0

Barriga de embarazada baja

Todas llevan lo mismo en su interior, pero por fuera son picudas, anchas, chatas, irregulares, más o menos prominentes… Las barrigas de las embarazadas tienen formas muy diversas, no sólo en cada mujer sino que la misma en sucesivos embarazos o en distintas etapas de la misma gestación puede tener una tripa con forma diferente.

Lo mismo sucede con el tamaño de la barriga, que ya vimos que no depende del tamaño del bebé: formas y tamaños diferentes en cada embarazo. La forma de la tripa tampoco es determinada por si el bebé es niño o niña, por lo que no sirve para predecir el sexo del bebé.

Hay mucho de mito en cuanto a la interpretación o causas de las diferentes formas de la barriga de una futura mamá, aunque fundamentalmente podemos hablar de las características físicas de la madre como condicionantes de las distintas formas. Éstos serían los principales factores que influyen en la forma de la tripa durante el embarazo:

  • La relación de tamaño y estatura entre madre e hijo. En mujeres con constituciones muy estrechas en la zona de la pelvis y, por tanto, con poco espacio para albergar al bebé, la tripa tiene que crecer y volcarse más hacia fuera. En cambio, las mujeres con constitución más ancha pueden desarrollar una tripa menos prominente hacia fuera.

  • La obesidad de la madre camufla a menudo el volumen del abdomen y su estatura es influyente también para la percepción general de la tripa.

  • Embarazo único o múltiple. Como es lógico, las mujeres que esperan más de un hijo suelen tener barrigas más prominentes que las embarazadas de uno.

  • La postura de la mujer. Si la futura mamá tiene lordosis pronunciada (la curvatura fisiológica de la columna en la región cervical o lumbar), o tiende a caminar con los hombros echados muy hacia atrás, entonces la tripa sale más y se ve más abombada.

  • Si la futura mamá posee músculos abdominales muy tonificados, la tripa es mucho más plana y alta, ya que la musculatura «sostiene» al bebé. Si por el contrario la musculatura es flácida, la tripa es mucho más baja y picuda, ya que el útero se desvía hacia delante.

  • El número de embarazos. Con la segunda gestación, la tripa suele notarse bastante antes que con la primera y, a partir del tercer embarazo, tiende a aumentar más a lo ancho. Si el abdomen está laxo por embarazos anteriores, la tripa suele estar más baja y prominente.

  • La posición del futuro bebé. Si el feto está colocado cerca de la cara posterior del útero, la tripa abulta menos. Pero si está colocado transversalmente, entonces la barriga se ve claramente más ancha que alta. Si se pone de pie, la tripa está más plana, y si el feto se coloca cabeza abajo, parece más picuda.

  • La cantidad de líquido amniótico. Hacia el final del embarazo, el feto flota en un litro de líquido amniótico, aproximadamente. Pero también puede ser algo más o algo menos, influyendo aunque levemente en el tamaño de la tripa.

  • El tamaño del feto. El mayor o menor volumen de la tripa puede deberse al tamaño del futuro bebé, pero no necesariamente tiene por qué ser así. Si un niño muy grande está colocado cerca de la parte posterior del útero, la tripa no está más abultada.

  • El ombligo de la embarazada también le da un aspecto peculiar a la tripa, poniendo «la guinda» en ess voluminosa porción de cuerpo, especialmente con los ombligos salidos. Otros ombligos casi desaparecen, algunos se achatan… y su forma puede variar a lo largo del embarazo.

  • Los movimientos del bebé también hacen que la barriga cambie de forma, no es extraño ver «bultos» moviéndose por la tripa de la embarazada, que no corresponden sino a los miembros del bebé en movimiento.

  • Por último, podemos hablar de barrigas más «altas» o «bajas» si, al final del embarazo, el bebé empieza a buscar su sitio y encaja la cabeza en la pelvis, preparándose para el parto. El encajamiento del bebé hace que la barriga descienda y se incline hacia delante. Aunque también es posible que el encajamiento se produzca sin que la mujer se percate, por ejemplo si ya tenía la barriga baja.

Newsletter de Bebés y más

Suscríbete para recibir cada día nuestros consejos sobre embarazo, maternidad, bebés, lactancia y familia.

Cada mujer es distinta

Como vemos, la forma de la barriga durante el embarazo varía entre mujeres y distintas gestaciones debido a cuestiones diversas. Pero todas ellas son tripas hermosas que albergan una nueva vida y que reivindicamos que aparezcan luciéndose en el arte, en la calle, en la playa y en los medios como una bonita parte del cuerpo de la mujer.

