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Como cuidar orquidea

Tabla de contenidos

Cómo cuidar una orquídea: trucos y curiosidades que debes saber

Aunque no lo creas, la orquídea es una de las flores más fáciles de cultivar y cuidar. Se trata de una planta tropical bastante resistente, por lo que es ideal para tenerla en casa. Basta con darle la dosis de luz y humedad adecuadas así como aplicar los siguientes trucos y consejos que te recomendamos a continuación.
Existen 30.000 especies puras y alrededor de 140.000 híbridos de formas y colores diferentes. Para empezar, elige la más fácil de cuidar, es decir, la que es capaz de mantenerse en casa a una temperatura sin demasiada diferencia entre el día y la noche, una higrometría moderada y una luminosidad media. Las más ineludibles son las Phalaenopsis gracias a su larga floración de varios meses y la facilidad de sus flores a la hora de brotar. La mayoría de las demás especies necesitan diferencia de temperatura entre el día y la noche. Sigue leyendo y descubre cómo cuidar una orquídea correctamente.

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¿En qué parte de nuestra casa instalamos la orquídea?

Lo ideal es hacerlo en un lugar relativamente húmedo, con mucha luz pero sin sol directo. Las orquídeas necesitan mucha ventilación. Por ejemplo, la Phalaenopsis que poníamos antes de ejemplo no necesita luz directa, así que puedes colocarla un poco alejada de la ventana o en un sitio orientado al norte o al este. Es muy importante la estacionalidad, por lo que te recomendamos que en verano la apartes de la ventana si el día es muy caluroso.
También es posible ponerla en el balcón si no está expuesta a los rayos directos del sol y si la temperatura no desciende de los 8°C. La temperatura ideal para mantener una orquídea es de entre 17°C y 23°C.

Aquí te dejamos algunas ideas para decorar tu hogar con orquídeas. ¿Cuál es tu favorita?

© Getty

¿Cómo se riega una orquídea?

No es recomendable regarla a diario, con una vez cada diez días es suficiente. Es importante dejar que la tierra se seque entre riego y riego. Una humidificación excesiva puede favorecer el crecimiento de hongos o hacer que las raíces se pudran. En el caso de las hojas, no es aconsejable mojarlas, así que utiliza un vaporizador con agua no calcárea, a modo de agua de lluvia, y no mojes el corazón de las hojas. En el caso de que las mojes, sécalas inmediatamente con un paño limpio.

Una vez por semana, humedece las raíces de tus orquídeas. Llena un barreño de agua y sumerge completamente la base de la planta. Déjala en remojo unos minutos hasta que se acaben las burbujas de aire y a continuación, déjala escurrir. De esta forma permitirás humedecer sus raíces y que la planta se oxigene.

¿Debemos trasplantarla?

Normalmente, con trasplantar la orquídea cada dos años es suficiente. No es necesario utilizar un tiesto demasiado profundo. Las raíces de la orquídea necesitan airearse, por lo que la mezcla del trasplante debe ser ligera. Utiliza un compuesto especial para orquídeas que encontrarás en jardinerías o viveros, formado por poliestireno y corteza de pino.

Te recomendamos que a la hora de transplantarla no utilices demasiado abono, solo es necesario que una vez al mes añadas un poco de éste, eso sí, específico para orquídeas. Y, ¡atención! Debes cuidar tu planta del ataque de bichitos nocivos, plagas como el pulgón, los ácaros o las cochinillas pueden ser nefastas para tu orquídea, así que te recomendamos que utilices insecticidas específicos para este tipo de plantas.

¿Cómo cuidar las hojas de tu orquídea?

Debes inspeccionar las hojas de tu orquídea de forma regular. Normalmente podrás guiarte por las siguientes señales: las hojas sanas suelen ser más brillantes, aquellas que tornan a un color verde oscuro están pidiendo a gritos más luz y las que tienen una tonalidad rojiza significa que han sufrido de exceso de luz, llegando a aparecer manchas negras que indican que se han sido dañadas por el sol.

Curiosidades de las orquídeas

¿Sabías que…?

  • Una orquídea sana tiene las hojas brillantes.
  • Es mejor no cortar los tallos, excepto si están secos, ya que florecen periódicamente.
  • Bien cuidada, una Phalaenopsis puede vivir hasta 20 años.
  • Al primer signo de deterioro, cambia tu orquídea de lugar. Si utilizas grava de tu jardín o del río, no olvides desinfectarla con una mezcla de agua y lejía y aclararla bien.
  • La vainilla es una orquídea liana por lo que puedes cultivarla con un tutor. Pero no esperes vainas, ya que para polinizar la flor hace falta una abeja tropical.
  • Las orquídeas aprecian los taninos, así que puedes esparcir por el suelo trocitos de corcho del tapón de una botella de vino tinto, por ejemplo.

¿Has apuntado todo? Ahora que ya sabes todo lo necesario para cuidar una orquídea, no esperes más y hazte con una. ¡Le dará un toque muy especial a tu hogar!

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A la mayoría de las personas que compran orquídeas, se les acaban muriendo a las pocas semanas. Si este es tu caso, has llegado al lugar correcto.
La base del éxito consiste en un correcto cuidado de las orquídeas. Siguiendo mis consejos, conseguirás “por fin”, tener orquídeas que florezcan todos los años y que no las pierdas a las pocas semanas de haberlas comprado.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que estamos ante plantas que en la mayoría de los casos provienen de climas tropicales, donde crecen como plantas epifitas.
Para que las plantas no sufran y acaben muriendo, debemos conseguir reproducir las condiciones de vida de su lugar de origen, con la iluminación adecuada, su temperatura, el riego, los nutrientes…

¿Qué tipo de orquídea tengo?

Esta es una guía que trata sobre los cuidados básicos de las orquídeas, pero que pueden cambiar en función de la especie que tengas en tu casa.
La más común de las orquídeas, por ser la más vendida y en teoría sencilla de cuidar, es el género Phalaenopsis.
Este género ocupa unas cincuenta especies diferentes, todas con origen tropical en países tan exóticos como Taiwán, Filipinas y Australia.
Sin embargo, y para que no tengas dudas de a que especie de orquídea nos enfrentamos, estos son los géneros de orquídeas más populares: ¿Está tu orquídea entre ellos? ¿No? Házmelo saber y ampliaré la información.

¿Cómo se cuidan las orquídeas?

