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Como masturbar mujer

Vamos a explicarte, en 6 sencillos pasos, cómo llevar a una persona con vagina hasta el clímax con tus propias manos. ¡Dar placer no tiene precio!

Paso 1: Para llevar a la mujer o a una vagina al clímax, hay que ir de menos a más

Lo primero que debes tener en cuenta es qué NO hacer. Es recomendable no empezar atacando directamente el clítoris, así, de buenas a primeras… Dejarlo para el final, a veces, es la mejor opción. El porqué es muy sencillo: el clítoris tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas. Si lo estimulas nada más empezar vas a “quemar” el resto de sensaciones, e incluso podría ser molesto. Si empiezas directamente con el clítoris, cuando quieras estimular los labios mayores, por ejemplo, el efecto wow no será el mismo. Es aconsejable ir siempre de menos a más, intentar no arrancar en frío e ir calentando motores, para luego ir subiendo de marcha progresivamente.

Crema orgásmica y vibrador líquido.

Si quieres, puedes añadir un toque extra de diversión con una crema estimulante, como la crema orgásmica o el gel vibrador líquido. Ambas ayudarán a aumentar el flujo sanguíneo de la zona vaginal, maximizando así todas las sensaciones y la lubricación vaginal. Es importante aplicar estas cremas antes de empezar con la masturbación, ya que tardan unos minutos en hacer efecto.

Paso 2: Estimular el clítoris despacio

¡Manos a la obra! De abajo hacia arriba: comienza por la cara interior de los muslos. Sí, sí, esta zona tiene un montón de nervios que estimulan el clítoris indirectamente. Acaricia suavemente sus muslos sin llegar a tocar sus genitales. Así su mente irá entrando en materia.

Un juguete como Cala es ideal para estimular con suaves vibraciones la cara interior de los muslos. Recuerda que queremos ir de menos a más, así que en este paso empezaremos con la velocidad mínima.

Dale al clítoris el cariño que se merece VER MÁS ❯

Paso 3: Tocar la zona para subir la temperatura

Ahora que ya has recorrido sus piernas y has llegado al comienzo de los labios mayores, puedes estimular su parte inferior. Mueve tus dedos en círculos y ve aumentando el ritmo, pero recuerda: ¡ve despacio! Así conseguirás subir la temperatura y que enloquezca.

Labios mayores y cómo estimularlos.

También puedes utilizar a Cala aquí, frotándolo en la zona marcada en rojo con suaves movimientos. Si lo deseas puedes subir la vibración un puntito. Esto ya empieza a calentarse…

Paso 4: Adentrarse en la zona

Ahora es el turno de los labios menores. Con tus dedos, sube, da algunas caricias y, cuando bajes, vuelve a rodear la entrada de la vagina. Repite este paso hasta que sea el momento de subir de nivel.

Labios menores y cómo estimularlos.

Paso 5: Momento para el clítoris

¡Ahora sí es hora de atacar el clítoris! Este es el órgano que disparará al orgasmo, con eventualmente, la ayuda de su zona G.

Haz círculos, cuadrados, o incluso el abecedario si quieres, en todas las zonas posibles del clítoris. El clítoris tiene diferentes zonas sensibles y esto depende de cada persona, así que ¡aventúrate a descubrir qué vuelve loca a tu pareja!

No te olvides del clítoris 😉

Ahora, levanta ligeramente el capuchón que “esconde” el glande del clítoris. Haz toques rápidos en su clítoris con la punta de tus dedos o con la punta especialmente diseñada de Cala.

Paso 6: Estimular la zona G

Ahora, que vea las estrellas: con las manos limpias, introduce uno o dos dedos en la entrada de su vagina. ¡Cuidado con las uñas! Procura que siempre estén cortas. Ahora sí, utiliza un buen lubricante a base de agua para que tus dedos no dañen la vagina al entrar. Solo hará falta que introduzcas dos falanges del dedo, no más. Si lo deseas, también puedes utilizar un juguete como Genio, específicamente diseñado para estimular la zona G.

