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Bebe se despierta cada hora

El sueño de los niños es una de las mayores preocupaciones de los padres, porque la vida de los adultos ha ido adquiriendo unos horarios y unos ritmos que la vida de los niños y su naturaleza no respetan. Ellos duermen a su manera, se despiertan, nos despiertan, y poco saben ellos de que nos tenemos que levantar pronto para ir a trabajar (ni lo saben ni, en realidad, tienen por qué saberlo).

Por eso muchos padres son tremendamente felices cuando sus hijos duermen toda la noche y por eso muchos padres se preguntan qué han hecho mal o qué pueden hacer cuando de repente un niño que dormía plácidamente cada noche (lo que se dice dormir bien) vuelve a despertarse varias veces: ¿Qué hago? ¿Tiene mi bebé un problema?

El sueño de los niños evoluciona y cambia

El sueño de los niños, como hemos comentado en otras ocasiones, es evolutivo. Tan pronto puede estar despertándose 6 veces cada noche como puede pasar a apenas despertarse, y tan pronto puede estar despertándose una o dos veces como puede pasar a despertarse casi a cada hora.

Una época en la que esto suele suceder es hacia los 3 ó 4 meses, momento en el que el cerebro de los niños hace un pequeño «click», adquiriendo nuevas fases del sueño y en definitiva madurando. Los bebés tienen apenas un par de fases, una de sueño ligero y otra de sueño profundo, pero los adultos tenemos varias más, ya que nuestro sueño va pasando de una a otra varias veces durante la noche.

Algunos de esos cambios de fase nos despiertan, aunque la mayoría de veces ni nos enteramos. Como mucho cambiamos un poco de posición, nos volvemos a tapar y poco más, y al día siguiente no somos capaces de explicar cuántas veces hicimos eso. Pues sobre esa edad que comento los niños adquieren muchas de esas fases, con la diferencia de que ellos no saben «redormirse» igual que nosotros, y se despiertan para pedirnos que les ayudemos a dormirse de nuevo (o sea, que la madre le ofrece el pecho y apenas da un par de chupaditas, que enseguida está otra vez dormido).

Muchos padres se quejan de ello y además añaden «es que no es por hambre, porque no come nada», y tienen razón, aunque en algunos de esos despertarse sí comen, otros son sólo la queja para que les acompañemos de nuevo hacia el sueño.

Con el tiempo, a medida que les vamos acompañando en el proceso, los niños acaban por dormirse solos, como hacemos nosotros, sin la necesidad de que estemos con ellos y por ellos en cada despertar.

Esto puede suceder también más adelante, quizás hacia los nueve meses, quizás hacia el año,… suele llevar asociado algún nuevo hito del niño. Algo así como «ahora que he aprendido a gatear, voy a ver si de noche también lo sé hacer», y te encuentras a tu hijo desplazándose por la cama o la cuna «¿pero-dónde-va?» o bajándose de la cama para ponerse de pie con los ojos cerrados «¿pero-qué-hace?». A veces puede ser que no entrene de noche, sino que simplemente recuerde en sus sueños todo lo que ha conseguido, aprendido y descubierto y que todo ello no le deje dormir a pierna suelta.

Sea cual sea el motivo no hay que hacer nada especial, sino simplemente acompañarles en los despertares para que vuelvan a dormirse. A veces basta con nuestra manita tocándoles y un susurro, a veces con ponerles el chupete, a veces con darles un poco el pecho, a veces con acercarlos a nuestro cuerpo para que sientan nuestro calor.

El caso es no dejar que se despierten cada vez más, ni dejarles llorar (sigo leyendo consejos de no acudir, de esperar, y no los entiendo, porque a muchos niños les cuesta luego horrores volver a dormirse, ya desvelados), sino ayudarles esperando pacientemente el día en que ellos solitos vuelvan a dormirse, el día en que sin entenderlo demasiado, te levantes una mañana y te des cuenta de que esa noche no se ha despertado ni una vez.

Pero, ¿y si el cambio es muy brusco?

Vale, acabo de decir que un niño que dormía bien puede empezar a despertarse por la noche, siendo algo normal. Sin embargo, hay ocasiones en que el cambio es muy brusco, pues el niño pasa quizás de despertarse una vez a hacerlo en muchas más ocasiones, sin apenas dormir más de media hora o una hora seguida. En tal caso habría que descartar que hubiera una causa (podría ser normal también, pero podría no serlo).

Esta causa pueden ser las vivencias que tiene durante el día, las relaciones que establece con otro niños o con otros adultos y deberíamos indagar para ver si algo ha cambiado en su día a día que le está afectando al sueño. También habría que descartar alguna enfermedad, alguna infección, pues muchos niños se despiertan a menudo cuando les duele algo o se encuentran mal, aún cuando todavía no hemos sido capaces de ver que existe alguna patología.

En tal caso, si sospechamos que hay algo que puede estar afectando las noches de nuestros hijos lo recomendable es acudir al pediatra para buscar esa razón y, además, buscar en el día a día del niño una posible causa de su malestar nocturno. Si luego resulta que todo está bien y que no parece haber origen, actuaremos del mismo modo, cargándonos de paciencia, acompañándoles en el despertar, y si hace falta también en el dormir y esperar a que lleguen tiempos mejores.

Fotos | iStockphoto
En Bebés y más | ¿Qué hago? Mi bebé sólo se duerme en brazos, ¿Qué hago? Mi bebé recién nacido duerme pocas horas seguidas, ¿Qué hago? Nueve meses y me sigue pidiendo comer por las noches‏

Aunque todos deseamos que nuestro bebé duerma, nuestras emociones a veces nos detienen a la hora de realizar cambios en sus hábitos de dormir. Veamos si algo está impidiendo tu camino.

Conoce tus propios objetivos
La sociedad nos hace creer que los bebés “normales” duermen durante toda la noche desde su segundo mes de vida; las investigaciones indican que esto es más bien una excepción que una regla. El número de familias pasando por tu situación es mucho mayor de lo que te imaginas.

“Durante nuestra última reunión, un papá trajo a colación el hecho de que su hija de dos años todavía no dormía toda la noche. Aprendí que de 24 niños pequeños solamente seis de ellos dormían toda la noche.” — Robin, madre de Alicia de trece meses de edad.

Tienes que descifrar dónde está el problema. ¿Será la rutina de tu bebé, la forma de manejo de esa rutina, o simplemente está en la mente de otros? Si dices que quieres cambiar los hábitos de dormir de tu bebé porque interfieren con el resto de la familia, entonces estás lista para hacer cambios. Pero si alguien te está obligando o forzando para hacer estos cambios, como la tía Berta porque dice que así debe ser, es hora de pensar largo y profundo.

Ciertamente, si tu pequeño te está despertando cada hora o dos, no tienes que pensar mucho la respuesta a la pregunta “¿esta rutina me está molestando?» Obviamente lo está. Pero si tu bebé te despierta una o dos veces durante la noche, es importante que determines exactamente cuánta interrupción está causando este patrón y que establezcas un objetivo realista.

Empieza hoy haciéndote estas preguntas:

  • ¿Estoy contenta con la forma como están las cosas, o me estoy volviendo, resentida, enojada o frustrada?
  • ¿Cómo está afectando negativamente esta rutina de noche a mi matrimonio, mi empleo y mis relaciones con mis otros hijos?
  • ¿Mi bebé está saludable, contento y descansado?
  • ¿Estoy yo saludable, contenta, y descansada?

Una vez contestadas estas preguntas, entenderás mejor no solamente lo que está pasando con el sueño de tu bebé, sino que serás consciente de cuán motivada estás para cambiar.

Renuncia a abandonar el cuidado nocturno
Un relajado examen de tus sentimientos tal vez te sorprenda. Quizás encuentras que realmente te gustan esas horas tranquilas y silenciosas cuando no hay nadie más a tu alrededor. Recuerdo una vez, a media noche, cuando estuve dando de mamar a Coleton a la luz de la luna. La casa estaba pacíficamente callada. Mi esposo, abuela y los tres niños mayores estaban dormidos. Acaricié su pelo, su piel tan suave, me maravillé de este pequeño a mi lado y este pensamiento me sobrevino. “¡Me gusta esto!” Me gustan estos momentos silenciosos que compartimos durante la noche.” Entonces comprendí que es necesario desear hacer un cambio para poder establecer una rutina de dormir.

Tal vez necesites examinar tus propios sentimientos. Si encuentras que estás realmente lista para hacer un cambio, habrás de terminar con esta fase del desarrollo de la vida de tu bebé y pasar a otra fase en esta relación.

Preocupación por la seguridad de tu bebé
¡Nosotros los padres nos preocupamos por nuestros bebés! Cada despertar de nuestro bebé nos asegura que está bien — durante toda la noche. Nos acostumbramos a estos chequeos; nos garantizan continuamente que nuestro bebé está bien.

“La primera vez que mi bebé durmió cinco horas seguidas, me desperté con un sudor frío. Casi me caigo de la cama y salí corriendo por el pasillo. Estaba tan segura que algo terrible había sucedido, que casi lloro cuando encontré que mi bebé dormía plácidamente.” — Azza, madre de Laila de siete meses.

Los padres que duermen junto con su bebé no están exentos de estos temores. Aún cuando duermas al lado de tu bebé, lo examinas frecuentemente durante la noche. Él lleva durmiendo largo tiempo, pero tú no, porque todavía estás de vigilante de seguridad. Estas son preocupaciones normales, que tienen sus raíces en los instintos naturales de proteger a tu bebé. Una vez que puedas asegurarte de que tu bebé está bien mientras duermes, habrás tomado el primer paso para ayudarlo a dormir toda la noche.

Creencia de que las cosas cambiarán por sí solas
Puedes tener la esperanza de que, una noche, tu bebé de forma mágica dormirá durante toda la noche. Quizás tienes los dedos cruzados pensando, “va a pasar esta etapa y no tendré que hacer nada diferente”. En verdad, es muy raro el niño que, acostumbrado a despertarse por la noche, de repente decide dormir durante toda la noche por sí solo.

¡Posiblemente esto te pase a ti, pero tu bebé quizá tendrá dos, tres o cuatro años cuando suceda! Decide ahora si tienes la paciencia para esperar tanto tiempo, o si estás preparada para iniciar el proceso ya.

Muy fatigada para iniciar el cambio
Un cambio requiere esfuerzo, y un esfuerzo requiere energía. Cuando estás exhausta, es posible que encuentres más fácil mantener las cosas como están en vez de probar algo diferente. En otras palabras, cuando el bebé se despierta por quinta vez esa noche y estás desesperada por dormir, es más fácil recurrir a la forma habitual de volverlo a dormir (mecer, amamantar, dar el chupete) antes de probar algo diferente.

Solamente el padre privado de sueño entiende lo que estoy diciendo aquí. Otros darán este consejo en forma calmada “Si las cosas no van como deben, simplemente cambia lo que estás haciendo.” En realidad, cada despertar perturba un poco más tu estado mental y lo único que deseas es dormir — ideas nuevas parecen requerir demasiado esfuerzo.

Para ayudar a que tu bebé duerma bien, tendrás que obligarte a hacer algunos cambios y seguir tu plan, aún a media noche, y aunque sea la décima vez que el bebé te ha llamado. Después de leer este artículo y estar convencida de que tu bebé está listo, es tiempo de hacer un compromiso hacia el cambio. Este es el primer paso, y a la vez muy importante, para ayudar a tu bebé a dormir durante toda la noche.

Este artículo es un extracto del libro «The No-Cry Sleep Solution: Gentle Ways to Help Your Baby Sleep Through the Night, (McGraw-Hill, 2002)» de Elizabeth Pantley, Seattle (Estados Unidos), y aquí se reproduce bajo consentimiento expreso de la autora.

¿Cuándo Dormirá el Bebé Toda la Noche?

Los padres suelen preguntar si sus bebés dormirán toda la noche alguna vez. Es normal que los bebés se despierten durante la noche. Algunos vuelven a conciliar el sueño solos, pero otros lloran y despiertan a sus padres.

«Durante el primer mes de vida los bebés se despiertan cada 3 ó 4 horas y necesitan ayuda para volver a dormirse.» (Middlemiss, 2004; Wolfson et al, 1992 como se cita en Loutzenhiser & Sevigny, 2008) La mayoría de los bebés aprenden a dormir toda la noche durante el primer año de vida. La frecuencia con la que los bebés se despiertan durante la noche tiende a reducirse durante el primer año. (Loutzenhiser & Sevigny, 2008) Los bebés deben crecer lo suficiente para pasar períodos cada vez más largos sin comer. Un bebé de seis meses deberá poder dormir seis horas sin despertarse para comer. Muchos bebés pueden conciliar el sueño con facilidad después de las comidas nocturnas.

Algunos bebés toman tiempo para que aprendan a dormir toda la noche. Inclusive en niños de 2 años de edad, uno de cada 5 niños se despierta y llora por las noches. La personalidad de los bebés puede ser un factor. Algunos bebés no descansan y despiertan con facilidad. Otros duermen calladamente y por largo tiempo. Otros necesitan menos tiempo para dormir y se despiertan muy temprano en la mañana.

Despertarse por la noche no es considerado un problema para todas las familias del mundo. En algunas culturas los padres no esperan que los niños se vayan a dormir solos, a determinado tiempo y lugar. Pero, para algunos padres en nuestra sociedad, es difícil que los niños despierten por la noche. Los padres no tienen suficiente tiempo para descansar por la noche y no pueden tomar un descanso cuando el bebé toma su descanso durante el día.

Cómo ayudar al bebé a dormir

Aquí encontrará algunas ideas que ayudarán a su bebé a aprender a dormir por la noche. Recuerde, todos los bebés son diferentes. Tomará más tiempo a algunos que a otros bebés dormir toda la noche.

  • Haga actividades silenciosas al final del día en lugar de actividades que emocionen a su bebé. Para prepararlo para dormir, desarrolle una rutina de ir a la cama, y hágalo al mismo tiempo cada noche. Siéntese en una silla mecedora, arrúllelo, o léale para ayudarle a dormir.
  • Ayude a su bebé a que se calme solo. Esto le ayudará a quedarse dormido por sí mismo, si despierta por la noche. Déle un pacificador, un juguete suave, o un poncho (cobertor) para que lo agarre, o déjelo que se chupe su dedo. También, es importante acostar al bebé mientras está despierto, en lugar de dejarlo dormir mientras está amantándolo (lactando) o arrullándolo. Un bebé dormido que siempre se pone en la cama es más probable que despierte por la noche.
  • Algunos bebés despiertan porque están hambrientos, especialmente bebés menores de 3 meses de edad. Si su bebé usualmente se duerme temprano, trate de despertarlo a las 11:00 de la noche para darle de comer. Esto podría ayudarle a que duerma toda la noche hasta la mañana. Sin embargo muchas personas piensan, que darle de comer cereal a los bebés no les ayuda a que duerman toda la noche.

¿Qué hacer cuando lloran los bebés?

Los niños muy pequeños necesitan ser respaldados y saber que los padres siempre les ayudarán, durante el día o la noche.

Ir con el bebé cuando llora es importante. Le ayudará a aprender a creer en usted. El secreto es revisar al bebé de forma que le ayude a quedarse dormido otra vez. Aquí hay algunas ideas que puede practicar con su bebé:

  • Espere algunos minutos antes de ir a ver, porque su bebé puede quedarse dormido solo. Si va demasiado rápido, el bebé no aprenderá a calmarse solo y no se quedará dormido otra vez. Algunos padres despiertan inmediatamente en el momento que el bebé empieza a moverse. Si eso le pasa a usted, puede mecer la cuna del bebé o bajarle volumen al monitor y así no despertará fácilmente. Si el bebé lo necesita y llora fuerte, usted todavía despertará al escucharle.
  • Si el bebé no se queda dormido solo, revise que no haya algún problema con el que necesite ayudarle. ¿Se muestra molesto por el ruido o una luz brillante? ¿Está demasiado caliente o frío? ¿Está hambriento? ¿Necesita cambio de pañal? ¿Tiene fiebre, infección en el oído, o algún problema con los dientes? Si piensa que uno de estos es el problema, trate de solucionarlo y vea si el bebé se vuelve a dormir.
  • Sea cuidadoso y rápido para ayudar al bebé, así no despertará más. Deje una luz de noche cuando ponga al bebé en la cama. Así no necesitará encender la luz cuando necesite verle por la noche. Trate de calmarlo dándole palmaditas en la espalda por un minuto en vez de cargarlo. No lo estimule o trate de jugar con él, esto puede motivarle para despertar más seguido por la noche, porque al bebé le gusta jugar o que lo ponga en la silla mecedora.
  • Si el bebé está bien, seco y sin hambre, tal vez solo necesite llorar un poquito para quedarse dormido. Pero escuchar el llanto del bebé es un trabajo difícil. Unos minutos pueden parecer ¡una hora! Para ayudar necesita esperar, use un reloj de tiempo y programe 10 minutos. Tal vez quiera usar protectores para los oídos o cerrar la puerta y así no escuchar el llanto fuerte del bebé. Si el bebé sigue llorando después de 10 minutos, vaya con él y vea si no hay algún problema, luego ponga el tiempo otra vez.

Dónde Puede Encontrar Más Ayuda

Si experimenta estas ideas y no le funcionan, hable con su doctor.

Podría existir un problema médico por el cual su bebé despierta seguido por la noche. Hable claro con su doctor y dígale cualquier cosa por la que pueda estar preocupado. Algunas veces los doctores le darán algunos medicamentos para ayudar al bebé a dormir y así usted puede descansar también. Pero debe entender que el bebé podría despertar cuando ya no le dé la medicina. Si usted y su doctor deciden darle medicamento al bebé, asegúrese de seguir las instrucciones de la medicina. Hable con su doctor si todavía tiene alguna pregunta.

Hablar con otros padres sobre su problema con su bebé puede ayudarle. Ellos pueden tener ideas que usted todavía no ha experimentado.

También visite su biblioteca o librería local por libros que hablen de bebés que despiertan por las noches. Aquí hay un libro que podría pedir en la biblioteca: El Libro Dormido Para Padres Cansados por, R. Huntley (Parenting Press, 1991.)

Busca ayuda

La mayoría de bebés despiertan en la noche por un momento.

Los bebés están aprendiendo como quedarse dormidos solos. Pero usted necesita descansar también.

Si notas que te pones cada vez más nerviosa porque tu bebé se despierta de noche, asegúrate de que esté seguro en su cama. Luego vete a otra habitación y cálmate. Habla con alguien. Pídele a algún amigo de confianza o a algún familiar que te ayude para que tú puedas dormir un poco. No sacudas a tu bebé jamás por más frustrada que te sientas. Recuerda que tu bebé no se despierta a propósito. Tu bebé aprenderá a dormir toda la noche. Si sigues preocupada, habla con el pediatra.

La gran mayoría de los bebés se despiertan por la noche, de hecho, todos nos despertamos, pero como adultos tenemos la capacidad de saber volver a dormir fácilmente y aunque algunos bebés parecen superhéroes y son capaces de dormir entre 10-12 horas seguidas desde los 3-4 meses, pero no todos los bebés tienen esta misma suerte.

Te explicamos por qué los bebés se despiertan por la noche. Descubre cuál puede ser el motivo de los problemas de sueño de tu bebé.

9 razones que explican por qué los bebés se despiertan por la noche

Existen diferentes razones científicas que explican por qué los bebés se despiertan por la noche. Entre ellas:

1. No tiene un ritmo circadiano establecido.

El ritmo circadiano también conocido como nuestro reloj biológico se rige por un patrón de 24 horas de actividades biológicas que ocurren en nuestro cuerpo. El ciclo sueño-vigilia es parte de ese ritmo circadiano. Este ritmo circadiano es el que regula la liberación de la melatonina (hormona que ayuda a conciliar el sueño) y cortisol (hormona que ayuda a activarnos por la mañana) y también es el encargado de ayudar a diferenciar el día y la noche.

Hasta los 3-4 meses los bebés todavía no han adquirido este ritmo circadiano y sus ciclos de sueño se componen solo de 2 fases. (Duración ciclo de sueño: 40-50 minutos).

Si tu bebé tiene menos de 4 meses seguramente todavía no sepa diferencia el día y la noche y se vaya despertando cada 40-50 minutos.

2. Sufre el reflejo de sobresalto o reflejo moro.

Este estímulo puede ser causado por fuerte sonido y puede provocar que tu bebé se sobresalte, flexione las piernas y estire los brazos. Dura sólo unos segundos, pero puede que despierte a tu bebé. Algunos bebés pueden volver a quedarse dormidos, pero lo más normal es que se despierten por completo. Este reflejo generalmente disminuye a los 4 meses. Hasta entonces, envolverlos o arrullarlos es una buena solución.

3. No conecta un ciclo de sueño con otro.

Los ciclos de sueño a partir de los 4-5 meses aumentan a 90-120 minutos y pasan de tener 2 fases a 5.

Cuando pasan de una fase a otra o cambian de ciclo hacen una transición. En esa transición, puede que se despierten y lloren. Es normal que los bebés (y adultos) nos despertemos de 4 a 5 veces en estos momentos de transición, sin embargo, la mayoría de los adultos nos despertamos, pero tenemos la habilidad de volver a conciliar el sueño y por la mañana no nos acordamos de que nos hayamos despertado.

A partir de los 4 meses, puede que aumentan los despertares debido a estos cambios biológicos que los bebés están desarrollando en su sueño.

4. Tiene hambre.

En muchas ocasiones no sabemos diferenciar si se despiertan por hambre o se despiertan porque no saben conectar un ciclo de sueño con otro. Aquí van algunas pistas para saber si se despiertan por hambre:

  • Se despierta lloriqueando al principio, luego pasa a un llanto cada vez más fuerte. Si tu hijo se despierta histérico, probablemente se esté despertando porque está asustado o confundido, no porque tenga hambre de inmediato. Los bebés que se durmieron en brazos se pueden despertar desubicados.
  • Se está despertando conforme con su horario de alimentación diurna. Es decir, si come cada 3 horas durante el día, probablemente haga lo mismo por la noche. Especialmente los bebés menores de 4 meses.
  • Si permanece despierto mientras come y se acaba el biberón o vacía los pechos. Si come poco y se duerme con el biberón o el pecho en la boca seguramente no se haya despertado por hambre. Simplemente necesitaba una ayuda para dormir.

5. Está en un momento evolutivo: Hitos de Desarrollo.

Ocurre cuando los bebés y niños pequeños comienzan a desarrollar nuevas habilidades que pueden causar más inquietudes a la hora de dormir ya que están más pendientes y nerviosos por las cosas nuevas que les están sucediendo que por el dormir.

Estas regresiones de sueño suceden cuando comienzan a girarse y darse la vuelta, a sentarse, a ponerse objetos en la boca, a ponerse en pie, a caminar, a hablar, etc.

Todos estos motivos pueden ser causas de despertares. Pero no te preocupes, son despertares temporales y pasajeros… en poco tiempo vuelven a la normalidad si mantienes unos buenos hábitos de sueño.

6. Le están saliendo dientes.

Verdaderamente la dentición puede despertar a los niños por la noche e interrumpir en su sueño. Para algunos bebés puede ser muy doloroso y lo puede mantener despierto toda la noche. 6 meses es el tiempo promedio que un bebé corta su primer diente, eso quiere decir que antes puede ya que le duela y sienta molestias. Busca con su médico la manera de aliviar el dolor.

7. Está malito.

Cuando se constipan, se congestionan o tienen tos seguramente se despierten más a menudo. La fiebre, el vómito y la diarrea también despertarán los despertará durante la noche. Es importante que en este tiempo mantengas las rutinas y los buenos hábitos para que en cuanto se recuperen vuelvan a la normalidad. buenas rutinas de sueño.

8. Duerme en un ambiente saludable.

El ambiente de sueño es muy importante para que un bebé se relaje y concilie mejor el sueño. Los bebés son sensibles a la temperatura, a ciertas horas de la madrugada puede que cambie la temperatura y haga que tengan frío o calor y se despierten.

Las luces también pueden molestar a un bebé dormido, incluso las de la lucecita de la cámara de vigilancia, ya que interrumpen el ciclo de sueño y vigilia. La iluminación suprime la melatonina, la hormona que ayuda a relajarse y dormir. Evita que entre luz para que concilie mucho mejor el sueño y no se despierte cuando amanezca.

9. Se duerme con apoyos de sueño.

Muchos bebés se despiertan varias veces por la noche, simplemente por costumbre ya tiene un despertador interno establecido. Si en ese momento se les da una ayuda externa para dormir, su reloj interno hará que se despierte cada noche a esa misma hora.

Este despertar es el más difícil de trabajar, porque por nuestra propia desesperación intentamos que duerman por todos los medios utilizando todas las técnicas (brazos, pecho, charrito, hamaquita, etc.)

Es importante enseñar unos hábitos de sueño saludables desde el inicio para que los bebés aprendan a dormir sin asociaciones de sueño porque si se duermen siempre con estas ayudas cada vez que se despierten las van a necesitar.

* Todas estas recomendaciones son extraídas de los libros de los expertos en sueño infantil: Tracy Hogg, Elisabeth Pantley, Kim West, Rosa Jové, National Sleep Fundation y algunos más.

Cómo eliminar la alimentación nocturna (para bebés mayores
de 4 meses de edad)

¿Cuándo se debe alimentar de noche a los bebés?

Desde su nacimiento hasta los 2 meses de edad, la mayoría de los bebés se despiertan dos veces por noche para que los alimenten. Entre los 2 y 3 meses de edad, la mayoría de los bebés necesitan alimentarse una vez en el medio de la noche. Cuando tienen ya 4 meses de edad, la mayoría de los bebés alimentados a biberón ya duermen más de 7 horas sin necesidad de comida. La mayoría de los bebés amamantados pueden dormir toda la noche cuando tienen 5 meses de edad. A esta edad, los niños normales no necesitan calorías por la noche para mantenerse sanos.

¿Por qué se despierta mi bebé de noche para comer?

Algunas razones, entre otras, por las que los bebés mayores de 4 meses se despiertan de noche para comer son:

  • Amamantar o darle el biberón al bebé hasta que se duerma.

    Si el último recuerdo del bebé antes de dormirse es del biberón o el seno de la madre, éstos se convertirán en una mascota. El niño no aprenderá a consolarse o dormirse solo sin el biberón o el seno de su madre. Por lo tanto, cuando el bebé se despierte normalmente de noche, habrá formado el hábito de no dormirse hasta que lo alimenten. Si se lleva al niño a la cama de sus padres para comer, el problema se agrava.

  • Dejar un biberón en la cama. Periódicamente por la noche el bebé chupará el biberón.

    Cuando se vacíe, se despertará por completo y empezará a llorar para que se lo vuelvan a llenar. Si deja el biberón en la cuna, a menos que tenga sólo agua, se pueden producir muchas caries en los dientes.

  • Alimentación frecuente durante el día.

    Algunas madres interpretan equivocadamente el concepto de «alimentación a demanda» y creen que hay que dar de comer al bebé cada vez que llora. Esta equivocación puede resultar en que el bebé coma cada 30 a 60 minutos. El bebé se acostumbrará a comer pequeñas porciones frecuentemente en vez de esperar por lo menos 2 horas entre comidas al nacer y por lo menos 4 horas entre comidas a partir de los 4 meses de edad. Cuando se forma el hábito de alimentarse cada hora, se dice que el bebé está «picando». Este problema ocurre con más frecuencia en bebés que amamantan si se usan los senos como si fueran un chupete. La dependencia del biberón crea el hábito en el bebé de llevarlo a todas partes durante el día. Además, si le da mucho líquido al bebé de noche, se despertará con más frecuencia porque sus pañales están mojados.

¿Cuánto tiempo dura?

Si trata de seguir estas recomendaciones, el comportamiento de su hijo probablemente mejorará en 2 semanas. Cuanto mayor sea su hijo, más difícil será cambiarle sus hábitos. Los niños de más de 1 año de edad se resistirán a dormir aunque estén cansados. Protestarán vigorosamente cualquier cambio y llorarán por horas. Sin embargo, si no toma estos pasos, su hijo no comenzará a dormir toda la noche hasta que tenga 3 ó 4 años de edad, cuando el nivel de actividades diarias finalmente lo deje exhausto.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Si su bebé tiene más de 4 meses de edad y se despierta llorando una o más veces por noche para comer, pruebe las siguientes sugerencias.

  1. Prolongue gradualmente el tiempo entre comidas durante el día a 3 ó 4 horas.

    No podrá prolongar el tiempo entre comidas de noche si pasa poco tiempo entre comidas durante el día. Si un bebé se acostumbró a comer frecuentemente durante el día, se mostrará hambriento también de noche. Éste es un problema que le ocurre a las madres que no pueden separar el acto de alzar al bebé del acto de amamantarlo. Por cada vez que amamante a su bebé, debería tomarlo en brazos para acariciarle 4 ó 5 veces sin darle de comer. Gradualmente vaya demorando las horas de amamantar hasta que sean más normales para la edad de su bebé. Si actualmente está alimentando a su bebé cada hora, aumente el tiempo entre comidas a 1 hora y media. Cuando su bebé acepte el nuevo horario de alimentación, aumente el lapso a 2 horas entre comidas. Cuando el bebé llore, acarícielo o déle un chupete. Cuando el bebé se alimenta con fórmula, su objetivo es darle 4 mamilas por día cuando el bebé tenga 4 meses de edad. La mayoría de los bebés que amamantan necesitan 5 comidas por día hasta que tienen 6 meses de edad, cuando se les va agregando comidas sólidas en la dieta. Si su hijo tiene más de 6 meses de edad comience a darle de comer con un vasito. Despierte al bebé para alimentarlo por última vez entre las 9 y 10 de la noche. Esto será necesario hasta que tenga por lo menos 8 meses, si quiere que duerma hasta las 6 de la mañana del día siguiente.

  2. A la hora de la siesta o de irse a dormir, coloque a su bebé en la cuna cuando tenga sueño pero esté todavía despierto.

    Cuando vea que su bebé empieza a demostrar que tiene sueño, acuéstelo en la cuna. Si su bebé está muy molesto, hágalo mecer hasta que se calme o esté casi dormido, pero pare antes de que se duerma por completo. Si su bebé se duerme mientras está amamantando o chupando la mamila, lo mejor es despertarlo. Para ayudar a que el bebé no asocie la comida con la hora de irse a dormir, pruebe darle de comer 1 hora antes de la siesta o de la hora de irse a dormir. El último recuerdo de su bebé al estar despierto debe ser su cuna y el colchón, no el biberón o el seno de la madre. Tiene que aprender a dormirse solo. Su bebé tiene que aprender esta técnica para poder volver a dormirse cuando se despierte naturalmente de noche.

  3. Si su bebé llora a la hora de la siesta o de irse a dormir, vaya a ver cómo está cada 5 a 15 minutos.

    Visítelo antes de que se enoje demasiado. En el caso de bebés menores de 1 año, o muy sensibles, es posible que tenga que ir a ver cómo están cada 5 minutos. Gradualmente vaya prolongando los intervalos de visita. Haga visitas breves y aburridas pero que brinden respaldo. No se quede en el cuarto del bebé más de 1 minuto. No encienda las luces. Actúe como si usted tuviera sueño. Susurre, «Shh, están todos durmiendo». No lo saque a su bebé de la cuna. No lo alimente, mece ni juegue con su bebé, ni tampoco lo lleve a su cama. Si el contacto es breve, no le proporcionará una recompensa suficiente como para querer seguir comportándose de esa manera. Una vez que haya puesto al bebé en la cuna, déjelo allí.

  4. Cuando el bebé llore en el medio de la noche, álcelo brevemente hasta que se vuelva a dormir.

    Hasta que su bebé aprenda a dormirse solo a la hora de la siesta o de irse a dormir, cuando se despierte en el medio de la noche trate de que la situación sea lo más fácil posible. Si no protesta por más de 5 ó 10 minutos, responda de la misma manera que lo hizo a la hora de irse a dormir. En caso contrario, sáquelo de la cuna y álcelo hasta que se vuelva a dormir. No obstante, no encienda las luces ni lo saque de su cuarto. Trate de no hablarle demasiado. Con frecuencia es mejor que vaya el padre y no la madre.

    Después de haberle dado su última comida a las 9 ó 10 de la noche, alimente a su bebé una sola vez durante la noche. Aliméntelo de noche solamente si han pasado 4 horas o más desde la última vez que comió. Haga que la comida sea aburrida y breve (no más de 20 minutos). Pare antes de que el bebé se duerma, y déjelo en sus brazos.

  5. Deje de darle el biberón en la cama a su bebé.

    Si alimenta a su bebé a la hora de irse a dormir, no deje que sostenga el biberón. Además, aliméntelo en un cuarto distinto que su dormitorio. Trate de separar la hora de comer de la hora de ir a la cama. Si su bebé tiene que chupar algo para poder dormirse, ofrézcale un chupete o ayúdele a que encuentre su pulgar.

  6. Ayude a su hijo a encontrar una mascota.

    Una mascota, u objeto transitorio de seguridad, puede ayudar a su bebé a dormirse. Le brinda consuelo y le puede ayudar a separarse de usted. Un osito, una muñeca u otro juguete blando, o también una cobija, pueden servir de mascota. A veces un bebé acepta más fácilmente a un osito cuando lleva puesta una prenda de su madre. Cuando mece o le haga cariños a su bebé durante el día, coloque siempre la mascota junto a él. También haga que forme parte de su historia o cuento habitual a la hora de irse a dormir. Colóquelo en la cuna junto a su bebé. Con el tiempo el bebé comenzará a tomar y acariciar su mascota a la hora de dormir de la misma manera que usted hacía con él.

  7. Más adelante, deje de alimentarlo de noche.

    Abandone la comida nocturna solamente después que las comidas durante el día estén separadas por más de 3 horas Y ADEMAS su bebé se pueda dormir solo sin alimentarlo o mecerlo. Después vaya dejando de alimentarlo de noche durante un periodo de 2 semanas. Reduzca gradualmente la cantidad de alimentos que su bebé coma de noche. Reduzca la cantidad de leche de fórmula del biberón por 1 onza cada 2 ó 3 noches. Amamante a su bebé de un solo lado y reduzca el tiempo por 2 minutos cada 2 ó 3 noches. Después de 1 ó 2 semanas su bebé ya no deseará comer de noche y podrá volver a dormirse sin alzarlo o mecerlo.

  8. Otros consejos útiles para resolver problemas de sueño:
    • Mude la cuna a otro cuarto. Si la cuna está en su dormitorio, múdela a otro cuarto. Si esto es imposible, cubra uno de los costados de la cuna con una cobija para que el bebé no lo pueda ver cuando esté despierto.
    • Evite que el bebé duerma siestas muy largas durante el día. Si su bebé ha dormido la siesta por más de 2 horas, despiértelo. Si tiene la costumbre de dormir 3 siestas por día, trate de cambiarle el hábito a 2 siestas por día.
    • Nunca cambie los pañales por la noche sólo porque estén mojados. Sólo cambie los pañales si están sucios con heces o si el bebé tiene mucho sarpullido. Si tiene que cambiarle el pañal, use la menor cantidad de luz posible (por ejemplo, una linterna), hágalo rápidamente y no entretenga al bebé.
    • Si su hijo se para en la cuna a la hora de irse a dormir, lo puede dejar en esa posición. Trate de que se calme y se acueste. Si se resiste o se vuelve a parar, déjelo así. Sabrá acostarse sin su ayuda. Si le sigue diciendo que se acueste, se puede llegar a convertir en un juego.
  9. Mantenga un diario de sueño.

    Anote en un cuaderno las horas que su bebé está despierto y dormido. Lleve el cuaderno al consultorio durante su visita al profesional médico.

¿Cuándo debo llamar al profesional médico de mi hijo?

Llame durante el horario de consultorio si:

  • Su hijo no está aumentando de peso lo suficiente.
  • Cree que el bebé llora por un motivo físico.
  • Su hijo actúa como si tuviera miedo.
  • Alguna persona de la familia no puede tolerar el llanto.
  • Las recomendaciones dadas aquí no mejoran los hábitos de sueño de su hijo en un plazo de 2 semanas.
  • Tiene alguna otra pregunta o preocupación.

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