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Como hacer anal

Tabla de contenidos

Aunque el sexo anal se ha vuelto MUY popular (según un estudio, el 46% de las mujeres lo ha intentado), el tabú alrededor de este acto en particular ha persistido a través de los años. Por culpa de esto, muchas mujeres no reciben la información apropiada que necesitan para prepararse y disfrutarlo, lo cual es completamente posible.

Necesitas lubricante, MUCHO lubricante

Si existe una ocasión para probar un lubricante, es el sexo anal, y es que no sólo es necesario, sino INDISPENSABLE. A comparación de la vagina, el ano no produce lubricación propia, y es importante para tener un encuentro exitoso.

Hay 2 razones principales por las que es necesario usar lubricante en el sexo anal; para empezar, disminuye la fricción y hace el encuentro más placentero (y menos doloroso). En segunda, sin lubricante, la fricción te garantiza heridas anales. Y si nunca has tenido una herida anal, no sabes lo DOLOROSAS que pueden llegar a ser.

Empieza con 1 o 2 dedos

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No sé ustedes, pero la mayoría de nosotras, antes de perder nuestra virginidad con un pene, la perdimos con unos dedos. Y aunque ser penetrada por un dedo no es lo mismo que serlo por un miembro, al menos te da una idea de lo que viene más adelante.

No tienes que usar un espejo para ver que tu ano es estrecho. Esto quiere decir que definitivamente debes experimentar con él primero, ya sea con un dedo o un pequeño juguete sexual hecho específicamente para el ano. Y cuando digo pequeño, me refiero a un tamaño mucho menor que el del miembro de tu pareja. ¡Y no olvides el lubricante!

Condón SIEMPRE

Aunque estén comprometidos o casados en una relación monógama, el sexo anal requiere condón. No sólo es mejor para evitar heridas, sino que también es más higiénico. La sensación del semen ahí abajo realmente no es PARA NADA agradable, sin mencionar que están en un lugar poco limpio.

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Debes estar MUY excitada

Para que el sexo anal se sienta bien, tienes que relajarte. Los ejercicios de respiración servirán, especialmente si te ayudan a relajar tus músculos.

Una mujer requiere de unos 20 minutos para excitarse completamente, y con la excitación viene la relajación y la alta tolerancia al dolor y a la práctica de otras cosas. ¡Piénsalo! La excitación te vuelve una mujer nueva, una mujer dispuesta a probar otras cosas y disfrutarlas.

Causará cambios con tus… evacuaciones

Pues sí, el sexo anal puede provocar ciertos cambios con tus intestinos. No voy a ser muy gráfica, pero la forma en que haces popó ANTES de tener sexo anal será MUY diferente al DESPUÉS de hacerlo. En primer lugar estarás estriñida. Luego tendrás muchos gases gracias al aire que viene del acto de tener a alguien penetrando tu ano. Y es completamente normal. Siempre y cuando no haya dolor, no tienes porqué asustarte.

Suena intenso, ¿no? Tantas medidas de prevención y cuidados… pero si en verdad te llama la atención, deberías intentarlo. No te miento cuando te digo que en realidad PUEDE ser muy placentero, siempre y cuando se realice de la manera más higiénica y cuidadosa posible 😉

Foto: Archivo Eme de Mujer

Puedes encontrarme en Twitter como @AndyBouchot 😉

¿Te interesa el sexo anal? Tips para disfrutarlo

Dice Samantha Jones, la amiga zafada de Sex and the City: “con un buen lubricante puede llegar a ser muy divertido”. Sí, las costumbres sexuales están cambiando: para bien y para mal, hay muchas novedades. Lo que durante mucho tiempo fue considerado como algo casi “anti natural”, ahora se ha convertido en una práctica cada vez más frecuente. ¿A cuántas de nosotras una pareja le pidió tener sexo por la cola? Seguramente a muchas. ¿Y cuántas accedimos? Con certeza, bastante pocas.

Buenas noticias

Hay razones fisiológicas que hacen que esto resulte placentero para las mujeres: los músculos orgásmicos y todas las terminaciones nerviosas que se ponen en juego durante el acto sexual incluyen el ano. Su borde, además, se convierte en una parte súper sensible cuando es bien estimulada. Aunque cueste creerlo, no es necesario que nos introduzcan algo para que podamos vivir sensaciones increíbles: con besos y caricias es suficiente para gozar de manera plena.

Lo que sí puede parecer diferente es el acto mismo de la penetración, ya que la apertura de los esfínteres es más estrecha que la de la vagina y esto puede hacer que se sienta más intensa. Pero es un mito que siempre duele. El dolor es sólo la indicación de que el ano no está bien relajado y abierto y es un mensaje del propio cuerpo que está pidiendo más tiempo o más suavidad.

En pareja, seguí estos consejos

Relájense. Es importante que los dos compartan las ganas de hacerlo y se sientan tranquilos con la decisión.

Excítense. Cuanto más excitados estén los dos, más aumentará la libido y mayores serán las ganas de intentar nuevas experiencias y probar nuevos caminos. Hacele lo que sabés que le gusta para “ponerlo a punto” y dejá que él te haga lo necesario para que te sientas preparada.

Estrategias. Para tener buen sexo anal, los juegos previos son fundamentales. Las caricias juegan un papel importantísimo en la “preparación del terreno” y en la lubricación de la zona. Lo ideal es que tu pareja comience la estimulación con besos suaves en la zona y hasta pueden aprovechar algún “juguete sexual” que tengan. Al mismo tiempo, pedile que te acaricie el clítoris… O animate a acariciártelo vos misma, ¿por qué no?

Listos. Cuando ambos se sientan preparados, es el momento de la penetración. Para facilitarla, lo recomendable es usar un buen lubricante. Afortunadamente, hay muchos productos de este tipo que te pueden ayudar. Pedile a tu compañero que lo haga sin prisa y suavemente, parando cuando vos se lo pidas.

Las posturas. Todas las posiciones sexuales son válidas en el momento de tener sexo por la cola: en cuatro patas, parados, de costado e, incluso, la clásica “del misionero”. Lo importante es que estén cómodos y puedan disfrutar los dos.

¿Existe el orgasmo anal? Las opiniones están divididas. Para algunos sexólogos no existe ya que el clítoris no es estimulado. Para otros sí puede darse, pues es una zona que está llena de terminaciones nerviosas que permiten una sensación inigualablemente placentera. Será cuestión de probar, ¿no?

Lo importante es que lo hagas en pareja, siendo respetada en tus deseos y en tus límites: el sexo tiene que ser de a dos, con diversión y códigos de complicidad. No tenés que sentirte obligada a probar algo que no te gusta sólo porque el otro lo desea. Si no te gusta, «no gracias». Lo decidís vos.

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¿El sexo anal duele?

El sexo anal es una práctica que ha sido tabú durante siglos. Tanto así que a muchas personas aún les causa cierto temor, dada la escasa de información que tienen al respecto y, sobre todo, la idea de que puede resultar dolorosa.

Sin embargo, hay parejas que disfrutan de esta práctica en la intimidad y, además, de forma indolora. ¿Cómo lo logran? Muy simple, teniendo en cuenta algunas consideraciones y cuidados.

A continuación veremos si el sexo anal se trata de una actividad placentera, cómo puede llevarse a cabo de una manera saludable para disfrutar de un buen encuentro sexual y los riesgos que pueden correrse cuando no se tienen en cuenta ciertas medidas.

¿Puede haber placer en el sexo anal?

El sexo anal puede resultar muy placentero,siempre y cuando se cumplan ciertas cuestiones.Al respecto, el Instituto de Sexualidad Humana de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, indica lo siguiente:

  • Hay que recurrir a los juegos previos y la estimulación para que el ano se vaya dilatando poco a poco. Usualmente, se recurre a la masturbación para excitar al compañero y, a su vez, conseguir que sus músculos se relajen.
  • Utilizar lubricantes apropiados para la zona (a base de agua) para facilitar la penetración. Cabe destacar que la aplicación del lubricante puede ayudar a promover la excitación.La saliva no es recomendable en absoluto.
  • Elegir un ángulo de penetración apropiado (es decir, una postura cómoda, como puede ser la del perrito).
  • ¡Utilizar condón siempre!
  • Introducir con suavidad y lentitud el pene en el ano.
  • No realizar movimientos bruscos.

En relación a la higiene

  • Por supuesto, la higiene es fundamental en todo momento: antes, durante y después.
    • Es más que recomendable defecar antes de practicar sexo anal.
    • El ano del compañero debe estar limpio. La limpieza puede llevarse a cabo simplemente con agua y jabón.
    • Si se va a introducir los dedos para la estimulación,las manos de la persona no solo deben estar limpias, sino también con las uñas bien cortadas y aseadas para evitar rasguños y otras posibles lesiones al manipular la zona durante la estimulación.
  • NO penetrar la vagina durante el sexo anal ni tampoco después (a menos que se tomen las medidas de higiene adecuadas).
  • Hay ciertas prácticas que deben evitarse, ya que también suponen un alto riesgo de infección:
    • Fisting:es un práctica extrema en la que se busca el placer al dilatar el ano introduciendo todos los dedos, la mano y, finalmente, el puño.
    • Creampie:se trata de realizar la eyaculación en el ano.
    • Anilingus: también conocido coloquialmente como «beso negro», se trata de la introducción de los labios y la lengua en el ano para estimular a la pareja.

El dolor aparece cuando no hay cuidado

Si la práctica de sexo anal se realiza sin una estimulación previa y de forma brusca y acelerada, los músculos no estarán relajados y la fricción resultarádolorosa. Por lo tanto, se recomienda realizar juegos previos y luego, asegurarse de proceder a la penetración anal con delicadeza.

Está claro queel ano no lubrica de manera natural durante la relación sexual, como en el caso de la vagina. De ahí la importancia de utilizar un lubricante adecuado para esta zona y, además, realizar la penetración con cuidado, sin embestidas fuertes ni movimientos bruscos en general.

Para algunas parejas, en el sexo anal lo ideal es combinar la penetración con la masturbación. De esta forma se intensifica la sensación de placer, se promueve la relajación de los músculos y, claro, la dilatación del ano.

Te recomendamos: ¿Qué tipos de lubricantes íntimos existen?

Una vez más, hay que recordar que sin unos buenos cuidados, el sexo anal puede causar dolor y problemas a la salud, desde una fisura anal, desgarros, hemorragias, hasta el contagio de ITS. Por ende, quienes deseen disfrutar de esta práctica deben hacerlo siempre con precaución.

Guía de sexo anal para principiantes

Si deseas subirte al tren A o mejorar tu versión del sexo anal, considera los siguientes puntos.

Háblalo

Si el jugueteo anal es algo que deseas explorar con tu pareja, comienza la conversación haciéndole algunas preguntas sobre lo que piensa al respecto. ¿Lo ha hecho antes? ¿Le gustó? ¿La idea de hacerlo le atrae? A partir de ahí, puedes establecer si tú y tu pareja pueden iniciar la exploración anal en algún momento.

Familiarízate con la anatomía del ano

Tu ano es tu culo y, como dice el viejo dicho, todos tienen uno. «Está rodeado por dos conjuntos de músculos que abren y cierran dos esfínteres, uno externo y otro interno», dice el entrenador sexual Kenneth Play, explicando que es fácil acceder al esfínter externo y relativamente fácil contraerlo o relajarlo. El esfínter interno está ubicado aproximadamente entre 2.5 y 3.5 cm más adentro. No es tan fácil de controlar a voluntad pero, con la práctica, también puede lograrse.

En pocas palabras, el trabajo de estos músculos es evitar que las heces se salgan de tu trasero y terminen regadas por doquier. Más allá del vestíbulo del ano está el recto. Es un saco con forma tubular que mide alrededor de entre 10 y 15 cm de largo en la mayoría de las personas. En la parte superior del recto, el tracto digestivo hace un giro de 90 grados como una vuelta en una tubería. Más allá de esa vuelta está el colon sigmoide. Durante más del 99.99 por ciento de la historia humana, todos se ponían en cuclillas para defecar. Es una postura que desenreda el tracto digestivo inferior y es más probable que resulte en sacar todo de una sola vez. Es importante recordar esto cuando decidas comenzar a experimentar con las posiciones más adelante.

Explora tu propio ano

La próxima vez que te estés bañando y justo después de haberte aventado una buena caca, pon un poco de jabón en tus dedos y procúrate una suave sesión explorativa. Ten por seguro que esto deben hacerlo tanto el receptor como el dador. ¿Por qué? Porque si eres el dador, tienes un ano que es prácticamente idéntico al de tu pareja. Descubrir lo que se siente tener algo metido en el trasero de primera mano te dará una información invaluable cuando tengas el honor de explorar entre las nalgas de tu pareja. «Si nunca has puesto ni siquiera un dedo dentro de tu culo, tienes que ser muy desvergonzado para pensar que deberían permitirte meter algo en el culo de otros», dice Play.

El sexo anal bien hecho no debe doler

El sexo anal implica mucha información sensorial intensa y novedosa. De hecho, a eso debe gran parte de su popularidad. Pero si bien es probable que el sexo anal sea una experiencia sorprendente y posiblemente desafiante, nunca debe ser causa de lo que los fetichistas clasifican como «dolor intenso». Si la pareja receptora es nueva en el juego anal, te aconsejamos que seas muy amable y cuidadoso con su trasero para que tenga asociaciones positivas y placenteras con él cuando tengan sesiones sexuales no-anales.

No tengas miedo de cagarte

Sí. Sale excremento de tu ano. Sin embargo, en circunstancias normales, el recto debe estar libre de cualquier cantidad significativa de excremento. En el momento en que la materia fecal ingresa al recto, por lo general, ya estás en camino al baño más cercano. «El ano y la parte inferior del recto en realidad tienen muy poca materia fecal, lo que significa que tienden a no estar tan sucios como creemos», dice la terapeuta sexual Kat Van Kirk. Pero para disminuir las probabilidades de que haya un desastre…

Lávate y disfruta

Los efectos psicológicos de ponerse un enema, que es esencialmente una bolsa con una boquilla con la que se puede introducir algún líquido en el recto para limpiar el área, pueden ser tan importantes para el sexo anal placentero como los efectos físicos. Limpiar el recto es simplemente una medida preventiva contra la posibilidad de un desastre y si la pareja receptora está menos preocupada por ensuciar el área inmediata con excremento, es más probable que se relaje y disfrute de la experiencia. Puedes conseguir un kit de enema desechable en tu farmacia local, pero si descubres que te gusta el sexo anal lo suficiente como para ponerlo en tu rutina sexual, puedes comprarte un kit reutilizable. Este incluso viene con la aprobación de la FDA, pero aún así no estaría mal hablar con tu médico sobre cómo hacer un enema de manera segura y efectiva.

Consigue un buen lubricante anal

Las dos cosas más importantes a tener en cuenta al seleccionar un lubricante para sexo anal son la viscosidad y la composición. Los lubricantes más densos son los mejores para el sexo anal. Esto se debe a que las paredes del ano son más delgadas que las paredes vaginales y requieren un lubricante que las mantenga en buen estado y resbaladizas para reducir las posibilidades de cortaduras y desgarres (¡auch!) dentro del recto. Un lubricante con base de silicona es probablemente tu mejor apuesta para el sexo anal porque es seguro para los condones (a diferencia de los lubricantes con base de aceite), no se evapora rápidamente (a diferencia de los lubricantes con base de agua) y es el que tiene la consistencia más resbaladiza.

Invierte en un tapón anal

Otra compra que quizás desees agregar a tu carrito de Amazon es un tapón anal de calidad. Al usar un tapón anal, la pareja receptora se acostumbrará a la sensación de tener algo en el culo. Empieza a usarlo mientras tienes relaciones sexuales regulares y comenzarás a asociar la sensación de estar excitado analmente con el sexo en lugar de, ya sabes, con la caca. También puedes usar un tapón en el período previo al jugueteo anal para que estés más flexible cuando llegue el momento. Una gran opción es el modelo Bootie de Fun Factory.

Espera lo mejor pero prepárate para lo peor

A pesar de todo este trabajo de preparación, todavía hay una pequeña posibilidad de que el sexo se ponga sucio en el sentido equivocado. «Pongan una toalla o sábana vieja, tengan a la mano algunas toallitas húmedas y, en el caso relativamente improbable de que ocurra un desastre fecal, asegúrense de no hacer un escándalo y de tener un plan de contingencia para remediarlo», advierte Play. Pongan la toalla en la lavadora, vayan a la regadera y procúrense algo de cuidados amorosos.

Ve a un lugar mentalmente tranquilo

Nuevamente, la capacidad de la pareja receptora para respirar y relajarse es la diferencia entre una experiencia que los haga decir «wow» o «auch». Tomen una copa de vino o un té herbal si eso les ayuda a relajarse y destensar el cuerpo. Pero no se aloquen demasiado. «Del mismo modo en que no se debe operar maquinaria pesada estando bajo el influjo de esas sustancias, tampoco se debe experimentar con el sexo anal estando ebrio o dopado», dicen Emma Taylor y Lorelei Sharkey, autores de Sex: How to Do Everything. «El dolor es señal de que están haciendo algo mal, y si están ebrios, no sabrán cuándo detenerse».

Experimenta con diferentes posiciones

Si en el sexo anal eres el dador, puede ser una buena idea ponerte detrás de tu pareja y dejar que se encargue de la situación introduciéndose tu pene a su propio ritmo. Ya sea que la persona en cuestión sea neófita en el sexo anal o no, es probable que necesite un momento para aclimatarse a la sensación y que pueda necesitar que te quedes tan quieto como una estatua. Usa ese tiempo para aplicar más lubricante en el área. Una vez más, realmente nunca es demasiado cuando se trata de sexo anal. Para algunas personas, el sexo anal es más cómodo en la posición de «perrito». Otros prefieren estar cara a cara, o incluso arriba.

No intercales cavidades

No importa cuánta preparación y limpieza previa hayas tenido, el ano y el recto contienen bacterias que no pertenecen a la vagina. En la pornografía, la lengua, los dedos, los juguetes y el pene se sacan de una cavidad y se introducen en la cavidad vecina de manera inmediata, pero en la vida real ese tipo de prácticas podría causar una infección bacteriana. Si introduces algo en el ano, debes lavarlo antes de introducirlo en la vagina. ¿Entendido?

Incorpora abrazos y caricias

El sexo anal puede ser una experiencia intensa, especialmente para el receptor de primera vez, así que no olvides administrar muchos cuidados posteriores —sobre todo si a tu pareja no le gusta tanto el sexo anal— en forma de besos, mimos y palabras cariñosas cuando termines.

El sexo anal es una actividad sexual de alto riesgo

No es por arruinar la diversión, pero sería negligente si no mencionara que el sexo anal pone a las personas en un mayor riesgo de contraer VIH y otras infecciones de transmisión sexual, a diferencia de la mayoría de las otras actividades sexuales. Esto se debe a que el coito anal difiere del vaginal en que involucra «tipos distintos de tejido, fuerza muscular y lubricación natural, o falta de ella». Entonces, como de costumbre, usa condón si sientes que estás en una situación en la que deberías hacerlo.

Guía completa de iniciación al sexo anal, trucos y consejos

Actualizada el 30 de Sep de 2019

Guía completa de iniciación al sexo anal, trucos y consejos

  • Índice
  • 1. Iniciación al sexo anal: cómo pedirlo
  • 2. Sexo anal: cómo practicarlo de forma placentera
  • 3. Iniciación al sexo anal: juguetes de sexo anal
  • 4. Sexo anal: cómo estimular el ano

El sexo anal posee aun muchos tabús sociales lo que conlleva a muchos mitos y leyendas, provocando que la información disponible no sea lo suficientemente clara. En este artículo vamos a tratar de aclarar todos los puntos posibles para lograr así una placentera y saludable práctica del sexo anal.

Existen 2 principales obstáculos:
· ¿Cómo iniciar el sexo anal cuando se desea?
· ¿Cómo hacer que el sexo anal sea agradable para ambos participantes?

La gente muchas veces se pregunta ¿Cómo usar tu juguete anal?
Tambien hombres que dicen Soy hombre y quiero estimular la prostata

Nosotros tenemos la respuesta a todas tu preguntas.

Iniciación al sexo anal: cómo pedirlo

Cuando estas decidido a practicar sexo anal el primer paso es transmitírselo a tu pareja y lograr su consentimiento expreso, es bastante incierto tratar de conseguirlo sin antes haber hablado el tema ya que no todo el mundo es capaz de interpretar bien las señales corporales.

La forma más fácil de decirte a tu pareja que deseas sexo anal es, bueno, decirles que quieres sexo anal.

Principalmente existen 3 maneras de abordar el tema:

  1. Preguntar explícitamente a tu pareja mientras estáis practicando relaciones sexuales, esto puede hacer sentir más cómodos a muchas personas. Sin embargo, no hará demasiado fácil tener una conversación extendida (experiencias previas, límites, reservas…) si eres un principiante de sexo anal.
  2. Puedes exponer el tema de antemano mediante mensajes de texto o emails, un inconveniente es que no podrás percibir el estado de ánimo de tu pareja.
  3. Otro enfoque cuando ya os sentiis más cómodos con el sexo anal, es insinuarte a tu pareja mostrándote: Comienza con la auto estimulación (o guía la mano de tu pareja) o usa un pequeño vibrador diseñado para sexo anal

Sexo anal: cómo practicarlo de forma placentera

¿Puede doler el sexo anal? Si, puede. Pero ¿es agradable el sexo anal? Si, potencialmente agradable, solo necesitas practicarlo con cariño y sensibilidad. Os dejamos 10 consejos para que sea fácil practicarlo, si aun así teneis más dudas podeis leer nuestro otro artículo ¿Cómo tener sexo anal?

1. No lo intentes si no quieres.
Si estas en una relación mutuamente cariñosa y sana, tal vez desees practicar sexo anal con tu pareja, en cualquier caso cualquier decisión es 100% respetable y si tu pareja sigue presionándote cuando ya has dejado claro que el anal no es una opción, plantáate mandarlo a chuparla.

2. Incluso si eres monógamo un condón es una buena idea.
En el intestino existen millones de bacterias peligrosas que pueden propagarse fácilmente (lo se, odias el preservativo). Se recomienda tener cerca toallitas húmedas y nunca bajo ningún concepto usar el mismo condón para tener sexo anal y luego vaginal ya que estaríamos transmitiendo residuos peligrosos a una zona interna

3. El lubricante es imprescindible.
Has podido oir que el uso excesivo de lubricante puede quitar fricción al hombre haciéndole sentir menos, esto es completamente mentira, no hay nada como una superficie bien lubricada para potenciar el placer.

4. ¿Qué lubricante usar?.
Los mejores serían los lubricantes pesados como la grasa, se basan en el petróleo y son los más duraderos y resbaladizos, pero te dejará los preservativos llenos de agujeros, lo cual los descarta casi siempre.

Otra opción son los lubricantes a base de silicona, más duraderos, te evitas tener que estar reaplicando pero suelen ser incompatible con los juguetes eróticos ya que pueden deteriorarlos (si están tambien fabricados en silicona). Dentro de esta familia una opción muy interesante podría ser la de los lubricantes dilatadores que te ayudarán a relajar y dilatar la zona además de lubricar y resbalar.

La última opción son los lubricantes de base acuosa, 100% compatibles con todo, entre lubricantes a base de agua finos (como Astroglide) o los más gruesos (KY), vete por los gruesos, ya que no se secarán tan rápidamente.

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Lubricante dilatador y anestésico anal 9,97€ 12,46€ 65 opinion(es)30 MlDilatadorRelajanteREBAJAS Analyse Me
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Lubricante 100% biológico en base acuosa 4,09€ 6,30€ 10 opinion(es)

5. Al fondo duele menos.
La cabeza del pene es la parte más ancha por lo que una vez que ha entrado esta parte te sientes un poco mejor.

6. Relaja los músculos tanto como sea posible.
La relajación y construcción de los músculos pubococcígeo (PC) son como la versión anal de los ejercicios de Kegels, pero ahora no es el momento de preocuparse por eso. Relaja los músculos como si estuvieses a punto de hacer caca.

7. Tendrás sensación de estar cagándote.
Se hace difícil saber si estás o no, probablemente no sea caca, pero si hubiese un poco no es un gran problema porque al fin y al cabo.. “lo pidió el”.

8. La mejor postura.
Existen posturas que pueden ser “peligrosas” para principiantes ya que permiten una penetración muy profunda y pueden hacer pequeños desgarros en el ano por falta de experiencia o nervios. Dicho esto algunas posturas son más ideales para principiantes, sobre todo las que permiten tener el control a la mujer (algunos hombres son reacios porque les hace sentir peores amantes, pero es justo lo contrario, están siendo increíbles y desinteresados).

La vaquera
La postura de la vaquera, es una de las posiciones más disfrutadas por las mujeres, ya que le permite controlar la velocidad y la profundidad de empuje.

La cuchara
La postura de la cuchara, no hay nada tan agradable como convertir un abrazo temprano en la mañana en sexo lento e íntimo. Esta postura funciona muy bien para el sexo anal con una experiencia más lenta e íntima.

9. Expulsa los gases.
Es muy recomendable liberar los gases que han podido entrar justo después de terminar la relación sexual anal. Posiblemente sienta de forma natural la necesidad de ir al baño, pero sino acuda de todas formas. La liberación de gases anales puede prorrogarse durante horas a diferencia de los gases vaginales que suelen liberarse más rápidamente.

10. Si lo desprecias, no repitas.
No debes sufrir varias rondas infernales para finalmente decidir que no es para ti. Si lo odias, lo odias y eso es correcto. Muchas personas disfrutan viendo la cara de placer de sus parejas y se reservan estos actos para ocasiones especiales como aniversarios, pero no lo odian.

Iniciación al sexo anal: juguetes de sexo anal

En nuestro blog puedes encontrar una competa guía sobre los juguetes anales, pero a modo de resumen cabe destacar que incluso los expertos en sexo anal necesitan un ‘calentamiento’, por lo que la introducción de algunos juguetes anales, mucha gente se pregunta ¿que tipos de juguetes anales existen y que son? como un tapón o masajeador de próstata (vibrador de punto P) durante los juegos previos puede ayudar a facilitar la transición al sexo anal. Como recordatorio sin embargo, cualquier juguete que se utilice analmente debe tener una base acampanada para evitar que desaparezca accidentalmente dentro de ti (succionado), y cualquier cosa usada analmente necesita ser lavada o cubierta con un condón limpio antes de ser utilizada en otro orificio (por la transmisión de bacterias). Estos son los principales tipos de juguetes que podrás encontrar para iniciarte en el sexo anal:

  • Plugs
  • Kits anales
  • Enemas
  • Bolas o rosarios anales
  • Vibradores anales
  • Dilatadores
  • Dildos hinchables
  • Colas

Durante el sexo anal, intenta estimular también el clítoris u otras zonas erógenas de tu pareja con un vibrador para duplicar la intensidad de las sensaciones y acumularse hasta llegar a un orgasmo realmente satisfactorio. Por si tienes dudas aquí te dejamos una guía que te contesta a la pregunta ¿Que diferencia un consolador Anal a uno normal?

7 CmREBAJAS Plug & Play
Pequeño plug anal metálico con joya azul 10,50€ 17,50€ 41 opinion(es) 7 CmREBAJAS Plug & Play
Pequeño plug anal metálico con joya roja 10,50€ 17,50€ 9 opinion(es) 10 Cm Best Butt Buddies
Kit de plug anales para principiantes 12,40€ 13,90€ 16 opinion(es) 25 CmREBAJAS Thai
Bolas de estimulación anal para principiantes 5,00€ 9,99€ 19 opinion(es) 15.2 CmREBAJAS Anal Trainer Kit
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Pequeño plug anal metálico con joya morado 10,50€ 14,00€ 14 opinion(es)

Sexo anal: cómo estimular el ano

  1. En primer lugar la higiene es muy importante, por lo que es bueno utilizar un enema antes del sexo anal o que ella limpie profundamente el área con jabón suave y colocando su dedo un poco en el recto. Muchas parejas disfrutan de hacer esto juntos, ya que pueden ser emocionantes y deliciosos preliminares.
  2. Al tocar el ano, es muy normal que la reacción instintiva sea contraerlo.Así que antes de la penetración, es necesario relajarse y dilatarse, de ahí la importancia de los juegos previos y la estimulación. El ano no se dilata como la vagina por lo que necesita una alta estimulación como por ejemplo un masaje suave con caricias y sin penetración de los dedos.
  3. El ano está lleno de terminaciones nerviosas, por lo que el placer que implica su estimulación es muy fuerte . Por lo tanto, relájate y permite que tu pareja juegue y te haga llegar al clímax con un potente orgasmo anal.
  4. Comienza lubricando tu dedo (puedes mojarte el dedo con saliva) y comienza a masajear el área con movimientos circulares Esto, además de generar placer, ayudará a que tu pareja se relaje y empiece a disfrutar.
  5. Una gran estrategia para aumentar la excitación es estimular el clítoris, o realizar sexo oral en tu pareja. Esto aumentará sus niveles de placer.
  6. Besar y masajear el área anal con la lengua también es una gran estrategia que crea un enorme placer, pero es importante mantener el área limpia para que también sea placentero para tu pareja.
  7. La estimulación anal requiere tiempo ; No puedes ser apresurado, ya que es un proceso delicado que requiere atención para garantizar buenos resultados.
  8. Comienza a estimular el ano de tu pareja, pero hazle saber que esto no significa necesariamente que practicaréis sexo anal ese mismo día. Hazlo varias veces hasta que se sienta cómoda/o y relajada/o lo suficiente para disfrutar de la penetración.
  9. Se paciente y avanza en pequeños pasos y comenzareis a disfrutar de la estimulación anal y luego pasareis a la relación sexual.

¿Boca, vagina, qué sigue… sexo anal? Sexo anal y son principiantes. Estamos seguros que ya te has planteado la idea (muchas veces). Habrá quienes traten de convencerte de no hacerlo. Pero te pedimos que los ignores porque lo que estás a punto de probar es una de las mejores experiencias sexuales de tu vida.
Algunas personas dicen que el sexo anal está de moda y que ya está en el menú de cualquier chica heterosexual, pero la verdad es que en Latinoamérica sigue siendo un tabú o una broma. Por eso decidimos hacer esta guía para principiantes. El esfínter es caprichoso. Algunos días coopera y otros no. Pero estos consejos te ayudarán a disfrutar de la experiencia, sea cual sea la reacción de este músculo. No olvides que el ano está lleno de orgasmos potenciales:

1. Primero, háblalo con ella. Aprovecha una conversación en la cama para soltar estas tres interrogantes: ¿Lo ha hecho antes? ¿Te gustó? ¿La idea de hacerlo conmigo te atrae? Si la respuesta a esta última es sí, pasemos a los siguientes puntos. Recuerda que esta es una guía de sexo anal para principiantes

2. Conoce el ano:

  • Está formado por músculos que abren y cierran dos esfínteres, uno externo y otro interno, éste último está ubicado aproximadamente entre 2.5 y 3.5 centímetros más adentro. Su misión es evitar que el excremento salga.
  • Luego sigue el ano, un saco con forma tubular que mide alrededor de entre 10 y 15 centímetros de largo en la mayoría de las personas.
  • En la parte superior del recto, el tracto digestivo hace un giro de 90 grados como una vuelta en una tubería. Más allá de esa vuelta está el colon sigmoide. Por eso en la antigüedad la gente defecaba de cuclillas, para que esto se desdoblara y todo saliera de una vez.

3. Conoce TU ano. Y aquí va la primera prueba, mañana después de ducharte, pon un poco de jabón en tus dedos medio e índice y explórate. ¿Por qué? Porque si eres quien la penetrara por el ano, debes saber que el tuyo es prácticamente idéntico al suyo. Descubrir las zonas que más te excitan serán las mismas en ella.

4. No debe doler. No, no debería doler nunca. Es una zona altamente sensorial para el disfrute, de ahí el reto. Pero sí eres un novato, no te preocupes, pídele que te diga cuando comience a doler

5. Comienza poco a poco utilizando los dedos. Así como tú te exploraste, hazlo con ella. Esto ayudará a ensanchar la zona y que el pene entre con más facilidad.

6. Todo se hace despacio, sobre todo en los comienzos.

7. Dile que no tenga miedo de defecar. Muchas veces, cuando el pene entra por el ano, las primeras sensaciones son ganas de defecar. Es normal. Dile que no se asuste y continúen con la sesión. Lo mismo para el caso de gases.

8. O compra un tapón anal en Amazon. Si lo usa en el foreplay estará más flexible cuando llegue el momento o, si se lo pone durante la penetración, asociará la sensación de estar excitada analmente con el sexo en lugar de, ya sabes, con defecar.

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9. Hay que lavar el ano. Puedes usar el chorro de la ducha o un enema para introducir agua en el recto y limpiar el área, el efecto de esto último ayudará a que el sexo anal sea más placentero. Puedes conseguir para ella un kit de enema desechable (incluso reutilizable) en tu farmacia local.

10. No, no hay una dieta especial. Bueno, no coman irritantes horas antes de la sesión de sexo o el ardor para ella será terrible.

11. No intentes imitar al porno con sexo de doble cavidad. ¿A qué nos referimos? En la pornografía, el pene se saca de una cavidad y se introduce en otra de manera inmediata, pero en la vida real esto no es nada recomendable ya que el ano y el recto contienen bacterias que no pertenecen a la vagina.

12. Entiende que a veces no se puede. Ya hablamos del caprichoso esfínter más arriba.

13. Siempre, siempre, escúchala durante la penetración anal. No metas más de lo que su cuerpo puede aguantar. Si te pide que pares (no es porque esté excitada, le duele), contéstale que lo harás y saca tu pene despacio.

14. Usen mucho lubricante. Compren uno que tenga alta viscosidad y una composición densa. Las paredes del ano son más secas y delgadas que las paredes vaginales, por lo que requieren un lubricante que las mantenga resbaladizas para reducir cortaduras y desgarres dentro del recto.

15. Pongan una toalla debajo y tengan a la mano toallitas húmedas. Puede ocurrir un desastre fecal, sobre todo si ambos son novatos en esta práctica, así que asegúrense de no hacer un escándalo y de tener un plan de contingencia.

16. Afuera el estrés. Tomen una copa de vino o un té herbal para relajarse.

17. Las mejores posiciones: en cuatro o acostada boca arriba con sus piernas arriba.

18. Siempre protección. Con el sexo anal también se puede contraer VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Entonces, como de costumbre, usen condón.

De nada.

