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Congelar masa de pizza

Cómo conservar masa de pizza casera

Organizamos una cena para ver el fútbol con los amigos en casa y al final nos damos cuenta de que hemos invitado a ciento y la madre y para darles de cenar vamos a tener que preparar al menos 4 pizzas. Por supuesto, el día del partido no estamos dispuestos a pasarnos la tarde estresados en la cocina. En una situación como esta, estos consejos para conservar masa de pizza casera son providenciales.

Y por supuesto, el poder conservar masa de pizza casera es algo que también nos resultará muy útil para poder disfrutar de una buena pizza en cualquier situación de emergencia o, simplemente, para aprovechar algunos restos sabrosos como el caso de la que veis en la foto, que se hizo para aprovechar unas sobras de nuestro Pisto con huevos gratinados.

Podemos conservar masa de pizza casera en:

  • La nevera, y nos aguantará de un día para otro. Es la mejor opción para la cena con amigos, Hacemos la masa la víspera y la dejamos en la nevera casi hasta la hora de cenar.
  • El congelador, nos permitirá guardarla durante semanas, por lo que cuando nos metamos en harina y nos pongamos manos a la obra con nuestra masa de pizza casera favorita es buena idea hacer bastante cantidad para guardar algunas porciones que nos servirán para hacer otras pizzas en un momento o para nuevas recetas como estas bolas de pizza o una deliciosa focaccia.

Métodos para conservar masa de pizza casera

Una vez que la masa haya fermentado y doblado su volumen, la amasamos ligeramente para desgasificarla y,

  • si la vamos a dejar en la nevera hasta el día siguiente, le damos forma de bola sin cortarla, la ponemos en un bol y la tapamos con papel film. Para utilizarla, la sacamos de la nevera media hora antes de usarla.
  • si la vamos a congelar, la cortamos en porciones, les damos forma de bola, las envolvemos en un trozo de papel film ligeramente engrasado con aceite de oliva y las congelamos. Es un método que está bien cuando el congelador es pequeño, ya que las bolas de masa se acaban guardando por cualquier resquicio, pero tiene la contrapartida de que para utilizarlas hay que esperar a que se descongelen completamente.

Método 2: Estirada

Una vez que la masa ha fermentado y doblado su volumen, la desgasificamos, separamos en porciones, las estiramos y las guardamos en la nevera o el congelador como si fueran obleas de masa para empanadillas, es decir, separadas por una lámina de papel de horno engrasada y el conjunto bien envuelto en papel film.

A mí es el método que más me gusta, ya que se pueden utilizar directamente, incluso estando congeladas se pueden usar tal cual, simplemente poner encima nuestros ingredientes y hornear.

Una variante de este método para conservar masa de pizza casera sería hornear la masa estirada durante 5 minutos, dejarla enfriar y congelar. Así tendríamos nuestras propias bases de pizza precocinadas como las que se venden.

El principal inconveniente es que necesitamos tener sitio suficiente en el congelador para que podamos meter las bases sobre una bandeja o plato para que se mantengan planas y no se deformen durante la congelación.

Método 3: Enrollada

Es un método para conservar masa de pizza casera a medio camino entre los dos anteriores, ya que nos permite ahorrar espacio en el congelador y también nos permite ahorrar tiempo a la hora de descongelar. Es algo tan simple como estirar la masa sobre una lámina de papel de horno engrasada y enrollar esta de la misma manera que las masas frescas para pizza industriales. De esta manera, a la hora de usarla, basta sacarla del congelador y dejarla sobre la encimera de mármol unos 15-30 minutos hasta que podamos estirarla sin que se nos rompa.

Y ahora que ya conoces todos nuestros trucos para tener pizza casera en cualquier momento, ¿te animas a amasar?

Pizza casera ( especial para congelador)

Esta pizza casera receta fácil especial para congelar, y te va a encantar.

I love pizza ¿y tú?

Llega el fin de semana, los niños (y los adultos) daríais cualquer cosa por una pizza…Llamar para pedir una pizza es caro, o quizás, como nosotros, no tenéis ningún servicio a domicilio con buenas pizzas en vuestra localidad. Comprar pizzas hechas es una opción…pero…no están tan ricas, y están llenas de conservantes, nitritos y demás cositas raras.

Siempre podéis hacer una pizza, pero si la masa tiene que subir 2 veces…ufff…¡tenías que haberlo planeado antes o si no nos van a dar las mil! Para que eso no me pase más, me ayuda organizarme bien los menús semanales (si quieres leer más sobre cómo me organizo el menú semanal lee esta entrada)

Quizás prefieres simplemente meterlas en el horno y sentarte a disfrutar de una peli. Aquí te doy esta receta, está buenísma, tanto recién hecha como congelada, es fácil, y rica. Esta masa solo tiene que reposar un rato (mientras el horno se precalienta) pero incluso sin reposo, queda rica, aunque no tan esponjosa.

Tener pizzas caseras congeladas es siempre una buena idea. Normalmente hago una buena tanda de pizzas y así tenemos para varias veces, y las congelo ya con el tomate frito y el queso.Después simplemente las sacamos del congelador, añadimos nuestros ingredientes favoritos, y al horno.En 15-20 minutos unas pizzas caseras riquísimas.

También te dejo la receta de esta pizza sin gluten al final, y verás que queda buenísima y no tienen nada que envidiar a la pizza con gluten.

Ingredientes (para 4 pizzas pequeñas ó 2 medianas)
  • 300 gr de harina
  • 1/2 paquete de levadura de pan seca
  • 1 taza de agua templada
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • un chorro de aceite de oliva virgen

Pasos:

  1. En un recipiente unimos los ingredientes secos.
  2. Añadimos el aceite y el agua amasando poco a poco para que se integren bien.
  3. Dividimos en tantas porciones como deseemos, y hacemos bolas.Suelen salir 2 pizzas medianas, si vas a querer más , duplica la receta.
  4. Con un rodillo aplastamos y damos forma. La masa puede ser tan gruesa como os guste, 0`5-1 cm suele ser una buena medida , ni muy fina ni muy gruesa.
  5. Déjalas reposar , mientras se calienta el horno, unos 10 ó 15 minutos. Si no dejamos reposar, la masa levará menos, pero está también muy rica. Mi consejo es dejarla levar, estará espectacular.
  6. Metemos las pizzas en el horno durante 5-6 minutos.¡Solo unos minutos! hasta que las veas doraditas. No tienen que estar hechas, solo un poco pre-cocidas.Después ya las hornearás cuando tengan todos los ingredientes.
  7. Si vas a comerlas en el momento,saca las pizzas y pon todos los ingredientes que quieras y ve al paso 10.
  8. Si vas a congelarlas,espera unos minutos a que se enfríen, después pon el tomate frito y el queso rallado. Personalmente prefiero poner el resto de los ingredientes el mismo día que la vamos a comer, pero se pueden congelar con los ingredientes también.
  9. Cuando estén frías, envuelve cada una separadamente en film de plástico.Después se pueden guardar juntas en una bolsa de la que podemos ir sacándolas según nos apetezca.
  10. En el horno preCalentado a 180 ºC , mete las pizzas unos 15- 20 minutos, hasta que veas que los bordes están doraditos y el centro hecho. Si tu pizza estaba congelada NO hay que descongelarla previamente, tan solo añadir los ingredientes preferidos de cada uno y meter al horno.

Sin gluten:

  • 300 gr harina (yo uso la mezcla de harina panificable de Schär) la receta es exactamente igual que la receta con harina de trigo. Si tu harina es diferente, puede que tengas que añadir alguna cucharada mas de harina o de agua. Tú vas a ver sobre la marcha qué es más necesario para que tu masa sea flexible y no quede pegajosa. Esta harina de Schär, suele «pedir» una cucharada más de harina mientras amaso. Eso sí, hornea unos minutos más,porque el centro tardará algo más en hacerse que las pizzas con gluten.

Nota: si hacemos las pizzas pequeñas y elegimos ingredientes saludables, son una comida ideal para BLW.

Hummm…yo no puedo resistirme a estas pizzas y mis chicos tampoco, es nombrarlas y se vuelven locos de alegría.

Hazla y después me cuentas qué han dicho en casa. 😉

¡Qué aproveche!

También te puede interesar leer esta lista de 14 cenas rápidas y sanas para hacer en menos de 20 minutos, o este postre (super fácil y sano para toda la familia) un helado de plátano que se hace en un momentito.

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  1. Nosotros usamos una receta parecida, aunque las congelamos sin tomate y queso, se lo añadimos luego.
    Desde luego es una manera fantástica de comer pizza sana, ¡para los niños y los grandes!

    • ¡Sí M.Angeles! ¡Es una solución práctica para los que nos encanta la pizza!Sí la verdad es que con todos los ingredientes frescos está deliciosa, nada que envidiar a una pizzeria italiana.;) Y con la misma masa más greuesa se pueden hacer panes tipo pita o panecillos ¡qué aproveche! Un abrazo.

  2. Hola, es genial lo de hacer la masa y congelarlas, pero por favor, no es necesario añadir azúcar a la masa, ya comemos mucho azúcar en otras cosas, como para añadir azúcar aquí.

    • Hola Yolanda, Muchas gracias por tu comentario. Tienes toda la razón, comemos demasiada azúcar. Como podrás comprobar las recetas del blog, desde cierta fecha, son sin azúcar, prácticamente primal/paleo. Para endulzar, en caso necesario, aconsejo puré de plátano, un poquito de miel o sirope de arce. Esta pizza todavía no he probado a hacerla sin azúcar por eso no está actualizada. En cuánto la haga y vea cómo queda , la rectificaré.Estoy segura de que la masa va a subir de maravilla sin azúcar también. Un saludo.

