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Canciones machistas 2017

Tabla de contenidos

8 canciones machistas que hemos cantado y bailado

Estos días era noticia el cantante Maluma debido a su nuevo single, ‘4 Babys’, una canción con un contenido terriblemente machista y misógino, que de manera explícita, y sin ningún atisbo de crítica, exalta de manera orgullosa la violencia contra la mujer. Como hace cualquier machista, dijo que su letra no era machista, o al menos dice que «sólo es música», otra excusa propia de los machistas para hablar del machismo que profesan. Su género es el reggaeton, un estilo de música que ya de por sí causa bastante rechazo, pero a nadie sorprende porque algunas de las canciones más violentas que hemos escuchado en la historia provienen de ese género musical. Y hablamos de violentas en el sentido de que son machistas y hablan sobre pegar, azotar y violar mujeres, no porque causen incomodidad, que también.

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Sin embargo, no es el reggaeton como estilo musical lo que es machista. Son, en cambio, los hombres machistas que lo cantan y, por desgracia, de esos hay en todo el mundo y en todos los géneros de música. Sin irnos mucho por estar ramas, destacamos el análisis que la periodista June Fernández hizo del mundo del reggaeton desde una perspectiva de género.

En realidad, si queremos buscar letras machistas, hay demasiadas, un porcentaje muy elevado, pero no son explícitas. Por ejemplo, el tema más cantado es el amor, ese amor romántico que nos hace creer que es para toda la vida, que debemos entregarnos a él, y que por ese amor muchos de los abusos que se puedan cometer en la pareja están «perdonados». Todo lo que sea un sinónimo de ‘no puedo vivir sin ti’, perpetúa una dependencia emocional, que adquirimos por creer que nuestro destino en la vida es agruparnos en parejas y aferrarnos a ellas como a un clavo ardiendo, y que toda relación terminada es un estrepitoso fracaso personal.

Pero no son esas letras las que analizaremos hoy, porque sería demasiado largo y son todas demasiado parecidas. Hoy nos centraremos en letras explícitamente machistas y que representan algún tipo de violencia contra la mujer. Como también hay mucho de eso, sobre todo en el reggeaton, buscamos las de los artistas que más hemos tarareado, en diferentes estilos musicales.

1 No soy una de esas – Alejandro Sanz y Jesse & Joy

Esta canción fue una de las que más polémica trajo para los círculos feministas estos últimos años. No tanto como Maluma porque no es tan explícita, pero Alejandro Sanz fue duramente criticado por hacer esta aportación a la llamada cultura de la violación. La canción es una especie de diálogo entre hombre y mujer, parece una especie de alusión a las chicas «decentes», como si las chicas que quieren tener sexo con chicos o chicas que acaban de conocer, fueran «indecentes», pero, bueno, la actitud de la chica no es el problema. Ella le dice a él que no quiere seguir adelante después de haber tonteado, algo totalmente normal, pero él le replica con cosas de

Y no deberías haberme tentado, te gusta jugar

Si no quieres flamenquito, no toques las palmas

A lo mejor es muy tarde para echarte atrás

Ella lamenta que sea tarde, pero en realidad, NUNCA, nunca es tarde para echarse atrás. En cualquier momento una mujer debe de poder decir: hasta aquí, no es como esperaba, y hay que respetarlo.

Que sí, que sabemos que Alejandro Sanz nunca querría hacer daño a una mujer, pero una cosa es querer y otra es ser consciente de que lo que cantas hace daño. No es sólo música.

2 Blurred Lines – Robin Thicke, T.I. y Pharrell

Qué divertido es bailar Blurred Lines, ¿verdad? Además, no puedo dejar de recordar la imagen de Miley Cyrus, una mujer sin ningún complejo a la hora de mostrar las partes más «vergonzosas» de su cuerpo y mostrar una actitud explícita sexualmente, bailando y haciendo twerking con esta canción. Pero en realidad estamos ante una canción que lanza frases machistas sin sentido, como:

Sé que lo quieres

Eres la zorra más sexy

Pero eres una buena chica, la forma en la que me agarras, debes querer ponerte indecente

Mueve tu trasero, abajo, arriba, hazlo como si doliera, como si doliera, qué, ¿no te gusta trabajar?

Nada como tu último tío, demasiado cuadrado para ti, no te da una palmada en el trasero y te tira del pelo

Y, bueno, para qué seguir. Habla de chulos, zorras, y cosas así. Palmadita en el culo de una chica, incluida en el videoclip.

Ante la polémica, claramente Robin Thicke no entendía nada. Y muchos de sus fans tampoco, «solo es una canción divertida», alegan. Uno de sus colaboradores, el famoso Pharrell Williams, cuando le preguntaron por la polémica del tema dijo, en una clara muestra de ignorancia, que no estaba a favor del feminismo, que ningún hombre podía estarlo y que «hay desigualdades entre mujeres y hombres que hay que admitir». Sí, miradle, el mayor buen-rollo-maker del siglo está happy en su mundo de hombres.

3 Si me porto mal – Dasoul

Un episodio similar al de Maluma ocurrió meses atrás con Dasoul. Ya sabéis, reggaeton una vez más, esta vez directo desde Gran Canaria.

Baby dime cual es tu plan,

no es culpa mía si me porto mal,

que es lo que buscas,

si te me acercas más,

no es culpa mía si me porto mal

Y en la oscuridad

quiere saber si lo que dicen es verdad

y me pide más, aun sabiendo que la puedo lastimar

no es culpa mía si me porto mal

Vamos, es esa idea extendida que tienen muchos de sí mismos: soy un animal y cuando empiezo no paro, así que si una chica se me acerca y me pone caliente, llego hasta el final quiera ella o no, y la verdad es que es su culpa, no haber empezado. ¿Yo? Una bestia sin cerebro. Y esas ideas sí que las debemos desterrar, porque no son ciertas, y el primer paso para dejar de violar mujeres es admitir que los hombres sí pueden parar, que no tienen un interruptor en el cerebro, y mucho menos sería debido a su sexo.

Más cultura de la violación.

4 Todas las canciones de Pxxr Gvng

Desde Barcelona viene este grupo de chiquillos con las letras más absolutamente denigrantes que podemos encontrarnos, que fueron recabadas desde Pikara Magazine:

Tu coño es mi droga, me chupa la polla hasta que se ahoga

Que a mí ya me da igual si eres menor o mujer. Quiero poderte besar, Te quiero joder.

La puta no es un problema, pero da problemas.

Una puta me está llamando, otra chupando,

Alguna fea, pero toítas me encantan,

y me encanta cómo menean esas nalgas.

Que no me entere yo que les falta nada.

Puta, nadie en la ciudad tiene este price, ni ninguna bitch lo tiene de tu size.

Me follo a tu gatita y tu hijo se parece a mí

Puta, dilo. Estabas enamorá y no sabías cómo decirlo.

No me gustarías, si no fueras una puta, me gusta que mi puta sea una puta.

Si lleva porra y placa es un maricón

Se trata de letras de diferentes canciones, donde son comunes la palabra puta, la alusión a las mujeres como objetos sexuales, propiedad de un hombre u otro, o encima con cultura de la pederastia, u homofobia directa.

Con la excusa de hacer «música de la calle», como si esta tuviera la obligación de hacer del mundo un lugar aún peor, se toman a risa sus letras, alegando que su género, el trap, consiste en «cocaína y follar». Un aplauso.

5 Labios tatuados – Costa

El rapero Costa ha lanzado letras tan machistas, que hasta el Partido Popular le ha prohibido actuar en alguna de las ciudades donde gobierna. En el hip hop es común arrojar muchos insultos del género «zorra» o «maricón», aunque todo depende del contexto donde se cante. Siguiendo con Costa, una de sus letras más polémicas es «labios tatuados»:

Yo la zurro en los labios, no dice nada,

me agarra de los huevos, escupe y traga,

en sus tetas y en su cara…

La doy clases de doma, botando sin goma,

tengo por el cuerpo pa que beba y que coma,

se la traga con gula, zorra contra natura

lameme los huevos ponla bien dura,

la pego y la araño, en el club o en el baño,

no voy a dejar de darte hasta que te haga daño

Nueva zorra en el salón, desnuda, descarada sin compasión,

esos ojos de guarra piden bofetón,

con la polla empapada tu coño me quemó.

En un comunicado en el que intentó defenderse por la crítica a sus letras, Costa no dice nada sobre las mujeres, sino que sólo expresa ese mundo «de la calle» del que todos hablan. Dice que llama puta y zorra a la vida que le ha tocado vivir (vida, con nombre femenino, la llama puta, eso también es machismo). Alude a la hipocresía y la falta de moralidad, pero no entiende que las mujeres no pedimos moralidad, pedimos que se deje de insultarnos, pegarnos, tratarnos como objetos sexuales y matarnos. Y para eso hay que convertir esas realidades que hay que vivir en mensajes que no las perpetúen.

Y, por cierto, denigrar a una prostituta es misógino y mezquino. Otra cosa que los hombres que cantan canciones machistas y sus fans aún no han entendido.

5 I used to love her – Guns N’ roses

Dejamos también algún tema de rock n roll, para dejar claro que todos los géneros musicales son susceptibles de reproducir y normalizar ideas machistas. Entre ellas destacaríamos también ‘Hey Joe’, de Jimmi Hendrix, donde el famoso Joe lo que hacía era matar a su mujer por andar con otro hombre. Pero, ¿y si es el mismo cantante el que lo dice? En I Used to Love Her, de Guns N’ Roses, la letra dice:

La amaba,

pero tuve que matarla,

tuve que ponerla seis pies bajo tierra,

y todavía puedo oírla quejarse.

Parece que, una vez más, estamos ante un caso de una mujer que ha provocado que su pareja la dañara. Por cierto, una de las ex parejas de Axl Rose, Erin Everly, hizo público que el canante la maltrataba y abusaba sexualmente de ella.

6 Every Breath You Take – The Police

¡Qué triste! Una de las canciones más bonitas del rock n’ roll, una banda extraordinaria musicalmente, que canta con toda normalidad sobre un hombre que acosa a su ex novia. La historia es que está obsesionado con ella y «no puede evitar» ir tras ella todo el rato. Ella es para él, porque sí, porque él quiere que sea así y sus deseos se convierten en verdad:

Cada aliento que tomes,

cada movimiento que hagas,

cada atadura que rompas,

cada paso que des,

te estaré vigilando.

Todos y cada uno de los días,

y cada palabra que digas,

cada juego que juegues,

cada noche que te quedes,

te estaré vigilando.

Oh, ¿no puedes ver que tú me perteneces?

Cómo duele mi pobre corazón con cada paso que das.

Every Breath You Take me recuerda a ‘La mataré’, de Loquillo, la típica canción que habla sobre «el malo», sin querer decir que ellos harían eso, pero que en realidad convierte en normal y asumible que un hombre pueda sentir esas cosas.

7 Picky Picky – Joe Montana

Le digo hola y ella me dice goodbye,

le digo nena como tú ya no hay.

Dice que tiene novio pero yo no le creo,

es bailar contigo nena pero yo no puedo.

Me dice yo no quiero, pero se complica

yo no entiendo porque es tan picky Picky Picky Picky…

Ella me gusta pero nunca me hace caso, ella me mira como si fuera un payaso, y aunque lo intente al final no tiene caso. Dime que pasó, cual es tu rechazo.

Nosotros te lo decimos, Joey Montana: No le gustas, porque no le gustas a todo el mundo. Y cuanto más insistas, más la incomodas. Es más, dedicamos esta canción a los babosos de discoteca, los pesados al Whatsapp y todos los chicos que aún no entienden que NO en NO.

Y de paso, también recordamos, en esta canción donde se hace broma del acoso e insistencia a una chica, que no necesitamos tener novio para que os toméis en serio el NO. Las chicas no son propiedad de sus parejas, y es denigrante que se muestre más respeto por un novio que por un claro y sonoro NO.

8 La muda – Kevin Roldán y Cali & El Dandee

Parece que la canción hace referencia, si es que tiene un objetivo claro y no sólo se trata de frases azotadas ahí al azar, pero parece que Cali y El Dandee lo que quieres es una chica para usar a su conveniencia. Pasarlo bien, tener sexo, verse de vez en cuando y, la verdad, si no dice ni mú, mejor que mejor. Creo que, claramente, lo que necesitan estos dos es una muñeca hinchable, ya que no quieren poner en marcha su capacidad para consensuar con una chica lo que cada uno quiere, y mucho menos la de recordar que las mujeres son personas.

Quiero una mujer bien bonita callada que no me diga naaa

que cuando me vaya a la noche y vuelva en la mañana no digaa naaa

que aunque no le guste que tome se quede callada y no diga naa

Ya no hables más y dame un beso

Llego la hora del beso

Llevamos como diez horas hablando y tu que bla bla blaaa

Quiero que sepa bailar, que nunca salga sola

que nunca quiera pelear…

1. Hey Mama – David Guetta ft.Nicki Minaj

Un tema bastante polémico por frases que rapea Nicki Minaj como: “Sí, yo hago la comida. Sí, yo me ocupo de la limpieza (…) Sí, tú eres el jefe y te respeto”. Hey Mama es un tema que vuelve a los roles machistas de los que huyen las mujeres. Y, para colmo, ¡tenía que ser una mujer la que los cantase!

