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Adelgazar sin pasar hambre

Pierde peso sin pasar hambre, ¡comiendo sano!

Si quieres perder peso de forma definitiva y desterrar de tu vida el efecto yo-yo, lo mejor es que dejes de pensar en dietas milagro (de esas en las que solo tomas sopa) y cambies tus hábitos de alimentación, así podrás comer sano cada día y no vivirás con la frustración de no poder salir a cenar fuera. Eso sí, necesitas cambiar el chip porque hay cosas que nos encanta comer (y beber…) y que tienen mucha grasa, así que tendrás que sustituirlas, ¡todo requiere un esfuerzo!

Aprendiendo a comer

Hay que comer de todo, alimentos que se adaptan a tu estilo de vida y al gasto de energía que realizas: cuanto más deporte hagas más alimento demandará tu organismo, la actividad física diaria es tu mejor aliada.

Come con calma: ¿sabías que el organismo necesita entre 15 y 30 minutos para asimilar la sensación de saciedad? Por eso cuando nos dejamos llevar por el hambre siempre nos pasamos comiendo… Si te cuesta controlarte haz algo mientras comes, como ver la tele, hablar, etc. ¡Y para de comer cuando te empieces a sentir llena! No pasa nada por pedir la comida para llevar o por guardarte el tupper para luego.

Respeta las comidas y horarios, comer de 5 a 6 veces en pequeñas cantidades es bueno, favorece la asimilación de los alimentos y una buena digestión.

Si es de casa, mejor: ya sabes que tanto la comida preparada como los batidos o zumos que compras tienen más conservantes y calorías que aquellos que puedas prepararte tú en casa con alimentos recién traídos del mercado. Intenta comer más en casa o prepararlos allí y llevártelos, en lugar de comprar algo a última hora cuando te dé hambre.

Cocina sano: hervido, asado, plancha y parrilla o al vapor. Y ojo con la sal, es mejor que uses hierbas y especias. Ah, y si abres latas de atún, salmón o sardinas, escurre el aceite.

“Te quiero, tostada”: no tienes por qué eliminar el pan de tu desayuno (ni de tu vida) si te encantan las tostadas, sólo controla la cantidad de pan y con qué las tomas. El chocolate y la mantequilla o el queso crema son muy calóricos, elige en su lugar:

  • Tomate natural y aceite
  • Queso fresco y pavo
  • Mermelada sin azúcar

No renuncies al café, puedes tomarlo solo o cortado, o con leche desnatada. Y si hay un momento del día en el que puedes tomarte un capuchino con leche desnatada, ¡es en el desayuno!

A la rica limonada: reduce tu consumo de alcohol, y ahora que viene el verano sustituye las cervezas y los vinos tintos por sidra (que es más digestiva y menos calórica) o por limonadas naturales de sabores, están riquísimas y no engordan nada. Los tés helados también son una buena alternativa.

Ojo con los cereales, sobre todo si son azucarados. Evita estos y apuesta por los copos de avena con fruta para desayunar o merendar. Mide bien la cantidad porque sacian mucho, para desayunar puedes tomar un bol de tamaño medio, pero para merendar basta con un cuenco pequeño.

Sí a los yogures, y a los batidos y zumos naturales, a media mañana o a media tarde para saciar el hambre. Pero atención a lo de naturales… si te los haces en casa o los pides en un local y son con frutas naturales, genial, ¡pero que no sean prefabricados ni les añadan azúcar!

No a las galletas y a la bollería industrial, por sistema. Lo que no quiere decir que de vez en cuando no puedas desayunar o merendarte una palmera de chocolate, por ejemplo.

Carnes y verduras: toma las carnes a la plancha o al horno con verduras o ensaladas, te sentarán mejor y estarás más ligera. Elige los cortes más limpios de la ternera y el cerdo, por ejemplo los solomillos y el lomo; del pollo y el pavo las pechugas o el solomillo, y si quieres hacer un pollo al horno, cocínalo sin piel.

