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Como saber si amo a mi pareja o es solo costumbre

Tabla de contenidos

6 diferencias entre amor y costumbre

Compartir durante tanto tiempo con una pareja puede dar paso a la monotonía. Aquí puede que empecemos a cuestionarnos si lo que sentimos es amor o solo estamos acostumbrados. Existen diferencias entre amor y costumbre, en este artículo te mencionamos algunas.

Ciertamente, una relación de pareja implica afrontar innumerables retos. Retos que, en algunos casos, no son superados de la mejor manera. Cuando se presenta esta etapa, es común que la magia y la ilusión que sentían al comienzo vaya desapareciendo poco a poco. Así, puede que alguno de los dos, o incluso ambos, empiece a estar con la otra persona por costumbre.

Sin embargo, no debemos olvidar que existen alternativas para tratar de darle chispa a la relación, como afirma este estudio realizado por la Universidad Carleton de Canada. ¡No tires la toalla si aún existe amor!

Diferencias entre amor y costumbre

A continuación, algunas preguntas que te ayudarán a diferenciar si estás con tu pareja por amor o por costumbre.

1. ¿Te molesta todo lo que hace?

Una de las estrategias para saber si es amor o costumbre lo que sentimos consiste en preguntarnos lo siguiente: ¿Por qué ahora me molestan tantas cosas que al principio no le daba importancia? Por ejemplo, si hace ruidos al comer, si se le olvida comprar algo, o incluso, si no se coloca esa camisa que tanto te gusta.

Es decir, si cualquier cosa que haga o deje de hacer te molesta, deberías replantearte si quieres seguir con esa persona. Esto es lo mejor que puedes hacer. Sino, vivirás en constantes disgustos. Simplemente, seguirás estando con tu pareja solo por costumbre.

Entérate: ¿cómo conseguir un amor duradero en la pareja?

2. ¿No estás seguro de planear cosas con tu pareja?

Quieres hacer un viaje dentro de un par de meses, pero te cuestionas si de verdad quieres ir con tu pareja. O, empiezas a poner cualquier excusa para que el plan no se dé.

Si te pasa esto o situaciones similares, algo no está bien en tu relación. Esta inseguridad y falta de compromiso con tu relación no es más que otro signo de que estás con tu pareja por costumbre y no por amor, ya que, según esta investigación de la Universidad de Granada, la ausencia de compromiso en la toma de decisiones puede ser el desencadenante de una ruptura. Puede ser que esa persona ha dejado de ser tu pareja ideal.

3. ¿Tus “te quiero” son automáticos?

Decir “te quiero” es un acto muy especial. Cuando de verdad lo sientes, se vuelve el doble de especial.Sin embargo, pierde su verdadero significado cuando la dices sin ganas o por compromiso. Pues no estás sintiéndola como la sentías antes.

Si la repites de forma automática para que la otra persona no se sienta mal, las cosas no andan bien. O bien, si temes que la ausencia de la frase sea un motivo para propiciar una discusión. Definitivamente, puede que ya no sientas amor por tu pareja.

4. ¿Falta de sexo?

Hacer el amor con poca frecuencia puede ser otra de las diferencias entre amor y costumbre. La intimidad es muy importante para cualquier pareja. Cuando las relaciones sexuales mejoran con el pasar el tiempo, es porque ambos han construidos vínculos muy fuertes.

Por el contrario, si no te anima hacer el amor con tu pareja es posible que ya no estés con esa persona por amor. Puede que sientas que estás sexualmente con tu pareja por compromiso o obligación, o que existan problemas más profundos, como los que se exponen en este estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México, que hacen hincapié en problemas de autoestima o traumas pasados.

5. ¿Ya no sorprendes a tu pareja?

Los detalles marcan la diferencia.Son pequeñas cosas que hacen la vida más bella. Y si es en pareja, mucho más. Son infinidades las cosas que puedes hacer para sorprender a esa persona especial. Una cena casera, un «te quiero» inesperado, un mensaje motivador o una salida romántica.

No obstante, cuando tu pareja ya no tiene ni el más mínimo detalle o a ti ya no te provoca decirle ni siquiera lo bien que se ve, muy probablemente están juntos por costumbre y no por amor.

6. ¿Ya no te provoca hablar con tu pareja?

Una mala o poca comunicación es otra de las diferencias entre amor y costumbre que debes evaluar en tu relación. Y es que una buena comunicación es la base de toda relación sentimental y pasa por diferentes fases, tal y como afirma este estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin ella es imposible encontrar ese equilibrio que aspiramos experimentar con una pareja.

Sin duda, dos personas que realmente se quieren superan las barreras de comunicación. Pero, cuando te guardas tus problemas y no te provoca hablar de tus planes con tu pareja, no es un buen signo. En este caso, puede que ya no sientes la misma confianza que cuando comenzó tu historia de amor.

Conoce:consejos para salir de una relación destructiva.

¿Te identificas con alguna de estas 6 diferencias entre amor y costumbre? Es importante que conozcas estas diferencias. Pues, si tu relación comienza a presentar estos síntomas, sabrás reconocerlo a tiempo. Y luego, si sientes que aún amas a tu pareja, simplemente, busca una solución.

Una vez que son conscientes de que algo les está ocurriendo como pareja, es mucho más fácil atacar y superar el problema. En el caso de que ambos quieran realmente salvar la relación, deben poner todo su empeño para que recobrar esa magia que tenían al principio de la relación.

​¿Es amor o costumbre?

Esta es una de las preguntas más frecuentes que se realizan las parejas que ya han entablado una relación de varios años. En sí, cuando es amor lo que sientes por tu pareja es probable que esta interrogante ni siquiera te pase por tu mente, ya que tú estás para demostrar este sentimiento de las diversas maneras que existan, ello para lograr felicidad mutua y compromiso. Por otra parte, cuando el amor es costumbre tu relación se basa en preocupación, agobio, frustración, todo lo vas a ver desde el mismo plano.

Una relación se basa en argumentos verdaderos, hábitos, experiencias y demás que hacen preguntarse si es amor o es costumbre.