2. Los días de la semana – Gaby, Fofó y Miliki

Un clásico de la infancia que todos hemos cantado o nos han tarareado nuestros padres y abuelos alguna vez. Pero, ¿te habías parado a analizar la letra? Demasiado machista para ser una canción infantil. Los payasos de la tele hablan de una niña, «una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar». ¡Vaya! Pensemos en el mensaje que Gaby, Fofó y Miliki quieren reflejar: una niña no puede jugar porque tiene que planchar… Una niña de ¿seis, siete, diez años? Pero esto no es todo, porque la niña tiene una tarea para cada día de la semana (por si tuviese tiempo libre, que ya no lo tenga): coser, barrer, cocinar, lavar, tender… ¿Y esto nos lo cantaban nuestros padres?

3. Every breathe you take – The Police

Una canción romántica donde las haya, o eso pensábamos antes de ponernos a analizar la letra. Every breathe you take es una de las canciones más icónicas de la historia y del grupo The Police, pero, atento a lo que nos canta Sting: «Cada aliento que tomes, cada movimiento que hagas, cada atadura que rompas, cada paso que des, te estaré vigilando. Todos y cada uno de los días, y cada palabra que digas, cada juego que juegues, cada noche que te quedes, te estaré vigilando. Oh, ¿no puedes ver que tú me perteneces?» Machista y… ¿posesivo?

4. No soy una de esas – Alejandro Sanz y Jesse y Joy

Podría parecer una canción de ligoteo en un bar. A chico le gusta chica y viceversa. El problema viene cuando ella «no quiere ser una de esas». La letra, muy machista, habla de que si una mujer no quiere llegar a más no tiene que provocar porque ya no va a poder echarse atrás. ¿Perdona? Cualquiera que no quiera puede decir no en cualquier momento. Os mostramos un fragmento de la letra que cantan Alejandro Sanz y Jesse y Joy: «Yo a ti te conozco y sé por dónde vas. Si no quieres flamenquito, no toques las palmas. ¡Ay!, ¡ay!, mejor doy un paso atrás, a lo mejor es muy tarde para echarte atrás. ¡Ay!, ¡ay!, aunque me interesa no soy una de esas que tan fácilmente se deja enredar».

5. Cuatro Babys – Maluma

La polémica se echó encima de Maluma en cuanto se analizó la letra de la canción. Todos la habréis escuchado y bailado, el tema habla de un hombre que tiene a su disposición a cuatro mujeres que le satisfacen con lo que él quiere. La letra habla por sí misma (y el videoclip también): «Estoy enamorado de cuatro babies. Siempre me dan lo que quiero, chingan cuando yo les digo, ninguna me pone pero». Machista ¿dónde? (ironía).

6. I used to love her – Guns N’ Roses

«La amaba, pero tuve que matarla. Tuve que ponerla seis pies bajo tierra y todavía puedo oírla quejarse». Con esta mítica canción de Guns N’ Roses nos damos cuenta de que todos los géneros musicales normalizan las ideas machistas. Además, es un tema que refleja el maltrato físico y la violencia… ¡¿Por qué tú, Axl Rose!?

7. Si me porto mal – Dasoul

Volvemos al reggaeton. Un caso similar al de Maluma que deja a la mujer en una posición cosificatoria con la que un hombre puede hacer lo que quiera. «No es culpa mía si me porto mal, que es lo que buscas, si te me acercas más, no es culpa mía si me porto mal… Y en la oscuridad quiere saber si lo que dicen es verdad y me pide más, aun sabiendo que la puedo lastimar. No es culpa mía si me porto mal». ¿Machista? Por supuesto.

8. La muda – Kevin Roldán y Cali y El Dandee

Esta canción habla de una «mujer florero» a la que usar cuando y como a uno le convenga. Que esté calladita, que quiera sexo y nunca salga sin su hombre. Así lo cantan Kevin Roldán y Cali y El Dandee: «Quiero una mujer bien bonita callada que no me diga naaa, que cuando me vaya a la noche y vuelva en la mañana no digaa naaa. Que aunque no le guste que tome se quede callada y no diga naa. (…) Quiero que sepa bailar, que nunca salga sola, que nunca quiera pelear».

7 canciones machistas que deberíamos dejar de cantar ya mismo

Lamentablemente, el machismo es algo que atraviesa a la sociedad desde tiempos inmemorables y queda expuesto en diferentes áreas de nuestras vidas. La música no quedó exenta y son infinitos los temas que denigran a la mujer y tienen letras misóginas.

La mayoría de esas canciones son algunos de los hits más grandes de la industria y todos en la vida los cantamos alguna vez. Sin embargo, es importante que tomemos consciencia de lo que dicen sus letras y lo pensemos dos veces antes de volver a cantarlas a los gritos.

1- “Blurred Lines” – Robin Thicke, T.I. y Pharrell

“Ok, él estuvo cerca, intentó domesticarte, pero tú eres un animal, cariño, está en tu naturaleza, simplemente déjame liberarte”, dice este tema. ¿Hace falta aclarar algo más?

La peor parte es que esta canción fue número 1 en todos los charts durante el 2013 y miles de personas lo escucharon, cantaron y bailaron.

2- “Eres mía” – Romeo Santos

La letra es tan aberrante que dice cosas como: “No te asombres si una noche entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía. Bien conoces mis errores el egoísmo de ser dueño de tu vida. Eres mía (mía mía). No te hagas la loca eso muy bien ya lo sabias. Si tu te casas el día de tu boda le digo a tu esposo con risas que solo es prestada. La mujer que ama porque sigues siendo mía”.

Y sigue esa maldita costumbre de creer que las mujeres son “objetos” que se “poseen”.

3- “Better Than Revenge” – Taylor Swift

“Ella no es una santa y no es lo que piensas, ella es una actriz” y “ella es más conocida por las cosas que hace sobre el colchón”, son algunas de las fuertes frases que canta la estrella pop en este tema. Es terrible que una mujer menosprecie a otra de esa manera.

4- “Cuatro babys” – Maluma

“Ya no sé que hacer. No sé con cuál quedarme. Todas saben en la cama maltratarme. Me tienen bien, de sexo me tienen bien. Estoy enamorado de cuatro babies. Siempre me dan lo que quiero. Chingan cuando yo les digo. Ninguna me pone pero”, dice el comienzo de la canción. Luego, el colombiano agrega: “Ya estoy metio en un lío. A todas yo quiero darle. Me tienen bien confundio. Ya no sé ni con cuál quedarme. Y es que todas maman bien. Todas me lo hacen bien. Todas quieren chingarme encima de billetes de cien”.

¿En serio, Maluma?

5- “La muda” – Cali y El Dandee

“Quiero una mujer bien bonita callada que no me diga naaa, que cuando me vaya a la noche y vuelva en la mañana no digaa naaa, que aunque no le guste que tome se quede callada y no diga naa. Ya no hables más y dame un beso. Llegó la hora del beso. Llevamos como diez horas hablando y tu que bla bla blaaa. Quiero que sepa bailar, que nunca salga sola, que nunca quiera pelear”

¿Por qué no se consiguen una muñeca inflable y dejan de denigrar a la mujer de esta manera?

6- “No soy una de esas” – Jesse & Joy ft. Alejandro Sanz

“Tus manos sobre esa guitarra me llevaron a imaginar. Todo lo que una dama no debe contar. ¡Ay!, ¡ay!, aunque me interesa no soy una de esas que tan fácilmente se deja enredar”, dice la letra.

¿En serio todavía hay que decirle a las mujeres cómo deben ser en su vida privada? ¡Hell, NO!

7- “I used to love her” – Guns N’ roses

La letra de este hit dice: “La amaba, pero tuve que matarla, tuve que ponerla seis pies bajo tierra, y todavía puedo oírla quejarse”.

En un momento en el que estamos luchando contra la violencia de género, esta canción no ayuda en nada.

HOY HE recordado aquella serie inglesa de los ochenta que tanto nos gustaba titulada Blackadder. En ella aparecía un príncipe cretino (genialmente interpretado por Hugh Laurie, luego famoso por House) a quien tenían que impedirle asistir al teatro, porque cada vez que veía a Bruto asesinando al emperador en Julio César interrumpía la representación para llamar a los guardias y detener al actor por matar a un señor mayor. Lo he recordado a raíz de un desafortunado artículo periodístico titulado Guía del machismo que da el cante, donde se te tacha de sexista por haber interpretado una canción mía titulada La mataré.

Escribí La mataré en 1987 y creo que fue una de las primeras denuncias en el rock español del maltrato en pareja. Por aquellos días, hacíamos una gira con éxito por toda España y, con la enternecedora vitalidad de los 20 años, andábamos siempre locos por ligar. Como bien recordarás (¡quién podría olvidarlo!), nuestras contemporáneas se habían liberado sexualmente tras la ­Transición y no tenían melindres en pasar la noche en nuestro hotel. Pero muchas veces, sobre todo en los pueblos pequeños, nos comentaban que, aunque les gustaría hacerlo, no podían porque si se enteraba su pareja “la mataría”. Escuchamos tantas veces esa triste expresión que decidí escribir una canción sobre ello. Usé la primera persona para meterme en la mente de un maltratador y mostré un cuadro de desequilibrio emocional donde la mujer era la parte centrada y fuerte, mientras que el hombre se colocaba en una posición incapaz de controlar sus emociones, de­sembocando en delirio y violencia. El público de Radio 3, la emisora progre de aquella época, así lo entendió y esa temporada la eligieron canción del año.

Mostré un cuadro de desequilibrio emocional donde la mujer era la parte centrada y fuerte.

Te gustará saber que me puse en contacto con la autora del análisis en que se sustentaba el artículo para entender cómo una denuncia se puede interpretar como apología. Me encontré a una persona joven, bienintencionada, que tenía 10 años cuando sucedieron los hechos y que ignoraba todos los detalles. Nos entendimos bien. Pero me llamó la atención un rasgo: dirigía su propia consultora de estudios de género y serán esos temas los que llevarán el pan a su mesa los próximos años. Le pregunté sobre los peligros de la conocida figura del bombero pirómano. En Cataluña la conocemos bien debido al nacionalismo: se trata de difundir primero el miedo de que nos roban para, acto seguido, postularse como defensor indispensable a cambio de una módica cantidad vitalicia. Mucho defensor empezó con una inquietud genuina al final del franquismo, cuando se preocupaba de ser más escrupulosamente democrático, pero la pereza intelectual les deslizó hasta ese lamentable rol.

Está claro que, en los próximos años, los jóvenes van a tener que lidiar con contradicciones similares. La buena intención contará, pero también la honradez intelectual y el antidogmatismo. Nosotros lo veremos desde el escepticismo que la edad otorga, pero, si te conozco bien, sé que nunca callaremos. Por eso, cuídate la voz. Vamos a necesitarla.

Sabino Méndez: «Una canción como ‘La mataré’ hoy sería un escándalo»

Facebook 0 Twitter 0 WhatsApp 0 Comentarios 0 La Voz de Galicia ENRIQUE CLEMENTE
06/04/2018 11:48 h

Este cincuentón que ahora viste traje y corbata y parece un ejecutivo no recuerda a aquel joven arrogante y desatado que fue compositor y guitarrista de Loquillo y Los Trogloditas, personaje clave de la Movida madrileña y yonqui. Sabino Méndez (Barcelona, 1961) ha evolucionado, fue fundador de Ciutadans y se ha convertido en un reputado escritor, autor de libros como Hotel Tierra o Literatura universal. Ahora se reedita Corre, rocker. Crónica personal de los ochenta (Anagrama) publicado en el año 2000. «Para los jóvenes es un descubrimiento de una época que no conocen y les impresiona», asegura.

-En su libro hace una crítica demoledora de Loquillo, que era su amigo desde la adolescencia, al que retrata como falso, misógino y prepotente.

-El Loquillo de aquella época era así, pero es que yo también lo era. En aquellos tiempos el mundo era mucho más machista que ahora, hasta las mujeres lo eran. Yo me trato de la misma manera implacable que a él. Me pongo de narcisista, egoísta y mucho más estúpido de lo que creía. El Loquillo actual y yo somos muy diferentes. Ahora tenemos una relación estupenda, somos amigos, vamos a cenar, hacemos cosas juntos. Creo que describirnos en el libro con tanta dureza, crueldad y honradez nos sirvió para ser conscientes de nuestros defectos y cambiar.

-¿Usted creó a Loquillo?

-Intelectualmente creé el concepto, pero luego él lo hizo suyo, porque es muy instintivo y ahora hace letras y canciones siguiendo ese patrón. Yo interpretaba los datos que él me daba, su pinta, su figura, su forma de moverse y le daba la palabra. Pero también mis canciones sin Loquillo no habrían sido lo que son. Aporté la faceta literaria y él la icónica y escénica, porque Loquillo es como el Johnny Halliday español, el icono del rock de cierta época.

-Carlos Zanón dice en el prólogo que usted es el mejor compositor de rock de los 80 junto a Antonio Vega.

-Yo incluiría a Jaime Urrutia, Santiago Auserón, Kiko Veneno, al tándem Martín-Casas, de Burning… Era muy agradable sentirte rodeado de gente que tenía mucha capacidad para contar historias en el formato breve de la canción popular, cada uno con su estilo, lo que lo hacía muy interesante. Nos veíamos y charlábamos en los bares, estábamos atentos a qué iba a hacer el otro, era como una competición deportiva, a ver si hago algo mejor y los supero, una balada mejor que Cuatro rosas. Eso nos realimentó a todos y explica aquel florecimiento.

-¿Le gusta el término Movida?

-De alguna manera habrá que llamarlo. Si ha habido un pacto convencional entre los hablantes habrá que denominarlo así. Al principio casi todos los que componíamos esa escena odiábamos la palabra, porque nos considerábamos Nueva Ola, como la Nouvelle Vague del cine pero en la música popular. Luego la palabra hizo fortuna y le pierdes la manía. Sirve para describir aquella época.

-¿Qué diferencias ve entre aquellos años 80 y la época actual?

-Nosotros protagonizamos una década prodigiosa que se caracterizó por una exploración de la libertad total. No es ponerme en plan abuelo protestón, pero lo de ahora nos parece pacato, neopuritano y mojigato a nivel político institucional, aunque en la calle haya las mismas ansias de libertad. Hay una pelea entre el lenguaje políticamente correcto y la realidad de la calle.

-¿Qué le parece que se condene a la cárcel a raperos?

-Desproporcionado. Pero el rap es lo de menos, a Valtonyc se le condena por amenazas, no por rapear. Si en una letra amenazas o pides la muerte de alguien porque lo cantes no es menos amenaza. Lo que considero desproporcionado es que por eso te condenen a tres años y medio de cárcel. Pero la libertad de expresión no peligra en absoluto. El artista que cree que el arte está por encima de la moral o de la ley se equivoca.

-¿Una canción como «La mataré», que compuso hace más de 30 años, habría provocado hoy un escándalo y habría sido censurada?

-Censurada no. Pero probablemente sufriría un proceso de linchamiento. Se habría montado un escándalo. De hecho, cíclicamente, cada dos o tres años, tengo que escribir un texto porque la incluyen en una lista de canciones machistas, y tengo que explicar el sentido de la canción. Cuando íbamos a los pueblos y le preguntabas a una chica si quería venir al hotel a pasar la noche contigo muchas te contestaban que sí, sin complejos ni vergüenzas, pero otras te decían que le gustabas mucho pero que si se enteraba su novio la mataba. Se nos ocurrió tratar el tema y yo como escritor pensé que la manera de hacerlo con más fuerza y emotividad era intentar meterme en la mente de un maltratador, pero en la letra queda claro que ella no tenía ninguna culpa. Una facción de las feministas en los 90 la interpretaron mal como una apología, aunque otras la veían como una denuncia. Frente a eso siempre he sido muy claro, directo y poco diplomático, yo no tengo la culpa de que la gente no sepa leer e interpretar las canciones. Para luchar contra el maltrato hay que describir al maltratador. La parte más sectaria del feminismo la denuncia, pero hay quien no tiene ningún problema con La mataré.

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Seis canciones que hoy generarían un gran escándalo por machistas

Los Ronaldos, en concierto.

De ‘Los Ronaldos’ a un ‘Pingüino en mi ascensor’, la música española cuenta con algunas letras que atentan directamente contra la mujer

EL NORTEValladolid Jueves, 8 marzo 2018, 11:13

Los tiempos cambian y también las sensibilidades. En muchos casos, afortunadamente. Hay canciones que antes sonaban con naturalidad en las radiofórmulas, a pesar de sus letras salvajes. Pocos las cuestionaban, pero hoy en día serían pasto de interminables polémicas en Twitter y hasta podrían ser denunciadas. Estos son algunos de los temas que no pasarían el filtro en esta era, pero que han formado parte de la memoria musical de varias generaciones. Y no, ni siquiera hemos tenido que recurrir al reguetón.

  • 1

‘Sí, sí’. Los Ronaldos. 1987

La letra lamentable se repite desde la primera estrofa: «Estás haciendo mal al dejarme pasar. Estás haciendo mal y no sé lo que va a pasar. Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte. Hasta que digas sí. Hasta que digas sí. Hasta que digas sí, sí, sí. Hasta que digas sí». A finales de los 80, solo era un éxito más de la música española. Hoy resultaría inconcebible que una canción de este tipo pudiera sonar sin que se generase un terremoto social.

  • 2

»La mataré’. Loquillo. 1987

Someter a revisión la letra de este tema escrito por Sabino Méndez e interpretado por Loquillo también puede ser motivo para el escándalo. «Quiero verla bailar entre los muertos, la cintura morena que me me volvió loco. Llevo un velo de sangre en la mirada y un deseo en el alma: que jamás la encuentre . Que no la encuentre jamás o sé que la mataré. Por favor, solo quiero matarla, a punta de navaja, besándola una vez más». El mensaje parece claro, pero Sabino Méndez, el autor, explicó el año pasado en un artículo en El País que, en realidad, se trataba de «una de las primeras denuncias en el rock español del maltrato en pareja» y que usó la primera persona para meterse «en la mente de un maltratador». Lo que no está claro es que todos los que la han escuchado entendieran esta idea.

  • 3

‘Corazón de tiza’. Radio Futura. 1990

El conocido tema de Radio Futura contiene una frase poco afortunada que se repite a lo largo del tema. «Y si te vuelvo a ver pintar un corazón de tiza en la pared, te voy a dar una paliza por haber escrito mi nombre dentro». Sí, sí. Una paliza. La canción fue un éxito tras su lanzamiento en 1990, pero resultaría impensable que se radiase ahora sin generar alboroto.

  • 4

Hoy voy a asesinarte. Siniestro total. 1982

La amenaza directa del asesinato sobrevuela por la letra de este tema de Siniestro Total, un grupo que cuenta con unas cuantas canciones que no soportarían los cánones actuales. «Hoy voy a asesinarte, nena. Te quiero, pero no aguanto más. Hoy voy a asesinarte, nena. No me volverás a engañar». La ‘justificación’ del crimen en ciernes pasa por la promiscuidad de la mujer: «El tendero te regala el coñac. Y el lechero de da leche de verdad. Y tú me preguntas por qué. ¡Si lo hiciste con los dos antes de ayer!». Todo en ese plan.

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‘Los días de la semana’. Gaby, Fofó y Miliki. 1971

Ni siquiera los entrañables ‘Payasos de la tele’ se librarían de una revisión histórica de las letras que los más pequeños repetían despreocupadamente en otras épocas. Veamos esta: una desgraciada niña se dispone a jugar «antes de almorzar», pero no logra hacerlo porque le toca «planchar» el lunes, «coser» el martes, «barrer» el miércoles, «cocinar» el jueves, «lavar» el viernes y «tender» el sábado. El domingo tampoco podrá jugar porque tendrá que «pasear» (al menos se tomará un respiro…). Hay variaciones en la letra (en una versión tiene que «rezar» los domingos), pero la niña nunca encontrará el momento para solazarse, agobiada con las tareas domésticas… al menos durante seis días a la semana.

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‘Atrapados en el ascensor’. Un pingüino en mi ascensor. 1988

La voz hipernasal de José Luis Moro alberga grandes esperanzas al inicio de esta canción: «Atrapados en el ascensor. Esta noche, nena, es para los dos». En principio, nada que objetar, señoría. El problema llega más adelante: «Deja de llamar a la portera. Contigo no hay manera. Yo que puse toda mi ilusión en esta violación». Un mensaje nada edificante, desde luego y que va más allá del «no sé qué me pasa últimamente, no dejo de espiar a mi vecina de enfrente», otra canción reconocible del ‘Pingüino’, donde ejercía de ‘voyeur’ con su «telescopio japonés», maldiciendo a Mariano Medina «cada vez que las nubes ocultan el sol» en la piscina e impiden la visión del «cuerpo serrano» de la observada vecina.

Ha sido el género que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos años, según Spotify, plataforma líder del mercado mundial de música en streaming. El reggaetón es, a día de hoy, un fenómeno mundial incontestable. Los números no mienten: ha logrado un 119% de incremento entre 2014 y 2017, lo que viene a ser el triple de reproducciones, frente al aumento del 86% del hip-hop o los más modestos del pop, 13%, o el country, 4%.

En España, en torno a un 85% de los temas más escuchados, reunidos en la lista de reproducción “El Top 50 de España”, son reggaetón. Nuestro país es, de hecho, una de las zonas calientes de esta música en todo el mundo, y más en Europa: hagan zoom en el mapa que sigue para comprobar su éxito.

Pero la música latina no es solo ritmo, también son letras y, ya se sabe, allí donde esté la palabra, hay un mensaje. En este caso, un mensaje que resuena a diario, individual y especialmente en las cabezas de los jóvenes y niños y, cada fin de semana, de manera colectiva, en todas las discotecas de España. Nos gusta bailarlo y la diversión que va con ello, pero ¿qué predica el reggaetón?, ¿qué mensaje está calando en la sociedad del mañana?

Fiesta, bebida, sexo desenfrenado… protagonizados por una mujer, quien, en general, no sale bien parada de las descripciones y comentarios de este género que es, en sí mismo, vamos a decirlo de una vez sin tapujos, uno de los mayores nichos de machismo y vejación a la mujer, abierto y libre de culpa. ¿Se imaginan bailando al ritmo de música racista, o escuchando y cantando proclamas terroristas? Solo pensarlo nos estremece. Sin embargo, ofender y denigrar a la mujer se ha convertido en una costumbre musical socialmente aceptada. ¿Exageración?

Dura – Daddy Yankee

“Dura”. Esto es todo lo lejos que llega Daddy Yankee en sus epítetos hacia la mujer: “tás dura”, ese adjetivo que vale igual para una mujer, que para una piedra. Hasta 66 veces se repite, según la versión, por si a alguien no le había quedado claro. Hay hasta remix, con Becky G y Natti Natasha, y no ponen el listón mucho más alto en su concepción de sí mismas: “¿Quieres conquistarme? Págame el ticket”. La mujer aquí es “dura”… y encima “está a la venta”.

Hasta el amanecer – Nicky Jam

No sabemos cómo se llama ni de dónde viene la imaginaria protagonista de la canción, y a decir de quien la canta, da igual que da lo mismo, porque lo único que Nicky Jam necesita para pasar la noche es “cuerpo, carita y piel morena”. O, lo que viene a ser igual, un trozo de carne. Y mañana, si te he visto, no me acuerdo. Usar y tirar. El hombre propone, y la mujer dispone, como un cajero automático.

BEBE – 6ix9ine y Anuel AA

Aquí el prototipo de mujer que se nos ofrece es, por decirlo claro y pronto, pornográfico: “Siempre hacemo’ la 69”, “Y yo te rompo to’ en secreto”, “Y yo siempre la estoy esperando con mi pistola”, etc. 6ix9ine se recrea aireando sus aventuras sexuales, fardando del bochornoso y corrupto estereotipo que a algunos hombres les gusta tanto escuchar y con el que no pocos fantasean e incluso se chulean: la mujer promiscua, infiel, obscena y viciosa; esa mujer ansiosa por satisfacer cualquier deseo masculino que se le ponga por delante. Claro que aquí se llega a límites estrafalarios, por no decir grotescos, demonizando a la mujer, llamando a la protagonista “hija de Lucifer” o mencionando, un poco sin venir a cuento, a los “Illuminati”.

Mujeres – Mozart La Para y Justin Quiles

A pesar de que sería divertido pararnos a considerar qué lleva a un cantante de reggaetón a utilizar el nombre de Mozart, el interés de la conclusión sería tan reducido como la visión que tiene el cantante de todas la mujeres que muestran apego hacia él: toda interesada va, automáticamente, a la cama. Ese es el trato que merecen por su afecto, despachado en una repetitiva onomatopeya final: “To’as las mujeres que / A mí me quieren yo / Ram-pam-pa-ran-pam / Ram-pam-pa-ran-pam”

Ya no tiene novio – Sebastián Yatra

Este tema pretende ser el perfecto protocolo del despecho contemporáneo: en cuanto una mujer tenga problemas o rompa con su novio, solo es cuestión de tiempo (poco, muy poco) que se emborrache y busque consuelo en tus brazos: “Si tu novio te termina, mezcla guaro con tequila”, “Tan solo en unos minutos se me monta encima”. Hay que estar alerta, móvil bien a mano, para no dejar escapar a la presa y sacar el mejor provecho de la situación: “Ella sabe como soy, si me llama, yo le doy”.

En resumen, el reggaetón concibe a la mujer como un ser sin conciencia, o con muy poca, guiado por pervertidos instintos primarios masculinos. Una mujer sin inteligencia, incapaz de controlar racionalmente un comportamiento que se resuelve en beneficio de los hombres; un objeto de consumo creado con el único fin de ser disfrutado.

¿Significan estas críticas que no podemos valorar la belleza de la mujer? Se puede, de la misma manera que nos está permitido celebrar la belleza del hombre, con el respeto debido a la dignidad consustancial de las personas, seres inteligentes y valiosas tanto en cuerpo como en alma.

Hoy en día no es sorprendente encontrarse con alguna noticia sobre un nuevo caso polémico en el mundo del ‘reggaetón’ por alguna canción machista que se haya compuesto.

