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Carta a un perro

CARTA DE DESPEDIDA DE UN PERRO A SU DUEÑO

Tu estas triste porque me he ido, y yo estoy feliz porque te conocí.

¿Cuántos como yo mueren a diario sin haber conocido a alguien especial?

Los animales a veces pasamos tanto tiempo solos a nuestra suerte! Sólo conocemos el frío, la sed, el peligro, el hambre.
Tenemos que preocuparnos por como conseguiremos algo para comer y dónde pasaremos la noche resguardados.

Vemos muchas caras todos los días que pasan sin mirarnos, y a veces es mejor que ni nos miren antes de que se den cuenta que estamos ahí y nos maltraten.

A veces tenemos la enorme suerte que entre tantas personas pasa un ángel y nos recoge.

A veces los ángeles vienen en grupo y están organizados, a veces hay otros ángeles lejos que mandan ayuda para nosotros.
Y ahí todo cambia.

Si hace falta nos llevan con otro tipo de ángeles que saben mucho y nos dan remedios para que nos curemos.
Eligen una palabra rara que la pronuncian cada vez que nos ven, “nombre” creo que le dicen y ahí nos sentimos especiales, dejamos de ser anónimos, de ser uno más de tantos.
Y conocemos lo que es una casa!

Tienes idea de lo importante que es eso para nosotros? Ya no tenemos que tener miedo nunca más, no más hambre ni frío ni dolor ni peligro.

Si te pudieras dar cuenta de lo felices que nos pone eso. Para nosotros cualquier casa es un palacio!
Ya no nos preocupa si va a llover, si pasa un auto muy ligero o si alguien nos hará daño.

Y principalmente ya no estamos solos porque a ningún animal le gusta la soledad, qué más se puede pedir?
Se que te entristece mi partida pero me tenía que ir ya. Quiero pedirte que no te culpes por nada, te escuché sollozar que tendrías que haber hecho algo más por mí. No digas eso, hiciste mucho por mí! Sin ti no hubiese conocido todo lo lindo que hoy me llevo conmigo.

Debes saber que nosotros los animales vivimos el presente intensamente y que somos muy sabios: disfrutamos cada pequeña cosa de cada día y olvidamos lo malo del pasado rápidamente.

Nuestras vidas empiezan cuando conocemos el amor, el mismo amor que tu me has dado, mi ángel sin alas y de dos patas.
Debes saber que aun cuando encuentras un animal que esta muy grave y que solo le queda poco tiempo en este mundo, le prestas un servicio enorme al acompañarlo en su transición final.
Como te dije antes, a ninguno de nosotros nos gusta estar solos y menos cuando nos damos cuenta que ya nos estamos por ir.
Quizás para ti no sea importante, pero que uno de ustedes esté al lado nuestro acariciándonos y sosteniendo nuestra patita nos ayuda a irnos en paz.

No llores más por favor. Yo me voy feliz…

Me llevo el recuerdo del nombre que me pusiste, del calor de tu hogar que durante este tiempo se transformo en el mío. Me llevo el sonido de tu voz hablándome aunque no entendiese siempre lo que me decías. Me llevo en el corazón cada caricia que me diste.
Todo lo que hiciste por mí fue muy valioso y te lo agradezco infinitamente, no se como decírtelo por que no hablo tu idioma pero seguramente en mis ojos has visto mi gratitud.

Voy a pedirte solo dos favores. Lávate la cara y empieza a sonreír. Recuerda lo lindo que hemos vivido juntos en este tiempo, recuerda las travesuras que hacía para alegrarte. Revive como yo todo lo bueno de este tiempo compartido. Y no digas que ya no adoptarás otro animal por que has sufrido tanto con mi partida. Sin ti no hubiese vivido lo lindo que viví.

Por favor, no hagas eso! Hay tantos como yo esperando a alguien como tú. Bríndales lo que me has dado por favor, ellos lo necesitan al igual que yo lo necesité. No te guardes el amor que tienes para dar por miedo a sufrir.

Sigue mi consejo y atesora lo bueno que compartes con cada uno de nosotros reconociendo que eres un ángel para nosotros los animales y que sin gente como tú nuestras vidas serían más difíciles de lo que a veces son. Sigue con tu noble tarea que ahora me toca a mí ser tu ángel.

Te estaré acompañando en tu camino y ayudándote a ayudar a otros como yo. Hablaré con otros animalitos que estén aquí conmigo, les contaré todo lo que has hecho por mí y te señalaré y diré orgulloso “esa es mi familia”.Mi primera tarea ahora es ayudarte desde aquí a que no estés más triste. Esta noche cuando mires el cielo y veas una estrella parpadear quiero que sepas que soy yo guiñándote un ojo, avisándote que llegué bien y diciéndote gracias por el amor que me has dado.

Me despido por ahora no diciéndote “adiós” sino HASTA LUEGO.

Carta de despedida de un perro a su dueño

Hay un cielo especial para gente como tú, el mismo cielo a donde vamos nosotros y la vida nos premia volviéndonos a encontrar allí.

Te estaré esperando!»

Benny llegó a la vida de Jhon Pointer en 2007 y desde entonces se convirtieron en inseparables. Tan estrecha era esta relación que Benny no podía irse sin despedirse, por lo que su dueño buscó una forma única y emotiva de hacerlo.

Jhon escribió una carta contando las últimas horas de vida de quien fuera su amigo y compañero desde el punto de vista de un perro.

El animal murió de cáncer y. a través de esta carta tan especial. el propietario de Benny pone de manifiesto el inmenso amor que existe entre dueño y mascota.

“Ayer fue un día raro. No podía salir de la cama. El tío con el que vivo me aupó. Intenté poner bien las piernas pero no querían cooperar. Él me dijo, “No te preocupes, yo te ayudo colega”, mientras me llevaba abajo y fuera de casa. Todo un detalle. Necesitaba desesperadamente hacer pis, y lo hice justo donde me soltó. Normalmente no lo haría ahí pero ambos decidimos que era el momento de romper la regla.

Eché a andar hacia a través del parking hacia el sitio donde todos los perros como yo van a hacer caca. Sentí mis patas arrastrarse por el suelo. “Que extraño”, pensé. Entonces, de pronto, no podía esperar y tuve que hacerlo ahí, en medio del parking. Normalmente nunca lo haría así, va contra las normas.

Mi persona limpió todo el estropicio. Se le da bien. Me dio vergüenza, le miré y él me dijo “¿Quieres seguir andando, colega?” Sí que quería pero me resultaba sorprendentemente difícil. Para cuando llegamos al final del parking me daba vueltas la cabeza. Traté de subir la pequeña colina y casi me caigo. No entendía lo que pasaba.¨

Él se agachó de nuevo y me acarició. Eso me hacía sentir bien. Me cogió en sus brazos y me llevó a casa. Seguía confundido, algo mareado, pero me alegré de no tener que andar todo el camino de vuelta. De pronto me parecía una distancia imposible.

Qué bien me sentó tumbarme en mi cama. Mi persona me acarició diciendo, “Yo me encargo de todo, colega. Yo me encargo.”. Me encanta lo bien que eso me hace sentir. Sé que es verdad. Él hace que todo vaya mejor.

Me tocó las patas, me levantó el labio. Dijo, “Eh, amigo, ¿tienes frío?. Lo cierto es que sí. Mi cara estaba fría, mis patas estaban frías. Envió SMS a unas cuantas personas y volvió a acariciarme.

A los pocos minutos llegó otra persona. Es uno de mis favoritos y se llama Jay. Me acarició y le dijo a mi persona: “¿Quieres coger una manta?”. Me echaron la manta por encima y, guau, qué bueno. Me fui relajando y los dos me acariciaban pero también estaban tratando de contener las lágrimas.

No quiero que lloren nunca, me rompe el corazón. Es mi trabajo hacer que se sientan mejor pero estaba un poco cansado, y tenía frío. Me iba durmiendo a ratos y ellos seguían ahí, asegurándose de que me encontraba bien mientras charlaban el uno con el otro.

A lo largo de todo el día mi persona hizo algunas llamadas de teléfono y pasó mucho tiempo conmigo. Le oí decir: “A las 9 de la mañana, vale, sí… ya le diré si hay algún cambio. Gracias Doctor MacDonald.” Llamó a alguien otro y dijo: “Lo siento, tengo que cancelar lo de esta noche.” Entonces, mientras me dormía de nuevo, creo que le escuché llorar otra vez.

Por la noche, vinieron de visita otras de mis personas favoritas. Todos muy cariñosos. Les lamí las lágrimas cuando acercaban su cara a la mía. Me susurraban cosas dulces al oído y me decían que era un buen chico.

Más tarde me encontré lo suficientemente bien como para levantarme y acercarme a la puerta a ver quién venía. Fue mucho más agotador de lo que recordaba pero me encantó verles a todos. Escuche a mi persona decir algo como “Es la primera vez que se levanta solo hoy”. A todos les gustó verme fuera de la cama. A mí también pero… guau, una vez que se pasó la diversión, me resultaba agotador moverme.

Cuando se fue la última visita, mi persona me llevó fuera para que hiciera “mis cosas”. Volvimos dentro y cuando llegamos a las escaleras me parecieron el doble de altas y diez veces más largas que nunca. Miré a mi persona y él me miró. Dijo: “No te preocupes, yo me encargo, amigo,” y me llevó en sus brazos.

Y entonces, ¡aún mejor! En vez de dormir en mi cama, me llamó para que fuera a dormir en su cama. Dejadme repetirlo, ¡dormí en la cama con mi persona! Normalmente cada cual duerme en la suya pero anoche nos acurrucamos juntos y me gustó mucho poder estar tan cerca de él. Pensé, “Este es mi lugar. Nunca me iré de su lado.” Pero no me sentía muy bien físicamente, a veces me costaba respirar.

Me parece que todo comenzó hace unos meses. Estábamos jugando a que yo recogía la pelota y de pronto me caí desmayado. No sé lo que pasó, creo que dejé de respirar. Escuchaba a mi persona llamándome pero no podía mover un músculo. Me levantó la cabeza y me miró a los ojos. Le podía ver pero no podía darle un lametazo. Me decía, “Benny, ¿estás ahí?” Y yo no podía responder. Me miró y me dijo: “No te preocupes, amigo, yo me encargo, yo me ocupo de todo.” Empecé a verlo todo negro pero entonces mis pulmones tomaron una gran bocanada de aire y recuperé la vista.

Fuimos a ver a varios médicos y desde entonces he escuchado muchas palabras como “cardiomiopatía”, “cáncer”, “fallo renal”. Lo único que sé es que a veces estoy bien y a veces… ya sabes… pues no me siento bien. Mi persona me da medicinas.