Fotos | seanmcgrath y flequi en Flickr
En Bebés y más | La forma de la tripa, Los 10 mitos más comunes del embarazo, Fórmula para calcular el peso del bebé por nacer, El ombligo de la embarazada

(CNN) — Culturalmente, el cuerpo postparto es fuente de una fascinación perdurable. Somos observadores entusiastas de los cuerpos de las mujeres después del parto y celebramos a aquellas que mudan cualquier evidencia del embarazo pocos meses después de tener a su bebé. Ella son las mujeres que, según señalan los tabloides, “recuperan el equilibrio”, a pesar de que pocos creen que el esfuerzo involucrado fue vigoroso o resultado de cualquier movimiento rápido y orgánico.

En medicina, el cuerpo postparto es básicamente invisible. En Estados Unidos, las mujeres normalmente tienen solo una cita en este periodo, seis semanas después del parto, y suele ser breve. Aunque el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos recientemente recomendó cambiar esto.

Las mujeres quedamos en gran parte, y un poco desesperanzadas, por nuestra cuenta cuando navegamos por los diversos dolores y disfunciones que el embarazo y el parto dejan a su paso.

LEE: Una de cada 7 mamás sufre de depresión y pocas reciben tratamiento

No solo no volví a recuperarme después de mis embarazos, sino que la idea de saltar, en cualquier dirección, sonaba horrible. Al igual que muchas mujeres, tuve una separación abdominal postparto, conocida clínicamente como diástasis del recto abdominal y coloquialmente como barriga momia: el tejido conectivo entre mi recto abdominal, también conocido como el pack de seis músculos, se había estirado aproximadamente cinco centímetros. También me sentía bastante inestable, y asumí que estas dos cosas estaban relacionadas.

Los ginecólogos y obstetras no examinan ni analizan la separación abdominal rutinariamente, a pesar de que hasta el 60% de las mujeres la experimentan hasta cierto punto durante el primer año postparto y un 33% estimado la necesita tratar más allá de eso. Muchos de nosotros descubrimos que lo tenemos después de experimentar dolor, movilidad alterada o, sí, la no siempre deseada barriga caída que suele aparecer como resultado de esto.

Estaba experimentando todo lo anterior cuando me inscribí en una clase de rehabilitación postparto dirigida por mi profesor de yoga. Como estudiante obediente, seguí todas y cada una de las instrucciones. Evité los crujidos, que supuestamente ampliarían la brecha. Y trabajé duro para fortalecer mi transverse abdominis, los músculos que corren arriba y abajo de los lados de nuestras secciones centrales, que supuestamente lo unirían todo.

Los meses pasaron y me sentí más fuerte, más delgada. Pero la separación de los músculos seguía ahí. ¿Fallé en el régimen? O, más probablemente considerando mi profundo compromiso, ¿me falló el régimen a mí? Además, ¿cuándo, si acaso, podría considerarme a mí misma sanada?

Ahora, investigaciones muestran que yo estaba en lo cierto al sospechar. Médicos y fisioterapeutas aún no conocen qué cura la separación abdominal… o si necesita ser curada en su totalidad.

“Quizá no es divertido escucharlo pero, en este momento, no sabemos cómo unir las herramientas que tenemos”, dijo el doctor Elwin Mommers, quien estudia hernias en el Centro Médico de la Universidad de Maastricht, en los Países Bajos.

MIRA: FOTOS | Guillermo y Catalina presentan a su tercer hijo ante los medios a las pocas horas de nacido

Apenas se sabe nada sobre la diástasis de rectos

Mommers es el autor principal de una revisión de estudios sobre separación abdominal publicada, en diciembre, en la revista Surgical Endoscopy. Él y su equipo revisaron todas las investigaciones disponibles sobre el tema y descubrieron que ofrecían muy poco en términos de claridad. Hubo una escasez de estudios de calidad para sacar conclusiones, y los pocos estudios de calidad que se presentaron no arrojaron hallazgos sustanciales.

No pudieron encontrar ninguna evidencia de que la fisioterapia una la separación o que un plan de ejercicio en particular sea más efectivo que otro. Sí, las mujeres que llevan a cabo un plan de ejercicio pueden dejar la brecha muscular con un espacio más pequeño, pero es probable que la separación se haya cerrado por sí sola, sin los ejercicios. Mommers dijo que las mujeres deberían ver esto como una razón para ignorar cualquier plan de ejercicio excesivamente prescriptivo que prohíba cosas como flexiones de espalda y abdominales, y hacer lo que les siente bien a sus cuerpos.

