0

Calambre en la cabeza

El académico de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que se manifiesta como una especie de hormigueo que recorre el cuerpo, pone la “piel chinita” (piloerección) y nos hace sacudirnos.

“Básicamente, cuando tenemos algún evento percibido como peligroso, aparecen una serie de reacciones asociadas, en las cuales se destaca la movilización de energía para producir un efecto explosivo”, indicó en un comunicado difundido por la máxima casa de estudios.

Explicó que un bombeo sanguíneo hacia los brazos y las piernas, una disminución de la actividad de secreción de movimientos estomacales, liberación de adrenalina o un incremento de dopamina, y esto nos pone en una situación ya sea de lucha o huida.

“Dentro de toda esta parafernalia aparece el escalofrío, esa reacción al estrés saludable, o también al negativo. Por ello, es muy difícil situarlo dentro de un contexto patológico; además, muchas veces es malinterpretado e incluso incomprendido”, puntualizó.

Sánchez Castillo refirió que el organismo tiene una serie de receptores que reaccionan a la vibración, y cuando se generan los cambios, movilizaciones de energía, contracciones musculares y piloerección en conjunto, dan una estimulación que permite a la piel detectarlo.

“Esta sensación puede darse si el estímulo es positivo o negativo; por ejemplo, cuando vemos a una persona que es atractiva para nosotros, cuando presentamos un examen o cuando nos encontramos en una situación altamente estresante en un callejón oscuro”, destacó.

Diez síntomas más sobre ninguna enfermedad

Composición fotográfica en el que la silueta de una mujer observa diez síntomas escritos en una pared. EFE

Son veinte los comportamientos fisiológicos que el catedrático en medicina y presidente de Honor de la Real Academia Nacional de Medicina, Manuel Díaz-Rubio, analiza en su libro “Los síntomas que todos padecemos” (Ed. Arán). Ya sabemos cómo se producen diez de ellos, tales como la taquicardia, el rubor, el ventoseo o la sudoración.

“Aunque pueden comprometer la vida social, nos ayudan a conocer mejor al ser humano, de dónde venimos y hacia dónde vamos”, señala.

Ello es posible debido a que son pequeñas muestras de la esencia humana. Esta característica inopinada que supone una aparición que no responde a un proceso racional implica dos aspectos: que no podemos controlarlos pero que, al saber cómo y cuándo se producen, en algunos casos podemos prevenirlos.

Los síntomas del día a día, segunda parte

Emociones y genética suelen ser las causas que se encuentran detrás de las respuestas automáticas del cuerpo humano. Es imposible desear estornudar, pensarlo y hacerlo; el estornudo simplemente ocurre.

Por tanto, son síntomas que “forman parte de una zona del cerebro que se adelanta a nosotros mismos y que no podemos evitar”, explica.

Es justo después cuando la parte cortical del cerebro puede entrar en juego, con poder para hacer de un hecho fisiológico un mundo que predispone para que, bajo las mismas circunstancias, vuelva a ocurrir.

Por ello es importante saber qué los provoca, cómo se presentan y qué se puede hacer para evitarlos:

El profesor Manuel Díaz-Rubio/Foto facilitada por la Academia de Medicina

Defecar de miedo. La expulsión brusca e involuntaria de heces por la relajación de los enfínteres anales ha dado lugar a la expresión “cagarse de miedo”. Una cita que define esta respuesta involuntaria como consecuencia de un estado de alerta que limita la función del recto: contener las heces. Quizá sea uno de los síntomas más molestos en el ámbito social, pero al ser inopinado, poco se puede hacer por evitarlo.

Escalofrío. Sentir frío, palidez cutánea o “piel de gallina” son tres de los rasgos que caracterizan el escalofrío. Aunque la respuesta es la misma, nada tiene que ver aquel que precede a la fiebre o el que nos inunda por el efecto del miedo de una película o la belleza de la música. Este sentir no incapacita y muestra humanidad por lo que, aunque no se puede prevenir, las nuevas investigaciones tampoco inciden el ello.

Disfunción eréctil. El conocido como gatillazo, que ha sufrido en alguna ocasión el 50% de los hombres, se caracteriza por la desaparición repentina de la erección. Son muchas las causas psicológicas y neurogenéticas detrás de un síntoma en el que debemos evitar aquel ambiente en el que se produjo, quizás dominado por el estrés o el cansancio, y así evitar que se repita.

Se considera normal si no afecta a más del 50% de las situaciones, por lo que “es algo puntual que no se suele repetir”, apunta el doctor Díaz-Rubio.

Somnolencia. La torpeza de los sentidos para mantener la vigilia es un síntoma que afecta al entre el 2 y el 5% de la población. Esta alteración del reloj biológico provocado por causas como el estrés, la hipotensión o por determinados medicamentos, afecta a las capacidades físicas y mentales. De ahí la importancia de buscar una distracción cuando se tenga la conciencia de que va a producirse: ponerse en pie, abrir los ojos o beber agua, entre otras.

Quedarse en blanco u olvidarse de forma repentina de aquello que se había memorizado, es una respuesta del cuerpo a momentos de gran tensión emocional.

Son estas emociones las que generan corticosterona, entre cuyos efectos está bloquear los sistemas de recuperación de información. Estar tranquilo es uno de los principales consejos para evitar esta situación que, aunque de duración variable, pueden llegar a los 90 minutos.

