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Bultos en las axilas

Nódulos

Suelen ser sólidos, redondos y se desarrollan en la superficie de un tejido u órgano. Cuando son cutáneos, se detectan mediante palpación y pueden asemejarse a una pequeña bola. Los nódulos también suelen afectar a algunos órganos. La mayoría de ellos son benignos; no obstante, cuanto mayor es su tamaño, mayor es la sospecha de su malignidad (especialmente, si entre dos exploraciones sucesivas cambian bastante de tamaño).
En el caso de que aparezcan en la glándula tiroides, sólo el 3,5 % suelen ser malignos. El resto obedecen al hipotiroidismo, deficiencias de yodo, etc.
Bultos

En las ingles, axilas, el cuello… Se conocen como adenopatías. Es decir, inflamaciones de los ganglios, generalmente benignas, que con frecuencia están provocadas por una infección.

También, aunque menos frecuente, se deben a procesos reumatológicos, y en alguna ocasión a un tumor cancerígeno. Por eso, el médico debe hacer un diagnóstico diferencial entre quistes, nódulos, lipomas y adenopatías. Si se confirma esto último, tiene que valorar si es bueno o malo. Recuerda que la incidencia de procesos cancerosos aumenta a partir de los 50 años. Y, si el ganglio mide más de 4 cm, siempre hay que hacer una biopsia. Asimismo, si está situado sobre la clavícula, tiene que estudiarse (en esta zona se eleva el porcentaje de malignidad).
Y en el pecho, la mayoría de ellos son sencillamente abultamientos de zonas de tejido normal de la mama, por lo que no entrañan riesgo. Los fibroadenomas son los tumores mamarios más frecuentes en las mujeres antes de la menopausia, y están relacionados con cambios hormonales. Son de crecimiento lento, normalmente indoloros, redondeados y presentan mucha movilidad dentro de la mama. No hay necesidad de extirparlos (uno de cada tres se reduce o desaparece por sí solo en dos años), aunque se puede optar por hacerlo si aumentan de tamaño, por deformidad estética o molestias.

En las mujeres más jóvenes, la mastopatía fibroquística –en la que notamos zonas más o menos irregulares en el pecho y la sensación de pequeños bultos- es la enfermedad más frecuente que aparece en la mama. Su origen es hormonal, es una enfermedad benigna y su diagnóstico se completa mediante mamografías y punciones con aguja.
Por: María Corisco.

¿Por qué debes preocuparte si detectas un bulto en las axilas?

El cáncer de mama se caracteriza por tener una tumoración, bulto o lesión tanto en la mama como en la axila. Esto último debe llamar la atención de las pacientes, ya que muchas veces la enfermedad puede tener afectación en la axila y las mujeres olvidan hacerse un autoexamen en esa zona del cuerpo.

Señales de alerta de cáncer de mama en las axilas

Walter Li, médico oncólogo, refirió que si una mujer encuentra ganglios axilares, en un solo lado que no duelen y crecen puede ser signo de un cáncer de mama que puede estar en etapa inicial o incluso en un estadío cuatro (avanzado).

«Así no palpe un tumor en el seno tiene que pensar que puede tener un tumor que esté haciendo un drenaje axilar. Y ¿por qué es importante esta señal? Porque después de la axila, el tumor o las células tumorales se diseminarán en todo el cuerpo, es decir, puede ser un punto de corte en pacientes que pueden llegar a curarse o pasar a estadíos más graves y avanzados», enfatizó Li.

El autoexamen debe hacerse una vez al mes

El diagnóstico temprano del cáncer de mama es muy importante y por eso se recomienda realizarse el examen de autoexploración una vez al mes, en los senos y las axilas. El médico oncólogo informó que el autoexamen debe hacerse pasados los 10 días de la menstruación. (En este artículo te explicamos cuál es el momento ideal para revisarse las mamas y las axilas).

Vinculan a las píldoras anticonceptivas con el cáncer de seno

Entre los factores de riesgo del cáncer de mama, Li refirió que, si bien no hay un estudio que determine que los anticonceptivos orales tengan un impacto en el riesgo de cáncer, no se sugiere, en pacientes jóvenes, la toma prolongada de píldoras, debido a la carga hormonal que tienen dichos anticonceptivos.

Los golondrinos son las lesiones que se producen en la piel cuando se puede estar padeciendo hidrosadenitis. Se trata de una respuesta inflamatoria que produce nódulos duros en las axilas e ingles principalmente, aunque pueden aparecer en otras zonas del cuerpo.

Lo habitual es notar un bulto en la axila o varios, en el glúteo, en los genitales…

Actualmente se considera que el primer paso en la hidradenitis es el taponamiento de la piel en la salida del vello o canal folicular. Dentro de la piel, asociado a ese canal folicular están las glándulas sebáceas y las glándulas sudoríparas. Lo habitual es notar bultos en la axila, el glúteo, los genitales… Cuando ese canal se obstruye, la presión para salir hace que se rompa y que derrame los contenidos en los tejidos de alrededor, incluidas las bacterias que viven allí, el sebo, los folículos pilosos… apareciendo la respuesta inflamatoria característica de la enfermedad.

Conceptos Básicos.

Lo primero que hay que saber es que su aparición está relacionada con el taponamiento de la piel en la salida del vello/pelo o canal folicular.

Cuando ese canal se obstruye, la presión para salir hace que se rompa y que derrame los contenidos en los tejidos de alrededor, incluidas las bacterias que viven allí, el sebo, los folículos pilosos… apareciendo la respuesta inflamatoria característica de la hidrosadenitis, mostrándose sobre todo en las zonas donde la piel forma grandes pliegues, como las axilas, zona de las mamas, las ingles y genitales externos, los glúteos y la zona alrededor del ano.

Hay algunas zonas en las que es más frecuente que salgan golondrinos: lo más común es un bulto en la ingle o un bulto en la axila.

Por este motivo, es más frecuente que salgan golondrinos en las axilas o en las ingles, por ejemplo. El golondrino es una afección que tiene un porcentaje mayor de incidencia en las mujeres y suelen aparecer por primera vez en la pubertad.

Es una enfermedad crónica que se manifiesta con brotes, se alternan periodos inactivos o sin síntomas, con periodos activos donde reaparecen los síntomas y lesiones.

En algunas personas afectadas por hidradenitis supurativa, la inflamación de los nódulos progresa y aparece lo que se conoce como absceso, que es un tipo de lesión enrojecida, más dolorosa y que puede supurar de forma espontánea o después de haber manipulado la zona. El olor de las sustancias que supuran puede ser muy intenso.

Cuando aparecen varias lesiones en una misma región estas tienden a conectarse formando fístulas entre las mismas, que son como puentes de conexión entre una lesión y otra por debajo de la piel. Estas suelen supurar de forma espontánea y no remiten fácilmente y dejan cicatriz.

Bulto en la axila. Ganglios

Ante la aparición de un bulto en la axila, lo primero es descartar que se trate de un quiste sebáceo, un lipoma o un golondrino. Si no se trata de nada de eso entonces hay que pensar en una inflamación de alguno de los ganglios (adenopatía) que se encuentran en la zona de la axila. Y tal circunstancia puede deberse a diferentes causas: una infección en el brazo o la mama, una enfermedad infecciosa generalizada (mononucleosis, herpes, etc.), la existencia de un linfoma o cáncer de mama o un efecto adverso de un medicamento o una vacuna.

Hay que ser consciente de que los ganglios linfáticos cumplen una labor fundamentan en la defensa del organismo frente a las enfermedades infecciosas y otras patologías como el cáncer. Lo más habitual es que se trate de una reacción ante la presencia de agentes infecciosos y la inflamación suele desaparecer cuando lo hace la infección, si bien algunas de ellas pueden ser graves, como la tuberculosis, brucelosis, sida, etc.

Sin embargo, si la presencia de una adenopatía se mantiene en el tiempo o si se identifican varias en la misma zona es muy importante acudir al médico para tratar de determinar la causa, pues cabe la posibilidad de que se trate de un proceso canceroso, probablemente de un linfoma o un cáncer de mama que ha iniciado el proceso de metástasis.

De hecho, en la exploración que se recomienda hacer de forma rutinaria a las mujeres para la detección de este tipo de cáncer en sus fases iniciales, la palpación de los ganglios axilares es una parte importante. Debe hacerse levantando el brazo y realizando con la punta de los dedos y la palma de la mano contraria, tanto en la parte central de la axila como en la parte de la pared torácica y el borde del músculo dorsal ancho.

La localización de un o más ganglios inflamados indica la necesidad de someterse a una exploración clínica que conlleva la realización de un análisis de sangre, una radiografía de tórax, una mamografía en el caso de las mujeres, y posteriormente la eventual realización de una biopsia o punción con la que extraer una muestra de tejida cuyo análisis permitirá precisar aún más el diagnostico y, como consecuencia, determinar el tratamiento que se ha de seguir en función de la causa de la adenopatía.

Cuando nos duchamos o bien cuando nos vestimos diariamente, es importante que inspeccionemos cada parte de nuestro cuerpo, tanto la zona de nuestros pechos, las axilas o bien el cuello y el abdomen, porque son las zonas mas criticas de la mujer y en algunos casos del hombre para que aparezcan posibles bultos o granos que molesten considerablemente.

Así pues, comentaros que los bultos en las axilas pueden ser muy molestos, ya que duelen bastante, puede picar e irritarse la zona, quedando para estos días de primavera y verano, algo antiestético. La salida de bultos o granos en las axilas, dependiendo del tamaño de éstos, puede ser mas o menos peligroso, y siempre avisan de que algo en el cuerpo no va del todo bien.
Del mismo modo, destacar que en cualquier caso, ya sean pequeños granitos o varios bultos, os comentaremos que debéis hacer y todo lo que tenéis que saber a cerca de ellos, debiendo acudir al medico cuanto antes, con el fin de comenzar algún tratamiento como pomadas, para eliminarlos o bien analizarlos de algún modo.

Por otro lado, mencionar que si cada vez que os analizáis las axilas y de forma intermitente notáis que os aparecen pequeños bultos concentrados en una zona concreta, posiblemente sean pequeños quistes o nódulos, ya que si no presentan pústulas o rojez que determine que son granos, tiene toda la pinta de ser esta posibilidad, por lo que deberéis acudir al ginecólogo para que lo analice.

Asimismo, debéis saber que otra de las posibilidades son tener pequeños o grandes granos que salen con pus en la zona de las axilas, y estos se pueden convertir también en molestos bultos que se queden fijos y piquen, molesten y hagan daño en la zona, creando una infección. Estos granitos con pus van saliendo por zonas diferentes de la axila, creando como forúnculos, en ocasiones debido a la aplicación de desodorantes demasiado agresivos para la piel.

Fuente – tratamientosbelleza

Qué hacer si aparecen bultos en la axila

No siempre los bultos que pueden detectarse en las axilas son peligrosos. Todo dependerá de las características y del tamaño. Lo que es clave es la consulta inmediata a un profesional. Además, es importante sobre todo en las mujeres, realizarse estos controles diariamente, a modo de rutina de prevención.

Un bulto en la axila es una pequeña formación, que puede ser dura o blanda, y que se crea bajo la piel. Pueden tener diferentes formas y estar acompañados con dolor, en algunos casos. En otros, no hay ningún síntoma, más allá de la protuberancia.

Las causas más frecuentes de la aparición de estos bultos pueden ser la formación de quistes, por ejemplo. También son llamados forúnculos. Esto es una infección del folículo piloso o de una inflamación de las glándulas sudoríparas. Si se mantiene en el tiempo y no se cura, acaba taponando la salida del sudor. A consecuencia de ello, se forma el bulto en la axila, es decir, el quiste. Dicho quiste suele doler cuando lo tocamos o al presionar. Los factores de riesgo son diabetes, obesidad y alteraciones inmunitarias.

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Otra causa puede ser la inflamación del ganglio linfático. Los ganglios linfáticos se encuentran en los vasos linfáticos, y son pequeñas estructuras que participan en la defensa de nuestro cuerpo. Cuando nuestro organismo se protege contra una infección, los linfocitos que se encuentran en el interior de los ganglios, se multiplican a gran velocidad, y de esta manera los ganglios se inflaman.

Un bulto en la axila también puede ser un tumor. Es una alteración de los tejidos, que crecen de forma anormal, produciéndose un aumento de su volumen. Los tumores también pueden aparecer en las axilas. Estos pueden ser benignos o malignos.

La acumulación de grasa puede ser otra causa. Esta acumulación se forma bajo la piel, y a veces recibe el nombre de lipoma. En este caso se trata de bultos sólidos, y su estructura es uniforme. No están infectados, debido a que no se comunican por ningún poro con el exterior.

Bulto en la axila: ¿cuándo debo preocuparme?

Encontrarnos un bulto en la axila es algo que a nos puede pasar a todos en alguna ocasión y que, de no saber su causa, puede causar una alarma desproporcionada. Por esta razón , es fundamental saber los diferentes tipo de bultos, así como las causas de los bultos que aparecen en esta parte del cuerpo.

Además, también es importante saber qué hacer ante este tipo de problema, ya que mucha gente se preocupe antes de los necesario. Un dato a tener en cuenta es que en el 80% de los casos, este problema se debe a algo normal e inocuo que no debe preocuparte.

Lo primero que debes hacer al detectar un bulto bajo el brazo es no asustarte y acudir al médico para que pueda determinar la causa de ese bulto en la axila. A continuación, veremos los diferentes tipos de bultos en la axila, aunque hay que tener en cuenta que no son los únicos.

Primera causa de un bulto en la axila: la forunculosis

Se trata nada más que de un simple folículo inflamado,lo que se conoce comúnmente como un ‘golondrino’. Es algo doloroso y que asusta en el momento en el que lo detectamos.

La forunculosis se debe a una infección de esa glándula productora de sudor, ocasionada casi siempre por un vello enquistado. Al haber una infección, el sudor no puede salir y empiezan a acumularse las bacterias.

Aunque es algo inocuo, sí puede llegar a ser muy molesto. En ocasiones se va por sí solo, pero hay personas a quienes se les enquista de un modo más grave y necesitan entonces un tratamiento adecuado.

Lo normal es que el médico nos recete antibióticos contra las bacterias que han producido la infección. No obstante, si el problema no se resuelve, entonces se necesitará una pequeña intervención para retirar el quiste

Para tratar de evitar que se te forme un furúnculo, intenta lavarte habitualmente la zona de las axilas haciendo una pequeña exfoliación, para que el poro se abra y el vello crezca de modo normal. Procura también no utilizar desodorantes muy agresivos o con demasiados químicos, porque también se puede dañar esta zona tan sensible.

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Segunda causa: inflamación de los ganglios

Si un ganglio es el causante del bulto, tampoco debes alarmarte. En la axila se distribuyen una gran cantidad de vasos linfáticos y, a través de ellos, se moviliza la linfa por todo el torrente sanguíneo, depurando, filtrando y luchando para combatir infecciones.

Cuando tenemos las defensas más bajas, los ganglios se pueden infectar por una infección. De esta forma, los ganglios se inflaman y aparece el bulto en la axila. Esta inflamación puede ocurrir sobre todo después de infecciones cutáneas u otras infecciones causadas por bacterias.

Pero, ¿qué ocurre cuando nos dicen que tenemos un ganglio inflamado?Lo primero que hará nuestro médico es realizar un pequeño análisis de ese líquido linfáticopara averiguar la causa de la inflamación e indagar sobre el tipo de bacteria que lo ha causado.

Esto se hace con una punción en el propio bulto en la axila. Para este procedimiento, se pone anestesia en la zona, por lo que la punción es apenas dolorosa. Una vez tengamos el resultado, podremos conocer la causa de la infección. De esta forma, el médico nos podrá indicar el tratamiento más adecuado.

Tercera causa de un bulto en la axila: linfoma

El linfoma representa el caso de más gravedad. No obstante, es la menos habitual, aunque es importante establecer su causa cuanto antes para iniciar el tratamiento con la mayor brevedad posible.

Un linfoma es una proliferación maligna de los linfocitos, que son células que forman el sistema inmune. Suele desarrollarse dentro de los nódulos o ganglios linfáticos. No obstante, a veces puede ocurrir en otros tejidos como en el hígado o en el bazo. Con otras palabras, es un cáncer que tiene lugar en el tejido linfático.

Hoy en día,existen muchos avances en la ciencia y es posible ver la palabra cáncer con menos miedo.No obstante, sí es cierto que los tratamientos son bastante fuertes y la lucha contra la enfermedad requiere esfuerzo personal, ánimo y mucho apoyo por parte de familiares y amigos.

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Conclusión

Notarse un bulto en la axila es bastante habitual, a todos nos puede ocurrir. No debes alarmarte y antes de nada, acude al médico para que, sea cual sea el origen del problema, te aconseje sobre el tratamiento y las medidas de prevención.

Dolor de axila: ¿cuáles son sus causas?

Es posible que alguna vez hayas tenido dolor de axila. En vista de que en esta parte del cuerpo se encuentran numerosos vasos sanguíneos, tendones y nervios, no resulta del todo extraño que en algún momento puedas experimentar molestias en esta área. De hecho, las axilas están conectadas a ciertos músculos que pueden inflamar los ganglios.

Por lo tanto, es importante identificar la molestia y evaluar si el dolor interfiere a la hora de realizar movimientos con los brazos. De ser así, hay que acudir al médico. Sin embargo no suele ser una situación peligrosa, solamente en casos extremos en los que los ganglios estén dañados, se requerirá una intervención quirúrgica.

Síntomas

En cuanto a los síntomas más característicos que pueden aparecer si se padece esta molestia, podemos mencionar los siguiente:

  • Bultos.
  • Hinchazón.
  • Ardor en la zona.
  • Entumecimiento.
  • Dolor (grave, moderado o severo).

Causas del dolor de axila

A continuación te mencionaremos las 7 causas principales que pueden desencadenar dolor de axila.

1. Tirón muscular en la axila

Este tipo de lesión presenta síntomas como dolor repentino y agudo en la axila. Por lo general, lo padecen las personas que efectúan levantamiento de pesas o realizan ejercicios afines.

La tensión muscular provoca debilidad, rigidez, fatiga y en algunos casos ardor en la zona. Para solucionarlo hay que reducir la inflamación y evitar mover esa parte del cuerpo lo más posible para no dañar los músculos desgarrados.

Se recomienda el uso de compresas frías durante 20 minutos u optar por antiinflamatorios. Pero sobre todo, se recomienda descansar entre 3 y 6 semanas.

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2. Linfadenitis axilar

Este alteración aparece cuandose inflaman los ganglios linfáticos. Por lo general, se presenta debajo del cuello, ingles y axilas. Entre sus síntomas sobresalen:

  • Fiebre.
  • Hinchazón.
  • Dolor al tacto.
  • Enrojecimiento y entumecimiento.

La linfadenitis axilar se debe a una infección. Los médicos realizan una prueba de sangre para determinar la causa y, en algunos casos, se hace una biopsia para descartar la posibilidad de cáncer.

3. Angina de pecho

La angina de pecho se presenta como un dolor intenso. Se debe a una falta de irrigación sanguínea en el músculo cardíaco. Dicho dolor puede extenderse a otras partes del cuerpo como: brazos, hombros, cuello, espalda y axilas. Entre tanto el paciente puede presentar:

  • Fatiga.
  • Mareos y náuseas.
  • Sudoración excesiva.

Si presenta dolor de axila y en el pecho se recomienda acudir a consulta médica cuanto antes.

4. Hidradenitis supurativa

La hidradenitis supurativa se considera una enfermedad crónica, la cual se caracteriza por la aparición de nódulos, cicatrices o abscesos en zonas donde hay glándulas sudoríparas apocrinas. Esto quiere decir que es muy habitual que se presente en las axilas.

Los bultos crean túneles debajo de la piel que bloquean los folículos. Entre los factores de riesgo se encuentran:

  • Sobrepeso.
  • Tabaquismo.
  • Bajas defensas.
  • Alteración hormonal.

El hecho de que el cáncer de mama sea una de las posibles causas del dolor de axila no significa que sea la única, así que no hay que alarmarse, el objetivo es prevenir.

Este tipo de cáncer se inicia con el ataque de las células a los conductos productores de leche. También puede comenzar en el tejido glandular. Si los ganglios están muy inflamados es posible que afecten la zona de las axilas. Algunos de los síntomas que pueden aparecer en caso de cáncer de mama son:

  • Pezón invertido.
  • Bulto en el pecho.
  • Enrojecimiento y picor en la zona.
  • Descamación alrededor del pezón.
  • Cambio en la forma y tamaño de la glándula.

Si presentas alguno de los síntomas mencionados debes realizarte una mamografía o biopsia, según indique el médico, para encontrar la causa del dolor y averiguar si se trata de cáncer de mama.

6. Reflujo

En términos médicos se conoce como reflujo gastroesofágico o indigestión. La células del estómago segregan una serie de líquidos ácido que ayudan a la digestión de los alimentos.

A veces, el músculo se debilita y los ácidos gástricos suben por el esófago, lo cual produce ardor en la zona del pecho y puede expandirse hacia las axilas.

7. Ansiedad

En ocasiones el dolor de axilapuede ocurrir por somatización. Esto quiere decir que en realidad no hay un daño fisiológico que esté causando daño en los ganglios, pero por el cuerpo percibe el dolor debido a un estado de estrés o ansiedad prologado.

Las personas con ansiedad llegan a preocuparse de manera intensa y constante, lo cual hace que se sientan molestias físicas. En estos casos, se recomienda a la persona que realice técnicas de relajación para reducir la ansiedad. Si no consigue suprimir los síntomas de ansiedad, se recomienda que acuda al médico para que le recete los fármacos más adecuados para combatirla.

Recuerda

Es importante que evalúes la molestia antes de tomar un ibuprofeno u cualquier otro medicamento sin antes consultar con el médico. Recuerda que al tomar un fármaco de este tipo, puedes ocultar los síntomas y darle largas al problema.

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