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Aumentar placer hombre

Cinco sorprendentes maneras de llevar a las mujeres al placer máximo

08/11/2015 05:00

No, no todo es el coito e incluso se puede prescindir de la penetración para alcanzar el orgasmo. De hecho, son muchas más las mujeres que disfrutan de orgasmos clitoridianos –esto es, mediante la estimulación del órgano del placer femenino por excelencia– que las que alcanzan los conocidos como ‘vaginales’ –que incluye la complicada tarea de acertar con el punto G–. De hecho hay más tipos de orgasmos de los que puedes contar con los dedos de la mano. Claro que para salirnos de la norma establecida hay que añadir una serie de ingredientes que muchas veces no sabemos dónde buscar.

Hay muchas más formas de dar placer de las que los hombres se creen y nunca está de más aprenderlas. Estas son sólo algunas innovadoras maneras de conseguir que las féminas alcancen el clímax durante una sesión de sexo, y la mayoría de ellas no suelen protagonizar las escenas de cama cotidianas.

En las profundidades del clítoris

La mayoría de los hombres suelen centrarse en el clítoris como centro del placer. No es de extrañar ya que, sin lugar a dudas, su estimulación correcta suele dar buenos resultados. Está fenomenal que hayas encontrado un atajo que nunca falle, pero deja de repetirlo porque aburres.

La zona justo por encima del clítoris es también muy agradable “y puede resultar aún mucho más caliente para muchas mujeres que, si se estimula bien usando los dedos o la lengua, se pueden conseguir resultados orgásmicos”, explica Laura Mitchell en ‘The Daily Star’.

Utiliza el talón de tu mano para empujar el monte de Venus mientras juegas con tus dedos a acariciar el clítoris

Habrás escuchado lo del ‘botón del placer’ para remitirse a ese pequeño bulto que sobresale en los genitales de las féminas. Definición que no se aleja mucho de la realidad, no porque haya que presionarlo para que se encienda el motor del placer, sino porque en realidad el clítoris es una pequeña punta que esconde un entramado de nervios que pueden activarse a través de su excitación.

El clítoris es parcialmente visible, pues sólo su prepucio y glande están situados fuera del cuerpo. Realmente mide unos 10 centímetros –más o menos como la media del pene sin erección– pero tres cuartas partes del órgano están dentro y la mayor parte de ellas son importantes zonas erógenas. Exploradores, bienvenidos a la región del placer.

No sólo existe el orgasmo vaginal, de hecho, es el más complicado de conseguir. ¡Atrévete con otros! (iStock)

Conoce la zona AFE

La vagina es sensible en muchas áreas. El más conocido, sin duda, el primer tercio de la pared anterior donde se ubica el punto G. Pero en el área del fórnix anterior, en la pared anterior de la vagina junto al cuello uterino, se encuentra la zona AFE. ¿No te suena? Pues resulta que este área que muchas personas obvian por completo ha sido apodada como el segundo punto G precisamente por el nivel de placer que se puede alcanzar estimulándola. Lo mejor de todo es que cuando se excita provoca una rápida lubricación vaginal, lo que conduce a orgasmos más intensos.

También conocido como punto A, hay que ejercitarlo. Según explicaba el científico que descubrió la zona, el doctor Chua Chee Ann, si se aplica la presión justa y se hace un movimiento de palanca suavemente durante al menos 10 minutos al día, las mujeres pueden conseguir orgasmos regulares e intensos, incluso sin necesidad de preliminares.

Estimular los pezones

De verdad, algunas mujeres pueden alcanzar el orgasmo a través de la excitación de sus pechos. Según un estudio publicado en ‘Science of Relationships’ la estimulación del pezón activa un área del cerebro conocida como la corteza sensorial genital. “Esta es la misma región del cerebro que se activa mediante la estimulación del clítoris, la vagina y el cuello uterino. Lo que significa que los cerebros de las mujeres procesan la estimulación del pezón y la genital de la misma manera”, afirmaban los investigadores.

A veces se nos olvida que el cerebro es el mayor órgano sexual que tenemos y que él decide cómo, cuándo y dónde experimentamos placer. Así que con suavidad y encontrando el punto exacto de placer al apretar, lamer, acariciar o morder los pezones femeninos se puede alcanzar el clímax.

Eso es, préstales atención porque puedes provocar un placer inesperado. (iStock)

Visita obligada al monte de Venus

El área en forma de triángulo donde crece el vello público puede ser extremadamente sensible y ofrecer unos resultados inesperados.“Utiliza el talón de tu mano para empujar el monte mientras juegas con tus dedos a acariciar el clítoris”, propone Mitchell. ¿Crees que el misionero es aburrido? Piénsalo de nuevo: al estar el hombre en la parte superior puede acoplarse y empujar de tal forma que estimule el monte de Venus a la par que penetra a la mujer. Hazlo sin brusquedad y todos contentos.

Orgasmo oral (que no sexo)

Como ocurría con los senos, los labios tienen cantidad de terminaciones nerviosas conocidas como la región mucocutánea cuyas sensaciones son similares para nuestro cerebro a las provenientes de la parte externa de la vulva, los pezones y el clítoris. Sí, se puede conseguir el orgasmo a través de la boca pero, como explica la sexóloga Carlen Costa, “requiere bastante dedicación y una concentración profunda”. No obstante, se puede tomar nota para incluir su estimulación en los juegos previos.

Un “buen amante” sabe que el mejor aliado para alcanzar el orgasmo es el conocimiento, y que mejor si es sobre el cuerpo de la pareja; sin embargo, ¿cómo se puede iniciar este aprendizaje y de qué manera puedes darle placer a una mujer?

