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Como freir tomate triturado

¡Sorpresa! Este domingo vienen tus sobrinos a comer y, como a casi todos los niños, les entusiasma la salsa de tomate. Por eso tú, que les quieres mucho, has decidido que no vas a tirar del tomate frito de bote de siempre, sino que se lo vas a hacer casero. Y entonces descubres que si haces el tomate frito en casa te sale ácido, o demasiado insípido, o demasiado líquido, o quién sabe qué… Y no consigues reproducir ese sabor suave y perfecto para niños del tomate frito de bote. Pero aquí llega Cocinillas al rescate, para sacarte del atolladero y enseñarte a hacer un tomate frito casero, delicioso y de sabor suave apropiado para todo el mundo.

Ingredientes

  • 1 lata de tomate triturado de estilo casero (400 gr)
  • 1 lata de tomate en dados (400 gr)
  • 2 cebollas
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 2 manzanas golden maduras
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce de La Vera
  • Orégano
  • Comino

¿Cuál es el secreto? Muy fácil: añadirle manzana. Hay gente que agrega azúcar al tomate frito para rebajarle la acidez, pero con la manzana también endulzas el tomate y le añades pectina, que es muy sana y hace que la salsa quede más cremosa. Pero no adelantemos acontecimientos y expliquemos la receta.

Preparación

Sofrito de cebolla y pimientos

Corta las dos cebollas en juliana y ponlas a freír en una sartén grande mientras picas los pimientos también en juliana. Una vez hayas terminado con los pimientos, seguramente la cebolla ya esté pocha. Incorpóralos a la sartén y deja que se pochen a fuego medio mientras pelas y troceas las dos manzanas golden. Bate las manzanas con una batidora eléctrica de mano y resérvalas.

Una vez están bien pochados las cebollas y los pimientos, abre las dos latas de tomate (en la primera foto de la galería podéis ver la diferencia entre el tomate “casero” de Orlando a la izquierda y el tomate de Navarra en dados a la derecha) y viértelas con cuidado en la sartén a fuego medio. En este punto cabe comentar que, si te gusta la salsa de tomate sin trocitos, puedes batir el sofrito de cebollas y pimientos y agregar el tomate triturado a este puré para que se fría. A mí me encanta encontrarme con los trocitos de cebolla o de pimiento en juliana, pero eso va en gustos.

Orégano, comino, manzana y pimentón sobre el tomate

Al cabo de un par de minutos, cuando el tomate ya está borboteando, agrega sal suficiente, la manzana triturada, el pimentón, el orégano y el comino. Ponlo a fuego muy suave, espera en torno a unos 40 minutos a que reduzca y rectifica de sal y especias si fuera necesario.

Y como extra: Conserva de tomate frito

Si decides guardar el tomate frito en conserva, esteriliza primero el bote que vayas a utilizar y las arandelas en caso de que las uses durante 10 minutos en agua hirviendo y déjalos secar al aire, sin secar con ningún paño. Luego pon el bote de vidrio al baño María como figura en la última foto de la galería y cierra bien la tapa cuando el agua rompa a hervir. Debe estar así al menos 20 minutos.

Tomate en conserva

Ten en cuenta que este sistema “casero” de envasado al vacío no es perfecto porque tu cocina no es un entorno estéril, pero te servirá para guardar el tomate más tiempo del que aguantaría en condiciones normales.

Ahora que ya sabes cómo hacer tomate frito casero, espero que lo disfrutes y lo uses como base en muchas recetas. Cuéntanos en los comentarios cómo te ha salido si te animas y las variaciones que se te haya ocurrido hacer sobre el procedimiento que aquí te presentamos. ¡Buen provecho!

Porque freir tomate no mancha tanto

Olga Viñes MartínezFollow Nov 30, 2016 · 3 min read

Hace ya algún tiempo hablando con una prima mía me decía que ella siempre compraba el tomate frito porque hacerlo en casa no le gustaba nada ya que manchaba mucho “es que salpica toda la cocina y lo pone perdido”. No me explico como hacía ella el tomate frito para que le manchase tanto la cocina, yo lo hago siempre en casa y no me ensucia así.

Lo que lleva es más tiempo que simplemente abrir un bote y calentar, pero os aseguro que si lo hacéis en casa será rara la ocasión en la que utilicéis de bote. De hecho si en algún momento he tenido que usar tomate frito de bote mi hijo no lo quiere dice que no está igual que el mio.

La salsa de tomate frito es una salsa básica que no debe faltar en nuestra cocina, a mi me saca de muchos apuros y prefiero darle a mi hijo tomate frito casero antes que de bote o ketchup, además haciendolo en casa sabes exactamente lo que lleva, sin conservantes ni colorantes 🙂

A mi el tomate que más me gusta para freir es el de tipo pera porque es bastante carnoso. Además ni lo pelo ni le quito las semillas, de eso se encarga luego el pasapurés.

Esta salsa es sólo de tomate, sin cebolla, ni ajo ni nada más, sólo tomate frito. Los ingredientes:

  • 2 kg. de tomate de pera maduro
  • Sal
  • 1 cucharadita de azúcar (para matar la acidez del tomate)

La elaboración más sencilla no puede ser:

  1. Lavamos y troceamos los tomates, no tenéis que quitarles la piel ni las pepitas, sólo si tienen algo de tallo.
  2. Cubrimos el fondo de una cazuela con aceite y lo ponemos al fuego medio. Incorporamos el tomate troceado.

Tomate troceado a la cazuela

3. De vez en cuando le damos unas vueltas, como podéis ver ya va soltando el agua el tomate.

Friendo tomate

4. Lo seguimos dejando al fuego y poco a poco se va consumiendo el agua que había soltado.

Tomate listo para pasar por el pasapurés

5. Ahora lo pasamos por el pasapurés.

Pasando el tomate

6. Y ya tenemos lista nuestra salsa de tomate

Tomate frito

Como véis es una receta bien sencilla y si lo hacéis siguiendo estos pasos veréis como no salpica tanto la cocina.

Una vez pasado por el pasapurés lo podéis poner en tarros y conservar en la nevera si lo vais a gastar en breve o hacer conserva para que duren más tiempo.

Yo no lo hago en conserva porque lo gasto en seguida.

Cómo preparar una salsa de tomate frito casero.

Os puedo asegurar que la salsa de tomate que prepara mi madre tiene un sabor increíble.

No se puede comparar a ninguna marca que haya probado, y lo más importante, además de rico, es natural.

La receta de salsa casera es la que hace mi madre todos los años, pues tenemos huerta y gran cantidad de tomates. El año pasado le ayudé con su última remesa, así que aquí tenéis todos sus secretos para que os salga igual de rica.

Esta salsa de tomate es de mis preferidas, perfecta para acompañar un montón de recetas. Unas lentejas, otro día con un poco de pasta, pizza, pescado, pollo… o incluso sola con un buen trozo de pan, una salsa polivalente al 100%.

Para que sea excelente la salsa de tomate debe tener la cantidad exacta de cada ingrediente. No ser ni demasiado líquida ni muy espesa, con una proporción de acidez que no moleste pero que se note que es tomate.

El tomate, si puedo, me lo traigo de Galicia puesto que la materia prima tiene que ser de gran calidad para que la salsa sea grandiosa. Aunque tal como os decía en otras recetas he localizado en Madrid 2 fruterías muy buenas donde encuentro hortalizas y fruta de gran calidad.

Yo compro directamente una caja de tomates, unos 5 kilos, y cuanto más maduro esté el tomate mucho mejor.

Aquí os dejo una más de la muchas recetas que existen para hacer salsa de tomate, si pensáis que la vuestra es rica rica, no dejéis de compartirla.

Preparación de la salsa de tomate

  1. Debemos elegir bien los ingredientes que vamos a emplear y tener un buen cuchillo bien afilado. Lo primero es lavar muy bien los tomates y los pimientos.
  2. Vamos a aprovechar todo, incluso la piel del tomate porque nos va a ayudar a conseguir una textura muy importante para esta salsa.
  3. Pelamos y cortamos en juliana las cebollas y el diente de ajo en 2 trozos, reservamos.
  4. Elegimos nuestro aceite de oliva extra virgen y añadimos una cantidad generosa a la cazuela más grande que tengamos.
  5. Calentamos y cuando el aceite esté bien caliente añadimos las cebollas y 2 cayenas enteras.
  6. Bajamos el fuego a la mitad. Cocinamos la cebolla durante unos 15 minutos hasta que empiece a coger un color tostado parecido a la miel, es el momento en el que la cebolla empieza a caramelizar y a aportar ese toque dulce a la salsa. Con la cantidad de cebollas que hemos empleado no hace falta añadir mucho azúcar a la salsa y así será menos calórica.
  7. Mientras se cocina la cebolla, picamos los pimientos y quitamos el rabillo de los tomates.
  8. Troceamos los tomates en cuartos, si son muy pequeños en 2. Reservamos en un bol grande.

Cocción y presentación final de la salsa de tomate

  1. Añadimos los dientes de ajo, pimientos y tomates a la cazuela, le damos potencia máxima al fuego. Removemos con cuidado mezclando todas las hortalizas para que vayan juntando todo su sabor.
  2. Cuando comience a soltar líquido y burbujee bajamos a fuego medio. Añadimos una hoja de laurel y dejamos que se cocine durante 30 minutos.
  3. Pasado ese tiempo paramos la cocción, quitamos la hoja de laurel y pasamos todo por un pasapurés. Yo empleo una plantilla de agujeros pequeñitos para romper bien toda la pulpa, las semillas y piel que queden en la salsa.
  4. Obtendremos una salsa semilíquida pero con un tono rojizo que ya dan ganas de probar. No os cortéis, coged un poco de pan y al buche que nos lo merecemos después de una hora de cocina. De esta forma también veremos el punto de sal. Si necesitamos añadir azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.
  5. Como último paso ponemos la cazuela con la salsa otra vez al fuego, yo lo dejo en el 3 de 10 puntos de temperatura, casi en el medio.
  6. Añadiremos sal, pimienta negra recién molida y azúcar. La cantidad de azúcar vendrá dada por el tipo de tomate, cómo de dulce sea la cebolla y cuánto haya caramelizado al principio, con 1 cucharada suele ser suficiente pero depende del gusto de cada uno.
  7. Dejamos que la salsa reduzca líquido poco a poco, normalmente lo dejo entre una hora y hora y media.
  8. Podéis escaparos a ver la tele y relajaros en vuestro sofá, eso sí, cada 15 minutos removed para evitar que se forme mucha costra, no queremos que se queme.
  9. Dejáis enfriar y cuando esté templada podemos envasar. Yo empleo botes de cristal para luego calentar al baño maría y que no se estropee con el tiempo.
  10. Os puede durar hasta todo un año, tal como dije depende de cuánto os guste en casa la salsa de tomate.

Conservación de la salsa de tomate. Conservas

  1. Ponemos las tapas de los botes donde vamos a preparar nuestras conservas a cocer en agua: En cuanto comiencen los primeros borbotones retiramos.
  2. En caliente, vamos tapando los botes con su correspondiente tapa. Colocamos los botes cerrados en una olla grande con agua, que rebase unos 5 cm a los botes.
  3. Hacemos una primera capa, colocamos un trapo. Ponemos una segunda capa de botes, procurando que el agua quede siempre por encima de los botes.
  4. Cocemos al baño maría durante 10 minutos mínimo. Al cabo de ese tiempo se apaga el fuego. Dejamos que se enfríen en ese recipiente. Durante este proceso puede que algún bote pierda líquido, es normal no pasa nada.
  5. Una vez fríos, secamos y guardamos nuestros botes en un lugar limpio, seco y donde no le dé mucho la luz.
  6. Primero los colocaremos invertidos (con la tapa hacia abajo) para favorecer el sellado. Y en una semana aproximadamente les damos la vuelta. Estas conservas de tomate frito están perfectamente esterilizadas y cerradas. Con lo que durarán todo un año o incluso más tiempo.

Unas conservas perfectas para todo el año, haga frío o calor. Con ellas podéis preparar miles de recetas.

No dejéis de disfrutar de todas las recetas que tenemos en el blog para preparar las salsas más sabrosas y acompañar todos nuestros platos. Os aseguro que encontraréis un montón de ideas para hacer vuestra cocina más de rechupete.

Vuestros consejos y recomendaciones para una salsa de tomate de rechupete

Como en todas las recetas, completaré la receta dependiendo de vuestras aportaciones o preguntas. Isabel Camden me ha enviado un mail que creo debe incluir para resolver posibles dudas.

“Comentáis que se meten los tarros ya cerrados y con agua que les cubra solo un poco. Que les pongamos un trapo y encima otra capa de tarros, mi pregunta sería esta: si solo se tienen que llenar un poco por encima de su tapa ¿al ponerles otra capa de tarros encima tenemos que poner más agua para que a los que están arriba les llegue el agua también hasta el borde? ¿entonces los de abajo se llegan a tapar por completo de agua? Si queremos que los que están encima les llegue el agua.

Yo lo que hacía es poner solo una tanda de frascos y encima de ellos nada. Para no tener que sobrepasar mucho el nivel del agua, luego meto otra tanda y así hasta que termino. Me lo podéis aclarar por favor. Si es que yo no lo he entendido bien, pero ya digo dos capas de frascos una encima de otra… los de abajo se tapan por completo de agua. Aparte que tiene que ser una olla super honda, para que entren dos capas una encima de otra.”

A esta pregunta:

“El hecho de realizar las dos filas de tarros es para ahorrar tiempo nada más. Si lo prefieren que lo hagan de una en una capa, pero lo importante es que el agua cubra los botes. Se recomienda que sobrepase como mínimo unos 4-5 cm por encima de la tapa de los botes. Es para que sea más fácil calentar el agua y tampoco desperdiciarla. Lo de poner un trapo de tela en la base de cada capa de botes es importante. Para que asienten y no choquen entre ellos. En caso contrario pueden llegar a estallar.”

Consejos

  • Yo he probado alguna vez a reducir con la batidora, craso error. Queda un puré naranja que no tiene nada que ver con esta salsa de tomate. No está mal de sabor pero lo que queremos es que nos entre tanto por su sabor como por su aspecto.
  • Si no os gusta el toque picante no le añadáis la cayena. En este caso es mínimo pero por supuesto es vuestra elección.
  • Si te queda demasiado espesa siempre puedes añadir agua. Si está demasiado líquida tenla más tiempo en cocción. No os recomiendo en absoluto añadir harina para espesar.
  • Esta receta lleva su tiempo pero preparando mucha cantidad tienes para todo el año. Os recomiendo preparar de 2 a 3 litros de una sola vez. Y cuando se acabe comprar más tomates y preparar más. Suelo envasarla en botes de cristal al vacío aunque si tienes sitio en el congelador se puede congelar.

Curiosidades sobre la salsa de tomate

  • La salsa de tomate tiene una sustancia muy beneficiosa: el licopeno, un pigmento que le proporciona su característico color rojo. El licopeno ayuda a prevenir el cancer. Reduce los niveles de colesterol y reduce la incidencia de ciertas dolencias de la vista.
  • El tomate es uno de los alimentos con mayor proporción de este pigmento y se libera sobre todo al cocinarlos.
  • Los profesionales de la salud recomiendan la salsa de tomate casera como parte de nuestra dieta mediterránea. Así que sólo me queda recomendaros que preparéis esta receta en casa, como siempre, os quedará de rechupete

La salsa de tomate al microondas es una receta básica que debemos tener siempre a mano. La salsa de tomate es uno de esos elementos que consigue triunfar y hacer destacar a cualquier ingrediente. Con un poco de pasta, sobre un trozo de hamburguesa o acompañando a un pescado esta salsa quedará de maravilla. Prepararla tiene un inconveniente principal, ensuciar la cocina. La salsa debe cocinarse poco a poco en una sartén que, aunque estemos muy pendientes,puede sufrir algunos contratiempos. Las típicas gotitas de tomate son una molestia, una excusa que nos impide cocinar la salsa más a menudo. Con un poco de cebolla, ajo y unos buenos tomates, vamos a hacer una salsa de tomate al microondas sin ensuciar nada y con un resultado digno de un restaurante.

Ingredientes:

  • 1 lata de un kilo de tomate triturado extra o 1 kilo de tomates naturales
  • Dos dientes de ajo
  • ½ cebolla
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de azúcar
  • Sal al gusto
  • Hierbas para aromatizar
  • 50 ml de aceite de oliva virgen
  • Cómo preparar salsa de tomate en el microondas

    1. A partir de esta receta vamos a sacarle al microondas un uso nunca visto, se convertirá en una herramienta preparada para cocinar salsas.
    2. Empezaremos esta receta pelando y cortando la cebolla lo más finita posible para que esté lista a la hora de unirse con el resto de los ingredientes en esta maravillosa salsa.
    3. Seguiremos con los ajos, los pelamos y picamos. Colocamos la cebolla y el ajo en un recipiente apto para microondas. Añadimos un par de cucharadas de aceite.
    4. Ponemos en el microondas a máxima potencia durante un minuto. El recipiente mejor que sea de los que tienen tapa para no ensuciar el microondas. Si vemos que están listos estos ingredientes retiramos de lo contrario los ponemos medio minuto más.
    5. Llega el turno del ingrediente estrella, los tomates. Podemos utilizar una lata de tomates al natural o directamente unos tomates naturales. En el caso de que sean naturales, les hacemos una cruz con el cuchillo y los escaldamos para que se pelen mejor. Bastará con ponerlos en agua caliente unos 30 segundos. Troceamos o escurrimos.
    6. Incorporamos el tomate sin nada de líquido en el recipiente junto el ajo y la cebolla. Ponemos un poco de laurel o las hierbas que más nos gusten, media curadita de azúcar y la sal al gusto.
    7. Encendemos el microondas a máxima potencia durante unos 7 minutos. Pasado este tiempo dejamos que la salsa repose en el interior del recipiente que seguirá tapado durante 5 minutos más.
    8. Tendremos la salsa lista, la servimos tal cual o la podemos triturar para que quede más fina y eliminar esos trocitos más grandes que puedan haber quedado. El resultado de esta salsa merece la pena probarse.

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