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Como dar biberon

Tabla de contenidos

Para un bebé, alimentarse es más que ingerir comida.

La toma (sea de biberón o de pecho) es un momento muy íntimo, un tiempo para conoceros mejor. Por eso es importante que sea algo muy especial, que le hables y le acaricies.

Para favorecer el contacto físico puedes apoyar al niño sobre tu pecho desnudo mientras come.

1. Busca un sitio tranquilo

Para estar lo más relajada posible mientras tienes a tu hijo en brazos.

No tengas prisa, cada bebé necesita su tiempo para comer. Algunos son muy glotones y se lo terminan en seguida pero a otros les gusta pararse y seguir comiendo.

2. Comprueba la temperatura de la leche

Debe estar entre 35 y 37 ºC, nunca más caliente (que no queme). No importa si queda algo más tibia, pero no es bueno que esté fría pues puede producir retortijones y deposiciones muy blandas.

Para comprobarla, basta con echar unas gotas en la cara anterior de la muñeca.

3. Ponte cómoda

Para que la toma vaya bien es fundamental que tanto el bebé como quien le dan de comer estén cómodos. Apoya bien la espalda en el respaldo y coge al bebé en brazos. Para estar más cómoda, puedes ponerte un cojín debajo del brazo que sostiene el biberón.

¿Cómo se prepara un biberón? Tan simple como seguir las instrucciones de la lata (como mínimo) o las recomendaciones de los organismos de salud. ¿Y cómo se da el biberón? Parece tan simple como meterlo en la boca del bebé y esperar a que se lo coma, sin embargo, hay ciertos consejos que pueden tenerse en cuenta para que se le dé del mejor modo posible.

1. Que el polvo se mezcle con agua caliente

Aunque ya lo hemos comentado en otras ocasiones, y de manera extensa, no tiene sentido hablar de cómo dar el biberón del mejor modo posible y obviar estas recomendaciones que ya las da la OMS, el NHS (servicio nacional de salud de inglaterra) y las últimas guías de la Generalitat de Catalunya, que abarcan la última evidencia al respecto: el agua del biberón hay que calentarla antes de mezclarla con el polvo.

Según los mencionados órganos oficiales, el mejor modo de preparar un biberón es:

Higiene adecuada

Lavarnos las manos y preparar el biberón en una superficie limpia. El biberón no hace falta que esté esterilizado, pero previamente debe haber sido lavado adecuadamente y dejado a secar sin tocar trapos ni nada por el estilo por dentro.

Hervir el agua

El agua no se hierve porque haya que eliminar impurezas ni nada por el estilo, es porque el polvo no es estéril, y para eliminar posibles patógenos del polvo, el agua tiene que estar caliente. La razón de hervir el agua es hacerla llegar a 100ºC (cuando hierve sabemos que está a esa temperatura) para calcular el tiempo necesario a partir de entonces. A 100 grados no podemos echar el polvo porque se aglutinaría y endurecería, y además se activarían esporas bacterianas, así que hay que esperar para que el agua esté entre 90ºC y 70ºC.

Se considera que 30 minutos es el tiempo máximo que se puede esperar para preparar un biberón, pues después de ese tiempo el agua estará por debajo de los 70ºC. Antes de 5 minutos estará demasiado caliente, así que la ventana de tiempo para mezclar el polvo con el agua está entre los 5 y los 30 minutos.

Echar el polvo en la proporción adecuada

Una vez han pasado al menos esos 5 minutos, echamos el polvo en la proporción adecuada: un cacito raso por cada 30 ml de agua, y agitamos la mezcla. Entonces lo enfriamos en contacto con agua fría y nos aseguramos de que no quema antes de ofrecerlo.

Desde que se prepara hay dos horas de margen para que el niño se lo tome… pasadas dos horas hay que tirarlo, porque la proliferación de bacterias lo convierte ya en una leche poco segura para el bebé.

Si esto te parece una exageración…

Hay muchos padres (y madres) que dicen que no van a seguir estas indicaciones porque piensan que no es necesario y que es una exageración (hay profesionales de la salud que piensan igual). En tal caso, la OMS dice que si no tienes posibilidad de calentar el agua (no dice «si no quieres»… dice «si no puedes»), recomienda prepararlo con agua a temperatura ambiente y dárselo al bebé inmediatamente.

2. Utiliza un biberón «para lactancia materna»

En los últimos años han aparecido en el mercado diversos biberones destinados a imitar lo máximo posible el tipo de succión que se lleva a cabo cuando se mama de un pecho y el flujo que recibe el bebé. Aunque el objetivo es que se pueda hacer una lactancia mixta sin riesgo a que el bebé se confunda al tomar el pecho (con los otros biberones hay bebés que tratan de imitar la succión que hacen del biberón cuando después se cogen a la teta y empiezan a hacer daño), pueden ser beneficiosos para bebés que no van a mamar, precisamente porque así pueden comer como los bebés de teta: a demanda y succionando de un modo muy similar.

Y es que el biberón también se tiene que dar a demanda, sin mirar el reloj y sin intentar que el bebé se lo acabe. Con un biberón cuyo flujo depende de la succión del bebé, es él quien decide en cada momento si succionar más o menos, y por lo tanto quien decide si comer más o menos, y cuándo parar (aunque se le quiera forzar, si él no succiona, no le caerá leche).

Esto es importante porque así se respeta su saciedad y su hambre, y en una época en la que tenemos epidemia de obesidad infantil, vale la pena evitar llevar al límite sus estómagos (si lo hacemos, corremos el riesgo de «atontar» su sensación de saciedad y provocar que cada vez necesiten más alimento, sin que realmente lo necesiten: lo que conocemos como hacerles grande el estómago).

Por otro lado, el tipo de succión que imita al amamantamiento fortalece los músculos de la mandíbula que preparan al bebé tanto para la masticación como para el habla, y ayudan a que el conducto auditivo se forme de manera que haya menos riesgo de otitis. Fijaos si hay diferencia que se calcula que los bebés amamantados realizan un 10% más movimientos de succión que los no amamantados. Aunque un 10% puede parecer poco, son muchas las veces que van a comer cada día, cada semana y cada mes, y eso a la larga puede provocar una diferencia significativa.

3. Dale el biberón como si fuera el pecho

Como si fuera el pecho y le dedicaras tu atención, claro. Sobre todo en los primeros meses, mientras esté despierto, vale la pena que el momento de comer sea agradable para los dos, y por eso se recomienda que se le dé el biberón como si se le estuviera amamantando: hablando con el bebé, mirándole, sonriéndole y cambiándolo de brazo cuando haga una paradita (aunque puede costar dar el biberón con la otra mano, parece que de este modo se estimula el otro hemisferio cerebral del bebé).

4. Que sea, sobre todo, mamá

Los bebés nacen muy vinculados con mamá, así que lo ideal es que sea ella, sobre todo, la que se encargue de dar los biberones, como sucede con la lactancia materna (solo mamá puede dar el pecho). Así se consigue proseguir con esos lazos entre madre y bebé, el vínculo, y el cariño recíproco entre los dos.

Si en algún momento va mejor que se lo dé el padre (por la razón que sea), tampoco pasa nada; pero lo ideal es que no sea un divertimento (ahora papá, ahora la abuela, ahora el primo, ahora el tío…), sino un momento de conexión con el bebé, de cariño y de hacerle sentir confiado y seguro. Vamos, que no haya mucha gente alimentando al bebé para que la relación de confianza se establezca sobre todo con mamá, y en su defecto, con papá.

5. Prueba con diferentes marcas de leche

Si tu bebé es de los que toman leche artificial sin muchos problemas (no tuviste que ir cambiando de leche hasta que diste con la que le iba bien), se recomienda que cada vez que compres un bote, te hagas con uno de una marca diferente. Así probará otros sabores y, como con la lactancia, tendrá más diversidad en el paladar como preparación para el momento en que empiece a probar nuevos sabores (así lo indican, al menos, los expertos que han elaborado las nuevas guías de alimentación de la Generalitat de Catalunya).

Si en cambio, como digo, costó un poco dar con la leche que le sienta bien, mejor no hacer muchos inventos, pues podrían volver los síntomas (hay niños que tienen estreñimiento con algunas marcas de leche, o que hacen la caca demasiado líquida, o que le provocan muchos gases, etc.).

Fotos | iStock
En Bebés y más | ¿Cómo limpiar el biberón?, ¿Agotado de preparar biberones por la noche? Déjalos listos antes de ir a dormir

Cómo dar biberon a un recién nacido

Los bebés que son alimentados con biberon, no controlan su ingesta como los que se amamantan del seno directamente. En otras palabras, un bebé que toma biberon, puede llegar a tomar mucha fórmula. Así que asegurate de leer bien las indicaciones de la fórmula que tu pediatra a elegido para que sepas cómo dar biberon a un recién nacido.

Cómo dar biberon a un recién nacido

Al darle biberon a tu bebé, debes mantener contacto visual todo el tiempo, disfruta de este momento tanto como si lo estuvieras amamantando naturalmente.

Comodidad al darle leche de fórmula a tu bebé

La posición es muy importante, pues puede a llegar a sentirse incómodo o lastimarse un poco al estar chupando la mamila. Esto le puede traer incomodidad y por lo tanto llanto incontrolable.

Por eso debes poner al nene en tu regazo para que esté lo más vertical como sea posible sin ponerlo en posiciones incomodas o raras.

Recuerda que al ser un recien nacido, no puede sentarse. O corres el riesgo de lastimar su tierna espaldita. Luego debes apoyar su cabesita de modo que esté alineada con el resto de su cuerpo.

Mientras inclinas la mamila, trata de mantenerla en posición horizontal para que tu bebé no se ahoge con la leche mientras se alimenta. Apunta la tetina en el techo de la boca del bebé para estimular su reflejo de succión.

Cómo saber cuando un bebé está satisfecho?

Debes estar bien atenta a los signos de que tu bebé ha tenido suficiente, por ejemplo:

  1. empieza a tomar descansos largos
  2. comienza a chupar mas lento

Son las principales señales de que tu bebé ya se ha alimentado. Estas pausas le dan tiempo para sentir si está o no está completo. Para tener una mejor comprehensión, te dejamos este video, para aprender la correcta posición de un bebé para ser alimentado con biberon.

Como colocar a un recién nacido para darle biberon

Un bebe recién nacido cuantas onzas debe tomar?

La alimentación de tu bebé recién nacido es muy importante, debido a que la comida es lo primordial para que tu hijo tenga un desarrollo adecuado.

Por esta razón tienes que tener en cuenta la cantidad de leche que tú niño debe tomar a medida que vaya creciendo y cada cuanta hora lo tienes que alimentar.

Si no sabes acerca de la cantidad adecuada de leche que tu bebé debe tomar, no te preocupes, lo que necesitas saber principalmente es que los bebés recién nacidos son muy complejos.

Esto puede ser una prueba para ti misma, es por esta razón, que saber un poco más sobre los bebés te ayudara a que todo sea más fácil para ti incluyendo alimentarlo.

Si tus estas amamantando a tu bebé, entonces la cantidad de leche que debe tomar lo puedes calcular por el tiempo que pasa en tu pecho, este tiempo varía según cuanta leche materna esté disponible en tus senos.

Tu bebé recién nacido puede tomar tanta leche como lo desee, lo importante es que lo hagan un poco despacio y también relajado, sin embargo, te aconsejo que le des leche de fórmula para que complementes loa leche materna que muchas veces no lo llena por completo.

A medida que vaya creciendo el niño recién nacido debes de ir aumentando las onzas de leche en el tetero, comúnmente se aumenta una onza por mes.

Para saber exactamente la cantidad de leche de formula que debe tomar tu bebé recién nacido, tienes que tener en cuenta estas dos cosas; si tu bebé lo estas alimentando con leche materna o solo con biberón.

Las onzas dependerán del peso de tu bebé

Cada onza de leche que le das a tu bebe recién nacido se calcula por su peso, por esta razón, te recomiendo que sepas realmente cuánto pesa tu niño, normalmente un niño recién nacido puede tomar dos a tres onzas cada tres horas.

El primer mes de alimentación de tu bebé será a petición

Muchas veces los niños recién nacidos no se sienten completamente satisfechos ni llenos amamantados, por lo tanto, pueden quedar con un poco mas de hambre.

Por esta razón es que la alimentación de tu bebé es a petición, debido a que puede llorar para que le des mas comida, dos onzas que le des para completar su apetito estará muy bien.

Alimenta a tu bebé recién nacido con leche hipoalargénica

Algunos niños recién nacidos sufren de reflujo o simplemente regurgitan y se llenan de gases, y la mayoría de estas veces esto es dependiendo de la leche que le des a tu hijo recién nacido.

Todo esto mezclado con el hecho de que no le debes de dar una leche avanzada a tu bebe (Como la Leche entera, leche para niños de 6 meses), debido a que es muy fuerte y puede hacerle daño.

Te recomiendo que le des a tu hijo formula hipoalergénica para recién nacido, así evitaras también que tu bebé le de diarrea por ser intolerante a la lactosa.

Recuerda que, ‘’La alimentación de un niño dictamina la salud del mismo cuando empiece a desarrollarse’’

Si va a estar separada de su bebé, sería bueno que su pareja, un amigo o familiar le empiece a dar el biberón con un poco de leche materna cuando el bebé tenga 3 o 4 semanas. Esto le ayudará al bebé a acostumbrarse al biberón si usted va a volver al trabajo o a clases.

En algunos casos, quizás tenga que empezar a usar el biberón con leche materna antes de que el bebé cumpla las 3 o 4 semanas, pero tenga cuidado. Si se salta una toma, esto puede reducir su suministro de leche. Para mantener su suministro, extraiga la leche a mano o con un sacaleches a la misma hora que amamantaría normalmente a su bebé. Entre más amamante o use el sacaleches, más leche producirá. Puede guardar la leche que se extrae.

Si su pareja o familiar quiere darle el biberón al recién nacido durante las primeras semanas de lactancia, dígale que habrá tiempo para hacerlo más adelante, cuando el bebé esté listo. De momento le pueden ayudar de muchas otras maneras. Mire nuestra sección Trabajo en equipo para ideas sobre cómo le pueden ayudar los demás.

¿Qué hago si voy a regresar al trabajo antes de las 4 semanas?

Quizás pueda consultar con una consejera de lactancia certificada por la IBLCE para que le aconseje cómo hacerlo correctamente. Llame a la oficina de WIC para hablar con alguien. Si ya sabe que va a tener que volver al trabajo antes de que su bebé haya cumplido 4 semanas, empiece a extraerse la leche una o dos veces al día después de amamantarlo. Guarde esa leche en el congelador. Empiece a hacerlo después de la primera semana que haya vuelto a casa. Así se asegurará de que su bebé tiene suficiente leche aunque usted no esté. Sería bueno que su bebé empezara a practicar a usar el biberón antes de que usted vuelva al trabajo.

Cómo dar el biberón

Dar el biberón

Hay que decir la verdad: ¡el primer biberón no siempre entra bien! El niño llora y rechaza todo aquello que no sea el pecho. Si la lactancia materna ha ido bien, la madre debe enfrentarse a una segunda «separación», el destete, y se emociona con la reacción intensa de su hijo. El exceso de emociones sume a menudo a la madre en un mar de lágrimas. Nos queda el padre, comprensivo pero confundido ante tal desconcierto. ¿Qué hacer? Ármate de paciencia, dobla tu dosis de amor y aprende en familia cómo utilizar un utensilio que a partir de ahora será omnipresente: el biberón.

No se succiona igual la tetina que el pecho

  • Este hecho, a menudo desconocido, explica en parte las dificultades puntuales que el niño encuentra al tomar el biberón. Para agarrar el pecho, el bebé abre bien la boca para colocar el pezón a la altura del paladar suave. Sus mandíbulas ejercen presión bajo la aureola, mientras que su lengua aplasta y alarga la aureola y el pezón para hacer salir la leche.
  • ¡La succión del biberón no tiene nada que ver con este proceso activo ! La tetina, mucho más dura y rígida, penetra sin esfuerzo en el interior de la boca. Como la leche sale sola, el bebé no necesita utilizar la lengua y las mandíbulas.

Lógicamente, la aparición del biberón en la vida bien ordenada del bebé es más que desconcertante. Después de la intimidad compartida con la madre con la lactancia materna y de semanas de aprendizaje para convertirse en una profesional de la lactancia, le imponemos un cambio de costumbres. A los bebés les gustan las referencias. Si el destete implica pasar a tomar leche infantil, el niño debe adaptarse además a un nuevo sabor lácteo. De ahí sus reticencias y su descontento, que manifestará con lloros.

No dejes al bebé a la expectativa

Una vez integrado este contexto «técnico», ¿cómo ayudar al bebé a habituarse a su nuevo sistema de alimentación? En primer lugar, explícale lo que le espera. Detalla los cambios que se avecinan y las nuevas sensaciones que irá descubriendo. En segundo lugar, no dudes en hacerle partícipe de tu pesar por tener que reducir o detener progresivamente la lactancia materna. En tercer lugar, el papá, la abuelita, el abuelito, la tía Rosa, tu amiga Julia y la niñera ocuparán tu lugar varias veces al día para dar de comer a tu bebé. Tras varios meses ocupándote de las tomas, los cambios de pañal y los paseos, te toca disfrutar de un poco de tiempo para ti, ¿no te parece?

El primer biberón

Estás un poco tensa, es normal. Si tu pequeño hambriento se niega a tomar el biberón, pide a tu pareja o a otra persona que se lo den. Que no cunda el pánico. El «pulso» puede durar varios días. Cuando se canse de pelear, el bebé aceptará engullir un biberón entero. A partir de entonces, ya no se quejará más. Un consejo: inicia el destete con un biberón de leche materna. Si bien no ofrece el calor y el olor del pecho, por lo menos conserva las referencias gustativas del niño. Si pasas de golpe a la leche infantil, ten paciencia. Y confía en tu pequeño, que acabará «cogiéndole el truco» y habituando sus papilas al nuevo sabor.

Buenos gestos

Todo problema tiene su solución. ¿Cómo debe tomar el biberón tu bebé?

  • Ponte cómoda en un lugar tranquilo.
  • Ponle el babero, agita el biberón y comprueba la temperatura de la leche vertiendo una gota sobre el dorso de la mano.
  • Apoya la nuca del bebé sobre tu brazo, apoyado a su vez sobre el brazo de la silla.
  • Sujeta el biberón por el medio e inclínalo de manera que la tetina quede repleta de leche para que el bebé ingiera la menor cantidad de aire posible.Coloca la velocidad de salida elegida frente a su boca.
  • Un indicio de que el bebé está succionando bien es la aparición de pequeñas burbujas en la pared del biberón. ¿No es éste tu caso?
  • Afloja la rosca del biberón.
  • Aprovecha este momento de intercambio y placer.
  • Al final de la comida, incorpora al bebé para que eructe.
  • El bebé se ahoga y se le sale leche de la boca cuando chupa: la leche sale demasiado rápido. Qué hacer: aprieta la rosca del biberón y disminuye la velocidad de salida.
  • Al bebé le cuesta «extraer» la leche. Qué hacer: utiliza tetinas de caucho, más flexibles que las de silicona.
  • El bebé tarda mucho en tomarse el biberón. Qué hacer: afloja ligeramente la rosca del biberón para que la leche salga un poco más rápido.
  • No hace el eructo. Qué hacer: no te inquietes y cambia al bebé de posición. Si no funciona, hazle eructar en mitad de la toma.

Sonia, madre de Candela, 6 meses (de lactancia materna)

«Temía la llegada del biberón, tanto por mí como por mi hija. Para no perturbar en exceso ni su ritmo ni el mío, me saqué leche y le di su primer biberón una tarde, explicándole que, a partir de entonces, aquélla sería su merienda. El primer día no le gustó mucho. Sin embargo, mantuve el ritual toda la semana y al final acabó aceptándolo sin rechistar».

Pablo, padre de Diego, 1 año

«Mi mujer le dio el pecho durante tres meses. Quince días antes de reincorporarse al trabajo, empezamos el destete con leche infantil. A petición suya, y para mi alegría, fui yo quien le di su primer biberón. Para no perturbar este delicado momento, mi mujer le explicó que su padre le daría la comida mientras ella iba a dar una vuelta. Tras un cuarto de hora largo de tanteo, el niño y yo nos hicimos el uno al otro».

Leer más

Mi bebé no quiere biberón, ¿qué hacer?

La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, pero cuando esta no es posible, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Aún así, es posible que cuando llegue el momento de recurrir al biberón, ya sea con leche materna o leche en fórmula, te encuentres con la negativa del pequeño a aceptarlo. Muchos bebés no aceptan el biberón de primeras. Es importante entender que el proceso de adaptación requiere tiempo y, en ocasiones, aplicar ciertas estrategias. Pero ¿qué hacer si mi bebé no quiere biberón?

Si tu pequeño está pasando por esta situación, en Enfamil te recomendamos usar algunos de los consejos y trucos para que acepte el biberón que te indicaremos a continuación, con la finalidad de facilitarle el proceso.

Consejos para que el bebé acepte el biberón con mayor facilidad

La toma del biberón requiere un proceso de adaptación para el pequeño y no podemos esperar que lo acepte de inmediato. Es posible que tarde unos días en adaptarse al biberón, por lo que tendrás que ser paciente y cuidadoso a la hora de dárselo al bebé. En este artículo te explicamos cómo dar el biberón y la posición ideal para tu bebé.

Tras elegir la leche para bebés que le darás al pequeño como parte de una dieta diversificada en la que se incluyen otros alimentos, llegará el momento de poner en práctica algunas de las recomendaciones y consejos para facilitar el proceso de adaptación al biberón.

Ten en cuenta que cada bebé tiene un ritmo y que unos aceptarán el uso del biberón antes que otros. Así que no lo compares con otros bebés. Tu bebé encontrará la forma de sentirse cómodo con el biberón.

Ofrece el biberón tras una toma de pecho

Si estás ofreciéndole al bebé la lactancia mixta, dale el biberón después de una toma de pecho. Es recomendable ofrecer el biberón justo antes de terminar la toma, ya que el bebé estará receptivo a seguir comiendo. Es una de las formas más fáciles de acostumbrar al pequeño al biberón. Aún así, es posible que las primeras veces no esté tan receptivo como desearías, por lo que es recomendable que seas paciente.

Deja que otra persona lo haga

Es una buena idea que esos primeros biberones no se los des tú como madre, sino que se encargue otra persona, como el padre. Ten en cuenta que si el bebé está en tu regazo, puede buscar tu pecho para mamar como ha estado haciendo en los primeros meses y darle otra cosa que no sea esto, puede resultar muy confuso para el pequeño.

Crea un ambiente relajado

Para lograr que el bebé tome el biberón, deberás crear un ambiente relajado. Es importante no perder la paciencia y no forzar al bebé, tampoco es recomendable esperar hasta que tenga mucha hambre pensando que así lo aceptará, pues esto puede generar aún más frustración en el pequeño. Si no quiere después del tercer intento, mejor déjalo para la siguiente toma.

Mi bebé no quiere el biberón, ¿qué hacer?

Si después de intentar todo lo anterior, tu bebé sigue sin aceptar el biberón, te sugerimos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Cambia la tetina

La tetina puede ser uno de los motivos por los cuales el bebé no acepta el biberón. Es recomendable elegir una tetina con una textura y un tamaño similar al del chupete. De esta forma, se sentirá más familiarizado y aceptará el biberón mucho antes.

Déjalo que juegue con la tetina y el biberón

El bebé tiene que acostumbrarse al biberón, de ahí que recomendemos que le dejes jugar con la tetina y con el biberón. No fuerces al pequeño a comer directamente y deja que explore el nuevo accesorio a su ritmo. Si lo obligas, tardará mucho más en aceptar el biberón.

Coloca un poco de leche materna en la tetina

Este truco funciona en algunas ocasiones, ya que el bebé succionará de la tetina para seguir tomando leche materna, así que no viene mal probarlo.

Prueba con distintas opciones

Si nada de esto funciona, tendrás que barajar otras alternativas que pueden estar haciendo que el bebé no quiera tomar el biberón, por eso te sugerimos:

  • Cuidar la postura: es importante encontrar una postura cómoda para el bebé. Prueba con posiciones diferentes hasta dar con la que le gusta.
  • Tener cuidado con la temperatura: vigila la temperatura del biberón. Es posible que estés dándole la leche demasiado fría o demasiado caliente. Comprueba la temperatura y prueba a variarla un poco.
  • Probar con diferentes horas del día: eso sí, nunca cuando el bebé tenga mucha hambre, simplemente cuando el bebé esté receptivo.

Es importante que no se realicen cambios sin antes haber probado en varias ocasiones la misma técnica, solo así sabrás que es lo que no ha funcionado y podrás desecharlo tras haberlo probado varias veces. Ten en cuenta que no hay un manual escrito sobre el tema y que cada bebé es distinto, por eso es posible que tu hijo no quiera el biberón a una hora pero que, a las dos horas, sí lo acepte. ¡Probar es la clave!

Pensando en cambiar de leche para el bebé

Es posible que, si nuestro bebé no quiere el biberón y hemos probado todo lo anterior, pensemos en cambiar la marca de leche del biberón para el bebé. Siempre bajo la supervisión del pediatra, cambiar la leche puede ser una opción para probar si al bebé le sienta mejor otra marca. Todas ellas serán óptimas para el pequeño pero, en ocasiones, algunas pueden sentarle mejor por pequeños detalles en el sabor.

Si quieres saber cómo hacerlo, aquí te explicamos la mejor manera de cambiar la leche del bebé. En este sentido, Enfamil Premium Complete 2 puede ser una buena opción para tu bebé. Es una leche de continuación indicada a partir de los 6 meses de vida. Actúa como complemento a otros alimentos y puede usarse hasta que el niño cumpla su primer año.

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¿Y si nada de esto funciona?

Si tu bebé no quiere el biberón y, tras probarlo, ninguna de las recomendaciones anteriores te funcionan, la mejor opción es consultar con el pediatra y evaluar la alternativa de pasar directamente al vaso de entrenamiento. Algunos bebés se adaptan mejor a esta opción y nunca usan el biberón.

Dar el biberón o el vaso a un bebé acostumbrado a amamantar

¿Cómo acostumbrar a un bebé de pecho, al biberón?

La mayoría de los expertos en lactancia sugieren esperar hasta que el bebé tenga por lo menos un mes de edad, y la lactancia esté bien establecida, antes de darle el biberón.

Si vas a volver al trabajo, comienza a darle el biberón unas dos semanas antes para que los dos puedan acostumbrarse (más información sobre dar biberón en Introducción a la alimentación con biberón).
Como la succión de la leche en el biberón exige movimientos de boca y lengua distintos a la succión del pecho, puede que a tu bebé le lleve algo de tiempo habituarse.
Prueba estas sugerencias para una transición tranquila:

  • Ofrécele un biberón al final del día, después de alimentarlo normalmente para que se acostumbre a la tetina. Empieza con una cantidad muy pequeña de leche materna (como 15 ml o media onza).
  • Prueba una tetina (mamila) de flujo lento. Algunos bebés, sobre todo los muy pequeños, se atragantan con las tetinas regulares porque la leche fluye demasiado rápido. Si esto le pasa a tu bebé, prueba cambiar la tetina por otra de flujo lento.
  • Deja que otra persona le dé el primer biberón. Si tratas de dárselo tú, quizás se pregunte por qué no le ofreces el seno. Tu bebé se confundirá menos si otra persona le da el biberón. Pídele ayuda a tu pareja, tu madre, la niñera o una amiga.
  • Procura no estar en casa. Tu bebé puede olerte, incluso si estás a una cierta distancia, y darse cuenta de que tú (y tus senos) andan cerca, aunque estés en otra habitación.

Tory Winnick pasó a su hijo Philip al biberón a las tres semanas de nacer. «Extraje mi propia leche y la introduje en el biberón para que mi marido, Mike, experimentase lo que es dar de comer al bebé», recuerda. «Tuvimos que probar diversas mamilas hasta que encontramos la que mejor simulaba el pezón. Mike se sintió feliz de poder alimentar a nuestro hijo».
Algunos bebés comen muy poco cuando mamá no está en casa, y si no la ven en todo el día puede que empiecen a despertarse con más frecuencia por la noche. No te sorprendas si esto ocurre, y emplea estos momentos de intimidad y calma para reconectar con tu bebé.

¿Qué hago si se resiste a tomar el biberón?

Algunos bebés se acostumbran sin problema al biberón, mientras que a otros les cuesta la transición. Si tu bebé no se adapta con facilidad, prueba alguna de estas técnicas:

  • Usa una botella con una mamila similar a su chupón (chupete). Si tu bebé usa un chupón de látex, cómprale un biberón con mamila de látex y no de silicona, y viceversa. Calienta un poco la mamila con agua templada para que le resulte más atractiva.
  • Pon un poco de tu leche en la mamila. Cuando tu bebé la reconozca puede que decida seguir chupando para ver si hay más. (Na uses miel porque podría causarle botulismo si tu bebé tiene menos de 12 meses).
  • Deja que el bebé juegue con la mamila para que se familiarice con ella. Si quiere morderla, deja que lo haga. Es posible que empiece a chupar muy pronto.
  • Prueba a agarrarlo en una posición distinta. Colócalo en un asiento de auto para bebés para que tenga una postura semierguida y luego dale el biberón poniéndote frente a él. O prueba sostenerlo sobre tu regazo, con la espalda contra tu pecho. Una vez que se haya acostumbrado al biberón puedes sujetarlo como normalmente lo harías cuando le das de comer.
  • Prueba diferentes temperaturas. Quizás tu bebé prefiera la leche un poco más templada o más fría. Prueba diferentes temperaturas hasta descubrir cuál le gusta más. También es posible que notes que prefiere la leche materna fresca a la congelada.
  • Ofrécele el biberón en diferentes horarios. Si tu bebé rechaza la botella de día, prueba dársela por la noche, y viceversa.

Un papá creativo se puso la bata de su mujer y se metió el biberón bajo la axila mientras tenía al bebé en posición de amamantar. Esto quizás no te sirva a ti, ¡pero a papá a lo mejor sí!

He probado todo, pero mi bebé se resiste cada vez más

Tu bebé necesita tiempo para adaptarse a las nuevas sensaciones, por eso utiliza la misma mamila, botella y técnica varias veces antes de probar algo nuevo. Si cambias constantemente de posición o tetina, podrías confundirlo (y frustrarlo) más aún.
Cerciórate de que tienes tiempo suficiente para relajarte durante el proceso. Si el bebé llora y no quiere el biberón, no lo fuerces y cálmalo; luego, prueba otra vez.
Si has probado tres veces y ha rehusado las tres, desiste por el momento (espera por lo menos cinco minutos antes de ofrecerle el pecho para que no asocie su negativa a tomar el biberón con la gratificación inmediata de recibir el pecho).
Vuelve a ofrecerle el biberón en una o dos horas, cuando tu bebé esté alerta y receptivo, pero no desesperadamente hambriento.

Tomó el biberón al principio, pero ahora solo quiere el pecho

El éxito inicial no es una garantía de que tu bebé acepte definitivamente el biberón. Muchos bebés que han estado tomando el biberón deciden súbitamente que simplemente prefieren el pecho. Claro, ¿por qué no? El pecho materno es cálido, agradable y se lo da su persona favorita: mamá.
Pero no te preocupes. Para la mayoría de los bebés, esto no pasa de una etapa corta en su desarrollo. Si tu bebé rechaza repentinamente el biberón, habla primero con su médico para descartar cualquier problema, y luego intenta volver a dárselo en otra ocasión.

¿Y si me salto el biberón y le doy solo de un vaso?

En algunos países, a los bebés que no pueden tomar el pecho, incluso a lo más chicos, se les enseña a beber de un vaso desde el principiopara que no haya confusión entre el pezón y la mamila (tetina).
Tampoco tendrás la tentación de poner a dormir a tu bebé con el biberón (chupar del biberón durante la siesta o por la noche puede estropear los dientes) ni tendrás que romper el hábito del biberón.
Por supuesto, enseñarle a tu pequeño a beber de un vaso lleva tiempo. A menos que emplees un vasito con tapa y boquilla o con una pajita (popote), tendrás que ayudarle a beber y estar preparada para limpiar derrames. Si tu bebé va a una guardería, quizá este sistema no les resulte práctico a las cuidadoras.
Muchos de los mismos principios aplicados para pasar al bebé al biberón son también aplicables para acostumbrarlo a beber de un vaso:
Habitúa a tu bebé al vaso a una edad temprana (pero no hasta que la lactancia haya quedado bien establecida) y acostúmbralo gradualmente, empezando con una toma al día.
Si has decidido volver al trabajo, comienza a enseñarle a beber algunas semanas antes de tu retorno, ya que tu bebé necesita tiempo para adaptarse a este nuevo método de alimentación.

Mi bebé se niega a beber del biberón, ¿qué hago?

En estas situaciones no es infrecuente que las mamás se culpen a sí mismas diciendo: «Si le hubiese dado el biberón desde el principio, esto no habría sucedido». Pero eso no es verdad. Algunos bebés nunca aceptan el biberón.
Habrá quien te diga que si aguardas lo suficiente, el bebé tendrá tanta hambre que acabará tomando el biberón. Pero eso no es necesariamente cierto; además, no es buena idea forzar al bebé haciéndolo pasar hambre. No hagas de las comidas un terreno de batalla.
Si todos tus intentos de darle el biberón fracasan, prueba con un vaso. Sujétalo en posición erguida apoyado en tu brazo y acerca el vaso a su boca, inclinándolo ligeramente hasta que le entre una pizca de leche. Hará gesto de lamerla y luego empezará a beber.
También puedes usar una cuchara medicinal de mango hueco.

¿Y si decido destetarlo?

Si has decidido dejar de darle el pecho a tu bebé o reducir las tomas de lactancia antes de retornar al trabajo, te mereces una felicitación y mucho apoyo por haberle dado a tu hijo semanas o meses de tu leche. Pero asegúrate de que siga gozando de esos periodos de atención exclusiva y amorosa contigo y con el biberón, igual que lo hiciste cuando le dabas el pecho.
Para más información sobre la transición del pecho al biberón, lee nuestro artículo sobre cómo destetar a tu bebé.

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