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Como dejar a tu pareja sin hacerle daño

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Cómo dejar a tu pareja sin hacerle daño

Este es uno de los temas más difíciles a los que se puede enfrentar una pareja, y en concreto, para la persona que toma la decisión, es una situación muy estresante y angustiosa. Siempre recomiendo a mis pacientes que ante la duda, intenten dialogar con sus parejas, hablar de sus sentimientos e intentar encauzar la relación, pero sin embargo, si la persona ha meditado mucho, lo tiene muy claro y quiere finalizar la relación, por honestidad, por salud y por buena voluntad, hay que hacerlo cuanto antes.

Ahora bien, no todo vale, hay que hacerlo bien y dedicarle el tiempo y el esfuerzo que la relación y la otra persona se merecen.

Si tienes claro que no quieres continuar la relación porque te has desenamorado, porque no sientes lo mismo que antes, quizás porque ves que la relación no tiene futuro, porque quizás vivís en lugares distintos y no podéis cambiar, porque no compartís los mismos planes de futuro, o incluso quizás has conocido a alguien con quien te estás ilusionando y puede ir más allá de una amistad, etc. Si por alguna de estas cuestiones o las que sean, estás completamente [email protected] que no quieres continuar la relación, lo mejor es que reflexiones y dediques un tiempo para apuntar tus reflexiones, sobre todo, los aspectos positivos que han surgido de la relación, los aspectos positivos de la otra persona, y los aspectos positivos de un nuevo futuro. Esto te ayudará a encaminar la difícil conversación que tienes que afrontar para romper con tu pareja. Si quieres causarle el menor daño posible, siempre tenemos que acometer este tipo de situaciones desde el positivismo.

El cuaderno de notas

Intenta anotar en tu cuaderno todo lo positivo que te ha dado la relación, y dejar a un lado los reproches. No intentes justificar tu ruptura por los errores de la otra persona. En este momento tan delicado, no sirven de nada, incluso son contraproducentes porque pueden desencadenar la ira. Anota tus sentimientos, habla de lo que te ocurre a ti, para que la otra persona te pueda entender pero sin echar las culpas, sino de cómo han ido cambiando los sentimientos, o si tienes angustia, o si ya no te apetece hacer determinadas cosas, y sin embargo te apetece hacer otras, etc.

Otro punto importante para anotar en tu cuaderno y que quizás te ha ocurrido es cómo has evolucionado como persona, y que posiblemente no ha ido en el mismo sentido que la evolución de tu pareja. Muchas veces, uno de los mayores problemas a los que se enfrenta una pareja y que he visto en mi consulta, es que las personas cambiamos, evolucionamos, y vamos encontrando nuestro camino, y a veces el camino de dos personas que son pareja, se bifurca, y no es posible echar marcha atrás porque van hacia destinos y proyectos distintos. Si te ocurre así, es un buen punto para reflexionar y poder comentarle a tu pareja.

No esperes encontrar el momento perfecto

Sí bien es cierto que es necesario pensar un poco acerca del momento más oportuno para hablar,lo que no puede pasar es que lo vayas dejando y dejando porque no encuentras el momento perfecto. El momento perfecto nunca va a aparecer. Lo ideal es hacerlo en persona, ante todo, nada de dejarlo por teléfono, por email, por whatsapp, etc. Hay que dar la cara, y hacerlo de forma que la otra persona sepa que es importante para ti a pesar la ruptura. Que piensas en ella y te importa que esté bien. Por eso, hay que propiciar un momento entre los dos a solas, en un ambiente tranquilo y en el que no haya ni vaya a haber interferencias. Que os permita hablar durante algunas horas de forma tranquila y cómoda.

Preparar los puntos de la conversación y la actitud

Gracias a tu cuaderno de notas, tendrás unos puntos que exponer, y además te ayudarán a poder expresarte con claridad. Es importante elegir bien las palabras para no crear malentendidos y confusiones. En conversaciones tan complicadas, las palabras han de ser precisas.

Tu actitud ha de ser sincera 100%, involucrada, realista, sosegada, firme al mismo tiempo y de escucha activa. La escucha activa es uno de los puntos más importantes que tiene que tener tu actitud para que la otra persona se pueda expresar ante tal imparto y tú le puedas escuchar y mitigar su dolor con tu actitud. Ante todo, sois personas que se quieren o se han querido y no quieren hacerse daño la una a la otra.

La firmeza también es una cuestión importante en tu actitud, ya que si ya has tomado la decisión y estás completamente [email protected], la firmeza en tu actitud también hará entender a la otra persona que es definitivo y que no quieres que haya una segunda oportunidad o un daros un tiempo. También denota seguridad, seriedad, meditación y sinceridad, actitudes que van a ayudar mucho a que tu pareja asuma la ruptura.

Tomaros un respiro al aire libre

Después de la conversación, si tenéis oportunidad, dar un paseo por la naturaleza, o por una playa tranquila, os ayudará a mirar hacia delante, a pensar en construir un nuevo proyecto por separado, a hablar de vuestros miedos, etc.

¿Cuándo es el momento de tratar los temas pendientes?

Desde luego que hay que dejar un tiempo entre la conversación de la ruptura y la conversación de los asuntos pendientes. Una vez que la otra persona haya asumido el fin de la relación, y si tenéis asuntos pendientes que resolver, tendréis que sentaros, siempre bajo el mismo tono de sinceridad, escucha, positivismo y nuevo ciclo, y poneros de acuerdo en los temas que tengáis pendientes, como por ejemplo, los hijos si hubiera, casa, enseres personales, dinero, etc.

Y ante cualquier pregunta que te surga, ya seas la persona que se plantea la ruptura, o seas la persona que acaba de encontrarse ante el fin de su relación, no dudes en contactar conmigo y preguntarme tus dudas.

Sara Navarrete

Psicóloga

8 consejos para terminar una relación sin hacer daño

https://www.abc.es/familia-parejas/20131106/abci-tequiero-201310301331.html

Evidentemente, como ocurre en muchas otras cuestiones importantes de nuestra vida, para romper con tu pareja tampoco hay manuales. Pero el caso es que, aunque los hubiera, estamos seguras de que no serían la panacea, es decir, no evitarían el dolor de ambas partes. Porque siempre hay dolor en las rupturas, incluso en el caso de la parte que toma la decisión. Y es que, en contra de lo que se cree -y si has vivido algo parecido lo sabrás-, este tipo de decisiones afectan a todos, aunque quizá no por igual.

Dicho esto, lo que sí te podemos ofrecer son una serie de consejos y premisas para que este trago amargo pase con el menor dolor posible. Porque si hay cosas en esta vida que nos afectan decisivamente son los delicados momentos de decir adiós a la persona que sin duda hemos querido en algún momento. No es de extrañar que cuando se presenta esta situación desees encarecidamente que fuese otra persona la que se encargase del desagradable asunto.

Razones por las que romper con tu pareja

El caso es que si la ofendida, por la cuestión que sea, eres tú, estamos de acuerdo en que no te será difícil dejar al susodicho, pues tendrás la sensación de que «se lo merece» y, por lo tanto, hasta puede ser que disfrutes del momento. Así que en este caso, lo único que nos queda por decirte es: adelante, pero cuida tus palabras y hechos para no causar más daño del inevitable.

No obstante, puede haber ocasiones en las que la decisión la hayas tomado después de mucho (quizá demasiado) tiempo y se deba a cuestiones que no son tan radicales. Quizá esto te suena: la relación se ha vuelto monótona, ya no tenéis nada de qué hablar, vuestros caminos se han separado y ya no andáis al mismo ritmo, las diferencias son insalvables y ya no hay vuelta atrás.

Cómo romper con tu pareja

En estos casos es cuando se hace necesario tener mucho cuidado con las palabras que se escogen para decir adiós a aquella persona de la que seguramente estuviste enamorada en algún momento de tu vida, que fue importante para ti y por la que todavía sientes cariño. Tu último deseo, en este caso, es hacerle daño…Y ya que vas a ser tú la que tenga que hacerlo, te presentamos una serie de consejos y premisas para que el sufrimiento de tu pareja, en breve ex pareja, sea el menor posible.

