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Cantidad leche bebe 7 meses

Cuánta leche debe tomar un bebé según su edad

Cuando eres mamá primeriza tendrás muchas preguntas sobre cómo alimentar a tu bebé, cuánta leche debe tomar y si debes darle otros líquidos además de ella. El té, agua u otras sustancias no son necesarios ni recomendables ya que no le aportan nutrientes al bebé ni ningún otro beneficio y sólo deben utilizarse bajo indicación médica o en ambientes en donde el calor sea excesivo.

Tu leche es un alimento “completo” que aporta el agua y los nutrientes que se necesitan, por lo que el bebé no requiere nada más durante los primeros seis meses.

Número de tomas promedio de leche al día:

Cantidad promedio por toma:

Las fórmulas de seguimiento o de segunda etapa se inician sólo si es necesario y hasta después de los 6 meses, de preferencia hasta los dos años. La leche entera de vaca se puede dar después de los 10 meses. Sin embargo, hoy en día se sugiere introducirla hasta después del año, para evitar el riesgo de alergias o anemia.

Las fórmulas especiales como la de soya, sin lactosa e hipoalergénicas, son leches producidas para necesidades especiales y por ello que su indicación y manejo son responsabilidad del pediatra.

Si tienes más dudas acerca de la alimentación de tu bebé consulta a tu pediatra.

Alimentar a su hijo de 1 a 3 meses de edad

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Durante los tres primeros meses de vida, la leche materna o de fórmula proporciona toda la nutrición que necesita un bebé.

¿Qué cambios debería esperar?

Conforme su hijo vaya creciendo, su proceso de alimentación irá cambiando. Los bebés empezarán a tomar una mayor cantidad de leche en cada toma, por lo que no necesitarán alimentarse tan a menudo y dormirán durante más tiempo seguido por la noche.

El apetito de su bebé aumentará durante los estirones. Siga alimentándolo a demanda y aumente la cantidad de tomas cuando sea necesario.

Su bebé se volverá más alerta conforme vayan pasando las semanas, vaya gorjeando y vaya sonriendo. Por lo tanto, lo más probable es haya más interacción entre usted y su bebé durante las tomas.

Lo que presentamos a continuación son unas directrices generales, y es posible que su bebé tenga hambre más o menos a menudo de lo que indicamos. Por eso, es importante que preste atención a las pistas que le da su bebé sobre si tiene hambre o está satisfecho. Un bebé que ya ha comido lo suficiente puede succionar más despacio, dejar de succionar o alejarse del pecho o del biberón.

Lactancia materna: ¿cuánta y con qué frecuencia?

Cuando crecen, los bebés empiezan a mamar menos a menudo y a dormir durante más tiempo seguido por la noche. Lo más probable es que su hijo esté comiendo lo suficiente si:

  • parece alerta, satisfecho y está activo
  • está ganando peso, creciendo y desarrollándose de forma ininterrumpida
  • hace de seis a ocho tomas al día
  • moja y mancha los pañales de una forma regular

Es posible que su bebé no esté comiendo lo suficiente si no parece quedarse satisfecho, incluso justo después de las tomas, llora constantemente y/o está irritable. Llame al médico de su hijo si a usted le preocupa que no esté comiendo lo suficiente.

Pocas semanas después de nacer, los bebés amamantados tienden a hacer una menor cantidad de deposiciones (ir de vientre) que las que solían hacer. Cuando su hijo ronde los 2 meses de edad, es posible que no vaya de vientre después de cada toma o, incluso, que no defeque cada día. Si su hijo se pasa 3 días sin ir de vientre, llame al médico.

Durante los estirones, es posible que note que su pequeño se quiere alimentar más a menudo. Este aumento de la frecuencia de las tomas será un signo para aumentar su producción de leche. Y, al cabo de pocos días, la oferta y la demanda se equilibrarán.

Los niños que solo se alimentan de leche materna deben tomar suplementos de vitamina D durante los primeros días de vida. No suele ser necesario que tomen otros suplementos, agua, zumo ni alimentos sólidos.

Lactancia con leche de fórmula: ¿cuánta y con qué frecuencia?

Los bebés digieren la leche de fórmula con mayor lentitud que la leche materna; por lo tanto, si alimenta a su hijo con leche de fórmula, su pequeño necesitará hacer menos tomas que un bebé amamantado.

A medida que vaya creciendo su bebé, será capaz de comer más y espaciará más las tomas. También se dará cuenta de que su bebé está empezando a dormir durante más tiempo seguido por la noche.

Durante el segundo mes, los lactantes pueden ingerir de 4 a 5 onzas (118 a 148 ml) de leche en cada toma. Hacia el final del tercer mes, lo más probable es que su bebé necesite una onza más (unos 30 ml) de leche en cada toma.

Es fácil alimentar a un bebé en exceso cuando se utiliza un biberón porque cuesta menos esfuerzo beber de un biberón que hacerlo del pecho materno. Asegúrese de que el agujero de la tetina del biberón es del tamaño adecuado. El líquido debería gotear con lentitud, sin salir a chorro ni desbordarse. Así mismo, no se deje llevar por el deseo de que su bebé se acabe todo el biberón cuando dé muestras de estar satisfecho.

No deje nunca que el bebé sostenga su propio biberón. Esto puede provocar atragantamiento o asfixia por aspiración y aumenta el riesgo de desarrollar infecciones de oído y caries dental.

¿Me debería preocupar por las regurgitaciones del bebé?

Es normal que los lactantes «regurgiten» después de comer o al eructar. Regurgitar pequeñas cantidades de leche (menos de una onza, o 30 ml), no debería ser motivo de preocupación siempre que ocurra durante la hora inmediatamente posterior a la toma y no moleste al bebé.

Usted puede reducir las regurgitaciones de su bebé durante sus primeros meses de vida:

  • alimentando al bebé antes de que esté muy hambriento
  • manteniendo al bebé en una postura semi-erguida durante la toma y durante la hora inmediatamente posterior a la toma.
  • haciendo eructar al bebé a menudo
  • evitando alimentarlo en exceso
  • no manipulando al bebé ni jugando con él de forma vigorosa justo después de las tomas

Si su bebé parece estar regurgitando grandes cantidades de leche, regurgita de forma violenta, está irritable durante o después de las tomas, o bien parece estar perdiendo peso o no ganándolo según lo esperable, llame a su médico. Y, si su bebé tiene fiebre o presenta signos de deshidratación (como no mojar los pañales), llame al médico de inmediato.

Consulte también al médico de su hijo si tiene cualquier duda, pregunta o preocupación relacionada con la alimentación del pequeño.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD Fecha de revisión: enero de 2018

¿Dudas sobre la cantidad de leche que debe tomar tu bebé?

Aunque la lactancia materna siempre es la mejor alimentación para un bebé, en ocasiones ciertos problemas de salud de la madre o del niño impiden que esta se pueda llevar a cabo. En ese caso se hace necesario, por tanto, alimentar al bebé con leche de fórmula en biberón. Hasta los seis meses de edad la leche será su único alimento y a partir de esta edad comenzarán a introducirse los alimentos semisólidos y sólidos.

Si este es tu caso y tienes que alimentar a tu bebé con leche de fórmula, te preguntarás cuánta cantidad de leche de fórmula debe tomar tu bebé para que crezca y se desarrolle adecuadamente. Aunque el pediatra siempre tiene la última palabra, existe una fórmula para calcular la cantidad de biberón diaria aproximada que requiere un bebé según su peso, aunque jamás habrá que obsesionarse ni seguir las cantidades a rajatabla. Presta atención…

Creo que no come demasiado ¿es necesario despertarle por la noche para que coma?

Desde hace un tiempo lo que se recomienda en cuanto a la lactancia con biberón es ofrecerla también a demanda al igual que hacemos con la materna. No se deben, por tanto, seguir unos horarios estrictos ni tampoco tomar nota de la hora a la que justo ha comido el bebé, sino que al igual que una mujer hace al dar el pecho, se debe estar atenta a todas aquellas señales que indican que, efectivamente el niño tiene hambre sin importar el tiempo que haya pasado. Pero ¿cuáles son estas señales? La irritabilidad o el llevarse las manos a la boca son algunas de las señales más comunes. Así que recordad que si vuestro bebé tiene hambre deberéis ofrecerle el biberón y olvidaros de los horarios.

El problema está en la cantidad de leche en el biberón ¿tomará la suficiente?

Es normal (y sobre todo al principio) que os preocupéis en exceso por la alimentación de vuestro pequeño, pero existen, por suerte, algunos signos que indican si vuestro bebé se ha quedado lo suficientemente satisfecho con las comidas.

comienza a jugar

se distrae fácilmente y pierde el interés por comer

comienza a quedarse dormido mientras come

succiona de la tetina mucho más despacio

extiende sus brazos y/o piernas

Pero si no es tan sencillo de identificar estos signos en vuestro bebé, no os preocupéis, pues gracias a la calculadora de cantidad de leche de TodoPapás podréis saber cuál es la cantidad de leche que vuestro bebé necesita. Bastará simplemente con introducir su peso en gramos y la calculadora os indicará la cantidad diaria en mililitros. Así sabréis si estáis alimentando correctamente al bebé o no.

Y recordad siempre que las cantidades de la calculadora son más bien unas cantidades orientativas ya que los bebés siempre deben comer a demanda, es decir, cada vez que ellos pidan mamar, y que tampoco se deberá ofrecer al niño siempre una cantidad exacta ni hay que obsesionarse con ello sino simplemente estar pendientes de las necesidades del pequeño en cada toma. Algunos días tendrá más hambre y otros días tendrá menos. A medida que estos vayan creciendo lo más conveniente será espaciar las tomas y definir una rutina. Para orientaros un poco mejor podéis observar la siguiente tabla:

A modo de orientación, puedes utilizar la siguiente tabla en función de su edad:

Diás Biberones Cantidad
2 6-7 10-20
3 6-7 30-40
4 6-7 50
5 6-7 50
6 6-7 60
7 6-7 60-70
8 6-7 70
9-15 6-7 80-90
Resto del mes 6-7 110-120
Meses Biberones Cantidad
2 6 120-150
3 5-6 150-180
4 4 180-210
5 4 210 o más

*Desde los 12 meses sólo en el desayuno o en la cena.

Los resultados obtenidos por esta herramienta son orientativos e informativos y no sustituye en ningún caso el control del desarrollo y crecimiento de tu hijo. Debes acudir regularmente a tu pediatra para realizar las preceptivas revisiones.

Cantidad de leche recomendada según la edad del bebé

Para bebés de 0 a 2 meses de edad

Por lo general, consumen entre 2 y 4 onzas en cada toma en intervalos de 3 a 4 horas; algunos lo hacen entre 4 o 5 horas. Si es necesario, puedes despertar al bebé para darle de comer.

Bebés de entre 3 a 6 meses de edad

Durante esta etapa, los bebés consumen un aproximado de 4 a 6 onzas cada vez que coma. Es probable que los períodos de dormir en las noches se prolonguen, incluso algunos duermen toda la noche. Si es el caso de tu hijo, ya no debes despertarlo para que coma.

Alimentar a bebés de 7 a 12 meses

El bebé puede tomar entre 3 y 5 biberones al día, lo que equivale a 8 onzas de leche cada vez que lo alimentes. Si ya consume otros tipos de alimentos, puedes dejar pasar más tiempo entre las comidas para darle el biberón.

A partir de los 12 meses, puedes sustituir la leche de fórmula por leche animal (de vaca) si su pediatra así lo autoriza. La cantidad de esta leche puede ser de 2 vasos al día; también puedes complementar con yogur natural.