Respecto a los pescados, cualquiera que elijas tendrá buenos efectos en tu salud, eso sí: nada, nada, nada de salsas. Ni mayonesas, ni ali-olis, ni nada. Tampoco en las ensaladas, usa siempre un aliño de vinagre y aceite combinado con tomate natural, algún fruto seco y frutos rojos, por ejemplo.

Menos pasta y más arroz, como guarnición o plato principal. Si lo cocinas sin grasa es muy saludable porque además sacia bastante.

Toma frutas, en las ensaladas y entre horas, pero a la hora de tomarte un zumo ten en cuenta que los zumos de verduras solo contienen la mitad de calorías que los de frutas porque no tienen tanta azúcar, ¿qué tal si mezclas frutas y verduras?

Nada de fast food, si quieres tomar pizza o hamburguesa (o un burrito, fajita, etc.) mejor háztelas tú en casa en versión light.

Cuando salgas a cenar o comer fuera acostúmbrate a elegir la opción más sana:

  • Antes que una pasta o un risotto, elige una ensalada de quinoa o un arroz integral con verduras.
  • Antes que unos solomillos de cerdo con salsa de cabrales, pide un steak tartar o un solomillo de vaca a la brasa.
  • Antes que bacalao gratinado al horno o merluza rebozada, pide un tataki de atún o una pata de pulpo a la parrilla.
  • Si quieres postre, que lo mejor sería que ni los miraras, pídete un sorbete (para que no te entren ganas de llorar mientras los demás se comen una tarta).
  • El café, solo, claro, nada de bombones, ni cremas, ni espumas.

Trucos para adelgazar sin hacer dieta

El verano ya ha acabado y con él, llegan las prisas por perder peso y verse perfecta tras los excesos de las vacaciones. Tenga el peso que tengas, es cierto que a veces no nos sentimos del todo a gusto con nuestro cuerpo y a muchas nos gusta ver nuestra mejor versión y eliminar los kilillos de más que se han acumulado. Por ello, toma nota de estos 5 consejos porque es posible adelgazar sin tener que estar pasando penurias y hambre o contando calorías. ¡Faltaría más!

Las dietas restrictivas suelen generar ansiedad, irritabilidad y el temido efecto rebote. No son dietas que se puedan llevar a la práctica durante mucho tiempo y, aunque es verdad que en un principio hay una bajada rápida de peso, al abandonar la dieta se vuelve a recuperar, incluso más kilos. Si has entrado en un bucle subiendo y bajando de peso siguiendo dietas imposibles de seguir durante un largo periodo, es hora de que te plantees un cambio de estrategia. Si quieres saber más sobre cómo adelgazar sin hacer dieta, sigue leyendo.

Video:Pincha en la foto para descubrir el método Sakuma y adelgaza en dos semanas. unsplash

Bebe mucha agua

Parece el típico consejo para todo pero es que es uno de los tips más importantes para cualquier tema relacionado con la salud del organismo. Un cuerpo hidratado desempeña de forma óptima sus funciones y mantiene los órganos sanos, incluso la piel y el cabello se ven más bonitos.

El agua es fundamental para la salud, pero para adelgazar concretamente es el tip por excelencia. Te va a ayudar a eliminar toxinas y a depurar el cuerpo. Aunque parezca paradójico, beber mucha agua evita la retención de líquidos que te hace sentir hinchada y que añade kilos en tu báscula. Además es un excelente elemento saciante por lo que tenderás a comer menos. Si te asaltan las ganas de picar entre horas, bebe un vaso o dos de agua, a veces estos impulsos no son de hambre, son simplemente sed.

Video:Pincha en la foto para descubrir cuáles son los beneficios del agua de abedul para adelgazar. unsplash

Piernas para qué os quiero

En estos tiempos en los que las distancias (y seamos sinceras, también la comodidad) son un hándicap para llevar una vida más saludable y activa, es necesario encontrar pequeños momentos en los que mover el esqueleto para controlar el peso y activar el cuerpo.

Moverse es fundamental para quemar calorías y para tonificar el cuerpo. No hace falta que pases horas en el gym ni seas una deportista de élite, tan solo con subir las escaleras en vez de hacerlo en ascensor, salir a caminar a buen ritmo, bailar e ¡incluso irte de shopping! Lo que sea ¡pero muévete!