Genio, vibrador para estimular la zona G.

Luego, presiona con suavidad la pared frontal de su vagina, haciendo el gesto de “ven aquí». Notarás una zona un poco más rugosa que el resto… Eso es su zona G, la mejor aliada del clítoris y de sus orgasmos. Intenta sincronizar el movimiento de tus dedos con su respiración y nunca dejes de estimular esta zona. Tu pareja sexual verá las estrellas, garantizado.

Cómo estimular la zona G con los dedos.

★ BONUS TIP

Si quieres conseguir un extra de intensidad al estimular su zona G, prueba con unas gotitas de la crema Lluvia de Amor. Esta crema hará que su zona G se sensibilice, y sentirá mucho más la estimulación.

Crema Lluvia de Amor, para la zona G.

Consejos prácticos para masturbar a una mujer

Hablemos de lo que deben tener en cuenta para arrancar: manos limpias, uñas cortas y una vagina lubricada.

¿Cómo se logra esto último sin estimular el clítoris?
Sencillo: tocar, besar y permitir la cercanía entre los cuerpos (con ropa y sin ella). También le ayudará hacer que ella sienta el pene erecto y transmitir emociones. Que ella sepa qué es lo que quiere hacer.

Antes de comenzar a masturbarla es importante que ella esté excitada y lubricada, de lo contrario va a ser incómodo y, en algunos casos, doloroso. Consejo clave: tener las uñas cortas y limpias para no generar molestias posteriores. Si decide usar aceites o lubricantes, seguro serán bien recibidos por ella.

Ubique el clítoris

Tenga en cuenta que esta parte del cuerpo es muy, pero muy sensible y cualquier presión inadecuada pasará de ser satisfactoria a incómoda. Para encontrarlo, ponga los dedos al comienzo de los labios vaginales y con una leve presión hacia arriba ubique una pequeña protuberancia bajo el pubis.

El clítoris nunca se debe tocar masajeándolo con fuerza intermitente porque es incómodo. Intente rodearlo con los dedos, de arriba hacia abajo por cada lado (derecho e izquierdo). Cuando sienta que está erecto, presiónelo suave sin mover los dedos. Demasiada fuerza con los dedos, puede parecerle incómodo.

Después de estimular su clítoris correctamente, notará que ella estará empapada. Deslice esa lubricación por los labios vaginales con los dedos o ayudado de la palma. Siga estimulando mientras con la otra mano toca sus senos, su cabello o cualquier parte sensible de su cuerpo.

Cuando sienta que su pareja está disfrutando y luego de extender toda su lubricación por los labios vaginales, empiece a jugar con los dedos en la punta de su vagina. Introduzca inicialmente solo la punta de sus dedos, la yema, cuando decida introducirlos por completo procure seguir presionando el clítoris, será bastante satisfactorio para su pareja.

Con los dedos adentro, utilice su otra mano para masajear el clítoris con movimientos circulares. Los dedos que están dentro de la vagina deben moverse encogiéndolos y estirándolos (Como diciendo, ven aquí) así lograra estimular el punto g, sus dedos deben estar pegados a las paredes de la vagina (a las mujeres les gusta la presión en esta zona, por eso la obsesión con penes gruesos). Recuerde: los dedos que presionan el clítoris deben hacer los movimientos circulares alrededor de él, y por encima solo cuando este esté cubierto con su capuchón.

Cuando ella esté bastante lubricada (lo que se puede sentir fácilmente en la mano) es el momento indicado para hacer movimientos rápidos, ella ya no podrá ser lastimada, muy por el contrario, le va a encantar. Cambie velocidades, cuando lo haga lento intente pegar los dedos a la pared vaginal con movimientos circulares y siga estimulando el clítoris. Cuando lo haga rápido, intente mantener presionado su clítoris y mueva sus dedos sin sacarlos de la vagina.

¿Cómo saber que ella tuvo un orgasmo mientras la masturbaba?

Se perciben las contracciones en su vagina, lubricación de color blanco o transparente excesiva, pezones duros, piel erizada, pupilas dilatadas, gemidos, temblor, desconocimiento de ella misma (suena raro, pero es así), mejillas rojas, entre otras señales.

Recomendaciones:

  • Si el olor es agrio y el flujo de color amarillo, es probable que la mujer tenga una infección vaginal. Consulte al médico.
  • Si ella sangra y no está en sus días, ni cerca de ellos, también es bueno consultar a un médico.
  • Si la rasguña y ella sangra, deténgase. Es doloroso continuar.
  • Pregúntele qué le gusta y escúchela. Frente a la masturbación de la mujer existen infinidad de cosas que se pueden hacer, ella le dará consejos valiosos.
  • A algunas mujeres no les gusta que un hombre las masturbe. Así que no la obligue ni la presione.

Aprender a masturbar a una mujer

Artículo publicado por VICE Colombia

Lucho por mujeres que conozcan cada vez mejor su orgasmo, por mujeres con capacidad de excitarse, sin miedo por hacer estallar su cuerpo en contracciones de estimulación. Esa es mi lucha: la de mujeres que no cuentan las veces que se han venido y, en vez de eso, se permiten sentir placer en su cuerpo con la aprobación de su cabeza en cada lamida, en cada espasmo, doblándose en dos de físico gusto.

Mujeres que se excitan con besos mientras bailan. Que se mojan con versos, con comidas lentas de oreja y que obviamente se activan mucho más con una deliciosa e infaltable MASTURBACIÓN, así, en letras mayúsculas, con las piernas bien abiertas y dispuestas a dejarse arrollar por su poder sexual.

El acto de masturbar a una mujer desde hace años recibió el nombre de «dedo», o de «dar dedo», un nombre simplón, que ha convertido el enorme paisaje de masturbar a una mujer en sacar y meter uno o más dedos de su anatomía. ¡Grave error digital! Por eso en esta columna vamos a conocer el paisaje completo, entendiendo que no somos un agujero de mete saca, sino que tenemos todo un cuerpo masturbable, besable y súper excitable desde la cabeza hasta el cuerito del pie. ¡Ah! Y no olvidemos nuestro maravilloso y nunca bien ponderado clítoris.

Aquí va entonces todo lo que cualquiera debería tener en cuenta para masturbar a una mujer con todas las de la ley:

Mida con cautela el interés y las ganas

Que ella tenga interés (sí, que ni voltee a mirar el celular es señal de interés) y que su anatomía responda abriendo sus brazos, su boca y sus piernas para ser masturbada permitirá que su cuerpo experimente un aumento de deseo. ¿Y cómo se manifiesta este deseo? con calentura, con lubricación y finalmente con ganas de ser masturbada y cantar el abecedario completo con orgasmos. Ojo, si una mujer no desea ser seducida, tocada o masturbada, parar inmediatamente. No existe razón por la que una mujer sea forzada a tener sexo. NO es NO.

Espérame Piqué

La velocidad de excitación en el hombre no está para nada relacionada con la de la mujer. Mientras ellos pueden andar con una inmensa parola por todo el aeropuerto, cómo le pasó a Piqué mientras esperaba a su amada Shakira en El Prat de Barcelona, las mujeres pueden tardar hasta veinte minutos de preparación para estar igual de excitadas.

Ubicar el clítoris

No nos habrían puesto un clítoris con ocho mil terminaciones nerviosas en la puerta de nuestra sensible vulva si no fuera para hacernos venir una vez y otra vez. Pero ojo, hay tantas fórmulas de masturbación como mujeres en el mundo. Cada una de nosotras tiene su propio método de placer, y si bien algunas se recrean con el masaje de clítoris, hay mujeres que se masturban acariciándose las piernas, los senos o incluso los pies o las orejas.

