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Atun de lata embarazo

Durante el embarazo es normal que te preocupes sobre lo que puedes consumir y lo que no ya que algunos alimentos pueden ser perjudiciales para el desarrollo y crecimiento del feto o causar infecciones que pueden llegar a ser muy graves como la listeriosis o la toxoplasmosis.

El pescado es una estupenda fuente de proteínas, ácidos grasos omega-3 y otras sustancias nutritivas fundamentales para la salud, pero durante el embarazo, la exposición de ciertos pescados de tamaño considerable al mercurio puede ser perjudicial para la salud del feto.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) explica que los peces grandes – atún rojo, tiburón, lucio y pez espada, especialmente-, situados en lo alto de la cadena trófica, son los más propensos a acumular metales pesados en sus tejidos grasos que luego pasan a ser ingeridos por las personas. El consumo elevado de mercurio puede provocar alteraciones en el desarrollo neuronal del feto y en los bebés por eso AESAN recomienda a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia que no lo coman. Además, el propio Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ha sido quien este mismo año en noviembre de 2019 ha subido de tres a diez años la edad a la que los niños pueden comenzar a tomar pescados grandes por el alto contenido que estos pueden tener de mercurio, y edad a la que se considera que el organismo del niño es capaz de asimilarlo sin problemas.

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¿Puede una embarazada comer sushi?

El sushi es un pescado crudo que puede causar una infección conocida como anisakis que, si bien no es grave para el feto, puede hacer peligrar el embarazo si la madre se enferma. Por eso, se recomienda no comer sushi ni otros pescados crudos durante la gestación a no ser que hayan sido previamente congelados adecuadamente.

En cuanto al atún enlatado, la cuestión cambia puesto que el que se utiliza en conservas es el atún blanco (o bonito del norte), más pequeño y por tanto menos propenso a tener altas concentraciones de mercurio. Lo mismo ocurre con el atún claro, también muy usado en conservas, y menos propenso a la acumulación del metal por su tamaño. Así, mientras que el atún rojo y otros pescados azules de gran tamaño deben ser retirados de la dieta de la embarazada, las latas de atún sí que pueden seguir consumiéndose aunque de forma muy moderada (dos latas pequeñas a la semana) y siempre que en la etiqueta se especifique que es atún blanco, bonito del norte o atún claro.

El pescado azul es una fuente de ácidos grasos omega-3, contiene vitaminas A y D y proteínas de alto valor biológico, así que su consumo es primordial durante el embarazo. La AESAN recomiendo a las mujeres que están esperando un bebé o a las que están en periodo de lactancia que el atún sea sustituido en su dieta por otros pescados azules de menor tamaño como las sardinas, anchoas, boquerones o jurel. Asimismo, las nueces pueden ser un buen sustituto por su alto contenido en omega 3, al igual que la pechuga de pollo y el huevo, que contienen muchas proteínas esenciales para el organismo.

Aunque el atún en lata o bonito se puede seguir consumiendo, de vez en cuando, durante el embarazo, las conservas en general tampoco son muy recomendables por su alto contenido en sal, uno de los principales aditivos conservantes.

Propiedades del atún en conserva

A pesar de que el atún en lata tenga que consumirse de manera moderada, tiene muchos beneficios que no se pueden obviar.

-Mejora la circulación de la sangre y el equilibrio de los fluidos corporales.

-La combinación de ácidos grasos instaurados omega · son conocidos como protectores del corazón, al reforzar significativamente la circulación previene enfermedades cardíacas.

-Es una carne rica en potasio, mineral que hace que la presión arterial se reduzca. Esto hace que se desarrollen un menor número de accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos y malestares que puedan estar relacionados con la obstrucción en las arterias.

Como conclusión, es una buena fuente de proteínas, ácidos grasos y ácidos omega 3 que son imprescindibles para la salud nutritiva y consumido de manera moderada harán que tu bebé se desarrolle fuerte y sano durante los 9 meses de gestación.

¿Qué han dicho las conserveras de esto?

La Asociación de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco)emitió una nota de prensa donde aclaran:

-La recomendación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se refiere que hay que tener cuidado con el atún rojo de especie grande, no hace referencia a las conservas de atún.
-AESAN señaló que la problemática viene de los productos procedentes del Mediterráneo y son consumidos en fresco, congelado o fileteado, no hace mención a la preparación de conservas.

-Las prohibiciones de consumir estos productos son en grupos de población muy específicos.

-El mismo informe que vislumbra esta problemática habla también de la importancia en la dieta del consumo del pescado, especialmente el pescado azul ya que tienen un papel importante en el desarrollo del feto y del sistema nervioso de los niños.

-El atún en conserva en sus distintas presentaciones (Atún, Atún Claro y Bonito del Norte o Atún blanco) se elaboran con pescados de precedencia del Océano Pacífico, Índico y Atlántico, zonas totalmente alejadas de la problemática

¿Qué ha dicho Greenpeace?

Greenpeace se ha pronunciado sobre este tema ya que ha encontrado una serie de irregularidades en las latas:

-Hay en latas que prestan especies diferentes, esto está prohibido en la Unión Europea. Hasta pueden llegar a mezclar especies de atún grande y atún pequeño en la misma lata.

-En latas de un mismo producto se pueden encontrar especies diferentes, algunas latas hasta contenían especies diferentes a las que ponía en la etiqueta.

-De las marcas más conocidas de atún en España revelaron que se usan dos especies en la misma lata de forma habitual, atún rabil y atún patudo.

-Además indica que la sobrepesca o técnicas de pesca insostenibles son aspectos importantes en la industria de la conserva de atún.

Por: Madelyn Fernstrom

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El pescado es uno de los alimentos naturales más saludables, ¿no? Aunque el pescado es considerado a menudo como la proteína perfecta que contiene muchas grasas saludables para el corazón, la creciente presencia de mercurio en algunas especies hace que muchos limiten o incluso eviten el consumo de todo tipo de pescado.

¿Tendríamos que estar preocupados? ¿Deberían evitar comer pescado las mujeres embarazadas y los niños, que son los grupos de mayor riesgo de complicación por la ingestión de mercurio?

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Un nuevo artículo de la revista Consumer Reports ha querido aclarar el asunto para facilitar a los consumidores la decisión del tipo de pescado y la cantidad que se debe ingerir. Lo que parece claro es que todos debemos evitar comer pescado fresco que contenga alto nivel de mercurio, como son los casos del tiburón, el pez espada, macarela, rey o blanquillo y sobre todo los que contienen aún más mercurio, entre los que se incluyen, el mero, corvina, marlín y atún.

El debate de salud se concentra ahora en la seguridad del atún enlatado. Se sabe que la albacora o atún blanco contiene altos niveles de mercurio y debe consumirse en cantidades limitadas. Sin embargo, el atún “ligero” enlatado, que contiene menos mercurio, sigue contando con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA por las siglas en ingles) en cantidades limitadas para las mujeres embarazadas. Consumer Reports cuestiona esa decisión y recomienda evitar el consumo de atún a las que pertenecen a ese grupo.

Recientemente, en un anuncio conjunto, la FDA y la EPA recomendaron el consumo de 2 a 3 raciones semanales (unas 12 onzas en total) de pescado bajo en mercurio a las mujeres embarazadas, incluyendo el atún “ligero” enlatado. La evidencia generalizada de que el pescado contiene proteína magra, es bajo en grasas saturadas y naturalmente rico en grasas omega 3, y los mariscos en vitamina D y selenio, sugirió al panel de revisión de la FDA / EPA que los beneficios para la salud de comer pescado superan los potenciales efectos dañinos del mercurio.

La FDA y Consumer Reports coinciden en que el pescado bajo en mercurio, como son los casos del salmón, camarones, colín, tilapia, bagre y bacalao son una opción saludable.

El mercurio es bien conocido por tener efectos tóxicos en el sistema nervioso, y en algunos peces los niveles han aumentado casi en un 30 por ciento en las últimas dos décadas. Mientras existen estrictas recomendaciones para el límite «seguro» de niveles de mercurio en la sangre, algunos expertos creen que estos niveles están demasiado altos como para mantener la salud por mucho tiempo y deben reducirse.
¿Qué cantidad de mercurio podemos consumir sin arriesgar la salud?

Depende del peso corporal del consumidor. Mientras más peso corporal, mayor tolerancia. Es por eso que los niños tienen mayor riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el mercurio. Además, las mujeres embarazadas corren un riesgo particular debido al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso en el feto.

Al igual que sucede con todos los otros alimentos naturales, la clave está en la moderación. Para los consumidores es esencial estar consciente de los cambios en la oferta mundial de pescado, para poder tomar decisiones inteligentes y saludables. Especialmente en los casos de las mujeres embarazadas y los niños, la elección de pescado bajo en mercurio en cantidades moderadas puede ser un punto a favor de la salud. Pero haga su tarea, ya sea en la casa o en un restaurante, elija un pescado bajo en mercurio. Existen muchas opciones de pescados y mariscos bajos en mercurio por lo que no será una tarea complicada.

¿Qué sucede con las grasas omega-3 en forma de píldora? Ellas sólo reemplazan un componente saludable del pescado y no constituyen un intercambio equivalente del alimento.

En términos generales, el atún rojo no es el pescado más indicado para los niños por su contenido en metil-mercurio (la forma orgánica del mercurio y mucho más tóxico). Cuantos más años vive un pez, más tiempo tiene para acumular en su organismo mercurio. También depende de los mares que habite: el Mediterráneo tiene una concentración de metales pesados superior al Cantábrico. Un atún rojo puede llegar a alcanzar 15-20 años y pesar 200-300 kg, mientras que un bonito del norte, en especial del Cantábrico, vive entre 3 y 5 años y su peso no supera los 15 kg, por lo que su contenido de mercurio es bastante menor.
El metil-mercurio tiene una elevada toxicidad, atraviesa la barrera hemato-encefálica (es decir, llega al cerebro) y la placenta, por lo que puede provocar alteraciones en los fetos y niños de edad inferior a tres años. Por ello se recomienda evitar el consumo de atún rojo, entre otros pescados, a mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, a los niños pequeños y los ancianos. Para los niños de entre 3 y 12 años se recomienda que consuman media ración (50 g.) una vez por semana como máximo y ninguno de los otros pescados con alto contenido en metil-mercurio (pez espada, tiburón o lucio) durante la misma semana.
En lo que respecta a las conservas de atún, habitualmente se utilizan pescados pequeños, por lo que lo dicho anteriormente respecto del atún rojo no se aplica a las conservas, lo que no quiere decir que no contengan nada de mercurio, sino que los niveles son menores.
Por otra parte, el consumo de pescado, y en este caso de pescado azul, es altamente recomendable por incluir en su composición ácidos grasos omega 3, selenio, vitaminas A, D, E, B6 y B12 y proteínas de alta calidad. Todo ello hace que deba formar parte de una dieta saludable. Salmón, caballa, sardina, boquerón, jurel, salmonete o trucha son opciones a incluir de manera habitual en la dieta de niños y adultos.
Cuando las embarazadas y los niños menores de tres años consuman conservas de pescado serán de caballa, sardinas o anchoas. El resto de la población hará un uso limitado (que no es lo mismo que suprimirlo) de las conservas de atún y lo tendrá presente a la hora de tomar la misma semana otros pescados con alto contenido en mercurio.

El embarazo es una etapa muy delicada en la que es muy importante vigilar lo que comes. Hay alimentos recomendados en el embarazo y son positivos para el desarrollo y la gestación de tu bebé, pero hay otros que pueden ser perjudiciales para ambos. Una de las mayores dudas surge en torno al consumo de ciertos pescados ¿puedo comer atún en el embarazo? La respuesta es sí y no.

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¿Es bueno comer atún de lata en el embarazo?

El problema en torno a los pescados azules es su alta concentración en mercurio. De hecho, son uno de los alimentos prohibidos durante el embarazo. Sin embargo, con los productos enlatados la cosa cambia, puesto que el que se utiliza en conservas es el atún blanco o bonito del norte, más pequeño y, por tanto, menos propenso a tener altas concentraciones de mercurio. Lo mismo ocurre con el atún claro, también muy usado en conservas, y menos propenso a la acumulación del metal por su tamaño.

Por lo tanto, el atún en conserva durante el embarazo sí que se puede consumir aunque de forma muy moderada por su alto contenido en sal, unas dos latas pequeñas a la semana, y siempre que en la etiqueta se especifique que es atún blanco, bonito del norte o atún claro.

Otra duda que puede surgirte es si se puede comer caballa en lata de conserva durante el embarazo, lee el artículo y conoce la respuesta.

¿Es malo comer atún rojo en el embarazo?

El pescado azul es esencial en la dieta de la embarazada, pero algunos tipos, como el atún rojo, pueden ser muy perjudiciales para el bebé. Los pescados cuyo consumo deben evitar las embarazadas son

  • El atún rojo.
  • El tiburón.
  • El pez espada.

El alto contenido en mercurio en estos pescados y la consiguiente toxicidad que representa este tipo de metal para el organismo, puede alterar el desarrollo neuronal del feto y de niños de corta edad, por lo tanto, forman parte de los alimentos prohibidos en el embarazo.

Cómo afecta el mercurio a la salud

Los efectos del mercurio en las personas producen un daño al sistema nervioso central, así como problemas de visión y pérdida de la audición. Por estos motivos, se recomienda a los grupos de riesgo como las embarazadas y los niños.

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Algunos profesionales incluso aconsejan al resto de la población que no se encuentran en grupo de riesgo, no ingerir más de 140 gramos de atún a la semana para evitar niveles elevados de mercurio.

Si te preguntas si cuándo es recomendable tomar sushi en el embarazo, debes leer con atención y conocer todos los detalles.

Beneficios de comer atún en el embarazo

Hay muchas formas de consumir atún durante el periodo de gestación. Si respetamos las cantidades y escogemos el tipo de atún más saludable podremos obtener todos sus beneficios.

  1. Atún fresco en el embarazo: si es atún blanco o bonito si puedes consumirlo.
  2. Atún congelado en el embarazo: la congelación no hace que la cantidad del mercurio presente en el pescado desaparezca, así que no deberías consumir atún rojo aunque sea congelado.
  3. Atún cocido en el embarazo: estamos ante el mismo caso. El problema es la presencia del mercurio la que pone en peligro al desarrollo del feto. Estas cantidades no desaparecen tampoco si cocemos el atún.

No obstante, decir que el atún en el embarazo es malo no es del todo cierto. Hay ciertos beneficios del atún en el embarazo que no podemos obviar. El atún enlatado es una fuente de proteínas, ácidos grasos y omega 3 imprescindibles para la salud nutritiva.

Puede decirse que comer atún en el embarazo es bueno si se tienen en cuenta todas las recomendaciones anteriormente. Es decir, eliminar de la dieta el atún rojo y escoger atún blanco enlatado, atún claro o atún bonito en el embarazo. Todo ello, respetando siempre las cantidades recomendadas por los profesionales de la medicina.

Ahora que ya conoces los riesgos tú mejor que nadie puede decidir si eres capaz de prescindir de esta alimento, o si, por el contrario, prefieres aprovechar sus beneficios tomando pequeñas cantidades de vez en cuando. Recuerda siempre consultar tus dudas con tu médico, nutricionista o ginecólogo.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • Alimentación segura durante el embarazo. Consejos básicos para 40 semanas de tranquilidad. Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Ministerio de Sanidad, Gobierno de España. Consultado en línea: http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/para_consumidor/embarazadas.pdf
  • Recomendaciones sobre el consumo de pescado en embarazadas, mujeres que amamantan, y población infantil menor de 12 años, en relación con la presencia de mercurio. En: Guía de promoción del embarazo saludable. Consejería de Sanidad. Gobierno del Principado de Asturias. Consultado en línea: http://www.navarra.es/NR/rdonlyres/76E7D644-454C-46F4-97E7-03E25D43F4A7/291398/CONSUMOPESCADO_MERCURIO.pdf

Licenciada en Periodismo y Comunicación, llevo más de 3 años trabajando y redactando sobre temas de maternidad. Me considero una persona organizada, creativa, perfeccionista y amiga de las palabras, por lo que escribir es mi pasión y el mundo de la maternidad y la comunicación mi devoción.

Una dieta rica en pescado durante el primer trimestre de embarazo favorece que los hijos e hijas tengan una buena capacidad de atención a los ocho años, según una investigación del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) basada en datos de 1.641 familias. El efecto se atribuye a que el pescado es la principal fuente alimentaria de grasas omega 3, que son imprescindibles para el desarrollo del cerebro humano.

La relación entre la dieta de la madre durante el embarazo y la capacidad de atención de los hijos se ha observado tanto para los pescados azules como para los pescados blancos, pese a que estos aportan menos grasas. Pero no se ha observado para el atún en conserva ni para el marisco, que tienen menos omega 3.

“El atún fresco o congelado tiene una cantidad elevada de omega 3. Pero este tipo de grasas se pierde durante el tratamiento para conservarlo”, informa Jordi Julvez, primer autor del estudio, que se presenta hoy en la revista International Journal of Epidemiology .

Azules y blancos

Tanto el pescado azul como el blanco son beneficiosos para el desarrollo del sistema nervioso

Aunque investigaciones anteriores ya habían apuntado que el consumo de pescado durante el embarazo favorece el desarrollo del sistema nervioso en el feto, esta es la primera que distingue los efectos de distintos tipos de pescado. “Hemos hecho un seguimiento durante años de una muestra de población amplia y España es uno de los países del mundo con mayor consumo de pescado, lo que nos ha dado suficiente potencia estadística” para obtener una imagen detallada, destaca Julvez.

En el estudio han participado 1.641 niños y niñas nacidos entre 2003 y 2008 en cuatro provincias de España: Asturias, Barcelona (en Sabadell), Guipúzcoa y Valencia. La dieta de las madres durante el embarazo se analizó mediante cuestionarios detallados. Los niños fueron evaluados a los uno, cinco y ocho años de edad. Su capacidad de concentración se midió mediante el Test de Redes Atencionales (ANT, por sus iniciales en inglés), una prueba utilizada en psicología para evaluar déficits de atención e hiperactividad.

El pescado azul, como las sardinas, tiene un alto contenido en omega 3 (Marc Arias)

Los resultados muestran que, cuanto mayor es el consumo de pescado por parte de la madre durante el primer trimestre de embarazo, mejores resultados obtienen los niños y niñas en las pruebas de atención a los ocho años. Por el contrario, el consumo de pescado en el tercer trimestre de embarazo, o en los primeros años de vida por parte de niños y niñas, no parecen tener ninguna influencia significativa.

“Los hijos de las mujeres que tomaron más pescado durante el primer trimestre con los hijos cometieron un 24% menos de errores en las pruebas de atención que los hijos de las mujeres que tomaron menos pescado”, explica Jordi Julvez.

Mejor fresco que en conserva

El atún en conserva, que apenas contiene omega 3, no ofrece los mismos beneficios

La investigación no está diseñada para determinar si estos errores en el test ANT se corresponden con un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Por lo tanto, no permite concluir que el consumo de pescado durante el embarazo prevenga el TDAH. Pero “el desarrollo de la atención en la infancia tiene consecuencias para el aprendizaje, el rendimiento académico y el funcionamiento social”, escriben en el International Journal of Epidemiology los investigadores de ISGlobal, instituto impulsado por la Fundación la Caixa.

Los resultados sustentan las recomendaciones nutricionales actuales, sostiene Julvez. En Catalunya, el departament de Salut defiende el consumo de pescado dos veces por semana durante el embarazo evitando los peces de gran tamaño.

Recomendación nutricional

Se recomienda comer pescado dos veces por semana durante el embarazo evitando los peces de gran tamaño

Aunque el estudio ha registrado beneficios similares para los grandes pescados azules como el atún y el emperador (un 24% menos de errores) que para los pequeños como la sardina y el boquerón (un 21%), el investigador defiende que “es preferible seguir evitando los grandes depredadores durante el embarazo por la elevada cantidad de metilmercurio que contienen”, ya que es neurotóxico.

Alimentación durante el embarazo

Consejos para alcanzar una alimentación saludable y equilibrada

  • Se debe evitar el consumo de carnes, pescados, aves y huevos crudos o parcialmente cocinados. Además, se debe restringir el consumo de productos lácteos no pasteurizados y es fundamental la importancia del lavado de frutas y verduras. Esto para evitar las enfermedades infecciosas, tales como listeriosis o toxoplasmosis que pueden tener complicaciones graves para el feto y la madre.
  • Las necesidades del hierro se duplican en el embarazo, por lo que se recomienda consumir carnes magras, cereales integrales, legumbres y verduras tales, como acelga o espinaca. Además, la absorción del hierro es incrementada con alimentos ricos en vitamina C (jugos naturales durante el almuerzo, aliño con limón natural, etc.). Se debe evitar el café y el té después de las comidas, pues impide la absorción de hierro.
  • Es importante destacar que es difícil cubrir las necesidades de hierro sólo con alimentación, por lo que se utiliza frecuentemente los suplementos de hierro durante el embarazo y puerperio (período postparto).
  • Las legumbres se deben consumir al menos 2 veces a la semana.
  • Las futuras mamás no pueden comer embutidos (vienesas, cecinas, paté, longanizas, etc.) y deben disminuir el consumo de productos con grasa, como mantequilla, manteca y tocino.
  • Deben evitar la pastelería industrial: pasteles de vitrina en panaderías o supermercados, por el alto contenido de manteca en sus preparaciones.
  • En relación al calcio, contenido en los productos lácteos, se recomienda consumir 5 veces al día, idealmente bajo en grasa. La leche de vaca proporciona 125 mg de calcio por 100 ml, de ahí que una madre puede ingerir entre 750-1.000 cc de leche diarios (3 vasos altos o 3 tazas) más otras 2 porciones de productos lácteos adicionales (queso fresco, quesillo, yogur). De este modo, cumple adecuadamente con los requerimientos necesarios para un buen desarrollo del esqueleto fetal.
  • Se debe incluir en la alimentación los productos de ácidos grasos «omega 3» que se encuentran fundamentalmente en pescados grasos, almendras y nueces. Estos ácidos grasos son fundamentales para el funcionamiento del sistema útero-placentario, el desarrollo del sistema nervioso y retina del niño durante el embarazo y lactancia.
  • Consuma pescado al horno o a la plancha 2 veces por semana. Durante el embarazo se debe evitar el consumo de pescados con alto contenido de mercurio (pez espada, atún, blanquillo, caballa, albacora). El mercurio en niveles elevados puede ocasionar daño neurológico severo al feto. Se recomienda preferir pescados y mariscos con bajo contenido de mercurio, tales como el salmón, congrio, reineta, robalo, merluza y camarones. (También se podría consumir atún, pero sólo en caso que éste sea enlatado, ya que por su gramaje tiene una porción baja en mercurio).
  • Se debe suprimir el consumo de alcohol, ya que éste se relaciona con presencia de malformaciones, retardo en el crecimiento fetal, abortos y niños(as) prematuros.
  • Evite el consumo de café, ya que la cafeína atraviesa la placenta y puede alterar los latidos y la respiración del feto. Puede consumir café descafeinado o hasta 2 tazas de café. También debe limitarse el consumo de té y bebidas gaseosas que contienen cafeína.
  • Para mantenerse hidratada, tome 6 a 8 vasos de agua por día. Si desea mantener un peso saludable, evite el consumo de azúcar, bebidas y jugos azucarados. Además, mida el contenido de sal; evitando, por ejemplo, los alimentos precocinados y el uso de saleros en la mesa.
  • Para las embarazadas con antecedente de cirugía bariátrica, deben mantener una supervisión nutricional estricta, por lo que es fundamental acudir a todos sus controles según indicaciones.
  • Su médico probablemente le indicará que tome un suplemento de ácido fólico 3 meses antes y 12 semanas después de la concepción para prevenir el riesgo de defectos del sistema nervioso fetal. Además en Chile, la harina de trigo se encuentra fortificada (cereales y pan) con ácido fólico.

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