De acuerdo con Teresa Borja, Coordinadora de Psicología de la Universidad San Francisco, la definición más amplia del sentido de la sexualidad es el placer, y éste es concebido no como un acto de satisfacción individual, sino una entrega respeto del yo al tú, equilibrio entre el amor a nosotros mismos y al otro.

Por esta razón Salud180.com te proporciona el Abc… para darle placer a una mujer:

A. Elige y piensa la postura más ideal. Escoge al menos tres posiciones sexuales diferentes, las cuales puedes variar especialmente cuando ambos se encuentren a punto de llegar al orgasmo; cambia de posición sexual a la menor oportunidad, de este modo tendrás mucho más control sobre la situación, fuera de esto, dicha interrupción puede convertirse en una gran ventaja para ambos.

B. Clítoris: Es la llave del placer femenino. Es el punto clave para el orgasmo, por lo que hay que estimularlo adecuadamente. Nada de dedicarse a tocarlo o masajearlo de manera compulsivamente o brusca, esto se debe hacer con calma y, sobre todo con la intención de explorar y descubrir sus secretos.

Después de un orgasmo, el clítoris puede volverse muy sensible e incluso doloroso. Así que dale un pequeño respiro.

C. Inicia tranquilo para tener mayor energía después. Tu comienzo debe ser simple, sutil y sencillo. No esperes obtener lo que deseas de golpe, las mujeres requieren de tiempo y de cuidado para la excitación; no te esfuerces, ni te compliques y tampoco te impacientes. Sólo trata que los dos disfruten a lo máximo de la situación.

D. Dedos: No hay mejor estimulador sexual que éste. Las manos de un hombre dicen mucho de él… y de su rendimiento. Con ellas no sólo puede acariciar, sino también masturbar y masajear. Con los dedos un “buen amante” puede recorrer y despertar a una mejer al deseo y a la pasión.

E. Llévala a otra habitación, sal de la rutina. Si la mayoría de las veces lo hacen en su dormitorio, prueba algo nuevo y despiértale su curiosidad. Llévala a otra habitación de la casa (aún en privado y que nadie pueda verlos, por supuesto), y lo hacen de otra manera.

¡Posturas sexuales especiales para nosotras!

Aunque bastante populares, las posiciones que elegimos son las que mayor placer pueden provocar en la mujer. ¿El secreto? Permiten una penetración profunda, estimulan el clítoris, la vagina y el punto G.

Todos tenemos nuestras preferencias en materia de sexo, algunas posturas sexuales nos gustan más, solemos usarlas más a menudo, y otras no nos entusiasman tanto. Pero cuando de placer femenino se trata, hay tres posiciones que son ideales para alcanzar el gran Oooh, ¡y pasarla estupendamente bien!

Seguramente les sorprenda saber que las posiciones que elegimos no solo están en el ranking de las más populares sino que además son las que mayor placer pueden provocar en la mujer. ¿El secreto? Permiten una penetración profunda y estimulan el clítoris, la vagina y el punto G. ¿Qué más podemos les podemos pedir?

Sobre gustos no hay nada escrito, pero algunas posturas en particular ayudan a la mujer a alcanzar el orgasmo con más facilidad. Ph.

Las mujeres, ¡arriba!

Cuando la mujer se encuentra encima del hombre puede controlar el ritmo y el ángulo de penetración (estimulando así su punto G), y tanto él como ella tienen acceso libre y fácil al clítoris para estimularlo con las manos. Además, para mayor placer, también se pueden incorporar algunas variantes súper hot: la mujer se puede reclinar un poco hacia atrás, mientras su pareja le acaricia el clítoris, o también pueden practicarla con el hombre sentado, ya sea en la cama, una silla o un sofá, y la mujer sentada sobre él como si estuviera montando “a caballito”. Esta postura, al encontrarse cara a cara, también permite que la pareja pueda acariciarse y besarse, ¡y es un gran estimulo visual especialmente para él!

El misionero… con un twist

A la postura del misionero, en la que el hombre se recuesta sobre la mujer le sumamos un complemento estimulante: las piernas de la mujer se apoyan sobre los hombros de su pareja. Es una variante de un clásico, ¡que suma mucho placer! La penetración se vuelve más profunda y, cuanto más eleves las piernas, ¡más profunda será! Verás cómo cambia ese misionero tan tradicional que ya conoces… Además, si eres flexible, la elasticidad de tu cuerpo te hará sentir súper sexy y te dará mayor confianza en ti misma. ¡Ni hablar de cómo disfrutará tu pareja viendo cómo contorneas tu cuerpo y cómo rodeas su cuello con tus piernas!

El perrito

Para muchas mujeres esta postura resulta en una estimulación directa del punto G. Más aún si la mujer varía la posición levantando su torso de manera que su espalda quede alineada con el pecho del varón. Esta posición también es un gran estímulo visual para el hombre, ya que podrán ver las curvas de la espalda, la cintura y la cadera de ella. Además, ambos tendrán fácil acceso al clítoris. Aunque a veces para practicarla hay quienes prefieren tener cierto grado de confianza con su pareja porque al no haber contacto cara a cara se puede generar una sensación de falta de intimidad. Un consejo, ¡déjense llevar y disfruten!

¿Qué cosas suelen hacer, o no hacer, los hombres en la cama que no te gusta? Una pregunta sencilla, directa, que se extendió por mis contactos femeninos de Whatsapp para revelar algo tan triste como interesante: hombre heterosexuales del mundo, hay algunas cosas que estáis haciendo mal en la cama. O malamente, que no que no que no, como diría Rosalía. Quizás no os estáis dando cuenta, o quizás no os importe lo más mínimo. Si estáis leyendo estas líneas, esperemos que sea señal de que es lo primero.

En este artículo no se pretende generalizar, ni en cuanto a las habilidades sexuales de los hombres ni a las preferencias femeninas, sino trazar una guía de puntos en los que un buen grupo de mujeres consultadas ha coincidido. Experiencias que no hablan en nombre de todas, pero que reflejan patrones de conducta bastante evidentes. Como buen hombre moderno y lector de Esquire, debes aspirar a más que a tu propio placer. Porque el sexo es una cosa de dos y tu objetivo no debe ser eyacular, sino conseguir que ambos sintáis el placer que os merecéis.

Algunas consideraciones previas:

  1. Las mujeres somos personas, y, como tales, somos únicas. Muchas de ellas coinciden en las opiniones que aquí se recogen, pero no te tomes sus consejos como una Biblia indiscutible.
  2. Tampoco deis vuestras creencias por ley: antes de iniciar la guerra por demostrar que las mujeres siempre salen satisfechas de vuestra cama, daos cuenta de que no sois el centro del mundo.
  3. Nunca dejéis de aprender. Más allá de este artículo, y definitivamente más allá de la pornografía. Los grandes amantes no nacen, se hacen.

Seguro que muchos ya hace tiempo que os preocupáis por el orgasmo femenino, más codiciado que el masculino. Vivimos en la modernidad, ya era hora de aprender que el sexo requiere más trabajo del que todos les estábamos dedicando, unos por comodidad y otras por ignorancia social inducida. Pero, aunque ahora penséis en ello, en la vida no todo son buenas intenciones: hay que ponerse manos a la obra.

Y para eso estamos aquí.

LA IMPORTANCIA DE LOS PRELIMINARES

Cuando en una escena de ficción dos personajes se disponen a hacer el amor, la pasión se desborda. Apartan de un empujón todo lo que hay encima de la mesa y se lanzan en ella. A veces no tienen ni tiempo de quitarse la ropa. Se quitan lo justo y necesario (él se desabrocha los pantalones y ella se quita las bragas por debajo de la falda) y al lío. Esto es, a penetrar. El cine perpetúa una y otra vez, por falta de tiempo o ganas, la muerte de los preliminares.

«Me molesta sobre todo que vayan muy a saco, sin respetar mis tiempos. Ellos se empalman en un segundo, pero yo necesito un rato de besitos y roces para estar on fire.»

No es que esa escena de lujuria cinematográfica sea mala. Bienvenida sea cualquier situación sexual en la que todos los implicados estén pasándoselo en grande, con o sin preliminares. Sin embargo, la repetición excesiva de este patrón en la cultura popular nos ha pasado factura.

Hemos vivido bajo la creencia de que el sexo en pantalla es algo real, y no hablo sólo de la fantasía ilusoria del porno. En el cine mainstream vemos habitualmente un toma y daca, un aquí te pillo y aquí te mato (¡metafóricamente!), sin preliminares ni condón ni nada. Además de irreal, irresponsable. Es un sexo prefabricado, pensado para no incomodar demasiado al espectador y a la vez mostrar que sus personajes tienen un sexo apasionado. ¿Qué ocurre cuando empezamos nuestra vida sexual con estas imágenes en la cabeza? Bueno, los hombres pueden sentirse ligeramente defraudados (¿las mujeres no eran contorsionistas natas e insaciables?), pero pueden sentir placer de la forma en que se les ha enseñado: mete el pajarito en el nido y todo estará bien.

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Para las mujeres es otro cantar. Nuestros órganos sexuales son más complejos y nadie se había molestado en comentárnoslo. Y, si algunas de nosotras ni siquiera lo sabemos, no quiero ni imaginar los hombres. Hay mucho que aprender del clítoris, la vagina y el orgasmo, y la mejor manera de descubrir qué da placer a cada mujer (recordemos: funciona de manera diferente para cada una) es practicando. Ahí, la masturbación debe ser siempre el paso previo al coito.

En estos preliminares IMPRESCINDIBLES (lo pongo en mayúsculas, por si aún no había quedado claro), los dedos son los que hacen la magia. Pero no cojas demasiadas técnicas de lo que has visto en webs X: el clítoris no es algo que puedas amasar como la base de la pizza. No consiste en restregar, restregar y restregar, porque de esa forma lo único que conseguís es que duela y esa zona se quede insensible. Ergo, no orgasmo para nosotras.

«Está el típico que se piensa que ahí bajo es una hucha sin fondo, y empiezan a meter ahí la mano, como si quisieran sacar dinero o algo. No fuerces, chico. Que al final duele.» «El clítoris no es un juguete que presionas y la tía ya se vuelve loca. Es una zona muy sensible y en mi caso por ejemplo hay días que no puedo tocarlo directamente y tiene que ser estimulado por otro lado… Y eso ellos no lo contemplan.»

Calma con esto, porque os podéis cargar la noche en un segundo. La mejor manera de comenzar una relación sexual estándar es sacándole partido al tacto. Recorre su cuerpo. Bésala y acaríciala, y poco a poco acércate a sus partes íntimas. Si la haces esperar un poco, al tocarla será mucho más intenso. Una vez allí, no te dejes llevar por la sangre que se acumula en tus partes bajas y ve despacio. Busca el clítoris (no es tan difícil) y estimúlalo cambiando los ritmos, pero nunca de forma agresiva.

