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Como saber si el feto esta bien

El hecho de que ocurra algo malo al bebé es una de las principales preocupaciones que tienen las mujeres cuando saben que están embarazadas. Y la muerte del bebé dentro del útero es una de las circunstancias más duras por las que tiene que pasar una madre y su pareja.

¿Se puede prevenir la muerte del feto?

Desgraciadamente, no siempre se puede prevenir esta situación de muerte fetal, sin embargo se sabe que un buen control del embarazo por parte de la matrona y el ginecólogo disminuyen las probabilidades.

Unos de los objetivos del control obstétrico es diagnosticar y/o detectar enfermedades en la madre que pudieran aumentar el riesgo de muerte fetal (ver las causas de muerte fetal de origen materno), si se presentaran esas mujeres serían llevadas en unidades que llamamos de ‘alto riesgo’ para poder hacer un seguimiento más cuidadoso del embarazo.

En los controles ecográficos se pueden detectar algunas anomalías en el feto, que en muchos casos se pueden abordar intraútero, o bien programar el parto en un centro hospitalario que cuente con los cuidados especializados que tendrá ese bebé en el momento del nacimiento.

Cómo se diagnostica la muerte fetal

Una de las cosas más duras relacionadas con este proceso es que la madre debe parir al bebé muerto. Lo más habitual es que el parto se inicie de manera espontánea antes de las dos semanas desde que ocurrió la muerte fetal. Si no es así, o se diagnostica por parte del médico, éste programará el mejor momento para la inducción del parto.

Una de las principales razones por las que las matronas hacemos hincapié en la consulta en el hecho de que la mujer note TODOS los días moverse a su bebé a partir de la semana 26-28, es la mejor manera de controlar el bienestar fetal.

También se puede confirmar mediante una ecografía, en la que no hay latido fetal.

Síntomas de muerte fetal en el embarazo

La muerte del bebé puede ocurrir sin ninguna señal de aviso, pero si la mamá nota que el bebé se mueve menos de lo habitual o no lo hace, solemos recomendarle que coma algo frío y dulce y que se tumbe de lado izquierdo, por unos minutos. Si no nota moverse al bebé con normalidad, entonces debería acudir al ginecólogo para que realice pruebas complementarias.

Otros signos de alerta son el sangrado vaginal, el dolor abdominal que no cede…

Ante cualquier duda, los ginecólogos y matronas estamos a disposición de las parejas para tranquilizarles.

Actualmente, y gracias a todos los avances con los que nuestra sanidad cuenta, es muy bajo el porcentaje de partos que ponen en riesgo la vida del bebé y la mamá. Además, gracias también a las ecografías que las mamás se van haciendo durante todo el embarazo, los obstetras, ginecólogos y matronas pueden conocer el estado del bebé y saber si todo va bien y viene sano.

Antiguamente, las mamás embarazadas no tenían una prueba de embarazo con la que detectar si estaban o no embarazadas, pues en la Antigüedad, por ejemplo, las mujeres egipcias se valían de su orina, que guardaban en un recipiente al que le ponían unas semillas de cebada y trigo. Si crecían, la mujer sabía que estaba embarazada e, incluso, si el trigo llegaba a germinar decían que sería niña, pero si lo hacía la cebada sería niño. Pero de eso hace ya mucho tiempo.

Hoy en día, no nos hace falta en absoluto recurrir a este método “tan original”, porque tenemos las pruebas de embarazo que son muy precisas y rápidas (test). Otra manera muy fiable también de saber si se está o no embarazada es que el médico realice a la mujer un análisis de sangre, que al igual que las pruebas de embarazo también busca detectar una hormona especial en la sangre o en la orina que solamente está presente cuando la mujer está embarazada, la hormona GHC (Gonadotropina Coriónica Humana).

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¿Cómo saber si mi bebé come bien?

A menudo los papás y las mamás dudan sobre si la alimentación de sus hijos es la adecuada o no. Para muchos pediatras, además, esta es considerada como una de las consultas más frecuentes. ¿Está mi hijo comiendo bien? ¿Se estará alimentando lo suficiente? ¿Come muy poco o demasiado para su edad?

Y al igual sucedía antiguamente con el estado del bebé: ¿vendrá sano? ¿estará bien? Claro, no se disponía de ningún elemento para observar al bebé y descubrir si estaba todo bien o no. Sin embargo, hoy, por suerte, contamos con unos muy buenos equipos que incluso nos dejan ver al niño o a la niña en 3D, 4D y 5D. Las ecografías, también llamadas ultrasonografías o ecosonografías, son los procedimientos de diagnóstico usados en los hospitales que emplean el ultrasonido para crear imágenes bidimensionales o tridimensionales.

