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Alternar apiretal y dalsy

Tabla de contenidos

¿Es mejor Dalsy o Apiretal?

Si me dieran un euro cada vez que alguien me pregunta en la farmacia o en las Preguntas a la Boticaria ¿es mejor Dalsy o Apiretal? estaría ahora mismo tumbada en una hamaca un gin tonic en la mano haciendo sonar sus hielos con elegante cadencia. Pero a mí me pasa como a Lola Flores con Hacienda, que los españoles tampoco me dan un euro por barba y aquí me tienen ustedes al filo de la media noche dando vueltas a un Cola-cao con galletas. Un jueves por la noche. Con lo que Lola y yo hemos sido. Sin comentarios.

Cuando me preguntan esto yo siempre me acuerdo de mi señorita Pilar, que fue la mujer que pacientemente me enseñó a sumar y que nos repetía en clase no menos de catorce veces al día aquello de: no se pueden sumar peras con manzanas. Confieso que nunca lo entendí del todo, yo en primero de EGB era muy de letras.

Pues bien, con el Dalsy y el Apiretal pasa lo mismo que con las peras y con las manzanas: son medicamentos distintos y por tanto no se pueden comparar . El Dalsy es ibuprofeno y el apiretal es paracetamol. Los dos son analgésicos (calman el dolor) y antipiréticos (bajan la fiebre) pero el Dalsy además, es antiinflamatorio.

¿En qué se diferencian Dalsy y Apiretal?

Las diferencias son las mismas que entre el ibuprofeno y el paracetamol. En primer lugar hay que tener en cuenta que no está indicado administrar Dalsy en menores de 6 meses. Al menos el primer semestre lo tenemos fácil.

A partir de ahí, el ibuprofeno (Dalsy) puede ser más adecuado ante:

– Traumatismos: por ejemplo, si le dan dos puntos en la cabeza como le ocurrió hace dos días a mi hija pequeña (que nadie sufra porque la niña está mejor que todos nosotros juntos).

– Inflamación de encías: En este punto, y aunque sé que me juego la vida cada vez que hablo de mitos, debo decir que el masaje de las encías con Dalsy no sirve más que si le das el masaje a pelo. ¿Por qué? Porque es un medicamento destinado a absorberse vía oral y no está formulado para que pueda absorberse vía tópica. Y quien realmente quiera comprobarlo, la próxima vez que le duela la cabeza que se espolvoree un sobre de Espidifén por el pelo a ver si se le hace también efecto (además del efecto nieve).

¿Cuándo hay que administrarlos?

En primer lugar: no hay que volverse locos. Sólo se administrarán antitérmicos cuando haya fiebre superior a 38º (en menores de tres meses hay que llevar a los bebés habría al pediatra ante cualquier signo de alarma).

En el caso de dolor ocasional, a partir de los seis meses pueden administrarse ambos salvo contraindicaciones. Si no media algún proceso inflamatorio como hemos visto en el apartado anterior, sobre todo en niños pequeños suele administrarse Apiretal al ser menos agresivo para el estómago.

¿Se deben alternar Dalsy y Apiretal?

Es una práctica bastante común aunque las revisiones recientes apuntan a que no hay ninguna evidencia de que alternar Dalsy o Apiretal sea más efectivo para bajar la fiebre. Se deben seguir siempre las instrucciones dadas por el pediatra.

¿Tienen efectos secundarios?

Como cualquier medicamento, pueden provocar efectos secundarios. El Apiretal puede ser dañino para el hígado en altas dosis y el Dalsy puede ser irritante para el estómago. En realidad, tienen los mismos efectos secundarios (en su escala) que el Paracetamol o Ibuprofeno.

Es muy importante mantener estos medicamentos fuera del alcance de los niños porque ya sabemos lo aficionados que son a dar un buen lingotazo a escondidas cuando menos lo esperas.

El 2% es la mitad de 4%

Parece de perogrullo, pero mi experiencia nos dice que muchos padres y cuidadores no lo tienen en cuenta. Existen dos tipos de Dalsy o ibuprofeno en solución: 2% y 4%. El que se considera «normal» es de 2%, pero cuando los niños crecen se prescribe el de 4% para evitar darles tanta cantidad (los dos jeringazos se hacen pesados). Hay que prestar atención a este detalle ya que es frecuente que se dupliquen las posologías.

Mi hijo vomita el Apiretal

El paracetamol tiene un sabor amargo y es difícil de camuflar. Tanto en su versión Apiretal como en su versión genérica «saben a fresa», pero una fresa que no termina de convencer a nadie.

El ibuprofeno tiene un sabor un poco más conseguido. Para pequeños gourmets que no encuentran su analgésico ideal, aquí un resumen de los sabores en algunos de los más utilizados:

Dalsy 2% sabor naranja y Dalsy 4% sabor fresa

Junifen 2% sabor naranja y Junifen 4% sabor fresa

Pirexin 2% y 4% sabor fresa.

Ibuprofeno Cinfa 2% sabor naranja

Ibuprofeno Normon 4% sabor melocotón.

Mi hijo no se traga las pastillas

Para niños mayores que han dejado atrás el Dalsy y el Apiretal pero les cuesta tragar o no quieren ni ver los sobres, tenemos la opción de Apiretal Flas (comprimidos dispersables que se disuelven en la boca con sabor a limón) y Efferalgán Odis. Se encuentra en dosis de 500 mg. También existe Apiretal Flas de 250 mg para niños enemigos del jarabe que puedan ya tomar esa dosis.

Otra opción salvavidas es el ibuprofeno dispersable (Junifén) de 300 mg.

Dalsy se despide de la Seguridad Social

Como tantos otros, ante las contínuas bajadas de precio Dalsy dice bye-bye con la manita a la Seguridad social. A partir del mes de mayo dejará de estar financiado y emprenderá su camino en solitario con una novedad: se dispensará sin necesidad de receta médica.

Su precio actual es de 2,50€ y previsiblemente subirá, no sabemos hasta dónde. Tenemos reciente el ejemplo de su primo de zumosol, el Espidifén, cuyo precio era también de 2,50€ y ahora, en su nueva vida fuera del seguro cuesta 4,37€.

Que no cunda el pánico, porque como decía Bogart, siempre nos quedarán los genéricos.

El consejo de la boticaria

Dalsy y Apiretal son dos de los medicamentos más utilizados en niños (cuando vienen las visitas escolares a la farmacia son los únicos que conocen todos). Mi consejo es tener precaución en dos aspectos: no dejarlos al alcance de los niños porque los accidentes y las intoxicaciones ocurren y no utlizarlos como remedio para todo por parte de los padres. Me refiero a los clásicos: Que mi niño llora, le doy Dalsy. Que parece que no duerme, le doy Apiretal porque si acaso duele algo. Dalsy y Apiretal son medicamentos, no santos que tenemos en la estantería de la cocina a los que agarrarnos con fe.

En cuanto a la dosis, los prospectos nunca están cuando más se necesitan (a las tres de la mañana) así que aunque ya le dediqué un post a cuánto Dalsy hay que dar a un niño, repetimos la jugada de la Regla del Tres por si hay nuevos en la sala: el peso del niño equivale a los mililitros diarios de Dalsy. Si lo damos cada ocho horas, habría que dividir el peso del niño entre tres. Ejemplo: un niño que pesa 12 kilos debemos darle 4 mililitros de Dalsy.

Y como estamos a viernes, os dejo una canción muy animada sobre el paracetamol del Trío Zapatista que me descubrió mi amiga López. Lo más. No sé si es mejor el Dalsy o el Apiretal, pero desde luego el ibuprofeno no tiene una canción como esta.

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Existen opiniones encontradas en referencia al uso del ibuprofeno (Dalsy®) y el paracetamol (Apiretal®), siguiendo el método de alternancia en niños. Lo ideal es que comencemos explicando las diferencias entre uno, y otro, y lo que significa este método.

El ibuprofeno es un medicamento del grupo de los denominados AINE (Antiinflamatorio No-Esteroideo), como su nombre indica, actúa inhibiendo las isoformas 1 y 2 de la enzima ciclooxigenasa (COX1 y COX2) lo que entre otras le confiere las actividades: analgésica y antipirética, pero también antiinflamatoria. Por el contrario, aunque muchas veces incluido dentro del grupo AINE, el paracetamol inhibe la isoforma 3 de esta enzima (COX3), por lo que no tiene una actividad antiinflamatoria, aunque sí analgésica y antipirética.

Ambos se suele pautar a las dosis que correspondan según peso del niño cada 8 horas. Entre las reacciones adversas medicamentosas (RAM) que pueden estar derivadas de su uso destaca la gastrolesividad en el caso del ibuprofeno y la hepatotoxicidad en el caso del paracetamol.

El método de alternancia implica que estos dos fármacos se pueden alternar cada 4 horas entre ellos y siempre respetando las 8h entre el mismo principio activo.

Con todo esto, hay que recordar también que la fiebre es un mecanismo de defensa el propio organismo ante patógenos externos entre otras. Por lo que es muy probable que, si un niño se pone enfermo por una enfermedad infecciosa sufra de fiebre alta, que además de ser muy molesta debe estar bajo control.

Es verdad que en lo que se refiere a niños, como población de riesgo, siempre se opta por el “menos es más” pero teniendo en cuenta lo explicado anteriormente, hay situaciones en las que, con la correcta información la alternancia de ambos principios activos puede ser una muy buena opción.

Han surgido algunos sitios web que no apoyan esta teoría, alegan que no existe evidencia científica que avale la técnica. Pero nosotros, hemos hecho una pequeña búsqueda y compartimos con vosotros los siguientes estudios (Alternating Acetaminophen and Ibuprofen versus Monotherapies in Improvements of Distress and Reducing Refractory Fever in Febrile Children: A Randomized Controlled Trial y Combined and alternating acetaminophen and ibuprofen therapy for febrile children) que exponen, a falta de más estudios, unos resultados prometedores para el tratamiento de la fiebre en niños minimizando los efectos de fiebre refractaria.

¿Creamos debate científico? ¡Dadnos vuestra opinión!

No, esa es la respuesta. Rotundamente No. Lo sentimos si esto te parece un spoiler de lo que vas a leer a continuación, pero por si solo tienes unos segundos para echar un vistazo a esta entrada queríamos dejártelo claro, pero si realmente quieres saber el porqué de esta respuesta lee hasta el final del post.

Cuando inauguramos este blog hace unos meses lo hicimos con una entrada que se titulaba “Mi hijo tiene fiebre, ¿y ahora qué?”. En esa entrada os dábamos consejo sobre qué cosas podías hacer cuando vuestros hijos tuvieran fiebre y qué debías vigilar para saber cuándo acudir a ver al pediatra. También escribimos un post de nuestras sección Mitos y Leyendas sobre las Convulsiones Febriles en las que exponíamos, entre otras cosas, que la fiebre no hace daño al cerebro.

Sin embargo, una de las preguntas que más nos hacen los p/madres en la consulta es si deben alternar Paracetamol con Ibuprofeno mientras sus hijos tiene fiebre. Para poder dar respuesta a esta pregunta nos debemos plantear antes una serie de cuestiones y dar algunas explicaciones. A ver si conseguimos convencerte.

La elevación de la temperatura corporal por encima de 38ºC es lo que los pediatras denominamos fiebre. Si la temperatura se mantiene entre 37-38ºC lo llamamos febrícula.

Esta elevación de la temperatura ocurre cuando los leucocitos (células de la sangre que nos defienden de las infecciones) actúan contra algún microorganismo (virus o bacterias). Estas células secretan a la sangre una serie de moléculas las cuáles dan la orden al cuerpo humano de elevar la temperatura.

Por tanto, la fiebre es una respuesta fisiológica que ocurre normalmente durante una infección. Un síntoma más como los mocos de un catarro o la diarrea de una gastroenteritis.

Y entonces, ¿para qué sirve la fiebre?

La elevación de la temperatura tiene un papel en la defensa de las infecciones ya que ayuda a destruir a los microbios que los provocan.

La fiebre además desencadena una serie de respuestas en el cuerpo de los niños como que el corazón lata más rápido, el niño respire a más velocidad o presenten dolor de cabeza y muscular. Todos estos cambios no tienen trascendencia en un niño sano pero provocan disconfort e incomodidad.

Por tanto, ¿cuál es el objetivo al tratar la fiebre?

Después de lo que has leído esperamos que haya quedado claro que la fiebre no provoca daño a los niños (ni en su cerebro ni de ninguna otra forma) y, parece evidente, que el tratamiento debe ir encaminado a mejorar el malestar que provoca.

Es decir, cuando administramos un antitérmico (medicina para la fiebre) lo hacemos con el objetivo de que nuestros hijos se encuentren mejor, si además desciende la temperatura pues fantástico, pero lo importante es observar como el niño se espabila, vuelve a comer y retoma el juego.

¿Cuándo debo dar un antitérmico a mi hijo?

La administración de un jarabe a un niño para tratar la fiebre debe hacerse de forma individualizada. Habrá niños que con 38ºC solo quieran estar en brazos de sus padres y otros que seguirán corriendo por el salón. En el primero la indicación para administrar la medicación es obligada mientras que en el segundo niño podríamos esperar.

A medida que la temperatura de la fiebre asciende es más probable que el estado general del niño empeore, lo que casi garantiza que haya que darle algo al niño para que se encuentre mejor.

Por tanto, lo que te debe importar para decidir si le administras un antitérmico a tu hijo es el estado general y no el grado de temperatura de la fiebre.

Y qué es mejor ¿Paracetamol o Ibuprofeno?

Pues ni uno ni otro, simplemente son diferentes aunque sirvan para lo mismo.

El Paracetamol es antitérmico y analgésico y puede repetirse cada 4-6 horas. El 80% de los niños a los que se les da un jarabe de paracemol reducen su temperatura en 1 o 2ºC. Sus efecto se suele empezar a notar a los 30-60 minutos con un máximo de acción a las 3-4 horas.

El Ibuprofeno, además de antitérmico y analgésico, es antiiflamatorio. Se puede repetir cada 6-8 horas, y al igual que el paracetamol, desciende la temperatura corporal 1-2ºC a los 60 minutos con un máximo de acción a las 3-4 horas.

La mayoría de las asociaciones de pediatría (la americana, la española…) recomiendan el empleo de paracetamol como primera opción para tratar la fiebre. Sin embargo, puede estar justificado utilizar el ibuprofeno en algunos casos como primera opción (sobre todo cuando se busca además un efecto antiinflamatorio).

Ambos fármacos tienen efectos secundarios aunque son raros. La mayoría de estos efectos no deseados están relacionados con un mal ajuste de la dosis al peso del niño o por un error al administrárselo. Por ello debes pedir a tu pediatra que te especifique qué dosis debes dar a tu hijo y con qué intervalo.

¿Y cómo sé si estás medicinas están siendo efectivas?

Como has podido entender, el objetivo de los antipiréticos es que los niños se encuentren mejor. Ten en cuenta que estas medicinas no las damos para que el niño se cure de la gastroenteritis o de la otitis, sino que se las damos para que mientras la enfermedad se cura (unas veces con antibiótico y otras no) lo pasen lo mejor posible. Por tanto, lo que debes hacer es vigilar su nivel de actividad (si vuelve a jugar, si te pide salir a dar un paseo), la cantidad de líquidos que toman y otros signos asociados a enfermedades más graves (manchas en la piel, letargia, dificultad respiratoria…).

Es frecuente que muchos padres nos enseñen un papel donde han ido apuntando la temperatura de sus hijos tras un antitérmico cada 15-20 minutos. Los pediatras a eso no le damos importancia, en serio, no lo miramos, porque sabemos que la respuesta de la fiebre a estas medicinas no nos da pistas sobre qué microorganismo las provoca o si la infección que tiene el niño es más o menos grave. Repetimos, el estado general es lo más importante.

Y por fin, ¿por qué no debo alternar Paracetamol con Ibuprofeno?

No existe ningún estudio que haya demostrado que dar primero paracetamol y 3-4 horas después ibuprofeno mejore el control de la fiebre en los niños. Teniendo esto en cuenta y basándonos en que lo importante es que el estado general del niño mejore, no tiene sentido estar dando a nuestros hijos primero paracetamol y después ibuprofeno. Lo suyo es elegir uno de los dos y cada 6 horas (siempre que la fiebre le vuelva a subir y el niño vuelva a estar incómodo) darle el mismo.

Algunos autores recomiendan que de forma puntual (es decir, no habitualmente) y en el caso de que 3-4 horas después de haber dado paracetamol o ibuprofeno y el niño siga con fiebre y siga estando incómodo, se puede administrar el otro con el objetivo de que el niño se encuentre mejor. Es lo que a nosotros nos gusta llamar “un rescate”, que nada tiene que ver con estar alternando antitérmicos. En el momento en el que la fiebre se controle, lo indicado sería seguir con solo paracetamol cada 6 horas o solo ibuprofeno cada 6 horas mientras dure la fiebre.

Para acabar, te dejamos unos de nuestros #Pediconsejos que resume muy bien qué es lo importante en la fiebre.

Esperamos que después de todo lo que habéis leído comprendáis mejor porqué se produce la fiebre y cuál es el objetivo al tratarla. Entender que la fiebre no es mala, que solo es incómoda y un síntoma más de una infección, nos dará la seguridad suficiente para saber que eso de alternar paracetamol-ibuprofeno no tiene ningún sentido. Te dejamos en este link la hoja de padres de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría con consejos sobre la fiebre y en este otro link el decálogo sobre la fiebre de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Por último, si en alguna ocasión necesitas calcular la dosis de antitérmico de tu hijo porque ha cambiado de peso puedes entrar en este en el que encontrarás una calculadora. Esa herramienta ha sido desarrollada por pediatras y puedes confiar en su uso.

NOTA: la información que has leído en este post esta extraída de la última actualización del UpToDate del tema Fever in infants: Pathophysiology and management. Esta plataforma on-line actualiza sus contenidos de forma frecuente en base a las nuevas evidencias científicas.

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Por qué no debes combinar Dalsy y Apiretal

Has leído bien, el Dalsy y el Apiretal no deberían alternarse cada 4 o 6 horas para tratar la fiebre en niños a no ser que así lo especifique tu pediatra.

Aunque la combinación Apiretal Dalsy lleva usándose durante mucho tiempo, en general alternando la administración de los dos jarabes cada 4 horas, hasta el momento no se ha demostrado que éste sea un sistema más eficaz para bajar la fiebre en niños.

Lo que sí se ha demostrado en cambio, es que alternar Dalsy y Apiretal aumenta el riesgo de cometer errores de dosificación, es decir de tomar más o menos medicamento del necesario y en consecuencia aumenta el riesgo de sufrir efectos secundarios.

El riesgo está en la dosis

En realidad combinar paracetamol e ibuprofeno, no tiene que comportar ningún riesgo si se hace correctamente y siempre que sea necesario, es decir, siempre que lo haya prescrito el médico.

El problema de combinar Dalsy y Apiretal radica en la cantidad que hay que administrar de cada uno de los medicamentos, ya que en general el volumen que hay que administrar de Dalsy a un niño es el doble que el de Apiretal, pongamos un ejemplo.

Imagina que tienes un niño de 15 kilos, para él:

La dosis de Dalsy será de 5ml y la de Apiretal de 2,3ml

Confundir estas dos dosis y dar una por la otra al niño es un error que sucede con mucha más frecuencia de la que imaginas y que además, nos puede pasar a todos. No es nada fácil tener entre manos un bebé con fiebre, dos jeringas y un par de jarabes.

Por este motivo, se aconseja administrar un único antitérmico a los niños cuando tienen fiebre, para evitar este tipo de errores y más teniendo en cuenta que administrar los dos medicamentos combinados no es más eficaz.

Recuerda que los medicamentos aptos para niños no son inocuos y presentan también efectos secundarios, a dosis elevadas el Apiretal (paracetamol) puede provocar toxicidad hepática y un exceso de Dalsy (ibuprofeno) podría derivar en problemas gastrointestinales.

¿Y si me lo ha dicho el pediatra?

En este caso no te preocupes, si tu pediatra te ha indicado que alternes Dalsy y Apiretal cada 4 o 6 horas, puedes hacerlo sin problema. Solo deberás prestar especial atención a la dosificación.

Y si tengo que elegir solo uno… ¿qué es mejor Dalsy o Apiretal?

No hay un medicamento mejor que otro, Dalsy y Apiretal contienen diferentes fármacos.

El Dalsy contiene ibuprofeno y el Apiretal paracetamol.

Ambos tienen propiedades analgésicas y antitérmicas, es decir que ambos son capaces de aliviar el dolor y reducir la fiebre. Administrando uno u otro, la temperatura corporal disminuye entre 1 y 1,5 grados pasada más o menos una hora.

¿Entonces en qué se diferencian?

El Dalsy (ibuprofeno) es el único que tiene efecto antiinflamatorio y a la vez, cuenta también con más (posibles) efectos secundarios.

Nuestra recomendación

En cualquier caso te recomendamos que tengas mucha precaución con ambos y que no los administres a tu hijo a no ser que sea estrictamente necesario y tal y como te haya indicado tu pediatra.

Si tu hijo tiene fiebre, está a 38ºC, pero se encuentra bien y sigue jugando con normalidad, no hace falta que le mediques. Deja que poco a poco la enfermedad siga su curso, procura que el niño descanse e hidrátale con frecuencia para compensar la pérdida de líquidos.

Piensa que el objetivo de los antitérmicos no es eliminar la fiebre por completo, sino bajar un poco la temperatura corporal para que también se reduzcan las molestias que suelen acompañar al niño.

Dosis de Apiretal

Si administras Apiretal para bajar la temeperatura de tu bebé, debes saber que se lo puedes dar cada 4 horas si es necesario, en este caso es muy importante que ajustes la dosis.

La dosis de Apiretal cuando se administra cada 4 horas (10mg paracetamol por cada kilo de peso del niño) no es la misma que la cuando se administra cada 6-8 horas (15mg/kg).

En este post tienes toda la información que necesitas sobre la dosis y posología del Apiretal y cómo calcularla.

Dosis de Dalsy

El Dalsy (ibuprofeno) puede tomarse cada 6-8 horas, igualmente ajustando la dosis. Se recomienda en general que los niños tomen 20mg de ibuprofeno por cada kilo de peso, repartidos en 3 o 4 tomas.

Teniendo en cuenta que el Dalsy (el que tiene el envase con la franja naranja) contiene 20mg/ml, calcular la dosis es sencillo, si tu hijo pesa 15 kg, tendrás que darle 15 ml a lo largo del día, por ejemplo 5ml cada 8 horas o 3,7 cada 6 horas.

Puedes leer información sobre Dalsy en este post o ver el siguiente vídeo

Tampoco te puedes perderte nuestro post más leído si quieres saber cuánto duran Dalsy y Apiretal una vez abiertos.

Fiebre en niños, signos de alarma

Aunque en la inmensa mayoría de los casos la fiebre sea algo leve y pasajero, es importante observar la evolución del niño, si tu hijo está activo y no presenta demasiadas molestias no debe preocuparte en exceso.

En este post te contamos con detalle cómo debes actuar cuando un niño tiene fiebre, en general debes acudir al pediatra si tu hijo tiene fiebre:

  • y tiene menos de 3 meses
  • si la fiebre es muy alta y supera los 40º
  • presenta manchas o ronchas en su piel
  • sufre rigidez de cuello, convulsiones, vómitos o diarreas abundantes
  • si apenas orina
  • está excesivamente decaído o adormilado
  • respira con dificultad
  • si la fiebre no desaparece en 2 o 3 días

La fiebre en niños y sobre todo cuando éstos son pequeños, es motivo de preocupación en los padres ya que el aumento de temperatura corporal en un niño es un signo de alerta que causa gran preocupación en los padres.

Ante esta situación recurrimos a medicamentos infantiles como Dalsy o Apiretal pero ¿Sabemos realmente cómo utilizar cada uno de ellos?

¿Qué es la fiebre?

La fiebre por sí misma en la mayoría de ocasiones no es perjudicial ya que se trata de un síntoma que indica que los mecanismos de defensa del organismo están actuando contra agentes invasores.

Nuestro cuerpo ajusta su temperatura para poder crear un entorno ideal para los procesos vitales como las reacciones enzimáticas del metabolismo.

Por ete motivo, la temperatura corporal varía alrededor de 1º durante el día y debemos considerarla como un rango ya que por ejemplo, por la tarde suele ser más alta que por la mañana.

En la medición debemos tener en cuenta una serie de factores que influyen como la temperatura ambiente, la edad, el estrés, el sueño, las hormonas, la actividad física y la zona dónde se mida.

Los rangos de la temperatura corporal se categorizan:

  • Temperatura normal: oscila desde 36.3º a 37.5º
  • Temperatura alta: va desde 37.6º a 38.4º
  • Fiebre: desde 38.5º a 38.9º
  • Fiebre alta: cuando la temperatura corporal está por encima de 39º

Medicamentos antitérmicos para tratar la fiebre en niños: Dalsy y Apiretal

Los medicamentos más comunes para tratar la fiebre en niños son el ibuprofeno y el paracetamol. Ambos son medicamentos antitérmicos que actúan en el centro regulador de la temperatura pero son medicamentos distintos cuyo mecanismo de acción también es diferente.

Los antitérmicos no intervienen en el proceso de la enfermedad. Se trata de medicamentos que actúan sobre un síntoma que es la fiebre, mejorando el malestar que ocasiona.

En el caso de la fiebre en niños, los medicamentos cuyos principios activos son ibuprofeno o paracetamol, y los más utilizados son Dalsy y Apiretal. Tanto uno como el otro tienen un efecto similar y son igual de eficaces pero ¿En qué se diferencian?

Apiretal 100mg/ml paracetamol

Apiretal es un analgésico y antipiréptico infantil cuyo principio activo es el paracetamol. Está indicado en el tratamiento de la fiebre en niños y para el alivio del dolor leve o moderado.

Su sabor y aroma a frambuesa hace que sea muy bien tolerado por los niños. La administración de este medicamento no está aconsejada para niños menores de 3 años a no ser, de que sea un médico quien lo prescriba.

Apiretal lo encontramos en gotas o en jarabe y en su administración es necesario e imortante respetar la posología establecida en función del peso del niño.

Aunque este medicamento tiene muy pocos efectos irritantes en el estómago hay que tener en cuenta de que en dosis excesivas es tóxico para el hígado. Este es el principal motivo por el que está desaconsejado en caso de tener cualquier alteración hepática.

La dosificación adecuada de Apiretal es de 60mg/kg/día, repartida entre 4-6 tomas diarias, lo que correspondería a 15mg/kg/día cada 6 horas o 10mg/kg día cada 4 horas, según estipule el médico.

Dalsy 20mg/ml y Dalsy 40mg/ml ibuprofeno

Dalsy es otro medicamento muy utilizado para tratar la fiebre en niños. Pertenece al grupo de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), cuyo principio activo es el ibuprofeno.

Su acción es analgésica, antitérmica y antiinflamatoria, por lo que es la mejor alternativa cuando necesitamos que además de bajar la fiebre, reduzca los dolores localizados que cursan inflamación en la zona.

En el caso de Dalsy, la dosis a administrar para la fiebre en niños, depende tanto del peso, como de la edad del niño. Generalmente, en niños de 3 meses a 12 años, la dosis diaria recomendada es de entre 20-30 mg/kg, repartida en tres o cuatro tomas al día después de las comidas para no dañar el estómago, pero nunca en periodos inferiores a 4 horas.

Está desaconsejado sobrepasar la dosis máxima recomendada que es de 40mg/kg y no se recomienda la administración de este medicamento en niños menores de 3 meses.

El hecho de no aconsejar dosis mayores, se debe a que el ibuprofeno tiene la característica de ser un techo analgésico. Es decir, cuando alcanza su máxima acción, aunque administremos más dosis no vamos a conseguir más efecto, pero sí que aumentamos el riesgo de sufrir sus efectos secundarios.

Dosis Dalsy para 40 mg y para 20 mg, en niños según peso

¿Qué medicamento es mejor para la fiebre en niños: Dalsy o Apiretal?

Hemos visto que ambos son medicamentos antitérmicos, indicados para bajar la fiebre en niños, por lo que su uso es sintomático, ya que tratan un síntoma que es la fiebre y en consecuencia, el malestar general que ésta produce.

Tanto uno como el otro son también analgésicos pero en el caso de Dalsy (Ibuprofeno), tiene un efecto antiinflamatorio que el paracetamol no tiene.

Elegir entre uno u otro depende de varios factores. Por ello, es importante que sea el pediatra quien determine cual es el más indicado, así como el modo de administración.

Normalmente en el caso de dolor no inflamatorio y fiebre, es preferible Apiretal ya que no es tan agresivo para el estómago.

Cuando los síntomas son fiebre y dolor acomopañado de algún proceso inflamatorio, se recomienda Dalsy por su alto poder antiinflamatorio. Los antitérmicos consiguen que los niños se sientan mejor, pero normalmente no consiguen hacer desaparecer la fiebre alta en los inicios de la enfermedad. Ni Dalsy, ni Apiretal producen tolerancia, por lo que no pierden efectividad, ni generan dependencia.

Dalsy y Apiretal ¿Se pueden combinar?

No se recomienda combinar ambos medicamentos para bajar la fiebre en niños. De hecho, no existe evidencia científica al respecto por lo que no existen pruebas sobre su eficacia, ni datos de seguridad que respalden el uso de ambos medicamentos combinados.

Por otro lado, combinar los dos aumenta el riesgo de administrar mal las dosis y suministrar más cantidad de la recomendada, cosa que ocurre con frecuencia y que puede resultar grave para los niños ya que estaríamos aumentando el riesgo de producir daños hepáticos o renales.

Generalmente la dosis a administrar de Dalsy es el doble que la de Apiretal. Por ejemplo, en un niño de 15kg la dosis de Apiretal sería de 2.3ml, y la de Dalsy de 5ml, con lo que es muy fácil cometer un error y acabar administrando dosis más altas de las recomendadas.

¿Cuándo es necesario acudir al pediatra en caso de fiebre?

Por lo general, cuando un niño tiene fiebre se recomienda acudir al pediatra cuando:

  • El niño es menor de 3 meses
  • Cuando la fiebre supera los 40º
  • Si presenta manchas o ronchas en la piel
  • Cuando sufre rigidez de cuello, vómitos, diarreas o convulsiones
  • Si orina con poca frecuencia
  • Si respira con dificultad
  • Cuando la fiebre no desaparece en un periodo de 2-3 días

Autor Silvia

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Me gusta Cargando… Resumen Post Título Fiebre en niños: ¿Dalsy o Apiretal? Resumen La fiebre en niños y sobre todo cuando éstos son pequeños, es motivo de preocupación en los padres ya que el aumento de temperatura corporal en un niño es un signo de alerta que causa gran preocupación en los padres. Autor Silvia Publicado por Farmacia Torrent

¿Se debe alternar paracetamol e ibuprofeno en niños?

Alternar paracetamol e ibuprofeno en niños con fiebre es una práctica muy común. Sin embargo, tiene poca evidencia científica. Conozcamos más sobre ello en este artículo.

El paracetamol y el ibuprofeno son dos medicamentos habituales en el botiquín de cualquier familia. Ante cualquier problema, suelen ser nuestros primeros aliados. Sin embargo, no hay que olvidar que son fármacos y no están exentos de problemas, especialmente si los utilizamos mal. Veamos cada uno de ellos con más detalle.

Paracetamol e ibuprofeno

¿Qué es el paracetamol y para qué se utiliza?

El paracetamol en un fármaco con propiedades analgésicas y antipiréticas. Está indicado para el tratamiento sintomático de la fiebre y del dolor de intensidad leve a moderada.

En el organismo, actúa principalmente inhibiendo la síntesis de prostaglandinas a nivel del sistema nervioso central. A diferencia del ibuprofeno, no tiene efecto antiinflamatorio.

Las reacciones adversas producidas por el uso de paracetamol son raras.La única población de riesgo son los niños con problemas en el hígado o alérgicos a este medicamento.

¿Qué es el ibuprofeno y para qué se utiliza?

El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antipiréticas. Su mecanismo de acción se debe a la inhibición de la síntesis de las prostaglandinas, las cuales desempeñan un papel esencial en la aparición de la fiebre, del dolor y de la inflamación.

Está indicado para el alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, y para los estados febriles. Solo debe utilizarse para uso ocasional y durante periodos limitados de tiempo.

Las reacciones adversas más frecuentes del ibuprofeno son de naturaleza gastrointestinal. Pueden producirse úlceras pépticas, perforación o hemorragia gastrointestinal. Para minimizar los efectos adversos, se recomienda tomar el medicamento con las comidas o con leche.

La fiebre

La fiebre es, sin duda, la causa de consulta médica más frecuente en la infancia. Es un tema que genera mucha preocupación en los padres y, a menudo, se trata más como una enfermedad que como un síntoma.

Sin embargo, la fiebre es solo un síntoma, no una enfermedad. El objetivo ante un niño con fiebre no debería ser eliminar la fiebre, sino buscar la causa que la ha provocado para poder tratarla.

La fiebre, en nuestro organismo, es un mecanismo de defensa ante las infecciones. Cuando aparece, nos está indicando que el sistema inmunológico está funcionando y está combatiendo a los microorganismos invasores. Por eso, en ocasiones, eliminar la fiebre puede ser perjudicial.

El tratamiento antitérmico se debe administrar en función del estado general del niño. Esto quiere decir que solo deben ser utilizados si el niño se encuentra mal. En caso de que el malestar no se vea aliviado, se puede considerar cambiar de antitérmico.

Actualmente, no existe ninguna indicación terapéutica para combinar o alternar antitérmicos. Los estudios no demuestran que la combinación de medicamentos produzca mayor beneficio que la administración de uno solo.

De hecho, la administración simultánea de paracetamol e ibuprofeno sí aumenta el riesgo de errores y de posibles efectos secundarios.

Lo recomendable, en caso de fiebre y malestar, es administrar paracetamol cada 4 o 6 horas, ya que tiene menos efectos adversos que el ibuprofeno. El paracetamol suele ser el fármaco de primera elección en estos casos.

Sin embargo, en ocasiones, puede preferirse ibuprofeno, especialmente cuando se busca un efecto antiinflamatorio, además del efecto analgésico y antipirético.

No obstante, siempre se deben seguir las indicaciones del pediatra, tanto respecto a la dosis como a la frecuencia y a la duración del tratamiento. Cada niño y cada situación son diferentes y es el médico el que debe pautar el tratamiento.

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