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Cuando consideres, según ella y la urgencia del momento, introduce los dedos, pero bajo las mismas máximas: sé firme, pero no violento. Y sobre todo: no te limites a meter y sacar los dedos. Busca, explora. Quizás no lo sabíais, pero el punto G femenino se encuentra en la parte alta del interior de la vagina. Intenta llegar a él y demuestra que sabes de qué va el tema. Muchas de las mujeres con las que he hablado aseguran que prefieren tener un orgasmo (al menos, una vez) antes de la penetración, porque así toda la relación posterior es mucho más placentera. Tenedlo en cuenta.

«No pido que todos los días me hagan un squirt (aunque no estaría mal), pero la verdad es que apenas me he encontrado chicos que sepan hacer algo decente con sus manos (en plan que se quedan ahí tope superficiales y hacen un ni chicha ni limoná o que todo lo contrario, que parece que estén amasando pan o algo y a veces incluso lastiman).»

Por último, hay otra zona de conflicto: las tetas. Es también una parte del cuerpo muy sensible, y no especialmente excitante para todas las mujeres durante el sexo. Aun así, es indiscutiblemente una zona erógena que a los hombres os encanta explorar y muchas mujeres encuentran estimulante. ¡Bien por todos nosotros! Ahora bien:

«Cuando a veces está ahí jugando/mordiendo/besando las tetas a los bestia… No me gusta nada, me corta el rollo. Hay chicos que se piensan que porque te apreten ahí las tetas te va a gustar.»

Tened cuidado con nuestras amigas, por favor.

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QUERIDO SEXO ORAL

No seas como DJ Khaled, que se quedó tan pancho cuando declaró que no le practicaba sexo oral a su mujer aunque ella sí se lo practica a él porque, literalmente, los hombres tienen otras reglas de juego. La Edad Media llamando: se les ha perdido un bufón. Por favor, no seas como él, sé como Dwayne Johnson:

Ahem.. *clears throat*
as a man, I take great pride in mastering ALL performances. This is probably a little TMI.. I will now quietly excuse myself from this fun thread 👀

— Dwayne Johnson (@TheRock) May 6, 2018

El sexo va de generosidad. Y también de sinceridad. ¿No te gusta practicar sexo oral? No hay problema: avisa a tu compañera y que decida si tu falta de predisposición a algo tan básico en la cama merece que ella sí lo haga. Cuántas veces, después de una buena felación, nos hemos quedado alucinando viendo cómo os poníais el condón, listos para empezar. ¿Y mi parte? Sin estrenar. Pues vaya plan.

En la cuestión del sexo oral, ante todo respeto y comunicación. Para los bienaventurados que sí quieren practicarlo, un consejo general de parte de las encuestadas: dejad de hacer la aspiradora. No, succionar el clítoris con vuestra boca no es placentero, ni sexy, ni siquiera lógico. ¿Qué intentáis obtener de ahí? ¿El Santo Grial? El cunnilingus no es eso. Despacio y con buena letra. Usando la lengua. Escuchando y sintiendo de qué modo le gusta a la mujer en concreto. Disfrutándolo vosotros también.

«No me gusta que hagan sexo oral con asco, en plan: un poquito, y luego me limpio la lengua en el muslo. ¿Eso qué es?”. “Por favor NO ir al clítoris directamente. Empezar besando partes cercanas, es decir, muslo, vientre… Luego labios exteriores, muy suave. Nuestro cuerpo se va moviendo al ritmo que nosotras queremos, por lo que si queremos más rápido o fuerte lo notareis”. “Hay muy pocos tíos que sepan hacerlo decentemente. En este caso que se dejen guiar es bien. Nadie nace sabiendo. Lo que pido es predisposición a aprender, cambiar…”.

Quizás tu problema no es que no quieres, sino que no estás seguro de cómo hacerlo bien. Todo en esta vida se consigue con práctica, y también escuchando lo que tu compañera tiene que decir: nadie conoce sus partes íntimas mejor que ella, así que no vayas de listo. Además como sabes, pequeño Padawan, el sexo oral va en dos direcciones, y cuando ellas te lo practican también tienen algo que confesarte:

«Que te cojan la cabeza no me gusta. Tranquilo, que yo ya sé que lo acabaremos haciendo, no hace falta que me fuerces. Si tienes tantas ganas de empezar, empieza tú».

Lo más importante, más allá de los detalles, es saber escuchar. Es una de las conclusiones últimas a las que llegarás en este artículo, desde luego. Y esa disposición a aprender se engloba en otro de los grandes puntos para mejorar en el sexo: la actitud.

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CUESTIÓN DE ACTITUD

La técnica es importante, pero casi más lo es la actitud. Eso por lo que tu profe de primaria te daba puntos positivos ahora te va a servir para ser un mejor amante. Para que luego digan. La actitud engloba muchas cosas: ser proactivo, estar pendiente de tu pareja en todo momento, interpretar las señales que envía su cuerpo y actuar en consecuencia, preocuparte también por su placer…

A veces, los hombres olvidan lo importante que es una buena actitud en el sexo. También las mujeres, claro, pero el hecho de que nuestros procesos sean más complejos que los masculinos hace que estemos más por la labor. Y es que a veces parece que penséis que el pene es lo único que importa en vuestro cuerpo, y no es así. Olvidemos de una vez el falocentrismo, por favor.

En la actitud se engloba el comportamiento y el lenguaje corporal. Y ahí a veces hay que prestarle más atención:

“Con la postura del misionero, odio que se te quede mirando con cara de como si estuviese viendo la tele».

¡Cuidado con las caras! La expresividad nula de algunos hombres es capaz de dejar el libido de una mujer por los suelos en cuestión de segundos. Porque, aunque no sea así, transmite una cosa muy clara: no te está interesando el tema lo más mínimo. Tú has venido aquí a lo tuyo, y como si te estuvieses tirando a una muñeca hinchable. No puede ser.

«No me gusta, ni antes ni después ni durante, que sean unos sosos. Insípidos. Lo que no puede ser es que haya una persona que no te toca, que no está por la labor, que está en Babia, que no se implica. En el sexo hay que implicarse, es una cosa de dos».

Estar implicado en las relaciones sexuales es importantísimo, y tiene que ver con todo lo que hemos ido apuntando en este artículo: mostrar predisposición para los preliminares y el sexo oral, mirar más allá del placer propio o expresar el deseo que -esperemos- se está sintiendo para dar seguridad a tu pareja (igual que las mujeres habitualmente usamos los gemidos no sólo para mostrar que lo estamos disfrutando, sino también para ayudar al hombre a seguir a tono).

Generosidad, señores. Y más sonidos de vez en cuando:

«¡No me gusta que no emitan ningún sonido! Si algo es excitante es escuchar a tu pareja, así que tienes que implicarte y hacerle saber a la otra persona que lo estás disfrutando» Giphy

Luego está la cuestión de las preguntas. Preocuparte por el estado de la mujer durante el sexo es importante (¡ya lo hemos dicho mil veces aquí!), pero esa preocupación no debe materializarse en forma de preguntas constantes y pesadas. De igual modo que jamás de los jamases debes preguntar “¿Has llegado?”, recorta lo más posible los “¿Estás bien?” o “¿Te gusta?”. Uno o dos está bien, pero sin pasarse:

«No hace falta que pregunten cada 2 segundos si nos gusta lo que están haciendo. No van a ganar un Ondas con eso.»

Aunque aquí usamos un marco de relaciones casuales, también se puede aplicar a las parejas estables. ¡Y con más razón! Cuando dos personas comparten una relación de larga duración, el tema del sexo se vuelve algo espinoso. Ya no hay tantas ganas, ya no hay tanta lujuria, y hay que aceptarlo. La vida es así: no todo puede durar de forma eterna. Dicen que la confianza da asco, pero no tiene por qué. Es importante que la llama sexual nunca se apague del todo, aunque compartáis mesa en Navidad y ya os hayáis tirado pedos uno delante del otro.

El sexo es la primera víctima de la monotonía de las relaciones. Y ya no es sólo cuestión de no practicarlo, sino de que, al hacerlo, la situación se vuelve una repetición aburrida de las mismas posturas, los mismos tiempos, los mismos lugares… y una cara de hastío que parece que estáis arreglando el grifo de la cocina. Cuidado con eso.

«Y no sé, cuando tienes una relación con una persona y se vuelve todo bastante monótono… A mí me gusta hacer cosas diferentes, no tiene por qué ser algo raro pero que no parezca un ritual.»

Y, por último, hay una cuestión de educación muy importante: hay que aprender a controlar la eyaculación. La vagina no es vuestro lavabo particular por donde podéis echar todo lo que os venga en gana. Es una parcela privada, así que pedid permiso.

«Odio que terminen dentro sin decirlo. ¿De qué vas? Primero pide permiso. O que lo hagan sin querer. Oye no, hasta que no acaba la chica no acaba el hombre, de toda la vida.» Giphy

EL VERDADERO CONSEJO ES ESTE

Hablar, escuchar, entender: son los tres mejores consejos que se pueden dar en el sexo. Quizás lo que has leído aquí nunca lo habías escuchado en boca de una mujer. Quizás tus amantes nunca te dijeron lo que pensaban, lo que querían o lo que podías mejorar. Nosotras tampoco somos perfectas, también nos cuesta comunicar de vez en cuando, así que hagamos un esfuerzo colectivo por entendernos.

Aunque no lo hayáis querido creer hasta ahora, el respeto, el consentimiento y la generosidad -totalmente compatibles con la pasión, el morbo y la picardía, o con los juegos sexuales- son sexys. Son cualidades deseables, aunque hayan sido denigradas por una cultura que ha hecho que los hombres adopten una búsqueda egoísta del placer, un tóxico mito de la violación y una exasperante necesidad de validar su masculinidad en cada oportunidad posible.

Borremos todo eso de una vez. Empecemos de cero. El sexo debe ser, ante todo, diversión. Y para todas las partes involucradas. ¿Es algo tan difícil de conseguir?

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10 puntos infalibles de placer para el hombre

Sorpréndelo con estos truquitos que lo harán experimentar un mayor placer que si vas «directo al grano» cuando van a tener sexo.

Suele pensarse que la única zona erótica masculina está en los genitales, pero no es así.

Las sensaciones que se despiertan al estimular los genitales responden a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que hay en ellos, pero no es el único lugar con este tipo de células sensibles.
La sensibilidad de los seres humanos tiene que ver con las terminaciones nerviosas, presentes en la piel, que sirven a manera de receptores sensoriales que proporcionan información al cerebro relacionada con la presión y la textura. De esta cualidad de los mamíferos puedes aprovechar para dar completo placer a tu hombre.


Cada terminación nerviosa cuenta con una célula de Merkel. Las células de Merkel son las encargadas de transmitir las sensaciones a las neuronas, surgen en las capas superficiales de la piel y se encuentran principalmente debajo de la cresta de la punta de los dedos, constituyendo las huellas dactilares; esto quiere decir que la yema de los dedos es la parte del cuerpo con más sensibilidad. Las células de Merkel también se encuentran en la piel con pelo y sin pelo, en el ano, en los pezones.

¿Tienes claros todos los tipos de orgasmo que puede tener una mujer y cómo conseguir cada uno? Si no es el caso, más te vale que leas ya este artículo para que no te quede ninguna duda.


Tomando en cuenta esta condición fisiológica, los puntos erógenos masculinos no vienen al azar, sino que corresponden con la acumulación de terminaciones nerviosas y experimentan una sensibilidad especial. Para realizar estas prácticas sexuales, siempre mantén tu boca y labios húmedos sin llegar a babear, procura gastar suficiente tiempo en cada punto para excitarlo aún más y recuerda que tienes tres herramientas simultáneas: dos manos y una boca, para consentirlo como se merece.
Genitales
Son el centro erógeno del cuerpo humano, para estimular el deseo sexual de tu hombre debes dedicar gran parte de tu energía en ello, pero puedes combinar con otros puntos igualmente interesantes, que posiblemente él desconozca y lo hagan gozar de inmediato.
Cabello
El cuero cabelludo contiene una gran cantidad de terminaciones nerviosas, por eso es ideal estimularlo antes o después de la relación sexual utilizando todos los dedos, sobre todo los pulgares, y completando el masaje en las sienes y la frente.


Orejas
La sensibilidad de las orejas reposa en dos puntos principalmente, detrás de la oreja y en el lóbulo. Introduce la punta de tu lengua en la oreja de tu pareja y traza círculos pequeños, lame también el lóbulo y apriétalo suavemente entre tus labios. Aprovecha también para dejarlo oír tu respiración agitada o para decirle cosas en secreto, ello acrecienta la excitación.

Si quieres subirle la temperatura al sexo, te recomendamos que intentes alguna de estas ideas kinky que seguro te darán nuevas luces, placer y experiencias.


Ojos
Los párpados son bastante sensibles, entre más delicado sea el órgano externo, más sensible será la piel que le rodea; besar los párpados o acariciarlos suavemente activará de inmediato el instinto sexual.


Boca
En los labios se encuentra una buena parte de las terminaciones nerviosas porque es la entrada principal al cuerpo, es una zona ultra sensible, por eso los besos y lamidos son fundamentales para despertar el deseo sexual. Pero no se trata sólo de besar, el tipo de beso indicará de qué se trata el paso a seguir. Unos labios siempre húmedos, una lengua juguetona y un roce entre labios describirá la antesala para una mayor diversión más adelante.

Así como hay cosas que les encantan, hay cosas que no soportan en el sexo. Tranquila, te las dejamos todas aquí mismo para que nunca te lleves un chasco.


Cuello
Otro punto lleno de células de Merkel es el cuello, esto se debe a que protege las arterias. Besos suaves o lamer el cuello después de un beso y durante el acto sexual potencializarán la excitación, por ejemplo si están haciendo una pose que a ti te encanta y a él no tanto. Dale besitos por todo el cuello, incluso detrás de las orejas. Puedes aprovechar también para morder sus hombros, las marcas en el cuello después de cierta edad no quedan bien.


Espalda
En el centro de la espalda hay muchas terminaciones nerviosas porque la piel necesita sensibilidad para proteger la espina dorsal. Es muy fácil excitar a tu hombre empezando por la espalda utilizando tu lengua, por ejemplo, empezando desde el cuello y terminando en la cola. Si tu hombre está dormido, puedes despertarlo con besos en la espalda y el cuello o rozando sus pezones con suavidad. Despertar feliz y erección segura.

Si le quieres meter un extra picante a tu relación, ten en cuenta este top 10 experiencias más hot para vivir en pareja. No dudamos que te dan ganas de animarte.


Pecho
Aunque los hombres reaccionan con menor intensidad a la estimulación en el pecho, debes saber que en las axilas y en la piel de alrededor (parte interna de los brazos), así como en los pezones masculinos, encontrarás bastantes terminaciones nerviosas. A muchos hombres les encanta que les laman o acaricien los pezones, también puedes succionarlos o apretarlos entre tus labios. Otra opción es lamer alguna parte de su pecho y soplar encima de la parte húmeda, alternar entre frío y calor es muy excitante. No pases estas dos áreas por alto si estás besando todo su cuerpo.

Piernas
La parte anterior de las piernas, así como las ingles y la piel abajo del ombligo es muy sensible. Si quieres realizar un blow job, puedes preparar la zona besando, lamiendo y succionando el círculo que rodea los genitales (zona bajo el ombligo y muslos), eso lo excitará aún más.
Que no se te olvide la cola, a muchos hombres les encanta que los agarren duro de las nalgas durante el sexo, o que se las muerdan, o que se las acaricien mientras reciben un beso negro. Experimenta con esta zona para descubrir qué es lo que más le gusta a tu hombre. Recuerda que el ano está repleto de terminaciones nerviosas, si lo tratas adecuadamente tal vez descubras que a tu pareja le encanta que lo consientan allí también.
Manos y pies
Gran sensibilidad se aloja en estas dos partes del cuerpo. Masajear sus pies puede proporcionar gran placer y relajación. Lamer la palma de su mano dibujando círculos con la lengua produce sensaciones poco comunes y muy satisfactorias. También puedes introducir uno de sus dedos en tu boca, esta práctica envía estímulos sexuales de inmediato.

¿Tienes claras Las 14 Reglas del Buen Sexo que toda mujer debe conocer?

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A muchas personas les encantaría aumentar el placer durante el sexo. Esto es un problema que afecta a más personas de las que pensamos, sobre todo debido a la rutina. Cuando siempre se hace lo mismo, en las relaciones de pareja, se va perdiendo poco a poco la pasión y con ella el placer del sexo. Por eso, hay que tener muy en cuenta opciones como los juguetes sexuales.

Los juguetes sexuales, permiten una forma divertida y placentera de disfrutar de nuestra sexualidad, pudiendo ser usados tanto por hombres como por mujeres. Tan solo hay que planteárselo a la pareja y echarle mucha imaginación.

Con unos buenos preliminares, prácticas como el sexo oral y el uso de juguetes sexuales, todo puede cambiar. La libido puede presentarse de nuevo, sobre todo si también se incluyen juegos y fantasías, lo que también puede ayudar a tener una segunda erección.

Uso de juguetes sexuales

Ir juntos a un sex shop o comprarlos por internet, permitirá a una pareja poder fantasear sobre lo que podría pasar. «Cock rings vibratorios», «vaginas de látex», consoladores vaginales o anales… son muchas las opciones que podemos encontrar. Tan solo hay que dejar de lado cualquier prejuicio y tabú. El sexo es cosa de dos y para que ambos disfruten. ¿Qué hay mejor que pasar un momento íntimo con la pareja?

La salud mental requiere de un sexo seguro y placentero.

Los preliminares son indispensables

Uno de los errores más comunes que cometen muchas personas, es ir directos a la penetración. Esto sucede sobre todo entre la gente joven o entre personas que no tienen demasiada experiencia.

El hecho de que antes de eso haya preliminares es imprescindible para que la relación sea 100% placentera. Besos, caricias, sonrisas pícaras, juegos de miradas, magreos y conocer el cuerpo de la persona con las manos, es necesario.

Si hablamos de conocer el cuerpo de la otra persona mediante las manos, no hay que olvidarse de un masaje. Hacer un masaje y usar aceites especiales, puede convertir a esto en algo verdaderamente sorprendente. Hacérselo a él o a ella, puede ser una experiencia que puede aumentar notablemente el placer en el sexo.

No importa si la mujer tiene la menstruación, siempre se puede obtener placer con la suficiente práctica.

El sexo oral importa, pero no es excluyente

El sexo oral, tanto para ella como para él, es algo que puede llegar a resultar muy placentero. A pesar de ello, hay que decir que no es algo que guste al 100% de las personas.

De hecho, puede ser tan importante que muchas personas disfrutan más con esto que con la penetración. Son muchas parejas las que encuentran su equilibrio sexual mediante el sexo oral. Es importante que a quien no le guste, no tiene por qué hacerlo. Simplemente, se habla con la pareja y se le dicen las cosas, seguro que no pasará nada. Hay muchas otras formas de aumentar el placer en el sexo.

En cambio, si es algo que gusta a ambos, puede convertirse en algo muy importante. Lo aconsejable es dejar las prisas de lado, poner ganas, relajarse y disfrutar al máximo.

Practicar diferentes posturas sexuales

A la hora de tener sexo, muchas parejas siempre hacen las mismas posturas. En el sexo se pueden poner en marcha muchas de ellas y no hay que tener miedo a probar. Depende de la movilidad de ambos, se pueden poner en marcha muchas posturas que pueden resultar verdaderamente placenteras.

Una de las más comunes es cuando el chico está tumbado y su pareja encima. Le permite controlar la penetración y también estimularse el clítoris por rozamiento o directamente con la propia mano. Esto facilita mucho llegar al orgasmo, aunque para el hombre no es una de las posturas más cómodas.

Las fantasías sexuales

Las fantasías sexuales pueden ayudarte a echar un poco de picante a una relación. Es una estupenda forma de crear situaciones realmente morbosas simulando realidades excitantes.

Está claro que las películas de cine pueden ser una vía de inspiración, pero no hay nada mejor que la imaginación. En este caso, es importante hablar entre la pareja y descubrir los morbos que tiene cada uno. No hay que tener prejuicios ni tapujos, la imaginación puede crear situaciones verdaderamente especiales y muy placenteras.

Lo bueno que tienen las fantasías es que primero puede hacerlas uno y después la otra parte de la pareja. Jugar con los morbos y los gustos de cada uno es algo que no debe dejar de ser tenido en cuenta. Con ello, el placer en el sexo se multiplicará de manera exponencial.

El límite no está únicamente en la cama

Aunque la cama es un sitio muy cómodo para practicar sexo, hay muchos otros lugares donde poder hacerlo. Además de poder variar en cuanto a las prácticas que realicemos, también se aconseja cambiar de sitio con cierta frecuencia.

No hay que limitarse únicamente a la cama, en el hogar hay muchas propuestas donde poder hacerlo. El hecho de practicar sexo en lugares diferentes puede aumentar mucho el placer. En la ducha, en el salón, en el suelo o incluso en la naturaleza. Son muchos los lugares donde podrás tener sexo con tu pareja. Eso sí, si se hace fuera de casa, siempre se aconseja hacerlo fuera de los ojos de cualquier curioso.

La generosidad es muy importante

Algo muy importante que nunca debemos de olvidarnos es ser generosos. Debemos recordar que el sexo es cosa dos y no solamente de uno solo. Dejar de lado el egoísmo y practicar la generosidad es algo de gran importancia.

Son muchas maneras que existen para despertar el deseo sexual en un hombre, sobre todo en los casos donde por motivos psicológicos, físicos u orgánicos puede estar pasando por una disminución del deseo o apetito sexual.

En estos casos la pareja es de gran ayuda para guiarlo y contribuir al estímulo sexual que puede estar disminuido por causas ajenas a su voluntad y que aún no ha podido descifrar.

Los hombres suelen pasar en algún momento de su vida por disminución del apetito sexual, en estos casos la pareja se convertirá en su mejor aliado para contribuir con el manejo de las emociones y mantener la vida sexual en pareja.

Todas las técnicas son válidas para lograr despertar el apetito sexual en los hombres desde el conocimiento de las zonas erógenas, lograr la excitación de la pareja hasta tener un preámbulo al acto sexual. Todo esto es de gran ayuda previo y durante las relaciones sexuales, además de garantizar el éxito de la relación, será posible ayudar a la pareja si está pasando por disminución del apetito sexual.

El tiempo, los problemas diarios y la rutina contribuyen a crear algunos roces entre las parejas que si no se toman en cuenta desencadenará problemas difíciles de superar.

Es importante tener en cuenta que lo primero que se afecta es el deseo sexual y la relación de pareja.

La falta de deseo o disminución del apetito sexual puede ser afectada por causas psicológicas. Emociones como la ansiedad, depresión, problemas de pareja, preocupaciones laborales, familiares, miedo al fracaso, pérdida de la atracción hacia la pareja, entre otros, son algunas de las emociones y sentimientos que pueden estar involucradas en esta disfunción.

Para lograr todo esto es importante una buena comunicación, de esta manera se conocerá las situaciones por las que está pasando y se sentirá en confianza de compartirlas en busca del placer y mantener la armonía entre sí.

Son muchos los momentos y las situaciones que pueden compartir en beneficio de lograr una excelente relación sexual duradera en el tiempo, entre ellas están:

Estimular los sentidos: el cerebro es el sitio del cuerpo donde se genera el deseo y el apetito sexual. Este órgano libera el mensaje a los testículos para que liberen la testosterona, además de estimular la parte sensual. Es importante estimular los sentidos (olfato, oído, vista, gusto y tacto). Así lograras control de las sensaciones durante el acto sexual.

Tomar la iniciativa puede ser de mucha ayuda: en algunos casos uno de los integrantes de la pareja se siente con poco deseo de intimar o de tener una relación sexual por miedo a fallar y no satisfacer a su acompañante, es allí donde se debe tomar la iniciativa para dar confianza con el fin de perder el miedo y lograr satisfacción además de placer durante el acto sexual.

Se debe salir de la monotonía: además de tomar la iniciativa es preciso romper con las costumbres se debe innovar a cada momento salir de lo habitual; reinventarse es la palabra mágica. La creatividad es importante para despertar el deseo en una relación.

Compartir un buen masaje juntos: Los masajes en parejas además de relajantes pueden llegar a ser muy excitantes y ayudarán de una manera rápida a alcanzar el mayor estímulo sexual para disfrutar con la pareja.

Es importante señalar que los mismos van dirigidos a las zonas sensibles de la pareja como el cuero cabelludo, muslos, espalda, detrás de las rodillas o abdomen. Las parejas orientarán el masaje a los sitios de su cuerpo donde la estimulación sea mayor.

Poner en práctica bailes eróticos con la finalidad de alcanzar el máximo placer de la relación sexual y la excitación para mantener más activo el acto sexual es otra opción.

La reflexología: un gran número de hombres sienten una particular excitación cuando son estimulados a través de sus pies. Un masaje en esta zona con cremas, aceites y aromas que estimule aumentará el placer y el gozo durante la relación sexual, la cual será de mucho beneficio para lograr la máxima estimulación sexual.

En el momento de poner en práctica esta técnica, el disfrute será para los dos pues ambos pueden darse placer y disfrutar el momento.

Usar juguetes sexuales: el empleo de juguetes como lubricantes, aceites y guantes especiales para brindar caricias a través de la piel pueden ayudar a crear fantasías y aumentar la estimulación sexual por el sentido del tacto y la imaginación. Es la mejor forma de iniciarse con los juguetes sexuales.

Una vez corregida la desavenencia será muy fácil despertar la pasión y el deseo para ambos, siempre y cuando estén de acuerdo en lograrlo avivando la relación y estimulando el deseo que una vez los unió.

Reinventar la vida sexual es una opción que no se debe dejar por fuera a pesar que no se tenga ningún inconveniente y se esté muy bien con la pareja en todos los sentidos. De esto depende el aumento de la pasión y la duración de la relación.

Para reavivar una relación, despertar de nuevo la pasión y el deseo es necesario reinventarse. Para esto es vital una excelente comunicación entre la pareja y el deseo de ambos en trabajar para lograr el objetivo: retomar la relación y la pasión dormida.

Además del trabajo en pareja se deben seguir ciertos consejos que complementaran las técnicas puestas en práctica:

Implementar una dieta sana natural sin aditivos químicos rica en productos naturales verduras, frutas, vegetales y proteínas en beneficio de aprovechar los nutrientes que requiere el cuerpo para cumplir con sus funciones.

Mantener el peso acorde a la talla.

Practicar ejercicio físico al aire libre una rutina diaria ayuda a estimular la producción de testosterona que es la hormona que está involucrada en el deseo sexual.

Controlar el consumo de alcohol, tabaco y cualquier otra droga que afecte el normal funcionamiento del cuerpo.

No dudes de acudir con personal calificado que oriente en la terapéutica a seguir para mejorar el deseo sexual en la pareja.

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