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Fotos de sexo en alta calidad

Nos gusta que se vean bien las fotos de penetradas, creemos que no debemos perder ningún detalle cuando el pene les está entrando por la vagina a las chicas. Vamos, que si vamos a sacar foto desexo debemos asegurarnos que sean realmente buenas, y destaquen de las demás. Estas fotos de sexo que os traemos, nos pasamos un rato seleccionándolas de entre un montón, de ésta manera nos aseguramos que sean de vuestro agrado.

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Habemos personas un poco salidas que nos gusta inmortalizar el polvo sacando unas buenas fotos teniendo sexo, esto nos ayuda a revivir y recrear aquellos momentos sexuales, incluso podemos masturbarnos viendo esas fotos. Éstas fotillos van de eso, de momentos y aventuras que estuvieron llenas de fotos y sexo casero. Siempre puedes compartir tus fotos xxx con tu pareja si ambos están de acuerdo, siempre viene bien darle un toque diferente al tema de la sexualidad en una relación, y a muchos, el compartir sus fotos teniendo sexo, les resulta muy excitante.

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Así los definimos de manera abreviada para llegar a las imágenes de sexo, donde queremos encontrar a parejas caseras teniendo sexo y a quienes agradecemos que hayan tenido la genial idea de sacarse algunas fotos de sexo para compartirlas con todos nosotros en páginas amateur como Chaty, estas imágenes sex siempre son bien recibidas porque conservan esa esencia amateur que tanto nos gusta.

A menudo estamos agregando nuevas fotos de parejas teniendo sexo, procuramos que siempre estén bien enfocadas al coño mientras el pene lo está penetrando, en algunas se verá escurrir esos flujos vaginales o el semen cuando el tío ya ha eyaculado. Siempre es rico ver cómo una panocha se chorrea.

Sexo oral: todo lo que debes conocer para mejorar las relaciones sexuales con tu pareja

El sexo oral es un gran aliado para lograr mejores encuentros amorosos. Sin embargo, puede volverse una experiencia desastrosa si no sabes usar bien tu boca, lengua o labios.

La comunicación es clave para que tanto tú como tu acompañante sexual se compenetren y alcancen mejores orgasmos. En esta nota encontrarás los mejores consejos para dar y recibir placer.

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Comúnicate: no temas en decir si te gusta o no lo que estás experimentando. Tal vez una frase ‘subida de tono’ puede encender más el momento.

Siéntete cómodo: si vas a estar arrodillado un buen cojín será el aliado perfecto. Procura encontrar una postura adecuada para que no se te acalambren las rodillas ni contracture el cuello.

Cuida tu higiene íntima: mantener tus genitales limpios es una muestra de respeto hacia la otra persona, sobre todo si te practicará una felación.

Usa tus dedos: con tus manos toca las zonas erógenas de tu pareja como los pechos, piernas, glúteos, testículos si es un hombre, y clítoris si es una mujer. El sexo oral no solo se trata de usar tu lengua.

Nunca muerdas: una mala acción convertirá la experiencia en un desastre y sobre todo causarás mucho dolor en tu pareja.

Tip si eres hombre: a muchas mujeres no les agrada la idea de tragar el semen o que se lo viertan en la cara. Sé cuidadoso con ese detalle.

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¿Cómo darle sexo oral a un hombre?

Es importante reconocer que cada varón tiene gustos diversos en cuanto a una felación. Si te animas a hacer algo ‘innovador’ pregunta antes de que el resultado no sea lo esperado.

Otro consejo es saber usar las manos paralelamente con la boca. Se sabe que hay 37 formas de tocar un pene. Todo depende de los giros, presión, velocidad, acompañamiento con la lengua o los pechos.

¿Cómo darle sexo oral a una mujer?

Aprender a estimular el clítoris de forma adecuada es algo básico, sino la experiencia se volverá monótona y aburrida. Expertos recomiendan lamerlo como si tuvieras entre tu boca un dedo o un chupón. Eso sí, no lo hagas tan fuerte.

Una forma de darte cuenta de que tu acompañante está incómoda es cuando la ves tratando de retirar tu cabeza en medio del sexo oral.

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El ritmo es muy importante. Ella no alcanzará el orgasmo si la acción es intermitente. Una buena frecuencia, delicadeza en el toque y sesiones repetitivas con buenos movimientos serán bien recibidos.

Alguna de las poses sexuales adecuadas para el sexo oral son la postura del ‘perrito’, el 69, ella parada de manos, ella sentada en la cara de él o ella acostada con las piernas abiertas.

Dar por culo, encular, sodomía, amor griego, sexo de puerta trasera… Son incontables los nombres con los que esta práctica sexual ha sido bautizada a lo largo de la historia. El sexo anal, en definitiva, es tan antiguo como el ser humano y aunque ha sido tradicionalmente asociado en la cultura judeocristiana a una relación entre dos hombres, se extiende mucho más allá de las relaciones homosexuales. Existen figuras precolombinas del Perú que muestran a parejas heterosexuales practicando este tipo de penetración, así como vasijas griegas de cinco siglos antes de la era cristiana en las que los soldados se sodomizan unos a otros con alegre camaradería.

Y de la época romana se sabe que era de buen tono entre las clases altas sodomizar a los inferiores y esclavos, así como tener un buen ‘padrino’ gracias al que ascender socialmente. Julio César sodomizó y se cree que fue sodomizado, sin que se tenga claro si su orientación fue exclusivamente homosexual. Y de Alejandro Magno, el más grande conquistador de todos los tiempos, se cree que era un gran amante del sexo anal pasivo, además de ser más o menos abiertamente gay. El sexo anal, y por ende la homosexualidad, está ligado así a grandes gestas militares, civiles y culturales.

Foto:Wikimedia Commons

Pero, ¿es la sodomía una práctica que excluye a las mujeres? ¿Es cierto que ellas ni disfrutan ni forma parte de sus fantasías? ¿Es realmente doloroso? ¿Se trata de un acto desviado y contra natura que no aporta placer sino perversión del orden de las cosas y enfermedad? ¿Se practica con frecuencia en las relaciones de pareja heterosexual? ¿Es bueno para combatir el cáncer de próstata? Vamos a tratar de responder en este artículo estas y algunas otras preguntas.

El sexo anal no interesa a las mujeres

Es una aserción muy relativa, por cuánto que aproximadamente el 50% de las parejas heterosexuales practican eventualmente el coito anal, según varias estadísticas que destacan que un 10% lo hace con cierta regularidad y declarando que la práctica es placentera y satisfactoria. Por lo tanto, parece que mujeres sienten como mínimo curiosidad por esta modalidad de penetración y la mitad se atreven a llevarla a la práctica, aunque solo una quinta parte la incorpore a su costumbrario.

Por otro lado, algunos estudios muestran que la proporción de parejas heterosexuales que practica el sexo anal aumenta cuanto más bajo es el estrato sociocultural o más pobre es el país. Este hecho se debe probablemente a que la sodomía es una práctica profiláctica en zonas donde no hay otros medios de contracepción. De hecho, en las antes mencionadas figuras precolombinas solo aparece la penetración anal cuando junto a la pareja hay un niño, lo que indicaría que se ha usado desde antiguo para evitar el embarazo.