Ante todo, nunca uses terceras personas para dar la mala noticia y, por supuesto, ni se te ocurra ni enviar un mensaje, ya sea de texto, mail, etc., ni hacerlo por teléfono y, en absoluto, utilices una red social, ¡jamás! Ármate de valor, no mires atrás y coge el toro por los cuernos. El lugar es importante: escoge uno en el que él se encuentre cómodo, un lugar apartado y silencioso. Su casa -o la vuestra-, por ejemplo, puede ser una buena opción, más si el que hasta ahora era tu chico, es un sentimental y sabes que se le caerá alguna lágrima.

Emplea gestos tranquilos, no alces la voz y no hagas reproches: éste no es el momento. Evita los tópicos e intenta no caer en las trampas del ofendido. Ya tendréis tiempo para hablar con calma más adelante. Sé cariñosa pero no en exceso, pues según qué gestos y qué palabras se pueden malinterpretar en situación tan delicada.

Siete razones para decir adiós a una relación

6- Hay una falta clara de compromiso

Cuando uno de los dos quiere dar un paso adelante en la relación y la otra persona no, la continuidad de la relación está en peligro. Por ejemplo, cuando uno de los dos quiere irse a vivir con el otro, casarse, tener hijos etc.

7- Nos merecemos ser felices

«Convivir o estar con alguien con el que no estas a gusto se considera una falta de respeto a uno mismo», asegura Ramírez. Es decir, estando con alguien que ya no estás bien, y sigues por estar, por la rutina, por miedo a la soledad etc, de algún modo estas asumiendo un tipo de relación en el que no eres feliz, por tanto estás asumiendo que no te mereces ser feliz, y ¿es eso realmente lo que queremos?

Bonus: notas aclaratorias

Primero, intenta arreglar la situación. Antes de poner punto y final, al menos debemos haber intentado solucionar las cosas con esa persona, si es que realmente nos importa. Sólo si lo hemos intentado, realmente es mejor decir adiós. «Primero intentar arreglar lo que está defectuoso, porque muchas veces nos deshacemos de las relaciones como si fueran cosas, como si fuera más fácil comprarse alguien nuevo, cuando a lo mejor esa persona merece la pena como para esforzarse un poco más», explica Carpallo.

Decir adiós no significa terminar de mal rollo. «Que se decida que es mejor terminar una relación no significa que haya que despedirse con rencor o con odio», aclara Carpallo. A veces, aclara «si somos capaces de asumir que es mejor acabar, pero guardándonos el mejor de los sentimientos, seguramente nos sea más fácil pasar página y no vivir siempre arrastrando esos fantasmas escondidos en el armario».

Nadie nos puede decir cuándo terminar con alguien, sólo nosotros mismos. Nadie nos debe decir cuando terminar una relación. De hecho, «un sexólogo nunca debe aconsejar a una pareja que rompa su relación, porque eso es algo que siempre debe decidir la pareja, o la persona, por sí misma», apunta Carpallo. Los expertos en terapias de pareja pueden ver que una pareja tiene dificultades, también puede verlo el entorno de la pareja, pero la decisión de romper o no debe ser únicamente cosa de ellos, y por supuesto, cosa de dos.

Hay formas para romper con tu pareja y hacerlo de forma sana

Todos fantaseamos con la idea de que nuestra pareja actual sea la que nos acompañe el resto de nuestros días. Queremos finales felices de esos que nos venden en las películas, pero la realidad es bien distinta y, a veces, las cosas no salen como esperábamos. De ahí que en ocasiones la mejor solución sea acabar con la relación porque, aunque no nos haga mal, tampoco nos hace felices. Descubrir que no se está bien con alguien produce un estado de frustración y confusión enorme. En esta situación, quizás, lo que no terminamos de comprender (o simplemente no queremos hacerlo) es cómo la relación ya no tiene razón de ser y ese calor que en un principio transmitía vida ha pasado a ser un frío congelador. Ahora bien, ¿cómo acabar con esa relación sin sufrir demasiado y sin hacernos daño?

Lo primero: decidirlo

Decidir terminar una relación de pareja es una decisión de mucho peso que conlleva una responsabilidad unilateral: todo depende de uno mismo y las consecuencias, ya sean buenas o malas, también. Es todo un ejercicio de conciencia, y más cuando la trayectoria de la pareja es larga. El miedo a equivocarnos puede impedirnos seguir adelante y hacer que nos conformemos. Sobre todo, por culpa del poderoso arma de la nostalgia y los recuerdos felices y bonitos que hemos pasado. No hay que olvidar que nuestra mente es una fiel aliada de la costumbre y la incertidumbre le genera temor, por lo que es capaz de poner en marcha cualquier estrategia para intentar convencernos de que nos quedemos en esa situación conocida, sin cambios que nos hagan un daño traumático. Incluso, puede llegar a bloquearnos a través de la ansiedad, la culpa o la tristeza provocada por dejar a la otra persona.

Mujer pensando en su relación código nuevo

Y es que dejar pasar el tiempo y posponer la ruptura es algo muy común, pero que inevitablemente tiene fin. Si lo dejamos pasar boicotearemos la relación y haremos sufrir más a la otra persona y, en definitiva, a nosotros mismos. Una ruptura hace daño, pero continuar con una relación que no funciona duele más.

Romper: cómo hacerlo

Más allá de que la decisión sea compartida o no, decir adiós es un proceso triste y doloroso que conlleva algo más que la ruptura de una relación, porque con ella se van también ilusiones, esperanzas y sentimientos que habíamos construido con nuestra ex pareja. Por mucho que queramos evitarlo, todos pasaremos por un proceso de duelo emocional. Pero podemos poner mucho de nuestra parte para que en este final no se traduzca en peleas, gritos y muchos llantos. Aunque ya te avanzamos que, aun así, no es 100% seguro que puedas evitarlo. Te contamos cómo:

  • Cara a cara. Si de verdad quieres terminar bien y tienes respeto por la otra persona y por lo que habéis vivido juntos, lo más adecuado es hahablar las cosas en persona. Olvídate del Whatsapp, los emails o Facebook, afronta la situación.
  • Elige un lugar tranquilo. Busca un ambiente que os permita expresar vuestros sentimientos sin reprimirlos. Evita los bares y cafeterías porque no dejan de ser sitios repletos de gente que tan solo os dificultarán la conversación y os provocarán mayor estrés.
  • Cuida tu tono de voz. Razones para terminar puede haber muchas, pero debido a lo delicado de la situación es muy importante que manejes un tono de voz adecuado así como que tus gestos acompañen, ya que te permitirá conectar más con tu pareja. Recuerda que en algún momento todo os fue bien y no se merece que descuides estos detalles tan solo porque hayas decidido que ya no estará en tu vida.
  • Sé claro y honesto. Esta es una de las partes más importantes de la conversación: explicar el motivo de la ruptura. Debes ser claro y sincero, no andar por las ramas con fórmulas poéticas o rodeos constantes. Lo que menos necesita la otra persona es que la confundas y pueda malinterpretarte. Puede que en ese momento no lo entienda y se enfade, es normal, pero al menos has sido sincero. La psicóloga de pareja Mila Cahue indica que son tres los ingredientes que no deben faltar en esta conversación: Convencimiento para trasmitir seguridad y reflexión. Empatía para ponerse en el lugar del otro y saber escuchar sin personalizar todo lo que se pueda oír.
  • No culpes a nadie. Atribuir el fin de la relación a la otra persona le generará sufrimiento y frustración, mientras que si te lo atribuyes a ti puede dar la sensación de excusa barata para no hablar más de la relación (el típico «es que no eres tú, soy yo» ya está muy oído). Las personas cambian y la relación también, es normal que en algún momento uno de los dos no se sienta todo lo bien que debería para seguir con lo vuestro. Para evitar las culpas, la psicóloga Mila Cahue propone describir cómo nos sentimos, decir lo que pensamos y expresar nuestros deseos sin prolongar demasiado el tiempo.
  • Ofrece tu apoyo. Algunos piensan que lo mejor es desaparecer en cuanto se dice adiós, pero siempre puedes ofrecer tu apoyo o ayuda si la otra persona lo requiere. Quedarse al lado de la persona un rato puede ser buena idea siempre y cuando lo permita o lo pida. Ahora bien, mucho cuidado con generar esperanzas.
  • Cuida tus comentarios sobre tu relación. Aunque se diga adiós y hayas sido parte de esto, no por ello tienes derecho a contar las intimidades de la relación o los secretos de la otra persona. Respeto ante todo.

