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Caramelo con azucar

Receta de Caramelo líquido

Cómo hacer caramelo líquido – Trucos

La clave para conseguir un buen caramelo líquido casero está en la temperatura del fuego. No se recomienda cocinar el caramelo a alta temperatura, por lo que es mejor hacerlo a fuego lento, aunque tarde un poco más. Si tenemos termómetro de cocina, podemos comprobar que la temperatura no alcance los 190 ºC, ya que podríamos correr el riesgo de que se queme.

Por otro lado, algunas personas prefieren mover el cazo o la cazuela para que el azúcar se disuelva mejor en lugar del caramelo con una cuchara. Lo cierto es que esto depende totalmente de cada persona y, sobre todo, de los utensilios que se usen. Si no tienes cuchara de madera, mejor opta por mover el cazo para que el caramelo líquido se cocine de forma pareja. Si tienes cuchara de madera, puedes empezar a remover cuando el caramelo hierva.

A continuación, compartimos más trucos para hacer caramelo líquido perfecto:

  • Si quieres preparar un caramelo líquido solo con azúcar, sin agua ni zumo de limón, hazlo al baño María. Así es mucho más fácil que el azúcar se disuelva y empiece a convertirse en caramelo, y prácticamente imposible que se queme.
  • Cuando el caramelo adquiera un tono dorado oscuro, sabremos que es el momento de retirarlo del fuego. Es importante quitarlo a tiempo para evitar que se queme y su sabor se vea alterado.
  • ¿Se puede hacer caramelo líquido con azúcar moreno? ¡Por supuesto! La receta es la misma pero reduciendo las cantidades, por lo que aconsejamos usar 100 gramos de azúcar moreno y medio vaso de agua.

Cómo hacer para que el caramelo líquido no se endurezca

El truco principal que nos permite evitar que el caramelo se endurezca es el uso del jugo de limón. Así mismo, al añadir agua a la receta también estamos haciendo que quede más líquido y sea más complicado que llegue a endurecerse. Una vez hecho, debes saber que el caramelo jamás se endurece de nuevo, por lo que puedes reservarlo en tarros de cristal herméticos en el frigorífico.

Otras recetas de caramelo líquido

En estos artículos encontrarás más recetas de caramelo líquido casero fáciles y rápidas:

  • Cómo hacer caramelo líquido para budín de pan
  • Cómo hacer caramelo líquido para flan

Cómo hacer caramelo líquido, muy fácil y sin que se endurezca

La verdad es que lo que más me gusta de preparar una receta es hacerla 100% casera, es decir, si necesita pan prepararlo en casa, si lleva alguna salsa hacerla también a mi manera, y en el caso de los dulces exactamente igual, por eso aunque es muy sencillo ir a comprar un simple caramelo o un sirope, siempre me gusta prepararlos yo misma para dejarlos a mi gusto.

Aprende a preparar caramelo líquido en casa de forma muy sencilla y consigue el mejor resultado, un caramelo que no se endurece y que es ideal para flanes y por supuesto para acompañar cualquier tipo de preparación dulce. Además puedes controlar el punto de tostado según si lo quieres más rubio o más bien oscuro.

Además lo bueno que tiene (y también malo!) es que se prepara en apenas unos minutos y puede durarte meses simplemente dentro de un recipiente cerrado en la despensa, lo cual es una tentación continua.

Si te ha gustado esta receta, seguro que te interesa nuestra sección de cremas, coberturas y rellenos para elaboraciones dulces, donde encontrarás nuestra receta del caramelo salado o toffee (me encanta!), cómo preparar la perfecta crema pastelera casera o un coulis de fresa casero, ideal para las tartas de queso. Y si lo que buscas son coberturas, te van a encantar nuestros trucos y consejos para preparar una cobertura de chocolate brillante, ideal para tartas y bizcochos, o la crema de queso mascarpone y lima para decorar bizcochitos, magdalenas lo que se te ocurra.

Para utilizar este caramelo puedes preparar un clásico flan de huevo casero o el delicioso flan de queso casero y cremoso, y también va genial con su «prima» italiana, la panacota o panna cotta de nata.

Ingredientes para hacer caramelo líquido, muy fácil y sin que se endurezca (cantidad suficiente para 6 flanes):

  • 100 gr de azúcar.
  • 4 cucharadas de agua más 30-40 ml de agua caliente.
  • 1 cucharada de postre de zumo de limón.

Preparación, cómo hacer caramelo líquido, muy fácil y sin que se endurezca:

  1. Utiliza un cazo para preparar el caramelo. Vierte en él el azúcar junto con las 4 cucharadas de agua y el zumo de limón. Remueve un poco (apenas unos segundos) para que empiece a disolverse con una cuchara metálica (el caramelo coge tal temperatura que lo ideal es utilizar herramientas metálicas).