Video:Pincha en la imagen para conocer 7 alimentos que te ayudarán a bajar de peso unsplash

Toma consciencia de lo que comes

Elegir bien los alimentos que adquieres en tu cesta de la compra es importantísimo para tener una dieta saludable con la que también puedas controlar tu peso y adelgazar. Lee siempre bien las etiquetas, no te fíes de los productos light, cuidado con los procesados, los conservantes, los aditivos, las harinas… opta por llevarte a casa comida real, fruta, mucha verdura, proteína magra de calidad (nada de lonchas de pavo repletas de azúcar y féculas), pescado, huevos, legumbres… y elabora tus platos con más especias y hierbas aromáticas para evitar consumir salsas muy calóricas.

No retires de tu dieta las grasas saludables por temor a engordar, solo hay que tomarlas de forma moderada pero sería un error excluirlas ya que son un elemento fundamental para controlar el peso. Añade a tus platos aguacate, aceite de oliva, aceite de coco, semillas o frutos secos.

Video:Pincha en la foto para descubrir cuáles son los caprichos dulces que no engordan. unsplash

Cocina en casa

Si tienes jornada partida o pasas muchas horas fuera de casa lo mejor es que te apuntes al club del tupper para no caer en la tentación de comer cualquier cosa durante ese tiempo cuando te pique el gusanillo. Almuerzos, comidas, meriendas o picoteo, prepara tus menús con antelación en casa para poder comer sano cada día, así no pondrás en peligro tu dieta ni tu figura.

Si no tienes tiempo a diario de estar cocinando, dedica un día del fin de semana a cocinar para toda la semana, es el método llamado ‘batchcooking’ que cada día ganas más adeptas por lo cómodo que es y lo que agiliza las jornadas entre semana.

Video:Estos son los hábitos que tienes que adquirir para adelgazar fácilmente. unsplash

Adelanta la hora de la cena

Este quizás sea el tip que más vas a notar. Cenar antes te va a ayudar a bajar de peso casi sin darte cuenta, por el contrario cenar tarde puede aumentar tus niveles de insulina, afecta al metabolismo de las grasas, la digestión se hace más lenta y puedes tener problemas de ardor e hinchazón y alteraciones en el sueño.

El hecho de cenar antes va a conseguir que hagas más horas de ayuno, además de llegar a la hora del sueño con la digestión hecha. Cuando no consumes alimentos durante varias horas (un mínimo de 12) el cuerpo comienza a utilizar la grasa acumulada como combustible, o lo que es lo mismo, adelgazas. Este proceso se llama cetogénesis y te va a ayudar a quemar grasa y no músculo como pasa en algunas dietas de adelgazamiento restrictivas.

Siguiendo estos consejos saludables, y teniendo una buena higiene de sueño, vas a poder adelgazar sin pasar hambre, de forma progresiva y sin poner en peligro tu salud. ¡Haz la prueba!

El objetivo de delgazar sin pasar hambre no tiene por qué ser un sueño imposible. De hecho, es la forma más recomendable de hacerlo, aún cuando los resultados sean mucho más lentos. Para ello, es necesario que la persona incorpore alimentos de los diferentes grupos alimenticios. La clave, además de la constancia, radica en saber combinar dichos alimentos de forma equilibrada. De igual forma, siempre es recomendable hacer ejercicio tanto para la salud en general como para observar mejores resultados en el mediano plazo.

Adelgazar sin pasar hambre en el invierno

Hacer dieta supone restringir ciertos tipos de alimentos o, en su defecto, disminuir considerablemente su consumo. Muchas personas reducen drásticamente las calorías diarias a través de una dieta sumamente restrictiva. Como consecuencia, pasan hambre y ponen en peligro su salud. Además de ello, el efecto rebote es muy alto; es decir, vuelven a recuperar el peso rápidamente, de allí la importancia de implementar cambios en la dieta estructurados.

Es posible adelgazar sin pasar hambre, para ello se debe comer de forma equilibrada, cuidando las porciones y cantidades de alimentos. En la época de invierno resulta un poco más complicado estar a régimen, especialmente por la gran cantidad de reuniones y el ambiente festivo. Sin embargo, con algunos cambios muy sencillos es posible mantener el peso o inclusive, en algunos casos, adelgazar.

Junto con hacer dieta, es importante incorporar de forma regular el ejercicio, como es el caso de caminar todos los días durante 30 minutos. También es recomendable eliminar el cigarrillo y controlar la cantidad de alcohol que se consume.

¿Cómo hacer dieta en el invierno?

Para poder hacer dieta en invierno es necesario aprovechar todos los momentos en que no hay reuniones o dietas, de esa forma se genera un equilibro y aunado al ejercicio diario es posible mantener o perder peso.

Un menú sencillo consiste en desayunar una tostada de pan de avena con una lonja de jamón serrano y un café con leche descremada. El almuerzo puede ser un suculento pescado al horno o a la plancha con abundante ensalada. En la cena lo ideal es tomar una taza de crema de verduras, comer una tortilla o un huevo cocido. Además del pescado, también es recomendable el consumo de pollo a la plancha, cerdo al horno o la plancha y quitándole la grasa.

Entre las comidas se deben hacer meriendas o snacks saludables. Para las meriendas hay muchas opciones: un puñado de frutos secos con muy poca sal, yogurt ligero, una fruta de temporada, gelatina ligera, unas lonjas de jamón de pavo, atún en agua o en aceite de oliva escurrido. Lo ideal es combinar las meriendas para que la persona no se aburra y no sienta hambre.

Durante las fiestas o reuniones con la familia y amigos lo mejor es disfrutar sin restricción, pero en los días en que se está en casa se puede hacer el menú anteriormente descrito y así generar un equilibro. Como hemos visto, es muy importante incorporar el ejercicio de forma regular en nuestros hábitos diarios.

Los 5 mejores consejos para perder peso sin pasar hambre

Estamos cansados de escuchar consejos para perder peso de mil maneras distintas, algunos de los cuales, además, resultan contradictorios.

No obstante,bajar de peso debería ser un objetivo que podamos lograr cambiando hábitos perjudiciales por otros más beneficiosos, de manera progresiva y, sobre todo, sin pasar hambre.

En este artículo te damos los 5 mejores consejos para perder peso con sentido común, disfrutando de la comida, aprendiendo a comer de otra manera y descubriendo una infinidad de posibilidades.

Consejos para perder peso

1. No pasar hambre

Este primero de los consejos para perder peso es mucho más importante de lo que creemos, ya que va a asegurarnos el éxito de nuestro propósito.

Pasar hambre es una tortura a la que sometemos a nuestro organismo y que, más adelante, nos va a pasar factura.

Reprimirnos a la hora de comer cuando nuestro cuerpo nos lo pide nos creará una ansiedad constante que hará que terminemos comiendo más y peor en otros momentos.

Por lo tanto,es mucho más efectivo «engañar al estómago»cuando sintamos las ganas de comer:

  • Beber agua: en muchos casos confundimos las dos necesidades y podremos ver como el hambre desaparece al beber un vaso de agua.
  • Tomar una infusión: una pieza de fruta o un puñado de frutos secos, tostados y sin sal.
  • Concentrarnos en otras tareas o actividades: sin la intención de reprimirnos, sino de dejar la comida para después.

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2. Aprender a comer

Muchas personas con dificultades para perder peso suelen tener altos niveles de ansiedad y una mala relación con la comida.

Comer es también un aprendizaje que siempre estamos a tiempo de repetir, para que pase de ser un momento frustrante a un acto placentero entre muchos otros.

Aprender a comer se basa en los siguientes puntos:

  • Servirnos solamente la ración que queramos comer.
  • Masticar y saborear bien los alimentos.
  • Comer sin prisa y sin distracciones.
  • Evitar conversaciones importantes durante la comida.
  • Comer fuera del entorno laboral, siempre que sea posible.
  • No llenarnos en cada comida. Lo ideal es quedarnos siempre al 80%, ese momento en el que todavía podríamos comer un poco más pero que, si esperamos unos minutos, nos deja satisfechos y con energía.

3. Elegir bien los alimentos

Debemos dejar de contar calorías, ya que es un sistema obsoleto para perder peso que lo único que hace es estresar al organismo.

Lo que debemos hacer es elegir alimentos naturales y sin procesar, que sean muy nutritivos para que aporten a nuestro cuerpo lo que necesitamos y nos podamos sentir de buen humor, saciados y con energía sin abusar de la comida.

Podemos comer algunos alimentos ricos en grasa, con moderación, ya que estos acelerarán nuestro metabolismo y nos ayudarán a quemar más energía.

Alimentos muy recomendados:

  • Frutas y verduras, frescos y cocinados, en ensaladas, jugos, batidos, etc.
  • Cereales integrales como la avena, el arroz, el mijo o la quinoa.
  • Legumbres.
  • Frutos secos y semillas.
  • Grasas saludables como el aguacate o el ghee (mantequilla clarificada).
  • Proteína animal ecológica o de buena calidad: carne, pescado, huevo.

4. Evitar lo que aumenta el apetito

Debemos tener mucho cuidado con los alimentos que incrementan nuestro apetito de manera artificial, que son tres:

Si nos fijamos en los ingredientes de los aperitivos más habituales en los supermercados, podremos ver grandes cantidades de estos tres productos con propiedades adictivas: aceitunas rellenas, frutos secos fritos, patatas fritas, galletas, etc.

Al empezar a comerlos notaremos queson muy sabrosos y que nos cuesta mucho dejar de comerlos.

Visita este artículo: ¿Puedo comer azúcar si padezco reflujo ácido?

5. Perder peso sin prisa pero sin pausa

No te obsesiones con perder peso y, mucho menos, si es un objetivo que arrastras de toda la vida.

Deberás hacer cambios importantes en tu manera de comer para que no sea una dieta sacrificada y temporal, sino un aprendizaje para comer de manera más saludable y que, además, disfrutes haciéndolo.

Para ello, no se trata de días para perder peso y días de excepciones.

Consiste en ir cambiando los hábitos que te perjudican por otros que te benefician, encontrando recetas que te gusten y sustituyendo las tentaciones más perjudiciales por otras más sanas.

Seguro quehay muchos alimentos que todavía no conoces y que te ofrecerán muchas posibilidades para disfrutar cocinando y comiendo sin que eso sea lo más importante en tu vida.

Cómo adelgazar sin pasar hambre

Seguro que tienes grabado a fuego que en una dieta de adelgazamiento se pasa hambre, que para presumir hay que sufrir y que es inevitable el sufrimiento diario, la ansiedad y el efecto rebote. Pues apunta estos sencillos tips para que a partir de ahora ponerte a dieta no sea un calvario y que además sea una forma efectiva de perder peso (y no volver a recuperarlo).

Deja de contar calorías

Contar calorías solo te va a traer quebraderos de cabeza, ansiedad, hastío y mucho estrés así que olvídate de andar contando calorías a todas horas porque no es lo más importante, lo que importa es de dónde vienen esas calorías, porque no es lo mismo comerse unas galletas industriales que un plato de legumbres o de pescado con guarnición. Intenta enfocar tu dieta hacia alimentos saludables evitando los excesos de cualquier tipo y date un respiro porque contar calorías no es la solución para acabar con esos kilos de más que te preocupan.

Come más grasas saludables

Hablando de calorías, las grasas saludables son muy calóricas pero te van a ayudar a adelgazar. Si sigues una dieta cetogénica son fundamentales pero en cualquier dieta saludable o de adelgazamiento son una buenísima opción para incluir en tus menús. Las grasas saludables como el aceite de oliva, el de coco, el aguacate, las nueces o el salmón son alimentos que ayudan a regular las hormonas, aportan energía a las células, favorecen la absorción de nutrientes y ayudan a controlar el peso. Consúmelas de forma moderada pero no las demonices por tener muchas calorías porque ya te hemos contado que lo importante de las calorías es de dónde provienen y las grasas saludables son indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo.

Video:Claves para empezar a adelgazar

Practica el ayuno intermitente

Es una práctica milenaria que está más de moda que nunca. Elsa Pataky es una gran defensora del ayuno intermitente así como muchas otras caras conocidas como Halle Berry o Nicole Kidman, y si quieres emularlas pero aún no te has iniciado en el ayuno te contamos que es una forma muy efectiva de resetear el organismo dejando que las células entren en un proceso denominado cetogénesis por el cual el cuerpo comienza a coger energía de la quema de grasas y no de la glucosa. Favorece la regeneración y el ‘detox’ celular para que las células comiencen a funcionar de forma óptima por lo que el estado de salud en general mejora, además de favorecer la pérdida de peso.

Puedes empezar comiendo en una franja de 12 horas y hacer un ayuno de otras 12 horas, si eres principiante, e ir elevando el tiempo de ayuno. El método más utilizado es el de 16:8 en el que se consume alimento en 8 horas del día mientras que se ayuna 16 horas. También puedes hacer ayunos más largos pero no se recomiendan hacerlos muy largos porque el cuerpo empezaría a destruir músculo. Puedes hacer tu ayuno intermitente cada día o hacerlo dos o tres veces en semana.

Elsa Pataky

Pa’fuera lo malo

Parafraseando a Aitana y a Ana Guerra, deja fuera de tu dieta ‘lo malo’, todo aquello que no te hace ningún bien como los ultraprocesados, el azúcar o las harinas refinadas que hacen que se eleven tus niveles de glucosa en sangre provocando picos de insulina. La insulina se libera para eliminar ese exceso de azúcar que termina almacenándose en forma de grasa, es decir, aumentarás de talla.

Si dejas de tomar carbohidratos simples como bollería industrial, bebidas azucaradas, harinas refinadas y dulces, ya tienes mucho ganado en la batalla contra los kilos de más, mantendrás tus niveles de azúcar en sangre estables, reducirás la ansiedad por comer y podrás controlar el peso más fácilmente.

Apuesta por la real food

La comida real o aquella que ves claramente qué es y que no ha pasado por muchos procesos industriales para llegar a tu cesta de la compra, como pueden ser las frutas, las verduras, la carne o el pescado, es la mejor opción para plantear una dieta saludable en la que adelgaces casi sin darte cuenta porque vas a comer (y mucho) en tus menús. Pescado con verduras salteadas, una tortilla de champiñones acompañada con aguacate, pollo a la plancha con una ensalada de tomate, mango y rúcula… tienes infinidad de combinaciones para no aburrirte y poder comer muy bien cada día sin pasar ni pizca de hambre.

Te ahorrarás calorías vacías, tendrás un mayor aporte nutricional en tus platos, mantendrás tus niveles de glucosa en sangre estables, adelgazarás y tu salud en general te lo agradecerá. Haz la prueba.

Adelgazar no tiene por qué ser un martirio, puedes adelgazar comiendo, y comiendo bien, solo tienes que saber cuándo hacerlo y cuáles son los mejores aliados para tus menús. Tener que pasar hambre para adelgazar, afortunadamente, ya pasó a la historia.

Cómo adelgazar sin pasar hambre: ¡di adiós a las dietas!

Aunque te parezca increíble, es posible adelgazar sin pasar hambre y sin tener que recurrir a estrictas dietas. Con este plan que te proponemos no harás menos comidas sino más, no desterrarás el pan de tu mesa sino que lo convertirás en un gran aliado, y no renunciarás a nada, porque aprenderás a identificar las bombas calóricas y a sustituirlas por alimentos igual de ricos, pero mucho más saludables. Y es que el motivo del aumento de peso es, muchas veces, el desconocimiento en materia de alimentación.

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¡Toma nota de estos seis sencillos consejos y descubre cómo perder peso sin pasar hambre!

Di adiós a las dietas estrictas

Sí, has leído bien, para perder peso no es necesario seguir ningún régimen. La clave está en lo que comían nuestros abuelos. Pregúntales cuál era la base de su alimentación diaria y descubrirás que la dieta mediterránea tradicional era rica en verduras, fruta y pescado, y que con ella valía para estar sano. Sin embargo, la actual tiene un exceso de carne roja y de cereales refinados que van en contra de tu propósito de adelgazar y de cuidar tu salud. Los expertos consideran que siguiendo una dieta mediterránea equilibrada se puede perder peso sin necesidad de embarcarse en dietas milagro; eso sí, siempre que las cantidades sean moderadas.

Descubre: 50 consejos de alimentación para tener un peso saludable

© Brooke Lark @brookelark Brooke Lark – Unsplash

Sustituye las «bombas calóricas» por alternativas saludables

¿Sabías que un cappuccino tiene 190 calorías y 10 gramos de grasa? Es una buena forma de comenzar el día, pero puedes sustituirlo por un café con leche normal o un café solo, que prácticamente no tiene calorías. Muchas veces descuidamos nuestras bebidas, cuando muchas de ellas engordan sin que nos demos cuenta. Algo parecido ocurre con los aliños y las salsas. Debes moderarte con ellos, y escoger con cuidado: en vez de aliñar tus ensaladas con salsa césar, házlo con aceite y vinagre; o en lugar de sucumbir a la mayonesa (300 calorías), decántate por el ketchup (80 calorías). La clave está en no renunciar, sino en elegir el alimento más saludable. Aquí puedes ver una lista de alimentos con menos de 50 calorías, ¡inclúyelos en tu alimentación!

Descubre: Perfectos y deliciosos: 50 alimentos bajos en calorías

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Engaña al hambre

Nuestro organismo está programado para comer cada poco tiempo y evitar hipoglucemias. Cuando quieras perder peso, debes escuchar a tu cuerpo. Haz 5 comidas al día y, si es necesario, una sexta al acostarte (basta con un yogur o con un vaso de leche). De esta forma tu organismo se compensará y no te pedirá comida constantemente. Es importante que en los tentempiés de media mañana y de media tarde tomes alimentos que contengan el apetito y no que lo favorezcan. Prohibidos, por tanto, los dulces y los snacks salados. Son hidratos de carbono de absorción rápida que te provocarán sensación de hambre enseguida y te empujarán a comer de nuevo alimentos insanos y ¡con muchas calorías!

Hazte amiga del pan

Nunca lo hubieras imaginado, pero el pan, por su efecto saciante, es uno de tus mejores aliados en la tarea de adelgazar. No estamos hablando de comerte media barra, sino de tomar cantidades moderadas. Por ejemplo, a media mañana, hazte un mini bocata con 50 gramos de pan (mejor si es integral) relleno con una loncha de pavo, jamón, queso magro o atún sin aceite. En la comida y en la cena también puedes tomar 40 gramos de pan para acompañar. Son carbohidratos de asimilación lenta que te saciarán más que cualquier otro alimento. Como ves, es posible hacer dieta sin pasar hambre.

Elige una actividad física quemagrasas

Para adelgazar tienes que fijarte dos objetivos: cuidar tu alimentación y hacer ejercicio físico (al menos durante 30 minutos por sesión, ya que es a partir de ese umbral cuando se empiezan a quemar las calorías de reserva). Pero no te engañes; no todos los deportes sirven igual para este propósito. Ya que vas a hacer el esfuerzo por moverte, que sea de una forma eficiente. El crossfit, la natación, la zumba o la bicicleta son algunas de las actividades que te recomendamos, pero hay muchos más.

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Modifica tus hábitos

Acostúmbrate a empezar el día con un buen desayuno, pues es la base para no estar todo el día hambrienta. Prueba con una taza de café con leche y una tostada de pan integral, además de una pieza de fruta. También debes adecuar tus horarios a lo que te pida el cuerpo. Generalmente, el organismo trabaja mejor cuando se almuerza a las 13:00 y se cena a las 20:00. Otro hábito que debes abandonar es el de beber alcohol, ya que este inhibe la descomposición de la grasa y aumenta la ansiedad, lo que te puede llevar a comer más. No decimos que ya no puedas disfrutar de unas copas, pero resérvalas para ocasiones especiales.

¿Has tomado nota? Desde aquí te animamos a que pongas en práctica estos consejos y logres tu objetivo. No es necesario pasarlo mal para alcanzar un peso saludable. ¡Adelgaza sin pasar hambre!

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