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Atadas a la cama

A lo mejor alguna vez ha escuchado la idea de amarrarse el uno al otro en la cama para darle un giro divertido a su encuentro sexual, pues bien aquí le damos unos tips para que el placer dure más.
Taparse los ojos, disfrazarse o atarse durante las relaciones sexuales son juegos eróticos que muchas parejas disfrutan y recomiendan.

-Los cinturones: Son menos prácticos para atar las muñecas, pero dan un aire un poco sadomasoquista.

-Las esposas: existen réplicas exactas de las esposas reales es el instrumento indispensable para realizar esta práctica.

-Las cuerdas o los lazos: es otra buena opción, pero deben tener mucho cuidado de no apretarlas mucho.

-Asegúrese de elegir el lugar correcto, el lugar más común es una cama, pero hay gente que prefiere más lugares que resulten más exitantes como al aire libre.

-Disfrasarse puede ser una muy buena idea.

También preste atención a las 2 mejores posturas para hacer el amor amarrado:

-El misionero: Amarrada de pies y manos puede disfrutar más junto con su pareja, la sensación que sentirán será tan intensa que se excitarán casi de inmediato.

-El galgo: De espaldas a él y con las manos atadas ya no tendrá control alguno sobre la situación.

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Una guía casera para que te inicies en el mundo del BDSM

Llevo algunos años practicando BDSM (Bondage, Disciplina; Dominación, Sumisión y Sadismo Masoquismo) y tengo ya una nada despreciable cantidad de juguetes que utilizo. Por supuesto me gustan mucho, pero siendo honesto, el BDSM no se basa en tanta parafernalia. La parte mental y la fantasía son mucho más importantes. Lo que impone es la personalidad del dominante, no sus látigos.

Claro que es muy bonito poder comprar muñequeras y máscaras de cuero, pero la mayoría de esas cosas son importadas y costosas.

La realidad es que muchas de las cosas se pueden improvisar con elementos de nuestra vida diaria.

Yo domino solamente mujeres y por lo tanto, mis comentarios serán considerando a una mujer sumisa. Pero aprovecho este momento para hacer hincapié en que el BDSM reconoce roles, no géneros, sin importar sus preferencias sexuales. Es decir, que también existen mujeres dominantes y hombres sumisos, heterosexuales y/o no.

BONDAGE

Hay diferentes aspectos dentro del juego BDSM. Uno de los más importantes tiene que ver con atar o restringir los movimientos de la parte sumisa. Para ello, lo más sencillo y económico es comprar cuerda de nylon. La pueden encontrar en cualquier tlapalería. Quizá no sea tan bonita cómo la cuerda de cáñamo o las muñequeras de cuero, pero cumple con su cometido y es bastante cómoda.

La práctica de Shibari (atar con cuerda) puede parecer bastante compleja pero hay un nudo muy sencillo, que permite atar a tu pareja por las cuatro extremidades, a los poste de una cama, por ejemplo.

Para realizar ese nudo, tan sólo hay que tomar la cuerda desde su centro y abrirla un poco dibujando un «M». Se toman las dos puntas y se dan tres giros hacia adentro, con las muñecas. Se forman dos espacios; júntalos y pasa por ahí la mano o pie de la sumisa. Empuja el nudo resultante hasta dejar bien apretado. Es importante que siempre dejes un espacio entre la muñeca de la sumisa y la cuerda lo suficientemente grande para que pase tu dedo. Así evitarás cortarle la circulación. Recuerda que este juego conlleva ciertos riesgos y debes ser cuidadoso para no lastimar. Para desatar, basta con tomar el extremo del nudo y jalarlo, para abrir nuevamente el espacio y sacar la extremidad. Cada que juegues con cuerda, ten a la mano unas tijeras de seguridad de punta achatada (las venden en cualquier farmacia grande).

PRIVACIÓN SENSORIAL

Otro juego divertido, que va de la mano del Bondage, es la privación sensorial. Consiste en impedir que la sumisa haga uso de uno o más sentidos, para que se concentre más en las sensaciones de su cuerpo. Algo que se hace comúnmente es impedir que pueda ver y escuchar. Recuerda que la imaginación es muy poderosa y pocas cosas pueden ser tan excitantes para una sumisa como estar atada, sin poder ver ni oír, a la espera de lo que tú hagas con su cuerpo. En la farmacia puedes comprar tapones para oídos y un antifaz de viaje, como los que te dan en el avión. Por supuesto, también puedes usar una bufanda para vendarle los ojos. Tú decides el estilo: hippie de Coyoacán o una de seda, más fresa, o la que tejió tu abuelita para navidad.

SENSORAMA

Bien, ya tengo a mi sumisa atada y con los ojos vendados, ¿ahora qué hago? Recuerda que el órgano sexual más grande es la piel, ¡juega con ella! Hay una gran variedad de cosas que puedes usar para estimular el cuerpo de tu pareja. Entre ellos están la cera caliente, hielo o hasta un jengibre. Los Bedeesemeros solemos jugar con una rueda con piquitos que se llama Rueda de Wartenberg. Es un instrumento médico que usan los neurólogos para revisar la sensibilidad. Pero si tu presupuesto no es muy alto, ve a la papelería y compra una ruedita que usan las costureras para marcar sus patrones (hay uno similar para repostería). Sólo ten cuidado, si no es de metal quirúrgico evita usarlo en la zona de los genitales.

Un clásico son las pinzas para la ropa. Pueden ser de plástico o de madera y las puedes colocar en los pezones y en los labios vaginales.

Si eres un poco más aventurero, compra en la farmacia una jeringa de 20 ml. Cuestan 9 pesos, más o menos. Toma un cúter, caliéntalo con un encendedor y corta la punta en dónde se inserta la aguja. Con un lija, quita las asperezas y deja lo más parejo y liso que puedas (Recuerda que esto es un juego y no quieres lastimar a tu pareja). Acabas de construir un succionador de vacío para pezones. Colócalo sobre el seno de tu sumisa y jala el émbolo. El vacío chupara el pezón hacia adentro, creando una sensación bastante intensa. Para evitar que el émbolo vuelva a su posición original, puedes colocar una barrita de silicón en la parte trasera y fijarla con cinta. Mi sugerencia es que primero lo pruebes contigo, para que veas qué tanto debes jalar (antes de lastimar) y medir e tamaño del silicón. Puedes hacer una parecida con una jeringa de 10 ml para el clítoris.

IMPACTO

Y por supuesto, llegamos al juego de impacto. ¿Quieren una solución barata? Usen su mano. No hay nada más erótico que un clásico spanking OTK (Over the knee). Ordénale a tu sumisa que se ponga sobre tu regazo, que separe un poco las nalgas y suba el culo, y dale las mejores nalgadas de su vida.

O haz que se ponga de rodillas, con el pecho apoyado sobre el piso (eso hace que saque el culo) y ponte detrás de ella. Con un movimiento firme, quítate el cinturón…. El sonido hará que se le ponga la piel chinita.

Otra solución es que vayas a un mercadito y compres palitas de madera, de las que usan para cocinar. Son muy efectivas. Y si quieres darles un look más imponente, las puedes pintar con laca negra. Puedes comprar de varios tamaños, para las nalgas o el pubis.

Otro consejo, es que vayan a una tienda de pisos… ahí pueden pedir una muestra de piso de uso rudo, de plástico, de unos 15 cm de ancho. Créanme que funciona muy bien.

¿Son admiradores de nuestro querido Marqués? Pídele a un barrendero que te venda una ramas de las que usan para sus escobas. Usa cinta de aislar y cuerda para hacer un mango. El efecto es bastante efectivo.

Por último, si quieren verse más sofisticados, pueden hacer su propio «flogger». Vayan a una tienda de telas y compren un pedazo de unos 70 cm de ancho por 50 de largo, aproximadamente, de vinipiel o gamuza (dependiendo de tu presupuesto). Corten pequeñas tiras, de unos 3 o 4 cm de ancho, pero sin separarlas de la pieza principal. (Imaginen que están haciendo una falda hawaiana). Tomen un pedazo de madera de unos 10 ó 15 cm (yo usé el mango de una escoba vieja) y fijen la piel rodeando el mango. Sujeten bien con grapas de uso rudo y usen cinta de aislar para darle un mejor acabado, ¡y listo!

Y por último, recuerden que esta práctica se basa en el respeto, la confianza y el consenso de los que participan y que la seguridad es responsabilidad compartida.

¡Diviértanse!

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La imaginación es un arma muy válida para alcanzar la satisfacción sexual. Estamos con nuestra pareja, empieza a comérnoslo y en vez de mirar la escena y excitarnos como ocurre en otras ocasiones, optamos por cerrar los ojos e imaginarnos con otra persona. Imaginamos mucho y variado, incluso cuando estamos viviendo una situación sexual. Lo de dejar las piernas abiertas petrificadas y los brazos amarrados al cabecero es un clásico, y lo mismo mientras estamos en semejante situación no pensamos precisamente ni en la persona que está en nuestro pilón ni en que estemos plácidamente sobre las sábanas. Nos imaginamos atadas por mil cadenas que impedirán que escapemos a esa gloriosa sesión de sexo oral que nos está haciendo esa persona que tantísimo nos pone. (¡Slurp!). Esa misma escena puede formar parte de nuestro imaginario cuando nos masturbamos. Incluso cuando estamos comprando el pan y de repente nos brota. Cada uno recreamos las situaciones que más nos excitan sin seguir ningún patrón más que el propio. Y en ese revuelo imaginativo entran hasta prácticas sexuales que, en la realidad, jamás llevaríamos a efecto.

