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Aprovechar tomates maduros

7 recetas para aprovechar los tomates pasados

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El tomate, además de ser delicioso, tiene innumerables beneficios. Es fuente de vitaminas A, C y K. Es también un gran antioxidante ya que contiene licopeno en gran cantidad. Reduce el colesterol, protege el corazón y previene el cáncer.

Pero en ocasiones compramos demasiados tomates y se nos quedan un poco pasados en la nevera. No te preocupes. Hoy te contamos algunas recetas para usar los tomates pasados.

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1. Bruschettas de tomate y albahaca

Las Bruschettas de tomate y albahaca son rápidas y sencillas. Hay dos opciones: freír el pan o, si quieres algo más ligero y menos calórico, hacerlo al horno. La albahaca, además de toque verde, le da un gran frescor en boca.

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2. Pizzas individuales

Si hay una manera fácil de utilizar el tomate que se nos ha pasado, es hacer una pizza. Te propongo una receta diferente con unas pizzas individuales, que encantarán a los más pequeños de la casa.

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3. Gazpacho andaluz

El gazpacho es una de las comidas que más se disfruta en España en los meses de verano. No solo resulta muy nutritivo, sino que además es refrescante.

Esta es la receta del Gazpacho Andaluz.

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4. Salsa de tomate

La clásica salsa de tomate, que nos servirá para acompañar tantos platos como nuestra imaginación nos permita. Eso sí, veamos una receta diferente.

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6. Tarta cremosa de tomate

¿Una tarta de tomates? Qué gran idea. Pero no nos engañemos por el nombre, no es un postre, sino un plato a base de tomate que nos hará triunfar. Seguro que nuestros invitados nos felicitan por la originalidad. Y por lo buena que está.

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7. Bullabesa

Acabamos con pescado y marisco. Y no será ningún problema que el tomate esté un poco pasado para preparar una exquisita bullabesa. Un plato que, sin duda, sorprenderá a todos nuestros comensales.

Así que la próxima vez que se nos pasen los tomates, tendremos deliciosas opciones para sacar el mejor partido posible.

No olvides contarme cuál de estas recetas te ha gustado más.

¿Buscas recetas con tomate? El tomate es uno de los ingrediente mediterráneos por excelencia, es básico en toda nuestra alimentación porque lo utilizamos durante todo el año, aunque su verdadera estación es el verano. Nos sirve para elaborar salsas, poner color a nuestros platos o darle un toque de alegría a nuestras ensaladas.

Es un alimento de lo más versátil y fácil de preparar, solamente tienes que escoger un buen tomate y buscar qué puedes preparar con él. Pues bien, hoy te damos 10 opciones para preparar el tomate como quieras. ¿Con cuál te quedas?

Tomates rellenos de carne picada

Son perfectos como primer plato o como entrante. Los hemos rellenos de carne picada en salsa boloñesa. Para ello hemos puesto en una sartén un chorrito de aceite de oliva y hemos sofrito zanahoria, cebolla y calabacín muy picadito. Una vez pochada la verdura, le hemos añadido la carne picada, un poco de sal y pimienta. La dejamos cocinar durante unos 20 minutos, y le ponemos por último un poco de salsa de tomate.
Vacía los tomates y rellénalos de esta carne, y pon todo a gratinar en el horno durante 20 minutos.

Tomate a la plancha

Prepara el tomate a la plancha junto a otras verduras como el calabacín y te quedará perfecto. Solo le tendrás que añadir un poco de sal en escamas y un chorrito de aceite de oliva. ¡Ñam!

Sopa de tomate

Hazla con tomate natural, no tiene nada que ver con el sabor del tomate en lata. Para prepararla necesitarás: unas dos cucharadas de aceite de oliva, una cebolla troceada, unos 2 kilos de tomates frescos partidos en cuartos, un vaso de caldo de verduras casero, unas hojas de albahaca, sal y pimienta negra. Empieza haciendo la cebolla en un poco de aceite en una sartén y una vez esté lista, agrégale los tomates con un poco de azúcar hasta que se conviertan en un puré. Añade un poco de caldo vegetal y pásalo todo por la batidora. Decora con unas hojitas de albahaca y un poco de pimienta negra.

Zumo de tomate

Es una de las bebidas estrella del verano. Nos ayuda a reponer líquidos y recuperarnos del calor y no se trata solamente de un refresco, sino que es una tremenda fuente de nutrientes para nuestro organismo.

