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Bozal para que no ladre

Cómo controlar los ladridos nocturnos

29 Jul

Posted at 17:19h en Educación, Perros por mascoteros

Uno de los sonidos que más puede afectar a la paciencia de cualquier persona durante la noche, son los incesantes ladridos de un perro.

El animal no pretende “fastidiarnos”, ni “hacernos la vida imposible”… si el animal ladra, tiene sus razones para hacerlo.

Es muy difícil comprender como el propietario de un perro que pasa gran parte de la noche ladrando no intenta buscar una solución… porque tiene solución.

Los perros que ladran por la noche tienen diversas razones para hacerlo, entre las más habituales:

– Demanda de atención de los propietarios; el perro no quiere estar solo y llama a sus compañeros de manada.

– Ladridos de alerta o intimidatorios ante ruidos, personas o animales que pasan cerca de sus dominios.

Estas son las principales causas del ladrido de un perro; como podemos comprobar, el animal tiene “sus razones” para hacerlo… ¿Y el propietario?

En el primer caso, si el animal ha sido acostumbrado a dormir en el exterior, por ejemplo de un chalet, con una zona acondicionada, no tiene por qué ladrar, si ha sido correctamente educado.

En el segundo caso, si el animal no ha sido socializado con todo aquello que ve en el exterior, ladrará… y lo hará con más fuerza si el propietario ha premiado, consciente o inconscientemente, esa acción del animal.

Si un animal ladra por la noche, el propietario tiene la “obligación moral” de solucionar el problema…

Si el propietario no toma las medidas oportunas, los vecinos están en todo el derecho de denunciar al vecino.

La protección del ruido dentro de la ciudad es competencia de los ayuntamientos. Esto significa que son las administraciones locales las que deben hacerse cargo de medir, controlar y gestionar el nivel sonoro que soportan los ciudadanos en su término municipal. Son ellas las que, siguiendo las directivas europeas, la legislación nacional y regional, así como los consejos de la OMS, velan porque se respeten los límites auditivos, entre ellos los causados por los ladridos, permitidos en cada zona de su ciudad.

En algunos países, como en Australia, se aplican duras normativas contra estas situaciones: el estado obliga al propietario a que el animal, y el propietario, acudan a clases para rehabilitar esa conducta. Si no lo hacen… ¡¡multa!!

Los perros ladran, es su forma de comunicarse, pero nosotros debemos enseñarles a controlar el ladrido.

¿CÓMO?

Da una orden de ladrido. Mientras tu perro esté ladrando, usa una orden como “ladra” o “habla” cada vez que el ladre, entonces elógialo y prémialo con su golosina favorita. Estás poniendo una señal en el comportamiento así que puedes tener control sobre él.

Introduce la orden de “silencio”. Una vez que hayas establecido la orden de ladrido y tengas a tu perro ladrando a tu señal, interrumpe el ladrido diciendo “silencio”. Elógialo y dale una golosina tan pronto como pare de ladrar. Tú puedes decidir cuantos ladridos le permitirás. Repite este ejercicio varias veces al día por 3 días.

Comienza a poner más énfasis en el “silencio” y menos en el “ladra”. Trae una nueva golosina extremadamente deliciosa que tu perro normalmente no coma en el entrenamiento. Continúa elogiándolo y dándole golosinas cuando pare de ladrar en la orden de “silencio”, pero disminuye los elogios y las golosinas para la orden de “ladra” por los siguientes días.

Elogia y recompensa a tu perro solo cuando pare de ladrar a la orden de “silencio”. Después de una semana entrenamiento exitoso, tu perro comenzará a darse cuenta de que es premiado mucho más por ser silencioso que por sus ladridos.

Permite a tu perro continuar con su comportamiento natural de ladrar como forma de comunicación, pero asegúrate de que pare de ladrar inmediatamente una vez que le das la orden de “silencio” y hayas investigado que hay detrás de sus ladridos.

Si no somos capaces con estas instrucciones, acudamos al etólogo, nos ayudará a ponerle fin a este problema.

¿Por qué mi perro ladra tanto por la noche?

Estás en el silencio de la noche tumbado en tu cama, ese momento tan deseado al final del día. Y todavía no has cogido el sueño cuando escuchas al perro del vecino ladra que te ladra. Incluso puedes tener la mala suerte de que ese ladrido contagie a otros perros y acabe medio vecindario con la banda sonora del «guau, guau, guau, guau». Es inevitable irritarse ante esta situación, pero quizás te ayude saber que existen diferentes razones, relacionadas con el comportamiento, que hacen que un perro ladre tanto por la noche. Igual que te puede ayudar entender qué son los ladridos para ellos.

¿Por qué mi perro ladra por la noche?: Diferentes factores

Al mudarnos Chufa y yo a nuestra última casa, la perra ladraba casi ante cualquier ruido nuevo, especialmente por la noche. Al sentir el crujido de la puerta, cuando pasaba alguien por la calle, un coche aparcando en la puerta o al pasar oler a un gato o un perro por nuestra fachada.

Eso duró poco y se corrigió rápido. Porque para ella eran situaciones nuevas, desde la propia casa hasta todos esos ruidos, y me tenía que avisar de alguna forma. Que tu perro ladre por la noche tiene está un poco relacionado con eso último: necesita captar tu atención de alguna forma para comunicarte algo. Y esta necesidad, que para él es urgente, puede ser síntoma de algunos problemas o déficits en la rutina de tu querido perrete. Puede ser señales de falta de ejercicio o aburrimiento, a malos hábitos por parte tuya que acaban por influir en su educación.

Lo normal vs. Lo patológico

Para comprender por qué tu perro ladra tanto por la noche, el primer factor es diferenciar entre lo que se considera normal y lo patológico. Por ejemplo, si un perro está acostumbrado a un horario, a una rutina y un día ocurre algo al azar que rompe con ello, el perro reaccionará, el perro ladra.

Por ejemplo, “suena el timbre a las 3 de la mañana. Es normal que el perro reaccione ante un estímulo fuera de lo común. Si eso ocurre un par de veces al año, entra dentro de lo normal porque es algo ante lo que cualquiera reaccionaría: ponernos tensos ante algo fuera de lo habitual”, explica el educador Sergio Tallón, de Senda Canina.

Ahora bien, una circunstancia bien distinta es que tu perro ladre todas las benditas noches. De ser así, salimos de lo que se considera normal y se puede deber a otras razones: asume el rol de perro guardián, porque es inseguro o miedoso, porque es un perro muy frustrado o el perro ladra por puro contagio emocional, entre otras.

El aburrimiento puede ser una de las causas de los ladridos.

1. Perro guardián

¿Cómo adquiere tu perro el rol de perro guardián? “Es un perro que sale poco, tiene poca vida fuera de casa y acaba por convertirse en ese perro guardián. Hay personas que buscan eso, y otras que no pero sin darse cuenta lo está creando –afirma el educador canino–. Este perro reacciona ante cualquier tipo de estímulo que pueda considerar raro y por la noche aumenta. Al haber más silencio, percibe más estímulos que durante el día pasan desapercibidos y ladra ante ellos”.

2. Un perro inseguro

Otro de los motivos que explicarían los ladridos de tu perro pasa porque se trate de un perro inseguro, un perro miedoso. Ante la mudez de la noche, tu perro siente más ruidos que cogen más relevancia para él por la noche. “El perro reacciona y ladra. Muchas de esas reacciones del perro no dejan de ser un «oye, desaparece de ahí ya, vete»”, señala el de Senda Canina.

Según la experiencia de Sergio Tallón, tanto el perro guardián como el miedoso “han aprendido a que ladrando las cosas desaparecen. Esto se traduce en que si yo estoy en el patio de mi casa –desde la mente del perro–, pasa un perro por mi puerta y me pongo a ladrar, el perro intruso ‘desaparece’ porque sigue su camino, pero nuestro perro piensa que ha sido él quien lo ha echado, se crece y ladra”.

Los perros pueden ladrar también por contagio emocional.

3. Perros frustrados

El tercer porqué serían perros los perros frustrados. “No son perros guardianes, pero al no recibir la estimulación necesaria están más tensos de la cuenta, situación que provoca que salten a la mínima. Puede ser con algo que escuche fuera de casa; o simplemente que yo me levante para ir al baño de madrugada y el perro se reactiva el escuchar esa situación. El perro está tan tenso que reacciona ante cualquier cosa”, expone el educador canino consultado por Wamiz.

4. Por contagio emocional

Tu perro también puede ladrar por las noches por lo que se conoce como contagio emocional. O sea, “cuando hay varios perros que ejecutan un comportamiento, un perro cercano empatiza con ese comportamiento, lo hace también. A veces es como mecanismo de defensa o como una forma de enfrentar estímulos generales –dice Sergio– . Por ejemplo, tú sales a pasear con tu perro y de repente sale un conejo. Solo lo ve él, se excita mucho, corre y ladra tras él, los demás ‘se contagian’ y harán lo mismo”. Esto trasladado a la noche, puede pasar por lo comentado al principio. Empieza el “guau, guau” de un perro y contagia a medio vecindario.

¿Cómo evitar que mi perro ladre por la noche?