Para comenzar, que quede claro que el amor es el sentimiento más hermoso que una persona puede recibir y dar a alguien, éste debe ser desinteresado y expresado de diferentes maneras. Si bien sabemos, en las relaciones de pareja recién iniciadas día a día se van presentando nuevos retos, ello es lo que la hace no verse monótona y así poder compartir con la pareja diversas experiencias y actividades, es algo que se disfruta. Sin embargo, cuando se está en una relación de muchos años se tiende a caer en la misma rutina, todo se ve igual desde cualquier perspectiva, se cae en el aburrimiento, se comienza a desgastar la relación, ahora ya no se disfruta convivir con la pareja, se siente agobio en la relación y lo afectivo (sentimientos) pasa a segundo término, lo cual, en la mayoría de los casos tiene dos panoramas: llevar al fracaso las relaciones y por otro lado, las que deciden continuar en ellas pese a que la tristeza forma parte de su vida.

Razones que hacen que las personas permanezcan en la misma relación pueden existir muchas, por ejemplo: miedo a quedarse solos, prejuicio social, inseguridad, autoestima, etc.

Amor

Regresando a la pregunta de este artículo, para muchos es muy difícil de responder ¿Es amor o es costumbre?, por tanto, también será difícil llegar a tomar una decisión. Así que, comencemos por definir amor.

El amor es un sentimiento que llena a toda persona de emoción, ilusión, alegría y una vida de felicidad y más cuando se ve a nuestra pareja. Es aquella sensación de hormigueo o mariposas en el estómago, en entregar lo mejor, en hacer detalles y estar al pendiente uno del otro, saber dialogar, comprenderse, respetar las decisiones de la pareja, amar desinteresadamente, pero en especial, siempre querer bienestar para la persona a la que se ama.

En el crecimiento de una relación el amor se fortalece a través de comprender y saber aceptar situaciones o experiencias que a veces llegan a tambalear la estabilidad, así como a saber perdonar y agradecer. En esta etapa, cuando la relación se fortalece, las personas sienten esa libertad de poder irse cuando ellos lo deseen; sin embargo, cuando se ama la pareja se quedará porque así lo desea, lo necesita y lo quiere. Además, en una relación se busca amar, más no lastimar e imponer; sobre todo, en este punto, tú serás consiente que el amor más grande y poderoso es el que sentimos por uno mismo, y está es precisamente una de las claves que nos ayudan a entender si es amor o costumbre.

Cuando el amor pasa a ser costumbre, algo que podría ayudarte a dar respuesta a la pregunta del artículo, es marcar distancia, es esa situación te darás cuenta qué te hace más feliz, estar lejos de tu pareja o no; te ayudará a identificar en qué situación la felicidad es menos esquiva. Además, una vez que se pierde el respeto, el interés de lo que sucede con tu pareja, cuando solo es apego emocional o porque se ha compartido un periodo largo de tiempo y tienes dependencia emocional, lamentablemente tu amor ya es costumbre.

Cuando has identificado que lo que pasa entre tu pareja y tú solo es costumbre, se recomienda alejarte antes de que ambos salgan lastimados, presenten depresión. En el peor de los casos, de destruirás y tú o tu pareja serán esclavos del sufrimiento y todo por no saber cuándo decir adiós. No obstante, no toda la responsabilidad de la autodestrucción cae en una sola persona, no, recuerda que una relación se conforma por dos, entonces, ambos fueron cómplices de la necesidad, de la rutina y lo peor, de compartir y vivir en la misma miseria. Ello lleva a que las personas pierdan autoestima, que a futuro le cueste trabajo poder salir adelante y a tener confianza en sí mismos.

Cómo saber si es costumbre lo que se vive en una relación

Este punto lo explicaremos de la siguiente manera a fin de que tú lo entiendas.

Un indicador claro y preciso y que podrás poner a prueba es alejarte de tu pareja. Vamos, ten valor y hazlo antes de que ambos sufran y se destruyan. Es normal que estando separado de tu pareja, lo que le suceda a él o ella, por el tiempo que han compartido juntos, te llevará a que no sientas indiferencia, pero sí a reconocer que el alejarte de tu pareja fue lo mejor, ello pese a que desde tiempo antes tu no aceptaras que estarías mejor sin ella o él, porque tu relación ya no la disfrutabas, al contrario, te cansaba, pero la rutina tenía mayor peso.

Cuando la rutina haga mella en la relación y ya no sepan cómo seguir adelante juntos, una terapia de pareja puede ayudarlos a reactivar el amor.

¿Qué pasa si no sabemos diferenciar?

Sucede que, al no comprender si es amor o costumbre, lo que se vive en una relación será una vil mentira, engaño e hipocresía, lo cual impide que la persona tenga el valor de abrir los ojos y alejarse de su pareja. En estos casos, es al tiempo al que se le deja poner cada cosa en su lugar; pero, la desdicha, la amargura se reflejara en su rostro.

Otro aspecto que surge, es que el silencio hablará más que las palabras. Cada quien seguirá su rutina, la llama de la pasión se estará extinguiendo y ambos jugarán a ser felices.

Tomar la decisión

La costumbre se puede entender como: vivir en la mentira; mientras que el amor, es darlo todo al ser que se ama y quererte a ti mismo, recuerda que nadie y ningún sentimiento puede robarte el amor que sientes por tu persona.

Lo que queda después de salir de una relación basada en la costumbre, es mentalizarte en ser feliz. Si bien, la soledad puede ser compañera durante algún tiempo; además la soledad se disfruta, pero, se consiente que debes seguir adelante, que tienes un camino por recorrer y debes retomarlo. A futuro, cuando entables una nueva relación y después de haber vivido en la costumbre, sabrás identificar si realmente es amor o costumbre.

Las informaciones publicadas por Psico.mx no sustituyen en ningún caso la relación entre el paciente y su psicólogo. Psico.mx no hace apología de ningún tratamiento específico, producto comercial o servicio.

Si hacen esto, están juntos por pura costumbre. FOTO: jessicaramos.cl

¿Cuál sería la mejor forma de saber si estás con el amor de tu vida? Muy simple, si están avanzando como pareja y como individuos, es señal de que son buen equipo. Si están estancados en los mismos problemas y juntos no se han desarrollado emocionalmente, entonces es una señal de que solo están juntos por costumbre y no por amor.

Después de muchos años puede resultar difícil tomar la decisión de separarte de alguien, especialmente si no hay una razón grave para hacerlo. Muchas veces pensamos que debe pasar una catástrofe para alejarnos de alguien y no comprendemos que una relación tóxica y una relación sin futuro, son igualmente dañinas.

