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Bebes dormir de lado

Tabla de contenidos

Cuando yo era bebé a mi madre le recomendaban que me pusiera a dormir boca abajo, pero claro, todavía no había evidencias de que supusiera un riesgo de muerte súbita. Dicho sea de paso, 30 años atrás la incidencia del síndrome era mucho menor.

Desde que se ha comenzado a recomendar poner a dormir a los bebés boca arriba (a principios de los ’90) ha reducido notablemente (en un 50%) el número de casos de muerte súbita del lactante (SMSL). La postura al dormir es uno de los factores relacionados con el síndrome pero no el único. El tabaquismo materno, por ejemplo, está demostrando tener una fuerte influencia, quizá mayor que la postura.

Hay evidencias científicas de que esta posición reduce el riesgo de que el bebé padezca episodios de apnea del sueño, es decir breves interrupciones de la respiración durante el sueño, dado que favorece el paso del aire.

Pero dormir boca arriba también está demostrando tener su consecuencia negativa. Predispone a que el bebé sufra plagiocefalia posicional, deformidad en la cabeza del bebé caracterizada por el achatamiento de la parte trasera y una asimetría craneal. Los casos han aumentado un 14%, lo cual está preocupando a los servicios de neurocirugía pediátrica abarrotados por este tipo de consultas.

Aunque la postura “de espalda” sigue siendo la postura recomendada por los pediatras, se aconseja alternarla colocando al bebé tumbado sobre ambos lados para evitar que el cráneo se deforme. Como ya sabéis, el cráneo del recién nacido es todavía fácilmente moldeable.

El lema es que “la plagiocefalia se puede tratar mientras que la muerte súbita no”. Totalmente de acuerdo, pero la plagiocefalia puede acarrear trastornos y suponer un riesgo neurológico. Para tratarla se le coloca al bebé un casco moldeador, que además de incómodo es caro y no lo cubre la Seguridad Social.

La prevención de la plagiocefalia es muy sencilla. La clave está en repartir el tiempo que el bebé duerme en las tres posiciones. Un rato boca arriba, otro sobre el lado derecho y otro sobre el lado izquierdo. No hay que utilizar siempre la misma forma de acostar al bebé, tanto en las siestas como de noche. Se pueden aprovechar los despertares nocturnos para ir cambiándolo de posición.

Otro factor importante y muy recomendable es que cuando el bebé está despierto y con ganas de jugar se lo coloque boca abajo, apoyado sobre su tripita (por ejemplo, sobre una manta de juegos) para fortalecer la musculatura de la espalda y desarrollar sus capacidades motoras.

Más información | Plagiocefalia
En Bebés y más | Siguen recomendando que el bebé duerma boca arriba, Inconvenientes de dormir boca arriba, Cómo prevenir la plagiocefalia (deformidad de la cabeza del bebé)

La posición adecuada para dormir a tu bebé

¿Boca abajo, de lado o boca arriba? La posición en que coloques a tu bebé para dormir puede prevenir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) y también reducir el riesgo de ahogo en caso de vómito o regurgitación. El SMSL es el fallecimiento repentino e inesperado de un bebé menor de un año por causas no aparentes.

Durante los primeros cuatro meses de vida, los bebés no pueden cambiar de posición al dormir tal como lo hace un adulto, ya que carecen de la capacidad para realizar movimientos coordinados que les permitan voltearse de un lado a otro.

Antes lo mejor era:
Hace algunos años se creía que la mejor posición para dormir a los bebés era boca abajo por diversas razones.

Boca abajo

  • Menos riesgo de ahogo en caso de vómito o reflujo
  • Mayor comodidad para el bebé
  • Sueño menos agitado
  • Reducción de cólicos
  • Fortalecimiento del cuello para sostener la cabeza.
  • Menos riesgo de aplanamiento en la parte posterior de la cabeza

RIESGO: Muerte súbita en niños aparentemente sanos.

Actualmente se recomienda:

La Academia Americana de Pediatría recomienda que los bebés menores a un año duerman de lado o boca arriba, ya que diversos estudios encontraron que el SMSL se presenta con mayor frecuencia en aquellos niños que duermen boca abajo.

Boca arriba

  • Reduce el riesgo de muerte súbita
  • Mayores posibilidades de aplanamiento en la parte posterior de la cabeza

RIESGO: En caso de vómito o regurgitación, el bebé podría ahogarse.

Por otro lado, algunos pediatras sugieren que los bebés sanos duerman de lado. Sin embargo, es una posición inestable y difícil de mantener. Solo el 53% de los niños de 1 mes permanecen en esa posición, siendo lo común que terminen durmiendo boca arriba.

De lado

  • Previene la muerte súbita
  • Menores posibilidades de aplanamiento en la parte posterior de la cabeza

RIESGO: El bebé podría terminar boca abajo.

La gran controversia
Pareciera que es menor el riesgo de dormir boca arriba sin importar las posibilidades de que el bebé pueda ahogarse en caso de vomito o regurgitación, comparado con dormir boca abajo y presentar muerte súbita. ¿Entonces?

  • Los fabricantes de accesorios para bebés han comprendido que de esta controversia pueden obtener algún beneficio. Por ello puedes encontrar almohadas que ayudan a mantener al bebé en la posición de lado
  • Otros pediatras sugieren el uso de chupón para evitar el SMSL, lo cual finalmente es decisión tuya
  • Si tu bebé tiene reflujo gastroesofágico es recomendable que duerma siempre boca arriba con una almohada que lo mantenga levantado para evitar el riesgo de atragantamiento. Si tienes dudas pregunta siempre a tu médico para orientarte

Recuerda siempre estar al pendiente de tu bebé y vigilar su respiración mientras duerme. Si tienes dudas pregunta a a tu pediatra, el será siempre el más indicado para decirte qué hacer de acuerdo al historial médico de tu hijo.

Dormir a bebés tan pequeño durante sus primeras semanas de vida es algo que todas quieren aprender a hacer bien desde el principio, aunque hay que saber que no existe una manera que sea perfecta.

Trucos para dormir a un bebé

Antes de aprender las mejores posiciones para acostar a un bebé, hay algunos trucos que serán de utilidad para que el recién nacido concilie el sueño. Debemos saber que el sueño de los bebés no es como el de los adultos, y que dormirán en periodos de tres horas aproximadamente, ya que tienen que alimentarse y hacer sus tomas en esos períodos de tiempo, luego los padres y madres, hasta que los bebés hagan las tomas más espaciadas, dormirán a tramos y muy poco tiempo.

Una vez que le demos la toma y le cambiemos, nuestro bebé volverá a dormirse. Un truco para dormir a un bebé que es fundamental, aunque más bien es un hábito que se debe practicar, es seguir una rutina que sea siempre la misma a lo largo del día, para que el bebé se acostumbre desde el principio.

Si a una hora determinada lo amamantamos, lo cambiamos, hacemos que suelte el aire, y lo acunamos, conciliará el sueño con normalidad a los pocos días. Un buen baño antes de la cena es también un buen truco para que el bebé se relaje y pueda conciliar el sueño. Ya hablamos en cómo bañar a un bebé de cómo hacerlo de forma segura.

Cómo debe dormir un bebé: las mejores posiciones en la cuna

Cada bebé es diferente en su forma de conciliar el sueño, y pronto encontraremos cuál es la mejor postura para acostarlos, cuando concilien el sueño con facilidad.

Lo primero que debemos tener en cuenta es la compra de las cunas de recién nacido, que sean del modelo que sean, tienen que estar bien protegidas con almohadillas en todos sus extremos, para que no se golpee ni el cuerpo ni la cabecita. Según muchos profesionales de pediatría, dormir al bebé en posición decúbito supino (boca arriba) es más seguro que colocarlo boca abajo o de lado, aunque en este tema hay opiniones para todo.

Lo mejor es que nos dejemos aconsejar por un pediatra sobre cómo dormir a un recién nacido, aunque pronto tendremos en cuenta cómo se siente más cómodo durmiendo, porque cada bebé es un mundo y las opciones no dejan de ser variadas.

Las alternativas más adecuadas, en cualquier caso, son las siguientes:

  • Boca arriba o decúbito supino. Es la posición más recomendada y según muchos pediatras, la más segura para que un bebé duerma.
  • Boca abajo o decúbito prono. En muchos casos, los bebés duermen más cómodos, aunque algunos pediatras no son muy partidarios de esta postura, que puede resultar muy incómoda para acostar a un recién nacido, e incluso para los padres, madres y cuidadoras, porque puede requerir de mucha supervisión. Lo más recomendable, si el bebé duerme boca abajo, es que se practique esta postura en la siesta, ya que nosotros estaremos despiertos y podremos echar un vistazo a su sueño todas las veces que queramos.
  • Posición decúbito lateral, o de lado. Es la postura para acostar a un recién nacido más habitual, y la que más utilizamos las madres, puesto que brinda al bebé una mayor comodidad y seguridad. Lo más adecuado, si optamos por esta postura, es levantar y estirar el brazo de abajo del bebé, es decir, el que está junto al colchón, para evitar que en un movimiento giren sobre sí mismos y queden boca abajo. Esto no ocurrirá al principio porque los bebés no se moverán de esa postura, pero sí empezarán a moverse más pronto de lo que imaginamos.

Trucos y consejos para que el recién nacido duerma cómodo y seguro

Si somos de los que metemos al bebé en nuestra cama para ayudarlo a conciliar el sueño, hay que tener mucho cuidado, y acostar al recién nacido siempre en el medio de la cama, arropándonos nosotros hasta la mitad del cuerpo para que el bebé no quede debajo de ninguna sábana, y dormir nosotros de lado mirando hacia el bebé, no estar nunca de espaldas.

¡Ojo con las almohadas, lejos siempre del recién nacido!

En las cunas para recién nacido, si no va a dormir en nuestra cama, es mejor tenerlo abrigado en invierno, y que no haya mucha ropa o mantas en la cuna, sobre todo en bebés muy pequeños el mono entero es la mejor opción. Tampoco habrá almohadas, que empezarán a usarse a partir de los dos años. La cuna de un recién nacido debe estar siempre lo más despejada posible a la hora de acostarlo.

La habitación en la que acostemos al bebé, debe estar siempre bien ventilada y a una temperatura adecuada para que duerma a gusto y tranquilo, y siempre que no estemos con él, además de vigilar su sueño y pasarnos a supervisar de vez en cuando, lo más recomendable siempre es comprar un busca (con o sin pantalla de imágenes) para escuchar, desde donde estemos, los sonidos que hace durante de sueño, y por si llora y debemos acudir a mecerle.

Pasos para preparar la cuna del recién nacido

¿Cuna o colecho? Son muchas las incertidumbres que surgen respecto al recién nacido y el hecho de dormir esconde también algunas de ellas. Hoy hablamos de la cuna y el colecho, sobre los pasos para preparar la cuna del recién nacido y las características que debe reunir una cuna para ser segura.

Joana Lopes

Es posible que te preocupe la seguridad de tu pequeño mientras duerme.

En el artículo de hoy te damos algunas pautas sobre cómo preparar una cuna para el recién nacido y también para obtener una cuna segura.

Si además te planteas cuál es la mejor manera de dormir para un bebé, pues debes saber que las opciones son muy variadas, cada una de ellas con argumentos a favor y también con razonamientos en contra.

Descubre, conoce y valora cuál es tu mejor opción.

Cuna o colecho

Quizás estás dudando sobre si poner a dormir al bebé en su cuna o por el contrario, acostarlo en tu cama.

Que el bebé comparta cama con sus padres o practique el colecho, es un hábito habitual en los países nórdicos y en las culturas orientales. En el resto de países, las opiniones a favor o en contra se encuentran divididas.

Hay quienes defienden el colecho por los innumerables beneficios que conlleva, mientras que otros lo desaconsejan por poder comprometer la vida del recién nacido.

Especial sobre el colecho

Cuna sí o no

Durante las primeras semanas del recién nacido, se recomienda que el bebé duerma en la misma habitación que los padres.

Se ha demostrado, a través de diferentes estudios que cuando el bebé duerme en una habitación diferente a la de sus padres, el riesgo de muerte súbita aumenta.

Si no ves clara la opción del colecho, pero tampoco quieres renunciar a tenerlo cerca, recuerda que existen las cunas de colecho. Generalmente, son una buena opción que te permiten dormir con el bebé, pero sin que exista el temor de poder dañarle.

Si decides que la cuna es la mejor opción, deberás tener en cuenta una serie de consideraciones para preparar una cuna del recién nacido:

  1. Lo mejor es que el bebé duerma boca arriba.
  2. Coloca la ropa de cuna hasta las axilas.
  3. No lo abrigues demasiado.

¿Cómo preparar una cuna para el recién nacido?

Preparar la habitación del bebé es, sin duda, un momento especial. Es el espacio en el que pasará gran parte de su tiempo.

Y es por ello, nos dedicamos en “corazón y alma” a cuidar cada uno de los detalles que conformen un entorno bonito y confortable. Presta atención de las características que debe reunir una cuna para ser segura y cuáles son los pasos para preparar la cuna del bebé.

En este sentido, la cuna es uno de los elementos fundamentales de la habitación del bebé. Deberemos elegirla de forma concienzuda, en base a una serie de aspectos como son la seguridad, la comodidad y también el diseño.

Joana Lopes

¿Cómo saber si hemos comprado una cuna segura?

La seguridad es importantísima en nuestra vida. Si hablamos de recién nacidos, los aspectos a tener en cuenta vinculados a la seguridad crecen de forma exponencial. ¿Sabes cómo debe ser una cuna segura para tu bebé? conoce una guía sobre la cunas de bebé que te ayudará a completar la información para dormir al bebé.

Antes de comprar una cuna, deberás saber si está homologada y cumple la normativa europea UNE-EN 716-1:2008. En ella se recogen las directrices que deberán tener en cuenta los fabricantes para la obtención de cunas completamente seguras para los bebés.

Algunas de éstas son:

1. Medidas de la cuna

La cuna deberá contar con unas dimensiones mínimas, este es el primer paso para preparar la cuna del recién nacido. Lo ideal es que conste de 60 centímetros de ancho, y en cuanto a la longitud, ésta deberá exceder en unos 20 centímetros como mínimo de lo que mida el bebé tumbado.

Así mismo, también deberá poseer una altura regulable en la base de la cuna, para poder adaptarla a las dimensiones del bebé cuando crece. Las medidas irán desde los 60 centímetros medidos desde el suelo, hasta los 30.

2. Distancia entre los barrotes

La distancia correcta entre barrotes se encuentra entre los 4,5 y 6,5 centímetros. De este modo, el bebé no podrá introducir la cabeza y quedar, atascado.

3. Material de la cuna

La cuna deberá haber sido fabricada con materiales no tóxicos. Existe una etapa evolutiva en todos los bebés, en la que todo se lo llevan directamente a la boca. Y es por este motivo, que los materiales empleados, deberán estar libres de elementos tóxicos.

Además, la cuna no deberá disponer de ningún saliente, esquinas sin pulir, remaches o cualquier otro elemento que pueda dañar al bebé.

4. Colchón bien ajustado

Uno de los pasos para preparar la cuna del bebé es escoger el colchón, deberá ser firme y tener una medida adecuada para que quede bien ajustado y no existan huecos por los que el bebé pueda caerse o quedar atrapado.

También deberás tener en cuenta que la barrera de la cuna (si es movible) quede fuertemente fijada. Si la cuna dispone de ruedas, al menos dos de éstas, deben poder bloquearse.

Mantén alejada la cuna de la ventana, y no dejes a su alcance cojines o peluches grandes con los que pueda ahogarse. Piensa que con un bebé, ¡toda precaución es poca!

Ahora que ya sabes cómo debe ser una cuna segura para tu bebé, si has heredado alguna de un familiar o un [email protected], revisa y verifica que cumple con todas las normas de seguridad.

Cuna o minicuna para el recién nacido

Son muchos los tipos de cunas entre los que puedes elegir para que tu bebé duerma “a pierna suelta”, cómodo y feliz.

En lugar de la cuna, son muchos los que escogen una minicuna para los primeros meses de vida del bebé. ¿Sabes por qué?

Generalmente, el principal motivo para escoger una minicuna, es que el bebé se siente más protegido y resguardado, convirtiéndose en un entorno adecuado para él.

Piensa que al salir del útero materno, el bebé deberá enfrentarse y adaptarse a una gran cantidad de estímulos externos. Cuanto más abrigado y recogido se sienta, más cómodo y feliz estará.

Al final, la minicuna se presenta a modo de cuna portátil, que ocupa menos espacio y que puede ser colocada al lado de la cama de los papás aunque el espacio escasee.

Con el tiempo y casi sin darte cuenta, llegará el día en que la minicuna se quede pequeña para tu bebé. Es por esto que antes de comprar una, debes saber que existen las minicunas convertibles en cunas. En términos generales, son diseños modernos que incluyen varios usos para un mismo mueble. En este caso, minicuna y cuna de medidas estándar.

Moisés, minicuna, cuna o colecho… Ante la gran diversidad de opciones, deberás valorar cuál es la que resulta más práctica para ti y cuál es la mejor opción para el bebé para seguir los pasos para preparar la cuna del recién nacido.

¿Ya sabes cómo va a dormir tu bebé?

  • ¿Te ha servido de ayuda?

Redactora especializada en educación emocional para niños. Formada en Mindfulness y en técnicas de relajación y meditación, es la creadora del Laboratorio de las emociones, un espacio donde encontrar recursos para trabajar la inteligencia emocional con los más pequeños.
Posee años de experiencia como redactora y, en la actualidad se dedica a reseñar, con todo tipo de detalle, libros, cuentos y juegos que servirán de ayuda en el desarrollo de diversas competencias y habilidades emocionales. Considera que el saber identificar, aceptar, comprender y expresar las emociones es fundamental para que los niños de hoy se conviertan mañana en adultos emocionalmente sanos y felices.

Ropa de Cuna: ¿sábanas, edredón, saco de dormir…?

Mi nombre es Carmen estoy embarazada de 7 meses, estoy preparando ya las cosas para mi bebé. Tengo claro que los primeros meses Ignacio (así se llamará mi bebé) dormirá con nosotros y después lo pasaremos a su habitación. Pero tengo dudas, son tonterías pero es algo que si no tienes madre, ni hermanas ni nadie de referencia, no sé como averiguarlo. Mi pregunta es ¿como debo preparar la cuna? ¿debo ponerle sábanas, colcha.. nada? estoy perdida en estas cosas.

Enhorabuena Carmen por tu próxima maternidad. Sobre éste tema hay muchas alternativas y todas ellas totalmente válidas. Siempre va a depender por supuesto del mes en el que nazca y del gusto de la mamá. Por lo que leo, Ignacio va a nacer en pleno invierno pero tienes que tener también en cuenta la temperatura ambiente de tu casa.

La minicuna o moisés es perfecta para ponerla en tu habitación los primeros meses, lo normal es de 0 a 3-4 meses,aunque va a depender bastante del tamaño del bebé y de lo que se mueva. Hay bebés que incluso aguantan hasta los 6 meses. Para prepararla, necesitarás:

  • -mínimo 2 sábanas bajeras, para tener una de recambio. Un truco importante es poner una gasita debajo de la boca del bebé para que cuando regurgite no la manche (recuerda que como ya comentamos en otro post, la mejor postura para el bebé, es que duerma de lado). Las mejores sábanas bajeras son las de ajuste elástico, deben ser 100% algodón y nunca franela ni de nada que pueda soltar pelusa.
  • –sábanas de encima, al igual que la bajera mínimo 2 y de 100% algodón. Algunas mamás utilizan directamente el edredón o colcha y no ponen sábanas. Yo pienso que utilizarlas tiene dos ventajas: la primera es la higiene, es más fácil lavar la sabanita que una toquilla o manta y la segunda es que al bebé estará siempre en contacto con el fino algodón. En El Recien Nacido tenemos sábanas de minicuna blancas con bodoques en rosa, blanco o celeste y damos la posibilidad de bordar el nombre del bebé en ellas. Estas sábanas sirven también para el capazo o carrito de paseo.

  • -Encima de las sábanas, puedes utilizar una toquilla o mantita para los primeros meses, son mucho mejor que las colchas (también llamados boutis) o edredones (o fundas nórdicas) ya que son más ligeros en peso. Como el bebé tampoco se mueve ni se da la vuelta, no es momento tampoco para el famoso saco de dormir. Lo ideal es tener una o dos toquillas, ya que sirven también para coger al bebé y una manta.

La cuna (de 4 a 18 meses aproximadamente) cuando el bebé duerma en su habitación lo hará en su cuna. Para prepararla necesitamos la siguiente ropa de cuna:

  • –Chichonera o cubre barrotes, importante para que el bebé no saque los pies o los brazos o se golpee la cabecita. Si tu bebé se mueve mucho, es mejor que pongas 2 para para que cubra todo el perímetro de la cuna.
  • –Sábanas de cuna, 2 bajeras y 2 para encima, al igual que las del moisés o minicuna lo mejor es que sean 100% algodón y ajustables.
  • –Colcha, edredón, funda nórdica o manta, elige la que más se acomode a la temperatura y a la decoración de la habitación. Si utilizas funda nórdica no hace falta utilizar sábana. El Bouti y la manta los puedes utilizar luego cuando duerma en cama, poniéndolo a los pies.

  • –Saco de dormir, es una buena alternativa ya que reduce bastante la ropa de cuna. Con el saco sólo necesitarás la sábana bajera y además evitas que el bebé se destape, tal y como comentamos en el post sobre sacos de bebé.

10 consejos para prevenir sustos cuando nuestro bebé duerme

Los bebés, especialmente los recién nacidos, pasan la mayor parte del tiempo durmiendo. Por eso, es importante que los padres consulten todas sus dudas al pediatra sobre este tema para estar bien informados y en consecuencia, tomar todas las medidas apropiadas hasta que el bebé cumpla los 12 meses. Según la Asociación Española de Pediatría (AEPED), lo más adecuado es que duerma boca arriba, ya que dormir boca abajo duplica el riesgo de muerte súbita del lactante. Se trata de un síndrome que causa la muerte repentina del bebé, de forma inexplicable, mientras duerme, cuando estos tienen menos de un año y en nuestro país es una de las causas más frecuentes de mortalidad infantil. Desde aquí te damos algunos consejos para que tu bebé duerma seguro y en las mejores condiciones.

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1. Debe dormir en una superficie plana y firme

Lo más seguro es que el bebé duerma en una zona específica para él, es decir, en la habitación de los padres, pero en su propia cuna. Se recomienda que hasta los 2 años los bebés duerman en una cuna con barrotes, con un espacio entre sí de menos de 6 cm, para que el bebé no pueda meter la cabeza, y no menor de 60 cm de altura, para que el pequeño no pueda trepar. De esta forma estaremos evitando posibles caídas. Asimismo, el colchón debe ser firme y con las medidas exactas de la cuna y el somier preferiblemente de tablas de madera para evitar la presencia de ácaros.

Si aún no te has decidido por una cuna y estás pensando cuál es la mejor opción, te damos 3 opciones que cumplen todas las normativas de seguridad y que, además, están muy ben valoradas por los clientes y tiene un precio muy asequible:

  • Chicco Next2Me Dream – Cuna de colecho con anclaje a cama, balancín y 11 altura, comprar en Amazon por 180,64€.
  • Cuna de colecho Fabimax 2263 con colchón y protector, comprar en Amazon por 114,17€.
  • Star Ibaby Dreams Conver – Cuna convertible en camita, comprar en Amazon por 149€.

Si lo que buscas es un colchón cómodo, ergonómico y seguro para tu bebé, estas son nuestras opciones, todos ellos incluyen función antiahogos, son transpirables y sirven tanto para verano como para invierno:

  • Ecus Kids OXSI, Colchón de cuna Oxígena HR, comprar en Amazon por 59€.
  • Pekitas – Colchón minicuna 50 x 80cm, comprar en Amazon por 23,95€.
  • Ecus Kids Pigü – Colchón de cuna, 137 x 67 cm, comprar en Amazon por 143,10€.

2. Acostar al niño boca arriba

Todas las asociaciones de pediatras de prestigio recomiendan que los bebés duerman boca arriba, sobre una superficie firme y libre de objetos sueltos como mantas, juguetes o almohadas que puedan bloquear sus vías respiratorias. Sin embargo, algunos padres no ponen en práctica estas recomendaciones, lo que puede derivar en asfixia accidental o muerte súbita del lactante.

No se aconseja tumbarles en sofás o superficies muy mullidas ya que su propio peso puede hacer que el cojín le rodee y le impida respirar con normalidad.

3. Es importante que la cuna esté despejada

Lo mejor es evitar las sábanas, mantas o edredones sueltos así como los juguetes o peluches. Los bebés, hasta los 4 meses, solo respiran a través de la nariz. Además, no tienen capacidad para controlar y coordinar completamente su cabeza, brazos, piernas y cuerpo hasta los 5 meses. Esto significa que si por algún motivo se mueve y su cara queda cubierta o su nariz obstruida, no van a ser capaces de retirar ese objeto o mover su cabeza para respirar mejor. Por ello, los padres deben asegurarse de que el lugar donde descansa el niño, la posición y el entorno son seguros y permanecen así durante todo el tiempo que le bebé está durmiendo.

4. Evitar que duerma en sillas de coche

Los bebés que duermen en sillas de coches o maxicosis, especialmente durante los primeros tres meses de vida, tienen menores niveles de oxigenación, lo que significa que reciben un nivel de oxígeno inferior a lo que necesitan para crecer de manera saludable. La razón es la posición curvada que adopta su cuerpo. En esta posición, los bebés no tienen suficiente fuerza abdominal para inhalar aire de manera correcta, por lo que respiran con menos fuerza, introduciendo menos aire fresco y liberando menos dióxido de carbono, con un impacto negativo en la salud del bebé y su desarrollo.

5. La temperatura idónea

Cuanto más calor se acumule en la habitación más perjudicial será para nuestro bebé ya que la temperatura corporal también tiende a subir. Por eso, es importante que la temperatura de la habitación sea no más de 20-22ºC (lo ideal es tener un termómetro en la habitación para controlarla). Controla la temperatura, la humedad y la hora con este termómetro para la habitación del bebé que te indica cuándo los valores son los correctos y cuándo no. Comprarlo en Amazon por 9,99€.

7. Sueños intermitentes

Durante los 6 primeros meses de vida los bebés suelen despertarse bastante a menudo, el motivo es que necesitan alimentarse porque su crecimiento es muy rápido. Pero la pregunta de muchos padres es si dormir con tantas interrupciones puede ser perjudicial para el bebé. Desde la AEPED explican que «este es el modelo natural de desarrollo del ser humano» y que «probablemente no tiene riesgos». Entre los 7 y los 9 meses es normal que el bebé haga más tomas durante la noche, aunque también es cierto que aquellos toman leche materna tardan más tiempo en establecer sueño prolongado. Y sobre todo, también es muy importante destacar que la mamá tenga sus tiempos de descanso aprovechando que el niño duerme o que no le toque alguna toma.

8. Atender el llanto del bebé

Los expertos también recomiendan que se atienda siempre al conciliar el sueño por sí solo. Mientras que si duerme en otra habitación tendrá la ventaja de que él mismo podrá ir adquiriendo solito su propio ritmo.

9. Sigue tu instinto

A veces es normal que nos preocupemos más de la cuenta por nuestro pequeño, sobre todo las mamás primerizas. Pero el mejor consejo es que sigas tu propio instinto. Si estás más tranquila con la cuna al lado de tu cama para solo tener que extender un brazo y ver cómo está el pequeño, hazlo. Tú mejor que nadie le conoces y sabrás lo que necesita en todo momento. Y si tienes dudas, consulta a su pediatra siempre que así lo creas conveniente.

10. Cuando el bebé ya duerme solito…

Cuando ya hayas decidido que tu hijo puede dormir solito en su habitación tiene que haber una transición en este cambio, por lo que es recomendable que el bebé duerma con alguna mantita para que se convierta en su «compañero de cuna». Puedes dejar la puerta del cuarto abierta por si llora por la noche. Y en el caso que llore, no debes cogerle en brazos (a no ser que esté enfermo) solo darles un poco de agua o el chupete y evitar hablarles mucho. También es muy aconsejable que tengan un horario regular, dentro de lo posible.

Los consejos de Boticaria García para padres primerizos

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Artículo elaborado en colaboración con la Doctora Deanna Marie Mason, experta en Paternidad Proactiva y apoyo profesional para la familia moderna.

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Cunas originales: los diseños más curiosos y confortables para tu bebé

Síndrome de cabeza plana (plagiocefalia posicional)

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¿Qué es el síndrome de cabeza plana?

Este síndrome suele ocurrir cuando un bebé duerme en la misma postura, con la cabeza girada hacia un lado, casi todo el tiempo durante sus primeros meses de vida. Esto provoca un área aplanada, sea en un lado de la cabeza o en la parte posterior de la misma.

El síndrome de cabeza plana también se llama «plagiocefalia posicional».

Causas del síndrome de cabeza plana

La causa más habitual de que un bebé tenga la cabeza aplanada es la postura que adopta para dormir. Puesto que los bebés pasan muchas horas descasando boca arriba, la cabeza a veces se les aplana por el lugar donde la apoyan. Esto no solo ocurre cuando duermen, sino también en las sillas de seguridad para el coche, los porta-bebés, los cochecitos, los carritos, los columpios y los saltadores.

Los bebés prematuros son más proclives a tener la cabeza aplanada. Sus cráneos son más blandos que los de los bebés a término. También pasan mucho tiempo acostados sobre la espalda sin que los muevan ni los lleven en brazos debido a sus necesidades médicas, mientras permanecen en la unidad de cuidados intensivos neonatales (neonato es lo mismo que recién nacido).

Un bebé hasta puede empezar a desarrollar un síndrome de cabeza plana antes de nacer, si se ejerce presión sobre su cráneo por efecto de la pelvis de su madre o de un gemelo. De hecho, muchos bebés que nacen en partos múltiples tienen la cabeza aplanada en algunos puntos.

El hecho de estar apretados dentro del vientre materno les puede provocar contracturas en los músculos del cuello, lo que dificulta que giren la cabeza. Esta afección en el cuello se llama tortícolis. Puesto que a estos bebés les cuesta girar la cabeza, tienden a mantenerla en la misma postura cuando están acostados. Esto puedo provocar un aplanamiento de la cabeza. Y, cuando se les aplana la cabeza, la tortícolis puede empeorar.

Han de invertir mucha energía para girar la cabeza. Por eso, aquellos bebés con aplanamientos importantes en un lado de la cabeza tienden a permanecer de ese lado, y sus cuellos se vuelven rígidos por falta de uso.

¿Cuáles son los signos y los síntomas del síndrome de cabeza plana?

El síndrome de cabeza plana suele ser fácil de detectar por parte de los padres.

  • La parte posterior de la cabeza del bebé está aplanada por un lado.
  • Suele haber menos pelo en esa parte de la cabeza.
  • Si una persona mira la cabeza del bebé desde arriba, la oreja del lado aplanado se puede ver más adelantada que la otra.

En los casos más graves, la cabeza puede sobresalir en el lado opuesto al del aplanamiento y la frente puede ser irregular. Si la causa es una tortícolis, el cuello, la mandíbula y la cara también pueden estar desniveladas.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de cabeza plana?

Los médicos suelen diagnosticar el síndrome de cabeza plana simplemente observando la cabeza del bebé. Para evaluar una tortícolis, el médico observará cómo mueve la cabeza y el cuello el bebé. No suele ser necesario ningún tipo de prueba.

¿Cómo se trata el síndrome de cabeza plana?

Los cuidadores siempre deben colocar a los bebés sobre la espalda para dormir a fin de prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), incluso aunque el bebé tenga la cabeza aplanada. Evitar columpios, asientos para el automóvil, sillas inflables y otros dispositivos es lo más seguro para dormir y también ayuda a garantizar que los bebés puedan mover la cabeza libremente.

Por lo tanto, ¿qué pueden hacer los padres cuando el síndrome de cabeza plana se debe a la postura del bebé mientras duerme? Unas prácticas sencillas, como cambiar la postura del bebé para dormir, llevar en brazos al bebé y dejarle pasar mucho tiempo acostado boca abajo (sobre el abdomen) pueden ayudar a que remita este síndrome. Pruebe los siguientes consejos:

  • Haga que su hijo pase tiempo boca abajo. Haga que su hijo pase mucho tiempo acostado boca abajo (sobre el abdomen) bajo su supervisión cuando esté despierto durante el día. El tiempo que un bebé pasa boca abajo:
    • favorece una formación adecuada de la parte posterior de la cabeza
    • anima al bebé a aprender y a descubrir el mundo desde esa nueva perspectiva
    • ayuda a reforzar la musculatura del cuello y a aprender a levantarse apoyándose en los brazos. Todo esto ayuda a desarrollar los músculos necesarios para gatear y para sentarse.
  • Varíe la posición del bebé en la cuna. Considere cómo deja a su bebé en la cuna cuando lo acuesta. La mayoría de los padres diestros sostienen a sus bebés apoyando su peso en el brazo izquierdo y los dejan en la cuna con la cabeza apoyada en el lado izquierdo. En esta postura, se deben girar hacia la derecha para poder observar toda la habitación. Acueste a su bebé en la cuna de un modo que favorezca el giro activo de la cabeza hacia el lado que su bebé no tenga aplanado.
  • Lleve a su hijo en brazos más a menudo. Reduzca la cantidad de tiempo que pasa su hijo acostado sobre la espalda, así como el tiempo que pasa en posturas donde apoye la cabeza sobre superficies planas (como las sillitas de seguridad para el coche, los porta-bebés, los carritos, los cochecitos, los columpios y los saltadores). Por ejemplo, si su bebé se queda dormido en la silla de seguridad para el coche mientras viaja, saque al bebé de la silla cuando lleguen a casa, en vez de dejar que siga durmiendo allí. Lleve en brazos a su bebé a menudo, lo que eliminará la presión que se ejerce sobre su cabeza mientras está apoyado en una superficie.
  • Modifique la posición de la cabeza del bebé mientras duerme. Cambie la posición de la cabeza de su bebé (de izquierda a derecha, o viceversa) cuando descanse boca arriba. Aunque lo más probable es que el bebé se mueva durante la noche, coloque a su hijo de modo que la parte redondeada de la cabeza toque el colchón y la parte aplanada se oriente hacia arriba. No use almohadones en forma de cuña ni otros dispositivos para mantener al bebé en una postura determinada.

La mayoría de los bebés con síndrome de cabeza plana tiene algún tipo de tortícolis. Por eso, la fisioterapia y un programa de ejercicios para hacer en casa suelen formar parte del tratamiento. Un fisioterapeuta le puede enseñar ejercicios de estiramiento para que los haga con su bebé. La mayoría de los movimientos supondrán estirar el cuello de su hijo hacia el lado opuesto al aplanado. Con el tiempo, los músculos del cuello se le alargarán y el cuello se le enderezará. Aunque se trata de ejercicios muy sencillos, se deben hacer correctamente.

Los médicos pueden recetar un casco para el síndrome de cabeza plana. El casco está diseñado para que le vaya suelto al bebé por el lado aplanado de la cabeza y apretado por el lado redondeado. Dentro del casco, la cabeza no puede crecer en la zona donde ya está redondeada. Por lo tanto, solo crece por donde está plana.

Los cascos hacen que la cabeza se redondee más deprisa de lo que lo haría si el bebé creciera a lo largo del tiempo. De todos modos, los bebés que llevan casco y los que no lo llevan acaban obteniendo, como promedio, los mismos resultados al cabo de un par de años. Hable con el médico de su hijo sobre si sería o no recomendable que su hijo llevara casco.

¿Qué más debería saber?

El síndrome de cabeza plana mejora con el paso del tiempo y con el crecimiento natural del bebé. A medida que los bebés van creciendo, empiezan a cambiar de posición mientras duermen por sí solos, de modo que sus cabezas no están en la misma posición durante toda la noche.

A partir del momento en que los bebés se saben sentar solos, lo más probable es que el aplanamiento de sus cabezas no empeore. Por lo tanto, a lo largo de meses y años, y conforme les vaya creciendo el cráneo, mejorará el aplanamiento de su cabeza incluso en los casos más graves.

El síndrome de cabeza plana no afecta al crecimiento cerebral de un bebé. Pero tener el cuello rígido o contracturado, como en las tortícolis, puede ralentizar el desarrollo motor de un bebé. La fisioterapia de la tortícolis debe incluir una evaluación de los avances del bebé en motricidad y ejercicios complementarios para tratar cualquier retraso que pueda ocurrir.

Revisado por: Joseph H. Piatt Jr., MD y Jessica Fuhr Rohde, MD Fecha de revisión: septiembre de 2019

¿Cómo deben dormir los recién nacidos?

Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) lamentan que en España la muerte súbita del lactante sea una de las causas principales de mortalidad en niños durante el primer año de vida. «Aunque su causa es desconocida, con el transcurso del tiempo se han identificado situaciones que disminuyen el riesgo del SMSL: el cambio en la posición del bebé al dormir (hay que colocarlos boca arriba) es quizá el más conocido. El uso de chupete en el momento de dormir es otro de los factores protectores».

Por ello, aportan estos consejos para la prevención de esta muerte repentina hasta los 12 meses de edad:

1. Acostar al niño boca arriba: Dormir boca abajo duplica el riesgo de muerte súbita. La posición de lado tampoco es segura. La postura boca arriba es para dormir. Cuando esté despierto es recomendable que pase todos los días un rato boca abajo, con vigilancia, para facilitar el desarrollo motor.

2. La cuna en la habitación de los padres es el lugar más seguro para dormir: El colchón del bebé debe ser firme. Evita las sábanas o los edredones sueltos, las almohadas y los juguetes blandos en la cuna.

3. Mantener un estilo de vida saludable: No fumar ni beber en el embarazo ni después. Ha de procurarse que nadie fume alrededor del bebé.

4. Darle de mamar, si fuera posible: La lactancia materna reduce el riesgo. Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses y complementada con otros alimentos hasta los 2 años.

5. No abrigar demasiado: El exceso de ropa o el calentamiento de la habitación aumentan el riesgo. Temperatura ideal entre 20 y 22 grados.

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El Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante es uno de los grandes miedos de los padres que acaban de serlo, porque no hay nada más horrible que dejarle durmiendo y al despertar darte cuenta de que tu bebé ha muerto, sin saber por qué ni cómo, y pensando que quizás podrías haberlo evitado de alguna manera.

Sabemos todos (o casi todos, porque hay padres que ponen a los bebés a dormir en la posición errónea) que hay que evitar que los bebés duerman boca abajo, porque el riesgo de muerte súbita es mucho mayor, ahora bien: ¿Es mejor que duerman de lado o mejor que duerman boca arriba pero con la cabeza ladeada?

Dormir de lado es mejor que dormir boca abajo

Durante muchos años a nuestras madres se les dijo que nos pusieran a dormir boca abajo porque consideraban que así respiraríamos mejor y que, en caso de regurgitación, estaríamos más seguros así. En 1992 se decidió modificar la recomendación, pues los resultados no estaban siendo los esperados, y se empezó a recomendar lo contrario: evitar la posición del bebé en prono, es decir, evitar ponerlos boca abajo.

Los estudios actuales demuestran que poner al bebé a dormir de lado es cinco o más veces más seguro que ponerlo a dormir boca abajo, así que en muchos hospitales los ponen a dormir de esa manera y se recomienda a los padres que lo hagan así en casa. Muchos de los padres a los que veo en la consulta, de hecho, me comentan que es lo que les han dicho en el hospital, que lo ideal es que los bebés duerman de lado.

Pero dormir de lado es menos seguro que dormir boca arriba

Así que lo ideal sería que los bebés durmieran de lado, si no fuera porque dormir boca arriba es el doble de seguro que dormir de lado (y en consecuencia, diez veces más seguro que dormir boca abajo). En este sentido, lo ideal, por si al bebé le sube un poco de leche (regurgitación), es que la cabeza quede de lado, que ya es como suele quedar porque duermen sin almohada y porque al no tener mucha fuerza en el cuello, la cabeza cae.

En resumen, lo más recomendable para evitar la muerte súbita es que el bebé duerma boca arriba y con la cabeza ladeada. Y ya para rizar el rizo y evitar plagiocefalias, que la posición de la cabeza (hacia la derecha y hacia la izquierda) sea más o menos equitativa en el tiempo, pues si pasa más tiempo de un lado se producirán dichas asimetrías.

Foto | iStock
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¿Cómo acostar al bebé recién nacido?

«¿Cómo acostar al bebé recién nacido?»es una pregunta frecuente entre las madres primerizas. Las abuelas tendrán una opinión al respecto y los pediatras otra. Lo cierto que aunque parece una pregunta con respuesta obvia, es motivo de muchas consultas.

Un bebé podrá voltearse mientras duerme y decidir cuál es su posición para dormir entre los 3 y los 6 meses. Así que la preocupación de los padres sobre cómo acostar al bebé recién nacido abarca básicamente sus primeros 3 meses de vida.

¿Boca arriba o boca abajo?

La Asociación Española de Pediatría y la Academia Americana de Pediatría recomiendan que los bebés, hasta los 6 meses, duerman boca arriba o lo que técnicamente se llama posición decúbito supino.

Al dormir boca arriba, disminuyen notablemente las probabilidades de que se presente el temido síndrome de muerte súbita del lactante.

Además, a medida que el bebé se va relajando, la cabeza se va hacia alguno de los dos lados. A partir de esto, si el bebé echa un buche o bocanada, no existiría riesgo de ahogo.

Sin embargo, las abuelas insistirán en que boca abajo los recién nacido duermen más y seguramente están en lo cierto. Sin embargo, es preferible dejar esta posición para cuando el bebé ya pueda ubicarse y moverse por sí mismo.

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Cómo acostar al bebé recién nacido

Aunque no faltarán las diferentes opiniones, lo ideal es seguir la recomendación del pediatra en función de las características y peculiaridades de cada niño.

No obstante, cuando llega el momento de acostar al bebé recién nacido es válido seguir las siguientes recomendaciones:

1. Evita que duerma boca abajo o de lado

Esta precaución aplica hasta que el bebé pueda darse vuelta y girar por sí mismo. Si el bebé sufre de reflujo, debe dormir boca arriba en un colchón que tenga un ángulo de 45°.

2. Utiliza un colchón firme

El colchón para acostar al bebé recién nacido debe ser firme, evita usar acolchados. Su espalda necesita un buen soporte para sostenerse boca arriba.

Ajusta bien las sábanas, evita que queden sueltas y que puedan ahogar al bebé. Asimismo, un bebé recién nacido tampoco necesita usar almohada.

3. Cama libre de peluches, juguetes o cojines

Por muy adorable que se vea la cuna o la cama del bebé llena de peluches y hermosos cojines, no son prácticos ni recomendables.

Los objetos impiden la buena circulación del aire y puede aportar más calor. Igualmente, contribuyen con la acumulación de polvo, lo que puede resultar muy contraproducente para bebés con problemas respiratorios.

4. Evita el sobrecalentamiento

Evita el exceso de calor a la hora de vestir y acostar al bebé. Igualmente, no utilices mantas muy gruesas. La temperatura ambiente ideal es entre 20 y 22 °C .

Si usas estufa o radiador, que la temperatura se ubique entre esos grados.

5. Evita forzar el uso del chupón o chupete

Si quieres introducir el uso del chupón o chupete y tu bebé no lo acepta o lo suelta apenas se duerme, no tienes que volver a introducirlo a su boca.

Hay bebés a los que no les gusta el chupete, así que no le fuerces si no es de su agrado.

6. Evita que el bebé duerma solo

Un bebé recién nacido no debería dormir solo, al menos en sus primeros 6 meses de vida. Al estar en el cuarto de los padres, es más fácil estar atentos a cualquier emergencia que pudiera afectar al bebé. De esta manera, es posible socorrerlo a tiempo.

7. Evita el tabaquismo

Si hay fumadores en casa, hay que evitar que fumen cerca del bebé, especialmente en la habitación donde duerme.

Esto se debe a que los gases residuales del cigarrillo no sólo afectan su salud e irritan sus mucosas, sino que también es uno de los factores de riesgo de la llamada muerte súbita.

8. Precaución cuando duerma en otros lugares

Es probable que a tu bebé le guste dormir en el asiento del auto, el coche, el columpio u otros asientos similares. Vigílalo mientras esté dormido.

Confirma con tu médico cuáles son las precauciones a seguir si se duerme en estos sitios.

¿Qué pasa con el colecho?

El colecho, aunque es una práctica que tiene detractores, cada vez es más usada por padres que comulgan con la crianza con apego. La Asociación Española de Pediatría no encontró evidencia científica contra esta práctica.

Las precauciones son prácticamente las mismas. Cuando el bebé duerme entre vosotros, debéis evitar que el bebé quede debajo de las sábanas o cobijas. Así que o se arropan hasta la cintura, o cada uno usa su propia cobija.

Ya sea que acuestes al recién nacido en su cuna o en la cama de mamá y papá, una vez que se duerma tu recién nacido, disfruta de la calma que te brinda verlo dormido. Esa cara dulce llena de paz es inolvidable.

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