
Musée George Sand – La Châtre
Pays George-Sand.com (Enlace externo)

Jules Verne (1828-1905)

Amiens y Nantes son las dos ciudades del autor. Le dedican museos e itinerarios para intentar descubrir de donde venía su increíble inspiración.
La Maison de la Tour – Amiens (Altos de Francia)
Turismo de Amiens (Enlace externo)
Musée Jules Verne – Nantes (País del Loira)
Museo Jules Verne (Enlace externo)

Alphonse Daudet (1840-1897)

Un paseo permite recorrer los lugares más queridos del autor, incluso el Castillo de Montauban donde tuvo su mayor inspiración: el molino que dió nombre a su libro más famoso y su casa.Fontvieille – Maison d’Alphonse Daudet.
Amiens (Enlace externo)

Emile Zola (1840-1902)

Un paseo literario, pasando por los lugares de la niñez del autor, escuchando lecturas de algunos de los textos más bellos de Zola es el modo más interesante para conocer la vida y obra del autor de la carta «Acusa» («J’accuse»). Maison Zola.
Maison Zola (Enlace externo)

Guy de Maupassant (1850-1893)

Archivos y recuerdos de la vida de Maupassant están expuestos en el lugar donde nació en 1850: el castillo de Miromesnil. Tourville sur Arque (Normandie).
Castillo de Miromesnil (Enlace externo)

Arthur Rimbaud (1854-1891)

El Museo Arthur Rimbaud de Charleville-Mézières está situado al lado de la casa de la familia Rimbaud. Podrá visitar estos lugares vinculados al poeta francés en el circuito «Rimbaud».
Charleville-Mézières(Champagne) y la Maison des Ailleurs, un homenaje al viaje y a la imaginación.

Marcel Proust (1871-1922)

El museo Marcel Proust fue instalado en la casa de la «Tante Léonie», tía del escritor. Aquí están reunidos todos los recuerdos de Proust. Esta visita se puede completar con la del «pré Catelan», jardín exótico creado por Jules Amiot, tío de Marcel Proust y donde éste último paseaba de niño. Illiers-Combray (Centre Val de Loire )

Jean Cocteau (1889-1963)

Cocteau quería restaurar una casa abandonada para exponer sus obras: así nació el Museo Jean Cocteau, donde se puede ahora admirar sus fotos, textos, obras y objetos. Menton (Provence-Alpes-Côtes d’Azur)
Museo de Menton (Enlace externo)

Marcel Pagnol (1895-1974)

Su ciudad natal, de la cual habla sin cesar en sus libros, le dedica un museo, y además se puede hacer un circuito por los alrededores para conocer el pequeño mundo de «Marcel Pagnol». Aubagne.
Museo Marcel Pagnol (Enlace externo)

Jacques Prévert (1900-1977)

Es posible visitar su casa, donde pasó toda su infancia, un lugar de tranquilidad para un artista lleno de libertad. Su tumba está en el mismo pueblo.Omonville-la-petite (Normandie). Maison Prévert.
www.cherbourgtourisme.com (Enlace externo)

PINTORES FRANCESES FAMOSOS

El antiguo palacio episcopal construido a finales del siglo XVII acoge hoy en día un museo sobre este pintor que también fue músico. Musée Ingres – Montauban (Occitania / Pirineos-Mediterráneo).
Museo Ingres (Enlace externo)

Eugène Delacroix (1798-1863)

Última vivienda del pintor de «La Libertad guiando el pueblo», este museo permite recorrer su apartamento, su estudio y su jardín, y admirar numerosas pinturas, objetos y recuerdos. Musée national Eugène Delacroix – Paris.
Museo Eugène Delacroix (Enlace externo)

Paul Cézanne(1839-1906)

Cézanne pasó casi toda su vida en la región de Provenza, donde ahora se puede visitar su estudio transformado en museo. El circuito Cézanne permite seguir al pintor en su recorrido por las calles de Aix-en-Provence hasta la montaña Sainte-Victoire. Además es posible tomar cursos de pintura, especialmente para practicar el estilo impresionista.
Atelier Cézanne – Aix en Provence (Provence Alpes Costa Azul)
Atelier Cézanne (Enlace externo)