Un pequeño instrumento muy similar a un «micrófono» llamado transductor emite ondas de ultrasonidos. Estas ondas sonoras de alta frecuencia se transmiten hacia el área del cuerpo bajo estudio, y se recibe su eco. El transductor recoge el eco de las ondas sonoras y una computadora convierte este eco en una imagen que aparece en la pantalla, que es a lo que denominamos ecografía. En las ecografías, la mujer embarazada va a acostarse sobre una mesa y el médico o ginecólogo va a mover el transductor sobre la piel que se encuentra sobre la parte del cuerpo a examinar. Antes es preciso siempre colocar un gel sobre la piel para la correcta transmisión de los ultrasonidos.

Durante el embarazo, las ecografías que se deben realizar necesariamente son las siguientes:

– La primera ecografía, o ecografía «de determinación de fecha» porque puede revelar la edad gestacional, es la que se realiza en las semanas 11–13 y sirve para ver la situación de la placenta, el número de fetos y el pliegue nucal. Las sociedades profesionales ginecológicas recomiendan hacerla a partir de la semana 12 desde la última regla y una ecografía anterior (normalmente transvaginal) también suele ser de utilidad.

– La segunda ecografía se realiza en la semana 18–20 para ver la formación de órganos y las posibles anomalías de desarrollo. Aquí se suelen ver claramente los genitales para descubrir si viene niño o niña.

– Finalmente, la tercera ecografía se hace entre la semana 33–34 para valorar el crecimiento fetal o detectar una malformación tardía (estas se suelen manifestar en el anterior ultrasonido). Después de esta ecografía, lo que nos recomendarán cuando se acerque la fecha prevista de parto son los monitores.

Estas distintas pruebas se realizan a lo largo del embarazo, aunque siempre prestando mucha más atención en el primer y segundo trimestre, de ahí la importancia de las ecografías de la semana 12 y 20 de gestación, pues es realmente ahí cuando descubrimos el estado del bebé, si viene sano o no.

Las diferentes pruebas pueden ser diagnósticas o de valoración de riesgo, pero hay que tener en cuenta que dichas pruebas no cubren el diagnóstico de todas las enfermedades, como por ejemplo la enfermedad del autismo.

¿Todavía no es suficiente para tu tranquilidad?

1. Tu bebé se mueve. La presencia de movimientos fetales es un indicador de que el bebé está bien y activo.

2. Tu presión arterial es normal. El control de la presión arterial es uno de los parámetros clínicos que más de cerca deben seguirse durante el embarazo ya que un aumento de esta puede provocar graves complicaciones para el bebé, pero también para la mamá. El hecho de que la presión arterial de la mamá se mantenga en límites normales será un indicador de que al bebé le llega suficiente cantidad de oxígeno y nutrientes para crecer normalmente.

3. La curva de la tolerancia a la glucosa está dentro de los valores normales. Alrededor del 4% de las embarazadas desarrollará diabetes durante el embarazo. La diabetes gestacional es una condición en la cual el organismo tiene dificultad en manejar los niveles de azúcar en la sangre produciendo glucemias elevadas. La diabetes gestacional, cuando no se trata, puede tener consecuencias severas para el bebé, llegando incluso a presentar un elevado peso al nacer, malformaciones congénitas o muerte fetal intraútero.

4. Crece en forma armónica y su líquido amniótico es adecuado. En la ecografía del primer trimestre se verificará que el saco gestacional se encuentre dentro de la cavidad uterina y hacia las cinco semanas de gestación que el embrión presente latidos cardiacos.

5. El triple screening de Síndrome de Down fue normal (detección de trisomía 21). Esta prueba de detección prenatal, translucencia nucal, se hace mediante una ecografía entre las semanas 11 y 14 de embarazo. Se mide el espacio claro o translúcido en el tejido de la nuca del bebé. Esta medición ayuda a evaluar el riesgo de que el bebé tenga síndrome de Down u otras anomalías genéticas.

6. Tomaste ácido fólico. El ácido fólico es una vitamina que se encuentra en forma natural en muchas frutas, verduras y cereales y resulta esencial para el bebé porque ayuda a la formación del tubo neural (parte del embrión que posteriormente se convierte en el cerebro y en la médula espinal).

Cuando el tubo neural no llega a cerrarse, los bebés nacen con un serio defecto de nacimiento llamado “defecto del tubo neural”. Son muchos los embarazos afectados por esta enfermedad que terminan en abortos espontáneos o en nacimientos de niños sin vida.

7. Monitorización. El monitoreo fetal debe realizarse de rutina a partir de la semana 37 de gestación en embarazos normales y en casos puntuales aún desde antes. De hecho, la monitorización está generalizada en los hospitales españoles y se le aplica prácticamente al 100% de las futuras mamás. Hay dos tipos de resultado: reactivo y no reactivo. Si el resultado es reactivo se trata de un indicador de salud fetal, pero si el resultado es no reactivo, podría tratarse de un embarazo de riesgo, aunque no necesariamente implica una enfermedad. Pero nada de preocupaciones. Lo que está claro es que, si a la mamá se le ha realizado un monitoreo y resultó reactivo, todo está bien.

Recordemos finalmente que, según la Organización de Naciones Unidas (ONU) “las muertes infantiles en el mundo se han reducido casi a la mitad desde 1990”. Esto fue publicado en la página oficial de la OMS y, aunque haya cada día progresos, desafíos, y también acciones mundiales y nacionales para mejorar la salud infantil, todavía queda mucho camino por recorrer.

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Una de las primeras preguntas que se realiza una embarazada al conocer su estado es «¿cuánto debo aumentar en el embarazo?» ya que más allá de las razones estéticas, engordar más kilos de los debidos puede ocasionar problemas de salud tanto a la madre como al feto.

Primer trimestre de embarazo: ¿Está desarrollándose bien mi bebé?

Antes de llegar a este punto, desde el primer momento del embarazo, la mejor prueba para saber si todo va bien es acudiendo a las pruebas ginecológicas y ecografías, donde se valora y escucha el latido del bebé.

Asimismo, en este tiempo, habrá casos en los que las mujeres no notan síntomas, y otras en cambio ya tienen molestias como las consabidas nauseas matutinas los mareos o dolores.

También pueden producirse sangrados. En los casos que son más abundantes que la hemorragia de la menstruación es recomendable acudir a los servicios sanitarios para que puedan valorar que todo va correctamente.

Algunas señales de alarma, ante las que es preferible acudir al médico son, aparte del sangrado vaginal:

  • La sensación de haber roto aguas.
  • Dolor en el abdomen o contracciones que no se van.
  • Síntomas de infección En este primer trimestre es importante comenzar a tener en cuenta todas las recomendaciones del médico y llevarlas a cabo para tener un embarazo saludable.
  • Descansar bien es importante para sentirse bien.
  • A veces hay que cambiar un poco la alimentación y en casos de estreñimiento añadir más fibra en la dieta.

En el segundo mes de embarazo es importante no hacer muchos esfuerzos, ya que el embrión se está formando.

Cuidarse con una dieta equilibrada e hidratarse bien es primordial.

En el tercer mes toca realizarse la ecografía de las 12 semanas, momento en el que se verá la evolución del futuro bebé.

Gracias a las ecografías a veces se detectan alteraciones congénitas que pueden incluso operarse antes de nacer.

También se pueden realizar analíticas de sangre (la prueba triple) que mide si las sustancias que el feto produce están en sus niveles correctos.

Otra de las pruebas a realizar, aunque suele ser en fetos de más de 15 semanas, es la amniocentesis, donde se analiza líquido amniótico para detectar cualquier alteración.

En el primer trimestre de embarazo, debes comenzar a cuidarte por fuera y por dentro y a partir del tercer mes controlar el peso que se va cogiendo para evitar posible diabetes gestacional.

Enlaces de interés sobre el primer trimestre de embarazo

  • Videoblog Los tres primeros meses de embarazo.
  • Consejos para el primer trimestre. Todobebe.
  • Así crece tu bebé, así cambia tu cuerpo. Segundo mes de embarazo. Guía Infantil.

¿Cómo sé si mi bebé se encuentra bien dentro del útero?

Esta es la pregunta del millón, la que a toda embarazada y familiares les produce un gran estrés y preocupación durante toda la gestación… fundamentalmente en el último tramo de embarazo. Si a muchas mujeres preguntáramos si conocen una de los pruebas más fiables para conocer si su bebé se encuentra bien, si existe lo que se denomina bienestar fetal, la respuesta más probable que elegirían sería que la ecografía. Pero existen algunos trucos y sencillos consejos caseros, que aplicándolos, podremos saber si nuestro bebé se encuentra a gusto, confortable, y conseguir así tranquilizarnos nosotras y a todos los que nos rodean.

Cómo se comprueba el bienestar fetal
Los obstetras disponemos de técnicas que nos permiten conocer el estado de bienestar del bebé. Desde antiguo se ha empleado la medición de los movimientos fetales por parte de la madre para conocer el estado de su bebé. De hecho, en la actualidad existen países con menos recursos que el nuestro en el cual se siguen empleando estas técnicas sencillas.