Existe un mito (que desde este blog pretendo eliminar) que las orquídeas son unas plantas difíciles de cuidar, nada más alejado de la realidad.
El problema que tiene la mayoría de las personas con las orquídeas, es que no comprenden que una planta como la Phalaenopsis, viva sin que sus raíces estén enterradas en la tierra.
Tampoco comprenden muy bien sus necesidades de iluminación y humedad.
Una vez que se tienen claros los conceptos y los requisitos básicos de las orquídeas, acaban floreciendo varias veces al año.

Emplazamiento de las orquídeas

En casa solemos comprar las orquídeas para cultivarlas como plantas de interior, y no es mala idea, porque tendremos un buen control sobre las condiciones de humedad y temperatura, a las que se verán sometidas las plantas.
La mayoría de las orquídeas son originarias de zonas tropicales, y tenemos la falsa idea de que provienen de climas cálidos y húmedos, cuando en la realidad los climas tropicales, también son variados en cuanto a su temperatura y humedad.
La familia de las orquídeas es tan extensa, que debemos conocer las condiciones climáticas de cada variedad, para reproducir las condiciones de temperatura y humedad óptimas a cada variedad.

Iluminación

Todas las plantas necesitan de luz para prosperar, pero no todas aguantan el sol directo o la falta de iluminación.
La regla básica de las orquídeas es que necesitan mucha luz para prosperar, pero sin embargo no soportan el sol directo. Como excepción puedo citar a las especies Vanda y Cymbidium, que toleran el sol directo, evitando las horas centrales del día.
Una ubicación adecuada sería cerca de una ventana, donde recibirá mucha luz, que previsiblemente entrará bastante tamizada.
Para aquellas ventanas orientadas al sur o en el verano, que puede entrar sol directo, es necesario tamizar la luz mediante visillos, persianas o marquesinas.
Otra gran idea es ponerlas a la sombra de otras plantas de interior de mayor tamaño, que soporten o prefieran el sol directo.
Igualmente que el sol directo es perjudicial, la falta de iluminación es otro gran problema, que limitará el crecimiento y la floración de la planta.
Si no tiene la luz necesaria, podremos ver como las hojas crecen largas y finas, amarillean, están frágiles, se caen o la planta no florece.
En estos casos se recomienda recurrir a la iluminación artificial.
Como curiosidad, recuerdo una tienda de ropa dentro de un centro comercial, que tenían una Phalaenopsis blanca en el mostrador, que florecía todos los años y mostraba un aspecto envidiable. No recibía ningún tipo de luz natural, pero sin embargo tenía una fuerte iluminación durante todo el día.

Cuidados: riego

El riego es probablemente uno de los aspectos mas delicados del cuidado de las orquídeas.
Para empezar, el agua de riego debe ser pobre en sal y más bien blanda (la más parecida al agua de su ambiente natural), lo que elimina casi por completo al agua de grifo, que suele contener sales diluidas.
Estas sales diluidas, se concentran en el sustrato y en las raíces, perjudicando en exceso el crecimiento y la floración.
Lo recomendable sería utilizar agua de lluvia, pero esto es bastante complicado, no vamos a almacenar el agua cada vez que llueve. Como sustituto podemos utilizar agua embotellada baja en sales minerales, sodio, calcio…una de las más bajas en sodio es Fuente Liviana, aunque entre las más conocidas están Font Vella o Lanjarón.
La que no se debe utilizar bajo ningún concepto es la destilada, y la del grifo se podría mejorar si la hervimos y luego la pasamos por un filtro de carbón, para eliminar cualquier tipo de impureza.

Consejos útiles para el riego

Como te he contado, el agua es muy importante para el riego de las orquídeas, pero no es menos importante “como regar”.
Para regar correctamente, sigue estos consejos:

  • No hay que regar demasiadas veces. Las orquídeas prefieren un sustrato moderadamente húmedo, ya que si está demasiado húmeda las raíces no pueden respirar y se pudren.
  • Es mejor dejar que el sustrato esté seco, regando un día después, que uno antes. Así la frecuencia del riego dependerá de la temperatura ambiente, y de la época del año.
    Podemos comprobar que necesitan agua, si observamos el sustrato seco al tacto o si las raíces están blanquecinas. Si están verdes, no necesitan riego.
  • Los riegos deben ser abundantes, pero evitando que las raíces se queden encharcadas. Eso del platito debajo puede ser estético, para que el agua sobrante no deje manchas, pero no es buena idea.
  • Una buena forma de llevar a cabo el riego, es empapar el sustrato en el fregadero, luego dejamos que la planta escurra, para volver a colocar en su emplazamiento habitual.
  • El agua debe estar a temperatura ambiente.
  • Hay que procurar no mojar las flores con el riego o las vaporizaciones, para evitar que salgan manchas. También hay que evitar dejar agua en la superficie de las hojas, para prevenir cualquier ataque por hongos.
  • Las orquídeas necesitan humedad ambiental. Cuando hace mucho calor, por que estamos en verano o porque la calefacción está muy fuerte, se puede poner un platito con agua bajo la maceta, con la precaución de que las raíces no estén en contacto con el agua, poniendo unos guijarros o unas bolitas de arcilla.
  • Insisto, no siempre necesitan de tener el platito debajo, sólo cuando no haya humedad ambiental.

Riegos especiales. Riego por inmersión

Es una buena idea sumergir las orquídeas de vez en cuando en un cubo con agua, para que las raíces absorban toda el agua que necesitan.
Esta forma de regar se debe realizar de vez en cuando. En el periodo de crecimiento, podemos aprovechar los riegos por inmersión para añadir abono líquido en el agua (siempre suele ser líquido), según las indicaciones del fabricante.
Después dejaremos que la planta escurra toda el agua sobrante, antes de colocarla en su lugar habitual.

Riego de orquídeas sobre ramas o cestas

Algunas orquídeas no se tienen en maceta, se colocan en cestas colgantes o sobre ramas.
Las orquídeas en cesta se vaporizan sobre las raíces de forma regular, dejando que las raíces se sequen entre riego y riego, evitando regar las flores (por las manchas) y las hojas.

Temperatura

Las orquídeas se pueden clasificar según sus necesidades climáticas en tres grupos, dependiendo de la temperatura térmica de la que proceden:

Orquídeas con origen en zonas de temperatura cálida

Estas orquídeas prefieren el clima cálido. No se deben colocar en espacios que bajen de una temperatura de 16ºC.
Para un mejor desarrollo, debería haber una diferencia térmica entre el día y la noche de 4ºC.

Orquídeas con origen en zonas templadas

Forman el grupo más numeroso. Para estas especies, la temperatura no debe bajar de 12ºC ni siquiera en invierno, con unas diferencias de temperatura entre el día y la noche de 6ºC.

Orquídeas con origen en zonas más frías

Las orquídeas pertenecientes a este grupo toleran temperaturas de hasta 8ºC. Deben tener diferencias entre el día y la noche de al menos 6ºC.
Te preguntarás porque pongo diferentes temperaturas para el día y la noche. La razón es simple, en los climas tropicales de donde proceden, esos cambios de temperatura son habituales.
Si la temperatura fuera constante, la planta intentaría crecer sin parar, gastando muchas energías en el intento, sin llegar a florecer.
Por tanto, los cambios de temperatura son necesarios para un buen crecimiento y que se estimule la floración.

Humedad

Junto con la temperatura, la humedad ambiente juega un papel muy importante en la vida de las orquídeas.
Las orquídeas en maceta, están perfectas con una humedad ambiente de entre el 50% y el 60%, que más o menos se corresponde con la humedad en la que las personas nos sentimos cómodos.
Esa humedad no representa mucho problema durante la primavera, el otoño y gran parte del verano, sin embargo si puede ser un problema durante el invierno, por lo que se necesita un aporte extra de humedad, mediante humidificadores o utilizando el “truqui” del platito con agua bajo la planta, con el cuidado de que las raíces no estén en contacto directo con el agua.
La humedad ambiental la podemos medir con un higrómetro, y debemos procurar que cada especie tenga la humedad que le corresponda según su origen. Creo que no es muy necesario y es suficiente con dejarnos llevar por el sentido común, salvo que queramos tener en casa algunas variedades que necesitan porcentajes de humedad muy altos, como son las especies Vanda y Miltonia, que precisan de una humedad ambiental de entre el 70% y el 80%.
Se puede concluir que las orquídeas necesitan de media, temperaturas cálidas y una alta humedad ambiental. Sin embargo, cada vez existen en el mercado un mayor número de híbridos, criados en viveros y pensados para soportar condiciones más extremas, con la intención de que sea más fácil su cultivo en casa.

Ventilación

Las orquídeas precisan de aire fresco, debemos asegurarnos de que la habitación en donde las tenemos, posea un mínimo de ventilación diario, pero con el cuidado de que no deben exponerse al aire frío del invierno.
La renovación del aire es necesaria para evitar la aparición de todo tipo de enfermedades, pero sobre todo las causadas por los hongos. Una alta concentración de humedad, junto con una alta temperatura y un aire viciado, son el caldo de cultivo ideal para los hongos, las bacterias y los virus.
Como curiosidad y advertencia, no se deben tener las orquídeas cerca de un recipiente con manzanas, frutas, nueces o tomates, ya que estos vegetales emiten una hormona para el crecimiento en forma de gas etileno, que provoca la maduración de los capullos y su caída prematura, incluso sin abrirse.

Sustrato

Para las orquídeas que crecen en maceta, nunca debemos utilizar tierra normal de jardinería.
Aunque existen diferentes tipos de sustratos, dependiendo de si las orquídeas son epifitas o terrestres, todos comparten características comunes:

  • Facilitan el drenaje de las plantas, ya que las raíces requieren mucho aire, para que se puedan secar con facilidad.
    Cuanto mas grueso es este sustrato, más cerca estará el cultivo de recrear el hábitat natural de las plantas.
  • Otra característica común es que las sustancias nutritivas se degraden, previniendo que liberen demasiadas sales minerales al mismo tiempo, que como te he comentado antes, perjudican seriamente a las orquídeas.

En los viveros y centros de jardinería podemos comprar sustratos ya preparados, que suelen estar hechos a partir de corteza de pino mediterráneo (que no contiene resina), corcho, turba blanca, carbón vegetal, gluma de arroz, vermiculite, poliestireno, fibra de coco…etc. Todos estos materiales tienen en común que son esponjosos, ligeros y resistentes, capaces de almacenar agua y nutrientes, manteniendo las condiciones óptimas para las raíces.

Abonar las orquídeas

Las orquídeas se deben abonar en la época de crecimiento, para cuando la planta llegue a la época de menos luz, tenga los nutrientes necesarios.
Como ocurre con el riego, mas vale abonar de menos que de más. Son plantas epífitas, que en su hábitat natural se mantienen con muy pocos nutrientes.
El abono se lo podemos proporcionar de dos formas, bien a través del riego, con abonos específicos a tal fin o a través de abonos foliares, que son absorbidos por las orquídeas a través de las hojas.
Las plantas que están en cestas o con raíces sobre troncos de árbol, se tienen que abonar de esta forma. No te preocupes, las orquídeas absorben los nutrientes a través de las raíces y de las hojas.
Existen en el mercado preparados específicos a base de complejos vitamínicos, aminoácidos y otros nutrientes, que son excelentes para estimular la floración. Estos preparados son foliares, la planta los absorbe a través de las hojas.

Más sobre el abono de las orquídeas

En los viveros, floristerías y tiendas especializadas, comercializan abonos específicos para orquídeas.
Son los que debemos utilizar, evitando utilizar los abonos típicos de otras plantas.
Estos abonos contienen tres nutrientes principales: Nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).
Si tenemos curiosidad, podemos leer la composición de los abonos que compramos, estos elementos tienen que aparecer siempre, en mayor o menor medida, puede que solos o acompañados de otros minerales: hierro, boro, manganeso, cinc, cobre…estos últimos abonos (con varios componentes), se denominan abonos completos.
Como norma, a mayor proporción de nitrógeno, lo que consigue el abono es estimular el crecimiento de las hojas.
Mientras que un abono con menor proporción de nitrógeno, más fosforo y sobre todo potasio, lo que conseguimos es estimular la floración.
Así, si queremos establecer un calendario de abonado, primero buscaríamos un abono alto en nitrógeno, para pasar posteriormente (cuando comienza la floración) a un abono alto en potasio.