Nuestros perros son seres sociales, les gusta relacionarse con otros animales y con los humanos. Tienen dificultades para gestionar la soledad que puede venir de esa ruptura con su rutina habitual, del aburrimiento o que no recibe el estímulo necesario. Es muy importante que tu perro queme energía mediante el ejercicio físico y tenga la mente activa para contar con un comportamiento equilibrado.

Si hay algo que puede desesperar a un propietario y a los vecinos de nuestra comunidad son los ladridos continuos de un perro. Este problema conlleva a quejas vecinales que suelen a acabar en denuncias y pagos de multas, y en el peor de los casos, en el abandono del perro. Para solucionar el problema del cachorro que se dedica a ladrar sin cesar por las noches es importante que sepas que tiene solución, que no hace falta recurrir ni al abandono del cachorro ni a la compra de aparatos dañinos como los collares de descarga eléctrica u otras técnicas que son un mal trato en toda regla hacia el animal, simplemente tienes que aprender a educar a un cachorro para evitar que ladre.

Primero debes tener clara la diferencia entre el cachorro pequeño que se dedica a llorar por las noches fruto de su inseguridad y miedo al haberse recién separado de la madre y de sus hermanos, y lo que vamos a tratar hoy aquí, es decir, el cachorro ya no tan pequeño que por las noches ladra por cualquier cosa.

Para empezar debes tener claro que un cachorro no se pone a ladrar por la noche por gusto, sino que todo tiene su origen y sus causas.

El origen hay que encontrarlo en:

  • El cachorro ladra por las noches para llamar la atención: normalmente sucede cuando el cachorro tiene demasiada energía que no ha quemado durante el día.
  • El cachorro ladra por las noches porque algo le llama la atención: pueden ser ruidos, luces, olores, etc.

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Entre diversas causas hay que tener en cuenta las siguientes:

  • El calor. En épocas de calor, los cachorros y los perros en general acostumbran a dormir más de día debido al “agotamiento” que les producen las altas temperaturas. Esto provoca que por las noches estén muy activos, más frescos, y más dispuestos a gastar energía. Ladrar para ellos es una magnífica forma de gastar esa energía.
  • La raza. Como ya vimos en otro artículo, hay perros que son más ladradores que otros y es responsabilidad del propietario educarle para evitar que ladre en exceso.
  • La socialización. Un cachorro que no ha sido socializado correctamente en el período de socialización, tenderá a ladrar mucho más que un cachorro socializado. Un cachorro socializado se vuelve un cachorro sano y equilibrado, más seguro y más confiado.
  • El ejercicio. La falta de ejercicio va a condicionar que tu cachorro ladre más o menos. Si tu raza es una raza de naturaleza activa (lebrel, de presa, etc.) y no realiza el suficiente ejercicio físico durante el día, no te extrañe que por la noche esté ansioso y libere esa ansiedad ladrando.
  • La tristeza. Sí, la tristeza. Un cachorro que ladra intermitentemente por las noches puede ser síntoma de un cachorro que se siente triste, solo, aburrido, y llama la atención ante la desesperación de no ser respondido por nadie. Suele pasar en perros que pasan mucho tiempo solos, o los típicos perros que atan a una cuerda en el jardín y duermen en la caseta.

Sabiendo las causas ya no tienes excusa para ponerle solución a este desagradable problema. Un cachorro que ladra en la noche es síntoma de que tiene alguna deficiencia que hay que suplir.

Sandra Ferrer.
Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”

Los 10 puntos que nos ayudarán a tener un uso correcto del bozal. NO hay que:

  1. Utilizarlo sin haber habituado antes al perro a llevarlo: lo más probable es que el perro perciba el bozal como una molestia y su percepción del bozal vaya empeorando cada vez que se le coloca a la fuerza. Cuando las malas experiencias se repiten, los perros pueden intentar escapar o llegar a defenderse de forma agresiva cuando ven que el propietario está a punto de ponerle el bozal.
  2. Utilizar los bozales de tubo de forma prolongada: además de ser prohibido su uso en algunos municipios, utilizarlos durante más que unos pocos minutos seguidos puede ser perjudicial para el perro.
  3. Utilizarlo solo como medida excepcional en los momentos críticos (p.ej. solo durante la visita veterinaria o solo durante otra situación desagradable): el perro acaba asociando el bozal con algo desagradable y se hace más complicado utilizarlo más adelante. Llevar el bozal debería ser una actividad normal para el perro, así que se debería introducir en la rutina diaria del perro y ponérselo de vez en cuando incluso cuando no necesita llevarlo
  4. Utilizar el bozal para resolver un problema de miedo o agresividad sin hacer ningún ejercicio especifico para cambiar la percepción que el perro tiene del estímulo que provoca la reacción de miedo o de agresividad. Si se utiliza simplemente como herramienta prevenir mordidas, lo más probable es que el problema de conducta empeore. En cambio, si se utiliza como medida de seguridad dentro de un plan de modificación de conducta, es una ayuda preciosa para trabajar en seguridad.
  5. Utilizar el bozal para conseguir que dos perros dejen de pelearse. Los perros se pueden pelear y hacer daño incluso teniendo el bozal puesto y el conflicto que tienen no solo puede seguir estando sino que puede empeorar. En cambio el bozal se puede utilizar como medida de seguridad mientras se realizan ejercicios para que los perros cambien la mala percepción que cada uno tiene del otro.
  6. Utilizarlo para evitar que el perro realice destrozos cuando se queda solo en casa: tanto si se trata de un problema de ansiedad por separación como si son destrozos relacionados con una falta de estimulación ambiental, el bozal no resuelve el problema y podría incluso empeorarlo. Además el perro podría hacerse daño al intentar quitarse el bozal o acabar realizando otros comportamientos problemáticos.
  7. Utilizarlo para evitar que el perro ladre: los ladridos excesivos pueden tener muchas explicaciones y a menudo se relacionan con problemas de ansiedad. Dejar al perro con el bozal puesto para que no ladre no resuelve y puede incluso empeorar el problema que provoca el ladrido. Si el perro tiene un problema de ladrido excesivo es fundamental identificar el origen del problema y solucionarlo.
  8. Utilizarlo para castigar al perro: el uso de bozal para castigar al perro, junto con otras técnicas que se basan en la manipulación física y en la confrontación directa para modificar el comportamiento del perro, puede provocar reacciones agresivas (Herron et al., 2009). En el estudio de Herron et al. (2009), el 25% de los perros que han recibido este tipo de manipulación han reaccionado de manera agresiva. Además cuando se utiliza de esta manera el simple hecho de sacar el bozal para castigar al perro puede desencadenar una reacción agresiva por parte del perro.
  9. Confiar al 100% en el bozal: el bozal se puede romper o estar mal colocado y el perro se puede encontrar sin bozal justo en el momento menos oportuno. Tener el perro atado puede ser un buen plan B para los momentos críticos.
  10. Dejar al perro con bozal y sin supervisión.

Un bozal bien utilizado, es una herramienta que puede ser útil: no la desperdicies con un mal uso.

Bibliografía consultada

Herron, M.E, Shofer, F.S., Reisner, I.R., 2009. Survey of the use and outcome of confrontational and non-confrontational training methods in client-owned dogs showing undesired behaviors. Applied Animal Behaviour Science 117 47–54.

Consejos básicos para evitar que el perro ladre

Los perros pueden ladrar por multitud de razones, desde malestar o enfermedad hasta cualquier estímulo externo que les llame la atención. Cuando esos ladridos son continuos o en momentos inapropiados, pueden resultar molestos para todos: tú mismo, tu comunidad de vecinos, la calle entera si hay más perros alrededor a los que “contagia” el ladrido… Aquí tienes recomendaciones para evitar que el perro ladre.

Consejos para evitar que el perro ladre

(Foto via: fashiontvla)

  • Es posible que tu perro ladre porque se siente solo. ¿Pasa mucho tiempo solo en casa? El perro es un animal muy social y la falta continuada de contacto y socialización le produce malestar, que puede canalizar ladrando. Para evitar que el perro ladre, intenta no dejarlo solo en casa durante demasiado tiempo. Llévalo contigo cuando sea posible, compartid tiempo y actividades… ¡Disfrutad juntos! Si no puedes evitar que se quede solo en casa por unas horas, procura dejar a su alcance juguetes para que se mantenga entretenido.
  • Si el ladrido parece injustificado y se debe nada más que a una rabieta, agarra a tu perro y di firmemente “NO”. Después déjalo solo e ignóralo. No le hagas caso ni le des cariño hasta que deje de ladrar. Tiene que entender que ladrando por ladrar no va a conseguir premios ni cariño.
  • Otra forma de evitar que el perro ladre es hacer que socialice mucho y haga ejercicio regular. Se sentirá bien a nivel físico y mental y eso puede reducir notablemente su aburrimiento y ladridos.
  • No le pongas un bozal. Lo único que vas a conseguir es que se asuste e incrementarás su ansiedad.

Descubre qué puedes hacer si a tu perro se le eriza el lomo.

(Foto via: viraton)

Si sigues todos estos consejos para evitar que tu perro ladre pero sigue ocurriendo, puede que entonces el ladrido sea síntoma de un malestar o enfermedad. Acude entonces al veterinario. De todos modos, ten en cuenta que el ladrido es una “manía” como cualquier otra y corregirla requiere tiempo, a veces semanas. No quieras que se solucione todo el primer día. ¡Insiste y lo conseguirás!

Ladridos de perros: ¿por qué los perros ladran?

Cuando el perro ladra hay muchas probabilidades de que sea por algo. ¿Por qué? La razón es simple: le ladra al cartero, al ciclista que pasa, al coche que se aproxima, al gato… Sus ladridos desaparecen cuando el ciclista sigue su camino, el conductor del coche continua su viaje y el gato se aleja. De hecho, el perro tiene la impresión de que todos han huido gracias a su potente ladrido. Así que, ¿por qué no hacerlo otra vez?

Vamos a identificar los factores que hacen que tu perro ladre

Es necesario educar desde el principio al cachorro que se adopta. El perro ve como un juego ladrar y no aprecia las consecuencias de sus ladridos. No hace falta que le grites. Si le gritas percibirá tu voz como un ladrido y, con más razón, ladrará él también.

Procura no ofrecer a tu perro puestos de vigilancia: terrazas, balcones, puertas, sofá, montículo de tierra en el jardín… A los perros les gustan los lugares así. Desde ahí lo observan todo y están dispuestos a ladrar si se presenta la oportunidad. Si no le dejas que se coloque en posiciones estratégicas tendrá menos oportunidad de ladrar por todo y por nada.

La soledad también aumenta las posibilidades de que tu perro se convierta en pregonero. Tu perro puede ladrar si está aburrido. Trata de no dejarle demasiado tiempo solo.

Cómo hacer para que un perro no ladre

Ladrar a la orden

Por paradójico que pueda parecer, enseñar a que el perro ladre cuando recibe la orden, es una buena manera de controlarle.

Puedes enseñarle a ladrar diciendo “ladra” o “habla “y, a continuación, darle la recompensa. Una vez que el perro empiece a ladrar cuando le digas una de estas palabras, procederás a pedirle que se calle para luego recompensarle.

Mejor si tu perro aprende a ladrar sólo cuando le das la orden. Habrá aprendido a estar en silencio el resto del tiempo.

Es una bendición para los oídos enseñarle a no ladrar por cualquier cosa. De hecho, algunos perros ladran incesantemente por territorialidad cada vez que una persona pasa por la puerta. Este comportamiento se refuerza cada vez que no se le detiene (el perro asocia el hecho de ladrar con la defensa de su territorio).

Hay que decirle “no” para detener su comportamiento si el perro ladra. Si tu perro no deja de ladrar, ignórale y cuándo llegue “el silencio”, agradéceselo y cuida de él.

El apoyo de la radio

Puedes dejar encendida la radio cuando salgas de casa para evitar que tu perro se aburra. De hecho, el objetivo es doble: cubrir los ruidos externos para evitar los ladridos y hacerle creer que te encuentras allí.

Sal de la habitación y enciende la radio mientras caminas. A continuación, vuelve rápidamente a la habitación. Repite varias veces. El objetivo es que el perro asocie el sonido de la radio con tu presencia en la habitación de al lado. El día que realmente te ausentes, la radio cubrirá parcialmente tu salida haciéndole creer que te encuentras en la sala.

¿Qué tal los collares antiladridos y los bozales?

Existen numerosas variantes de collares antiladridos: collares eléctricos, collar con mostaza, collar de citronela, collar de aire forzado, collar ultrasónico. Están diseñados para causar molestia al perro cada vez que ladra. A veces, es necesario cambiar de modelo porque muchos perros se acostumbran.

Ya sea debido a que el perro tiene un gran carácter o es muy sensible, existe riesgo de traumatizarle. Por ello, se recomienda su uso en contadas ocasiones. Debes saber que en algunos países de la Unión Europea, la comercialización está sujeta sólo a un profesional.

En todos los casos, su uso puede impedir que algunos perros que son abandonados sean sacrificados (entre dos males, escojo el menor), pero ninguno resuelve el problema de fondo: la causa de los ladridos.

Ten en cuenta que estos collares son ineficaces para los perros que lloran o ladran de manera desesperada. El bozal impide que el perro ladre pero no se le puede dejar todo el día así, especialmente en ausencia de su amo. El perro no puede beber (riesgo de deshidratación), sería incapaz de vomitar si es necesario (peligro de asfixia) y, finalmente, no puede refrigerarse, algo esencial en clima caliente (riesgo de golpe de calor muy rápido).

Más vale tarde que nunca

Sea cual sea la edad de tu perro, es posible actuar. En el mejor de los casos detendrás el comportamiento molesto y, en el peor, lo reducirás.

Cómo hacer que un perro deje de ladrar con una pistola de agua

A algunos perros les encanta el agua pero a ninguno le gusta que le duchen o rieguen. A veces, es posible silenciar a un perro con una pistola de agua.

Se puede intentar y si no funciona con tu mascota siempre habrá un niño al que se la puedas regalar.

Una cuestión de genes

Dentro de los límites del conocimiento científico actual, no es posible demostrar que los genes son responsables de la agresividad de ciertas razas de perros.

Estigmatizar a la raza con el pretexto de que son peligrosas, es ridículo. Además de ser de dicha raza, tu perro tiene las respuestas físicas y el comportamiento de su propia especie. Así que, edúcale.

Cómo hacer que tu perro no ladre en siete consejos

Hay técnicas que pueden ayudar a que el perro no ladre demasiado. Aunque son técnicas que han demostrado su eficacia, no esperes que ocurra un milagro rápidamente. Tienes que ser paciente y perseverar mientras el perro aprende.

Recuerda que debes tener en cuenta estos consejos durante el entrenamiento:

  • No grites a tu perro para que se calle porque creerá que estáis ladrando los dos.
  • Sé positivo y optimista durante los entrenamientos.
  • Sé constante y no molestes a tu perro. Todos en la familia deben aplicar métodos cada vez que ladre el perro e intervenir y ser coherentes cada vez que el perro se comporte de manera inapropiada. Hay que tratar de que no se olvide de lo aprendido rápidamente.

El alejamiento de la tentación

Se darán situaciones que harán que tu mascota ladre. Algo que le incite a ello (de lo contrario no lo haría). Comprender por qué lo hace y tratar de eliminar la causa reducirá su deseo de ladrar.

Ejemplo: cuando ladra a los transeúntes

  • Si ladra a las personas o animales que ve pasar a través de la ventana de la sala, puedes cerrar las cortinas o llevarle a otra habitación.
  • Si ladra a los transeúntes desde el patio o jardín, métele de nuevo en la casa. Nunca dejes a tu perro fuera de la casa sin supervisarle día y noche.

No hagas caso de sus ladridos

No hagas caso de los ladridos de tu perro siempre que no sea necesario callarle. Significará que no le prestas atención cuando ladra y que si ladra no le recompensas con tu atención. No le hables ni le toques en ese momento. Recompénsale con una golosina cuando calle. Se trata de una técnica muy eficaz utilizada por entrenadores profesionales. Es bastante fácil de aplicar por todo el mundo.

Espera hasta que deje de ladrar para tener éxito con este método. Lo que debes entender es que si el perro ladra y le dedicas atención, incluso le gritas, seguirá ladrando. Por el contrario, tienes que atenderle sólo cuando no ladra.

Ejemplo: ladra cuando está confinado

  • Si pones a tu perro en su jaula o en una habitación cerrada, no le hagas caso cuando ladra.
  • Una vez que deje de ladrar, alábale y dale una golosina.
  • Si nota que cuando está calmado obtiene una recompensa, el perro permanecerá en silencio.
  • Recuerda que debes empezar poco a poco hasta que llegue el tiempo de tranquilidad.

Estimular a tu perro

Puedes estimular a tu perro dándole golosinas. Puedes acercarle a lo que le hace ladrar (no demasiado cerca para empezar) y continuar dándole golosinas. Si el estímulo se aleja de la vista, deja de darle. El objetivo es asociar el estímulo con una cosa positiva (dulces) y, al mismo tiempo, eliminar su estrés.

Ejemplo: cuando ladra a otros perros.

  • Pídele a un amigo que se aleje lo suficiente con su perro para que tu perro no ladre al suyo.
  • Comienza a acercarte cuando tu amigo y su perro estén quietos.
  • Deja de darle golosinas cuando tu amigo y su perro desaparezcan de la vista.
  • Repite varias veces este proceso y con bastante frecuencia.
  • Recuerda que debes ser paciente. Obtener resultados puede tardar varias semanas.

Distraerle para que no ladre

Distrae a tu perro cuando comience a ladrar, o dale la orden de hacer algo que le obligue a no ladrar. Puedes pedirle que se eche en su cesta o que vaya a buscar la pelota.

Ejemplo: alguien toca el timbre.

  • Mándale que se eche en su cesta.
  • Abre la puerta mientras el perro está en su cesta. Cierra inmediatamente la puerta si sale de ella.
  • Repite hasta que consigas que no ladre al abrir la puerta.
  • Recompénsale cada vez que se quede en su lugar cuando suene el timbre.

Cansar al perro lo suficiente

Al igual que nosotros, los perros tienen necesidad de ejercicio para ponerse en forma. Es importante para su equilibrio mental y físico. Un perro cansado es un perro bueno y es menos probable que ladre por aburrimiento o frustración. Según la raza, edad y salud, tu perro debe hacer varias caminatas y jugar, por ejemplo, a perseguir la pelota.