El sexo anal duele

Si doliera, no sería una práctica habitual de las parejas homosexuales ni contaría con una proporción significativa de entusiastas entre los heterosexuales, y no solo cuando es el hombre el que penetra. Sin embargo, sí es cierto que al no haber lubricación natural del ano es necesario contar con ayuda sintética para facilitar la penetración. En una plataforma tan convencional como Amazon, por ejemplo, se pueden adquirir numerosos productos destinados a lubricar la penetración anal y hacerla más fácil y menos dolorosa. Son de uso frecuente en relaciones tanto homosexuales como heterosexuales.

Pero también hay que tener en cuenta que el recto, la parte final del intestino, es un músculo contractor que posee dos válvulas destinadas a contener el paquete fecal antes de expulsarlo. Por lo tanto si el recto está contraído la penetración es dolorosa. Para una relación anal consentida y placentera es necesario que la pareja, sea cual sea su orientación, esté dispuesta y relajada, de modo que el recto no se contraiga. Por supuesto, mejor desterrar la pasión violenta en la penetración anal.

Foto: ConsumoClaro

Se puede estimular el ano con caricias o con la lengua, dado que posee muchos terminales nerviosos, de modo que provoque un primer placer relajante que permita la penetración. Como en toda práctica sexual, los preámbulos son casi más importantes que la culminación. También se venden en Amazon juguetes especialmente diseñados para la estimulación y la penetración anal: consoladores, dilatadores, bolitas chinas, etc., si bien es mejor leer sus instrucciones de uso antes de ponerlos a trabajar. De nuevo, sus consumidores son tanto homosexuales como heterosexuales, puesto que muchos hombres ‘heteros’ convierten en realidad su fantasía de ser penetrados por una pareja femenina con resultados gratificantes.

Las mujeres no alcanzan el orgasmo con el sexo anal

Se sabe que la penetración entre hombres puede provocar orgasmos intensos si la punta del pene estimula la próstata de la pareja. ¿Cómo funciona en las mujeres si no tienen próstata? Para empezar la zona erógena de las mujeres es mucho más amplia y difusa que la de los hombres. Dependerá de cada mujer, pero el clítoris no es la única fuente de placer femenina, sino que se define en un triángulo entre el cuello del útero, la vagina en sí y el clítoris, según defiende el reputado sexólogo Barry Komisaruk.

Ahora bien, el ano es otra zona con numerosas terminaciones nerviosas que se pueden estimular en la penetración, ayudando como mínimo a intensificar un orgasmo clitorideo o incluso provocando uno local por la cercanía con el cuello uterino. En un estudio llevado a cabo por el sexólogo, y gurú de las relaciones anales heterosexuales, David DeCitore, las mujeres encuestadas aseguraron que el orgasmo anal mientras se les estimulaba el clítoris era más pleno que el orgasmo clitorideo solo.

El sexo anal es sucio

Es cierto, como otras prácticas sexuales, incluyendo el coito vaginal, aunque en este caso el riesgo de infecciones es especialmente alto. Pero eso no significa que no sea lícito ni fuente de placer. Basta con tomar precauciones si una o uno es muy dado o dada a la promiscuidad. En primer lugar si no estamos con una pareja estable y queremos mantener una relación anal, el preservativo es fundamental.

Si estamos con nuestro compañero o compañera habitual, como mínimo es recomendable el uso de lubricantes para evitar las heridas. Hemos de ser conscientes que el sexo anal puede provocar fisuras en el intestino por donde se pueden colar tanto bacterias fecales como otros contaminantes procedentes del pene que nos penetra, entre ellos el VIH, pero también el virus de la hepatitis B y otros. Todos ellos muy graves.

Foto: Wikimedia Commons

Por otro lado, es conveniente lavarse adecuadamente tras mantener una relación anal, sobre todo si deseamos penetrar seguidamente a otra persona, ya que en el pene nos quedarán restos de materia fecal procedentes del recto de la pareja a quien hemos penetrado. Por último, conviene evitar los excesivos ímpetus en la penetración anal para no crear daños en el tracto intestinal de la persona penetrada.

Los gays viven más gracias al sexo anal

La teoría de que la estimulación anal de la próstata mediante el pene la previene del cáncer, viene traída por diversos estudios que aseguran que el aumento de la frecuencia en los orgasmos previene a los hombres de diversos tipos de cáncer. Tomando con pinzas el segundo aserto, pues procede de unos pocos estudios, la primera afirmación es totalmente falsa. Si los homosexuales viven más, desde luego no es por tener sexo anal.

Al contrario, los estudios citados muestran que el riesgo de cáncer se dispara entre los hombres que han sido penetrados por numerosas parejas a lo largo de su vida, sin que se conozca el motivo. Se especula con que podría tener que ver con lesiones en la próstata al ser reiteradamente estimulada por un pene, pero los mismos investigadores subrayan que son solo hipótesis sin confirmación.

Foto: Wikimedia Commons

Por otro lado, se ha alegado que el semen, que se sabe que aporta diversas hormonas euforizantes a la mujer penetrada vaginalmente, se absorbe también vía anal, incluso mejor. Además se dice de este modo un hombre penetrado recibe adicionalmente selenio, un regulador fundamental de nuestra fisiología. Se trata de un elemento antioxidante que estimula el sistema inmunológico e interviene en el funcionamiento de la glándula tiroides.

Diversas investigaciones realizadas desde los años setenta del siglo pasado sugieren la existencia de una correlación entre el consumo de suplementos de selenio y la prevención del cáncer en humanos. Pero aun siendo así, lo cierto es que estos hombres ya poseen selenio en su propio semen, además de poder absorberlo de numerosos alimentos. No parece, por otro lado, que una relación anal sin protecciones, con los peligros que entraña, sea la mejor vía para tomar un suplemento de selenio.

El sexo anal es inmoral

Lo es para la moral judeocristiana, que lo llama “el vicio nefando”. Pero en otras culturas mediterráneas, como las antiguas griega y romana, no tenía connotaciones de inmoralidad sino de estatus social y de dominación. En algunas culturas árabes occidentales parece haber una mayor tolerancia tradicional hacia esta práctica, aunque también es condenada en muchas otras y en países como Qatar se paga con la pena de muerte. Pero sin ir tan lejos, la sodomía no fue totalmente legal en los Estados Unidos hasta el fallo de la Corte Suprema de 2003 en el que se legalizó la penetración anal.

¿Por qué esta inquina? Es posible que intervenga la identificación de sexo anal con homosexualidad y su consiguiente inversión de los roles convencionales, cosa que molesta a quien los sigue. Las minorías nunca son bien vistas ni toleradas porque ponen en duda las convicciones de la mayoría. También puede intervenir el hecho de que es un acto que, sin las debidas precauciones, puede ser vector de algunas enfermedades graves, como ha ocurrido con el VIH o las diferentes formas de hepatitis.

Lo que Dios hizo como salida no será usado como entrada. ¡No al sexo anal! pic.twitter.com/h710yyWjsj

— Señora Católica ✞ (@SenoraCatolica) septiembre 18, 2015

Pero quizás el motivo más profundo sea que el acto anal conlleva inconscientemente una imagen de agresión de un inferior por parte de un superior. El intento de monta entre machos es frecuente en animales, incluso domésticos como los perros, y tiene como fin marcar el estatus. En la antigua Grecia, mientras que el sexo anal homosexual era sinónimo de amor y amistad, el heterosexual era de desprecio hacia la mujer. Y la situación en Roma no era menos inquietante, según refleja Pascal Quignard en su ensayo El sexo y el espanto, que analiza la sexualidad grecorromana.

El trabajo del escritor francés es fruto del material que recogió durante varios años en las ruinas de Pompeya, Herculano y otros pueblos sepultados bajo la gran erupción del Vesubio a principios del siglo I de nuestra era. De él deduce que la sexualidad no se dividía en hetero y homosexuales sino en activos y pasivos, de modo que el activo era el dominaba y penetraba al inferior, ya fuera por la vagina, el ano o la boca.

Los activos eran en general los hombres libres de posición, mientras que los pasivos eran las mujeres, los esclavos y algunos jóvenes de posición inferior que sin embargo, podían obtener protección dejándose sodomizar y así escalar socialmente. En este sentido, la revolución filosófica cristiana que acabó con la esclavitud en Roma, podría haber querido desterrar esta práctica tan humillante para los esclavos, por el motivo de que muchos eran forzados a ella, obviando que para otras personas tenía connotaciones completamente distintas.

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Foto: Luis García (Zaqarbal)

Ellas hablan de fantasías sexuales y calzoncillos matapasiones

Descubrimos que a los hombres les encanta saber lo que piensan las mujeres. Por esa razón, decidimos hacer una corta encuesta a las mujeres, donde preguntamos sobre las fantasías sexuales, el sexo anal y los detalles –calzoncillos, olores y otras cosas– que acaban con la pasión.

Lea también: Cosas que excitan a una mujer en el juego previo

También hablamos con ellas sobre la importancia del tamaño del pipí pues los estudios científicos no son suficientes y lo que ellas más disfrutan en la cama. Acá los resultados y algunas frases memorables que usted no se puede perder.

¿Cuál es su fantasía sexual más recurrente?

Esta pregunta le puede dejar una lección muy clara: las mujeres tienen fantasías sexuales tan atrevidas como las de los hombres. La mayoría sueña con participar en un trío. Pero no todas quieren con dos mujeres. Unas cuantas dejaron claro que quieren tener sexo con dos hombres al mismo tiempo.

Acá también encontramos respuestas como:

“Hacerlo en la oficia”

“El incesto”

“Hacerlo con un hombre muy marcado. Abdomen, brazos, de la era super ‘fit‘… Que tenga mucho aguante”

“Hacerlo en una mesa de billar”

¿Qué es lo mejor y peor que un hombre puede hacer en la cama?

“Lo mejor: que sean seguros y un poco dominantes, que me digan cosas al oído y se torne un poquito ruda la situación. Lo peor: que tengan tabúes con sus cuerpos o con prácticas sexuales, que sean tímidos o nerviosos. Eso aburre”.

Lea también: ¿Por qué un hombre debe tener sexo con una veterana?

“Lo mejor: sexo oral. Lo peor: pensar solo en su satisfacción”.

“Lo mejor: hacerte sentir varios orgasmos. Lo peor: que no se le pare”.

“Quedarse sin aire, no venirse, que le duelan las piernas”.

“Lo mejor: que haga lo que yo quiera, lo haga duro, como si no hubiese otra vieja, diga cosas cochinas y me coja del pelo. Lo peor: que solo piense en él”.

“Lo mejor: diversidad de posiciones. Lo peor: escupirte la vagina para lubricar”

¿Qué tipo de cosas le quitan las ganas de estar con un hombre?

Estas fueron las tres campeonas

Pero las mujeres también detestan que usted salgo con perlas como:

“El mal aliento”

“Colonias que huelen a pachulí”

“Que no se quite las medias”

“¡Que use tanga!”

“Que vaya directo al grano, sin preámbulo”

“Las uñas largas tanto en sus manos y pies”

Lea también: ¡Jamás diga estas frases si quiere levantarse una mujer!

“Los calzoncillos deben ser intactos es decir, limpios, que no se vean viejos… ¡Intactos!”

“Que se coma las uñas”

“Los zapatos o tenis feos”

Sobre el sexo anal

Entre las opiniones encontramos mucho radicalismo. Por ejemplo:

“Si, es bueno. Hay que perderle el miedo y pronto empieza a gustar”

“Me gusta porque me gusta la sumisión”

“Me gusta. Pero no con todo el mundo, sino con un tipo que me encante y con el que tenga confianza. Es muy excitante”

“¡No! ¡Qué asco!”

“No, no me interesa”

¿Lo ha probado?

¿Cuál cree que es la manera más efectiva de levantarse una mujer en la actualidad?

“Ser buen polvo”

“Una buena conversación y que sean capaces de hacernos reír”

“No con cursilerías. Siendo directo, las viejas ya no son tan rosa (aunque sí las hay)”

“Los pequeños detalles así el tipo no sea el más pinta”

“Con actitud, ganas y plata…”

“El buen humor es clave, que huelan rico y que sean limpios. También que sepa consentir, que no se arreglen más que uno, que se interesen por uno”

“Siendo real, nada de apariencias”

Lea también: ¿Por qué cada día la gente tiene menos sexo?

¿Cree que el tamaño del pipí importa?

Ellas además dijeron:

“No, lo que importa es que según su tamaño puedan satisfacer plenamente a su pareja”

“Sí, pero cuando no hay más es necesario innovar de otras maneras. Porque más allá del pene, está el ser humano”.

Derecho de autor: sakkmesterke / 123RF Foto de archivo

¿Qué siente una mujer al tener sexo anal?

Una de las prácticas sexuales más polémicas es el sexo anal, y aunque son pocas las mujeres que se animan a hacerlo, cada vez hay más chicas que se animan a practicarlo, pero la duda que asalta a muchas curiosas es ¿qué se siente?

Por supuesto, no existe una respuesta correcta a esa pregunta, ya que la experiencia depende de cada mujer, de su pareja, de la técnica utilizada y hasta del contexto.

También: Guía de preparación para el sexo anal

Muchas mujeres que han practicado el sexo anal coinciden en que les brinda mucho placer. Para otras es algo increíblemente doloroso e incluso una experiencia traumática, y no soportan llevarlo a cabo.

Para otras tantas es un acto cargado de culpa, temores y prejuicios, ya que durante mucho tiempo se ha creído que es exclusivo de las parejas homosexuales.

Como dijimos, todo depende de cada mujer, de su anatomía, las medidas del miembro de su pareja, de la técnica que apliquen, etc. Tener mucha paciencia y una buena cantidad de lubricante ayuda mucho a que el pene se deslice dentro del ano sin provocar dolor, solo placer.

La primera vez es normal que tengas una sensación extraña, aunque no precisamente dolorosa, ya que el orificio del ano no está hecho para ser penetrado. Sin embargo, esto cambia conforme tienes sexo anal con mayor frecuencia.

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