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Como meterse el dedo

‘Cómo hacer buenos dedos’ o la Guía para masturbar en condiciones

De los creadores de ‘Cómo comer un chichi en condiciones’, ‘Cómo hacer una felación en condiciones’ y ‘Cómo hacer una Cubana en condiciones’, llega ‘Cómo hacer unos buenos dedos’ (esto ya parece un coleccionable de Planeta de Agostini).

Cada vez son más las chicas que me escriben y que acuden a mí en llamada de auxilio porque resulta que su pareja sexual no sabe ‘tocarlas’.

“Es que me hace daño”

“Le digo que me estimule el punto G y no sabe lo que es”

«No siento nada»

Ya sabéis que a mí me gusta mucho ir por partes, así que primero vamos a empezar recordando un par de cosas.

  • No puedes creerte un Master of Sex porque hayas usado 2 técnicas con 5 personas y a las 5 les haya gustado, porque imagínate que luego viene la que hace 6 y te dice que no le gusta, que prefiere otra cosa y hala, autoestima a la mierda. PUES NO.

Os recuerdo que cuando escribo sobre sexo no estoy dando recetas de cocina. Aquí se aprende la teoría, lo que está escrito en los libros y demostrado mediante estudios de población. En la práctica hay que apañarse y adaptarse a la persona.

  • Estimulación genital con lubricación = Estimulación placentera. Cero daños, ningún ‘quita, así no’ y menos probabilidades de ‘al techo le hace falta una manita de pintura’. Puedes usar lubricación natural o artificial. Sí, también me vale la saliva. No, no me vale el agua, porque al contrario de lo que se cree, ésta arrastra consigo toda la lubricación.
  • Espero no enterarme nunca jamás de que después de leer este artículo has ido en pleno encuentro erótico directo/a a los genitales, porque te mato. Las prisas y las ansias las dejas para otro momento. No me seas agonías, que aquí manda el ‘poco a poco’.

Y ahora, vamos a lo que nos gusta, AL MEOLLO DEL ASUNTO.

Pongamos que tú y tu chica estáis ya a tope de power y vais a pasar a la acción. Os aconsejo una cama grande y cómoda para ello. Aclaro que yo estoy explicando cómo gestionar la estimulación con las manos, si luego quieres añadir florituras y utilizar la lengua y demás, eres libres de innovar.

PASO Nº 1:

Ábrele las piernas a tu chica poco a poco si no lo ha hecho ella y contempla lo que tienes delante. Acaricia sus piernas, ingles y pubis suavemente.

PASO Nº 2:

Céntrate en las ingles, los labios mayores y el Monte de Venus (pubis).

PASO Nº 3:

Juega con sus labios mayores. Muévelos de arriba abajo, haciendo círculos con la piel. Apriétalos atrayéndolos entre sí de delicadamente mientras mantienes los dedos en forma de pinza.

PASO Nº 4:

Lubrica tu dedo y la zona que vayas a estimular. Te aconsejo pasar al clítoris.

PASO Nº 5:

El clítoris es la zona más sensible de todo el mapa erógeno corporal de la mujer, por lo que la estimulación en este ha de ir ‘in crescendo’. ¿Has visto como lo hacen la mayoría de actores porno en las películas? PUES ASÍ NO. No aprietes mucho al principio, ni hagas movimientos rápidos, eso déjalo para el final.

PASO Nº 6:

Combina la estimulación del clítoris con la estimulación de los labios mayores, los menores, el perineo y el ano (no hace falta que éste lo penetres con nada, simplemente acarícialo por encima). El objetivo es ampliar la zona a acariciar.

Si llegados a este punto te apetece introducir un dedo dentro la vagina puedes hacerlo, pero no empieces a girarlo dentro como si estuvieras enroscando un tornillo porque eso hace bastante daño. Tampoco es necesario que empieces a realizar ningún tipo de penetración rápida como si estuvieras realizando un coito con los dedos, para eso utilizas el pene o cualquier juguete. Basta con meter y sacar en dedito de vez en cuando.

PASO Nº 7:

Localiza su PUNTO G.

¿EH?

El punto G

Antes de que saques el GPS o te pongas a buscar en Google Maps donde está el punto G, déjame decirte que más que un punto es una zona (que cierres Google Maps) que se localiza en el interior de la anatomía genital de la mujer, y está situada concretamente en la parte frontal de la vagina, a unos 2 ó 3 centímetros de la entrada, que presionada puede inducir un placer más intenso, duradero y localizado.

Para localizar y el estimular el punto G la chica en cuestión necesita estar muy excitada debido a que esta superficie sólo es perceptible de esta manera, siendo así más intensa también la estimulación. En ocasiones, si no es perceptible a nivel táctil tampoco aporta nada a nivel excitatorio, de ahí que muchas chicas se realicen intervenciones quirúrgicas en la zona.

¿Has leído bien?

No, no me fío, vuelve a leer el párrafo anterior.

¿Ya?

¡PUES DEJA DE HURGAR A LO LOCO COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA!

Ok, podemos continuar.

Para estimular correctamente esta zona, utilizaremos dos dedos, a poder ser corazón y anular. Con éstos frotaremos la superficie ya localizada con un movimiento al que libremente he decidido ponerle el nombre de ‘EL SPIDERMAN’. ¿Qué hacía Spiderman cuando lanzaba su telaraña? AHÁ, AHÍ LO TIENES.

Mientras ejecutas el movimiento (siempre con la punta de los dedos hacia el pubis o Monte de Venus), puedes variar el ritmo y la presión a tu antojo. Cabe añadir que cuanto más uses esta técnica mejor y más controlada la tendrás.

POR DIOS Y POR LO QUE MÁS QUIERAS EN TU VIDA, CÓRTATE LAS UÑAS.

Bien, seguimos.

Todas estas reacciones no suceden por arte de magia, claro, tienen su explicación. Al presionar la zona G, ésta entra en contacto con el cuerpo interno del clítoris (recuerdas que el clítoris no es sólo que se ve, ¿no?), es por ello que esta zona es tan placentera cuando se estimula de la forma adecuada, porque realmente es como si se estuviera estimulando el clítoris ‘por dentro’.

‘HOLI, soy el clítoris’.

Por todo esto, ten en cuenta que si tu pareja está con los niveles de excitación de una ameba, por mucho que lo intentes, si vas a saco no va a servir de nada.

PASO Nº 8, EL BOMBAZO FINAL:

Estimula el clítoris y la zona G al mismo tiempo.

y…

Pon a prueba todos estos consejos, y recuerda siempre estar atento a las reacciones de tu pareja (gemidos, jadeos, respiración, lenguaje verbal, etc), SIEMPRE.

Para finalizar os dejo el enlace un vídeo explicativo relacionado con la masturbación femenina. ¡Es muy original, utilizan frutas para ilustrar los datos! Las fotos de la portada del artículo están sacadas de él.

https://9gag.com/tv/p/a1mOnY/how-to-finger-a-girl

Disfrutar del placer de la masturbación en la intimidad es posible si se sabe como hacer correctamente. No hace falta a otra persona para disfruta del placer de la penetración, sino que tú misma lo podrás experimentar con la ayuda de tus dedos. Eso sí, también te puedes ayudar de los juguetes sexuales, los cuales también te ayudarán a conseguir un buen grado de placer.

¿Qué necesito para hacerme un dedo?

Fácil, te necesitas a ti misma, un poco de intimidad en la comodidad de tu casa y un poco de lubricante, sobre todo si no lubricas demasiado de manera natural. Recuerda, si no dispones de un lubricante artificial, la saliva te será de gran ayuda.

Como verás, todo esto lo podrás tener en cualquier momento, por lo que ahora puede ser un buen momento para masturbarte y disfrutar de un poco de placer.

Pasos para hacerte unos buenos dedos

Lo primero que quiero dejar claro que no tienes que ir directamente a la penetración, sino que tienes que dar unos pasos anteriores para que el placer sea el mayor posible.

En primer lugar, tienes que excitarte lo máximo posible. Puedes hacerlo de diferentes maneras, viendo una foto de un chico que te guste, imaginando una experiencia erótica o el truco más usado, viendo un vídeo porno que te permita ponerte a 100.

Mientras te excitas, te recomiendo tocarte todo el cuerpo. Es una buena idea que te acaricies los senos. Se ha demostrado que esto ayuda a que la mujer se excite más. Tenlo en cuenta a la hora de ponerte a 100.

Cuando estés excitada, túmbate en la cama y abre tus piernas. No vayas directamente a los genitales femeninos, sino que te recomiendo seguir con la excitación. Poco a poco vete bajando hasta llegar hasta la zona que estás deseando tocar para hacerte el dedo.

Cuando llegues aquí, acaricia los labios mayores con diferentes movimientos. Estos movimientos deben ser suaves para poder disfrutar de un grado mayor de excitación. Mientras sigues pensando en ese chico que te gusta tanto o sigues viendo el vídeo que te está poniendo a cien, comienza a estimular el clítoris. La estimulación de esta zona te ayudará a llegar al orgasmo fácilmente. Hay diferentes movimientos que te ayudarán a estimular el clítoris. Usa el movimiento que más te guste y si puedes, cambiar de movimientos para aumentar el rango de placer y que la experiencia sea más placentera. También es importante comenzar con un ritmo lento e ir poco a poco aumentando el ritmo.

Ahora ya estarás preparada para la penetración. Te recomiendo meter un dedo poco a poco y más tarde sacarlo. Repite esta operación algunas veces.

Cuando la sensación de placer vaya a más, penetra con el dedo y busca el punto G. Si no sabes donde está, debes saber que está a una profundidad de dos o tres centímetros. Si realmente estás excitada, no te será complicado encontrar este punto. Recuerda, el punto G se sitúa en una zona que tiene rugosidad. Cuanto más excitada estés, más rugosa será esta zona y en consecuencia más fácil te resultará encontrarla. Se ha descubierto que cuanto mas excitada esté la mujer, más hinchada está la zona y en consecuencia más placer va a poder disfrutar. De aquí que una vez más te vuelva a recomendar estar lo más excitada posible.

Tras encontrarte el punto G, es el momento de comenzar a estimularlo para conseguir el placer que estas buscando. De nuevo te vuelvo a recomendar usar movimientos lentos al principio y luego aumentarlos según vayas notando la evolución. Es importante no realizar el mismo movimiento siempre, sino que es importante ir variando para conseguir las mejores sensaciones posibles.

Para llegar lo antes posible al placer del orgasmo, es muy importante estimular la zona del clítoris y del punto G a la vez. Esto te ayudará a conseguir mejores resultados en un periodo de tiempo inferior.

Para poder disfrutar de un buen orgasmo, no solo debes seguir estas técnicas, sino que debes estar muy excitada. Esto supone que la experiencia de placer no siempre será la misma, ya que no siempre vas a estar igual de excitada. También es muy importante recordar que cada mujer es un mundo. Con esto quiero decir que a todas las mujeres no les gusta lo mismo. Es importante que explores diferentes opciones y te vayas quedando con las que más te gusten. No te centres en un solo movimiento, explora y aprende de tu cuerpo para disfrutar del máximo placer posible. Según vayas aprendiendo nuevas cosas, te darás cuenta de que siempre se puede disfrutar de un rango superior de placer.

No olvides que los juguetes sexuales también te ayudarán a conseguir un buen grado de placer. Y cuando tengas relaciones sexuales con otra persona, te recomiendo comunicarle las cosas que más te gustan. Así lo sabrá y te podrá proporcionar el placer que buscas con ese tipo de relaciones.

Si sigues estos sencillos pasos, puedes estar segura de que podrás hacerte unos buenos dedos y disfrutar del momento. Eso sí, no olvides que es importante hacerlo con privacidad y sin prisas para evitar que nadie te pueda interrumpir en mitad del placer. Ahora solo te queda ponerte manos a la obra y comenzar a disfrutar al máximo de tú cuerpo.

10 cosas que sueles hacer mal cuando das placer a tu chica

01/01/2017 05:00 – Actualizado: 27/06/2018 18:14

Como suponemos que ya sabes hacerlo de otras formas –o estás en ello, al menos– vamos enseñarte a hacerlo con los dedos. Bueno, más bien vamos a señalarte los errores que cometes en el proceso, esos que hacen que tu chica se replantee por qué está contigo en horizontal. ¿Por qué crees que siempre quiere pasar rápido a la acción y que dejes de ahondar en su ser? ¿Por qué crees que prefiere que uses tu boca? Ay, amigo confidente, ahora entenderás todo.

Bueno, no hay que hacer un drama. Si ella sigue contigo después de todo es que hay amor, y si te dejó ya sabes por qué fue. Pero podemos cambiar todo eso. Si atiendes y tomas nota, serás el rey, todo un ‘hands’s king’. Eso sí, ten cuidado: son consejos tan eficaces que pueden hacer que tu fémina deje de necesitar tu pene.

1) No cuidarte las manos

Ahora iremos con las partes que tocas mal, no te impacientes. Antes vamos a hablar de tus manos. Es el instrumento con el que vas a dar placer a tu chica, así que no puedes tenerlas de cualquier manera. Y las sueles tener muy mal. Deshidratadas y con las uñas largas. A veces, incluso, tienen roña. Debes saber que si quieres tenerlas así no hay ningún problema, pero si vas a usarlas para tocar una vagina entonces sí que hay drama.

No es necesario que ella esté desnuda para alcanzar el clímax. Con los toques necesarios, puedes hacer que llegue al orgasmo con la ropa puesta

La zona genital femenina es un ecosistema sensible, susceptible de enfermarse con muy poco. Es decir: lávatelas antes de meter la mano ahí abajo. Como suponemos que ya conoces las normas básicas de higiene (ir al servicio, coger el jabón, frotar…), pasaremos al segundo punto: la hidratación. Si no tienes las manos hidratadas, se verán ásperas, lo que incomoda mucho a la mujer portadora de la vagina que estás manipulando. Es un órgano hipersensible y, créenos, ella nota cada callo de tu palma en su zona. Y no, no le pone ni lo más mínimo, por no decir que puedes hacerle hasta heridas.

Esto nos lleva al tercer punto: las uñas largas. Que si te gustan, guay… pero descarta tenerlas así si vas a usarlas para dar placer. Puedes herirla, en serio. Si introduces los dedos en la vagina, y los mueves dentro, puedes desgarrar parte de las paredes de la misma. Tú riéte, pero sucede. Si todo esto de la higiene, el cortauñas y demás te da pereza o pánico, puedes recurrir a ponerte unos guantes, tal y como indica la educadora sexual Sarah Sloane en ‘Cosmopolitan’. «Puede parecer un reconocimiento médico, pero al menos mantiene las uñas y los callos fuera de contacto con la vagina», asegura.

2) No encontrar el clítoris

Aunque esto es un básico, hay muchos hombres que siguen haciéndolo mal. No se ubican en la zona exterior de la vagina, y aquello se convierte en un caos llamado ‘En busca del clítoris perdido’. Empiezan a tocar todos los rincones para ver si dan con la clave. Si te das por aludido, hemos de decirte que tu chica es un poco desconsiderada (o tímida), ya que podía ayudarte a encontrarlo.

Si tienes que hacer tú todo el trabajo, aquí unos consejos: pon tus dedos al comienzo de los labios externos de la vagina y baja hasta los menores. Una vez ahí, y con una presión suave, sube un poco hasta encontrar una especie de ‘montañita’ o protuberancia pequeña y acarícialo suavemente. «Pero, ¿cómo sé si he llegado ahí?», te preguntarás. Muy sencillo: mira su cara y escucha sus gemidos y respiración. Su rostro dirá «oh sí, por fin, cariño».

3) No usar lubricante

Esto depederá de la chica en cuestión. Las hay que lubrican mucho, y otras que nada. También puede que tras tus repetidos fallos en la manipulación del proceso la hayas dejado más seca que la mojama. Suponemos que lo sabes, ya que eres macho experto, pero cuando ellas dejan de excitarse el río húmedo se seca. ¿Qué significia esto? Aparte de que necesitas este artículo para hacer que aquello se convierta en una piscina, que puedes hacerle daño. «La lubricación vaginal natural femenina no tiende a durar un tiempo muy largo, por lo que muchas mujeres notan incomodidad cuando están siendo tocadas», advierte la terapeuta sexual Vanessa Marin a la citada revista.

Si la vagina está seca, cualquier roce o movimiento será recibido con dolor. Por ello, es vital que te hagas con un bote de lubricante. No son caros y puedes encontrarlo en supermecados o farmacias. Tenlo siempre en el cajón de la mesilla. Hay múltiples variedades: de sabores, de colores, de calor, de frío… Solo has de estar pendiente de que el que elijas no contenga azúcar, pues puede provocarle una infección (que luego pasará a tu pene si la penetras).

No debes tener las uñas largas. Si introduces los dedos en la vagina, y los mueves dentro, puedes desgarrar parte de las paredes de la misma

Sácale partido al asunto. El empleo de lubricante se puede convertir en un juego previo de lo más excitante. Si ella siente líquido en su vagina, inmediatamente se pondrá a cien. Extiéndeselo suavemente por todos los rincones, con tus dedos hidratados. Acaríciaselo y ponte más en los dedos en el momento de introducir tus manos por su vagina. Este producto también puede servirte para el sexo anal, pero ese es otro tema del que ya hablaremos en artículos futuros.

4) Simular una penetración con los dedos

Numerosos hombres piensan que a la hora de masturbar a una mujer, deben simular una penetración con sus dedos. Pues no, amigo. Más bien lo contrario. Aunque le introduzcas dos, tres o cuatro dedos, que alcancen el grosor de tu pene, nunca se parecerá a tu órgano sexual. Y ella no quiere que hagas eso. Es incómodo y nada placentero. Tu chica pensará que no tienes ni idea y se le secará el río. Recuerda: la cosa no va de ametralladoras, sino de ganchos.

Esto es lo que debes hacer. Una vez que estés en el interior de la vagina, crea cierta presión hacia arriba. Cuando ella comience a excitarse, comienza a hacer movimientos rítmicos en la zona del clítoris, aumentando poco a poco la intensidad. Con la otra mano puedes acariciarle el clítoris o los labios vaginales.

5) No tocar por encima de la ropa

No es necesario que ella esté desnuda para alcanzar el clímax. Con los toques necesarios, puedes hacer que llegue al orgasmo con la ropa puesta y en cualquier lugar y situación. ¿Te imaginas darle tanto placer que haga que llegue en mitad de una cena? Puedes, de hecho es tremendamente fácil. Solo tienes que comenzar a tocarle el interior de los muslos suavemente durante un rato, sin llegar a la vagina. Ella comenzará a excitarse de inmediato, tanto por la situación como por el roce que nunca llega a tocar sus genitales.

Si la chica aún no te ha cortado el rollo porque «no es el lugar ni el momento» y «eres un salido», es hora de pasar al segundo punto. Con movimientos circulares, y con bastante presión, comienza a subir la mano hasta llegar a la zona de su vagina. Quédate ahí, y empieza a acariciarla con los dedos, verticalmente. Cuando ella ya esté al borde, atrévete a dar ‘semipellizcos’ en la zona del clítoris. No aprietes mucho. Sigue tocando, con cierta intensidad y con mayor rapidez que hasta ahora, y… habemus orgasmo.

6) Centrarte en la vagina

Masturbar no es solo tocar la vagina. Tienes dos manos, recuerda. Mientras le acaricias la zona genital utiliza la otra para tocar pezones, el vientre, el trasero, la zona interna de los muslos… Aumentarás la intensidad de sus sensaciones al cien por cien. Además, ayúdate de la lengua. Puedes comenzar a darle suaves mordiscos por el cuello, o a besarla apasionadamente en la boca. Todo ello mientras sigues con la otra mano ahí abajo. Éxito asegurado.

7) No tener comunicación

Tanto si tienes dudas como si no, debes preguntarle al ser que tienes al lado si le gusta lo que estás haciendo. Como sabrás, los hombres y las mujeres, por lo general, tienen diferentes modos de comportarse y expresar lo que sienten. Ella puede estar dejando claro por sus gestos o su silencio que la estás pifiando, pero tú puedes no captarlo. Por eso, lo mejor es la comunicación.

Debes lanzarte al mundo de los vibradores y anillos. Le darán un plus a tu masturbación. Saldrás de la rutina, algo que ella seguro agradecerá enormemente

¿Te gusta? ¿Subo? ¿Quieres más rápido? ¿Te apetece un cunnilingus? Preguntas como estas son básicas para que el sexo oral sea óptimo para ambos. También puedes probar a decirle lo que le vas a hacer a continuación: es algo que excita sobremanera a numerosas mujeres. «Ahora te voy a introducir los dedos hasta el final, ¿quieres?», por ejemplo. También le darás la oportunidad a ella de sentirse más libre para expresar lo que verdaderamente quiere y necesita. Prueba y nos cuentas.

8) Olvidar tu lengua en el proceso

Aunque este artículo versa sobre cómo masturbar con las manos, puedes hacer un combinado. En puntos precedentes te lo hemos comentado por encima, pero ahora vamos a entrar en detalles. Tienes dos manos y una boca. Bien, pues úsalas a la vez. A la mayoría de mujeres les vuelve locas que mientras introduces los dedos en su vagina, la otra mano sirva para acariciar otras partes erógenas (pezones, ano) y la lengua para estimular el clítoris. El resultado del ‘combinado triple’ es explosivo, en todos los sentidos. Échale imaginación.

