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Betnovate para fimosis

Tratamiento tópico en la fimosis

El prepucio es la piel móvil que cubre el glande del pene. Se habla de fimosis cuando el orificio del prepucio es tan estrecho que no deja mostrar el glande cuando deslizamos hacia atrás dicha piel.

También existen las adherencias balano-prepuciales. Se trata de la existencia de un tejido fibroso entre el prepucio y el glande y que puede dificultar la salida de éste. Las adherencias balano-prepuciales son una situación normal en los chicos de 6 años y hasta en un 3% de chicos de 15 años. No dan complicaciones y no hace falta tratarlas.

Sobre la fimosis

La mayor parte de los niños nacen con fimosis. Suele corregirse de forma espontánea sin tratamiento a lo largo de los tres a cuatro primeros años de vida.

Conforme el niño crece, las adherencias y la fimosis van desapareciendo poco a poco espontáneamente. A ello contribuye el propio crecimiento del pene, las erecciones espontáneas, así como una grasa que se forma entre el glande y la piel (“perlas de esmegma”). Todo esto ayuda al despegamiento.

Así, mientras que al nacer en menos del 5% de los niños se puede retraer el prepucio, a los dos años se conseguiría una adecuada retracción en un 50% y hasta un 80-90% a los 3 años. Este porcentaje irá subiendo, ya de forma menos significativa, a medida que el niño tenga más edad. Así, sólo quedan un 1% de fimosis a los 16 años.

Ante ese proceso natural, lo único que hay que hacer es cuidar la higiene local con una suave retracción completa del prepucio, sin forzar en ningún caso y volviéndolo a poner en su posición inicial, después. Si se fuerza existe riesgo de que dicha piel se rompa y se puedan producir cicatrices.

No obstante, hay casos en los que el proceso no avanza y se siguen dando dificultades para la retracción completa del prepucio (mostrar el glande). Hay otros casos que dan problemas secundarios, con síntomas como: balanitis de repetición, infección de orina o parafimosis. En ambas situaciones está recomendado realizar un tratamiento.

¿Cuándo tratar?

Hay un amplio consenso para no tratar antes de los 3-4 años en los casos de la fimosis fisiológica. Y en los casos con sintomas, hacerlo en el momento en que aparecen, aunque sea por debajo de los 3 años.

Hay que tener en cuenta que no se considera fimosis a la estrechez leve, el prepucio largo o a las adherencias balano-prepuciales.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento clásico es la cirugía. Puede ser la circuncisión (eliminación total o parcial del prepucio) o la prepucioplastia. En ambos casos se suele requerir el ingreso hospitalario del niño y anestesia general.

A veces, su pediatra puede asesorarle sobre una opción más conservadora que puede ser útil. Se trata de utilizar una crema de corticoide sobre la porción estrecha distal del prepucio durante varias semanas. Suele acompañarse de retracciones progresivas de la piel alrededor del extremo del pene. El objetivo de este tratamiento es reducir la tensión de esa piel.

Este tratamiento permite resolver la mayoría de los casos de fimosis debidos a estrechez prepucial. Puede ser una primera opción de tratamiento antes de realizar una cirugía de corrección de fimosis en estos niños. Es efectivo, seguro e indoloro.

Tratamiento con corticoide tópico. Modo de empleo

Se extiende una fina capa de crema sobre la porción distal y estrecha de la piel del prepucio y la parte del glande que vaya quedando al descubierto. Una o dos veces al día (según el corticoide utilizado).

De forma progresiva y tras su aplicación, los padres harán suaves retracciones prepuciales. No deben ser dolorosas, ni intentar descubrir completamente el glande en un principio. Hay que ir intentándolo poco a poco a medida que vayan teniendo menos resistencia. Tras la retracción se debe colocar la piel en su posición natural. Así evitamos una posible parafimosis (atrapamiento del glande por el anillo prepucial).

El tratamiento debe durar el tiempo necesario para que el prepucio se retraiga en su totalidad y con facilidad y se consiga durante unos días. Normalmente dura entre 4-8 semanas. Si tras este tiempo el tratamiento no diera resultado, se consideraría fallido. Se debería abandonar por el momento, puesto que se podría repetir más adelante. A veces, su pediatra puede recomendarle repetir uno o dos ciclos más para intentar resolver la fimosis.

Es importante que el niño y la familia sigan después (una vez finalizado el tratamiento) con las retracciones del prepucio y una adecuada higiene.

Preevid

En la búsqueda sobre la posibilidad que tienen los niños con fimosis de ser circuncidados o no, según se les haya realizado maniobras de retracción del prepucio, solo se ha considerado la fimosis fisiológica, no la patológica o secundaria.
Se han encontrado: 1 Sumario de Evidencias de UptoDate (SE), 1 pregunta clínica, 1 estudio de cohortes, 1 estudio retrospectivo y 1 Guía de Práctica Clínica (GPC) que recomiendan, para la resolución de la fimosis fisiológica, la aplicación de una crema tópica de corticoides, junto con maniobras manuales suaves de retracción del prepucio. El estudio de cohortes señala que si los niños no tienen una anomalía congénita del pene, las adherencias irán desapareciendo con la edad, por lo que consideran la circuncisión o la dilatación forzada del prepucio innecesaria en la mayoría de los niños.

Sin embargo, también se ha encontrado 1 informe técnico de la Academia Americana de Pediatría que indica que los beneficios para la salud de la circuncisión neonatal son mayores que los riesgos, lo que justifica el acceso a este procedimiento para todas las familias que lo deseen.

El SE de UptoDate (1) sobre el cuidado y las complicaciones del pene no circuncidado, indica que las recomendaciones se basan en opiniones de expertos y en estudios observacionales.

Señala que la fimosis fisiológica está presente en casi todos los varones recién nacidos debido a las adherencias congénitas y normales entre el prepucio y el glande. Aunque la resolución espontánea es alta, la tasa es variable por lo que no es posible establecer una edad en la que el prepucio debe ser normalmente retráctil de forma espontánea. Se debe informar de esto a los padres de los niños en edad escolar sin un prepucio completamente retráctil y que se debe reforzar la higiene adecuada del prepucio, además de que, los pacientes y/o sus padres, deben aprender a realizar ejercicios de estiramiento suaves. Aplicar dos veces al día, durante 4 a 8 semanas, corticoides tópicos (por ejemplo, crema de betametasona al 0,05 por ciento) directamente en el prepucio, acelera el proceso natural de retractilidad.

Con respecto al cuidado e higiene recomienda: lavar durante el baño, evitar la retracción forzada porque puede causar desgarro y por consiguiente sangrado, dando lugar a fibrosis y desarrollo de fimosis secundaria patológica. La retracción suave de la piel del prepucio con los cambios de pañales y el baño permitirá la retracción gradual y progresiva del prepucio sobre el glande. Después del baño, el prepucio retraído siempre se debe volver a su posición normal, cubriendo el glande. El no hacerlo puede resultar en parafimosis, lo cual provoca congestión venosa y linfática del glande. A medida que el niño se hace mayor, también debe ser instruido en estos cuidados.

La pregunta clínica (2), incluida en Evidencias en Pediatría, sobre la conveniencia de aconsejar corticoides tópicos como tratamiento de la fimosis antes de plantearse una opción quirúrgica informa que la respuesta al tratamiento combinado de corticoide y ejercicios de retracciones prepuciales durante 4 semanas es superior al 75%, no habiéndose descrito efectos secundarios asociados. Indica también la conveniencia de dar normas por escrito a los padres sobre la forma de aplicar dichos tratamientos, y que el seguimiento de estas instrucciones es fundamental para el éxito del tratamiento. Tras el primer ciclo de tratamiento, de 4 semanas, se valora la evolución. Se podrían probar hasta un total de 3ciclos de tratamiento para intentar la resolución de la fimosis.

Salvo en dos de los estudios en que se basa la respuesta, donde el seguimiento fue prolongado (6 y 18 meses, respectivamente), en el resto dicho seguimiento fue corto, limitándose generalmente a valorar al final del tratamiento, por lo que estaría por confirmar si el efecto persiste a largo plazo como parecen apuntar los datos del seguimiento más prolongado en el que de 132 pacientes siguen 92 a los 18 meses y son recurrentes 13 casos.

La GPC (3) de urología pediátrica de la Asociación Europea de Urología, con respecto a la fimosis señala que la circuncisión en la infancia tiene una morbilidad considerable y no se debe recomendar de forma rutinaria y sin una razón médica (NE 2; GR B) (*). Como opción de tratamiento conservador de la fimosis primaria, recomienda utilizar una pomada o crema de corticoide (0,05-0,1 %)(*), administrada dos veces al día durante un período de 20-30 días. Indica que este tratamiento tiene una tasa de éxito de más del 90 % (NE; GR A)(*), con una tasa de recurrencia de hasta el 17 %. La aglutinación del prepucio no responde al tratamiento con esteroides (NE 2)(*).

Este tratamiento no tiene efectos secundarios y las concentraciones sanguíneas medias de cortisol no son significativamente diferentes de las de un grupo no tratado de pacientes (NE 1)(*). Concluye que el tratamiento de la fimosis, por lo general, debe iniciarse a partir de los dos años de edad, o de acuerdo a la preferencia de los padres.

El estudio retrospectivo (4), no incluido en la GPC anterior, evalúa el uso de una crema de esteroides al 0,05% de propionato de clobetasol en 88 niños con un grado de retracción del prepucio de 4 o 5 y complicaciones clínicas asociadas a la fimosis (globo del prepucio, balanopostitis o infección del tracto urinario-ITU) durante el período de octubre 2008 a mayo de 2012. Con una edad media de 2,82 ± 1,78 años (rango, 4 meses y 9 años). Los padres de los niños fueron instruidos de cómo aplicar dicha crema: masajeando suavemente mientras se retrae ligeramente el prepucio, dos veces al día, después de lavarle o bañarle, durante 4 semanas consecutivas. Sin aplicar vendajes oclusivos ni intentar por la fuerza retraer el prepucio, lo que podría provocar sangrado. Los padres también fueron informados de los posibles efectos secundarios locales de la pomada de esteroides (estrías, cambios de pigmentación, telangiectasias e hipertricosis.

A las 4 semanas, 60 pacientes (68,2%) tratados con los esteroides tópicos mostraron una retracción completa del prepucio. Los 17 pacientes restantes (19,3%) mostraron poca mejoría y 11 pacientes (12,5%) no mostraron ninguna respuesta. Los 28 pacientes que mostraron poca mejoría o ninguna respuesta recibieron instrucciones de aplicar el esteroide tópico durante otras 4 semanas. También se consideró la intervención quirúrgica en los pacientes que no mostraron respuesta. El anillo fimótico desapareció en 25 de los 88 pacientes (28,4%) después del tratamiento. Los pacientes mayores de 3 años de edad y los menores de 3 años demostraron una tasa de éxito similar en términos de retracción completa del prepucio y la desaparición del anillo fimótico (p = 0,12 y p = 0,13).

La retracción completa y la desaparición del anillo fimótico después del tratamiento también se evaluaron dividiendo a los pacientes en 2 grupos en función de condiciones coexistentes, como balanopostitis, esmegma, globo del prepucio e infección urinaria (IU). Los pacientes que tenían una historia de balanopostitis, esmegma, globo del prepucio, o IU mostraron una mejoría significativamente más pobres en la retracción prepucial después del tratamiento (p <0,001, p <0,001, p <0,001 y p = 0,02, respectivamente). Los resultados fueron similares para la desaparición del anillo fimótico después del tratamiento (p <0,001, p = 0,001, p <0,001 y p = 0,001, respectivamente).

El estudio concluye que la aplicación tópica de crema al 0,05% de propionato de clobetasol y estiramiento de la piel es un procedimiento seguro, sencillo y eficaz, sin efectos secundarios significativos en el tratamiento de la fimosis en los niños prepúberes. Por lo tanto, esto podría ser la primera opción de tratamiento para los niños con fimosis severa en lugar de la circuncisión. Aunque el período de aplicación más adecuado es todavía debatible, la mayoría de los estudios sobre el uso de esteroides tópicos en la fimosis sugieren que un período de 4 semanas es seguro y fiable.

El estudio de cohortes (5) de 1.200 niños con fimosis evalúa la necesidad de circuncisión o dilatación forzada del prepucio y el desarrollo del prepucio y su retractilidad, a medida que avanza la edad. El prepucio fue catalogado en tipos I a V según fue de menor a mayor su retractilidad en todos los casos que habían sido o no dilatados previamente. La retractilidad en los niños menores de un año en el tipo I (no retráctil) fue del 63,4 %, mientras en el tipo V (completamente retráctil) fue tan solo del 3,7 %. Se observó lo contrario en los adolescentes (11 a 16 años) en los que el tipo I fue el 0,9 %, mientras el tipo V se observó en el 80,9 %. También se encontró que 309 niños (43,1%) de los 717 niños que habían sido dilatados forzadamente cuando eran mas pequeños, tenían prepucios tipos I al IV, es decir, habían adquirido nuevamente adherencias balano-prepuciales en el momento del examen para nuestra investigación. Se observó que 17 niños de los examinados (0,4%) necesitaban circuncisión. Ningún niño sufrió IU. Los autores concluyen que todos los niños nacen con el prepucio cubriéndole el glande, si no tienen una anomalía congénita del pene, manteniendo unas adherencias entre ambas estructuras, las que van desapareciendo con la edad, siendo, en la mayoría de los niños, total la separación en la pubertad. Por ello consideraron la circuncisión o la dilatación forzada del prepucio innecesaria en la mayoría de los niños.

El informe técnico de la Academia Americana de Pediatría (6) sobre circuncisión hace entre otras, las siguientes recomendaciones:

  • Los beneficios para la salud de la circuncisión masculina neonatal son mayores que los riesgos, lo que justifica el acceso a este procedimiento para todas las familias que lo deseen. El informe identifica beneficios específicos de la circuncisión para la prevención de la trasmisión y adquisición de: infecciones del tracto urinario, VIH, infecciones de trasmisión sexual y cáncer de pene. Por otra parte indica que no parece afectar adversamente a la función y sensibilidad sexual del pene o a la satisfacción sexual. Las complicaciones agudas e importantes son raras.
  • Los padres tienen derecho a la información objetivamente correcta, no sesgada, acerca de la circuncisión, que debe proporcionarse antes de la concepción y al principio del embarazo.
  • Los médicos de familia darán asesoramiento acerca de la circuncisión electiva a los padres. Estos deben sopesar los beneficios y riesgos de salud a la luz de sus propias preferencias religiosas, culturales y personales, ya que los beneficios médicos por sí solos no pueden superar estas otras consideraciones.
  • Los padres deben ser instruidos en el cuidado del pene, independientemente de que el recién nacido haya sido circuncidado o no.
  • La circuncisión electiva se debe realizar sólo si la condición del niño es estable y saludable. Debiéndose ser realizada por profesionales capacitados y competentes, utilizando técnicas estériles y un manejo efectivo del dolor.
  • Las Organizaciones profesionales claves deben trabajar en colaboración para: desarrollar estándares de competencia en prácticas en el desempeño de las técnicas anestésicas y de procedimientos (sutura, analgesia) durante los programas de formación de posgrado; desarrollar materiales educativos para los médicos para mejorar su propia competencia en la discusión de los beneficios y riesgos de la circuncisión con los padres; ofrecer materiales educativos para ayudar a los padres; etc.

