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Como tontean los hombres

Tabla de contenidos

El amor es para los valientes por lo que, antes de que empieces a despotricar contra ese compañero de trabajo que no te quita ojo, quizá te convenga darle cierto cuartelillo de vez en cuando. Lo sabemos, no quieres lío y donde tengas la olla…, pero esto no significa que tu admirador deje de serlo.

Una de las señales más obvias de que las flechas de Cupido han dado en su corazón es la mirada fija. La que te persigue allá donde quiera que vas. Y si cuando hablas, no deja de mirarte los labios, está [email protected] por tus huesos. Observa si cuando hablas sonríe, porque es otro síntoma evidente de la atracción que siente por tí.

¿Quieres conocer las señales inequívocas de que quiere tener algo contigo?

Su actitud no engaña

Hay parejas que siguen comentando que su actual matrimonio comenzó junto a una impresora. Antes de llegar a semejante extremo, quizá deberías intentar comprobar si tu compañero lleva a cabo las siguientes acciones:

– No deja de mirarte durante toda la jornada laboral. Es más, las cámaras de seguridad tienen zonas a las que no pueden llegar, pero la vista de tu compañero llega allá donde estés tú.

– Se convierte en Papá Noel o en camarero según la ocasión. Si te llena la mesa de flores, regalos y similares, la cosa está clara. Si, además, coincide contigo en la zona para comer y te sirve el café o te lleva la bandeja a la mesa, parece evidente que de la amabilidad a la vergüenza ajena solo hay un paso que no es, precisamente, el que quiere dar.

– Te toca ligeramente. En cuanto puede, intenta acariciarte suavemente. Su sonrisa es perenne y no deja nunca de alabarte.

– Te hace preguntas de todo tipo. Quiere saber de ti, te espía, intenta enterarse de tus locales favoritos y nunca deja de interesarse por tu localización. Te has convertido, prácticamente, en una especie de satélite al que tiene controlado en todo momento. Si ya te has dado cuenta de esto actúa en consecuencia y si no, deja de sorprenderte cuando te lo encuentres por todas partes.

Consecuencias de este tipo de enamoramiento

Son dos, y ambas pueden ser problemáticas dependiendo de tu forma de gestionar esta situación:

– Si decides comenzar una relación, no olvides tener en cuenta que estás trabajando y que él, de las puertas de la empresa para adentro, es un compañero y no tu pareja. ¿Qué queremos decirte? Que dejes el tonteo y las demostraciones de amor para cuando salgáis. Estos consejos te serán de gran ayuda.

– Si ni te gusta, ni te agrada, ni quieres nada más con él, díselo claramente y actúa en consecuencia. No te preocupes, no le vas a partir el corazón, ya que siempre habrá un roto para un descosido. Además, dejarás de aprovecharte de su amabilidad y de su enamoramiento. Se acabó lo de estar como una artista de cine esperando sus alabanzas.

La tercera opción, que también existe, es que te encuentres entre Pinto y Valdemoro. Es decir, no te gusta, pero te podría gustar. El enamoramiento es uno de los estados mentales más bonitos de la vida, por tanto, tampoco pasa nada por intentarlo.

Quizá, el que ahora es un tipo amable y servicial te puede sorprender con una serie de virtudes que ni sospechas. La chispa puede saltar en cualquier momento y convertir tu relación amistosa en una que cambie tu vida para siempre.

Como comprenderás, solo tú puedes decidir qué hacer al respecto, pero te aconsejamos que, si no te desagrada demasiado el chico, lo intentes. Nunca se sabe dónde puede estar la felicidad esperándote. El que ahora te trae regalos y café puede ser ese príncipe azul que siempre esperaste. Como mínimo, conseguirás ir al trabajo pensando en algo más bonito y agradable y esto sí que no tiene precio. ¡Ánimo y suerte!

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Una miradita sugerente. Una pregunta indiscreta. Un roce “casual” frente a la máquina del café. O incluso una frase contundente, del tipo “un día de estos deberíamos dejarnos de tonterías y tomar una copa al salir de trabajar”. El tonteo en la oficina es un hecho. No es extraño: cada día, pasamos unas ocho o nueve horas compartiendo un espacio relativamente pequeño con, en ocasiones, docenas de personas, y por estadística alguna nos tiene que gustar. Pero tienes pareja. Y te sientes fatal cada vez que entras en el juego. ¿Es una traición? La ciencia dice que no. Es más, los expertos aseguran que es un ejercicio sano que refuerza los lazos con tu chico.

Según el Laboratorio de la Salud Sexual de la Universidad de Kentucky, dejarse llevar por el tonteo con los compañeros de trabajo provoca que el deseo sexual por la pareja aumente de forma significativa. Y no se trata de un problema de desatención, ni significa que ya no sintamos pasión por la pareja sino que, tal vez, después de tanto tiempo juntos, él haya perdido la capacidad de despertar en nosotros el torrente de excitación que genera acercarse a lo prohibido. Con lo que eso nos pone a todos.

“A veces, el hecho de flirtear con una tercera persona puede desencadenar en nosotros un estado de excitación que quizás no hayamos sentido durante mucho tiempo con nuestra pareja”, afirma Kristen Mark, profesora y coordinadora del estudio elaborado por el Laboratorio. La investigación se ha centrado en 160 mujeres de entre 18 y 60 años, todas con pareja estable, que se exponen a los “tiros de caña” de amigos y compañeros. Aunque Mark avisa de que existen unos límites: “Si el coqueteo no va a más y nuestra relación es sólida, lo que puede ocurrir es que seamos capaces de transferir esos sentimientos de emoción hacia nuestra relación oficial”.

Porque pasar la barrera y acostarnos con esa persona que tontea sí es, obviamente, una infidelidad. Este estudio no es una excusa para ser desleal bajo el pretexto de tratar de fortalecer los lazos. Se trata, más bien, de una mirada realista a aquello que tarde o temprano a todos nos sucede, porque es de ilusos pensar que, para el resto de la vida, sólo se van a tener ojos para una persona.

Y las recomendaciones continúan, Mark afirma que este es un juego peligroso que se debe mantener siempre bajo control y marca como límite, efectivamente, el sexo. Sí, la autoestima se refuerza, el subidón por sentirte deseada es un hecho pero, alargar el tonteo y focalizarlo siempre en la misma persona, elucubrando demasiado cómo sería tener una aventura a espaldas de tu novio, puede desembocar en que los pilares de la relación se tambaleen y llegues a pensar, seriamente, si se trata de un simple juego o es el reflejo de un problema de fondo. Por eso, los expertos apelan al buen juicio y a la sangre fría, e invitan a no extralimitarse y a tener siempre presente que esas miraditas, esos roces y esas frases a veces un tanto subidas de tono no son más que tonteos y herramientas para, más tarde, reencontrarnos en casa con nuestra pareja y explotar con ella en un remolino de pasión. Se trata de canalizar toda esa excitación hacia quien está en casa, y exprimir ese torbellino de adrenalina y dopamina con él.

Y mejor que no lo cuentes. Verbalizarlo también puede ser el primer paso de la obsesión. Los expertos invitan a dejarse llevar sin perder el control, y parar cuando de verdad consideres que estás haciendo algo que no te gustaría que te hicieran a ti. ¿Serás capaz de seguirle el juego al compañero de marketing sin quemarte? Ahora, al menos, podrás intentarlo sin sentirte una traidora.

No sería la primera vez que de una relación laboral surge una relación de pareja porque los amores en el trabajo son de lo más frecuentes. La duda está en saber si ese compañero está siendo amable contigo por una cuestión de trabajo o es que está loco por ti. Tenemos algunas señales para saber si le gustas a un compañero de trabajo. Tú decides cómo continuar después.

Señales de que le gustas a un compañero de trabajo

Qué suerte has tenido en tu trabajo porque hay un ambiente estupendo entre compañeros. Sobre todo uno de ellos es especialmente amable contigo, tan amble que te está haciendo dudar de sus verdaderas intenciones. ¿Estará interesado en ti? Descúbrelo con estas señales.

1 Sonrisa. Tu compañero está hablando con otras personas y cuando llegas tú le sale una enorme sonrisa a modo de saludo. Es posible que le gustes, pero lo que es seguro es que le caes bien.

2 Roce. Los hombres emiten señales cuando les gusta una mujer que se perciben en el lenguaje corporal. Tu compañero te roza, no hablamos de sobeteo, sino de un roce sutil en la mano al entregarte una carpeta, por ejemplo.

3 Cabeza. Ese compañero ladea la cabeza hacia ti cuando estáis en grupo, te mira cuando hablas a los ojos y a la boca y su interés en lo que estás diciendo se hace evidente. Puede que seas un genio de la comunicación o que esté embobado con tu voz.

4 Miradas. Una señal muy clara de que le gustas a tu compañero es esa miradita que te lanza cuando no estás observando. Si le has pillado más de una vez mirándote cuando estás trabajando, sigue atenta.

5 Atenciones. Tal vez ese compañero que quiere algo contigo tenga más atenciones que los demás. Sabe cómo te gusta el café y te lo lleva cuando te ve saturada de trabajo, incluso se ofrece a ayudarte.

6 Cuerpo. Mucha atención al lenguaje corporal de los hombres. No solo su cabeza, sino que todo su cuerpo mira hacia ti estéis en la situación que estéis. El deseo hace estas cosas de forma inconsciente, como si quisiera aproximarte a ti en todo momento.

7 Solos. Ese compañero busca momentos a solas contigo. Se levanta a la máquina de café cuando tú lo haces o hace coincidir sus descansos con los tuyos para una breve charla.

8 Charla. Si con la mayoría de los compañeros hablas solo de trabajo, este chico en cuestión te hace preguntas más personales. Quiere saber de ti, está tanteando cómo puede quedar contigo después del trabajo.

9 Acción. Puedes esperar que sea él el que pase a la acción o puedes lanzarte tú para comprobar si todas las señales anteriores son ciertas. Invítale a una copa después del trabajo, si es que a ti también te gusta él y quieres tener algo.

10 Precaución. Aunque acostarte con un compañero de trabajo es de lo más habitual y hasta puedes tener una bonita historia de amor, valora siempre lo que ganas y lo que pierdes. Nunca arriesgues por un hombre tu posición laboral.

Cómo usar el tonteo para ligar

El tonteo, es el coqueteo o el juego de seducción que se pone en práctica con el objetivo de ligar, buscar pareja o conocer gente nueva para iniciar algún tipo de relación.

El tonteo entre dos personas, se caracteriza por tener ambos cierta complicidad, por las miradas seductoras, las risas compartidas y por tener la confianza necesaria para decir las cosas medio en serio y medio en broma, en especial aquellas declaraciones con doble sentido relacionadas a lo sexual o amoroso.

Está el caso de hombres y mujeres que usan el tonteo como un juego para captar la atención de determinada persona, para luego no llegar a nada. Este es el tipo de persona que necesita agradar a todo el mundo, para sentirse seguros de sí mismo y reforzar su autoestima, aunque esto suponga estar inmersos en un coqueteo, sin la intención de llegar a más.

Muchas veces el tonteo puede extenderse tanto tiempo, sin llegar a nada, que termina por decaer y por dejar de resultar interesante para quienes han estado en este juego de seduccióncon el interés, aunque sea inconciente de ligar.

Si no quieres que esto suceda y quieres mantener a la otra persona interesada en ti, pon en práctica los siguientes consejos:

  • Mantén una posición ambigua: no te muestres todo el tiempo interesado en la otra persona. Sé muy simpático en ocasiones para en otras mostrarte un tanto indiferente.
  • Apela al sentido del humor: el humor y la capacidad de hacer reír a la otra persona, predispone a una relación amorosa, no escatimes en bromas y en risas si lo que quieres es ligar.
  • Tienes que tener seguridad en ti mismo: la seguridad y confianza es algo que se trasmite sin necesidad de pronunciar palabras. Si estás bien contigo mismo, entonces te resultará mucho más fácil jugar al tonteo y ligar con la persona que te lo propongas.

Si bien el tonteo puede resultar un juego muy divertido y puede ser un arma muy poderosa para ligar, tampoco puede ser indefinido y es necesario darle una resolución tarde o temprano, de lo contrario todo queda en la nada y se va tan rápido como llega.

Imagen de LoveSystems tomada de Flickr

Tontear con otra gente no es infidelidad si tienes en cuenta lo que dicen algunos estudios

La mayoría pensarán que es una traición tontear con alguna compañera de trabajo, seguirle un poco el juego al amigo de un amigo o probar hasta dónde puedes llegar cuando te sientes deseado teniendo pareja. Algo así como unos ‘cuernos de intención’, un pecado de pensamiento. Y nada más lejos, al menos, según la Universidad de Kentucky. Su Laboratorio para la Promoción de la Salud Sexual firma un estudio que asegura que, a la vista de las mujeres, el tonteo no sólo no es malo, sino que hace que el deseo por nuestra pareja aumente exponencialmente.

Porque el hecho de iniciar un juego de miraditas o frasecitas un tanto subidas desencadena en uno un torrente de excitación que, tal vez, nuestra pareja no sea capaz de despertar con tanta facilidad. Que no es culpa suya, no es que nos tenga desatendidos. De hecho, es probable que a él/ella le pase lo mismo. Es, más bien, una cuestión de costumbre y de rutina. Por eso, ‘jugar’ con otros de vez en cuando puede hacer que revivan los fuegos de la conquista y de lo prohibido. Y eso nos pone.

Otro estudio, en esta ocasión firmado por expertos de la Universidad Northern Illinois, identificó cuáles son las seis motivaciones que nos llevan a ‘flirtear’. A las evidentes de buscar sexo, algún beneficio de la otra persona o, simplemente, aumentar la autoestima, se sumaron otras como las ganas de experimentar y la elucubración sobre cómo sería tener una relación con el otro (aunque no se tenga intención de consumar) o, como decíamos, tratar de aumentar la intimidad en una relación ya existente.

Cuando tonteamos, nuestro cerebro se convierte en un torbellino bioquímico de serotonina, dopamina y adrenalina desbordantes, conduciéndonos a un estado de excitación. Porque, admitámoslo, el hecho de sentirse atraído por otros en algún momento es inevitable. Pasamos horas y horas junto compartiendo rutinas, comidas de amigos o cenas de trabajo, por lo más normal es que sintamos ‘curiosidad’ por otras personas que no sean nuestra pareja.

Ahora bien, tontear es sano para nuestra pareja siempre y cuando no se cruce la barrera del sexo. Esa es otra de las conclusiones del estudio coordinado por Kristen Mark para la Universidad de Kentucky. Jugar está bien, pero también es peligroso, puesto que nuestra parte biológica puede adueñarse de la racional y hacernos traspasar esa línea de la traición a nuestra pareja.

Si de verdad se quiere utilizar como herramienta para fortalecer lazos y no para resquebrajarlos, canaliza ese deseo y pulsión sexual que se produce durante el tonteo debe hacia casa. Mientras todo esté bajo control, este juego servirá para pillar a nuestra novix con unas ganas tremendas. Pero cuidado, no abusemos, porque lo que comienza siendo algo inofensivo puede convertirse en un problema que nos haga plantearnos si de verdad estamos enamorados. Así que a tontear, pero con cabeza.

Qué son los microengaños y por qué pueden arruinar tu relación de pareja

La infidelidad, más que el amor, está en el aire. Las posibilidades de jugar a dos bandas se han multiplicado y también ha cambiado el concepto rígido de fidelidad.

En un estudio realizado en 2015 los investigadores encontraron la primera dificultad en intentar definir qué era una infidelidad. Desde el ‘sexting’ hasta ver porno hasta tener una aventura en el trabajo… todo podía ser considerado una infidelidad en dependencia de a quien se le preguntara.

Sin embargo, una nueva palabra ha venido a complicar el panorama: ‘microcheating’ en inglés, microengaño en castellano. Unas licencias que parece que nos permitimos casi todos en algún momento y que pueden acabar afectando una relación importante.

El microengaño empieza por un comportamiento inocente, un tonteo sin consecuencias, un rozar la línea de la infidelidad y llevar la situación al extremo… Es imposible definirlo con más exactitud porque la línea de riesgo es diferente para cada persona y para cada relación.

Fotograma de ‘La edad de la inocencia’ en la que los enredos y mentiras están a la orden del día. | ImDb

Estar en Tinder (activamente), hablar con uno sin quedar, tontear con un desconocido o con un compañero de trabajo… todo esto puede ser considerado un microengaño, una ‘mentirijilla».

Algunas de las transgresiones más frecuentes consisten en tontear consistentemente por mensajes de teléfono o en las redes sociales, hablar con regularidad con un ex o hacerse demasiado amigo de un compañero de trabajo.

En principio no habría peligro si no se cruzaran las líneas rojas que cada pareja se ha impuesto, si no se rompen los pactos… pero la tentación es grande, emocional y físicamente. “Después de todo los humanos estamos programados para buscar potenciales parejas en casi cualquier circunstancia”, dice Jayson Dibble, otro de los autores del estudio.

Muchas veces flirtear (dicen los expertos) no tiene más intención que alimentar el ego o conseguir un subidón de dopamina, sin más consecuencias para la pareja. Casi todas las investigaciones confirman que la mayoría de las personas fantasean con alguien más cuando tienen sexo con su pareja.

“El tonteo puede ser saludable porque te mantiene en movimiento y en el mercado”, opina el experto.

Pero el microengaño puede ser resbaladizo si le dedicamos mucha energía emocional y tiempo a estas conversaciones en las redes sociales. Si ocupan mucho espacio en nuestra vida y se torna todo mucho más serio, si te dan más satisfacción que tu vida de pareja. Llegados a este punto, el microengaño empieza a ser un problema para tu pareja y para tu relación, siempre de acuerdo a lo que hayáis pactado.

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Es la pregunta del siglo, y la primer respuesta que nos pasa por la mente es que él es un idiota que solo quiere jugar contigo, sin embargo no siempre es así. En este artículo te develaré uno de los mayores secretos masculinos.

¿Por qué me busca si no quiere nada conmigo? A muchos hombres les contaron de una técnica de seducción que consiste en mantener a una mujer intrigada, variando el nivel de atención que nos prestan.

Esta técnica es mejor conocida como señales mixtas, cuya función es despertar nuestro interés y curiosidad. La idea es generar una intriga por el comportamiento de él, ya que en ocasiones se muestra sumamente interesado y otras veces te trata como a cualquier amiga, esta es la idea.

A pesar de que muchos hombres no han perfeccionado la técnica y es en ese momento cuando te hace pensar que no quiere nada contigo.

Estoy segura que ahora todo comienza a tomar sentido para ti, ya que en más de alguna ocasión habrás enviado señales a un chico y después tratar de hacerte la interesante ignorándolo, lo mismo tratan de hacer ellos.

Las señales mixtas las podemos tomar como un juego muy divertido de seducción, el cual es mucho más interesante si ambos son participes.

Desde luego antes de convertirte en el jugador #2 debes estar 100% segura que quieres participar, ya que si lo quieres es comenzar una relación seria y no eres tan paciente, esta estrategia podría estresarte.

En ocasiones las señales mixtas pueden ser muy frustrantes si no conoces la dinámica, a pesar de ello si logras predecir los patrones harás que el juego se torne a tu favor y las dudas desaparecerán de tu mente.

Es importante aclarar que esto no es un juego desleal o una clase de competencia de género, la meta aquí es divertirse un rato, coquetear y encender la chispa entre ustedes.

Una vez que has comprendido que él no te busca porque no quiera nada contigo, te das cuenta que entender estas señales es muy sencillo, sin embargo este coqueteo es más inseguro e inestable que un cortejo normal al que estás acostumbrada. En este juego las reglas cambian.

Si aceptas participar, ten en cuenta lo siguiente:

1. Juega

No te estreses, déjate llevar y observa la manera en la que él trata de seducirte. Este primer momento es clave para comenzar a poner el juego a tu favor.

2. Enfócate

Trata de mantener la mente en claro y no des nada por hecho. Pregúntate frecuentemente si estas interpretando las señales correctamente, si él en realidad las está mandando o únicamente son supuestos tuyos junto con tus ganas que el sentimiento sea correspondido, no permitas que las emociones nublen tu mente.

En muchas ocasiones mal interpretamos los mensajes verbales y paraverbales que nos envía la sociedad en general, es decir, si una chica es amable y educada con otro chico este puede interpretar que la única intención de ella es acostarse con él, al mismo tiempo nosotras.

Si un chico es atento y nos habla dulcemente, interpretamos su comportamiento como un deseo de su parte de comenzar una relación seria, es por ello la importancia de utilizar recursos adicionales para averiguar si realmente le gustas, incluyendo a estos recursos tu intuición.

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3. Desafía sus reglas

Recuerda que este es un juego de dos, y que ambos ponen y quitan reglas sin consultarlo con el otro. Hasta el momento has seguido sus reglas y solo coquetean cuando él así lo decide. Para agregarle sabor cambia el rol que había seguido hasta el momento.

Cuando él te coquetee ¡ignóralo! Esto hará que él lo intente por lo menos en dos ocasiones inmediatas a lo que tú puedes corresponder y así poco a poco tomar control del juego.

4. No te desesperes

Trata de ser paciente y comprender que este es un juego, no lo enfrentes tratando de obtener una respuesta en concreto acerca de sus verdaderas intenciones contigo, al forzar una respuesta sobre este tema terminaras perdiendo cualquier posibilidad de una futura relación con él. Relájate y disfruta del coqueteo.

5. No te enamores

Evita poner en riesgo tus sentimientos, no le entregues tu corazón a alguien que no tienes claro por qué te busca, el intercambio de señales mixtas puede ser un juego muy divertido, si lo tomas como tal, pero si te enamoras se puede convertir en tu dolor de cabeza.

Ya que aun no estas segura si él únicamente quiere pasar un rato divertido contigo o si quiere algo más a allá de únicamente coquetear de vez en cuando.

6. Trata de mantener estas señales en secreto

Una de las partes más emocionantes de este intercambio de señales es que se llevan a cabo entre únicamente los involucrados sin que el resto de sus amigos se den cuenta.

Es buscar aquella mirada fortuita, sonreír y dar la impresión de algo natural cuando únicamente ustedes saben lo que verdaderamente está pasando.

Si le cuentas a tus amigas o a amigos de él está magia se desvanecerá, y él puede molestarse por ventilar lo que tenían ustedes dos con el resto de la sociedad.

Aunque no sea de forma intencional lo estarías obligando a tomar una decisión si sale contigo formalmente o no, esto es algo que probablemente él aun no haya decidido y por eso se mantenían en señales mixtas.

Es mejor que solo disfrutes tranquilamente del coqueteo sin involucrarte demasiado.

7. Las señales mixtas son sexuales

En su mayoría estas señales buscan despertar sentidos de placer en la otra persona, con el fin de aumentar el interés.

Lo que significa que tú (hasta donde te lo permita tu personalidad) debes crear sensaciones a las que él no pueda resistirse, como sentarte en ocasiones muy cerca de él, mirar sus labios cuando él esté frente a ti y pueda notarlo.

Enviarle un mensaje un poco atrevido también ayudaría o un simple roce de tu mano con su estómago bastaría. El tono y ritmo de estas señales se irán definiendo conforme transcurran el tiempo y se vea el comportamiento de cada uno.

Sin duda crear este tipo de sensaciones en él pone todo el juego a tu favor, es equivalente a convertirlo en adicto a la dopamina y lo mejor es que la dosis tú la administras.

8. Toma una decisión

Evidentemente no te puedes pasar un año enviándole señales mixtas a un amigo y peor aún si a esta persona ya le diste exclusividad y dejaste de salir con otras personas o has rechazado a varios tipos porque crees tener algo con él.

No existe un rango de tiempo determinado o ideal para plantearse la situación, este lo determinas tú, conforme tu grado de paciencia y el tono que vaya tomando la relación con él.

Tienes que decidir si él en realidad te gusta y quieres algo con él que vaya más allá de únicamente señales confusas, tendrás que convertir estas en romance o si lo único que quieres es seguir divirtiéndote y continuar teniendo este tipo de jugueteo sin ningún compromiso lo puedes hacer.

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Pero en este último caso tienes que continuar con tu vida y no darle exclusividad, porque hasta el momento no sabes si únicamente coquetea contigo o incluso si ya tiene una relación formal con otra persona.

9. La confrontación final

Esta tendrá lugar posterior a la decisión que hayas tomado, es decir, si decidiste que en realidad no te gusta tanto como para tener una relación con él, pero el coqueteo te parece bien y quieres llevarlo a otro nivel.

Aquí es entonces en donde puedes hablar con él y proponerle una relación de amigos con derechos y así aumentar la diversión ¡es un hecho que aceptaría! porque ¿Qué hombre podría negarse a una propuesta como esta? Más a tu favor si ya existe un antecedente previo de coqueteo entre ustedes.

La otra posible decisión que pudiste haber tomado es que él en realidad te gusta y ya te aburriste de solo jugar sin tener nada claro, sin ninguna señal de progreso para una relación, y aquí es donde decides hablar con él y cuestionarlo sobre sus intenciones verdaderas contigo.

Únicamente puedes cuestionarlo sobre lo que él quiere mas no reclamarle por el coqueteo entre ambos, ya que tú también te prestaste al juego y en este caso no existe nada que reclamar.

Usualmente las confrontaciones de este tipo no terminan bien, ya que si él no ha llevado estas señales a algo más, es simplemente porque no ha querido, no debes justificarlo pensando que tal vez es un chico tímido y no se atreve a hablarte claro.

Seamos sinceras: un chico tímido no coquetea ni manda señales mixtas de tono pasional.

Las razones por las que él no quiere llegar a una relación pueden ser muchas: él tiene una relación y tú ni quiera lo sabias, que no le gustas lo suficiente o tal vez que en el transcurso del juego dejaste de gustarle, sea cual sea la razón debes de seguir adelante y tomar lo mejor de cada experiencia.

El intercambio de señales mixtas puede ser tan divertido o tan frustrante como tú lo decidas, lo importante es que este coqueteo sea de tu agrado y no permitas que un chico juegue contigo sin divertirte tú primero.

Las únicas dos opciones por las que no quiere nada serio (contigo)

Que no quiere nada serio, dice. ¿Y esto qué es, entonces, a ver; una broma, un mal chiste? Esto es serio, claro que es serio. Quizá no tenga un nombre como el que a ti te gustaría. No se llama noviazgo ni relación ni esas cosas que a algunos les producen urticaria y ganas de salir corriendo, pero es algo y es serio. Y tanto que lo es.

A ti te está robando el alma, fíjate. Ya no sabes cómo interpretar las cosas y te estás volviendo loca. Tus amigas están hartas del tema. Él está harto del tema. Y hasta tú estás harta del tema. Pero es que hay tema, vaya si hay tema. Lleváis meses así. Y funciona. O al menos la mayoría del tiempo funciona.

Funciona cuando quedáis a cenar, funciona cuando veis series juntos, funciona en las escapadas de fin de semana, funciona en todas las noches frías y calurosas. Claro que funciona. Conoce a tus amigas, te ayuda a preparar tu fiesta de cumpleaños, a ti te hacen gracia sus bromas y él se parte con las tuyas. Entonces, ¿por qué, pero por qué, dice que no quiere nada serio?

Pues aquí dos posibilidades: o es un cabrón o es un cobarde. Elige. Es un cabrón si no quiere nada serio porque los ratos que no pasa contigo los emplea en otros tonteos, en otras escapadas y en otras sábanas. Y es un cabrón indomable si además te dice que no, que aquello con las otras sí que no es serio, que lo más serio que tiene, pese a que él no quiera nada serio, lo tiene contigo.

Lo dice además como haciéndote un favor. Y tú no sabes si sentirte desdichada o agradecida. Al menos es algo, piensas. Quizá solo necesita tiempo, tal vez en unas semanas o unos meses se dé cuenta de que quiere algo más. O no.

Lo más probable es que dentro de unas semanas o unos meses o unos años, te venga con que algo ha cambiado, que lo vuestro no es lo mismo, que todo se ha complicado demasiado. Pero un mes después te enterarás de que ahora sí tiene algo serio y lo llama relación y hasta cambia su estado de Facebook.

Y pese al vacío bajo tus pies probablemente sea mejor que sea un cabrón que un cobarde. Porque a los cabrones es más fácil odiarlos, acabar convenciéndote de que de buena te has librado. Los cobardes, sin embargo, te ponen la vida patas arriba y luego hacen como si nada dejándote la sensación más amarga posible.