Pisto

El pisto nos llena de vitaminas y minerales. Es perfecto como entrante o para acompañar a cualquier pescado o carne. Prepáralo con tomate, pimiento, cebolla y calabacín, todo sofrito a fuego lento y te quedará delicioso.

Gazpacho

El gazpacho, es riquísimo y facil de preparar. Se uno de los platos más refrescantes para los días de más calor. Es importante que el tomate esté maduro, para que puedas prepararlo y tenga un sabor delicioso. Te dejamos nuestra receta de gazpacho andaluz que seguro te encantará.

Pa amb tomaca o pan con tomate

Prepáralo para desayunar cogiendo una rebanada de pan, tuéstala hasta que quede crujiente y frota encima de ella un diente de ajo. Después añade un chorrito de aceite de oliva y pringa un tomate encima del pan. Ponle un poquito de sal y tómalo solo o con jamón. Simplemente delicioso.

Salmorejo

Un plato andaluz por excelencia que está delicioso. Prepáralo con unos buenos taquitos de jamón ibérico, huevo duro y pan tostado. Puedes probar todas nuestras recetas de salmorejo, seguro que te encantan.

En brochetas

Es perfecto para formar parte de las brochetas de pollo o de carne en una barbacoa. Lo mejor es utilizar tomatitos cherry que solo tendrás que lavarlos e insertarlos en las brochetas acompañados siempre de pimiento o champiñones.

Mermelada de tomate

Otra manera de preparar el tomate es como una rica mermelada. Es especial, agridulce, y perfecta para acompañar con tostadas. No te pierdas nuestra receta de mermelada de tomate para hacerla paso a paso. ideal para acompañar entremeses o tostadas.

Me encanta preparar salsa de tomate casera. Además de ser saludable, el sabor de esta salsa es muy superior al de cualquier salsa envasada. Esta receta de salsa de tomate casera sirve como base para pizzas, para guisos, para acompañar pastas, arroz o carnes y para cualquier otra receta que lleve salsa de tomate.
Verán que la salsa de tomate es rápida, sabrosa, multiusos y fácil de hacer.

Ingredientes:

  • 15 Tomates bien maduros (la cantidad dependerá de cuánta salsa quieras hacer).
  • 1 cebolla grande.
  • 4 dientes de ajo.
  • Albahaca.
  • Sal.
  • Azúcar.
  • Aceite de oliva o aceite vegetal.

Preparación:
Pela la cebolla y el ajo y pícalos en trozos muy pequeños. Lava los tomates y aplástalos con el aparato de hacer puré (será más fácil si antes pelas los tomates).
Pela los tomates haciéndoles un pequeño corte en forma de cruz en la parte inferior con un cuchillo delgado y sumérgelos por un minuto en agua hirviendo. Posteriormente, introdúcelos en agua fría y de esta forma la piel de los tomates debe salir con mucha facilidad. Luego, quita el exceso de líquido y las pepitas. Si no tienes un aparato para hacer puré, corta los tomates en trozos pequeños o licúalos por breve tiempo hasta obtener una pasta.
En una olla grande sofríe el ajo y la cebolla en un poco de aceite de oliva y cuando esté transparente añade el tomate triturado, remueve y cocina a fuego medio. Pasados unos minutos agrega sal y un poco de azúcar para sazonar y eliminar la acidez del tomate. Por último agrega la albahaca. Deja cocinar hasta que la salsa adquiera la contextura deseada, rectifica la sazón y retira del fuego.

Una variante más simple

También puede prepararse una rica salsa sólo usando tomates maduros, un poco de aceite, sal y azúcar. Licúas los tomates maduros, lo cuelas todo, lo agregas en un caldero con un poco de aceite, lo sazonas y lo cocinas hasta que hierva. Rápido, fácil y más deliciosa y saludable que la salsa envasada u_u.
Si te sobra la puedes envasar en un frasco de vidrio y guardarla en la nevera por varios días. También puedes meterla en bolsitas plásticas y congelarla.

Aunque el tomate es originario de América está plenamente integrado en la cocina española. De hecho, gran parte de las recetas más populares llevan entre sus ingredientes el tomate. Con la curiosidad de ser tratado como fruta o como verdura, el consumo diario de tomate proporciona muchos beneficios para la salud, además de mejorar el sabor de los alimentos en la cocina. Obtendrás de su consumo una gran cantidad de antioxidantes, pero además el tomate es una rica fuente de vitaminas y minerales. También ejerce un efecto protector contra las enfermedades cardiovasculares, previene la hipertensión y las infecciones del tracto urinario.

