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Bebe de un mes

Tabla de contenidos

El bebé de 1 mes

Aquí encontrarás información sobre los cuidados de los bebés de un mes, lo que es capaz de hacer, la mejor alimentación y temas relacionados con su salud. Tu bebé ya tiene un mes de vida, han pasado las primeras semanas, llenas de preocupación y ansiedad, sobre todo en padres primerizos. La mejor alimentación para los bebés de un mes es la leche materna. Puede que ya comience a sonreír cuando le haces mimos y le das cariños, se trata de la sonrisa social.

Al mes, boca abajo, el bebé levanta momentáneamente la cabeza, y al sentarle, todavía no puede mantenerla erguida. Abre las manos con frecuencia. Responde a la cara y la voz de los padres. Cuando llora, se calma al hablarle o cogerle. La sonrisa social aparece a partir de las cuatro semanas de vida. Es capaz de fijar la mirada en un objeto grande que esté frente a él y puede seguirlo 90º.

Tanto si el bebé es alimentado con lactancia materna como con lactancia artificial, no es necesario administrar ningún suplemento, salvo indicación médica.

Cuidados del bebé de 1 mes

En la primera visita al centro de salud, el pediatra o la enfermera os indicará la frecuencia de las visitas de control del niño. En cada una de ellas, se valorará el correcto crecimiento y desarrollo del bebé, y se resolverán las dudas relacionadas con la alimentación, el sueño, la higiene…

Recomendaciones para el cuidado del bebé:

  • La habitación del niño ha de estar bien ventilada, a temperatura agradable y sin corrientes de aire.
  • Para dormir, colocarlo en la cuna boca arriba y sin almohada.
  • Evitar la exposición directa del bebé al sol.
  • Bañarle diariamente, con agua templada y jabón neutro. Secar la piel a toques, sin frotar.
  • A partir del mes, pueden cortarse las uñas. Utilizar tijeras de punta roma y aprovechar cuando el niño está dormido para que no se mueva.
  • Pasearle a diario. En invierno, en las horas centrales del día y abrigado. En verano, en las primeras o últimas horas del día y ligero de ropa.
  • No dejar nunca al niño solo en casa. Tampoco sobre el cambiador.
  • En el automóvil, utilizar siempre un dispositivo homologado en un asiento con el airbag desactivado

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

Sin lugar a dudas, el primer mes de vida del bebé es muy especial. El nacimiento de un hijo cambia por completo la vida de los padres. Ahora el recién nacido está entre vosotros y tendréis por delante una tremenda adaptación.

Los primeros días junto al bebé son peculiares. La enorme felicidad de tenerlo por fin en brazos convive con las incomodidades del postparto, el cansancio y las preocupaciones acerca de su cuidado.

Pero el bebé también vive grandes cambios. Ha estado durante nueve meses en el vientre materno y de repente se encuentra en un nuevo entorno repleto de estímulos. Por eso, hay que tratarlo para que su vida fuera sea lo más parecida a lo que era dentro del útero. Un ambiente acogedor, calentito, tenue y suave.

Eso de que los recién nacidos vienen sin manual de instrucciones es cierto, por suerte. Porque cada bebé tiene sus propias necesidades y porque no hay nada más maravilloso que ir descubriéndolo. Estas son las principales características del primer mes de vida de los bebés:

Alimentación del bebé de un mes

El mejor alimento para el recién nacido es la leche materna. Lo ideal es colocarlo al pecho nada más nacer, dentro de las dos horas siguientes al nacimiento. Es cuando el bebé tiene el instinto más a flor de piel y favorece el vínculo de apego con la madre.

Es fundamental para una lactancia exitosa que el bebé se agarre adecuadamente al pecho. Hay varias posturas posibles para encontrar la que mejor os venga en cada momento, pero siempre el bebé debe cubrir una buena porción de la areola del pecho con su boca para un agarre correcto.

La lactancia materna debe ser a demanda, es decir amamantar cuando el niño lo desee, sin agobios ni horarios, ni frecuencias, tanto de día como de noche.

Durante el primer mes, mientras la madre y el bebé se van adaptando, dar el pecho lleva su tiempo. Es más que probable que el bebé se duerma durante la toma o necesite echar los gases y en poco tiempo, volver a empezar.

La lactancia materna es lo ideal para el recién nacido, sin embargo hay madres que por diversas cuestiones no quieren o no pueden alimentarlo con su propia leche, y optan por la lactancia artificial.

La lactancia artificial consiste en fórmulas de leches de inicio que hay que preparar minuciosamente. El biberón se debe preparar en el momento de la toma y no se puede reutilizar la leche que el bebé no haya tomado.

El momento de darle el biberón debe ser un momento agradable. Debéis estar tranquilos en una postura cómoda y el bebé un poco incorporado con su cabeza sobre tu brazo para que no se atragante.

Cuando empiece a alimentarse fuera del vientre comenzará a hacer deposiciones negruzcas llamadas meconio durante los primeros días, y luego se volverán caquitas líquidas de un color amarillento. Los cambios de pañal serán muy frecuentes, entre 6 y 8 cambios diarios.

Sueño del bebé de un mes

Un recién nacido necesita dormir muchas horas. No debemos interferir en el tiempo que el bebé duerma, es una necesidad fisiológica así como lo es el hambre o la necesidad de afecto.

Durante todo el día se desplaza entre la vigilia y el sueño, sin diferenciar el día de la noche. Poco a poco irá asociando el tiempo de sueño con la noche y el de vigilia con el día si nosotros vamos introduciendo ciertos hábitos. Por ejemplo, oscurecer la habitación por la noche (con una luz tenue para poder atenderle) para ir asociando oscuridad y silencio con la noche y luz y ruido con el día.

El bebé de un mes aún no tiene un ritmo de sueño y necesita despertarse varias veces para alimentarse.

El patrón de sueño de un recién nacido tiene dos fases: el sueño profundo y la fase REM. Su orden es irregular debido a la falta de ritmo de la melatonina, hormona encargada de regular los ciclos sueño-vigilia, que se normaliza alrededor de los 4-6 meses. La leche materna, al contener melatonina, favorece la regulación de los ritmos biológicos del bebé.

Aunque cause gran cansancio en los padres, es sano que el bebé se despierte por las noches. El bebé necesita despertarse para comer para evitar la hipoglucemia, además las tomas de la noche promueven el aumento de producción de leche materna.

Por la necesidad del bebé de alimentarse tan seguido durante la noche y por su necesidad de estar en contacto con la madre, lo ideal es que el bebé duerma en la misma habitación de sus padres, en una cuna adosada a la cama, y los que así lo deseéis en la misma cama, siempre que se cumplan ciertas pautas para la seguridad del pequeño.

La muerte súbita es un fantasma que persigue a muchos padres. Para evitarla debemos tener en cuenta algunas indicaciones muy importantes como no abrigar demasiado al bebé para dormir y acostarlo a dormir siempre boca arriba, sin almohada, ni mantas, ni peluches.

Crecimiento del bebé de un mes

El bebé a término nace con un peso en torno a los 3 kilos y 3 kilos y medio de peso como media. Los días posteriores al nacimiento se produce una pérdida de peso fisiológica de alrededor de un 10 por ciento de su peso. Es totalmente normal y se debe a la pérdida de líquidos que se producen después del parto. En los próximos días recuperará esos gramos perdidos ganando peso en torno a los 180-200 gramos semanales.

La longitud media de un recién nacido es de 50 cm, algo menos en el caso de las niñas mientras que el perímetro craneal ronda los 34 cm. En los primeros chequeos se medirán los parámetros de peso-talla-perímetro craneal para controlar su crecimiento.

No es bueno obsesionarse con la ganancia de peso del recién nacido. Mientras haga las tomas con frecuencia y le cambiemos el pañal unas 6-8 veces al día no hay por qué preocuparse. Es importante aclarar que los bebés alimentados con leche de fórmula suelen engordar más que los alimentados con leche materna.

Desarrollo del bebé de un mes

Los bebés en su primer mes de vida son capaces de:

  • Dirigir la mirada hacia un punto concreto y seguir una cara con la mirada
  • Buscar la voz de la madre
  • Ver a una corta distancia de 30-40 cm
  • Se sobresalta ante un ruido fuerte
  • Hacer muecas
  • Levantar levemente la cabeza cuando está boca abajo
  • Flexionar las cuatro extremidades
  • Conserva algunos reflejos primarios como el reflejo del Moro y el reflejo de prensión

Sociabilidad del bebé de un mes

Durante el primer mes la figura de la madre es esencial para la vida del pequeño. La relación con los demás comienza por la madre y luego se va a ampliando a otras personas. Aunque nos parezcan muy pequeños, ya muestran preferencias por los rostros humanos, y no solo son capaces de percibir el calor, olor y voz de la persona que les cuida, sino que además reaccionan con movimientos de su cuerpo a esa voz. Es decir, ya hay una respuesta ante la interacción con otro ser humano.

Hacia finales del primer mes de vida ocurre algo maravilloso: el bebé nos regala su primera sonrisa. La sonrisa angelical, un reflejo del bebé al nacer, se convierte en una sonrisa consciente como respuesta a un estímulo social como hablarle o sonreirle.

La forma de comunicarse del recién nacido es a través del llanto. Por eso es tan importante atender siempre su llanto que poco a poco comenzarás a interpretar. Sabrás cuándo llora por hambre, por cansancio, porque quiere brazos o por dolor ya que alrededor de la tercera semana de vida puede que empiece a sufrir los famosos cólicos del lactante.

El contacto piel con piel, las sonrisas, las palabras suaves, cogerle en brazos, las caricias y los masajes son la forma de comunicarse con el bebé. Es absolutamente recomendable y necesario para él ser tocado. Favorece su desarrollo además de ser relajante y agradable tanto para los padres como para el bebé.

Foto | Tawny van Breda en , fancycrave1 en y iStockphoto
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El desarrollo del bebé de 1 mes

El desarrollo corporal del bebé de un mes

  • Tumbado boca arriba empieza a adquirir la postura del «espadachín», con la cabeza hacia la derecha, el brazo y la pierna doblados por un lado y estirados por el otro.
  • Boca abajo consigue despegar su nariz para respirar.
  • Ve tu cara si la sitúas a unos 25 o 30 cm de la suya, la distancia que naturalmente adoptas cuando le alimentas. Mira su mano cuando pasa por su línea de visión.
  • Sus manos también se han abierto pero si introduces un dedo en ellas, cierra el puño con fuerza.
  • Su pelo, esa especie de lanugo que le cubría la cabeza, también ha cambiado.
  • Aún no sujeta la cabeza.

El desarrollo de la inteligencia del bebé de un mes

  • Abre y cierra la boca como tú haces cuando hablas.
  • Mueve su cuerpo para expresarse.
  • Sigue con la mirada el movimiento de un objeto.

Cómo se comunica

  • Responde a la voz de su madre, tranquilizándose si le habla suavemente y poniéndose tenso ante tonos fuertes.
  • Aprende a mirarla.
  • A veces, al oír una voz, sonríe.
  • Emite pequeños sonidos guturales.

Cómo estimular su desarrollo

  • Háblale y cántale nanas.
  • Coloca un juguete móvil en su cuna.
  • Ponle música suave, la misma que tú oías cuando estabas embarazada.
  • Mírale a los ojos cuando le alimentas.

Advertencia: cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. Sólo debes preocuparte cuando observas un retraso importante.

Descubre qué puedes esperar del desarrollo del bebé de 2 meses.

Tu bebé ya tiene 1 mes

Hablemos un poquito del papá. Por supuesto, la mamá es la figura más importante para el recién nacido, debido a la estrecha relación física y psicológica que vincula a la mamá y al bebé de forma natural. ¿De qué manera beneficia la figura paterna al pequeño?

– El papel del papá es fundamental para crear un ambiente tranquilo y garantizar un vínculo intenso y rico desde el punto de vista afectivo, que transmita protección y seguridad al pequeño.

– Si bien el cuidado del bebé constituye un acto instintivo para la mamá, hay veces que el papá se siente superado y excluido de esta relación de simbiosis que se instaura entre madre e hijo, por no hablar de los pequeños celos que puede sentir al dejar de ser el centro de la atención de su pareja.

Uno de los trastornos que pueden afectar a tu hijo en este período son los cólicos, que provocan crisis de llanto desesperado que, a primera vista, parecen inexplicables. No debes preocuparte: hasta un 25% de los recién nacidos los sufren, son inocuos y el problema desaparecerá espontáneamente antes de los tres meses.​

Seguro que ya lleváis algunos días bañando al bebé y habéis perfeccionado la técnica, pero ten en cuenta que el baño siempre debe darse en un ambiente cálido y con el agua tibia, a una temperatura de unos 37ºC. Debes tener a mano la toalla, el pañal y su ropita y secarle y vestirle enseguida.

………..

¡ATENCIÓN! Los inicios de la crianza son fundamentales para instaurar un vínculo irrompible entre el recién nacido y sus papás. Fomentad las ocasiones, no necesariamente ligadas a la lactancia, en las que podáis compartir momentos de complicidad y emoción con vuestro hijo.

Qué hace un bebé de 1 mes

Los recién nacidos se relacionan desde muy pronto con el mundo exterior. Son sensibles a las luces y a los sonidos, y es la voz y el rostro de su mamá los que más atraen su atención.

Oído

– El recién nacido ya es capaz de percibir casi todos los sonidos, aunque no consigue localizar bien su origen. Y es que, en este período, los sonidos le llegan como un conjunto de ecos.

– Es importante que, desde el inicio, el bebé se exponga a los diferentes sonidos que tienen lugar, por ejemplo, en casa. La exposición a los distintos sonidos crea en su memoria un mapa cerebral de los sonidos (mapa tonotópico). Este mapa continuará perfeccionándose hasta los tres años de edad.

Visión

– El recién nacido no ve más allá de 20-25 cm. Las imágenes que ve aún son imprecisas y bastante desenfocadas.

– Tampoco consigue dirigir ambos ojos hacia el mismo objeto, porque el reflejo de fijación aún no está maduro. Por eso, sobre todo, le llaman la atención el contorno de los ojos y el movimiento de la boca.

– El mundo que ve es en blanco y negro. Y es precisamente por ello, por lo que puede encontrar fácilmente el pezón de su mamá, que es más oscuro que la piel del pecho.

Psicomotricidad

– Con un mes, si se deja al pequeño boca abajo, logra levantar el cuello durante unos instantes.

– Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando se le sienta. Si lo sentamos, la cabeza se balancea y tiende a caer hacia delante o hacia atrás.

Cómo estimular a tu bebé de 1 mes

Tu bebé está recibiendo multitud de estímulos a través de sus oídos a medida que su visión se va despertando.

Los beneficios de estimular el oído del pequeño con música son innumerables:

– La estimulación afectiva genera un mayor número de neurotransmisores, el fundamento de la actividad cerebral.

– A través del cariño y del lenguaje de la música, impulsamos y mejoramos las capacidades cognitivas, base de la organización cerebral.

– La capacidad cognitiva es la facultad de un ser vivo para procesar información a partir de la percepción, el conocimiento adquirido (experiencia) y las características subjetivas que permiten valorar la información. Consiste en procesos tales como el aprendizaje, el razonamiento, la atención, la memoria, la resolución de problemas, la toma de decisiones o los sentimientos.

¿Probamos una sesión mientras sostienes a tu pequeño en tus brazos?

Con las sesiones que te proponemos a continuación, se refuerza el vínculo entre la mamá y el bebé, o entre el papá y el bebé. En casa sesión, el pequeño irá memorizando todo tipo de patrones de melodías y ritmos. Así, mejorará su capacidad lingüística y de aprendizaje.

En este sentido, es muy importante destacar que los beneficios de la estimulación sensorial a través del lenguaje musical se obtienen con la repetición de las audiciones.