Noticias

Un equipo de científicos del Laboratorio Militar de Massachusetts ha desarrollado una pizza que puede estar almacenada hasta durante tres años sin refrigeración ni congelamiento. Esta ‘pizza eterna’ está compuesta por ingredientes humectantes (azúcar, sal y jarabes) que hidratan pero impiden que el agua pase a la masa, así como hierro, que absorbe el aire. El resultado final es una pizza en la que no aparecen el moho ni las bacterias y, quien la ha probado, asegura que su sabor es muy similar al de las pizzas más habituales, aunque su masa sea quizás menos crujiente.

Primero hay que precocer la masa y luego, con los ingredientes, congerlar la pizza por contacto

Al hilo de esta noticia, seguro que muchos se han planteado qué pueden hacer para que las pizzas que ellos hacen en casa aguanten más tiempo. La solución pasa, obviamente, por la congelación, ¿pero se puede meter al congelador una pizza cuya masa se ha hecho en casa? La respuesta es sí, pero hay que saber cómo realizarlo.

Hacer masa casera es una labor que tiene su misterio y trabajo, por lo que a veces, puestos en faena, nos gustaría aprovechar y hacer masa para más de un día. Pues bien, la solución pasa por hacerla como si la fuésemos a comer ese mismo día, dejarla levar y prehornearla, es decir, dejarla en el horno cociéndose para que el día que nos la vayamos a comer se termine de hacer y esté crujiente. Con diez minutos de horno debería ser suficiente, ya que en ese tiempo los bordes se hincharán, pero no dorarán.

¿Y los ingredientes de la pizza?

Aunque se puede congelar únicamente la masa, quizás sea más cómodo hacerlo con los ingredientes con los que se terminará comiendo. Hay que ponerlos como si se fueran a comer en el momento para luego congelarlo todo por contacto. ¿Cómo se hace? Es muy sencillo: poniéndolo contra una superficie fría que en contacto con la pizza extrae el calor.

En otras palabras, lo que deberemos hacer es colocarla sobre una bandeja metálica y meterla durante alrededor de dos horas al congelador. Cuando ya estén congeladas, las separaremos y envolveremos en papel film, primero, y en papel de aluminio, después.

Durante tres meses, las pizzas estarán en condiciones óptimas de ser tomadas. Con diez minutos de horno debería ser suficiente, al estar la masa ya precocida.

Trabajando un solo día al mes es fácil tener resueltos de antemano muchos panes y postres, a la vez que se ahorra tiempo y dinero se evitan también las carreras de última hora. Por eso voy a daros una serie de consejos para congelar masas dulces y saladas, especificando, según el tipo de masa, cómo envolverla para congelarla, cuánto tiempo puede conservarse y de qué manera descongelarla.

Preparar grandes cantidades de masa no lleva más tiempo que preparar un poco. Luego se divide en partes, se le añade a cada una un sabor o un adorno distinto, se congelan y ya se tiene lista una variedad de productos para echar mano de ellos en el momento que nos haga falta, sin pérdidas de tiempo.

Los bizcochos y el frío

Toda la familia de los bizcochos se puede congelar muy bien. Los glaseados y los escarchados no se conservan tanto tiempo como el bizcocho mismo y por lo tanto es mejor congelar el bizcocho a solas, para luego decorarlo según la ocasión una vez haya descongelado.

Los bizcochos sin decorar conviene congelarlos envueltos en plástico o papel de aluminio, se conservan 6 meses y para desongelarlos bastará con sacarlos con 3 o 4 horas de antelación y dejarlos a temperatura ambiente. Los bizcochos decorados es mejor congelarlos sin envolver y envolverlos después. Se conservan 2 meses y también se descongelan a temperatura ambiente, mejor desenvueltos.

Panes y bollos

Los panes y bollos, así como sus masas, pueden congelarse en alguna de sus fases de preparación. En casi todos los casos, el pan para congelar debe prepararse siguiendo la receta sin ningún cambio, aunque si se piensa congelar el pan sin hornear, debe hacerse la masa con un 50% más de levadura.

La masa cruda

Casi todos los tipos de masa cruda se pueden congelar con buenos resultados, pero es preferible no hacerlo con las masas hechas con levadura seca, cuyo resultado es algo menos satisfactorio. Para congelar masa sin fermentar, una vez amasada se le da forma de bola, se envuelve en un plástico ligeramente aceitado, apretándolo bien y se congela inmediatamente. Es mejor congelarla en cantidades más bien pequeñas.

Para descongelarla, se desenvuelve la masa y se pasa a una bolsa de plástico grande igualmente aceitada, donde al descongelarse empieza a fermentar y crecer. La descongelación tarda alrededor de unas 6 horas a temperatura ambiente o de un día para otro en el congelador. Luego se vuelve a amasar con los nudillos, se le da forma y se deja que crezca otra vez normalmente.

Si la masa ha fermentado una vez, se amasa con los nudillos, se le da forma y se congela. Cuando se necesite se sigue el mismo proceso como si fuera masa sin fermentar, horneándose después de que se haya descongelado y de que haya crecido.

Panes y bollos parcialmente cocidos

Tiene ciertas ventajas congelar panecillos y bollos individuales, parcialmente horneados, cuando se prevé que el tiempo va a resultar escaso en el momento de necesitarlos. De este modo se pueden comer a los 20 minutos de sacarlos del congelador.

Desgraciadamente, este método no es adecuado para las hogazas o piezas grandes, porque estando congeladas se cuecen y doran por fuera mientras el interior permanece crudo, por eso es preferible reservar este método para las piezas pequeñas, en las que la masa sólo tiene que terminar de cocerse y de cuajarse en el horno.

El procedimiento consiste en darle forma a los panecillos, dejarlos que crezcan y cocerlos 20 minutos en el horno a 150ºC (entre medio y medio bajo). Con este tiempo de cocción los panecillos o bollos quedarán pálidos. En cuanto enfríen se envuelven y empaquetan en cantidades utilizables, en una bolsa para congelar, con cuidado de no aplastarlos. Se conservan hasta 4 meses en el congelador. Para descongelarlos, se desenvuelven y se colocan todavía congelados en una placa de horno a 200ºC (alto) durante unos 20 minutos, quedando así listos para comer, como si se tratara de pan recién hecho.

Pan cocido

Los panes y bollos ya cocidos deben ponerse a congelar en cuanto hayan enfriado, ya sea envueltos en plástico o con papel de aluminio. La duración del pan congelado varía según su tipo. El pan moreno y el blanco sin corteza se conservan más tiempo, 3 meses, en cambio las hogazas de corteza dura se conservan menos tiempo y si se pasan del tiempo indicado, esta se pone correosa. El pan de barra o pistola común conviene no conservarse más de 3 días.

Para desongelar el pan cocido se pone a temperatura ambiente sin desenvolverlo. Las hogazas grandes tardan unas 6 horas y los panecillos unas 2 horas. El mejor método para desongelar una hogaza grande es dejándola en el frigorífico toda la noche, o en el horno envuelta con papel de aluminio a 200ºC durante unos 45 minutos, tiempo que se reduce a la mitad para las piezas más pequeñas.

Bollos con levadura y otros panes

Los demás tipos de bollos, como los croissants, los daneses, los brioches, los savarins y los babás al ron, deben congelarse ya hechos y horneados. Los croisants, los bollos daneses y los brioches conviene congelarlos en envases rígidos, los savarins y los babás pueden envolverse en bolsas de plástico o aluminio.

Los croisants se conservan 2 meses en el congelador y para descongelarse basta con colocarlos cinco minutos en el horno a temperatura alta. Los bollos daneses se conservan 4 semanas y es suficiente hornearlos a 180ºC durante diez minutos. Los brioches se conservan 1 mes y es preferible hornearlos envueltos en papel de plata, a 200ºC durante 15 minutos.

Masas de repostería

Las masas de pastelería, en particular las diferentes de hojaldre, son trabajosas y largas de preparar, por lo que conviene hacer gran cantidad y conservar congelado lo que sobre para utilizarlo cuando se presente la ocasión. Estas masas pueden congelarse en las distintas fases de su preparación, según el tipo. La masa quebrada puede ponerse a congelar ya sea después de hacer la masa, antes o después de darle forma, o ya horneada en forma de pastel. El hojaldre es mejor congelarlo crudo. La masa para buñuelos se puede congelar cruda u horneada.

Protección contra el frío

La elección de un envase apropiado es esencial a la hora de congelar estos productos. Los recipientes de papel de aluminio son especialmente útiles para congelar fondos de tartas de frutas y tartaletas ya horneadas. También es una buena idea forrar con papel de aluminio el molde en que se hornean estas costras para luego facilitar su envoltura y congelación. A la hora de descongelar, se quita la envoltura y se vuelve a colocar en el mismo molde. Para conservar estas masas más de 1 mes deben envolverse dos veces, para que no se resequen.

Pastelería al horno

La pastelería horneada se conserva congelada mucho más tiempo que la masa cruda, especialmente si se pone a congelar sin relleno. Si se congela sin relleno puede conservarse unos 6 meses, con relleno dependerá de cuál sea este, por ejemplo, un pastel de carne no debe guardarse más de 3 meses y si es de cebolla o ajo el plazo se reducirá a 3 semanas.

Para descongelar estos pasteles, se meten directamente en el horno y se añaden varios minutos al tiempo de cocción previsto, comprobando que el centro se haya descongelado y esté caliente antes de servir, lo que puede hacerse con un termómetro o una aguja de hacer punto.

Galletas y pastas de té

Las pastas y galletas en cuya preparación interviene la mantequilla en una proporcón de 100 gr por cada 450 gr de harina, o en mayor cantidad, pueden congelarse tanto crudas como horneadas y, tanto unas como otras, se conservan en el congelador hasta 6 meses. Lo más práctico es preparar una gran cantidad de masa, dividirla en partes iguales y congelar cada parte por separado. Incluso puede añadirse un sabor distinto a cada una.

Se envuelve cada parte en una bolsa de plástico, expulsando todo el aire antes de cerrarla herméticamente. Si la masa se congela en forma de tubo o rollo, se pueden ir cortando lonchas según vaya haciendo falta, sin necesidad de descongelar toda la masa, volviendo a guardar la parte no utilizada. Si se quieren hornear las galletas antes de congelarlas, una vez frías se ponen en el congelador en una placa y al cabo de una o dos horas se transfieren a una bolsa de plástico.

Las pastas congeladas crudas, pero ya con forma, se meten en el horno directamente, sin descongelarlas, añadiendo unos minutos al tiempo de cocción acostumbrado. La masa en bruto se pone a descongelar a temperatura ambiente hasta que se ponga blanda y se pueda estirar con el rodillo. Las galletas ya horneadas se dejan sin desenvolver a temperatura ambiente unos 15 minutos y luego se hornean unos 5 minutos a 190ºC (medio alto) para que se calienten y se doren.

Como véis, casi todas las masas se conservan tan bien en el congelador que vale la pena reservar un día para prepararlas y guardarlas convenientemente. Espero que estos consejos para congelar masas dulces y saladas os sirvan para ahorrar tiempo y esfuerzo, esos bienes tan preciados. Os invito a compartir con nosotros esos trucos que ponéis en práctica para congelar vuestras masas.

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Congelar masa con levadura sin hornear (masas enriquecidas)

Si alguna vez han tenido la oportunidad de experimentar esa hermosa sensación de amasar alguna mezcla de harina ya sea para hacer pan, pizza o galletas deberán de coincidir conmigo en que es muy suave y agradable al tacto aunque claro también llevan mucho esfuerzo físico (algunas más que otras), o si las preparas con batidora eléctrica la tarea es súper fácil.

A mí me pasa que de pronto tengo ganas de pan pero me lleva gran parte del día prepararlo y una vez listo se termina como buen pan caliente. Pues bien aquí les dejaré una forma de congelar la masa de pan y así aprovechar ese trabajo para seguir comiendo pan fresco durante varios días.

Procedimiento:

  1. Preparar la masa según las instrucciones de la receta. (Puede ser pan de molde, conchas, cuernitos etc.)
  2. Dejar que la masa leve por primera vez.
  3. Amasar nuevamente para sacar el aire de la masa y dar la forma del pan que hornearás.
  4. Llevar inmediatamente al congelador sin que la masa haya levado.
  5. Una vez congelado cubrir con papel aluminio o algún plástico apropiado para congelar.
  6. Colocar una etiqueta con la fecha de elaboración. (Nota: Procura no dejar más de tres meses la masa para que la puedas hornear)
  7. Sacar el pan del congelador y colocarlo en una bandeja de horno con papel enserado.
  8. Esperar a que leve, recuerda ésta será la segunda vez que la masa suba de volumen. (Puede tardar entre 2 a 6 horas según la temperatura del lugar y el tamaño del pan o la masa a descongelar)
  9. Una vez se ha descongelado y levado apropiadamente llevar al horno por el tiempo y la temperatura que indique la receta.
  10. Disfrutar del pan recién elaborado de una forma más rápida y fácil que al hacer el proceso completo cada vez que se quiere comer pan recién hecho.

Notas:

  • Hay que tener paciencia en el descongelado de la masa, yo acostumbro sacarla una noche antes y a la mañana siguiente pongo el pan a hornear para el desayuno, me encantan los cruasanes salados con café.

El pan debe ser un poco oscuro, y cada pieza diferente. Eso indica que es artesanal

Eduard Verdaguer Impulsor de la Ruta del Buen Pan

Además, las piezas que más duran son de más calidad y las más grandes. Una baguette no puede durar lo mismo que una hogaza de un quilo. Y hay otro factor que influye: su miga. “Los panes tupidos aguantan más, y los panes alveolados (como la chapata) duran menos”, afirma Yarza.

También es importante el cereal con el que esté hecho. “Un pan de centeno durará más, porque por su propia naturaleza, este cereal hace que la miga esté más húmeda”, comenta este experto en masas.

2. Ponerlo en la nevera

Pan en la nevera (wwing / Getty)

Las condiciones ambientales del lugar donde guardemos el pan son muy importantes. “Debe ser un lugar seco, sin humedad”, para evitar la aparición de moho, comenta Verdaguer. “El rango de temperaturas que hay en una nevera es el menos idóneo para conservar el pan, porque es el rango en el que hay mayor degradación. Por lo tanto, no es aconsejarlo meterlo en la nevera”, añade Yarza.

3. Ponerlo en una bolsa de plástico

No solo es importante que conservemos el pan en un lugar seco. También debemos taparlo con un trapo o meterlo en un cajón de madera o bolsa de tela. El motivo “es que el pan debe respirar, es casi casi un ser vivo” según Yarza. “En esas condiciones, debería aguantar perfecto 48 horas”, dice Verdaguer. Solo la bollería puede conservarse en plástico, ya que las grasas y el azúcar harán que se conserve más tiempo.

4. Congelarlo mal

Interior congelador (hutchyb / Getty Images)

Congelar pan de calidad es básico para no tener que recurrir, en cualquier momento de urgencia, al pan industrial que venden en cualquier supermercado o badulaque. Eso sí, siempre debemos esperar a que esté frio y usar bolsas herméticas. Esto es importante para evitar que se contamine con olores de otros alimentos, y también para que no se queme con el frío del congelador.

Si creemos que consumiremos unas rebanadas cada día, mejor congelarlo ya cortado. “Un truco para que no se peguen las rebanadas es poner un pequeño papel entre ellas; papel de cocina o papel de horno”, apunta Yarza. Pero si somos muchos en casa y podemos llegar a tomar una pieza entera cada día, mejor optar por congelarlo entero.

5. Descongelarlo mal

Tostadora (ThomasVogel / Getty Images)

No sólo es importante saber congelarlo, sino también saber descongelar el pan. “Lo mejor es dejarlo a temperatura ambiente, envuelto en un trapo, sin más”, apunta Yarza. “Si tienes prisa, se puede usar la tostadora. El microondas no sería lo ideal, sólo se podría dar un golpecito de calor para que pierda frío, nunca para calentarlo”. Lo perfecto seria descongelar el pan a temperatura ambiente y “dar cinco minutos de calor fuerte al horno, para que quede crujiente”, aconseja Verdaguer.

6. No usar el pan que tenemos de ayer

Si aun llevando a la práctica todos estos consejos para evitar errores a la hora de conservar el pan no conseguimos que algún corrusco os quede imposible para comer mordiéndolo, no tiremos pan. Podemos recurrir a la picadora para rallarlo y conseguir unos rebozados de calidad, o si le vemos más posibilidades a los restos, humedecerlos y darles un golpe de calor en el horno.


Holaaa. El título de esta entrada se refiere a bases de pizza casera, por supuesto :D. Seguro que os ha pasado igual que a mi. Organizáis fiesta en casa para ver una peli o el futbol con los amigos, y toca pizza. Pero ¿como tener todo listo para ir metiendo una a una al horno sin pasaros todo el tiempo en la cocina?

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Lo importante es tenerlo todo organizado. Ahora, lo que hago, es poner todos los ingredientes posibles en boles, así los amigos nos ayudan a elegir de que va a ser cada pizza. Nunca puede faltar tomate frito y mozzarella, además puedes poner otros tipos de quesos, y en los boles poned: atún, pavo, jamón, anchoas, piña, champiñones, higos, salami, aceitunas, panceta… Las plantas aromáticas siempre dan un toque especial y un sabor y color deliciosos -tomillo, orégano, albahaca-. Lo que se te ocurra 🙂

Se acabó eso de que unos disfruten mientras otros cocinan. Es el momento del cambio , ahora todos cocinamos y elegimos lo que comemos. A por las pizzas 😀

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Para apilar bases de masas de pizza:

Daremos forma a las bases una vez tengamos nuestro masa leudada (fermentada), la forma depende de ti, de lo que te vaya mejor para guardar o congelar, nos vale redonda, rectangular, cuadrada… .

  • Vierte un poco de harina en tu encimera y pon la masa encima, amasa un poco para quitarle el exceso de aire. Corta porciones de unos 200-250 gr.
  • Dales la forma deseada, con las manos, con un rodillo… y pon un poco de harina también por la parte de arriba, así no se pegará. No las dejes muy gordas, con medio centímetro de grosor es suficiente.

  • Coloca papel de horno entre ellas para separarlas. Si no tuvieras, usa papel albal, pero ojo, este tiene más posibilidades de pegarse, así que pon bien de harina o unta el albal en aceite. Lo bueno de usar el papel de horno, es que yo las hornéo con él directamente.
  • Una vez tengas todas tus bases apiladas, cubre todo con film transparente para que no les de el aire y queden perfectamente tapaditas. Las pueden congelar, o dejar tapadas y usar al día siguiente siempre guardadas dentro de la nevera. Si las vas a hornear pronto, en 30 minutos, no hace falta que las metas en la nevera, cúbrelas con un paño de algodón y ve preparando los rellenos antes de que lleguen tus invitados. 🙂

  • El horno: precaliéntalo antes de hornear las pizzas a 250ºC. Si tienes piedra de horno mucho mejor, y ya si tienes pala de panadero no te digo nada, es muy cómoda para pasar la pizza al horno. Si no tienes piedra de horno, siempre puedes tirar de la rejilla, es mejor que la pongas en la parte baja para que la base quede crujiente y no se te haga demasiado pronto la parte de arriba de la pizza. El tiempo de horneado dependerá de la temperatura de tu horno.

Otras cosas que debes saber:

Seguro que todo esto ya lo sabes, pero te dejo unos consejos 🙂

  1. Lo primero que debemos hacer es la masa de pizza. Cada uno tiene su preferida, yo de hecho tengo la mía que no está publicada en el blog, algún día os la publicaré. Os dejo unas cuantas opciones de masa de pizza publicadas en el blog. 😀
  2. Lo segundo, será dejar leudar vuestra masa el tiempo necesario, normalmente de 30 a 60 minutos*. Debéis poner la masa en un bol engrasado para que la masa no se pegue, además, es recomendable que la masa esté tapada por un paño de algodón limpio o film transparente aceitado y en contacto con la masa, o si vuestro bol dispone de tapa, la dejéis tapada con una pequeña rendija para que la masa respire. Si la dejáis al aire sin más, la masa formará una costra seca por encima que no queremos tener.
  3. Para acelerar el proceso de fermentado*: podéis precalentar el horno a unos 30-35º y meter la masa para que se acelere el proceso, también podéis poner el bol sobre una fuente de calor como una estufa que no exceda de los 40ºC. A partir de los 60ºC las levaduras se mueren.
  4. Para adormecer la masa: solo tenéis que “dormirla” en la nevera, el frío hace que el leudado se realiza de forma más lenta, así que podríais dejarla de un día para otro bien tapada en la nevera -como hemos indicado más arriba-. En estos casos os aconsejo que no pongáis levadura en exceso, la masa saldrá mejor, es suficiente con unos 20 gr de levadura fresca de panadería por 1/2kilo de harina, incluso menos.
  5. Las masas admiten congelación: La masa de pizza se puede congelar de dos formas, una es sin darle forma, como una bola redonda bien guardada dentro de un plástico para que no se reseque -muy habitual en las nevera No Frost-. Dependiendo de la calidad de tu congelador -de la temperatura que sea capaz de alcanzar- puedes tener tu masa congelada hasta 6 meses. La otra opción es congelar las bases ya estiradas, esto te permite sacarlas y ponerles el relleno y meterlas directamente en el horno sin tener que esperar a la descongelación de la bola de masa, estirado, etc…
  6. Cantidades de levadura: para 1 kilo de harina de fuerza se recomiendan entre 40-50 gr de levadura fresca de panadería o prensada -seguro que todos habéis visto las de la marca Levital® que venden en los supermercados ya listas en paquetes de 25 gr+25 gr-. La podéis comprar y congelar, así siempre tenéis levadura en casa sin que se estropee. Otra opción también cómoda, es la levadura seca o deshidratada o liofilizada de panadería, la marca que más veo en el supermercado es Maizena®, donde 1 sobre de 5,5 gr de levadura equivale a 14 gr de la fresca tradicional. Así que para 1 kilo de harina necesitaríamos 15,71 gr de levadura seca, lo que vienen a ser casi 3 sobres de 5,5 gr cada una. Es fácil, solo tienes que hacer la típica regla de tres. De todos modos en los sobres o en las cajas de levadura, siempre vienen las indicaciones y equivalencias, así que a por ellas. 😀 Recordad que las levaduras deben deshacerse en el líquido templado al que luego vamos a añadir la harina. Yo nunca echo la sal con la levadura, la añado después de la harina, si te pasas puedes inactivar la levadura, así que para que te hagas una idea, no uses mas de cucharadita y media por cada 500 gr de harina. Las cantidades de levadura son aproximadas, si pones menos levadura la masa tardará más en fermentar. Estas son más o menos, las cantidades de levadura que se usan por kilo de harina:

CÓMO CONGELAR PIZZAS CASERAS

Hacer una masa de pizza casera no tiene mucha dificultad, sobretodo si se emplea una procesadora. Pero a la hora de llevarlas al freezer, hay que tener en cuenta pequeños trucos para que la congelación de las pizzas caseras sea perfecta y así evitar doble trabajo de elaborarlas en dos o incluso más ocasiones, porque podemos dedicar un día libre para preparar unas cuantas e ir sacándolas poco a poco según nuestras necesidades.

Amasar una buena cantidad de masa básica y dividirla en tantas porciones como pizzas querramos preparar, por lo general tres o cuatro. Si se dispone de moldes metálicos para cada una, estirarla en ellos y si no, en un papel de horno doble dándole forma redondeada. Dejarlas levar durante un rato hasta que las veamos esponjosas. Mientras que la masas levan vamos calentando el horno.

El primer punto a tener en cuenta es que la masa que queramos congelar se debe de prehornear ¿qué queremos decir con esto? Que debe de pasar unos minutos en el horno cociéndose parcialmente para que después, el día que la vayamos a consumir, la terminemos de cocinar. Esto nos asegurará una corteza bien crujiente una vez terminada su cocción.

Para hacer este prehorneado solamente las debemos de cocinar durante diez minutos, hasta que veamos los bordes de las pizzas algo hinchados pero blancos y sin tostarse. Entonces las retiraremos del horno y las dejaremos enfriar completamente encima de una rejilla.

Es el momento de rellenarlas tal y como si las fueras a consumir en ese momento, con los ingredientes que más te gusten y como lo hagas habitualmente. Aunque también se puede dejar sin rellenar y hacerlo el día de comerla, pero es muy cómodo tenerlo ya todo hecho y solo sacar y hornear.

Seguidamente las tendremos que congelar por contacto. Encima de una bandeja que nos quepa en el congelador colocamos las pizzas y las dejamos así durante unas dos horas. Cuando ya estén congeladas lo que hacemos es envolverlas en papel film de cocina para evitar quemaduras por frío y que nuestro relleno tenga mal aspecto, y seguidamente les damos otro envoltorio con papel de aluminio, le ponemos el nombre y la fecha con un rotulador permanente o bien una etiqueta, y vuelta al congelador.

De esta manera las pizzas pueden estar hasta tres meses congeladas y tenerlas dispuestas en cualquier momento ante un imprevisto o para un día con poco tiempo o ganas de cocinar.

Para hornear las pizzas precongeladas precalentar el horno a 250 grados o a la temperatura que lo hagas habitualmente, desenvolvemos la pizza y solamente la horneamos durante 10 minutos. Servimos bien calientes y a disfrutar de nuestra cena ese día o de una comida entre amigos casi sin trabajo.

FUENTE: Directo al paladar

IMAGEN: Thms

Cómo congelar pizza

Para congelar la pizza. E’ Realmente impresionante el número de veces que es para mí la pregunta, esta es la razón por la que decidí escribir este artículo y, finalmente, aclarar si es posible congelar la pizza.

De qué categoría lectores viene la solicitud de información sobre la pizza cómo ser congelados? Afortunadamente no hay operadores de pizza o pizza, Esto significa que todavía puede ir con seguridad para disfrutar de una buena pizza en una pizzería, tener la certeza de comer un producto sin congelar!!!

La solicitud de información por fortuna proviene exclusivamente de aquellos que hacen la pizza en casa y le invita a cenar, 🙂 quindi fate attenzione cari amici, si alguien le invita a casa a comer una pizza, hay muchas posibilidades de que se ve “recortado” una hermosa pizza congelada!

Cómo congelar pizza

seriamente, nos acercamos a este interesante tema. Para aquellos que no están acostumbrados a ser mucho me gustaría explicar que el costo de una base para un plato de pizza 1 bola 250/270 gramos preparados en casa es de unos 0,10 euro (10 centavos), vale la pena congelarla? Ya es difícil conseguir una buena pizza en casa utilizando los mejores ingredientes en el mercado que se pueden encontrar en los supermercados, No me atrevo a imaginar los resultados que se obtienen utilizando una mezcla preparada por usted con una comida común y luego congelo. Antes de escribir este post, para evitar la mala impresión que me tomó un vistazo a lo que dice la red, Bueno, hay gente que lo hace (congelar la masa), pero basta con ver las fotos de los resultados de entender claramente que no están bien absolutamente hablando de pizza, pero de una mezcla de color “cadáver” acostado con las cosas sobre las que hemos tratado de alguna forma que le diera el nombre sagrado de “pizza”. La pizza no es sólo cosas salpicada en un disco de masa y poner en el horno, la pizza es arte, perfume, gusto e vista.

Mi dice Marisa, un lector diligente de mi sitio, que, No siempre tiene tiempo disponible para hacer la masa y esperar horas para la fermentación, por lo que con razón se preguntó si se puede congelarlo. Cara Marisa, prepara la pizza sólo cuando se tiene el tiempo!!!

Cómo congelar pizza

Si usted es muy terco y decide congelar su pizza porque su amigo le dijo que “es muy buena”, al menos seguir el método correcto.

preparar clásica masa para pizza casera

Sazonar y cocer teniendo sfornarla cuidado antes de empezar a tomar el color correcto. Una vez que se haya enfriado, introducirlo en una bolsa de congelador y congelarlo. Cuando necesite sacar, llevar el horno a temperatura y hornear, también congelado, unos minutos serán suficientes, derecha hasta que es el color correcto.

Se venden excelentes congelados, incluso en el supermercado para los no iniciados, También vender las bases ya listos para la pizza. pero recuerda…la “PIZZA” es otra cosa. Palabra de la pizza.

Cómo congelar pizza

En nuestros cursos pizzaiolo profesionales que jugamos en nuestra Escuela de la pizza, el tema “congelar” 🙂 mi dispiace per voi ma non viene assolutamente trattato, lo mismo es cierto para nuestra “Durante una pizza en línea“.

¿Alguna vez ha pensado para congelar un plato de espaguetis con salsa de carne que se avanza? Sin embargo, el resultado final podría ser definitivamente mejor que una pizza congelada.

4.9 clasificación basada en 12,345 clasificaciones Valoración general: 4.9 fuera de 5 residencia en 22 opiniones. Anónimo Tarifa & revisión

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