No sé a qué se debe mi querencia por que me aten al cabecero de la cama. Me siento absolutamente desprotegida y vulnerable mientras la persona que me ata hace conmigo lo que le place, que es siempre lo que me place a mí. En ese adverbio temporal (siempre) está la magia. Me hace siempre lo que me place a mí. Pero tenemos tanta imaginación y tanta confianza que me invento lo que me da la gana. Con esa misma persona e incluso en ese mismo polvo puedo desear querer ser de repente la que parte el bacalao. Y entonces me pongo encima y marco el ritmo, la manera, la intensidad y hasta la velocidad de las embestidas que, con la práctica, me han convertido en una auténtica amazona. Recuerdo que las mujeres, cuando nos acostamos entre nosotras, también embestimos, señores.

El amor romántico, ese tan nefasto que nos convertía en princesas desvalidas a las que solo los príncipes podían salvar, establecía también que nos uniéramos de por vida. Y ha llenado, hasta límites insospechados, de candados todo lo que sea susceptible de portarlo. Milones de enamorados de todo el mundo evidencian su amor (eterno) con cerrojos. Con lo bonito que sería identificar el amor con algo más libre. Lo bueno de erigirnos en dueñas y señoras de nuestra vida y de nuestra cama es precisamente eso: ser libres para elegir.

Sí, me depilo las piernas porque me crie en un mundo en el que las mujeres no podíamos ser peludas. Es probable que gracias a que sé eso, me deje con frecuencia las pelambreras y haya descubierto que a muchos amantes les da exactamente lo mismo que, a veces, parezca un osito. He llegado a tener más prejuicios sobre mí que la mayoría de mis amantes. Una vez que ya sabemos que depilarnos completamente el pubis no reporta ningún riesgo, deberíamos pensar, cada una a solas, cómo queremos lucirnos. Y proceder. Aviso de que, sin pelos, el sexo oral es otra galaxia… Hace tiempo tuve una amiga que tenía un amante que le exigía ir completamente depilada y con las uñas sin pintar porque, según él, era imprescindible para tener el más mínimo contacto sexual. Quiero creer que ya no se acuestan juntos. En el momento en el que nos sometemos a los deseos de nuestros amantes sin considerar o hacer prevalecer los nuestros, nos convertimos en una esclava, ni siquiera en una mujer sumisa. Háganse un favor y descubran qué es ser sumisa según los criterios del sadomasoquismo.

Pero porque me aten al cabecero de la cama cuando quiero que me aten, no.

Vivimos en una sociedad que santifica a mártires. Sería bueno salir de esos parámetros que estipulan que el sufrimiento me hará mejor persona o que me concederá la paz eterna cuando ya no esté. Prefiero construir mi vida sexual con el único argumento de elegir desde el primer beso hasta la última embestida. Tener el control. Elegir. Hacer y deshacer.

Atada, solo al cabecero de la cama.

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Misha es una experta haciendo sus fantasías sexuales realidad, y en esta escena porno podemos verla en acción. Ser sumisa es uno de sus roles favoritos, algo que combina perfectamente con una gran cantidad de juguetes eróticos que lleva allá donde va. Esta jovencita es impresionante, y nos regala una actitud muy provocativa en todo momento. Misha se está preparando para una sesión muy completa de sexo, saca esos juguetitos con los que disfrutará y luego se quita el vestido que lleva puesto quedando prácticamente desnuda. Ella comienza a tocarse y a gozar de un momento ella sola.

Su chochito rosadito es el protagonista, ella comienza a meterse los dedos y luego decide jugar con sus juguetes algo que le genera mucho placer. Pero algo le falta, sentirse sumisa es su pasión y necesita a un hombre al que obedecer. Es por esto que incita a que el primero que lea una nota escrita por ella, entre a la habitación y haga con ella lo que quiera. Ella se ata a la cama con un par de esposas y unas cadenas, para seguir disfrutando sola mientras aparece su amo. Un chico que pasaba por la habitación lee el escrito, y no duda en entrar para ver lo que le espera.

Vaya sorpresa se lleva al ver a Misha masturbándose y esperando a alguien que la satisfaga. Él no lo duda y comienza a meter sus dedos en su coñito húmedo, y también logra estimularla con los juguetes que encuentra sobre la cama. Poco a poco la situación se va poniendo más caliente y este afortunado hombre comienza a azotar a su perrita y a gozar con su cuerpo, tanto así que no aguanta más y decide meterle la polla por la boca y luego follársela hasta más no poder.

Conjuros y rituales de amor: cómo atar a tu pareja o encontrar una

Los conjuros de amor y rituales de enlace son algunos de los más demandados por aquellos que creen en el esoterismo y piden una solución para que su amado o amada siga queriéndolo y esté a su lado. También es una ayuda mística para lograr que la persona que deseas se fije en ti y te dé una oportunidad para salir con ella y que os conozcáis.

Si quieres encontrar pareja, lo que debes hacer antes de la medianoche es encender 2 velas rojas, escribir en un papel tu nombre y el de la persona a la que quieres atraer. Pon en una olla con agua el papel junto a 3 partes de milenrama, 3 de lavanda, 3 de verbena, 12 pétalos de rosa y una parte de jengibre. Déjalo hasta que hierva, cuela la infusión, deja que se enfríe y con esta poción rocía el dormitorio.

En cambio, si ya tienes pareja y lo que deseas es mantenerla para siempre debes saltar una hogueras mientras arrojas una trenza de flores o cintas de colores. Si la persona amada la recoge antes de que llegue al fuego, se alcanzará la felicidad y buena fortuna para ambos.

Los expertos siempre recomiendan que la mejor manera de retener a tu pareja es mantener vivo el fuego del amor en la pareja. Si existen problemas en la pareja con las relaciones sexuales, la mejor vía para arreglar los problemas es hablar en pareja y mejorar en la cama las diferencias o la pasividad que uno puede sentir hacia el otro. Los amantes deben encontrar el equilibrio y conseguir que la persona amada se sienta a gusto a su lado.

En cuanto a lograr que alguien que deseas sea tu pareja, lo mejor es dar un primer paso para que te conozca en persona y ofrecerle lo mejor de ti para que algún día te dé esa oportunidad de estar a su lado. Busca sus gustos, hazle un gran regalo o ten un bonito y amable detalle con él o con ella.

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins. ¡Sexo rudo¡ Amarra a tu pareja para que delire de placer / Cortesía: Giphy

Notitarde.- Convierte en todo un Christian Grey y aprende el arte de los amarres sexuales (Bondage) para que delire de placer, con un toque de sexo rudo.

Asimismo, el sexo rudo no quiere decir que vayas a lastimarte o que sea una experiencia dolorosa.

El intentar practicarlo no tiene porqué ser raro o rayar en la agresividad, así lo reseñó Eme de Mujer.

Pedirle a tu pareja que sea más rudo contigo no es fácil, pero tampoco imposible. De hecho, para que la experiencia sea más placentera, hay que llevarlo a cabo paso por paso.

Cortesía: Giphy

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Pasos para subirle el nivel al sexo

  • “Bondage”: Dile que quieres que te amarre a la cama y te dé un par de nalgadas.

Los límites son importantes y, si no los han establecido correctamente, ni siquiera intenten elevar los niveles de rudeza durante el sexo.

Cortesía: Giphy

  • Piensa y preparate: Si vas a pedirle a tu pareja que te ate a la cama, ¿con qué lo hará exactamente? Si no estás preparada para una sesión de “bondage”, ni siquiera se la pidas.

Por consiguiente, debes planear con tiempo y no perder minutos preciados de placer que bien podrías estar aprovechando.

Cortesía: Giphy

  • Cómo empezar: Están entre las más populares el halar el cabello, amarrarte a la cama, vendar tus ojos y dar nalgadas.

Todas estas opciones son excitantes, pero hay más; desde algo sutil estilo “50 sombras de grey”, hasta lo que encontrarás en los videos para adultos.

Cortesía: Giphy

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  • Detenlo si es necesario: Si empezaron y en algún momento, algo te dolió o te sientes incómoda, es necesario detenerse.

No te sientas comprometida porque fue tu idea, el sexo rudo no es para todos. Por esto mismo te recomendamos intentarlo con alguien que respete tus límites y vea, tanto por su placer, como por el tuyo.

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  • Pide más: Tu pareja empezará a darte nalgadas débiles y suaves por miedo a lastimarte, pero si estás segura de que puedes soportar más, no dudes en pedírselo.

Recuerda, la comunicación es clave para disfrutar del encuentro íntimo.

Cortesía: Giphy Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.

Guía ilustrada para un Kamasutra con esposas – Posturas sexuales

Hacer el amor atados es una fantasía sexual universal. Esposas, ataduras de lujosa seda, metal, cuero, plástico e incluso látex, son la primera toma de contacto –digámoslo de forma genérica– con el bondage o con el BDSM, que se han colado en nuestras alcobas gracias a las sombras de Grey, y otras tantas obras que cambiaron el mundo erótico. Y es que el sexo es experimentación: un universo de placeres cambiantes en el que nuestros cuerpos adoptan las poses que los deseos guían y, a veces, nuestra moral veta. Pero como sabemos que entiendes la dominación y sumisión como un juego sexual, y te encanta practicar posturas sexuales, te traemos tres ilustraciones para que descubras 5 formas de atarte al placer de un Kamasutra bondage.

Kamasutra ilustrado: esposas y bondage

¿¡Tres ilustraciones para cinco posturas!? Sí, no leíste mal. La idea es que, cuando jugamos con esposas, lo normal es que las posiciones de los cuerpos sean distintas en función del sexo. Además, otra cuestión a tener en cuenta es el mobiliario disponible y el entorno, en general.

  1. Clásico vainilla

Esta es la típica postura que imaginas cuando comienzas a ver las esposas, cintas u otras ataduras como una posibilidad de juego erótico. Las dos muñecas se atan con un par de esposas que inmovilizan por detrás del cabecero de la cama, el respaldo de una silla o la balaustrada y pasamanos de una escalera.

Postura sexual 1: Clásico vainilla.

Esta postura es magnífica para realizar un cunnilingus o una felación, donde el número de orgasmos de la mujer sumisa quedaría a voluntad de su pareja, o el momento de la eyaculación a merced de la improvisada (o no tan improvisada) dominatrix.

  1. Tantra anal

Puede que no tengas manera de fijar las esposas tras el cabecero, todas tus sillas sean de respaldo plano y, directamente, no haya escaleras en tu casa, que permitan jugar con la balaustrada. Pues bien, no desistas, solo hay que usar dos esposas, una para cada muñeca y otra para los tobillos, y reclinarse sobre un lateral.

Indulge me

Esta postura nos gusta especialmente para practicar lo que comúnmente se llama anal tántrico. La idea es comenzar con un masaje anal exploratorio muy lubricado, para pasar a una penetración poco profunda, a ser posible poco más allá del glande, y con una velocidad muy baja. De esta manera, las sensaciones para el hombre serán muy intensas, pero controlables. Al tiempo, puede pasar un brazo sobre el costado de su pareja y masajear senos y clítoris, lentamente, acompasando la excitación. Y si la practicáis después de un masaje aceitoso, la relajación hará que el sexo anal sea aún más placentero.

Posturas sexuales 2 y 3: Tantra anal y El regalo de San Valentín.

  1. El regalo de San Valentín

Ahora bien, si queréis atar a vuestro chico, y firmar vuestro encuentro erótico con besos y abrazos (XOXO), te proponemos que le regales un masaje de próstata y masturbación simultánea del pene. El orgasmo será glorioso.

Pero si él no quisiera, entonces siempre podéis vendarle los ojos y practicar edging, con uno de esos placenteramente tortuosos juegos sexuales de negación del orgasmo.

  1. La cabalgata de la Valquiria

¿Sabías que la RAE da como segundo significado de cabalgata “Acción de cabalgar, especialmente muchas personas juntas”? Muchas lectoras del blog nos piden un Kamasutra para practicar en tríos u orgías. Pues bien, esta postura sexual la recomendamos para disfrutarla en un ménage à trois (siempre y cuando tengas total confianza con tus amantes).

En un trío chica-chico-chico, donde la mujer es inmovilizada con esposas, hay muchas posibilidades eróticas. Pero nos vamos a quedar con una muy sensual, en la que uno de los participantes desliza sus lubricados dedos sobre el monte de Venus y la vulva, mientras ella provee una felación al tercero… Todo intensidad, pero ¡no olvidéis el condón!

Posturas sexuales 4 y 5: La cabalgata de la Valquiria y Ulises y los cantos de sirenas.

  1. Ulises y los cantos de sirenas

Si el rol de sumiso recayera en el hombre, podéis reproducir la historia del héroe de la mitología griega atándolo a una columna, para desarrollar todo tipo de fantasías perversamente deliciosas. Aunque, en esta ocasión, volvemos a la cama para proponerte la misma situación anterior, pero cambiando los géneros de los participantes en ese trío. De manera que, ahora una mujer masturbaría y deslizaría sus dedos sobre perineo, testículos y pene, mientras la otra ofrecería su sexo, directamente sobre los labios de un Ulises ofrecido a sus sirenas. ¿No te parece sensual?

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¿Nos gusta usar esposas durante el sexo? Por Nayara Malnero

La última ocasión en la que estuve en Barcelona me pasé por las oficinas de la marca de productos eróticos Bijoux Indiscrets. Lo recordaréis porque subí fotos con complementos de su nueva línea MAZE y aproveché para lanzar una sexpregunta con la que concluí que nos gusta usar esposas durante el sexo.

Te cuento un poco más: os pregunté si habíais utilizado alguna vez esposas u otro tipo de ataduras en vuestros encuentros sexuales y respondisteis muchísimas personas, curiosamente más mujeres que hombres. Igualmente las respuestas fueron muy parecidas: la gran mayoría de la gente las ha probado o estaría dispuesto a probarlas, sean hombres o mujeres.

He preparado un vídeo sobre este tema en el que os cuento vuestras opiniones y os doy algunos consejos de cómo atar o ser atados, y jugar a la dominación-sumisión en distintos niveles. Te animo a verlo ahora, compartir tus experiencias si te apetece, dar “me gusta” y compartir con esa persona con la que te gustaría usar unas esposas…¡a ver si hay suerte!

Os cuento: solamente el 20% de la gente dice “No” a utilizar esposas o ataduras. Algunos mencionáis que os da mucho agobio el hecho de no tener el control o de sentirse apresado. Nadie a hablado de sentirse incómodo con el rol de dominante, curiosamente…jejeje

El resto disfruta de ser privado de movimientos, de ser dominado por el otro o de dejar a su pareja a su merced. La verdad es que cuando nuestro cuerpo reacciona con un estado de pseudo-alerta todo se siente diferente. Si a esto le añades un antifaz que, privando de la vista, estimule el resto de los sentidos…¡Explosión!

Mis recomendaciones en el vídeo son empezar poco a poco. Primero podemos probar con pañuelos u otras ataduras fáciles de quitar, eso nos dará seguridad y un juego más fluido. Después podemos pasar a las esposas furry que son esposas acolchadas y divertidas por sus colores y estampados.

Tengo las esposas furry en mi tienda online y las recomiendo para evitar irritaciones o la posibilidad de hacerse daño en las muñecas. Para los más atrevidos quedaría el último paso que son las esposas metálicas que, por supuesto, también tengo en la web con un descuentito para todos.

Las esposas metálicas son las más rígidas y la sensación es más fuerte, pero el juego, recordad, depende de lo que cada uno decida. Qué ¿te atreves tu también?

Qué es el bondage, la práctica sexual de moda

Mientras las cuerdas, esposas y antifaces parecieran empezar a colarse por la intimidad de parejas animadas por la última entrega de la saga erótica Cincuenta sombras de Grey (cuya segunda entrega se llama Cincuenta sombras liberadas), palabras como sadomasoquismo y bondage se hacen visibles en formatos “ratoneros” o “fantasías eróticas”. Pero no son lo mismo.

Más allá de la pretensión del film y sus personajes (la ingenua Anastasia Steele encarnada por Dakota Johnson, y el recio y dominante multimillonario Christian Grey, interpretado por Jamie Dornan) el “bichito” erótico volvió a picar fuerte a hombres y mujeres seducidos por la idea del bondage, para dar rienda suelta a la fantasía.

Pero, ¿a qué hace referencia esa palabra? Según precisa el licenciado Germán Gregorio Morassutti, psicólogo y sexólogo, “el bondage es una práctica sexual en la cual se utilizan ataduras, pero cuyo objetivo específico no es generar dolor en la otra persona. Se trata de dominación de un sujeto (más activo) sobre otro que desea ser dominado (más pasivo) en esa práctica, como parte de una fantasía”.

Vale decir entonces que la práctica del bondage consistiría en atar a la otra persona total o parcialmente por medio de cuerdas, esposas, lazos, corbatas, cintas o cualquier otro elemento que pudiera inmovilizarla físicamente.

Los límites con el sadomasoquismo se encontrarían en el dolor. Y es que el bondage, dicen, no es utilizado como fuente de placer.

“El beneficio de esta práctica es que, por ejemplo, para el sujeto que realiza el rol activo se trata de dominación dentro del acto sexual, mientras que para la persona que ocupa el rol de sumisa, la idea es concentrarse en las sensaciones que van apareciendo”, explica el profesional.

Como en toda práctica, existen reglas específicas que tienen que ver con la autorización del otro, el momento, y el lugar en donde hacerlo, para que ambos integrantes de la pareja se sientan cómodos.

“Es evidente que la película liberó fantasías que seguramente existieron toda la vida, sólo que genera más licencias para explicitarlas”, argumenta el profesional.

Maite (25 años, promotora y estudiante de derecho) experimentó con el bondage. “Tuve una pareja momentánea que me inició en esta práctica a la segunda noche de conocernos. Si bien no cruzaba límites y no caía en lo sadomasoquista, ya que yo lo puse como límite, no había otra manera de que él llegara al orgasmo si no era siempre de esa esa forma. Si bien al principio me pareció excitante, quería probar otras prácticas quizá más convencionales para sumarlas al juego erótico. Eso no le gustó, así que decidí cortar la relación porque dejó de ser algo que deseara”.

Los límites de la fantasía

La fantasía de todo ser humano es diferente para cada quien y en una pareja debe darse como juegos y prácticas, que parten desde lo lúdico de la sexualidad respecto a lo erótico como un intercambio consentido entre dos personas. Un juego vinculado a algo íntimo entre ambos miembros, que se alimenta experimentando y descubriendo diversas sensaciones.

¿Qué sucede cuando el placer y clímax puede darse sólo si se hace una determinada práctica sexual, fuera de la cual, no son posibles? Allí puede aparecer lo que se denomina como ‘parafilia’, en cuyo caso la persona no llega al placer u orgasmo de otra manera que no sea desde esa única práctica sexual, es decir, en este caso, siendo atado.

“Es como si el sujeto se encontrara preso de su práctica sexual, como si se tratara de una adicción y no pudiera salir de ella, perdiendo el disfrute y prolongación de la sexualidad”, explica el sexólogo.

Es importante además internalizar que si bien el placer en el bondage se encuentra en la dominación de una persona y en la entrega de la otra (en donde la persona atada se encuentra a plena disposición de su pareja, al menos en ese momento en el que se está practicando) se basa también en el consenso con la pareja a la hora de realizar esta práctica sexual. Además de un elevado grado de confianza y respeto mutuo.

“Con mi novia fuimos muy claros cuando sumamos el bondage”, contó Diego de 35 años (odontólogo). “La comunicación, el decirnos en el momento si algo nos resultaba cómodo, excitante o todo lo contrario, generó una confianza mutua enorme, que no sólo sumó a nuestra sexualidad, sino también a nuestra relación”.

Qué ofrecen en las tiendas eróticas

Desde Sex Shop Mendoza (www.SexShopMendoza.com) su dueña, Karina Oehler contó su experiencia respecto al consumo de los mendocinos, en cuanto a diversas alternativas para esta práctica.

“A las mujeres les gusta mucho sorprender a los hombres, y a ellos el ser sorprendidos. Está muy en boga que compren esposas. Vienen para muñecas y para piernas, y otro tipo que se cuelga en la puerta y sujeta a la persona con los brazos hacia arriba. También está el cepo, un palo que en cada extremo tiene dos esposas, y que también puede colocarse en la nuca. Se suman fustas de todo tipo, y hasta con forma de corazón. El antifaz ciego, el abierto y el calado son también muy requeridos”, detalló Oehler.

Por otro lado, se sabe que los fenómenos fílmicos como Cincuenta sombras de Grey incentivan (en este caso a la mujer) para liberar sus fantasías y destrabar sus prejuicios “ya que si bien en un principio era el varón el que buscaba el sex shop y era el mayor consumidor, hoy ellas notan que pueden sorprenderse y sorprenderlos a ellos con algo diferente, más allá del físico. Se trata de fantasía y actitud”, opinó la dueña del lugar.

Las opciones no se agotan en las ataduras. “Hay lencería en cuero como bombachas con esposas incluidas para amarrar por detrás, el corpiño abierto de cuero, y las máscaras. Para el varón también se piden chalecos, gorra, etc, ya que la textura del cuero tiene mucho que ver en estos jugos eróticos”, detalló Karina.

Aceites (que se parecen a las velas, pero que no queman la piel) se suman a las ofertas de consumo, así también como juguetes de la mayor diversidad y textura.

“No toda la oferta es de penetración, sino que también hay opciones de uso externo tanto para el varón como para la mujer. Por ejemplo las balas vibradoras, que no son para penetrar, pero sí estimulan muy bien a ambos sexos. Hay para todos los gustos, desde lo más económico a premium”, detalló.

Las esposas y lazos tienen un valor promedio de $ 270, mientras que las fustas parten desde los $350. Un universo de opciones impensadas para el placer.

‘Bondage’ para principiantes

Romantic Bondage

Ishai Bravo fue mi amo, mi primer amo y puede que el único, o no.

Tanto él como Martina, nos ofrecieron una muestra de lo que ellos denominan ‘Romantic Bondage’ en las pasadas Jornadas de Actualización en Sexología, organizadas por el Instituto Andaluz de Psicología y Sexología, capitaneado por el Doctor Paco Cabello.

Y esta zona de confort desató mi desconocido deseo por ser atada. Le aseguro que muchos de mis colegas me identificaban más con el rol de dominación, según me confesaron posteriormente.

Según sus creadores, el ‘Romantic Bondage’ habla de enriquecimiento erótico, facilitando nuevas herramientas para jugar, comunicarse y beneficia las relaciones sexuales. Amplía el abanico de posibilidades eróticas, con juegos y prácticas alternativas adaptadas a las relaciones ‘vainilla’. Asimismo, visibiliza la diversidad sexual ydesestigmatiza prácticas que se alejan de lo convencional desde la información y el conocimiento.

«Los juegos con restricciones, como son las cuerdas, por ejemplo, pueden ayudar a dejarse llevar, abandonarse a las sensaciones y a mejorar la confianza en pareja», asegura Martina. Y sobre todo es una invitación a desarrollar nuestro lado más juguetón.

Su nombre viene de un subgénero literario que aúna novela romántica con prácticas sexuales alternativas. Siendo un conjunto de recursos y técnicas extraídas del BDSMK para aplicar en relaciones ‘vainilla’.

En conversaciones posteriores con mi atador, me dejé empapar por los conocimientos de mi amo. Me sorprendió que no se considerase ‘kinky’ siendo practicante del ‘Romantic bondage’, y sí ‘vainilla’. La intencionalidad marca la frontera más que la práctica en sí, dice Ishai. «Si ato para provocar dolor es sadomasoquismo, si lo hago para dominar es dominación y si fuera para inmovilizar lo llamaría ‘bondage’. En todas ato, pero la intencionalidad es muy diferente», me explica.

El cerebro da el matiz, no las cuerdas. La cuerda le ayuda a conectar con la persona siendo intimidad, cuidado y un baile romántico. Al desatar le apetece abrazar, besar, no es penetrar lo que se pasa por su cabeza, asegura. Y no hay necesariamente impulso sexual.

Me confesaba que, en la intimidad y desnudos, sí puede aparecer ese ingrediente sexual, incluso genital. Sin embargo, atando en público solo disfruta de la conexión, no hay erecciones, es como cuando disfrutas al abrazar. Un juego sexual no genital.

Mi amo asegura que el ‘bondage’ es para algunos un juego sexual y para otros una forma de vida, existiendo muy diversas corrientes y formas de vivirlo. Él, sin ser experto en ‘shibari’ o ‘bondage’ japonés, lo siente como un verdadero arte. Además, cada persona que ata le da un ‘feeling’ diferente y ello condiciona cómo ata o si decide no atar, asegura Ishai.

Con su pareja de cuerdas es pasional, usa las cuerdas como si fuesen de acero recubiertas de seda, las nota como una extensión de su cuerpo que utiliza para acariciar, vestir, abrazar, transmitir y comunicar.

Un placer ser dominada, a lo ‘vainilla’, por un amo que respeta tanto lo que acarician sus cuerdas.

Seguro, Sensato y Consensuado

Estas son las reglas básicas del juego, basándose siempre en el respeto, aunque habría pequeñas normas de seguridad adicionales. Tener una linterna y unas tijeras de punta roma por ejemplo, sería fundamental si se fuese la luz o hubiera que desatar urgentemente a la persona atada. Además, no todo el mundo debería practicar ‘bondage’. Hay que aprender a hacerlo previamente de manera correcta para no correr riegos. Los atadores saben lo que hacen, no consiste en hacer nudos marineros y experimentar con su pareja. Podría ser extremadamente peligroso.

…Y entonces me quité el pañuelo y vi un amo tierno y amable, vestido, sin cueros, una sala iluminada, nada era oscuro salvo mi imaginación. Eso sí, había una mujer en el suelo, atada y rodeada por velas. Esa quería ser yo, en mi espejismo. Pidieron una voluntaria para mostrar cómo se ataba, todo muy aséptico, vestidos, sin implicación ni intencionalidad sexual, un tutorial de ‘bondage’ básico y ‘avainillado’. Perfecto. Nadie podrá arrebatarme la experiencia, pensé. Fue entonces cuando grité desgarrada ¡Yoooo! Y mi amo, me ató.

Sexo ‘vainilla’ con ataduras, pero no de las que te hacen esclavo, sino de las que te dan alas para disfrutar.

*Ana Sierra es psicóloga y sexóloga https://about.me/AnaSierra

Tábano: amor, sexo y cuerdas

Por Óscar Reyes

@18versatil

Ante el amplió catalogó cultu­ral que tiene la Ciudad de Méxi­co para ofrecer en el ámbito de entretenimiento; aquellos que buscan apartar sus mentes de los problemas diarios y que an­sían acudir a un espectáculo les presentamos una propues­ta intrigante.

Teatro y amor, experimenta­ción y pasión son expresiones que engloba el performance Tá­bano, última producción del co­lectivo “Domingos de Rehab”.

La puesta en escena se de­sarrolla dentro de un escena­rio industrial abandonado. El equipo de producción se en­carga, en todo momento, que los espectadores sean parte de la experiencia, porque no solo se observa, se siente.

En medio de cuatro paredes se encuentran dos personajes, ambos silentes la mayor par­te del tiempo. La iluminación también es parte del juego, ya que hay un constante cambio de luces de rojo a azul y de azul a la realidad.

Los espectadores miran a una pareja enamorada prac­ticando Shibari, un ritual ja­ponés del que pocos saben de qué trata, pero que consiste en hacer ataduras para estimularsexualmente diferentes pun­tos en el cuerpo de la pareja.

Un método para el amor

El director y guionista Pablo Fuentes asegura a Diario de México que el show es:

“cru­do y honesto; desenmascara un ambiente rodeado de feti­ches que invitan a probar nue­vas formas de amar a tu pareja y de comunicarte con ella, las cuerdas los acerca más”.

Y sí, al final de todo, el tema principal es el amor, con un alto nivel sexual, en el que se resalta la sexualidad fe­menina, ya que como señala Raquel Baños, creadora del concepto, la representación también abre una ventana a liberar los deseos femeninos, que han sido reprimidos en muchas ocasiones.

No puedo garantizar que cuando salgas de esa bodega, ubicada en Doctor Carmona y Valle, estarás dispuesto a prac­ticar el Shibari, pero saldrás con una mentalidad más dispuesta a buscar más formas de expre­sar el amor por tu pareja.

Para los tímidos que bus­quen experimentar con su no­via o novio hay un experto en el tema, que incluso pone en práctica los amarres en las per­sonas que estén interesadas; también hay venta de libros y un cuarto oscuro en el que pue­des comenzar a calentar moto­res. El lugar se encuentra muy cerca del Jardín Pushkin; para mayor información consulta la página www.tabano.mx.

Una publicación compartida por Domingos de Rehab (@domingosderehab) el 13 de Jul de 2018 a las 12:30 PDT

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