9) No utilizar elementos tecnológicos

Vivimos en la era de la tecnología, y ya que te has comprado el último smartphone, ¿por qué no estar a la última en tecnología sexual? Debes lanzarte al mundo de los vibradores y anillos. Le darán un plus a tu masturbación. Saldrás de la rutina, algo que ella seguro agradecerá enormemente. Puedes combinar: un día utilizas tus manos, otro tu lengua, otro un vibrador… Y así. No tengas miedo de si este último es más grande que tu pene, ya que no todo es eso y ella nunca lo sentirá ahí dentro como te siente a ti. Le dará placer, pero diferente. Ni mejor ni peor. Fuera complejos.

10) Usarlo solo como preliminar

La mayoría de machos utilizan la masturbación como paso previo a la penetración, y no debería ser así. Para ellas es tan excitante que emplees tus manos como acabar teniendo un coito contigo. Además, no siempre tiene por qué apetecerla que te introduzcas en ella, y solo quiere llegar al clímax a través del clítoris, con tus manos. Por ello, debes comenzar a darle placer sin necesidad de acabar acostándote con ella. La chica lo entenderá como un regalo desinteresado. Como si dijeras: «Mira, hago esto porque te quiero y quiero que goces. No espero nada a cambio, solo quiero llevarte al cielo».

Paso a paso: Cómo masturbarte con los dedos

La masturbación es algo muy natural, pero como mujeres, puede resultarnos ajena por ciertos prejuicios y estigmas que deben desaparecer ya.

Si te encuentras preguntándote cómo se hace, no te preocupes, nunca es tarde para aprender y menos sobre masturbación femenina.

Aquí te decimos paso a paso cómo masturbarte con las manos.

¿Cómo comenzar?

Primero, busca el tiempo y el lugar para hacerlo. Masturbarte es algo muy íntimo y privado, no necesitas que alguien te interrumpa.

¿Y entonces ya, a tocar se ha dicho?

No necesariamente. Si necesitas un apoyo visual, consíguelo (o sea, ve fotos, usa tus recuerdos, lee algo erótico o lo que prefieras).

Muchos sexólogos opinan que el órgano sexual más grande que tenemos, entonces, usa lo que mejor te parezca para erotizarte.

¿Me acuesto?

Si te sientes cómoda así, hazlo, pero también puedes levantar las piernas lo más alto posible (estamos hablando de rodillas sobre los hombros) para ayudarte a llegar a las partes internas del clítoris.

Ponerte bocabajo también es una buena posición y muchas chicas les gusta de esta forma, aunque puede ser más difícil el acceso al clítoris.

¿Cómo me toco?

La forma más común y fácil es usar los dedos índice y medio. Si no estás lubricada naturalmente, o si lo deseas, no dudes en usar lubricante.

Para comenzar, desliza un dedo entre tus labios vaginales, explora y reconoce tu vulva.

Si no sabes dónde está tu clítoris, se encuentra en la parte superior de tu vulva, es como un pequeño botón y su única función es darte placer. Pasa tus dedos explorando tu vulva: cuando sientas un pequeño bulto que te produce una sensación diferente al resto, ahí tienes tu clítoris.

Luego, si lo vas a usar, pon un poco de lubricante en la punta de tus dedos medio e índice; deslízalos hacia adelante y hacia atrás, juntos, desde la abertura vaginal hasta el clítoris.

Juega mucho con tu clítoris con movimientos circulares, explora movimientos y déjate llevar por lo que mejor se sienta.

Cuando estés lista, prueba con introducir un dedo a la vez y luego desliza un par dentro de la vagina, curvándolos ligeramente. Deslízalos hacia adentro y hacia afuera a placer.

¿Hombres, deberían dejarse meter el dedo?

El culo merece una oportunidad. Es el momento para que usted deje a un lado los prejuicios y se anime a explorar –en soledad o con ayuda de su pareja– esta parte del cuerpo. La experiencia, según un artículo científico del periódico The Telegraph, puede llegar a ser alucinante.

Y no se quede sin ver este: Tutorial de squirt

Se habla de un orgasmo intenso, prologando, que le dejará las piernas temblando y los ojos como la niña de la película ‘El exorcista’ (en blanco).

La sexóloga Flavia Dos Santos nos dio varias razones para quitarle misterio al tema y ponerle fin a este tabú. Con mucha sabiduría nos recuerda que cualquier zona del cuerpo puede ser placentera porque “somos grandes órganos sexuales caminando por las calles”.

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Además disfrutar sexualidad es un proceso de aprendizaje –de acierto y error– que necesita mentes libres.

Le presentamos algunas razones y consejos para que se deje consentir el culo:

Hay que explorar

No es fácil tomar la decisión. Por eso, el primer paso es dejar a un lado los prejuicios y dedicarse a explorar el cuerpo. Tenga en cuenta que en el ano puede ser una fuente de placer porque tiene millones de terminaciones nerviosas que van a responder a la estimulación.

Le recomendamos: Siente que su erección ya no es lo mismo de antes

Además, se cree que es el camino más corto para llegar al punto G del hombre (la próstata).

Otra de las razones para hacerlo es que muchas mujeres, así como los hombres, tienen la fantasía de penetrar a su pareja. ¿Por qué no complacerlas?

¡Macho!

La preocupación más frecuente de los hombres heterosexuales en este asunto es su orientación sexual. Muchos no contemplan la posibilidad porque creen que van a dejar de ser machos y sus preferencias sexuales van a cambiar. Mentira.

“Creen que la heterosexualidad es algo muy frágil y se rompe como un cristal. Lo cierto es que erotizar partes del cuerpo no determina la orientación sexual de nadie”, dice Flavia.

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Lo ideal es despejar la mente si quiere tener un goce pleno de la sexualidad. También debe ser honesto usted mismo y darse cuenta de lo que se está perdiendo por miedo a dejar de ser un “hombre».

Y si le cuesta mucho, puede someterse a una terapia con un sexólogo para desbloquear ciertas partes del cerebro y entender la normalidad del cuerpo y de la sexualidad.

¿Cómo hacerlo?

Todo depende de sus preferencias. Pero el primer paso es relajarse, conversarlo con su pareja y prepararse. Si decide hacerlo solo puede comprar un masajeador para la próstata en cualquier sex shop.

No hay una receta para la estimulación. Todo depende del gusto y límites de cada uno. Hay que ir despacio y descubrir en el camino.

Le recomendamos: La dieta para practicar sexo anal

Entre las posibilidades hay objetos fálicos, vibradores, el dedo (se recomienda usar el dedo corazón y tener las uñas cortas y muy bien arregladas) y la lengua (la favorita de muchos).

Recuerde que siempre es necesario usar una buena cantidad de lubricante y condón para evitar Enfermedades de Transmisión Sexual.

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Cada vez más parejas buscan nuevas formas de placer

Con información tomada de Starmedia

El punto G en el hombre se encuentra en la próstata. Aprende cómo estimular esta zona masculina y provoca en tu pareja una nueva forma de placer. ¡Descúbrelo!

El punto G de los hombres se encuentra en la próstata. Aprende cómo estimular esta zona en tu chico para que experimente una nueva forma de placer. ¡Toma nota!

Para poder estimular mejor el punto G, debes introducir tu dedo por el ano de tu pareja hasta sentir un bultito a dos centímetros de la entrada, esa es la próstata.

Puedes estimular desde adentro o desde afuera, que resulta más difícil, ¡pero vale la pena intentar!

Estimular el punto G desde adentro

Ya que para tocar el punto G debes meter tu dedo por el ano de tu pareja, hay algunas cosas que te serán indispensables para darle placer: lubricante, guantes de látex o un preservativo y toallas húmedas.

Al empezar a introducir tu dedo es normal que el ano se contraiga, pero no lo saques, solo cuida de avanzar con cuidado y delicadeza hasta alcanzar la próstata.

Es muy importante tener la uña recortada y utilizar tanto un lubricante como un preservativo para tener un mejor acceso.

Ya dentro, puedes estimular el punto G con caricias o pequeños golpecitos. Fíjate en la cara de tu pareja para saber si le gusta o no.

Estimular el punto G desde afuera

Presiona suavemente el espacio de piel atrás de los testículos al ano. Debes jugar un poco en la zona ya que no estarás tocando directamente el punto G y necesitarás un poco más de estimulación.

Con un poco de práctica podrás estimular el punto G de tu pareja desde afuera. ¡Anímense a probar nuevas formas de placer!

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