Os presentamos 15 deliciosas recetas que no os podéis perder:

1. Pan parmesano con tomate y romero

(pinterest)

Una receta de pan que hará de tus sandwiches una delicia. No solo tenemos pan con queso parmesano, sino que el tomate y las hierbas dan un toque especial. Tuéstalo y utilízalo para tus sopas y cremas.
Receta aquí.

2. Revuelto de tomate, berenjena y calabacín horneado, con ajo y queso parmesano

(pinterest)

Si no consigues comer tus cinco raciones de frutas y verduras recomendadas cada día, los revueltos de verduras al horno son una gran opción. Esta receta tiene como base el tomate, pero se le añade berenjena y calabacines para darle consistencia. Perfecto si eres de los que va con prisa y necesita planificar sus menús con antelación.
Consigue la receta: aquí.

3. Tartaleta de tomate con bacon y queso Gruyère

(pinterest)

Si eres de los que busca productos de temporada para sus recetaas, te encantarán esta: una tartaleta con una base de tomate, acompañada de bacon(sustituible por jamón serrano) y queso Gruyère, que le da un toque especial con su sabor y aroma más o menos picante. No cuesta nada hacerla, tienes la receta aquí.

4. Mermelada de tomate

(pinterest)

Toma tu dosis de verduras en el desayuno con esta fabulosa mermelada de tomate. Dicen que cuando la pruebas, no puedes parar. Parece complicado, pero sigue la receta paso a paso y verás lo fácil que es.
Puedes verla aquí.

5. Tomates rellenos de jalapeños y atún

(pinterest)

Si tienes visitas y no sabes qué ofrecer… con un aperitivo de este tipo (de los que parecen complicados pero no lo son en absoluto) no lo tendrás. Es lo que es: un tomate relleno, en este caso de jalapeños y atún. Un aperitivo rápido y refrescante, donde el secreto está en hacer una mezcla apetitosa con atún, anchoas, mayonesa, zumo de limón, huevos duros y pollo. Todo bien triturado y ya está lista la mezcla para rellenar los tomates. Preséntalos en ensalada y tendrás un entrante muy nutritivo.
Anímate, es una receta muy sencilla.

6. Pasta con salsa de tomate y gambas picante

(pinterest)

El truco para que tus platos de pasta queden espectaculares es poner atención a la salsa. En este caso, cocinaremos una salsa de tomate, a la que le añadiremos unas gambas que habremos cocinado previamente, con ajo, paprika, perejil, orégano y pimentón para darle un toque especial.
Receta, aquí.

7. Albóndigas con salsa de tomate

(pinterest)

Todo el que ha comido albóndigas en alguna ocasión ha terminado untando la salsa con pan como si no hubiese un mañana. Es importante que en este plato las albóndigas queden lo más jugosas posible, pero la salsa le dará ese toque por el que el resto te recordará.
Si sigues esta receta paso a paso, aprenderás además a cocinar tus albóndigas a la italiana (se incluye queso, mmm)

8. Buñuelos de garbanzo en salsa de tomate al curry

(pinterest)

Si mencionas a tus invitados el nombre completo de este plato, probablemente no te haga falta mucho más para impresionarles. Un plato que además es apto para todo tipo de restricciones alimentarias, por lo que no tendrás problema para servir a aquellos con intolerancias alimenticias (para veganos, utilizar yogur de soja). Aprende a hacer esta salsa de tomate al curry y te garantizamos que la meterás con calzador en todos tus platos.
Receta completa, aquí. Si eres muy atrevido, prueba añadiendo arándanos a la salsa.

9. Risotto de tomate

(pinterest)

Un risotto que te va a costar menos y nada de hacer, y apto para aquellos que solo saben funcionar con el microondas. Puntos extra si consigues hacer la salsa de tomate con antelación, pero el tomate envasado también te proporcionará buenos resultados.
Receta completa, aquí.

10. Pasta con pollo y salsa cremosa de tomate

(pinterest)

Como hacer una obra espectacular… y no morir en el intento. Atentos, porque para este plato que parece muy elaborado no necesitaréis nada más que una sartén (sí, la propia pasta se hace con la salsa!) y un montón de ingredientes que os gustan. El queso fundido, pasta y las especias juegan un papel importante en esta sencilla receta de salsa cremosa… sin crema alguna.
Receta completa, aquí.

11. Rollitos de lasaña y tomate Caprese

(pinterest)

Sí, están de moda las ensaladas Caprese, pero… ¿y si pudieses crear unos fabulosos rollitos con pasta de lasaña en el horno? Perfectos para servir como plato principal, no te dejarán indiferente.
Consigue esta fabulosa receta aquí mismo.

12. Sopa de tomate y lentejas

(pinterest)

Ahora que llegan los fríos, no hay nada como una nutritiva sopa que nos ayude a pasar el temporal. Para los que hacéis planificación de menús, esta sopa es perfecta para aportaros todos los nutrientes que necesitáis para vuestro día a día. Además, es muy sencilla de preparar. Sigue la receta paso a paso, aquí.

13. Tartaletas de tomate con cebolla caramelizada

(pinterest)

Otro aperitivo que triunfará y no cuesta apenas preparar son estas riquísimas tartaletas. La combinación de tomate, queso y cebolla caramelizada es fantástica.
Receta completa, aquí.

14. Pastel de tomate

6 Comentarios

Publicado: 23/08/2014 – Actualizado: 11/03/2019

¡Buenas agrohuerters! Aquí en España ya estamos en más de la mitad del verano y esto significa que la temporada de recoger tomates ha comenzado. El tomate (Solanum lycopersicum) es uno de las hortalizas que más encontramos en los huertos que visitamos y una de las más populares en la cocina.

Mismamente si ponemos tomate en Google encontramos aproximadamente 16.300.000 búsquedas. En AGROHUERTO.COM puedes encontrar un artículo que recomiendo que leáis CULTIVAR TOMATES EN EL HUERTO ECOLÓGICO para planificar próximos cultivos de esta especie de las Solanáceas.

Cosecha de tomates y alcachofas de los huertos ecológicos de «La huerta de Montecarmelo»

Historia y tipos de tomates

¡Pues sí! El tomate, que ahora es una de las plantas más habituales para comenzar a plantar en un huerto; llegó a Europa de mano de los conquistadores españoles hace ya ¡casi V siglos!, quizás así no parezca tan espectacular pero estamos hablando de algo menos de ¡500 años!

Este hecho supuso un cambio en la sociedad ya que se trajo desde «El Nuevo Continente» una planta que daba un fruto parecido a la manzana y que crecía con facilidad en el clima mediterráneo.

Pero no empezó con buen pie, ya que a finales del siglo XVI desde Gran Bretaña se descubrió que el tomate tenía glicoalcaloides tóxicos, que existen en el tallo y en las hojas pero no en el fruto. Por lo que desembocó en una prohibición de su consumo en la Great Britain y en sus colonias norteamericanas.

Sin embargo, durante el siglo XVIII se extendió el consumo del fruto rojo en tierras de la Reina e incluso se alentaba a la sociedad a consumirlo diariamente. Lo que respecta a España, como anécdota, se encontró en Nápoles un recetario para el tomate publicado en 1692.

Diferentes tipos de tomate – Gastrosoler.com

Propiedades y beneficios del tomate

Actualmente…

Más propiedades del tomate

…el tomate es uno de los ingredientes básicos en la dieta mediterránea. Su consumo es recomendado por los nutricionistas por tener algunas de las siguientes propiedades:

  • Reduce el colesterol
  • Combate infecciones
  • Fortalece el sistema inmune
  • Alivia la diabetes
  • Regulador del tránsito intestinal
  • Fuente de antioxidantes
  • Fortalece la piel sana

¿Qué podemos hacer con tomates maduros del huerto?

Una vez recogido de la huerta, el tomate es uno de los frutos que más se conservan. Esto puede llevar a error, ya que lo podemos almacenar un tiempo y tras unas semanas encontrarnos una catástrofe. Por eso os damos hoy en Agrohuerto.com alguna idea para poder usar esos tomates maduros

1. Gazpacho andaluz

Ingredientes

  • 4 Tomates maduros.
  • 1 Pepino
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Trozo de cebolla, tamaño diente de ajo (muy poca).
  • 1/2 Pimiento verde italiano
  • 1/4 Pimiento rojo ( muy poco, menos que de pimiento verde).
  • 2 Rebanadas finas de pan duro.
  • 4 Cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1/2 Cucharada vinagre de vino
  • 2 Vasos de agua fría.
  • Sal, al gusto, se aconseja añadir poco a poco

