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Adelgazar sin comer

Muy recientemente se ha demostrado que esto que es cierto en ratones también pasa en primates adultos, lo que hace pensar que en humanos podría ocurrir lo mismo (humanos adultos, no en individuos en crecimiento, como niños y jóvenes). Y aquí es donde cogen alas las proclamas en favor del ayuno.

Células de grasa, el segundo depósito de energía del cuerpo (Ugreen / Getty)

Pero, ¿cómo reacciona el organismo ante la ausencia de alimento? “Primero agotaríamos las reservas de glucógeno (el depósito de glúcidos, que básicamente se localiza en el hígado), luego comenzaríamos a quemar el tejido graso para la obtención de energía y más tarde consumiríamos los aminoácidos de la masa muscular para producir glucosa”, resume la doctora Sesmilo.

Azúcares, grasas y músculo, estos son los recursos, y por este orden, a los que recurre el cuerpo para mantenerse activo. “Para la mayoría de la población adulta, especialmente si tiene sobrepeso, si un día no come no le pasaría nada. El metabolismo se encargaría de hacer funcionar el cuerpo”.

Al dejar de comer el organismo funciona en forma de ‘servicios mínimos’”

Rosa Maria Espinosa Dietista-nutricionista de Menja Sa

Un día sin comer no es un drama. Pero alargarlo activa los mecanismos de emergencia del organismo para conseguir energía. A partir de la sexta hora sin ingerir nada el cuerpo entra en estado de cetosis: las reservas de glucógeno (azúcares) se han acabado y entonces el metabolismo busca energía en los depósitos de grasa.

“Seguiremos realizando nuestras funciones vitales, pero en forma de ‘servicios mínimos’”, afirma Rosa Maria Espinosa, dietista-nutricionista de Menja Sa. Tras agotar la provisión de grasa (unos tres días sin comer), el organismo escarba en las proteínas de la masa muscular, una acción que “da lugar a residuos y sustancias tóxicas como los cuerpos cetónicos, provenientes de las grasas, y el amoníaco, procedente de las proteínas”.

Al carecer de alimentación el cerebro funciona más lentamente (adventtr / Getty)

El hígado tiene más trabajo para eliminar estas sustancias y el cerebro reclama energía para funcionar. A medida que se alargan los días sin comer te sientes decaído, empieza el mal humor, te faltan vitaminas y minerales, el sistema inmunitario se debilita y los huesos comienzan a perder densidad. Además, el apetito sexual disminuye y, en las mujeres, el ciclo menstrual puede desaparecer.

“En personas con un peso normal un ayuno prolongado podría ser contraproducente”, asegura Gemma Sismilo. “La mayoría de estudios sobre la restricción calórica intermitente son de corta duración y la mayoría consiguen reducciones de peso similares a las conseguidas con una restricción calórica continuada” (una dieta adecuada al estilo de vida), añade.

El hipotálamo es el centro del cerebro que regula el gasto energético. Se encarga de mantener más o menos constantes los depósitos de grasa y rige cuántas veces al día comemos”

Gemma Sesmilo Endocrinóloga y nutricionista del Hospital Universitario Dexeus

“El ayuno prolongado podría generar un mensaje de ahorro energético en el hipotálamo y no resultar necesariamente en una pérdida de peso”, sostiene. ¿El hipotálamo? Sí, el cerebro gestiona el consumo de energía. No es solo una tarea del metabolismo, reducida a la matemática de cuántas calorías entran y cuántas salen.

“El hipotálamo es el centro del cerebro que regula el gasto energético. Se encarga de mantener más o menos constantes los depósitos de grasa y rige cuántas veces al día comemos, cómo distribuimos los nutrientes, si comemos mucho de noche, qué nutrientes comemos y combinamos… Todo determina si acumulamos o gastamos más o menos peso”.

Dejar de comer no es una buena opción como medida para perder peso (fotogaby / Getty)

“A este funcionamiento del cerebro se le considera responsable, en parte, de la dificultad que tiene la gente de perder peso cuando lo intenta”, precisa.