El cobarde dice que no quiere nada serio porque no está preparado, porque quedó muy tocado de otra relación, porque él es complicado y no quiere complicarte a ti la vida, porque tú mereces algo mejor, más apasionado, más convencido de lo que tú vales y todo lo que mereces.

El cobarde tiene una capacidad innata para hacerte sentir culpable por querer más y también por querer menos. Porque cuando le dices que tú quieres saber a qué atenerte, que lo vuestro funciona, que podéis dar un paso más, él, cordero degollado, esgrime sus miserias, sus imperfecciones, su inadecuación para tu vida.

Pero cuando, por el contrario, lo que dices es que ya no puedes seguir así y que si no lo tiene claro lo mejor es dejarlo, suelta su retahíla de esto tenía que llegar, quizá sea lo mejor para ti aunque él prefiera seguir. Seguir contigo sin que puedas tenerlo, quiere decir. Seguir sin demostrar lo que a uno le importa el otro. Seguir porque sí. Seguir agazapado, callado, asustado, egoísta.

Pero tu vida es lo bastante seria para no permitir que la conviertan en una tomadura de pelo.

Chica conoce a chico. Chico se fija en chica. Chica es simpática con chico. Chico cree que ella está ligando con él. Chica termina por darle calabazas. Al chico le extraña. Seguramente, esta secuencia de acontecimientos le ha pasado a todo hijo de vecino. En un bar nocturno, en el trabajo o con un amigo de toda la vida. Y que nadie se ofusque: también ocurre al revés.

Los rechazos son duros, pero cuando ha habido un malentendido previo, el chasco resulta aún mayor. «Pero si parecía que le gustaba…». Pues no. La raíz del problema no se encuentra en la actitud de los hombres ni en la mente de las mujeres. Ambos sexos comparten responsabilidad: a la hora de ligar, no siempre se entienden.

«Somos muy malos detectando si otros están ligando con nosotros», asegura Jeffrey Hall, un investigador en comunicación de la Universidad de Kansas. Hall se dedica desde hace años a estudiar los comportamientos que adoptan las personas a la hora de ligar y cómo son interpretados por el objeto de su deseo. Según sus trabajos, cada uno desarrolla su propia táctica para acercarse al otro y enviarle señales, en función de su personalidad e intenciones.

Cinco estilos a la hora de ligar

A pesar de la variedad, Hall ha diferenciado cinco estilos generales que engloban todos los demás: el físico (se basa únicamente en el lenguaje corporal), el educado (con gestos correctos y nulo contenido sexual en la conversación), el jugueteo (nada de romance, solo se hace por diversión), el sincero (establece una profunda conexión emocional) y el tradicional (el hombre da el primer paso). Si tienes curiosidad por saber cuál es el tuyo, puedes rellenar este cuestionario.

En su estudio más reciente, Hall ha ido un paso más allá, relacionando la comunicación verbal y la no verbal con cada una de las tácticas. Para su análisis, ha realizado un experimento muy parecido a otro que lleva tiempo rondando por la Red. Circula la teoría de que si dos desconocidos hablan lo suficiente y de los temas adecuados, pueden enamorarse en un solo encuentro. Según los resultados que ha obtenido Hall, no parece tan fácil.

Observó el comportamiento de 51 parejas de personas heterosexuales que no se conocían previamente, pidiéndoles que rellenasen antes un test parecido al que te hemos propuesto más arriba. Tenían que charlar durante unos 10 minutos mientras les grababan. Además, disponían de tarjetas con preguntas que les ayudarían a conocer mejor al otro y mantener una conversación fluida.

Después de disfrutar (o sufrir) de este tiempo en compañía, tenían que determinar el grado de atracción que habían sentido por su pareja de experimento. Hall y su equipo revisaron los test iniciales, los vídeos y las valoraciones finales. Consideraron 36 estrategias de expresión verbal – hacer cumplidos, preguntar o revelar información – y no verbal – cruce de piernas, contacto con las manos o jugar con objetos.

Como es evidente, los que tenían un estilo sincero reían más exageradamente y mostraban interés de forma más abierta. Los tradicionales actuaban con recato. Los educados eran los más discretos, tanto que «este tipo de flirteo no es obvio para la persona por la que sienten atraídos», dice Hall. Así difícilmente iban a comerse un colín. Por su parte, los que dejaban relucir su supuesto amor solo con su lenguaje corporal se volvían sumamente tímidos en las distancias cortas porque «no se sienten cómodos». Son más de exhibirse, como un cuadro.

Cada persona, un estilo

Fuera cual fuera la estrategia, los investigadores llegaron a la conclusión de que, a la hora de ligar, la mayoría de las personas son bastantes sutiles y cada uno actúa de una manera. Por eso, porque existe tanta variedad, el entendimiento resulta difícil: a veces ni nos percatamos de que nos están tirando los tejos y otras nos equivocamos al asumirlo. Es como si todos y cada uno de los habitantes del planeta hablara un lenguaje distinto y trataran de comunicarse entre ellos.

Existen además otras teorías que explican esta aparentemente eterna incomprensión. Una, denominada de la ‘gestión errónea’, echa la culpa a la naturaleza. La evolución ha llevado a los hombres a sobreestimar cada oportunidad de transferir sus genes para no perder ninguna: mejor subirse a todos los trenes que pasar por alto el bueno. Para su desgracia, las mujeres han desarrollado la estrategia contraria: son despistadas (o se lo hacen), y así no se lanzan a los brazos del primero que pase arriesgando el bienestar de sus futuros hijos.

La segunda hipótesis señala a las normas sociales como responsables: en aquellos sitios donde existe menos igualdad de género, las malinterpretaciones son mayores entre los hombres; mientras que, en lugares con una cultura igualitaria, ambos sexos suelen equivocarse por igual. No obstante, un reciente trabajo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega demuestra que esta asunción no se cumple.

Han simulado un estudio realizado en Estados Unidos, pero esta vez en el país escandinavo, donde los ciudadanos son más liberales en sus relaciones entre sexos. Han preguntado a 308 estudiantes si en alguna ocasión habían malinterpretado sus intenciones. El 88% de las féminas afirmaba que les había pasado al menos una vez, frente al 70,6% de los hombres, unas cifras muy parecidas a las del experimento estadounidense (90 y 70, respectivamente). Según los resultados, la cultura no influye en los malentendidos.

La mala noticia es que que estamos condenados a no entender los gestos del otro en lo que a ligar se refiere; la buena es que «somos buenísimos entendiendo que la otra persona no muestra el menor interés», afirma Hall. Las medias tintas y las sutilezas nos confunden.

Twitter: @Lulucille_

La seducción se ha convertido a lo largo de los años en un arte. Todas las personas somos diferentes en el amor, por tanto, no hay un método infalible para conquistar a otra persona, ya sea hombre o mujer, sin embargo, hay ciertas técnicas que funcionan mejor que otras a nivel general.

Vamos a tratar de enseñarte los fundamentos de la seducción masculina, pero tú tendrás que aprovecharte de este conocimiento para elaborar tu propia estrategia y conquistar al hombre que quieres. Con muchas probabilidad podrás hacer que se enamore de ti.

La psicología de la atracción

Atraer a otra persona no implica que tengas que tener un cuerpo perfecto, el aspecto físico pasa a segundo plano cuando queremos atraer a alguien.

¿Nunca te ha pasado que te gusta un hombre y no sabes muy bien el motivo? El motivo es que hay una serie de aspectos que nos resultan agradables de esa persona y hacen que queramos tenerlo a nuestro lado.

Hay muchos estudios sobre la psicología de la atracción que relevan las técnicas que mejor funcionan con hombres y con mujeres. Obviamente no se trata de una ciencia exacta, pero tiene mucha efectividad si sabemos aprovecharnos de estos conocimientos para adaptarlos a casos particulares.

Los 10 mandamientos de la seducción

  • Muéstrate segura de ti misma: el hecho de mostrar seguridad en una misma es un arma de seducción estupenda, tanto para hombres como para mujeres. Nos gusta ver esa actitud en los demás y nos resulta especialmente atractiva.
  • Sé tú misma: puede parecer un consejo demasiado usado, pero es realmente necesario en la seducción. No debemos fingir ser quienes no somos, lo que sí podemos hacer es mejorar ciertos aspectos, pero nunca fingir. Si actuamos y nos mostramos diferentes, tarde o temprano, saldrá nuestro yo real y si el hombre al que intentas seducir descubre a una persona diferente de la que se enamoró vuestra relación acabará fracasando.
  • Sonríe: muéstrate alegre y positiva, es una actitud tremendamente atractiva para los hombres y en general, a las personas nos gusta rodearnos de positivismo y nos gusta ver rostros iluminados por la felicidad.
  • Sé coqueta: ponte guapa, pero sin dejar de lado tu estilo personal. Puedes intentar sorprenderlo con un peinado nuevo, con unas ropas sugerentes y con un perfume con el que te sientas identificada (¡Cuidado con el perfume, no te bañes en él! Echa la cantidad justa).
  • Muéstrate misteriosa: déjale con la intriga, que quiera saber más. No le des siempre toda la información, debe ir conociéndote poco a poco y debes hacerle sentir el suficiente interés como para querer saber más sobre ti.
  • Haz que te eche de menos: no estés pendiente de él a cada momento, debéis pasar buenos momentos juntos y debes dejarle a su aire como para que le dé tiempo a echarte de menos. Imagina que estáis tomando algo en una cafetería y os lo estáis pasando genial, si en un momento dado le dices que te encantaría seguir con él, pero te ha escrito una amiga y que tienes que ir a ayudarla con algo, estás dándole a entender que, por un lado, tienes interés en él y te resulta agradable tu compañía y por otro harás que piense en ti y que te eche de menos cuando no estés. Además, será una buena excusa para pedirle otra cita, ya que esta no se completó como te hubiera gustado.
  • Mírale a los ojos: la mirada es un poderoso elemento de seducción, mírale a los ojos cuando hable contigo.
  • Conversación fluida: intenta tener siempre temas de conversación preparados para esos momentos en que hay que romper silencios incómodos. Ten en cuenta que no se trata de que hables siempre tú, no es un monólogo, debes dejarlo participar, de hecho, debes intentar que se involucre en la conversación, de este modo podrás hacer que se divierta y que disfrute de tu compañía.
  • Escúchale con atención: a todos nos gusta que nos presten atención cuando hablamos, al hombre que te gusta también. Préstale atención, olvídate de mirar el móvil cuando te está hablando. Además, es posible que obtengas información útil para seguir seduciéndolo.
  • Hazle cumplidos: el reconocimiento por otras personas nos hace sentir muy bien, hazle saber que estás atenta a sus logros y que los valoras. Felicítale por haber ganado ese partido de fútbol, por haber conseguido aprobar ese examen o dile lo guapo que está cuando se haya cortado el pelo.

Errores comunes al seducir a un hombre

A veces, intentando seducir a un hombre cometemos errores que pueden echar al traste cualquier tipo de avance que hayamos conseguido. A continuación, te listamos los errores más comunes para que tú no los cometas:

  • Los amigos son sagrados: no intentes poner celoso al hombre que te gusta tonteando con sus amigos, es un gran error. Puedes provocar peleas con su amigo o que pase de estar interesado en ti a dejar el camino libre a su amigo.
  • No hables de tu expareja: olvida el pasado, hablar de las exparejas sea en positivo o en negativo nunca es buena idea, además, puedes darle a entender que aún no has pasado página del todo.
  • No hables mal de nadie y evita comentarios negativos.
  • Sexy sí, pero sin pasarse: usar ropa muy provocativa puede causar el efecto contrario en el hombre que te gusta, está bien vestir algo sexy, pero si vamos exageradamente provocativas puede dar incluso una apariencia de que estamos desesperadas, quizá consigamos sexo esa noche, pero no lograrás enamorarlo así.
  • No te montes películas: deja que las cosas fluyan por sí mismas, espantarás al hombre que te gusta si empiezas a fantasear con cuestiones de futuro, como el casarse o tener hijos. Puedes fantasear interiormente sobre estos temas, pero no hables sobre ello libremente en las primeras citas. Si finalmente consigues una relación con ese hombre, ya hablaréis de esas cosas cuando llegue el momento.

Si alguna vez te hiciste la pregunta “¿Está coqueteando conmigo o es que él es así con todo el mundo?”, creo que después de este post, tendrás mucho más claro el significado de sus gestos hacia ti.

1. Sonrisa tonta
Si sonríe como si fuera un bobo, es una buena señal. Está claro, que no todo los hombres que te sonrían deben estar hasta los huesos por ti, pero todas conocemos “la sonrisa boba” que les delata.

2. Si se ruboriza con facilidad
En mi colegio había un chico que con sólo decirle “hola” se ponía rojo como un tomate, seguro que quien me lea sabe quien es, y no creo que estuviese enamorado de todo el mundo. Sobre todo le ocurre a los chicos tímidos, pero le puede pasar a cualquiera. El rubor es algo inevitable para nosotros, si alguien te ve y sus nervios se hacen visible en su cara, cambiándole el color, vas por buen camino.

3. La técnica del reflejo
Esto significa que el chico en cuestión repite tus gestos, es decir, si algo te hace mucha gracia, él se reirá, si parpadeas, él también lo hará… Y es que, es muy natural reflejar lo que nos gusta de verdad. Es una táctica de ligue muy aconsejada en sitios Web de citas individuales.

4. Nervios
Si le notas inquieto cuando te acercas o que se le ríen los huesos nada más verte, sudor por el cuerpo… está loco por ti. Esto tiene que ver con las expectativas, él está nervioso, porque no sabe si tu también estás interesada en él.

5. Contacto
Cuando te toca accidentalmente o de forma inesperada para ti, esto significa que busca el contacto contigo, quiere llamar tu atención y encontrar cualquier excusa para seguir hablando contigo. Es un signo muy importante, que no deberías pasar por alto.

6. Pupilas dilatadas
Cuando algo nos agrada, nuestras pupilas automáticamente se dilatan, al contrario, cuando algo nos repugna, o nos desagrada, se contraen. Así que si notas que sus pupilas son más grandes cada vez que te mira, es que te adora o que ha tomado alguna sustancia algo perjudicial, una de dos.

7. Manos en las caderas
Si él pone las manos a modo jarrón, lo más probable es que esté intentando ligar contigo. Estará demostrando, de esta manera, que es un hombre en el que se puede confiar y que es un “machito”.

8. Cabeza inclinada hacia delante
Cuando un hombre pone la cabeza hacia delante, significa que está escuchando atentamente lo que dices, y qué mayor gozo que sentir que te están escuchando?

Después de estos datos… ¿sabrás cuando está intentando algo contigo?

9 pistas para saber si le gustas a un chico

¿Cómo saber si le gustas a un chico ? Bueno, en realidad es bastante difícil saberlo, sobre todo si es tímido.
Independientemente de que estés de acuerdo o no, todas las chicas en un momento dado piensan: ¿Le gusto o no le gusto?

Te sientes atraída, pero no sabes si el mismo sentimiento reside en su corazón. Pero sinceramente, y hablando en nombre del género masculino, no es tan difícil averiguar y saber si le gustas a un chico. Existen muchos indicios que te pueden ayudar a detectar si te considera como algo más que una simple amiga. Sus acciones y sus gestos deberían ser suficientes averiguarlo.
De todos formas, es posible que si te encuentras en esta situación no sepas muy bien cómo estar segura de ello. Así que para ello, a continuación te mostramos 9 pistas infalibles con las que poder saber si de verdad le gustas a un chico.

1. Preguntas sin fin
Si un chico te sigue haciendo preguntas, preguntas y más preguntas. Probablemente le gustes. Quiere mantener la conversación. O tal vez, quiere conocerte y saber más acerca de ti.
Además, observa cómo se comporta, ¿tiene un interés ESPECIAL en hablar contigo o actúa como un amigo normal? Si puede relacionarse con el último, probablemente necesitarás algunos consejos más fiables antes de decidir.
2. Su comportamiento
Él actúa de manera diferente cuando estás cerca. Un chico nunca hará eso hasta que le gustes. Si un chico te quiere, tratará de actuar de forma natural ante ti.
3. Su sonrisa
Si te sonríe mucho, podría ser otra señal positiva de que le gustas. Algunos chicos tienden a sonreír ante cualquier otra cosa, pero ese es un caso diferente.
Por ejemplo, el chico es tímido, pero cada vez que te ve, sonríe. Él no sonríe para ofenderte, sino para darte una pista de que le gustas.
Presta mucha atención a su sonrisa y fíjate en si mantiene contacto visual; podría ser una gran señal que sugiere que le gustas.
4. Te ignora
Aunque esto puede complicarse, muchos chicos ignoran a la chica que les gusta. Puede ser que él esté haciendo esto, y normalmente suele ser por dos razones. Bien quiere saber si te importa o tan solo es porque se pone demasiado tímido y nervioso delante de ti. No importa cuál sea la razón, pero si te ignora sin razón, podría ser que le intereses (solo un poco).
Por otro lado, incluso es posible que él no esté completamente interesado en ti. Tal vez te ignore porque no le gustan ciertas características tuyas. Pide ayuda a tus amigos para averiguar qué opinan acerca de los sentimientos que tiene hacia ti.
5. Te pide el número
No hace falta ser una experta en lenguaje no verbal para saber que esta es una señal increíble de que le gustas. Te pide el número = ¡Te quiere! No hay más preguntas. Un hombre no te pedirá el número a menos que tenga otras intenciones.
Sin embargo, esto también depende de la situación. Si un chico acude a ti y te pide el número porque esa es la única forma en que puede contactarte, es algo completamente diferente. Por otra parte, si él pregunta por ti, incluso si puede conocerte a diario, probablemente sea una señal de que le gustas. Es momento de seguir en busca de más pistas.
6. Se conecta contigo en las redes sociales
Si te agrega a Facebook o te sigue en Instagram, existe la posibilidad de que esté interesado en ti. Y para más información, trata de observar qué hace después de que su solicitud sea aceptada.
Es decir, ¿le gustan todas tus publicaciones, fotos y cualquier otra cosa, aunque sientas que no tiene sentido para él? En este caso, probablemente esté enamorado perdidamente de tii. Además, mantén un control de sus mensajes, si él inicia la conversación cada vez y además intenta continuarla, esto es una señal muy positiva.
7. ¿Tienes novio?
Si no te lo pregunta con claridad, puede ser también que te haga alguna pregunta ligeramente distinta tipo: «¿y cómo es tu chico ideal?», «Tu novio debe estar muy contento contigo». Estas pequeñas preguntas pueden ayudarte a obtener una imagen más amplia de los sentimientos que tiene por ti.
8. Se pone celoso
Se pone celoso cuando hablas con otros chicos. Por supuesto, tratará de actuar como si no pasase nada, pero tan pronto como te gires, le asaltarán preguntas como: «¿y este de qué va?», «a ver si se va ya y puedo seguir con ella», etc. Son reacciones típicas que cualquier hombre tendría ante un chico que aparece para hablar o estar con una chica que le gusta.

Aunque no te confundas, porque pueden ser celos sanos. Si observas que va más allá, quizá no te convenga como pareja, ya que podría derivar en algo más peligroso.
9. Recuerda cada cosa que le has dicho
En serio, los chicos no somos tan buenos a la hora de recordar detalles, hasta tenemos una capacidad limitada para hacerlo, forma parte de nuestra naturaleza. Pero si lo hacemos, probablemente tengamos un buen motivo; y en este caso, seguramente sea porque nos gusta la chica (o nos gusta mucho.
No todos recordarán todo sobre ti, está claro, pero sí muchas cosas que no tendrían por qué. Si le gustas, ¿recuerda tu cumpleaños, el nombre de tu mejor amigo, la comida favorita de tu perrito, tu color favorito y todo este tipo de cosas sobre ti?

Como habrás podido observar, algunas de estas pistas son más típicas que otras, pero todas ellas son importantes a la hora de determinar si le gustas, o no, a un chico. Si has utilizado alguna (se cumple) pero no estás del todo segura, pasa a la siguiente; y cuando ya tengas varias, entonces tus sospechas sobre su interés sobre ti se confirmará.

¡Da el primer paso! 10 consejos para saber cómo seducir a un hombre

Siempre ha sido así. Los chicos son los que normalmente dan el primer paso en la conquista pero… ¿por qué tienen que ser siempre ellos los que lleven la iniciativa? A la hora de conocer a alguien nuevo existen muchas armas que te pueden servir de ayuda para ligar con el chico que te gusta. Pero realmente, ¿sabes cómo seducir a un hombre?

No nos vamos a engañar… Existe, entre muchas de nosotras, la concepción de que el arte de la seducción sigue correspondiendo exclusivamente a los hombres, y que la mujer debe de ser ‘cortejada’. Que si deben ser ellos los que rompan el hielo, que si deben ser ellos los que te inviten a una cita, que si una debe hacerse de rogar…¡Basta ya! Para saber cómo seducir a un hombre nosotras también podemos tomar las riendas de la situación y sacar provecho de nuestras armas de seducción para atraer la atención de aquel por el que suspiramos.

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Se acabó el esperar, toca dar el primer paso. Miradas intensas, sonrisas pícaras, maquillaje bien cuidado… Las mujeres tenemos multitud de trucos para saber cómo seducir a un hombre y hacer que ellos se derritan y caigan rendidos a nuestros pies. A veces, seducir a un hombre puede ser más sencillo de lo que pensamos y es que si hay chispa en seguida lo notarás. Si el chico se hace un poquito más de rogar, no te preocupes, seguramente que los consejos que te vamos a dar ahora para saber cómo seducir a un hombre te van a servir mucho más de lo que piensas.

¿Qué es eso de «sedúceme»? ¡Ahora nos toca a nosotras!

Parece que los hombres siempre tienen que ser los primeros en dar este paso, es algo que llevan innato, pero nosotras también podemos hacerlo! Por qué no ser nosotras quienes nos acerquemos a ligar con ese chico que nos ha llamado la atención tomando unas copas con nuestras amigas, en una fiesta o ¿por qué no? En el trabajo…
Atrévete y lánzate a seducirle. Como dice el refrán: “Quién no arriesga no gana”… ¡Anota estos diez consejos para saber cómo seducir a un hombre!

1. Cómo seducir a un hombre: date a conocer

Si te has planteado por fin sentar la cabeza y comenzar tu vida amorosa en pareja con ese chico que tanto te gusta has de saber que quizás tengas que dedicar algo de tu maravilloso tiempo en seducir a tu hombre y por fin conquistar a ese chico. Es fundamental que él sepa que «estás ahí» es decir, que «existes». Preséntate o, si en tu situación resulta muy obvio, asegúrate de que cuando estés cerca de él haya contacto visual entre vosotros. Es crucial introducirte en su radar de acción por insignificante que pueda parecer el encuentro. Recuerda siempre esta máxima: “Roma no se construyó en un día”.

2. Cómo seducir a un hombre: la base de una relación

Una vez que el contacto entre los dos existe, es hora de comenzar a construir una relación. Hacer pequeñas bromas es la mejor manera para ir cogiendo confianza. Si además las entendéis sólo vosotros, mucho mejor. Para empezar a saber cómo seducir a un hombre, saca el tema de cómo sería tu chico ideal y defínele a él, ayudaros mutuamente a luchar contra la dura batalla de la dieta, comentad la última jugada de vuestro jefe…
Verás como en seguida se crea complicidad entre los dos. Otra buena idea para saber cómo seducir a un hombre es que vayáis al cine o veáis alguna película de risa para descubrir si compartís el mismo sentido del humor. Si necesitas algunos títulos memorables, aquí tienes unas cuantos.

Descubre: Las 125 mejores películas de risa: ¡que empiecen las carcajadas!

© Mi gran boda griega (2002)

3. Cómo seducir a un hombre: el misterio es tu mejor aliado

Al principio, no expongas mucho sobre ti misma. Los hombres encuentran fascinante el misterio en una mujer (y nos ocurre lo mismo a la inversa), ya que les permite imaginar miles de cosas. ¿Todavía no sabes cómo seducir a un hombre? La imaginación es el arma más poderosa para saber cómo seducir a un hombre. En el juego de la seducción y la curiosidad que él sienta por ti desencadenará su posterior interés en conocerte.

4. Cómo seducir a un hombre: estimula el contacto físico

Es una realidad psicológica que el contacto humano nos hace sentir mejor y con mayor cercanía a las demás personas y cómo arma para seducir a un hombre es siempre positivo. Cuando tocas o rozas discretamente a un hombre, crearás un vínculo con él. Aprovecha la oportunidad de tocarlo cuando hablas con él, pero de forma sutil. Un roce de manos, una palmada en el hombro, una caricia en el brazo… son gestos cruciales para saber cómo seducir a un hombre.
​No queremos invadir su espacio personal, ya que muchos hombres se sentirán ‘intimidados’ si ven que somos nosotras las que damos el primer paso, pero el contacto físico a la hora de saber cómos seducir a un hombre hará que vuestra relación suba un peldaño más.

5. Cómo seducir a un hombre: presume de ti

Las mujeres naturales y sin complejos enamoran a los hombres. ¡Muéstrale lo maravillosa que eres! Para ayudarte a saber cómo seducir a un hombre te ayudará dejarle saber lo interesante y divertida que es tu vida, y lo a gusto que te sientes contigo misma. Hazle que se sienta celoso de tu tiempo libre y de tu seguridad y que sienta la necesidad de querer compartir más momentos junto a ti.
Así que relájate, no finjas, sé tu misma, y hazle sentir de forma sutil que una mujer como tú necesita a alguien exactamente como él. Motívate con alguna de estas frases, ¡y siéntete más segura a la hora de seducirle!

Descubre: ¡Anímate! 30 inspiradoras frases del cine que te harán sentir una superheroína

© Del Revés (Inside Out)

6. Cómo seducir a un hombre: escúchale

Muchas veces es mejor callar, escuchar y hacer sentir a tu compañero que le prestas toda tu atención. Averigua qué le gusta hacer. Cuáles son sus sueños, anhelos, metas… Sólo sabiendo cómo piensa y cuáles son sus motivaciones crearás espacios donde poder compartir mutuamente pensamientos, emociones, y experiencias.

7. Cómo seducir a un hombre: Comparte hobbies

Para que vuestra relación se vaya desarrollando y afianzando es importante que sepas si tenéis intereses en común. No tiene ningún sentido fingir que te gustan sus mismos hobbies si en realidad no es así. Permanece atenta hasta el más mínimo detalle de vuestras conversaciones porque te pueden servir de mucha ayuda para llegar a saber qué es lo que le gusta hacer.

8. Cómo seducir a un hombre: la técnica del espejo

Hay una simple verdad en temas de seducción: nos atrae aquello que es similar a nosotros. Por ello, si imitas ciertos movimientos o posturas que el hombre haga cuando estás hablando con él, lograrás captar su atención.
Si ves que se toca el cabello, segundos después haz lo mismo. Si toma cierta postura al hablar, entonces imítala. De forma inconsciente, él pensará que te pareces mucho a él. Como siempre, intenta ser sutil.

9. Cómo seducir a un hombre: el poder de una mirada

Los ojos son el espejo del alma. Las palabras engañan o engatusan, pero los ojos siempre dicen la verdad. Tu mirada muestran tus sentimientos sin que puedas evitarlo, y será ella la que indicarán a esa persona que estás interesada en él. Mírale a los ojos. La mirada seduce. Además, derrocharás seguridad y confianza en ti misma si logras mantener el contacto visual.

10. Cómo seducir a un hombre: siempre perfecta

Si te arreglas demasiado todos los días se lo pondrás bastante difícil a la hora de que se imagine cómo será tu look en una fiesta o en una cita a solas. Muchas veces menos es más.
Una buena solución es que vayas casual pero al mismo tiempo elegante. Que parezca que no has tardado mucho en arreglarte para ir a trabajar porque no te hace falta nada en especial para estar así de estupenda a diario.
Si lo logras, él pensará algo como: si está así de guapa en la oficina… ¿Cómo estará un sábado por la noche? ¡Deja volar su imaginación! Y sobre todo, y más importante, sé tú misma.
Al final, con el paso del tiempo, la personalidad es lo que hará que os enamoréis el uno del otro. Demuéstrale que merece la pena conocerte, saber más de ti y disfrutar de tu presencia y en poco tiempo te estará diciendo una frase de estas…

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