A pesar de las críticas a este tipo de canciones ( se pidió la retirada de la canción de Maluma, ‘Cuatro Babys’) y a otras tantas más, este estilo latino sigue sonando en las discotecas y las cantamos y bailamos como si no pasara nada. Pero el problema no solo lo tenemos en este género musical sino que canciones anglosajonas son igual de sexistas y a veces no nos damos cuenta de ello. Así, la convertimos en muchas ocasiones en «nuestra canción favorita».

A continuación recopilamos una serie de éxitos procedentes del mundo del R&B y el pop que dejan por lo más bajo a las mujeres.

Wiggle – Jason Derulo ft. Snoop Dog

Un ritmo pegadizo, bailable y animado… Así es esta canción del estadounidense Jason Derulo. Sin duda ‘Wiggle’ te invita a bailar durante horas pero lo cierto es que el mensaje que transmite te invita a dejar de escucharla.

El objetivo de la canción es básicamente hablar de las partes traseras de la mujer, tratándola como un objeto que solo sirve para menearse y satisfacer la vista de los hombres. El estribillo de la composición dice así: “Porque sabes qué hacer con ese gran trasero gordo menear, menear, menear, menear, menear, menear. Menear, menear, menear, sólo un poquito”.

Whistle – Flo Rida

El rapero de Miami es otro de los cantantes que no pasa desapercibido por sus letras discriminatorias. ‘Whistle’ (lanzada en 2012) es una de las canciones de Flo Rida que han tenido mucho éxito pero que también esconde un mensaje poco agradable para las mujeres.

En este caso también trata el tema sexual con la mujer y dejando a esta misma con poca dignidad. Si nos fijamos en el estribillo de la canción, nos rebela en gran medida de lo que trata:

“¿Puedes soplar mi silbato nena, silbato nena? Házmelo saber. Chica, voy a enseñarte cómo hacerlo. Y empezamos realmente lento. Sólo pon tus labios juntos. Y acércate mucho. ¿Puedes soplar mi silbato nena, silbato nena? Aquí vamos.”

Blurred Lines – Robin Thicke

El cantante, compositor y también actor estadounidense, Robin Thicke, protagonizó una polémica en 2013 con una de sus canciones que llegó a ser la más escucha el verano de ese mismo año. Pero no todo fue alegría para Thicke ya que de primeras el videoclip fue censurado en parte porque mostraba una imagen degradante según la opinión pública norteamericana. Además, la letra tampoco anda muy lejos de esta imagen sexista y un tanto lamentable de la mujer.

Frases como “Ok, él estuvo cerca, intentó domesticarte, pero tú eres un animal, cariño, está en tu naturaleza, simplemente déjame liberarte, no necesitas papeles ese hombre no es el que te hizo lo que eres, y es por eso por lo que voy a llevarte, buena chica” o “sé que lo quieres, pero eres una buena chica, la forma en la que me agarras, debes querer ponerte indecente, adelante, insinúate”, dejan por los suelos la figura de la mujer, dejando claro lo que somos y la dependencia que tenemos en los hombres.

Teenage Dream – Katy Perry

Desgraciadamente, muchas cantantes femeninas hacen apología del machismo en sus canciones. Un ejemplo es Katy Perry con su canción ‘Teenage Dream’ (2010) cuya letra gira entorno al sueño adolescente que cualquier chica querría vivir.

A simple vista la letra es completamente normal pero si nos paramos en cada estrofa y cada palabra puede que nos chirríe un poco. Aunque es verdad que no es tan explícito como en los casos anteriores, si que da una imagen de las chicas un poco pobre, como cuando dice “Antes de que me conocieras, yo era una ruina. Pero las cosas eran un poco complicadas me devolviste a la vida”, dejando claro que dependemos sentimentalmente de los hombres.

Además también hace alusiones sexuales: “Ser tu sueño adolescente esta noche, dejar que tus manos se posen en mí, en mis ceñidos pantalones vaqueros”

Hey Mama – David Guetta ft Nicki Minaj, Bebe Rexha y Afrojack

Una canción cuyo protagonista principal es el DJ más conocido del mundo, David Guetta, y cuya cantante principal es la rapera y también modelo, Nicki Minaj. Un tema muy conocido pero también con cierta controversia por algunas de las estrofas cantadas por la propia Minaj y que reflejan perfectamente los roles machistas: «Sí, yo cocinaré. Sí, yo limpiaré. Además, mantendré la na-na dulce para alimentarte. Sí, serás el jefe, sí, te respetaré.»

De nuevo nos encontramos con una canción que minusvalora a las mujeres y lo peor de todo es que es cantada por una voz femenina, fomentando más aún el sexismo en la sociedad.

Animals – Maroon 5

Aunque parezca mentira, no lo es. La exitosa canción del grupo de pop se sale un poco fuera tono y aunque pueda parecer simplemente una letra salvaje y con pasión, nos han engañado del todo.

Publicada en 2014, es una pieza que ya te deja atónito con el videoclip pero letra tampoco se queda atrás. El cantante de Maroon 5, Adam Levine, habla sobre el deseo de «cazar» a la mujer para «comérsela viva». Aunque pueda parecer una simple metáfora, el cantante no ha sido muy acertado en frases como esta: «Nena, voy a aprovecharme de ti esta noche. Te capturaré, te comeré viva. Como animales, animales».

Rude – Magic!

Seguramente pocos se acuerden de este grupo musical, pero en cuanto escuchéis la canción se os encenderá la bombilla. ‘Rude’ fue publicada en 2014 por Magic!, un grupo que fue mundialmente conocido por esta pieza musical.

Una melodía pegadiza y con mucho ritmo la cual no tiene una letra sexista pero que si te fijas en el contexto y argumento de la misma te echa bastante para atrás. El cantante se dispone a ir a casa de su «enamorada» para pedir el consentimiento del padre para poder casarse con ella. Aparte de ser un procedimiento bastante antiguo, es machista y discriminatorio por el simple hecho de que la chica (que supuestamente se quiere casar con él) no tiene ni voz ni voto y su futuro está en manos de su padre y no de ella, que sería lo más lógico.

Steal My Girl – One Direction

El grupo británico-irlandés es sin duda uno de los más amados entre los jóvenes, pero no por ello dejan de cosificar a las mujeres. ‘Steal My Girl’ (Roban a mi chica en castellano) ya saca a relucir sus intenciones en el mismo título y es que la melodía gira entorno a cómo intentan constantemente «robarle a su chica».

«Todo el mundo me quiere robar a mi chica, todo el mundo quiere largarse con su corazón, un par de billones en todo el mundo, encontrad a otra, porque ella me pertenece».

Jealous – Nick Jonas

El hermano pequeño de la mítica banda Los Jonas Brothers, compuso esta canción en 2014 que también invita a silenciarla desde el minuto uno.

