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Conizacion cervical foro

Testimonio de sobreviviente de Janna

Soy madre de tres niños y madrastra de dos. Soy comandante de la Guardia Nacional del Ejército y gerente de auditorías de la Universidad de Tennessee, Chattanooga. He estado en el ejército por casi 14 años. Soy sobreviviente de cáncer de cuello uterino. Creo que mis dos carreras me ayudaron a ver las cosas en forma objetiva, investigar mi cáncer y analizar mis opciones.

Siempre me he hecho las pruebas de Papanicoláu con regularidad. En retrospectiva, había tenido algunos síntomas pero nada que fuera tan preocupante que me hiciera adelantar la fecha de mi chequeo de rutina. Estuve casada por 10 años antes de divorciarme. Mi exmarido tuvo varias amantes durante nuestro matrimonio; así, estuve expuesta al VPH.

Siempre fui cuidadosa con mi salud. Como bastante bien y hago ejercicio moderadamente. Nunca fumé ni consumí drogas, y nunca me comporté en forma riesgosa en mi vida sexual. Me consideraba una persona de bajo riesgo.

En junio del 2014 fui a mi ginecóloga para el chequeo anual. Aproximadamente una o dos semanas después, me llamó la enfermera quien me informó que los resultados de la prueba de Papanicoláu eran anormales y que necesitaba volver para una cita de seguimiento. Como ya había obtenido resultados anormales en otras pruebas de Papanicoláu en el pasado, no me preocupé demasiado. Además, la cita de seguimiento era para mediados de agosto, y como faltaban varias semanas, no pensé que podía ser muy grave.

En la segunda cita me hicieron una biopsia. La doctora me dijo que no me preocupara, pero yo quería saber qué era lo peor que podría pasar. Me dijo que en el peor de los casos me tendrían que hacer una histerectomía. Me informaron que tendría los resultados en aproximadamente una semana o un poco más tarde, pero que me llamarían para dármelos. Tan solo cuatro días después, recibí una llamada de la doctora y me informó que había recibido los resultados, y que no eran buenos. Ella ya me había programado una cita con un oncólogo ginecólogo para el miércoles a la mañana, y me dijo que tenía que ir. Casi ni pude llegar a mi escritorio. ¡Un oncólogo! Empecé a imaginarme las peores situaciones.

Durante la cita con el oncólogo ginecólogo, me programaron una cirugía de conización para el día siguiente. En menos de siete días había pasado de ser una mujer saludable de 32 años que iba a la ginecóloga para una visita de seguimiento a ser una persona con cáncer que se estaba sometiendo a una cirugía.

Después de la cirugía, el oncólogo habló con mi familia y les dijo que si bien pensaba que había extirpado todo, el cáncer era más grande de lo que se imaginaba y que no tendría la certeza hasta que le entregaran los resultados. Nueve días después recibí la noticia de que tenía una forma muy agresiva de cáncer de cuello uterino en estadio 1B. Me pidió que lo viera para hablar sobre mis opciones. Programamos una cirugía para hacer una histerectomía radical. Tuve que esperar seis semanas entre la conización y la histerectomía, fueron las seis semanas más largas de mi vida. Pero el 30 de septiembre me hicieron la histerectomía radical.

Aunque no creo que en realidad quería tener más hijos, no me gustó que me quitaran esa opción. Y me la quitaron con demasiada rapidez. Me llevó tiempo acostumbrarme a la idea de que nunca más iba a poder tener un bebé en mis brazos (que hubiese crecido en mi vientre). Tenía guardadas en mi garaje cajas y cajas de ropa de bebé por si en algún momento cambiaba de opinión. Después del diagnóstico, revisé lo que había guardado en las cajas y lo regalé todo. Eso fue difícil.

La cirugía y la recuperación fueron unas de las cosas más dolorosas que haya tenido que pasar, pero más allá de las cicatrices en el estómago, todo ha vuelto casi a la normalidad. No necesité radiación ni quimioterapia porque con la cirugía lo eliminaron todo. De todas maneras, vivo con el miedo persistente de que el cáncer vaya a regresar.

Mi consejo a las mujeres es que tomen seriamente las citas al ginecólogo. El chequeo anual me salvó la vida. Cuidamos a nuestras familias asegurándonos de que se hagan sus chequeos médicos, entonces ¿por qué no cuidarnos a nosotras mismas? Muchas veces sentimos que tomamos mucho tiempo del trabajo para cuidar a nuestros hijos, entonces, ¿cómo podemos tomar aún más tiempo para la cita poco placentera con el ginecólogo? Sé que yo he pensado muchas veces en cambiar la fecha de la cita al ginecólogo. La mayoría de los cánceres de cuello uterino crecen lentamente, pero no es el caso para todos los tipos. Y después de que el cáncer pasa del cuello uterino a otros órganos, las tasas de supervivencia bajan abruptamente.

Hagan lo que sea lo más seguro e inteligente para ustedes, aunque no sea lo que realmente quieran hacer. Cuando tomé la decisión de hacerme la histerectomía radical no fue solo por mí. Fue por mis hijos, para seguir viva y verlos graduarse, casarse y tener sus propios hijos. No corran el riesgo de dejar que el cáncer se disemine porque tengan miedo a los posibles tratamientos. Yo tenía miedo y estaba enojada cuando recibí el diagnóstico, pero decidí enfrentarlo de lleno.

Tabla # 1
En el periodo estudiado, año 2002, se realizaron un total de 292 B X P , de las cuales 196 correspondieron a displasias epiteliales, pero solo 97 de ellas están asociadas al H.P.V., para un 66,8 %. Teniendo en cuenta estas cifras, ponemos en evidencia la estrecha relación existente entre displasia epitelial y H.P.V., siendo este considerado hoy en día, a nivel mundial, como factor predisponente más fuertemente asociado a las displasias epiteliales de forma general, poniendo en evidencia que nuestro municipio no se encuentra exento de ello y comparativamente acorde las estadísticas revisadas(4,5), haciendo la salvedad, que solo se examinó la pieza correspondiente al ponche de cuello que es una ínfima porción del cuello uterino sugestiva por la realización de la colposcopia.
Tabla # 2
En la Tabla # 2 se expone la correlación citología orgánica y B X P, en la cual se diagnosticaron por citología orgánica, 136 casos, correspondiendo a 69,3 %. De ellas solo se corroboraron por B X P, 109 casos para un 80,1 %. Atendiendo a esto, ponemos en evidencia la utilidad de la citología orgánica como primer proceder en el pesquizaje y diagnóstico de lesiones precancerosas de cuello uterino, dándonos la conducta terapéutica a seguir con estas pacientes, en vías de corroborar el diagnóstico y tomar conducta adecuada al respecto. Hay que tener en cuenta que encontramos casos fuera del Programa y que la conducta inicial fue la Biopsias por Ponche, sin previa realización de citología orgánica.
Tabla # 3
En esta Tabla, se pone de manifiesto como, de los 4 grupos etáreos establecidos, el mayor número corresponde al grupo de 20 a 30 años con 70 pacientes, para un 35,7 %, y el de menor incidencia, correspondió al grupo de 51 a 60 años con solo 19 pacientes, para un 9,7 %. Todo esto dado a que en el grupo de 20-30 años, se encuentran la mayoría de las pacientes en edad fértil, con vida sexual activa, donde se recogen la mayor cantidad de antecedentes asociados a factores de riesgo que conllevaron a una displasia epitelial y a una infección del virus. Algunos autores(5,6), en un estudio de 2 años encontraron resultados similares a los nuestros.
Tabla # 4
En la Tabla # 4, correspondiente a los factores de riesgo, podemos observar que, teniendo en cuenta los datos obtenidos en la tarjeta control de la consulta de Patología de Cuello, de las 196 pacientes que constituyeron el universo de estudio, coincidieron en 4, los factores de riesgo fundamentales asociados a la correlación displasia epitelial-infección por H.P.V., siendo el de mayor prevalencia el inicio de las primeras relaciones sexuales antes de los 20 años, con una cifra de 60 pacientes procedentes, fundamentalmente, del área rural. Se encontraron otros como la multiparidad y el primer parto antes de los 20 años.
Tabla # 5
En la Tabla # 5, observamos que solo 47 pacientes con diagnóstico de displasia epitelial moderada, se le realizó cono y legrado, para un 58,7 % en contraste con solo 33 pacientes con diagnóstico de displasia epitelial severa o también denominada carcinoma in situ por la OMS, para un 41,3 %, a las cuales se les realizó también el proceder antes mencionado, pudiéndose observar un 0 % en las conductas terapéuticas del tipo criocirugía y cono por asa diatérmica por la no existencia de los medios necesarios para este proceder en Baracoa, lo cual se comenta en las recomendaciones.

Conización cervical. ¿Que es y como recuperarme?

Artículo y fuentes actualizadas en: febrero, 2020
Autor: Carlos Calderon

La conización o extirpación cervical es un tratamiento preventivo del cáncer de útero que tiene doble efecto, el cual es diagnóstico y al mismo tiempo terapéutico. Consiste en hacer una incisión con el uso de un bisturí para extraer una muestra del útero con características anormales que pueda representar alguna patología seria. Este procedimiento dura aproximadamente una hora y es completamente ambulatorio, no requiere de hospitalización.

La conización de cuello uterino es un procedimiento terapéutico aplicado en los tratamientos de infecciones persistente por el virus de papiloma humano, se aplica en las displasias SIL de bajo y alto grado para que las pacientes puedan tener la posibilidad de tener hijos.

Este tipo de intervención ginecológica es indolora y se realiza con anestesia local, la misma se lleva a cabo en la cérvix que es la parte inferior del útero y por estar al fondo de la vagina y ser muy flexible facilita la recesión en forma de cono de una parte del útero. La modalidad más usada es la conización láser o el asa de Lepps. Con este tipo de intervención se puede extraer algún tejido anormal en su totalidad, sin necesidad de recurrir a tratamientos adicionales, salvo las citologías de rutina.

Los riesgos de este tipo de tratamiento son muy bajos y casi siempre son muy efectivos y exitosos, la mayoría de las paciente no presentan ningún problema, salvo algunos casos en los que las pacientes han requerido de tratamientos posteriores, sin embargo si se cumple con un control ginecológico después de la intervención no habrá inconvenientes.

Conización cervical recuperación

El proceso de recuperación tras este procedimiento es muy rápido, solo se requiere de un reposo de 1 o 2 semanas, sin realizar ningún esfuerzo severo. Será necesario el uso de tampones durante un mes y deberá tener abstinencia sexual durante ese mismo periodo. Percibirá un sangrado moderado durante unos veinte días, lo cual es completamente normal después de este tipo de intervenciones.

La conización de cuello uterino es la mejor opción para tratar las lesiones intraepiteliales, por la sencillez del procedimiento y por la eficacia de la misma sobre las lesiones causadas por el virus de papiloma humano, y además permite un estudio a profundidad en las muestras sospechosas de cáncer.

Algunos de los consejos que debes tomar en cuenta tras una conización son evitar el tabaco, ya que afecta tu sistema inmune, vacunarte contra el VPH y evitar en la medida de lo posible el uso de anticonceptivos porque suele favorecer la presencia del virus de papiloma humano.

Sobre Carlos Calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.

Conización o biopsia de cono

Conización o biopsia de cono es un procedimiento mediante el cual una pieza de tejido en forma de cono se quita del cuello uterino con un bisturí.

El tejido se envía a un laboratorio de patología para un análisis minucioso y determinar hasta qué punto las células anormales se han diseminado en el tejido debajo de la superficie del cuello uterino.

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Este procedimiento también se utiliza para tratar tumores muy pequeños, en sus etapas iniciales.

La conización se realiza generalmente bajo anestesia general y se hace en un día o requiere pasar una noche en el hospital.

El procedimiento dura aproximadamente 15 minutos.

Los resultados suelen estar disponibles en una semana.

Riesgos de la conización

Al igual que con cualquier procedimiento, hay una pequeña posibilidad de que pueda tener complicaciones.

  • Hay un pequeño riesgo de sangrado abundante inmediatamente después del procedimiento o hasta 10 – 14 días después. Si hay sangramiento debe ponerse en contacto con el médico tratante.
  • Hay un pequeño riesgo de que pueda desarrollar una infección que requiere tratamiento con antibióticos.
  • En raras ocasiones, el cuello del útero puede quedar debilitado, lo que puede dar lugar a sufrir de aborto involuntario o parto temprano si la paciente tiene un bebé después del procedimiento.
  • El cuello del útero puede quedar con cicatrices y se puede estrechar, lo que puede aumentar el dolor menstrual.
  • En raras ocasiones el cuello del útero puede cerrarse. Si esto sucede puede requerir cirugía adicional para dilatar el canal del cuello del útero.

Efectos secundarios de la conización

  • Es normal sangrar hasta pasadas cuatro semanas después de realizarse una biopsia de cono.
  • Puede tener dolor similar al período menstrual, aunque la molestia suele durar un par de horas.
  • Es posible que tenga un sangrado ligero o calambres durante unos pocos días después de la biopsia de cono.
  • La paciente debe evitar realizar actividades que requieran esfuerzos vigorosos durante un par de semanas, ya que esto podría causar que el sangrado se vuelva más abundante.
  • Si el sangrado dura más de dos semanas, aumenta la cantidad o tiene mal olor, debe consultar a su médico.
  • Una biopsia de cono puede debilitar el cuello uterino. Si desea quedar embarazada en el futuro, hable con su médico antes del procedimiento.
  • Si queda embarazada puede estar en un riesgo mayor de tener un aborto involuntario o tener al bebé antes de tiempo. Algunas mujeres que quedan embarazadas después de una biopsia de cono se les aplica puntos de sutura en el cuello del útero para fortalecerlo. Estos puntos se retiran antes de que nazca el bebé.

Recomendaciones después de la operación

  • Para permitir que el cuello del útero sane adecuadamente y prevenir una infección, NO debe tener relaciones sexuales o usar tampones durante las próximas 4-6 semanas después del procedimiento.
  • Es posible que sea necesario dejar un paquete de gasas en la vagina en el momento de la operación para reducir cualquier sangrado.El paquete de gasa debe ser retirado, por lo general, a la mañana siguiente.
  • Debe descansar en su cama durante un par de horas después de quitar el paquete gasa para asegurar de no hay sangrado.
  • Si se pone un paquete de gasa en su vagina va a ser difícil que pase su orina. Por esta razón, generalmente se coloca un catéter en la vejiga mientras la gasa este adentro de la vagina.

Autor: Dr. Carlos Muñoz Retana
​Actualizado: 31 de Agosto, 2018

Conización cervical

La conización cervical es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que se lleva a cabo para tratar lesiones del cuello del útero producidas por cambios celulares anormal en la superficie de los tejidos (displasia cervical).

La intervención se lleva a cabo introduciendo en la vagina un separador ginecológico, llamado espéculo, a través del cual se introducen unas pequeñas asas de conización (terminales electro-quirúrgicas), con las que se extraen las muestras del tejido afectado (biopsia) o se trata la lesión (resección total). El tejido extraído se analiza en el departamento de anatomía patológica para obtener o confirmar un diagnóstico.

El procedimiento se realiza bajo anestesia local más sedación o con epidural y tiene una duración de entre 20 y 30 minutos.

¿Cuándo está indicado?

Esta intervención está indicada en mujeres que:

  • Previamente han sido diagnosticadas de un cáncer de cuello de útero en estadio muy primario.
  • Muestran indicios de patología precancerosa en el cuello del útero.
  • Presentan cambios anormales en los tejidos superficiales del cuello del útero.
  • Cuentan con una lesión en el cuello del útero (con diagnóstico poco claro en biopsias previas).
  • Presentan lesiones persistentes en el cuello del útero a casusa de la infección del virus del papiloma humano (VPH), que podrían malignizarse con el paso del tiempo.

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