Por último, no olvides que, más allá del dolor ocasionado por la ruptura, ambos habéis ganado todo lo compartido y, cuando pase un tiempo, te darás cuenta de todo lo que habéis aprendido de esa experiencia. Arrepentirse no es la opción, todo cuenta para seguir creciendo.

Cómo romper una relación de forma efectiva (y haciendo el menor daño posible)

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Tomar la decisión de dejar una relación sentimental nunca es una tarea sencilla, bien por inseguridad de realizar la elección correcta, por no saber cómo hacerlo, por no encontrar el momento oportuno o las razones que motivan el dar este paso. ​En ocasiones resulta que al final no lo hacemos de la manera deseada y esto causa sobre todo un mayor malestar por haber hecho daño a la persona con la que estábamos, detalle fundamental que nos hace pensar y dar vueltas sobre cómo llevar a cabo el dejar una relación de una forma efectiva y si puede ser lo más indolora posible para todas las partes.

Algunos de los siguientes puntos, derivados de las situaciones que continuamente tenemos todos alrededor, o por las que pasamos nosotros mismos, deberían ser tomadas en cuenta siempre que nos veamos en una situación de posible ruptura, dar el paso siempre es complicado pero también conlleva liberarnos de una relación que no está resultando satisfactoria o justa para los implicados. Si cada canción, cada «te quiero» o frase de amor ya no te recuerda ni un poquito a él, igual es el momento de tomar una decisión…

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© P.D. Te quiero

A continuación te contamos cómo romper una relación de forma efectiva y haciendo el menos daño posible en 6 útiles consejos.

1. Tómate tu tiempo

Tomarse el tiempo necesario para tomar la decisión, pero dentro de unos márgenes adecuados, para dar el paso y exponer a la otra persona nuestra decisión o preocupaciones, quizás nos precipitamos a veces por una discusión o no intentamos poner en marcha recursos para solucionar problemas y esto nos lleva a hacer las cosas rápido, mal y de una forma más dañina.

2. Sé sincera, con todas las consecuencias

No dar señales erróneas si ya nos ronda en la cabeza que la relación que mantenemos no es del todo lo que esperábamos o podría mejorar en muchos aspectos. Muchas veces por miedo a hacer daño o a no llevar la contraria ponemos por delante la sensación de satisfacer al otro y no dejamos ver nuestros puntos en contra con cómo van las cosas, detalle que nuestra pareja tiene todo el derecho a saber pero ninguna obligación de adivinar.

3. Una vez decidido, no des marcha atrás

Hay que ser claro, sincero y consecuente una vez tomemos la decisión, debemos pensar bien en todo lo que conlleva abrir la veda de comentar con nuestra pareja que no estamos bien en la relación por el motivo que sea ya que esto dará lugar a inseguridades y temor por la otra parte, cuanto más claros seamos y menos tiempo dure esa duda más protegemos a esa persona de que sufra y de pasarlo mal nosotros mismos.

4. No utilices tópicos

Elegir siempre la sinceridad y el respeto como vía para exponerle a nuestra pareja que queremos romper esa relación, mostrar empatía, no tirar de tópicos (“no eres tú, soy yo, “no es justo para ti”, …), tenemos que ser concisos y claros, plantear los motivos por lo que la balanza ya no tiene resultado positivo y con ello hacerle llegar los razonamientos que quizás la otra parte ni se había planteado y le pueden llegar a ayudar en futuras relaciones.

5. No lo dejes pasar

No esperar a que la otra persona se de cuenta por miedo o inseguridad, es mucho más doloroso dejar que una relación se muera por pasotismo o por ir dando de lado la dedicación, sembraremos muchas más dudas y el momento definitivo de dejarlo será más duro para ambos, exponer las dudas o los sentimientos siempre debe ser una prioridad no algo de lo que escapemos por no saber cómo manejarlo.

6. Asumámoslo, habrá sufrimiento

Por último es muy importante quitarnos de la cabeza la falsa expectativa de “no hacer daño”, siempre lo haremos, como nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Dejar una relación y darnos cuenta de que los caminos entre dos personas, aun poniendo todo de nuestra parte, se bifurcan siempre es duro. Podremos tener todo el cuidado del mundo y con ello proteger al otro y nosotros mismos, pero el sufrimiento siempre vendrá en menor o mayor medida de la mano de la sensación de que estamos tomando una decisión que esperamos sea la correcta y puede que no sea por el bien de los dos sino sólo del nuestro propio, motivo más que de sobra para no alimentar una relación en la que no estaremos al 100%.

Una ruptura nunca es fácil y, aun siendo tú la que decide poner fin a la relación, también lo pasarás mal. Superarlo es cuestión de tiempo. Intenta pasar tiempo con tus amigas, salir, despejar la mente, ir al cine, de compras… Te dejamos un con un código promocional con el que podrás disfrutar de descuentos en tus compras online.

Artículo elaborado en colaboración con la psicóloga, sexóloga, grafóloga, perito calígrafo y judicial Ana Perales. (www.apmpsicopericial.com)

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Cómo terminar una relación sin lastimar

Cada situación es diferente. No hay un enfoque único para todos los casos de ruptura. Pero hay algunas cosas que se deben y no se deben hacer cuando empieces a pensar en tener esa conversación de ruptura. ¿Quieres saber cómo terminar una relación sin lastimar? Entonces presta atención a los consejos que vamos a ofrecerte:

Lo que debes hacer para dejar a alguien sin lastimar:

  • Piensa en lo que quieres y por qué lo quieres. Tómate tu tiempo para considerar tus sentimientos y las razones de tu decisión. Sé fiel a ti mismo. Incluso si la otra persona puede resultar herida por tu decisión, está bien que hagas lo que sea correcto para ti. Sólo tienes que hacerlo de una manera sensible.
  • Piensa en lo que vas a decir y cómo podría reaccionar la otra persona. ¿Se pondrá triste? ¿Loco? ¿Dolido? ¿O incluso aliviado? Pensar en el punto de vista y los sentimientos de la otra persona puede ayudarte a ser sensible. También te ayuda a prepararte. ¿Crees que la persona con la que rompes podría llorar? ¿Perder las formas? ¿Cómo lidiarás con ese tipo de reacción? Es importante trabajar la inteligencia emocional en este tipo de situaciones.
  • Tener buenas intenciones. Hazle saber a la otra persona que te importa. Piensa en las cualidades que quieres mostrar hacia la otra persona – como honestidad, amabilidad, sensibilidad, respeto y cariño.
  • Sé honesto, pero no cruel. Cuéntale a la otra persona las cosas que te atrajeron en primer lugar, y lo que te gusta de ella. Entonces di por qué quieres seguir adelante. «Honestidad» no significa ser «duro». No escojas las cualidades de la otra persona como una manera de explicar lo que no está funcionando. Piensa en maneras de ser amable y gentil a la vez que honesto. En este caso, es recomendable utilizar distintos tipos de comunicación asertiva.
  • Dilo en persona. Habéis compartido mucho el uno con el otro. Respeta eso (y demuestra tus buenas cualidades) rompiendo en persona. Si vives lejos, trata de hacer videoconferencias o al menos una llamada telefónica. Romper a través de las redes sociales puede parecer fácil. Pero piensa en cómo te sentirías si tu pareja te hiciera eso.
  • Si te ayuda, confía en alguien en quien confíes. Puede ser útil hablar de tus sentimientos con un amigo de confianza. Pero asegúrate de que la persona en la que confías pueda mantenerlo en privado hasta que tengas tu conversación de ruptura real con tu pareja. Asegúrate de que tu pareja se entera primero por ti y no por otra persona.

Lo que no debes hacer:

  • No evites a la otra persona o la conversación que necesitáis tener. El arrastrar las cosas hacia fuera lo hace más difícil a largo plazo – para ti y para tu pareja. Además, cuando la gente aplaza las cosas, la información puede filtrarse de todos modos. Nunca querrás que la persona con la que estás rompiendo lo escuche de otra persona antes de que lo escuche de ti.
  • No te apresures en una conversación difícil sin pensarlo bien. Puedes decir cosas de las que te arrepientas.
  • No le faltes el respeto. Habla de tu ex con respeto. Ten cuidado de no chismorrear o hablar mal de él o ella. Piensa en cómo te sentirías. Querrías que tu ex sólo dijera cosas positivas sobre ti cuando ya no estéis juntos. Además, nunca se sabe, tu ex podría convertirse en un amigo o incluso podrías reavivar un romance algún día.

Estos «sí y no» no son sólo para las rupturas. Si alguien te invita a salir pero no estás realmente interesado, puedes seguir las mismas pautas para decirle a esa persona que no de forma cordial.

Mantener relaciones es algo casi inherente al ser humano. Tenemos amigos, familia, compañeros de trabajo y, por supuesto, mantenemos relaciones de pareja. Cada una de estas relaciones es diferente en intensidad, en forma y en duración. Y es que no todas ellas están hechas para durar siempre: algunas durarán tan solos unos días, otros meses o quizás años, pero algunas de ellas acabarán.

Lo ideal sería que todas las relaciones terminaran de mutuo acuerdo y con respeto y afecto por el tiempo compartido. Sin embargo, la vida no es ideal y algunas relaciones tampoco lo son. Es por ello que en algún momento de nuestra vida podremos encontrarnos o bien siendo dejados o bien siendo quienes rompemos la relación.

En el primero de los casos no hay mucho que podamos hacer más allá de respetar que la otra persona ya no quiere seguir en la relación y dedicar tiempo a recuperarnos. Sin embargo, cuando somos nosotros quienes decidimos romper la relación, tenemos muchas opciones y formas diferentes a nuestro alcance, pero tras haber compartido tiempo juntos, está en nuestra mano terminar con respeto y cariño la relación e intentar hacerlo lo mejor que podamos.

Plantear la ruptura cara a cara

Actualmente existe una práctica muy de moda conocida como ghosting que, básicamente, supone dejar de hablar a la otra persona, de responderle, no coger sus llamadas y desaparecer de su vida hasta que la persona entienda por sí misma que ya no quieres estar con ella.

Optar por esta opción o por la de romper una relación por mensaje de WhatsApp puede ser más sencillo, pero es mucho más cobarde y, desde luego, no dice nada bueno de nosotros como personas. La otra persona merece ser respetada hasta el final y, por ello, plantear la ruptura cara a cara es una muestra de respeto.

En algunos casos, si la relación es a distancia es posible que esto no sea posible, por lo que una llamada telefónica sería una opción. En cualquier caso, explicarle a la otra persona lo que ocurre y darle el espacio para preguntar o replicar evitará algo del sufrimiento y dejará un mejor sabor de boca.

Mantén la sincerad, pero evita hacer daño innecesario

Mentir no debería ser una opción al romper una relación, ya que la realidad es que las mentiras tienen las piernas cortas y la verdad se acaba sabiendo. De nada sirve intentar inventar una mentira para evitarnos pasar por el mal trago y acabar rápido con el tema, ya que es posible que al final la otra persona acabe sabiendo la verdad.

Las excusas fáciles y bonitas están muy utilizadas ya y se nota cuando estamos disfrazando la realidad. Esto no quiere decir que debamos pasarnos y dar todo lujo de detalles. Di la verdad, pero no entres a dar detalles o información que podría hacer daño de manera innecesaria.

Escucha a la otra persona

Cuando nos enfrentamos a romper con otra persona, queremos hacerlo lo más rápido posible y así terminar con el momento. Sin embargo, delante de nosotros habrá alguien a quien hemos, como mínimo apreciado, con quien hemos compartido tiempo y momentos y que merece, cuanto menos, ser escuchado.

Asegúrate de que la otra persona se siente escuchada y que valoras sus sentimientos y su punto de vista. Que dejes a alguien no quiere decir que no lo valores o aprecies como persona. Es un buen momento para utilizar la asertividad y explicarle que aunque sabes que duele mucho, y aunque le tienes mucho cariño y crees cosas muy buenas sobre él o ella, la relación ya no funciona o no te hace feliz, por los motivos que tengas.

No le des falsas esperanzas

Es posible que, por sentirnos culpables o tristes ante el dolor de la otra persona, o simplemente por evitar tener que seguir hablando del tema, caigamos en darle falsas esperanzas de una posible reconciliación. Si se a acabado y tienes claro que se ha acabado, no caigas en decir que quizás más adelante, o que igual si os dais un tiempo puedas cambiar de parecer.

Si lo tienes claro, no hace ningún bien dejar puertas abiertas y crear falsas esperanzas. Aunque duela, para la otra persona es mejor saber que es el momento de seguir adelante.

Asume que la otra persona puede necesitar estar enfadado un tiempo

Uno de los consuelos que tenemos cuando nos dejan es que podemos culpar y estar enfadados con la otra persona. A veces, este consuelo, es la base para poder ir recuperándonos y mantenernos alejados de la otra persona. La realidad es que, cuando nos hacen daño y cambian nuestra vida sin nuestro consentimiento, tenemos derecha, hasta cierto punto, a este sentimiento.

Por ello, cuando dejamos a alguien, debemos asumir que, por muy bien que intentemos hacerlo, es posible que esa persona se enfade con nosotros. De hecho, aunque en muchos casos con el tiempo esto se pasa, es posible que algunas personas nunca dejen de estar enfadadas. Y están en su derecho.

Dejar a alguien de la manera más respetuosa posible pasa también por aceptar que no podemos controlar la respuesta de esa persona y que, sea cual sea, – siempre que no atente contra sí mismo u otra persona – esa respuesta debe ser respetada.

Las rupturas ocurren, las personas y los sentimientos cambian, y es algo por lo que casi todos nosotros pasaremos. Dejar a alguien no nos hace malas personas, pero es importante intentar asegurarnos de hacerlo lo mejor posible y, así, pase lo que pase, saber que hemos respetado al otro.

Imágenes | La la land, Giphy

Saber cómo dejar a tu pareja sin hacerle daño es importante para evitar pasar por malos momentos; terminar una relación sentimental es uno de los momentos más delicados para una persona.

Tomar la decisión de separarse de alguien conlleva una serie de factores muy relevantes en la vida de las personas, por lo que puede ser muy benévolo para ambos integrantes de la pareja realizar este proceso de una forma adecuada.

A menudo pensamos que cuando tenemos una relación sentimental con una persona, lo que nos une a ella son una serie de sentimientos de apego y cariño. De este modo, es habitual pensar que cuando este tipo de sentimientos desaparecen o se difuminan, terminar la relación es una tarea sencilla que se debe realizar sin miramientos.

Sin embargo, en muchos casos este análisis de la relación de pareja suele conllevar a error y puede desembocar en una mala ruptura que resulte muy difícil de superar para ambos integrantes de la pareja.

¿Por qué es importante saber cómo terminar una relación?

Cuando tienes una relación sentimental con alguien, es muy probable que las cosas que compartas vayan mucho más allá que las emociones que sientes hacia tu pareja. Normalmente, una relación sentimental implica una serie de costumbres, actividades, gustos y rutinas.

En definitiva, una relación de pareja suele configurar una forma específica de vivir, una forma de hacer las cosas y una multitud de aspectos relacionados. Cuando se tiene una relación sentimental, hay que tener en cuenta que poco a poco, la relación se va convirtiendo en una parte de nosotros mismos.

Así mismo, hay que tener en cuenta que cuando tenemos una relación sentimental no estamos solos en ella, es decir, hay otra persona que comparte esa situación con nosotros, nuestra pareja. Por lo tanto, por muy por claro que se pueda tener a nivel individual que la relación debe terminar, es posible que nuestra pareja pueda pensar distinto.

Por todo esto, es importante realizar adecuadamente el proceso de ruptura, ya que si se hace de la mejor forma posible, las repercusiones del cambio pueden ser menores y más llevaderas.

Terminar adecuadamente una relación siempre es doloroso, pero realizar la ruptura de una forma óptima puede resultar clave para que los dos integrantes de la pareja puedan superarlo adecuadamente y adaptarse al cambio de sus vidas.

8 consejos para dejar a tu pareja

A continuación comentaremos 8 aspectos que pueden resultar relevantes en este tipo de momentos y que pueden ayudar a mitigar los efectos nocivos de la ruptura sentimental.

1. No destruyas la relación

El primer aspecto que se debe tener en cuenta para realizar un proceso de ruptura adecuadamente consiste en no destruir la relación antes de terminarla.

Se debe interpretar el momento de ruptura como una fase más de la relación sentimental entre las dos personas, por lo tanto, lo que pase antes es tan importante como el momento de terminarlo.

Si tienes claro que quieres terminar la relación hazlo, pero si no, no mantengas la relación con el objetivo de ir destruyéndola poco a poco. Destruir una relación no tiene sentido, ya que en realidad lo único que se consigue en esos casos es crear sentimientos de odio y hostilidad entre dos personas que se separarán.

Tu actitud debe adecuarse a la realidad. Si lo que quieres es salvar las adversidades y continuar con tu pareja, trabaja para reconstruir y fortalecer la relación.

En cambio, si lo que quieres es terminar la relación asegúrate de ello y hazlo, y ten siempre en mente que si tomas esa decisión estás ante un momento muy delicado, tanto para ti como para tu pareja, por lo que ir destruyendo la relación antes de que acabe puede resultar altamente perjudicial.

2. Siéntete seguro

Otro aspecto fundamental para realizar adecuadamente una ruptura consiste en estar altamente seguro de que se quiere hacer.

Volvemos a insistir en lo mismo, las separaciones son momentos altamente delicados en la vida de una persona y pueden acarrear un gran número de alteraciones y malestares psicológicos.

La decisión de terminar una relación nuca debe realizarse a la ligera y se debe ser muy consistente con ello. Las parejas que terminan su relación y vuelven a empezarla constantemente muy probablemente estén destinadas al fracaso.

Así mismo, las rupturas continuas en una relación suelen ser una fuente inagotable de malestar para ambos integrantes de la pareja.

Por todo esto, es muy importante que cuando termines una relación este muy seguro de que quieres hacerlo, ya que necesitarás mucha fuerza para realizar este proceso y para adaptarte a la situación a la que te llevará esta decisión.

3. Toma la decisión en un momento de calma

Es muy común que los deseos más elevados de terminar una relación sentimental aparezcan en momentos emocionalmente muy intensos que producen mucho malestar.

Cuando estamos enfadados, dolidos o exaltados son momentos en los que se nos antoja más sencillo tomar la decisión de terminar la relación.

Sin embargo, tomar la decisión en esos casos suele ser un error, ya que no estamos tomando la decisión en base a nuestro pensamiento normal sino en base a nuestro pensamiento gobernado por las emociones.

Tenemos que tener en cuenta que por mucho que en este momento nos sintamos de una manera determinada, tarde o temprano la emoción desaparecerá.

Así pues, si tomamos una decisión en un momento en el que la emoción se apodera de nosotros, posiblemente nos arrepintamos cuando esta haya desaparecido de nuestro pensamiento.

Por todo esto, es importante tomar la decisión de terminar una relación sentimental en momentos de calma, donde podamos pensar claramente qué es lo que queremos, qué consecuencias acarreará la ruptura y cuál es la mejor decisión que se debe tomar.

4. Expresa tus pensamientos

Una vez tengas claro que quieres terminar la relación y hayas concluido que es la mejor decisión que puedes tomar, debes expresar tus pensamientos a tu pareja.

Cuando se quiere terminar una relación, evidentemente es necesario expresárselo a la pareja para que esta lo sepa y lo acepte. Sin embargo, no solo debe expresarse la decisión de terminar la relación, sino que es importante expresar esos pensamientos que te han llevado a tomar esa decisión.

A veces se piensa que es mejor no dar explicaciones para no herir a la pareja, sin embargo, muy probablemente la otra persona las necesite para poder elaborar bien la ruptura.

A las personas nos cuesta mucho más entender y aceptar estas situaciones cuando no le encontramos explicación que cuando le podemos dar una argumentación a las cosas que han pasado.

Es mejor expresar los pensamientos por los que se decide terminar una relación que evitar hablar sobre los motivos de la ruptura.

5. Muéstrate receptivo con tu pareja

Del mismo modo que las explicaciones que realiza uno de la pareja pueden resultar útiles para que el otro pueda elaborar bien la pérdida, poder expresar los pensamientos que se tienen dentro suele ser un acto muy beneficioso ante una situación como esta.

Tal y como hemos visto en el punto anterior, a ti te servirá poder explicar y argumentar los motivos de la decisión que has tomado de terminar la relación, pero también tienes que dar la oportunidad a tu pareja de que exprese sus pensamientos.

Así pues, una vez le haya expuesto tus ideas, debes mostrarte receptivo a lo que te diga tu pareja y debes dejar que se exprese con total libertad.

Estos momentos pueden resultar dolorosos e incómodos, sin embargo, hablar sobre la ruptura puede constituir el primer estadio de aceptación y elaboración de lo que ha sucedido, y puede resultar clave para superar adecuadamente la separación.

6. Sé honesto y responsable

Otro aspecto relevante a la hora de terminar una relación es la actitud que se toma en esos momentos. En esos momentos es más importante la actitud que muestras que las ideas que expresas o el contenido de lo que argumentas.

Es importante que seas honesto, por lo que cuando expliques el por qué de haber tomado la decisión de terminar la relación debes decir lo que realmente piensas y lo que realmente piensas.

Se trata de que digas las cosas tal y como son y tal y como las sientes, sin caer en tópicos o frases para quedar bien. No obstante, es importante que no seas excesivamente cruel hacia tu pareja, por lo que debes mostrar también tu parte de responsabilidad.

Tomar este tipo de actitudes ante una situación de ruptura requiere una cierta valentía ya que lo más sencillo suele ser exponer las cosas que la otra persona haya hecho mal y que te han motivado a tomar la decisión de separarte.

Sin embargo, este tipo de argumentaciones no suelen ser ni ciertas ni justas, por lo que es importante que encuentres también tu parte de responsabilidad en lo que ha sucedido y la expreses a tu pareja.

7. Evita la discusión

Las separaciones sentimentales suelen ser un momento en el que la aparición de la discusión es más que factible.

Son momentos emocionalmente intensos y desagradables por lo que la evacuación de reproches, los ataques personales o las malas formas durante la discusión pueden aparecer con facilidad.

No obstante, se debe intentar, en medida de lo posible, que esto no suceda.

Para hacerlo, es importante que mantengas la calma, expreses tus pensamientos y tus sentimientos con claridad, seas honesto con tu pareja, no le acuses a ella de lo sucedido y muestres que este momento es tan complicado para ella como para ti.

8. Tómate tu tiempo

Finalmente, es importante que termines el momento de la ruptura de una forma congruente y consecuente.

En esos momentos suele ser habitual que te apetezca decirle a tu pareja que puede contar contigo para lo que necesite o que siempre estarás disponible si necesita ayuda. Sin embargo, es aconsejable que cada uno se tome su tiempo después del momento de la ruptura.

Terminar una relación y seguir hablando o intercambiando pensamientos y sentimientos lo único que hace es impedir que cada uno de los integrantes pueda empezar a elaborar correctamente la pérdida.

Las rupturas sentimentales son momentos emocionalmente intensos, que producen sensaciones desagradables y que te obligan a adaptarte a una nueva y a menudo complicada situación.

Sin embargo, estos hechos no deben proyectarse como sentimientos de odio hacia la otra persona porque probablemente no haya sido ella la única responsable de la ruptura, sino que lo hayáis sido los dos.

De este modo, tomarse un tiempo en el que probablemente se esté anímicamente mal, suele ser necesario para elaborar estos aspectos de una forma saludable.

Referencias

Cómo cortar con tu pareja sin hacerle daño

No quieres volver a ver a tu ex en la vida. Te partió el corazón, te dejó por los suelos, depresivx, doloridx y sin ningún tipo de confianza en el amor. Pensaste que jamás te recuperarías de aquella ruptura tan dura y tan inesperada y, sin embargo, has conseguido salir de aquel bache y con una nueva ilusión en la mirada. Pasa el tiempo y ya has consolidado una nueva relación, ya habéis dado —incluso— el paso de iros a vivir a juntos. Es más, ya compartís todos los planes, los deseos y los sueños juntos.

Y entonces llega: es el monstruo de la rutina, de la monotonía, de la falta de sexo, es la criatura de las peleas o simplemente sois vosotros, que ya habéis consumido todo el amor que podríais haber tenido para cada uno. A veces pasa de esta manera y no hay que culpar a nadie. Ahora bien, ningunx se atreve a terminar con la relación, sobre todo porque fue muy sana y muy bonita cuando comenzó y no queréis estropear eso. Es por ello que es necesario tener algunas pautas para tomar la decisión de dejar a la persona causándole el menor daño posible.

De forma rápida

Tú ya sabes que sería un error alargar eternamente el momento de la ruptura. Como ya lo sabes, en este caso es esencial que calcules las consecuencias de cortar con la otra persona. Sea lo que sea que venga después es imprescindible buscar un lugar tranquilo y un momento donde sepas que tu pareja no va a sufrir más de lo que la ruptura en sí podría causar. Debe ser un espacio donde la conversación no se vea interrumpida, un lugar que no sea incómodo para ningunx. Hay que hablar de la forma más directa posible, siempre hablando sobre cómo se siente unx mismx, sin culpar a la otra persona y, sobre todo, sin usar frases hirientes. Todos podemos recurrir a frases concretas y directas para intentar que no duelan. Si la relación ha ido bien, ha sido sana y habéis podido —en ese tiempo juntxs— hablar con claridad, también podréis hacerlo el momento de romper.

Mantener la amistad

Muchas veces el motivo de la ruptura no está dentro de la pareja, sino que, en ocasiones, una de las dos personas se siente mal. Si estás en soledad y te das cuenta que no eres feliz, que no te sientes completx, que te falta algo y que todo el interés que hay en tu vida se reduce a la persona que tienes al lado, algo no va bien. Aunque siempre se utilice la frase de “seguir siendo amigos” para minimizar el dolor, hay momentos y relaciones donde sí es posible continuar con una amistad. Justamente cuando es uno de los miembros quien no está en su mejor momento, hay que comunicarlo durante la ruptura. A partir de entonces, es necesario cuidarse y reconstruirse porque si no nos sentimos completxs con nosotrxs, a la larga será imposible tener una relación medianamente sana y productiva. La amistad os puede ayudar en estos casos, aunque no tiene por qué ser fácil.

Compartir trabajo o estudios

Grandes relaciones se forman en el ámbito de trabajo o de clase, eso es una realidad. Después de una ruptura, este espacio que tanto tiempo os hace compartir, seguirá existiendo y tendréis que seguir viéndoos. En este contexto es sumamente necesario tener una ruptura delicada que os permita ser, al menos, educados y respetuosos tanto si es en un mismo empleo como en una misma clase. Lo normal es que la relación de compañeros se debilite o desaparezca pero hay que recordar qué había antes de enamorarse. Seguramente habría compañerismo, lealtad, buen rollo y confianza. Esos valores siguen existiendo en la persona y lo positivo sería tenerlos en cuenta para la relación que, ahora, ha quedado entre ambos. A la hora de la ruptura hay que intentar que quede claro cuál debería ser el comportamiento de cada uno en el ámbito de trabajo o de clase.

Evadir el cara a cara

Muy pocas veces se recomienda esta vía para llevar a cabo una ruptura, los motivos son obvios: muchos aspectos podrían quedar pendientes, las consecuencias podrían ser más dolorosas y, además, es necesario mirar a alguien a los ojos para comunicar este tipo de decisiones. Ahora bien, hay momentos en los que no es posible ninguna otra vía que no sea esta. Por ejemplo si es una relación a distancia y existe una urgencia: has conocido a otra persona o ya no puedes aguantar más en estas circunstancias. Igualmente, lo mejor será encontrar el momento para poder veros, sobre todo si habéis compartido una relación sana, bonita y que, en algún instante, valió realmente la pena.

¿Cómo terminar a mi novio sin hacerle daño?

Esta es la pregunta del millón, muchas eslamoditas nos mandan inbox preguntando, cómo pueden terminar a su novio sin hacerle daño. Y siento ser yo quien les de la mala noticia, pero no se puede. Cuando una relación amorosa termina ambos saldrán lastimados, pero el que fue botado se llevará la peor parte.

Pero no desesperes, hay algunas cosas que puedes hacer o bien evitar para lastimarlo de más. Así que si lo que buscas es un rompimiento sano, sin remordimientos, gritos y drama innecesario, tienes que leer esto, es experiencia personal, son cosas que me han servido y espero te ayuden a ti.

No le mientas

Los hombres también tienen intuición (no tan sofisticada como la nuestra, pero la tienen), saben cuando tienes algo, detectan que las cosas no van bien y hasta pueden adivinar por dónde va la cosa. Lo más seguro es que llegue el punto en que te pregunte cosas como: ¿Qué tienes?, ¿Estás bien?, ¿Aún me amas?, ¿Quieres terminar?. Las respuestas a estas preguntas no son sencillas pero mentir sólo alargará la tortura. Si él saca el tema, aprovéchalo y habla con la verdad. Le dolerá, pero con el tiempo te recordará como alguien que no mintió.

Las mentiras blancas se valen

Hay mentiras que se valen cuando estás tratando de terminar una relación sin dejar a la otra persona demasiado lastimada. Por ejemplo, cuando terminé a mi antiguo novio, fue porque ya me gustaba alguien más. Cuando terminamos me preguntó: “¿Hay alguien más?”. Tienes de dos, decirle la verdad u ocultarla. Pero yo creo que esas preguntas las hacen esperando una respuesta negativa. No gana nada sabiéndolo. Así que si no quieres destruirlo, mejor omite ese punto.

No te andes con rodeos

Si de verdad tu intención es lastimarlo lo menos posible, no alargues la tortura, las peleas, los malos tratos, la indiferencia. Quita la bandita de un solo tirón y lo más rápido que puedas. Si alargas la situación, entonces sí sufrirá más pensando qué pasa, qué puede hacer, qué tienes y mil preguntas más que lo agotarán emocionalmente.

No trates de hacerlo sentir mal

Hay rupturas muy escandalosas y dramáticas, en donde no pensamos bien lo que decimos y terminamos hiriendo verbalmente a la otra persona. Evita sacar trapitos sucios o cosas del pasado ¿Para qué? Las cosas están terminando, no lo dejes más herido, no vale la pena.

No prometas nada

No hagas promesas que no piensas o no quieres cumplir, como decirle que se seguirán viendo, que pueden terminar como amigos o que estarás ahí si algún día te necesita. Todas estas promesas no se cumplen, porque sigues con tu vida, encuentras a alguien más y él ya no tiene lugar ahí. Así que es mejor cortar de raíz, así además te evitas problemas futuros.

No le pidas un tiempo

Esto es súper típico, ¿qué hacemos cuando ya no nos sentimos a gusto con esa persona? ¡pedir un tiempo! Las cosas no desaparecerán, y tampoco te servirá para aclarar tus ideas, porque ya las tienes bien claras. No huyas, enfrenta las cosas y evítale meses de sufrimiento en vano.

Nota:

Las dudas es la señal clara de que las cosas tarde o temprano llegarán a su final. No prolongues la agonía, sé que es difícil, pero ese será tu fondo. Después de hacerlo comenzarás a subir de nuevo, es cuestión de tiempo, ni tú ni él morirán, te lo puedo asegurar. Su dolor no es tu responsabilidad, así que no te sientas culpable y haz lo que creas conveniente para ser feliz.

Cómo dejar a alguien sin joderle la vida

Una ruptura es como una cita en el dentista: incluso cuando todo está yendo bien, estás con alguien a quien no volverás a ver en meses, y que te hace preguntas mientras tú te esfuerzas por respirar. La «buena manera» de terminar una relación no deja de ser horrible, pero al menos es honesta y directa y deja tu futuro claro para poder reconstruir tu ser totalmente destruido.

MIRA: Sugardaddies

He oído un montón de historias horribles mientras investigaba para hacer este artículo. Entre las más bestias, había gente que dejaba a su pareja justo antes de pedir que los llevaran al aeropuerto, después de un funeral familiar, en la ducha justo después de follar y en una fiesta antes de que la persona se fuera a casa con alguien más. A una chica la dejaron a través de SoundCloud con un rap.

Pero también hubo buenas maneras: historias sobre conversaciones amables y honestas con lágrimas y respeto mutuo, tiempo suficiente para que la persona abandonada pudiera expresarse, pero no tanto como para que pensara que podría llegar a convencer a quien le estaba dejando.

Mi ruptura más memorable ocurrió justo antes de que Miguel subiera al escenario en el Wireless Festival en 2016. El tipo escogió Snapchat para dar la noticia

Mi ruptura más memorable ocurrió justo antes de que Miguel subiera al escenario en el Wireless Festival en 2016. El tipo escogió Snapchat para dar la noticia. Mi indignación fue mucho peor que el hecho de saber que no nos volveríamos a ver, pero después Miguel apareció vestido de blanco, como un ángel. Lloré, escondida tras mis gafas de sol, mientras él tocaba «Sure Thing», apagué el móvil cuando sonaba «Hollywood Dreams», y para cuando cerró la actuación con «Adorn» supe que lo superaría.

Pero a veces Miguel no estará ahí para guiarte a través de la miseria de la ruptura. Esto es todo lo que he aprendido sobre cómo llevar a cabo una buena ruptura cuando no se cuenta con la ayuda de una sensación del R&B alternativo y el funk.

No desaparezcas

En una encuesta que hice a través de Twitter a casi 4.000 personas, más del cuarenta y dos por ciento dijo que desaparecer en una situación que no amenaza tu vida es inaceptable. El 35 por ciento dijo que estaba bien, pero solo después de que hubieras hecho «oficial» la ruptura. El resto —un total de 890 personas (delincuentes, básicamente)— dijo que desaparecer en cualquier momento está bien.

Declara tus razones, di que sabes lo mal que se siente, pero que aun así es la mejor decisión para ti. Pon toda la miseria sobre la mesa rápidamente

Vamos a ignorarlos y diremos que necesitas superar ese miedo, necesitas desobedecer ese impulso que te invita a desaparecerte de la vida de alguien con quien compartiste momentos buenos y respetuosos. Una charla corta y directa es lo que te ahorrará semanas de mensajes ignorados, confusiones y agonía existencial.

Así que declara tus razones, di que sabes lo mal que se siente, pero que aun así es la mejor decisión para ti. Pon toda la miseria sobre la mesa rápidamente.

No mientas

Me he sentido tentada de mentir, no para salvar mi propio pellejo, sino porque quería evitar que creyeran que sus defectos nos habían llevado hasta la ruptura. Lo atribuía a mis enfermedades, mi falta de disponibilidad emocional, mis alergias…lo que fuera. Pensé que si asumía la responsabilidad, no les haría daño. Pero resulta que todo eso son chorradas.

Por favor, no recurras al típico: «necesitas trabajar en ti mismo antes de que puedas amar a alguien más»

Las rupturas son una mierda, y esta abnegada honestidad es lo mismo que salir con el clásico «no eres tu, soy yo». Así que no embellezcas la verdad para intentar que duela menos. Es como siempre ha dicho mi abuela: «No puedes ponerle un vestido de novia a una patata y llamarla tu esposa.» No finjas que estás mudándote a Yemen. No digas que volverás con un ex con quien obviamente no volverás. Y, por favor, no recurras al típico: «necesitas trabajar en ti mismo antes de que puedas amar a alguien más».

No te pases con la sinceridad

Sí, ya sé lo que acabo de decir, pero no necesitas razones brillantes para querer terminar, no es «ciencia» o Dragon’s Den. Dándole una lista de razones por las cuales no son compatibles no vas a conseguir nada bueno, y harás sentir a tu nuevo ex como una aspiradora que devuelves a la tienda porque no funciona bien.

Dándole una lista de razones por las cuales no son compatibles no vas a conseguir nada bueno, y harás sentir a tu nuevo ex como una aspiradora que devuelves a la tienda porque no funciona bien

No necesita saber que estabas buscando un modelo inalámbrico capaz de pasar sin problemas del suelo a la alfombra; ni que aunque intentaste apreciar su diseño vertical y su función de limpieza de vapor, no pudiste fingir el amor. Confía que en el universo hay alguien apasionado por la limpieza de vapor y abandona el mundo de tu ex sin hacerlo pedazos.

Foto por Chris Bethell

Hazlo rápido y sin dolor

La simple verdad para terminar con alguien que te trató bien pero no era la persona adecuada para ti es esta: haz lo que puedas para hacerlo sentir escuchado, comprendido y listo para continuar. Así que no te quedes en la puerta, evita retroceder y no des falsas esperanzas. Sé claro y di la incómoda verdad: no puedo seguir esta relación contigo. Hazlo tan pronto como sepas que es lo que quieres hacer. Aprende de una colaboradora anónima que terminó con su novio simplemente señalándose con el dedo a sí misma, luego a él, y diciendo «Esto… sí… no lo quiero».

Generalmente es mejor en persona

A menos de que viváis demasiado lejos (es decir, a más de 82 Burger Kings de distancia), dejar con tu pareja por teléfono no está bien. Y menos por mensaje de texto. Para empezar, no tienes ni idea de qué puede estar haciendo la otra persona.

Alguien ahora felizmente casado me contó esto: «Mi perro llevaba enfermo un tiempo, y finalmente decidí mandarlo a dormir. Estaba en la sala de espera rellenando papeles y mi hermana estaba en camino. El caso es que vinieron a recogerme para que acompañara a mi perro en el proceso y en el instante en que me puse de pie, me vibró el móvil con un mensaje de mi novia diciéndome que no podía seguir conmigo».

Busca un momento para tener un encuentro cara a cara en un lugar neutral donde no os molesten

Otra mujer se enteró de que su prometido la había dejado por un correo de voz: «lo escuché unas nueve veces seguidas. Lo que dijo no era razonable, y podría habérmelo dicho en persona o incluso por teléfono… pero ¿con un puto mensaje de voz?».

Así que busca un momento para tener un encuentro cara a cara en un lugar neutral donde no os molesten. Deja tan poco tiempo como sea posible entre el momento de convocarlo y el encuentro, para minimizar la agonía por ambas partes.

No lo hagas en un picnic

No sabia que esto fuera una tendencia pero muchas personas me contaron historias de que rompieron con ellas en un picnic. A lo mejor hay por ahí que se dedica a dejar relaciones en picnics, quién sabe. En cualquier caso, no lo hagas. Gracias.

Dale tiempo antes de intentar seguir como amigos

Entiendo el deseo de pasar de follar y andar cogidos de la mano a ser amigos. Parece maduro e iluminado y algo que Gwyneth Paltrow haría. Pero no es nada de eso. Es estúpido. Daos un tiempo a ti y a tu ex para procesar la nueva situación. Podrás reconsiderar la amistad después, cuando el dolor haya remitido y cuando verle a la cara te haga sentir de la misma manera que cuando ves la cara de cualquier persona. Podéis poneros al día, compartir memes, hacer algo saludable y nuevo y verdadero.

Daos un tiempo a ti y a tu ex para procesar la nueva situación

Así es como se hace. Esa es la mejor manera de lidiar con una ruptura: no te acobardas, ni discutes ni cambias tu número de teléfono. Te sientas y abres la boca para decirles lo que haga falta para comprender la situación, pero no más que eso. Después, cierras la boca. Te sientes mal. Te preocupas por ellos. Después vas por algo de comer. Abres la boca de nuevo. Todo va bien.

¿Cómo le dejo sin hacerle daño?

No frivolicemos, lo políticamente correcto es decir que romper una relación siempre es costoso y doloroso, ya sea por decisión propia o ajena. Pero lo cierto es que cuando eres tú quien quiere romper, sí tienes las cosas algo más fáciles. Se hace más sencillo terminar una relación amorosa cuando es uno mismo quien toma la decisión (lo que no significa que no se trate igualmente de un proceso duro) por la sencilla razón de que quien toma la decisión juega con algunas “ventajas”:

  • no pasa por lo abrupto de recibir la noticia imprevista (y, a veces, incluso sorpresivamente impredecible)
  • ha podido ir madurando la idea con el paso del tiempo hasta que se ha decidido a verbalizarla
  • ha tenido ya ocasión de transitar a través de unos cuantos estados emocionales diferentes (de la negación a la aceptación pasando por la rabia y un sinfín de conflictos internos)
  • ha podido imaginarse y proyectarse en el futuro sin su pareja
  • ha podido ir encajando y aceptando progresivamente una nueva realidad
  • ha podido incluso, aun en pareja, empezar a elaborar su pérdida y superar su duelo amoroso
  • ha podido planificar también en términos más pragmáticos y no tan abstractos su cambio de vida y hasta estructurar en algo su nuevo e inminente día a día.

Quien deja tiene responsabilidades para con quien es dejado

Quien no decide romper, quien no desea acabar con su relación de pareja, queda normalmente en una posición más vulnerable, sacudido por una amalgama de emociones encontradas, expuesto al rechazo y susceptible de enfrentarse a una difícilmente soportable incertidumbre. Para la persona que no ha podido preparase, ni había anticipado siquiera que a su pareja pudiera rondarle la idea de la separación, pueden tambaleársele los pilares mismos sobre los cuales había estructurado su proyecto de vida, su futuro y hasta su concepto de familia.

Por eso, y porque los psicólogos bien sabemos que no se aceptan igual los cambios o las situaciones sobrevenidas en función de cómo éstas se hayan presentado o en función de cómo se hayan comunicado, el que rompe una pareja sí tiene algo de responsabilidad en cuanto al modo en el que lo hace, por la potencial repercusión que eso tiene sobre el otro. Cierto es que quien decide romper una relación lo hace porque decide mirar por sí mismo – lo cual es perfectamente lícito -.

Como cierto es que quien deja a su pareja lo hace porque decide anteponer sus necesidades a las de la otra persona – lo cual es hasta deseable, pues resulta emocional y psicológicamente saludable en muchos casos-. Pero también es cierto que a la vez que velamos por la satisfacción de nuestros deseos y necesidades, podemos tratar de minimizar el impacto que nuestras decisiones tienen sobre los demás.

¿Tienes claro que no quieres continuar? Sé [email protected]

¿Cómo dejar a tu pareja sin causarle un daño innecesario?

No mientas, no dejes lugar a dudas ni alimentes sospechas o incertidumbres. Las personas tenemos una extraordinaria capacidad para integrar cambios, adversidades y malas noticias. Pero para ello debemos disponer de información y confiar en la veracidad de esa información. Necesitamos poder comprender para poder integrar, elaborar y superar cualquier desdicha que nos toque asumir.

¿Y si resulta que le has sido infiel? Pues adelante también con la verdad, sin ninguna duda. ¿No crees que de alguna manera o de otra acabará saliendo a la luz? No es necesario que proporciones detalles escabrosos, y por supuesto siempre es deseable que rompas antes de haber traspasado ciertas fronteras, pero si hay otra persona que ha despertado en ti ciertos sentimientos, no tendrás más remedio que confesarlo. Cuanto más respetuoso hayas sido, más fácil será que puedan entenderte.

Sé claro y no dejes la puerta abierta a falsas esperanzas. Hasta dando información podemos resultar ambiguos, especialmente cuando no queremos herir a quien nos importa y nos da la sensación de que “suavizando” nuestro mensaje será mejor recibido. Esta equivocada premisa es una de las que más daño nos lleva a causar: sin certezas en cuanto al final de la relación no hay nada más fácil que aferrarse a la negación.

Es muy duro explicarle a tu pareja por qué has dejado de sentir lo mismo hacia ella o por qué has llegado a la conclusión de que tu vida ha de continuar mejor sin ella, pero en cierta medida es necesario. Sin ofender, sin aportar tampoco detalles innecesarios o que puedan ser interpretados de manera ofensiva, pero permitiendo que la otra persona comprenda tu razonamiento, integre cada paso del discurso que has ido construyendo y pueda poco a poco interiorizarlo.

No le transmitas que le abandonas, especialmente cuando hay cosas que os unirán para siempre como los hijos

No transmitas sensación de abandono. Porque una cosa es que des por terminada la relación de pareja y otra muy diferente es que vayas a desaparecer de su vida de forma drástica y para siempre. Juntos habréis de trazar un plan para romper la convivencia, para separar lo que haya que separar, para que ambos podáis sobrellevar los primeros tiempos de manera digna, para llegar a acuerdos, etc.

Es muy posible que haya algunas cosas que os hayan de unir para siempre, que a las familias políticas les cueste integrar la ruptura, ni qué decir tiene si habéis tenido hijos juntos. Es imprescindible marcar unos límites para entenderlos también con flexibilidad en función de las necesidades de cada uno y de terceros, y dejar abiertas de forma clara unas vías de comunicación y de entendimiento.

No lo alargues en exceso en el tiempo. La separación temporal suele ser recomendable en un primer momento, tanto para disipar dudas en caso de que haya una reconciliación posible, como para sentar las bases del distanciamiento en caso de que la separación sea inminente. Pero, una vez lo tengas claro, en el momento en el que te des cuenta de que la ruptura es dolorosa pero se te antoja la mejor opción, comunícalo y ahórrale tiempos tormentosos de angustia e incertidumbre. No por más esperar se causa menos daño, sino que, pasado un tiempo prudencial para no resultar impulsivo, las cosas suceden más bien al contrario.

No pidas nada. No en el terreno emocional y no al menos por el momento. No pidas más de lo que sea estrictamente necesario, normalmente en favor de los niños. Ya habrá tiempo de reajustar lo que sea necesario si es que compartís nexos de unión inexorables, pero con el impacto de la noticia y en plena vorágine de despecho y cambio, no estamos en disposición de dar afecto ni nuestra autoestima herida nos permite hacer concesiones. Corres, además, el riesgo de colocar al otro en una posición de sumisión con tal de preservar la relación. Protege a quien ha sido tu pareja y deja pasar un tiempo antes de aparecer en su vida con ningún tipo de solicitud emocional.

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