0

Anisakis atun en lata

Anisakis, el parásito que amenaza los enlatados de pescado

  • El efecto del anisaki puede parecer una apendicitis o una úlcera.
  • Incluso estando muerto, el parásito puede producir una reacción.

Hasta 200 mil latas de conservas de caballa importadas desde China han sido confiscadas, para prevenir una posible contaminación con anisakis (Nemátodos Anisákidos), parásitos que pueden invadir las paredes del estómago o del intestino de los seres humanos, y que en casos severos puede requerir hospitalización.
El Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (Sanipes) alertó a la población a no consumir las conservas de pescado producidas por la empresa china Tropical Food Manufacturing (Ningbo) co., Ltd. al haber detectado presencia de gusanos parásitos en un lote de trozos de caballa en salsa de tomate.
¿Qué es el anisakis y cómo actúa?

Un informe del British Medical Journal Case Reports advierte que la anisakiasis o anisakidosis (enfermedad que provoca el parásito), es una causa creciente de dolor abdominal, y está asociada al consumo de pescado o marisco crudo. «La mayoría de los casos se describieron en Japón debido a los hábitos alimentarios; sin embargo, se ha reconocido cada vez más en los países occidentales», señala el documento.

El anisakis no está presente en los pescados peruanos, aunque sí hay reportes en la literatura médica local, según Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias. «Este parásito mide 2 centímetros y tiene la apariencia de un resorte, pero cuando se extiende puede llegar a los 6 a 7 centímetros. Vive en la carne del pescado».

El pescado mantiene una carga microbiana y larvas en su intestino, que deberían eliminarse a través de la cocción o un proceso de congelado por debajo de los 20 grados centígrados. Cuando ocurre contaminación por anisakis, los efectos son principalmente a nivel gastrointestinal.
«El gusano al entrar al tubo digestivo se queda pegado y causa reacción inflamatoria. Se forma un granuloma (una especie de tumor benigno que surge para rechazar al invasor). Puede causar náuseas, vómitos y diarreas crónicas…Lo otro es un problema de alergia, la primera vez que comes, quizá lo expulsas, pero el cuerpo ya lo conoció y la segunda o tercera vez se desarrolla una reacción alérgica que puede ser muy grave y puede requerir hospitalización, pero también puede ser muy simple y solo genera ronchas».
Según el médico infectólogo Eduardo Gotuzzo, el anisakis no llega a penetrar la sangre pero sí genera un dolor intenso a nivel del estómago. «Puede parecer una apendicitis o una úlcera, hay que hacer una endoscopía (técnica que permite ver el interior del cuerpo) para sacar el bicho».

¿El anisakis está vivo en la conserva?
En España, donde son cada vez más frecuentes los casos de anisakidosis, se ha reportado que el parásito muere en el proceso de salmuera, es decir, una operación que toma dos semanas y por el que pasa el pescado antes de ser enlatado.
Sin embargo, dice Elmer Huerta, incluso estando muerto el parásito puede producir una reacción. «El gusano no está vivo. Cuando queda en sal por más de dos semanas, muere. El problema va a ser la alergia que se puede provocar. Las proteínas del parásito se destruyen en el intestino y causan una severa reacción alérgica, como se ha demostrado en España».

La ingesta de anisakis provoca un severo dolor de estómago que puede confundirse con una úlcera o una apendicitis. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Getty Images

«Este es un problema de inocuidad de los alimentos. Este es un hecho que atenta contra la salud, no va a matar a nadie, no van a comer el gusano vivo, pero puede desencadenar la reacción alérgica», añade el experto en salud pública.
Por su parte, el infectólogo Eduardo Gotuzzo precisa que la manera más segura de eliminar al anisakis es el congelamiento. «Puede haber un huevo microscópico y no nos damos cuenta de que está ahí, así como cuando enlatas carne mal preparada y te puedes comer un cisticerco y desarrollar cisticercosis».

El anisakis debería morir en el proceso de salmuera, por el que pasa el pescado antes de ser enlatado. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Getty Images

Proceso de inocuidad

La presencia de anisakis ha sido detectada en latas de pescado producidas por la empresa china Tropical Food Manufacturing (Ningbo) co., Ltd., importadas por marcas como Florida y Compass.
La empresa G.W. Yichang, con más de 80 años operando en el Perú y dueña de ambas firmas mencionadas, informó que por medidas de seguridad y prevención frenó la distribución de conservas de ‘Trozos de caballa’, aunque la alerta fue para un lote de enlatados de ‘Entero de Caballa en Salsa de Tomate’.
José MIguel García, experto en inocuidad alimentaria y ex presidente de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa), comentó a RPP Noticias que en el proceso de importación se debe pasar por una exhaustiva verificación. «Los productos pasan por un análisis y los laboratorios expertos determinan si es inocuo (inofensivo). En base a estas condiciones se establece si es para el consumo humano».
Esta certificación estuvo a cargo de Certificaciones del Perú (Cerper), pero ésta se equivocó y le ha provocado una suspensión de dos años. La primera falla ocurrió en China, donde no detectaron la presencia de anisakis en la carne de caballa.
«El Ministerio de la Producción tiene el deber de decir las fechas en que la fábrica china vendió el producto (afectado) y con qué marcas fue expuesto», concluye el doctor Elmer Huerta.

Pero en general, los minerales que contiene una lata en conserva, son los propios de cada pescado y no se pierden, de hecho a veces se gana. Es el caso de las sardinas que en lata triplican su contenido en calcio. El tratamiento con calor hace que el calcio de las espinas pase a la carne y así, si 100 g. de sardinas frescas tienen 50 mg de calcio, 100 g de sardinas en conserva tienen 250 mg. de calcio.

Las proteínas de pescado también se mantienen en las conservas. Algo muy importante ya que son proteínas de gran valor biológico, por contener muchos aminoácidos esenciales que nuestro organismo no sabe sintetizar.

En los pescados, sin embargo, apenas hay glúcidos o hidratos de carbono y, al elaborarlos en conserva, no se modifican. El pescado también es rico en vitaminas del grupo B que, normalmente, se pierden al lavarlos antes de su preparación. Sin embargo, las latas metálicas, de aluminio o acero laminado, lo protegen de la luz y la oxidación, así que una vez dentro de la lata, se minimiza la pérdida.

Por último, hay que hablar de las Vitaminas Liposolubles, como la Vitamina A y la Vitamina D, muy presentes sobre todo en los pescados azules. Se trata de otro contenido del pescado que no se ve alterado al prepararlo en conserva.

Natural, en escabeche o en aceite

Al consumir una lata de pescado en conserva es recomendable optar por el producto al natural, ya que el aceite de cobertura empleado hace que las grasas y el aporte calórico sean mayores con respecto al pescado fresco. En caso de escoger una conserva en aceite, mejor que sea aceite de oliva, así la combinación de ácido oleico y los aceites grasos Omega 3 del pescado nos protegerán cardiovascularmente.

En cuanto a los escabeches, es preferible no abusar de ellos, ya que producen una desnaturalización parcial de las proteínas.

Otro aspecto a tener en cuenta es que las conservas de pescado, como todos los alimentos enlatados, son ricos en sodio (sal) y por ello, los hipertensos no deben abusar de su consumo. Existen en el mercado algunas alternativas de conservas bajas en sodio o reducidas en sal que pueden ser útiles en estos casos.

Como veis, si elegimos las conservas apropiadas y seguimos algunas pautas en su consumo, las conservas de pescado pueden ser una buena forma de consumir pescado e, incluso, un perfecto ingrediente en algunas recetas.

Otra opción es comprar el pescado fresco y preparar vuestras propias conservas. En este video te explicamos cómo embotar bonito. Advertir a aquellas personas que embotan en sus domicilios del peligro que existe con la temperatura o el tiempo de cocción, que no hayan sido suficientes o que algún bote no haya cerrado herméticamente. En tales casos, cabe la posibilidad de contaminación por una bacteria que produce una enfermedad grave que es el botulismo.

En BM Supermercados te animamos a consumir pescado fresco y para ello, ponemos a tu disposición la mejor calidad y servicio, a través de nuestras pescaderías. Sin embargo, si necesitas recurrir al pescado en conserva, también disponemos de un amplio surtido y marcas.

Los peligros del anisakis, parásito hallado en las conservas de caballa

Sanipes explicó el grave daño que puede causar el consumo del anisakis hallado en las latas de caballa, pese a que se encuentran muertos.

Ante la alerta sanitaria del Ministerio de Producción por la presencia de parásitos en las latas de conservas de caballa procedentes de la empresa china Tropical Food Manufacturing (NINGBO) Co. Ltd., el director ejecutivo del Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (Sanipes), Ernesto Bustamante, informó sobre el peligro que produce el consumir este gusano.

En un comunicado, Sanipes instó al público a no ingerir el producto, pero también a los distribuidores, comercializadores, supermercados y tiendas de abarrotes que ya no continúen ofreciendo las conservas.

PUEDES VER Lanzan alerta en Perú por conservas chinas con parásitos

El parásito es conocido como anisakis, y los que se encontraron en las latas de caballa fueron los de tipo 1 y 3. Si bien es cierto que, al ser procesados, los gusanos se mueren, incluso así pueden desencadenar fuertes cuadros de alergia.

«No podrán infestar al ser humano si lo ingiere, no se podrá reproducir en nuestro aparato digestivo, pero el problema de salud pública no está en que el gusano se vaya a reproducir. El problema está en que el gusano anisaki de tipo 1 y 3 es realmente uno de los pocos parásitos cuyas proteínas son capaces de generar alergias incluso si fueron cocidas y congeladas», explicó el director de Sanipes.

Lo más preocupantes es que si bien en algunos casos pueden producir solo una urticaria o enronchado, en otros, es capaz de generar una angioedema (hinchazón) o un shock anafiláctico (choque alérgico), que podrían desencadenar en la muerte.

Cabe destacar que estas conservas llegaron al Perú por las empresas importadoras Buenasventas Distribuciones S.A.C con la marca Idelbueno y la compañía china G.W. Yinchang (de Ningbo), que comercializa caballa a las reconocidas marcas Florida y Compass.

Hay peces, frutos del mar y técnicas de conserva 100% libres de anisakis

Los moluscos bivalvos como los mejillones, las ostras o las almejas están libres de su presencia gracias a la alimentación por filtración, así que pueden tomarse crudos si se quiere. Las larvas pasan por las gambas y langostinos en estadio larvario 2, así que hay que recordar que su consumo solo es seguro si se cocinan.

Los peces de río, lago o piscifactoría de agua dulce como percas, carpas, lucios o truchas también están libres de anisakis –este solo vive en el agua del mar–, así como los pescados secos y salados: una larga exposición a un medio extremadamente salino mata al parásito. El salmón sí puede tenerlo, porque aunque pasa parte de su vida en el río puede haberse infectado en el mar y llevar al gusano en su interior.

Actualización: respecto a las piscifactorías de agua salada, Miguel A. Lurueña me ha facilitado el acceso a una tesis doctoral recientemente publicada en la que se afirma que «aunque no se puede descartar totalmente su presencia, en las condiciones de cría de pescado actualmente utilizadas en España, la probabilidad de encontrar larvas de anisákidos en estos pescados es prácticamente nula». Como el mismo Lurueña afirma en su post, en cualquier caso, la prevalencia depende de las prácticas que se lleven a cabo, así que no hay que bajar la guardia basándose en este informe de la EFSA del año 2010.

Tu pescadero no está obligado a devolverte el dinero por el pescado infectado

Y tampoco tiene prohibido por ley venderlo, aunque se vean claramente algunas larvas en él. Sí hay desde 1992 una norma de la unión europea que obliga a diferentes implicados en la cadena de venta de pescado fresco no comercializar los pescados donde visualmente se puedan ver varios gusanos de Anisakis o larvas. Pero según la OCU legalmente solo se puede obligar a retirar los que estén realmente infestados por el parásito, algo que al final es bastante subjetivo.

Rectificación: respecto a este último punto, me informa Miguel A. Lurueña de que según AESAN «los productos de la pesca donde la presencia de parásitos, independientemente del número, sea evidente, no podrán ser comercializados», lo que apunta a una mala interpretación por parte de la OCU de la norma. En este hilo de Twitter se puede seguir la conversación que el autor de Gominolas de petróleo con la Organización de Consumidores. Mantenemos el titular del apartado, ya que en ningún momento se dice que, cuando la infestación no es visible y se descubre al llegar a casa, tengan que devolverte el dinero (lo que nos lleva de nuevo a lo de la buena voluntad).

Decálogo para evitar riesgos

  • Cocina el pescado siempre a más de 60 grados.
  • Vigila con la cocción en microondas: es difícil asegurar que se ha llegado a los 60 grados mínimos requeridos.
  • Establece una relación de confianza con tu pescadero habitual e intenta asegurarte de que tanto él como sus proveedores manipulan correctamente el pescado.
  • Pide siempre a tu pescadero que le quite las vísceras a tu pescado cuanto antes (incluso puedes encargarlo el día anterior para que lo hagan cuanto antes mejor).
  • Haz un examen visual exhaustivo antes de cocinar el pescado, especialmente de la zona alrededor de las vísceras. Si lo vas a tomar bastante hecho encontrar gusanos después no te enfermará, pero te estropeará la comida.
  • Si comes fuera de casa pescado crudo o poco hecho, asegúrate de que cumplen todos los puntos de seguridad del Real Decreto 1420 del 1 de diciembre del 2006.
  • No cures el pescado con sal en casa pensando que matarás al anisakis, solo funciona con un proceso largo y en un entorno controlado.
  • No sufras cuando consumas pescado que compres congelado: es totalmente seguro.
  • Cuidado con los escabeches en los que no se fríe u hornea el pescado antes: si no se alcanzan los 60 grados tiene el mismo riesgo que unos boquerones.
  • Extrema todas estas precauciones si eres alérgico al parásito.

Preevid

En cuanto a la seguridad, en población general (no sensibilizada*), del consumo de sardinas saladas (“de bota”) respecto a la presencia de larvas de Anisakis, los documentos seleccionados(1,2) informan que va a depender del porcentaje de sal al que se ha sometido el producto y del tiempo de salazón (ver más abajo). En caso de duda sobre la concentración de sal y el tiempo durante el cual se ha sometido el pescado a esa concentración de sal, se sugiere congelar (a ≤ -20ºC durante 7 días) o cocinar las sardinas.

En una publicación sobre el Anisakis de la “Agencia española de consumo, seguridad alimentaria y nutrición” (AECOSAN)(3), de abril de 2017, se hace referencia a un informe de noviembre de 2007(1) elaborado por el Comité Científico de esta Agencia en el que se facilitan recomendaciones acerca de los tratamientos térmicos más seguros a los que se debe someter el pescado destinado a ser consumido cocinado, así como, los criterios técnicos para determinar si es necesaria la congelación en los productos de la pesca en escabeche o salados.

Respecto a los pescados salados se indica que:

  • La necesidad de congelación estaría en función de la concentración de sal alcanzada en el pescado, y del tiempo que se mantenga dicha salazón.
  • Sería necesario realizar congelación en el caso de que la concentración de ClNa en el pescado no alcance un nivel en torno al 8-9% mantenida durante 6 semanas. Por esto, se debe prestar especial cuidado en el caso de los denominados “Pescado muy ligeramente salado” y “Pescado ligeramente salado” cuyos niveles de ClNa son inferiores al 10%.
  • La congelación no sería necesaria en los siguientes casos:
    • Cuando la concentración de sal en el pescado alcance niveles superiores al 9% de ClNa y se mantenga así durante seis semanas.
    • Cuando la concentración de sal en el pescado alcance niveles entre el 10 % y el 20% de ClNa y se mantenga así durante cuatro a cinco semanas. En este caso estarían los” pescados medianamente salados”.
    • Cuando la concentración de sal en el pescado alcance niveles al menos del 20% de ClNa y se mantenga así durante tres semanas. En este caso estarían los” pescados muy salados”.

No se hace mención específica a las sardina pero se comenta que en procesos tradicionales de salazón de arenques (entre 120 y 160 gramos de peso) en los que se alcanzan concentraciones de sal en el pescado de entre el 13% y el 16%, se ha comprobado experimentalmente, con pescados parasitados, que al cabo 16 días de permanencia en la salazón resultaban inactivadas todas las larvas de Anisakis.

En otro informe del Comité Científico de la AECOSAN(2) referenciado, en relación con los factores favorecedores de la aparición de alergia a Anisakis, así como de las medidas de prevención aplicables, se indica que aunque Anisakis simplex es sensible a la sal se necesitan elevadas concentraciones durante un periodo prolongado para inactivar las larvas. Se aporta además información sobre el tiempo máximo de supervivencia (TMS) de las larvas en función del % de NaCl en la fase acuosa del tejido muscular:

La búsqueda en las bases de datos de estudios ha identificado un trabajo de 2016(4) en el cual se encuentra que un período de salazón superior a dos semanas con una concentración de sal del 21% es efectivo para inactivar las larvas de Anisakis presentes en anchoas parasitadas. No se han encontrado estudios en los que se valore la viabilidad de las larvas de Anisakis, según la concentración de sal, específicamente en sardinas.

*En población con sensibilización a Anisakis, entre las recomendaciones que se enumeran se encuentra la de evitar el consumo de pescado poco procesado: salazonado, ahumado, en vinagre, escabechado, marinado, carpaccio, ceviche, preparaciones culinarias orientales, etc(2).

El anisakis es un parásito que se encuentra en todo tipo de pescados, cuya ingesta puede provocar efectos adversos en nuestra salud. Es habitual encontrarlo en pescados tan consumidos como la merluza o los boquerones, por lo que a menudo se detectan casos de anisakiasis en personas que han consumido estos pescados.

El anisakis es, sin embargo, muy fácil de evitar si seguimos algunas sencillas pautas. Y es que debemos perder el miedo a comer pescado por culpa de este parásito, ya que es un alimento muy beneficioso para la salud y que no puede faltar en nuestra dieta. Os explicamos cómo deshacernos del anisakis.

El anisakis en el pescado

El anisakis es un parásito que suele encontrarse en mamíferos marinos como ballenas, focas o delfines, aunque las larvas del anisakis llegan a alcanzar a todo tipo de pescados, cefalópodos y crustáceos. Los humanos ingerimos las larvas a través de estos productos del mar, que pueden provocarnos trastornos digestivos o incluso el desarrollo de alergias.

En caso de infección, los síntomas más comunes son el dolor abdominal, vómitos, náuseas o diarrea. La parasitación por anisakis no va más allá de estos síntomas, ya que nuestro organismo se encarga de eliminarlo. Sin embargo, en algunas personas puede generar alergias, en cuyo caso les obliga a tomar medidas adicionales.

La mayor parte de casos de anisakiasis suelen producirse por no cocinar suficientemente el pescado, por su consumo en crudo (sushis, sashimis); así como por preparaciones caseras de pescado marinado, como los boquerones en vinagre.

¿Cómo eliminar el anisakis?

Para eliminar el anisakis debemos cocinar adecuadamente el pescado durante al menos 2 minutos a más de 60°C. Eso significa que dicha temperatura debe llegar hasta el centro del producto. El hervido, la fritura o el asado nos permiten deshacernos del anisakis sin correr ningún riesgo.

En los casos en los que no vayamos a cocinar el pescado, es necesario congelarlo previamente durante al menos 5 días a menos de -20°C. Esto ocurre en los siguientes casos:

PESCADO CRUDO:
sushi, sashimi o carpaccio.

AHUMADOS

MARINADOS EN VINAGRE (ESCABECHE)

CEVICHES
u otros marinados

En caso de que vayamos a congelar el pescado, debemos asegurarnos de que nuestro congelador alcanza los -20°C, ya que de lo contrario no estaríamos inactivando el anisakis. Solo los electrodomésticos con tres estrellas (***) son capaces de alcanzar dicha temperatura.

En el caso de comprar el pescado congelado podemos consumirlo sin riesgos, ya que la industria aplica procesos de congelación más efectivas que las que conseguimos con un congelador en casa, sometiéndose en la mayoría de casos a procesos de ultracongelación.

¿Y qué ocurre con las conservas y semiconservas de pescado?

Las conservas y semiconservas de pescado tienen una garantía del 100% de estar libres de anisakis. La industria conservera es muy estricta en este ámbito y sigue escrupulosamente las normativas vigentes.

Se aplican distintos métodos en función de la conserva a elaborar, que como hemos comentado, puede tratarse de un tratamiento térmico o de la congelación:

Bonito del norte, atún, sardinas y otros

Las conservas de bonito del norte, atún claro, sardinas y otros pescados azules, así como los mariscos en conserva, son sometidos a procesos de esterilización en los que se llegan a alcanzar los 120°C de temperatura, eliminando totalmente el anisakis.

El proceso de esterilización es el que permite que un alimento fresco se convierta en conserva y mantenga intactas sus propiedades durante años. Gracias a ello se pueden elaborar conservas en aceite de oliva o al natural (con agua), ya que hasta su invención solo era posible conservar con hielo, vinagre o sal.
SABER MÁS SOBRE LA ESTERILIZACIÓN

Anchoas en salazón

Las anchoas curadas en sal, al igual que el bacalao salado, se someten a un proceso de maduración durante la cual la anchoa alcanza la salinidad suficiente para inactivar el anisakis.
SABER MÁS SOBRE EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE LA ANCHOA

Boquerones en vinagre

El poder del vinagre no es suficiente para eliminar el anisakis, por lo que el boquerón debe ser sometido a un proceso de congelación. Todas las preparaciones de boquerones en vinagre o en aceite que encontremos en el mercado aseguran un proceso de congelación adecuado.

Los boquerones en vinagre suponen, junto al pescado en crudo, la mayoría de los casos de anisakiasis, debido a la preparación de esta receta en los hogares. Se recomiendo consumir semiconserva de boquerón elaborada por empresas conserveras para tener el 100% de seguridad, ya que en el caso de las preparaciones caseras existe el riesgo de infección por anisakis.

Conservas en escabeche

En el caso de que se prepare un escabeche en casa, el pescado deberá someterse a un proceso de congelación previo, ya que de lo contrario podríamos correr el riesgo de infectarnos por anisakis.

Sin embargo, en el caso de las conservas en escabeche, éstas se someten a procesos de esterilización, lo cual elimina totalmente el anisakis.
SABER MÁS SOBRE EL ESCABECHE

Visita nuestra tienda:

Anisakis

Seguramente has oído hablar sobre este parásito del pescado en varias ocasiones, ¿pero conoces realmente de que se trata y cuáles son sus efectos?

El anisakis es un nematodo que pasa su ciclo vital parasitando animales marinos. Su ciclo de vida consiste en introducirse en el tubo digestivo y músculo de diferentes especies.

Primero infecta a pequeños crustáceos (gambas, quisquillas, etc). Cuando el crustáceo es comido por un calamar o similar, el anisakis pasa a él y lo infecta. De esta manera sigue sucesivamente la cadena alimentaria hasta llegar a su objetivo: delfines y otros mamíferos marinos.

Cuando los peces que de manera natural son consumidos por delfines acaban en nuestra mesa, el parásito, a pesar de no ser su intención, acaba infectándonos.

Según la OCU, en España hasta el 36% del pescado tiene Anisakis, especialmente el que viene del Cantábrico (50%) y siendo más raro en el mediterráneo (tan solo un 6%). En cuanto al número de alérgicos es prácticamente imposible de medir, con datos que oscilan entre el 6% y el 56% de la población.

Pero… ¿todos los pescados tienen el mismo riesgo?.

Los pescados que suelen presentar más riesgo son la merluza, los boquerones/anchoas y el bacalao. Asimismo, hay que tener cuidado con los cefalópodos (calamares y similares)

En el caso de intoxicación, los síntomas son como los de cualquier otra alergia alimentaria: urticaria, dolor abdominal, nauseas, vómitos y descomposición. En este caso, acudir al centro médico más cercano para comenzar a combatir los síntomas con corticoides y antihistamínicos.

¿Pero como podemos evitarlo?

Las principales recomendaciones al manipular pescado fresco son (Fuente: Nota de prensa informativa del Departamento de Salud del Gobierno Vasco sobre el anisakis):

  • Vender y adquirir los pescados preferentemente eviscerados y, en su defecto, eliminar las vísceras lo antes posible.
  • Preparar y consumir el pescado de forma que se alcance la temperatura de 60ºC en el interior de la pieza o someterlo previamente a un proceso de congelación. El tratamiento a más de 60°C durante 10 minutos destruye el parásito y la congelación a -20°C durante 24 horas lo inactiva.
  • Respecto a las opciones de preparación culinaria se recomienda para la preparación en el horno, a la brasa o a la plancha, abrir el pescado para garantizar que se alcanza la temperatura de 60ºC en el interior de la pieza. En ningún caso se debe de consumir crudo o marinado (boquerones en vinagre caseros).

¿Son seguras las conservas y semiconservas?

Todas las materias primas (pescado) recibidas en Zallo son sometidas a controles de recepción, que se refuerzan en el caso de especies con más riesgo (Anchoa).

En el caso de las conservas (bonito, atún, Bokarte,…) los procesos de esterilización garantizan la muerte del parásito.

En las semiconservas, la eliminación del parasito se logra mediante el proceso de salado (salazón y filete de anchoa) o la congelación (boquerón en vinagre).

De este modo garantizamos que nuestros productos están completamente libres de Anisakis y son por tanto seguros para el consumidor.

Atún en lata, ¿positivo o negativo para nuestra salud?

El atún en lata es una alimento que se consume con frecuencia, incluso hay médicos que lo recetan en las dietas. Para los deportistas, junto con el pollo, es uno de los alimentos preferidos. Sin embargo, podría no ser tan beneficioso como nos pensamos.

Lo más conveniente sería tomar pescados ricos en ácidos grasos omega 3, que es muy bueno para nuestro organismo. El consumo de especies marinas es una vía de entrada al mercurio a nuestro organismo.

El atún en lata tiene aspectos positivos y negativos para nuestra salud.

Positivo

Cuando comemos atún en lata, llegamos a tomar una cantidad de 10-12 gramos de proteínas, 25 gramos en un paquete de 100 gramos, algo positivo para el organismo. Además, no encontraríamos hidratos de carbono y la grasa depende del tipo de conserva. Contiene un alto nivel en omega 3, beneficioso para la salud.

Otro aspecto positivo que tiene es que lo podemos tomar en cualquier plato, lo podemos encontrar en varias recetas culinarias. La ensalada de atún, mezclarlo con tomate, añadirlo a la pasta, hacernos un bocadillo o incluso un pastel, son algunos platos rápidos y sencillos que podemos preparar con él.

Negativo

Al ser una conserva, la lata de atún tiene una gran cantidad de sodio, que arrastra agua y elevan la tensión arterial sobrecargando el sistema vascular. Esto no es muy recomendable para las personas que padecen de hipertensión.

Otro aspecto negativo es el aceite donde viene, en algunos casos es de girasol y en otros es de oliva. Esto aumenta la carga de calorías en el plato. No es algo recomendado para perder peso, si es lo que queremos hacer.

El atún en lata contiene mercurio, esto son efectos adversos para nuestra salud. Además de este, hay otros compuestos que son producidos por biocidas y pesticidas, que se acumulan en los organismos de las cadenas alimentarias, principalmente acuáticas, y llegan hasta nosotros. Estos componentes son muy tóxicos para el sistema nervioso en su desarrollo, también pueden dañar el cerebro en su etapa de crecimiento y afectar a la forma de aprendizaje, falta de memoria y atención.

Otro problema que podemos encontrarnos si tomamos atún en lata, es que puede venir crudo o mal cocido, al igual que si fuera sushi o sashimi. Al comerlo de esta manera, tenemos más posibilidades de contagiarnos con una enfermedad transmitida por los alimentos, como por ejemplo el Anisakiasis, que se produce cuando los pescados están parasitados por larvas.

En definitiva, podemos tomar lata de atún pero sin abusar de ello y con cuidado. Tomar de dos a tres veces por semana sería lo justo, aunque si tomásemos atún natural sería mejor para nuestra salud.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *