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Comportamiento de un hombre excitado

¿Se excitan los hombres antes que las mujeres?

Son diversas las teorías que han ido sugiriendo sobre la «respuesta sexual humana». Sin embargo, las más conocidas y populares, tal como explican Marilén Garcerán y Paola Obrador, psicólogas en el Instituto de Sexología Mallorca y miembros de Saluspot, son la que propusieron Master y Johnson en 1966 y la que en 1979 complementó otra investigadora llamada Kaplan: los primeros sugerían que constaba de cuatro fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución, y la segunda añadió una fase previa de deseo.

Fases de la respuesta sexual

Tal como detallan las expertas, la fase del deseo se suele desencadenar como consecuencia de haber visto, oído o imaginado algo erótico, o por influencia hormonal. Tras esto, aparecen fantasías, imágenes o conductas destinadas a aumentar la excitación, y es probable que busquemos actividades eróticas que nos satisfagan.

En este punto entramos en la fase más propiamente de la excitación, en la que a través de esta estimulación erótica empezamos a sentir una tensión sexual psicológica y fisiológica que va en aumento, llegando a la fase de la meseta.

Tras esto, si conseguimos relajarnos y dejarnos llevar por nuestras sensaciones, como argumentan Garcerán y Obrador, es posible que lleguemos al orgasmo, que podríamos definir como las contracciones rítmicas y espasmódicas de nuestra zona genital que ocurren de forma involuntaria y que pretenden liberar la tensión y vasocongestión que han ido en aumento a lo largo de las anteriores fases. El orgasmo dura unos segundos y va seguido, generalmente, de una sensación placentera de relajación.

Por último, la fase de resolución es la relajación que sigue al orgasmo o a un periodo de excitación, tanto si hay orgasmo como si no lo hay.

¿Se excitan antes ellos que ellas?

Cuando hablamos de relaciones heterosexuales, son muchas las veces que oímos que ellos se excitan muy rápido y que a ellas les cuesta mucho más. Sin embargo, las psicólogas de Saluspot aseguran que las diferencias se producen más entre personas y situaciones que entr sexos.

No siempre que hay excitación hay erección en el caso de los hombres o lubricación en el caso de las mujeres

Lo que sí que destacan las expertas es que en el caso de los hombres existe la creencia popular de que la excitación es más rápida porque creemos observarlo de una forma más evidente ya que asociamos erróneamente excitación con erección. Aunque es cierto que una de las respuestas de nuestro organismo en la fase de excitación puede ser la erección, no siempre tiene por qué ser así.

Igual que asumimos que alguna vez un hombre puede tener una erección y no estar excitado (erecciones involuntarias), también puede suceder lo contrario y que esté excitado aunque no se traduzca esto en una erección.

En el caso de las mujeres, las psicólogas comentan que sucede algo similiar, pues asociamos erróneamente excitación con lubricación. Así, aunque la lubricación puede formar parte de la respuesta sexual femenina en la fase de excitación, también puede ser que una mujer lubrique y no esté excitada o que esté excitada y no lubrique, ya sea porque esté medicándose, por el momento del ciclo hormonal o por la simple particularidad que nos hace distintos.

El clítoris, un signo más claro

Las doctoras Garcerán y Obrador inciden en el que hecho de que, muchas veces no somos conscientes de la importancia que juega el clítoris en la respuesta sexual femenina. En la fase de excitación, el clítoris, igual que sucede con el pene, se hincha y se tensa. Pero su erección es menos evidente pues su superficie visible es menor.

En resumen, las asociaciones poco acertadas entre excitación, erección y lubricación, así como el hecho de no atender suficientemente a la apariencia del clítoris pueden dar lugar a la errónea creencia de que ellos se excitan más rápidamente que ellas.

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Cuatro cambios que experimenta el hombre cuando se excita

El cuerpo humano experimenta distintas reacciones antes, durante y después de un encuentro sexual. Estos pueden ser cambios fisiológicos o emocionales.

Esta vez, vamos a hablar de los cambios que suceden en el género masculino al momento de la excitación. El sitio mexicano Salud 180, elaboró una lista y nosotras te vamos a contar algunas cosas que se mencionan, ya que siempre es importante aprender de la sexualidad tanto de los hombres como de las mujeres.