Todo es excitable, si se hace con tacto

A muchas mujeres nos gusta que nos toquen y que nos acaricien. Que nos laman, nos coman, nos masajeen y nos hagan venir, todo con buen tacto. La masturbación es un ejercicio de amantes pacientes, que han entendido que vale la pena manejar sus propias ganas para recorrer la anatomía de una mujer ardiendo de deseo. Dicho esto, limitarse a tocar el clítoris significa olvidarse del resto de la fisionomía y el placer femenino. ¡Existen otras partes del cuerpo que nos enloquecen! hundirse en los labios menores puede ser una forma de aumentar el ritmo cardíaco, o quedarse más tiempo con sus bocas en nuestros pezones, la boca, la lengua… todo eso que al ser acariciado responda con jadeos.

¿Han probado acariciar el pelo y el cráneo de una mujer para excitarla?

Así como ella lo hace, puede hacerlo él

Si aprendemos a masturbarnos y a conocernos en el proceso, podemos enseñarle a nuestras parejas lo que nos gusta, nos excita y nos hace perder la cabeza. Para muchas personas masturbar a su pareja les resulta excitante y puede llegar a satisfacerlos más que su propia masturbación. Una vez excitadas, las mujeres podemos permanecer en ascenso por más tiempo, recibiendo juegos, besos, lamidos y soplos en todos nuestros órganos. El orgasmo es el fin de la partida, pero siempre digo que es más divertido jugar y animarse que terminar el juego e irse a dormir. Para conocer el grado de excitación de una mujer basta con verla respirar. Muchas se mueven y gimen; otras sólo agitan su respiración de manera casi perceptible. Aprendan a escuchar, ver y sentir las señales. Si la excitación crece ¡No se detengan!

¡Hola juguetes!

Para ampliar la imaginación, la vagina y el ano, existen todo tipo de juguetes capaces de aumentar la capacidad orgásmica de las mujeres. Hombres, entiéndanlo de una vez por todas: los juguetes sexuales no son su competencia. Estos solo operan como ayudantes puntuales del orgasmo. Si logran entender eso, la masturbación puede convertirse en el juego más divertido de los viernes. Prueben con juguetes pequeños antes de meterse a las grandes ligas; la juguetería sexual, como todo en la vida, se cursa por grados.

Ojo, el precio de un juguete no siempre está relacionado con el placer que puede provocar.

Usen un gel lubricante

Este es el mejor secreto que puedo dar. Tanto si es la primera vez que masturban a una mujer, como si lo hacen todas las semanas, les recomiendo que usen gel. Todo lo que la mano hace bañada en lubricante es infinitamente más placentero y resbala mejor. Sobra decir que para las parejas que además de masturbación quieren probar con penetración, el gel lo hace todo mucho más fluido y más placentero.
Ojo con los geles de olores muy artificiales, a veces pueden apagar la libido por su falta de naturalidad.

Masturben a sus mujeres. Mastúrbenlas mucho y cada día mejor. Sus orgasmos se los agradecerán.

Este artículo apareció originalmente en VICE CO.

Tips de masturbación femenina

Para saber que es lo que realmente nos gusta que nos hagan en la cama, es indispensable que comencemos por experimentar por nuestra cuenta con nuestro cuerpo, por eso te damos algunos consejos de que debes hacer antes, durante y después de la masturbada.

La masturbación es un acto que se ha adjudicado como práctica frecuente en los hombres, pero escuchar que una mujer lo hace, aún sigue siendo un tema tabú. De la masturbación femenina poco se habla y tal vez por eso algunas mujeres creemos que somos las únicas que lo hacemos y en muchas ocasiones nos da pena aceptar que recurrimos a este tipo de práctica para sentir placer.

Experimentar sensaciones nuevas siempre ha sido una constante en el ser humano, por eso no hay nada de malo en que las mujeres queramos explorar con nuestro cuerpo y aprender un poco del placer en solitario. Estimularnos es muy importante para la vida sexual de toda mujer, esto nos sirve para conocer nuestros puntos más erógenos, saber qué deseamos que nos hagan en la cama y para que el deseo sexual en nosotras se active.

Lee también: Lecciones de masturbación femenina en la web

Según un estudio hecho por Womens’s Health, las mujeres que se masturban hasta lograr el climax, tienen mayor satisfacción sexual con sus parejas que las que no lo hacen. Por eso, es importante que lo hagas y que te sientas segura al momento de iniciar con esta práctica. Es conveniente que pruebes diversas formas de hacerlo, si aún no sabes cómo, te dejamos algunos tips para que tengas la mejor de las masturbadas.

1. Siéntete cómoda: No inicies está práctica por presión social, hazlo porque realmente te sientes segura. Puede que por la forma en que te educaron masturbarte aún sea algo difícil de asimilar para ti, por eso busca un espacio cómodo en donde te sientas segura y puedas conectar tu mente y tu cuerpo para sentir placer.

2. Despierta tus fantasías: Excitarnos no depende solo de estimular nuestro cuerpo, también influye bastante la mente. Te recomendamos que antes de iniciar con la masturbación veas vídeos o películas eróticas, para que llegues por completo al orgasmo.

3. Estimúlate: La idea es que te centres por completo en tu clítoris, por eso es ideal que lo estimules con uno o más dedos, haciendo algunos movimientos suaves iniciando por la capucha o prepucio, hasta llegar al glande. No olvides lubricar constantemente tu vagina, te puedes ayudar con tu saliva o con lubricantes especiales para la zona intima.

4. Inicia con los movimientos: Hay diversas formas de masturbarnos, unas lo hacemos con nuestros dedos y manos, otras con diversos juguetes sexuales o con algún objeto, almohada o chorro de agua que presione la zona del clítoris. No importa con qué herramienta lo hagas tú, lo importante es que los movimientos sean circulares, hacia delante, hacia atrás, arriba y abajo, esto con el fin de continuar con la estimulación para llegar al climax.

5. Penetra: Ya hemos lubricado e iniciado con algunos movimientos para estimular nuestras paredes vaginales y nuestro suelo pélvico, ahora es momento de la penetración, ya sea con tus dedos o con algún juguete sexual. Es ideal que durante la masturbación haya penetración esto para lograr sentir placer por completo.

6. Práctica: Ya sabes qué debes tener en cuenta para masturbarte, ahora experimenta posiciones, movimientos y estimulantes para que perfecciones en el arte de la masturbada.

Masturbarnos no solo nos ayuda a activar nuestro deseo sexual, también nos ayuda a controlar el sueño, esto sucede porque al momento de ejercer este tipo de actividad nuestro cuerpo secreta una hormona llamada oxcitocina que es la encargada de liberar la tensión, el estrés y de regular el sueño, por eso cuando tenemos este tipo de práctica descansamos y dormimos mejor.

Así que si tú eres una de las mujeres que aún teme a se juzgada por masturbarse, es momento de que dejes ese tabú de lado y comiences a estimular tu salud.

Esta bastante extendida la idea de que los hombres no saben hacer disfrutar a la mujer en el sexo y que son los egoístas que tienen el orgasmo y las mujeres se quedan con las ganas. Es normal pensar que las mujeres son más complicadas dado que tienen “muchos botones o teclas” ahí abajo y es difícil saber dónde tocar. En los hombres es una tarea más fácil. Por lo que nunca te ofendas al pensar que las mujeres lo hacen mejor, solamente lo tienen más fácil. Para romper esa brecha que cree desventaja entre ambos sexos, aquí llega el manual de cómo masturbar a una mujer.

Te lo explicaremos todo, paso a paso para que aprendas bien los trucos para hacer que la mujer llegue al orgasmo fácilmente.

¿Tocar a una mujer es tarea difícil?

No todas las mujeres son iguales ni les gusta lo mismo. Esto hay que tenerlo en cuenta la hora de pensar de que todo lo que se diga aquí sirve para todas y cada una de las mujeres con las que consigas acostarte. Ni mucho menos. Para lo que a una mujer puede ser la bendición del placer a otra puede resultarle soso.

A pesar de que se cree que las mujeres tienen muchos botoncitos, tan sólo tienen uno que, al tocarlo, puedes hacer que una mujer llegue al clímax. Se trata del clítoris. A veces es difícil pensar lo que le está gustando a la mujer en ese momento, pero tan sólo es cuestión de practicar el conocer dónde debemos dar y ponerlo en práctica una y otra vez hasta mejorar la técnica.