    Empezamos a preparar el caramelo

  2. Quita la cuchara (déjala posada en un cuenco o similar) y espera sin remover hasta que el caramelo empiece a coger color dorado, el tono que prefieras para tu caramelo. Cuanto más oscuro más sabor a tostado tendrá.
  3. Apártalo del fuego y lleva mucho cuidado, no lo toques en ningún momento porque está a una temperatura altísima y puede producir graves quemaduras. En este caso no te voy a recomendar que lo pruebes, tal y como suelo decir en cada receta.

    Ya tenemos listo el caramelo.

  4. Calienta los 40 ml de agua en el microondas prácticamente hasta que hierva, viértelos poco a poco en tu caramelo y mueve un poco el cazo para que se integre todo. En esta ocasión introduje la cuchara para que se viera la textura en la fotografía pero mi recomendación es que no la utilices, simplemente moviendo el cazo es suficiente.
  5. Cuando ya esté frío debería estar todavía líquido, pero si no es así (es posible que se haya evaporado demasiada agua según la temperatura a la que estuviera), vuelve a echar una cucharada sopera de agua hirviendo. Normalmente no es necesario y sale a la primera, pero por si acaso te pasa aquí dejo la solución.

Dificultad: fácil

Sirve y degusta:

Una vez listo y frío el caramelo líquido, pásalo a un recipiente (mejor si es de cristal) y ya lo puedes mantener así en la nevera durante al menos un mes (aunque yo diría que puede durar más), líquido y disponible para cualquier preparación.

Es perfecto para acompañar todo tipo de postres, desde tartas a mug cakes, bizcochos, brownies, tortitas, crepes, boles de desayuno con yogur, frutos secos y semillas, a los postres con manzana le queda genial… A lo que quieras le puedes poner este caramelo, está de auténtico… ¡escándalo!

Variantes de la receta de caramelo líquido:

Puedes tostar más o menos el caramelo inicial según tu gusto, quedando más suave si está más clarito, y cogiendo cierto amargor (que a mi me encanta) cuanto más tostado está (pero sin quemarlo, ¡claro!).

Consejos:

Ten mucho cuidado con el caramelo, no se te ocurra tocarlo e intenta contenerte y no removerlo nada ni probarlo hasta que esté completamente frío, simplemente sigue el paso a paso y te quedará genial. Si vas a utilizarlo en alguna preparación que se va a hornear (por ejemplo flanes), procura que la textura final sea bastante líquida para que no quede duro.

Si se te quedan restos pegados en el cazo simplemente vierte agua en él, ponlo en el fuego a temperatura media y raspa un poco con ayuda de una cuchara o similar hasta que salgan todos los restos, verás que te resultará fácil.

El caramelo de mantequilla salada (Caramel au beurre salé) es una especie de toffee pero con ese punto salado característico de los caramelos de la Bretaña francesa. Y ese es su origen, la salsa de caramelo de mantequilla salada es francesa y a pesar de sus múltiples aplicaciones, es muy habitual que rellene macarons y que bañe crepes, madeleines (magdalenas) gofres, helados o bizcochos.

La elaboración de la receta de caramelo de mantequilla salada es sencilla y rápida, aunque hay muchas fórmulas según la consistencia que se desee, la que realizamos habitualmente es la que os mostramos a continuación.

Ingredientes

  • 160 gramos de azúcar
  • 60 gramos de mantequilla salada (a falta de una buena mantequilla bretona, utiliza mantequilla de calidad sin sal y añade flor de sal, 1’5 o 2 gramos)
  • 115 gramos de nata o crema de leche.

Elaboración

Pon el azúcar en un cazo a fuego medio y haz un caramelo oscuro. Cuando la totalidad del azúcar se haya fundido retira el cazo del fuego e incorpora la mantequilla troceada (y la sal si la mantequilla no es salada), mezcla bien.

Para que la nata se integre mejor al caramelo y evitar que se hagan grumos, tenla a temperatura ambiente o tibia. Incorpora la nata a la preparación anterior poco a poco, a la vez que vas batiendo con una espátula para que se integre.

Una vez obtenida la salsa de caramelo de mantequilla salada, pásala a un tarro de cristal y déjala enfriar antes de tapar, espesará cuando se enfríe. Con estas cantidades obtendrás unos 300 gramos de salsa, puedes conservarla en el tarro cerrado para su posterior uso y servirla fría o caliente.

Si deseas el caramelo de mantequilla más denso para utilizarlo como relleno, reduce la cantidad de nata o aumenta la cantidad de azúcar, y si lo quieres más líquido, añade un poco más de nata o sencillamente caliéntalo antes de servirlo.

A fuerza de verlo por todos lados y escuchar maravillas del caramelo con mantequilla salada, al final yo también he acabado enganchándome. Algo adictivo sí que es… Lo suelo utilizar sobre todo para acompañar helados, aunque también está muy bueno mezclarlo con frutas, con crepes, gofres o utilizarlo para muchas otras recetas, particularmente postres. Cuando me pongo a hacerlo, suelo preparar unas cuatro veces las cantidades de esta la receta y lo guardarlo en botes, como si fuera una conserva. Así en menos de media hora, tengo caramelo para varios meses.

¿Quieres saber cómo preparar caramelo con mantequilla salada?

El caramelo de mantequilla salada es muy común en Francia y se pueden encontrar fácilmente postres que lo contienen en los restaurantes. Puede parecer tópico, pero es bastante importante utilizar mantequilla y nata de calidad, para que tenga un sabor intenso. Y visto el precio del caramelo ya preparado, realmente merece la pena. Al mismo tiempo, hay que controlar de cerca el punto del caramelo, para no quemarlo y que no amargue.

Aquí te dejo la receta:

Receta de caramelo con mantequilla salada

Personas: 4 Tiempo: 30 m Dificultad: Fácil

  • 100 g de azúcar
  • 10 cl de nata líquida 30% m. g.
  • 25 g de mantequilla salada bretona (demi-sel)
  • 1 pizca de flor de sal

  1. Poner el azúcar a calentar unos minutos a fuego medio-bajo en un cazo pequeño hasta que adquiera un color marrón oscuro. Sobre todo, no remuevas el azúcar en absoluto, para evitar que cristalice.
  2. Apaga el fuego y mézclalo bien con la nata líquida previamente calentada con la ayuda de una cuchara de madera. Cuidado que puede salpicar al juntarse la nata con el caramelo. Incorpora toda la nata de una sola vez.
  3. Añade la mantequilla, que deberá estar recién sacada del frigorífico y la sal.
  4. Remueve hasta que la mantequilla se disuelva completamente.
  5. Calentar un par de minutos más para fundir los eventuales grumos que se puedan haber formado.
  6. Dejar enfriar y ya se puede utilizar.

Sugerencias, trucos y consejos

  • Es importante no mover el azúcar mientras se calienta.
  • Atención con el punto del caramelo. Si se pone muy negro cogerá un sabor amargo. El punto es marron un poco oscuro.
  • Sírvelo junto con helado, fruta, crepes, gofres, tostadas… O utilízalo para la elaboración de otras recetas.
  • Puede guardarse en el frigorífico una vez enfriado durante varios días.
  • Si deseas hacer bastante, puedes dejar enfriar boca abajo en botes esterilizados para conservarlo durante más tiempo.
  • Utiliza unas gotas de limón si quieres evitar que el caramelo se endurezca demasiado.
  • Se puede quedar algo duro una vez hecho, pero puede volver a estar líquido calentándolo unos minutos al baño maría.
  • ¡Ojo con el azúcar caliente! El azúcar cuando se calienta puede provocar quemaduras bastante serias. Cuidado de no tocarlo (ni lamerlo) hasta que esté bien frío… Nada de meter el dedo dentro del cazo para ver cómo está…
  • Puedes probar este caramelo con mantequilla salada para preparar estos vasitos de compota de manzana.

Clasificado en: Cocina francesa Dulces y Postres receta Etiquetas: caramelo cocina francesa mantequilla

Cómo hacer caramelo

Instrucciones para hacer caramelo

Elaboración paso a paso

  1. Hemos de tener en cuenta que las proporciones entre el agua y el azúcar siempre tienen que ser equivalentes. Es decir, que si decides hacer algo más de cantidad, has de utilizar siempre las mismas medidas en proporción y aumentar ligeramente el zumo. Si en cambio quieres hacer menos, reduce los ingredientes también de forma equivalente para que salga perfecto.
  2. En una tabla de cortar, cortamos un limón por la mitad y reservamos.
  3. Mientras, ponemos a calentar una sartén a fuego medio. Cuando ésta ya esté caliente, bajamos el fuego, añadimos el agua y vamos agregando el azúcar poco a poco y sin dejar de remover con ayuda de una cuchara de palo. De esta manera evitaremos que se pegue a la sartén y que quede quemado. Veremos cómo en muy pocos minutos el azúcar se disuelve en el agua y comienza a adquirir un tono tostado y una textura espesa. Saldrán burbujitas mientras lo estés cocinando. No te preocupes, es lo normal.
  4. Cuando ambos ingredientes hayan casado, sólo tendremos que agregar unas cuantas gotas de zumo de limón. El proceso es tan sencillo como exprimir el zumo de una de las mitades que hemos cortado directamente sobre la sartén y continuar removiendo con nuestra cuchara. Podemos sustituirlo por un chorrito de vinagre. En cualquier caso no hemos de excedernos con su uso, pues endurecerá demasiado la mezcla y hará difícil su utilización.
  5. Pasados unos 3 minutos, o cuando adquiera el espesor que más nos guste, retiramos del fuego. Hemos de tener cuidado de no mantenerlo al calor en exceso. Nunca debe de pasar de dorado a tostado. En ese caso habremos quemado el caramelo y su sabor será muy amargo. Podemos servirlo directamente sobre nuestro postre. Y ya sólo nos quedará chuparnos los dedos.

El caramelo, ¿sabes cómo conseguir que te salga delicioso?

Tenemos la teoría más que clara, pero a la hora de pasar a la práctica, el resultado nunca es el que esperábamos. Te prometemos que preparar el caramelo para coronar tus postres no es una labor tan compleja como pueda parecer en un primer momento. Todo irá bien si continúas leyendo y tomas nota de algunos de nuestros mejores consejos.

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De momento, no pierdas detalle de esta galería en la que puedes ver algunos de los postres más apetitosos que, cómo no, incluyen caramelo:

© Pinterest

Para empezar, haremos algunas consideraciones básicas que, sin duda, te resultarán muy útiles antes de ponerte manos a la obra.

¿Qué azúcar se utiliza?

Azúcar blanco, rubio, moreno, integral… Las posibilidades son numerosas cuando se trata de caramelo. Puedes utilizar todos estos tipos de azúcar, divertirte variándolos en función de tus ganas o de los aromas buscados. También puedes utilizar fructosa mezclada con un poco de agua. La caramelización será más rápida y el resultado final será bastante claro, en un tono anaranjado-dorado.

La técnica de base

  • Pon el azúcar en un cazo mediano (la cantidad de azúcar dependerá de la cantidad de caramelo necesario) y ponlo a fuego medio.
  • Después, agita ligeramente el cazo para repartir uniformemente el azúcar.
  • Deja fundir el azúcar, agita de nuevo el cazo para repartirlo. Sobre todo, no remuevas el azúcar, ¡es lo mejor para que no se estropee el caramelo! El azúcar fundido hervirá y tomará color.
  • Cuando el caramelo esté líquido, coloca el fondo del cazo en un recipiente de agua fría para parar la caramelización. También puedes añadir una nuez de mantequilla (dulce o salada) o unas gotas de zumo de limón. Si tu caramelo se endurece demasiado rápido, puedes verter un poco de agua y remover bien. Si se forman grumos, vuelve a calentar el caramelo.
  • Recuerda que cuanto más se cueza el caramelo, más se oscurecerá y más amargo será. Así que ajusta el tiempo de cocción en función del uso del caramelo: rubio para cubrir la pastelería y los entremeses, ambarino para adornar moldes.

Algunos trucos indispensables

  • Utiliza un cazo muy limpio.
  • Si tienes miedo de carbonizar el azúcar, puedes añadir un poco de de agua al azúcar desde el principio de la cocción. Para impedir que el caramelo se endurezca, añade unas gotas de limón a la mezcla azúcar+agua antes de la cocción.
  • Evita las variaciones de temperatura durante la cocción.

Cómo darle un plus de sabor a tu caramelo

Puedes perfumar el caramelo añadiendo un montón de ingredientes. A continuación, te contamos cuáles son nuestros preferidos:

Especias.Vainilla, canela, jengibre, clavo… Simplemente mezcla las especias en el azúcar antes de la cocción. Para la vainilla, incorpora solamente las semillas de la vaina.

Frutas. Naranjas, pomelos, frutas exóticas… Haz un caramelo rubio. Fuera del fuego añade zumo de frutas y/o de pulpa de frutas y haz que cueza hasta obtener una preparación melosa (que se volverá más espesa al enfriarse).

Flores. Rosa, jazmín, genciana, bergamota… Añade agua o un sirope de flor al caramelo rubio enfriado.

Hierbas. Tomillo, romero… Antes de la cocción, añade al azúcar una pizca de hierbas o vierte, a medida que se va cociendo, una infusión de hierbas que habrás preparado y dejado enfriarse antes.

Productos lácteos. Mantequilla (dulce, salada, semisalada), crema líquida, leche… Haz fundir la mantequilla a fuego lento y luego añade el azúcar, removiéndolo para obtener un caramelo homogéneo. Con leche o crema, añádelas al azúcar antes de la cocción. Puede ser una gran opción para conseguir un resultado muy cremoso.

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