EPA

Estornudo. El primer gesto se produce por la inhalación de hasta dos litros de aire. Después, esa canbtidad es expulsada de forma brusca e involuntaria a través de la nariz y la boca.

Aunque todavía no se conoce la razón íntima del estornudo, la afección nasal, el temblor o las alergias son algunos de sus desencadenantes. Sea cual sea la causa, cuando cerramos los ojos e inclinamos la cabeza hacia atrás en espera del estornudo, nuestra posibilidad de abortarlo pasa por un pellizco en el labio superior o en la punta de la nariz, cuya eficacia depende de cada persona.

“El estornudo no tiene un componente emocional, es más genético”, señala.

Tos nerviosa. El sonido característico de la expulsión brusca de aire, por la contracción de la cavidad torácica, ha interrumpido muchas conversaciones. Paréntesis que van a seguir en nuestras vidas, ya que la complejidad en su prevención tan sólo aconseja acudir a medidas higiénicas como beber líquidos o evitar el tabaco.

Cefalea tensional. Este dolor continuo que rodea la parte superior de la cabeza, el cuero cabelludo y el cuello afecta más a mujeres, y aparece con frecuencia entre los 35 y 40 años.

Una sensación que ha padecido el 80% de la población, normalmente en momentos de tensión o estrés cuya única prevención se relaciona con ejercicios de relajación y, si no funcionan, con tratamiento médico.

El bostezo. Lo que la literatura ha citado como “torpes maniobras de silencio a pares”, la Real Academia Nacional de Medicina nos lo explica como un movimiento respiratorio automático, en el que se inspira profundamente y se espira de forma prolongada. Muchos de los 250.000 bostezos que realizamos en nuestra vida se pueden evitar al inspirar fuerte por la fosas nasales.

“El bostezo es un comportamiento fisiológico relacionado con los ritmos diarios más primitivos, como dormir, despertar, comer, relajarse y aparearse”, destaca Díaz-Rubio.

Ruido de tripas. Molestos sí pero también normales, estos sonidos se producen por los movimientos de líquidos y gases dentro del tubo digestivo. Si tenemos hambre y estamos delante de un escaparte de una pastelería el sonido puede ser más frecuente o agudo, por lo que la solución más recurrida es ocupar al estómago en la digestión de un alimento.

Este sonoro síntoma no es un final, sino un punto y seguido a rasgos de nuestra fisiología que “aunque parecen banales, existe una enorme investigación en todo el mundo”, remarca el doctor Díaz-Rubio.

(No Ratings Yet)
Cargando…

Debilidad, mareos, dolor de cabeza o calambres, síntomas del golpe de calor

Debilidad, mareos, dolor de cabeza o calambres, son algunos de los síntomas que pueden indicar cuando una persona presenta Golpe de calor, generado por las altas temperaturas.
Al respecto, el médico Jesús Peralta Olvera, de la dirección de programas preventivos de la SSa en la entidad, alertó sobre los tabasqueños sobre la sintomatología que puede referir una persona al respecto.
“Puede ser debilidad, mareos, dolor de cabeza o calambres musculares, así como vómito, taquicardia; y uno de los mitos en este tipo de situaciones quiere decir que no deben utilizarse medicamentos para bajar la temperatura como Paracetamol o aspirina porque el origen no es cuestión interna de enfermedad, sino por la temperatura extrema que existe”, explicó.
De presentarse lo anterior, el experto precisó que debe actuarse de la siguiente manera para evitar consecuencias fatales en el paciente:
“Hay que sacarlo de la zona de calor, colocarle paños de agua templada y no utilizarlos con agua fría, se colocarán en las axilas y debajo de la pierna, así como utilizar el Vida Suero Oral que no esté refrigerado, porque el paciente se va a recuperar pero un poco más tarde y evitar bebidas energizantes y acudir a una unidad médica”, sugirió.
Para prevenir el Golpe de calor, el galeno hizo algunas recomendaciones.
“El bloqueador solar se utiliza cada 4 horas, a los menores de 2 años no se les puede colocar bloqueador. Una persona de tez morena tiene más factor de protección solar que una persona de piel clara por lo que esta última está más susceptible de padecer algún padecimiento hablándose de cáncer o melanoma maligno o algún problema mayor”, afirmó.
Peralta Olvera añadió que un paciente con Golpe de Calor debe recibir, según sea el caso, atención médica de inmediato y ser valorado para ver si requiere suministro de algún medicamento.
“Un paciente con más gravedad como es el paciente de golpe de calor o insolación por la pérdida de líquidos y electrolitos se les debe aplicar un medicamento y ante la presencia de estos síntomas es necesario acudir a unidad de salud en cualquier parte”, externó.
De no considerarse lo anterior, reiteró los riesgos a que se pueden exponer las personas.
“Corremos el riesgo de padecer algún cáncer de piel o algún melanoma maligno o diferentes cosas, por eso hay que usar ropa clara o ligera para evitar los rayos solares y no permanecer dentro de un vehículo porque se eleva mucho la temperatura. Si en dado caso estamos en una habitación en una casa donde penetran los rayos solares hay que colocar cortinas para tratar de disipar esos rayos solares, porque se ha comprobado que hasta en un 80% se disminuyen las temperaturas”, finalizó.

Caso calambres en la cabeza

Caso calambres en la cabeza

  1. 1. DOCTOR, ME DUELE LA CABEZA . A P R O P Ó S I T O D E U N C A S O YENEY ALOMA GONZALEZ. R4 DE MF Y C. SAN BLAS (26/01/2017)
  2. 2. • Varón de 81 años • Antecedentes de: DM tipo II, HTA Enfermedad renal crónica Estenosis del canal cervical (2010: corporectomía C5+ artrodesis C4-C6) Artrosis Catarata senil Medicación: Valsartan 100 mg, metformina 850 mg/12 horas, paracetamol 650 mg/12 horas, lorazepam 1 mg/día, Natecal D, ferplex 40 mg, omeprazol 20 mg CASO
  3. 3.  Enfermedad actual: mareos con inestabilidad, empeoramiento del dolor poliarticular con limitación functional y molestias supraciliares inespecíficas  Examen físico: Rigidez poliarticular con importante limitación functional. TA: 135/75 mmHg Afebril. C y O. NH y NC. Cifosis dorsal. Poliartrosis. ACP: Rítmico, MVC No focalidad neurológica
  4. 4. Sospecha diagnóstica
  5. 5. CLASIFICACION ETIOLOGICA DE LAS CEFALEAS I. Cefalagias de origen craneal intraencefálias Vasculares 1. Migrañas (con aura y sin aura) 2. Migraña oftalmopléjica 3. Síndrome paroxístico de la infancia que puede cursar o ser precursor de migrañas (Vértigo paroxístico de la infancia y hemiplejia alternante de la infancia) 4. Migrañas complicadas (Status migrañoso e Infarto migrañoso) No Vasculares 1. Meningitis 2. Tumores primarios 3. Abcesos 4. ACV 5. Post-punción lumbar 6. Post-traumática 7. Post-convulsiva Sin aura 5 ataques: Cefalea unilateral, pursátil Duración: entre 4 y 72 horas Agravado por actividad física Presente: sono/fotofobia náuseas o vómitos Con aura: Síntomas reversibles (aviso, anuncio): 2 crisis de cefalea precedida: -Luces titilantes, mancha o pérdida de visión -síntomas somatosensoriales -disfasia transitoria, reversible -El dolor empieza durante o post-aura
  6. 6. CLASIFICACION ETIOLOGICA DE LAS CEFALEAS II. Cefaleas de origen craneal extraencefálico: 1. Por afección ocular (glaucoma) 2. Por afección ORL (sinusitis, mastoiditis) 3. Cefalalgias de origen osteocraneocervical (cérvico-artrosis) 4. Neuralgias (trigeminales, glosofaríngeas) 5. Arteritis (Células Gigantes) 6. Cefalea menstrual III: cefaleas asociadas a enfermedad generalizada: 1. HTA 2. Procesos febriles 3. Insuficiencia respiratoria 4. Tratamiento vasodilatadores IV. Cefaleas psicógenas o tensionales: 1. Cefaleas tensional episódica 2. Cefalea tensional crónica Neuralgia del trigémino: -Ataque de dolor paroxístico que afecta una o más divisiones del Trigémino que además: – Intenso, superficial o terebrante – Precipitado por puntos «trigger». – No hay evidencia clínica de déficit neurológico
  7. 7. SUH-HGUA • Solicitamos analítica con marcadores de inflamación • Iniciamos prednisona a dosis de 60 mg/día y adiro 100 mg/día • AS: proceso inflamatorio (PCR 1.43, VSG 55). Derivamos al Hospital para continuación del estudio Se consulta con Reumatología y se realiza: -Eco-doppler de arterias temporales: AT derecha con flujo conservado sin signo del halo -Eco-doppler de a. carótidas: placas de ateroma calcificadas bilateral Plan: Se cita para biopsia de a. temporal. Alta con ingreso programado. Prednisona 60 mg/d. Suspender adiro.
  8. 8. A L OS 4 DÍAS DE L ALTA DE L INGRE SO PROGRAMADO SUH EA: diplopia binocular con estrabismo y ptosis de ojo derecho con asimetría bucal derecha. Desviación de la marcha a la derecha EF: glucemia 275 O2 94% TA 157/86 mmHg Estrabismo hacia región temporal de ojo derecho Ptosis palpebral ipsilateral y de comisura bucal. Incapacidad para movilizar el ojo izquierdo hacia región nasal Adiadococinesia de predominio derecho. Romberg positivo. Paresia 4/5 MID. Temblor postural bilateral ¾
  9. 9. EVOLUCION Y ALTA JC: ICTUS VERTEBRO-BASILAR. ARETRITIS DE LA TEMPORAL. Ingreso en Neurología. RMN Cerebral y ANGIO- RMN del polígono de Willis: múltiples focos isquémicos en fosa posterior en territorio vertebrobasilar AGIO- RMN de troncos supraaórticos: foco de estenosis crítica en el tercio distal de a. vertebral izquierda y varios focos de estenosis leve en tercio medio y proximal de la misma. Segmento de oclusión completa del tercio distal de a. vertebral derecha con repermeabilización terminal a través de colaterales. Tratamiento: Prednisona 60 mg/día. Adiro 100 mg/día Se inicia insulinoterapia Parche ocular
  10. 10. CLASIFICACIÓN DE VASCULITIS  Vasculitis de vasos de gran tamaño: – Arteritis de células gigantes – Arteritis de Takayasu  Vasculitis de vaso de mediano tamaño: – Poliarteritis Nodosa – Enfermedad de Kawasaki  Vasculitis de vaso de pequeño tamaño: – Poliangeitis Microscópica – Granulomatosis de Wegener – Síndrome de Churg Strauss – Vasculitis Criglobulinémica – Vasculitis IgA (Púrpura de Scholein- Henoch)
  11. 11. ARTERITIS DE LA TEMPORAL  Inflamación granulomatosa y necrotizante de arterias medianas y grandes  La pérdida de visión rápidamente progresiva es la complicación oftálmica más grave  Emergencia médica.  Frecuencia: Incidencia mayor en Escandinavia y Norte de Europa (17-18 casos/100 000 >50 años) Más frecuentes en mujeres (H:M 2:5), mayores de 50 años y en caucásicos.
  12. 12. DIAGNOSTICO  Clínica: Cefalea de reciente aparición (sensibilidad del cuero cabelludo) Claudicación mandibular (síntoma clásico). Trismo mandibular Dolor muscular simétrico y proximal en cintura escapular pudiendo asociarse a Polimialgia Reumática. Arteria temporal: normal, aumento de sensibilidad o ausencia de pulsos Raras ocasiones: ACV isquémicos (1%), demencia o infarto de médula espinal Manifestaciones oftalmológicas: Incidencia variable (14-70%). Pérdida de visión permanente y bilateral. NOIA arterítica. Pueden haber también diplopias, ptosis, nistagmo y oftalmoplejia internuclear
  13. 13. DIAGNOSTICO  Criterios diagnósticos: – Más de 50 años – Cefalea de reciente comienzo – Aumento de la sensibilidad en el recorrido de la arteria temporal o disminución del pulso – Aumento de la VSG >50 – Evidencia histológica de arteritis necrozante en a. temporal con predominio de células mononucleares o inflamación granulomatosa.
  14. 14. TRATAMIENTO  Gran variabilidad entre estudios en cuanto a dosis: desde 20 a 100 mg de prednisona  Distinguir 3 situaciones: – ACG complicada: 1 mg/kg/día (sin exceder 60 mg/día). Las alteraciones visuales incipientes (amaurosis fugax o diplopia en caso de sospecha de ACG) requiere iniciar tratamiento en el mismo día. 0.7 mg/kg/día – ACG no complicada: 0.7 mg/kg/día – PMR aislada: 15-20 mg/día
  15. 15. TRATAMIENTO  Dosis de mantenimiento de 10 mg/día a los 6-9 meses, en dependencia de niveles de VSG y PCR. Reducción progresiva cada 2 semanas . Objetivo alcanzar 01.mg/kg/día después de 24 semanas  Se recomienda: protección gástrica, suplementos de Ca, vit D y bifosfonatos durante el tratamiento.  Duración de terapia: 2 años o puede ser definitiva  En pacientes sin contraindicación, edad avanzada, bajas dosis de aspirina son probablemente beneficiosas.  Recidivas: alrededor del 40%
  16. 16. O B J E T I VO S D E L M A N E J O PA R A M E J O R A R P R A C T I C A C L I N I C A  Vía de referencia para un rápido manejo y diagnóstico  Asesoramiento adecuado sobre el manejo, con énfasis en la prevención de la pérdida visual.  Investigaciones para el diagnóstico y evaluación de la gravedad  Adecuado asesoramiento para la monitorización de la enfermedad y tratamiento de las recidivas  Adecuado asesoramiento sobre prevención de efectos secundarios de corticoides (osteoporosis esteroidea)
  17. 17. [email protected]

Fisioterapia o terapia ocupacional. Podría trabajar con un fisioterapeuta para aprender movimientos y ejercicios de equilibrio que le ayuden a manejar los trastornos nerviosos. También podría trabajar con un terapeuta ocupacional. Este tipo de terapeuta le ayuda a encontrar maneras de realizar sus actividades diarias y laborales, incluso con trastornos nerviosos. Esto puede incluir el uso de dispositivos específicos, como una vara larga para recoger objetos del suelo si no tiene buen equilibrio. Su terapeuta también podría recomendar ejercicios o clases para ayudar a mejorar su equilibrio y reducir el dolor.

El ejercicio regular también puede ayudar a reducir el dolor. También puede intentar con dispositivos que estimulen la piel con electricidad, incluida la terapia “scrambler» y un dispositivo de electroestimulación nerviosa transcutánea (transcutaneous electrical nerve stimulation, TENS). Se necesita más investigación, pero podrían ayudar. Hable con su médico antes de comenzar un programa de ejercicios o de comprar cualquier dispositivo.

Otros tratamientos. Estas terapias complementarias (en inglés) podrían ayudar a reducir el dolor y el estrés mental:

  • Masajes

  • Acupuntura

  • Relajación

Consulte a su médico si cualquiera de estas técnicas podría ser útil para usted.

Mantenerse seguro en el hogar

Tener trastornos nerviosos, o neuropatía periférica, aumenta el riesgo de sufrir lesiones, especialmente en el hogar. Estos consejos pueden ayudarle a evitar sufrir lesiones.

  • Mantenga todas las habitaciones, los vestíbulos y las escaleras bien iluminados.

  • Instale barandas a ambos lados de las escaleras.

  • Retire los objetos que puedan hacerlo resbalar o tropezar, como alfombras sueltas o desorden.

  • Coloque barras de agarre y agarraderas en su ducha o bañera. También podría colocarlos junto al inodoro. Coloque alfombras en la bañera o en la ducha para no resbalarse. Estas deben ser alfombras de goma que se adhieran al piso.

  • Revise la temperatura del agua caliente de su casa. Fije la temperatura máxima de su calentador de agua en 110 grados Fahrenheit. Esto puede ayudar a prevenir quemaduras si sus problemas nerviosos le impiden sentir el calor normalmente.

  • Limpie el agua o los líquidos derramados de inmediato, para no resbalarse y caerse.

  • Use platos que no se rompan fácilmente, en caso de que se le caiga uno.

  • Use guantes de goma cuando lave los platos. Le ayudan a tener un mejor agarre. Al cocinar con ollas, use manoplas de cocina para proteger sus manos del calor.

  • Compruebe qué tan bien que puede sentir los pedales y el volante de su automóvil. ¿Puede cambiar rápidamente el pie del acelerador al freno? Si no es así, pídale a otra persona que conduzca, o informe a su médico.

  • Consulte a su médico si el uso de un bastón o un andador podrían serle de utilidad. Si es así, úselo cuando se mueva de una habitación a otra.

  • Coloque alfombras acolchadas en su casa y en las áreas de trabajo. Pueden hacer que estar de pie sea más cómodo.

  • Use calzado con suelas de balancín. A este tipo de suelas también se las llama “fondo de balancín”. Muchos de estos zapatos tienen un aspecto normal, y vienen en modelos que están a la moda. Pregúntele a su médico sobre cuál es el mejor calzado para mantenerse seguro y cómodo.

Recursos relacionados

Efectos secundarios sobre el sistema nervioso

Rehabilitación

Foco en: Fisioterapeutas en oncología (en inglés)

No existe ninguna dolencia específica que aparezca asociada a los posibles episodios de pinchazos en la cabeza que podamos sufrir. Pueden aparecer, por tanto, vinculados a diferentes causas como la tensión emocional, el cansancio o síntomas indirectos de patologías relacionadas con jaquecas como la sensación de pesadez en la cabeza o una contractura en la zona cervical. Si nos encontramos ante alguno de estos casos, deberemos acudir al médico de cabecera como medida preventiva que evite que podamos desarrollar alguna dolencia más grave.

Dolencias relacionadas con los pinchazos en la cabeza

La neuralgia migrañosa resulta uno de los dolores más agudos e intensos que podemos llegar a sufrir. Se puede presentar en cualquier zona de la cabeza, incidiendo las molestias hasta llegar a abarcar la mitad de la región. Habitualmente, la dolencia comienza afectando áreas como la nuca, los ojos o la sien para desplazarse progresivamente hasta la mandíbula. Se materializa en forma de pinchazos o sensación de pequeñas descargas eléctricas y puede generar episodios de náuseas o intolerancia a la luz.

Otra patología que puede conllevar la aparición de pinchazos es la neuralgia occipital. Se trata de un dolor que tiende a generarse en la parte posterior de la cabeza o, en otras ocasiones, en la parte superior del cuello y en la base del cráneo. Las molestias pueden presentarse, de forma continua o esporádicamente, en una o en las dos partes de la región afectada.

Los pacientes que suelen sufrir procesos de migraña pueden llegar a tener a lo largo del día varios episodios de dolores punzantes momentáneos. Las molestias se pueden reproducir alrededor de un ojo o en la zona de la sien aunque es posible que, a medida que se den, se desplacen hacia otras regiones de la cabeza. Dados estos casos, pueden tratarse médicamente aunque lo cierto es que desaparecen de forma espontánea y es posible que no se vuelvan a generar en semanas.

¿Qué es el signo de L’Hermitte y como se relaciona con la esclerosis múltiple?

El signo de Lhermitte fue descrito por primera vez en 1917. Se describió como una “descarga eléctrica”, y se confirmó su relación con la esclerosis múltiple un año después. Es una sensación que se presenta cuando se mueve el cuello de cierta forma, o si se dobla de forma excesiva. La sensación puede transmitirse por la columna, los brazos, piernas e incluso el tronco en ocasiones.

Causas

Aunque no abundan los estudios sobre el signo de Lhermitte, los investigadores han conseguido determinar algunas de sus causas:

  • Desmielinización (daños en la capa que protege los tejidos nerviosos, por esclerosis múltiple o asociada a otras enfermedades)
  • Hiperexcitabilidad neuronal (reacción desproporcionada de las células nerviosas a estímulos)
  • Mielitis transversa (inflamación de uno de los dos lados de una parte de la médula espinal)
  • Enfermedad de Behçet (un síndrome inflamatorio)
  • Traumatismo

También se ha asociado con:

  • Artritis
  • Espondilosis cervical
  • Compresión de disco
  • Anemia perniciosa
  • Tumores

Hay casos en los que no es posible determinar su causa.

Las sensaciones que provoca el signo de Lhermitte se conocen también con el término “parestesias”, y pueden incluir:

  • Hormigueo
  • Vibraciones
  • Descargas eléctricas
  • Entumecimiento parcial
  • Dolores punzantes

Habitualmente, las sensaciones solo duran unos segundos.

Algunas veces el signo de Lhermitte recibe el nombre de “signo de la silla del barbero” porque evoca el momento en el que los barberos o peluqueros piden a sus clientes que bajen la cabeza para cortar el pelo de la parte trasera del cuello.

Dado que la médula espinal es una zona que puede verse afectada por la esclerosis múltiple, es un síntoma relativamente frecuente de esta enfermedad. Aproximadamente dos tercios de los pacientes con esclerosis múltiple experimentan el signo de Lhermitte en algún momento. No obstante, en un reciente estudio en el cual se incluyeron 694 pacientes con esclerosis múltiple, los investigadores observaron el síntoma en 16% de los casos.

En personas con esclerosis múltiple, el signo de Lhermitte es un indicador de que existen lesiones en la médula, concretamente a la altura del cuello.

Los movimientos del cuello hacen que los tejidos nerviosos que han experimentado algún daño envíen señales erróneas al cerebro. El cerebro puede interpretar esas señales como dolor, aunque no haya ningún motivo.

El signo de Lhermitte se considera un tipo de dolor asociado a daños en los tejidos nerviosos (dolor neuropático). Aunque es breve, puede ser muy intenso. En algunas personas, el dolor es acusado, mientras que en otros se manifiesta únicamente como una “sensación rara”. No es un síntoma peligroso en sí mismo.

También se considera uno de los síntomas “paroxísticos” de esclerosis múltiple: Se presenta de manera brusca y desaparece también súbitamente. Como sucede con muchos síntomas paroxísticos, el signo de Lhermitte puede presentarse y desaparecer a lo largo del curso de la enfermedad.

Dado que el signo de Lhermitte suele desencadenarse con ciertos movimientos del cuello, se recomienda evitarlos siempre que sea posible.

Como sucede con otros síntomas de esclerosis múltiple, otros posibles desencadenantes incluyen:

  • Fatiga
  • Estrés
  • Calor

El signo de Lhermitte no suele tratarse, ya que el dolor es tan agudo y súbito que normalmente no dura lo suficiente para que los medicamentos analgésicos surtan su efecto. De todas formas, sí existen opciones terapéuticas para casos en los que pueda presentarse esa necesidad. Hable con su equipo médico sobre las mejores para usted.

Una opción no basada en medicamentos es el empleo de un collarín para limitar los movimientos del cuello, lo que puede contribuir a minimizar el riesgo de que se presente este síntoma.

Los fisioterapeutas también pueden ofrecer sugerencias para mejorar la postura en general, incluyendo técnicas para prevenir la aparición del signo. En cuanto a técnicas para aliviar el dolor cuando se presenta, ciertos tipos de respiración y estiramiento han probado capacidad para aliviarlo.

Hola
Quería comentar mi caso. Desde hace 3 años vengo sufriendo ansiedad según los médicos. Cada vez tengo síntomas nuevos y mas raros al mismo tiempo. Cuando leo acerca de personas que sufren ansiedad los síntomas suelen centrarse en dolor en el pecho, dificultad parar respirar etc…. yo nunca he tenido estos síntomas dado que a mí me afecta únicamente a la cabeza, siento mucha presión en la zona occipital derecha, siento también un líquido frío que me recorre desde la garganta hasta la cabeza y un malestar bastante grande. También últimamente siento hormigueo en las manos y pies cuando me pongo mas nerviosa. Llevo como 7 años obsesionada con la idea de que tengo un tumor cerebral, nadie consigue sacarme la idea de la cabeza puesto que también sufro de cefalea punzante en la misma zona donde tengo la presión noche tras noche. No se ya cuantos médicos he visitado y no hacen más que quitarle importancia y que es “estres”. Lo paso verdaderamente mal porque a veces me parece que el mundo se me viene encima y que no soy capaz de afrontar las cosas cotidianas de la vida, tan solo tengo 22 años. ¿Estos síntomas son propios de la ansiedad?

¿Cómo es vivir con el síndrome de la cabeza explosiva?

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption La sensación en la cabeza puede llegar a ser aterradora.

«Primero un súbito aumento de ruido, luego una profunda y disonante explosión de sonido, un chisporroteo de electricidad y un destello brillante en mi visión, como si alguien me hubiese encendido un foco frente a la cara».

Así describe Niels Nielsen lo que se siente vivir con el «síndrome de la cabeza explosiva», una desagradable y, a veces, aterradora sensación.

Otros la describen como una bomba que explota al lado de sus cabezas cuando caen dormidos.

A veces pasa solo una vez en la vida. Para otras personas sucede en muchas ocasiones a la noche.

El trastorno fue descrito por primera vez por el médico Silas Weir en 1876 cuando se refirió a dos hombres que sufrieron lo que él llamó «descargas sensoriales».

Los sujetos lo describieron como escuchar «campanazos» o un «disparo» que los hacía despertar.

A pesar de su provocativo y fascinante nombre, el trastorno ha sido investigado poco.

Sin embargo, ahora existe una teoría de que la condición y sus relacionadas alteraciones del sueño pueden ayudar a explicar fenómenos culturales aparentemente no relacionados, como los orígenes de secuestros alienígenas, teorías de conspiraciones gubernamentales o historias sobre demonios sobrenaturales.

Ni tan rara

Esa experiencia nocturna no es tan extraña como podrías pensar.

En un estudio cuyos resultados se publicaron el mes pasado se le preguntó a 211 estudiantes si habían tenido la experiencia y el 18% respondió afirmativamente.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption La experiencia no es tan poco común como se podría pensar.

Aunque en este punto hay que aclarar que esa muestra probablemente no refleja su verdadera prevalencia pues los estudiantes son propensos a la falta de sueño, un factor que, se sabe, aumenta el riesgo de experimentar el fenómeno.

«Si tienes cualquier tipo de interrupción del sueño como insomnio o ‘jetlag’ entonces puede que tengas más probabilidad de experimentar la condición», dice el profesor adjunto de psicología de la Universidad de Washington State Brian Sharpless, quien encabezó el estudio.

«El estrés y la tensión emocional también están asociadas con una creciente incidencia».

Apagón repentino

Las teorías sobre la causa del síndrome de la cabeza explosiva son especulativas, sostiene Sharpless.

Varias ideas han tratado de explicar su origen, incluyendo trastornos del oído y convulsiones epilépticas parciales.

Sin embargo, la teoría más fascinante sobre la condición surgió de algunos estudios hechos con personas a quienes se les monitoreó la actividad del cerebro durante la noche.

Ese puñado de estudios sugieren que, quizás, pueda existir un estallido de actividad neuronal en el cerebro que coincide con la explosión.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Puede que el síndrome se deba a un estallido de actividad neuronal.

Por lo regular cuando vamos a dormir nuestro cuerpo se apaga y se paraliza de manera tal que no actuemos realmente nuestros sueños.

Durante esta transición de pasar de estar despiertos a estar dormidos, el cerebro normalmente se va desactivando poco a poco, dice Sharpless.

Sin embargo, en el síndrome de la cabeza explosiva hay una interrupción en la «formación reticular», la parte del cerebro responsable de supervisar ese apagón general, lo que resulta en un atraso en desconectar algunas áreas.

Esa demora está asociada con una supresión de las ondas del cerebro alfa normalmente responsables de la somnolencia, y un súbito estallido de actividad neuronal en las zonas del cerebro responsables por el procesamiento del sonido.

«Pensamos que las neuronas están disparando todas al mismo tiempo», señala Sharpless, destacando que eso provoca la sensación de una explosión en tu cabeza.

«Para mí esa teoría tiene sentido», dice Nielsen.

«Siempre la experiencia se ha sentido eléctrica en su naturaleza. La sensación de una explosión está acompañada de un sonido muy fuerte en mis dos oídos, como si hubieses cruzado dos cables en un circuito y los unieras».

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption «Siempre la experiencia se ha sentido eléctrica», dice un afectado.

Sharpless dice que algunas personas también sienten un aura de sensaciones eléctricas que se desplazan desde la parte inferior del torso a la cabeza, inmediatamente antes de que ocurra la explosión.

«Se siente como un cortocircuito», sostiene Nielsen. «Sientes como la corriente pasa a través de ti»

Aunque no hay un tratamiento que lo detenga completamente, los antidepresivos reducen la incidencia del fenómeno, algo que también logran las técnicas de relajación y antiestrés.

Sueño paralizado

El síndrome de la cabeza explosiva está muchas veces ligado a la parálisis del sueño, otro espeluznante desorden del sueño en el que uno se siente como si estuviese despierto, pero sin poder mover el cuerpo.

Sharpless cree que ambas experiencias podrían explicar algunos eventos aparentemente sobrenaturales.

Tanto la parálisis del sueño como el síndrome de la cabeza explosiva parecen compartir un problema subyacente en la transición entre estar despiertos y dormidos.

En la parálisis del sueño, partes de tu cerebro están sumidas en «sueño de movimientos oculares rápidos o REM», que es el tiempo durante el cual soñamos más, mientras que, paralelamente, hay zonas de tu consciencia que se han despertado.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Las interrupciones del sueño pueden aumentar las probabilidades de sufrir la condición.

«De manera que tienes la parálisis del cuerpo y el contenido de los sueños de REM, pero estás consciente», señala Sharpless.

«Es como tener un sueño mientras estás despierto. Lo que asusta es que escuchas y sientes cosas tan reales como lo son durante el día, pero lo que sucede es completamente alucinatorio».

Demonios y abducciones

Tómese la experiencia de Haruko Matsuda (nombre ficticio) una joven japonesa que padece parálisis del sueño.

«Sentí como si algo me presionara el pecho, así que abrí los ojos. Escuché a alguien gritar…y sonó como si fuese exactamente detrás de mí oído», relata.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Los estudiantes son propensos a la falta de sueño.

«Pensé que era un fantasma. Me gritaba que me iba a matar. No me podía mover y tenía mucho miedo».

En la Edad Media, los síntomas de Matsuda podrían haber sido atribuidos a demonios masculinos o femeninos – incubus y sucubus – que se sentaban en los pechos de las personas y las seducían para que tuvieran relaciones sexuales.

Más recientemente, personas que aparentemente se han quedado congeladas y deslumbradas durante la noche han responsabilizado de su situación a extraterrestres que las han secuestrado.

Al examinar esas historias sobrenaturales o de alienígenas, dice Sharpless, a veces se ven indicios tanto de parálisis del sueño como del síndrome de la cabeza explosiva.

«La gente puede sentir estas extrañas explosiones en su cabeza y puede que piensen que se les ha implantado algo en su cerebro. O sienten un aumento de electricidad y piensan que han recibido un disparo de algún tipo de nueva arma de energía».