Es importante comprender que la anatomía femenina es bastante delicada y que en esas zonas se encuentran montones de terminaciones nerviosas. Esto hace que el más mínimo roce pueda causar tanto placer como dolor. El clítoris se encuentra en el interior de la vagina y de ahí a que muchas veces durante la penetración se puedan estimular los brazos del mismo. Se trata de un órgano dedicado solamente al placer y que mide entre 8 y 10 cm.

Cómo tocar el clítoris

Lo que conocemos como clítoris es solamente el glande del clítoris como si de un pene se tratase. Es cierto que toda la vulva es sensible a las caricias y al taco, aunque es especialmente satisfactorio para las mujeres si la zona está lubricada. Para que esto ocurra, los preliminares son algo fundamental. Cuando estamos calentando al situación, la lubricación comienza a salir y es más fácil que tenga lugar y que nos sirva como ayuda para dar más placer. A veces esta lubricación tarda un poco en salir. Depende de la excitación de la mujer y de su genética.

En cuanto puedas, mete un poco el dedo en la entrada de la vagina, mójalo en la lubricación y comienza a tocar el clítoris. Si la mujer no lubrica bien o no quieres esperar a que se lubrique por sí sola, puedes utilizar algún gel lubricante o tu propia saliva.

No puedes dirigirte directamente al glande del clítoris hasta que no notes que los labios mayores ha aumentado de tamaño. Si haces esto, puede ser molesto si la mujer no está completamente excitada.

El movimiento más clásico es situar el dedo índice y corazón encima del clítoris y realizar movimientos en forma de círculos. También puedes probar a desplazar los dedos de un lado a otro y mover los dedos de arriba a abajo para generar roce y que a la mujer le vaya gustando.

Hay que asegurarse que la zona esté lubricada siempre en todo momento, o dejará de gustarle para molestarle. Lo ideal es mantener un contacto visual con la pareja para que os compenetréis mejor y suba el libido. Comprueba si lo que le estás haciendo le está gustando por cómo modifica su postura, hace ruidos o está completamente relajada. Si la mujer está tensa, hagas lo que hagas, no le gustará.

Y es que muchas mujeres se ponen nerviosas durante el sexo. Esto puede ocurrir porque no saben si van a darle placer al hombre, porque se sienten mal consigo mismas por su cuerpo, tienen vergüenza, etc. Hay mil y una razones por lo que la mujer se preocupa durante el sexo y se pone tensa. Si esto ocurre, no podrán llegar bien al orgasmo. Si estás con una mujer tensa, es mejor que le acaricies la pierna, la barriga o la beses mientras le masturbas.

Cómo masturbar a una mujer de una forma correcta

Con los dedos puedes ir recorriendo los labios mayores y menores para causarle más placer. Puedes separar los dedos índice y corazón para recorrer el interior hacia arriba o hacia abajo y siempre hazlo con cuidado. Los labios son muy placenteros y tan sólo hay que presionar un poquito y deslizar.

Olvida todo lo que ves en los vídeos porno. Al clítoris no hay que darle golpecitos ni mover las manos de un lado a otro como si estuviésemos tocando una guitarra. La velocidad a la que movemos las manos puede ser interesante, pero sin aplicar fuerza. Conforme aceleramos la velocidad a la que tocamos su clítoris estaremos aumentando la fuerza con la que lo hacemos sin quererlo.

Para las mujeres, que hagan esto es una de las peores pesadillas igual que a nosotros no nos gustaría que nos hicieran una paja súper rápida y con fuerza. El punto G es lo más indicado para comenzar a dar placer a una mujer. Cuando la mujer tenga ya una excitación alta, puede introducirle los dedos en su vagina pero sin llegar a penetrar por completo. Es excitante según muchas mujeres. De ahí a que digan “solo la puntita”.