“‘Puedes hacer lo que quieras’ es lo primero que les decimos. Si observas los estudios, los ejercicios que se prescriben para tratarlo o intentar tratarlo son completamente opuestos entre sí. Algunos se centran en el estiramiento, otros se enfocan en unir todo y ninguno de ellos funciona”, dijo Mommers.

Agregó que muchos que buscan documentar los beneficios de un plan de ejercicios miden la brecha cuando los músculos están contraídos. En este estado, un núcleo más fuerte podría unir más efectivamente los músculos centrales y hacer que parezca como si la separación se hubiera reducido. El truco, dijo, es medir en un estado relajado para determinar con precisión los resultados.

Muchos creen que cuando el tejido conectivo entre los abdominales se estira, también se vuelve más débil, pero Mommers dice que esto no es necesariamente cierto. “Si fuera débil, entonces serían más propensas a desarrollar hernias, y no hay absolutamente ninguna prueba de que la separación abdominal finalmente resulte en hernia”, dijo.

Cómo perder la barriga postparto

La investigación de estos investigadores también llegó a la conclusión de que aunque la cirugía puede ayudar a cerrar la brecha muscular y hacer que el vientre sea más plano, no necesariamente lleva a una mayor estabilidad. Por ahora, parece ser principalmente una solución cosmética.

Otro estudio nuevo, publicado en la revista Physical Therapy, también arroja dudas sobre el consenso actual en torno al tratamiento de separación abdominal. Un grupo de investigadores noruegos examinó si el fortalecimiento del músculo transverso del abdomen, ampliamente recomendado, incluso por mi instructor, realmente funciona. No es así.

Kari Bø, profesora de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte y una de las autoras del estudio, dijo que los hallazgos le sorprendieron. Ella creía que tales ejercicios eran la solución. Ahora no está tan segura.

“Es una condición muy prevalente, desafortunadamente, la evidencia detrás de cualquier consejo que damos es muy baja o inexistente”, dijo.

La única recomendación que puede hacer con cierta confianza es que “no debe haber apertura o apertura visible cuando se hace ejercicio abdominal”. Así que los abdominales y las curvas hacia atrás están bien siempre que el estómago no sobresalga durante ellos.

LEE: ¿Qué hacer para marcar tus músculos a medida que la edad los desaparece?

Su investigación también la llevó a poner en duda si la separación abdominal es realmente la causa del dolor de espalda y del suelo pélvico. Señaló que los estudios muestran que la prevalencia de tales síntomas en mujeres postparto no es más alta en aquellas con separación leve a moderada, en comparación con aquellas que no tienen separación. “Puede ser que para muchas mujeres, una pequeña separación no influya en la función”.

Aún así, Bø entiende que un “problema cosmético sigue siendo un problema” y está planeando estudiar la forma en que pueden afectar la vida de una mujer.

¿Qué pueden hacer las mujeres?

Incluso si el entrenamiento central no ayuda a cerrar la separación, podría ayudar con los problemas asociados del suelo pélvico y el dolor de espalda. Bø dijo que hay pruebas sólidas de que entrenar la cintura pélvica puede ayudar con la incontinencia urinaria y el prolapso de órganos pélvicos.

Según esta investigadora, no hay evidencia de que trabajar específicamente los músculos transversales ayude con el dolor de espalda entre la población general. Ella no está al tanto de ningún protocolo que estudie específicamente a las personas con separación abdominal.

Sin embargo, hay algunas pruebas de que el fortalecimiento del abdomen en general ayuda con el dolor de espalda baja, y no hay duda de que el embarazo y el parto debilitan los abdominales, especialmente a corto plazo.

Wendy Powell, fundadora y directora ejecutiva de MUTU System, un programa de ejercicios en línea para la recuperación postparto, dijo que las mujeres con problemas de dolor de espalda o suelo pélvico deberían centrarse más en la alineación y la fuerza y ​​menos en la separación muscular.

“No se trata solo de brechas. Eso es un perjuicio. La idea de que este vacío es el problema y cerrarlo es la solución; nos falta lo que importa”, dijo.