Preparación

  1. Lavamos los tomates, el pepino y los pimientos
  2. Pelamos los tomates, los troceamos en cuatro partes y los añadimos en la jarra o vaso de batidora donde vamos a preparar el gazpacho.
  3. Añade en la jarra el medio pimiento verde y el trozo de pimiento rojo.
  4. Pelamos el diente de ajo, le quitamos el rabillo del centro y lo añadimos en la jarra o vaso de la batidora.
  5. Pelamos el pepino y lo partimos en trozos, luego lo añadimos junto con las otras hortalizas.
  6. Añadimos en la jarra vaso de batidora las dos rebanadas de pan.
  7. Para finalizar añadimos las cuatro cucharadas de aceite de oliva, la media cucharada de vinagre y un poco de sal.
  8. Batimos todo, una vez que esta bien batido, añadimos el agua fresquita y probamos de sal. ( se aconseja tomar muy fresquito)

2. Salsa de tomate casera

Ingredientes

  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cebolla
  • 1 Puerro
  • 1 Pimiento verde
  • 1 Zanahoria
  • 2 Tomates maduros
  • Vaso de vino blanco
  • Laurel
  • Cucharada de azúcar
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • Perejil

Preparación

  1. Cortar en láminas el ajo, y, muy picado el puerro y la cebolla, pochar en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva suave, salpimentar.
  2. Añadir el pimiento verde y la zanahoria cortado a cuadritos y a continuación los tomates rallados y la hoja de laurel, remover y dejar sofreir a fuego lento.
  3. Cuando ya se haya sofrito y cambiado de color incorporar el vasito de vino blanco y la cucharada de azúcar, dejar reducir, aprox. 20′-30′
  4. Dejar enfriar y triturar con un poco de caldo de verduras hasta conseguir una salsa homogénea, espolvorear perejil en especia y servir.

3. Salmorejo

Ingredientes:

  • 500 g de tomates maduros
  • 100 g de pan blanco (del día anterior)
  • 75 g de aceite de oliva virgen extra
  • 15 g de vinagre blanco
  • 1 ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • Para acompañar, jamón en trocitos y huevo duro picado

Preparación

  1. Se lavan muy bien los tomates, se descorazonan y se trocean (con piel y todo).
  2. Se corta el pan en trozos pequeños (procurad que el pan tenga miga).
  3. Añadimos al vaso de la batidora, los tomates, el pan, el ajo, la sal y el vinagre. Batimos.
  4. Cuando ya esté todo más o menos integrado vamos echando el aceite de oliva poco a poco, y seguimos batiendo hasta conseguir una crema espesita (puede que no le haga falta todo el aceite).
  5. Probamos y rectificamos de sal y/o vinagre. Colamos para que nos quede una crema bien fina.
  6. Reservamos en la nevera para que se enfríe y servimos acompañado de trocitos de jamón y huevo duro.

Por si tenéis alguna duda os dejo por aquí un video de como hacer el salmorejo

Pues nada agrohuertistas, espero que degustéis de unos buenos platos y no tiremos los tomates maduros.

¡Un saludo grande!

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Cuatro propuestas perfectas para sacarle todo el partido a esta hortaliza

El tomate pertenece a la familia muy extensa de plantas solanáceas, en la que también se encuentran patatas, pimientos, guindillas, berenjenas, o tabaco, belladona y matagallinas, entre otras muchas. Son plantas que han tenido en general en Europa una vida incierta, algunas por ser venenosas, como las belladona o matagallinas, otras por estar emparentadas con ellas y por generar en sus tallos, hojas y frutos diversos alcaloides con un olor intenso o sabor amargo, inofensivo y agradable la mayor parte de las veces pero con efectos no siempre inocuos sobre el organismo humano, como la nicotina del tabaco, por ejemplo.

Preparando el tomate

En el recetario del fraile Antonio Salsete de finales del siglo XVII, El Cocinero Religioso instruido en aprestar las comidas de Carnes, Pescados, Yerbas y Potages a su comunidad aparece la primera mención, según Víctor Manuel Sarobe, al tomate en la cocina europea y es en la preparación de una sopa de verduras, lo que parece confirmar el primer uso del tomate primitivo para añadir el punto ácido, tan del gusto de las sopas y potajes de la época. Según Rudolf Grewe, la primera receta de salsa de tomate se encuentra más o menos al mismo tiempo en el libro de Antonio Latini, publicado en el reino español de Nápoles en 1692, Lo scalco alla Moderna.

Desde la primera mitad del siglo XVIII ya está integrado en la cocina española, como atestigua José Quer y Martínez: «…y aunque en Italia … los comen aderezados en ensalada, entre nosotros no tiene comparación con otro vegetable en las suntuosas y delicadas mesas todo el tiempo que duran, sazonando los más sabrosos manjares y formando la delicada salsa que da agradable sainete al cocido y otros platos».