Un momento muy íntimo es el que tiene lugar cuando sostienes en brazos a tu bebé relajado mientras suena una sesión de ejercicios. Presta atención y siente sus reacciones, los sonidos y balbuceo que emite y cómo reaccionan sus ojos a las variaciones musicales. ¡Puedes contestarle si emite algún ruidito en forma de balbuceo!

Experiencia para esta sesión: el lenguaje de la música en tus brazos

Para disfrutar de esta experiencia, es conveniente realizarla en cualquier momento en que puedas gozar de la tranquilidad de tener a tu bebé en brazos y, simplemente, concentrarte en sentirlo.

Preparamos el ambiente

– Puedes realizar esta sesión en el comedor, en cualquier cama o sofá, o incluso al aire libre.

– Adapta la luz que te apetezca; puedes jugar con luz natural, luz tenue o luz de color. Acondiciona el espacio en que vas a acomodarte: cama, sillón, sofá… ¡Ponte cómodo o cómoda! Sitúate en un lugar traquilo, sin distracciones, para generar un ambiente ideal. Relájate e intenta sentir su respiración mientras sostienes a tu pequeño en brazos.

Preparamos el sonido

– Busca el máximo silencio en el ambiente. Reproduce el audio que encontrarás al final de este artículo a un volumen que te resulte agradable y que se oiga bien.

Empezamos la sesión

– Dale al play y acomoda a tu bebé en tus brazos. Deja fluir la música y siéntela de forma consciente, encontrándote poco a poco con el sonido que se irá reproduciendo lentamente.

– Relájate e intenta sentir su respiración mientras lo sostienes en tus brazos.

– Puedes moverte ligeramente a través de la música mientras lo sostienes.

– Al finalizar la sesión de ejercicios puedes cantarle o jugar a hacerle sonidos a modo de pregunta-respuesta, buscando su balbuceo.

– Si estás de pie, camina siguiendo el ritmo del sonido de la sesión de ejercicios. Busca su mirada. Siéntelo y disfruta de ver cómo reacciona a los ejercicios musicales mientras aprende el lenguaje de la música. ¡Notarás cómo se relaja y que reacciona visiblemente a los ejercicios! Incluso notarás que presta atención.

¡Verás cómo se relaja! ¡Aprovecha estas sesiones para buscar vuestro momento para relajaros y desconectar!

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¿Qué tal ha ido?

¿Has sentido la unión con tu bebé? ¿Os habéis relajado? La complicidad que se genera durante estas experiencias tan íntimas crea un ambiente único para la relajación y la conexión con el bebé. La constancia sigue siendo clave. ¿Repetimos?

Desarrollo psicomotor de los bebés de 1 mes, ¿qué puede hacer el bebé?

El calendario de hitos del desarrollo es siempre orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa una y otra más lentamente.
Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.
Si le preocupa la evolución de algún aspecto concreto de su bebé, consulte la tabla de señales de alerta y coméntelo con su pediatra.

  • Motricidad tosca
  • Visión
  • Relación social
  • Lenguaje

Motricidad tosca del bebé

Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer:

  • Acostado boca arriba: brazos y piernas están flexionados, pero menos que cuando es recién nacido.
  • Acostado boca abajo: las rodillas ya no están bajo el vientre. El culito está levantado. Puede hacer movimientos de «reptar». Puede levantar la cabeza unos segundos.
  • La cabeza aún se cae hacia atrás: cuando, tirando de sus brazos, se le lleva a posición «sentada». La espalda está curva, es blanda.
  • Las manos suelen estar cerradas: con el pulgar por dentro de los demás dedos. Cuando se toca con un objeto la palma de la mano, la cierra (reflejo de prensión).
  • Responde con una sonrisa a diversos estímulos: tocarle, acariciarle, hablarle.
  • Cuando está despierto, se muestra interesado por lo que ve y oye. Vuelve la cabeza hacia la voz.
    • Visión del bebé de 1 mes

      El bebé de un mes puede fijar la mirada en la cara. Además puede seguir un objeto grande que se desplace en un ángulo de 90º.

      Relación social

    Estoy intentando encontrar las palabras.

    Me está costando reunir las sílabas adecuadas con las que poder transmitir mi experiencia como madre primeriza, una experiencia que mucha gente conocerá, pero de la que pocos se atreven a hablar.

    Para empezar, nadie te dice la cantidad de emociones que vas a sentir al convertirte en madre, y con eso me refiero a excitación, agotamiento, angustia y euforia.

    Cuando te casas, todo el mundo empieza a preguntarte que cuándo vas a tener hijos. Incluso te animan y te empujan a tenerlos.

    Hasta hay algunas abuelas (y no quiero decir nombres) que compran ropitas minúsculas y las cuelgan en un armario por si se te ocurriera tener hijos en ese preciso instante y lugar.

    Al igual que con el matrimonio y las bodas, todo lo que la sociedad nos muestra de la maternidad es lo romántico, la historia superficial con la que todo el mundo sueña y que a la vez esconde. Prepararás un cuarto precioso para el bebé, te harán regalos maravillosos, irás a ver a tu pediatra y te comprarás mallas deportivas porque, al final, tendrás que aceptar que no vas a poder ponerte tus antiguos vaqueros durante algún tiempo.

    Piensas que sabes cómo va a ser porque la gente te dice: «Es duro, pero merece taaaanto la pena». Oirás esto unas 5.000 veces y entonces te convencerás de que estás decidida y lista tanto para lo bueno como para lo malo.

    Pero, aquí tienes la primera cosa que no sabías sobre ser madre:

    1. A veces sentirás que no vale la pena

    Llegará un momento en el que te preguntarás por qué te has convertido en madre. Probablemente ocurrirá a eso de las tres de la mañana. Te horrorizará pensar que, al mismo tiempo que cumples con tu obligación de alimentar a tu angelical bebé, realmente no quieres estar haciéndolo. Aun así, lo haces, claro está, porque eres su madre y eso es lo que hacen las madres, pero te estás empezando a volver loca con la situación.

    «¿Por qué me he metido en esto?», murmuras para ti misma. En vez de concentrarte en el momento afectivo como deberías, lo único que quieres es irte a la cama. O mejor aún, salir con tu marido a tomar una piña colada. Esas que van con sombrillita y una cereza. Con suerte, hasta el camarero nos podría poner unas cerezas más para picotear.

    Te diré una cosa: no pasa nada por dejar que tu mente vague y eche de menos lo que tenías antes. Para recordar lo que una vez fue. La maternidad es una experiencia impactante, algo que te cambia la vida y que ocurre muy muy rápido. Hace sólo unas semanas, salisteis súper elegantes para vuestra «última cita antes de ser padres», y ahora llevas unos días sin ducharte. Es una transición inmediata, por tanto, si resulta que tu mente se pasea de allí para acá, ten en cuenta que estoy contigo, que te comprendo y te apoyo.

    2. A nadie le afectarán tanto los llantos como a ti

    Tú eres su madre y, por alguna genialidad biológica del destino, su llanto te afectará a ti más que a cualquier otra persona. Tu marido quizás pueda seguir durmiendo, tu madre te dirá que no es para tanto y tus amigas llevarán lo de los lloros con tanta facilidad que te preguntarás qué narices te pasa a ti.

    Llegarás a acostumbrarte a oír ese sonido. Pero algo en ti hace que quieras levantarte e ir constantemente a tratar de solucionarlo. Sigo sorprendiéndome al comprobar que aunque mi marido se acueste con el vigilabebés pegado a la oreja y el bebé esté llorando, es capaz de seguir durmiendo tranquilamente.

    Chicas, tomáoslo como un reto y como una honra. Recordad que algo en vuestro interior está íntimamente conectado con vuestro bebé y que sólo vosotras tenéis ese instinto cuando pide comida o consuelo.

    3. Vais a tener pesadillas

    He estado teniendo un extraño sueño en el que pienso que he dejado al bebé en mi cama y que necesita mi ayuda. He despertado a mi marido en mitad de la noche diciéndole que hay un bebé en la cama pero no está. He dado la vuelta a la cama en mitad de la noche y he tocado la cabeza de mi perro creyendo que había dejado al bebé conmigo. Esto sería imposible, ya que mis dos bebés (tengo gemelos) han estado durmiendo en sus cunitas desde el día en que volvimos del hospital. Si duermes con el bebé, quizá tengas otros sueños. Si tus bebés duermen en un moisés al lado de tu cama, quizá sueñes que no están ahí.

    Mi hija estuvo con un intercomunicador sus 12 primeras semanas de vida. Durante un mal momento en particular, la alarma del dispositivo empezó a sonar y la vi muy pálida y casi inconsciente. Estuve como cinco segundos gritando su nombre y moviéndole las piernas para que volviera en sí, y desde entonces he soñado que a su hermano le pasa lo mismo.

    No te das cuenta de que cuando te conviertes en madre, todos tus sentidos se potencian. Las cosas te afectan más que antes. Te preocupas por si lo estás haciendo bien o regular o si les afectará para siempre. Te aseguras de si están respirando todo el tiempo. Compruebas cada cinco minutos que siguen bien. Esas preocupaciones se van aplacando con el tiempo, sobre todo cuando tienes a tu segundo o a tu tercer hijo, pero de momento sólo puedo hablar de los tres primeros meses de maternidad.

    4. Te sentirás una estúpida desagradecida

    En mitad de todas esas emociones (echar de menos tu antigua vida, desear con todas tus fuerzas que el bebé deje de llorar, preguntarte cómo has podido pringarte tanto de caca), recordarás que alguien en algún lugar quiere ser madre y no puede. A alguien le gustaría estar en tu lugar. Alguien quiere levantarse a las tres de la mañana y luego a las cuatro, a las cinco y a las seis. Es todo lo que querrían. Pero, ¿sabes una cosa? No pasa nada por sentirse una desagradecida al pensar en todas esas mujeres.

    Recuerda también que tus emociones están justificadas. Tienes derecho a tener sentimientos encontrados. Tienes derecho a sentirte cansada. Y no tienes por qué disfrutar de la maternidad a cada segundo del día. Cualquiera que te diga lo contrario o está mintiendo o lo de ser mamá primeriza le queda tan lejos que ya se ha olvidado de lo que supone. Resulta demasiado tener que preocuparse por el bebé y, además, por ser una desagradecida. Lo estás haciendo genial, y tienes derecho a sentir cualquier emoción que aflore, independientemente de lo insignificante o lo equivocada que pueda parecerle a los demás.

    5. No querrás que esta etapa termine, y a la vez estás deseando que acabe

    Mi hijo tiene los pies un poco arqueados. Puede que sea la cosa más adorable del mundo, aunque admito que no soy demasiado imparcial. Él se mantuvo sentado durante todo el embarazo, y con una pose de yoga al final, pues, tras la cesárea, salió con las piernas cruzadas y sus piececitos uno frente al otro.

    Todos los días le doy un beso en esos pequeños pies arqueados, que cada vez van reduciendo más su curva. Lo normal es que quisiera que se enderezaran por completo. Al fin y al cabo, este niño tendrá que andar algún día. Pero, al mismo tiempo, me encantaría que se quedasen así para siempre. Cuando doblé su ropita de 0 a 3 meses, me puse a llorar, pero también celebro que por primera vez duerma ocho horas seguidas y yo deje de parecer un vampiro y empiece a recuperar mi cara de persona normal.

    Todo es muy confuso. Quieres que sigan siendo bebés para siempre, pero también quieres que te sonrían y que gateen y que empiecen a comer otras cosas y prueben las verduras. Uno de estos días, querremos que se saquen el carnet de conducir para que no tengamos que llevarles siempre a su clase de béisbol. ¡Ay, Dios mío! ¿Pero por qué he escrito eso? ¡Imposible!

    ***

    Éstas son cosas que nadie te dice. Cuando te dicen: «Es duro, pero vale la pena», en realidad quieren decir que vas a experimentar más emociones y más sentimientos de los que nunca te imaginaste.

    Lo que quieren decir es que te vas a enamorar. De verdad. Pero que, al mismo tiempo, vas a fantasear con irte en coche y no volver.

    Quieren decir que verás a tu marido llorar cuando sostenga a vuestra hija por el amor tan intenso que siente por ella. Pero que también vas a pasarle a ese mismo bebé dos días después y lo que vais a sentir es exasperación porque la niña no deja de llorar y te va a estallar el tímpano.

    Cuando te dicen: «Es duro, pero merece la pena», quizás se referían a que estarás sentado frente al televisor mientras el bebé duerme y, de repente, te darás cuenta de que te has convertido en padre y de que hay una persona durmiendo en la habitación de al lado. Una personita que yo he creado, pensarás. Y también te preguntarás cómo ha podido tu hijo sacar ese extraño talento de hacerse pis en su propia boca antes de que tú te des cuenta. Sin duda, la genética del marido, te dirás a ti misma.

    Cuando te dicen eso se refieren a que te vas a quedar sin palabras cuando tu bebé se te quede mirando fijamente por primera vez. Te derretirás cuando sus manos se enrollen en tu dedo. Sentirás orgullo cuando lloren y sólo se calmen en tus brazos. Te preguntarás por qué eres tan afortunada.

    También te sentirás ojerosa e hinchada y más cansada de lo que nunca creíste que podías estar.

    Pero vale la pena.

    Es duro, pero, en serio, vale taaaanto la pena.

    Quiero inaugurar esta sección donde nuestras mamás van a compartir su experiencia. Vamos a tener mamis que nos cuenten como fue su primer mes como mamis, como es ser mamás de dos criaturas que se llevan poco o mamás de gemelos. También contaremos con el testimonio de algún Papá, por supuesto.

    El objetivo es que compartan su experiencia y seguro que aprendemos mucho leyendo sus historias.

    De momento, aquí va mi historia:

    Como ya os he comentado, soy mamá de dos niñas muy monas, Cloe (22 meses) y Carla (5 meses). La verdad es que las dos experiencias han sido muy diferentes, tanto por el tipo de bebé como por mi experiencia como mami.

    Como resumen se puede decir que Cloe ha sido y es una niña muy demandante y Carla es más conformista e independiente. Las dos comen muy bien y con mucha facilidad desde el principio y duermen muy mal, pero muy muy mal.

    El 01 de Enero de 2013 nació Cloe, el parto fue muy bien y bastante rápido para ser la primera y con la epidural no me enteré de nada; fuimos el primer nacimiento del año en el Hospital Santa Elena de Madrid y el ambiente festivo y relajado de todo el equipo hicieron que fuera una experiencia muy agradable.

    Cuando vi a aquel renacuajo manchado de sangre y que al apoyarlo sobre mí abrió un poquito los ojitos, fue el momento más emocionante de mi vida… cuánto amor!!

    ¡En seguida comprendí que no iba a ser fácil criar a ese bebé!
    Desde el principio, las tomas se hicieron interminables, podíamos estar entre hora y media y dos horas con la niña enganchada en el pecho. Recuerdo que el día 2 por la mañana estuve tooooooda la mañana con la niña enganchada a mi, cuando entró la pediatra me echó la bronca diciéndome que no era un chupete. Pero a mi me pareció mejor opción eso que escuchar a mi niña llorar desconsolada.
    Y claro, con tanta succión me salieron grietas en el pezón, menos mal que una ginecóloga del equipo me recomendó la crema de Medela y eso facilitó mucho mi adaptación a la lactancia materna.

    Como ya os he comentado Cloe fue una niña muy demandante, supongo que algo tenemos que ver los padres también, pero el hecho concreto es que nunca durmió mucho ni de día ni de noche y las tomas para comer fueron muy largas (1-1,5h) durante los tres primeros meses de vida.

    Las primeras semanas esta situación me agobiaba bastante porque prácticamente no tenía tiempo para hacer nada más que alimentarla a ella o tenerla en brazos. Menos mal que estaba mi madre conmigo porque si no creo que no hubiera comido nada durante ese primer mes.

    Mi estado de ánimo estaba por los suelos y se agravó cuando a mi marido lo mandaron a brasil a los 21 días de haber nacido su hija. Supongo que tuve la famosa depresión postparto, y no encontré en su momento (o no hay) mucho apoyo para las mamis en este sentido.

    En mi centro de salud, la pediatra nuevamente me regañó por darle el pecho a demanda a mi hija y que lo que tenía que hacer era cada 3h, 10min de cada pecho y fin. Y recuerdo, decirle a mi madre: “y el resto de la hora y veinte ¿qué hacemos? ¿dejarla llorar?”. Así que yo seguí igual y entre el segundo y el tercer mes, la situación (y las hormonas) se normalizó un poco, ya no comía tanto, comía más rápido y tenía algo más de tiempo para mi.

    El segundo problema fue el sueño, a mi me habían dicho eso de: “tú aprovecha a dormir cuando duerma el bebé” pero ¿y si eso no sucede tanto como tu cuerpo necesitaría o no sucede casi nunca? Pues ese era mi caso y me tenía totalmente agotada. Ni de día ni de noche, sólo en el carrito de paseo y alguna mini siesta (20-30min) en su cuna de día. Esto no sólo no se solucionó si no que se agravó, si al principio hacía sueños de 2-3h entre tomas por la noche, llegó un momento en torno a los 5 meses que se despertaba cada hora para que la cogiera en brazos y la volviera a acostar dormida en su cuna. Ya no quería comer, sólo brazos.
    Al final, y muy a mi pesar, tuvimos que aplicar el método Estivil a los 7 meses de vida y aunque fue muy duro, lo cierto es que sólo duró dos noches y entre las dos noches lloró menos que cuando no conseguía dormir las veces anteriores. Yo sólo puedo decir que gracias a eso volvimos a recuperar cierto bienestar.

    Con mi segunda hija todo fue diferente, no tuve contracciones de parto hasta que no estuve en el paritorio, vieron que estaba dilatada en una revisión ginecológica ordinaria en mi semana 39 y me fui directa al hospital. La niña nació 20minutos después de la primera contracción y sin tiempo a que me hiciera efecto la epidural. ¡¡Qué dolor más desgarrador, es como si te partieran por la mitad!! El cuadro era yo gritando (como en las películas): “sacarme a este bebé”, “súbeme la dosis”; la matrona diciendo: “no grites que se te va la fuerza y empuja” y mi marido dándose golpes en la cabeza con la luz del paritorio cada vez que pasaba al otro lado de la sábana para ver a la bebé… ahora que lo cuento me resulta muy cómico.
    Pero cuando todo termina, la sensación de tranquilidad es brutal… y allí estaba esa pequeñita que a mi me recordó a su hermana. Y cuando piensas que no se puede querer más alguien, llega tu segundo bebé para demostrarte que sí, que tienes espacio para querer tanto o más a otro.

    Esta segunda niña es una bendición, desde el principio come en 10min de un sólo pecho y aguanta 3h sin volver a comer, el resto del tiempo se entretiene sola en su cunita, hamaca o carro. Su problema principal es que tampoco duerme por las noches, de momento y tiene 5 meses, sigue haciendo tomas cada 3h de día y de noche, y de noche se despierta muchas veces para que le ponga el chupete y volverse a dormir… tengo unas ojeras que me llegan al suelo.

    Mi sensación es que aunque cada niño tiene su carácter, lo cierto es que cuando tienes dos bebés que se llevan tan poco el tiempo es compartido y al final no le queda más remedio que ser más independiente. Así que no se si es por eso, porque Carla es así o porque se nota que tengo experiencia lo cierto es que mi segunda hija está resultando mucho más fácil que la primera.

    Cosas que he hecho diferentes entre las dos:

    • Utilizar chupete para calmarla desde el primer día. Creo que si el bebé se engancha bien al pecho, esto no interfiere en su alimentación.
    • Después de mamar, la acuesto despierta sin que se duerma en el pecho.
    • Intentar que se duerma sola desde el principio, sola en la cuna o en el carrito, sin mecer, sólo con ayuda de un trapito de apego y su chupete. Con un trapo de apego o una muselina le tapaba un poco la cara y es mano de santo.
    • Establecer un horario fijo y una rutina a la hora del dormir por la noche: baño, comer y dormir.
    • Acostarla después de comer en su cuna, a oscuras y sin ruido para que se duerma.

    Con estas pautas he conseguido que Carla se duerma sola, a las 21:00 todas las noches desde muy bebé.

    Ya sólo me falta conseguir que duerma más el resto de la noche, pero estoy en proceso.

    Esperemos que todas las mamás no se enrollen como yo 😀

    Continuará…

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    Después de nueve meses de embarazo (mejores o peores), los nervios del parto y la angustia que sienten los padres primerizos los primeros días, llega el momento de volver a casa. Aquí no hay pediatras que nos digan qué le pasa al bebé ni enfermeros que nos ayuden en el baño o la lactancia. Y ahora, ¿qué tengo que hacer?

    Como somos conscientes del miedo inicial y el estrés que supone la nueva responsabilidad de ser padres hemos recopilado una serie de tips a tener en cuenta al llegar al hogar, con el objetivo de adaptarnos a nuestra nueva situación lo antes posible y sobre todo disfrutar de la maravillosa experiencia:

    1. ¿Por qué llora?: habrá días o peor aún, noches, donde el bebé llorará y harás todo lo que te han dicho en el hospital para descartar posibles causas: cambiarle el pañal, darle de comer, sacarle los gases… Y si a pesar de todo sigue llorando, [email protected], muchos bebés solo necesitan consuelo y mimitos. Ten en cuenta que durante nueve meses han estado escuchando la voz de su mamá y escuchando su corazón y ahora se encuentran en un mundo desconocido para ellos así que es normal que quieran volver a sentirse protegidos. Eso sí, a pesar de lo estresante que pueda ser tener un niño llorando continuamente, JAMÁS zarandees al bebé, esto puede causarle problemas irreversibles a tu hijo.
    2. Lactancia, sinónimo de paciencia: toda mujer que tome la decisión de mantener una lactancia materna exclusiva debe tener claro que la clave de su éxito radica en la paciencia. La leche puede tardar días en subir y mientras tanto, tu bebé se alimentará del calostro. Es muy común pensar que esa mínima cantidad no alimenta al bebé. ERROR. Para un niño que acaba de nacer esa cantidad es más que suficiente, además de aportarle nutrientes valiosísimos para su pequeño estómago. Debes ser constante y evitar la tentación de usar chupetes y biberones el primer mes para no interrumpir la lactancia. Recuerda que el bebé aunque sabe succionar porque es algo innato necesitará aprender a engancharse bien al pecho y al principio se cansará mucho o le costará extraer el alimento. Paciencia, poco a poco las tomas se acortarán y será pan comido.
    3. No tengas miedo a la caída del cordón umbilical: otro de los miedos de los papás primerizos es ese trocito de carne. El poder hacerles daño, mojarlo en la ducha, que se infecte… Lo primero que debes saber es que aunque tiraras de él no le harías daño y tampoco pasa nada si lo mojas, lo más importante es secarlo bien y limpiarlo todos los días con alcohol de 70º. Verás como en unos 7-10 días se cae sin problema. Si observaras que la zona se irrita, sangra o está excesivamente roja puede ser por una infección así que no lo dudes y acude a tu pediatra.
    4. La cabecita del bebé: seguramente a estas alturas habrás leído tantas revistas sobre bebés que conocerás la famosa plagiocefalia. Se trata del aplanamiento de la cabeza del bebé, generalmente por mantener siempre la misma postura. Recuerda que los niños recién nacidos pasan una media de 16 horas al día dormidos lo que implica pasar mucho tiempo tumbados. Desde hace un tiempo los pediatras recomiendan que el bebé duerma boca arriba con la cabeza hacia un lado para prevenir la muerte súbita del lactante así que la mejor opción es alternar ambos lados durante las horas de sueño para que ambas zonas reciban la misma presión. No te obsesiones con este tema, solo trata de cambiar la postura con frecuencia.
    5. Ruiditos: seguramente acabes preguntándole al pediatra por qué tu bebé estornuda, tose o hace ruiditos con frecuencia. No te preocupes, es algo normal en todos los recién nacidos y no significa que tu pequeño se esté resfriando ni nada por el estilo.

    Con estos cinco tips ya tienes suficiente para comenzar a disfrutar de la experiencia de la paternidad en el hogar. Y sobre todo recuerda que no hay nadie mejor que tú para saber qué necesita tu bebé, confía en ti [email protected]

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    Durante el primer vida del bebé, su principal necesidad consiste en establecer un ritmo respiratorio regular y constante y dominar funciones como el llanto, el estornudo, la tos, el bostezo y todo aquello que le pueda suponer un esfuerzo al pequeño.

    Los cinco sentidos del bebé en su primer mes de vida se encuentran preparados para recibir estímulos y procesar informaciones básicas, que más tarde se irán desarrollando.

    El físico del bebé en su primer mes de vida

    La cabeza del bebé es grande y pesa mucho. Poco a poco, va fortaleciendo el cuello y es capaz de levantarlo cuando está boca a bajo. Además, consigue mover sus pies y manos.

    El bebé de un mes ejercita sus reflejos. Consigue agarrar los dedos de sus padres e incluso tirar de ellos.

    Los sentidos del bebé en su primer mes de vida

    Al principio el bebé no conoce a su cuerpo. En esta etapa, el bebé todavía no ve con nitidez. Apenas consigue ver sombras a una corta distancia de medio metro.

    En las primeras de vida, el niño es capaz de fijar la mirada. Le gusta que acaparen su atención con juguetes que tengan luces y sonidos, ya que le relaja y le divierte. Si se inquieta, intenta tranquilizarle hablándole con cariño y darle muchos mimos. Es necesario que el niño sienta afecto y protección, pues esto le dará la seguridad que ya tenía en el interior del útero de la madre.

    El sueño del bebé de un mes

    Durante el primer mes, el bebé apenas está despierto. Se pasa durmiendo casi todo el día y sólo se levanta durante cortos períodos para comer. La respiración del bebé de 1 mes es algo ruidosa e irregular.

    Entre el día y la noche, suelen dormir mucho, de 16 a 20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche, a medida que el bebé vaya creciendo también aumentará el espacio de tiempo entre las tomas.

    La alimentación del bebé en su primer mes de vida

    Los pediatras recomiendan la lactancia materna como único alimento para el bebé en su primer mes de vida. En cualquier caso, si la madre no puede dar el pecho al recién nacido, puede alimentarse con biberón. Tanto si el bebé es alimentado con lactancia materna como con lactancia artificial, no es necesario administrar ningún suplemento, salvo indicación médica.

    El vínculo materno en el bebé recién nacido

    Le encanta que le cojan en brazos y le acunen, eso sí, hay que tener mucho cuidado con su cabeza. Paséale por los distintos rincones de la casa y que escuche distintos sonidos, que el niño se vaya familiarizando con su hogar y los distintos ruiditos que escuchará todos los días, es muy importante.

    El bebé reconocerá a su mamá por su olor y le encanta estar en sus brazos para escuchar los latidos de su corazón, de esta manera se siente protegido. El bebé descubre, en esa etapa, que el llanto es su único y, por lo tanto, su mejor recurso para conseguir atención.

    Desarrollo del bebé mes a mes

    Primer año Segundo año
    Mes 1 Mes 7 Mes 13 Mes 19
    Mes 2 Mes 8 Mes 14 Mes 20
    Mes 3 Mes 9 Mes 15 Mes 21
    Mes 4 Mes 10 Mes 16 Mes 22
    Mes 5 Mes 11 Mes 17 Mes 23
    Mes 6 Mes 12 Mes 18 Mes 24

    El recién nacido. Consejos para el primer mes de vida

    EL DESARROLLO NORMAL

    ¿Qué es lo que hace un niño a esta edad?

    Durante el primer mes, el bebé se pasa durmiendo gran parte del día, de 16 a 18 horas. Pero se despierta a menudo durante cortos períodos para comer (de 7 a 12 veces al día). Al principio, sonríen por razones desconocidas. Pero, sobre el mes de vida, empiezan a sonreír cuando ven una cara conocida.

    ¿Es normal que tenga tanto hipo? ¿Y qué estornude? ¿Está acatarrado?

    Es cierto que el recién nacido tiene hipo y estornuda con frecuencia por causas desconocidas. Pero no se deben a problemas digestivos o respiratorios. No hay que preocuparse por ello.

    ¿Es normal que se asuste tanto?

    Los niños menores de 1 mes presentan sobresaltos fáciles con el menor estímulo. A veces, incluso tiemblan sin motivos aparentes. Según van creciendo, estos movimientos son más suaves y menos llamativos.

    ¿Los recién nacidos ven?

    Cuando nacen, los niños ven a escasa distancia. Poco a poco, van centrando la mirada. Lo primero que reconocen es el rostro materno. Al principio, pueden “meter los ojos”. Generalmente, eso se va corrigiendo al crecer.

    HIGIENE Y PUERICULTURA

    ¿Cuándo se cae el cordón umbilical?

    Puede tardar en caerse de 6 a 15 días. Hay que mantenerlo limpio y seco. Aunque en algunos hospitales recomiendan aplicar alcohol de 70º, la higiene diaria con el baño es suficiente. Se debe vigilar si tiene mal olor, calor o enrojecimiento. En estos casos, debe acudir al pediatra.

    ¿Cuándo y cómo debo bañar al niño?

    Es bueno bañarlo a diario, aunque no se haya caído el cordón umbilical. Se baña en agua tibia (36-37º C). En una habitación cálida y con un jabón neutro y una esponja blandita. Al terminar se secarán bien las zonas de los pliegues. La humedad favorece las infecciones. No se deben usar bastoncillos para limpiar los oídos.

    ¿Cómo debo limpiar sus genitales?

    En las niñas, la región genital se limpia siempre desde la vulva hacia el ano.

    Los niños, en su mayoría, nacen con fimosis. No se debe forzar la piel del prepucio hacia atrás.

    ¿Cuándo puedo cortarle las uñas?

    En cuanto las uñas estén largas y puedan arañarse, se pueden cortar con una tijera de borde redondeado. ¡Cuidado de no cortar la piel! Es mejor hacerlo cuando están dormidos.

    ¿Debo usar chupete?

    No se aconseja usarlo hasta que no esté totalmente establecida la lactancia materna (el primer mes). No debe nunca mojarse en miel, azúcar u otras sustancias dulces.

    ALIMENTACIÓN SANA: ¿QUÉ COMEN A ESTA EDAD?

    ¿Cuál es el mejor alimento para mi hijo?

    La mejor alimentación para su hijo hasta los 6 meses de vida es la lactancia materna. La leche humana y el calostro (el líquido amarillento que segrega la mama los dos o tres primeros días) ayudan a proteger a tu hijo contra muchas enfermedades e infecciones. Los niños alimentados con pecho presentan un riesgo menor de catarros, alergias, diabetes, diarrea, eccemas (dermatitis atópica), asma y otitis media. La digerirá fácilmente y no presentará alteraciones nutricionales, ya que es la leche propia de la especie humana.

    ¿Cuántas tomas debo darle?

    Como normal general, el niño debe tomar pecho a demanda, es decir cada vez que tenga hambre. Al principio lo hará con más frecuencia, pues tendrá menos fuerzas y se dormirá antes. Esto viene bien, porque así producirá cada vez más leche, adaptándose a las necesidades de su hijo.

    Un recién nacido, normalmente, mama entre 8 y 12 veces en 24 horas.

    ¿Cómo sé que no se queda con hambre?

    En los primeros quince días de vida, lo normal es que su hijo pierda algo de peso. No se preocupe. No es que tenga poca leche. Es un proceso normal de todos los recién nacidos. Póngalo a mamar cada vez que quiera, con mucha frecuencia, como mínimo 6 ó 7 veces al día. Verá como cada vez produce más leche.

    Si hace suficiente cantidad de orina y las deposiciones son normales, todo va bien.

    ¿Cómo sé que hace suficiente orina?

    Lo normal es que los primeros días su hijo mojará 2 ó 3 pañales diarios. Al tercer o cuarto día, una vez que «suba» la leche, mojará un mínimo de 4 ó 5 pañales al día. Si mojara menos pañales o lo encontrara que duerme tanto que mama muy pocas veces al día, debe consultar con su pediatra, pues posiblemente tenga que aumentar el número de veces que le da el pecho.

    ¿Cómo sé que no está estreñido?

    Hay un amplio margen de normalidad. Los recién nacidos pueden defecar 4 ó 5 veces al día. Aunque a veces llegan a las 10 veces y otras hacen caca 1 vez cada 2 o más días. Todo esto está dentro de lo normal. Las deposiciones típicas de un niño que toma el pecho son amarillas o verdosas y líquidas.

    Si duerme más de 3 horas seguidas de noche y me cuesta despertarle, ¿debo despertarle siempre?

    Si ya ha empezado a ganar peso y siempre que su peso pase de los 3 kilos, puede dejarle dormir hasta 5- 6 horas, en sólo un intervalo diario, generalmente de noche. El resto de las tomas tienen que ser más frecuentes.

    No quiero o no puedo darle pecho ¿Qué leche debo darle? ¿Cómo preparo los biberones?

    Debe darle una leche adaptada de inicio (suele poner un «1» en el envase). Están presentes en el mercado tanto en forma líquida como en forma de polvo.

    Antes de preparar el biberón, lávese las manos con agua y jabón.

    No hace falta que la temperatura de leche sea de 36-37ºC. Se puede dar a temperatura más templada (ambiente), según el gusto del bebé, sin que cambie por ello la calidad de la leche.

    Si usted ha elegido la presentación líquida, simplemente tendrá que echar en el biberón la cantidad de leche que necesite su bebe y dárselo. Si en cambio opta por la presentación en polvo, la preparación es la siguiente:

    Si en su localidad hay buen control sanitario del agua para el consumo humano, tómela directamente del grifo al biberón. Si tiene dudas, emplee agua envasada, pero de bajo contenido en sales minerales (poco mineralizada). Caliente levemente el agua a una temperatura templada, si fuera necesario.

    Respete las normas indicadas por el fabricante. Casi todas las leches en polvo a la venta están fabricadas para añadir un cacito raso cada 30 cc de agua. O sea que un biberón con 60 cc de agua precisará 2 cacitos, uno de 90 cc 3, uno de 120 cc 4, y así sucesivamente. Añada el número de cacitos necesarios. Y agite suavemente la mezcla hasta que se hayan deshecho todos los grumos.

    ¿Tengo que darle vitaminas?

    La única vitamina que podría ser necesaria es la vitamina D. La vitamina D es esencial para la absorción normal del calcio y para la correcta mineralización de los huesos. La fuente principal de vitamina D es el sol. Las necesidades de vitamina D son de 200 a 400 UI diarias.

    Según las circunstancias de cada bebé (prematuro, con pecho o biberón) y su entorno (latitud geográfica, hábitos de exposición solar de madre y bebé), el pediatra le recomendará lo más adecuado para su bebé.

    SALUD BUCO DENTAL

    ¿Se pueden prevenir ya las caries?

    Sí. Si usa chupete, nunca untarlo en nada para dárselo (miel, sustancias dulces ni cualquier otra sustancia). Si usa biberón, evitar que se duerma chupando la tetina del biberón.

    EL SUEÑO

    ¿Qué es normal?

    El recién nacido cuando duerme puede tener movimientos oculares, movimientos de chupeteo e, incluso, puede emitir sonidos y tener una respiración irregular. Esto es totalmente normal. Puede durar unos minutos. No hay que despertar ni molestar al niño, cogiéndolo o acunándolo. Después entrarán en un sueño más tranquilo y profundo.

    ¿Cómo puedo evitar problemas en el futuro?

    El sueño es un hábito. Por tanto, desde el principio hay que tener unas rutinas a la hora de dormir. Hay que colocar al bebé en la cuna cuando está despierto pero somnoliento. Si llora, hay que cogerlo, acariciarlo y calmarlo, pero tratando de volver a dejarlo en la cuna antes de que se duerma. Se trata de tranquilizarlo, pero no de dormirlo en brazos. En general, no debemos despertar a un bebé sano cuando está dormido.

    Me gustaría compartir la cama con mi bebé ¿Es aconsejable el colecho?

    Hay hábitos culturales y tendencias actuales que recomiendan compartir la cama con el bebé. Es necesario conocer ventajas y riesgos o contraindicaciones de esta práctica.

    • Ventajas: favorece la lactancia materna y el desarrollo de vínculos de apego.
    • Riesgos: especialmente, si el padre o la madre fuman, toman alcohol o drogas; si se hace con hermanos o con hacinamiento; o si no es la cama adecuada (blanda, almohadas o mantas pesadas).

    SU DESARROLLO EMOCIONAL

    ¿Cómo estimularle?

    El mejor estimulo desde el nacimiento es acariciar al bebé, hablarle y expresarle muestras de cariño.

    ¡CUIDADO CON LOS ACCIDENTES!

    ¿Cómo puedo evitarlo?

    Para evitar accidentes, debemos usar productos homologados y que cumplan las normas de seguridad; tanto en cuna, silla de paseo, silla del coche, biberones, chupete, juguetes, etc.…

    No dejar al niño sólo en superficies altas sin protección (cambiador, cama, sofá). Desde esta edad tienen ya riesgo de caídas.

    ¿Cómo tengo que acostar al niño?

    El niño debe dormir boca arriba. Dormir boca abajo aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante. Para que su cabecita no se deforme, debe cambiar frecuentemente de posición.

    ¿Cómo debe viajar en coche?

    En el coche puede usar el capazo del bebé en el asiento de atrás del coche en posición transversal. También puede utilizar una silla homologada del grupo 0 en asiento delantero, colocada en sentido inverso de la marcha. Si el coche dispone de airbag para el acompañante, éste debe desconectarse o colocar la silla en el asiento trasero.

    ¿QUÉ PASA CON EL TABACO?

    ¿Puedo fumar?

    La exposición de los niños al humo del tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante, enfermedad respiratoria de vías bajas, otitis media aguda y recurrente, tos y dificultad respiratoria.

    Sería mejor que dejase de fumar. Si no lo hace, nunca fume delante de los niños ni en el coche ni en un lugar cerrado donde luego pueda estar el bebé.

    ¿QUÉ VA A SUCEDER AHORA? ¿QUÉ SITUACIONES PUEDEN OCURRIR?

    ¿Qué es el cólico del lactante?

    Son episodios de llanto que suelen durar de 2-3 horas al día, más de 3 días a la semana, que ocurren durante la tarde-noche, en bebés por lo demás sanos.

    Los bebés lloran por causas “normales” tales como: hambre, sed, pañales mojados, frío, calor, ruidos intensos, por forzarle a comer, por desear que lo cojan en brazos, por atosigamiento de padres u otras personas, por inseguridad o sobreprotección de los padres.

    Descartadas otras causas, ante los cólicos, tranquilidad y paciencia. Es una fase que pasa.

    ¿Y si tiene fiebre? ¿Qué enfermedades debo vigilar?

    Si nota al bebé “caliente”, compruebe en primer lugar si tiene un abrigo correcto o excesivo. Si todo está bien y le toma la temperatura en axila, si es igual o mayor de 38º se considera fiebre. A esta edad y hasta los 2 meses se considera un motivo de consulta urgente.

    Otras situaciones que precisarían consulta pediátrica: si el niño vomita mucho, si lo encuentra decaído con llanto débil o ausente, si tiene dificultades para respirar que le impiden alimentarse adecuadamente.

    ¿QUÉ VACUNAS LE TOCAN?

    ¿Las vacunas, son obligatorias?

    Desde la AEP (Asociación Española de Pediatría) se trabaja con el objetivo de promover un calendario vacunal único en España. Actualmente según la CCAA donde resida, se pondrá la próxima vacuna con 1 mes (2ª dosis de hepatitis B) o con 2 meses (primera dosis de difteria, tétanos, tos ferina, polio, haemophilus tipo b, meningococo C; y, según CCAA, también la 1ª o 2ª dosis de hepatitis B, 1ª dosis de neumoco)

    Además, existen vacunas recomendadas por la AEP no financiadas en todas las CCAA.

    El calendario vacunal en España es recomendado, no obligatorio. Pero no se debe olvidar que las vacunas junto con el saneamiento de las aguas son las medidas preventivas globales que más vidas salvan en todo el mundo.

    ¿CUÁNDO ES LA PRÓXIMA VISITA AL PEDIATRA?

    Un bebé sano, sin problemas, no precisará nueva visita por el pediatra hasta los 2 meses de edad. Se aprovechará también para la administración de vacunas.

    Si su bebé es un bebé “de riesgo” (gran prematuro, ingresos al nacer, antecedentes familiares de riesgo) el pediatra valorará si precisa visitas previas.

    El segundo mes del bebé

    Estrechamente ligado a esto llega para muchos padres la tan ansiada sonrisa. La llamada «sonrisa social» la regalan los bebés a la mayoría de personas que hablan con ellos, les sonríen o les resultan simpáticas. Además, los bebés dejan asombrado a su entorno durante el segundo mes con las fases de desarrollo que explicamos a continuación.

    Las habilidades motoras a partir de la cuarta semana

    Movimientos activos, un remo rápido con brazos y piernas y los primeros intentos de hablar caracterizan el desarrollo físico en el segundo mes de vida. Estando boca abajo, algunos ya pueden levantar brevemente la cabeza. Además, algunos se apoyan con las piernas tan fuerte cuando están de espaldas que se pueden desplazar hacia atrás. No obstante, estos todavía no son actos deliberados.

    El bebé en el segundo mes está intentando entender el mundo poco a poco. Te darás cuenta de que hace muchos intentos de agarrar cosas en el aire. Poco a poco, su capacidad de agarrar mejorará y será más intencionada. Los bebés deben aprender que agarrar va asociado con soltar, ya que el reflejo de agarrar innato al principio dificulta la acción de abrir las manos. El pequeño también aprende el juego de los dedos por sí solo.

    Asimismo, a partir del segundo mes ya puede seguir personas u objetos de confianza con los ojos.

    Ganas de colores y patrones

    Las primeras semanas de vida, a los bebés les gusta mirar patrones sencillos de dos colores. Esto cambiará ahora. Las formas coloridas y complejas ahora causan gran fascinación a la mayoría de bebés.

    Oír, ver, oler, degustar y sentir: todo esto lo practica un bebé de dos meses día a día, con lo que aprende a percibir su entorno cada vez con más claridad y curiosidad. Mientras que los bebés se quedan mirando caras fijamente el primer mes de vida, a partir de entre la sexta y la octava semana empiezan a sonreír. Lo hacen tanto a personas conocidas como a desconocidas y pintadas. También los peluches reciben alguna que otra sonrisa social, así como las primeras palabras en idioma bebé.

    Por fin, épocas de sueño más largas

    El porcentaje de bebés que duermen toda la noche aún es muy bajo el segundo mes de vida. En contra de lo que opinan muchos, dormir toda la noche es muy raro hasta que el bebé se convierte en niño pequeño, pero eso no significa que el niño tenga ningún déficit. No obstante, los periodos de sueño de un bebé de dos meses son notablemente más largos.

    Al elegir el entorno para dormir del bebé, piensa en su seguridad y recuerda que, debido a sus fuertes movimientos, siempre existe el peligro de que se caiga si no está protegido. Muchos bebés tienen ahora entre dos y cuatro fases del sueño al día y utilizan unas diez horas diarias para descubrir el mundo con los ojos abiertos.

    Las visitas con el médico el segundo mes de vida

    Al final del primer mes de vida o al principio del segundo se lleva a cabo otra revisión. Aquí existe la posibilidad de que se le haga una ecografía de la cadera, que es indolora y que sirve para detectar un desarrollo defectuoso en el sistema motor del bebé. Si se detectan y tratan las malformaciones de la cadera a tiempo, las restricciones de movimiento resultantes se pueden prevenir por completo.

    Alrededor del cuatro por ciento de los neonatos presentan un mal desarrollo de la cadera, que también se conoce como displasia de cadera. Esta puede aparecer con distintos grados de gravedad. En los casos más leves de displasia se recomienda colocar una toalla enrollada en un segundo pañal entre las piernas del bebé. En casos más graves se necesita el arnés de Pavlik (cinturón pecho-pantorrilla) o una escayola para la cadera (en raras ocasiones) como medida terapéutica.

    Una manera natural de favorecer el desarrollo de las caderas es llevar al bebé en el fular portabebés muy a menudo, ya que la postura de la ranita es ideal.

    La dieta el segundo mes de vida

    También el segundo mes, la leche materna o de fórmula es el único alimento posible para el bebé. Su sistema digestivo aún no puede procesar otros alimentos.

    Los pañales

    Los pañales ya se han convertido en una rutina y muchos padres ya eligen el paquete de la talla siguiente. A menudo, las variables de protección premium aún valen y en general la talla ideal es la 3 (para entre 4 y 7 kilos). Para los bebés más pequeños, la talla 2 suele proteger mejor. Además del tamaño de los pañales, también cambia la talla de la ropa. Así, el segundo mes la talla suele ser de la 56 a la 68.

    Si le sale un sarpullido en el culito que no mejora cambiándole el pañal más a menudo ni poniéndole una crema protectora, enséñaselo al pediatra. Algunos bebés tienen lo que se conoce como dermatitis o eritema del pañal, que es una infección fúngica fácil de tratar, pero muy desagradable. Se puede curar con una crema especial. Si te interesa criar a tu bebé sin pañales, échale un vistazo a nuestro artículo al respecto.

    Un consejo para cambiar el pañal a los bebés varones: si el bodi o el pelele están húmedos muy a menudo, procura que el pene quede hacia abajo al cerrar el pañal.

    Cómo jugar con el bebé el segundo mes

    Ahora es el momento de darle algún que otro juguete interesante. Los móviles, por ejemplo, son ideales para que los miren y se queden embobados. Al elegirlo, procura que los animalitos, estrellas u otras figuras que cuelguen miren al bebé con caras agradables. Esto aumentará su interés por el móvil y hará que sonría.

    También es conveniente que le extiendas una manta para gatear. Ponlo boca abajo para que practique levantando la cabeza y, más tarde, para que aprenda a levantarse con los brazos. El fortalecimiento de la musculatura de la nuca es uno de los requisitos más importantes para que pueda empezar a gatear en pocas semanas.

    Información práctica sobre el segundo mes del bebé

    Mochila o fular portabebés

    Los bebés siempre quieren estar lo más cerca posible de su mamá. Percibir el olor familiar de su madre los tranquiliza. Un fular o una mochila portabebés son ideales para llevar a tu hijo contigo en cualquier actividad que realices. Para los recién nacidos se suele utilizar un fular y, a partir del tercer o cuarto mes, una mochila. También hay mochilas portabebés adecuadas para recién nacidos.

    Sonajeros

    Los sonajeros ayudan al bebé a descubrir el mundo. Pueden practicar el acto de agarrar y sostener y aprender a distinguir diferentes formas y sonidos. Para los niños muy pequeños son adecuados los más blanditos, como de algodón, mientras que los más mayores se divierten a tope con sonajeros de madera.

    Cuna de viaje

    Cuando el pequeño por fin ha llegado, es normal que la familia quiera conocerlo. Con una cuna de viaje, visitar a los abuelos o incluso hacer las primeras vacaciones es mucho más fácil, ya que, en cuanto se siente cansado, el bebé puede dormir cómodamente en su propia camita.

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