Imagen:Gentileza

Los signos de la excitación masculina

Cambios en el órgano genital

“Con la excitación aumenta la circulación sanguínea y se concentra en el área de la pelvis, lo cual ayuda a la erección; el grado dependerá de la intensidad de los estímulos sexuales”, señalan en el sitio de salud.

Durante el momento de excitación, aumenta la frecuencia cardíaca con más de 175 latidos por minuto y sube también la presión arterial.

Imagen: Gentileza

Cuando el hombre está en la fase de meseta, que es cuando ya están erectos y el orgasmo es inminente, se expulsa un líquido transparente que proviene de la glándula de Cowper y se le conoce como pre-semen. Los expertos del sitio mexicano afirman que éste sirve para cambiar el equilibrio del pH de la uretra a fin de que sobrevivan los espermatozoides.

“Cuando el hombre alcanza el orgasmo, los músculos de la base del pene se contraen de forma rítmica. Además, se experimenta una tensión muscular en todo el cuerpo”, explican, agregando que estas mismas contracciones se experimentan en manos y pies.

Orgasmo masculino: ¡Ellos también lo han fingido alguna vez! – Biut.cl

Unsplash

La satisfacción sexual influye mucho en los métodos de excitación que ambos llevan a cabo durante el acto. Sin embargo, muchas mujeres no tienen idea de cómo estimular correctamente a un hombre antes del sexo para incentivar las llamas del amor.

Pero no te preocupes, hoy conocerás algunas infalibles maneras de hacerlo y no morir en el intento. ¿Estás lista para llevarlas a cabo? Pon atención a cada detalle para que logres que su sensibilidad aumente cada vez más y logres el objetivo deseado.

Estimulación en sus zonas erógenas

Debes tener en cuenta que no solo se trata de ir directo al grano. Es necesario recurrir a ciertos métodos para excitar a tu pareja. De esa manera, incentivarás el fuego durante la actividad sexual.

¿Qué debes acariciar?

Sacro: el triángulo mágico

El sacro es ese pequeño triángulo al final de su médula espinal, más conocido como la parte baja de la espalda. Intenta acariciarlo o pasa tus dedos o uñas sobre él.

Puedes comenzar acariciando ligeramente la zona mientras lo besas apasionadamente. Una vez que notes que su respiración se agita, inmediatamente, haz que se ponga bocabajo para que pongas manos a la obra:

Besa su nunca con pequeños mordiscos, luego explora todo lo largo y ancho de su espalda hasta que llegues a este triángulo lleno de terminaciones nerviosas. Una vez estando ahí, es cuestión de creatividad sexual que se te venga a la mente.

Orejas, orejas

Esta es un área que muchas olvidan pero es una de las más sensibles en lo hombres. Para comenzar, puedes emitir palabras sensuales combinadas con ligeros gemidos. Eso es un buen comienzo para comenzar el juego de seducción.

Pero la protagonista en esta acción, será tu lengua. El buen uso de ella, hará que tu pareja explote de placer. Inicia dando pequeños besos en sus orejas junto con pequeños con mordiscos. A la par, dile lo mucho que lo deseas.

Los besos y en nunca y cuello, nunca fallan

A pesar de que aparentemente no lucen así, el cuello y la nuca son zonas muy sensibles del cuerpo. Tan solo el hecho de rozar con la yema de tus dedos o la punta de tu lengua en esas zonas, harás que se le ponga la piel de gallina a tu pareja.

Si es posible, estimula tanto el cuello como la nunca al mismo tiempo. Por ejemplo, frotando ligeramente su cuello o mordisqueando un lóbulo de la oreja mientras también deslizas las manos hacia el sur.

Lo importante aquí es que eches a volar la imaginación. A algunos hombres les encanta cuando pasas suavemente tus dedos justo debajo de la línea del cabello mientras lo besas apasionadamente.

También puedes tocar suavemente con tus labios y lengua, su cuello y clavícula. Ten seguro que con eso, su excitación aumentará al por mayor.

Baile sensual

Hombres visuales, todo el mundo sabe eso. Y un baile cargado de coquetería y sensualidad, cautiva a cualquiera. Si lo unes con una linda lencería, encenderás sus deseos más profundos instantáneamente.

Abdominal bajo: su puerta al paraíso

Esta zona está entre la pelvis y el abdomen. Puedes sacar el mejor provecho de la sensibilidad de esta área, ya que conforme la sangre fluye hacia la pelvis, esta comienza a acumular la tensión sexual.

Para lograrlo, debes comenzar por con su ombligo. Mueve las manos hacia el sur. Pasea tu lengua desde los genitales hasta distintas áreas cercanas; luego vuelve al punto donde comenzaste y así sigue con el juego. Con ello, generarás tensión sexual en todo el cuerpo de tu pareja haciendo que sus erecciones se vuelvan más intensas.

El morbo de la ropa puesta

¿Quién dijo que hay que estar completamente desnudo para tener un encuentro sexual increíble? Hay hombres que les excita que dejes alguna prenda puesta. El hecho de que dejes algunas zonas cubiertas, incrementará su deseo por verte desnuda y aumentará su tensión sexual.

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¿Cómo saber si un hombre está excitado?

La única manera segura de identificar que un hombre se siente excitado es estar en un contexto íntimo, ¿pero si se encuentran en cita?

Existen actitudes que delatan este comportamiento de alteración, solo debes aprender a identificarlas y sabrás en qué momento está deseando llevarte a un lugar mas privado.

Por eso, te ensañaremos las 5 señales que delatan la excitación de los hombres, después de estos sabrás que lo estás haciendo bien y lo traes loco.

1. Tono de voz
Según un estudio realizado en Albright Collage, los hombres tienden a hablar con un tono de voz más suaves cuando se siente calientes, además saber como decir frases en doble sentido para encenderte.

2. Signos en la cara
Los rasgos en la cara son notorios, por ejemplo, las pupilas suelen estar dilatadas, la parte negra del ojo se ve más grande de lo normal, otro gesto es cuando te mira fijamente a los ojos o alguna parte de cuerpo.

3. Se rasca la nariz
Sé dice que el jugar con la nariz está conectado con el tejido eréctil de un hombre, la circulación de la sangre de la parte de nariz aumenta cuando el hombre empieza a sentir excitación.

A consecuencia de eso se produce la picazón. Mientras mayor sea el placer de excitación, mayor comezón tendrá.

4. Esconder las manos en los bolsillos
Cuando los hombres pasan por un momento de excitación es muy evidente cuando el miembro viril pasa por una erección.

En esos momentos es común cuando un hombre esconde las manos en los bolsillos para disimular ese momento incómodo para ellos.

Otra de las formas que ellos disimulan esta acción, es cuando se alejan de ti para cambiar la posición de su miembro viril o opten por quedarse sentados o tomar una postura que permita disimular hasta que este efecto pase.

Un hombre que emprende un acto sexual óptimo experimenta en su cuerpo varias fases, antes, durante y después de la erección requerida para la penetración. Impulso inicial, real o imaginario, estimulación del pene, orgasmo, la gradual disminución de las respuestas del cuerpo y la recuperación del estado normal. Es lo mínimo que debe sucederle.

La estimulación que erotiza a un hombre, donde radica una parte importante de su sensibilidad, responde a mensajes visuales: ropa, cuerpos, formas, y también a experiencias directas: objetos y circunstancias relacionadas con el sexo. Por lo tanto, el puntapié inicial bien puede venir sin contacto físico alguno.

Contrario a la creencia, la excitación de un hombre comienza en el cerebro. Los mensajes, provenientes de situaciones reales o imaginarias, viajan a través de la médula espinal, provocando el flujo de sangre hacia el pene. He aquí la erección. Pasamos de un miembro masculino en reposo, flácido y colgante, a un órgano palpitante, rígido, erecto y con venas prominentes. Óptimo. El tiempo que permanezca en esta condición, depende del estímulo y la técnica.

La erección es un estado que puede ser interrumpido con relativa facilidad, en forma total o parcial. Un cambio en la iluminación o temperatura o cualquier forma de distracción mental puede implicar la pérdida parcial, o incluso total, de la erección, aún cuando la estimulación prosiga.

Los cambios de la excitación

Las reacciones de un sujeto excitado no se producen sólo en sus órganos sexuales. El flujo sanguíneo que permite la erección del pene, también provoca, en alrededor de un cuarto de los hombres, el enrojecimiento de algunas partes de su cuerpo. El flujo sexual comienza en el abdomen inferior y se extiende sobre la piel del pecho, cuello y rostro. Puede aparecer en los hombros, antebrazos y muslos. Todo desaparece después de la eyaculación.

Los senos y pecho del hombre, igual que la mujer, responde a la estimulación sexual. Con frecuencia tiene lugar una hinchazón y erección del pezón que puede desarrollarse sin contacto directo y durar hasta una hora después de la eyaculación. Moraleja, el pecho, los senos y los pezones masculinos es zona erógena.

El promedio de latidos del corazón masculino se incrementa con la excitación sexual; también se acelera su ritmo respiratorio y se eleva la presión sanguínea. El escroto aumenta de grosor y los testículos se adhieren al cuerpo. Muchos hombres sudan inmediatamente después de la eyaculación, pero no es proporcional a la cantidad de ejercicio físico realizado durante el acto sexual. Por lo general la sudoración está limitada a las palmas de las manos y a las plantas de los pies, aunque puede aparecer en el tronco, cabeza, rostro y cuello.

Una vez dentro …

Una vez en el interior de la vagina e iniciados los movimientos de penetración, el pene alcanza su tamaño máximo y los testículos se elevan.

Momentos antes del orgasmo, existe por un instante, una sensación de eyaculación inevitable. Desde el comienzo de esta sensación existe un breve intervalo, a lo sumo de dos o tres segundos, durante el cual el hombre siente que la eyaculación es inminente pero ya no puede evitar, prolongar o controlar el proceso de ninguna manera.

Esta es una experiencia subjetiva provocada cuando el líquido seminal se concentra en la uretra prostática, justo antes de que comience en realidad la emisión del mismo. No hay punto de retorno, una vez iniciado no para hasta completar la eyaculación.

Justo antes de la eyaculación, el glande puede cambiar de color, y se puede formar una gota de líquido en la abertura uretral del pene. No se trata de líquido seminal sino de secreciones de la glándula de Cowper. A la vez que se elevan los testículos su tamaño se incrementa por los extremos. Llegado a este punto, la dificultad del pene para recuperar su estado flácido aumenta.

El estado orgásmico

Contracciones recurrentes y regulares de la uretra y de los músculos profundos del pene culminan en la eyaculación y las sensaciones de exquisito placer del orgasmo. La uretra penil se contrae rítmicamente a lo largo e impulsa a presión el fluido seminal por todo el pene, a menudo a distancia. Durante la eyaculación, el esfínter anal experimenta contracciones simultáneamente con las contracciones explosivas de la uretra.

Durante el orgasmo, el pene se contrae en forma similar a la vagina: las contracciones comienzan con intervalos de ocho décimas de segundos y, después de tres o cuatro esfuerzos mayores de expulsión, su frecuencia y capacidad expulsora decrecen con rapidez. Contracciones menores de la uretra peneana pueden continuar expulsando una mínima cantidad de líquido seminal, con escasa o ninguna fuerza, durante varios segundos y de manera irregular.

Si un hombre se abstiene durante varios días, por lo general eyacula más cantidad de líquido seminal que cuando ha tenido más actividad sexual. Una eyaculación abundante es en general más placentera que una de menor volumen, por lo que el placer puede ser mayor después de un considerable periodo de continencia que después de repetidos orgasmos. Este patrón representa lo opuesto a lo declarado por las mujeres, que generalmente gozan del segundo o tercer orgasmo más que del primero.

Y después qué

Una vez concluido el coito, el pene, por lo general, se pone flácido y no podrá tener otra erección durante algún tiempo. Si un hombre retira el pene de la vagina de su pareja inmediatamente después de la eyaculación, su completo desentumecimiento se produce mucho más rápido que si su pene permanece dentro. La micción también contribuye al desentumecimiento del pene, ya que un hombre no puede orinar en erección.

Una vez el pene vuelve a su tamaño normal, el hombre se relaja y con frecuencia se siente somnoliento.

¿Cómo saber que una mujer está excitada?

La excitación de nuestra pareja puede ser más o menos evidente. En el caso de los hombres se hace notoria por su erección, porque se endurecen sus pezones, aumenta la transpiración y la frecuencia cardiaca. A los hombres, por norma general, se les ve la excitación por entre las piernas, pues la grúa empieza a trabajar de inmediato y no es fácil disimularla.

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Sin embargo, cuando la mujer se excita, puede experimentar múltiples cambios en su cuerpo. Tenga en cuenta todas estas señales.

Los senos pueden aumentar, debido a unas contracciones de las fibras musculares, y por lo mismo, ¡pueden crecer hasta un 25%! Los pezones cambian y se pueden mostrar duros y erectos y pueden verse de un color más profundo.

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El clítoris aumenta su tamaño y se pondrá más sensible a las caricias y a los estímulos que vendrán. Pues de todos los órganos de la mujer, éste ha sido el quebradero de cabeza de los médicos, quienes en su afán por buscarle una funcionalidad, han tenido que acordar mundialmente que solo sirve para una tarea: ¡Dar placer a la mujer!

Es muy fácil de ver que la temperatura corporal en las mujeres aumenta a medida que crece su excitación. Esto puede notarse en la piel, que suele estar más caliente de lo normal; y es por esta razón que muchas veces al estar excitadas, las mujeres dejan de sentir frío estando desnudas y no son tan necesarias las cobijas ni los edredones.

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La piel cambia porque hay una alteración del flujo sanguíneo y por eso se ve más roja. El conocido como “rubor sexual” se da entre el 50 y el 70 % de la población femenina y puede salir en la cara, nalgas, brazos, espalda o piernas.

Sin lugar a dudas, una de las señales de excitación femenina es la lubricación, que es variable en su consistencia y en su olor. Ésta sirve para que la penetración pueda recibirse de forma más suave y para favorecer la entrada del pene en la vagina.

Por último, se ha estudiado que la excitación puede cambiar el olor que desprende la mujer, esto no suele ser tan notorio, pero eres capaz de notarlo, recibirás felicitaciones, pues aunque se suele mencionar, no conozco a muchas personas que aseguren sentir este cambio de olor, que es debido a las feromonas de la mujer.

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Otros cambios mucho más notorios se pueden evidenciar en la respiración, que puede volverse más agitada o entrecortada, o la voz, que puede experimentar cambios y volverse más temblorosa.

Sobre la respiración llama la atención el siguiente dato: La respiración se agita, pasando de las 20 inspiraciones normales hasta un promedio de 30 por minuto. La frecuencia cardíaca aumenta hasta 175 pulsaciones por minuto, ¡esta es la frecuencia que pueden registrar los corredores de Fórmula 1 al tomar una curva peligrosa!

¡6 señales para saber si tu chico te tiene ganas!

¿Cómo saber cuando ese galán tiene ganas de tener intimidad contigo? Puede que al principio te cueste descifrar sus gestos, pero existen maneras útiles para comprobar qué tantas ganas él lleva en su ser.

En esta nota te revelaremos ciertos tips para que jamás lo olvides, sobre todo, cuando él ronde cerca de ti. ¡Atenta!

1. Rasgos de su cara: Al verte, notarás que sus pupilas se dilatan y la zona negra del ojo se ve más grande. Esta es una señal de excitación al mirarte, tocarte o acariciarte, sostuvo Janine Driver, autora de ‘You Say More Than You Think a Sexualidad180’.

2. Juega con su nariz: Esa actitud está vinculada con su tejido eréctil. La circulación de la nariz se acelera durante la fase de la excitación. Así que no te sorprendas si él se rasca la nariz muy seguido, mucho más porque no hayan tenido sexo aún.

3. Tono de voz suave: Una investigación de Albright College afirma que los hombres tienden a hablar en tono suave cuando están «encendidos». Presta atención a las palabras que usa y comienza a fantasear con ellas. Él lleva doble intención y quiere contigo.

4. Esconde las manos dentro de los bolsillos: Cuando tu chico está excitado, es casi imposible que lo pueda esconder. Por eso tienden a introducir las manos en los bolsillos de sus jeans para que las mujeres no notemos su erección.

5. Se pone nervioso: La presión arterial se eleva y varias zonas de su cuerpo experimentan un tipo de cosquilleo. Notarás cómo se rasca las orejas o se lama los labios.

6. Te seduce: ¡No pierde el tiempo! Aprovecha que están en una fiesta, en casa de tu amiga o hasta en un bar para tocarte el brazo, pierna o rostro. Conforme transcurre el tiempo te dará señales que en verdad comprueben que quiere tener una actividad sexual contigo.

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Cuatro señales físicas que revelan que un hombre está excitado

Elizabeth Gonzálezseptiembre 6, 2018 – 22:57

Esconder sus manos en sus bolsillos podría ser una señal de que está teniendo una erección…

Cuando un hombre está excitado es muy fácil notarlo, pues basta con bajar la mirada a su miembro para confirmarlo. Lo que probablemente no sabías es que esa no es la única señal. Por ello te compartiremos los siguientes tips para que estés al pendiente de cada uno de los movimientos de tu pareja y así puedas sonsacarlo a “jugar” bajo las sábanas.

1. Nariz
De acuerdo con el sitio ActitudFem, tocarse la nariz una y otra vez es un simple reflejo de nerviosismo, pues por su mente pasa tener un encuentro romántico con su pareja.

2. Pupilas dilatadas
Las pupilas de un hombre excitado se hacen mucho más grandes cuando está cerca de un escote sumamente pronunciado o ante el rostro de la mujer que les gusta.

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3. Manos en los bolsillos
Cuando un hombre mete las manos a sus bolsas es porque probablemente está teniendo una erección. Si un día notas que disimuladamente guarda sus manos, ya sabes por qué fue.

4. Masaje en las manos
¿Has notados que de un momento a otro tu pareja comienza a tronarse los dedos, a jugar con sus manos o simplemente las mueve mucho? Bueno, pues esta es una clara señal de que algo lo está excitando.

Como puedes darte cuenta, estos simples movimientos revelan mucho más de lo que crees, así que presta atención cuando estés con tu pareja, tal vez te lleves una sorpresa.

Fuente de referencia: ActitudFem.

Cómo saber si a un hombre le gustas en la cama

Si quieres saber si a un hombre le gustas en la cama es importante que nos fijemos en su comportamiento cuando estamos en pleno acto sexual. Tienes que saber que existen algunas señales que nos indican que, efectivamente, está disfrutando de la experiencia. Por ello, a continuación vamos a descubrirte algunas de las más evidentes que pueden ayudarte a responder a tu duda.

Te habla cuando hacéis el amor

Con esto no nos referimos que empiece a explicarte cosas de su día a día sino que, más bien, cuando estáis en la cama no puede reprimir el deseo de decirte cosas bonitas o frases que realmente le salen de dentro. Por ejemplo, puede decirte «me encantas», «te quiero», «eres preciosa», etcétera, todas estas palabras lo que te están comunicando es que, además de estar enamorado de ti, está disfrutando muchísimo de este momento de intimidad.

Besos profundos y apasionados

Los besos son claros indicadores de los sentimientos y la pasión de una persona. Por eso, si te fijas en el tipo de besos que te da cuando estáis haciendo el amor, podrás averiguar si realmente le gustas en la cama o no. Normalmente, cuando un hombre está excitado y pasándolo bien lo expresa dando besos muy apasionados y muy profundos. Además, no dejará de besarte, no solo la boca, sino el cuello, el cuerpo, etcétera.

Te mira a los ojos

Otra de las señales para saber si a un hombre le gustas en la cama es que te fijes en su mirada. Como bien reza el dicho, «La mirada es el espejo del alma» y, por eso, sus ojos podrán revelarte si está disfrutando o no. Si te busca la mirada, si te mira directamente a los ojos mientras estáis teniendo relaciones, entonces es que entre vosotros hay una profunda complicidad y una fuerte conexión.

En el caso de que creas que no termina de disfrutar contigo, te recomendamos este otro artículo en el que te descubrimos cómo les gusta hacer el amor a los hombres. De todas formas, lo mejor será que lo habléis para que, así, podáis entenderos mejor en la cama y pasarlo en grande los dos.

Aprieta las manos y los pies durante el acto

Cuando estamos teniendo sexo hay algunos estímulos y respuestas corporales que se marchan totalmente de nuestro control. Esto ocurre en las extremidades como las manos y los pies que pueden experimentar tensión y placer durante el sexo. Por tanto, si ves que tu pareja aprieta alguna de las dos partes del cuerpo es porque realmente todo su cuerpo está disfrutando de la experiencia y está esforzándose para controlar su eyaculación.

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