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Estar con el amor de tu vida no es un ideal imposible, no quiere decir que todo debe ser perfecto y con ausencia de conflictos y dificultades, más se trata de estar con alguien que comparta una visión de lo que quieren lograr con sus vidas, en el presente y en el futuro. Si estás con una persona que te impide ir más allá, quizá no sea la indicada para ti.

Por eso te comparto algunas señales claras de lo suyo ya no es amor, sino una relación basada en la costumbre y el miedo a la separación:

1.- Estar juntos ya no les causa emoción

Todo mundo dice que es normal que después de un tiempo esa emoción se pierda, que es normal que las cosas se vuelvan comunes, pero la verdad es que si estás con alguien que sea realmente importante para ti, entonces siempre sentirás emoción y gusto de estar a su lado. Si ustedes se ven porque es «lo que se tiene que hacer» entonces algo anda mal y no lo quieren aceptar.

Pasan tiempo juntos solo por compromiso. FOTO: 6iee.com

2.- Usan el sexo como una manera de solucionar problemas

Es verdad que el sexo de renconciliación es increíble, pero lo es una vez que se resolvieron los problemas con palabras y comunicación, no como un método automático para callar los conflictos. Es evidente que tu relación está basada en la costumbre cuando la intimidad se vuelve un acto egoísta o método de chantaje. Si ya no tienen intención de resolver nada, entonces ¿para qué siguen juntos?

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Muchas parejas creen que el sexo es la mejor solución.
FOTO: elitestatic.com

3.- Prestan más atención a sus teléfonos que a estar juntos

Nada más terrible que estar con alguien y que no despegue la vista del teléfono ni por un segundo. Eso indica que el dispositivo es más interesante y satisfactorio que estar a tu lado; claro que existen excepciones, lo malo viene cuando ocurre TODO el tiempo.

4.- Hay otras personas involucradas

Si descubriste que él presta demasiada atención a otra chica o sospechas que te es infiel, o bien, si tú misma sientes atracción o interés por otras personas, es porque tu relación no está en su mejor momento. Hay un límite que nunca debe cruzarse, una cosa es que pienses que un chico es guapo y se lo digas a tus amigas como una broma y otra muy diferente es que secretamente busques una forma de tener contacto.

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Si sientes la necesidad de sentirte deseada por alguien más, es una señal de alerta.
FOTO: fanpop.com

5.- Siempre hablan de los defectos del otro

Llegaron a un punto de su relación en el que lo único que pueden decir uno del otro, son las cosas malas. Pasan mucho tiempo reprochándose los errores que cometen y muy poco analizando las razones y las soluciones, están «hartos» de estar juntos, pero tampoco se pueden separar, ¿te parece que eso es amor?

En mi experiencia, lo más difícil es aceptar que todo terminó y decirlo en voz alta. Ya sea por nostalgia, miedo al futuro o simplemente, porque no quieres lidiar con la carga emocional de terminar una relación, decidimos quedarnos con alguien que ya no aporta nada a nuestra vida y ciertamente, no vale la pena.

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Qué difícil resulta entender nuestros sentimientos, principalmente porque son ambivalentes.

La vida cambia a cada instante y todo a nuestro alrededor crece y se renueva; y nuestros sentimientos también cambian.

Cuando se inicia una relación de pareja, todo parece andar sobre rieles, no se perciben fallas de carácter ni defectos y cualquier error o falta no se tiene en cuenta. Sólo se tiene la necesidad del otro, se anhela su proximidad, mirarlo a los ojos y permanecer tomados de la mano mucho tiempo, sintiendo que todo está bien en nuestro mundo.

Es una sensación única que proporciona el estado de enamoramiento inicial, pero que alguna vez se comienza a atenuar para dejar paso a los verdaderos sentimientos.

En ese estado de ensoñación que no deja lugar para otra cosa, la realidad cambia, las cosas parecen diferentes, nos sentimos felices de estar vivos y somos capaces de ser mejores que antes.

Es un estado de conciencia transitorio, que al mismo tiempo nos puede hacer sentir ansiosos, preocupados y temerosos, modifica la percepción y le da un nuevo sentido a la existencia.

Sin embargo, después de un tiempo, la vida nos enfrenta a otros placeres y otros intereses que nos atrapan, ni bien las aguas de la pasión se aquietan y la rutina de lo cotidiano va borrando esa cosa maravillosa que sentíamos. Es entonces cuando nos vamos llenando de interrogantes.

El amor necesita tiempo para estabilizarse y convertirse en algo duradero. Deberá compartir otros intereses que el desarrollo normal de la vida exige, como los proyectos, las vocaciones, las profesiones y el trabajo.

Podemos volvernos más callados, sentirnos más cansados y con menos ánimo para enfrentar el encuentro amoroso. Pero eso no es falta de amor, es parte de la vida, continuar creciendo y buscándose a si mismo.

No es que hayamos cambiado, sino que volvemos a estar como antes de enamorarnos, más normales.

Es necesario darse cuenta que sentir que hay alguien en el mundo que nos ama tal como somos, es lo mejor que nos puede pasar, y que es la mejor garantía de una relación duradera.

El hecho de saber que tenemos en quien confiar, que es estable, que nos da seguridad, sin grandes conflictos. dudas o confusión que nos haga sentirnos al borde del abismo, es algo que hay que aprender a valorarlo.

Hay muchos que no lo hacen y pueden comenzar a aburrirse, a inquietarse, a tornarse intolerantes y desconformes, y a hacerse más sensibles a los defectos del otro; y todo eso que en un principio le atraía, ahora se les torna insoportable.

¿Lo amo o no lo amo?, es la pregunta que no abandona tanto al hombre como a la mujer, cuando han recuperado la cordura y el estado normal después del enamoramiento inicial, como si se estuvieran perdiendo algo.

El amor de pareja es de una persona total a otra, con virtudes y defectos que no son fáciles de aceptar cuando no somos capaces de amar.

Relacionarse es interesarse por el otro, entregarse y dejar de pensar nada más que en uno mismo.

La relación es un espejo donde nos podemos mirar mejor a nosotros mismos. Nos enseña cómo es el otro, cómo ve el mundo, cuáles son sus valores y cómo enfrenta los desafíos.

Lo más atractivo de una persona a largo plazo es su fortaleza de carácter y su seguridad en si misma.

Relacionarse es sentirse bien cuando la pareja también está bien, cuando los dos pueden crecer, se pueden complacer con los logros del otro, sin pretender competir y respetándose mutuamente.