Esta mañana escuché a mi persona levantarse y darse una ducha. Volvió a la habitación y olía realmente bien. Me ayudó a levantarme, pero esta vez podía hacerlo yo solo. Llegamos a las escaleras y… guau… parecían tan largas y empinadas. Me dijo “estoy aquí, colega” y me llevó en brazos. Hice mis cosas y volvimos a entrar. Abrió una lata, una lata de comida húmeda. Tío… ¡adoro esa cosa!

Jay volvió a aparecer. ¡Qué sorpresa tan agradable! Él y mi persona parecían preocupados pero todos me acariciaban. Era un poco como una obra de teatro, todos los actores estaban tristes pero hacían ver que estaban contentos. Poco después llegó otra persona. Llevaba pantalones de médico y me apoyé en ella.

Les escuché hablar. Me miraban las encías y me tocaban las patas. Le escuché a la señora con pantalones de médico decir: “La decisión es tuya pero sí, sin duda está en ese momento. No quiero presionarte pero viendo la falta de color estoy hasta impresionada de que pueda levantarse. Además de las patas y la boca mira esto… señaló a mi cara… “esto debería de estar de color rosa y está casi blanco, incluso algo amarillo.”

Estábamos fuera. Mi persona y Jay entraron para hablar de algo. Cuando volvieron a salir, escuché a mi persona decir: “Estoy de acuerdo. No quiero esperar hasta que resulte que está sufriendo demasiado”. Así que entramos. La verdad, me encontraba bastante mal pese a que estaba en pie y andando. Tenía la impresión de que toda mi cabeza estaba fría, mis patas delanteras estaban heladas y las traseras no funcionaban bien.

La señora con pantalones de médico dijo: “le pongo esto en el músculo. Es un sedante. Luego volveré y así podrás quererle hasta que se duerma”. Mi persona me dio un beso en la cara y me miró a los ojos. Él estaba intentando no llorar. La señora con pantalones de médico me puso una injección de algo en la pata. Yo sólo miraba a mi persona. Es tan absolutamente fantástico. Siempre estaré a su vera.

Él y Jay me acariciaron y me dijeron las cosas más bonitas: lo buen perro que soy, el buen trabajo que he hecho y lo agradecidos que están de tenerme en su vida. Al poco mi cabeza empezó a estar un poco ida. ¡CONCÉNTRATE! Miré a mi persona. Cuánto le quiero.

Me adormilé un poco. ¡CONCÉNTRATE! Puedo ver a mi persona, le quiero tantísimo. Siempre estaré a su lado. Él lo sabe. ¿Tengo sueño? ¡CONCÉNTRATE! Siempre le miraré con todo mi corazón…

La señora con pantalones de médico dijo: “Tiene verdaderas ganas de quedarse contigo. Está intentándolo con todas sus fuerzas. Es impresionante.” Mi persona aguantó los sollozos y dijo, “Lo sé. Este chico se desvive por mí. Es el ser más leal que jamás haya conocido…” Juntamos nuestras cabezas y cerramos los ojos. Me sentía bien. No puedo describirlo. Nos miramos de nuevo. Sentía que tenía que vivir el momento pero echarme era, quizá, mejor. Mi persona me ayudó a tumbarme. Tío, eso hizo que me sintiera biennnnnn. Sentí como él y Jay me acariciaban y les escuchaba hablarme. Me quieren tanto. ¿A que tengo suerte? Entonces sentí miles de manos acariciándome. Todos los que alguna vez he conocido y me han querido estaban ahí, acariciándome, rascándome las orejas, en ese punto bajo el collar que hace que se me mueva la pierna. Todos deberían probar esto, ¡es una pasada!

Entonces la señora con pantalones de médico tocó mi pata. ¿Os había contado ya que mi persona tuvo que hacer que me arreglaran mis dos rodillas? Son de titanio y me han venido genial pero, ya sabéis… últimamente no me sentía bien.

Con todos acariciándome la señora con pantalones de médico me puso otra injección y esta vez según entraba el líquido, ¡mis patas se curaron! ¡Mis rodillas estaban perfectas! Y mientras lo sentí circular por mi cuerpo, ¡mi cáncer desapareció! ¡Y entonces mis riñones empezaron a ir mejor! Al final, ¡hasta mi corazón se puso bien y estaba sano! Sentí como como si hubiera saltado fuera de mi enfermedad. ¡Una pasada!

Vi a mi persona y a Jay, a la señora que vive en nuestra casa, Shelly. Todos estaba acurrucados en torno a algo. Me acerqué a mirar. Se parecía a… No sé. Un poco a mí pero tal y como yo estaba cuando estaba enfermo y agotado. La cara no se veía bien pero parecía que ese tío lo había estado pasando fatal.

Sentía que mi persona estaba a la vez aliviado y muy, muy triste. Le quiero un montón. Miré a la forma que se parecía a mí y le miré a él. Creo que estaba triste por esa forma. Salté por la habitación, haciendo el payaso, pero parece que querían estar tristes y no hacían más que mirar a esa cosa a la que acariciaban y besaban.

Mi persona estaba triste. Me apoyé contra él, como he hecho millones de veces antes pero no era igual. Sentía que su cuerpo era una nube y que yo lo atravesaba. Así que anduve hasta estar a su lado, como un buen chico, y mi corazón le susurró al suyo: “No te preocupes, amigo. Yo me encargo de todo.”

Nunca me iré de su vera. Él lo sabe.

Carta de un cachorro a su nuevo dueño

Ahora, que tu eres mi amo sólo te pido amor.Has decidido hacerte responsable de mi y me siento muy agradecido por tu determinación. Existirá entre ambos un pacto secreto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.

Deberás comprenderme por algún tiempo, acabo de separarme de mi madre y de mis hermanos. Me notarás desorientado, inquieto y algunas noches hasta me verás llorar… Si, los extraño compréndeme, yo te comprenderé luego por muchos años.

Seré tu mejor amigo, entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días malos, estaré a tu lado acompañándote en tu soledad y en tu tristeza, yo te trataré siempre con el mismo amor, con la misma lealtad.

Lameré la mano con que me castigues, porque mi capacidad de perdonar es infinita. Pero no me castigues, enséñame. Desconozco los detalles que puedan irritarte y deseo complacerte en todo.

Deseo también de que te sientas orgulloso de mi cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a tu lado por la cale como tu sombra más fiel. Quiero responder a ese ideal de perro que tanto anhelas, pero depende de ti; seré reflejo de tu modo de educarme y de tratarme.

Ayúdame a no defraudarte. Si me tratas con violencia, seré agresivo. Háblame, entiendo cada una de tus palabras, aunque no te conteste con el mismo lenguaje.

Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuánto te entiendo; sé que eres una buena persona. ¿Qué piensas tu de aquellos que no aman a los animales?.

Estoy seguro que me cuidarás con amor. Eres mi amo. Poco a poco nos haremos grandes amigos nos conoceremos y nos respetaremos por igual.

Mira, cuando el primer hombre apareció en la Tierra el resto de los animales crían que era otro animal, sin embargo tenía «alma», medita sobre esto. El hombre manifiesta su alma a través del lenguaje, nosotros a través de nuestros actos.

No olvides nunca, mi amo, que te quiero a mi manera. Durante más de diez años estaré junto a ti, creceremos juntos, compartiremos tantas y tantas cosas… y el día que me vaya a vivir a alguna estrella, mira al cielo con frecuencia porque siempre te estaré mirando.

Pero deseo decirte algo; no dejes mi camita vacía, hay otro cachorro esperándote y al igual llegarás a amar tanto como a mi. No quiero dejar en mi testamento una camita vacía, ahora bien, no pensemos en ese día, hazme una caricia y juega un ratito conmigo. Tenemos muchos años por delante para hacernos felices.

Te acompaña, te cuida, te comprende y te ama…

TU PERRO

(Tomada de la página todoperros.com)

Carta a mi perro por San Valentín

Querido peludo:

El 14 de febrero es el día del amor y la amistad… y ¿sabes qué? Desde que entraste en mi vida, no he tenido amigo como tú. ¿Te acuerdas de cuando viniste a casa? Ese mismo día supe seguro que tú eras mi mascota ideal, que te había elegido bien. Lo que no sabía ni podía imaginar en ese momento es lo que llegaría a sentir por ti.

Gracias, amigo, por mostrarme la mayor de las fidelidades. Por cada movimiento de colita, por cada besito en forma de lametón, por darme tu patita cuando te la pido y tu corazón sin habértelo pedido.

La amistad entre un perro y un humano es tan incomprensible para los que no la han vivido como maravillosa para los que sí la tenemos. ¡Nos llaman locos! Porque estamos dispuestos a sacaros a la calle cada día, a bañaros, a daros de comer… Pero ¿qué es eso a cambio del amor más incondicional?

(Foto via: dogvacay)

Por eso te escribo esta carta hoy, porque tengo tanto que agradecerte… Es cierto que a veces ladras más de la cuenta, hurgas en la basura y te pones un poquitín plasta para que te echemos comida de la mesa. Y sabes que no nos gusta, pero te da igual. Eres consciente de la carita adorable que tienes y sabes que con ella puedes conseguir lo que quieras. ¡Nadie te gana a tener paciencia!

¡Cómo no pasar por alto tus travesuras sabiendo todo lo bueno que me das! Son pequeñas cosas, que haces sin darte cuenta siquiera, pero que hacen que cada día contigo sea especial: tumbarte a mis pies para que te rasque cuando llego a casa, sentarte a mi lado a ver la tele, entrar a mi habitación cuando me he acostado para comprobar que estoy bien…

Aunque no sepas leer, aunque no entiendas mi idioma (excepto cuando se trata de ir a por un premio o a la calle, ¡entonces lo entiendes muy bien!) sé que sabes todo lo que pone en esta carta.

Muchas gracias, pequeño. Espero ser capaz de hacerte muy feliz, aunque seguro que no es tanto como me haces tú a mí, y que caminemos patita con patita mucho tiempo.

Para los demás eres sólo un perro, para mí eres mi mejor amigo. Hoy y siempre, ¡te quiero!

Si tienes gato, no te pierdas la carta a mi gato por San Valentín.

Carta a mi mejor amigo: mi perro

Hoy he decido escribirte a ti. Te escribo para agradecerte el buen rollo con el que impregnas la casa cada mañana, cuando te contoneas alegre y aportas calidez a los corazones de quienes están despiertos. Te escribo para decirte que adoro la manera en la que miras, enamorado, el fuego, el calor, con ese aire melancólico que intriga e incita a pensar. Te escribo para decirte que me gusta mirarte mientras duermes, cuando sueñas y te mueves, revuelto, divertido, adoptando posturas dignas de captar con una Polaroid. Te escribo para decirte que eres un poco pesado cuando decides proclamarme merecedora de tu cariño y me utilizas de colchón, aunque en el fondo sabes lo mucho que me gusta el gesto.

Pero también te escribo para quejarme de tus cambios de humor, de tus idas y venidas. Para decirte que no hace falta que te erices cada vez que me acerco a tu plato. Te escribo para tranquilizarte, para recordarte que nunca te abandonaremos y que no es necesario que te enfades cada vez que me marcho y decido no llevarte conmigo. Te escribo para decirte que bajes la guardia, que no tienes por qué montarle el numerito a cualquier individuo que se te antoje como extraño cuando pasees por la calle. Aunque, en el fondo, me gusta ese radar tuyo para detectar capullos, sobre todo en aquel episodio en el que el protagonista fue mi exnovio.

Te escribo para decirte que me gustas, a pesar de tu mal aliento, de tu fobia al agua y de tu particular forma de relacionarte. Me gusta el suave pelo que recubre tu cuerpo, tu manera de sostenerte sobre cuatro ejes. Me gusta, también, cuando te sostienes sobre los dos traseros, y la forma en la que centellean tus ojos cuando miras a las personas que quieres. Y es que eso, tus ojos, pequeños, oscuros, redondos, saltones, también me gustan. Por gustar me gusta hasta cuando te mojas el bigotillo, y tu boca se contrae en una divertida mueca que recuerda a la de un abuelo que se ha olvidado de colocarse la dentadura.

Pero, ante todo, me gustas por ser verdadero, por ser fiel, por ser mi particular compañero. Me gustas porque regalas cariño, compartes felicidad y aportas todo aquello que ninguna persona puede aportar. Y te escribo, sobre todo, para compadecerme de todos aquellos que menosprecian el valor que tiene un perro.

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Ahora, tú eres mi amo y solo te pido amor. Has decidido hacerte responsable de mi y me siento muy agradecido por tu determinación. Existirá entre ambos un secreto pacto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.

Deberás comprenderme por algún tiempo, acabo de separarme de mi madre y de mis hermanos. Me notarás desorientado, inquieto y algunas noches hasta me verás llorar… Sí, los extraño, compréndeme, yo te comprenderé luego por muchos años. Seré tu mejor amigo, entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días malos, estaré a tu lado acompañándote en tu soledad y en tu tristeza, yo te trataré siempre con el mismo amor, con la misma lealtad.

Lameré la mano con que me castigues, porque mi capacidad de perdonar es infinita Pero no me castigues, enséñame. Desconozco los detalles que puedan irritarte y deseo complacerte en todo. Deseo también de que te sientas orgulloso de mi cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a tu lado por la calle como tu sombra más fiel. Quiero responder a ese ideal de perro que tanto anhelas, pero depende de ti; seré reflejo de tu modo de educarme y de tratarme.

Ayúdame a no defraudarte. Si me tratas con violencia, seré agresivo. Háblame, entiendo cada una de tus palabras, aunque no te conteste con el mismo lenguaje. Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuanto te entiendo; se que eres una buena persona. ¿Qué piensas tu de aquellos que no aman a los animales?.

Estoy seguro que me cuidarás con amor. Eres mi amo. Poco a poco nos haremos grandes amigos nos conoceremos y nos respetaremos por igual.

Mira, cuando el primer hombre apareció en la tierra el resto de los animales creían que era otro animal, sin embargo tenía “alma”. Medita sobre esto. El hombre manifiesta su alma a través del lenguaje, nosotros a través de nuestros actos. No olvides nunca mi amo, que te amo a mi manera. Durante mas de diez años estaré Junto a ti, creceremos juntos, compartiremos tantas y tantas cosas, y el día que me vaya a vivir a alguna estrella, mira el cielo con frecuencia porque siempre te estaré mirando. Pero deseo decirte algo; no dejes mi cucha vacía hay otro cachorro esperándote y al cual llegarás a amar tanto como a mi. No quiero dejar en mi testamento una cucha vacía, ahora bien, no pensemos en ese día, hazme una caricia y juega un ratito conmigo. Tenemos muchos años por delante para hacernos felices.

Te acompaña, te cuida, te comprende y te ama…

TU PERRO.

[INVESTIGACIÓN] La ilegítima ruta de los desechos humanos que el ISSS avaló

Por más gris que haya sido el día en la oficina, llegar a casa y encontrar a tu mejor amigo moviendo la cola lleno de felicidad es satisfactorio. A veces, cuando todo pinta mal y las lagrimas escurren por nuestros ojos, vienen ellos y nos lamen con amor. Aunque no hablan, sabemos que están ahí, para nosotros.

Sus travesuras, su compañía, sus ladridos de felicidad, sus aullidos de temor, todo eso y más los hace únicos. A veces, me pregunto, “cómo sería mi vida sin mi mejor amigo”, pues sé que tarde o temprano ese momento de separación llegará. Sin embargo, navegando por la web encontré esta linda carta, que considero es la respuesta a mi interrogante. Espero la disfruten.

“Humano, veo que estas llorando porque llegó mi momento de partir. No llores por favor, quiero explicarte algunas cosas: tú estás triste porque me he ido, y yo estoy feliz porque te conocí. ¿Cuántos como yo mueren a diario sin haber conocido a alguien especial?

Los animales, a veces pasamos tanto tiempo solo a nuestra suerte. Sólo conocemos el frío, la sed, el peligro, el hambre. Tenemos que preocuparnos por cómo conseguiremos algo para comer y dónde pasaremos la noche resguardados.

Vemos muchas caras todos los días que pasan sin mirarnos, y a veces es mejor que ni nos miren antes de que se den cuenta que estamos ahí y nos maltraten.
A veces tenemos la enorme suerte que entre tantas personas pasa un ángel y nos recoge. A veces los ángeles vienen en grupo y están organizados, a veces hay otros ángeles lejos que mandan ayuda para nosotros. Y ahí todo cambia.

Si hace falta, nos llevan con otro tipo de ángeles que saben mucho y nos dan remedios para que nos curemos. Eligen una palabra rara que la pronuncian cada vez que nos ven, “nombre” creo que le dicen y ahí nos sentimos especiales, dejamos de ser anónimos, de ser uno más de tantos. Y conocemos lo que es una casa.

¿Tienes idea de lo importante que es eso para nosotros? Ya no tenemos que tener miedo nunca más, no más hambre ni frío ni dolor ni peligro.

Si te pudieras dar cuenta de lo felices que nos pone eso. Para nosotros cualquier casa es un palacio. Ya no nos preocupa si va a llover, si pasa un auto muy ligero o si alguien nos hará daño. Y, principalmente, ya no estamos solos, porque a ningún animal le gusta la soledad, ¿qué más se puede pedir?

Sé que te entristece mi partida, pero me tenía que ir ya. Quiero pedirte que no te culpes por nada, te escuché sollozar que tendrías que haber hecho algo más por mí. No digas eso, hiciste mucho por mí. Sin ti no hubiese conocido todo lo lindo que hoy me llevo conmigo.

Debes saber que nosotros los animales vivimos el presente intensamente y que somos muy sabios: disfrutamos cada pequeña cosa de cada día y olvidamos lo malo del pasado rápidamente.

Nuestras vidas empiezan cuando conocemos el amor, el mismo amor que tú me has dado, mi ángel sin alas y de dos patas. Debes saber que aun cuando encuentras un animal que está muy grave y que solo le queda poco tiempo en este mundo, le prestas un servicio enorme al acompañarlo en su transición final.

Como te dije antes, a ninguno de nosotros nos gusta estar solos y menos cuando nos damos cuenta que ya nos estamos por ir. Quizás para ti no sea importante, pero que uno de ustedes esté al lado nuestro acariciándonos y sosteniendo nuestra patita nos ayuda a irnos en paz. No llores más por favor. Yo me voy feliz…

Me llevo el recuerdo del nombre que me pusiste, del calor de tu hogar que durante este tiempo se transformó en el mío. Me llevo el sonido de tu voz hablándome aunque no entendiese siempre lo que me decías. Me llevo en el corazón cada caricia que me diste. Todo lo que hiciste por mí fue muy valioso y te lo agradezco infinitamente. No sé cómo decírtelo porque no hablo tu idioma, pero seguramente en mis ojos has visto mi gratitud.

Voy a pedirte solo dos favores: lávate la cara y empieza a sonreír. Recuerda lo lindo que hemos vivido juntos en este tiempo, recuerda las travesuras que hacía para alegrarte.

Revive como yo todo lo bueno de este tiempo compartido. Y no digas que ya no adoptarás otro animal porque has sufrido tanto con mi partida. Sin ti no hubiese vivido lo lindo que viví. Por favor, no hagas eso. Hay tantos como yo esperando a alguien como tú. Bríndales lo que me has dado por favor, ellos lo necesitan al igual que yo lo necesité. No te guardes el amor que tienes para dar por miedo a sufrir.

Sigue mi consejo y atesora lo bueno que compartes con cada uno de nosotros reconociendo que eres un ángel para nosotros los animales y que sin gente como tú, nuestras vidas serían más difíciles de lo que a veces son. Sigue con tu noble tarea que ahora me toca a mí ser tu ángel.

Te estaré acompañando en tu camino y ayudándote a ayudar a otros como yo. Hablaré con otros animalitos que estén aquí conmigo, les contaré todo lo que has hecho por mí y te señalaré y diré orgulloso “esa es mi familia”.

Mi primera tarea ahora es ayudarte desde aquí a que no estés más triste. Esta noche cuando mires el cielo y veas una estrella parpadear quiero que sepas que soy yo guiñándote un ojo, avisándote que llegué bien y diciéndote gracias por el amor que me has dado.

Me despido por ahora no diciéndote “adiós” sino HASTA LUEGO.

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  • Mascotas
  • Perro
  • Amor

Noviembre es una de las mejores épocas del año, debido a que se conmemora una fecha muy importante para los mexicanos.

Es recordar a las personas que ya no están con nosotros físicamente, pero siguen estando ahí, al menor espiritualmente.

Es celebrar que una vez al año, ellos nos visitan, y conviven junto a su familia.

Pero, ¿Qué pasa con las mascotas? últimamente ellas se han vuelto parte importante de nuestras vidas, por lo que, si ellas mueren ¿las recordamos? ¿las despedimos? ¿Les ponemos una ofrenda? l

Espero que sí, yo al menos este año, voy a dedicar un espacio de mi ofrenda a mi querida Marsella.

Otra forma de recordar a tu mascota, es expresarle tu agradecimiento con una carta.

Por esta razón, me di a la tarea de recopilar tres emotivas cartas dedicadas a perros que ya están en cielo.

Tal vez estas cartas te sirva de inspiración, si tu perro ya esta muerto, para escribirle unas palabras. ¡Disfrútalas!

Carta abierta a mi Perro en el Cielo

La siguiente carta fue escrita por Jenna Rutkey y es de los escritos más famosos en Internet dedicados a un perro. ¡Prepara los pañuelos!

“Tú has estado ahí todos los días durante mucho tiempo. Me despertaba y me iba a la cama sabiendo que estabas ahí y que estarías ahí cuando despertará. Nunca dejaste de saludarme con tu cola llena de emoción y con una adorable sonrisa cuando llegaba a casa. Te extrañaba cada minuto que no estábamos juntos.

Hemos sido los mejores amigos desde el día en que nos conocimos, y nuestro vínculo sólo se ha fortalecido a lo largo de los años.
Sin embargo, al ir creciendo, yo era capaz de hacer más cosas que tú. Yo era capaz de conducir, de ir al cine por mi cuenta, y de ir a la universidad. Pero, tú ya no podías saltar tan alto como antes, no podías correr tan rápido o no podías nadar como te hubiera gustado. Aún cuando ya no eras capaz de algunas cosas, aún eras el perrito más feliz del mundo y seguías intento hacerme feliz.
Entonces llegó ese día, ese terrible, terrible día. El día en que tomaste tu último aliento, ese día que tuve que llevarte al veterinario. Ese día que tuve que llevar al mejor amigo que había conocido. Tan triste fue ese momento, aún lo estoy, pero estoy en paz.
Estoy en paz por que sé que estas en mejor lugar. Sé que tan pronto como diste tu último aliento, Dios se llevó tu alma bella e inocente al cielo. Sé que ya te ganaste tus pequeñas alas peludas, que te las mereces con todas las de la ley, estoy orgullosa de ser capaz de amar a un ángel tan sorprendente como tú.
Estoy aquí en la Tierra y no sé cómo te las estás pasando en el cielo, pero confío que realmente lo estés disfrutando. Espero que corras por hermosos prados y cielos perfectamente azules.

Espero que hayas conocido a nuestros familiares y que te den un sinfín de delicias, que acaricien tu barriga, ya que yo, desafortunadamente, no puedo

Espero que todo el dolor y que el sufrimiento hayan desaparecido, que hayas recuperado la juventud que siempre quise que conservarás.

A pesar de que ya no estamos juntos físicamente, siempre permanecerás en mi corazón y en mi alma.

Fuiste una bendición enviada desde el cielo, y ahora, Dios te necesita de nuevo.

Gracias por completar y por enseñarme cosas importantes, lecciones de vida que voy a llevar conmigo donde quiera que yo este, hasta que nos encontremos de nuevo.

Te amo, mi ángel de la guarda!”

Carta a mi Perro Fallecido

La siguiente carta fue escrita por Sandra Toal en Internet, la perrita se llamaba Maisy:

Te echo de menos y pienso en ti todo el tiempo. Eras una niña buena y nunca me faltabas. Espero que no sufrieras demasiado tiempo. Realmente traté de ser paciente y le pedí a los médicos ser honestos conmigo, pero cuando llegó la noticia de que estábamos al final de nuestro viaje, me sorprendió, pero creo que hice lo correcto.

Soy consciente de que estabas tan feliz de verme, los besos que me diste y los grandes abrazos , que no tenías idea de lo que estaba por venir, pero siempre pones una buena cara para mí y te lo agradezco.

Eras tan buena fingiendo que todo estaba bien. Comer fue pedirte demasiado, que incluso trataste de subir a la mesa del veterinario sin preguntar!

He estado fuera un mes, pero estás constantemente en mis pensamientos y en mi corazón.

Tú eras tan especial y has tocado a todos los que vieron tu sonrisa.
Espero que algún día pueda conseguir otro perrito tan especial como tú.

Nunca te remplazaría, pero espero que no te molestes con la idea de que tengo otro perro en mi vida, y esto es porque tú has dejado un gran impacto en mi y no puedo imaginar la vida sin un perro.

Ese es tu legado … mi dulce, dulce niña.

Tú fuiste la mejor …. siempre serás la mejor …. y con el tiempo sé que voy a pensar en ti y una sonrisa se dibujara en mi cara.

Me gustaría ser más como tú, vivir el momento. Tú eres un gran ejemplo de lo que todos debemos hacer: esforzarnos por ser buenos, puros y amorosos.

Descansa en paz mi dulce niña».

Carta Abierta a mi Perro: Gracias por estar ahí

La tercera carta fue escrita por Amber Carlton, en el sitio Dogster:

«Querido Lewi,

Hoy me despedí de mi amigo Lewi. Al igual que la mayoría de los perros, Lewi era un alma buena. Poseía una amplia sonrisa, una cola feliz, y un espíritu dulce. Era un luchador y trabajó duro para quedarse con nosotros, pero después de 15 años, su cuerpo finalmente dejó de funcionar.

Yo tomé la decisión. La decisión que tarde o temprano, todos los que tenemos un perro tenemos que tomar.

Cuando llegué a casa, me senté triste en el suelo, esperaba el abrazo que siempre me dabas una y otra vez, te dije lo mucho que te quiero y lo precioso que eres para mí.

Querido Lewi, me gustaría que supieras lo agradecido que estoy contigo, lo mucho que me has cambiado, la persona que soy ahora es gracias a ti. Pero si tuviera la oportunidad de agradecerte con palabras te diría:

Gracias por las risas

Debido a ti, no hay un día que pase que yo no ría. Incluso en los momentos más oscuros, tengo una sonrisa constante en mi cara. Ya sea que persiga una ardilla o bailando en la cena, he encontrado la felicidad en cada pequeña cosa.

Gracias por darme perspectiva

Es verdad Lewi, a veces me tomo muy en serio las cosas. Pienso demasiado en el trabajo y paso mucho tiempo pegado a la computadora. Pero tú eres un recordatorio constante de lo que es realmente importante. Con tu pata en mi pierna, me convences de caminar, de sentir el sol, tal vez de estirarme y tirarme en la hierba. Disfrutar de ese momento, porque este momento es todo lo que tenemos y es lo único que realmente importa.

Gracias por la Conexión

Yo era una personas introvertida, me resulta reconfortante y cómodo estar solo, para encerrarme, para evitar la charla ociosa. Pero, has hecho lo imposible. Caminar junto a ti es como caminar con estrellas de rock. Los extraños quieren hablar, preguntar acerca de mi. A través de ti y del blog escribo sobre ti y he tenido la oportunidad de conocer a gente de todo el mundo. Incluso más que eso, me has demostrado que hacer amigos es mucho más fácil de lo que imaginaba. Al parecer, todo lo que tienes que hacer es sonreír.

Gracias por ser sabios maestros

He tenido la suerte de tener grandes maestros en mi vida. Pero tú, estás entre los mejores.Me has enseñado el significado de la fe y la confianza, la paciencia y la esperanza. Debido a que, me puse en un camino completamente nuevo en mi vida, y en el camino, aprendí que soy capaz de hacer cosas imposibles.

Gracias por estar aquí

En los últimos años, he tenido altibajos. Llegadas y despedidas. Vida y muerte. Triunfos, fracasos y e incertidumbres. Pero independientemente de lo que ocurría a mi alrededor, yo estaba en el centro, eres mi pequeña piedra de anclaje. Me dabas algo tangible para sostenerse. Mantenerme en tierra, entero y equilibrado.

Gracias por ser

Parece imposible que aparentes no hacer nada, pero hacen tanto. Tu actitud feliz en la mañana: “este es el mejor día de mi vida”. Estableces el tono para el resto del día. Sentarme cerca de ti, en la misma habitación mientras yo trabajo, me ayuda a concentrarme. Hasta los momentos en que roncas en el sofá me llenan de paz y me hacen más tranquilo.

Yo siempre pensé que estarían conmigo por siempre, sé que no fue verdad, pero agradezco que hayas sido parte de mi vida.

Mi querido Lewi»

Carta de Despedida

Esta carta fue escrita por Aldana Belén Robledo:

«Ayer me despedí de mi mejor amigo, fue una decicion muy dificil de tomar porque te amaba, pero sabia que sufrias ..
Tantos años siendo compañero y fiel, 17 años desde tu llegada.. Y no dejaste de demostrar cariño hasta el último momento..

Mi pequeño peludo ..

Llegaste a nuestras vidas un día para darnos alegría, cariño y mucho amor 💕..

Siempre nos esperabas que lleguemos de la escuela y hasta tu último tiempo esperabas a que llegue de trabajar.
Nos defendía de mamá para que no nos regañara, lo único que te asustaba era la corsos y los carnavales..
Compartiste toda mi infancia, todos mis progresos.. fuiste un excelente amigo..

Creo que ahora estás en un lugar mejor donde ya no vas a sentir dolor..
De seguro estarás corriendo a tus nuevos amiguitos perrunos..

Siempre vas a ocupar un lugar en nuestros corazones 17 años de amor y cariño».

Frases de despedida a un Perro

Si tengo alguna creencia sobre la inmortalidad es que muchos perros irán al cielo, y solo muy pocas personas estarán ahí».

James Thurber

Un buen perro nunca muere. Siempre se queda. Camina junto a ti en los días de otoño cuando la escarcha está en los campos y el invierno se acerca. Su cabecita siempre estará en tus manos.

Mary Carolyn Davies

Los perros no son nuestra vida entera, pero hacen nuestras vidas completas.

Roger Caras

Si no hay perros en el cielo, cuando muera, quiero ir a donde están ellos.

Will Rogers

Hasta que una persona no ha amado a un animal, una parte de su alma permanece sin despertar.

Anatole France

Un día volveremos a ver a nuestros animales en la eternidad de Cristo.

PApa Paul VI

El único defecto de los perros es que sus vidas son demasiado cortas.

Agnes Sligh Turnbull

Si hay un cielo, es seguro que nuestros animales estarán allí. Sus vidas se entrelazan tanto con las nuestras, que se necesitaría más de un arcángel para desenredarlas.

Pam Brown

Los perros entran en nuestras vidas para enseñarnos sobre el amor, y salen para enseñarnos sobre la pérdida. Un nuevo perro nunca reemplaza a nuestro primer perro, simplemente expande el corazón. Si has amado a muchos perros tu corazón es muy grande.

Erica Jong

El mejor lugar para enterrar a un perro es en el corazón de su amo.

Ben Hur Lampman

Por último:

Tal vez quieras leer: Cosas que me enseño mi mascota antes de morir.

Espero no haberte entristecido, pero es bueno saber que nuestros perros hacen por nosotros.

¿Tú perro falleció? Comparte su foto y dinos que recuerdas de él.

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