Al igual que la canción anterior, en esta ya nos podemos hacer una idea de que trata con solo leer el título de la misma: ‘Jealous’ (Celoso en castellano). Nick Jonas quiere dejar claro que la mujer es de su propiedad y que ya solo porque otro hombre la esté mirando, se pone celoso y se obsesiona con ella. Algo muy normal si quieres tener una relación sana.

Nada más empezar a escucharla haces gestos estupefactos por lo que está diciendo: «No me gusta la forma en la que él te está mirando. Estoy empezando a pensar que lo quieres a él también.» Y no contento con eso, justifica su actitud: «Puedes llamarme obsesionado. No es tu culpa que ellos se te acerquen. Me refiero a que sin faltarte al respeto. Es mi derecho ser infernal».

My Humps – The Black Eyed Peas

Terminamos este repaso con el famoso grupo de hip-hop donde la cantante y protagonista Fergie hace apología del machismo con ‘My Humps’ (2005), tratando una vez a las mujeres como algo de usar y tirar.

Durante todas las estrofas se dedica íntegramente a hacer una oda a su cuerpo y a hablar de su trasero, que les encanta a los hombres. Además, utiliza un cliché muy típico que es que a las chicas nos encantan las cosas materiales y que así, nos conquistan.

«Yo voy a hacer que te pongas borracho. Borracho tomando mis nalgas. Mis nalgas, mis nalgas, mis nalgas, mis nalgas, mis nalgas. Mis nalgas, mis nalgas, mis nalgas, mis adorables pequeños bultos.Yo tengo a estos limpiadores locos. Lo hago diariamente. Ellos me tratan muy bien. Ellos me compran todos éstos diamantes».

Los jóvenes son los más vulnerables

Aunque las canciones puedan ser simples melodías lo cierto es que contribuyen a esa cadena de comportamientos sexistas presentes hoy en día en nuestra sociedad. Gregorio Gómez Mata, uno de los fundadores de la Asociación Alma contra la violencia de género, nos cuenta que «no solo las canciones promueven comportamientos machistas, es todo, pequeñas gotas que van cayendo en el vaso hasta que este mismo se llena».

A pesar de ser conocedores de lo perjudiciales que pueden llegar a ser, seguimos escuchando las canciones con total normalidad y eso se debe a que «es algo cultural que nos viene impuesto y lo tenemos interiorizado tanto hombres como mujeres» apunta Gregorio.

Mata lo tiene muy claro y piensa que hay que atacar el problema desde la raíz: la educación. No vale con prohibir las cosas ya que a los jóvenes «les apetecerá más hacerlo». «Tiene que haber una verdadera educación basada en el interés general y no en el de los partidos políticos».

Por ello, «lo que tenemos que hacer es ir informando y concienciar a esas personas que tiene tanta influencia en los adolescentes y mueven masas, en que tienen que andarse con mucho cuidado de lo que dicen». ¿Es posible acabar con este tipo de música? «El día que las canciones discriminatorias no existan, es que el machismo está desapareciendo. La sociedad tiene que evolucionar para que al mismo tiempo los artistas también vayan evolucionando».

Maluma y otros reguetoneros, los reyes de la violencia machista, según estudios universitarios

“Ni pobre diabla ni candy: violencia de género en el reggaetón”. Así se titula un estudio de la Universidad de Chile que cobra fuerza a partir de la publicación en el diario mexicano El Universal. Un informe que ratifica la queja de cientos de personas desde hace años. La misoginia en ese género musical y Maluma como abanderado.

La investigación revela los altos índices “de agresión física, psicológica y simbólica contra la mujer” que se manifiesta en el tipo de música «que fascina a Latinoamérica»: el reggaetón.

La socióloga Karina Arévalo y sus colegas de la Universidad de Chile hicieron maratón de escucha de reggaetón para determinar si en las letras de las canciones se presentaba “una o más de las cinco dimensiones principales de violencia de género (entendida ésta como “una construcción social, cultural e histórica que asigna ciertas características y roles a las personas según su sexo)”.

Maluma y su provocadora imagen con varias mujeres complaciéndolo.

Las investigadoras seleccionaron las cinco canciones reguetoneras más populares en cada año del periodo de 2004 a 2017, lo que representó un total de 70 transcripciones. Y como era de esperar, la mujer era la gran destinataria de la agresión.

De las 70 canciones analizadas entre 2004-2017, sólo 11 (menos del 16% de ellas) no contenían ningún tipo de violencia de género en sus letras. En las otras 59 había 568 menciones a alguna de las cinco dimensiones violentas ejemplificadas. El reggaetón más violento: el de Maluma, Cuatro Babys. En ese hit hay 44 menciones de violencia, más del doble que el segundo lugar, que fue para La Gata, de Nicky Jam, con 26 menciones.

“A mi gatita la sobo pa’ que enseguida se amanse”. Eso canta Daddy Yankee y es apenas un ejemplo. El estudio aclara que “por cariñoso que pueda parecer el diminutivo, referirse a una mujer como gata, perra, zorra o cualquier otro animal y tratar de controlarla, amansándola, como si fuera de su propiedad, es violencia psicológica”.

Dady Yankee, otro de los señalados.

“El tipo de violencia más frecuente en el reggaetón fue la simbólica (que es mencionada en 66% de las canciones de la muestra), seguida de la psicológica, la sexual, la física y, por último, la económica”. Además, en términos generales, los niveles de violencia en las canciones se mantienen estables a lo largo del tiempo, como si todos los movimientos feministas y las campañas contra de la violencia de género no hubieran influenciado en los artistas.

El estudio agrega que “las sociedades latinoamericanas poseen una forma de organización altamente influenciada por el sistema patriarcal, por lo cual parece razonable pensar que el reggaetón, en tanto forma de expresión musical de gran popularidad, sería una forma de manifestación de tal sociedad”.

Por lo visto, los reggatoneros top siguen sin voluntad de reinventarse y entender las nuevas masculinidades. Eso sí, se indignaron en hace un mes cuando condenaron las pocas nominación del género reggaetón de cara a la entrega de los Grammy.

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En 2016, trascendió que 8 de cada 10 mujeres se sentían “maltratadas por este género musical”, según un estudio realizado en Colombia. Además, hubo peticiones en la plataforma Change.org solicitando que se investigara a Maluma “posible delito de apología de la violencia de género”.

El año pasado un grupo de mujeres inició la campaña en redes #MejorSolaQueConMaluma. Fue tras el lanzamiento de un video en el que el artista aparecía con decenas de mujeres en la cama.

«Las partes más fuertes no las canto yo ni tampoco las escribo», se defendió Maluma el año pasado y despertó aún más críticas por parte de los movimientos feministas denunciantes.

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