Claude Monet (1840-1926)

Maestro del Impresionismo tiene su museo dedicado en París: numerosos lienzos, así como obras menos conocidas, entre ellas caricaturas.
Musée Marmottan-Claude Monet – Paris.
Musée Marmottan (Enlace externo)

Pierre Auguste Renoir (1841-1919)

El Museo Renoir está instalado en la antigua casa del pintor, que había comprado en 1907 para trabajar su arte al lado de su familia. Hoy en día, dirigido por su bisnieto, está lleno de objetos, fotografías y documentación sobre este gran artista. Musée Renoir – Cagnes-sur-mer (Provence-Alpes Côte d’Azur).

Paul Gauguin (1848-1903)

El Museo está situado cerca de la casa donde vivieron Paul Gauguin y su amigo Charles Laval en la isla de Martinica durante cinco meses. Presenta algunas reproducciones de pinturas y los recuerdos de esta etapa. Musée Paul Gauguin – Le Carbet (Martinique)
Museo Paul Gauguin – Le Carbet (Martinica) (Enlace externo)

Vincent Van Gogh (1853-1890)

Pintor neerlandés pasó la mayor parte de su vida en Arlés y Saint Rémy de Provence donde hay de dos museos con su obra y donde se pueden hacer rutas para seguir sus pasos por los magníficos paisajes de la Provenza. Fondation Van Gogh – Arles (Provence-Alpes Côte d’Azur).
Fundación Van Gogh en Arles (Enlace externo)
Centre d’Art Présence Van Gogh – Saint-Rémy-de-Provence (Provenza Alpes Costa Azul)
Saint-Remy-de-Provence.com (Enlace externo)

COMPOSITORES FRANCESES FAMOSOS

Berlioz (1803-1869)

La casa en la cual nació y pasó sus primeros 18 años Hector Berlioz es ahora un museo sobre la vida personal y artística de este prodigio. Se puede hacer también un recorrido en La Côte Saint-André, pueblo en el cual vivió la familia Berlioz durante más de tres siglos. Musée Hector Berlioz – La Côte Saint-André (Rhône Alpes)
Museo Berlioz (Enlace externo)

Claude Debussy (1862-1918)

Dentro de la casa natal de Debussy se evocan la vida y las obras del compositor a través de objetos personales, documentación y partituras musicales.
Musée Debussy – Saint-Germain-en-Laye (París y su región).
Musée Debussy – Saint-Germain-en-Laye (Enlace externo)

  • 1La vida ajetreada, los rodajes, las fiestas, las cámaras, los flashes y, sobre todo, el tiempo pasan factura también para los actores de Hollywood. Unos han envejecido mejor que otros pero todos han cambiado notablemente. Repasamos en imágenes las transformaciones más llamativas. Johnny Depp mostraba en los inicios de su carrera una cara aniñada que conquistó al público principalmente por sus interpretaciones en la saga de ‘Los piratas del Caribe’. Twitter
  • 2El actor, que ahora tiene 52 años, parece haber envejecido rápidamente, sobre todo en los últimos años. Ahora se encuentra en plena promoción de su última película, ‘Alicia a través del espejo’, producida por uno de sus directores fetiche, Tim Burton. Gregg DeGuire
  • 3Macauley Culkin es el travieso niño que, olvidado por su familia, hace frente a dos ladrones en ‘Solo en casa’. Era 1990 cuando posaba así de dulce para las cámaras. Al año siguiente interpretaría su segunda película más conocida: ‘Mi chica’.
  • 4El cambio de Culkin ha sido uno de los más comentados. Unas imágenes publicadas en 2012 por el portal ET llamaron la atención por el aspecto del actor: aparecía pálido, con grandes ojeras, pelo hirsuto, barba rala y aspecto descuidado. Después de 20 años alejado de los papeles principales del mundo del cine, reapareció en 2015 con un corto gore de cinco minutos en el que rescataba su personaje en ‘Solo en casa’ pero sin la inocencia y la dulzura de 1990.
  • 5Otro de los niños prodigio de los 90 fue Haley Joel Osment, el pequeño que veía muertos en ‘El sexto sentido’. En el años 2000 apareció también en ‘Cadena de favores’ pero a partir de entonces se dedicó principalmente al cine independiente. Cordon Press
  • 6Con el pelo más largo y la cara mas redonda, Osment parece mantener los rasgos inocentes de cuando era niño. Ahora tiene 28 años y continúa en el mundo del cine: el año pasado estrenó tres películas. Cordon Press
  • 7Val Kilmer comenzó a ser reconocido a los 27 años por su papel en ‘Top gun’, allí daba vida a Iceman, el antagonista de Tom Cruise en la película. Desde entonces ha participado en más de medio centenar de filmes, ha grabado documentales y escrito poesía. Twitter
  • 8El pelo largo y la cara redondeada y aparentemente operada no pueden disimular las pequeñas arrugas que aparecen en torno a los ojos del actor de ‘Batman’. A sus 56 años le queda ya muy lejos su papel en ‘Top Gun’ —una de sus primeras interpretaciones— donde interpretaba al enemigo de Tom Cruise. Después de eso, vinieron sus papeles más reconocidos en películas como ‘Batman forever’ y ‘Cazadores de mentes’. Cordon Press
  • 9Mark Hamill es una de las caras más reconocidas por los seguidores de ‘Star Wars’: interpretó a Luke Skywalker en las tres priemeras entregas de la saga en 1977, 1980 y 1983. El año pasado volvió a darle vida: es uno de los pocos actores que ha conseguido crecer con su personaje a lo largo de tantos años. Star Wars
  • 10A sus 64 años, su carrera ha estado marcada principalmente por su papel como Luke Skywalker y por prestar su voz al Joker de Batman en las series animadas del superhéroe. Cordon Press
  • 11Mel Gibson es una de las caras más reconocidas del cine estadounidense. En sus primeros años de carrera, comenzó a ser conocido por sus papeles en películas como ‘Mad Max’, ‘Arma letal’ y ‘Braveheart’. Twitter
  • 12Aunque Mel Gibson ha mantenido una imagen más o menos estable y reconocible a lo largo de toda su carrera, a sus 60 años, las canas y sus prominentes arrugas le han dado un aspecto más envejecido. Cordon Press
  • 13Uno de los papeles más reconocidos de Russell Crowe fue en el año 2000 en ‘Gladiador’. Su aparición en la película llamó especialmente la atención por su espectacular físico, que tuvo que trabajar duramente por exigencias del guion.
  • 14A lo largo de su carrera, Crowe se ha sometido a multitud de cambios de imagen para adaptarse a los papeles que tenía que interpretar. A sus 52 años, ha participado en casi medio centenar de películas y actualmente se encuentra promocionando la última, ‘Dos buenos chicos’, rodada con Ryan Gosling. Desde que terminó el rodaje ha perdido 23 kilos en seis meses, para recuperar su peso. Cordon Press
  • 15Alec Baldwin comenzó su carrera en el teatro, cuando tenía 28 años. Desde entonces, su evolución y su carrera han sido dos de las más estables de Hollywood, ha participado en alrededor de 70 películas y ha mantenido una imagen sin grandes alteraciones físicas. Twitter
  • 16Alec Baldwin, de 58 años, es uno de los actores con más recorrido en su carrera en Hollywood. Sus trabajos han sido tanto en el cine como en la televisión: fue nominado a los Oscar, Globo de Oro y Screen Actors Guild por su papel en la película ‘The Cooler’, en 2003. También interpretó a Jack Donaghy en la serie ’30 Rock? (2006-2013), un papel que le valió dos Emmy, tres Globo de Oro y siete Screen Actors Guild Awards. Getty Images

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