Conclusión

Los perros ladran porque son perros. También ladran porque se les pone en situaciones en las que creen que deben hacerlo. Y, muy a menudo, porque su amo no les ha enseñado a estar en silencio.

En lugar de acusar a nuestros perros de comportamiento irresponsable, debemos educarles y educarnos para tener buen comportamiento y buenos modales con los seres humanos y los animales. Todos nos lo agradecerán.

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Cuando tenemos un perro tenemos que asegurarnos de que recibe todos los cuidados que necesita, no solo agua, comida y cariño, si no también un lugar seguro y protegido donde pueda hacer vida normal, juegos y ejercicio. De esta manera, podremos evitar los problemas de comportamiento que le impedirían ser feliz.

Y los ladridos no deseados son unos de esos problemas. Es normal y completamente lógico que este animal ladre, ya que a fin de cuentas es una de sus formas de comunicarse, pero si quieres saber cómo evitar que el perro ladre de noche, te invito a leer este artículo.

¿Por qué ladra de noche?

Son varios los motivos por los que un perro puede ladrar por la noche. Los más comunes son los siguientes:

Se siente solo

Esto es muy habitual en perros que están fuera de la vivienda. Si tenemos en cuenta que el can es un animal que vive en grupos sociales y que no está preparado para estar solo, podemos hacernos una idea de lo mal que lo puede llegar a pasar si lo dejamos por la noche en el exterior. Aunque esté en un recinto cerrado y creamos que estará bien, la realidad es que solo va a poder sentirse seguro si está con su familia humana.

Está aburrido

Si se suele pasar el día en casa sin hacer nada, por la noche cuando los humanos duermen se siente tan, pero tan aburrido que lo que hace es ladrar. No lo hace para molestar, si no más bien para que alguien le dedique un poco de tiempo.

Tres o cuatro sesiones de juego de una duración de unos 10 minutos cada una, más los 2-3 paseos diarios de 30 minutos (como mínimo) evitarían esto.

Tiene el celo

Si tenemos un perro y/o una perra que no están castrados, si notamos que ladra/n sobretodo por la noche y son animales que están bien cuidados (es decir, que los sacamos a pasear todos los días, que jugamos con ellos, y que nos aseguramos de que su salud sea buena siempre), es porque están en celo. Especialmente si es un macho, ladrará para que le abramos la puerta y pueda ir en busca de pareja.

Siente dolor

A veces, el perro se pone a ladrar (más bien, gemir) si siente dolor en alguna parte de su cuerpo. Le puede haber venido de repente, por ejemplo, si ha sufrido algún accidente doméstico (como que se le haya caído un objeto encima, por ejemplo), o puede que ya hiciera algún tiempo que no se encontraba bien y que haya llegado a punto en el que no puede ocultar más el dolor que siente.

¿Cómo evitar que ladre por la noche?

Sabiendo cuáles son los principales motivos por los que un perro puede ladrar por la noche, ahora nos será bastante más fácil tomar las medidas que sean necesarias con el fin de evitar que lo haga, que son:

  • Dejar que el perro viva dentro de casa: es lo ideal. Así, conseguiremos que sea un animal mucho más feliz, que lo único que hará por la noche será dormir.
  • Dedicarle tiempo: como comentábamos antes, hay que jugar con él, darle cariño y cuidarlo como se merece todos los días.
  • Castrarlo antes de que tenga el primer celo: si lo llevamos a castrar a los 6 meses (más o menos) evitaremos que tenga el celo y las conductas asociadas a él, como es el marcaje o los ladridos nocturnos.
  • Llevarlo al veterinario: si sospechamos que no se encuentra bien, siempre, siempre hay que llevarlo al veterinario. Él nos dirá qué es lo que le pasa y qué se debe de hacer para que se recupere.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad.

Cada que llega la noche es lo mismo, y tu perro se transforma de una tranquila y tierna mascota en una fiera o mejor dicho cantante de ópera nocturno y todas las noches hace lo mismo, comienza a ladrar sin parar; pues calma, antes de que te vuelvas loco por no dormir, hoy te decimos como evitar los conciertos caninos nocturnos.

Pero antes que nada debes recordar que es un perro, y los perros ladran, así de simple; esta en su naturaleza y no puedes enojarte porque ellos sean perros, ahora, lo que si puedes hacer es educarlo y entrenarlo para que sus ladridos no te molesten a ti o a tus vecinos.

Lo primero que debes hacer para poder solucionar el problema de ladridos es identificar porque lo hace, y tratar de entender si está ladrando por estrés, exceso de energía, ansiedad, protección o inclusive, hay perros que pueden llegar a ladrar por patologías y enfermedades.

Así que identificando si el perro está ladrando porque detecta un peligro cercano, puedes hacer algo y darte cuenta que tu mascota te está protegiendo de un peligro alejando intrusos o amenazas de tu hogar.

En el caso de ladridos por estrés, ansiedad, angustia o inclusive exceso de energía, una buena alternativa para controlar los ladridos que no paran es antes de que llegue la noche tener una buena sesión de juegos o inclusive sacar a correr al perro una media hora, esto lo dejará cansada, sin tensión y no sentirá la necesidad de ladrar para pedir tu atención.

Sucede mucho en perros que pasan todo el día solos, cuando llegan sus dueños por las noches, esta energía y frustración se transforma en ladridos y la única forma de pararlos es darle al perro la atención que solicita y brindarle actividad física.

Otras alternativas que puedes probar además de actividad física, es alimentarlo por la noche con alimentos altos en proteína, esto los hará sentir llenos y cansados con sueño, para simplemente descansar.

También puede funcionarte los juegos de estimulación mental, que cansen al perro y lo pongan a pensar; otra buena forma de tener un perro callado por la noche son las caricias, el afecto y el refuerzo positivo y cada que el perro esta callado asocia este comportamiento con la palabra “callado” y prémialo con afecto o comida; veras que tu perro se quedará bien calladito para obtener tu amor y un poco de comida.

¿Qué puedo hacer para que mi perro deje de ladrar?

Controlar los ladridos de su perro es una parte importante de su responsabilidad como dueño. Al fin y al cabo, los ladridos excesivos pueden resultar molestos no sólo para usted sino también para sus vecinos.

El porqué de tanto ruido

El primer paso para solucionar el problema consiste en entender por qué ladra un perro. Algunos perros ladran porque intentan hacerle saber que quieren algo. Puede que tengan hambre, sed o simplemente quieren jugar. Si esto sobrepasa los límites razonables, es hora de enseñarle otras maneras de atraer su atención, como darle la pata o esperar cerca de la puerta o del bol de la comida.

La hora de jugar.

Muchos perros ladran cuando ven a otros perros, para invitarlos a jugar juntos. Es completamente normal, pero es usted quien ha de decidir qué cantidad de ladridos es aceptable y hacer que su perro espere antes de jugar hasta que no esté tranquilo.

Solo en casa

Su perro puede ladrar si se queda solo. Intente dejar puesta la música o la radio para proporcionarle un ruido humano que le resulte familiar. También puede darle algunos juguetes que requieran un trabajo y atención adicional para mantenerlo ocupado mientras usted esté fuera.

Una buena manera de reducir la ansiedad es dar a su perro una vieja prenda de ropa sin lavar o cualquier cosa que tenga un fuerte olor a su familia.

En cuanto usted vuelva, juegue un poco con su perro y haga ejercicio con él. El perro le habrá echado de menos y no hay mejor manera de restablecer el vínculo.

En guardia

Una de las razones más comunes por las que un perro ladra es para avisar. Si su perro ve a alguien acercándose a la casa, ladrará para hacérselo saber. Ya que ve en usted al jefe de la manada, querrá que usted lo investigue.

Algunos perros han sido educados para dar la alarma y es posible que usted quiera alentar esta conducta. Deje que su perro ladre para llamar su atención pero hágalo callar en cuanto se haya asegurado de que no hay ningún intruso.

Siga un sistema

En todos los aspectos de adiestramiento de un perro necesitará un sistema. Los perros responden a la rutina y esto incrementará significativamente sus posibilidades de éxito. Nunca es demasiado tarde para enseñar trucos nuevos a perros mayores y hay buenos centros donde podrá adquirir las habilidades de control de su perro.

«Cállate»

Una de las maneras de enseñar a su perro la orden «cállate» es hacerlo callar o distraerlo cada vez que ladre. Utilice algo que haga mucho ruido, como una lata llena de monedas, para atraer su atención y luego pronuncie firmemente la orden de «cállate».

Cuando el perro deje de ladrar, alábelo y déle un premio. Nunca grite si quiere que deje de ladrar ya que puede provocarle ansiedad y perjudicar el aprendizaje. Asimismo, puede confundir fácilmente a su perro porque puede pensar que usted también está ladrando. Gritar sólo refuerza la costumbre de ladrar.

En resumen

El adiestramiento siempre es la mejor vía de corregir la conducta de su perro. Sin embargo, recuerde que en la mayoría de los casos ladrar es una conducta normal de un perro. Sólo necesita tomar medidas cuando esto se convierte en algo irrazonable y perjudicial.

Si los ladridos persisten, su veterinario podrá darle consejos adicionales e incluso sugerir otras técnicas.

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