Distintas variedades de tomate.

El interés por la primera aparición del tomate en una salsa -ya que los campesinos de Castilla, Extremadura y Andalucía los habían incluido desde mucho antes en su dieta, crudos con pan en el desayuno y fritos con pimientos en almuerzos y cenas- viene a cuento porque con los últimos de la temporada ya otoñal, carnosos y dulces, se hacen las mejores salsas de tomate, que se siguen conservando hoy en la oscuridad de despensas, sobrados y cavas de las casas campestres en botes cerrados al vacío para el resto del año. No todas las salsas de tomate, sin embargo, son sofritos en puridad y, si lo son, no siempre se acercan al concepto que tenemos de esta salsa, de la que no creo necesario dar una receta.

Salsa de tomate mexicana a la española

  • ½ k de tomates (de pera o rama muy maduros sin estar blandos)
  • 1 cebolleta (pequeña, sin pelar)
  • 1 guindilla (roja o verde fresca, ajís enteros.)
  • 2 dientes de ajo (sin pelar)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Parmesano o manchego (rallado)
  • Pasta (al gusto)
  • Sal

Salsa de tomate mexicana a la española

TIEMPO DE ELABORACIÓN Y COCCIÓN: 30 minutos

ASÍ SE HACE

Lavar las verduras, secarlas y ponerlas sobre una sartén o plancha -yo lo he hecho sobre un comal mexicano- sin nada a fuego mediano. Ir dando vueltas a las verduras según se van tostando por todas sus caras hasta que estén bien churruscadas, con la piel casi carbonizada. Retirar de la plancha y, con cuidado, pelarlas, extraer la carne cocida de su interior, retirar, si se desea, las pepitas de la o las guindillas –o dejarlas si se es gustoso del picante– y trocear la pulpa de todas, sin las durezas, para echarla en un mortero grande o el vaso de una batidora. Añadir sal y un chorrito de aceite y dar unos cuantos toques al botón de puesta en marchar de la batidora para trocear todo sin convertirlo en puré y sin que se enfríe demasiado. No hay que recalentarla.

Mientras se hace esta salsa se calcula el tiempo de cocción de la pasta elegida para ponerla a cocer a tiempo, de modo que ambas cosas estén en su punto al mismo tiempo. Servir la pasta escurrida con esta salsa y un taco de parmesano o de manchego para que cada uno se ralle lo que quiera.

El secreto de esta salsa reside en el aroma a churruscado, un poco ahumado de los tomates, el chile y las otras verduras al tiempo que a tomate fresco, por lo que hay que servirla de inmediato, templada y, siempre que sea posible, no recalentarla. En realidad fue y ha sido la forma tradicional durante siglos de hacer las salsa de tomate en las cocinas indígenas de México y toda Mesoamérica, sin ajos ni cebollas, que llegaron de España, como atestigua Bernal Díaz del Castillo en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España: «…querían matarnos y comer nuestras carnes… tenían ollas con pimientos y tomates…».

Ese sabor a ahumado de las verduras churruscadas entronca con el gusto mediterráneo por las berenjenas y los calçots asados en las brasas. Como es natural, se puede añadir a esta salsa algún aroma del gusto de cada cual, desde tomillo, comino molido u orégano, hasta albahaca, incluso epazote, la hierba aromática de Mesoamérica.

Kétchup

  • ½ cucharada de mostaza en polvo
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire o de pescado de Tailandia
  • 1 k de tomates bien maduros, Muchamiel, moruno o local de gran calidad
  • 1 lata de ½ k de tomate triturado o de passata
  • 1 trozo de 4 cm de jengibre fresco
  • 3 clavos
  • 4 dientes de ajo
  • 75 g de azúcar cruda o panela
  • 75 ml de vinagre de vino tinto o, mejor, de Jerez
  • Sal y pimienta

El kétchup puede ser una salsa buenísima que se tiene en el frigorífico y soluciona una comida con rapidez. Se puede comprar, claro, pero también hacer en casa sin mucho trabajo cuando se tiene un rato libre y guardar en la nevera para el momento que se quiera, porque se conservará durante varias semanas.

Tres botes de ketchup recién hecho.

Heredera de una salsa de Oriente muy especiada gracias a la llegada del tomate desde América, se convirtió en una de las más famosas del mundo. Se parece un poco también, en cierto modo, a los chutneis de la península del Indostán.

Preparando la olla.

TIEMPO DE PREPARACIÓN Y COCCIÓN: 1:30 horas

ASÍ SE HACE

Rallar sobre un plato pequeño los dientes de ajo y el jengibre ya pelados. Reservar.

En un puchero o cazo hondo de unos 2-2 y ½ litro de capacidad echar el azúcar y el vinagre con los clavos y hacer sobre fuego suave un almíbar denso pero no muy cocido -que no llegue a ser caramelo-. Poner el extractor porque el olor será muy fuerte.

Mientras se hace el almíbar, pelar los tomates, retirar las pepitas y cortar en dados regulares. Cuando el almíbar esté en su punto, justo antes de dorar y ser caramelo, retirar los clavos y añadir el ajo y el jengibre rallados y los tomates en dados. Terminar con el tomate triturado o la passata o en orden contrario. El kétchup deberá cocer suave durante por lo menos 1 hora, pero vigilar que no se quede seco y añadir agua si fuera necesario, esto puede ocurrir si el cazo en el que se cocina es muy ancho de fondo y la capa de salsa es delgada. Tiene que quedar espeso, como es esta salsa. Cuando ya esté casi terminada, añadir la mostaza en polvo, un poco de pimienta, la salsa Worcestershire o de pescado, revolver y corregir de sal. Pasar por la batidora y dar unos hervores.

Trozos de tomate.

Introducir aún hirviente en los botes elegidos y reservar una vez frío en la nevera.

NOTA: La mostaza en polvo se vende en todos los establecimientos de especias orientales y es muy importante en el especiado de algunas salsas asiáticas. En caso de que sea imposible de encontrar, se puede sustituir por una mostaza en pasta, ya compuesta, estilo alemán o británico, que son las más picantes.

Si tampoco se puede encontrar el jengibre fresco, se puede sustituir la cantidad indicada por 1 cucharada de jengibre seco molido, que es muy fácil de comprar en las tiendas de cocina del Oriente Próximo.

Cazuela de patatas y tomates

  • ¾ de k de patatas (en cubos o cachadas)
  • 1 cebolla grande (en lonchas finas)
  • 1 cucharada de vinagre (de Jerez o de vino tinto)
  • 30 g de almendras (repeladas)
  • 400-450 gr de tomates (Muchamiel, moruno, RAF pero rojos, maduros o cualquier otra variedad carnosa y con sabor)
  • 75 g de aceitunas negras (de Aragón o Sevilla)
  • 75 ml de aceite de oliva virgen
  • Azafrán
  • Pimienta
  • Sal
  • Tomillo
  • Una cucharada de azúcar

Con los mismos ingredientes casi que las patatas en ajopollo malagueñas, esta cazuela tiene, sin embargo, un sabor muy distinto porque en lugar de sufrir una cocción rápida, se termina con un hervor lento y prolongado en el horno y lleva entre sus aromas el de las aceitunas negras.

Cazuela de patatas y tomates

ASÍ SE HACE

Encender el horno a 175º C. Calentar el aceite en una cazuela de barro proporcionada para que los cubos de patata se abriguen unos con otros y sofreír las almendras y los ajos. Retirar al mortero y echar en la cazuela la cebolla para que se sofría hasta que esté transparente. Echar entonces las patatas y darles varias vueltas, unos 3-4 min. para que se refrían un poco por todos los lados.

Ingredientes para la cazuela de patatas.

Mientras tanto lavar los tomates, retirar la parte blanquecina y dura y cortarlos en gajos, según su forma, pero siempre de tamaño proporcionado al corte de las patatas. Echar en la cazuela los tomates, las aceitunas –escaldadas, si se desea, consultar consejo más abajo– salpimentar un poco, añadir las hierbas y el agua necesaria para medio cubrir el guiso. Cuando rompa el hervor, introducir la cazuela en el horno ya caliente.

Preparando las patatas

Mientras sigue cociendo la cazuela en el horno, machacar las almendras y los ajos fritos en el mortero con un pellizco de azafrán y la cucharadita de azúcar. Mojar después con el vinagre y como media taza de agua. Abrir el horno a los 20 minutos de cocción, repartir el majado del mortero sobre el guiso, revolver con suavidad y cuidado, añadir agua si hiciera falta, probar de sal y rectificar. Dejar en cocción no demasiado violenta otros 25-30 minutos o hasta que los tomates se hayan fundido, las patatas estén melosas y el guiso brillante. Servir de inmediato, al salir del horno, para evitar que se espese demasiado.

NOTA: Cachar las patatas significa cortarlas con el cuchillo hasta más o menos la mitad de su grosor y arrancar el resto para que el corte no quede liso y sí rugoso.

Dejar en cocción no demasiado violenta otros 25-30 minutos.

Las aceitunas negras se pueden escaldar en agua hirviente durante 10 minutos cuando están muy saladas o son de sabor muy fuerte o amargo antes de añadirlas a la cazuela.

Tarta de tomates del revés

  • 100 g de queso manchego
  • 1,5 k de tomates carnosos bien maduros
  • 200 g de harina común, floja más algo para amasar
  • 300 ml de agua
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra o, si se prefiere, manteca de cerdo
  • Comino
  • Guindilla molida
  • Pimienta
  • Sal
  • Tomillo

Aspecto final de la tarta de tomate del revés.

TIEMPO DE PREPARACIÓN Y COCCIÓN: 1 hora

ASÍ SE HACE

Encender el horno a 200º C. En un cazo echar el agua, ½ cucharada de sal y el aceite. Acercar a fuego vivo hasta que hierva. Bajar el fuego, añadir la harina de golpe y remover con energía con la espátula hasta que la masa se haga una bola enrollada a la espátula. Dejar sobre una tabla y, cuando se haya templado, amasar con un poco más de harina hasta conseguir una masa suave y lisa. Reservar a un lado para que repose mientras se preparan los tomates.

Limpiar los tomates, pelarlos y cortarlos en mitades por el ecuador si son redondeados.

Limpiar los tomates, pelarlos y cortarlos en mitades por el ecuador si son redondeados, o en gajos o cuartos si son más grandes, pero retirar las partes más acuosas, si las tuvieran. Cubrir el fondo bien untado de aceite de un molde de bizcocho no desmontable de unos 20 cm de diámetro con los tomates o los trozos o gajos, con la parte en la que estaba la piel hacia abajo –que será lo que se vea al poner la tarta del revés– apretándolos bien unos a otros para que no queden huecos, porque en la cocción reducirán su volumen, y repartir por encima los demás por igual.

Introducir el molde en el horno ya bien caliente durante unos 20 minutos.

Salpimentar, espolvorear con comino y tomillo, regar con 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Introducir el molde en el horno ya bien caliente durante unos 20 minutos o hasta que los tomates estén blandos y no tengan caldo entre ellos. En caso de que lo tuvieran, eso depende del tipo de tomate, retirarlo con una cuchara inclinando el molde o consumiendo el jugo sobre el fuego vivo. Bajar el horno a 185º C. Cubrir los tomates con el queso elegido.

Mientras el molde con los tomates espera, estirar la masa escaldada a ½ cm de grosor y recortar la forma adecuada para que cubra con holgura la boca de la fuente o molde. Colocar encima de los tomates remetiendo los bordes para que los abracen y formen el fondo de tarta.

Masa de la tarta.

Volver a introducir la tarta en el horno durante 25 minutos o hasta que la masa esté dorada y el fondo de tomates seco.

NOTA: La masa escaldada se puede sustituir por hojaldre o masa quebrada con buenos resultados.

Por: Euda Morales

El tomate es una hortaliza de fruto de color rojo intenso al estar maduro y en su punto óptimo de calidad , aporta un sabor agridulce a las comidas y es rico en vitaminas A y C.

Para aprovechar de mejor manera los tomates, les comparto los siguientes consejos:

  1. Compra: elija preferiblemente los tomates maduros, sin manchas, firmes y con piel tensa.
  1. Pelado: para retirar la piel de los tomates, haga una cruz en la base, sumerja en agua hirviendo por 20 segundos, pase por agua fría para detener la cocción y retire la piel. Recuerde que el término concasse refiere a los tomates pelados, sin semillas y cortados en cubos.
  1. Preparación: lave los tomates, justo antes de ser utilizados y agregue una pizca de azúcar durante su cocción para equilibrar su nivel de acidez.
  1. Condimentar: los tomates combinan bien con la albahaca, tomillo, pimienta, laurel, romero y orégano, entre otros.
  1. Conservación: coloque los tomates sobre su propia base y separados unos de otros. Se recomienda almacenar a temperatura ambiente para evitar que disminuya su sabor y consistencia.
  1. Refrigeración: cubra con una capa de aceite la salsa de tomate para que se conserve mejor y refrigere. Los tomates necesitan refrigeración, únicamente sí están muy maduros y durarán bien durante una semana aproximadamente.
  1. Congelación: los tomates licuados y hechos salsa, son los más recomendables para congelar.

La variedad de recetas que incluyen el tomate son diversas y con un poco de creatividad, podrá prepararlos de la mejor forma.

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