  • Patadas y movimientos del bebé. Para comprobar los movimientos fetales, se aconseja un periodo de reposo materno, normalmente después de haber ingerido alguna comida, y fijar la atención entonces en los movimientos fetales. Deben de contabilizarse el número de patadas o movimientos y, si son mayores de cinco, podremos afirmar que existe bienestar fetal. Puede ocurrir que en nuestro quehacer diario no podamos percibir estos movimientos ya que nuestra atención está dirigida a otros asuntos. Por ello es necesario un periodo de relax para comenzar a percibir estos movimientos tan maravillosos y que nos aportan esa relación única y tan especial.
  • Monitores o registros cardiotocográficos. Los obstetras disponemos además de los registros cardiotocográficos (RCTG), o los conocidos monitores, son pruebas que emplea el ginecólogo para confirmar el bienestar fetal. Consisten en la monitorización durante al menos 20 minutos de la frecuencia cardiaca del feto y ver sus variaciones y modificaciones. Es la técnica más frecuentemente empleada, y la que utilizamos para el seguimiento del parto y la dilatación.
  • Perfil biofísico fetal.-Cuando tenemos sospechas, los obstetras podemos emplear el denominado perfil biofísico fetal. Este perfil es la suma de la valoración mediante RCTG y unos datos ecográficos como son la postura del bebe, los movimientos musculares y respiratorios y la cantidad de líquido amniótico que presenta. De estos datos se extrae una puntuación que nos permite conocer los riesgos que sufre el bebé.
  • Prueba de Pose. Por último, si existen sospechas sobre el estado del bebé, puede realizarse la denominada prueba de Pose. Con este método se generan contracciones uterinas mediante la administración de oxitocina a la madre y se vigila y monitoriza la respuesta fetal a este fenómeno. Es una prueba que debe realizarse en medio hospitalario y que aporta muchísima información al ginecólogo.
  • Microtoma de pH fetal. Si aparecen sospechas sobre el estado del bebé durante el periodo de dilatación del parto, puede emplearse una técnica adicional que es la microtoma de pH fetal. Se basa en el análisis del metabolismo fetal a través de una muestra de sangre que se obtiene del cuero cabelludo fetal cuando aún está en el útero materno. Esta prueba es inocua para el feto, y aporta la información más fiable de todas las mencionadas anteriormente.

Estás en la quinta semana de embarazo. Todavía los cambios en tu cuerpo no son perceptibles para la gente que te rodea, pero dentro de ti crece y se desarrolla un bebé. En esta nueva etapa de tu vida, te espera un recorrido de 40 semanas en el que vivirás todo un sinfin de cambios y sensaciones. Aquí encontrarás información muy útil y unos cuantos consejos para la semana 5 de gestación.

Cambios en el cuerpo de la mujer embarazada

Algunas mujeres son conscientes de los cambios que se están produciendo en su cuerpo desde las primeras semanas de embarazo, sin embargo, será necesario un test de embarazo para determinar que estás embarazada y hay un bebé creciendo dentro de ti.

Uno de los primeros cambios que se producen en tu cuerpo en la semana 5 de embarazo es la amenorrea o ausenia de regla. Además, podrías sentir sensibilidad y dolor en las mamas.

Durante esta etapa del embarazo podrías notar también que estás más cansada y fatigada. Algunas mujeres embarazadas incluso, sufren las molestias causadas por los vómitos y mareos del primer trimestre de embarazo.

Otro de los síntomas del embarazo es la sensación de hinchazón en los senos, e incluso dolor en las mamas, esto es debido al aumento de producción de estrógenos y progesterona, hormonas responsables del flujo de sangre a los senos. Las mamas ese preparan para alimentar a al bebé durante sus primeros meses.

Todavía es pronto para que notes que tu abdomen ha crecido aunque sí podrías sentir que tu ropa habitual te aprieta más que hace unas semanas.

Desarrollo y crecimiento del bebé en el embarazo

En la semana 5 de embarazo, el embrión mide entre 2 y 3 milímetros y ya se va pareciendo a un bebé. Poco a poco ha ido desapareciendo la cola que le distinguía poco de otros mamíferos y se está formando el tubo neural que más adelante será la columna vertebral. En esta etapa del embarazo han comenzado a formarse sus brazos y pies.

La placenta será su hogar a lo largo de las 40 semanas de embarazo, allí vivirá rodeado de líquido amniótico, cuya función es proteger al embrión.

El cerebro del embrión está en desarrollo, así como todo su sistema nervioso central. Aun tiene un largo camino de crecimiento y desarrollo. La placenta será su hogar a lo largo de los nueve meses y medio de gestación.

La salud y las emociones durante el embarazo

Si no has realizado una visita preconcepcional con tu ginecólogo, debes pedir cita para que confirme tu embarazo y comience a realizarte las diferentes pruebas y visitas. Te programarán la ecografía del primer trimeste hacia la semana 12 de gestación. Las diferentes analíticas permitirán a los profesionales que siguen tu embarazo a determinar si todo va bien o hay que realizar algún tratamiento específico.

Las primeras semanas de embarazo son cruciales para el buen desarrollo del bebé, por ello, los médicos recomiendan no tomar alcohol durante toda la gestación. Asimismo, deberías evitar el tabaco ya que los estudios demuestran que los hijos de madres fumadoras son más nerviosos e inquietos, e incluso podrían padecer trastornos respiratorios.

Algunos estudios demuestran que el ácido fólico tomado desde antes del embarazo y durante las primeras semanas reducen el riesgo de parto prematuro o de nacimiento del bebé con defectos en el cerebro. Tu matrona o ginecólogo te recomendará tomar este suplemento.

