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Castillos del mundo

Tabla de contenidos

Existen multitud de castillos en el mundo, desde tiempos remotos el hombre ha edificado estas formidables construcciones. En este artículo vamos a conocer un ranking sobre los que creo son los castillos más impresionantes del mundo.

10- CASTILLO LÖWENBURG

El Castillo de Löwengurg o Castillo del León es uno de los castillos más impresionantes del mundo y uno de los principales y más espectaculares edificios neo-góticos de Alemania. Se encuentra en la ciudad de Kassel, fue construido por orden del Landgrave Guillermo IX de Hessen Kassel, el Walt Disney de su época, entre los años 1793 y 1801, como ruina romántica.

9- CASTILLO DE PREDJAMA

Un impresionante castillo del sigloXVI, construido en la boca de una cueva en el sudoeste de Eslovenia, su ubicación es absolutamente espectacular, ya que se encuentra ante un precipicio de 123 metros. El castillo dispone de una salida secreta a través de la cueva, una de sus características es la mimetización con el entorno natural. Perteneció al caballero Erasmo Lueger.

8- ALCÁZAR DE SEGOVIA

Fortaleza de los reyes de Castilla, es el monumento más importantes de la ciudad de Segovia y sin lugar a dudas uno de los más impresionantes e importantes de España. ocupa un merecido octavo puesto en el ranking de los castillos más impresionantes del mundo. El testimonio más antiguo que se conoce del castillo data del año 1122, con el tiempo ha sufrido distintas remodelaciones, llegó a convertirse en una prisión.

7- CASTILLO DE HUNYAD

Este impresionante castillo se encuentra en Rumanía, concretamente en la célebre región de Transilvania, es una reliquia de la dinastía Hunyadi. Construido al estilo gótico, posee también elementos barrocos y renacentistas. Se cree que es el lugar en el que Vlad III de Valarquia (conocido como Drácula) estuvo preso durante 7 años después de haber sido depuesto en 1462.

6- CASTILLO HIMEJI

Localizado en la ciudad costera de Himeji, es una de las estructuras más antiguas que aun se conservan del japón Medieval. Patrimonio de la Humanidad y Tesoro Nacional, es uno de los «Tres Famosos Castillos» de Japón, junto con el Castillo de Matsumoto y el Castillo de Kumamoto. Es el castillo más visitado de Japón y uno de los castillos más impresionantes del mundo, escenario de multitud de películas y ficciones.

5- CASTILLO DE COCA

Este impresionante Castillo del siglo XV se encuentra en la localidad Segoviana de Coca. Esta considerado como una de las mejores muestras del gótico-mudéjar español, propiedad de la Casa de Alba, fue cedido al gobierno español hasta el año 2054. Su visita guiada es absolutamente recomendable ya que es uno de los castillos mas impresionantes del mundo.

4- CASTILLO HOHENZOLLERN

Situado a 50 km al sur de Stuttgart, hoy en día este precioso castillo de estilo neo-gótico es uno de los edificios más populares de Alemania y uno de los diez castillos más impresionantes del mundo. Está construido sobre un monte a una altitud de 855 metros. Ha sido destruido y reconstruido en varias ocasiones. El Castillo de Hohenzollern ha estado siempre vinculado a la Dinastía Hohenzollern, familia que gobernó Prusia y Branderburgo hasta la Primera Guerra Mundial, actualmente se encuentran enterrados en este castillo, Guillermo de Prusia y su esposa Cecilia.

3- CASTILLO DE ELTZ

Es un precioso e impresionante castillo medieval ubicado sobre el río Mosela (Alemania). Este castillo pertenece a una comunidad de herederos, es decir pertenece a tres familias de la misma rama, una de las cuales aun habita su parte del castillo; las otras dos partes están abiertas al público. Es uno de los pocos castillos alemanes que nunca han sido destruidos además de uno de los castillos mas impresionantes del mundo.

2- CASTILLO MATSUMOTO

El Castillo Matsumoto se encuentra en la ciudad del mismo nombre y es un original edificio de seis plantas, considerado Tesoro Nacional de Japón. También conocido como el Castillo Negro, por el color de sus muros, es uno de los mayores exponentes del arte hirajiro y uno de los castillos más impresionantes del mundo.

1- CASTILLO NEUSCHWANSTEIN

El castillo medieval Neuschwanstein es una pura fantasía romántica, tiene el honor de ocupar la primera posición en el ranking de los castillos más impresionantes del mundo. Se alza sobre un desfiladero en los Alpes Bávaros, muy cerca de Füssen, en el estado federal de Baviera (Alemania). Su construcción fue ordenada por Luis II de Baviera «el rey loco» en 1866. Es el edificio más fotografiado de Alemania y uno de los más visitados. Se cree que en él se inspiró Walt Disney para crear el famoso castillo de la Cenicienta. Su interior, al igual que el exterior, no es funcional sino más bien estético. El castillo es una mezcla de estilos arquitectónicos; en el que podemos encontrar incluso una cascada que el monarca podía contemplar desde su habitación, además del primer teléfono móvil de la historia.

Si quieres conocer mi visita a este bello castillo puedes hacerlo en este enlace:

  • Visita al Castillo de Neuschwanstein y Füssen

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Durante su infancia, muchas personas crecieron con el imaginario de vivir en un castillo medieval acompañados de la mujer de sus sueños, luchando contra dragones y combatiendo bárbaros. Esta posibilidad la gran mayoría lo ve como algo bastante fantasioso y difícil de cumplir, sin embargo, existen agencias de viajes que promueven recorridos por varios de los mejores castillos del mundo con el fin de contar sus envolventes historias.

A continuación les presentamos los cinco mejores castillos del mundo según las opiniones de expertos y diferentes agencias. Los criterios que se tuvieron en cuenta al momento de realizar el listado fueron su arquitectura, atención, facilidades de acceso e historia.

1- Castillo Neuschwanstein

Wikimedia

La construcción de este emblemático castillo alemán comenzó en 1869 y terminó en 1886, un tiempo que para muchos fue récord teniendo en cuenta la época en que se realizó y las proporciones que tiene. Esta maravilla arquitectónica pretendía rendir un homenaje al rey Luis II.

Neuschwanstein es uno de los lugares más fotografiados del mundo y ha servido de inspiración para diferentes artistas quienes han realizado pinturas e incluso animaciones basados en su arquitectura.

En 2016 el castillo contó con un total de 1,4 millones de visitantes.

En su interior la construcción cuenta con 200 habitaciones para visitantes y empleados. En los pisos inferiores del palacio están las oficinas y los cuartos de servicio, lo mismo que los cuartos donde hoy se alberga la administración del castillo.

2- Castillo Matsumoto

Wikimedia

Esta joya arquitectónica que se encuentra ubicada en la ciudad japonesa que lleva el mismo nombre, fue construido en 1594. El Castillo de Matsumoto es de tal importancia para el país asiático que es considerado Tesoro Nacional de Japón gracias a su arquitectura que busca exaltar el arte hirajiro.

En su interior este palacio cuenta con seis pisos y una altura de 30 metros. Asimismo, sus muros cuentan con una particularidad y es su color negro, algo muy difícil de encontrar en este tipo de construcciones ya que este tono es considerado por muchos como de mala suerte y atrae malas energías.

3- Castillo Eltz

Otra pieza de gran valor arquitectónico para los alemanes que entra a este listado. Construido en el siglo XII es uno de los lugares más antiguos en cuanto a castillos se refiere. Lo curioso de esta propiedad es que ha pertenecido a la misma familia por más de 33 generaciones y es uno de los pocos palacios que no pertenece a las autoridades gubernamentales.

Uno de sus principales atractivos es el brazo del Río Elzbach que lo rodea, aspecto que permite la que actividades como la agricultura se fortalezca. La edificación cuenta con Ocho torres de siete pisos alcanzan alturas de entre 30 y 40 metros. Están fortificadas con gruesos muros exteriores.

4- Castillo Hohenzollern

Wikimedia

Ubicado en el sur de Stuttgart perteneció a una de las familias más poderosas de Alemania durante la Edad Media. Esta maravilla arquitectónica es una de las pocas en el mundo que cuenta con ocho subcastillos que tienen una altura máxima de 855 metros.

El Salón de los Condes era el considerado como el lugar de las fiestas y cenas, es el mayor y más representativo del castillo. Con su bóveda formada con ornamentos de oro y sostenida por pilares de mármol de Nassau, se parece mucho a una iglesia de tres naves.

5- Castillo Himeji

Ubicado en la ciudad costera que lleva su mismo nombre, es una de las estructuras japonesas más antiguas y que representa lo que fue la edad media en el país asiático. En 1993 fue declarado por la Unesco como patrimonio histórico de la humanidad y tesoro nacional.

Es uno de los lugares más visitados de Japón y constantemente es escenario de varias películas importantes sobre artes marciales y ciencia ficción. Además, es un punto de referencia muy usado dentro de la ciudad de Himeji, ya que al estar emplazado el castillo sobre una colina, puede ser vista desde gran parte de la ciudad.

Así que si usted se considera un amante de las aventuras, aficionado por las historias y quiere conocer grandes paisajes rodeados de una arquitectura envidiable, no dude en visitar alguno de estos cinco castillos.

¿Te apasionan la historia y la arquitectura? Si quieres vivir unas vacaciones de cuento, debes visitar alguno de los castillos más hermosos de Europa en tu próximo viaje.

Residencias reales, fortalezas diseñadas para defender la ciudad o sitios de diversión para los miembros de la corte… Muchas han sido las funciones de estas impresionantes reliquias arquitectónicas que son expresión viva de la herencia de la historia europea.

Hoy te traemos nuestra selección para explorar Europa a través de sus castillos más impresionantes, aquellos que han servido de inspiración para artistas, arquitectos y soñadores, como Walt Disney. ¡Vale la pena visitarlos todos!

Castillo de Praga

El Castillo de Praga es el más grande del mundo y el más importante de los monumentos de la República Checa. Alejado de la idea de castillo medieval con aspecto fortificado, el Castillo de Praga está compuesto por un conjunto de hermosos palacios y edificios conectados por pequeñas y pintorescas callejuelas. Desde su fundación, fue la residencia de los Reyes de Bohemia y en la actualidad alberga el despacho del presidente de la República Checa.

Castillo de Praga al atardecer

Castillo de Neuschwanstein

El Castillo de Neuschwanstein es conocido a nivel mundial como símbolo de la arquitectura romántica idealizada, pues fue construido bajo el encargo de El Rey Loco en una época en la que castillos y fortalezas ya no eran necesarios. Es una maravillosa construcción de ensueño rodeada por un hermoso paisaje que inspiró al mismísimo Walt Disney para la creación del castillo de la Bella Durmiente.

Castillo de Neuschwanstein

Alcázar de Segovia

El Alcázar de Segovia es el castillo más espectacular de España y uno de los más distintivos del mundo por su perfil que asemeja la proa de un barco sobre la confluencia entre los ríos Eresma y Clamores. El Alcázar fue sede de la corte de la realeza castellana y leonesa durante décadas. Desde lo más alto de la torre de Juan II, se puede disfrutar de impresionantes vistas de Segovia.

Alcázar de Segovia

Castillo de Windsor

El Castillo de Windsor es el castillo habitado más antiguo y más grande del mundo. Los enormes jardines que lo rodean lo convierten en la residencia favorita de la Reina de Inglaterra cuando quiere evadirse del estrés de Londres. Los restos de personajes como Enrique VIII están enterrados allí, en la capilla de San Jorge.

Castillo de Windsor

Castillo de Edimburgo

El Castillo de Edimburgo es una gran fortificación ubicada en el centro de la capital escocesa, en la cima rocosa de un volcán extinto, desde donde en tiempos de guerra se podían controlar tanto la ciudad como el puerto. Esta impresionante fortaleza ha sido residencia real, prisión, guarnición del ejército y centro de numerosas guerras. En la actualidad, es el lugar histórico más visitado de toda Escocia.

Castillo de Edimburgo

Castillo de Chambord

El Castillo de Chambord es el más grande de la región del Valle del Loira y uno de los más famosos del mundo gracias a su arquitectura renacentista francesa. La construcción comenzó en 1519 por orden de Francisco I, quien quería establecer allí una residencia de caza. En 1981 fue catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Castillo de Chambord

Castillo de Bratislava

El Castillo de Bratislava se sitúa en el centro histórico de la capital de Eslovaquia. Sus cuatro torres representan el símbolo más conocido de la ciudad. Durante dos siglos fue la sede de los reyes húngaros. Actualmente alberga el Museo Nacional Eslovaco y es uno de los lugares predilectos para presenciar la puesta de sol y disfrutar las mejores vistas de Bratislava.

Castillo de Bratislava

Castillo de Amberes

Het Steen, el castillo de Piedra, es una de las construcciones más antiguas de la ciudad de Amberes. Fue construido como una fortaleza para resguardar el acceso a la ciudad a través del río Escalda y fue utilizado como cárcel durante más de cinco siglos. Lo mejor es visitarlo al atardecer para disfrutar el hermoso paisaje que se dibuja sobre el Escalda con la puesta de sol.

Het Steen, el Castillo de Amberes

Castillo de Buda

El Castillo de Buda es el castillo de los reyes húngaros en Budapest y es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Está ubicado en la colina donde se fundó Buda y actualmente alberga el Museo Historia de Budapest, la Biblioteca Nacional y la Galería Nacional. Recorrer la zona de Buda, antigua sede real y zona residencial más elegante de la ciudad, permite descubrir la historia de la Perla del Danubio.

Puente de las Cadenas y Castillo de Buda

Castillo de Gante

Castillo de los Condes se encuentra en el casco urbano de la ciudad de Gante, en la provincia de Flandes Oriental, Bélgica. Es una de las fortalezas mejor conservadas de Europa, con un sistema de defensa casi intacto. Fue residencia de los Condes de Flandes, Casa de la Moneda, prisión y fábrica textil. Una de sus peculiaridades es la sala de torturas, en la que se puede apreciar una extensa colección de armas e instrumentos de tortura.

Castillo de Gante

Somos unos grandes aficionados a visitar los castillos más impresionantes del mundo. En nuestros viajes siempre los marcamos como visitas imprescindibles, sobretodo los que están menos reconstruidos y es que una de las cosas que más nos llaman la atención es que estén en ruinas o se conserve solo una parte de ellos. Su localización y los paisajes de los alrededores suelen ser de lo mejorcito del país. Por esta razón os dejamos una lista de los 10 castillos más impresionantes del mundo que creemos, no te puedes perder. A nosotros todavía nos faltan algunos de la lista, pero esperamos poder completarla algún día.

1. Castillo de Neuschwanstein

Muchos dicen que el Castillo de Neuschwanstein es el castillo más impresionante del mundo. Encargado por Luis II, también llamado El Rey Loco, no es de extrañar que fuese elegido por Walt Disney como modelo para construir el Castillo de la Bella Durmiente de Disneyland. La mejor perspectiva que puedes obtener del castillo es desde el Puente de María (Marienbrücke), que en estos momentos permanece en obras. Lo ideal es hacer esta escapada en dos épocas del año diferentes y poder disfrutarlo primero con la calidez de los meses centrales del año y después con nieve, cuando el frío empieza a aparecer en la zona.
Si te apetece conocerlo te dejamos el viaje a Baviera que hicimos nosotros, en el que aparte de visitar el Castillo de Neuschwanstein, conocimos algunos pueblos de los alrededores por los que merece la pena perderse unos días.
Si no disponéis de coche un buena opción para visitar el castillo desde Múnich es reservar una excursión de un día al Castillo de Neuschwanstein en bus con guía español.

Castillo de Neuschwanstein

2. Castillo de Eilean Donan

En nuestro viaje a Escocia teníamos marcada en rojo la visita al Castillo de Eilean Donan, uno de los castillos más cinematográficos del mundo, en el que se han rodado secuencias de películas como Los Inmortales o por ser la imagen del whisky escocés Cardhu. El paisaje que lo rodea es igual de increíble que el propio castillo y es que estando situado en la bonita zona de las Highlands, en el lago Duich, es imposible decir lo contrario.

Castillo de Eilean Donan

3. Castillo Himeji

Podemos decir que el Castillo Himeji es uno de los castillos más bonitos de Japón. Patrimonio de la Humanidad, se conserva desde la Edad Media, aunque se han hecho varias restauraciones, incluyendo la última que duró 5 años, hasta principios del 2015. Eso hizo que en nuestro viaje a Japón descartásemos la visita, ya que estaba todo cubierto con una lona y andamios. Tenemos previsto volver a Japón, esperamos que pronto, y está asegurado que esta será una de las primeras visitas que hagamos.

Castillo Himeji

4. Castillo de Lichtenstein

Uno de los castillos de Europa menos conocidos y uno de los más impresionantes del mundo. Se encuentra cerca de la ciudad alemana de Stuttgart, en los Montes Suabos. Su ubicación en un acantilado hace que el Castillo de Lichtenstein parezca sacado de un cuento y aunque es una propiedad privada, está abierto al público. Sólo con ver la foto dan ganas de visitarlo, ¿verdad?.

Castillo de Lichtenstein

5. Castillo de Bran

El Castillo de Bran, también conocido como el Castillo de Drácula, muy popular por la novela del irlandés Bram Stoker El Conde Drácula y más tarde por la película de Francis Ford Coppola, es otro de los castillos más impresionantes que se pueden visitar en el mundo. Aunque dicen que el personaje histórico en el que se basó nunca vivió en el castillo, esto no le ha restado turismo y es una de las visitas imprescindibles si viajas a Rumania.

Castillo de Bran

6. Castillo de Chenonceau

Dicen del Castillo de Chenonceau que es el más bonito de los castillos del Valle de Loira y uno de los castillos más impresionantes del mundo. Destacando que está construido sobre el río Cher y es el castillo privado más visitado de Francia, debemos pensar que tal afirmación será cierta, ¿no?. Aunque en el Valle del Loira podemos encontrar multitud de castillos de fantasía y pueblos de cuento, que merecen ser visitado, nosotros le tenemos especialmente ganas al Castillo de Chenonceau, siendo el Valle del Loira una de las escapadas para este año.

Castillo de Chenonceau

7. Castillo de Chillon

Una de las primeras visitas que hicimos en nuestro viaje a Suiza fue precisamente el Castillo de Chillon, para nosotros el más bonito de Suiza. Su localización a orillas del lago Lemán es espectacular y la visita a su interior no queda en ningún caso ensombrecida por el exterior.

Castillo de Chillon

8. Alcázar de Segovia

España es tierra de castillos y entre ellos destacaríamos el castillo-palacio del Alcázar de Segovia, que junto a su famoso acueducto proyectan la imagen de Segovia en el mundo. Fue construido primero como una fortaleza, pero durante buena parte de la Edad Media pasó a ser una de las residencias favoritas de los reyes. Viendo la imagen dan ganas de conocerlo ahora mismo, ¿a qué sí?

Alcázar de Segovia

9. Castillo de Dunnottar

Aunque el Castillo de Eilean Donan es el más famoso de Escocia, podemos decir que el Castillo de Dunnottar no le tiene nada que envidiar aunque solo se conserven algunas ruinas. Su ubicación es la más espectacular que hemos visto hasta el día de hoy y lo convirtió en nuestro favorito de Escocia.

Castillo de Dunnottar

10. Castillo Nido de Golondrina

El Castillo Nido de Golondrina es el más actual de la lista de los 10 castillos más impresionantes del mundo. Fue construido entre 1911 y 1921 al borde de un acantilado, en la zona de Yalta, en Ucrania. Tiene vistas sobre el mar Negro y es una de las muchas maravillas de Crimea.

Castillo Nido de Golondrina

**Todas las imágenes sin marca de agua han sido cedidas por

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Castillos de Musulmanes en Al-Andalus y el norte de África

Tipología de fortificaciones musulmanas en la Edad Media: partes y funciones

Introducción

Las fortificaciones medievales musulmanas presentaban diversas formas, envergaduras y nivel de complejidad, en función de la misión que desempeñasen y del lugar en el que se situaran. Así, además de alcazabas y alcázares urbanos, los musulmanes de Al-Andalus y el Magreb levantaron otras muchas construcciones de carácter militar y de menores dimensiones como castillos, torres o atalayas.

Alcazabas urbanas

El término alcazaba deriva del árabe clásico qasaba. Con él se designaba al recinto fortificado situado dentro de una medina o ciudad para refugio de una guarnición o de los gobernantes de la plaza. Eran, por tanto, fortalezas urbanas.

Como fortaleza, la alcazaba era un recinto amurallado de gran extensión, defendido por torres cilíndricas o cuadradas, puertas de codo, torres albarranas y barbacanas. Su carácter fortificado era básico pues actuaba como último refugio de la población en caso de asedio.

Además de sus fines militares, la alcazaba o ciudadela tenía también funciones políticas y administrativas, actuando a modo de residencia del poder político. Era, por ello, una pequeña ciudad autosuficiente en la que, además de aljibes, silos, baños, viviendas para las tropas, jardines y demás espacios abiertos, estaba el palacio del califa o de los gobernadores de la plaza.

La mayoría de las alcazabas desempeñaron también un papel espiritual y religioso puesto que albergaban mezquitas.

Las alcazabas podían contar con un único recinto amurallado, caso de Mérida; de dos recintos concéntricos, como en Málaga, Calatrava la Vieja, Calatayud, Ibiza o Arjona; o de tres recintos, como en la alcazaba de Almería.

Sabika o Alhambra cuya existencia, como fortaleza, se remonta al siglo IX, con reformas prenazaríes entre los XI y XII. Su aspecto actual se debe, con la excepción del palacio renacentista de Carlos V, a las obras llevadas a cabo entre los siglos XIII y XIV por los nazaríes. En aquella fastuosa mezcla de palacios, jardines y torres cuadradas y enormes, son éstas últimas las que, junto con las altas murallas, dejan ver la función de fortaleza militar que tenía La Alhambra.

Dignas de destacar son las alcazabas de Mérida, Tarifa, Badajoz o la de Málaga que constituye un importante ejemplo de arquitectura militar islámica en la época de taifas. En el conjunto de alcazaba y palacio de Málaga, las partes más antiguas son del siglo XI y llevan torres rectangulares de poco saliente y bastantes próximas entre sí. Posteriormente se le fueron añadiendo otras torres más monumentales, algunas de las cuales sirven de puertas.

Alcázares

La palabra «alcázar» proviene del árabe al-qasr, que significa «castillo» y que, a su vez, procede del latín castrum. El qasr o alcázar era un palacio o residencia aristocrática fortificada.
En la Península Ibérica, la presencia de qasr ha quedado reflejada en la toponimia: Aznalcázar, Álcazar do Sal, Alcázar de San Juan o los numerosos pueblos llamados Alcocer.

La Aljafería de Zaragoza, que constituye el primer gran alcázar hispanoárabe en la península, fue levantado en el siglo XI por Abu Cha´far ben Sulayman al-Muqtadir (1041-1081), príncipe de la dinastía de los Banu Hud. Es un gran recinto de planta rectangular, defendido por dieciséis torres cilíndricas presididas por la monumental torre del Trovador, del siglo X y de planta rectangular. En el interior se sucedían los patios y los pabellones fastuosamente decorados.

Los almohades fueron los artífices del alcázar de Sevilla. La arquitectura militar de ese período se caracterizó por la construcción con argamasa, la presencia de barbacanas o antemuros, de torres albarranas, puertas en recodo y corachas.

Castillos rurales: qal´a y hisn

Según las crónicas árabes, el territorio situado lejos de las grandes aglomeraciones urbanas estaba dominado por alquerías, torres y castillos. Los musulmanes utilizaron los términos hisn o qal´a -en plural husun y qila, respectivamente- para hacer referencia a esos castillos y fortalezas dispersos en el medio rural, cualesquiera que fuera su tamaño.

El término más utilizado fue hisn, recinto fortificado cuya principal función era dar protección al campesinado y su ganado en tiempos de guerra, así como el control y la vigilancia de los caminos.

Estas fortalezas-refugios alcanzaron amplísima difusión. Generalmente estaban desprovistos de edificios, si se exceptúan los aljibes que aseguraban el aprovisionamiento de agua. A diferencia de lo que pasaba en las alcazabas y alcázares, son escasos los castillos árabes reseñados por las crónicas árabes que contaban con mezquita.

Pero los husun no sólo serían castillos situados en una posición elevada, sino que actuarían como cabeza de un territorio más o menos extenso, controlando y defendiendo los espacios agrícolas irrigados, e incluso actuando como fiscalizador de los recursos del Estado.

En la toponimia peninsular ha quedado reflejado el término hisn en los pueblos con los prefijos az, iz, haz e hiz: Aznalcázar, Aznalcollar, Iznalloz, Haznalfarache, Hiznate, etc.

Qal’a era otro tipo de fortificación no urbana situada en una posición estratégica para dominar caminos y valles de ríos de mucho tránsito. Para Pavón Maldonado, fueron en su mayor parte fortalezas estatales regidas por gobernadores, aunque también podían estar en manos de ciertos linajes árabes y bereberes, como fue el caso de Alcalá de los Gazules o Alcalá la Real.

Sus características exactas resultan desconocidas pero su presencia ha dado origen a numerosos topónimos que comienzan con «alcalá» y «alcolea». El prefijo Calat también responde a la antigua existencia de un castillo árabe: Calatayud, Calatrava, Calatorao, Calatañazor, Calatalifa.

Pronto, alrededor de muchas de estas fortalezas de origen rural se fue asentando población civil permanente, lo que supuso la formación de arrabales. Con el transcurso del tiempo llegaron a constituir poblaciones importantes calificadas a veces por los cronistas árabes como medinas. En determinados casos, tras la reconquista, la población evacuada dio paso a población cristiana que se mantuvo en el lugar hasta generar poblaciones importantes que han llegado hasta nuestros días (Alcalá de Guadaira, Alcalá la Real, Calatrava, Calatayud, Alcalá de Henares, Calatalifa). en otros casos, perdida su importancia militar y viaria la fortaleza se abandonó pasando a la nómina de despoblados.

Atalayas

Además de castillos, el espacio rural islámico estuvo jalonado por numerosas atalayas o torres de observación y de defensa. El vocablo «atalaya» deriva del árabe tali’a, no obstante, estas torres de vigilancia recibieron también otros nombres como maharis, bury o calahorras.

Se localizaban generalmente en puntos elevados que les permitiesen controlar visualmente el espacio. Dentro del sistema castral, sus funciones eran custodiar un nudo de comunicaciones importante y servir de avanzadilla y punto de vigilancia de los movimientos de ejércitos enemigos ante posibles cabalgadas y razias, mediante el envío y la recepción de señales visuales o acústicas.

Las torres de observación del terreno se convirtieron en elementos imprescindibles en la Península Ibérica medieval, dentro del contexto de continuos movimientos de los ejércitos cristianos y musulmanes durante la Reconquista.

Se trataba de estructuras exentas y aisladas en el campo o en las inmediaciones de las ciudades, realizadas en mampostería, normalmente cilíndricas y prácticamente inhabitables por su escaso diámetro. A veces podían estar rodeadas de una pequeña muralla. Algunas de estas atalayas se convirtieron con el paso del tiempo en centros de pequeñas poblaciones, recibiendo añadidos que las convirtieron en auténticos castillos.

Destaca la Torre Espioca de Picasent (Valencia) que, construida en el siglo XI, formaba parte del sistema defensivo de la huerta de Valencia y protegía los accesos de la ciudad. Otro ejemplo de torre vigía es la Torre de Abraham (Ciudad Real), situada en el camino que unía Toledo y Córdoba.

Rábidas o ribats

La rábida o ribat era una fortaleza militar y religiosa musulmana edificada en la frontera con los reinos cristianos. Se trataba de monasterios fortificados en los que se concentraban temporal o permanentemente monjes o morabitos para hacer oración y entrenarse en el deber sagrado islámico de yihad o guerra santa.

Solían ser edificios de planta cuadrada, con torres circulares en las esquinas y semicirculares en el centro de los paños del muro, a excepción de la que se localiza en la puerta de acceso que acostumbraba a ser rectangular. El interior suele estar organizado en una o dos plantas alrededor de un gran patio central porticado al que se abrían las habitaciones o celdas de los monjes-soldados que habitaban el ribat.

El carácter ascético o religioso de estas fortificaciones explica la existencia de mezquitas u oratorios en ellas.

Cerca del Puerto de Santa María estaba la Rabitat Ruta (Rota), ribat que según Idrisi era muy concurrido por peregrinos musulmanes. Otros ribats almohades en la península fueron los del castillo de la Puente de la Isla de San Fernando y el ribat-castillo de San Marcos del Puerto de Santa María.

Murallas, torres albarranas y corachas

Las ciudades del mundo islámico basaban su defensa en la presencia de un recinto murado flanqueado por torres y puertas en codo, y apoyado por torres exentas o albarranas que se unían a la muralla mediante una coracha.

Se puede observar cierta evolución en los recintos amurallados musulmanes. Hasta los siglos IX y X presentaban torres entendidas a modo de refuerzos o contrafuertes de las propias murallas. Se caracterizaban por tener exiguas dimensiones y por ser macizas hasta el nivel del adarve, presentándose sus terrazas como mera expansión de aquel. Ejemplos de este tipo de torre contrafuerte de pequeñas dimensiones son las de la alcazaba de Mérida, las de la Zuda de Olite o las torrecillas de la muralla de Sfax (Túnez).

De las torres-contrafuertes se pasó a torres-baluarte provistas de habitaciones abovedadas que permitían defender la ciudad y servir, a su vez, de acuartelamiento o almacén de pertrechos militares, ya que en lugar de ser macizas tenían habitaciones en su interior. Este tipo de muros se imponen a partir de la época almohade y se pueden ver en Rabat, Salé, en la torre de la Vela de la Alhambra o en la alcazaba de Fuengirola.

Otro tipo de murallas fueron las de cremallera, llamadas así porque dibujan en planta sucesivos ángulos o recodos que sustituyen a las torres. De este tipo son las murallas almohades de la alcazaba de los Udaia en Rabat, la muralla almohade de Sevilla, entre la puerta de Jerez y la Torre del Oro, las de los castillos de Alhama de Murcia, Aspe o la coracha que unía la alcazaba de Málaga con el castillo de Gibralfaro.

Muy pocas de las torres de las murallas musulmanas tenían planta circular. La más común fue la planta cuadrada o rectangular, con preferencia por las poligonales en los ángulos murarios o en el encuentro de dos lienzos perpendiculares entre sí. Un ejemplo de estas últimas son las dos torres octogonales, denominadas «Redonda» y «Desmochada», de la muralla almohade de Cáceres.

Normalmente las murallas presentaban, a la altura del adarve, un parapeto coronado por merlones y, en su cara interior, otro parapeto de muro más bajo a modo de quitamiedos.

Las torres albarranas eran torres exteriores, destacadas de la muralla y unidas a ellas mediante un muro puente o mediante un pasadizo abovedado. Se prodigaron a partir del siglo XII, lo mismo en las cercas urbanas que en las de castillos o fortalezas rurales, y se ubicaban en los lugares más vulnerables como los ángulos de las cercas o las cercanías de puertas o poternas.

Eran verdaderos baluartes, superiores en tamaño y resistencia a las torres normales de la muralla principal. Desde ellas se podía castigar o rechazar al enemigo, de ahí el afán de éste por derribar los puentes o pasadizos abovedados que las relacionaban con la muralla maestra.

Existían torres albarranas de planta rectangular como la torre de los Abades de Toledo o las torres del castillo de Escalona; de planta cuadrangular como la torre de Bujaco de Cáceres; o de planta poligonal como la torre de Espantaperros de la alcazaba de Badajoz, la torre «desmochada» de Cáceres, la llamada de Don Juan del castillo de Tarifa o la torre del Oro de Sevilla.

El muro o espolón que unía la cerca con la torre albarrana se denominaba «coracha», término derivado del árabe qawraya. Cabe mencionar las corachas de las alcazabas de Badajoz, Málaga y Granada, la situada junto al puente de San Martín de Toledo, o la del castillo de Alcalá de Guadaira. A veces se trataba de una galería subterránea que permitía comunicar la fortaleza principal con una torre o fortaleza inferior situada normalmente junto a las aguas de un río, a un pozo o al mar, lo que aseguraba, en caso de asedio, el agua y las comunicaciones a los sitiados.

  • 1Castillo de Neuschwanstein (Alemania) Luis II de Baviera, el Rey Loco, mandó construir el castillo de Neuschwanstein (literalmente La nueva piedra del cisne) en 1866, como refugio en el que alejase del mundo. Siete semanas después de su muerte, en 1886, abrió al público. Esta fantasía romántica situada en los Alpes bávaros, versión idealizada de un castillo medieval alemán, incorpora muchos elementos modernísimos para la época: calefacción central, luz eléctrica, agua corriente caliente y fría y hasta una línea telefónica. Es el edificio más fotografiado de Alemania y recibe 1,4 millones de visitantes al año. Muchos creerán haber entrado en un parque Disney, y hasta puede que esperen toparse con la Bella Durmiente en alguno de sus magníficos salones. www.neuschwanstein.de iStock
  • 2Castillo de Chenonceau (Francia) A Chenonceau se le conoce como el castillo de las Damas porque fue mandado construir por Katherine Briçonnet en 1513 sobre un antiguo castillo renacentista del siglo XI (del que solo permanece la torre de los Marques), embellecido por Diana de Poitiers y Catalina de Médicis, preservado durante la Revolución Francesa por su entonces propietaria, Madame Dupin, y restaurado por Madame Pelouze a finales del XIX. Se alza en el valle del Loira, en el cauce del río Cher, con sus espléndidos jardines, una excepcional colección de pintura y una selección de tapicería de Flandes del siglo XVI. kjschoen iStock
  • 3Castillo de Bran (Rumania) El castillo de Bran es una fortaleza medieval cercana a Braşov, en la frontera entre Transilvania y Valaquia, en Rumania, que debe su nombre y su enorme atractivo turístico al conde Drácula de ficción, el de la novela de Bram Stoker. Es más que probable que el personaje histórico el real, Vlad III Draculea, jamás pisara este castillo, cuya estructura actual fue mandada construir por el rey Luis I de Hungría en 1377. Vlad El Empalador, en rumano Vlad Tepes, habitó el castillo de Poenari, en el centro-sur del país, cuyas ruinas, en lo alto de un acantilado, también pueden visitarse. iStock
  • 4Alcázar de Segovia (España) Palacio de cuento de hadas versión castellana, es decir, austera, y uno de los que inspiró el castillo de Blancanieves de Walt Disney. El Alcázar de Segovia, del siglo XII, ha sido fortaleza, palacio real, prisión de estado, Real Colegio de Artillería y Archivo Histórico Militar. Se convirtió en una de las residencias favoritas de los Trastámara, y en uno de los más suntuosos palacios-castillos del siglo XV. Aquí se proclamó reina Isabel la Católica, en 1474, y en su capilla tuvo lugar la misa de velaciones entre Felipe II y Ana de Austria, en 1570. Parece guardar la ciudad, elevado sobre un cerro en la confluencia del Eresma y el Clamores, con su Torre del Homenaje asemejando la proa de un barco navegando entre dos ríos. www.alcazardesegovia.com iStock
  • 5Castillo de Chillon (Suiza) Construcción formada por 25 edificios y tres patios protegidos por dos anillos de murallas defensivas. El castillo de Chillon, alzado sobre una roca que se adentra en el lago de Lemán (también conocido como de Ginebra), residencia de los condes de Saboya entre los siglos XII y XVI, es uno de los edificios de carácter histórico más visitados de Suiza (350.000 personas al año según sus autoridades turísticas). Desde finales del XVIII atrajo a pintores como Delacroix, Turner o Courbet. Y a escritores como Victor Hugo, Alejandro Dumas, Gustave Flaubert o Lord Byron, que tituló uno de sus poemas ‘El prisionero de Chillon’. Hay quien ve similitudes entre Chillon y el palacio del príncipe Eric de ‘La Sirenita’ de Disney. www.chillon.ch Christof Sonderegger www.swiss-image.com
  • 6Castillo de Trakai (Lituania) Cuenta la leyenda que el castillo de Trakai, la ciudad del lago, capital histórica de Lituania, fue construido por el capricho de Birute, esposa del duque Kestutis, que quería vivir cerca del agua. Para complacerla, el duque ordenó, a mediados del XIV, levantar esta edificación de estilo gótico en una península rodeada de lagos, conectados por un canal de 12 kilómetros. Salas, galerías, vidrieras, frescos, pasadizos secretos. Y un puente de madera de 300 metros de largo. En el siglo XVI se convirtió en prisión para nobles; en 1962, restaurado, pasó a formar parte del Museo de Historia de Trakai. A menudo acoge torneos medievales, conciertos y ferias de artesanía. iStock
  • 7Castillo de Egeskov (Dinamarca) Considerado uno de los castillos renacentistas (su estructura actual data del XVI) rodeado de agua mejor conservados de Europa, Egeskov se alza en la isla danesa de Fionia, al sur de Odense, pisando una alfombra verde de 200.000 metros cuadrados dividida en varios jardines. Forma parte de un complejo turístico con diferentes museos: de automóviles antiguos, de motocicletas antiguas, de coches de caballos, de aparatos voladores, de coches de bomberos y otros vehículos de emergencia de la marca danesa Falck. El conde Michael y la condesa Margrethe Ahlefeldt-Laurvig-Bille, actuales propietarios, se han reservado un área para uso privado. El resto, la mayoría, está abierto al publico. Steve Allen Getty Images
  • 8Palacio da Pena (Portugal) Su colorida silueta es uno de los iconos de Sintra, villa cercana a Lisboa. Su romántica imagen, con su singular mezcla de estilos y corrientes estéticas que roza lo extravagante, está hecha a golpe de azulejos típicamente portugueses, motivos mudéjares y manuelinos integrados con torres góticas, mobiliario barroco. Lo mandó construir en el siglo XIX el rey Fernando II, sobre las ruinas de un monasterio de frailes jerónimos, como regalo para su esposa María II de Portugal. Está encaramado a una montaña, por cuyas laderas se extiende un parque inglés con miles de especies botánicas procedentes de todo el planeta. iStock
  • 9Castillo de Hohenwerfen (Austria) Esta fortaleza medieval se yergue sobre una colina por encima del pueblo Werfen, en el valle de Salzach, a unos 40 kilómetros al sur de Salzburgo (Austria), como un nido de águilas del siglo XI. El castillo de Hohenwerfen ha sido residencia, base militar e incluso campo de entrenamiento de la policía rural austriaca hasta 1987. Fue escenario de la película ‘Sonrisas y lágrimas’ (1965) y, más recientemente, inspiración para la ambientación del videojuego Call of Duty: Black Ops 3. Organiza exhibiciones de vuelo de cetrería. Rolphus Getty Images
  • 10Castillo de Ashford (Irlanda) El más antiguo de los castillos de Irlanda (erigido en 1228), es hoy un lujoso hotel de cinco estrellas, después de que la propiedad viviera dos ampliaciones de estilo victoriano y creciera en 110 kilómetros cuadrados gracias a sir Benjamin Lee Guinness, en el siglo XIX, y de que su hijo, lord Ardilaun, decidiera otra expansión, de estilo neogótico. Situado cerca de Cong, Condado de Mayo, a orillas del lago Corrib, ha tenido huéspedes de renombre a lo largo de su historia como El Rey George V y la Reina Mary, John Lennon, Oscar Wilde, el presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, John Wayne, Brad Pitt, los príncipes Rainiero y Grace de Mónaco. www.ashfordcastle.com Elzbieta Sekowska iStock
  • 11Castillo de Eltz (Alemania) Construcción medieval con ampliaciones de estilo románico y gótico tardío, muy bien conservada y convertida en una de las mayores atracciones del estado de Renania-Palatinado (Alemania). El castillo de Eltz se alza entre colinas, en una roca a 70 metros sobre las aguas del río Mosela, y pertenece a una comunidad de herederos, lo que significa que está dividido en tres partes separadas, una por cada rama de una misma familia que ha ido heredándolo desde el siglo XII, durante 33 generaciones. Los complejos de edificios correspondientes a las familias Rübenach y Rodendorf están abiertos al público, mientras que la rama Kempenich ocupa sus dependencias. www.burg-eltz.de/en/ Dietmar Scherf Turismo de Alemania
  • 12Castillo de Frederiksborg (Dinamarca) Considerado el mayor ejemplo del Renacimiento danés, el castillo de Frederiksborgk fue construido en Hillerod, ciudad del norte de Selandia, entre los siglos XVI y XVII, a mayor gloria de la monarquía danesa. El palacio más grande de Escandinavia descansa sobre tres islotes del Lago del castillo (Slotsso) y alberga un Museo de Historia Nacional que ocupa 80 de sus estancias y fue fundado gracias a J. C. Jacobsen, el propietario de la cervecera Carlsberg, que pagó la restauración del edificio después de que sufriera un incendio en 1859. En el centro del patio exterior se encuentra la fuente de Neptuno, de principios del XVII. Rodeando el castillo, un cuidado jardín barroco. VisitDenmark
  • 13Castillo de Chambord (Francia) El castillo más grande del valle del Loira fue concebido como pabellón de caza para el rey Francisco I, que no lo vio terminado. Las obras, trufadas de interrupciones, no se completaron hasta el siglo XVII, con el reinado de Luis XIV, que residió en el ‘château’ en varias ocasiones. Actualmente es propiedad del Estado francés y está abierto al público, que disfruta de esta enormidad construida a golpe de “elementos tradicionales de la arquitectura medieval francesa con préstamos del Renacimiento italiano”, como explica su web. La escalera de Chambord es una obra maestra del Renacimiento francés. El parque forestal que lo rodea, cercado con muros, es, con sus 50 kilómetros cuadrados de extensión, el mayor de Europa de sus características. www.chambord.org Philippe Sainte Getty Images
  • 14Castillo de Hohenzollern (Alemania) El castillo de Hohenzollern, en la cumbre del monte homónimo, a 50 kilómetros al sur de Stuttgart (Alemania), vinculado a los orígenes de la dinastía Hohenzollern, es la suma final de tres castillos: un primero construido en el siglo XI y destruido en 1423 tras un asedio durante la conquista de Suabia; un segundo, de mediados del XV, que cayó en el abandono y del que solo queda la capilla de San Miguel; un tercero, el actual, del XIX, inspirado en el neogótico inglés y en los castillos del Loira, aunque respetando la planta medieval de su antecesor. En sus bajos se muestra un tesoro entre el que destaca la suntuosa Corona de Guillermo II. Heinz Wohner Getty Images
  • 15Castillo de Peles (Rumanía) Sinaia, localidad de los Cárpatos, en Rumania, a los pies de los montes Bucegi, en el valle de Prahova, tiene como emblema el castillo de Peles, del siglo XIX: un palacio que combina los estilos neogótico y neorrenacentista alemán. Una demostración de poderío del Rey Carlos I que se traduce, de puertas para dentro, en arañas de cristal de murano, vidrieras ricamente decoradas, balaustradas de marfil, vajillas de porcelana de Meissen y Sevres, obras de arte, muebles de teca de la India… Fuera, bosques de abetos, jardines y esculturas de Romanelli. Los reyes quisieron tener corriente eléctrica, proporcionada por una pequeña central hidroeléctrica en el río. José Fuste Raga AGE
  • 16Castillo de Torrechiara (Italia) En 1448, Pier Maria Rossi II, conde de San Secondo, mandó construir el castillo de Torrechiara entre colinas, a unos 18 kilómetros de Parma, con la doble misión de ser fuerte defensivo y palacio. Combina elementos medievales y del Renacimiento italiano, y está considerado uno de los castillos mejor conservados de Italia. Era la mansión de la amante del conde, Bianca Pellgrini, y su sala más conocida es la Camera d’Oro, decorada con pinturas eróticas. Aquí se rodaron algunas secuencias de la película ‘Lady Halcón’ (1985), protagonizada por Michelle Pfeiffer. iStock
  • 17Castillo Bojnice (Eslovaquia) Hay un festival de fantasmas y espíritus que se celebra entre abril y mayo, y visitas nocturnas alumbradas por velas y antorchas, para vivir más intensamente los misterios del castillo de Bojnice, en la región de Nitra, en el centro de Eslovaquia, con su cueva subterránea y leyendas como la del pozo de agua milagrosa adyacente a la fortificación. Sus orígenes datan del siglo XII: lo que comenzó siendo una construcción de madera ha pasado por sucesivas ampliaciones hasta alcanzar su actual estilo romántico, parecido al de los castillos del Loira. El conde Pálffy, su propietario desde 1852, quiso que a su muerte abriera al público, conservando sus obras de arte. Cumpliendo sus deseos, Bojnice se convirtió en museo en 1950. Libortom Getty Images
  • 18Castillo de Warwick (Reino Unido) Descender a las cámaras del siglo XIII y experimentar cómo el octavo conde de Warwick se prepara para la batalla; asistir a una glamurosa fiesta victoriana; conocer el trebuchet, la mayor arma de asedio medieval; pasear por el Peacock Garden entre pavos reales… El castillo de Warwick, que lleva desde el siglo XI mirando las aguas del río Avon, en Inglaterra, está operado por Merlin Entertainments Group, que lo ha convertido en una especie de parque temático para viajar por sus distintas etapas históricas. Su nueva atracción, la Guerra de las Dos Rosas, recrea el conflicto que dividió al país en el siglo XV. www.warwick-castle.com Getty Images
  • 19Abadía de Mont Saint-Michel (Francia) La gran joya del turismo de Normandia, en Francia, es este monte en el estuario del río Couesnon, abierto a la bahía y coronado por la abadía benedictina del Mont-Saint-Michel, que empezó a fraguarse sobre las rocas en el siglo X. La diminuta aldea que tomaba forma a sus pies es hoy un pueblecito copado por hoteles, bares, restaurantes, tiendas de ‘souvenirs’ y pequeños museos. Todo amurallado. Tiene unos 40 habitantes permanentes (entre ellos dos comunidades de monjes y monjas) y recibe tres millones de visitantes anuales. Inspiró el castillo de la película de animación de Disney ‘Enredados’. Su terraza del Oeste es perfecta para contemplar las grandes mareas. iStock
  • 20Castillo Hochosterwitz (Austria) El castillo Hochosterwitz es el edificio histórico más emblemático del estado federado de Carintia, al sur de Austria. Se sitúa en lo alto de una escarpada roca, tanto que hay que atravesar 14 puertas para llegar de la llanura a la cima (también funciona un funicular inclinado, que gana en comodidad lo que pierde en encanto). Los registros históricos de este bastión se remontan al siglo IX, aunque el actual, el que ha llegado a nuestros días, data del XVI. Está en manos privadas, abre de abril a octubre, y organiza eventos como talleres de pintura, exposiciones fotográficas, torneos de caballeros medievales o conciertos. www.burg-hochosterwitz.com iStock
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Castillo de la Mota (Valladolid). Por Rigel Pomares Amare

Batallas entre musulmanes y cristianos, los ataques de los piratas y la lucha por alcanzar el poder entre la nobleza y la monarquía han hecho de España un país de fortalezas. En total, se cree que hay unos 20.000, aunque no todas han logrado conservarse en perfecto estado. En la Asociación Española de Amigos de los Castillos hay unos 10.200 contabilizados.

La mayor parte de los castillos españoles están concentrados en Castilla, de ahí a su nombre; Cataluña, Aragón y Jaén. Sus extensos campos están salpicados de torres construidas en terrenos elevados difíciles de acceder desde donde controlar el territorio.

A diferencia de otras fortalezas que se pueden ver en el resto de Europa, los castillos de España no eran palacios, sino que tenían funciones defensivas y militares. Su estilo dependerá de la época. Una gran mayoría datan de la Edad Media, otros son renacentistas y algunos de ellos han servido de escenario para películas o series de televisión tan populares como Juego de Tronos.

1. El Castillo de Bellver

Por dudlajzov

El Castillo de Bellver está en Palma de Mallorca, sobre el cerro del bosque a 112 m de altura y en línea marítima con la catedral. Ambas construcciones pertenecen al estilo gótico mallorquín. Fue levantado en el s. XIV, bajo mandato de Jaime II. Es el castillo de planta circular más antiguo de Europa y cuenta con la triste honra de haber sido la cárcel de Jovellanos. Su nombre es la descripción emocional del paisaje: “bella vista”.

2. El Castillo de la Mota (Valladolid)

Por Sergio Martínez

Deshilvanar la historiografía de un castillo de sus leyendas tiene más ciencia que llegar a la Luna. Del Castillo de la Mota, Medina del Campo, se conocen historias desde el s. XI: traiciones, conspiración, juegos de tronos. Con la Batalla de Olmedo en 1445 el Castillo de la Mota perteneció a la corona de Castilla definitivamente. La construcción de una línea de artillería potentísima acabó con el recinto de la ciudadela, de la que se conserva parte de la muralla primitiva. Además de crispación guerrera, del Castillo de la Mota se desprende el lamento de prisión, la seriedad de los alumnos y el júbilo de los turistas, según los usos que ha ido teniendo en más de 8 siglos de historia. Cómo llegar al Castillo de la Mota.

3. El Castillo de Butrón (Vizcaya)

Por jtpalacio

El Castillo de Butrón es el castillo de Walt Disney español. Se encuentra en Gatika, muy cerquita del mar. Es una rareza arquitectónica. Se remodeló con gusto germano en el s. XIX. Hay quien dice que fue una extravagancia del marqués de Cubas, Francisco de Cubas y González-Montes. No obstante, el Castillo de Butrón se levantó en el s. XIII. La crispación que se imagina ante su puerta llegaba de las luchas intestinas de la nobleza vizcaína. La última rareza de la que hace gala es que está en venta, aunque la mayoría de torres no tengan un espacio habitable. Un castillo muy fotogénico sepultado, aunque pie, por la extravagancia. Cómo llegar al Castillo de Butrón.

4. El Alcázar de Segovia

Por Sean Pavone

Después del Acueducto, el Alcázar es lo más conocido de Segovia. Su planta sigue la rigidez del cerro sobre el que se asienta, que a su vez ha sido moldeado por la confluencia de dos ríos: el río Eremas y el río Clamores. Fue una fortaleza-palacio hispano-árabe. Se erigió en el siglo XII, aunque en el XII, estando Alfonso X en su interior, se hundió. El aspecto actual corresponde al reinado de Felipe II. Como en otros casos, también el Alcázar sirvió de prisión y como sede del Colegio Real de Artillería. Hoy no solo se puede imaginar la crispación, sino ponerle los detalles guerreros y las charlas entre nobles en sus salas, como la del Trono. Cómo llegar al Alcázar de Segovia.

5. El Castillo de Loarre (Huesca)

Por peresanz

La Hoya de Huesca es un territorio que visitar por su belleza, con y sin castillo. En este paraje estupendo se encuentra el Castillo de Loarre, erigido en el s. XI y bien conservado. Era un punto estratégico de avanzadilla sobre la llanura de Bolea, controlado por los musulmanes. Un siglo después de la construcción principal se levantaron las murallas, que recogen una parte considerable de la ladera. La crispación fue materializada por Ridley Scott, que escogió el Castillo de Loarre para rodas El reino de los cielos, con Orlando Bloom, Liam Neeson y Eva Green. Cómo llegar al Castillo de Loarre.

6. El Castillo de Belmonte (Cuenca)

Por Turismo Castilla-La Mancha

Sobre el Cerro de San Cristóbal se encuentra el castillo de Belmonte, Monumento Nacional. Este 2014, el Castillo de Belmonte se convertirá en mayo en la sede mundial de Combate Medieval, organizado desde hace 5 años, con más de 500 luchadores de todo el globo. Las murallas del castillo descienden hasta la localidad en un paseo histórico. Se empezó a construir en el s. XV, antes del descubrimiento de América, y llegó a ser propiedad de la emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, que se casó con Napoleón III. Cómo llegar al Castillo de Belmonte.

