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Bolita detras de la oreja

¿Qué puede causar un bulto detrás de la oreja?

En la mayoría de los casos, un bulto detrás de la oreja no produce ningún tipo de dolor, comezón o malestar, por lo que, generalmente no es señal de algo peligroso, manifestándose por situaciones simples como acné o quiste benigno.

Sin embargo, el bulto también puede surgir por infecciones en la zona que necesitan mayor atención y tratamiento adecuado. De esta forma, si el bulto produce dolor, demora mucho tiempo en desaparecer, si tiene una forma muy irregular o en caso de que aumente de tamaño, es muy importante consultar a un dermatólogo o un médico general para que diagnostique la causa y se inicie el tratamiento adecuado.

La bolita detrás de la oreja puede tener varios orígenes:

1. Infección

Un bulto detrás de la oreja pueden ser provocados por infecciones en la garganta o en el cuello como por ejemplo faringitis, resfriado, gripe, mononucleosis, otitis, conjuntivitis, herpes, caries, gingivitis y periodontitis, toxoplasmosis, amigdalitis, VIH o sarampión. Esto sucede debido a la inflamación de los ganglios linfáticos de la zona, que aumentan de tamaño mientras el cuerpo combate la infección.

Cuando esto sucede, es importante no tocar el lugar de la inflamación para facilitar la recuperación, ya que los ganglios regresan lentamente a su tamaño original cuando la infección de base es tratada.

2. Mastoiditis

La mastoiditis consiste en una infección del hueso situado detrás de la oreja, que puede ocurrir después de una infección del oído, principalmente si no es tratada correctamente, pudiendo originar una protuberancia.

Este problema es más común en niños menores de 2 años, pero puede surgir a cualquier edad, acompañándose de otros síntomas como dolor de cabeza, disminución de la capacidad auditiva y liberación de líquido por el oído, por ejemplo. Vea más sobre la mastoiditis.

3. Acné

Los poros de la piel pueden bloquearse debido a un aumento en la producción de sebo por las glándulas sebáceas, localizadas en la base del folículo piloso, el cual se mezcla con las células de la piel, y esta mezcla forma una espinilla que puede inflamarse formando una bolita dolorida.

Aunque es raro, el acné también puede afectar la piel que queda en la región detrás de la oreja, llevando produciendo el surgimiento de un bulto que puede desaparecer solo.

4. Quiste sebáceo

El quiste sebáceo es un nódulo que se forma sobre la piel, que está compuesto por una sustancia llamada sebo, que puede surgir en cualquier región del cuerpo. Generalmente es suave y puede moverse cuando se toca o se presiona y normalmente no duele, a no ser que se inflame, volviéndose doloroso, siendo necesario recurrir a un dermatólogo que podrá indicar la realización de una pequeña cirugía para remover el quiste.

5. Lipoma

El lipoma es un tipo de bolita que no produce dolor u otro tipo de síntoma, estando compuesto por la acumulación de células de grasa que puede surgir en cualquier lugar del cuerpo y que crece lentamente. Conozca más sobre el lipoma.

Lo que diferencia el lipoma de un quiste sebáceo es su composición. El lipoma está compuesto de células adiposas y el quiste sebáceo está compuesto por sebo, sin embargo, el tratamiento es siempre el mismo, el cual consiste en una cirugía para retirar la cápsula fibrosa o en una lipoaspiración. Vea cómo identificar un quiste sebáceo.

6. Ganglios inflamados

Los ganglios linfáticos se extienden por todo el cuerpo, y cuando se agrandan, indican generalmente una infección o inflamación de la región en la que surgen, pudiendo ser causados también por enfermedades autoinmunes, uso de medicamentos o incluso cáncer de cabeza y cuello o un linfoma.

Generalmente los ganglios inflamados suelen tener causas benignas y pasajeras, teniendo pocos milímetros de diámetro y desapareciendo en un período de 3 a 30 días. Sin embargo, si continúan creciendo, duran más de 30 días o hay pérdida de peso y fiebre asociadas, es importante acudir al médico para que el individuo sea evaluado para verificar la causa e iniciar el tratamiento más adecuado. Vea más sobre qué son los ganglios linfáticos y cuál es su función en el organismo.

Cuándo debe acudir al médico

Se debe acudir al médico si el bulto detrás de la oreja aparece de repente, permanezca fijo e inmóvil al tacto, persiste durante mucho tiempo, o si se acompaña por signos y síntomas como:

  • Dolor y enrojecimiento;
  • Aumento de tamaño;
  • Cambio de forma;
  • Dificultad para mover la cabeza o el cuello;
  • Dificultad para tragar.

En estos casos, el médico puede hacer un examen físico del nódulo basándose en su aspecto y la reacción al tacto, además de evaluar otros síntomas como fiebre y escalofríos, que pueden indicar infección. En caso de que la bolita duela, puede ser señal de un absceso o espinilla.

El tratamiento depende mucho del origen del nódulo, pudiendo desaparecer sin ser necesario realizar un tratamiento, o puede consistir en la administración de antibióticos en caso de que la causa sea infecciosa, o la realización de una cirugía en caso de los lipomas y de los quistes sebáceos.

¿Qué es y cómo se trata un quiste sebáceo?

Un quiste sebáceo es una bolsa que se forma bajo la piel y contiene una sustancia viscosa y grasa (sebo) rica en queratina, una proteína que forma parte de la capa más superficial de la piel, los pelos o las uñas. Generalmente se forma a partir de la inflamación de un folículo piloso o de un traumatismo cutáneo.

Se localiza con mayor frecuencia en el cuero cabelludo, aunque también es habitual encontrarlos en la cara, la parte posterior de las orejas, la espalda el escroto o las piernas. Su tamaño es muy variable, aunque si no se elimina puede adquirir un volumen considerable y claramente visible. Se caracterizan por una consistencia elástica pero firme y porque se mueven fácilmente bajo la presión de los dedos sin producir dolor.

Es importante tener en cuenta la caracterización del quiste sebáceo, ya que de lo contrario podría confundirse con un lipoma que es sólido, de estructura gomosa y se forma por la acumulación de células en las que se almacena la grasa que produce el organismo sin que haya una bolsa o saco que las contenga.

Otra diferencia importante es que el quiste sebáceo se puede infectar y producir una sintomatología que incluye dolor al tacto, inflamación y enrojecimiento de la piel. La infección puede generar un absceso, que se inicia con la formación de una cabeza de color blanquecino o amarillento, que se puede llegar a romper ocasionando la exudación de una sustancia viscosa, blanquecina y maloliente.

Tratamiento de un quiste sebáceo

El quiste sebáceo es benigno y no revisten ningún riesgo para la salud. Cuando son pequeños, la aplicación de calor húmedo sobre él puede facilitar la ruptura de la piel y por tanto su drenaje, en cuyo caso habrá que se asegurarse de que se extrae todo el líquido, ya que en caso contrario se puede regenerar. También se puede proceder a pincharlo para proceder a drenarlo, aunque siempre es mejor que ello suceda de forma natural.

Sólo en el caso de que el quiste sea de un tamaño considerable que esté muy inflamado y sea doloroso o sensible al tacto puede ser conveniente extirparlo de forma quirúrgica, aunque hay que ser conscientes de que puede volver a reproducirse si no se ha extraído la totalidad del líquido queratinoso y el saco que lo contiene.

Cuando el quiste sebáceo se infecta, el tratamiento inicial se suele realizar con antibióticos. No obstante si a los dos o tres días no se ha producido ninguna mejoría habrá que proceder a romper la piel realizando una pequeña incisión y proceder a su drenaje. Una vez seco y frío, se abrirá quirúrgicamente para extraer la pared de la bolsa que lo formaba.

Bulto detrás de la oreja

Quiste epidérmico

Los quistes epidérmicos o sebáceos tienen una forma circular, son elásticos y en su parte central pueden tener una espinilla o un comedón. Puede ser de diferentes tamaños, llegando a ser muy pequeño o abarcar varios centímetros.

Las cremas o los medicamentos orales que se utilicen para su eliminación no sirven de nada. Su tratamiento es especialmente quirúrgico, aunque solamente se operen cuando sucede lo siguiente:

  • Son dolorosos.
  • Molestan cada día.
  • Tienen un tamaño relativamente grande.
  • Se inflaman con repetición.
  • En el lóbulo auricular producen deformidad.

En la mayoría de las veces no producen síntomas, por lo que en ese caso no se necesitaría una cirugía. Con revisarlos a menudo para ver cómo se van desarrollando valdría, estos quistes de sebo no son malos, por lo que no habría que preocuparse. De vez en cuando disminuyen o cambian su tamaño, con el tiempo vuelven a crecer por ser glándulas encapsuladas.

Adenopatías

Las adenopatías son ganglios que se encuentran inflamados. Tienen las siguientes características:

  • Son de pequeño tamaño, no suelen superar el centímetro.
  • Pueden ser dolorosas.
  • Son elásticas al tocarlas
  • Se movilizan fácilmente con los dedos.
  • No están adheridas a profundos planos

Estos ganglios inflamados no suelen aparecer aislados, aparecen otros iguales en la misma zona. Por una infección antigua que el paciente haya tenido de niño se pueden inflamar, por lo que es probable que se hayan quedado hipertróficos (aumento del tamaño de las fibras musculares).

Cuando alcanzan más de un centímetro, serán dolorosos al tocarlos y se enrojecerán a nivel de la piel. Podría tratarse de una infección por la presencia de piojos en el cuero cabelludo o por una foliculitis. La aparición de los ganglios es el signo de que el organismo está luchando contra la infección.

Tengo un bulto detrás de la oreja. ¿Qué puedo hacer?

  • Los bultos pequeños y redondos casi siempre son inocuos, pero toma precauciones si tienen una forma irregular o si sientes que se mueve.
  • También ponte alerta ante un cambio de color o si existe secreción en el bulto, también si aparecen uno o más bultos en otras partes del cuerpo.
  • ¿Quieres conocer más? Lee: Lo que dicen tus orejas de ti

    Causas comunes de tener un bulto detrás de la oreja

    La aparición de un bulto detrás de la oreja suele ser responsabilidad de los ganglios linfáticos. Estos se encargan de proveer defensas a nuestro cuerpo y, ante la presencia de microbios o bacterias perjudiciales, reaccionan inflamándose.

    Esto también sucede cuando tenemos una infección viral. Otra razón por la que estos ganglios se hinchan está relacionada con las lesiones en el cuello.

    Aparte de la inflamación de los ganglios linfáticos, se puede desarrollar un bulto detrás de la oreja cuando un folículo cutáneo se infecta y se obstruye, dando paso a la formación de un quiste sebáceo.

    • Los quistessebáceos ceden con tratamiento médico y, en muy pocos casos requieren una cirugía menor para extirparlos.

    Los bultos detrás de las orejas también se pueden generar por la producción excesiva de grasa acumulada en la piel que origina el acné. Estas se caracterizan por tener una punta negra o roja.

    ¿Que puedo hacer ante la aparición de un bulto detrás de la oreja?

    Con frecuenciaeste tipo de protuberancias desaparecen sin que tengas que hacer nada.No obstante, hay algunos casos que requieren tratamiento con medicamentos de uso tópico.

    Sin embargo, existen remedios naturales que puedes usar para restar la proliferación de bacterias y microbios oportunistas. Te explicamos algunos de ellos.

    1. Aloe vera

    Esta planta es conocida por sus propiedades antibacterianas, que la convierten en tu mejor aliada ante la aparición de un bulto detrás de la oreja.

    Ingredientes

    • 2 hojas de aloe vera
    • ½ taza de agua (125 ml)

    Preparación

    • Corta las hojas del aloe vera y extrae el gel interno.
    • En un recipiente coloca el gel de aloe vera y agrega la media taza de agua.
    • Mezcla ambos ingredientes hasta lograr una consistencia pastosa.
    • Aplica sobre el bulto detrás de la oreja y deja actuar durante 10 minutos, o hasta que se seque.
    • Repite dos veces al día.

    2. Aceite de ricino y diente de león

    La ricina es uno de los principales componentes activos del aceite de ricino. Por ello, tiene propiedades bactericidasque son fundamentales para eliminar la infección que puede aparecer en la zona.

    Por su parte, el diente de león tiene propiedades antiinflamatorias, por lo que, en combinación con el aceite de ricino, puede combatir con máxima eficacia el bulto detrás de la oreja.

    • 1 cucharada de hojas secas de diente de león (10 g)
    • ½ taza de agua (125 ml)
    • 1 cuchara de aceite de ricino (15 g)
    • Calienta una taza de agua y, cuando llegue a ebullición, añade las hojas secas de diente león y deja que infusione durante 10 minutos.
    • Pasado el tiempo indicado, retira del fuego, deja enfriar y pon las hojas en un recipiente aparte.
    • Añade el aceite de ricino a las hojas y mezcla bien hasta obtener una pasta.
    • Aplica el ungüento sobre la zona afectada, cubre con una gasa o algodón y deja actuar toda la noche.
    • Repite este procedimiento durante una semana.

    Visita este artículo: Según un estudio, el diente de león nos ayuda a tratar el eczema

    3. Vinagre de manzana

    El vinagre de manzana es rico en ácido acético, un componente de acción poderosa contra infecciones y bacterias. Para este remedio solo necesitas 1 cucharada de vinagre de manzana (10 ml) y algodón, venda y esparadrapo

    Aplicación

    • Empapa el algodón en el vinagre de manzana.
    • Fíjalo sobre el bulto detrás de la oreja con la venda o espadrapo y deja durante 2 días.
    • Pasado el tiempo indicado, retira el vendaje. Podrás notar que se ha formado una costra, que se caerá sola a los pocos días.
    • Cuando esto suceda, lava la zona con jabón neutro a algún antiséptico.
    • Enseguida coloca otra venda, pero sin vinagre de manzana

    Un par de días después la infección y el bulto habrán desaparecido. Pero recuerda, si el problema persiste o notas cambios en el bulto, consulta con tu médico de confianza.

    Bulto detrás de la oreja que duele al tocarlo o pica, ¿Qué puede ser?

    El quiste epidérmico puede ser de diferentes tamaños, desde muy pequeño hasta alcanzar varios centímetros. No reacciona a medicamentos orales ni cremas. Su tratamiento es quirúrgico, pero sólo se opera cuando se dan las siguientes circunstancias:

    • El tamaño es muy grande.
    • Produce deformidad en el lóbulo auricular.
    • Es doloroso.
    • Molesta en el día a día.
    • Se inflama de manera repetida.

    En muchos casos son asintomáticos y no es necesaria la intervención; sólo hay que observarlos cada cierto tiempo para ver cómo evolucionan, teniendo en cuenta que estos quistes de sebo no son malos. A veces cambian o disminuyen su tamaño, pero al ser glándulas encapsulados con el tiempo vuelven a crecer.

    Lipoma

    Los lipomas aparecen en los tejidos celulares subcutáneos y a veces es difícil diferenciarlos de los quistes epidérmicos. Estas bolas de grasa suelen ser de mayor tamaño y son poco frecuentes en la zona retroauricular, aunque es cierto que pueden salir en cualquier lugar en el que haya tejido graso. Los lipomas son una tumoración benigna de tejido grado que forma parte de la piel. Las principales características son que no tienen el contorno bien definido y presentan un tacto más blando. Su tratamiento también es quirúrgico.

    Los bultos detrás de la oreja también pueden ser ganglios que estén inflamados. Cuando esto ocurre reciben el nombre de adenopatías. Presentan características reconocibles:

    • Al tacto son elásticas.
    • Se movilizan fácilmente con los dedos.
    • No están adheridas a planos profundos.
    • Son de pequeño tamaño, no rebasan por lo general el centímetro.
    • Pueden ser dolorosas.

    Las adenopatías no suelen aparecer aisladas. Cuando el bulto está relacionado con la cadena ganglionar es frecuente que esté acompañado por otros iguales en la zona. Estos ganglios se pueden inflamar por una infección antigua que el paciente haya tenido en la infancia, o en algún otro momento de la vida, provocando que se hayan quedado hipertróficos.

    Miden en torno al medio centímetro aunque, en ocasiones, cuando son ganglios inflamatorios reactivos a un algún proceso infeccioso en el cuero cabelludo, pueden alcanzar más de 1 cm, ser dolorosos a la palpación, y presentar enrojecimiento a nivel de la piel. Podría tratarse de una infección por una foliculitis o un parasitismo (piojos en el cuero cabelludo). Los ganglios son la señal de que el cuerpo está luchando contra la infección. Una vez que desaparezca la infección también lo harán los ganglios.

    Mastoiditis

    Detrás de la oreja no solo está la piel, también se encuentra el hueso mastoideo. Un bulto tras la oreja puede estar relacionado con la inflamación de este hueso, sobre todo en los niños, lo que produce una mastoiditis. Esta afección provoca un cuadro inflamatorio, con malestar general, molestia en el oído, fiebre, secreciones, cefaleas y enrojecimiento del oído.

    La mastoiditis puede estar causada por múltiples causas: infecciosas, virales, traumáticas. La más común es la infección del oído medio, que requiere un tratamiento antibiótico para su eliminación.

    Si sientes que tienes un bulto detrás de la oreja acude al médico para que realice un diagnóstico y te diga cuál es el mejor tratamiento a seguir. En SaludOnNet contamos con médicos especializados que te ayudarán a resolver tu problema sin esperas.

    Bulto detrás de la oreja: ¿Qué es eso que tengo?

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    Quizás acabas de descubrir un bulto detrás de la oreja y te has asustado, ya que tendemos a relacionar estos signos con algo grave. Su existencia puede deberse a varios motivos, aunque la mayoría no son peligrosos. Sin embargo, es necesario realizar una visita médica para descartar peligros y mantener la protuberancia controlada.

    A continuación te vamos a explicar algunos de los motivos más comunes que provocan el surgimiento de un bulto detrás de la oreja.

    Ganglio linfático inflamado

    Los ganglios linfáticos son unos nódulos que ayudan al organismo reconocer y combatir microbios o sustancias perjudiciales. En caso de infección por una bacteria o un virus, se hinchan. Como existen ganglios linfáticos detrás de las orejas, aparecen bultos en esa zona. La hinchazón también podría ser provocada por una lesión en el cuello.

    El bulto no es peligroso pero hay que tratar la infección, es decir, el problema de raíz. Una vez curado, el bulto desaparecerá en cuestión de días o semanas.

    Para mejorar tu circulación y favorecer la eliminación de toxinas recuerda que existen las sesiones de drenaje linfático.

    Quiste sebáceo

    Cuando las glándulas sebáceas se bloquean o se dañan, aparecen quistes. Se forman por culpa de una acumulación de material proteínico o sebáceo que no puede salir, ya que el folículo está obstruido. No suele doler, a no ser que el quiste se infecte.

    Dependiendo del tamaño de la protuberancia provocada por un quiste sebáceo y de si está infectada, puede ser necesaria una cirugía menor o un tratamiento con antiinflamatorios y antibióticos.

    Tumor benigno o maligno

    Si ese bulto detrás de la oreja tiene un rápido crecimiento, podría tratarse de un tumor. En ese caso, debes acudir al médico de forma urgente.

    En la mayoría de los casos, estos tumores suelen ser benignos, es decir, no causan metástasis. Por ejemplo, es el caso de los osteomas que pueden formar una bolita detrás de la oreja. Debajo de la oreja podría aparecer un tumor de la glándula parótida, algo poco común y que en el 80% de los casos también es benigno, o un lipoma, que se desarrolla a partir de una producción excesiva de las células grasas en el tejido adiposo.

    Los tumores malignos de la oreja representan entre el 4 y el 8% de los tumores cutáneos, así que no hay que dejar de tenerlos en cuenta como hipótesis. La mayoría surgen en el pabellón auricular y tienen tratamientos.

    Acné

    Los bultos detrás de las orejas producidos por acné se manifiestan con una punta negra, blanca o rojiza. Simplemente es la producción excesiva de grasa que se acumula en los poros de la piel y que también aparece en la cara, el cuello o la espalda, entre otras partes del cuerpo.

    Las causas pueden ir desde el estrés y los cambios hormonales hasta el efecto de algunos medicamentos. La única complicación que puede existir es que se infecte.

    Para tratar el acné es esencial acudir a un dermatólogo ya que evaluará tu caso y, si lo cree conveniente, te recetará las cremas o medicamentos más adecuados.

    Otros trastornos que provocan bultos detrás de la oreja

    Además de los ganglios linfáticos inflamados, los quistes sebáceos, los tumores y el acné existen otras afecciones que pueden provocar un bulto detrás de la oreja. Por ejemplo problemas con la tiroides, toxoplasmosis, dermatitis, infecciones en el cuero cabelludo o algunas alergias.

    Como puedes comprobar, existen muchas posibles causas. Por eso es necesario acudir a tu médico justo cuando descubras la protuberancia. Lo mismo pasa con los niños y los bebés, que son bastante proclives a tener bultos detrás de la oreja. En ese caso, visita a un pediatra para solucionarlo.

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