Dieta y alimentación para la embarazada

Puedes empezar desde ya, en la quinta semana de embarazo a llevar una dieta saludable, ésta beneficiosa tanto para ti como para el desarrollo del bebé. La mejor dieta será aquella que contenga los nutrientes esenciales que tu cuerpo necesita y proporcione el equilibrio correcto de hidratos de carbono, grasas y proteínas sin demasiadas calorías.

El papel del calcio será fundamental desde el comienzo del embarazo. El calcio ayudará a formar la dentición y huesos del bebé y además será beneficioso también para ti. Una falta de calcio en tu dieta de embarazada provocará que el embrión consuma tus recursos de calcio para poder desarrollarse. En tu dieta no debe faltar 1000 miligramos de calcio al día.

Además es importante que introduzcas otros nutrientes como el hierro. El hierro se encarga de llevar el oxígeno a todas las células de tu cuerpo y de tu bebé y previene la anemia. Deberías tomar entre 27 y 30 miligramos al día de hierro. Los alimentos que contienen este aporte de hierro son: carnes, legumbres o frutos secos.

No olvides beber al menos 8 vasos de agua al día y de tomar fruta todos los días, sobre todo aquella que sea rica en fibra, ya que te ayudará a combatir el estreñimiento durante el embarazo.

Curiosidades de la semana 5 de embarazo

Estás en la semana quinta de embarazo, ¿te sientes ansiosa por comunicar a todo el mundo que estás embarazada? Es una decisión que habrás de tomar tu misma o con tu pareja. Algunas mujeres lo cuentan en el mismo momento en que ven el positivo en el test de embarazo y otras prefieren esperar hasta la semana 12 de embarazo, ya que los primeros tres meses existe más riesgo de aborto espontáneo.

Puede que ya notes tensión en las mamas y que incluso hayan aumentado de tamaño. Puedes ir pensando en comprar un sujetador nuevo, preferiblemente sin aros y de algodón.

En estas primeras semanas ya pueden surgir los primeros miedos del embarazo: ¿estará mi bebé sano?, ¿cuándo debo acudir al hospital?, ¿tendré un buen parto?… No te preocupes, es totalmente normal sentirse sensible y con miedos ante esta nueva experiencia, incluso podrías llorar por cosas que antes no te provocaban este sentimiento.

¿Cómo se sabe si el bebé crece bien en la barriga?

Además del peso materno, el crecimiento del feto también recibe la influencia de factores raciales y genéticos. Existen pueblos de estructura más pequeña, como los del Extremo Oriente, y otros de estatura más elevada, como los nórdicos. Necesariamente, los hijos se alinearán con sus parámetros. De este modo, si los dos progenitores son delgados, difícilmente tendrán un bebé gordito; y en el caso de que los papás sean de constitución robusta, será improbable que el bebé nazca con bajo peso. ¿Qué ocurre cuando la mamá y el papá tienen constituciones físicas distintas? Casi con toda seguridad, prevalecerá la constitución materna.

¿Cómo se calcula si todo va bien en el embarazo?

Normalmente, el peso del niño empieza a controlarse a partir de las 20 semanas de gestación. Salvo en el caso de patologías graves o malformaciones fetales, hasta las 18-19 semanas, todos los niños se desarrollan de manera uniforme, mientras que, a partir de entonces, se pueden producir diferencias en el crecimiento. Para efectuar una valoración, la ecografía es el principal instrumento. Este examen toma en consideración algunos parámetros: el diámetro biparietal (desde la protuberancia del hueso parietal derecho a la del hueso parietal izquierdo, que corresponde al punto de mayor anchura de la cabeza), la circunferencia craneal, el diámetro de la circunferencia abdominal, y la longitud del fémur y el húmero. Estos datos se procesan en el ordenador del ecógrafo, que permite calcular el peso aproximado del feto y compararlo con el peso de referencia relativo a la semana de gestación, según lo establecido en las tablas de crecimiento expresadas en percentiles (similares a los que el pediatra aplica en los primeros meses de vida del niño). Lo ideal es que el peso del feto esté comprendido entre los percentiles 30 y 70, aunque también se considera normal un rango del 10 al 90. No obstante, por debajo del percentil 10 y por encima del 90, el niño tendrá bajo peso o sobrepeso, respectivamente.

A pesar de encontrarse en el rango de normalidad, lo que cuenta no es tanto el valor en sí, sino la variación en el tiempo. Por ejemplo, un niño podría situarse en el percentil 20 simplemente porque es de constitución pequeña, pero si en el transcurso del embarazo sigue su curva de crecimiento, se considera que todo va bien. Sin embargo, si, en cuestión de unas semanas, desciende del 40 al 20, puede indicar que hay algo que no funciona. ¿Qué grado de fiabilidad tiene la estimación del peso a partir de la ecografía? El margen de error se sitúa en el 10%. Esto significa que, si el ecografista estima un peso de 1.500 gramos, el feto en realidad puede estar entre 1.350 y 1.650 gramos. Y cuanto más grande es el niño y más avanzado está el embarazo, el margen de error es mayor, pudiendo llegar al 12-15%.

Tercer mes de embarazo: desarrollo del feto y síntomas en la mujer

El tercer mes de embarazo supone el final del primer trimestre. Abarca de la semana 9 a la 12 de gestación y es una etapa de grandes cambios.

Los síntomas en la madre son más visibles, pues comienza a notarse el aumento del vientre y de los senos. Por otra parte, el feto ya casi ha completado todo su desarrollo y ahora empieza a crecer.

Hay varios controles del embarazo que deben hacerse durante este mes, los cuales aportan información sobre la salud del futuro bebé. Además, una vez pasada la barrera de los 3 meses, la posibilidad de aborto espontáneo se reduce y la mujer empieza a disfrutar del embarazo.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Cómo cambia el bebé?

Durante el tercer mes de embarazo, finaliza el periodo embrionario y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto.

El feto acaba de formar todos sus órganos en estas 4 semanas y algunos de ellos empiezan a funcionar. No obstante, la especialización y diferenciación de todos los sistemas continuará en las próximas semanas.

Los cambios más destacados durante este periodo son los siguientes:

  • El feto crece desde los 1,5-2 cm al final del segundo mes de embarazo hasta unos 5-7 cm al final del tercer mes.
  • Su peso varía de los 3 a los 14 gramos aproximadamente a medida que avanza el desarrollo fetal.
  • Empiezan a formarse los genitales masculinos o femeninos, aunque todavía no se aprecia con claridad el sexo del feto por ecografía.
  • El feto ya se parece mucho a un ser humano: los rasgos faciales son más evidentes, los miembros se alargan, se definen las manos y los pies, y se separan los dedos.

A continuación, vamos a comentar los principales cambios del bebé en cada una de las semanas que abarca este tercer mes.

Es importante resaltar que el desarrollo fetal no es algo matemático y que, por tanto, los cambios que aquí se comentan son generales. Puede haber ligeras variaciones a lo largo de las diferentes semanas en función de la mujer y el embarazo.

Semana 9 de embarazo

Al inicio del tercer mes de gestación, el embrión mide unos 2,5-3 cm. Es todavía muy pequeño, pero ya tiene un aspecto más humano que en el segundo mes.

Su evolución a partir de ahora es muy rápida: las piernas y brazos se alargan, aparecen las manos y los pies con todos los dedos formados, la cabeza va tomando forma con la aparición de la nariz y las orejas, etc.

También se desarrollan los ojos, los cuales han migrado a la parte frontal de la cara, y los párpados, que permanecerán cerrados hasta más adelante.

Esta será la última semana del periodo embrionario. Si quieres más información sobre ella, puede seguir leyendo aquí: Semana 9 de gestación.

Semana 10 de embarazo

En esta semana el feto ya ha alcanzado los 3-4 cm y su peso es de unos 5 gramos. Este rápido crecimiento fetal provoca la expansión del útero y hace que la mujer ya sienta su barriga más hinchada.

Un gran cambio que sucede en la semana 10 es que el feto empieza a moverse: abre y cierra la boca, las manos y los pies. También mueve las piernas dando patadas, lo que se conoce como reflejo patelar o rotuliano, un recurso biológico que nos programa para andar.

Otros cambios son los siguientes: se forman la lengua y el paladar, aparecen los codos y las rodillas, en el cerebro crecen unas 250.000 neuronas nuevas cada minuto, aparece el lanugo (vello fetal), se forma el ano, etc.

Además, el saco vitelino se va encogiendo porque la alimentación del bebé ya depende totalmente de la placenta.

En este enlace puedes obtener información detallada sobre este periodo: Semana 10 de embarazo.

Semana 11 de embarazo

El tamaño del feto con once semanas es de unos 4-5 cm y su peso de 7-8 g aproximadamente. Su piel todavía es fina y transparente, pero el cuerpo ya se encuentra más alargado.

En estos momentos el feto ya tiene formados órganos muy importantes, como hígado, riñones y estómago, algunos de los cuales ya han empezado a funcionar.

Por ejemplo, el feto ya ha empezado a generar sus propios glóbulos rojos, así como la orina que se expulsa y pasa a formar parte del líquido amniótico. Los fetos varones también empiezan a segregar la hormona testosterona, la cual contribuye a la diferenciación sexual.

Por otra parte, se desarrolla el diafragma, por lo que es posible que el feto tenga hipo. Se trata de una preparación para la respiración del bebé fuera del cuerpo materno.

En este artículo puedes obtener más información sobre este tema: Semana 11 de embarazo.

Semana 12 de embarazo

La cabeza del feto va adquiriendo forma redondeada y el tamaño esperado. El cuello está más estirado y las orejas se sitúan en la posición adecuada a ambos lados de la cara.

Las medidas del feto en la duodécima semana de embarazo son de unos 5-6 cm y su peso alcanza los 8-14 g.

Por otra parte, los órganos y sistemas principales del feto están formados y en su sitio (estómago, hígado, pulmones, páncreas e intestinos). No obstante, todavía necesitan más especialización y desarrollo.

Uno de los cambios más importantes en la semana 12 es que terminan de formarse los genitales del feto. A pesar de ello, es difícil apreciarlos en una ecografía.

Además de todo esto, el feto se mueve con mucha energía y seguirá desarrollando sus reflejos. La madre no lo puede notar aún, pero el feto responde a estímulos como golpecitos en el vientre.

Otro reflejo que aparece es el de chupar. El feto se mete el dedo en la boca y aprende a succionar, lo que le servirá, una vez nazca, para poder alimentarse de la leche de su madre.

Si te interesa seguir leyendo sobre esto, puedes consultar este artículo: Semana 12 de embarazo.

Síntomas de la madre

En el tercer mes de embarazo, los síntomas molestos de embarazo empiezan a desaparecer poco a poco, como las náuseas y los vómitos. No obstante, éstos todavía estarán presentes hasta desaparecer por completo en el cuarto mes de gestación.

Los síntomas más característicos en la madre con 3 meses de embarazo son los siguientes:

  • Los pechos aumentan de volumen. La aureola empieza a endurecerse y adquirir un color más amoratado. También las venas de alrededor del seno se vuelven más marcadas.
  • La barriga empieza a abultarse. El útero aumenta de tamaño y empieza a sobresalir de su localización en la cavidad pélvica. Al final del tercer mes, el embarazo ya puede apreciarse a simple vista en la mayoría de mujeres.
  • Es normal tener un aumento de peso entre 1 y 2 kg aproximadamente, por lo que puede que sea necesario comenzar a usar ropa premamá.
  • Molestias abdominales por el estiramiento de la placenta y de los músculos de la pelvis.
  • La piel se vuelve suave y brillante debido al aumento de sangre y a las hormonas. También es posible que aparezca acné.
  • Hay riesgo de sufrir cloasma gravídico (manchas solares en la piel). Por tanto, es recomendable aplicar una crema solar con alta protección.
  • El aumento de flujo sanguíneo y la dilatación de los capilares pueden provocar la aparición de arañas vasculares o nevo arácneo en el pecho y las piernas.
  • Las uñas y el pelo crecen más rápidamente y se fortalecen.
  • Molestias gastrointestinales: acidez, ardor, gases y/o estreñimiento.
  • Calambres en las piernas debido a la compresión del útero en las venas.

Por lo que respecta a las emociones, es posible que, debido a los cambios hormonales, la embarazada esté más sensible de lo habitual. Es frecuente que la mujer tenga cambios repentinos de humor, rompa a llorar sin motivo, esté más cansada o tenga más sueño que antes del embarazo.

Además, la futura madre siente con mayor intensidad la presencia de su bebé en su interior, aunque todavía no note sus movimientos.

Pruebas y control del embarazo

Durante el tercer mes, la mujer embarazada debe hacer una primera visita al ginecólogo para empezar a controlar su nuevo estado de gestación.

Es posible que esta primera visita se haya hecho ya en el segundo mes de embarazo. No obstante, algunas mujeres no descubren que están esperando un bebé hasta pasadas las ocho semanas.

En cualquier caso, el médico tomará las medidas del peso y la presión arterial para iniciar el control del embarazo. También realizará una exploración vaginal y de mamas, así como una citología si hace más de un año de la última.

En esta misma consulta, el médico hace un interrogatorio para incluir todos los antecedentes de la mujer en su historia clínica: fecha de última regla, embarazos previos, posibles abortos, síntomas destacados, etc.

Por último, el ginecólogo mandará a la mujer realizarse una serie de pruebas que se comentan a continuación.

Análisis de orina y sangre

El análisis de orina durante el embarazo sirve para detectar una posible infección de las vías urinarias. Por otra parte, también permite diagnosticar algunas complicaciones obstétricas, como la diabetes gestacional y la preeclampsia.

En cuanto al análisis de sangre, éste aporta información sobre los siguientes parámetros:

  • Grupo sanguíneo y Rh de la madre.
  • Anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola, enfermedades infecciosas que pueden dar lugar a complicaciones.
  • Nivel de hierro para detectar una posible anemia.
  • Valor de la beta-hCG y la proteína PAPP-A para hacer el cribado combinado del primer trimestre.

Los análisis de orina y sangre durante el embarazo se repiten cada 3 meses.

Ecografía

La ecografía de las 12 semanas es una de las más importantes de la gestación, ya que aporta información relevante sobre el estado de salud del bebé y da tranquilidad a los futuros padres.

Entre la multitud de parámetros que permite valorar esta ecografía, destacamos los siguientes:

  • Escuchar el latido cardíaco del feto.
  • Visualizar el número de fetos y sacos gestacionales, lo que confirma si se trata de un embarazo único o múltiple.
  • Tomar las medidas del feto y visualizar las diferentes estructuras de su anatomía.
  • Medir la translucencia nucal y el hueso nasal del feto, fundamentales para descartar alteraciones genéticas.

La translucencia nucal o pliegue nucal es la acumulación de líquido debajo de la piel en la parte posterior del cuello del feto, la cual deber ser inferior a los 3 mm.

La reproducción asistida, como cualquier tratamiento médico, requiere que confíes en la profesionalidad de los médicos y la clínica que elijas. Lógicamente, no todos son iguales.

Esta «herramienta» seleccionará las clínicas más cercanas a ti que cumplen nuestros rigurosos criterios de calidad y te enviará información sobre sus presupuestos y condiciones. Además, incluye consejos que te serán de gran utilidad a la hora de hacer las primeras visitas a las clínicas.

Triple screening

El cribado combinado del primer trimestre, también conocido como triple screening, es una prueba específica para estimar el riesgo de alteraciones cromosómicas en el feto.

Para realizar este estudio, es necesario obtener los siguientes parámetros a través de las pruebas que ya hemos comentado:

  • PAPP-A: proteína plasmática asociada al embarazo
  • Fracción libre de la hormona β-hCG
  • Translucencia nucal determinada por ecografía

En base a la combinación de estos valores, junto con la edad y el peso de la madre, se determina el riesgo que presenta el feto de tener una cromosomopatía como el síndrome de Down, el síndrome de Edwards o el síndrome de Patau.

Si el valor obtenido es elevado, existe un riesgo alto de anomalías en el bebé y, por tanto, se recomendará realizar una amniocentesis, una biopsia coriónica o un test prenatal en sangre materna para confirmar el diagnóstico.

Preguntas de los usuarios

¿Siempre se hace la prueba de triple screening en el embarazo?

Por Dra. Laura García de Miguel (ginecóloga).

La prueba del triple screening es una prueba universal que se realiza a todas las embarazadas, alrededor de la semana 12 de gestación. Estudia el riesgo de síndrome de Down, combinando marcadores de la ecografía del primer trimestre con dos hormonas que se analizan a la gestante (BHCG + AFP) y su edad.

Si el ginecólogo indica realizar estudios invasivos directamente (amniocentesis o biopsia corial) en casos de gestaciones previas con alteraciones cromosómicas, ya no es necesario hacer el triple screening.

¿Los 3 meses de embarazo a cuántas semanas equivalen?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Un embarazo de 3 meses equivale a las 12 semanas de las 40 que hay en total. Concretamente, el tercer mes de embarazo abarca las semanas 9, 10, 11 y 12. Además, el tercer mes de embarazo supone el final del primer trimestre, una etapa con mayor riesgo de aborto espontáneo que todas las mujeres desean superar pronto.

¿Me puedo acostar boca abajo si estoy embarazada de 3 meses?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Sí, puesto que en este momento del embarazo el vientre todavía no ha crecido demasiado no te será incómodo dormir en esa posición. No obstante, es recomendable que te acostumbres a dormir de lado o boca arriba para mayor comodidad en estadios más avanzados del embarazo.

¿Al tercer mes de embarazo se siente el bebé?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

A los 3 meses de embarazo, el feto ya tiene un movimiento muy activo en el vientre: patalea, gira los tobillos y muñecas, cierra los puños, extiende los brazos, dobla los dedos de los pies hacia arriba y abajo, frunce la frente, aprieta los labios y realiza otros movimientos faciales.

No obstante, aunque la futura mamá sí experimenta todos los síntomas del embarazo, físicamente no sentirá al bebé hasta más adelante.

¿Puedo pintarme el pelo en el tercer mes de gestación?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

La gran mayoría de estudios indican que los colorantes y tintes del cabello no dañan al feto ni afectan a su desarrollo. No obstante, por precaución, muchas mujeres prefieren teñirse el pelo con tintes vegetales o hacerse baños de color, que penetran en menor proporción. También hay mujeres que, aunque el médico no se lo indique expresamente, deciden esperar a pasar el primer trimestre de embarazo para teñirse el pelo, pues es el periodo más vulnerable del crecimiento fetal.

Lectura recomendada

Próximamente llegarás al cuarto mes de embarazo y con este al segundo trimestre, una etapa muy emocionante para los futuros padres. Puedes obtener más información sobre esto en el siguiente post: Los 4 meses de embarazo.

Llegados a este punto del embarazo, es recomendable que la mujer empiece a cuidar de su salud y realice algún tipo de ejercicio físico. En el siguiente artículo, encontrarás consejos sobre esto y los deportes más recomendados para embarazadas: Ejercicio físico en el embarazo.

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