Prevenir plagas y enfermedades

Las plantas más débiles, son las más propensas a ser atacadas por hongos o parásitos, por eso es conveniente mantener unas condiciones óptimas de iluminación, abonado y ventilación.
Si sospechamos que una planta ha sido atacada por algún tipo de hongo, bacteria o virus, debemos aislarla lo antes posible, para evitar la propagación de la enfermedad o plaga.
Las plagas y enfermedades más probables son:

Hongos

Los hongos pueden aparecer en invernaderos y en habitáculos poco aireados, donde la humedad ambiental es alta, al igual que la temperatura.
Debemos sospechar que nuestras orquídeas han sido atacadas por hongos, si observamos flores con manchas, hojas o pseudobulbos con partes marrones.
Para solucionar el problema hay que eliminar las partes atacadas, y aplicar un tratamiento con fungicidas.

Bacterias

Aunque no es normal que las orquídeas sean atacadas por bacterias, siempre cabe la posibilidad.
Lo detectaremos si observamos que las hojas aparecen con el tejido más suave y con manchas con una especie de grasa.
No hay remedios eficaces contra las bacterias. Se debe eliminar las partes dañadas, esperando que se recuperen y si no lo hacen, tendremos que eliminar la planta por completo.

Virus

Detectaremos que nuestra planta ha sido infectada por un virus, si se descubren rayas en los colores de las flores o cortes bruscos en las hojas de las flores.
Después de un ataque por virus, las orquídeas ya no crecen ni florecen bien.
El único remedio que existe es cuidar con mimo las plantas, pero si es muy grave o no vemos evolución adecuada, hay que eliminar la planta afectada.

Parásitos

Los insectos más habituales en las orquídeas son: las cochinillas, los piojos de la lana, los pulgones, araña roja y thrips.
La aparición de cada uno de ellos, tiene un origen diferente. Sin embargo, la solución es bastante similar: limpiando las partes afectadas con agua jabonosa.
Repetiremos la operación pasados algunos días, y sólo si la plaga es persistente, deberíamos acudir al uso de insecticidas específicos que ataquen la plaga en cuestión.

Higiene

En vez de hacer una sección diferente, he querido incluir la higiene dentro del apartado de plagas y enfermedades, porque observar una buena higiene es primordial para prevenir la aparición de las plagas, y también para evitar su propagación.
Las medidas de higiene más básicas son las siguientes:

  • Cualquier planta afectada por una plaga o enfermedad, se debe aislar del resto de plantas, para someterla al tratamiento que necesite.
  • Mientras que la planta esté afectada, debemos extremar al máximo las precauciones para que la plaga no se extienda, evitando cualquier contacto con el resto.
  • Si descubres una planta infectada por un virus, una bacteria o por hongos y debes cortar parte de ella, primero hay que desinfectar la herramienta que vayamos a utilizar (tijeras, hojas afiladas, etc.).
  • Después de su uso, también la deberemos desinfectar, para evitar el contagio a otras plantas.
  • Una buena idea para no transmitir enfermedades de forma accidental es utilizar guantes desechables, o lavarnos bien las manos después de cada contacto.
  • Cualquier resto orgánico, como hojas o flores caídas, debe ser retirado lo antes posible para evitar su descomposición.
    Si los restos se corresponden con plantas afectadas, debemos retirarlo de inmediato.
  • Los cortes o heridas grandes se deben cicatrizar. Para cerrar la herida, hay que pulverizar los cortes con polvo de carbón, o en su defecto, polvo de canela.
  • Las macetas usadas se deben limpiar a fondo, con una solución a base de jabón caliente y lejía.

Trasplante, cambio de maceta

Las orquídeas que crecen como epifitas, pocas veces necesitan una maceta más grande, sin embargo, si es importante renovar de vez en cuando el sustrato, para que las raíces respiren bien y puedan secarse de manera uniforme.
Hay que cambiar el sustrato una vez al año, o como mínimo cada dos años de forma habitual.
También nos veremos obligados a cambiar el sustrato, si observamos deterioro en las raíces, hongos o podredumbre.
Es necesario cambiar a una maceta mayor, cuando las raíces se salgan literalmente de la maceta, tanto por encima o por debajo. En este caso buscaremos una maceta mayor, respetando sus características originales, esto es, si la maceta es transparente, la siguiente también debe serlo.
El cambio de sustrato se debe realizar entre finales del verano y principios del otoño, evitando hacerlo en invierno, durante la floración o en épocas de mucho calor y sequedad.

Cambiar de maceta paso a paso

Antes de empezar a cambiar la planta de maceta, debemos tener a mano todo lo necesario: sustrato adecuado, un poco de drenaje para el fondo de la maceta (guijarros, poliestireno, bolitas de arcilla…), así como la nueva maceta bien limpia y desinfectada.
Procederemos de la siguiente forma:

  • Para sacar la planta de la maceta, presionamos la superficie de la maceta con la mano, para desprender las raíces. Luego pegamos un golpe en la base.
  • Eliminamos por completo el sustrato antiguo.
  • Cortamos todas las raíces muertas, con una tijera desinfectada. También retiramos todos los bulbos viejos y muertos.
    Desinfectaremos las heridas con polvo de carbón vegetal o en su defecto, con canela.
  • Si hemos cortado raíces y quedan heridas abiertas, es mejor dejar pasar 1 o 2 días antes de comenzar a regar. Una buena idea es hervir el agua, para evitar que introduzca cualquier tipo de germen en la maceta.
  • En el fondo de la maceta colocamos el material de drenaje, hasta una cuarta parte de su altura.
  • Colocaremos la planta en el recipiente, procurando que todas las raíces queden dentro de la maceta.
  • A continuación, vamos añadiendo el sustrato en la maceta poco a poco, repartiendo de forma uniforme y dando ligeros golpes para que no quede espacio libre entre las raíces.

Macetas y recipientes para orquídeas

La maceta ideal para orquídeas tiene que ver con la especie a la que pertenecen.
Habitualmente podemos ver muchas orquídeas Phalaenopsis en macetas transparentes. La explicación es sencilla, son plantas que realizan parte de la fotosíntesis a través de sus raíces, para estas plantas hay que utilizar macetas de metacrilato, plástico o cristal.
Como vamos a realizar cambios frecuentes (como te he comentado antes), lo ideal es que las macetas no se estrechen mucho en la parte inferior, posean varios agujeros en la parte inferior y que estén sobre sus soportes unos milímetros.
Si te vas a buscar macetas para orquídeas, la mayoría cumplen estos requisitos.
Hay otras orquídeas, las terrestres, que pueden estar en macetas opacas sin ningún problema, ya que su fotosíntesis es igual a cualquier otra planta, la hacen a través de sus hojas.
Para estas plantas, sigue siendo recomendable utilizar macetas de plástico, ya que las macetas de barro y de materiales porosos retienen las sales disueltas en el agua, afectando con el tiempo a las raíces.
También son un problema a la hora de trasplantar, por que son más difíciles de retirar.
Si deseamos tener una maceta decorativa, podemos poner las orquídeas en una maceta de plástico, y colocarla en el interior de la otra.
Además de las orquídeas que pueden ser cultivadas en macetas, tenemos las orquídeas que tienen un crecimiento no apto para macetas, como las Vandas.
En este caso hay que buscar un emplazamiento muy húmedo, como una ventana climatizada, una vitrina adecuada o un invernadero.
Se suelen atar las plantas a cortezas o troncos de madera dura, que no contengan resinas o sustancias tóxicas.
Otra forma de colocar estas plantas es utilizando cestas. Las cestas son muy útiles para el cultivo de grandes orquídeas, como la Stanhopea, donde las panículas crecen colgantes y necesitan una cesta para que sus flores se puedan desplegar con libertad.

Reproducción

Las orquídeas se pueden reproducir de dos formas: de manera asexual con esquejes o sexual, con semillas.
La reproducción a través de esquejes, nos asegura plantas con las mismas características genéticas que sus progenitores.
Sin embargo, a través de semillas los ejemplares no son idénticos, es lento y bastante difícil en ambientes artificiales.
En casa, la mejor forma de tener nuevas plantitas de orquídeas es mediante esquejes. Te voy a mostrar las diferentes opciones existentes, que en algunos casos depende de la especie de la orquídea.

Esquejes de orquídeas enraizados, keikis

Algunas especies del género Dendrobium y Phalaenopsis, generan por si mismas pequeñas plantas nuevas (keiki).
Aparecen raíces aéreas a partir del tallo, habitualmente por debajo de un nudo de la parte media.
Se puede estimular la aparición de keikis, cortando la vara floral por encima del nudo.
En este caso, vaporizamos frecuentemente estas raíces, para que vayan tomando fuerza.
Cuando las raíces han tomado un tamaño adecuado de unos 3 a 4 centímetros, cortamos por debajo y separamos la nueva planta, que colocaremos en una nueva maceta, y procederemos a cicatrizar las heridas con polvo de carbón.

Esquejes cabezales

Una orquídea que se multiplica por esquejes cabezales es la Vanda.
Son orquídeas monopodiales cuyos nudos en los brotes, tienen una gran distancia entre sí.
Hay que cortar el brote a una altura media, con un cuchillo desinfectado y poner el nuevo esqueje en una maceta. Una vez hecho, desinfectamos con polvo de carbón.
Este método sólo es recomendable en especies de crecimiento rápido, en las demás se necesitan años para que las nuevas plantas lleguen a florecer.

Dividir el rizoma

Algunas orquídeas que crecen de manera simpodial y poseen rizoma (Cambrias, Oncidiums…) pueden ser reproducidas dividiéndolo.
Para hacerlo, la planta debe ser lo suficientemente grande y debemos cortar al menos tres pseudobulbos.
La mejor época es la primavera, cuando comienza un nuevo periodo de crecimiento, para lo que sacaremos la planta de la maceta y separaremos con cuidado las raíces, y procederemos a cortar el rizoma con un cuchillo afilado y desinfectado.

Corte de varas florales

Los jardineros no son unánimes en cuanto a si es necesario o no cortar la vara floral, una vez que la orquídea a perdido todas sus flores.
Podemos optar por retirar la vara floral, si no tenemos ningún nudo y no hay opción de un keiki, que nos vaya a proporcionar una nueva orquídea.
Si por el contrario tenemos un nudo, cortaríamos por encima, favoreciendo la aparición de una nueva vara floral y el desarrollo de un keiki.
Las flores que provengan de una vara floral antigua, suelen ser de mayor tamaño y calidad, que las que aparecen a partir de una nueva vara floral.
En el caso de que la vara floral se haya secado, lo mejor es optar por eliminarla, aquí no hay duda de que no sirve para ninguno de nuestros propósitos.
Bueno, pues hemos llegado al final. No se me ocurren que más consejos ofrecerte sobre el cuidado de las orquídeas, creo que este mini-tutorial es bastante completo, pero si tienes alguna duda sobre tus orquídeas, no dudes en ponerte en contacto conmigo y lo intentaremos solucionar.

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Consejos para Regar Tus Orquídeas Correctamente

Andrés Fortuño
Una de las plantas que más se utilizan para decorar en casas, apartamentos y oficinas son las orquídeas. Queda claro que estas están entre las plantas con flores más variadas, coloridas y hermosas del planeta Tierra. Además son muy fáciles de mantener bonitas y saludables, sobre todo si se les sabe regar correctamente.
Evita los riegos asesinos
Es increíble pensar que una cosa tan beneficiosa como el agua pueda aniquilar tantas plantas de orquídeas alrededor del mundo. Pero es que el problema no está en el agua, sino en los que las riegan.
Pues la mayoría de las personas que compran orquídeas no se informan bien sobre el tipo de orquídea que están comprando y sobre cómo regarlas correctamente. Algunos las riegan de más hasta que las ahogan y otros de menos hasta que se secan. Entonces aprendamos a regarlas correctamente.
Condiciones naturales de una orquídea
Antes de regar, lo primero que hay que hacer es entender las condiciones naturales en las que vive orquídea y cómo estas absorben el agua y los alimentos. Las orquídeas usualmente viven en bosques tropicales entre las ramas de los árboles, siempre manteniendo sus raíces expuestas.
Esto se debe a que son plantas espífitas, o sea que viven sobre otras plantas sin llegar a ser parásitos. Estas absorben el agua y los alimentos de la lluvia que rueda sobre la corteza de los árboles a través sus raíces aéreas. No de la tierra como la mayoría de las plantas.
Entonces sus riegos pueden variar dependiendo del lugar donde se les cultive, ya sea dentro o fuera de la casa, en un tiesto, un árbol o en una canasta colgante.
Lugar, luz y temperatura
Otro factor que va a influir en los riegos es el área específica donde se les coloque. Hay que tomar en cuenta el tipo y cantidad de luz que entra al área. También la temperatura y humedad en este lugar en particular.
Por regla general, si estas están en un lugar con luz tenue o en épocas de más frío, se deben regar menos. Si por el contrario están en una terraza con buena luz y calor, necesitarán más riegos. También se deben regar menos en interiores que en exteriores. Entonces teniendo estos factores en cuenta, riégalas cada 6 o 12 días.
Medio o sustrato
Dependiendo del tipo específico de orquídeas, estas pueden necesitar diferentes tipos de medio o sustrato (este es el equivalente a la tierra). Algunos de estos medios retienen más agua que otros, entonces lo ideal es conocer el medio para saber cuanta agua puede retener y parearlo con el tipo correcto de orquídea.
Entre los principales medios para plantar orquídeas están los pequeños trozos de la corteza de algún árbol, el musgo, la cáscara del coco, la perlita y el carbón vegetal. Si tu orquídea necesita mayor humedad posiblemente lleve musgo. Pero si requiere menos, lo más seguro es que le sirva mejor la cáscara de coco.
Mide la humedad en el tiesto o canasta
Una forma fácil de saber si el tiesto o canasta aún tiene agua, es tanteándole el peso al tiesto luego de haberlo regado. De esta forma, la próxima vez que lo levantes, podrás saber si está liviano y falto de agua, o si sigue pesado es que aún retiene agua.
También puedes insertar un lápiz de madera dentro del sustrato, de esta forma al sacarlo notarás en la marca que deja en el lápiz si el medio aún sigue húmedo o si sale seco y necesita riegos.
Riega en las mañanas
Cuando riegas en las mañanas, le das tiempo a que tus orquídeas absorban el agua durante el día, mientras te aseguras de que los excesos se evaporen con el calor del día. Como es natural, las noches suelen ser mucho más frescas y mantienen la humedad en el sustrato por más tiempo. Esto no suele ser conveniente ya que el exceso de agua es lo que más las aniquila.
Elimina los excesos de agua sobre hojas
Luego de que riegues, seca con algún papel absorbente los excesos de agua que queden atrapados entres las hojas y el tallo. Estos pueden provocar pudrición en la planta y hasta provocar hongos y otras enfermedades.
Riega profundo
Cuando riegues tus tiestos con orquídeas, es mejor regar de forma profunda y que quede todo el sustrato bien húmedo hasta la próxima vez vayas a regar. Espera a que se seque el sustrato entre 6 a 12 días. Esto aplica tanto para canastas como para tiestos.

La floración de las orquídeas es lo más atractivo de unas plantas, en las que en muchas especies lo menos llamativo es la vegetación.
Lo maravilloso de la floración de las orquídeas es que suele durar mucho tiempo, pero lo más desesperante puede ser conseguir que vuelva a florecer.
Hay muchos interrogantes y muchas dudas sobre la floración de las orquídeas, que espero se resuelvan en gran parte a lo largo de este y otros artículos sobre las flores de las orquídeas

¿Cuánto tiempo duran las flores de las orquídeas?

La floración de las orquídeas dura de media unos dos meses, ocho semanas.
Este periodo de tiempo hay que tomarlo como una referencia, ya que el tiempo que pueda durar la floración dependerá en gran medida de la variedad, y los cuidados que le proporcionemos.
Las orquídeas son plantas tropicales, que en determinadas regiones se deben cultivar como plantas de interior, reproduciendo las condiciones ambientales de su origen.
En la medida que estas condiciones se parezcan más, la floración se puede alargar hasta los tres meses.

Como hacer para que la orquídea dure más tiempo

Muchas personas compran orquídeas en plena floración, sobre todo de Phalaenopsis, una de las orquídeas más vendidas.
Como no comprenden muy bien su peculiar naturaleza y que en la mayor parte de las ocasiones, son plantas epífitas, las orquídeas acaban muriendo después de la floración.
Para que este no sea tu caso, ahí van unos consejos básicos sobre como cuidar una orquídea para que te dure más tiempo:

  • Las orquídeas no soportan que sus raíces estén en contacto con el agua. Cuando riegues, asegúrate de que la maceta drene bien y no dejes el típico platito debajo de la orquídea.
  • Vigila las raíces para saber cuándo es necesario regar. Si están blanquecinas necesitan agua, pero si están verdes no las riegues, las orquídeas no soportan el exceso de agua.
  • Las macetas de las orquídeas: Hay una especie de mito en cuanto a las raíces de las orquídeas, que deben estar en macetas transparentes.
    Es cierto que parte de la fotosíntesis la realizan a través de las raíces, pero si estuvieran tapadas lo harían a través de las hojas.
    El que las raíces estén en una maceta transparente, sirve para observar sus raíces y determinar si necesitan ser regadas.
    Podemos tener nuestra orquídea en una maceta de plástico para observar las raíces, y luego utilizar una maceta decorativa para meterla dentro.
  • Las orquídeas se trasplantan cada dos años más o menos, cuando sus raíces han crecido tanto que necesitan más espacio y también cuando el sustrato se ha deteriorado. Recorta todas las raíces dañadas.
  • Una vez terminada la floración, se puede proceder a la poda de la vara floral. Si podas por encima de un nudo, puedes llegar a tener una segunda floración en el año, pero las flores serán mucho más pequeñas.

¿Cuánto tiempo tarda en florecer una orquídea?

En los climas tropicales de donde proceden las orquídeas, pueden florecer dos o tres veces al año, o sea tener una floración cada cuatro a ocho meses.
Fuera de su hábitat natural, las orquídeas florecen una vez al año coincidiendo con la primavera.

¿Por qué mi orquídea no florece?

Hay varios motivos por los que tu orquídea se puede estar negando a florecer, y tienen que ver con los cuidados que le estés proporcionando.
Como ocurre con todas las plantas, las orquídeas necesitan un periodo vegetativo, en el que reponen fuerza para una nueva floración.
En las zonas tropicales, las orquídeas pueden florecer dos o tres veces al año, recuerda que en nuestras latitudes debemos esperar una sola floración.
Estos son algunos consejos para que una orquídea vuelva a florecer:

  • Iluminación
    Durante la primavera los días se alargan y las orquídeas reciben más horas de luz. Estos cambios en la iluminación son necesarios para acabar con el proceso vegetativo, y estimular la floración.
  • Temperatura
    Otros de los cambios necesarios para que comience la floración, es que existan cambios de temperatura propicios entre el día y la noche.
    Las diferencias entre la temperatura nocturna y diurna, tienen que ser de entre unos 10ºC y unos 12ºC, para la mayoría de las orquídeas.
  • Nutrientes
    Aunque las orquídeas no necesitan grandes aportes de nutrientes, vía abonos, siempre es buena idea abonar al final del invierno, cuando comienza el periodo más activo de las orquídeas. Utiliza sólo abonos formulados para orquídeas.
  • Enfermedades
    Puede suceder que algunos ataques por hongos o insectos puedan truncar la floración. Hay que mantenerse alerta ante la aparición de cualquier tipo de plaga.

Las flores de mi orquídea se están marchitando

Al final de la floración, pasados unos dos meses, es normal que las flores de las orquídeas se marchiten y caigan.
Podremos achacar este proceso a causas naturales, si observamos que es progresivo y que las flores que comienzan a marchitarse son las que más tiempo llevan abiertas, siguiendo por las que se abrieron más tarde.
Sin embargo, se pueden dar otras causas menos naturales, como una subida de la temperatura, que hayamos cambiado la orquídea de lugar y ahora reciba sol directo, exceso o falta de humedad, un exceso de abono, que la orquídea esté en una corriente de aire o en un ambiente con poca aireación y enrarecido.

Que hacer cuando una orquídea pierde sus flores

Una vez que ha terminado la floración de las orquídeas, muchas personas no saben qué hacer.
Algunos se quedan esperando una nueva floración, como ocurre con muchas de las plantas de jardín, pero lo cierto es que no es muy habitual fuera de los climas tropicales.
En la mayoría de las orquídeas, una vez terminada la floración se procederá a la poda de las varas florales.
La Phalaenopsis puede ofrecernos una segunda floración, si la vara floral ha generado un nudo.
También puede dar lugar a un keiki, que es una promesa de una nueva orquídea.
En estos casos se puede cortar por encima del nudo y esperar lo mejor.
Si la vara floral se pone amarillenta, no podemos esperar nada más, lo mejor es cortarla cerca de su nacimiento.

Como lograr una floración rápida de unas orquídeas

En un mundo demasiado ajetreado como para tener la “paciencia de un jardinero” con experiencia, muchas personas se preguntan como pueden lograr una floración rápida de sus orquídeas.
No existen las fórmulas mágicas, la naturaleza tiene su propio proceso y “salvo” que reproduzcamos muy fielmente las condiciones ambientales del trópico, debemos esperar un año entero a que nuestras orquídeas vuelvan a florecer.
¿Qué consejos te daría para una buena floración? Pues los mismos que hace un momento he repetido a la pregunta ¿Porqué mi orquídea no florece?, las claves están en la iluminación, la temperatura, el abono, que la planta no sufra ninguna enfermedad y por añadir un punto más, las condiciones de humedad ambientales adecuadas.

Orquídea, una de las flores más bellas del mundo

La orquídea es considerada una de las flores más hermosas del mundo y se trata de una planta que, a pesar de lo que mucha gente piensa, no requiere de unos cuidados especiales si quieres que sus flores luzcan en su máxima belleza.

Por esto, desde Agrogojar viveros vamos a contarte qué cuidados necesita la orquídea, cuánto tiempo dura su flor y cómo podar una orquídea, para que puedas disfrutar de esta hermosa planta durante más tiempo.

Existen diversos tipos de orquídeas, pero la más común y la que se encuentra con mayor facilidad es la phalaenopsis. La phalaenopsis podemos encontrarla en color blanco y en color morado. Este tipo, por ejemplo, se desarrolla mejor como planta de interior que en el exterior.

Cuidados de las orquídeas

El cuidado de la orquídea depende del tipo de orquídea de la que dispongas, sin embargo, vamos a contarte qué cuidados necesita esta planta de forma general independientemente del tipo que se trate. Sigue nuestros consejos si quieres disfrutar de esta planta en su máximo esplendor.

Se trata de una planta tropical que se caracteriza por ser monopodal. Esto quiere decir que sus hojas y flores crecen directamente a lo largo del tallo. Asimismo, es una planta epifita que, con ayuda de sus raíces, se desarrolla sobre árboles y otras plantas.

La mayoría de las personas creen que se trata de una planta difícil de cultivar y cuidar, pero esto no es así. Simplemente requiere de unos cuidados básicos que si llevas a cabo te permitirán disfrutar de esta planta en tu hogar o en el espacio que prefieras.

El cuidado de la orquídea si se realiza correctamente hará que pueda florecer esta planta varias veces al año.

Si quieres que la flor de la orquídea dure más tiempo sigue estos consejos:

  • Luz: Se trata de una planta que necesita recibir una importante cantidad de luz, por lo que es recomendable ubicarla próxima a una ventada o en un balcón, pero teniendo cuidado de que no reciba luz directa del sol.
  • Humedad: En cuanto a la humedad, la orquídea requiere mantener un elevado nivel de humedad para que sus flores se desarrollen correctamente. Por esto, recomendamos que mantenga una humedad entre el 60% y el 80%.
  • Temperatura: La temperatura idónea para esta planta oscila entre los 16 y 22 ºC. Durante el día debe rondar los 22ºC y durante la noche debe estar entre los 16 y 20ºC.
  • Trasplante: Es recomendable trasplantar la orquídea a un macetero mayor cada dos o tres años, así como cuando veamos que las raíces más largas sobresalen del macetero.

Si se encuentran ubicadas en el jardín, las plagas más comunes que pueden afectar a esta planta son las babosas y los caracoles. Si observas que en tu planta aparece algún tipo de plaga deberás adquirir productos que te permitan acabar con ellas, para lo que se recomienda que acudas a un profesional para evitar dañar la planta.

¿Cómo regar las orquídeas?

Sin duda el riego es el factor más importante a tener en cuenta para que esta planta pueda crecer y florecer en buen estado, ya que el exceso de agua puede acabar con esta planta.

Durante la floración de la orquídea, ésta no necesita de un riego especial. Es suficiente con regarla una vez a la semana, aunque este periodo variará en función de la época del año en la que nos encontremos. Por tanto, lo ideal es regar las orquídeas cuando la tierra se encuentre seca para evitar que se pudran sus raíces.

El método recomendado para regar las orquídeas es por inmersión. Lo ideal es sumergir la planta en agua durante unos 15 minutos, evitando que el agua llegue a la parte central de la planta donde se encuentran las primeras hojas.

Transcurrido este tiempo, debemos dejar que escurra el agua sobrante antes de volver a colocarla en su ubicación habitual. Asimismo, si vivimos en una zona con una elevada humedad será necesario que la maceta disponga de un buen drenaje para que el agua no se condense en el interior y pueda ser liberado este exceso a través del macetero.

Riego de orquídea en primavera y verano

En primavera y verano es recomendable que esta planta se riegue una o dos veces a la semana, según el estado en el que se encuentre la tierra. Asimismo, recomendamos que desde marzo hasta octubre añadas fertilizante en el riego dos veces al mes para que favorezcan su floración.

Riego de orquídea en otoño e invierno

En otoño e invierno se recomienda que se riegue cada dos semanas y debemos prestar atención a las bajas temperaturas, ya que son perjudiciales para esta planta.

¿Cómo y cuándo podar una orquídea?

Si tienes dudas acerca de cómo podar las orquídeas para sacar el máximo partido a esta hermosa planta, sigue los consejos que desde Agrogojar viveros te contamos a continuación.

Cuando la planta carezca de flores, puedes cortar las raíces secas con una separación de 2 centímetros de las raíces más tiernas y nuevas. Respecto a las hojas amarillentas, éstas siempre deben cortarse por su base.

Para hacer una poda de estimulación, transcurrido el periodo de floración, debes podar las varas sobre el segundo nudo. Esto permitirá que se estimule el crecimiento de nuevas varas que permitirán el desarrollo de flores nuevas.

Floración de la orquídea

El factor principal que determinará cuánto tiempo dura una flor de orquídea y cuánto tiempo tarda en florecer una orquídea es el clima en el que vaya a encontrarse esta planta.

¿Cuánto tiempo dura una flor de orquídea?

No podemos afirmar de forma precisa cuánto tiempo dura una flor de orquídea, ya que ésto dependerá de diversos factores como el clima en el que residas, la variedad de la que se trate y los cuidados que le proporciones.

Generalmente, si resides en un clima cálido y con los cuidados correctos las flores durarán 2 meses, mientras que si resides en un clima frío, éstas pueden durar hasta 3 meses.

¿Cuánto tiempo tarda en crecer una orquídea?

Pasado el periodo de floración de esta planta, puede tardar de 4 a 7 meses en volver a florecer de nuevo.

El tiempo que tarda en florecer una orquídea también dependerá del clima en el que residas. Si resides en un clima cálido florecerá a los 4 meses, mientras que si resides en un clima frío ésta florecerá de nuevo transcurridos 7 meses.

Desde Agrogojar viveros esperamos que estos consejos sobre el cuidado de las orquídeas os sirvan de ayuda para disfrutar de esta maravillosa planta. En periodos de floración decorará cualquier espacio en el que se encuentre ubicada, aportando belleza, color, naturalidad y alegría a tu hogar.

Además las orquídeas, al igual que otras flores como la rosa eterna, son una planta perfecta para regalar en fechas señaladas a los tuyos. Ya te hemos explicado cómo son sus cuidados, ahora te toca regalar esta hermosa flor a la persona que tú quieras.

Si tienes alguna duda sobre esta hermosa planta o quieres compartir algún otro consejo sobre su cuidado no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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Las Phalaenopsis constituyen probablemente la familia de orquídeas más popular de todas, a lo largo de todo el mundo, ¡y con razón!

Un dato curioso por si no lo sabían, esta clase de orquídeas, las Phalaenopsis, reciben este nombre por su característico parecido a una mariposa: Phalaena = Mariposa, Opsis = Parecido.

Son originarias de Filipinas, zonas tropicales de Asia, Australia y también algunas zonas de África. Pero tranquilo, con unos simples cuidados que te contaremos más adelante es muy fácil que tengas tu planta en el mejor de los estados, en cualquier lado.

Son 4 los principales consejos que cubren casi todos los cuidados que toda orquídea necesita, a continuación compartimos el secreto con todos ustedes, ¡tomen nota!

LUZ
La orquídea es una de esas plantas que necesita luz en abundancia, mucho más en época de floración. Esto no quiere decir que la luz directa del sol le haga bien, todo lo contrario. Entonces, mucha luz, pero no directa, como consejo personal te recomendamos utilizar la luz del sol de la tarde, a través de una fina cortina para mantener nutrida a tu orquídea.

TEMPERATURA
La temperatura ideal para mantener tu planta es de 23-24 grados. Igualmente, a más humedad es capaz de tolerar mayores cantidades de calor, es preferible que no tengan que hacerlo pero es bueno saberlo. Por otra parte, no deberían encontrarse en temperaturas por debajo de los 13-14 grados en épocas de frío.

RIEGOS
La orquídea es una planta que necesita riegos constantes para evitar sequedad total pero sin extralimitarse y que se generen raíces encharcadas, lo cual puede generar enfermedades para la planta (hongos, bacterias). Es fundamental no utilizar agua del grifo, sino agua mineral o agua debidamente filtrada para el mejor cuidado de la orquídea.

NUTRIENTES
El mejor camino a seguir para este tipo de plantas es utilizar nutrientes especiales antes de la floración, normalmente a finales de invierno o a principios de la primavera.

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Existen varios factores que se deben tener en cuenta para el cuidado óptimo de una orquídea en casa. Según Margarita López Ardila, investigadora del Jardín Botánico de Bogotá, hay que tener mucha precaución con los sustratos usados para la siembra de esta exótica planta.

Trozos del pino patula, cascarilla de arroz, fibra de coco, carbón vegetal, madera en descomposición, tierra, piedra pomes, hojarasca y/o turba, entre otros, son algunos de los componentes recomendados cuando se desea plantar una orquídea. Estos deben ir en proporciones acordes al tipo de especie, tamaño de la flor y de las raíces.

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Sin embargo, una preparación que recomienda la investigadora corresponde a la mezcla de pino patula, carbón vegetal y tierra abonada en tres partes iguales. De igual manera, es indispensable una buena ventilación, sombra moderada, buen drenaje, riego dos veces por semana, según la variedad, y una frecuencia de fertilización quincenal o mensual.

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La calidad del sustrato y el buen mantenimiento de estas plantas también influyen en la floración de estas plantas, pues, a pesar de que la mayoría florecen una o dos veces al año, hay especies que lo hacen hasta tres y cuatro veces.

Margarita López Ardila asimismo explica que la duración de la flor puede darse en tres rangos: corta duración, especies cuya flor dura menos de 15 días; duración media, especies cuya flora dura entre 15 y 60 días, y larga floración, especies cuya flora dura más de 60 días.

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