«No se pueden mover, pero escuchan y ven cosas extrañas, y piensan que han sido secuestradas».

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Hay quien busca explicaciones sobrenaturales para este fenómeno.

Nielsen, quien es ahora psiquiatra, dice que ha tenido episodios del síndrome de la cabeza explosiva en lapsos de pocos meses desde que tenía diez años y que ha experimentado parálisis del sueño dos veces.

Sin embargo, su mente científica lo ayudó a prepararse para el sentimiento de ansiedad.

«Siempre he tenido la tendencia de pensar sobre las cosas científicamente, así que incluso cuando era un adolescente me decía a mí mismo ‘oh, algo eléctrico está pasando en mi cerebro’, sin pensar demasiado en eso».

«No me molestan para nada, pero si alguien ya tiene la tendencia de pensar sobre cosas paranormales, puedo entender como podrían sentirse atraídos hacia una explicación sobrenatural».

Lea la historia original en inglés en BBC Future

SOS en tu cerebro: Señales de alerta de una apoplejía o derrame cerebral

Comparte este artículo:

Derrame cerebral SOS

Un ataque o derrame cerebral (también conocido como accidente cerebrovascular o ACV) no es tan fulminante como muchos temen. Al estar alerta a ciertas señales, tienes la posibilidad de descubrir cuando algo anormal está sucediendo en tu cerebro y buscar ayuda inmediatamente para evitar consecuencias graves. Estas señales son como pequeños SOS que tu cerebro envía para decirte que necesita ayuda.

7770082/vys_notas_center_01

Cuando la sangre no está fluyendo en tu cerebro, las células empiezan a morir pues dejan de recibir los nutrientes y el oxígeno que necesitan para funcionar. Esto se llama apoplejía o derrame cerebral.

¿Cuál es la diferencia entre una apoplejía y un derrame cerebral?

Los médicos les llaman a estos ataques accidentes cerebrovasculares, que se dividen en dos tipos dependiendo de su causa. El primero, sucede cuando un coágulo de sangre bloquea el paso de la sangre en algún vaso sanguíneo que irriga tu cerebro, y se llama accidente cerebrovascular trombótico, accidente cerebrovascular isquémico o apoplejía. El segundo, sucede cuando un vaso sanguíneo se rompe y hay un sangrado en el cerebro, y se llama accidente cerebrovascular hemorrágico o derrame cerebral. Sorprendentemente, aunque es más común escuchar hablar sobre el derrame cerebral, las apoplejías son más comunes y suceden en el 80% de los casos.

Independientemente de la causa, ambos “ataques cerebrales” son una emergencia médica pues suceden repentinamente y en tan sólo unos minutos pueden dejarte graves secuelas de por vida. Son leves o severos dependiendo de cuánta sangre deja de circular en ciertas partes de tu cerebro y por cuánto tiempo. Y la gravedad de los daños ocasionados en tu cerebro depende también de qué tan rápido recibas ayuda médica.

7770082/vys_notas_center_02

Atento a estas señales

Por eso es tan importante estar atento a cualquier señal de alerta que indique que está sucediendo un accidente cerebrovascular, para buscar atención médica urgente. Estas son las señales:

7770082/vys_notas_center_03

  • Adormecimiento, entumecimiento o debilidad en la cara (rostro), brazos o piernas (especialmente de un solo lado del cuerpo)
  • Problemas para hablar y entender
  • Confusión mental y problemas para pensar con claridad
  • Mareo
  • Pérdida del equilibrio y la coordinación de los movimientos, y hasta problemas para caminar
  • Dolor de cabeza severo que puede acompañarse de dolor en la cara o en la frente y hasta de vómito
  • Alteraciones en la visión (vista) en uno o en ambos ojos

La característica principal de estas señales es que aparecen de forma repentina. Incluso, puede que tú no las notes, y que los demás simplemente piensen que estás distraído o que te confundiste. Enséñales a tu familia y amigos cercanos que las señales de alerta y pídeles que estén atentos a cualquier cambio en tu comportamiento.

Algunas veces estos síntomas duran sólo unos cuántos minutos y luego desaparecen. Esos se conocen como “mini derrames cerebrales” o “apoplejías transitorias”. Cuando los sientas, no los ignores pues son una señal de que la sangre no está fluyendo bien a tu cerebro y sugieren que más adelante podrías tener un ataque severo.

Tan pronto notes alguna de estas señales, llama al 911 o el número de emergencias de tu area y busca atención médica inmediatamente. De acuerdo a los Institutos Nacionales de Salud, el llegar al hospital en menos de una hora puede ayudarte a prevenir un daño mayor en tu cerebro. Como es probable que no puedas llegar por tu propia cuenta a un hospital o llamar a emergencias fácilmente, pide ayuda a la primera persona que tengas cerca. Si vives solo y crees que puedes tener algún riesgo de sufrir una apoplejía o derrame cerebral, sé precavido y planea algunas estrategias para casos de emergencia, como avisarle rápidamente a un vecino o programar tu teléfono para que puedas marcar el 911 sólo con oprimir una tecla.

No siempre es posible darse cuenta de una apoplejía o derrame cerebral. Pero si tu cerebro alcanza a enviar pequeños llamados de SOS, lo mejor es estar alerta para atenderlos a tiempo.

Ultima revisión: 2019

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *