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Bulto axila sin dolor

Qué puede causar una bolita en la axila y cómo tratarla

En la mayoría de los casos la aparición de un nódulo o una o varias bolitas en la axila no es algo de que preocuparse, siendo por lo general un problema fácil de resolver, por esto no es motivo para alarmarse. Algunas de las causas más comunes incluyen la presencia de un forúnculo, inflamación de un folículo piloso o de las glándulas sudoríparas o por la presencia de un ganglio linfático inflamado.

Sin embargo, en algunos casos, también puede indicar alteraciones dermatológicas como una hidrosadenitis supurativa, y sólo en casos más raros puede indicar enfermedades graves como enfermedades inmunológicas, infecciosas o, incluso, cáncer, que sólo se sospecha cuando aparecen nódulos que crecen con el tiempo o que se acompañan de otros síntomas, como fiebre, pérdida de peso y sudor nocturno.

Para identificar la causa del surgimiento de una bolita en la axila, se recomienda acudir a un dermatólogo, médico general o médico de familia, para que haga la evaluación clínica y, si es necesario, la solicitud de exámenes que ayuden a determinar la alteración.

1. Foliculitis

La foliculitis es la inflamación de los folículos pilosos, que puede ser causada por una infección bacteriana, fúngica o viral de la región, o incluso surgir cuando el vello está encarnado, pudiendo provocar una o varias espinillas pequeñas, que pueden ser dolorosas, rojizas o amarillentas, debido a la presencia de pus, y causar comezón.

Qué hacer: después de que el médico evalúa la región y observa la gravedad de la lesión, podrá indicar medicamentos antiinflamatorios para disminuir la molestia y antibióticos para combatir la infección, que puede ser en forma de pomadas o comprimidos.

Para prevenir la foliculitis se recomienda mantener la piel siempre limpia, seca e hidratada.

2. Forúnculo

El forúnculo también es provocado por la infección de un folículo piloso, sin embargo, es más profunda y causa inflamación de la región afectada y a su alrededor, provocando un nódulo mayor, más enrojecido y con una gran cantidad de pus.

Qué hacer: es necesario buscar ayuda médica para evaluar la región e indicar si el forúnculo debe ser drenado o no. También puede recetar antibióticos en forma de pomada o comprimidos, además de recomendar la colocación de compresas de agua tibia para acelerar la recuperación.

Durante el tratamiento del forúnculo, y para prevenir nuevas infecciones, se debe lavar con agua y jabón antiséptico a diario y después de que estalle por si solo, además de lavar con agua hirviendo la ropa que estuvo en contacto con la región ya que es contagioso. Vea más sobre los síntomas y tratamiento del forúnculo.

3. Hidrosadenitis supurativa

La hidrosadenitis supurativa de la axila es la inflamación de las glándulas que producen sudor en esta región, bloqueando la salida de sudor, formando nódulos o bolitas dolorosas que dejan cicatrices en la piel.

Qué hacer: es necesario la evaluación de un dermatólogo, el cual indicará tratamientos para disminuir los síntomas de la región afectada como cremas con antibióticos o la colocación de una inyección de corticoides en la región afectada. En los casos más graves, puede ser necesario realizar una cirugía para remover el área afectada y sustituirla por un injerto de piel.

Mantener la región limpia, evitar el uso de ropas apretadas y colocarse compresas húmedas en la región pueden ayudar en el tratamiento de esta enfermedad.

4. Quiste sebáceo

El quiste sebáceo es un tipo de una bolsa que se forma debajo de la piel, que contiene una sustancia grasa llamada sebo, y puede surgir en cualquier región del cuerpo. Generalmente, no duele excepto cuando está inflamado o infectado que se puede observar de color rojizo, sentir caliente al tacto y causar dolor.

Qué hacer: el tratamiento es indicado por el dermatólogo, y consiste en utilizar antiinflamatorios y colocar compresas de agua tibia. En algunos casos, puede ser necesario realizar una pequeña cirugía para remover el quiste.

5. Ganglios inflamados

Los ganglios inflamados pueden surgir debido a cualquier inflamación o infección de la región del brazo, tórax o mama. Esto ocurre debido a que el ganglio linfático forma parte del sistema inmune, y puede aumentar de tamaño para producir más células de defensa para atacar cualquier agente infeccioso que puede causarle problemas al organismo.

La mayoría de las veces el surgimiento de un ganglio no es para preocuparse, y pueden surgir por diversas causas como un vello encarnado, foliculitis, por un forúnculo, linfadenitis, pero también pueden indicar que existe una enfermedad sistémica como una enfermedad autoinmune o cáncer, principalmente cuando crecen mucho o se localizan en varias partes del cuerpo.

