0

Congelar pure de verduras

Mi compañero pakus nos recordaba hace poco que aunque el congelador puede ser nuestro gran amigo en la cocina, no todos los alimentos se pueden congelar. Pero la congelación sigue siendo en la mayoría de los casos una forma de conservación estupenda a la que merece sacarle partido, por ejemplo congelando las cremas de verduras ahora que estamos en temporada de platos de cuchara. ¿Qué debemos saber para no meter la pata?

Se advierte tanto sobre los malos usos del congelador que a veces se genera un poco de miedo a la hora de usarlo, y es algo que he visto sobre todo en los más novatos en la cocina. Mucha gente solo lo usa para guardar los productos que ya compra congelados, pero aprovecharlo para congelar cremas de verduras nos será de gran ayuda en nuestro día a día.

¿Se pueden congelar todas las cremas de verduras?

Una crema o puré de verduras es una mezcla homogénea de varios ingredientes triturados. Para saber si las podemos congelar habrá que desglosar precisamente los ingredientes que la componen, pues no todos resisten igual de bien la congelación.

En general, conviene evitar las cremas muy lácteas, especialmente las que lleven una gran cantidad de nata, crema de queso o yogur. Los lácteos no congelan demasiado bien porque la grasa de la leche y el agua cristalizan al congelarse, formando cristales de hielo que estropean la textura homogénea.

Estas cremas no se echarán a perder y muchas veces podremos “recomponerlas” volviendo a triturarlas, pero la textura final no será exactamente la misma que recién hecha. Si la vamos a servir a invitados, es mejor evitar la congelación de estas cremas. Mejor añadir el toque de nata o queso justo antes de servir, una vez descongelada.

Otro producto muy frecuente en cremas de verduras es la patata, que ya sabemos que no congela bien y por eso hay que evitarla en los guisos a congelar. Integrada en las cremas la patata sí da mejores resultados, siempre que esté bien triturada y que la proporción con los demás ingredientes no sea excesivamente alta. Removiendo y pasando de nuevo la batidora antes de servir puede quedar igual de bien.

Cómo congelar correctamente las cremas de verduras

Mi recomendación a la hora de congelar es hacerlo siempre habiéndolo planificado. Recurrir al congelador como medida extrema cuando un alimento lleva demasiados días rondando por la nevera debería ser solo un último recurso; cuanto más fresco sea el producto, mejor se conservará.

Además yo aconsejo congelar por raciones, individuales o para dos personas, si somos muchos en casa. Así es más fácil calcular las cantidades que necesitamos a la hora de descongelar. Una excepción práctica sería congelar directamente las raciones que tengamos previstas servir en una ocasión especial y concreta, por ejemplo en el menú de Navidad, si somos previsores.

A grosso modo, este sería el paso a paso a seguir para congelar correctamente cremas de verduras:

  1. Cocinar la receta con los mejores ingredientes, productos frescos y de temporada, respetando bien los tiempos de cocción, con mucho cuidado de no pasarnos de sal.
  2. Triturar a conciencia la crema o puré dejando la textura más homogénea y fina posible.
  3. Esperar a que se enfríe completamente.
  4. Con un cazo o recipiente similar como medida, separar la crema en las raciones que nos sean más convenientes. Unos 250 ml por persona es una buena cantidad.
  5. Congelar las raciones en tuppers herméticos de plástico o, mejor, en bolsas de congelación. Ocuparán menos sitio si las estiramos bien para dejarlas planitas.
  6. Procurar no llenar del todo los envases porque pueden expandirse durante la congelación.
  7. Cerrar siempre herméticamente los recipientes, con las juntas limpias.
  8. Marcar el contenido y la fecha de envasado, para evitar despistes futuros.
  9. Intentar no abrir el congelador en las horas siguientes.

Cómo descongelar las cremas de verduras

Se recomienda sacar la comida congelada la víspera o unas horas antes dejándola en la parte menos fría de la nevera, porque así el proceso es más gradual y se evitan riesgos sanitarios. Pero con las cremas de verduras nos podemos saltar fácilmente este paso, no hace falta pasar por la descongelación como tal.

  1. Sacar solo las raciones que vayamos a consumir en el momento.
  2. Poner bajo el grifo de agua corriente a una temperatura fría o tibia para retirar el hielo externo.
  3. Abrir la bolsa o recipiente con el contenido aún congelado y verter en una olla. Con las bolsas de congelación es más sencillo.
  4. Calentar a fuego suave, rompiendo la crema con una cuchara de madera para facilitar el proceso.
  5. Remover muy bien hasta que se haya descongelado por completo.
  6. Pasar la batidora ligeramente de nuevo para dejar la textura perfecta.
  7. Corregir de sal y terminar con los aderezos finales antes de servir.

Trucos y consejos

Finalmente, unas consideraciones finales para lograr siempre cremas de verduras congeladas perfectas:

  • Si tenemos varios compartimentos en el congelador, es preferible guardar los platos cocinados en zonas distintas de los alimentos crudos, y no sobrecargarlo demasiado.
  • Evitar el vidrio o cristal para congelar, pues puede romperse.
  • Calentando y removiendo la crema congelada directamente evitamos que se separen sus componentes al descongelar.
  • Durante la congelación es normal que se concentren los sabores, por eso es preferible quedarnos cortos de sal o aderezos intensificadores. Siempre podemos salar un poco más antes de servir.
  • También es probable que la textura se vuelva un poco más líquida, por eso es buena idea congelar las cremas ligeramente más espesas de lo que nos gustaría si las fuéramos a tomar en el momento.
  • Comprobar que los envases de congelación están limpios, sin roturas y sin olores extraños.
  • No conservar las cremas más de tres meses en el congelador.

Congelar cremas de verduras es muy práctico para planificar menús con antelación o para tener reservas que nos pueden solucionar una cena en apenas unos minutos. Por eso siempre es buena idea cocinar el doble de cantidad que vayamos a consumir en el momento, aprovechando para congelar la mitad, o más.

Aunque a muchos os parecerá obvia la respuesta a la pregunta que plantea este post, sé que hay gente que no saca partido a su congelador por desconocimiento o falta de costumbre. Congelar parece sencillo y esencialmente lo es, pero también es fácil cometer algunos errores básicos que pueden estropear por completo un plato o un producto.

Espero que os animéis a aprovechar todo el potencial de vuestro congelador esta temporada de frío congelando vuestras cremas de verduras. ¿Cuál es vuestra favorita?

Fotos | iStock
En Directo al Paladar | 11 alimentos que no se pueden congelar
En Directo al Paladar | ¿Sabes cuánto tarda un alimento congelado en estropearse? Los alimentos congelados también caducan

El congelador es un aliado más a la hora de tener comidas preparadas y listas para recalentar o ingredientes preparados para una poner a punto una comida casera sin pasar por el mercado.

Sin embargo, ¿pueden congelarse todos los alimentos?, ¿cuáles no? En Guiainfantil.com te contamos cómo conservar los alimentos con los que elaborarás la dieta de tus hijos de forma sana y segura.

Alimentos indicados para congelar

– Muchos alimentos congelan estupendamente, como la carne, el pescado o la mayor parte de las verduras, judías verdes, guisantes, coliflor y brócoli o zanahorias, por poner un ejemplo. Sin embargo, suele ser conveniente escaldarlas antes de la congelación, para mantener sus nutrientes al máximo, aunque no es estrictamente necesario.

– Otros alimentos se pueden congelar dependiendo para que vayan a utilizarse tras su descongelación, ya que su textura puede verse alterada, por ejemplo frutas como plátanos o fresas si se van a usar en batidos o helados, o tomates, pimientos o calabacines, si se van a usar en una salsa.

Alimentos no indicados para congelar

– Sin embargo, no todos los alimentos deben congelarse, ya que algunos pierden sabor y textura al descongelarse. Las patatas son uno de estos alimentos. Debido a su composición, y en concreto a su elevado contenido en agua, las patatas aguantan muy mal la congelación. Al descongelarlas, el aspecto firme de la patata deja de serlo para pasar a ser una especie de esponja incapaz de retener el agua en su interior.

– Del mismo modo, la pasta no congela demasiado bien, por lo que no conviene hacer de más para almacenar.

– Las verduras usadas para ensalada son otro de los alimentos que, por su elevado contenido en agua, no congela bien. Además, en este caso, las hojas tienden a tornarse marrón, dándole un aspecto desagradable, y pierden su firmeza. También su contenido en micronutrientes puede verse afectado, ya que, a la vez que dejan de ser capaces de retener el agua, también dejan de retener todas las vitaminas hidrosolubles y parte del contenido en minerales.

– Los huevos, ya sean crudos o cocidos, no soportan el proceso de congelación. Sin embargo, separando claras de yemas o batiendo ambos, bien juntos o individualmente, el proceso de congelación es algo más indicado, aunque no se recupere al 100% su estado original.

– Los productos lácteos tampoco llevan bien la congelación, ya que es difícil recomponerlos y conseguir recuperar su emulsión original.

Reglas básicas para congelar los alimentos

– Enfriar la comida antes de congelar.

– No volver a congelar alimentos que ya han sido congelados. Al descongelar los alimentos las bacterias presentes empiezan a multiplicarse, aumentando su población, por lo que, si vuelve a congelarse, el número de bacterias presente a la hora de descongelar es alto, ya que el congelado no mata las bacterias, pudiendo causar problemas. Si el alimento se ha cocinado tras su descongelación puede volver a congelarse, siempre que se manejen y respeten las temperaturas.

– El alimento o la comida debe estar bien envuelto para evitar su deterioro en el congelador.

– Etiquetar los alimentos con la fecha de congelación, y respetar los tiempos máximos de almacenamiento. El congelador debería revisarse con frecuencia y no deberían mantenerse alimentos o comidas más de 9 meses.

Cómo conservar los purés del bebé

Cuarenta y ocho horas es el tiempo máximo que pueden conservarse en el frigorífico los alimentos cocinados para el bebé.

Es preciso que los guardes:

  • Recién preparados y una vez tibios.
  • En recipientes herméticos, para que no tomen el sabor del resto de alimentos.
  • En la parte más fría de la nevera.

Ten en cuenta estos aspectos para que la alimentación de tu hijo sea excelente.

Elimina los ingredientes que no se conservan bien

Algunas verduras y hortalizas cambian de sabor con el paso de los días. Otras pueden acumular sustancias tóxicas para el bebé. Por tanto, antes de triturar el puré de tu hijo, deberás retirar las hortalizas de raíz –zanahorias, nabos, patatas- y las verduras de hoja –acelgas, espinacas. La calabaza y el calabacín son hortalizas que gustan al bebé y que aguantan bien tanto la conservación en el frigorífico como la congelación y saben siempre como el primer día.

Congelar y descongelar

Si no has previsto usar el puré en las 48 horas siguientes a su preparación la mejor opción es congelarlo. La congelación apenas provoca alteraciones en los alimentos: las vitaminas llegan casi intactas al plato y lo mismo sucede con los minerales. Es imprescindible que el congelador del frigorífico esté limpio de escarcha y poco cargado de alimentos: así se congelará más rápidamente y la pérdida nutritiva se reducirá al mínimo.

También conservarás mejor los nutrientes y el sabor si después lo descongelas de manera correcta:

– Hazlo lentamente: utiliza el microondas a la mínima potencia o coloca el recipiente que lo contiene en un cazo con agua caliente.

– Una vez descongelado, caliéntalo hasta que comience a hervir y deja que hierva unos minutos; si por alguna razón el alimento se ha contaminado, esta es la única manera de destruir algunos virus y esporas cuyo crecimiento se detiene mientras permanecen congelados, pero se reanuda después.

– Para que te resulte más fácil descongelar sólo la cantidad que vas a necesitar, congela los purés en recipientes que contengan una sola ración, y guarda el caldo que te sobre en cubiteras. De este modo te servirá para aclarar purés muy espesos. Y recuerda que una vez descongelado has de ofrecérselo cuanto antes y tirar lo que no coma.

El puré en el termo

Si vais a comer fuera y quieres llevar la comida del bebé puedes guardar el tarrito en el bolso directamente desde el congelador, para que se descongele por el camino. Recuerda que antes de ofrecérselo a tu hijo deberás hervirlo unos minutos y removerlo bien con una cuchara, para que el calor se reparta de manera uniforme.

La papilla de fruta

La papilla de frutas de la merienda siempre debería prepararse justo antes de tomarla. Sin embargo, si vas a salir de viaje también es posible llevar algo preparado desde casa. Ten siempre en el frigorífico compota de frutas o fruta entera cocida –pera o manzana–, para triturar antes de salir. Llévala fresquita en un recipiente y mézclala en el momento de ofrecérsela al bebé con zumo de naranja.

Si prefieres congelarla, también es posible hacerlo sin que las vitaminas se resientan demasiado. Congélala recién triturada, añadiendo unas gotas de limón para reducir la pérdida vitamínica y para que no se oscurezca demasiado cuando la descongeles. Hazlo lentamente, en el microondas o al baño María.

¿Se puede congelar puré de calabaza?

Pregunta

Abrí varias latas de puré de calabaza para hacer empanadas, sólo para darse cuenta de que no tenía suficientes cortezas de pastel para hacer tantas tortas como había pensado originalmente. No tengo tiempo para seguir haciendo los pasteles en cualquier momento pronto, pero ahora tengo el puré de calabaza sobrante que no sé qué hacer. He oído que la calabaza no se congela bien, y sería una vergüenza ver todo ese puré perfectamente bueno ir a la basura. Me gustaría tratar de congelarlo si no es una idea horrible. ¿Puede congelar puré de calabaza?

Respuesta

Por supuesto que puede congelar puré de calabaza! Piense en todos esos pasteles de calabaza congelados que se venden alrededor del Día de Acción de Gracias. Están llenos de puré de calabaza, y se congelan muy bien. No hay ninguna razón por la que no pueda congelar su puré de calabaza hasta que esté listo para usarlo para hacer algunos pasteles propios. La clave para congelar el puré de calabaza con éxito es asegurarse de que no se quema el congelador, y que no recoger otros sabores de los alimentos en el congelador. Para congelar el puré de calabaza, asegúrese de que todavía está fresco y no ha estado abierto durante demasiado tiempo. Puré de calabaza comienza a cambiar el sabor rápidamente, y puede probar amargo si ha estado fuera por demasiado tiempo. No más de dos días después de la apertura para obtener mejores resultados. Coloque la cantidad deseada de puré de calabaza en una bolsa de congelación y exprima el exceso de aire. Selle y date la bolsa y colóquela en la parte más fría del congelador. Si usted va a hacer pasteles con el puré, podría ser una buena idea para congelar el puré de calabaza en bolsas que son la cantidad exacta necesaria para un pastel, de esa manera usted sabe exactamente cuánto descongelar cuando decide cocinar un pastel . Entonces usted no tiene que preocuparse de tener cualquier sobra. Para descongelar el puré de calabaza, retírelo del congelador y colóquelo en la nevera durante varias horas o durante la noche. Una vez descongelado completamente, se puede utilizar en su receta de empanada favorita. Puré de calabaza que no es condimentado es también una gran manera de hacer sopa de calabaza. El puré de calabaza se utiliza mejor dentro de unos 3 meses de congelación, pero se puede mantener con seguridad durante más tiempo, aunque puede perder parte de su sabor.

¿Cómo congelar puré de calabaza?

  1. hervir la calabaza hasta que suave, a continuación, dejar enfriar.
  2. Retire la carne de la piel de la calabaza,
  3. y puré hasta que esté suave en una licuadora, procesador de alimentos, o con una batidora de palo.
  4. Coloque la cantidad deseada de puré en cada bolsa de congelador. Retire el aire al alisar el puré hasta que la bolsa se ponga plana.
  5. Sello, a continuación, la etiqueta y la fecha del puré. Almacene apilados en el congelador.

Preguntas relacionadas:

  • congelar crema de calabaza
  • se puede congelar la crema de calabaza
  • como congelar la crema de calabaza

Congelar la calabaza en rodajas o en forma de puré de papas. Cómo congelar la calabaza cruda, al horno y qué preparar a partir de ella

Congelar verduras te permite guardar una gran cosecha y al mismo tiempo facilitar la tarea para cocinar. En el momento adecuado, simplemente saca una parte de la congelación y usa la receta. ¿Se congela la calabaza? Sí, se están congelando. Y se puede hacer de diferentes maneras.

La calabaza congelada es muy conveniente. Se puede utilizar para la primera alimentación, para cocinar perritos, guisos, carnes, guisos, sopas. La calabaza, gracias a su válvula delicada y su sabor dulce neutro, es buena en cualquier plato y va bien con varias especias.

Congelación de calabaza – Principios generales de cocción

Las variedades dulces, como la nuez moscada, se utilizan mejor para los postres y los cereales dulces. Los cultivos menos azucarados son adecuados para cocinar platos de carne.

Hay tres formas principales de congelar la calabaza:

• crudo cortado en cubitos;

• listo (hervido, frito, horneado) en forma de puré de papas;

• crudo rallado.

Antes de congelar la calabaza hay que lavarla y pelarla. Esto se puede hacer con la ayuda de un cuchillo especial para limpiar verduras o cuero de cocina común. El núcleo se desecha: no es adecuado para la congelación.

Los trozos de calabaza pelados se muelen según la receta congelada. Simplemente puede cortar en pequeños cubos de aproximadamente 2-3 cm, y puede rallar en un rallador fino. Sin embargo, es importante entender que quedará una gran cantidad de agua en una verdura fresca, y después de descongelar, los trozos de calabaza estarán acuosos y flácidos. Además, la calabaza, las piezas congeladas, ocupa más espacio en el congelador que el rallado o el puré.

Para eliminar el exceso de humedad, la calabaza puede hornearse en el horno y luego convertirse en puré. Mantenlo en porciones convenientes. Además, la calabaza acabada se vuelve más sabrosa y dulce, no requiere cocción adicional. Puede añadirse inmediatamente al plato principal.

Calabaza Fresca Congelada

Una forma simple y muy rápida de preparar una gran cantidad de calabazas para el invierno. Si la casa tiene un congelador grande o varios refrigeradores, este método ayudará a preservar el cultivo y no requiere mucho tiempo.

Ingredientes:

• calabazas maduras – cuánto quieres congelar.

Método de cocción:

Trozos de calabaza pelados cortados en cubos pequeños con un lado de unos 2,5 cm.

Primero, deben congelarse por separado entre sí, de modo que las piezas no estén en contacto con las partes. Para esto, ya sea un compartimiento especial en el congelador, una bandeja para hornear o una tabla para cortar.

La superficie del compartimiento en el congelador cubierto con una película adhesiva para que la calabaza no se congele en la superficie.

Si se utiliza una bandeja o tabla para hornear, debe asegurarse de que su superficie esté completamente seca.

Extienda las piezas de calabaza en una capa, asegurándose de que los bordes no se toquen entre sí.

Congele la calabaza durante dos horas a una temperatura de menos 18 ° o menos.

Luego, las piezas congeladas deben empaquetarse en bolsas plásticas o en recipientes de plástico para alimentos y enviarse al congelador para su almacenamiento.

Congelar la calabaza al horno en forma de puré de papas

Una de las formas más convenientes de congelar la calabaza ya terminada es el puré de papas. Simplemente puede agregarlo a las gachas o la masa para obtener un plato maravilloso, hermoso y saludable. ¿Cómo congelar la calabaza de esta manera? Primero hornee en el horno, y luego haga puré.

Ingredientes:

• Calabaza que pesa 2-3 kilogramos;

• cucharada de aceite vegetal.

Método de cocción:

Calabaza junto con la cáscara cortada en rodajas de «sandía» de no más de 3 cm de grosor.

Cubra la bandeja para hornear con papel para hornear, engrase ligeramente con aceite vegetal y separe los trozos de calabaza. Hornear a 160 ° durante una hora.

Sacar los trozos de calabaza al horno y demandar un poco.

Retire la piel de las rodajas de calabaza, tritúrelas con una licuadora.

Extender las porciones en cualquier recipiente adecuado. Estos pueden ser para hornear o congelar hielo, pequeños recipientes de plástico o vasos de plástico desechables (se pueden “sellar” con un pedazo de papel de aluminio ”).

Después de triturar, puede retirar y empaquetar después de la congelación final.

Calabaza fresca rallada

¿Se congela la calabaza recién en mal estado? A pesar de que resulta una gran cantidad de jugo, esta forma de recolección en invierno le permite ahorrar muchas vitaminas y no estropear la apariencia del plato principal. La calabaza rallada congelada es una base excelente para la preparación de cereales saludables, deliciosas empanadas de carne y dulces. Desde la masa, puede cocinar como complejas obras maestras culinarias, así como las tortitas de calabaza más simples. ¿Cómo congelar la calabaza de una manera tan sencilla?

Ingredientes:

Trozos de calabaza pelada que pesan 1-2 kilogramos.

Método de cocción:

Piezas de calabaza preparadas ralladas en un rallador a mano o con una boquilla especial en una picadora de carne.

Unte puré de papas recién hecho en bolsas plásticas o recipientes de plástico.

Congelar a baja temperatura.

Gachas de mijo con calabaza congelada

Las gachas de leche dulce con calabaza congelada seguramente se convertirán en un plato favorito no solo para los niños, sino también para los adultos. Incluso aquellos que tratan la calabaza con frescor difícilmente pueden resistir el sabor de este plato simple, rico y hermoso.

Ingredientes:

• un vaso de grañones de mijo;

• dos vasos de agua potable;

• dos vasos de leche;

• media taza de puré de calabaza congelado; • cucharada de mantequilla;

• dos cucharadas de azúcar;

• media cucharada de sal.

Método de cocción:

Retire la calabaza recién hecha o el puré de calabaza del congelador.

Mientras la calabaza se está descongelando, hierva la leche de mijo. Para hacer esto, enjuague el mijo con agua fría y vierta en una olla o caldero de paredes gruesas. (Si hay una olla de cocción lenta, cocine las gachas como se indica en las instrucciones del dispositivo).

Verter el mijo con la norma del agua caliente y hervir a fuego medio, sin cerrar la tapa.

Retire la espuma formada, sal la papilla, mezcle, cierre bien la tapa y cocine a fuego lento durante 5 a 7 minutos.

Coloque la calabaza en el pshenka, mezcle y cocine a fuego lento durante diez minutos debajo de la tapa.

Vierta la leche, revuelva y deje hervir.

Tan pronto como la leche hierva, ponga la mantequilla, apague el fuego y deje la papilla debajo de la tapa durante 15 minutos.

Para hacer las papillas mejor, puedes envolver la olla con una toalla tibia.

Cazuela de queso cottage con calabaza y manzanas congeladas

Si el niño no quiere comer requesón o no le gusta la calabaza, intente combinar ambos componentes y cocinar una cazuela de calabaza con una manzana. Dicho plato también será útil ya que necesita una dieta baja en alimentos o está a la espera de una figura. La receta se da para hornear en una olla de cocción lenta.

Ingredientes:

• una libra de calabaza;

• 260 gramos de requesón;

• dos huevos;

• una manzana;

• cucharadita de almidón;

• tres cucharadas de azúcar;

• cucharadita de sésamo;

• cucharada de aceite vegetal.

Método de cocción:

Retire el puré de calabaza terminado del congelador y descongelar.

Requesón frotó a través de un tamiz o se lava con una licuadora.

Batir los huevos en la espuma con azúcar.

Combine el requesón tierno, los huevos dulces y el puré de calabaza, bata todo nuevamente. Rejilla de manzana fresca sobre un fino rallador.

Ponga el almidón y la compota de manzana en la base de la cuajada, mezcle todo.

Lubrique el recipiente del multicooker con aceite vegetal y vierta la masa.

Espolvorear con sésamo.

Hornear en modo de cocción durante 45 minutos.

Después de apagar el dispositivo, deje la cazuela en el recipiente durante otros 15 minutos sin abrir la tapa.

Retire utilizando la parrilla al vapor.

Cortar en porciones y servir con crema agria, mermelada o miel.

Sopa de carne con calabaza congelada

Delicioso, ligero y muy hermoso para servir sopa de cerdo con rebanadas de calabaza congelada, el plato perfecto para un invierno frío. En lugar de carne de cerdo, puede tomar carne de res o pollo.

Ingredientes:

• doscientos gramos de carne magra de cerdo;

• doscientos gramos de calabaza en cubitos congelados;

• dos litros de agua;

• bombilla mediana;

• dos cucharadas de aceite vegetal;

• zanahoria mediana;

• tres papas;

• hierbas frescas o secas;

• Dos dientes de ajo.

Método de cocción:

Lavar la carne, secar y cortar en trozos pequeños de 1.5 -2 cm.

Bombilla triturada.

Rallar las zanahorias en el lado grueso del rallador.

Calentar el aceite en una sartén y tirar la cebolla.

Freír durante tres minutos, luego agregar las zanahorias. Freír las cebollas y las zanahorias por otros tres minutos.

Poner la carne en la fritura. Agitar durante cinco minutos, freír los trozos de carne de cerdo, luego verter medio vaso de agua, cubrir con una tapa y cocer a fuego lento durante veinte minutos.

Hervir el agua.

Mientras el agua hierve, pelar y picar las patatas.

En agua hervida, tirar papas, carne, cubitos de calabaza congelados.

Espere el segundo hervor y cocine la sopa hasta que las papas estén listas.

Picar finamente el eneldo y el perejil.

Trocitos de ajo machacados con un cuchillo. Mezcle las verduras y el ajo en la sopa terminada, deje reposar por 10 minutos y sirva.

Calabaza congelante – Consejos y consejos

Para la congelación, solo son adecuadas las frutas perfectamente sanas sin manchas negras. Si son comprados, preste atención a la presencia de la cola. El hecho es que la calabaza comienza a pudrirse por este lado, por lo que los vendedores simplemente pueden cortar la cola para ocultar el daño.

¿Se congela la calabaza de una forma distinta a las mencionadas anteriormente? Sí, puedes congelar las piezas blanqueadas. Debemos actuar de acuerdo con la primera receta, pero antes de la congelación primaria en una superficie plana, los cubos preparados de calabaza deben colocarse en un colador y sumergirse en agua hirviendo durante dos minutos. Luego secar y congelar según la receta principal.

Las semillas de calabaza no necesitan desecharse, son muy útiles. Las semillas de calabaza se pueden lavar, secar con una servilleta y secar en el horno a 50 °.

Calabaza congelada almacenada durante un año.

Para dar el puré de bebé terminado, la calabaza debe descongelarse en el refrigerador. Por ejemplo, salga del congelador por la noche, salga por la noche y aliméntese por la mañana o por la tarde. Precalentar antes de la alimentación.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *