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Cansancio durante el embarazo

Tabla de contenidos

El primer y tercer trimestre de embarazo son los meses en que la embarazada se sentirá más fatigada. Es muy común y normal entre las embarazadas sentir sueño y cansancio durante las primeras semanas de embarazo. Es el momento en el que el bebé se está desarrollando dentro del útero materno y comienzan a funcionar sus órganos.

El cuerpo de la futura mamá dedica mucha energía para que el embrión progrese y tenga un crecimiento normal. Asimismo, el último trimestre el bebé ha crecido tanto que su peso y la incomodidad del aumento del útero hace que regrese la falta de energía.

Causas de la fatiga durante el embarazo

La fatiga y el cansancio es uno de los primeros síntomas del embarazo y una molestia que acompañará a la embarazada durante las primeras semanas debido a la demanda extra de energía que tiene el organismo para que el bebé pueda desarrollarse. El cuerpo de la embarazada produce más sangre para que al bebé le llegue el oxígeno y nutrientes necesarios. Para producir más sangre, el corazón tiene que bombear más rápido y esto provoca la fatiga en la embarazada.

Además, la progesterona, que es una hormona cuyos niveles se elevan durante el embarazo. Estos cambios hormonales pueden incidir en la embarazada produciendo más sueño, irritabilidad o emoción ante hechos que antes pasaban desapercibidos.

Las náuseas y vómitos que padecen muchas embarazadas, sobre todo en el primer trimestre de embarazo, puede indicir sobre la embarazada produciendo más cansancio. Además, también influye el aumento de las ganas de hacer pis y la necesidad de levantarse varias veces durante la noche, interrumpiendo el sueño.

La fatiga es menor en el segundo trimestre, cuando ya han pasado las molestias iniciales, sin embargo regresa en el tercero, cuando el bebé ha crecido tanto que la incomodidad, la falta de espacio, el peso del bebé y la imposibilidad de descansar toda la noche, hacen que la mamá se sienta más cansada.

Remedios para el cansancio en el embarazo

– Llevar una vida más tranquila y bajar el nivel de actividad diaria

– Evitar realizar grandes esfuerzos

– Dormir 8 horas al día e intentar hacer una siesta de 20 minutos después de la comida

– Hacer pausas durante el día. Si pasas mucho tiempo sentada, levántate cada hora para estirar las piernas. Y, si estás mucho tiempo de pie, periódicamente siéntate y descansa con las piernas en alto.

Sentir cansancio en el embarazo es normal, pero ¿cuándo debes consultar? ¿Qué lo produce?. Te comento las recomendaciones para mejorarlo.

Nada más quedar embarazada ya notas los síntomas de cansancio del embarazo. Algunas mujeres incluso notan la sensación de querer dormir a todas horas, incluso antes de que les falte la menstruación. ¿Cómo es posible?

¿Qué cansancio en el embarazo es normal?

Ésta es la primera pregunta que te haces. Quieres que todo en tu embarazo transcurra perfectamente. Que tu bebé nazca sano y sin complicaciones. Pues bien tener cansancio y sensación de querer dormir a todas horas es normal.

Las causas o los factores que influyen son múltiples y varían a lo largo de la gestación. Para explicártelo vamos a dividir el embarazo en periodos trimestrales.

Primer trimestre

Como te he comentado a los pocos días de quedar embarazada ya notas los síntomas de cansancio. ¿Qué ha ocurrido?. Sencillamente un cambio hormonal en tu organismo. Durante los dos primeros meses en tu organismo existe una importante secreción de progesterona, la hormona del embarazo.

Nada más quedar embarazada, el ovario con el que has ovulado comienza producir progesterona, la hormona encargada de mantener tu gestación hasta el inicio del tercer mes, momento en el cual la placenta ya tiene fuerza suficiente para hacerlo.

La progesterona, además, provoca sensación de sueño y cansancio, y relaja la musculatura del útero. Por ello la usamos también en mujeres que tenéis amenaza de aborto o aborto habitual.

En el inicio de la gestación, aparecen también los molestos vómitos y la permanente sensación nauseosa tan típica. Ello contribuye a tu sensación de cansancio.

Es normal cierto grado de ansiedad (mezclado con ilusión, ¡como no!) por ver cómo se va a desarrollar el embarazo.

La sensación de ganas de orinar tan frecuentes puede hacer que incluso tengas que despertarte por la noche. Este síntoma te va acompañar toda la gestación.

Segundo trimestre

Yo siempre os comento que el segundo trimestre es el mejor de la gestación. Han pasado los síntomas y miedos del inicio, pero no tienes aún los problemas que veremos más adelante.

Tal vez comentarte que puede que no descanses bien por las molestias en bajo vientre. Es este momento, el útero (empujado por el crecimiento de tu bebé) crece rápidamente. Notas los primeros movimientos fetales (más de cuatro meses) y puedes notar pinchazos en bajo vientre.

No obstante, las molestias son pequeñas.

Tercer trimestre

Las causas de tu cansancio son distintas a las del primer trimestre. El problema hormonal pasa a ser de segundo orden y es el propio crecimiento del bebé, y su efecto mecánico (por el volumen), el principal responsable. Veámoslo.

Obviamente, el cansancio puede ser normal y esperable u ocurrir algún tipo de problema que lo agrave y que te comentaré después.

El peso del bebé ya no te deja descansar. Incluso impide que te puedas dormir en tu postura preferida. No podrás dormir boca abajo.

La tensión suele bajar durante la gestación, aumentando tu sensación de falta de energía. Esta causa es común en toda la gestación y no sólo del tercer trimestre. Recuerda que una embarazada se «marea» con frecuencia, por bajadas de tensión arterial.

Por la noche (y a todas horas) orinas con frecuencia, no descansas tan fácilmente.

Los movimientos del bebé son cada vez más vigorosos. Te despiertan por la noche sus patadas o su «hipo».

Igualmente, las molestias digestivas, como la acidez y el reflujo, no te dejan descansar correctamente.

En ocasiones, te despiertas con los molestos calambres o sensación de piernas inquietas.

Como ves las causas de no poder descansar son múltiples. Pero, además, piensa que tu organismo está sometido a una importante sobrecarga: alimentar a tu bebé dentro del útero. Tu corazón trabaja más deprisa, además tienes que mover más cantidad de sangre (las embarazadas tienen un litro más de sangre). Piensa que al bebé no puede faltarle de nada.

¿Hasta donde es normal tener mayor sensación de sueño y cansancio en el embarazo?

Hasta ahora te he comentado lo habitual en el embarazo, pero en ocasiones los síntomas son excesivos y debes estar atenta.

Un mayor cansancio puede indicar problemas como una mayor anemia. En el embarazo es normal tener cierta anemia que llamamos fisiológica de la embarazada. Pero un cansancio extremo y progresivo puede indicar que tienes anemia y necesitas más alimentos ricos en hierro o incluso tomarlo cómo medicamento. Con un simple análisis se puede saber.

Por supuesto, no es lo mismo un embarazo simple (un solo feto) que una gestación gemelar. En los embarazos gemelares la sobrecarga es aún mayor.

Problemas de tensión, diabetes, o tiroides puede igualmente complicar la gestación y debutar con un mayor cansancio.

Mi consejo es que si el cansancio es intento y progresivo, consultes con tu ginecólogo.

¿Cómo mejorar el cansancio en el embarazo?

No existen remedios o pastillas que lo eviten, pero sí ciertos hábitos que pueden hacer más agradable el embarazo.

Los pilares básicos son el descanso, la dieta, el ejercicio y una actitud serena y confiada.

El descanso para una embarazada es básico. Se dice que debemos escuchar nuestro cuerpo y en el caso de la embarazada es fundamental. Duerme cuantas horas necesites (o puedas). Al inicio de la gestación tendrás que irte a la cama antes. Al final de la gestación puede que aunque quieras no consigas dormir muchas horas seguidas. En cualquier caso, descansa lo más posible. La siesta a medio día es fundamental.

Lleva una alimentación equilibrada. Evita las comidas copiosas, sobre todo por la noche para facilitar la digestión. Toma alimentos ricos en calcio, potasio, fólico, vitaminas e hierro. Una alimentación variada y con abundantes líquidos.

Tener paciencia contigo misma y con tu embarazo. Esta etapa de tu vida es así. Intenta recibir educación maternal. Piensa que el conocimiento mejora tu ansiedad.

Recaba ayuda de tu pareja, familiares y amigos. Que te hagan el día a día más agradable.

Haz ejercicio moderado y continuo. Te ayudará a dormir mejor el andar, nadar, etc diariamente.

Utiliza una almohada entre las piernas o abrázala para dormir mejor.

Son medidas sencillas, pero que pueden mejorar enormemente tu embarazo para que lo disfrutes al máximo.

Cansancio y fatiga durante el tercer trimestre

El tercer trimestre del embarazo se caracteriza por la sobrecarga. Lo que ocasiona en la embarazada molestias como son el cansancio y la fatiga. Recuerda que es fundamental adaptarse a la nueva situación.

El progresivo crecimiento de tu bebé puede aumentar síntomas como el cansancio y la fatiga. A veces, te empeñas en mantener un ritmo de vida similar al que llevabas antes de quedarte embarazada.

Consejos para aliviar el cansancio y la fatiga

  • Lleva una vida más tranquila y regular. Puede ser necesario disminuir tu nivel de actividad, trabajo, tareas domésticas, ejercicio….
  • Evita realizar esfuerzos excesivos. Si necesitas llevar a cabo determinadas actividades, como acondicionar la habitación de tu bebé, pide ayuda y no lo hagas sola.
  • Respeta el descanso nocturno. Es conveniente que duermas unas 8 horas al día. La necesidad de orinar o las molestias posturales pueden interrumpir el descanso nocturno. Evita beber líquidos antes de acostarte. Acuéstate de lado con una almohada entre las piernas para aliviar la sobrecarga de la espalda.
  • Durante el día, realiza pausas frecuentes. Si tienes que permanecer sentada, intenta levantarte cada hora unos 5 minutos para estirar las piernas. Y si estás mucho tiempo de pie, es aconsejable sentarse y descansar con las piernas en alto periódicamente.
  • Acude a las sesiones de Educación Maternal. Los ejercicios y las técnicas de respiración y relajación que practicas con la matrona pueden disminuir la sensación de cansancio y fatiga.

Aurora Fernández-Cañadas. Matrona

Síntomas del tercer trimestre de embarazo

Siete meses y las molestias persisten. El camino ha sido duro, pero falta muy poco. Los síntomas del tercer trimestre de embarazo indican que el bebé ya quiere salir. La ilusión de tenerlo entre los brazos es el mejor antídoto para soportar lo que está por venir.

Las dolencias asociadas a la gestación varían en cada mujer,y no todas las padecen con la misma intensidad o frecuencia. Sin embargo, en esta etapa es posible que los malestares que se creían superados vuelvan a aparecer. Incluso se pueden sumar otros nuevos que hasta ahora no se habían sentido.

El peso, el diámetro de la barriga, la nutrición y la salud de la mamá, entre otros factores, inciden en ello. De ahí que los síntomas del tercer trimestre de embarazo pueden incluir reflujo, hinchazón, dolores lumbares, incomodidad para dormir, indigestión e incluso hemorragias. A continuación, veremos los más habituales.

Reflujo y acidez: un mal común

Todo comienza con una quemazón desde la parte final del esternón hasta la garganta.En los primeros días de gestación aparece reiteradamente, luego se calma por varias semanas y vuelve en los últimos meses.

Los obstetras vinculan este padecimiento a la acción de la progesterona. Esta hormona hace que el músculo del esófago se relaje y retarde el vaciado gástrico, lo que causa inflamación e irritación.

Este y otros síntomas son provocados por el crecimiento del bebé y la presión que ejerce en los órganos. El ardor en el esófago, por ejemplo, se da por la compresión del útero sobre el estómago que, a su vez, entorpece la digestión.

Para evitar el reflujo y la acidez, se recomienda comer más veces en menores proporciones (cinco en lugar de tres). También se sugiere obviar los productos picantes, aumentar el consumo de líquidos y no tumbarse en la cama inmediatamente después de ingerir alimentos.

«Las dolencias asociadas a la gestación varían en cada mujer, y no todas las padecen con la misma intensidad o frecuencia»

Hinchazón y cansancio

La hinchazón es otro de los síntomas del tercer trimestre de embarazo. Los muslos, pies, tobillos y dedos de las manos comienzan a “engordar”. ¿Por qué? Por la retención de líquido, la presión sanguínea y la mala circulación, asociadas al ensanchamiento del útero.

Esta molestia va acompañada de cansancio en las piernas, que suele aparecer después de permanecer horas de pie o sentada. Por ello es preciso caminar, comer fruta, levantar las piernas ocasionalmente y tomar agua. Conviene además prescindir de la ropa ajustada, y someterse a masajes continuos.

Dolor lumbar

La mayor tortura del octavo mes es el dolor lumbar. Se centra en el dorso, en la mitad del tronco y al final de este y se agudiza cuando la mujer camina o está parada. Muchas no logran tolerarlo y deben moverse en sillas de ruedas. Está causado por el esfuerzo que hace la columna para soportar el útero.

Para impedir este dolor, se deben cuidar las posturas. Estos son algunos consejos a tener en cuenta:

  • Apoyarse en algo cuando se requiera estar de pie y colocar cojines en la silla, para mantener la columna derecha.
  • Sentarse con los glúteos pegados al final del asientoes la mejor forma de contrarrestar este dolor.
  • En el momento de agacharse, hay que hacerlo flexionando las rodillas.
  • Los tacones altos o planos deben quedar en el armario, ya que no son compatibles con las capacidades físicas actuales de la mujer.
  • Para dormir, es importante usar un colchón ortopédico o duro. La posición adecuada para el descanso es de costado (el izquierdo preferiblemente).
  • Las clases de natación o pilates darán alivio en las fases de dolor agudo.

«La hinchazón en manos y pies se da por la retención de líquido, la presión sanguínea y la mala circulación, asociadas al ensanchamiento del útero»

Indigestión, insomnio… habituales pero controlables

Como hemos visto, hay hormonas que durante la gestación relajan el sistema digestivo e impiden que las comidas se digieran con facilidad. Por ello, muchas gestantes sufren de indigestión, gases y sensación de saciedad.

Lo ideal para no enfrentarse a estos síntomas es preparar menús ligeros, comer lento y pausado, y no hablar al masticar. Cenar dos horas antes de acostarse y dormir semisentada son otros hábitos que pueden marcar la diferencia.

Para conciliar el sueño, se aconseja descansar del lado izquierdo, porque la sangre llega mejor al corazón de la madre y al feto. Asimismo, lo mejor es usar almohadas debajo del vientre y entre los muslos, para impedir que la presión sanguínea suba. Al comienzo es un poco molesto, pero se puede coger la costumbre.

Síntomas del tercer trimestre de embarazo: ¡hay más!

Muchas cosas pasan desde que el test de embarazo arroja un resultado positivo.La mujer se enfrenta a un vaivén de emociones y transformaciones que, como hemos visto, denotan singulares molestias.

Además de lo expuesto, el tercer trimestre de embarazo puede dar cabida a cefaleas, dolores en los intercostales, dificultad para respirar y movimientos involuntarios o cosquilleo en las piernas (síndrome de piernas inquietas). Igualmente, puede desatar inapetencia sexual y hemorroides.

El embarazo puede parecer un camino sinuoso o retorcido, pero no es así. Todos estos síntomas del tercer trimestre de embarazo son llevaderos y pueden sanar fácilmente. Son las rutinas saludables las que permitirán hacerle frente de la manera más exitosa. No hay que temer, la recompensa está por llegar.

El sueño en el embarazo: tercer trimestre

Ahora, el bebé está más grande y se hace notar -de día y de noche- y las molestias se intensifican. Tomarse esta etapa como una “preparación” para lo que se viene es una manera de verle el lado positivo. Al fin y al cabo, la naturaleza es sabia e hizo del embarazo una etapa que, paso a paso, de a poquito, nos va preparando física y psicológicamente para la maternidad.
Entre los factores que hacen más difícil el sueño en el tercer trimestre, los más comunes son:

  • Muchas ganas de orinar, y más seguido: esta vez, además del funcionamiento de los riñones, esas ganas de orinar responden a que el bebé y el útero, más grandes, hacen presión sobre la vejiga logrando que las noches se conviertan en idas constantes al baño. Y si el bebé está más activo en la noche, estas visitas al baño pueden intensificarse.
  • Falta de aire: también producto del aumento del tamaño del útero y del bebé, es posible que sea necesario hacer un mayor esfuerzo para respirar y que esto resulte más molesto por las noches.
  • Calambres en las piernas y el dolor de espalda: los calambres y dolores de piernas o de espalda responden más que nada al peso adicional que el cuerpo está cargando. El crecimiento del útero hace presión en determinadas zonas y nervios del cuerpo, y eso puede alterar la irrigación sanguínea, generando los dolorosos calambres, muy comunes a la noche o por las mañanas. También la mala postura colabora con estas molestias que se intensifican al acostarse.
  • Problemas para encontrar la mejor posición para dormir: dormir boca arriba y boca abajo ya se hace muy difícil en el tercer trimestre, así que dormir de lado es casi la única alternativa, siendo el lado izquierdo la mejor opción (porque optimiza el funcionamiento de los riñones y de la circulación ayudando a eliminar residuos y fluidos y a que el bebé reciba los nutrientes necesarios), pero muchas embarazadas no encuentran esta posición cómoda.
  • Acidez y la constipación: durante el embarazo, el funcionamiento de todo el aparato digestivo es más lento, y esto suele incentivar la constipación acidez, que aparece cuando el contenido del estómago sube por el esófago. Estas dos molestias pueden empeorar durante le tercer trimestre, cuando el útero, más grande, ejerce presión sobre el estómago o el intestino grueso.
  • Síndrome de piernas inquietas (RLS): hay embarazadas que padecen este síndrome que incluye molestos hormigueos en las piernas. Suele intensificarse en la noche y la única manera de calmarlo momentáneamente es moviendo las piernas, estirándolas o caminando.
  • Sueños extraños: el embarazo es un momento de ansiedad y muchos cambios, lo que puede provocar que, dependiendo el contexto y el momento que esté viviendo la futura mamá, los sueños se vuelvan más vívidos que antes y hasta se tengan pesadillas en las que se manifiesten todos los miedos de esta etapa, como incertidumbre por la salud del bebé, por cómo seremos como madre, por cómo será el parto, etc.
  • Apnea del sueño: más común en mujeres con problemas de peso durante el embarazo, como obesidad, la apnea de sueño es un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente mientras estamos durmiendo, provocando una sensación de ahogo, jadeo y/o ronquidos.

¿Cómo recuperar el sueño ante tantos cambios?

Aunque la mayoría de los factores mencionados no se pueden evitar, hay maneras de mejorar el descanso, adoptando nuevos hábitos:

  • En lo posible, aprovechar distintos momentos del día para hacer una siesta sin culpa.
  • Irse a dormir y levantarse a una misma hora cada día.
  • Ingerir la cantidad de líquido necesaria durante el día, evitando tomar mucho al atardecer y en la cena, y evitando las bebidas con cafeína (café, té, bebidas cola, etc.), sobre todo al anochecer.
  • Realizar cenas livianas, evitando las comidas pesadas, muy picantes o saladas.
  • Hacer, al menos, 30 minutos de actividad física durante el día (siempre que el médico haya dado el visto bueno), evitando horarios de tarde o noche para realizarlas.
  • Darse un baño relajante antes de dormir.
  • Levantarse de la cama si el sueño no llega, no mirar el reloj a cada rato y despejar la mente leyendo, escribiendo o haciendo otra tarea tranquila hasta que el cansancio nos supere.
  • Al dormir de costado, colocar almohadones entre las piernas, debajo de la panza, en la espalda, para repartir el peso.
  • Calambres: Si el calambre está en la zona de la pantorrilla, estirar el pie, tomando los dedos y flexionándolos hacia arriba para lograr que el músculo se distienda. Otra manera de estirarlos es parándose y extendiendo la pierna que duele hacia delante sin doblar la rodilla. Mantener el talón apoyado en el piso y levantar el resto del pie suavemente sin despegar el talón hasta que la punta de los dedos mire al techo. Apoyar la parte del pie elevada sobre un escalón o contra la pared, puede ayudar a elongar más la zona.
  • Para evitar la acidez, elevar la cabecera de la cama al menos 10 o 15 cm. con almohadas o poniendo bloques de madera o guías de teléfono viejas debajo de las patas. Esto evitará el reflujo y colaborará con la digestión.
  • Para bajar el nivel de estrés, anotarse en clases de yoga o relajación para embarazadas (siempre consultando previamente con el médico)
  • Si los miedos o la ansiedad son las causas de noches en vela, una clase de preparto puede ayudar a apaciguarlos. Charlar sobre lo que nos preocupa y compartir estos miedos y ansiedades con otras embarazadas y un profesional, puede ayudar a tranquilizarnos y recuperar el sueño perdido.
  • Para los casos de apnea de sueño o síndrome de piernas inquietas, consultar con el médico porque pueden ser síntoma de algún problema mayor.

Ver: El sueño en el primer trimestre / El sueño en el segundo trimestre

Asesoró: Dr Patricio Ehrman, Médico Ginecólogo
Obstetra Sección Uroginecología
y Cirugía Reconstructiva del Hospital Universitario Cemic

Introducción

Al principio del embarazo la mayoría de las mujeres se sienten muy cansadas y difícilmente pueden terminar el día sin haber tomado una siesta o se van a dormir tan pronto como llegan a sus casas.

NO te preocupes, es un síntoma normal en un embarazo sano. La fatiga o cansancio del embarazo es la manera que tiene tu cuerpo de decirte que necesita más reposo.

La mayoría de las mujeres presenta este síntoma en el primero y en el tercer trimestre del embarazo. En el primer trimestre porque en ese momento se están desarrollando la mayoría de los órganos del bebé, así que aunque no se vea, hay mucho trabajo que se está desarrollando adentro de ti. Y en el tercer trimestre el bebé ha crecido mucho y el peso extra que llevas se suma a las demandas físicas internas del embarazo.

¿Cuál es la causa de la fatiga?

Podríamos considerar a la fatiga como uno de los primeros síntomas del embarazo. Recuerda que dentro de ti se está formando otra vida y eso va a demandar mucha energía de tu organismo. Para proveer a ese bebé de lo que necesita para desarrollarse, tu volumen de sangre se va a aumentar en un 50% pero tu capacidad pulmonar va a disminuir un 20%. Estos dos ejemplos sirven para que te des cuenta de lo que tu organismo tiene que trabajar aún cuando estás en reposo. Si añades tu actividad normal, te darás cuenta que la fatiga es una consecuencia totalmente normal.

Demandas en el aparato circulatorio: Como ya lo mencionamos anteriormente, en estos tres primeros meses se requiere de un enorme cambio en las demandas de tu aparato circulatorio. Para que tu bebé cuente con los nutrientes y el oxígeno necesario, tu organismo produce más sangre, el corazón trabaja más y late más veces por minuto para poder bombear el volumen circulatorio aumentado.

Efectos Hormonales: En las primeras semanas, los niveles de progesterona, una hormona que es necesaria para mantener el embarazo, se elevan impresionantemente y esta elevación repentina puede, por sí sola, ponerte a dormir.

Cambios en tu metabolismo: Igualmente cambia la forma en que el cuerpo procesa los alimentos y nutrientes. Al mismo tiempo, la baja en los niveles de azúcar en la sangre y la disminución de la presión arterial, se suman a lo anterior para acabar con tu energía.

Cambios físicos y emocionales: Además de todos estos cambios físicos, puede haber otras cosas que contribuyan a que te sientas cansada como puede ser la náusea y el vómito y el impacto psicológico de saberte embarazada. Quizás estás durmiendo menos en las noches porque te tienes que levantar más frecuentemente al baño, o quizás tienes insomnio o te sientes indigesta al irte a dormir. Todos estos son problemas normales del embarazo y lo único que puedes hacer es tratar de tomarlo con calma y aprovechar al máximo los momentos que tengas para reposar.

¿Cuándo se puede considerar el cansancio como síntoma de algo más?

El cansancio y la fatiga pueden hacerte sentir “baja de baterías” y en algunas ocasiones, esto puede ser un síntoma de depresión. Si con el cansancio tienes sentimientos de poca esperanza, desánimo y ya no disfrutas lo que antes te gustaba, habla con tu ginecólogo.

El cansancio también puede ser un síntoma de anemia que no es rara en el embarazo.

La fatiga y la anemia

Como ya lo dijimos, en la mayoría de los casos la fatiga es un síntoma normal y saludable porque te obligará a tomar el reposo que tu organismo necesita en este primer trimestre.

Sin embargo, la fatiga también puede ser un síntoma de anemia, especialmente de la anemia por falta de hierro que afecta a casi el 50% de las embarazadas.

Tu cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina, la sustancia que se encuentra en los glóbulos rojos cuya función es transportar oxígeno a los tejidos de tu organismo y al bebé. Esta necesidad de hierro se aumenta durante el embarazo porque el bebé lo necesita, porque tu volumen de sangre se aumenta y porque te estás preparando para el sangrado que puede haber durante el parto.

Es por esto que tu médico te pedirá, al principio del embarazo, un análisis de sangre en el que se mida el nivel de hierro que tienes y como es muy común que la anemia se presente más adelante en el embarazo, te pedirán otro análisis a finales del segundo trimestre o al principio del tercero. Basándose en los resultados, tu médico podrá determinar si es necesario que tomes hierro y cuánto debes tomar.

Esto ayudar a disminuir la fatiga cuando es causada por anemia.

¿Cuánto durará este cansancio?

Esto es diferente para cada embarazada, pero generalmente te empezarás a sentir mejor en el segundo trimestre. Desafortunadamente, te volverás a sentir cansada a mediados del tercer trimestre ya que en ese momento llevas mucho peso y quizás tengas problemas para dormir por varias razones que incluyen acidez estomacal, dolor de espalda, calambres en las piernas, que el bebé se mueve mucho y, especialmente, necesitarás ir frecuentemente al baño.

Si continúas cansada cuando ya has llegado al segundo trimestre o si estás preocupada de que sientes que algo no está bien, háblalo con tu médico, Puede ser normal pero es importante asegurarte de que no sea por anemia o incluso por depresión.

¿Hay algo que pueda hacer para mejorar la fatiga?

Sí, hay muchas cosas que puedes hacer para aumentar tu energía y hacer que te sientas menos cansada. Algunas de ellas tu cuerpo mismo te obligará a hacerlo:

Descansa más: Vete a dormir más temprano y trata de dormir cuando menos 8 horas diarias. Empieza a tomar siestas cortas, 15 minutos de sueño pueden hacer la diferencia. En el trabajo trata de interrumpir cada hora, estírate, camina un poco, respira profundamente, toma líquidos y renueva tu energía.

Trata de no levantarte en la noche: Toma suficientes líquidos durante el día y evita tomar bebidas dos o tres horas antes de acostarse para que no tengas que levantarte con tanta frecuencia a orinar en la noche. Si tienes acidez estomacal frecuente, come la última comida del día varias horas antes de acostarte o de irte a dormir. Antes de acostarte, estira suavemente los músculos de las piernas. Eso te ayudará a evitar los calambres nocturnos.

Disminuye el estrés y el trabajo: Si te es posible, disminuye las horas de trabajo y los compromisos sociales. Evita todo aquello que te produzca mucho estrés y limita los eventos sociales y otras actividades que exijan demasiado de ti. Si llevas una vida demasiado apresurada, te darás cuenta de que ya no puedes hacer todo lo que hacías y que te cansas muy rápido. Así que te recomendamos que elijas lo que creas que es más importante, estimulante y divertido y dejes o pidas ayuda para realizar el resto.

Busca el apoyo que necesites: Con tus familiares o con tu pareja, si tienes otros niños que atender.

Aliméntate sanamente: En este momento necesitas cerca de 300 calorías más por día, pero esas calorías no deben de ser de alimentos chatarra. Tu bebé necesita de nutrientes, especialmente hierro y proteínas.

En el trabajo: si puedes cerrar la puerta y tomarte una siesta de 15 minutos, sentirás la energía renovada. O tómate esta siesta a la hora de la comida en tu coche si no tienes otro lugar para dormir. Si estás en tu casa, reserva el tiempo para sentarte con tus pies elevados.

Evita los carbohidratos simples

Los carbohidratos simples como las golosinas azucaradas pueden otorgar un gran impulso de energía en el momento pero a medida que baja el nivel de azúcar en la sangre vuelve la fatiga. Esto es porque los carbohidratos chatarra se metabolizan más rápidamente que los complejos que contienen la fruta, el yogurt o el queso. Combinar hidratos de carbono complejos con proteínas es la mejor manera de tener por más tiempo una fuente de energía ya que la digestión lleva más tiempo, por ejemplo combinar una tostada con una rodaja de queso o un vaso de yogurt.

Una dieta balanceada puede darte la energía que necesitas. Si tienes hambre entre comidas come algo nutritivo que te recupere la energía y no te engorde.

Limita también las bebidas con cafeína y asegúrate de tomar suficientes líquidos.

La deshidratación agrava la fatiga. Los alimentos ricos en proteínas y hierro son: la carne roja, el pescado el pollo y los huevos. Otros alimentos ricos en hierro son los cereales reforzados con hierro, las pastas y el pan.

Ejercítate: Aún cuando sientas que con trabajo puedes hacer tus tareas diarias y no te sientas capaz de realizar ningún ejercicio, si te organizas a realizar una pequeña caminata te sentirás mejor y aumentarás tu nivel de energía. A menos de que tu médico te lo haya prohibido, trata de hacer algún ejercicio (de bajo impacto siempre) 30 minutos diarios. Si ya tienes una rutina y quieres continuar practicándola, no olvides comentarlo con tu médico, algunos ejercicios son demasiado fuertes y otros no son recomendables después de algunos meses de embarazo.

Practica yoga que, además de beneficiar la postura y alineación corporal, optimiza la cantidad de oxigeno que llega a los pulmones con los ejercicios de respiración, logrando así combatir una fatiga que muchas veces no es sólo física sino también sobre todo mental. Recuerda, siempre tienes que comentarlo con tu médico.

¡Aguanta! Pronto estarás en el segundo trimestre saliendo de fin de semana o viendo la tele a altas horas de la noche, recordarás este periodo de noches relativamente tranquilas, con nostalgia. Así que cada vez que puedas toma mini siestas zzzzzz., hazlo mientras puedas.

¿Está bien que tome una bebida energética cuando me siento agotada?

No, muchas de esas bebidas están llenas de cafeína, azúcar o sustitutos de azúcar y otras hierbas que pueden pasar la barrera placentaria y no ser saludables para tu bebé. Trata de no tomar nada que no haya sido aprobado por tu médico. En general debes de estar cambiando malos hábitos por buenos hábitos y, por lo tanto, en vez de tomar una de esas bebidas puedes tomar una comida ligera con altas proteínas que te alimente y devuelva la energía.

¿Hay algún riesgo si no duermo y descanso como debo de hacerlo?

En un estudio reciente de la Academia Americana del Sueño, se encontró que dormir menos de seis horas (o más de 10) cada noche en el primer trimestre del embarazo, eleva el riesgo de presentar una presión arterial elevada en el tercer trimestre.
Si no puedes dormir porque tu vejiga no te lo permite y te tienes que levantar a cada rato a orinar, date vuelta y apóyate en brazos y piernas unos minutos –dice Carrie Parker Gastelu, una instructora de yoga de Nueva York- “esto ayudará a mover al bebé lejos de tu vejiga y estarás más cómoda”.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Aunque la fatiga hasta cierto punto es normal en el embarazo, debes hablar con tu médico si notas que la fatiga es:

  • Repentina
  • No desaparece con el descanso adecuado
  • Aumenta al paso de los días
  • Si te sientes muy cansada aún cuando ya llegaste a las primeras semanas del segundo trimestre.
  • Si te encuentras deprimida o muy preocupada.

La fatiga puede ser un síntoma de anemia, sobre todo si tienes:

  • Falta de aliento (disnea)
  • Palpitaciones del corazón
  • Debilidad
  • Piel pálida

Referencias

La fatiga durante el embarazo

La fatiga es un síntoma común durante el embarazo. Algunas mujeres pueden sentirse agotado durante todo el embarazo, mientras que algunos pueden apenas siente cansado en absoluto. Aunque la experiencia con la fatiga tiende a variar, la mayoría de las mujeres se sienten más cansados que de costumbre durante su embarazo. La fatiga durante el embarazo es más común durante el primer trimestre. Tiende a desaparecer durante el segundo trimestre, pero por lo general volver en el tercer trimestre.

La fatiga durante el embarazo Primer Trimestre

Durante el embarazo temprano, los cambios hormonales son probablemente la causa de la fatiga. Su cuerpo está produciendo más sangre para transportar nutrientes a su bebé en crecimiento. Sus niveles de azúcar en la sangre y la presión arterial son también menores. Las hormonas, especialmente el aumento de los niveles de progesterona, son responsables de hacer sentir somnoliento. Además de los cambios físicos que se producen en su cuerpo, los cambios emocionales pueden contribuir a la disminución de la energía.
Si se planea el embarazo o no planificada, puede experimentar ansiedad acerca de la maternidad, se preocupan por la salud del bebé, o incluso experimentar sentimientos contradictorios acerca de su embarazo. Es importante entender que las emociones juegan un papel importante en cómo se siente físicamente, y todas estas cosas son una parte natural y normal del embarazo.

La fatiga durante el embarazo Segundo Trimestre

Durante su segundo trimestre, hay una buena posibilidad de que su nivel de energía aumentará y usted comenzará a sentirse más como su viejo yo. Muchas mujeres toman ventaja de este momento durante el embarazo para realizar tareas importantes, como los niveles de energía es probable que disminuya de nuevo en el tercer trimestre. Esto es a menudo llamado “The Happy trimestre.” Ahora no se alarme si durante este trimestre sigue experimentando fatiga. Más que probablemente será menos evidente, pero por desgracia la fatiga durante el embarazo sigue siendo posible durante el segundo trimestre.

La fatiga durante el embarazo Tercer Trimestre

A finales del embarazo, lo más probable es comenzar a sentirse cansado de nuevo. En este punto se va a llevar el peso extra del bebé, puede estar teniendo problemas para dormir, y hacer frente a la micción frecuente más a menudo. La siguiente es una lista de las maneras de lidiar con el cansancio que puede estar experimentando.

Lidiando Pasos para la fatiga durante el embarazo

  • Descanso– Asegúrese de que usted se permite obtener el reposo en cama extra durante los momentos en que se siente fatigado. Esto se puede lograr por ir a la cama más temprano o tomar una siesta durante el día, si es posible. Evitar fluidos varias horas antes de acostarse es también una buena manera de reducir el número de veces que tiene que levantarse por la noche para ir al baño.
  • Ajuste Horario – Si sus compromisos o actividades actuales resultan ser demasiado drenaje durante el embarazo, es posible que tengas que ajustar temporalmente su horario para estar menos ocupado. Esto puede incluir recortar sus horas en el trabajo, si es posible, o pedir a amigos y familiares para ayudarle con tareas del hogar / recados.
  • Come una dieta balanceada– Comer comidas nutritivas que recorrer un largo camino hacia el apoyo a sus niveles de energía. Asegúrese de obtener suficiente hierro, proteínas y calorías. La fatiga puede empeorar si usted no está recibiendo los nutrientes adecuados. Además, usted tendrá que asegurarse de mantenerse hidratado durante su embarazo.
  • El ejercicio moderado – Aunque usted puede sentir como que no tiene la energía para hacer ejercicio, si se incorporan actividad moderada, como una caminata de 30 minutos, esto va a hacer que se sienta con más energía. El ejercicio es beneficioso en el embarazo, a menos que su profesional médico le aconseje lo contrario.

Última actualización: 08/2015

Compilado utilizando la información de las siguientes fuentes:

Roger W. Harms, M.D., E.-I.-C. Mayo clinic: Guide to a healthy pregnancy. USA: American Academy of Pediatrics.

Reducir la fatiga durante el embarazo: cinco claves

Los cambios hormonales en los primeros meses de embarazo y el aumento del tamaño del vientre generan una sensación de fatiga y cansancio de la que pocas mujeres gestantes pueden librarse. Lo que sí pueden hacer es seguir algunas pautas para que la fatiga durante el embarazo sea más leve. Este artículo destaca cinco consejos claves para lograrlo: dormir y descansar bien, realizar actividad física, evitar el estrés, hidratarse e ingerir hierro.

Imagen: Marcelo Cantarela Junior

Uno de los síntomas más habituales del embarazo es la fatiga. En el primer trimestre se debe, sobre todo, a los cambios hormonales que en poco tiempo se producen en el cuerpo de la mujer y, más tarde, al aumento del tamaño del vientre y la incomodidad que representa. El cansancio es un síntoma normal e inevitable, pero conviene conocer algunas recomendaciones para, al menos, reducir sus efectos.

1. Dormir y descansar en el embarazo

Para disminuir el cansancio, el consejo más elemental es dormir lo suficiente durante la gestación. Lo idóneo es unas ocho horas por la noche y una hora de siesta después de comer que, aunque no sea de sueño, al menos sí de descanso y relajación.

Para las mujeres a las que les cuesta conciliar el sueño, la Asociación Navarra de Matronas enumera una serie de prácticas sencillas que lo favorecen:

  • Evitar bebidas con componentes estimulantes, como la cafeína, la teína u otros alcaloides de similares efectos.

  • Beber leche caliente antes de acostarse.

  • Realizar actividad física ligera durante el día, como ejercicios aptos en el embarazo, paseos, yoga, etc.

  • Darse un baño caliente, recibir masajes durante la gestación, leer u otras actividades relajantes.

  • Tratar de acostarse siempre sobre el lado izquierdo y con la pierna derecha flexionada, ya que esta postura favorece la oxigenación propia y del feto.

  • Usar almohadas y cojines para reposar de la forma más cómoda posible. A menudo viene muy bien colocar cojines bajo las rodillas, lumbares, caderas y espalda.

Tampoco conviene excederse. Un estudio de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño llegó a la conclusión de que las embarazadas que duermen 10 horas o más durante la noche, así como las que lo hacen menos de 6 horas, en los primeros meses del gestación tienen mayor riesgo de padecer hipertensión en el último trimestre.

2. Actividad física durante la gestación, con precaución

El ejercicio físico moderado durante el embarazo aumenta el flujo sanguíneo, libera endorfinas y reduce el cansancio

Realizar ejercicios físicos y dar paseos resultan beneficiosos para las mujeres embarazadas por varios motivos. Entre otras razones, aumenta el flujo sanguíneo y favorece que el cuerpo libere endorfinas, factores que levantan el ánimo de la gestante y reducen la sensación de cansancio.

En este sentido, la fatiga funciona como el miedo: la manera de vencerla es enfrentarla. Si la tentación es quedarse tumbada y no hacer nada, la solución es ponerse en movimiento y salir a la calle. Además, el contacto con la luz del sol estimula la producción de vitamina D, que cumple un importante papel durante el embarazo.

3. Evitar el estrés en el embarazo

Las situaciones de estrés aumentan la fatiga y el cansancio durante la gestación, no solo a nivel físico sino también mental. Por eso, lo que la mujer debe procurar es justo lo contrario: estar relajada.

Actividades como el yoga y la meditación pueden resultar muy útiles. El yoga, además, ayuda a mejorar las posturas corporales de la gestante.

La respiración controlada también es importante para la embarazada. Centrar la atención en la respiración le ayudará a relajarse. Un ejercicio sencillo ayuda a lograrlo: hay que colocarse en una posición cómoda, con la columna vertebral bien estirada, cerrar los ojos y concentrarse en la respiración. El objetivo es inspirar por la nariz y espirar por la boca, todo sin esfuerzo y con mucha suavidad.

4. Hidratarse durante la gestación

Imagen: Bonbon

La fatiga también es un síntoma de deshidratación, por lo que si una mujer en estado no bebe la suficiente cantidad de líquido, el problema aumenta. La ‘Guía de cuidados en el embarazo‘, editada por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, informa que debe tomar alrededor de 1,5 litros de agua cada día, aunque otros organismos como la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomiendan entre 2,5 y tres litros.

Hidratarse de forma correcta no solo ayuda a reducir la fatiga, sino que también supone otros beneficios, como favorecer el tránsito intestinal y, por ende, evitar el estreñimiento de la embarazada.

5. Ingerir hierro en el embarazo

La anemia es la deficiencia nutricional más frecuente entre las embarazadas

La alimentación durante la gestación es una cuestión fundamental por muchos motivos. El Ministerio de Sanidad asegura que la deficiencia nutricional más frecuente entre las embarazadas es la anemia ferropénica, ocasionada por la falta de hierro. Y uno de los principales síntomas de la anemia es una mayor sensación de cansancio y fatiga.

Por tal motivo, se recomienda el consumo de alimentos ricos en hierro (como carnes, legumbres, verduras y hortalizas de hoja verde y frutos secos oleaginosos) y también de cítricos y otros productos que proporcionan vitamina C, la cual favorece la absorción de ese mineral y permite aprovecharlo mejor.

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¿Por qué se siente fatiga en el embarazo?

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes.

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el «juego» musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de «fondo» todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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