Las principales causas son:

  • Inflamación o infección de los folículos pilosos;
  • Infecciones como esporotricosis, brucelosis, enfermedad del arañazo del gato, tuberculosis ganglionar, entre otras;
  • Enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide, dermatomiositis o sarcoidosis, por ejemplo;
  • Cáncer como cáncer de mama, linfoma o leucemia.

Algunas señales que pueden indicar que el ganglio es de preocuparse son si crece más de 2,5 cm, si tiene consistencia dura, si está adherido a los tejidos profundos y no se mueve, si persiste por más de 30 días, si surge en varios lugares del cuerpo y, por último, si está acompañado de otros síntomas como fiebre, pérdida de peso o sudores nocturnos.

Qué hacer: por lo general, el ganglio inflamado desaparece por si solo al cabo de algunos días o semanas después de que se resuelve la inflamación. La observación del médico podrá evaluar si realmente se trata de un ganglio y si es necesario realizar más exámenes para investigar la causa.

Vea también otras causas de ganglios inflamados.

Estas son las principales causas del dolor de axilas, ¡no lo dejes pasar!

Desgarre muscular

Un desgarre muscular, provocado por lo regular por hacer algún ejercicio que implica gran esfuerzo, un tirón o cargar algo muy pesado, puede provocar dolor en las axilas. También causa ardor y rigidez en la zona afectada.

Ganglios linfáticos inflamados

El dolor de axila puede darse por la inflamación de los ganglios linfáticos, por ejemplo, por un linfedema (fluido acumulado en los ganglios por un bloqueo) o por una linfadenopatía (infección del sistema linfático que causa aumento de tamaño de los ganglios linfáticos).

Cáncer de mama

Según la American Cancer Society, uno de los primeros síntomas de cáncer de mama puede ser el dolor de axilas, debido a la propagación de este mal hacia los ganglios linfáticos de la axila, provocando algún bulto e hinchazón en la zona.

Si sientes dolor, así sea una ligera punzada, en la axila, no dudes en ir al médico para que te cheque, diagnostique e indique el tratamiento a seguir, en caso de que sea necesario. Recuerda que todo mal tratado a tiempo es curable. ¡Cuídate y mantente atenta a cualquier cambio en tu cuerpo!

Qué puede causar dolor en la axila y qué hacer

El dolor en la axila puede ser provocada por varios factores como esfuerzo muscular intenso, ganglios inflamados, un quiste sebáceo, hidrosadenitis supurativa y en casos más graves puede tratarse de un linfoma o de cáncer de mama.

Los síntomas asociados y el tratamiento dependerán de la causa que está originando el dolor, pudiendo ser simple en caso se trate de una lesión muscular o infección o más difícil de tratar como en el caso de cáncer.

1. Ganglio inflamado en la axila

Los ganglios se inflaman y aumentan de tamaño debido a que forman parte del sistema inmune, ayudando a combatir las infecciones o los procesos inflamatorios de la región donde surgen, destruyendo los microorganismos que son transportados por el torrente linfático.

La presencia de ganglios inflamados en las axilas, ingle o cuello también se denomina adenopatía, que la mayoría de las veces representa una inflamación leve y pasajera, pero que también puede ser causada por enfermedades más graves como el cáncer o enfermedades autoinmunes cuando persisten por más de 1 mes o crecen más de 2 cms. Conozca más sobre los ganglios inflamados.

Qué hacer: Generalmente no es necesario realizar algún tratamiento, siendo suficiente mantenerse de reposo y aumentar el consumo de líquidos. Sin embargo, es importante identificar y eliminar la causa de la inflamación y/o de la infección, debido a que puede ser necesario tomar antibiótico.

Además de esto, el médico podrá indicar la ingesta de algunos medicamentos como analgésicos o antiinflamatorios para aliviar el dolor o la sensibilidad en la región.

2. Esfuerzo muscular

El esfuerzo excesivo o lesión en los músculos del pecho y de los brazos puede provocar dolor en la axila. Estos pueden surgir debido a la practica de deportes como por ejemplo tenis, musculatura, voleibol o béisbol, los cuales son deportes donde se hace un uso excesivo de los brazos.

Qué hacer: Para atenuar el dolor se debe colocar una compresa de hielo en la región por lo menos 3 veces al día, además de mantener reposo y evitar realizar la actividad que genero el dolor durante unos días. Además de esto, el médico también podrá indicar la ingesta de analgésicos como el paracetamol o la dipirona, y de antiinflamatorios como el ibuprofeno, para atenuar el dolor y la inflamación.

3. Quiste sebáceo en la axila

La aparición de un quiste sebáceo en la axila ocurre debido a la inflamación de un folículo piloso o de un traumatismo cutáneo que puede ocurrir al afeitarse o depilarse, por ejemplo.

Un quiste sebáceo no representa ningún problema de salud, debido a que es una especie de bolita que contiene en su interior sebo y suele medir pocos centímetros. Generalmente, es suave al tacto, puede moverse cuando se toca o se presiona y no suele causar dolor. Sin embargo, cuando el quiste se inflama causa dolor en la axila y surgen otros síntomas como enrojecimiento, aumento de la temperatura y de la sensibilidad en la región.

Qué hacer: En estos casos no se recomienda exprimir el quiste o intentar retirarlo, debido a que puede causar una infección mayor, por lo que lo ideal es acudir a un dermatólogo el cual por lo general indica una cirugía donde se extrae el contenido del quiste. Esta cirugía suele ser en el consultorio médico bajo anestesia local.

En presencia de inflamación y de síntomas que indiquen que el quiste está infectado, el médico también podrá recomendar la ingesta de antibióticos durante 5 a 7 días antes de realizar la cirugía.

4. Hidrosadenitis supurativa

Consiste en presencia de nódulos inflamados en la axila o en la ingle causados por una inflamación en las glándulas sudoríparas, que son las glándulas que producen el sudor. Esta enfermedad causa la formación de pequeñas heridas, principalmente en regiones del cuerpo que producen mucho sudor como axilas, ingle, ano y glúteos.

Los síntomas asociados a este problema son comezón, ardor y exceso de sudor, haciendo que las regiones de la piel que se ven afectadas se hinchen, se endurezcan y estén doloridas y con una coloración rojiza. Además de esto, estos nódulos pueden estallar, liberando pus antes de que la piel cicatrice.

Qué hacer: La hidrosadenitis no tiene cura, pero el tratamiento puede controlar los síntomas y consiste en el uso de cremas con antibióticos e inyecciones de corticoides en la región afectada. También pueden ser prescritos medicamentos que controlan la producción de hormonas, principalmente en las mujeres y en casos más graves puede ser necesario recurrir a una cirugía para remover la región de la piel que posee las glándulas defectuosas y sustituirlas por injertos de piel sana.

5. Cáncer de mama

El cáncer de mama es uno de los principales tipos de cáncer que afectan a la mujer, sin embargo, también puede afectar a los hombres y a pesar de que en las fases iniciales el cáncer de mama no causa síntomas, la principal señal que puede indicar la presencia de un tumor es palpar un nódulo endurecido que puede aparecer en la mama o en la axila.

Además de esto, pueden manifestarse síntomas como hinchazón y dolor en las axilas que pueden irradiar al brazo, puede haber enrojecimiento de la región o salida de secreción a través de los pezones, senos doloridos, entre otros. Vea los principales síntomas del cáncer de mama.

Qué hacer: El cáncer de mama puede tener cura, dependiendo del tipo y de la etapa en que se encuentre, por esto, es muy importante la prevención a través de la realización del auto examen de mamas, la ecografía mamaria y de la mamografía.

6. Linfoma

El linfoma es un tipo de cáncer que afecta a los linfocitos y que se desarrolla generalmente en los ganglios que se encuentran en las axilas, ingle, cuello, estómago, intestino y piel, causando la formación de nódulos que pueden causar síntomas como dolor, fiebre, malestar y cansancio. Vea más sobre cómo identificar los síntomas del linfoma.

Qué hacer: El tratamiento depende del tipo de linfoma, del estadio en que se encuentre, de la región afectada y del estado general del paciente, pudiendo incluir quimioterapia, radioterapia o trasplante de médula, siendo que el linfoma Hodgkin tiene más probabilidades de curación que el linfoma no Hodgkin, obteniendo mejores resultados cuando la enfermedad se descubre y se trata precozmente.

Especialistas en Cáncer de mama

  • Tengo cáncer de mamá después de la mastectomia me recetaron Taxus, tengo cinco meses que no lo tomo, ¿hay peligro que me regrese el cancer?
  • Hola me quitaron un abseso de mi pecho derecho. Hace 3 diss mi pregunta es puedo tener relaciones…????
  • En ecografia mamaria me informaron de conglomerado quistico en mama izquierda y formaciones nodulares hipoecogenicas, circunscriptas, Doppler negativo bilaterales. Tengo 47 años, ¿debería visitar un oncólogo para saber si es cancer?
  • Mastopatia fibroquistica puede convertirse en un cáncer de mama?
  • Si tengo 2 familiares maternos (tía y tío) que han padecido cáncer de mama, uno de ellos falleció. ¿Existe riesgo de aumentar las probabilidades de padecer cáncer de mama en el futuro si he tomado anticonceptivos orales?
  • Si una persona tiene cáncer de pecho e hizo metástasis en pulmón, quitaron el tumor del pulmón e hizo mutación a un tumor agresivo y lo detuvieron de inmediato mediante quimio. Todos los órganos están limpios. ¿Cual es el pronostico de esta persona?
  • Tengo 41 años y hace una semana que me sale líquido marrón oscuro por mi pecho. ¿Debereia preocuparme?
  • Tengo 34 años, hace cinco años di a luz y me he dado cuenta que me sale un líquido amarillo, color café por el pecho. ¿Que debo hacer?
  • ¿Si tengo 63 años y cáncer de mama con masectomia radical modif. Izq. sin metástasis, sin ganglios con metastasis, receptores de estrogenos positivos 100* recept de progeste positivos 90*, Her2 negativo, K3 25* qué pronóstico tiene en este momento?
  • ¿Si en un chequeo de prevenimss me detectaron «algo» en un seno: me mandaron a hacer una mamografia, tengo 37 años sin hijos; y desde ese dia que la doctora y la enfermera me hicieron el examen mamario, me duele y me arde el seno en cuestion y antes no me dolia, es normal? Hoy me hacen la mamografia.

Cáncer de seno

¿Forma en que se trata el cáncer de seno?

El tipo de tratamiento recomendado depende del tamaño y tipo de tumor, de su tasa de crecimiento y de la salud general del paciente. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Cirugía: la cirugía puede ser una mastectomía o una terapia de conservación del seno (BCT, por sus siglas en inglés).
    • La mastectomía es una operación para extirpar toda la mama y, por lo general, todo el pezón. A menudo, también se lleva a cabo un muestreo axilar (de las axilas, debajo del brazo), donde se extraen las glándulas que se encuentran debajo del brazo, denominadas ganglios axilares. El cirujano podría evaluar solamente uno o dos ganglios (ganglio/s centinela/s), o podría realizar una disección axilar más amplia para ver si se ha propagado la enfermedad. La mastectomía a veces requiere hospitalización. En algunas ocasiones, después de la mastectomía se deja temporalmente un tubo de drenaje en la cavidad quirúrgica para evitar la acumulación de líquido. Las mujeres que se someten a una mastectomía pueden optar por la reconstrucción del seno.
    • La cirugía BCT (como la tumorectomía, la mastectomía parcial, la mastectomía segmentaria o la cuadrantectomía) extirpa el tumor de seno y un margen de tejido normal circundante. La radioterapia generalmente se usa luego de la tumorectomía para eliminar cualquier célula cancerosa microscópica en el tejido mamario remanente. El propósito de la BCT es proporcionar a las mujeres la misma tasa de curación que tendrían si se las tratara con la mastectomía, pero dejando el seno intacto, con una apariencia y textura muy parecidas a las que tenían antes del tratamiento. El cirujano podría extirpar algunos ganglios linfáticos mediante un procedimiento de ganglio linfático centinela o disección axilar, al mismo tiempo que la tumorectomía o más adelante.
  • Radioterapia: la radioterapia utiliza rayos X de alta energía (fotones) o un flujo de partículas. Cuando la radiación se usa en dosis terapéuticas (muchas veces más que la que se usa para los exámenes por rayos X) puede destruir las células cancerosas anormales en los senos. La radioterapia puede incluir:
    • Radioterapia de haz externo (EBT): la EBT, también llamada radioterapia externa, administra uno o varios haces de rayos X de alta energía a un tumor del seno. Los haces se generan fuera del paciente (habitualmente en un acelerador lineal) y son dirigidos hacia el sitio del tumor. Estos rayos X de alta energía pueden administrar las dosis en la zona donde se encuentra el tumor para destruir las células cancerosas y, con una planificación cuidadosa, evitar los tejidos normales circundantes. No se colocan fuentes de radiación dentro del cuerpo del paciente. Consulte la página de Acelerador Lineal para más información.
    • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT): la IMRT es una modalidad avanzada de radioterapia de alta precisión que utiliza aceleradores lineales controlados por computadora para administrar dosis de radiación precisas en un tumor maligno, o en áreas específicas dentro del tumor. La IMRT permite que la dosis de radiación se conforme con mayor precisión a la forma tridimensional (3-D) del tumor mediante la modulación (o control) de la intensidad del haz de radiación en varios volúmenes pequeños. La IMRT también hace posible enfocar dosis más altas en regiones dentro del tumor, al tiempo que se minimiza la exposición a la radiación en las estructuras fundamentales circundantes normales. El tratamiento se planifica cuidadosamente con la ayuda de imágenes 3-D de tomografía computada (TC) o con imágenes de resonancia magnética (RMN) del paciente, junto con cálculos computarizados de la dosis para determinar el patrón de intensidad de dosis que mejor se adapta a la forma del tumor. En general, las combinaciones de múltiples campos de intensidad modulada provenientes de distintas direcciones de haz producen una dosis de irradiación individualizada que aumenta al máximo la dosis al tumor, a la vez que minimiza la dosis para los tejidos normales adyacentes.
    • Braquiterapia: la braquiterapia, también llamada terapia de radiación interna, permite al médico utilizar una dosis de radiación total más alta, para tratar a un área más pequeña y en un tiempo más corto. En el cáncer de seno, la braquiterapia se utiliza como radioterapia solamente para tratar una parte del seno. Puede ser temporal o permanente, pero la braquiterapia temporal es la forma más comúnmente utilizada de la braquiterapia en el cáncer de seno. Durante la irradiación parcial acelerada del seno con braquiterapia temporal se coloca, mediante la utilización de uno o más catéteres (tubos delgados), en o cerca de un tumor, un material altamente radiactivo durante un tiempo determinado, y luego se lo quita. La braquiterapia temporal se administra en dosis altas (HDR), dosis altas (HDR), durante cinco días, dos veces por día. Esta es una forma parcial de radioterapia del seno.
    • La Radioterapia Intraoperatoria (IORT, por sus siglas en inglés): la IORT es un tipo de radioterapia que se administra durante la cirugía mientras la cavidad del tumor se encuentra expuesta. A ciertas mujeres con cáncer de seno en sus etapas tempranas se les podría ofrecer la IORT. Las dosis altas de radioterapia se administran en la camilla quirúrgica solamente. Esta es una forma de radiación parcial del seno.

    Existen ciertas ventajas y desventajas con cada tipo de radioterapia que se deberían discutir con el radioncólogo.

  • Quimioterapia: los pacientes también pueden ser sometidos a quimioterapia si existe la posibilidad de que el cáncer se haya diseminado fuera del seno, hacia otros órganos del cuerpo. La quimioterapia puede administrarse en forma de píldora o mediante inyección, y, a veces, se administra en combinación con la radioterapia. En algunos casos, el cáncer de seno será tratado con quimioterapia antes de extirparlo con la cirugía. Esta se denomina quimioterapia neoadyuvante. Cuando la quimioterapia es aplicada luego de la cirugía se denomina adyuvante.
    Algunas veces, se podría analizar el tumor con una prueba genética para ayudar a determinar cómo se podría comportar el cáncer ,y para analizar una serie de genes en el tumor. Esta información puede ayudar a los pacientes a tomar decisiones más informadas con respecto a si deberían o no someterse a una quimioterapia.
  • Terapia hormonal: la terapia hormonal se ofrece, a veces, a los pacientes con enfermedad positiva para el ER (estrógeno) o la PR + (progesterona). El tamoxifeno se ofrece generalmente a las mujeres premenopáusicas. En las mujeres postmenopáusicas, a veces se utiliza un inhibidor de la aromatasa para producir el bloqueo hormonal.
  • Se podría utilizar una combinación de cualquiera de estas opciones de tratamiento.

Consulte la página de Tratamiento del cáncer de seno para obtener más información.

NEUROPATÍA
Molestias en las dos axilas

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Hace ya más de un año que me comenzó de forma súbita un dolor y molestias recurrentes en ambas axilas (sin adenopatías evidentes), que va de moderado a fuerte, con periodos más tranquilos. Este dolor es simétrico, y se caracteriza por pinchazos, sensación de quemazón, escozor y dolor a la palpación. Ya he visitado a varios médicos de medicina interna y no me han encontrado adenopatías, no tengo los ganglios inflamados y el dermatólogo tampoco pudo encontrar ningún rastro visible de alteraciones en la piel.

También me han hecho diferentes análisis clínicos específicos, pero los resultados fueron normales. Asimismo, me hicieron radiografías y un TAC torácico, sin signos aparentes de anomalías. No obstante, el resultado del TAC arrojaba que tenía «un aumento de la grasa prevascular y restos tímicos», aunque no le dieron mayor importancia. Al final me diagnosticaron una posible neuropatía, para la cual me iniciaron tratamiento con Alapryl, en un principio, y posteriormente con Neurontín (en pequeñas dosis), para completarlo, pues me indicaron que la gabapentina es eficaz para tratar dolores neuropáticos.En cualquier caso, sigo exactamente igual y no me remite el dolor. ¿A qué puede deberse?

– Por el tipo y las características del dolor que usted describe, creo que se trata de un dolor neuropático, es decir, existe una afectación bilateral de uno o de varios nervios.

Como es lógico no puedo decirle de que se trata sin tener más datos, de todas formas le recomiendo que lo vea y estudie un neurologo.

En cuanto al tratamiento que le han puesto es correcto en lo referente a la gabapentina, de todas formas le deben de revisar la dosis, pues existen muchos síndromes de dolor neuropático que responden a altas dosis de gabapentina (1.800 – 3.600 mg al día).

MANUEL J. RODRÍGUEZ
Jefe de la Unidad de Dolor, Hospital Carlos Haya (Málaga)
Presidente de la Sociedad Española del Dolor

El malestar en la axila, incluso el dolor, la hinchazón y la sensación de mayor volumen o insensibilidad, pueden ocurrir después de las cirugías para tratar el cáncer de mama:

  • lumpectomía
  • mastectomía
  • extirpación de ganglios linfáticos

Es posible que se corten algunos de los nervios de la axila durante la cirugía, lo que puede causar insensibilidad. Si tu cirujano tuvo que quitar algo de tejido bajo la superficie de la piel, quizá sientas hinchazón y sensibilidad en la zona.

La piel de la axila está cerca de la mama, de manera que puede estar irritada y dolorida durante el tratamiento de radiación. Además de la radiación, el roce de tu brazo sobre la piel hacia adelante y atrás, junto con la transpiración y el vello de la zona, pueden hacer que esta área esté más irritada que la de la mama.

Cómo tratar el malestar en la axila

  • Utiliza maicena en lugar de desodorante o antitranspirante para disminuir la fricción de tu brazo sobre la piel. Para facilitar la aplicación, pon un poco de maicena dentro de un calcetín fino o largo y anúdale el extremo. Presiona suavemente el calcetín contra la piel.
  • Evita jabones, antitranspirantes y desodorantes fuertes.
  • No te afeites la axila durante la terapia de radiación.
  • Usa ropa holgada e intenta conservar tu brazo apartado de tu cuerpo cuanto puedas.
  • Intenta aplicar loción/gel de aloe vera o crema con hidrocortisona si la piel de la axila se ve rosada e irritada.
  • Usa agua templada en lugar de caliente cuando te duches.

La axila debería mejorar después de recuperarte de la cirugía y de concluir la terapia de radiación. Si no sientes ningún alivio, habla con tu médico sobre alguna crema con esteroides más fuerte u otras medidas que puedas tomar.

Cuando comiences a afeitarte la axila de nuevo, quizá te convenga usar una afeitadora eléctrica para disminuir el riesgo de rasguños y cortes.

Última modificación 17 de septiembre de 2012 19:34

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INTRODUCCIÓN

El embarazo ectópico (EE) es aquel en el que la implantación se produce fuera de la cavidad endometrial. La localización más frecuente es la porción ampular de la trompa de Falopio (78%); en ovario tan solo ocurre en el 1-2% de los casos.

Su frecuencia es del 1-2%. En su etiología existe un denominador común que es el retraso en el transporte del óvulo, implantándose allí donde se encuentre en los días 6-7 posfecundación. Su incidencia parece estar aumentando en relación a las técnicas de tratamiento de la infertilidad.

Son factores favorecedores de EE todos los siguientes:

­ Antecedentes de gestación ectópica.

­ Cirugía tubárica.

­ Enfermedad inflamatoria pélvica.

­ Endometriosis.

­ Ligadura de trompas.

­ Técnicas de reproducción asistida.

­ Infertilidad.

­ DIU.

­ Concepción durante período de lactancia materna.

La presentación clínica del EE es muy inespecífica. Se ha llegado a hablar de una tríada típica: dolor en un anejo o en la pelvis, más metrorragia, más amenorrea. No hay ningún dato semiológico patognomónico, aunque en la historia clínica se suele hacer referencia a sangrado vaginal oscuro, escaso e intermitente. A la exploración física hay dolor a la movilización cervical, y se puede encontrar un ovario aumentado de tamaño y doloroso. El útero suele ser de mayor tamaño que el que corresponde al tiempo de amenorrea. Existe la posibilidad de presentarse como un dolor intenso, con signos de peritonismo y de hemorragia interna, sospechándose entonces una rotura tubárica; esta es la forma de presentación del 90% de los casos. Tras esta rotura el dolor se puede aliviar, pero la gravedad persiste hasta que se repare el daño de la trompa. Hasta en un 10% de los casos puede haber resolución espontánea de la gestación ectópica, hablándose entonces de aborto tubárico.

Se han descrito formas de presentación atípicas que dificultan el diagnóstico en la sala de urgencias. Algunas de las recogidas en la literatura son: dolor en el hombro (por la irritación peritoneal producida por el hemoperitoneo), dorsalgia, rectorragia, epigastralgia, taquicardia, e incluso una muerte súbita. Por supuesto también se describen casos en los que falta el dolor abdominal en la historia clínica, e incluso exploraciones ginecológicas anodinas, sin dolor a la movilización del cuello.

Con lo visto anteriormente es normal que el diagnóstico diferencial incluya, entre otros:

­ Apendicitis aguda.

­ Diverticulitis aguda.

­ Adenitis mesentérica.

­ Torsión ovárica, o neoplasia ovárica.

­ Endometriosis.

­ Enfermedades infecciosas: tanto la enfermedad pélvica inflamatoria como la tuberculosis o la actynomicosis, esta última relacionada con el uso del DIU como método anticonceptivo.

­ Hematoma abdominal postraumático, que se debe sospechar en el contexto de posibles malos tratos físicos a la mujer.

El primer escalón diagnóstico, una vez sospechado, es la ecografía transvaginal, que en un 5% de los casos demuestra la existencia de un saco gestacional, con embrión y latido cardíaco, en la trompa. Cuando haya dudas diagnósticas podemos recurrir a la laparoscopia con toma de muestra para anatomía patológica. La culdocentesis (punción del saco de Douglas) se ha abandonado. En el hemograma se puede detectar anemia por el sangrado e incluso leucocitosis, que nos pueden hacer dudar de nuestra sospecha. A veces en la radiografía de abdomen, al igual que en otras patologías, podemos ver asas de intestino delgado o el ciego dilatado («asa fija»). Disponemos en el laboratorio de la determinación de la fracción beta (β) de la gonadotropina coriónica humana (β-HCG), una hormona de síntesis placentaria, que se puede medir en sangre desde la tercera semana de gestación y en orina desde la quinta semana. En el embarazo ectópico aumenta más despacio que en las gestaciones uterinas, en las que se duplica su valor cada 48 horas. Debido a la falta de especificidad clínica y a los posibles falsos positivos (hasta de un 40%) tanto de la ecografía, muy relacionado con la habilidad del médico que hace el estudio, como de la β-HCG, se recomienda el ingreso para estudio seriado (ecografía+ β-HCG) de las pacientes con sospecha hasta que se pueda descartar el EE como motivo de su clínica.

Con respecto al tratamiento existen tres opciones:

1) La primera es mantener una conducta expectante, solo cuando la localización es tubárica, con un diámetro ecográfico < 4 cm y con una β-HCG decreciente. Si estas condiciones se cumplen haremos ecografías y determinaciones de β-HCG seriadas. Se resuelven con éxito hasta un 75% de los casos.

2) La segunda opción es el tratamiento médico con metotrexate. Se indica cuando las condiciones son las mismas que para la conducta expectante, aunque en este caso lo podemos emplear también en gestaciones extratubáricas. Se puede administrar el fármaco por vía oral, parenteral o incluso intra-saco embrionario.

3) La tercera y última de las opciones es el tratamiento quirúrgico en sus dos modalidades: la salpingostomía lineal o la salpinguectomía total. Nos decantaremos por esta última en caso de que la trompa esté muy dañada, o la gestación ectópica sea recurrente, o cuando los deseos genésicos de la madre estén cumplidos. Estas intervenciones se harán vía laparoscópica, aunque en caso de inestabilidad hemodinámica recurriremos a la laparotomía urgente.

EXPOSICIÓN DEL CASO

Mujer de 27 años de edad, sin alergia medicamentosa conocida, con antecedentes personales de amigdalectomía, exfumadora de 7-8 cigarrillos al día desde hace dos meses, intervenida de aumento de pecho con prótesis de silicona un año antes y fecha de la última regla el 18/3/05 (17 días antes de la consulta en urgencias). Acude al servicio de urgencias de nuestro hospital remitida por su médico de Atención Primaria, por dolor torácico.

En la anamnesis la enferma refiere dolor de inicio súbito en epigastrio cuatro días antes, que la despierta de noche, irradiándose rápidamente a hemitórax derecho, concretamente a mama derecha y posteriormente a axila, que se intensifica con la respiración profunda, y de carácter cólico; no refiere antecedentes traumáticos ni haber realizado ejercicio físico fuera del habitual. La enferma es atendida ese día en su Centro de Salud, diagnosticándose de contractura muscular; se le recomienda tratamiento con ibuprofeno 600 mg cada 8 horas y reposo relativo, mejorando relativamente. Acude de nuevo cuatro días después a su médico por intensificación del dolor en hemitórax derecho y haber comenzado con parestesias en brazo derecho y mano en comadrona. La enferma refiere también haber comenzado, una semana después de haber terminado con la regla, a manchar de nuevo con la misma intensidad de una regla normal y que sus reglas son dolorosas habitualmente.

A la exploración se aprecia paciente muy aquejada, ansiosa, con taquipnea, buen estado general, bien hidratada y perfundida, bien coloreada y en posición antiálgica, agarrándose el pecho derecho e inclinada hacia delante. Saturación arterial de oxígeno 100%, tensión arterial 134/81 mmHg, pulso 97 pulsaciones por minuto, y temperatura 36 °C. Cabeza y cuello normal, no adenopatías ni dolor a la movilización; aparato respiratorio con buen murmullo vesicular sin ruidos patológicos ni hipofonesis; aparato circulatorio: tonos rítmicos y puros, no soplos ni roces. Abdomen blando y depresible, doloroso a la palpación de hipocondrio derecho, fosa ilíaca derecha e hipogastrio con Blumberg positivo débil. Extremidades inferiores sin edemas ni signos de trombosis venosa profunda. En tórax, dolor selectivo a la palpación de tercera y cuarta articulación condroesternal derechas, no se aprecian nódulos ni signos de inflamación ni infección en mama derecha, siendo ambas mamas simétricas.

Entre las pruebas complementarias destacan: hemograma, con hematíes 3,86 millones/nl, hemoglobina 11,3 g/dl, hematocrito 34,2%, leucocitos 14.030 leucos/nl con formula normal, plaquetas 320.000 por nl; pruebas de coagulación normal; bioquímica, glucosa, proteína C reactiva, alanina-aminotransferasa (GPT), amilasa, creatinina, urea e iones normales; gasometría arterial, pH 7,66, pCO2 15 mmHg, pO2 119 mmHg, bicarbonato 17,2 mmol/l; orina normal, sedimento > 100 hematíes/campo. Se interroga a la paciente de nuevo, antes de realizar una radiografia de tórax y de abdomen, sobre la posibilidad de embarazo, negando la enferma dicha posibilidad aludiendo que utilizan métodos de barrera y además no suele tener relaciones con la regla, y como ha tenido dos reglas seguidas solo ha tenido una relación sexual. Las radiografías realizadas son normales, por lo que se pide una prueba de gestación, que es positiva. Se remite a la enferma al servicio de ginecología para su exploración y descartar patología urgente, destacando en la exploración un sangrado vaginal como una regla y cervix cerrado. En la ecografía ginecológica se aprecia útero en antero-versión con endometrio de 6 mm de espesor; en anexo derecho se aprecia una estructura quística de 38 mm de diámetro y abundante líquido libre en Douglas, quedando ingresada la paciente en el servicio de ginecología con la sospecha diagnóstica de EE. Se repite el hemograma una hora después habiendo bajado un punto el hematocrito y pasando a quirófano para realización de laparotomía exploradora y salpinguectomía derecha, confirmando la existencia de embarazo en trompa derecha y rotura de ovario derecho; la paciente evoluciona favorablemente tras la intervención y desaparece el dolor en hemitórax derecho y axila.

DISCUSIÓN

El EE es una patología frecuente dentro de la casuística de tocología. Lo interesante del caso que nos ocupa es lo atípico de la clínica que presentaba la paciente. Algunas series colocan el EE como la primera causa de muerte materna en el mundo. Hay descritas formas de presentación atípica, pero no hemos encontrado ninguna que haga referencia al dolor en hemitórax derecho irradiado a axila. El hecho de que la mujer, que consultó por dolor en mama y axila, fuera portadora de prótesis de silicona, podía haber orientado el caso a patología derivada de la prótesis, pero gracias a una historia clínica más amplia aparecieron otros datos clínicos que colocaban al EE como uno de los diagnósticos diferenciales.

Debido a la falta de especificidad tanto de la semiología como de las pruebas complementarias, se exige un alto grado de sospecha clínica para poder diagnosticar un EE desde la sala de urgencias.

Correspondencia:

R. Ruiz Mesa.

C/ Bodegones, n.o 30, 1.o A.
06900 Llerena. Badajoz.

Correo electrónico: [email protected]

Recibido el 01-06-05; aceptado para su publicación el 16-02-06.

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