Lo que se gana al dejar de comer unos días

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Mis análisis de sangre revelaron también que los niveles del principal inhibidor de IGF-1, llamado IGFBP-1, aumentaban significativamente durante el período de ayuno. Incluso cuando retomé una dieta normal, el nivel de IGFBP-1 era elevado en comparación con mi nivel inicial. Esa es, según Longo, una señal de que mi cuerpo cambió y adoptó un modo más propicio para un envejecimiento saludable.

Los datos del resto de los participantes del estudio aún están siendo analizados, pero también muestran niveles más bajos de IGF-1 y más altos de IGFBP-1, lo que podría ayudar a los científicos a desarrollar un régimen de ayuno intermitente que permita a la gente tener una dieta normal durante la mayor parte del tiempo y aún conseguir que el proceso de envejecimiento sea más lento.

Una de las ideas exploradas por Longo es que un ayuno de cinco días cada dos meses puede ser suficiente para generar cambios positivos en el cuerpo.

«Eso es exactamente lo que tenemos en mente: permitir que durante 55 de cada 60 días la gente decida lo que va a comer con la ayuda de un buen médico y que luego, en los cinco días restantes, hagan la dieta. Puede que piensen que no es lo más sabroso que han comido jamás, pero es mucho más fácil, seguro e incluso más efectivo que un ayuno extremo.

Las pequeñas porciones que comí durante el ayuno de cinco días estaban lejos de la cocina gourmet, pero aún así me alegraba tener algo que comer. Hay defensores de la restricción calórica que promueven el ayuno completo.

Mis análisis de sangre también detectaron un aumento significativo de un tipo de célula que puede jugar un papel en la regeneración de tejidos y órganos.

Es un área controvertida que aún no ha sido estudiada completamente por los científicos.

«Los datos preclínicos que obtuvimos en pruebas con animales muestran que los ciclos de ayuno podría elevar esta sustancia particular, considerada similar a las células madre», afirmó el doctor Min Wei, el investigador principal.

«Tenemos una comprensión muy limitada de lo que provoca en seres humanos. En estudios con animales se concluido que este tipo de células tienen la capacidad de regenerar casi cualquier cosa», indica Longo.

Derechos de autor de la imagen BBC World Service Image caption Mi cuerpo de 51 años era escaneado para chequear la grasa.

Fase experimental

Sería muy beneficioso si el ayuno intermitente consigue desencadenar una respuesta que aumente la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo, pero aún se requiere mucha más investigación para confirmar estas observaciones.

Esta dieta está todavía en fase experimental, pues aún se están estudiando los datos del ensayo. Otros científicos analizarán eventualmente las conclusiones de manera independiente e incluso podrían intentar replicarlas.

«No nos gusta emitir juicios basados únicamente en un descubrimiento inicial. Quisiéramos tener más pruebas que nos confirmen que estos hallazgos pueden ser aplicables en la población general», explica el doctor Lawrence Piro, oncólogo del Instituto de Investigación Clínica de Los Ángeles.

Derechos de autor de la imagen AP Image caption El kale, también conocido como la col rizada, es uno de los elementos esenciales de esta dieta.

«Creo que el ayuno es un mecanismo muy eficaz. Son piezas de un rompecabezas, que aunque aún no está claro del todo, ya ha sido dibujado. Creo que podemos estar muy contentos porque es posible que haya un importante descubrimiento allí. Debemos ser optimistas».

Los ensayos clínicos futuros se centrarán en los miembros «en riesgo» de la comunidad -obesos- para medir su respuesta a una dieta severamente restringida.

Si se comprueba que esta dieta, u otra de ayuno intermitente, es eficaz y sostenible en el tiempo, podría tener profundas implicaciones en la pérdida de peso y en la forma en la que los médicos luchan contra las enfermedades de la vejez.

Esta es la última de tres entregas sobre el ensayo del periodista Peter Bowes publicadas en nuestro espacio de Nutrición de los domingos. Las dos anteriores son: ¿Sirven las dietas de ayuno intermitente? y Cómo aguantar los ayunos intermitentes

Día 1 (1.000-1,100 cal) Día 2 (500 cal) Día 3 (500 cal) Día 4 (500 cal) Día 5 (500 cal)
Media mañana Manzanilla + barra de frutos secos Manzanilla + barra de frutos secos Manzanilla + barra de frutos secos Manzanilla + barra de frutos secos Manzanilla + barra de frutos secos
Almuerzo Sopa de zanahoria + kale deshidratada Sopa de zanahoria + bebida Sopa de zanahoria + bebida Sopa de zanahoria + bebida Sopa de zanahoria + bebida
Merienda Té + barrita energética
Cena Sopa de remolacha + col rizada deshidratada Sopa de espinaca + col rizada deshidratada Sopa de espinaca + col rizada deshidratada Sopa de remolacha + col rizada deshidratda Sopa de espinaca + col rizada deshidratada

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La dieta de 3 días del vinagre de manzana

Después de las fiestas navideñas, muchas personas se sienten más pesadas. No solo por haber realizado una comida copiosa, sino también porque puede que hayan ganado algunos kilos de más. Esto viene a ser algo normal, ya que en las celebraciones se tiende a cometer excesos. En estos casos, muchas personas consideran adoptar planes para «depurarse» y bajar de peso. Uno de los más populares viene a ser la dieta del vinagre de manzana.

A continuación, te comentaremos más acerca de esta propuesta, cómo se realiza, sus supuestos beneficios y cuáles son los riesgos que entraña. También te comentaremos cuál es la opinión de los expertos en salud al respecto.

Hay que asumir las consecuencias de los excesos

Los excesos navideños pasan factura cada año. La hinchazón, la pesadez, la retención de líquidos y otras molestias se hacen presentes y es posible que también se hayan ganado algunos kilos de más.

Entonces, es normal que las personas consideren buscar algún método para «contrarrestar» los excesos y sus respectivas consecuencias.

El problema está en que la mayoría de los métodos que se proponen no son saludables. Al contrario, son propuestas que suponen varios riesgos para la salud. Aitor Sánchez, experto en Nutrición, señala que las dietas «milagro» son especialmente peligrosas.

Desde el punto de vista de los expertos, cuando queremos bajar de peso y mejorar los hábitos alimenticios después de una temporada de excesos, lo más adecuado es consultar con un nutricionista y comenzar a adoptar un estilo de vida más activo, lejos del sedentarismo.

Por otra parte, señalan que lo ideal sería evitar los excesos. No se trata de llevar una dieta restrictiva, sino de aprender a mantener la moderación para no sufrir luego las consecuencias del descontrol. No solo en cuestión de bebidas alcohólicas, también en cuestión de comida.

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La dieta del vinagre de manzana

Hay quienes afirman que el vinagre de manzana es un líquido lo suficientemente ácido que, al ingresar al organismo, ayuda a «quemar las grasas» que se han acumulado en él. También consideran que «acelera el metabolismo» y que ayuda a depurar el organismo en líneas generales.

La clave de esta dieta consiste en diluir en un vaso de agua tibia una cucharada sopera de vinagre de manzana y beberlo media hora antes de cada comida.

  • Se dice que para que sea una bebida realmente efectiva, tendría que ser «crudo», es decir, no pasteurizado, siguiendo el método de elaboración antiguo. De esta manera, también brindaría más beneficios.
  • Se dice que si el vinagre es ecológico, sus beneficios serían aún mayores.
  • Durante los 3 días que se siga la dieta del vinagre de manzana, se deben evitar ciertos alimentos, tales como:
    • Productos lácteos.
    • Carnes rojas y embutidos.
    • Harinas refinadas y todo tipo de bollería.
    • Frituras y grasas saturadas en general.
    • Azúcares y edulcorantes.

A pesar de que todo esto pueda sonar muy prometedor y fácil de aprovechar, el vinagre de manzana no es capaz de brindar tales beneficios. Cuando ingresa al estómago, pasa por el aparato digestivo, irritándolo y haciéndole daño. No «quema» ninguna grasa, sino más bien, todo el tracto digestivo.

Descubre: El plato de Harvard: descubre cómo puede mejorar tu alimentación

¿Qué hacer entonces?

Para empezar a contrarrestar los excesos cometidos en las fiestas, es necesario ir por lo más seguro (y saludable) tanto a corto y largo plazo: mejorar los hábitos de vida, progresivamente.

Hay que tener en cuenta que no es posible bajar de peso de una forma saludable en horas ni en días.

Si queremos gozar de bienestar, lo mejor es optar por poner en práctica medidas lógicas y coherentes, como empezar a adoptar un estilo de vida más activo, por ejemplo.

En lugar de consumir vinagre de manzana diluido en agua, lo más recomendable es consumirlo como de costumbre: como parte del aderezo de una ensalada.

Cómo adelgazar sin dieta

Perder peso es uno de los retos que muchas nos planteamos cuando se empieza a acercar el buen tiempo. Para conseguirlo, existen muchos métodos, pero a todas y todos nos gustaría saber cómo adelgazar sin hacer dieta, para qué negarlo. De hecho, periódicamente, escuchamos la aparición de alguna «dieta milagro» o de algún tratamiento para perder peso. Pero ¿y si el camino fuese más fácil? ¿Y si siguiendo algunas reglas sencillas se puede conseguir?

Según Ata Pouramini, quiropráctico y orientador en salud que estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es posible perder peso sin dejar de comer aquellos alimentos que más nos gustan. ¿Cómo?

Los 15 consejos para perder peso sin hacer dieta

  1. No pases hambre. Pasar hambre es una forma muy peligrosa de perder peso porque el cuerpo no recibe los nutrientes esenciales para su funcionamiento.
  2. Come un poco menos. Poco a poco, intenta comer un poco menos. Con el tiempo, esta costumbre se convertirá en hábito y conseguirás saciarte con menos.
  3. Bebe medio litro de agua media hora antes de desayunar, comer y cenar.
  4. Practica yoga o pilates. Benefician a tu salud y te ayudan a respirar mejor. Un cuerpo bien oxigenado tiene más posibilidad de perder peso.
  5. Duerme una hora más cada noche. Una persona que no duerme bien tiene más ansiedad, lo que puede llevar a picar más entre horas.
  6. Come mucho más despacio, te saciarás antes.
  7. Es bueno comer ensaladas, verduras y sopas. Llenan sin engordar tanto como otros alimentos.
  8. Escribe los resultados realistas que quieres obtener. Es bueno que éstos sean específicos, cuantificables y que tengan un límite temporal.
  9. Haz deporte al menos tres veces por semana.
  10. Come en casa, siempre que sea posible.
  11. Mastica chicle de menta muy fuerte, eso evitará que piques entre comidas.
  12. Ser vegetariano tiene sus ventajas. La dieta debe tener un 80% de verduras, frutas, legumbres y cereales. Una alimentación sana pasa por seguir el modelo mediterráneo con alimentos integrales biológicos.
  13. No hagas dietas. No funcionan a largo plazo.
  14. No hay que retirar el 100% de las grasas. Si te privas de las grasas, tu cuerpo se volverá peligrosamente eficiente para guardar las grasas cuando vuelvas a comer normalmente.
  15. Diferentes investigaciones han demostrado que el sistema endocrino está muy relacionado con el sistema nervioso. Los cuidados quiroprácticos te pueden ayudar a acabar con tus dolores, pero también a regular el sistema endocrino.

Ata Pouramini es orientador en salud y un reconocido quiropráctico.
Estudió Nutrición en la Oxford Brooks University, es Licenciado en Ciencias Humanas, Master en Ciencias Quiroprácticas, Doctor en Quiropráctica y miembro de la Asociación Española de Quiropráctica.
+ info: www.quiropracticvalencia.es

Pasar 24 horas sin comer para bajar de peso. La dieta con la que Beyonce bajó 10 kilos en 2 semanas

El método del «fasting» o ayuno largo, que se basa en pasar largas horas (entre 8 y 24) sin comer y sólo bebiendo agua, se ha hecho popular en la comunidad de la salud y el fitness a través de los años. Esto, debido a sus supuestos beneficios entre los que se incluyen la desintoxicación del organismo y la pérdida de peso.

Pero, ¿Es vivir a base de agua por muchas horas riesgoso?

Uno de los casos más conocidos de ayunos largos a base de agua, fue el de Beyonce. La cantante y actriz públicamente contó que para su papel en la película Dreamgirls en el 2006, perdió alrededor de 10 kilos en 2 semanas. Su dieta, llamada Master Cleanse, es muy extrema, ya que en todo este tiempo sólo bebió agua con limón, pimienta de Cayena y jarabe de sirope.

Beneficios

Algunos doctores, nutricionistas y expertos de la salud, aseguran que el fasting posee infinitos beneficios, entre ellos:

  • Ayuda a perder peso

  • Ayuda a asimilar mejor el estrés

  • Previene el cáncer

  • Mejora la función cerebral

  • Mejora el sistema inmune

  • Aumenta la calidad de vida

¿Cómo funciona?

Si estás decidido a probarlo, lo mejor es elegir un día en el que no tengas nada que hacer, aconsejan los expertos. Ya que es muy probable que experimentes mucha fatiga u otros efectos secundarios.

El aburrimiento es tu enemigo durante este proceso, ya que tu mente te hará creer que tienes más hambre del que realmente tienes y querrá que mates el aburrimiento comiendo.

Es importante saber que la mejor forma de empezar es un día en la tarde noche, 7 pm. por ejemplo, y no comer hasta las 7 pm. del día siguiente ya que esas horas de sueño ayudan a hacer más corto el periodo.

Si bien se trata de beber sólo agua, también puedes tomar té, café, o agua con limón. Sin ningún tipo de agregados obviamente.

¿Es seguro?

Lo importante es crear un fasting intermitente. Que se trata de realizar estas limpiezas de vez en cuando y el resto de los días comer normalmente pero de forma saludable.

Si combinamos el fasting periódico con nuestra ingesta normal diaria de calorías, estaremos quemando más de lo que comemos. Reducir un poco nuestras calorías habituales (si es que comemos de más) y alternarlas con el fasting puede ser la solución a un cuerpo más esculpido y deshinchado.

¿Cuanto peso perderás?

Esto depende de qué tan seguido realices el fasting y cuánto tiempo dure. Si lo realizas un total de 16 a 20 horas semanales, puedes perder 1 kilo a la semana. Nada mal.

En este video, la conocida crudi-vegana y Youtuber, Rawwana, cuenta su experiencia.

Así que ya sabes. Si eres una kamikaze de las dietas y los métodos extremos, infórmate mejor, consulta con un profesional y ¡a tomar agua!

6 formas fáciles de adelgazar sin comer menos

Dormir a pierna suelta, beber más agua, cambiar ciertos alimentos por otros y ricos en fibra para evitar el picoteo… son algunas de las maneras y trucos que te ayudarán a adelgazarsin comer menos según los expertos. Te contamos por qué debes empezar a ponerlas en práctica para descubrir que funcionan.

Si te mueves y haces más ejercicio cada día restarás más calorías. Incrementar la calidad y cantidad del sueño todas las noches, te ayudará a perder peso. Apostar por comidas con fibra y alimentos saciantes que te hagan sentir llena por más tiempo, también… ¿quieres descubrir cómo adelgazar sin comer menos?

Para las más cansadas de estar a dietas restrictivas y adelgazar y engordar como una montaña rusa, la idea de comer bien (evitando las grandes cantidades y tentaciones como el azúcar y el exceso de sal y la comida procesada) y no menos… es una idea demasiado bonita para ser verdad ¿no te parece?

Pero la buena noticia es que, sí se puede adelgazar o perder peso sin tener que restar calorías a tus platos de forma drástica. Sí, como lo oyes. Simplemente optando por elecciones más sanas que pueden ayudarte a disminuir tu peso y los kilos de más a la larga con tan sólo optar por mejores opciones para tus platos. Es decir, deberías centrar tu dieta en alimentos e ingredientes llenos de nutrientes en lugar de comer menos comida.

«Lo ideal sería elegir alimentos o comidas de alto valor nutricional y de calidad y que te hagan sentir llena sin la sensación de tener más hambre después». Y por defecto, comerás menos calorías por su poder saciante en lugar de estar picando todo el día. Para perder peso y mantenerlo necesitas resetear tu cabeza para no privar a tu cuerpo de comidas con alto valor nutricional… ¿que no sabes cómo empezar? He aquí seis buenas formas de adelgazar sin comer menos

1. Llénate o sáciate incluyendo en tus platos más alimentos con fibra

Apuesta por los alimentos ricos en fibra. Las nueces, las semillas, las frambuesas, los brotes o germinados, las legumbres… pueden ayudarte a mantener y promover una digestión más sana así que no las excluyas de tu dieta. Su contenido en fibra, te mantendrá llena por más tiempo y te ayudarán a perder peso. «Lo ideal es apostar por la fibra insoluble que no se absorbe y se hincha en el estómago, que tiene pocas calorías y posee un efecto saciante», nos cuenta Meritxell Martí, autora del libro «Vivir sano, sentirse bien». O por qué no apostar por el glucomanano, «rico en mucílagos y con efecto saciante como consecuencia de su capacidad para hincharse, ejerciendo además un efecto regulador del tránsito intestinal», destaca Teresa Ortega, vicepresidenta de INFITO y profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid.

2. Ejercicio, ejercicio y ejercicio… muévete, ¡es clave!

Es un truco más fácil de lo que parece y querer es poder. Mover tu cuerpo a menudo y a diario, te permitirá comer más y más sano y perder peso. Al gastar más calorías a través de la actividad física, es más probable que quemes calorías y adelgaces. Ya sea hablando, masticando, respirando… todo ayuda. Además, practicar ejercicio físico es un hábito muy recomendable para conseguir reducir la ansiedad por comer y vivir de una forma más optimista. Los expertos recomiendan 40 minutos de cardio al día para vivir libres de ansiedad.

3. Incorpora proteínas de calidad en todas tus ingestas

Comer buenas fuentes de proteínas de forma regular y a lo largo del día, ayuda a adelgazar porque te permitirán sentirte más lleno y acelerar el proceso de adelgazamiento. Comiendo de 20 a 40 gramos al día, mínimo en tus cuatro a seis ingestas diarias, te ayudará a perder peso. Y no sólo de carne o pescado. La experta en doctora en Farmacia y nutricionista, Amil López Viéitez, coincide en que «una dieta con mayor aporte de proteínas de origen vegetal que de carne, es más saludable tanto para nuestra salud como para la del planeta, nada como una dieta con un consumo moderado de proteínas de origen animal y más abundancia de proteínas de origen vegetal (legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales, etc.)».

4. Bebe más agua, aunque no te apetezca

Estar hidratada y beber agua en todas sus versiones (infusiones, caldos…) es la clave para perder peso. La hidratación juega un papel fundamental en tu metabolismo. Así pues, es necesario seguir la recomendación general de la AESAN, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, en torno a la ingesta de agua diaria, que debe ser de entre dos y dos litros y medio diario en cualquier estación del año y no sólo en verano. Además, «debemos vigilar nuestra sensación corporal de temperatura y la sed e hidratarnos según cada situación: viajes, excursiones, cambios de dieta… porque incluyen en la necesidad orgánica de líquido, apunta el experto en Quiropráctica, Ata Pouramini. Y advierte que se deben mantener a raya «los refrescos y otras bebidas con altos niveles de azúcar porque arruinarían nuestro proceso de adelgazamiento».

5. Cambia el volumen de los alimentos

Así como por ejemplo, alimentos como la manzana, te ayudan a estar saciada por más tiempo evitando el picoteo. También la sustitución de una bolsa de patatas fritas de la máquina por un snack similar en peso como una pieza de fruta que te guste, un puñado de palomitas caseras o unos garbanzos tostados. Otra opción es reemplazar tu plato de pasta normal con pasta de garbanzos con más fibra y el doble de proteínas que el plato de pasta de trigo por lo que se trata de una buena opción para tomar a mediodía o combinar con vegetales y hortalizas y proteínas como el huevo, el atún… y a la hora de apostar por un trocito de pan, elige siempre su versión integral en lugar de blanco, mejor un puñado de almendras que un pretzel y cereales antiguos como el mijo, la chía o la quinoa antes que avena instantánea.

6. Duerme bien y más tiempo para perder peso a largo plazo

Según un estudio de la Universidad de Chicago «mientras se hace una dieta, dormir 8,5 horas seguidas por la noche hace que se pierda más cantidad de grasa». Por lo tanto un buen descanso influye en diversos factores que son clave para adelgazar. Dormir poco o mal hace que aumenten los niveles de grelina, una hormona que estimula el hambre, y disminuye los de leptina, que indica al cuerpo satisfacción al comer. Por lo tanto, la falta de un sueño adecuado lleva a desear comidas con más cantidad de grasa y carbohidratos. También aumenta el cansancio del día a día, por lo que además de acabar comiendo más y peor, también se tiende a hacer menos ejercicio.

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