¿Cómo saber si el bebé toma la cantidad adecuada?

Puedes notar en el bebé algunos gestos que demuestran que le estás dando la cantidad de leche recomendada según su edad. Una de las señales de que ha tomado suficiente leche es cuando este cierra la boca o voltea cuando le acercas el biberón.

También puede quedarse dormido al terminar de comer; aquí, su cuerpo se verá relajado. Otros indicios son la cantidad de veces que se alimenta el niño, el aumento de peso, las veces que moja el pañal y las evacuaciones; estas deben ocurrir entre 3 a 4 veces al día.

Durante las primeras semanas, es importante alimentar al bebé a demanda. Es decir, la cantidad y las veces que el recién nacido quiera.

Presentación de la leche de fórmula

Existen 3 tipos de presentación de este tipo de leche, a la que muchos niños necesitan acostumbrarse por diferentes circunstancias. Son las siguientes:

  • Listas para usar: esta leche es muy práctica, pues no requiere de preparación, aunque es más costosa en el mercado.
  • Líquida y concentrada: hay que mezclar una parte de leche líquida con una cantidad igual de agua.
  • En polvo: se mezclan 2 onzas de agua con una cucharada de leche en polvo. Esta leche es la más recomendada, pues se conserva por más tiempo después de abierta. Además, es la más económica.
  • Existen leches especiales de fórmula para niños con necesidades específicas, tales como fórmulas para el reflujo y otras para bebés prematuros o de bajo peso al nacer. También hay fórmulas especiales a base de soja, hipoalergénicas y otras para bebés con cardiopatías.

Estas leches contienen múltiples nutrientes similares a la leche materna. Por lo tanto, ayudan a reforzar el sistema inmunitario.

Síntomas de alergia a la leche de fórmula

Algunos signos de alergias son los salpullidos rojos y ásperos tanto en la zona del rostro como la del ano. También puede darse que el bebé presente diarrea o estreñimiento; en algunos casos, estas evacuaciones son escasas y muy compactas.

En otras ocasiones, el bebé se irrita y llora después de comer o, directamente, presenta vómito después de las comidas. A veces el pequeño manifiesta intranquilidad para dormir durante la noche. De presentar varios de estos síntomas, es recomendable suspender la leche y acudir al pediatra.

Para brindarle al bebé una alimentación adecuada es fundamental seguir las indicaciones del médico y consultar las dudas siempre con el profesional antes de actuar.

Alimentar a su hijo de 8 a 12 meses de edad

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En torno a los 8 meses de edad, la mayoría de los bebés son unos expertos en el consumo de papillas infantiles de cereales enriquecidas con hierro y de purés que forman parte de su dieta, junto con la leche materna o de fórmula.

A lo largo de los próximos meses, empezarán a explorar los alimentos propios de los adultos.

Cambio de hábitos alimentarios

Conforme vaya ampliando el paladar de su hijo, siga ofreciéndole alimentos nuevos a modo de prueba (de unos pocos días a una semana) y esté pendiente de posibles reacciones alérgicas. Pero:

  • No dé miel a su bebé hasta después de su primer cumpleaños. La miel puede contener ciertas esporas que, a pesar de ser inofensivas para los adultos, pueden causar botulismo en los bebés.
  • No dé leche de vaca ordinaria a su bebé hasta que supere los 12 meses de edad porque carece de las propiedades nutritivas que necesitan los bebés.

Puede comprar alimentos para lactantes que ofrezcan nuevos sabores y texturas. Puede aplastar alimentos utilizando un tenedor, o bien cortar trocitos pequeños o triturar cualquier alimento que coma el resto de la familia. Para prevenir los atragantamientos y las asfixias por aspiración, cocine los alimentos que sirva al bebé durante más tiempo, hasta que estén muy blandos, y córtelos en trozos pequeños que su bebé podrá masticar sin problemas.

Cuando los bebés tienen alrededor de 9 meses, suelen tener la destreza y la coordinación necesarias para agarrar la comida entre los dedos índice y pulgar, lo que les permite intentar comer solos utilizando las manos.

Si todavía no ha dejado que su bebé se una al resto de la familia en las comidas, deje que lo haga a partir de ahora. A esta edad, los bebés disfrutan compartiendo la mesa con su familia.

En torno a su primer cumpleaños, los bebés están preparados para pasar de la leche de fórmula a la leche de vaca. Si amamanta a su bebé, puede seguir haciéndolo más allá de su primer cumpleaños, si lo desea. Si opta por poner fin a la lactancia materna antes de que su hijo cumpla un año, deberá darle leche de fórmula enriquecida con hierro. A partir de los 12 meses, ya le puede servir al bebé leche entera.

Lo más probable es que ya le haya dado una tacita entrenadora a su bebé, o sea que siga dejando que aprenda a utilizarla. (El jugo de frutas se debe dar siempre en taza, nunca en biberón.) A partir de los 12 meses, ya puede servir a su bebé leche entera en taza, lo que le ayudará a hacer la transición del biberón a la taza.

Alimentación segura

No deje nunca a su bebé sin supervisión mientras coma. No le sirva alimentos que podrían suponer un riesgo de atragantamiento y de asfixia por aspiración, como uvas enteras, verduras u hortalizas crudas, frutas duras, pasas, pan blanco, trozos de queso duro, perritos calientes, palomitas de maíz y golosinas duras.

Si no está seguro de si un alimento que se puede comer con las manos es seguro, pregúntese a sí mismo:

  • ¿Se disuelve al entrar en la boca? Algunos cereales se deshacen al entrar en la boca, y lo mismo les ocurre a las galletas saladas (tipo cracker) ligeras y a capas.
  • ¿Está lo bastante cocinado como para que se deshaga con facilidad al aplastarlo con el tenedor? Las frutas y las verduras bien cocinadas son fáciles de aplastar. Pasa lo mismo con las verduras enlatadas. (Asegúrese de no escoger alimentos enlatados con azúcares o sales añadidos.)
  • ¿Es blando por naturaleza? El queso cremoso (Cottage), el requesón, el queso rallado y los trocitos de tofu son blandos.
  • ¿Se puede masticar bien? Los trozos de banana madura y la pasta bien cocinada se pueden masticar sin problemas.

Conseguir que las comidas funcionen

A la hora de alimentar a su bebé, tenga en cuenta la personalidad de su hijo. Un niño a quien le encanta la estimulación puede disfrutar cuando usted juega al avión mientras le introduce la cucharita en la boca.

Pero es posible que un niño más sensible necesite centrarse más en la alimentación con un mínimo de distracciones. Si su bebé se resiste a probar nuevas texturas, sírvaselas en porciones reducidas y mézcleselas con alimentos que sabe que le gustan.

¿Cuánto debería comer mi bebé?

La leche materna y la leche fórmula siguen proporcionando a los bebés en proceso de crecimiento nutrientes importantes, pero los bebés empezarán a beber menos leche conforme se vayan acercando a su primer cumpleaños. Ahora están obteniendo más nutrientes de la variedad de alimentos que han aprendido a comer y con los que disfrutan.

Le puede preocupar que esté alimentando a su bebé demasiado o demasiado poco. Preste atención a las pistas que le dé su hijo sobre lo hambriento y lo satisfecho que está. Un niño que está satisfecho succionará del pecho o del biberón con menos entusiasmo, dejará de succionar o se apartará del pecho o del biberón. Con los alimentos sólidos, su bebé se apartará, se negará a abrir la boca o escupirá la comida.

Deje que su hijo coma con las manos o sostenga la cuchara mientras usted se encarga de alimentarlo. Es una buena forma de prepararlos para la primera infancia, momento en que los niños asumen la responsabilidad de comer solos. Y, si aún ni lo ha hecho, establezca un horario regular para las comidas y los tentempiés.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD Fecha de revisión: enero de 2018

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