(*) Mirar los Niveles de Evidencias (NE) y Grados de Recomendación (GR) en la GPC

«Niño, el pito no se toca». Esta expresión tiene diversas connotaciones y muy diferentes. Recuerdo cuando mi cuñado le regaló a mi hijo un silbato y se pasaba todo el día pitando hasta que los nervios afloraban por el incesante ruido. ¡Niño, el pito no se toca! Claro que se acabó cuando le regalé a mi sobrino un tambor. Hicimos un pacto de no agresión y se terminó el problema, ahí se agotó la carrera musical de ambos.

El niño de dos o tres años descubre que le cuelga algo entre las piernas y que además es placentero tocarlo, así que se pasa todo el día dale que te pego. Es un acto natural y sin maldad, pero que la cultura católica imperante ha hecho pecaminoso e incluso tilda de nocivo, cuando no lo es. ¡Niño, el pito no se toca!

Pero no me voy a referir en este artículo a la moralidad de tal evento, ni al silbato tampoco, sino a otro problema, la fimosis. Pito es un eufemismo para referirse al pene, pero hay muchos otros, cola, pichilla, pilila, etcétera. Tres partes anatómicas son importantes para abordar el tema de la fimosis. En el extremo del pene, independientemente de su tamaño, que de verdad no importa, está el glande y éste está recubierto por una piel que se llama prepucio y que permite en su extremo la salida al exterior por el orificio prepucial. Fimosis se llama al estrechamiento del orificio que impediría la retracción del prepucio y la salida al exterior del glande, evento que debe ocurrir en la penetración vaginal.

Todo varón suele nacer con una fimosis que dura el primer o segundo año de vida, para después ir haciéndose la piel del prepucio más elástica y en el momento de comenzar con las erecciones alrededor de los dos años, se irá poco a poco dando de sí esa piel y permitiendo que el glande pueda salir. Por cierto, el niño cuando empieza con las erecciones, a los dos años, suele decir que le duele, se levanta «empalmado», que diría Urdangarín, y no es rara la preocupación de los padres ante semejante «sufrimiento».

El prepucio cubre el glande para protegerle del exterior, evitar roces e infecciones y preserva las terminaciones sensitivas posteriores del placer. Es verdad que culturalmente judíos y árabes practican la circuncisión, que consiste en quitar total o parcialmente el prepucio, y en muchas sociedades no confesionales también se practica por pretendidas causas de higiene; he llegado a leer que incluso para protegerse del sida. Absurdo.

No se me ocurre ningún motivo por el que el bebé o niño pequeño de 2 o 3 años tiene que conseguir la retracción total del prepucio, obsesión de muchos pediatras y enfermeras, que lo suelen resolver al tirón rasgando el prepucio o bien con cremas de esteroides para conseguir un desarrollo temprano que de todas maneras se dará en su momento durante la adolescencia. La suelta hormonal que sucede a los 12, 13 o 14 años provocará el crecimiento de testículos y pene y el cambio del prepucio, haciendo de él una piel blanda y elástica para que pueda cumplir su función en el caso de necesitarlo. Aplicar esas cremas es poner esos esteroides localmente para conseguir su desarrollo antes de tiempo, y sinceramente vuelvo a repetir no se me ocurre ninguna razón para querer conseguir eso a temprana edad, cuando ocurrirá de todas formas cuando le salga bigote.

¡El pito no se toca!

Desterremos la manía del tirón. Luego nos quejamos de prácticas salvajes en lugares lejanos, pero nosotros no vamos a la zaga en rituales bárbaros. Las retracciones extemporáneas, y más cuando el niño con 3 o 4 años ya no se deja, van a provocar dolor y más de un desgarro interior en el prepucio con su consiguiente grieta y cicatriz, que ira haciendo que el orificio se haga fibroso y estemos nosotros creando una verdadera fimosis donde no la había.

Es cierto que un 5% de niños pueden tener problemas de fimosis más adelante, ya vimos que era normal hasta el año, pero si persiste más adelante y el orificio prepucial tiene un anillo fibroso, eso no se va a resolver nunca, por lo que tendrá que pasar por cirugía, pero son los menos casos. Para todos los demás, ¡el pito no se toca!