7. El Castillo de Coca (Segovia)

Por diegorayaces

Allí estaba el Arzobispo de Sevilla en 1453 recibiendo la orden del rey Juan II de Castilla de levantar una fortaleza en Coca. La ejecución siguió el planteamiento del maestro Alí Caro y hoy es una de las mejores muestras del arte gótico mudéjar español. Además de gritos guerreros en su interior se conserva el ambiente de las historias de amor con final infeliz, como el del marqués de Cenete, que acabó escaldado con brasas por pretender a María de Fonseca. En la actualidad es propiedad de la Casa de Alba y pasa por ser una de las pocas fortalezas medievales que no se construyó sobre un cerro. Cómo llegar al Castillo de Coca.

8. El Castillo de Ampudia (Palencia)

Por photlook

Pasa por ser el “mejor castillo de Palencia” y se puede visitar aunque es de propiedad privada. Se levantó en el fragor del s. XV y su propiedad se disputó entre una madre y su hijo, el Conde de Salvatierra contra su madre María Sarmiento. Más tarde, en el XVI, un obispo (Antonio de Acuña) acaudilló unas tropas y se enfrentó a los partidarios de Carlos I, emperador de España, en lo que se ha llamado la Batalla de Ampudia. La crispación mantiene las piedras tensas, todavía preparadas para soportar los golpes de un asedio. Cómo llegar al Castillo de Ampudia.

9. El Castillo de Manzanares el Real (Madrid)

Por manjagui

Previo al 1475 existía una ermita románica sobre la que se construyó este castillo en Manzanares el Real. Se levantó por orden de Diego Hurtado de Mendoza, I Duque del Infantado y II Marqués de Santillana. A su nieto del mismo nombre se le atribuye el Lazarillo de Tormes. Antes que como fortaleza se erigió como palacio a orillas del Manzanares, en una tierra rica en bosques y pastos, por lo que fue el escenario de disputas frecuentes. Actualmente es un equipamiento vivo con visitas teatralizadas y concierto de música clásica durante el verano. Cómo llegar al Castillo de Manzanares el Real.

10. El Castillo de Peñafiel (Valladolid)

Por fuen30

Un cerro estrecho y alargado es la base del Castillo de Peñafiel, fortaleza original del s. X de la que se adueñó almanzor y a quien se la arrebató Sancho García. El hecho pasó a la tradición oral a través de los cantares: “desde hoy en adelante esta será la peña más fiel de Castilla”. Es una época de leyenda y fundaciones de la época española, un museo al aire libre de la historia crispada y cruenta de la Castilla de fronteras. En la actualidad, Peñafiel es sede enoturística, la cuna de la Ribera del Duero. Cómo llegar a Peñafiel.

11. El Castillo de los Templarios de Ponferrada

Por Migel

Justo antes de cruzar la frontera gallega durante el Camino de Santiago se llega a un monumento excepcional: el Castillo de los Templarios de Ponferrada. La Orden del Temple, monjes guerreros, ha dado para la historia misterios y leyendas de poder. En este caso, los reyes del Reino de León concedieron a la Orden en 1178 la donación de Ponferrada. Amplían y mejoran la defensa, en pleno itinerario peregrino. La crispación principal en esta fortaleza la protagonizó Alfonso IX de León contra los Templarios en el s. XIII. Unos años más tarde, en Francia, comenzaron los juicios contra la Orden: el final de los templarios y el inicio de su historia legendaria.

12. El Castillo de Vélez-Blanco (Almería)

Fuente: Ozelico

El Castillo de Vélez Blanco cruza los límites historiográficos de la Edad Media y comienza a construirse en 1506, al comienzo de la Edad Moderna. El impulso que mueve su construcción es, en cambio, medieval: una fortaleza noble con potencial artillero. Con el tiempo sí que fue tomando elementos renacentistas, signo de una nobleza más culta, acorde con su tiempo y más que una defensa fue un palacio. Mantuvo hasta principios de siglo el Patio del Horror, lo que se considera una de las joyas del renacimiento español, vendida por 80.000 ptas. a principios del XX y finalmente reconstruido en el Metropolitan de Nueva York. Hay quien dice que el horror es la reconstrucción. Cómo llegar a Vélez Blanco.

13. El castillo de Peñíscola (Comunidad Valenciana)

Por Carina-Foto

Construido en el siglo XIV, el castillo de Peñíscola se erige sobre la zona más elevada del peñón. Fue creado por los templarios antes de que la Orden estuviera a punto de extinguirse, quienes para su construcción siguieron el estilo de las fortalezas de Tierra Santa. Una vez los templarios lo abandonaron, la fortaleza fue el último hogar de Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna.

El castillo de Peñíscola fue remodelado en varias ocasiones. Su peor momento lo vivió durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), cuando fue ocupado por los franceses. Actualmente, los seguidores de Juego de Tronos lo reconocerán por ser parte de Meereen. Cómo llegar a Peñíscola.

14. Castillo de Olvera (Cádiz)

Por ©mtrommer

En lo alto de un promontorio, a unos 700 metros sobre el pueblo de Olvera, está la homónima fortaleza del siglo XII que formó parte del sistema defensivo del reino nazarí de Granada. Tras la Reconquista fue recuperada por los cristianos, quienes realizaron algunas reformas y le intentaron dar un estilo más católico.

Su conjunto está compuesto por una única puerta de entrada, varios torreones y la torre del Homenaje. Desde 1985, el castillo de Olvera está declarado Bien de Interés Cultural. Cómo llegar a Olvera.

15. Castillo de Belalcázar (Córdoba)

Por Lancastermerrin88

También conocido como el castillo de Sotomayor, esta imponente fortaleza del siglo XV de Belalcázar se caracteriza por su estilo gótico-militar y por contar con la torre del Homenaje más elevada de toda la Península ibérica. En total tiene 47 metros de altura y está minuciosamente ornamentada.

En el siglo XVI se le añadió una zona palaciega con estilo renacentista y durante la Guerra de la Independencia fue ocupado por los franceses haciendo que el castillo de Sotomayor entrase en decadencia.

16. Castillo de Olite (Navarra)

Por ©Maria Vazquez

El castillo de Olite es la imagen más representativa de Navarra y uno de los iconos del antiguo reino. Fue levantado por orden de Carlos III y su esposa Leonor de Trastámara en el siglo XIII, quienes consiguieron tener el castillo medieval más lujoso de Europa. En el desorden de su diseño destacan las torres, galerías y jardines.

El general Espoz y Mina incendió el castillo durante la Guerra de la Independencia, aunque posteriormente fue reformado hasta recuperar la monumentalidad y belleza de la que presume en la actualidad. En verano es la sede del Festival de Teatro Clásico de Olite. Cómo llegar a Olite.

17. Castillo de Cardona (Barcelona)

Por funkyfrogstock

En la comarca de Bages, presidiendo un cerro, está el castillo de Cardona. Una fortaleza del siglo IX fundada por Guifré el Pilós (Wifredo el Velloso) y habitada posteriormente por los señores de Cardona. Gracias al valle salino del pueblo, la familia hizo negocio con la sal convirtiéndose en una de las casas nobles más poderosas de la Corona de Aragón. Los llamaban los reyes sin corona.

El castillo de Cardona, uno de los más bonitos de Cataluña, también fue el último bastión contra Felipe V en la Guerra de la Sucesión Española, aunque acabó cayendo en manos de los borbones después del 11 de septiembre de 1714. Hoy es el Parador de Cardona. Cómo llegar a Cardona.

18. Castillo de Monterrei (Orense)

Por ©J. Ossorio

El castillo de Monterrei es una de las fortalezas mejor conservadas de Galicia. Está situada en el homónimo municipio, en una colina sobre el río Támega donde antiguamente había un poblado conocido como Castro de Baroncelli. El complejo data del siglo X, aunque algunos elementos son posteriores y fueron reformados debido a la Guerra de Secesión (1861-1865) y de la Guerra de la Independencia (1808-1814).

Su principal característica es que cuenta con un triple sistema defensivo compuesto por una muralla, una contramuralla y un murallón. En su interior está el antiguo hospital de peregrinos, construido en el siglo XIV, el castillo, la torre del Homenaje, el palacio de los Condes, la torre de las Damas, la iglesia de Santa María de Gracia y la Atalaya. En el recinto también se conserva un crucero del siglo XVII. Cómo llegar a Monterrei.

19. Alcalá del Júcar (Albacete)

Por Amadeo Alegre Villena

Construida por los almohades entre los siglos XII y XIII sobre los restos de poblados íberos y romanos, el castillo de Alcalá del Júcar se erige sobre lo alto del pueblo y sobre el río Júcar. Su principal característica es que es de arquitectura islámica, ya que sirvió de defensa a los musulmanes, y en él destacan el torreón pentagonal y dos torres de planta circular con diferentes alturas.

Como toda fortaleza árabe, sobre ella también discurren algunas leyendas entorno a la princesa Zulema. Una de ellas es la clásica historia de amor entre una mora y un cristiano con el que acaba huyendo del castillo. La segunda, en cambio, narra que era cristiana y que fue secuestrada por un musulmán que la quería obligar a casarse con él y convertirse al islam. Ella se acabó suicidando. Cómo llegar a Alcalá del Júcar.

20. Castillo de Almodóvar (Córdoba)

Por Lukasz Janyst

Situado sobre el cerro de La Floresta, Córdoba, el castillo de Almodóvar es uno de los más imponentes del sur de la península ibérica. Data del siglo VIII y es de estilo musulmán, aunque durante la Edad Media fue sometido a varias reformas. En su conjunto destacan las torres, las almenas y los numerosos patios.

La belleza de sus jardines no pasó desapercibidos para David Benioff y D. B. Weiss, creadores de Juego de Tronos, quienes utilizaron uno de sus patios como escenario del Reino de la Casa Tyrell, Altojardín. Aunque no fueron las únicas escenas que se grabaron aquí. Las mazmorras del castillo fueron parte del Reino de Roca Casterly. Cómo llegar a Almodóvar del Río.

21. La alcazaba de Almería

Por ©tonicarmona

La alcazaba de Almería es la ciudadela árabe más grande de España y, posiblemente, también la más cinematográfica. Su construcción se inició en el siglo X por Abderramán III y no fue finalizada hasta el siglo XI bajo el mandato de Hayrán. En total, la alcazaba de Almería cuenta con tres recintos amurallados, uno de ellos levantados tras la Reconquista por los reyes católicos.

También fue el escenario de numerosas películas como Cleopatra (1963), Conan el Bárbaro (1982), Indiana Jones y la última cruzada (1989) y series de televisión como Juego de Tronos. El patio de la alberca de nenúfares fue convertido en los jardines del agua de Lanza del Sol.

22. Castillo de Santa Florentina (Barcelona)

Fuente: Castell de Santa Florentina

En la localidad costera de Canet de Mar se encuentra el castillo de Santa Florentina, más conocido como la casa Tarly o colina Cuervo para los seguidores de Juego de Tronos. La fortaleza, que era una antigua villa romana y posteriormente una masía, fue fortificada en el siglo XI para evitar las invasiones piratas de la época.

El recinto se fue ampliando con los años. A finales del siglo XIX pasó a manos de Ramón de Montaner i Vila, quien le encargó a su sobrino el arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner que lo ampliase y reformase. Es en esta época cuando se le introdujeron símbolos religiosos, vidrieras, maderas, cerámica, hierro forjado y esculturas. Cómo llegar al castillo de Santa Florentina.

23. Castillo de Zafra (Guadalajara)

Por ©mtrommer

En medio de la Siberia española, llamada así por ser una de las zonas más frías de la Península ibérica y menos poblada, destaca el castillo de Zafra. Una pequeña fortaleza del siglo XII que se asienta sobre un montículo de rocas y en la que destaca la torre del Homenaje. Antiguamente se caracterizaba por su complicado acceso. Hoy, el castillo es la torre de la Alegría en Juego de Tronos (Capítulo 3 de la 6º temporada).

La fortaleza es privada, por lo que no está abierta al público y sólo se pueden visitar sus exteriores.

24. Castillo de Gormaz (Soria)

Por Richard Semik

Levantado sobre una empinada cresta, el castillo de Gormaz es el más largo de Europa. Fue levantado en el siglo X, en los primeros años de la Reconquista y fue motivo de disputa entre los cristianos con los musulmanes. En el poema del Mio Cid aparece nombrado como castiello tan fourt, pues se consideraba inexpugnable. Cómo llegar a Gormaz.

25. Castillo La Calahorra (Granada)

Por Liquid Studios

Este es uno de los castillos pioneros en el estilo renacentista y es de los primeros trabajos que arquitectos italianos realizaron en España. Fue levantado en el siglo XVI sobre una antigua fortaleza árabe del periodo andalusí. También está situado en lo alto de un cerro, lo que permitió a su propietario Don Rodrigo Mendoza tener unas amplias vistas de sus alrededores para poder defenderse.

Actualmente el castillo La Calahorra es de propiedad privada, aunque generalmente los miércoles está abierto a las visitas. Cómo llegar a La Calahorra.

26. Castillo de Alquézar (Huesca)

Por Elzbieta Sekowska

Construido en el siglo IX por Jalaf Ibn Arad, el castillo de Alquézar es una mezcla de los restos de la arquitectura musulmana con las reformas cristianas tras la Reconquista. En esta última etapa es cuando se construyó la capilla dedicada a Santa María, la torre albarrana y la muralla, aunque también hay restos de la construida durante la conquista musulmana. Fue declarado Monumento Histórico el día 3 de junio de 1931. Cómo llegar a Alquézar.

27. Castillo de Jadraque (Guadalajara)

Por Iakov Filimonov

El castillo de Jadraque pertenece a los inicios del renacimiento español inspirado en el estilo italiano. Fue levantado en el siglo XV y es de las últimas fortalezas que se construyeron en ese estilo. Su propietario, Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, quería mostrar el poder que los Mendoza tenían en esas tierras y demostrar la descendencia del Cid Campeador.

Aunque el castillo de Jadraque también contaba con una torre del Homenaje, no se llegó a conservar, pues fue utilizada como cantera. Cómo llegar a Jadraque.

28. Castillo de Frías (Burgos)

Por Vector99

Considerado como uno de los castillos roqueros más impresionantes de Castilla, el castillo de Frías fue construido en el siglo X sobre la cima del valle de Tobalina, donde se asienta el pueblo. Durante los siglos posteriores gozó de gran importancia, pues el rey Alfonso VIII hizo que tuviera valor estratégico y que sirviera para proteger el territorio. Para ello, en el siglo XIII se construyó la muralla y, poco después, su fortificación. Su uso fue militar.

Lo que más llama la atención en su conjunto arquitectónico es la torre del Homenaje, visible desde todo el valle por sobresalir por encima de Frías. Cómo llegar a Frías.

29. Castillo de Burgalimar (Jaén)

Por Antonio Ciero Reina

Construido en el siglo X, el castillo de Burgalimar es de origen omeya y está situado sobre un cerro en Baños de la Encina, Jaén. Es el segundo castillo más antiguo de Europa y sus dependencias están envueltas por una enorme muralla con 14 torres de defensa y la del Homenaje, esta última levantada por los cristianos. El edificio original pertenece a la conquista musulmana. De hecho, el castillo de Burgalimar es uno de los conjuntos arquitectónicos que mejor se han conservado del Califato de Córdoba. Cómo llegar al castillo de Burgalimar.

También es conocido como el castillo de los siete reyes, porque en él residieron Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico.

30. Castillo de Montealegre de Campos (Valladolid)

Por ©jjmillan

Situado sobre una de las ondulaciones del páramo de los Torozos, el castillo de Montealegre de Campos data del siglo X, aunque no fue hasta el siglo XIII cuando la Orden de San Juan de Jerusalén le concedió fuero a la villa. Un siglo después, esta construcción fue motivo de disputa entre los reinos de León y de Castilla, por lo que fue utilizado como defensa hasta la reunificación de los dos reinos.

Lo más característico del castillo de Montealegre de Campos es que su puerta principal era levadiza para poder cruzar el foso que rodeaba las murallas. Como curiosidad, en 1960 aquí se rodó la película El Cid, de Charlton Heston. Cómo llegar a Montealegre de Campos.

31. Fortaleza de La Mota (Jaén)

Por ribeiroantonio

Situado en lo alto de Alcalá La Real, en Jaén, y rodeada de un mar de olivos, la fortaleza de La Mota fue el último bastión de los musulmanes antes de ser conquistada por los cristianos tras la batalla de Navas de Tolosa (16 de julio de 1212). La última frontera de Al Ándalus donde abundaba el contrabando y el libertinaje.

El complejo está compuesto de tres torres: la de la Campana, Mocha y la del Homenaje; la iglesia abacial construida por Alfonso XI tras demoler la mezquita de los musulmanes; varias bodegas, mazmorras y antiguas casas cueva. Cómo llegar a Alcalá La Real.

32. Extra: El hombre que construyó su propio castillo

Fuente: Txemi López

Serafín Villarán construyó durante 20 años y piedra a piedra el sueño de su vida: un castillo.

Se encuentra en Cebolleros, un pueblecito de Burgos y los hijos continúan la obra. Ver El hombre que construyó su propio castillo

¿Castillo de cuento? Estos son los 10 castillos más bonitos del mundo

Cada uno de ellos parece un castillo de cuento, pero son completamente reales… ¡Y además se pueden visitar! Han sido escenarios de leyendas, de hechos históricos y de series de televisión como ‘Juego de Tronos’. Los castillos despiertan nuestra imaginación y nos hacen volver a la edad en la que creíamos en dragones y hechiceros… Sin más, descubre dónde están los 10 castillos (de cuento) más bonitos del mundo.

Por SERGIO MUÑOZ

1. Castillo de Chambord (Francia)

A la sombra de Leonardo da Vinci

El castillo de Chambord es una de las joyas del valle del Loira, la comarca francesa célebre por sus maravillosas fortalezas. Construido entre 1519 y 1539 por orden del rey Francisco I, al parecer hasta el propio Leonardo Da Vinci, uno de los pintores más codiciados de la historia, estuvo implicado en el diseño: el artista italiano pasó sus últimos años de vida protegido por el monarca en la vecina localidad de Amboise. Entre los muchos atractivos de este castillo de cuento está su escalera de doble hélice.

2. Castillo de Eilean Donan (Escocia)

Impasible ante la adversidad

Su perfil sobre una isla del lago Duich es la imagen más icónica de las Tierras Altas, una región esculpida por el perfil de sus fortalezas y aromatizada por el mejor whisky del mundo. El castillo tiene una larga historia de ascensos y caídas: fue erigido en el siglo XIII, destruido en el XVIII y restaurado en 1932. Hoy es uno de los lugares más visitados de Escocia.

3. Castillo de Neuschwanstein (Alemania)

El castillo del ‘rey loco’

El exterior es de cuento de hadas; el interior, decorado con escenas de las óperas de Wagner; la ubicación, sobre un desfiladero entre las cumbres de los Alpes… El castillo de Neuschwanstein parece salido de un sueño. El rey Luis II de Baviera, el llamado rey loco, más inclinado a las artes que a los asuntos de Estado y al que sus enemigos acusaban de demente con el fin de derrocarlo del trono; comenzó a construir esta fantasía de piedra en 1869.

Quería que fuese su refugio, y en efecto fue su última morada –se mudó allí sus últimos años para supervisar las obras del castillo–, pero nunca lo vio terminado: el monarca murió ahogado en el lago de Starnberg en junio de 1886 en misteriosas circunstancias. Entre las muchas curiosidades que encontramos en Neuschwanstein está el primer teléfono móvil de la historia, con un alcance de 6 metros.

En todo caso estamos ante el castillo de cuento más famoso de todo el mundo: Walt Disney se basó en el Castillo de Neuschwanstein para el célebre castillo de La Bella Durmiente. Por cierto, la mejor foto es desde el Puente de María (Marienbrücke)

4. El Gran Palacio de Bangkok (Tailandia)

Una verdadera ciudad-palacio

Levantado en 1782, este complejo de palacios, templos y edificios de Estado cubre un área de 218.000 metros cuadrados en Bangkok, la capital de Tailandia. Fue residencia real hasta la muerte de Rama VIII, en 1946, ya que el nuevo rey decidió trasladarse al Palacio de Chitralada.

5. Castillo de Hohenwerfen (Austria)

Símbolo del poder sacro

Esta imponente fortaleza domina desde una montaña el valle del río Salzach y la ciudad de Werfen, cerca de Salzburgo. Fue el arzobispo Gebhard quien ordenó su construcción en 1077, aunque su aspecto actual es del siglo XV.

6. Castillo de Corvin (Rumanía)

Lujo transilvano

Es el castillo gótico más espectacular de Rumanía. En el siglo XV, el voivoda de Transilvania, Juan Hunyadi, convirtió una vieja fortaleza en este espléndido palacio que le sirvió de residencia. Tiene 50 estancias, jardines interiores y una fastuosa sala de caballeros. Un verdadero castillo de cuento.

7. Castillo de Kilkenny (Irlanda)

Un palacio de dominio público

Esta imponente fortaleza de piedra domina desde una loma la ciudad de Kilkenny, en Irlanda. Permanece en pie desde su construcción, a principios del siglo XIII. Durante 600 años perteneció a la poderosa familia Butler hasta que, en 1967, sus herederos la vendieron al Ayuntamiento de Kilkenny por 50 libras.

8. Castillo de Ravadinovo (Bulgaria)

Una fantasía moderna

El ‘enamorado del viento’, como se llama este castillo en Ravadinovo, es una fantasía diseñada para el turismo por el arquitecto Georgi Tumpalov. Está entre los castillos más bonitos del mundo, pero no tiene una larga historia a sus espaldas. Las obras empezaron en 1996, pero su interior aún no está acabado. En sus fastuosos jardines hay fuentes, lagos, pavos reales…

9. Castillo de Himeji (Japón)

La garza blanca

Erigido en el siglo XIV y reconstruido en el XVII, este palacio de cinco pisos, líneas elegantes y blancos muros es Patrimonio de la Humanidad y una de las joyas de Japón. Es conocido como el Castillo de la Garza Blanca porque, en la distancia, se asemeja a este ave. Si no es un castillo de cuento, mucho se le parece…

10. Palacio Nacional da Pena (Portugal)

El retiro del monarca

El rey Fernando II de Portugal decidió, a partir de 1838, construir su residencia de verano en lo alto de una montaña que domina la ciudad de Sintra, cerca de Lisboa. El Palacio da Pena y sus maravillosos jardines, declarados Patrimonio de la Humanidad, mezclan influencias góticas, árabes y medievales en un cóctel tan ecléctico como fascinante.

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La palabra castillo hace referencia al conjunto formado por un recinto rodeado de murallas en cuyo interior se encuentran por lo menos un patio de armas, así como unas serie de dependencias y una torre.

El origen de estas edificaciones tiene lugar en torno al siglo IX en plena edad Alta Edad Media, y su función no era otra sino la defensiva, sirviendo de residencia tanto a los señores de la nobleza como a los propios reyes.

En la imagen destacada pueden ver la imagen de uno de los castillos más hermosos del mundo (el Real Alcázar de Segovia) que, pese a técnicamente no ser un castillo sino de un alcázar, resulta idóneo para observar que, además de tener una función defensiva, los castillos eran verdaderas obras de arte con un alto grado grado de cuidado estético.

Descubran este y otros espectaculares castilloes repartidos por todo el mundo en esta recopilación de imágenes.

Castillo de Neuschwanstein, Alemania

Palacio Nacional de Sintra, Portugal

Castillo de Hohenzollern, Alemania

Castillo de Colomares, España

Castillo de Kronborg, Dinamarca

Castillo de Bojnice, Eslovaquia

Castillo de Hudenoara, Rumanía

Castillo de Bran, Rumanía

Castillo de Osaka, Japón

Castillo de Neuschwanstein, Alemania

Castillo de Chenonceau, Francia

El Castillo de la isla, Irlanda

Castillo de Hunedoara, Rumanía

Castillo del monte Saint-Michel, Francia

Castillo del Yalta, Crimea

Castillo de Moszna, Polonia

Castillo de Bergen, Noruega

Castillo de Sinania, Rumanía

Castillo de Bled, Eslovenia

Real Alcázar de Segovia, España

Si no tienes planes para tus vacaciones o necesitas ideas, ¿qué te parecería hacer una ruta en coche por los castillos más bonitos de Europa? Es una idea estupenda y una buena manera de disfrutar del tiempo libre. Así que sigue leyendo, porque aquí van 13 fortalezas, palacios y castillos que te darán ganas de salir volando.

1. Castillo de Bran, Rumanía

Por si no fuera suficiente con sus tejados rojizos, la vegetación frondosa que lo rodea y un paisaje, nunca mejor dicho, de cuento, el Castillo de Bran está rodeado por un halo de misterio. Esta fortaleza medieval en Transilvania (Rumanía) es uno de los lugares más visitados del país por la leyenda que lo vincula al Conde Drácula. Realmente, este personaje histórico tenía su residencia en otra fortaleza, pero esto no ha impedido la gente lo siga llamando “El castillo de Drácula”. Así que no te asustes y déjate llevar por el encanto medieval de Bran.

Vuela a Rumanía

2. Castillo de Eilean Donan, Escocia, Reino Unido

Pese a su tamaño reducido, el castillo de Eilean Donan es el protagonista de muchísimas postales y fotografías que se hacen los turistas en Escocia. Construido sobre un islote y conectado con la tierra por un precioso puente de piedra, cuando la marea sube se refleja en el Loch Duich como si de un espejo se tratara. Su aspecto actual es fruto de la restauración a la que fue sometido por el clan MacRae a principios del siglo XX. Y es tan bonito que ha salido en varias películas de Hollywood como la mítica “Los Inmortales” o “Braveheart”.

Vuela a Escocia

3. Alcázar de Segovia, España

Quien piense que en España no tenemos castillos de postal se equivoca, y mucho. El Alcázar de Segovia es la prueba que confirma que la península es tierra de fortalezas y palacios que no tienen nada que envidiarles a los de nuestros vecinos. Este monumento se alza sobre un cerro y domina el paisaje con elegancia. Y no es de extrañar que durante la Edad Media fuera la residencia favorita de los Reyes de Castilla. No te vayas sin visitar la Sala del Trono ni la de las Piñas.

4. Castillo de Chillon, Suiza

A orillas del Lago Leman y en un entorno espectacular, el Castillo de Chillon hunde sus cimientos en un fuerte de la Edad del Bronce y lleva ocupado más de 10 siglos. Ha sido el hogar de varias casa reales y sirvió de inspiración al poeta inglés Lord Byron, con su aspecto de postal. Está muy cerca de la ciudad de Montreux y cualquier visita a esta fortaleza es como un viaje al medioevo.

Vuela a Suiza

6. Castillo de Neuschwanstein, Alemania

El castillo de Neuschwanstein (significa “Nuevo Cisne de Piedra” en alemán) es famoso además de por ser la inspiración para el castillo de la Bella Durmiente de Disney, por ser el capricho de Luis II de Baviera, “el rey loco”. Pese a su aspecto medieval, es de finales del siglo XIX y su estilo a medio camino entre la fortaleza neo románica y el palacio neogótico es un delirio de torres y muros que se funden con las montañas y lagos que lo rodean. Está bastante cerca de Múnich, así que si estás por la zona no te lo pierdas.

Vuela a Alemania

7. Castillo de Trakai, Lituania

Los castillos en el agua tienen una capacidad de fascinarnos infinita. El de Trakai, en Lituania, no podía ser menos, con su ubicación privilegiada en medio de un lago y rodeado por bosques. Esta fortaleza de ladrillo rojo sustituyó en el siglo XV al castillo original y durante años sufrió los azares del tiempo, la historia y las guerras… hasta que, finalmente, en el siglo XX se reconstruyó para darle la apariencia actual. Más bonito imposible.

Vuela a Lituania

8. Castillo de Egeskov, Dinamarca

El castillo de Egeskov es la fortaleza renacentista mejor conservada de Europa y es una gema. Increíblemente hermoso por dentro y por fuera, se alza junto a un lago y la leyenda cuenta que para construir sus cimientos se necesitó un bosque entero de robles. Quizás por eso el nombre del castillo significa “Bosque de Robles” en danés). Sea como fuere, esta fortaleza de ladrillo rojo y torres cónicas parece que siempre esté posando para una foto.

Vuela a Dinamarca

9. Castillo de Belmonte, Cuenca, España

Elevada sobre el cerro de San Cristóbal a las afueras de la villa de Belmonte, esta fortaleza robusta controla el paisaje siempre dorado. Es singular por su excelente estado de conservación y porque su aspecto exterior sigue siendo casi el mismo que tenía cuando se construyó en la segunda mitad del siglo XV. El castillo de Belmonte es una fortaleza palacio que cualquiera debería explorar. Y más si tu visita coincide con laguna de sus recreaciones medievales o incluso con el Pasaje del Terror que lo toma algunos días de agosto.

10. Castillo de Bodiam, Inglaterra, Reino Unido

En los cuentos los castillos tienen un foso profundo lleno de agua y, a veces, cocodrilos. Y a juzgar por las fotos del Castillo de Bodiam, este podría ser perfectamente el escenario de nuestra historia favorita. Se trata de una fortaleza cuadrangular austera y capaz de ahuyentar al enemigo más pesado. Como en la mayoría de los casos, en el siglo XVI fue abandonado y se convirtió en una ruina hasta que Lord Curzon lo restauró y legó al National Trust en 1926.

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11. Castillo de Lichstenstein, Alemania

El castillo de Lichstenstein, cerca de Stuttgart, es una preciosidad encaramada a una roca en los Montes Suabos. Lo que hoy podemos admirar, con su aspecto elegante y cuidado, es fruto de la reconstrucción neogótica sobre los restos de una fortaleza medieval que estaba en el mismo lugar. El nombre de Lichstenstein lo sacó el duque Guillermo de Urach de una novela romántica. Verlo en primavera es un espectáculo.

12. Castillo de Chenonceau, Francia

El Valle del Loira es uno de los mejores lugares del mundo para ver castillos. Hay muchísimos y todos rivalizan en belleza, grandiosidad y, por supuesto, lujo. Pero nosotros esta vez nos decantamos por el castillo de Chenonceau. Lo único que queda de la fortificación medieval original es la Torre de los Marques, mientras que el resto se edificó a principios del siglo XVI en un estilo palaciego mucho más apropiados para los tiempos. El castillo de Chenonceau es conocido como “el castillo de las mujeres” por la huella que dejaron en él las nobles que lo construyeron, residieron en él o lo poseyeron como por ejemplo Diana de Poitiers, Luisa de Lorena-Vaudémont o la misma Catalina de Médicis.

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13. Castillo de Hohenwerfen, Austria

El castillo de Hohenwerfen también trepa por la montaña hasta situarse en su cima y, orgulloso, dominar la zona. Esta fortificación de grandes dimensiones está en la ribera del río Salzach, cerca de Salzburgo y sus orígenes se remontan al siglo XI como parte de la línea defensiva de esta zona de Austria. Está rodeado por los Alpes y parece inexpugnable. Tanto es así que se usó como cárcel. Hoy se puede visitar casi en su totalidad, incluida la cámara de tortura y su Museo de Marionetas.

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14. Ashford Castle, Irlanda

Este castillo medieval situado en el condado de Mayo en Irlanda es uno de los más bonitos de toda la Isla Esmeralda. La fortaleza, que es más un palacio que otra cosa, está a orillas del lago Corrib y se construyó en el siglo XIII para una familia anglonormanda. Ya en el siglo XVIII cayó en manos de los Guinness, que lo vendieron en 1945. En la actualidad el castillo de Ashford es un lugar de fantasía en el que puedes pasar una noche o más, ya que es un hotel de cinco estrellas de primer nivel.

Vuela a Irlanda

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