Cuando desconfiamos de nuestros sentimientos es porque no estamos dispuestos a madurar y pretendemos vivir en perpetuo estado de enamoramiento.

Pero para vivir envueltos en esa nube efímera todo el tiempo, que nos puede dejar vacíos por dentro, es necesario cambiar de pareja a cada rato.

10 señales que indican que ya no estás enamorado

El desamor duele, duele en el alma y en el corazón. Todas nuestras ilusiones se rompen como un jarrón que cae al suelo con fuerza y se parte en mil pedazos… o como ese mismo jarrón que se ha caído tantas veces y que siempre se podía salvar pero que ya no se puede arreglar. Es lo que ocurre cuando sientes que ya no estás enamorado.

Ya no nos miramos, ya no nos gustamos. Se ha perdido la complicidad y todo lo que construimos juntos, hemos dejado de amar… Pero, ¿por qué? ¿Qué ha matado nuestro amor? ¿Cómo se nos ha escapado de las manos de esta manera?

El tiempo, la monotonía, las diferencias, la distancia… nos han separado. Porque el desamor forma parte de la vida.

Cada pareja es un mundo yhay mil razones por las que ese amor que unió a dos personas ahora ha desaparecido. En muchas ocasiones no queremos ver lo que está pensando y nos damos no una, sino mil oportunidades hasta que ya no podemos más, porque todo tiene un límite.

¿Qué señales indican que ya no estás enamorado?

Ya no podemos soportar tantas peleas y tantas diferencias, la distancia ha sido insoportable de llevar ollevamos tanto tiempo juntos que hemos descuidado nuestro amor… se nos olvidó regar como a la más bonita de nuestras flores. Estas son algunas señales que indican que ya no estás enamorado.

1. Ya no te alegras cuando llega

Antes estabas deseando que llegara, contarle tus cosas, que te contara las suyas… Sentías ilusión y nadie podía sustituirlo. Sin embargo, ahora te resulta indiferente su presencia. Incluso, hay veces que ni siquiera deseas que llegue.

«Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.»

-Elie Wiesel-

2. Ya no tienes fantasías sexuales con tu pareja

Ya no piensas en tu pareja a nivel sexual, ni se te pasa por la cabeza. Y si lo haces es con otras personas, no lo puedes remediar. Aunque no le eres infiel por respeto, tu mente te traiciona.

3. Ya no hay actos de cariño como un beso inesperado, una caricia, un regalo

Simplemente ya no sale. El cariño que de tantas maneras se demuestra ha desaparecido. No sientes esa sensación y esas ganas de darle un beso, una caricia o simplemente, un abrazo. La llama se ha apagado, el cariño se ha extinguido, tus sentimientos se han enfriado.

4. Evitas el contacto físico a toda costa. No te apetece ni un beso

No soportas que te toque o te de un beso. No solo lo evitas, sino que lo rechazas cuando tu pareja lo hace, le respondes con un desaire o con indiferencia.

5. Tu cara expresa aburrimiento o ansiedad cuando estás con esa persona

Dicen que la cara es el espejo del alma, sin darte cuenta,tu tristeza y tu malestar cuando estás con esa persona se reflejan en tu rostro. Pero, recuerda que no es él o ella quien te lo genera, sino tú. No olvides responsabilizarte de tus emociones.

6. Ya no te interesas por su vida, por lo que le ocurre

Antes te preocupabas por como le había ido en el trabajo, si estaba contento o triste, que tal estaba con sus amigos, ya… nada. A veces, ni te acuerdas… Estás tan inmerso en tus pensamientos que el hueco que tenías para tu pareja se ha esfumado.

7. Esa persona ya no te resulta atractiva en ningún sentido

Antes todo te gustaba; su voz, sus gestos, su físico, su personalidad, la forma en que te miraba, como se relacionaba con los demás… ¡todo! Cuando no estás enamorado no encuentras nada de todo aquello. A veces, hasta esas mismas cosas te molestan.

8. Fantaseas la posibilidad de tener una relación con otras personas de tu entorno

Cuando estás enamorado no tienes ojos para nadie más. Cuando ya no sientes nada, empiezas a mirar para otro lado. Hay compañeros de trabajo, amigos que miras con otros ojos… se abre un mundo de posibilidades a tu alrededor.

9. Ya no hay comunicación y, si existe, no son más que reproches, peleas…

Antes hablábais de todo, ahoraya no tenéis nada de que hablar y si lo hacéis no es más que para pelearos, reprocharos cosas del pasado, etc. El rencor se ha instalado y en ocasiones te ha hecho su esclavo.

Definitivamente Ya No Estoy Enamorado

Definitivamente ya no estoy enamorado
No se cual sea motivo algo raro ha pasado
Como que ya no se me antoja tu mirada
Y cuando toco tu mano ya no siento nada
Definitivamente ya tu amor no me interesa
No se cual sea el motivo, solo tengo la certeza
Y es que ya no se me antoja el abrazarte
Y cuando beso tu boca, mi corazón por ti no late
Que me hiciste
Para que no te quiera
Que me hiciste
Te entregué el corazón
Pero hoy la razón
Pregunta
Que me hiciste
Para que no te quiera
Que me hiciste
Creo que te falta valor
Para poder aceptar
Que sientes igual que yo
Pero que le voy a hacer
Si no tengo tu querer
Ya no muero de pena
Por ti no voy a llorar
Que más me puede pasar
Si fuiste mi condena
Definitivamente ya tu amor no me interesa
No se cual sea el motivo, solo tengo la certeza
Y es que ya no se me antoja el abrazarte
Y cuando beso tu boca, mi corazón por ti no late
Que me hiciste
Para que no te quiera
Que me hiciste
Te entregué el corazón
Pero hoy la razón
Pregunta
Que me hiciste
Para que no te quiera
Que me hiciste
Creo que te falta valor
Para poder aceptar
Que sientes igual que yo
Pero que le voy a hacer
Si no tengo tu querer
Ya no muero de pena
Por ti no voy a llorar
Que más me puede pasar
Si fuiste mi condena
Definitivamente ya no estoy enamorado

6 formas de saber que ya no amas a tu pareja

Después de mucho tiempo de relación, miras a tu pareja de soslayo y compruebas que aquel intenso amor que sentías se ha transformado en una mezcla de complicidad y cariño. Sí, el enamoramiento químico y delirante de los primeros meses no puede durar mucho y suele transformarse en un amor más maduro y sereno. Pero hay señales muy claras que indican que lo que tú sientes no es ni una cosa ni la otra. Que sencillamente has dejado de amarle. Y estas son las seis más evidentes según Stephen Betchen, terapeuta matrimonial y autor de Magnetic Partners:

1. Apatía

Hay etapas donde la apatía que sentimos proviene de otros rincones de nuestra vida: vacío existencial, deriva profesional, depresión o incluso enfermedades físicas. Pero si tu estado natural en la relación es una gigantesca indiferencia hacia lo que pareja hace o dice, o hacia los planes que podríais hacer juntos, es muy probable que ya no estés [email protected] El interés es clave.

2. Distancia

El apego enfermizo, la dependencia física de los primeros meses es insostenible. Pero tener ganas de llegar a casa para reencontrarte con tu pareja, soltarle un abrazo y charlar es fundamental en una relación. Si te da igual la distancia o el tiempo que os separe, porque de hecho estás mejor [email protected], la respuesta la llevas tatuada en la frente.

3. Intimidad

Volvemos a lo mismo: el sexo salvaje de los inicios perderá fuelle inevitablemente. Pero bien distinto es que hayas llegado a tal grado de desidia sexual que no te importe pasar días y días sin sexo. O que incluso prefieras no hacerlo. Es una señal de que has metido a tu pareja en la friend zone: le quieres, le valoras, es tu mejor amigo, pero ya no le amas.

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— Stephen J. Betchen (@StephenBetchen) 8 de marzo de 2018

4. Atención

El cuidado y la curiosidad que sentimos hacia nuestra pareja es clave para descubrir si seguimos o no enamorados. Preocuparnos por cómo se siente, interesarnos por su felicidad, atender a los pequeños detalles. Si tu cabeza está puesta siempre en ti o en cualquier otro sitio salvo en tu pareja, la cosa está bastante clara.

5. Valor

Cuando estás [email protected] valoras muchísimo a tu pareja. Sientes que has tenido una suerte infinita topándote accidentalmente con él/ella en un mundo tan vasto. Incluso puedes caer en aquellos clichés de la media naranja y el alma gemela. Por el contrario, si no estás [email protected] probablemente sientes que solo es un pez más en el mar. ¿Es tu caso?

6. Respeto

Hasta ahora siempre habías escuchado con atención y valorado la opinión de tu pareja. Porque te importaba y querías construir algo guay. Pero ahora afrontas las discusiones y el día a día desde el ego y la dejadez. El respeto se diluye poco a poco. La razón es simple: tu pareja ya no te importa lo suficiente, tu relación ya no te importa lo suficiente. Y mejor darse cuenta a tiempo.

¿No sabes si aún estás enamorada de tu esposo? 5 pasos para resolver tu dilema y volver a ser feliz

5 pasos que te llevarán inevitablemente a saber si aún amas a tu esposo. A veces la felicidad está al alcance de nuestras manos y no la podemos ver.

Mariel Reimann

Queridas amigas, que fácil es entrar en este dilema luego de un tiempo de casados. Cuando la adrenalina de los primeros años desaparece y la rutina toma el timón de nuestras vidas, qué difícil se hace a veces notar la diferencia entre estar enamoradas o acostumbradas a alguien. Las señales de ambas son muy similares, es casi como tratar de adivinar si estamos embarazadas una semana antes de nuestra regla, los síntomas son casi exactamente iguales, con solo una gran diferencia.

«No valoras lo que tienes hasta que lo pierdes», decía siempre mi abuela, y agregaba: «En el amor no es bueno perder para recién valorar». Pero cuando todo se vuelve monótono, cuando la conexión que antes nos unía desaparece y ese sentimiento de vivir con un compañero de cuarto se apodera de nosotras, las preguntas aparecen: ¿Será que aún lo amo?, ¿cómo sería estar sin él?

Hay cinco pasos que puedes seguir para descubrir qué es lo que sientes en realidad y te prometo que si los sigues, no solo descubrirás si aún lo amas, sino que volverás a darte una oportunidad para ser feliz de verdad.

1. Haz dos listas

Toma un papel y un lápiz y has dos listas. Primero anota todas las cosas que te irritan de tu esposo o de la relación que tienen juntos y controla el tiempo que te lleva. Haz lo mismo con las cosas que te gustan de él, las que amas y las que son casi imprescindibles para ti, y al igual que con las cosas que te irritan controla el tiempo que tardas en hacer esta lista.

Es importante que lo hagas cuando estés relajada para que puedas pensar tranquila. Trata de escribir lo que más puedas.

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2. Hazle una invitación formal

Invítalo a cenar contigo en dos o tres semanas, dile en dónde, qué día y a qué hora. No le digas nada más. Planea esa cena con tiempo y arréglate cómo si fuera tu primera cita con él. Mientras la cena se acerca, analiza lo que sientes, analiza tus emociones: ¿estás emocionada?, ¿no tienes ganas de hacer esto?, ¿no sabes qué va a pasar, pero te gusta la idea?, etc. La anticipación que se creará entre los dos, activará la curiosidad nuevamente en sus vidas. La curiosidad es el primer sentimiento que se genera entre dos personas que se conocen y se gustan inmediatamente. La curiosidad es la que los trajo al lugar a donde están ahora. Este sentimiento es el mejor amigo de las relaciones amorosas, es lo que mantiene la adrenalina fluyendo.

Relee: 4 maneras para fortalecer tu matrimonio.

3. Bésalo en la boca por al menos un minuto cada día durante una semana

Los besos son la expresión más íntima entre dos seres humanos. Besar es lo primero que hacemos cuando nos involucramos románticamente con alguien y es en general lo primero que dejamos de hacer con nuestras parejas cuando nos casamos. Cuando hablo de besos, me refiero a los besos de verdad y no a los que llamamos «piquitos». Los besos «franceses» desaparecen casi por completo en el 100 por ciento de los matrimonios de acuerdo con el Dr. David Clarke, autor del libro: «Bésame como si quisieras hacerlo». Él agrega que las parejas que aún se besan sólo lo hacen por 5 segundos como máximo. Trata de hacer esto antes de la cita amorosa a la que lo has invitado al principio de estos ejercicios.

Relee: La felicidad en la familia viene de las cosas pequeñas.

4. Imagina que él ya no está

Los humanos tenemos la enorme bendición de contar con la imaginación, una característica que nos diferencia de todas las demás especies. Cuando imaginamos, pensamos en algo que no es real o que no ha sucedido aún. Según la ciencia, es allí cuando creamos nuevos caminos entre las neuronas de nuestro cerebro. Cuando imaginamos, nuestro cerebro, hace todo lo posible para que se sienta lo más real posible, así, si imaginas algo triste puedes terminar llorando sólo por haberlo imaginado.

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Utiliza tu imaginación y piensa que él ya no está en tu vida, ni con sus cosas malas, ni con sus cosas buenas. Imagínate llegar a casa y no encontrarlo viendo deportes, imagínate dormir sin tener que sentir su cuerpo cerca del tuyo, imagina necesitar algo y tener que ir a buscarlo porque él ya no está, imagina no poder llamarlo por teléfono, no escuchar su voz, no tener que cocinar para él, imagina todo. Luego toma un papel y un lápiz y escribe sólo las emociones que este ejercicio te generó.

5. Evalúa

Si has seguido estos cuatro pasos, ahora tienes una mejor idea de lo que sientes por él. No tengo que explicar cómo hacer esta evaluación, porque estoy segura que ahora tienes una idea más clara de tus sentimientos hacia él. La verdad es que en la mayoría de los casos en los que las mujeres se preguntan si aún aman a sus esposos, la respuesta es sí, el problema es que necesitan sacudir un poco la relación y poner las cosas en lugares nuevos.

Si te diste cuanta de que aún lo amas, o de que aún hay esperanza para ustedes, usa lo que aprendiste de estos cinco pasos. Regresa la curiosidad a tu vida, comparte con tu esposo la importancia de mantener esta emoción viva. Preparen sorpresas para ambos, pero díganle al otro que están trabajando en una sorpresa para generar la anticipación y gozar de los beneficios de la adrenalina.

Finalmente, te invito a releer: Un divorciado te dice por qué decir no al divorcio.

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Te molestan cosas que antes no. Los pequeños defectos que antes te parecían cualidades hermosas y tiernas, ahora te molestan, has empezando a detestar las manías de la persona que tienes al lado y ahora solo te molesta cada pequeña cosa que hace.

Ya no quieres pasar todo el tiempo a su lado. Antes te costaba despedirte, lo único que querías era estar al lado de tu pareja, ahora mientras más tiempo separados pasen, mejor. Tu espacio personal se ha convertido en una prioridad y ya no te importa si pasan días sin verse, ya no extrañas el hecho de estar con esa persona.

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La rutina Y es que ahora todo se ha vuelto rutinario, ya nada te sorprende, lo que hacen parece ser cosa de todos los días, van a su casa o a la tuya, ven películas y después, tienen sexo, hasta el sexo es parte de la rutina. Ninguno de los dos hace nada para salir de ese estado y tratar de hacer cosas nuevas, simplemente porque no les interesa pasar más tiempo con el otro.

Los detalles. Los detalles ya no existen, no te interesa darle una sorpresa o simplemente algo que tu pareja no imaginaba. Si antes todos los días buscabas la manera de hacerle sentir que te importaba, ahora ya no tienes esa iniciativa que antes era característica de tu relación.

¿Y si no estuvieras con esa persona? Tu vida sin esa persona ya no parece tan mala como al principio de su relación, en realidad. Antes no podías imaginar el hecho de que pudieran separarse, ahora ya te has puesto en ese escenario y la situación no parece tan terrible, de hecho hasta piensas que podría ser lo mejor eventualmente.

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Sexo. Igual que todo lo demás, el sexo es una rutina, ya no existe la pasión intensa que un día afianzó su relación. Ahora, el sexo es parte de las actividades que se hacen en pareja, cuando se acerca no sientes que la sangre recorre todo tu cuerpo.

Son más las peleas que los buenos momentos. Ya olvidarte la última vez que hicieron algo increíble para los dos, lo último que recuerdas es la pelea de la mañana o la noche anterior. Lo peor es que esos quiebres son por cosas insignificantes que agrandan por el simple hecho de no estar de acuerdo, y ninguno de los dos hace nada para arreglar las cosas. Pueden pasar horas o días peleados.

El cuidado personal, Se conocen tan bien que creen que es parte de la evolución de la relación, pero en realidad, ya no hay respeto o cuidado por lucir bien ante la pareja. Ella no se depila las piernas ni se arregla, él huele mal o no se rasura nunca, los dos lucen desaliñados cuando tienen una cita, mala señal

Los celos han desaparecido. Te da lo mismo las relaciones amistosas que tiene, ya no te interesa que salga con otra persona o hasta ver a tu pareja coquetear con alguien más. Es normal, la relación está acabando.

¿Cómo saber si amas a alguien?

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Volverán del amor en tus oídos, las palabras ardientes a sonar; tu corazón, de su profundo sueño tal vez despertará, decía Gustavo Adolfo Bécquer en su poema Volverán las oscuras golondrinas. El poeta se refería al amor como la primavera, el resurgir de sentimientos que despiertan nuestras emociones y las intensifican. Bécquer recuerda a la amada distintos momentos de cuando estaban enamorados y eran felices, como el vuelo de las golondrinas jugueteando entre ellos; o la contemplación en su jardín de las gotas de rocío en las flores de las madreselvas. Las golondrinas volverán otra vez, las madreselvas florecerán otra primavera y tal vez ella se vuelva a enamorar, pero, de la manera incondicionada como el poeta la ha amado será muy difícil que eso le vuelva a ocurrir. Aunque la primavera sea una estación de renacimiento de los bosques, en cada parte del mundo se vive de una forma. Lo mismo ocurre con el amor: es imposible que alguien pueda adivinar qué sientes exactamente. Sólo tú lo sabes.

Saber si amas a alguien es sencillo, sólo tienes que escucharte. Será tan sencillo como saberlo, tener consciencia de que tu vida –y sobre todo tú– ha cambiado después de conocerle. El problema es que vivimos en una época en el que los sentimientos dan miedo, se mutilan o se anestesian porque creemos que ellos son los culpables de nuestra infelicidad. Porque tenemos miedo a que se acabe, a que se rompa y quedarnos destrozados. Y por ese terror nos privamos de las mejores experiencias de nuestras vidas. Por eso, no tengas miedo y observa detenidamente los síntomas:

Ganas de verle

Cuando amas a alguien necesitas verlo, sobre todo cuando aún estás en esa nube idílica del principio donde todo es perfecto. Cuando estás feliz con la relación y con la compañía del otro, y más aún si lo amas, no puedes esperar a volver a encontrarte con él. Como decía el zorro del Principito: “Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, a partir de las tres empezaré a ser feliz. A medida que se acerque la hora me sentiré más feliz. Y a las cuatro, me agitaré y me inquietaré; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, no sabré nunca a qué hora vestirme el corazón… Los ritos son necesarios”. Si descubres que horas antes de vuestra cita estás nervioso, ¡tienes el primer síntoma!

Preocupación por sus preocupaciones

Cuando realmente amas al otro, tratas de conocerlo mejor, te preocupas por sus cosas y tratas de apoyarlo y celebrar con él las etapas de su vida. Si no sientes el mínimo interés por lo que le sucede está claro que no sientes algo fuerte por él. Pero ¡ojo!… Muchas veces confundimos el amor con un simple juego de dependencia. Debes mostrar interés por la persona amada, pero jamás ponerlo por encima de tus propias preocupaciones. Intentar establecer un equilibrio entre sacrificio y egoísmo.

Necesidad de tener contacto, aunque sea por mensaje

¡Bling! Una nueva notificación. Y es esa persona. El corazón está bailando el ‘cha cha cha’… Y da igual que sea un emoticono, un me gusta o un ‘tengo ganas de verte’. Si se te pone cara de tonto nada más ver la pantallita iluminada es que estás perdido.

Echarle de menos

Echar de menos es un sentimiento poderoso. Y aunque se perciba de manera negativa a veces es un incentivo para avivar la llama del amor. Dependiendo de la distancia o la situación puede ser más o menos difícil de tolerar, pero si realmente le quieres, ese anhelo puede ser la prueba definitiva de que estás enamorado. Nunca sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, o hasta que tomamos perspectiva. Puede ayudarte a aclarar tus sentimientos si te distancias un paso para coger carrerilla en el caso de que le ames. Esto no quiere decir que tengas que renunciar a tu individualidad, sino que no puedes vivir sin él, pero sí disfrutas de su compañía y quieres que forme parte de tu vida.

Pensar en el futuro

Cuando uno se encuentra en un buen lugar de repente siente ganas de proyectar, de pensar en el futuro, de imaginar una familia o un modo de vida. Sé que es algo que puede asustar, pero es inevitable. Si habéis hablado de cómo serían vuestros hijos, dónde os gustaría vivir o planes de futuro juntos… ¡No engañáis a nadie!

Piensas en esa persona y ¡sonríes!

Inevitablemente cuando piensas en la relación te sientes feliz y pleno. Si cada vez que hablas de la relación o piensas en esa persona se te dibuja instantáneamente una sonrisa, está claro que estás enamorado. El mejor síntoma es que te hace feliz.

Sientes que puedes ser tú mismo

Cuando te sientes cómoda en una relación y confías en el otro, puedes ser tú mismo. Y esto no es sólo un síntoma de que le quieres, sino que es una relación sana y verdadera. Si disfrutas siendo tú mismo a su lado, es que tenéis una relación basada en lo real y no un simple idilio romántico.

Te sientes feliz

Cuando realmente amas al otro te sientes feliz y no puedes ocultarlo. Te encuentras en un buen lugar y quieres contarle a todos lo bien que te hace esta relación. Si tus amigos no paran de decirte que eres muy pesado hablando de tu nueva relación… Afortunadamente, ¡estás enamorado!

Pero lo más importante es que si estás enamorado no tengas miedo y lo expreses. Pase lo que pase, no te conviertas en alguien incapaz de amar y aceptar lo que siente.

Photocredit: Vegardig

Eres enamoradizo, o enamoradiza. Siempre que empiezas una relación te emocionas y pones todo tu empeño en ello. Te entregas. Pero esta vez sientes que es diferente, como siempre, y te planteas cómo saber si quieres a alguien. En este artículo trataremos de reflexionar sobre qué es lo que sientes cuando estás realmente enamorado y quieres a esa persona. Muchos te dirán que lo sientes o no lo sientes, pero tú y yo sabemos que a los enamoradizos o a la gente que vive la vida con mucha pasión a veces les cuesta diferenciar.

El proceso de seducción nos pone en máxima alerta y queramos o no, nos alimenta el ego por lo que es normal que nos sintamos más «subiditos» de lo normal. Si alguien nos gusta, nos parece interesante, sexualmente atractivo y vemos que se fija en nosotros y también juega a seducirnos automáticamente subimos varios niveles nuestra autoestima.

Es una felicidad intrínseca, que muchos confunden con el enamoramiento. No es lo mismo tener la autoestima alta, estar de subidón que estar enamorados.

El amor es algo que como bien dicen se siente mucho más profundamente, es algo que no siempre podemos controlar y que a menudo nos lleva a fijarnos en personas que no responden en absoluto a nuestros clichés preestablecidos. Es por eso que muchas veces negamos lo que sentimos, puede que ese sea tu caso.

Sea como fuere el enamoramiento nos hace ver y pensar de manera distinta, y sobretodo nos hace sentir de una manera muy especial. Vamos a ver algunos de los puntos calientes para detectar si estás enamorado de esa persona o solo es cariño de amigos o un subidón de autoestima.

Cómo saber si quieres a alguien

Cuando quieres a alguien sientes la necesidad de ser mejor persona, quieres ser alguien especial para tu persona admirada. Le ves todas las virtudes y cualquier cosa que haga te parece digna de mención. Quieres ser la mejor persona posible, además la felicidad que sientes te invade y te lleva a querer que los demás se sientan felices como tú.

Es lo primero que piensas cuando te despiertas. Sin ni siquiera ser consciente de ello. Apenas has abierto los ojos y ya te encuentras pensando en esa persona especial. Cuando la viste por última vez, o que hoy es aquel día que esperaba con tanto nervio, cómo le fue el examen de ayer, si vas a coincidir con él o si la vas a ver en algún sitio…

Además es lo último en lo que piensas antes de dormirte, y es posible que incluso sueñes con esa persona. Si no te puedes quitar a alguien de la cabeza hagas lo que hagas si le ves en cualquier parte o le confundes con otras personas, no lo dudes, le quieres.

Cuando todo te recuerda a esa persona es que siempre la tienes en la cabeza. Imagínate que viste a tu chica con un vestido azul una vez y hoy parece que todas las mujeres se visten de azul. Tu chico te contó que está pensando en comprarse una moto, una que no sabías ni que existía y de repente la ves en cualquier parte e incluso reconoces su sonido. No te gustan las motos pero te lo imaginas en ella contigo detrás y te derrites.

Cuando te da igual a qué se dedique esa persona y qué defectos tenga, todo es poco importante para ti. Si sientes eso respecto a alguien no lo dudes, le quieres, estás enamorada. Si siempre te has prometido a ti mismo que no estarías con alguien que hubiera hecho el servicio militar por tu oposición a las armas y de repente te encuentras fantaseando con un miembro profesional del ejército, no lo dudes, es alguien muy importante para ti, tanto que tus principios se van al carajo cuando piensas en él y él es más importante que todo lo que hayas sentido o vivido antes.

Es más, consigue que creas o veas cosas positivas en aquello que antes repudiabas. Él lo hace todo más bonito.

Cuando estás viendo una película, o leyendo un libro, o incluso hablando con alguien y de repente te das cuenta de que ha pasado media hora y ya no sabes de qué va le peli o que has pasado cinco páginas sin procesar ni una sola palabra de lo que has leído porque estabas pensando en él o en ella, no lo dudes…

Si no te lo quitas de la cabeza y fantaseas cómo sería estar juntos, vivir juntos, si te imaginas con él para toda la vida, si él o ella, es justo lo que le falta a tu vida para ser perfecta, no lo pienses más. Sin duda es alguien muy, muy especial.

Photocredit: @Doug88888

Cuando tienes la líbido por las nubes, cuando no puedes evitar fantasear con lo que harías con esa persona, si te apetece tener sexo a todas horas, si lo imaginas teniendo sexo salvaje, sexo tierno, sexo rápido, sesiones de horas, en la ducha, en la cama, en el suelo… si no puedes elegir una sola de estas opciones por quererlas todas, si tienes claro que con una vez no tienes suficiente, si pasan los meses y la atracción no decae, no tengas ninguna duda, no es un calentón, quieres a esa persona.

Obviamente todos estos puntos no tienen que darse de forma individual, si solo vives en primera persona este último punto y siempre que te encuentras pensando en la otra persona es a nivel sexual no vayas a pensarte que estás enamorado o enamorada.

Eso, como decía es un calentón, a veces duran mucho tiempo y la química entre dos personas puede llevar a que haya una atracción muy fuerte a nivel sexual pero que no vaya más allá. Si en lo único que piensas, cuando no estás con esa persona es en tener sexo con él o ella probablemente cuando consumes, si es que lo haces todo se desvanezca.

Para saber si quieres a una persona tienes que sentir la necesidad de contarle lo que te pasa, de pedirle consejos, de escucharle, atenderle, preocuparte por él. Estar enamorado de alguien significa entregarse a muchos niveles.

Es obvio que tiene que haber una pasión sexual, lo llevamos en la sangre la especie busca reproducirse, pero además tienes que sentir necesidad de otras cosas: contacto, compartir experiencias, conversaciones profundas sobre la vida… cuando quieres a alguien se convierte en un espejo en tu otra mitad totalmente necesaria. Si tu vida ya no tiene sentido sin esa persona, estás enamorado.

6. Cuando amas a alguien, no te apresuras por llegar a la meta.

“El objetivo que tenías ya no existe porque ya lo has alcanzado. Esto suele asustar a la gente, ya que comienza a sentir la necesidad de seguir avanzando”, manifiesta Paul.

Pero “por desgracia, todo en el universo es finito. No se puede avanzar y continuar construyendo siempre algo más grande. Lo único que puedes hacer es seguir reforzando lo que ya tienes”, expresa.

Amar a alguien “no sólo es comprender que lo que tienes es todo lo que necesitas, sino que tienes ganas de fortalecer ese vínculo de manera indefinida”, puntualiza.

7. Cuando estás enamorado de alguien, piensas que te importa más esa persona de lo que realmente es.

Paul asegura que “enamorarse es mucho, mucho más fácil que amar. Cuando estás enamorado, los químicos en el cerebro y el cuerpo te hacen sentir como si esa persona fuera la mejor del mundo. Crees que esta persona es la más increíble que has encontrado”.

“Lamentablemente, esta forma de pensar por lo general desaparece tan pronto como los químicos desaparecen. Entonces te quedas perdido y confundido”, añade.

8. Cuando amas a alguien, te preocupas por esa persona más de lo que piensas.

“Estar enamorado es fácilmente reconocible, ya que te hace sentir un anhelo constante, una necesidad constante. Amar, por otra parte, no te dará esos recordatorios constantes”, indica.

“Sin embargo, la vida siempre logra darnos esos recordatorios. La vida suele alejar a la gente de nosotros, dañarla, y, a veces incluso se la lleva para siempre”, afirma.

Pero, “cuando realmente amas a alguien, esos momentos de separación y pérdida abruman con emoción. La gente suele olvidar lo mucho que ama a una persona o no se da cuenta de lo mucho que la ama, hasta que la vida los obliga a recordar”, concluye.

9. Cuando estás enamorado de alguien, puedes desenamorarte de esa persona.

“Todo lo que sube tiene que bajar”, dice Paul y explica que enamorarte es tan fácil como desenamorarte. “El enamoramiento es en su mayoría una creación de nuestra mente. Nos permitimos enamorarnos al idealizar a la persona y a la relación. Cuando estás enamorado, la realidad no siempre se alinea con tu versión de la misma”, agrega.

10. Cuando amas a alguien, nunca dejas de amar a esa persona

“Amar a una persona es algo que define en parte la persona que eres. Aquellos que amamos, por los que nos preocupamos, aquellos que significan el mundo para nosotros, y que han afectado nuestras vidas, son los que en realidad nunca nos dejan”, dice.

“Pueden irse de nuestras vidas, pero nunca de nuestras mentes. Su memoria, pensar en ellos, nos hace sentir emociones fuertes. Su presencia en nuestras vidas ha tenido una influencia tan increíble que, gracias a ellos, somos personas diferentes. Cuando amas a alguien, no se puede dejar de amar a esa persona porque sería exigirte que dejes de amar a una parte de ti mismo” finaliza.

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