Y ya por fin me queda hablar de la parafimosis, esto es, cuando de tanto tocar y retraer un buen día el prepucio se va atrás y ahorca el glande, interrumpe la circulación correcta y aquello se va poniendo cada vez más gordo y más morado, por lo que no es raro terminar en urgencias. ¡El pito no se toca! Si esto os ocurre, antes de ir a urgencias aplicad frío con algunos hielos y según baje la inflamación estiramos el prepucio hacia afuera, pero a veces la única solución es la cirugía.

Jesús Martínez es pediatra, autor del libro y del blog El médico de mi [email protected] y director médico de Mamicenter. Si quieres hacerle alguna consulta a él y a su equipo, escribe a [email protected]

La descripción exacta de la fimosis es esta: estrechez de la abertura del prepucio que impide descubrir el glande total o parcialmente. Una de las rutinas del pediatra cuando visita a un niño es comprobar que al retraer el prepucio el glande queda al descubierto. Si no es así, está claro que el prepucio no es lo suficientemente ancho y entonces hay fimosis. Este trastorno dificulta la higiene del pene y además causa dolor en las relaciones sexuales.

Causas de la fimosis

Aparece en niños y también en edad adulta

La primera causa de la fimosis es congénita y se puede detectar fácilmente en los niños. Pero los hombres adultos también padecen esta enfermedad. Hay básicamente dos causas para la aparición de la fimosis en la edad adulta. En algunos casos, hombres que siempre han tenido estrecho el prepucio ven cómo se acentúa esta característica al iniciar relaciones sexuales. La otra causa es la aparición de infecciones de forma frecuente en la zona genital. La infección más frecuente es la balanopostitis (infección del glande y el prepucio). La hinchazón que genera causa la cicatrización del prepucio.

Tipos de Doncic

La fimosis puede ser congénita y aparecer al nacer o aparecer en adultos. La fimosis se clasifica en tres tipos:

– Puntiforme. Son los casos en que el estrechamiento del prepucio se produce únicamente en la zona del orificio. La micción es difícil.

– Cicatricial o adquirida. La parte externa de la piel del orificio del prepucio está dura. Puede ser causada por infecciones (hongos o bacterias…), inflamación crónica o trauma en el prepucio. La micción puede ser dificultosa.

– Anular. El prepucio no se retrae totalmente y forma un anillo alrededor del glande sin dejar ver el surco balánico.

La fimosis es la estrechez de la abertura del prepucio que impide descubrir el glande total o parcialmente ()

Síntomas de la fimosis

Problemas para orinar

Los síntomas más comunes de la fimosis son:

– Relaciones sexuales dolorosas porque el prepucio se retrae completamente tras el glande durante la erección.

– Problemas para orinar.

– Infecciones como la balanitis.

– Adherencias en la zona que une el prepucio con el glande.

– Aparición de la parafimosis, que ocurre cuando el glande esta hinchado y se intenta que pase por el anillo del prepucio, pero no puede volver a la situación normal.

– Parafimosis que se produce cuando el glande está inflamado y se fuerza su paso por el anillo del prepucio de modo que éste no puede retornar a su posición normal aún cuando no haya erección. Se considera una urgencia médica.

Si la fimosis no ha sido tratada y no se siguen correctas medidas de higiene la fimosis, aunque se han dado muy pocos casos, puede derivar en cáncer de pene.

Diagnóstico de la fimosis

Exploración visual

El médico pediatra suele comprobar si el niño tiene fimosis mediante una exploración física y visual. Si observa que el prepucio no se retrae por detrás del glande total o parcialmente, es que el paciente tiene fimosis.

Tratamiento y medicación de la fimosis

Intervención quirúrgica

El tratamiento habitual es realizar una intervención quirúrgica por la que el anillo del prepucio se fija en la parte posterior del glande. Esta técnica es la circuncisión. También existe la posibilidad, menos frecuente, de hacer una prepucioplastia, que consiste en dejar el prepucio como está y agrandar el anillo prepucial.

En el caso de niños menores de tres años se puede intentar el tratamiento con corticoides.