MIRA: Así se ve realmente el cuerpo de una mujer después del parto

Powell opinó que las mujeres deberían buscar programas de ejercicio que toman en cuenta todo el cuerpo, no solo músculos aislados. “Para mí, el éxito parece una función, un cuerpo que funciona, que no duele, que no gotea, crece, sobresale o siente presión”.

De acuerdo con esta definición de éxito, me siento bastante sanada. Mi cuerpo funciona bien ahora. No hay mucho dolor, fugas o abultamiento cuando trabajo los abdominales. Anoche, dio brincos alrededor de la sala de estar con mis dos hijos sin temor a represalias de mi abdomen.

Pero, ¿y esa separación? A menos que opte por lo que ahora sé que sería una cirugía cosmética, parece que llegó para quedarse.

Elissa Strauss escribe sobre políticas y cultura de la maternidad.

Qué indica la forma de panza en el embarazo

Qué indica la forma de panza en el embarazo: ¿Ayuda a conocer el sexo del bebé? ¿Y a saber cómo nacerá? Descubre por qué es un dato importante para el médico.

De lo que se dice a la realidad…

¿Te han dicho que si tu panza es redondita el bebé que esperas va a ser niña y que si es puntiaguda será niño? ¿Que cuanto mayor es el volumen de la panza, mayor es el bebé? ¿Que si está muy alta el niño va a nacer de pie? Pues ninguna de las tres afirmaciones es falsa, son mitos que no tienen base científica que los justifique.

Lo que sí es cierto es que la forma de la panza en el embarazo indica muchas cosas al médico. Por eso la observa y controla cómo va cambiando durante los meses de gestación. Al hacerlo le ayuda a percatarse de posibles problemas y le anuncia la proximidad del parto.

Al principio tiene forma de pera

Desde el momento en que se produce el embarazo, el útero materno comienza a dilatarse. Y empieza a hacerlo por abajo, por la zona que está más cercana al pubis. Éste es el motivo por el que la buena nueva, de la que la madre es consciente en las primeras semanas, tarda unos meses en hacerse visible a los ojos de los demás.

Y también explica por qué al principio la panza de la embarazada tiene forma de pera y está más gordita por abajo que por arriba.

También es normal que durante el segundo semestre la panza esté ligeramente ladeada hacia la derecha. El lado izquierdo está ocupado por el colon. Es común que la futura madre sienta molestias en esta zona. Esto se debe a que el niño se ha colocado de tal forma que le está oprimiendo el hígado. Salvo que la asimetría y el dolor sean exagerados, estas alteraciones carecen de importancia.

Leer también:Embarazo: Cuando comienzan a sentirse las pataditas del bebé

Por qué no hay dos tripas iguales

Pero además del crecimiento del útero, hay otros muchos factores que justifica el hecho de que no haya dos embarazadas que tengan la panza igual: que sean más o menos anchas de caderas, que estén engordando lo justo o más de lo aconsejable, que sean gorditas o delgadas de constitución, que éste sea su primer embarazo… Sin duda, las futuras mamás delgadas, las primerizas, las estrechas de caderas y las que van a tener gemelos o trillizos tienen el vientre más pronunciado.

Y en la forma de la panza, lógicamente, también influyen los movimientos y la postura que adopte el bebé. Cuando sientas que tu pequeño se mueve (empezarás a notar sus cambios posturales hacia el quinto mes), di a tu pareja que te ponga las manos sobre el vientre. Será una experiencia muy emotiva para él y así le darás la oportunidad de participar más intensamente de tu embarazo.

Al final, más baja y ovalada

A medida que el niño crece y va ocupando la cavidad uterina, la forma de la panza se va haciendo más globular. Es entre las semanas 36 y 38 de la gestación cuando adquiere el mayor volumen.

Cuando te encuentres en esta fase, tu panza parecerá un auténtico globo y como se prolongará hacia la boca del estómago, oprimiéndote el diafragma, puede que te cueste más respirar. Si es así, adopta una respiración rítmica y relajada durante todo el día y si al acostarte no puedes respirar bien, duerme semiincorporada, con un almohadón en la espalda.

De todos modos, esta situación no durará mucho. Al final de la gestación, entre el octavo y el noveno mes, tu pequeño se encajará; es decir, se pondrá cabeza abajo metiendo la cabeza en tu pelvis, y este cambio de postura hará que la tripa se te baje, adquiriendo una forma ovalada. Esto te permitirá respirar mejor y te anunciará que tu hijo está listo para nacer. Y lo hará en breve, tal vez en unos días.

De la redacción de Tvcrecer Fuente: CrecerFeliz.es

Etiquetas: bebeembarazoformaspanza

Mes de embarazo 9

La madre y el bebé están creando ahora principalmente reservas de energía. En el noveno mes finaliza por fin la maduración de los pulmones del bebé.

En el noveno mes comienza la baja por maternidad, que debe aprovecharse para tomarse tiempo y descansar el cuerpo y la mente en las últimas semanas antes del parto.

El bebé en su noveno mes de embarazo: crecimiento y reservas de energía

En el noveno mes, la principal preocupación del bebé es crecer y acumular reservas de energía. En la primera semana de este mes mide unos 44 centímetros de largo y pesa poco menos de 2.000 gramos, a finales de mes su altura será de unos 47 centímetros y su peso será de unos 2.700 gramos.

El margen de movimiento del bebé se ha reducido considerablemente en las últimas semanas. Con su cuerpo, ahora toca la pared del útero. Por lo tanto, la madre también notará movimientos más pequeños de forma clara y a menudo también bastante dolorosa.

Hacia el final del noveno mes, muchos bebés encajan la cabeza en la pelvis de su madre, lo que significa que han entrado en la posición de salida inmediata para el parto. Sin embargo, en el caso de mujeres que ya han dado a luz antes, sólo sucederá poco antes de que nazcan.

En el noveno mes de embarazo, alrededor de la mitad del mes, se completará la maduración pulmonar del bebé. En caso de parto entre la semana 34 y 36 de embarazo, el bebé todavía se considera un prematuro, pero como regla general, los médicos y las comadronas no harán nada más para detener el proceso de parto durante algún tiempo.

En este momento, el niño tiene todas las capacidades necesarias para vivir fuera del vientre materno.

Los sentidos están completamente desarrollados. Su volumen cerebral también aumenta significativamente en el noveno mes de embarazo. Los huesos están desarrollados en gran parte, pero la cabeza del niño permanece blanda y flexible hasta bastante después del nacimiento.

Hasta ahora, las placas craneales del bebé no están conectadas por estructuras óseas, sino por capas internas y externas de la piel, las fontanelas. Después del nacimiento, las fontanelas están protegidas por un tejido conjuntivo firme. La pequeña fontanela en la parte posterior de la cabeza se cierra hasta el final del tercer mes de vida, la fontanela grande sólo se osificará en el segundo año de vida.

El bebé está acumulando una cantidad cada vez mayor de reservas energéticas, está acumulando grasa. Dichas reservas son absolutamente necesarias para los primeros días después del nacimiento. Inicialmente, sólo el llamado calostro está disponible como alimento.

Aunque es muy energético, sólo se produce en pequeñas cantidades según el tamaño del estómago del recién nacido. La «subida de la leche» real de la madre se lleva a cabo unos días después.

El bebé tiene una mayor necesidad de calcio hasta el nacimiento. Los oligoelementos son indispensables para un desarrollo saludable de los huesos, en el noveno mes de embarazo lo esencial es un desarrollo óseo sano. El nivel de calcio del bebé ya es ahora mayor que el de la madre.

Esto requiere una dieta que sea particularmente rica en calcio hasta el nacimiento: importante para esto son, entre otras cosas, muchos productos lácteos y un suministro suficiente de vitamina D, que promueve la absorción de calcio en el cuerpo. En el intestino del bebé, cada vez se deposita más y más meconio en el intestino del bebé, el cual se excreta como primer movimiento intestinal después del nacimiento.

No se trata de un producto resultante de la digestión, sino una masa de células de la piel y las membranas mucosas, vérnix caseoso, pelo ingerido y bilis espesada.

La madre en el noveno mes: el último esfuerzo antes del parto

En el noveno mes de embarazo, el cuerpo de la madre ya se está preparando de forma intensa para el inminente parto. El borde superior del útero llega ahora a la altura del esternón. Los senos a menudo segregan calostro. Las molestias causadas por el embarazo son cada vez más pronunciadas.

El volumen sanguíneo de la embarazada continúa aumentando en el noveno mes. Muchas mujeres todavía sufren de presión arterial baja porque es más difícil para las venas bombear la sangre de la periferia del cuerpo de nuevo al corazón.

Las mujeres que están esperando un hijo por primera vez a menudo experimentan los llamados dolores de encajamiento en la primera mitad del mes. Estos no suelen ser muy dolorosos, se sienten más bien como un ligero tirón en dirección a la pelvis. Esto hace que la cabeza del bebé baje a la pelvis.

A partir del noveno mes de embarazo puede expulsarse el tapón mucoso. Aquí se suelta el tapón mucoso que ha cerrado previamente el cuello uterino y que en parte puede llevar sangre. La expulsión del tapón mucoso se presenta en forma de flujo espeso y en parte también sangriento.

Si es causado por contracciones de Braxton Hicks o dolores de encajamiento, aún pueden faltar varias semanas para el parto. Si al mismo tiempo también hay contracciones regulares y paulatinamente crecientes, el proceso de parto ya ha comenzado.

La baja por maternidad legal comienza en la semana 34 del embarazo. Seis semanas antes de la fecha prevista del parto y ocho semanas después del nacimiento del bebé, la madre estará de baja por maternidad.

Durante este período, la seguridad social se encarga de pagar una parte del sueldo, y la empresa se encarga de pagar el resto. Hasta el momento del parto, las madres que deseen seguir trabajando a petición propia pueden acordar una exención con su empresa.

Después del parto, existe una prohibición absoluta de empleo durante el período de la baja oficial. En el noveno mes de embarazo deberían tratarse todas las cuestiones relacionadas con los permisos y bajas y la vuelta al trabajo.

Preparativos prácticos y muchas preguntas

Los preparativos prácticos para la fecha de nacimiento también deben completarse ahora. Sólo muy pocos bebés nacen cuando les toca. Ahora ya tendrías que tener preparada la bolsa para el hospital. La decisión de quién te acompañará en el parto también deberás tomarla ahora.

Seamos francos en este sentido: No todos los futuros padres se atreven a acompañar a la madre en el parto, ni todas las mujeres embarazadas quieren que su pareja la acompañe. Aceptar tales deseos y hablar sobre ellos ayuda a evitar conflictos.

Especialmente para las primerizas, los procesos físicos durante el parto adquieren cada vez más importancia: ¿Qué sucede después del comienzo de las contracciones? ¿Cuándo es hora de ir al hospital? ¿Qué postura para nacer es la mejor? ¿Cómo soportaré los dolores de las contracciones?

O también: ¿Cómo cambiará mi vida en un futuro previsible? ¿Qué aspecto tendrá el recién nacido? ¿Qué siento por el bebé? El tiempo hasta el nacimiento, no sólo en el noveno mes, es una fase vital muy íntima con muchas preguntas abiertas.

Qué dice la forma de la barriga de una embarazada

La verdad es que para las 20 semanas de embarazo que ya tiene, no parece que esté embarazada, apenas tiene un abultamiento en el abdomen. Ella estaba muy preocupada por el bienestar de su bebé, pensaba que su barriga no crecía correctamente porque apenas se notaban cambios en su fisionomía. Ayer volví a verla, y una gran sonrisa iluminaba su cara, se había hecho una ecografía y tanto el tamaño como el peso del bebé eran totalmente normales.

Por otro lado, mi amiga estaba convencida de que esperaba un niño, ya que su barriga era puntiaguda, sin embargo, la ecografía también reveló el sexo de su bebé: nacerá una niña.

Las abuelas, la tradición o las creencias populares, cuentan que las mujeres embarazadas con barrigas redondas esperan niñas, mientras que las tripas que son más puntiagudas, albergan a niños. Estas creencias, que pueden haber acertado en algún caso, son sólo mito sin base científica ninguna.

Los médicos son claros respecto a la forma de las barrigas en mujeres embarazadas: cada embarazo es único y las dimensiones y formas de las tripas en las embarazadas dependen de diferentes factores. Según los ginecólogos, nada en la forma de la barriga detecta el sexo del bebé o el tamaño del mismo, es decir, grandes barrigas no tienen por qué albergar a bebés grandes.

Qué define la forma de la barriga en el embarazo

Los factores que definen la forma de una barriga son:

– Las semanas de embarazo: cuánto mayor sea la edad gestacional, mayor es la barriga. Dos mujeres en la misma semana de gestación no tienen por qué tener tripas del mismo tamaño.

– Líquido amniótico: su cantidad en el útero o la acumulación de gases en la embarazada puede provocar que aumente el volumen del abdomen.