Puedes empezar introduciendo sólo un dedo y, si ves la vagina muy dilatada, puedes meter el otro. Toca directo al punto G. Para encontrarlo, es tan fácil como meter los dedos con las yemas hacia arriba y notarás el hueso pélvico. Es aquí donde tienes que tocar como si quisieras tocar el ombligo. Se puede hacer movimientos hacia un lado y hacia el otro como si estuvieras rebañando un bote de alguna salsa.

También puedes hacer un poco de presión en la zona, pero no olvides hacerlo con cuidado. El hecho de meter y sacar el pene no produce mucho placer a las mujeres (e incluso a algunas no le da ninguno). Por ello, céntrate siempre en la estimulación del clítoris. Cuando notes que está más excitada, aumenta el ritmo de la masturbación y verás que comienza a gemir o a mover la pelvis hacia abajo. Es entonces cuando llegará al orgasmo.

Espero que estos consejos te ayuden a saber cómo masturbar a una mujer.

Qué hacer y qué no: Masturbar a la mujer

De hecho, para muchas mujeres el coito puede ser maravilloso, pero para alcanzar el orgasmo necesitan que les eches una mano, literalmente. Sí, la estimulación manual es una forma muy buena de llevar a tu pareja al éxtasis. ¿Cómo? Aquí tienes nuestros qué hacer y qué no.

Debes

  • Empezar despacito

    Crea el ambiente adecuado. Empieza besándola y acariciándola. Préstale atención a todas las demás zonas erógenas de su cuerpo. Bésala en la cara, el cuello, los pechos, el abdomen, las caderas y asegúrate de que está lo suficientemente húmeda y lubricada.

  • Usar las manos con habilidad

    Si tu pareja está húmeda ya sabes que has conseguido estimular su mente. Ahora es el momento de prestarle atención a sus genitales. Desliza un dedo por sus labios con suavidad varias veces.
    Comprueba que está excitada. Si lo está, los labios de la vagina estarán hinchados y abiertos y ella estará húmeda y deslizante. Ese es el momento de buscar el clítoris (un pequeño bultito del tamaño de un guisante o chícharo que se encuentra en el interior de una capucha, justo encima de la apertura vaginal). Estimúlalo suavemente con los dedos y movimientos circulares.
    Según como reaccione tu pareja, puedes aumentar la velocidad del estímulo. Los movimientos repetitivos alrededor del clítoris pueden hacer que llegue al orgasmo. También puedes intentar introducir uno o dos dedos en la vagina. Si profundizas lo suficiente es posible que encuentres su punto G en la pared frontal de la vagina. Puedes hacerle alcanzar el orgasmo estimulando el punto G y el clítoris al mismo tiempo.
    Si tu pareja ha tenido un orgasmo mientras le introducías los dedos, puedes proporcionarle aún más placer si la penetras inmediatamente después, logrando que alcance un nuevo orgasmo. ¡Te estará muy agradecida por el doble regalo! No obstante, préstale atención a su lenguaje corporal, puede que no esté preparada para ello.

  • Preguntarle qué le gusta

    Pregúntale si le gusta lo que le estás haciendo. Hablar de ello te dará una mejor idea sobre lo que le gusta y lo que no. Así no tendrás que pensar tu solo lo que puede funcionar o lo que no.

No debes…

  • Ignorar el lenguaje corporal

    Mientras estés ocupado y manos a la obra ahí abajo, no debes olvidar observar su lenguaje corporal. Escucha los sonidos que ella emite: ¿está gimiendo de placer o se siente incómoda con lo que haces? Si guía tu mano en alguna dirección en particular, síguela. Mírala a los ojos y hazle saber cuánto estás disfrutando la experiencia. Estos pequeños gestos pueden tener mucha relevancia a la hora de satisfacer a tu chica.

  • Dudar en usar lubricante

    Cada mujer necesita un tiempo determinado para excitarse. Si le introduces un dedo cuando aún no está preparada, estará seca y probablemente le harás daño. No dudes en usar lubricante si ella tiene dificultades para humedecerse.

  • Asumir lo que le puede gustar

    Cada mujer es diferente. A algunas les gusta que se les acaricie el clítoris con firmeza hasta llevarlas al orgasmo. Pero para otras el clítoris es demasiado sensible y prefieren que las acaricies por encima o alrededor de él. A algunas les gusta mucho una penetración digital profunda mientras que para otras no es nada agradable.
    Algunas mujeres pueden tener un orgasmo detrás de otro, otras tienen demasiada sensibilidad después de haber alcanzado el clímax y no quieren que se las toque de nuevo.
    Por lo tanto, no te dejes guiar por tus experiencias pasadas con otras parejas, por lo que hayas visto en películas porno o por lo que hayas leído en una lista de consejos sobré qué hacer y qué no. Tu mejor profesor es el cuerpo de tu pareja.

Hace tiempo que Instagram se ha consolidado como la red social de referencia de las empresas para promocionarse. La asociación de publicidad, marketing y comunicación digital en España (IAB Spain) afirmaba en su último informe que hasta un 49% de los usuarios utilizaba esta plataforma adquirida por Facebook. 8 de cada 10 de los encuestados declaró seguir a marcas desde su perfil.

Las redes sociales se alzan en detrimento de los tradicionales medios de comunicación de masa. La inversión publicitaria en las televisiones privadas españolas decreció por primera vez desde hace seis años. Son los datos de InfoAdex sobre 2018 que muestran la cautela de los anunciantes ante la nueva competencia en el sector y el envejecimiento progresivo de los espectadores. La franja de edad que más televisión consume son los mayores de 65 años, con un promedio por persona y día de 351 minutos.

Ante esta perspectiva, las marcas optan por innovar con el particular formato de las historias o stories de Instagram. Éstas se basan en el visionado de vídeos o fotografías de menos de 15 segundos de duración. Debido a la rapidez del sistema, los anunciantes deben adaptarse para atraer inmediatamente la atención del usuario

Esto es precisamente lo que ha hecho Control, la compañía italiana de preservativos. Perteneciente a la multinacional Artsana, fue fundada en una pequeña localidad del cinturón industrial milanés un año después de la muerte de Mussolini. La marca cuenta con una destacada presencia en los países del Mediterráneo occidental. Sin embargo, su cuota de mercado en España se resiente en favor de la británica Durex, como dejaba caer en esta entrevista el propio director de marketing de Control.

Ahora los italianos pretenden adelantar a su principal competidor en Instagram mediante las Fingering Stories, una campaña publicitada disfrazada bajo la excusa de la educación sexual de los internautas. Se trata de historias basadas en el tap o en la interacción con la interfaz del móvil: en ellas se representan determinadas partes de la vulva -entre otras partes de la anatomía femenina- y diversas formas de estimularlas. Por el momento la compañía ha creado destacados -historias guardadas- en su perfil sobre el clítoris, los pezones femeninos y la zona perianal.

Pese a su intento de innovar, puede que una campaña de marketing no sea el contexto más adecuado para aumentar los conocimientos personales sobre sexualidad. Al fin y al cabo, los genitales femeninos son mucho más complejos que lo que pueda mostrar la interfaz de un móvil -así como el sexo real difiere de la pornografía-. En internet existen otras iniciativas más recomendables, como OMGYes. Se trata de una web de educación sexual destinada a hombres y mujeres con el objetivo de alcanzar o provocar mejores orgasmos femeninos. La página ha sido apoyada por personalidades como Emma Watson e incluye vídeos con voluntarios que se alejan mucho de los estereotipos mostrados en el porno.

La masturbación femenina ha roto finalmente con los tabúes que le perseguían históricamente. Una de las escenas de televisión más comentadas de este invierno aparece en Sex Education (Netflix), donde la adolescente Aimee explora su sexualidad sobre su estómago. Esto es algo perfectamente normal en la vida real pero que hasta ahora se enmascaraba o idealizaba en los productos audiovisuales. No es la única serie en romper con la norma: otros referentes como Broad City, Girls, Smilf o Big Mouth han ayudado a desterrar esta imagen falsa de la sexualidad femenina.

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