Prevención de la fimosis

Cuidar la higiene

Es más que aconsejable lavar el pene con agua y jabón a los menores de tres años. La inmensa mayoría de fimosis desaparecen entre los tres y cuatro años. Cuando el niño ya tiene tres años pueden realizarse tratamientos con pomadas y acompañarlos de maniobras que no sean bruscas para intentar bajar la piel. El aseo debe incluir una limpieza esmerada del prepucio para eliminar el esmegma, la secreción blanquecina y densa de los órganos genitales.

Enfermedades Urológicas

¿Qué es la parafimosis?

La enfermedad de los dos penes

¿Qué es la balanitis?

¿Qué es la enfermedad de La Peyronie?

Especialistas en Fimosis

  • Hola,hace 10 días me operaron de fimosis y entre el día de ayer y hoy se me han caído 4 puntos,en esas partes se aprecia que quedó un hueco y me supura agua sangre,que debo hacer,es normal que pase esto? El se cierra solo o debo acudir a mi urólogo ?
  • A mi hijo lo operaron de fimosis hace 3 semanas y todavía no se le han caído todos los puntos, es normal?
  • Hola,desde pequeño no puedo retraer el prepucio salvo en flacidez y con agua,en las relaciones a pelo no puedo hacerlo y cuando le descubro flacido siento tirantez supongo que tengo que operarme de fimosis y del frenillo la operacion sera mejor con bisturi o laser?
  • ¿Si me operaron de fimosis hace 3 semanas, justo hoy se me han terminado de caer todos los puntos y quería saber si ya puedo empezar a masturbarme y tener relaciones sexuales?
  • Con el frenillo corto mis relaciones sexuales resultan dolorosas y eyaculo muy rápido. ¿Con la eliminación del frenillo, podré durar más en el sexo y poner fin a las molestias?
  • Hola hace 4 dias me opere de fimosis y tengo picor. Es normal?
  • Hola, tengo 19 años y tengo problema con pi prepucio ya que desde chico nunca me lo he retraído para atrás por miedo, el año pasado fui al médico y me lo retrajo en estado flácido sin problema y me dijo que no tenía problema de fimosis, el tema es que cuando está erecto se me ve la punta nomás y siento…
  • Después de cuanto tiempo de una operación de circuncisión y fimosis puedo nadar?
  • Hola, me operaron de fimosis el dia 6 de junio, he observado una gran reducción de mi pene, quisiera saber si eso es normal? Tobabia tengo las marcas,ó flotadores,de los puntos
  • Hace una semana me operaron para reparar una cicatriz de una operación de fimosis que quedaba como unas bolitas. Aún no se me ha caído ningún punto, pero a veces sangra un poco y se ve como una línea discontinua de color negro que cruza toda la zona suturada. ¿Se trata de otro hilo de sutura absorbible?…

Corticosteroides tópicos para el tratamiento de la fimosis en niños

La fimosis es un trastorno en el que el prepucio no puede retraerse completamente por encima del pene. La fimosis es normal al nacer y a menudo se corrige de forma espontánea sin la necesidad de tratamiento durante los tres a cuatro primeros años de vida; sólo un 10% de los niños de tres años de edad presenta fimosis. Dicho trastorno se conoce como fimosis congénita. La fimosis también puede ser causada por la formación de cicatrices en la piel que protege la cabeza del pene lo cual se observa cuando no puede retraerse el prepucio. Se calcula que la fimosis causada por la formación de cicatrices ocurre en un 0,6% a un 1,5% de los niños menores de 18 años de edad, aunque este tipo de fimosis rara vez ocurre entre los niños menores de cinco años de edad. A veces puede ser difícil distinguir entre los tipos de fimosis.

El tratamiento para los niños con fimosis se ha vuelto polémico. Las cirugías para eliminar o ensanchar el prepucio (circuncisión y prepucioplastia) se han utilizado ampliamente en el pasado para el tratamiento de la fimosis. Más recientemente, las cremas y las pomadas que contienen corticosteroides (fármacos que reducen la inflamación, limitan o interrumpen la actividad del sistema inmunológico) que se aplican durante cuatro a ocho semanas han mostrado resultados prometedores. El objetivo del tratamiento con corticosteroides tópicos es reducir la tensión de la piel alrededor del extremo del pene. El mismo ofrece una forma de tratamiento mucho menos invasiva y puede limitar la necesidad de cirugía en algunos niños.

Se evaluaron los efectos de los corticosteroides tópicos para el tratamiento de la fimosis en niños de hasta 18 años de edad en comparación con el tratamiento no activo (placebo) o ningún tratamiento. Se analizaron 12 estudios que incluían a 1395 niños de entre 18 días y 17 años de de edad, y aunque se encontró que los corticosteroides tópicos pueden aumentar la probabilidad de resolución total o parcial de la fimosis sin efectos adversos significativos, muchos estudios no informaron los eventos adversos.

Los corticosteroides tópicos pueden ser una alternativa segura para tratar la fimosis en los niños antes de administrar el tratamiento quirúrgico.

Fimosis

  1. Introducción
  2. Definición
  3. Historia natural
  4. Importancia clínica
  5. Tratamiento
  6. Complicaciones

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  1. Introducción

La circuncisión es el procedimiento quirúrgico que se realiza con mayor frecuencia a los niños. En los años 60 el 95% de los niños varones en Estados Unidos se sometían a esta operación en la etapa de recién nacido.

Ilustraciones en cuevas del paleolítico muestran imágenes de hombres circuncidados. Figuras del año 2400 a.C. en la tumba de Ankh-Mahor, en el antiguo Egipto, mostraban el ritual de la circuncisión. El papel de la circuncisión en la tradición judeo-cristiana tiene su origen en el Génesis cuando Abraham se circuncidó a la edad de 99 años por un convenio con Dios.

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  1. Definición

La imposibilidad de retraer el prepucio es debida a dos motivos:

    1. La presencia de fimosis
    2. Adherencias entre la cara interna del prepucio y el glande que son fisiológicas en el niño, no representan patología y desaparecen solas al llegar a la pubertad

La fimosis ocasiona dificultad para la micción probocando retención orina.

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  1. Historia natural

  • En el 5% de los RN el prepucio es retráctil en su totalidad.
  • En el 55% puede retraerse parcialmente y permite ver el meato.
  • En 40% no puede retraerse.

Sin embargo, el prepucio puede retraerse a los 6 meses de edad en el 25% de los niños, al año en el 50%, y a los 4 años en el 90%.

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  1. Importancia clínica

Existen estudios prospectivos que corroboran que

  1. La incidencia de ITU es 10-20 veces mayor en niños no circuncidados.
  2. La circuncisión puede prevenir las infecciones de orina. Las causas de esta relación incluyen una mayor adherencia de ciertas bacterias al prepucio.
  3. El cáncer de pene ocurre en pacientes no circuncidados.
  4. Las enfermedades de transmisión sexual tienen mayor incidencia e los varones no circuncidados.

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  1. Tratamiento

Nunca debe intentarse la retracción forzada del prepucio de un niño como procedimiento ambulatorio en la consulta del médico. Es innecesario, doloroso, puede ocasionar parafimosis, y es traumático para la psique del niño.

El tratamiento médico de la fimosis se hace con la aplicación durante un mes de crema corticoide (Betnovate®), unido a tracciones suaves diarias.

El tratamiento de la parafimosis consiste en la compresión del edema de prepucio durante unos minutos y luego la reducción manual

El tratamiento quirúrgico de la fimosis es necesario en el 5-15% de los niños por motivos religiosos o culturales o por la presencia de fimosis, parafimosis o balanopostitis recurrentes.

Se realiza bajo anestesia general en niños, al cual se añade un bloqueo local del pene durante la operación.

Dos técnicas quirúrgicas:

Plastia de prepucio: en que se respeta el mismo que sigue cubriendo el glande tras la intervención.

Circuncisión clásica: que implica resección del prepucio quedando el glande permanentemente descubierto.

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