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Antibiotico para infeccion boca perro

Infecciones transmitidos por las mascotas

Perros y gatos

Los perros y los gatos figuran entre las mascotas que tienen más adeptos pero pueden ser portadores de infecciones como (*):

  • La infección por Campylobacter (o campilobacteriosis). La pueden trasmitir las mascotas portadoras de la bacteria Campylobacter jejuni, que provoca diarrea, dolor abdominal y fiebre en los humanos. La bacteria puede estar presente en el tubo digestivo de perros, gatos, hámsters, aves y algunos animales de granja. Una persona puede contraer la infección si entra en contacto con agua contaminada, heces, carne poco hecha (medio cruda) o leche no pasterizada.
    En EE.UU., ocurren anualmente más de dos millones de casos de infección por Campylobacter, y la bacteria C. jejuni se considera la principal causante de las gastroenteritis bacterianas actuales. Las infecciones por Campylobacter son contagiosas, sobre todo entre los miembros de la misma familia y entre los niños que van a la guardería o al parvulario. Esta infección se trata con antibióticos.
  • La enfermedad por arañazo de gato. Puede ocurrir cuando una persona recibe la mordedura o el arañazo de un gato previamente infectado por la bacteria Bartonella henselae. Entre sus síntomas se incluyen: inflamación y molestias en ganglios linfáticos, fiebre, dolor de cabeza y fatiga. Se trata de una enfermedad que suele remitir sin tratamiento alguno. De todos modos, el médico puede recetar antibióticos en los casos graves. La enfermedad por arañazo de gato se asocia a complicaciones a largo plazo en muy contadas ocasiones.
  • La rabia. Esta grave enfermedad está provocada por un virus que entra en el cuerpo a través de una mordedura o de una herida contaminada por la saliva de un animal infectado. Entre los animales que pueden ser portadores del virus de la rabia, se incluyen los perros, los gatos, los mapaches, los murciélagos, las mofetas y los zorros. El uso generalizado de la vacuna antirrábica en perros y gatos ha reducido la trasmisión de la rabia en el seno de estas especies y también en los seres humanos. La rabia humana es sumamente infrecuente en EE.UU. y existe una vacuna antirrábica a administrar en caso de mordedura de un animal potencialmente rabioso.
  • La fiebre maculosa de las montañas rocosas. La trasmiten las garrapatas infectadas por la bacteria Rickettsia ricketsii. Entre sus síntomas, se incluyen: fiebre alta, escalofríos, dolores musculares y cefaleas, así como una erupción que se extiende por muñecas, tobillos, palmas de las manos, plantas de los pies y tronco. La fiebre maculosa de las montañas rocosas, que se puede tratar con antibióticos, es más frecuente en la parte meridional de la región central de EE.UU. y en la región sur de la costa atlántica de EE.UU.
  • La tiña. Se trata de una infección cutánea provocada por varios tipos de hongos presentes en la tierra y en la piel de los seres humanos y de las mascotas. Los niños la pueden contraer al tocar animales infectados, como perros y gatos. La tiña cutánea (o tinea corporis) suele consistir en un área redonda, seca y escamosa de la piel, rodeada por un contorno rojo, abultado y que sobresale sobre la superficie de la piel. Cuando afecta al cuero cabelludo, el área, aparte de ser escamosa y de color rojo, puede estar inflamada. Suelen haber zonas calvas. La tiña se trata con medicación antifúngica, en forma de champú, crema o medicamento administrado por vía oral.
  • La toxocariasis. Es una enfermedad provocada por la lombriz parasitaria Toxocara, que habita en los intestinos de perros y gatos. Los huevos de estas lombrices se eliminan a través de las heces de perros y gatos, que suelen contaminar la tierra donde se sientan los niños. Cuando un niño ingiere tierra contaminada, los huevos se abren en su intestino y las larvas se extienden hacia otros órganos corporales, una infección que recibe el nombre de larva migrans visceral. Entre sus síntomas, se incluyen: fiebre, tos o resuello, agrandamiento del hígado, erupción e inflamación de ganglios linfáticos. Los síntomas pueden remitir sin tratamiento alguno o el médico puede recetar medicamentos para matar las larvas. Cuando las larvas del intestino se abren camino a través del torrente sanguíneo hasta llegar al ojo, esta afección recibe el nombre de toxocariasis ocular, o larva migrans ocular y puede conllevar una pérdida permanente de la visión.
  • La toxoplasmosis. Esta enfermedad se contrae después de entrar en contacto con un parásito presente en las heces de los gatos. En la mayoría de la gente sana, la infección por toxoplasmosis es asintomática. Cuando cursa con síntomas, estos pueden incluir: inflamación de ganglios linfáticos, fatiga, dolores musculares, fiebre, dolor de garganta y erupción. En las mujeres embarazadas, la toxoplasmosis puede provocar abortos y partos prematuros, así como ceguera y enfermedades graves en el recién nacido. Por lo tanto, las mujeres embarazadas deben evitar entrar el contacto con excrementos de gato. La gente cuyo sistema inmunitario está debilitado por padecer enfermedades como una infección por el VIH o el cáncer se exponen a un mayor riesgo de complicaciones graves si contraen una infección por toxoplasmosis.
  • Infecciones por mordeduras de perros y gatos. Las mordeduras de perros y gatos se pueden infectar y provocar problemas importantes, sobre todo cuando afectan a la cara o a las manos. Las mordeduras de gato tienden a ser peores, en parte porque son heridas más punzantes y profundas. Las heridas importantes provocadas por mordedura deben lavarse a conciencia. Este tipo de heridas suele requerir tratamiento en la consulta del médico o bien en un servicio de urgencias médicas; a veces es preciso administrar antibióticos.

Síntomas de enfermedades bucales en el perro y posibles complicaciones

Los problemas de maloclusión dental en el perro, no solo generan un problema estético, sino también funcional. En los casos más leves, puede que no se desarrolle ningún síntoma, pero en problemas de mordida serios, podríamos observar dificultad en la aprehensión del alimento y la masticación, salivación excesiva y lesiones en los labios, los carrillos, el paladar o la lengua inducidos por la presión y el roce de los dientes sobre estas estructuras. Además, es más fácil que se acumule sarro en los dientes.

En la enfermedad periodontal, el síntoma presente en nuestro perro que nos hace alarmarnos es la halitosis o mal aliento, aunque esto suele ocurrir cuando ya existe un acúmulo importante de sarro en los dientes de nuestra mascota. Por eso, debemos fijarnos en la cantidad de sarro depositado sobre los dientes, de color amarillo o marronáceo, y la presencia de gingivitis como una línea roja engrosada en la encía situada justo en la base del diente.

En la fase final de la enfermedad periodontal, observaremos la pérdida de piezas dentales, secreción purulenta si hay infección y dolor a la palpación de la boca. El perro dejará de comer (anorexia), mostrará apatía e incluso vómitos.

Complicaciones de los problemas dentales en el perro

En la enfermedad periodontal avanzada, el acúmulo de sarro cubre más de un 80 % del diente del can, la gingivitis (inflamación de las encías) es grave y la pérdida de la unión del diente con los tejidos circundantes se hace muy evidente. Esta situación favorece la aparición de estomatitis, que consiste en la inflamación de la mucosa oral y la aparición de erosiones y úlceras.

La infección es otra de las consecuencias en el perro de la enfermedad periodontal no tratatada. Inicialmente puede focalizarse en las piezas dentales y el tejido que lo rodea, formando abscesos purulentos, e incluso gastritis por la ingesta de saliva con una fuerte carga bacteriana, pero la complicación más grave es el desarrollo de endocarditis bacteriana. En esta enfermedad, las bacterias localizadas en la boca, viajan por vía sanguínea y se depositan sobre las válvulas cardiacas, provocando una insuficiencia cardiaca grave y posible muerte del animal en poco tiempo.

Por todo ello, es muy importante acudir a tu veterinario para realizar una revisión bucodental anual y que te aconseje sobre el tratamiento y la prevención de la enfermedad periodontal canina.

Los problemas de maloclusión dental en el perro pueden provocar dificultad en la aprehensión del alimento y la masticación, salivación excesiva y lesiones en la cavidad bucal.

Cómo detectar posibles afecciones bucodentales caninas

Si tu perro presenta síntomas como mal aliento o has observado sarro en sus dientes, puede que padezca alguna enfermedad bucodental. Pide cita a tu veterinario de confianza o aprovecha la revisión anual de la vacunación para realizar un chequeo dental. En la exploración visual de la boca detectará problemas de maloclusión o “mordida”, presencia de dientes deciduos retenidos, fracturas, sarro y signos de enfermedad periodontal, como la gingivitis y la halitosis.

Para realizar una exploración más exhaustiva, a veces es necesario sedar o anestesiar al animal y realizar pruebas complementarias, como la radiografía dental, para determinar el grado de afectación y el pronóstico de la enfermedad que padece nuestra mascota.

Rhodogil – Información, expertos y preguntas frecuentes

-Si es alérgico (hipersensible) al metronidazol o a la espiramicina o a los imidazoles o a cualquiera de los demás componentes de Rhodogil.

-Si tiene problemas de hígado.

En caso de duda, consulte con su médico o farmacéutico.

Si presenta trastornos neurológicos tales como dificultad para realizar movimientos y falta de coordinación de movimiento (ataxia), alteración del sentido del tacto o de la percepción del dolor, del calor, pinchazos, ardor, cosquilleos en alguna extremidad, incoordinación o convulsiones así como alteración del sentido del equilibrio (vértigo), debe suspender la administración del medicamento.
– Si padece enfermedades graves de los nervios o del cerebro deberá comunicárselo a su médico debido a la posibilidad de un empeoramiento de éstas.
– Si padece o ha padecido alguna enfermedad o alteración de la sangre, su médico le indicará que se realice periódicamente análisis de sangre para hacer un recuento de glóbulos blancos (leucocitos), tanto durante el tratamiento como después de éste, ya que puede aparecer una reducción del número de leucocitos en la sangre (leucopenia).
– Si padece insuficiencia hepática, su médico le prescribirá que le realicen análisis y otras pruebas en el hígado por la posibilidad de que se produzca un empeoramiento de su enfermedad. Asimismo, dado que éste medicamento se elimina del organismo a través del hígado, debe ajustarse la dosis al grado de incapacidad funcional del mismo.
– Si toma bebidas alcohólicas ya que pueden aparecer una serie de reacciones desagradables, que se conocen como efecto Antabus, y que son entre otras: náuseas, vómitos, sudor y enrojecimiento de la piel. Se deben evitar las bebidas alcohólicas y los medicamentos que contengan alcohol, durante el tratamiento y hasta, al menos, un día después del mismo.
– El metronidazol, uno de los principios activos de este medicamento, puede producir una coloración pardo rojiza en la orina debido a pigmentos procedentes de la transformación que sufre el medicamento en el organismo.
Consulte a su médico si ha padecido o padece cualquiera de las situaciones anteriores.
Si su tratamiento es prolongado, no se recomienda el uso de Rhodogil durante períodos más prolongados de lo indicado por el médico.

Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando o ha utilizado recientemente otros medicamentos, incluso los adquiridos sin receta.
Las interacciones de Rhodogil cuando se toma con otros medicamentos pueden deberse a la espiramicina y al metronidazol que son los principios activos de este medicamento.

Debidas a espiramicina:

Deberá tener precaución al tomarlo con levodopa junto con carbidopa ya que puede producir la disminución del efecto de la levodopa.

Debidas a metronidazol:

Si toma disulfiram, no debe tomar metronidazol al mismo tiempo, ni en las dos semanas siguientes a la finalización del tratamiento con disulfiram, pues podría producirle la aparición de ataques
delirantes y estados de confusión.
– Debe evitar tomar bebidas y medicamentos que contengan alcohol ya que podrían aparecer una serie de reacciones desagradables, que se conocen como efecto Antabus, y que son entre otras: calor, enrojecimiento, vómitos, palpitaciones rápidas.
– Deberá tener precaución si toma metronidazol con:
– Anticoagulantes orales ya que puede aumentar el riesgo de hemorragia, Litio, Ciclosporina, Fenitoína, porque se puede producir un aumento de los efectos de estos medicamentos.
– Fenobarbital, Antiácidos (algedrato) y Prednisona porque disminuyen el efecto del metronidazol.
– Cimetidina, porque puede producir una potenciación del efecto y/o toxicidad del metronidazol.
– Busulfan, ya que el metronidazol puede aumentar la toxicidad y los niveles plasmáticos del
Busulfan.
– El metronidazol produce un aumento de la toxicidad del 5 fluoruracilo, y al realizarse análisis paraclínicos, el metronidazol puede dar un falso positivo en una prueba denominada test de Nelson.

Se recomienda no tomar Rhodogil junto con alimentos ya que puede verse disminuida su absorción.
Se recomienda no tomar bebidas y medicamentos que contengan alcohol.

Si está embarazada o cree que pudiera estarlo, no tome Rhodogil sin consultar primero con su médico.
Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar cualquier medicamento.
Si está amamantando a un bebé, no tome Rhodogil ya que el metronidazol y la espiramicina, principios activos de este medicamento, pasan a la leche materna.

No conduzca o maneje máquinas, si tiene sensación de confusión, fatiga, alteración del sentido del
equilibrio (vértigo), alucinaciones, convulsiones o trastornos oculares, tras la toma de Rhodogil.

Este medicamento contiene sorbitol. Si su médico le ha indicado que padece una intolerancia a ciertos
azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento.

Creo que mi perro tiene infeccion en la boda, ayuda por favor¡¡¡¡¡

Hola, os cuento…hace tiempo, no sabria decir cuanto, creo que años, como dos, que a mi perro le huele el aliento, a sido en los ultimos meses cuando a ido en aumento y le huele muy muy mal. e estado leyendo en distintos foros y todo apunta a que es una infeccion bucal,porque al tocarle por el hocico le duele, no le e mirado mucho la boca pero creo que tiene los dientes picados y con sarro. El perro tiene 9 años y la verdad que no a tenido ningun tipo de higiene bucal, ya cuando me dieron al perro yo era pequeña y mis padres no se an encargado mucho de el, y yo no tenia ni dea de estos cuidados necesarios. Tambien e leido que si no se trata puede pasar a algo peor, como a infeccion de riñon y cosas asi. Hace poco intente convencer a mis padres para llevarle al veterinario, pero no quieren, ya que nuestra economia no es para tirar cohetes. Mi pregunta es que puedo hacer por el perro, algun cuidado barato del que me pueda hacer cargo yo? Ya que soy estudiante y no tengo apenas dinero. Me podiais decir cuanto puede costar mas o menos una visita al veterinario, ya que seguro le mandaran una limpieza bucal, un tratamiento, un seguimiento con varias visitas…. etc..para intentar ahorrar y llevarle porque estoy realmente preocupada. Gracias por leeros todo esto y por favor ayumadme!!! Muchas gracias!

Absceso de la muela carnicera

En perros y gatos, el último premolar de la mandíbula superior y el primer molar de la mandíbula inferior son conocidos con el nombre de «muelas carniceras». Las muelas carniceras de la mandíbula superior tienen 3 raíces largas tanto en perros como en gatos. Ocasionalmente, la parte de hueso que está inmediatamente encima de esta muela puede necrosarse.

La causa de la podríamos encontrar en las sucesivas contusiones que se sufren en esa zona cuando el animal mastica sustancias duras. Los sucesivos traumatismos y deterioro del diente podrían ocasionar la formación de un absceso del diente.

Un signo bastante común de esta enfermedad es la aparición de un pequeño orificio en la piel que se abre debajo del ojo, que puede llegar a producir una inflamación muy grande que cierra el parpado. A menudo drena debajo del globo ocular o forma un conducto hasta desembocar en la misma boca. El líquido que se elimina puede o no contener bacterias y pus. La muela inferior también puede padecer de este tipo de abscesos, sin embargo son bastante menos comunes comparándola con la muela superior.

El propietario muchas veces interpreta que es una picadura, un pinchazo, una alergia y le cuesta creer que un absceso del diente puede producir un bulto tan grande debajo del ojo y que termina reventando y expulsando pus. Pero asi és.

Puntos importantes en el tratamiento

Tenemos dos opciones de tratamiento: uno es la extracción de la muela y otro realizar una endodoncia, ambos tratamientos requieren anestesia general.

Dieta: recomendamos alimentación blanda durante algunos días.

Eliminar de su alcance juguetes, huesos y otros objetos que suela masticar.

Aunque resulte un poco difícil de entender, la mayoría de las veces el mejor tratamiento posible es la extracción dental. El tratamiento conservador con antibióticos y analgésicos mejora el cuadro clínico, pero debe darse durante casi un mes y muchas veces vuelven a parecer debido a tipo de juego o juguetes que tiene los perros. El habito de morder palos, juguetes duros o piedras, la presencia de sarro, enfermedad periodontal, heridas en las encías o a veces tumores en el diente/hueso, suelen ser las causas predisponentes a la aparición del problema y la razon de que vuelvan a recaer

La técnica quirúrgica es relativamente sencilla, se debe desbridar el diente de la encía, separar las raíces dentarias del hueso maxilar y en algunos casos para facilitar la extracción se corta el diente por la mitad d y así sale mas fácil. Todo esto se realiza bajo anestesia tanto general como locoregional. Luego se administra antibiótico durante 10 días y con esto se suele solucionar el problema.

Gingivitis en perros: cómo curar las encías inflamadas

¿Notas que tu perro tiene las encías inflamadas? La gingivitis en perros es uno de los síntomas más comunes de infección bucal. Te contamos qué hacer si tu perro la padece.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es la inflamación de las encías y se trata de un síntoma doloroso y molesto que puede llevar al perro, incluso, a dejar de comer.

La gingivitis es uno de los estadios iniciales de lo que, en medicina, se denomina enfermedad periodontal.

La enfermedad periodontal es la infección e inflamación que destruye los tejidos que sirven para mantener los dientes en su sitio. Es decir, las encías, los ligamentos periodontales y los huesos alveolares.

¿Qué causa la gingivitis en perros?

La acumulación de placa bacteriana y sarro en la dentadura del perro es lo que causa la gingivitis. Por tanto, una mala higiene bucal suele ser el origen de esta inflamación y, en general, de la denominada enfermedad periodontal.

La placa es una fina capa de textura pegajosa y compuesta de bacterias, moco y residuos de alimentos que se acumula alrededor de los dientes. Si no se mantienen unas medidas básicas de higiene dental, esa placa que se acumula en la parte expuesta de los dientes llega a calcificarse, endurecerse y convertirse en lo que se conoce como sarro.

La placa es de color amarillento y puede ser eliminada mediante el cepillado de dientes, el uso de premios dentales, etc. El sarro, en cambio, es de color marrón oscuro, tiene mucha mayor adherencia y no es posible retirarlo si no es mediante una limpieza dental practicada por el veterinario.

La placa bacteriana y el sarro son fuente de infecciones y, también, una de las principales causas de caries en perros.

Gingivitis: Si la placa bacteriana no se elimina, una vez se ha convertido en sarro, éste queda atrapado en la base del diente. La placa y el sarro irritan e inflaman las encías. Además, las toxinas y las bacterias que contienen hacen que las encías se infecten, se inflamen y se vuelvan más sensibles de lo habitual. Eso produce dolor y molestias en el perro.

Los peligros de la gingivitis en perros

A medida que la gingivitis avanza, se produce una inflamación mayor de las encías, y éstas se vuelven de color rojo y se hinchan. Esto produce dolor y es entonces cuando los perros dejan de masticar el alimento para evitar molestias.

Como explica el equipo veterinario de la Clínica Veterinaria Albayda, la gingivitis es uno de los primeros síntomas de enfermedad periodontal. Si no se trata a tiempo, puede producir flemones y el paso de bacterias al torrente sanguíneo. Esto último puede ocasionar la difusión de la infección hacia el corazón, el hígado o los riñones y tener consecuencias muy graves sobre la salud del perro.

¿Cómo curar encías inflamadas en perros?

La gingivitis en perros se puede eliminar por completo si es tratada a tiempo con la ayuda de un veterinario. A veces, sólo es necesario aplicar enjuagues bucales o geles específicos para perros. En otros casos, puede ser necesario administrar antibióticos y/o antiinflamatorios.

Lo importante es parar la gingivitis a tiempo y evitar que desemboque en una periodontitis que pueda terminar afectando, incluso, algún órgano vital del perro.

Consejos para prevenir la gingivitis y otras enfermedades bucales

En realidad, la mejor prevención es ser conscientes de la importancia de la higiene bucal de nuestros perros. Igual que ocurre con nosotros, las personas, ellos también necesitan mantener sus dientes limpios y libres de placa y sarro.

Por eso, el método más eficaz para lograr una higiene bucal óptima es el cepillado de dientes. Existen cepillos específicos para perros en el mercado, así como dentífricos y enjuagues bucales. Sin embargo, a muchos perros el cepillado les resulta tan desagradable que no se dejan lavar los dientes.

Por ese motivo, el uso de snacks dentales es una muy buena alternativa al cepillado. También la utilización de juguetes masticables que fomentan la salivación, por ejemplo.

En este artículo te ofrecemos algunos consejos prácticos contra la placa, el sarro y el mal aliento de tu perro que te serán de gran ayuda a la hora de prevenir la gingivitis en perros y otros trastornos bucales relacionados con la higiene dental.

Tumores en la boca de tu perro

Así mismo, optará por chequear minuciosamente los ganglios de la boca, la cara, el cuello y la linfa para poder comprobar si el cáncer se ha diseminado más allá de estas partes.

Para tratar este tipo de tumores cuando son benignos, la mejor solución es simplemente realizar una cirugía para quitar la parte afectada de la mandíbula.

Sin embargo,esto es prácticamente imposible de tratar cuando el tumor se ha extendido a otras áreas, aunque la cirugía sigue siendo en estos casos el mejor tratamiento que se le puede dar al canino.

Una vez realizada la intervención quirúrgica, el perro sufrirá mucho dolor en la boca, por lo que se recomienda realizar lo siguiente para aliviarlo:

  • En el caso de que el dolor sea leve, debes darle antiinflamatorios no esteroideos.
  • Si en cambio este es moderado, deberás hacer que consuma opiáceosdébiles como la codeína y el tramadol.
  • Cuando el dolor es insoportable, lo mejor serán los opiáceos fuertes como la morfina.

Como podrás darte cuenta, los tumores en la boca son una enfermedad sumamente delicada.

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