– Los músculos abdominales: mujeres con un tono muscular bueno, tendrán una barriga más pequeña que una mujer que ha pasado varios embarazos y cuyos músculos abdominales han sufrido una distensión varias veces o una mujer con escaso tono muscular.

– La constitución física de la mujer: mujeres de caderas anchas tendrán una tripa menos voluminosa que mujeres de caderas estrechas.

Otros factores como la grasa acumulada durante el embarazo o el peso previo de la embarazada influyen en la forma y tamaño de la barriga de la embarazada. En cualquier caso, los obstetras recomiendan fiarse de las pruebas médicas, en las que se valora el tamaño del bebé en relación con la semana de gestación, y no prestar atención a la forma de la barriga.

Diario de una Esperanza

Iba en tu barriga y me sentía feliz en mi caparazón… siempre [email protected] me podía dormir oyendo tu corazón…

Así empieza esta original canción que dedica un bebé a su mami durante su gestación. La encontré navegando por youtoube y me hizo poner una sonrisa de oreja a oreja y estar tarareándola todo el día.

Me encantaría compartirla con vosotros

Ayer fué un día completo, por fín llegó la temida y a la vez esperada ecografía morfológica de las 20 semanas, seguramente la eco más importante de todo el embarazo.

Llegamos demasiado pronto al hospital, a veces es difícil aparcar por allí, pero tuvimos suerte y media hora antes de la prueba ya estábamos sentados esperando nuestro turno. Habían bastantes parejas que al parecer venía a lo mismo. Le comenté a Jota de ir a tomarnos un café pero al final cambiamos de idea, por miedo a que nos llamasen antes de tiempo.

Mientras él se entretenía con su móvil (bendito wattsap cuando estás en una sala de espera y presumiblemente vas para rato) ajeno a todo seguramente, a mi cabeza venían imágenes y recuerdos del episodio tan terrible que vivíamos allí justo un año antes, dónde al hacernos en este caso la ecografía de la semana 12 nos decían que nuestro peque se había parado. Intenté distraerme y no pensar, pero ya sabéis la fobia que me entra minutos antes de una eco, el corazón me va a mil por hora y no dejo de sudar. Afortunadamente dentro de mi tenía a un gusanito moviéndose y diciéndome: “Mamá, tranquila…estoy bien, estoy aquí…” Pero yo lo único que quería era entrar de una pu**tera vez y que nos dijesen que todo estaba bien, que todos sus organitos estaban creciendo como corresponde…

Llegado al ecuador es cuando estoy empezando a disfrutar de mi barriguita, a ser realmente consciente de que ahí dentro se está formando una personita única. Es cierto que, como acabo de comentar, ayuda mucho que desde finales de la semana 19 he empezado a notar sus movimientos y es una sensación indescriptible 🙂

Parece ser que las consultas llevaban bastante retraso, y por fín, una hora y cuarto después nos llamaban por la pantalla de turnos.

Como siempre Jota me cogía la mano, y allí estaba, moviéndose al son de los meneos que le pegaba el ecografista, un tipo bastante serio y poco hablador. Después de unos 20 minutos examinando al peque nos dice que todo está bien, dentro de los parámetros normales para su tiempo.

Ainssss que felicidad!!! Por ahora todo sigue su curso y seguimos avanzando pasito a paso 🙂

Así que ya podemos desvelar que el bebé que esperamos es una NIÑA!!!

Os presentamos a Daniela, nuestro solete!!

… eres mi almohadita y mi cunita mejor…
Mi papá, desplegando todo su arte…

Y ahora nos vamos unos días de vacaciones, bien merecidas, a disfrutar del sol, por unas cosas o por otras este año todavía no he pisado la playa, sí sí, en serio 😦 , de la piscina, de un buen libro y del mejor arte de no hacer nada, jejeje…..

Seguramente a la vuelta pidamos cambio de hospital, no estamos demasiado convencidos con el que nos toca por zona, a parte de que estamos descontentos con el trato de algunos profesionales, lo que verdaderamente nos preocupa es tener un parto lo más respetado posible.

Ya os contaremos como hemos quedado. Respecto a la siguiente eco habrá que esperar a la semana 32 y para esto todavía queda mucho…. si todo va bien queremos ir a por una 4D en septiembre para ver la carita de nuestra pequeña…. ainsss…. que os voy a decir yo… será amor de madre….

A los que estáis ya descansando que disfrutéis muchísimo y los que todavía no os habéis ido que lo paséis genial en vuestros destinos.

Feliz Agosto!!!

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *