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Congelar pimientos asados

Cómo preparar pimientos rojos asados y mantenerlos en conserva

50 m Calorias: 35 Fácil 4 personas

Esta receta nos dará mucho juego para distintos platos, ensaladas, guarniciones etc… Sí queremos además, podemos guardar los pimientos en tarros de conserva para futuras ocasiones ocasiones. De esta forma, podremos tenerlos siempre listos para preparar cualquiera de nuestros platos preferidos, como puedan ser las fajitas de pollo y verduras o una apetecible ensalada templada de pimientos rojos. Recuerda que previamente, debes ver el artículo de cómo limpiar un pimiento, una forma fácil y sencilla con la que no tardarás nada en preprarlos.

PASOS PARA ENVASARLOS: Para ello, llenamos el tarro de la forma que te describo en los pasos de la receta, nos aseguramos de cerrar bien la tapa, lo colocamos en un cazo hondo, cubrimos con agua fría y cuando empiece la ebullición, lo dejamos 20 minutos a fuego medio, a continuación, apagamos el fuego y dejamos totalmente enfriar. Después, directo a nuestra despensa donde lo podremos tener disponible varios meses.

Si ese mismo día no tenemos tiempo para quitar la piel a los pimientos, no tengas ningún reparo en dejarlos en un plato en el frigorífico. A día siguiente le podrás quitar la piel incluso con menor dificultad aún.

Ingredientes para Cómo preparar pimientos rojos asados y mantenerlos en conserva para 4 personas

  • Pimientos rojos grandes – 4 piezas
  • Aceite de oliva
  • Sal

Cómo hacer la receta de Cómo preparar pimientos rojos asados y mantenerlos en conserva

  1. Lavamos los pimientos, y los colocamos uno a uno en una hoja de papel de aluminio generosa. Salamos y añadimos un chorrito de aceite de oliva. Envolvemos bien cada pimiento con el papel y los vamos colocando en la bandeja del horno. (el cual habremos pre-calentado unos 15 minutos).
  2. Los dejamos asarse 20 minutos a 180ºC. Dejamos enfriar totalmente en el horno.
  3. Después los sacamos, retiramos el papel con cuidado y lo primero que hacemos es aprovechar el jugo que suelta el pimiento, vertiéndolo y colándolo (para evitar alguna pepita) en un recipiente y reservamos.
  4. Vamos retirando la piel muy fácilmente con la mano.
  5. Cortamos los pimientos en tiras, los colocamos preferentemente en un tarro de cristal, añadimos el jugo que reservamos anteriormente y un chorrito de aceite de oliva por encima.

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El pimiento es una verdura comodín que putilizamos de muchas formas en la cocina. Existen multitud de variedades distintas, incluyendo los más pequeños y picantes, aunque el llamado pimiento morrón rojo reina sobre los demás. Estamos en plena temporada y es el mejor momento para hacer unos pimientos asados de película.

La calidad de los pimientos asados envasados deja mucho desear en cuanto a textura y sabor. Por eso merece la pena llenar la cesta de la compra con un gran cargamento de pimientos para asarlos en casa y aprovecharlos en muchos platos diferentes. Para terminar de animaros, a continuación compartimos nuestra guía definitiva para hacer pimientos asados y recetas en las que sacarles partido.

¿Qué pimientos asar?

Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos

La respuesta es simple: cualquiera que nos guste. Todos los pimientos se pueden asar, solo depende de nuestras preferencias, de lo que ofrezca el mercado en cada momento o de cómo queremos utilizarlos después. Es primordial, eso sí, escoger ejemplares de buena calidad, a ser posible sin daños y en su punto perfecto de maduración.

En el caso de no tener una idea muy clara yo apuesto por el clásico, el pimiento rojo morrón de gran tamaño, carnoso y hermoso. Me gustan especialmente los de gran calibre y color rojo oscuro, casi negro, tienen un gran sabor que se intensifica mediante el asado, dulce y equilibrado.

Recordemos que los pimientos rojos fueron inicialmente verdes, pero al madurar aumenta el nivel de azúcares y se intensifica también el color; ocurre lo mismo con los amarillos, que se vuelven de color naranja.

También podemos combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) que darán mucho colorido a nuestros platos. Podríamos asar distintos tipos al mismo tiempo, pero es más recomendable utilizar pimientos del mismo calibre, ya que de lo contrario los más pequeños se asarían mucho más rápido, con el riesgo de que se nos quemen.

La preparación previa

Se pueden asar enteros o abiertos y sin semillas. El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande o si llevara hojas unidas. También es preferible dejarlos a temperatura ambiente y no asarlos directamente de la nevera.

Para asarlos abiertos hay que abrirlos con un corte vertical para dejar cada pimiento y cortar el tallo superior con el gran núcleo de semillas. Finalmente se retiran los restos de semillas y los filamentos. Personalmente no me gusta este segundo método porque tengo la impresión de que salen menos sabrosos.

Cómo asar pimientos en casa: tres métodos diferentes

No existe un único método válido para asar pimientos; podéis escoger el que más se adapte a vuestras necesidades y entre dentro de las posibilidades del hogar. Lo importante es conseguir ese “chamuscado” exterior responsable del delicioso sabor de los pimientos asados.

En el horno

Mi método favorito, fácil y práctico. Suelo aprovechar para hornear varias cosas a la vez cuando lo enciendo, y ya sabréis que mi horno no se toma vacaciones ni en plena ola de calor.

  1. Precalentar el horno a 200ºC.
  2. Engrasar ligeramente con aceite una bandeja o fuente grande.
  3. Colocar los pimientos encima sin apelotonarlos demasiado. Regar con un poco más de aceite de oliva virgen extra y masajear para que se unten bien.
  4. Asar a media altura durante unos 25-35 minutos, dándoles la vuelta con unas pinzas a mitad de la cocción.
  5. El punto final depende del gusto, a mí me gustan más hechos, más tiernos. La piel debe quedar ennegrecida por algunas partes.
  6. También se pueden asar utilizando el gratinador, si es potente. En ese caso conviene colocar los pimientos en el nivel más superior del horno, pero procurando que haya espacio suficiente para que no se chamusquen demasiado rápido, dejando el interior a medio cocinar.

Sobre la llama de la cocina

Es un método no válido para cocinar de inducción o vitrocerámica, pero si tenéis fuegos de gas podéis asar pimientos directamente sobre la llama. Es práctico sobre todo en verano porque evita encender el horno, ideal para asar pocas unidades.

  1. Cubrir los alrededores del fuego con papel de aluminio para protegerlo de salpicaduras, o usar un “asador” especial para estos menesteres.
  2. Colocar un pimiento cada vez directamente sobre el fuego.
  3. Asar a media potencia durante unos 25-30 minutos, girándolo cada cierto tiempo para asarlo de uniformemente por todos lados.

A la barbacoa o grill

En temporada de comidas al aire libre podemos aprovechar la barbacoa o grill; con buenas brasas conseguiremos unos pimientos asados especialmente irresistibles.

  1. Colocar los pimientos en el grill de la barbacoa sobre las llamas.
  2. Vigilar que la potencia de las llamas sea media y no llegue a quemar directamente los pimientos.
  3. Girar de vez en cuando con pinzas adecuadas para asarlos de forma homogénea.
  4. Retirar a los 20-25 minutos, cuando la piel esté muy negra.

Cómo pelar los pimientos fácilmente: el poder del vapor

Dejando sudar los pimientos recién asados los pelaremos más fácilmente

Una vez asados a nuestro gusto hay que ser pacientes y dejar los pimientos reposar en un baño de vapor. Utilizaremos el propio calor de la verdura recién asada para “suden” y facilitar el proceso de retirar la piel. Hay varios métodos:

  • Tapar la bandeja del horno con papel de aluminio o plástico film, procurando que queden bien cubiertos sin huecos de ventilación.
  • Introducir los pimientos dentro de una bolsa apta para alimentos, por ejemplo, de congelación, con cierre hermético.
  • Colocar los pimientos en un gran plato y taparlo con una fuente o recipiente de gran tamaño.

Esperaremos, como mínimo, 20 minutos. Una vez destapados quizá tengamos que esperar un poco más por si continúan demasiado calientes.

Ahora queda la tarea más engorrosa, que no difícil. Hay que hacerse a la idea de que nos vamos a pringar un poco, quizá interese utilizar guantes aptos para uso alimentario. Lo que nunca hay que hacer es lavarlos debajo del grifo, estaremos echando por el desagüe gran parte del sabor y jugosidad.

  1. Abrir cada pimiento mediante un corte vertical longitudinal.
  2. Retirar con cuidado el tallo y el núcleo de semillas.
  3. Eliminar también los restos de semillas sueltas y cortar los filamentos pasando un cuchillo a ras.
  4. Dar la vuelta y pelar. La piel debería salir fácilmente, despegándose sin problemas.
  5. Desechar semillas, tallos, pieles y filamentos, pero conservar los jugos.
  6. Cortar los pimientos según necesitemos.

Dependiendo de cómo vamos a emplear los pimientos los cortaremos de una forma u otra. Lo habitual y más práctico es hacerlo en tiras largas, no demasiado finas, para apreciar bien su rica carne. Si no tenemos claro el uso, lo mejor es dejar piezas grandes.

Si vamos a consumirlos a corto plazo es suficiente con envasarlos en un recipiente hermético con sus jugos limpios, en la nevera. En el caso de que vayan a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad. Y si queremos conservarlos a largo plazo, nos podemos plantear el envasado al vacío o las conservas caseras.

Cómo utilizar los pimientos asados en la cocina: ideas y recetas

Pocas cosas hay tan simples y tan deliciosas como una cena rápida a base de pimientos asados, queso y buen pan. Si añadimos una buena conserva de pescado -anchoas, bonito-, salazón o ahumado, ya casi será un banquete.

Prácticamente cualquier ensalada de temporada ganará muchos puntos añadiendo pimientos asados; combinan de maravilla con todo tipo de lechugas y hojas verdes crujientes, también con tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro. Y, vuelvo a insistir, con cualquier queso.

¿Más ideas? Tostas, tostadas y canapés -hacen gran pareja con el aguacate y el jamón-, relleno de bocadillos y sándwiches fríos o calientes, salsas de pasta, pizzas, tartas saladas, tortillas, guarnición de carnes y pescados, ensaladas de hortalizas, hummus, pisto, currys, cuscús, guisos y salteados de legumbres, cremas de verduras… Las posibilidades son casi infinitas.

Y para que no os falte inspiración, terminamos esta guía con algunas de nuestras mejores recetas para sacar el máximo partido a los pimientos asados en casa:

  • Ensalada de pimientos tricolor con ventresca de salmón y kumquat
  • Dúo de mojos canarios con patatas cherry
  • Crema bicolor de brandada y pimiento
  • Burritos vegetarianos
  • Empanada gallega de sardinillas
  • Tosta de vieiras gratinadas sobre pimientos confitadísimos de La Gabinoteca
  • Bruschettas de jamón con rúcula y asadillo de pimientos
  • Ensalada italiana de pimientos asados
  • Hummus con pimiento y pistachos
  • Bacalao con pimientos asados
  • Cuscús al azafrán con berenjena y pimiento asados
  • Carrilleras de ternera guisadas con pimientos asados
  • Timbal de atún con pimientos asados

Fotos | iStock.com – Unsplash – – Divya Kudua – Bernal Saborio

Los pimientos asados rojos son una delicia que se puede envasar durante el verano para disfrutar todo el año.

Para embotar pimientos rojos necesitaremos varios dientes de ajo y aceite de oliva, siempre es mejor que sea virgen extra. Es mejor conservarlos en tarros de cristal, haciendo el vacío como hemos enseñado en este artículo. Es preciso hervir los botes y las tapas para esterilizarlos .

Los pimientos
Lo ideal para hacer conservas caseras de pimientos es asarlos en una parrilla a fuego lento, con leña de haya, si se puede elegir. Si no se dispone de un asador, el horno será igualmente útil. Hay que asarlos hasta que estén con la piel casi negra. Entonces se retiran y se dejan reposar 10 minutos. Si los tapamos con un trapo, la piel «sudará» un poco y se pondrán más blandos y sabrosos. A continuación, separar la piel y las pepitas con mucho cuidado, pues es fácil que se rompan. Podemos conservarlos enteros o a tiras, según el uso que les vayamos a dar después.

La conserva

A la hora de introducirlos en los tarros de cristal, hay que empujarlos un poco para que no queden burbujas de aire entre los pimientos. Cubriremos los pimientos con el jugo que han dejado en su cocción, añadiendo ajo y aceite de oliva virgen. Dejaremos un centímetro sin llenar. Calentaremos las tapas para que dilaten bien y podamos cerrar los botes haciendo el vacío. A continuación, los coceremos al baño maría durante 10 minutos. No prolongar demasiado la cocción porque los mimientos quedarían demasiado blandos.

Una vez pasado este tiempo, tendremos que sacar los botes y colocarlos boca abajo para que enfríen. Almacenar después en un lugar que no tenga luz ni demasiada humedad. Acordaros de etiquetarlos con la fecha de envasado. No se recomienda su consumo pasado un año desde la fecha de envasado.

¿Puede congelar los pimientos rojos asados?

Pregunta

Mis vecinos compran bushels de pimientos rojos al final del verano, y luego los asan para el invierno. Les gusta cortar en rodajas finas, luego frascos en un tipo de salmuera para que puedan comer como aperitivo durante el invierno. Me preguntaron si estaría interesado en asar algunos de los míos, y me mostrarían cómo. Prefiero comer mis pimientos rojos asados en un sándwich o tirado con algo de pasta en lugar de rodajas en tiras como aperitivo. No quiero voltear a mi vecino, pero me pregunto si hay otra forma de almacenar los pimientos rojos asados. ¿Puede congelar los pimientos rojos asados?

Respuesta

Parece que tienes muy buenos vecinos! Asar y enlatar pimientos rojos para el invierno suena como una gran idea. Si usted no está interesado en comerlos jarred, entonces sí, sin duda puede congelarlos! Comience por asar los pimientos de la manera que su vecino le muestra a hacer. Al asar los pimientos rojos, la piel se ampolla y se ennegrece de las llamas. Después de que los pimientos se asan y se enfríen lo suficiente como para manejar, la piel se despega fácilmente, revelando la parte carnosa debajo. Una vez que los pimientos son pelados y enfriados, depende de usted decidir cómo congelarlos. Si te gustan las grandes mitades de pimienta en tus sándwiches, simplemente corta los pimientos por la mitad. Si quieres tiras más pequeñas, puedes hacerlo también. Una vez que sus pimientos estén preparados a su gusto, está listo para congelarlos. Seque los pimientos con una toalla de papel o un paño limpio. Esto ayudará a prevenir la quemadura del congelador. Línea de una bandeja de hornear con papel de pergamino y ponga los pimientos en una sola capa en la bandeja. Flash congelar los pimientos durante unos 30 minutos en el congelador, sólo hasta que el exterior comienza a endurecerse. Esto ayudará a asegurar que no se agrupan en el congelador. Retire la bandeja de hornear del congelador y coloque los pimientos rojos asados en bolsas de congelación. Retirar el exceso de aire de las bolsas y sellarlo herméticamente. Etiqueta y la fecha de las bolsas, y luego colocar en el congelador. Pimientos se mantendrá durante varios meses de esta manera. Para utilizar los pimientos rojos asados congelados, retire la cantidad deseada del congelador y deje descongelar en el refrigerador por varias horas. También se puede descongelar en el microondas. Luego, use en su receta favorita.

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