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Berberechos lata embarazo

10 alimentos ricos en hierro para embarazadas

Verduras ricas en hierro para embarazadas

Las verduras ricas en hierro en el embarazo son uno de los alimentos que debemos tener siempre en cuenta, ya que nos ayudarán a no aumentar excesivamente de peso, controlar la salud, aportar fibra, nutrientes y vitaminas a nuestro cuerpo, además del hierro, tan necesario durante estos meses.

  • Las espinacas aportan una gran cantidad de hierro y proporcionan fuerza y energía suficiente para afrontar el día a día. Por otra parte, existen muchas recetas para que no resulten monótonas.
  • El perejil es uno de los complementos necesarios en cualquier cocina.

Entre los alimentos ricos en hierro para el embarazo no podemos descartar el poder que tienen las verduras, además de que hay que considerar que algunas contienen mayor cantidad de este nutriente que otras, como es el caso de los espárragos y las acelgas.

  • Los espárragos se pueden consumir tanto de forma natural a la brasa como enlatados para poder poner en las ensaladas frescas.
  • Existen diferentes formas de cocinar las acelgas, además de que sirven como acompañante perfecto para carnes y pescados.
  • Las coles también tienen una gran lista de propiedades, además de poder ser cocinadas de muchas formas.

Si tenemos en cuenta todos estos 10 alimentos ricos en hierro para embarazadas y realizamos una dieta correcta semanal incluyéndolos seguramente gozaremos de las propiedades que este nutriente aporta a nuestro organismo y al correcto desarrollo del bebé.

  • ¿Te ha servido de ayuda?

Los berberechos son unos moluscos que se conocen en todo el mundo. Junto con las almejas y los mejillones, estos comestibles bivalvos tienen una fuerte reputación y actualmente su consumo se ha elevado sobre todo desde que las conservas están tan de moda en el mercado y se han distribuido por firmas muy diferentes.

En este artículo queremos hablar de todas esas propiedades que tienen las conservas de berberechos, de lo que este alimento supone para nuestro organismo en realidad y de por qué cada vez se habla más sobre el mismo para que así, tú sepas todo lo que este te puede aportar en un momento determinado.

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¿Qué son exactamente los berberechos?

Tal y como hemos adelantado antes, los berberechos son un molusco bivalvo que adoptaron este nombre de manera vulgar y que ahora son popularmente conocidos por él. A pesar de su sorprendente similitud con las almejas (en apariencia y sabor) son bastante diferentes en composición y sus conchas simétricas, acorazonadas, fuertes y pronunciadas son en ocasiones coleccionadas por los amantes de las playas.

Al margen de lo mucho que podríamos decir biológicamente sobre estos moluscos, queremos centrarnos en esas cualidades que tienen para nuestra mesa y el disfrute que provoca en el paladar de los comensales más exquisitos siempre y cuando su conservación haya sido la adecuada y el aliño que le hagamos, especialmente indicado.

El consumo de berberechos es bastante grande en porcentajes para casi todas las edades adultas y es que una de las garantías que tiene en nuestra cocina es la cantidad de maneras en las que se pueden servir sobre la mesa y también el volumen de recetas tan amplio de que dispone de dónde siempre podremos escoger nuestra gran favorita.

Tipos de berberechos

Las conservas de berberechos están muy extendidas a lo largo de España y muchos otros países dónde se han denotado no solo sus cualidades para el organismo sino también el rico sabor de su contenido que como ya hemos comentado, se hace bastante interesante incluso para los paladares más exigentes. A continuación, te mostramos los tipos de berberechos en lata más populares:

Berberechos al natural

Las latas de berberechos al natural son aquellas que únicamente llevan el propio jugo del molusco para su conserva. A pesar de que hay muchas personas que gustan de aliñar este alimento, lo cierto es que solo con la condimentación que le deja el mar después de su industrialización, dispone de un sabor único y que no te puedes perder.

Berberechos en conserva

Para aquellos que no gustan de tomarse los moluscos casi como salen de las aguas del mar, lo ideal son los berberechos en conserva que tras una salazón o un proceso de curación, añade al sabor natural que el alimento lleva de por sí, un incluido para que éste no suene tan crudo en nuestras papilas.

¿Cuáles son las propiedades de los berberechos?

Las propiedades de los berberechos, además de su rico sabor, hacen que este molusco sea uno de los más demandados del mercado y que, junto con las almejas y los mejillones, tenga un éxito singular que cada día atrapa a un número mucho mayor de personas. En este apartado queremos destacar esos beneficios que procura para nuestro organismo y que lo hacen tan interesante en su totalidad:

Bajo contenido en grasas

El bajo contenido en grasas (y de calorías) de estos moluscos en conserva es uno de los puntos de mayor interés que se tiene en cuenta en sus propiedades. No obstante, debemos tener cuidado con esto, ya que dependiendo de la cocción que le hagamos al molusco, puede aumentar su nivel de grasas saturadas.

Aporte de proteínas

De la misma manera que el atún claro, los berberechos en conserva aportan una buena cantidad de proteínas al organismo que sin duda lo hacen especialmente rico sobre todo si tenemos en cuenta que éstas son de alto valor biológico y que ello implica que sean de muy buena calidad por tanto, sí que podemos considerar ésta como una ventaja destacada.

Prevención de enfermedades

El consumo de estos moluscos puede hacer que algunas enfermedades no lleguen a nuestro organismo o que, en el caso de que sí tengan que aparecer, lo hagan mucho más tarde. Las vitaminas y el alto contenido en hierro consigue que la anemia no se dé en la persona o que quién la tenga, pueda disminuir sus síntomas en un buen tanto por ciento.

Berberechos en la dieta de las mujeres embarazadas

Si es importante cuidar lo que comemos y mantener una dieta que nos aporte de todo para nuestro organismo, cuando las mujeres están embarazadas es todo mucho más estrictos y debemos tener en cuenta algunos puntos que tal vez antes no se te habían pasado por la cabeza.

Los berberechos en la dieta de las mujeres embarazadas son bastante positivos y es que el aporte de vitaminas y hierro que da para la chica que está gestando es fundamental cuando el feto se está desarrollando en el interior del útero. En cualquier caso, es importante que esto sea regulado y que aquello que se come esté revisado por un nutricionista o por el médico de cabecera que está llevando el embarazo de la mujer.

Sabido todo esto, debemos considerar que las conservas de berberechos son un aporte de lo más bueno para las personas que quieren cuidar su salud pero que no por ello reniegan del sabor de un alimento tan rico como éste que hemos estado presentando. Actualmente puedes conseguir latas de moluscos en casi todos los comercios alimentarios así como también en la red de Internet.

Las conservas online son una manera de hacerte con buenas cantidades de alimentos que te gustan y que suponen un alto rendimiento para tu organismo por tanto, si quieres que, además de un increíble sabor puedas hacerte con unos beneficios para tu cuerpo, tal vez debas considerar entrar en el catálogo de nuestra tienda virtual y ver la cantidad de ofertas que tenemos diseñadas para ti.

Una alimentación balanceada rica en todo tipo de nutrientes es una de las claves esenciales de un embarazo sano, además del ejercicio.

En nuestro Especial Embarazo hemos ido presentando los alimentos más adecuados para la dieta de la embarazada. Hemos hablado de aquellos ricos en omega-3, en fibra y en calcio y ahora hablaremos de los alimentos ricos en hierro.

En el embarazo, la mujer necesita una dosis de hierro más elevada de la que normalmente requiere. El hierro es necesario para la producción de la hemoglobina en las células rojas de la sangre materna y fetal, una proteína encargada de llevar el oxígeno de los pulmones al resto de las células del cuerpo.

Debido al aumento de volumen de sangre que se produce en el mujer durante el embarazo es fundamental que cuente con reservas de hierro es su organismo para garantizar el aporte de oxígeno necesario para el bebé. El bebé depende de la sangre de su madre y del hierro que ella consume para producir las células rojas de su sangre, y es a partir del segundo trimestre cuando requiere mayor cantidad.

Es habitual que la embarazada tenga una leve deficiencia de hierro en el organismo. La anemia ferropénica es la más común de todas las anemias y su causa se debe fundamentalmente a la necesidad de incrementar la ingesta de hierro, es por eso que el ginecólogo suele indicar un suplemento de este mineral después de realizar un análisis de sangre para comprobarlo.

La dosis de hierro recomendada en el embarazo es de 30 mg diarios, es decir más del 30% de la dosis habitualmente indicada.

La anemia en el embarazo no tratada adecuadamente aumenta el riesgo de parto prematuro, de deficiencias fetales, de bajo peso al nacer e incluso de mortalidad materna postparto en los casos más acusados.

Los síntomas de una anemia son fatiga, debido a la carencia del oxígeno, somnolencia y cansancio, pero esos son síntomas muy habituales en un embarazo, por eso un análisis es lo mejor para saberlo. También es común la palidez, taquicardia, falta de aire y menor poder de concentración, pero en muchos casos los síntomas no son detectados o son confundidos como propios de la gestación.

En las mujeres vegetarianas es importante asegurarse de incluir una buena cantidad de hierro en su dieta, ya que hierro de los vegetales no es absorbido con facilidad. Puede encontrarse una buena fuente de hierro en cereales integrales, legumbres, vegetales de color verde oscuro como la espinaca o la acelga y las frutas deshidratadas.

Los alimentos con principales fuentes de hierro son:

● Legumbres y cereales: garbanzos, lentejas, frijoles, habas, judías, guisantes, galletas, arroz integral y pan integral y soja. Los cereales en en el desayuno son una excelente opción, hay algunos que contienen hierro añadido.

● Lácteos: huevos, yogur, leche y queso.

● Frutos secos: almendras, pistachos, pipas, avellanas, nueces, piñones, así como frutas deshidratadas como ciruelas y dátiles.

Por su parte, los alimentos ricos en vitamina C ayudan a que el hierro de los alimentos sea mejor absorbido, mientras que el té y el café son bebidas que bloquean la absorción de este mineral, por lo cual se recomienda evitarlas una hora antes y una hora después de las comidas.

Quienes hayan estado embarazadas y hayan ingerido el suplemento de hierro habrán notado que suele producir estreñimiento (he aquí como aliviarlo) y una coloración oscura en las deposiciones, en algunos casos hasta intolerancia y nauseas.

Siempre que no produzca rechazo, lo ideal es tomarlo en ayunas acompañado de alguna bebida rica en vitamina C como un zumo de naranja, por ejemplo, para facilitar su absorción.

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¿Las mujeres embarazadas pueden comer gambas o camarones?

¿Las mujeres embarazadas pueden comer gambas o camarones? Es una frente incertidumbre que se presenta durante el embarazo. En la actualidad la importancia de la alimentación ha derivado en mitos y tabúes, sobre todo en las situaciones especiales.

La alimentación de la mujer embarazada debe ser normal, rica y balanceada con alimentos de todas las categorías incluidos productos del mar. El problema que tienen a la hora de comer gambas o camarones las mujeres embarazadas se basa en que son alimentos delicados en los cuales una alteración mínima de la cadena de frío puede producir intoxicaciones alimentarias y trastornos que tratamos de evitar, mucho más, en el embarazo.

¿Las embarazadas pueden comer gambas o camarones?

El consumo de mariscos, en especial las gambas, suele generar mucha incertidumbre en la embarazada.

No está recomendado el consumo de mariscos y alimentos crudos por el riesgo de contaminación e infecciones alimentarias, sin embargo no es una contraindicación absoluta. Existen poblaciones en las que el consumo de alimentos del mar y crudos se encuentran muy arraigados en su cultura y las mujeres embarazadas los consumen en todo momento y esto no se traduce en ningún perjuicio para el desarrollo del embarazo.

Valor nutricional de la Gamba.

Las gambas o camarones son un gran alimento que nos aporta muchos beneficios. Son ricas en yodo, hierro, calcio, selenio y en vitaminas muy importante para el desarrollo del feto como la vitamina E. Es un alimento bajo en calorías, 100 gramos de gambas aportan alrededor de 100 kilocalorías.

¿Las mujeres embarazadas pueden comer gambas o camarones?
Durante el embarazo la alimentación debe ser balanceada pero evitando alimentos crudos, sobre todo mariscos y pescados.

¿Cuándo hay que evitar comerlas?

Normalmente se encuentran contraindicadas en pacientes con diagnóstico de hiperuricemia o gota debido a que las gambas o camarones son muy ricas en ácido úrico. Su alto contenido en sal también las hace desaconsejables en pacientes con hipertensión arterial. Las mujeres embarazadas con cifras de tensión elevada (hipertensión en el embarazo) o en riesgo de presentar preclamsia, las gambas o camarones están totalmente contraindicadas.

Los pescados y mariscos, especialmente las gambas, son muy susceptibles a producir reacciones alérgicas. Si la persona ha tenido algún episodio o síntoma leve de alergia o intolerancia a las gambas o mariscos debe evitar la al 100% durante el embarazo ya que las reacciones qué produce suelen ser más intensas en estas mujeres.

Se puede comer gambas en el embarazo si cumplen con una correcta cadena de frío y cocción.

Mención especial al hecho de comer la cabeza de la gamba o camarón que no es recomendable en ningún momento por la alta concentración de cadmio que puede ser perjudicial para la salud. No hay estudios que demuestran que el cadmio que consume la madre puede producir daños en el feto, sin embargo es mejor prevenir y evitar comer la cabeza de la gamba.

Se puede comer gambas en el embarazo con precaución.

En conclusión, las mujeres embarazadas pueden comer gambas o camarones de forma segura siempre y cuando esté garantizada la cadena de frío y la cocción sea adecuada. Debido al alto riesgo de intoxicaciones alimentarias no está contraindicado el consumo de gambas o camarones pero si se encuentra desaconsejado quedando a criterio de cada madre su consumo.

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¿Puede una embarazada aplicarse tintes?

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El marisco es fuente de ácidos grasos omega 3, nutriente muy beneficioso durante el embarazo ya que ayuda a controlar el colesterol y a potenciar el desarrollo neuronal del feto. El único problema es que los mariscos, si no están bien cocinados, son fuente de infecciones e intoxicaciones alimentarias como la toxoplasmosis, la salmonelosis o el anisakis; la primera de ellas muy grave y potencialmente mortal para el feto.

Por eso, durante estos meses debes olvidarte de mariscos crudos como el carpaccio o las ostras y asegurarte de que aquellos que consumas estén bien cocinados (y, si puede ser, previamente congelados).

Por tanto, podrás comer sin problemas mejillones, almejas, langostinos, gambas, sepia, pulpo… pero bien cocidos o a la plancha.

Y si durante el embarazo estás teniendo digestiones lentas y pesadas, mejor evita el marisco ya que es rico en proteínas fibrosos que dificultan aún más la digestión.

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Fecha de actualización: 13-01-2017

Redacción: Irene García

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Durante el embarazo, debemos hacer algunos cambios y ajustes en nuestra rutina y estilo de vida, pues ahora nuestro cuerpo tiene necesidades distintas que deberemos cuidar y tomar en cuenta para que todo marche de forma correcta.

Uno de estos cambios es en la alimentación, pues existen ciertos alimentos más susceptibles de contener microorganismos perjudiciales que atraviesan la barrera placentaria y que pueden afectar al bebé que no son recomendables en esta etapa. Te compartimos 18 alimentos que están prohibidos durante el embarazo y pueden perjudicar a tu bebé.

Alimentos prohibidos durante el embarazo

1. Leche cruda

La leche cruda es la leche de vacas, ovejas y cabras (o cualquier otro animal) que no ha sido pasteurizada para matar las bacterias dañinas. De acuerdo con el portal de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos, la leche cruda puede portar bacterias peligrosas, tales como Salmonella, E. coli, Listeria, Campylobacter, y otras que causan enfermedades alimentarias.

Estas bacterias puede encontrarse en la leche cruda, así como en productos derivados. Recordemos que hervir la leche cruda no es suficiente, la única forma de garantizar que sea segura es comprando leche pasteurizada.

2. Lácteos sin pasteurizar

Al igual que la leche cruda, los lácteos sin pasteurizar podrían contener listeria, por lo que debemos asegurarnos que todo producto lácteo especifique en su etiquetado que ha sido pasteurizado o elaborado con leche pasteurizada.

Las mujeres embarazadas corren un riesgo grave de contraer listeriosis causada por la bacteria Listeria, una bacteria comúnmente hallada en alimentos ricos en proteínas que se sirven crudos o sin recalentar que puede ocasionar aborto espontáneo, parto prematuro, infección o muerte del recién nacido.

Los productos lácteos sin pasteurizar incluyen los derivados de la leche como yogures, cremas, helado o yogur congelado y quesos blandos.

3. Quesos blandos no pasteurizados

Al igual que los productos lácteos sin pasteurizar, debemos tener precaución con ciertos tipos de quesos, debido al riesgo de listeriosis que presentan, particularmente los quesos blandos o estilo mexicano, como: brie, queso feta, camembert, queso blanco, queso fresco, queso panela.

Es importante que lleven el sello de que están fabricados con leche pasteurizada y no comprarlos en mercados donde dudemos de la refrigeración que han tenido y del envasado.

4. Queso roquefort

El queso roquefort o queso azul, que pertenece el grupo de quesos blandos que tienen estrías es mejor evitarlos durante el embarazo debido a que presentan mayor riesgo de estar contaminados con la bactería.

Los quesos que sí son seguros de consumir en el embarazo son los quesos duros, como el cheddar, quesos extra duros, como el parmesano, y quesos semi – blandos, como mozzarella. El queso rebanado pasteurizado, el queso untable como el queso crema y el requesón también se consideran seguros de consumir.

5. Pescados crudos o ahumados

El pescado crudo y/o los alimentos preparados con pescado y mariscos crudos o ahumados tienen más probabilidades de contener parásitos o bacterias que los alimentos preparados con pescados cocidos.

Por ello, se debe evitar el consumo de pescados y mariscos crudos y/o ahumados o que no estén bien cocidos para evitar el riesgo de listeria o anisakis, un parásito con forma de gusano que vive en el tubo digestivo de peces, cefalópodos y mamíferos marinos.

Algunos ejemplos de esto son el sushi (con pescado crudo que no esté debidamente congelado a -20 grados como es debido), salmón ahumado, carpaccio de pescado, tartar de pescado o ceviche de pescado.

6. Mariscos crudos

Según la FDA, las embarazadas deben evitar comer mariscos crudos o que no estén bien cocidos como gambas, langostinos, ostras, almejas, mejillones y ostiones por el riesgo de anisakis.

Tampoco se recomienda comer las cabezas de las gambas debido a que concentran un alto contenido en cadmio, un metal capaz de provocar disfunción renal.

7. Atún rojo y otros pescados grandes

Aunque el consumo de pescado durante el embarazo es bueno debido a proteínas y nutrientes como los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, hay ciertos tipos de pescado que deberemos evitar durante esta etapa, debido a que contienen niveles muy altos de mercurio. Los pescados grandes con altos contenidos de mercurio a evitar son, además del atún rojo, el tiburón, el pez espada, King Mackerel (caballa) y lucio.

La Agencia Española de consumo, seguridad alimentaria y consumo (Aecosan) recomienda a las mujeres embarazadas o que puedan llegar a estarlo, mujeres en periodo de lactancia y a niños de corta edad (entre 1 y 30 meses evitar el consumo de estos pescados.

Para continuar consumiendo pescado y obtener todos los beneficios que pueden proporcionarnos en el embarazo, podemos elegir opciones seguras y con bajo contenido de mercurio como: salmón, camarón, bacalao, sardinas, anchoas, trucha, tilapia y atún enlatado.

8. Carnes crudas o poco hechas

Al momento de cocinar los alimentos, es sumamente importante asegurarnos de hacerlo correctamente, especialmente durante el embarazo. Al no estar bien cocinadas se corre el riesgo de toxoplasmosis, un parásito llamado toxoplasma gondii, que se encuentra en la carne cruda de muchos animales y en los excrementos de un gato infectado.

Algunos de los daños que puede producir son: parto prematuro, bajo peso al nacer, fiebre, ictericia, anormalidades en la retina, retraso en el desarrollo mental, convulsiones, tamaño anormal de la cabeza y calcificaciones en el cerebro.

Se debe evitar comer carnes crudas y que no estén bien hechas, incluyendo carne de vaca cruda, carne de pollo cruda, carne de cerdo cruda o de carne de cualquier otro animal que no esté bien cocinado o directamente se consuma crudo, como por ejemplo en carpaccios.

9. Jamón sin curar o sin congelar previamente

El jamón había estado asociado al riesgo de toxoplasmosis, pero estudios recientes concluyen que las embarazadas sí pueden comer jamón, aunque con ciertas especificaciones: siempre y cuando el jamón tenga más de 18 meses de curación (24 en el caso del jamón ibérico).

10. Embutidos

Los embutidos son también otro grupo de alimentos con el que debemos tener precaución durante el embarazo, pues pueden resultar contaminados con listeria durante el proceso de su elaboración. En este apartado se incluyen por ejemplo, chorizo, salchichón, salami, mortadela, fuet, etc.

De acuerdo con la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos, la única forma segura de consumirlos es verificando que estén recalentados y bien calientes.

11. Huevos crudos o no bien cocinados

Los huevos deben evitar consumirse crudos por el posible riesgo de salmonelosis, causada por la bacteria salmonela, contenida principalmente en la carne de ave cruda, así como carnes y huevos crudos o poco hechos. Si entra en el organismo puede provocar: deshidratación, bacteremia, artritis reactiva o síndrome de Reiter y meningitis.

Es importante mencionar que no sólo se trata del huevo crudo por sí solo, sino también se deben evitar alimentos que lo lleven en su preparación y no se cocinen posteriormente. Así que en este apartado se incluyen las mayonesas caseras, la salsa holandesa o cualquier salsa o postre preparado con huevo crudo como mousses, tiramisú (se puede hacer sin huevo), merengues.

12. Patés o foie

Otro alimento que no es recomendable consumir en el embarazo son los patés o carnes untables refrigerados, debido al riesgo de listeriosis que presentan. Lo que debemos hacer es verificar que estén pasteurizados y evitar los que sean hechos en casa.

Por otro lado, es importante limitar el consumo de los patés que contienen hígado (aunque en su etiquetado indiquen que han sido pasteurizados), pues tienen un alto contenido en vitamina A, que en exceso podría ser perjudicial para la salud del bebé.

13. Verduras sin lavar

Aunque las verduras son parte esencial de una alimentación saludable durante el embarazo, es importante su manejo correcto antes de consumirlas.

Esto incluye lavarlas bien para evitar una posible contaminación por toxoplasmosis, debido a que ésta podría estar presente en el suelo donde se cultivan. Evitar su contacto con carnes crudas y limpiar bien los utensilios de cocina después de usarlos.

14. Brotes germinados crudos

Aunque son muy beneficiosos para la salud, durante el embarazo debemos tener ciertas precauciones y de preferencia evitar los brotes y germinados crudos, ya que son propensos a ser contaminados con bacterias como E. Colli y Salmonella debido a las condiciones en las que se desarrollan.

En este grupo de brotes y germinados crudos se incluyen la alfalfa, el rábano, la soja o el trébol.

Una forma más segura de consumirlos es cocinándolos para eliminar las posibles bacterias que pudieran estar presentes.

15. Sándwiches envasados

Según recomienda la Aecosan, las embarazadas deberían evitar los sándwiches que podemos comprar envasados así como otros alimentos preparados que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados.

16. Algas pardas

Las algas pardas como la laminaria, kombu, o Macrocystis están contraindicadas en el embarazo debido a las potenciales acciones a nivel de la función tiroidea en la embarazada. Las algas verdes, aunque son beneficiosas a nivel nutricional, se recomienda no consumirlas en grandes cantidades.

17. Café (más de una taza grande al día)

Por su parte, consumir un exceso de cafeína en el embarazo está relacionado con mayor riesgo de aborto y parto pretérmino. La OMS establece el máximo de consumo de café en embarazadas en 300 miligramos diarios. Por su parte, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés) reduce esta cantidad en sus recomendaciones de 2010. Aconseja a las embarazadas que limiten su consumo a menos de 200 miligramos de cafeína al día.

Esto equivale a más de una taza grande o dos pequeñas al día, aunque un estudio reciente indica que incluso en cantidades que se consideran seguras, la cafeína podría afectar al peso del bebé al nacer. Recordemos que también encontramos cafeína en el chocolate y en algunos refrescos.

18. Alcohol

Y por supuesto, no puede considerarse un alimento, pero el alcohol está totalmente prohibido en el embarazo. Al no haber una cantidad mínima segura, lo más aconsejable es evitarlo completamente. Lo que bebe la madre le llega al bebé y el consumo de alcohol en el embarazo es la causa no genética más frecuente de retraso mental. Importante motivo para no beber ni una gota de alcohol en el embarazo.

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Recomendaciones generales para una alimentación segura durante el embarazo

Además de evitar estos alimentos que se consideran prohibidos y no recomendables durante el embarazo, siempre debemos tomar ciertas precauciones para llevar una alimentación segura en el embarazo. Para ello, te compartimos algunos consejos:

  • Lavarse bien las manos antes y después de manipular cualquier alimento.
  • Limpiar correctamente los utensilios de cocina después de usarlos.
  • Lavar bien frutas, verduras y hortalizas para eliminar restos de suciedad y pesticidas, así como posibles bacterias o parásitos causantes de enfermedades.
  • Cocinar los alimentos a una temperatura de más de 75ºC para matar así todo tipo de microorganismos que transmiten enfermedades. Nunca servir carnes semicocidas, “jugosas” o crudas.
  • Evitar el contacto de alimentos crudos con alimentos cocinados.
  • Consumir los alimentos después de cocinarlos. No dejarlos a temperatura ambiente durante más de dos horas.
  • Conservar los alimentos perecederos en el frigorífico.
  • Descongelar completamente la carne antes de cocinarla.
  • Si consumimos comida recalentada, asegurarnos que ha alcanzado temperaturas altas (más de 75ºC).
  • No consumir alimentos después de su fecha de vencimiento.

Con estos consejos y evitando los alimentos que son prohibidos durante el embarazo, podrás evitar la aparición de enfermedades alimentarias que perjudican a ti y a tu bebé.

Fotos | iStock, Pexels
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