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Bebe saca la lengua

¿Por qué los bebés sacan la lengua?

Es muy gracioso comprobar cómo, desde recién nacidos, los niños sacan a veces la lengua, en un gesto que parece indicar algo, pero, realmente, ¿por qué lo hacen?

Los bebés nacen con una serie de gestos y movimientos automáticos e inconscientes; uno de ellos es sacar la lengua con bastante frecuencia. No obstante, ese no es el único motivo por que los bebés hacen este gesto:

  • La lengua cumple una función primordial a la hora de comer y succionar: ayuda a extraer la leche, a deglutir, a mostrar que ya está lleno… Por eso, es un gesto común cuando tiene hambre o acaba de comer.
  • Los bebés nacen con una serie de reflejos innatos que les ayudan a sobrevivir en sus primeras semanas. Uno de ellos, que desaparece en torno a los 5 meses, es el reflejo de extrusión, que los protege de atragantamientos o asfixias por la ingesta de cuerpos extraños. Es un movimiento involuntario que hace que la lengua empuje fuera de la boca todo aquello que no sea líquido. Por eso, los bebés sacan la lengua de manera ostensiva cuando su boca toca algo sólido que no es el biberón, el chupete o el seno de su mamá.
  • Enseguida son capaces de imitar ciertos gestos de los adultos. Uno de ellos es sacar la lengua. En tornos a los 3-4 meses, verás cómo, si le sacas la lengua a menudo, él te imita y lo hace a continuación de ti.

¿Por qué se sale la lengua?

Con frecuencia se aprecia que los niños con síndrome de Down sacan la lengua, “se les sale la lengua”, lo que técnicamente se llama protrusión de la lengua. Y se cita habitualmente este rasgo como una de las características del síndrome de Down. Se ha afirmado tradicionalmente que ello se debe a que la lengua se encuentra agrandada; pero en la actualidad se explica mejor por una combinación de factores físicos y del desarrollo, que son específicos para cada individuo.

Se ha de considerar el movimiento de la lengua en el contexto de todo el cuerpo, porque todas las partes del cuerpo están conectadas unas con otras, y los factores que afectan el desarrollo motor normal en un área pueden también influir sobre el desarrollo motor de la boca. Para desarrollar movimientos y habilidades, tenemos que mantener la estabilidad del tronco. Sin esa estabilidad, nuestro funcionamiento se verá afectado. Piensa en un niño pequeño: los movimientos de su cuerpo son incontrolados e irregulares, pero se van haciendo más organizados conforme aprenden a controlar las diversas partes del cuerpo. Una vez conseguida la estabilidad del tronco, las otras partes del cuerpo como son los brazos, las piernas, la cabeza, etc. pueden desarrollar un movimiento más refinado. Por ejemplo, antes de que el niño pueda llegar y agarrar un juguete, ha de desarrollar el control sobre su hombro y su tronco.

De la misma manera, la estabilidad de la boca (oral) depende de la estabilidad en el cuello y en el hombro, que a su vez dependen de la estabilidad en el tronco y la pelvis. Se necesita que la mandíbula sea estable para desarrollar el control de la lengua y de los movimientos de los labios, y conforme se desarrollan y amplían los movimientos de la lengua, los niños van a comenzar a sentir el sitio natural en donde la lengua reposa dentro de la boca (por ejemplo, en el centro o línea media).

Es importante recordar que no todos los niños con síndrome de Down mantienen la lengua fuera de la boca, pero también que eso forma parte del desarrollo inicial. Puede hacerse exagerado o persistir a causa de uno o más de los siguientes factores:

  • Los niños con síndrome de Down suelen succionar débilmente cuando son bebés, y aprenden a controlar el flujo de los líquidos sacando la lengua.
  • Los individuos con síndrome de Down tienen la parte ósea del paladar en forma de ojiva, lo que significa que la lengua queda contenida en un espacio más pequeño.
  • El tono de los músculos de la lengua es inferior a la media. Esto hace que parezca que es más grande porque está más flácida. El movimiento de la lengua depende de las acciones de varios músculos de la boca y desempeña un papel en la deglución, la respiración, la masticación y el habla. Los individuos con síndrome de Down tienen dificultad para producir y coordinar los movimientos necesarios para controlar la lengua.
  • Durante el desarrollo normal, la lengua crece a una velocidad diferente de la de las otras partes de la cara, como es la mandíbula o mentón que, en los primeros años, por lo general obliga a la lengua a mantener una posición alta y anterior dentro de la boca. Esto, en combinación con un espacio oral más pequeño y un tono bajo de la lengua, puede hacer que la lengua salga al exterior.
  • Los músculos de la lengua corrigen constantemente y reajustan la posición de la lengua dentro de la boca, basada en la retroalimentación sensorial que reciben. Muchos niños con síndrome de Down tienen dificultad para recibir e integrar la información sensorial y puede que no desarrollen esta habilidad de una manera tan rápida y completa. En consecuencia, pueden no ser conscientes de que tienen la lengua fuera.
  • La protrusión de la lengua puede deberse también a su incapacidad para mover la mandíbula y la lengua de una manera independiente. Esta es una habilidad que se desarrolla con el tiempo y depende de la estabilidad del mentón. Esta estabilidad depende en buena parte del tono de los músculos de la cara que mantienen subida la mandíbula contra la fuerza de la gravedad. Sin esta estabilidad, la mandíbula se baja y la lengua se sale.
  • La protrusión de la lengua puede deberse a los problemas de las vías respiratorias en caso de que existan adenoides o amígdalas grandes, algo frecuente en los niños con síndrome de Down
  • La capacidad para corregir la protrusión de su lengua exige un cierto grado de reflexión y de motivación para realizar este cambio. En función de la edad del niño y del nivel de su desarrollo, este control de sí mismo puede que no esté desarrollado plenamente o puede hacerlo mucho más tarde.
  • Muchos niños con síndrome de Down muestran retraso en su desarrollo motor y por tanto puede que no posean esa base estable a partir de la cual se desarrollan las habilidades motoras de la boca.
  • Las infecciones de las vías respiratorias superiores, que obstaculizan la nariz del niño, pueden obligar a respirar por la boca y no por la nariz. Al respirar por la nariz la mandíbula se baja y la lengua ya no queda retenida dentro de la boca. Estas infecciones se suelen presentar como consecuencia de las infecciones en el oído medio, tan frecuentes en los niños con síndrome de Down. Esto se debe a una disfunción de la trompa de Eustaquio, un tubo cuya entrada está ubicada en la parte posterior de la garganta y la conecta con el oído medio (su función es la de igualar la presión del aire en los dos lados del tímpano) Si el tono de los músculos que rodean la entrada de la trompa es bajo, pueden penetrar en el oído medio líquidos (saliva, secreción, etc.) que fluyen en la garganta, y provocar una infección.

De acuerdo con mi experiencia en mi trabajo con niños con síndrome de Down, la protrusión de la lengua ocurre por lo general durante un período pasajero, que se suele presentar en las etapas de dentición o cuando hay infecciones de garganta. Los casos en que persiste, reflejan la existencia de un tono significativamente reducido en todo el cuerpo y, por consiguiente, de un retraso importante en el desarrollo motor oral. Estos niños también han mostrado un retraso en sus habilidades para comer y beber, lo que se refleja en su resistencia para pasar de los alimentos casi líquidos a otros más sólidos y en un retraso en sus habilidades para morder y masticar. Estas dos actividades necesitan de movimientos de la mandíbula más graduados y de la capacidad para mover la lengua en múltiples direcciones. Al animar y entrenar al niño a que muerda y mastique sin peligro, progresarán ambas habilidades al mismo ritmo del niño.

Objetivos de la actuación

Desde un punto de vista de la motricidad oral, existen varios objetivos sobre los que nos hemos de centrar. Siendo el primero la mejoría de las habilidades motoras orales, habrá un efecto en cadena que repercutirá sobre el desarrollo de la alimentación y el habla. Evalúa el nivel de desarrollo de tu hijo y consulta con su logopeda, fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para asegurarte de que eliges el punto de partida más apropiado. Para reducir la protrusión de la lengua, tu hijo habrá de desarrollar alguna o todas de las siguientes aptitudes:

  • Una base central estable (es decir, control del tronco, cabeza, etc.)
  • Aumentar el tono muscular de la boca y de la cara
  • Aumentar la sensibilidad oral
  • Afinar los movimientos de los labios
  • Mejorar los movimientos de la mandíbula
  • Mejorar los movimientos de la lengua

Como ves, la protrusión de la lengua puede deberse a muchas causas. Muchos niños con SD simplemente muestran un retraso generalizado en su desarrollo, en el que la protrusión de la lengua no es más que un rasgo. Por eso es importante que se realice una evaluación completa, para estar seguros de que se elige un remedio correcto. No sería adecuado centrarse en habilidades que el niño no puede todavía conseguir. En el desarrollo normal, estos patrones de motricidad oral quedan ya asegurados a la edad de 24 meses, pero tu hijo puede tener un retraso en el desarrollo y dificultades debidas a que su tono muscular es bajo, por lo que puede ser inadecuado iniciar ciertas actividades a esa edad. Cada niño muestra un cuadro diferente, de ahí que el plan terapéutico haya de ajustarse a cada uno. Es esencial que consultes al logopeda, terapeuta ocupacional o fisioterapeuta para obtener una visión completa del desarrollo físico, sensorial y motor-oral, y para evaluar el tipo de actividades a realizar en esta área. Estos son los profesionales cualificados para guiarte a lo largo de este proceso.

Cuando no hay un profesional a tu lado

Si no dispones de la posibilidad de acudir a un profesional, puedes seguir algunas de las sugerencias que a continuación indicamos. Trata de suprimir las causas médicas (por ejemplo, la hipertrofia de amígdalas/adenoides, dentición, infecciones de vías respiratorias superiores). Elige uno o dos de los ejercicios a realizar, pero ten presente que puede ser perjudicial hacer los dos al mismo tiempo. A menudo los adultos nos dejamos llevar por el entusiasmo, pero si el niño no es capaz de cooperar en los ejercicios, a la larga se hará reacio a cualquier forma de intervención. Por eso es imprescindible que tengas bien presentes las fuerzas y las dificultades de tu hijo, y que le felicites y animes mucho en cada intento que haga. Puede que necesitéis muchas sesiones de ejercicios para practicar y que hagas demostraciones muy claras para que tu hijo pueda entender lo que ha de hacer. Observa a tu hijo y anota las veces que saca su lengua, qué está haciendo en ese momento, cuánto tiempo dura, si lo corrige por sí mismo, etc. Ten paciencia y prepárate a repetir la actividad una y otra vez. Puede llevar tiempo hasta se consigue la habilidad. Y sobre todo, ¡hazlo de forma divertida!

Ideas prácticas para desarrollar la sensibilidad oral y el tono muscular

Normas generales

  • No hagas todas las actividades al mismo tiempo.
  • No las ejecutes en el momento de la comida porque podría originar conductas aversivas en relación con los alimentos.
  • Han de hacerse los ejercicios durante períodos de tiempo muy breves.
  • Cuéntale lo que le estás haciendo en cada etapa del ejercicio.
  • Asegúrate de que los dos os encontráis en una postura relajada y confortable.
  • Asegúrate de que el niño mantiene una posición estable, está bien apoyado.
  • Elimina todo elemento de distracción (TV, radio, otras personas).
  • Haz pausas para dar tiempo a tragar la saliva que se le haya podido acumular.
  • Se pueden realizar los ejercicios a lo largo del día; por ejemplo, en el momento del baño, al lavar y secar (utilizando una toalla, esponja, pañito de limpieza de la cara, etc.).
  • Renuncia si el niño está acatarrado.
  • Párate si el niño se encuentra molesto o estresado.

Ejercicios

1. Si el niño es muy sensible en las zonas próximas a su cara, prepárale antes de llegar a la cara. Para ello realiza gestos o presiones acariciando sus manos, sus brazos, sus hombros, el cuerpo y el cuello con un pañito algo rugoso (tipo toalla).
2. Con esos mismos movimientos firmes y ese mismo paño, empieza a frotar suavemente ambos lados de la cara, la frente, la mejilla, y vete avanzando gradualmente hacia el centro de la cara.
3. Aplica un masaje a las mejillas con movimientos circulares, en especial alrededor de la lengua.
4. Con dos dedos, mantén cerrados el labio superior e inferior mediante una presión firme. Mantenlos así durante un par de minutos y suéltalos.
5. Con movimientos firmes, apoya hacia abajo en la zona entre la nariz y el labio superior, usando un dedo para empujar hacia arriba el labio inferior.
6. Con el pulgar y el índice, tira hacia abajo del labio superior, empezando por debajo de la nariz y siguiendo hacia el borde del labio superior pero sin llegar a tocarlo. Haz lo mismo con el labio inferior desde la barbilla hasta el labio. Si es preciso, sostén la mandíbula.
7. Presiona los labios manteniéndolos juntos, apretando un dedo índice debajo de la nariz y el otro por debajo del labio inferior; haz girar los dedos hacia los labios.
8. Introduce gradualmente sabores más fuertes en las comidas:

  1. Juguetes que estimulen los sentidos, anillos para morder con texturas diferentes, vibradores, etc.

Ideas prácticas para desarrollar los movimientos de la mandíbula (mentón) y de la lengua

1. Cuando des de comer a tu hijo con cuchara, coloca la comida en el centro de la lengua y presiona firmemente hacia abajo. Esto reducirá la salida o protrusión de la lengua que suele ocurrir durante la deglución (el acto de tragar la comida).
2. Conforme vaya reduciendo la protrusión de la lengua, coloca el alimento en los laterales de la boca, entre los dientes. Esto estimulará la masticación y los movimientos laterales de la lengua.
3. Para estimular la masticación y los movimientos laterales de la lengua:

Para empezar, elige el momento en que el niño se encuentra relajado.
• Inicialmente, no hagas estos ejercicios durante las comidas.
• Utiliza objetos como son los anillos de dentición (con estrías, etc.), alimentos que no se disuelvan en la boca (alimentos duros, frutos secos como son trozos secos de plátano, de pera, de albaricoque; palo de regaliz, etc.).
• Coloca el objeto en la boca, entre los dientes, siguiendo la línea de la mandíbula y asegúrate de que está colocado de forma que no tensiona los labios. No lo pongas muy detrás para que no se atragante.
• Empieza por el lado mejor; después usa el otro.
• Si el niño no lo mastica retíralo suavemente o empújalo hacia abajo.
• Cuando creas que tu hijo tiene confianza en su habilidad para morder un objeto, haz lo mismo con alimentos. Empieza con alimentos que ya se disuelven (galletas, merengues, Snax, etc.).
• Si tu hijo no es capaz de morder con sus dientes, rompe un trozo mientras intenta morderlo. Pero no le fuerces a tomar alimentos que su boca no sea capaz de manejarlos.
• Con el tiempo, introdúcele gradualmente alimentos más masticables

Ideas prácticas para desarrollar los movimientos de los labios

1. Delante de un espejo, haz sonidos de “u-u-u” (como un fantasma, el viento, el mono) y de “i-i-i” (como un ratón), exagerando el movimiento de tus labios. Puedes pasar suavemente los labios desde una posición muy estirada (sonrisa) a una posición circular (dar un beso).
2. Practicar el movimiento del beso: Pasar suavemente de la posición de sonrisa a la de beso. Usa algún lápiz de labios o crema de maquillaje, y haz la marca del beso sobre un espejo, un papel, un clínex, etc.
3. Actividades de soplo:

hacer pompas de jabón con una pajita,
• soplar bolitas de algodón o pelotas de ping-pong encima de una mesa para que vayan de un sitio a otro,
• soplar con un silbato,
• apagar velas

  1. Aspirar con una pajita, pero trata de que la mantenga con los labios bien cerrados, no con los dientes. Este ejercicio ayuda también a ejercitar los músculos faciales, los movimientos de los labios, su reforzamiento, el cierre de la mandíbula y una mayor autonomía para la alimentación.

Nota: el presente artículo ha sido traducido con autorización del publicado en la página web de Down Syndrome Ireland (http://www.downsyndrome.ie/)Canal Down21, Abril 2006.

¿Quieres saber por qué tu bebé saca la lengua?

Es super normal que los bebés saquen la lengua. Los bebés nacen con reflejos, el que se nota más es el de succión. Sacar la lengua es parte del proceso mediante el cual pueden engancharse al pezón sin ahogarse. Cuando tu bebé saca la lengua puede deberse lo siguientes causas.

Tiene hambre o no quedó satisfecho

Es común en algunos bebés, especialmente en los que no lloran mucho. Sacar la lengua o chuparse los labios puede ser una señal de que tu bebé aún no ha tomado suficiente leche. Para comprobarlo, solo tienes que acercarle el pezón o el biberón. Si gira la cabeza y no succiona, no tiene hambre.

Está jugando

Los bebés aprender rápidamente. Si tú o tu marido suelen chuparse los labios o sacar la lengua, quizá los imita. Es posible que el bebé haya aprendido y solo quiera tener algo de empatía para que juegues con él.

El tamaño de su lengua es grande

Algunos bebés tienen la lengua más grande que el promedio. A esta condición se le llama macroglasia. También puede que tenga la lengua grande por cuestiones genéticas o bien, por un desarrollo anormal de los vasos sanguíneos, hipertiroidismo o tumores. Si tu bebé tiene macroglasia, este puede ser un síntoma de Síndrome de Down o de Beckwith-Wiedemann.

Congestión nasal

Tu bebé también saca la lengua cuando está congestionado, así como un adulto. Si tu bebé llora y parece quejarse, no dudes en llevarlo al pediatra de inmediato. Si saca la lengua demasiado es porque no puede respirar correctamente.

Masas en la boca

Cuando se le da alimentación complementaria al bebé puede que queden restos de comida en su boca. Esto le provoca sacar la lengua en repetidas ocasiones. Finalmente, puede ser signo de gases. Los humanos solemos hacer gestos cuando soltamos un gas.

Cuida a tu bebé y disfrútalo en esta fase tan especial de su crecimiento.

9 razones por las que tu bebé saca la lengua

¿Has notado que tu bebé saca la lengua? A lo mejor esto te causa dudas sobre si eso es algo normal o no; sin embargo, para tranquilizarte te decimos que sí, esto es un reflejo completamente normal y te explicamos a qué se debe.

Te decimos cuándo sí y cuándo no debes preocuparte si tu bebé saca la lengua

Para empezar es necesario entender que los bebés, desde que nacen, traen un reflejo de succión que les sirve para alimentarse. Lo que incluye un movimiento de empuje con la lengua, mismo que evita que se ahoguen y les ayuda a engancharse del pezón.

Si ya te tranquilizaste y entendiste que tu bebé saca la lengua como un acto normal, tienes que aprender por qué razones puede estar pasando. Aquí te las explicamos:

También: Lo que dice la lengua de su salud

Están jugando

A lo mejor no te has dado cuenta, pero tú también sacas la lengua y tu crío puede observarte. Esto se traduce en imitación y que por lo tanto, al igual que las sonrisas, este movimiento lo hace porque lo ve y de esta manera juega.

Se volvió costumbre

Como lo mencionamos anteriormente, los recién nacidos traen el reflejo de empuje de lengua, que les ayuda a lactar de manera correcta. Sin embargo, esto tiene que desaparecer a los seis meses, a más tardar, aunque muchos bebés lo mantienen como costumbre ya que para ellos es una sensación familiar. Así que es una preocupación menos si es por esto que tu bebé saca la lengua.

Tienen hambre o están satisfechos

Para sorpresa de muchos, el llanto no es la única forma en que los bebés muestran signos de hambre. Algunos registros de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), han descubierto que los bebés pueden apretar las manos o metérselas a la boca, golpearse o chuparse los labios, además de sacar la lengua, para indicar que tenía hambre.

Por otro lado: ¿Por qué los niños sacan la lengua cuando hacen alguna actividad?

El tamaño de la lengua y la boca

Cuando la lengua es más grande que el promedio, una condición conocida como macroglasia, puede provocar que un bebé saque la lengua más de lo normal. El gran tamaño de la lengua puede ser algo que ocurra de manera normal por cuestiones genéticas; también por un desarrollo anormal de vasos sanguíneos, hipotiroidismo o tumores.

Si tu bebé saca la lengua a causa de la macroglasia, esta se presenta como síntomas del Síndrome de Down o el de Beckwith-Wiedemann.

Cuando hablamos de que el crío saca mucho la lengua por tener boca pequeña, nos referimos a que estos bebés están predispuestos genéticamente a tenerla por una condición que se conoce como micrognatia, presentada como parte del paladar hendido o síndrome de Beckwith-Wiedemann, síndrome de Pierre Robin y muchos otros.

Tono muscular

Si tu bebé saca la lengua puede provocarse por la disminución del tono muscular, por lo que afecta el control de este músculo que a su vez se ve afectado por los que forman la boca. Esta condición se puede deber a que un crío padezca Síndrome de Down, síndrome de DiGeorge o parálisis cerebral.

El respirador bucal

Si tu bebé sufre de congestión nasal o amígdalas grandes, puede que respire por la boca, lo que provoca que la lengua sobresalga y por lo tanto la mantenga fuera de la boca.

Además: ¿Mi hijo tiene problemas de lenguaje?

Gases

Por si no lo habías notado el ser humano hace muecas cuando experimenta gases o cualquier malestar estomacal. Entonces, ¿por qué los bebés no?

Masa en la boca

Durante la alimentación complementaria, el bebé puede tener residuos en la boca, lo que se va formando una masa en sus encías y esto les provoque el reflejo de estar sacando la lengua. Además, hay que tener en cuenta que también podría ser algún tipo de cáncer oral, que se refleja con un glándula inflamada.

Si lo padece, el bebé sacará la lengua, babeará más de lo normal, estará inquieto y se negará a comer. Si detectas un bulto en su boca, llévalo inmediatamente al doctor.

No están listos para la alimentación complementaria

En el paso de la alimentación complementaria, muchos bebés no pueden adaptarse fácilmente al cambio, lo que les causa incomodidad con las papillas y pueden demostrarlo a través de la lengua. Esto también puede deberse a que no tengan la coordinación oral para hacerlo de manera correcta.

Como precaución toma en cuenta que si tu bebé saca la lengua más de lo que normalmente se asocia con escupir y dentición, o si tienen dificultad para tragar, debes llamar a tu médico.

Artículo original: healthline.come

La mayoría de los movimientos de los recién nacidos, además, son automáticos e inconscientes, esto se debe a su todavía inmaduro sistema nervioso. Por lo tanto pasará algún tiempo hasta que sea capaz de controlar sus músculos y sus gestos.

En lo que respecta a la lengua, pueden ser múltiples las razones que llevan a un recién nacido a sacarla de la boca con frecuencia.

Una de las primeras funciones que cumple este músculo, si no la más importante, es la de ayudar a extraer la leche durante el amamantamiento, así como favorecer la deglución. Gracias a un complejo movimiento de la lengua se estimula el pecho materno para que produzca y segregue leche. El niño también la utiliza para empujar y apartar el seno cuando está satisfecho y no desea comer más. Es normal entonces que, por acto reflejo, mueva o saque la lengua realizando estos movimientos característicos cuando tiene hambre o acaba de comer.

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¿Por qué los recién nacidos tienen cólicos?

Los cólicos son la pesadilla de muchos padres durante los 3 primeros meses de vida del bebé. No se sabe muy bien por qué aparecen en algunos bebés y en otros no, aunque diversas investigaciones hablan de factores gastrointestinales, psicológicos y/o alérgicos.

Igualmente durante los primeros meses la lengua de todo bebé está sometida al llamado reflejo de extrusión, un movimiento involuntario por el que la lengua empuja y expulsa todo aquello de su boca que no sea líquido. Este reflejo protege al lactante de atragantamientos, ahogos o asfixias evitando la ingestión de cuerpos extraños. Veremos a menudo al recién nacido sacar la lengua cuando su boca toque algo sólido.

El movimiento de extrusión comienza a desaparecer alrededor de los 6 meses de edad, momento en el que suelen introducirse otros alimentos distintos a la leche, lo que le permitirá empezar a probar comida sólida. Si en este periodo de transición el bebé saca la lengua y empuja la cuchara o la comida al ofrecerle algún alimento significará que aún no está preparado para tomarlo.

Ya desde muy chiquitines los bebés son capaces de imitar ciertos gestos de los adultos y sacar la lengua formará parte de sus muecas habituales, sobre todo cuando se le habla o se le hacen mimos.

Como vemos, sacar la lengua forma parte de los gestos normales de los bebés de pocos meses, si bien, que lo haga con demasiada frecuencia o que sea incapaz de mantenerla dentro de la boca, especialmente en reposo, puede ser un reflejo patológico que indique alguna anomalía o trastorno como macroglosia (lengua más grande de lo normal), protrusión lingual, etc. Signos característicos de algunos síndromes como el síndrome de Down, ciertas enfermedades raras o malformaciones congénitas.
Otros posibles problemas en la lengua del bebé son la microglosia (lengua anormalmente pequeña); y la anquiloglosia o frenillo lingual corto (cuando la parte inferior de la boca está demasiado pegada al piso de la boca).

Acude al pediatra en busca de opinión si te preocupa, si la posición o el tamaño de la lengua impiden la correcta succión, deglución o alimentación del pequeño o si además babea mucho.

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El percentil del peso del bebé es una de las variables que mide el pediatra en sus revisiones con el fin de facilitar al máximo el control del desarrollo de un bebé dado en relación a otros bebés de su misma edad.

Porque leíste esto…

Seguramente alguna vez has observado a un niño sacar la lengua mientras realiza alguna actividad o cuando realmente se encuentra muy concentrado.Puede resultar algo gracioso para muchas personas pero ¿ Por qué sacan los niños la lengua cuando hacen alguna actividad?

También puedes ver: Experiencia: la mejor maestra de tu hijo

Según los resultados de un estudio publicado por Science Direct, que los niños saquen la lengua meintras realizan actividades es una señal de desarrollo del lenguaje y evolución cognitiva en ellos.Cuando sacan la lengua es cuando más se concentran y realizan las actividades de mejor manera y más precisa.

Es un reflejo de la importante relación que tiene el lenguaje con la motricidad.

Además, al observar a un grupo de niños, los expertos llegaron a la conclusión de que sacan la lengua por la comisura derecha de la boca y esto es debido a que ese lado de la boca es controlado por el hemisferio izquierdo del cerebro, mismo que domina el lenguaje en casi todos los diestros.

Otros expertos en psicología opinaron que los niños sacan la lengua cuando realizan actividades que requieren más movimientos y no tanta precisión.

Asi es que, si tu hijo saca constantemente la lengua cuando hace alguna actividad, no te alarmes, es una reacción completamente normal en los niños y ayuda s su desarrollo.

Una pareja de padres creyó que la tendencia de su pequeño de sacar la lengua era algo simplemente adorable, pero esto era todo lo contrario y correspondía a un síntoma de una rara y mortal enfermedad.

Tyler James Hadley, de nueve meses, nació con atrofia muscular espinal tipo uno, la que corresponde a la versión más grave de un mal neuromuscular que hace su cuerpo extremadamente débil para tareas como sentarse, moverse y alimentarse.

La noticia llegó a la vida de Louis Hadley y Lisa cuando el bebé tenía cinco meses de edad, luego de que se atragantara con un analgésico y terminara en urgencias, donde los médicos les manifestaron que había nacido con esta condición.

«El movimiento de su lengua era una especie de parpadeo y nos pareció bastante tierno. No nos imaginamos que había algo malo. Los dos nos dimos cuenta y charlamos de lo dulce que era. No fue sino hasta hace algunos meses que oímos que es uno de los síntomas de su enfermedad», confesó el padre del pequeño a Mirror.

Actualmente, los padres y el pequeño están probando medicamentos en Francia, con el fin de ayudarlo a preservar su fuerza, además de prolongar su vida pues los doctores temen que Tyler muera antes de cumplir los dos años.

«No sabemos si este tratamiento va a ayudarlo, pero estamos dispuestos a intentar cualquier cosa. Fue desgarrador obtener el diagnóstico y verlo en el hospital, pero el hecho de que esto nos ha dado algo de esperanza», apuntó el progenitor del bebé.

Sin embargo, la familia tiene una seria dificultad: el dinero. Y es que no sólo tuvieron que trasladarse a otro país, son oriundos de Inglaterra, sino que también han tenido que recurrir a una clínica privada para obtener el tratamiento.

Ante esto, un grupo de amigos inició una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe para ayudarlos con los gastos, junto con cualquier otra necesidad que tenga Tyler en el futuro.

«No sabemos exactamente cuánto va a costar todo esto, dado que Tyler necesita inyecciones cada cuatro meses. Hemos fijado el objetivo en 62 mil dólares, ya que queremos darle a él cualquier oportunidad que sea posible. Estamos muy agradecidos de quienes han donado hasta ahora», declaró Louis Hadley sobre la campaña en internet.

«Sabemos que tendremos dificultades y problemas, incluso si el tratamiento ayuda a Tyler, pero somos felices sólo con tenerlo aquí y darle una buena vida», concluyó el padre.

Para donar dinero para ayudar a costear el tratamiento del menor, sólo debes ingresar a: https://www.gofundme.com/tyler-james-treatment-fund

Fotos: Reproducción Mirror / GoFundMe

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