0

Cortar leche materna

¿Qué es el destete?

Se llama destete a la sustitución gradual y progresiva de la leche materna por otros alimentos hasta que el bebé adopte la alimentación corriente de la familia y la lactancia materna desaparezca completamente. Es una etapa de fuertes cambios y de adaptación para el bebé, y su manejo adecuado tiene una gran influencia en el bienestar del pequeño.

¿Qué precauciones debo tomar?

Es de fundamental importancia que el destete se inicie en el momento oportuno. Las consecuencias de hacerlo muy precozmente o demasiado tarde suelen acarrear problemas al bebé.

Cuando el niño recibe alimentos diferentes a la leche materna antes de que su organismo esté preparado para asimilarlos, puede provocarle trastornos digestivos, alergias, intolerancia a los alimentos y también diarrea infecciosa. Igualmente, el retraso de la incorporación de alimentos diferentes a la leche en la dieta del bebé, provoca desnutrición, porque la leche materna no basta para satisfacer los requerimientos para un crecimiento adecuado.

Es muy importante comprender que el destete es un proceso de adaptación del bebé, no sólo en el aspecto nutricional, sino también en lo emocional y en lo social. Constituye un paso fundamental en la conquista de la independencia con relación a su madre y también en su integración al medio que lo rodea. Debe realizarse en forma lenta y cuidadosa y evitar cambios bruscos que puedan atentar contra su bienestar físico y emocional.

Si la madre se encuentra en las condiciones óptimas de salud y con una vida tranquila, podrá prolongarse la lactancia. En cambio si la madre tiene problemas nutricionales, agotamiento físico o está sometida a un estrés importante, se impone la necesidad de complementar la lactancia con otros alimentos antes de lo habitual.

No se puede precisar una edad ideal para comenzar el proceso del destete. Todos los niños son diferentes y cada uno tiene su ritmo de crecimiento y maduración que le son propios. Como la dentición puede aparecer a los 4 ó 10 meses, la marcha independiente entre los 12 y 18 meses, tampoco se puede establecer una edad precisa para comenzar el destete.

Una situación muy frecuente que determina la necesidad de iniciar el destete antes de lo habitual está relacionada con la situación laboral de la madre. A veces es muy difícil conciliar el amamantamiento prolongado con una madre que trabaja más de 8 horas diarias fuera de su hogar.

¿Cuándo se debe iniciar el destete?

Los niños se las ingenian para expresar sus necesidades y una madre no tendrá dificultad en reconocerlas. La íntima relación que han tenido desde el nacimiento le permite entender todos sus gestos y formas de conducta.

El signo más importante es el período que coincide con la dentición que en general se da a los 6 meses de edad. El bebé entra en una etapa en que llora por hambre a toda hora, manifestando la necesidad de recibir mayor cantidad de alimentos. Si esta situación coincide con la aparición de los dientes, no conviene aumentar la ingesta de leche, sino de agregar nuevos alimentos a su dieta.

El mantenimiento de la lactancia mas allá de lo habitual y sin un alimentación complementaria adecuada lleva a una insuficiencia nutricional que retrasa el desarrollo físico del bebé. Para evitar esta situación se recomienda complementar la lactancia con otros alimentos a partir de los seis meses, en todos los casos.

¿Cuándo debe terminar el destete?

No es conveniente establecer reglas rígidas al respecto, pero en líneas generales el bebé abandona en la lactancia entre los 12 y 24 meses.

A medida que el bebé comienza a recibir su primera papilla, la proporción de alimentos diferentes a la leche materna aumenta poco a poco y la lactancia irá perdiendo gradualmente la importancia en el plano nutricional por lo que al final terminará de ser el fundamento de su dieta. También a medida que el niño crece y se relaciona con otras personas, se independiza en cierta medida de su madre hasta que el contacto íntimo con ella no es indispensable y llega entonces a un nivel de desarrollo emocional que le permite poner fin al amamantamiento.

Este proceso sucede entre los 12 y 24 meses, pero hay excepciones que corresponden a características especiales de cada niño y hacen que a veces suspendan espontáneamente la lactancia antes de los 12 meses.

Ya hemos dicho que el bebé se encarga de dar mensajes a su madre por medio de su conducta, que ha llegado el momento del destete. En forma gradual y progresiva, pierde interés en las mamadas porque prefiere otras actividades y alimentos hasta que deja el pecho completamente. La mayoría de las veces el proceso es lento y al final, el bebé sólo toma una vez por día a la hora de dormirse, luego cada 2 ó 3 días, hasta que deja de hacerlo espontáneamente.

¿Qué sucede con un destete brusco?

Aunque a partir de los 15 meses de edad la leche materna no es ya la base de la alimentación del bebé, no hay que olvidar la importancia de su bienestar emocional. Un destete brusco y prematuro puede ser el origen de sentimientos de inseguridad perjudiciales para su equilibrio psicológico, al obligarlo a afrontar una independencia de su madre incompatible con su estado de madurez. También un destete gradual evita las molestias que se presentan en las mamás por retención de leche en forma brusca.

¿Cómo debo realizar el destete?

Debes tener presente que el destete es un período de cambio y adaptación del organismo a la asimilación de nuevos nutrientes y es necesario realizarlo en forma gradual y progresiva.

Puedes comenzar con alimentos de fácil digestión como el puré de banana (plátano) y compotas de manzana procesadas, dándole solo unas pocas cucharitas los primeros días. Si el bebé las tolera sin ningún tipo de trastorno digestivo, se van aumentando las cantidades hasta llegar a darle una taza.

Es importante agregar los diferentes alimentos nuevos de uno a uno y dárselos por 3 días consecutivos para evaluar la aceptación y tolerancia.

En el primer período del destete el niño debe ingerir alimentos semisólidos una sola vez al día, y completar la comida con leche materna. En el segundo período, cuando la tolerancia a los semisólidos es completa se agrega otra comida diaria con semisólidos.

Estos alimentos complementan pero no sustituyen la leche materna, por lo tanto además de la papilla hay que poner al pecho al bebé en todas las comidas. La mamada puede preceder o ser posterior a la alimentación con las papillas.

Cada país tiene sus propias costumbres con respecto a la alimentación de los bebés, pero lo más importante es que la dieta debe ser perfectamente balanceada, lo que permitirá un correcto crecimiento del bebé.

¿Debo complementar los nuevos alimentos con leche materna?

Los alimentos pueden clasificarse en cuatro grupos, todos muy importantes y complementarios entre sí. Las proteínas, que suministran los elementos necesarios para formar nuevos tejidos, las calorías, que generan la energía necesaria para el funcionamiento de nuestros órganos, las vitaminas y minerales que cumplen funciones en todos los procesos del organismo y la pulpa, que sin poseer grandes valores nutricionales, da volumen al contenido intestinal para un buen funcionamiento del aparato digestivo.

La leche materna es el único alimento completo que existe porque contiene todos estos nutrientes antes mencionados y en las proporciones adecuadas, a diferencia de lo que ocurre con todos los otros alimentos, en los que predomina uno sobre los demás. Por lo cual, a la hora de preparar la comida del bebé, va a ser necesario combinarlos entre sí para compensar deficiencias y lograr un balance nutricional.

¿Qué métodos de destete puedo utilizar?

Ya hemos visto con qué alimentos comenzar, pero a veces puede resultar difícil que el niño acepte el cambio. En estos casos puedes probar con estos tres métodos:

Saltea una mamada

Si el niño está desinteresado o distraído cuando lo amamantas, aprovecha este momento para interrumpir esa mamada y observa que sucede después. Cuando los bebés comienzan a distraerse o a “aburrirse” con el pecho puede ser una señal que es un buen momento para comenzar con el destete. Luego ofrécele una mamadera con leche materna, maternizada (fórmula) o de vaca (solo si el bebé tiene más de 1 año). De esta forma podrás ir reduciendo las mamadas y reemplazarlas de a poco y a la vez te irá disminuyendo tu producción de leche saludablemente. Recuerda que es un proceso que puede durar algunos meses.

Acorta el tiempo de las mamadas

Intenta acortar el tiempo de las mamadas. Por ejemplo, si el bebé generalmente tarda 6 minutos intenta cortar a los 4 minutos. De acuerdo a su edad complementa esa mamada con biberón o algún alimento que pueda comer. Recuerda que las mamadas de antes de acostarse son generalmente las últimas que va a dejar.

Pospone la mamada o distráelo

Si ya estás amamantando irregularmente, intenta posponer las mamadas. Cuando el niño “pida la teta”, díle que se la darás un poco más tarde o bien distráelo con alguna otra cosa. Por ejemplo puedes posponer la anteúltima mamada para la hora de acostarse.

Ahora bien, si intentas varias veces con estos métodos y no puedes hacer que el niño deje de amamantar, no lo fuerces e intenta nuevamente dentro de un mes, tarde o temprano llegará el momento…

Compartir

  • Facebook0
  • Twitter
  • Google+0
  • WhatsApp
  • More

0 Compartir

  • Facebook0
  • Twitter
  • Google+0
  • WhatsApp
  • More

Cómo cortar la leche materna urgente

Si tenemos los pechos muy congestionados y no tenemos un aparato especial para sacarnos leche, podemos hacerlo de forma manual. Para ello, debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Lavado minucioso de manos: debemos lavarnos los manos cuidadosamente para evitar que las posibles bacterias entren en contacto con el pecho o la leche extraída.
  2. Postura cómoda: cada mujer tendrá una postura particular.
  3. Recipiente apto: si queremos guardar la leche para ofrecérsela al bebé en otro momento, debemos elegir uno que esté indicado para la conservación de leche materna leyendo las instrucciones del fabricante.
  4. Masaje: primero debemos masajear el pecho desde los laterales hacia el pezón sin llegar a tocarlo. Después, con la mano en forma de “C”, con el pulgar en la parte de arriba y los dedos restantes debajo, se comprime el pecho desde atrás hacia la areola. Debemos ser persistentes y repetir el movimiento varias veces hasta que empiece a salir leche. Es un proceso indoloro.

Además, estos pasos nos pueden servir para descongestionar los pechos en múltiples ocasiones, no solamente para reducir la producción de leche. La extracción manual es útil para:

  • Aliviar el dolor que produce la acumulación de leche en caso de que nuestro bebé no quiera succionar en ese momento.
  • Vaciar un poco el pecho si el bebé no lo coge bien. Muchas veces los recién nacidos rechazan el pecho si está muy lleno.
  • Crear el reflejo de eyección para estimular al bebé para que succione. El reflejo de eyección es la continua salida de leche que se produce sin estimular el pezón.
  • Guardar leche para otro momento en caso de que no tengamos un extractor.
  • Mantener la producción si no tenemos al bebé. Para ello tendremos que vaciar completamente el pecho.

No obstante, si queremos retirar la leche ya sea de forma rápida o paulatinamente, lo mejor es acudir a nuestro centro de salud y pedir cita con el servicio de matrona o ginecología, para que nos indiquen la mejor forma de hacerlo sin poner en riesgo nuestra salud. Por último, te recomendamos conocer los 50 mitos y realidades sobre la lactancia materna.

Métodos para cortar la lactancia materna

Siempre insistimos en que no todas las mujeres son iguales y más cuando hablamos sobre el embarazo y la maternidad. Hay mujeres que dejan de producir leche materna de forma natural, pero existen otras que necesitan recurrir a diferentes métodos para cortar la lactancia materna. En este artículo podrás decidir qué método se ajusta mejor a ti.

Maridav ||

¿Cómo dejar de producir leche materna?

La producción de leche materna es un proceso natural propio de los mamíferos. Las madres de hoy en día pueden decidir hasta cuándo amamantar a sus bebés, bien por motivos laborales o bien porque ya consideran que su hijo ha pasado a la siguiente fase de alimentación, la ablactación.

A veces, para dejar de producir leche materna basta con interrumpir la lactancia materna, esto es debido a que la madre deja de producir leche cuando el bebé ya no se amarra al pecho para succionar. Sin embargo, hay casos en los que se necesita un poco más de ayuda para abandonar la lactancia materna y cambiar la alimentación del bebé sin un proceso gradual.

¿Cómo cortar la leche materna de manera natural?

Si estás plantándote que es el momento del destete, debes saber que cortar la leche materna de golpe es toda una quimera. Se necesita de un proceso natural que haga que la producción de leche vaya disminuyendo poco a poco. Estos son algunos métodos naturales que cortarán la producción de leche materna:

  1. No estimules tus pezones: Ponte un sostén de soporte que no sea muy apretado. Elige ropa que sea suelta y que no muestre manchas de leche. También piensa en usar almohadillas de lactancia, para absorber la leche que se derrame. Si tomas una ducha tibia, aunque inevitablemente recibirás algo de estimulación, te ayudará a aliviar la presión en los pechos y a calmar la molestia. Evita la estimulación directa del agua siempre que sea posible.
  2. Evita las extracciones con el sacaleches: Evita extraer tu leche materna, ya que así le das la señal a tu cuerpo de que necesita producir más. Si tus pechos empiezan a congestionarse, extrae con tu mano únicamente la leche suficiente para aliviar la molestia.
  3. Bebe agua: Si te deshidratas, comenzarás a producir más leche y tus molestias aumentarán.
  4. El té de salvia: los cuidados naturales en el embarazo y tras el parto son grandes aliados, la salvia, por ejemplo, contiene un estrógeno natural conocido por detener la producción de leche materna.
  5. Compresas frías: Coloca compresas frías u hojas de col sobre tus pechos. Puedes cortar la leche materna de manera natural con ayuda de las hojas de col funcionan muy bien ya que son frías y poseen un componente que detiene la producción de leche materna. Colócalas directamente sobre tus pechos y reemplázalas cuando estén marchitas.
  6. Si el bebé es mayor, lo recomendable es ir reduciendo las tomas poco a poco. puedes hacerlo de dos maneras, o bien reduciendo el tiempo de la toma o reduciendo el número de tomas. Así el pecho va produciendo cada vez menos cantidad hasta que deja de producir poco a poco. Minimizando el riesgo de mastitis o de ingurgitaciones mamarias.

Ten en cuenta, que estos son métodos para cortar la leche materna que no son científicos, por lo que su eficiencia dependerá de cada caso particular y nunca tendrá un impacto inmediato.

Images721000 ||

¿Cómo cortar la leche materna con medicación?

Existen otro tipo de métodos médicos que sirven para detener la producción de leche materna. Cortar la leche materna con una pastilla es posible, pero siempre bajo la prescripción médica específica de un profesional. Algunas pastillas efectivas para dejar de producir leche materna son:

  1. Pastillas de vitamina B6: La vitamina B6 es conocida por detener la producción corporal de prolactina plasmática, que es la hormona responsable de que las madres produzcan leche materna.
  2. La cabergolina (Dostinex®): es el fármaco más ampliamente utilizado hoy en día para la reducción de prolactina en la sangre, en la mayoría de los casos, aunque no siempre, impidiendo así el aumento de la producción de leche. Es especialmente eficaz si la madre lo toma inmediatamente después del parto.
  3. Inyecciones de estrógeno: En casos severos, habla con tu doctor acerca de las inyecciones de estrógeno. Esta es una alternativa que solo un médico te puede recetar, ya que estas inyecciones pueden contener otros componentes cancerígenos.

Estos son algunos métodos para cortar la lactancia materna de forma natural o mediante pastillas. ¿Qué te parecen?

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • Guía de Práctica Clínica sobre lactancia materna. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Vitoria-Gasteiz, 2017. Un registro bibliográfico de esta obra puede consultarse en el catálogo de la red Bibliotekak del Gobierno Vasco: http://www.bibliotekak.euskadi.eus/WebOpac
  • Método Madre Canguro. Guía Práctica. Departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 2004. Consultado en línea: http://albalactanciamaterna.org/wp-content/uploads/Guia-practica-metodo-canguro-oms.pdf
  • Waterson, Dr. A.J.R. (2015). La Biblia del cuidado de tu hijo. (Ana Guelbenzu de San Eustaquio; Pilar Alba Navarro; trad.). Barcelona, España: editorial Grijalbo. Edición actualizada. (Obra original publicada en 2009 en el Reino Unido por Carroll & Brown).

Licenciada en Periodismo y Comunicación, llevo más de 3 años trabajando y redactando sobre temas de maternidad. Me considero una persona organizada, creativa, perfeccionista y amiga de las palabras, por lo que escribir es mi pasión y el mundo de la maternidad y la comunicación mi devoción.

Parenting

Baby

Toddler

Big Kid

Teen

Créeme, dar pecho fue lo mejor que pude ofrecerle a mi niño. Pero cuando llegó el momento de dejar de amamantarlo, sufrí como loca del dolor. Por suerte, descubrí un remedio natural que fue capaz de aliviar las molestias y cortar la leche en un dos por tres. ¡Vale la pena intentarlo!

Advertisement

Lee más en ¿Qué más?: Estos son los motivos por los que las que no debes fumar durante la lactancia

Puedo decir que estoy orgullosa de haber amamantado a mi niño. Por más de 15 meses lo hice sin ningún problema pero, como todo en la vida, existen límites. Era incómodo pues el bebé estaba más grandecito ¡las penas que me hacía pasar en público! Destetarlo poco a poco fue algo que no funciono con él. Así que mi única salida era parar la lactancia de un día para otro. No te miento cuando digo que vi el diablo en interiores del dolor.

Fue una decisión personal y sin duda recomiendo que consultes a tu médico. Como quería tomar pastillas ni químicos, opté por remedios caseros a base salvia y hojas de repollo, de esos que usaba mi abuelita, para «secar» la leche materna sin los famosos riesgos (coágulos, hinchazón, pesadez, etc.). ¡Verás que es efectivo desde el primer día!

Remedio natural para cortar la leche materna

Ingredientes:

-Un puñado de hojas de salvia

-Un puñado de menta

-Hojas de repollo

Procedimiento:

-Pon a calentar las hojas de salvia y menta en una taza de agua. Deja que hierva por al menos 15 minutos.

-Repósalo y tómatelo con un poquito de miel o agave. Bebe dos tazas al día hasta que la leche haya desaparecido.

-Lo de las hojas de repollo lo aprendí hace años viendo a mis primas, antes de convertirme en madre. Ellas metían el repollo en la nevera y cuando estaba frío, lo trituraban con un tenedor y se lo colocaban en los senos. Aparentemente, el repollo destila un ingrediente que se absorbe en la piel y ayuda a parar la producción de leche. Todas las noches antes de dormir me colocaba mis hojitas de repollo, con un sostén viejo, y lo dejaba ahí por al menos dos horas. ¡Asegúrate que nadie te vea!

Imagen vía Corbis Images

TEMA 4

El destete

La edad en que ocurre el destete por completo, es decir, que el niño abandona definitivamente la leche materna, es variable y está influido por factores de muy diversa índole, tanto biológicos como sociales y culturales.

Hoy sabemos que no existen razones científicas por lo que se deba recomendar dejar la leche materna a una determinada edad. Cualquier recomendación sobre una edad óptima de destete está basada en opiniones personales, teorías no contrastadas empíricamente o simples prejuicios.

Cual debe ser la duración de la lactancia materna es una decisión libre de cada madre y de cada hijo, salvo que se produzca una situación de emergencia que fuerce a finalizar el amamantamiento.

Se debe tener en cuenta que el destete no solo es un cambio en la dieta del niño, sino que es un asunto muy serio con gran repercusión emocional para él y para su madre. El niño puede experimentar sentimientos de frustración y de abandono, al no entender por qué su madre le niega algo tan importante para él; la madre, a su vez, puede experimentar sentimientos de pérdida y de tristeza por haber tenido que cambiar esta forma de relación íntima con su hijo.

Por todo ello las recomendaciones arbitrarias sobre la limitación de la lactancia materna, que no tienen en cuenta los deseos de la madre y de su hijo, son simplemente inaceptables.

Destete forzoso

En algunas ocasiones el destete se hace inevitable por causas médicas u otras (enfermedad grave de la madre o el niño, accidente, situación de emergencia, separación prolongada, etc).

Cuando el destete ha de ser impuesto, por un motivo totalmente justificado, antes de que la madre o el niño estén preparados para ello, ambos necesitarán apoyo y comprensión.

De todas formas, antes de tomar esa decisión, sería de gran importancia buscar información contrastada sobre la necesidad de ese destete, ya que con demasiada frecuencia se tiende a inhibir lactancias sin una justificación científica real.

Conviene saber que los medicamentos realmente incompatibles con la lactancia son muy pocos y las enfermedades que contraindican la lactancia son menos aún.

Destete voluntario

El destete puede ocurrir a iniciativa de la madre o del niño. En situaciones ideales sería deseable que el destete se produjera de mutuo acuerdo y fuera un proceso tan satisfactorio y enriquecedor como la lactancia, pero esto no siempre sucede.

La decisión sobre el momento del destete puede tener grandes variaciones de una madre a otra y también de un niño a otro.

En ocasiones la madre puede sentir deseos de poner fin a la lactancia antes que su hijo esté preparado para aceptarlo. Otras veces quien decide ponerle fin puede ser el niño a pesar de que su madre no tuviera ningún inconveniente en continuar.

Sea cual sea el momento en que uno de los integrantes de la pareja lactante desea ponerle fin, o sean cuales sean los motivos, es importante recordar que se trata de una opción personal y que todas son respetables.

Destete a iniciativa del niño

Si el destete sucede a iniciativa del niño va a ser él quien marque la pauta.

Algunos niños simplemente un buen día deciden que no quieren mamar más.

Otros lo hacen más despacio, paulatinamente se van desinteresando por la lactancia materna, reduciendo la demanda hasta que ésta cesa por completo. Los hay que primero maman solo una vez al día, luego una vez cada varios días, hasta que simplemente dejan de pedir.

Un nuevo embarazo puede tener un papel en el destete del hijo anterior. Debido a los cambios de la leche durante el embarazo (menor volumen, distinto sabor) muchos niños se destetan solos en esta época. Otros prefieren seguir mamando, y continuar haciéndolo tras el nacimiento del nuevo hermano. A esta situación de dos niños de diferentes edades mamando a un tiempo se la ha llamado “lactancia en tándem”.

Destete a iniciativa de la madre

Una madre puede tener diversas razones para desear finalizar la lactancia materna; desde razones médicas, emocionales, presiones familiares, sociales, etc.

El momento en que una madre empieza a desear el cese de su lactancia es también muy variable. A algunas les puede suceder a los pocos días o meses, a otras al cabo de varios años.

En cualquier caso, de ser posible, siempre es preferible un destete gradual a un destete brusco. Este último puede generar ingurgitación mamaria (pechos hinchados, duros y doloridos) e incluso obstrucciones, mastitis e incluso abscesos (inflamación e infección más o menos severa del pecho tras disminuir el drenaje), que no ocurrirían si se permitiese la adaptación de la mama a la disminución progresiva de la succión, como ocurre durante el destete gradual (a menor succión, menor producción, hasta que ésta cesa por completo). Desde un punto de vista emocional el destete gradual también es más fácil para el niño.

El destete supone mucho esfuerzo, y madres que han destetado activamente a sus hijos suelen decir que no les quedaba mucho tiempo libre, ya que tenían que emplearlo en distraer a sus hijos de otro modo.

Los niños que son destetados antes de superar su necesidad de mamar pueden empezar a chuparse el dedo o incluso a usar chupete si se le ofrece, siendo sustitutos del amamantamiento que pueden proporcionar cierto consuelo a un niño frustrado por el destete.

La noche puede ser un momento especialmente difícil para un pequeño que espera mamar y no puede entender la reticencia de su madre; a esa hora pocos de la familia van a estar especialmente racionales y pacientes; el padre puede hacer que el proceso nocturno sea mejor tolerado, proporcionando los cuidados nocturnos al pequeño.

Hay que aceptar la protestas del niño si llega el caso, tiene derecho a quejarse si le quitan algo que era importante para él. Ofrecerle apoyo y consuelo facilitará que al final lo asuma.

Del mismo modo hay que aceptar la decisión de la madre sean cuales sean sus razones. Amamantar es cosa de dos y si uno no quiere seguir está en su derecho también. La lactancia materna no debería ser nunca un sacrificio.

Ideas y sugerencias para acelerar un destete

No ofrecer, no rechazar

No garantiza el tiempo que pueda prolongarse el destete. Es el menos doloroso para el niño.

Distracción

Se trata de identificar los momentos, lugares y circunstancias en los que el niño suele pedir el pecho, y anticipar alternativas al amamantamiento, para que el niño dirija su atención hacia algo nuevo y atractivo en vez de hacia la pérdida de algo entrañable como mamar.

Sustitución

Se ofrece comida o bebida al niño para evitar que pida el pecho por hambre. No se trata de sobornarlo con golosinas para que deje el pecho. Sólo funcionará cuando el niño tenga hambre. Hay que tener en cuenta que los niños también maman por afecto hacia su madre, para sentir su cercanía, por consuelo si están cansados, frustrados o con miedo.

Aplazamiento

Con un niño que ya nos entiende se puede negociar el demorar una toma. El niño debe ser lo bastante maduro para aceptar la espera. Se le puede ofrecer algo que le mantenga contento mientras tanto.

El destete por abandono, es decir que la madre se separe del niño por unos días, no es recomendable, ya que el niño no solo se ve privado bruscamente de la leche de su madre, sino también de su presencia, que es vital para su salud afectiva y emocional (3).

Si la madre no quiere o puede hacer un destete paulatino y desea interrumpir la lactancia lo más rápido posible, en todas las culturas y épocas se encuentran testimonios de estrategias variadas.

Poner tiritas en los pezones y decirle al niño que las tetas están enfermas, untar los pezones con cremas con un color, olor o sabor que resulte desagradable para el bebé, etc., son las más habituales.

Por ejemplo, en algunos países, las madres se untan el pezón con aloe vera ya que parece ser que su sabor no gusta a muchos niños. Estas estrategias no son ni buenas ni malas, mejores o peores, simplemente pueden ser eficaces.

El destete natural

Algunas personas creen que si el niño no es activamente animado a destetarse, no lo hará nunca por sí mismo; sin embargo, esta idea es errónea, como lo demuestra el hecho de que en sociedades en que se permite al niño mamar tanto tiempo como quiera, acaba por destetarse él solo.

En la mayoría de sociedades humanas el destete suele ocurrir pasados los 2 o 3 años de edad; en nuestra cultura ocurría así hasta hace poco más de un siglo. Los acontecimientos que han condicionado en nuestro medio el rechazo cultural hacia la lactancia más allá del primer año son complejos, pero no dejan de ser cuestiones culturales, que no tienen que ver con las necesidades biológicas o psicológicas del niño.

Está muy extendida la creencia de que a partir de una cierta edad la leche materna no alimenta, que el niño mayor que mama es por vicio, o que prolongar la lactancia afecta negativamente el desarrollo psicológico del niño. Estas creencias han llegado a calar profundamente en la mayoría de las personas, incluyendo médicos, psicólogos y pedagogos.

Esta presión cultural en contra es el principal inconveniente de la que se ha denominado “lactancia prolongada”; en algunos países, como Estados Unidos, es algo tan inusual que algunos han llegado a verla como una perversión. Existen casos de madres acusadas de abusos contra sus hijos.

De hecho, el estigma social de continuar amamantando a un niño que ya camina o que va a la escuela fuerza incluso a madres seguras de sí mismas a hacerlo en la clandestinidad; los que más han dañado la lactancia prolongada han sido los profesionales de la salud, dando información sin base científica real, a la vez que desalentando a las madres que han querido prolongar la lactancia.

Cada especie de mamíferos tiene una edad en la que el destete ocurre de forma natural, que probablemente esté condicionada genéticamente, aunque en nuestra especie es difícil deslindar lo cultural de lo biológico.

Cambios en la leche durante el destete

Existe la creencia popular de que a una determinada edad del niño la leche materna pierde sus propiedades nutritivas. Esto no sólo no es así, sino que no existe ningún alimento que aisladamente supere el valor nutritivo de la leche. Si que la pueden superar en algún nutriente en concreto (por ejemplo, el hígado la supera en hierro, la papaya en vitamina C y la carne de buey en proteínas) pero no en todos a la vez; de manera que la leche materna sigue siendo el alimento más nutritivo de cuantos pueda tomar un niño, aunque tenga tres o cuatro años.

Existen algunos estudios que evalúan los cambios en la composición de la leche materna durante el proceso del destete, en ellos se demuestra que el volumen de leche disminuye en proporción a la cantidad de otros alimentos que tome el niño (a menor hambre, menor succión y menor producción de leche). La concentración de proteínas aumenta hasta el 142% del basal, los lípidos mantienen su concentración, el hierro aumenta hasta el 172%, el calcio permanece constante y el zinc disminuye hasta el 58% del basal (5). Los factores inmunitarios se mantienen durante el destete gradual (6). Hay que decir que estos estudios se hicieron en niños que fueron destetados por causa del propio estudio, a la edad de 7 meses, y que el destete duró 3 meses, pero no dice nada de lo que puede ocurrir durante el destete natural, que puede tardar varios años.

Falso destete

A lo largo del primer año de vida pueden existir momentos en los que el niño muestra un menor interés por la lactancia, como consecuencia de su propio desarrollo (por ejemplo, alrededor de los 9 meses) (7). Esto no debe ser confundido con el verdadero destete. Más bien es consecuencia del creciente interés del niño por su entorno, que le hace distraerse fácilmente del pecho. En un ambiente tranquilo, con luz tenue, con un menor nivel de estimulación, el niño mamará cuanto necesite, recuperando “el tiempo perdido”.

Si pensamos que la leche es un alimento de gran importancia en la dieta del niño, al menos durante sus dos primeros años de vida, no es razonable pensar que ya no le hace falta la leche de su madre pero sí en cambio otro tipo de leche. La naturaleza no tiene previsto que una cría tome leche de una especie distinta a la suya.

En cualquier caso, si una madre no desea prolongar la lactancia hasta que el niño decida dejarlo, tal vez le sea más fácil destetarlo entre la edad de los 9 y 14 meses. Sin embargo la decisión de la madre de destetar puede no ser firme a esa edad, por lo que no se debería alentar a la madre a que lo haga con el fin de evitarle supuestas futuras molestias que tal vez no se presenten nunca.

Huelga de lactancia

A veces ocurre que un niño de repente se niega a mamar de forma brusca. A esta conducta se ha llamado “huelga de lactancia”, es autolimitada y no debe ser confundida con un verdadero destete. Las causas de esta situación pueden ser muy variadas y a veces una madre tendrá que investigar que ha ocurrido en su caso. Si se identifica y evita el motivo, la lactancia continuará.

A veces puede ser necesario más esfuerzo, especialmente si el motivo no ha sido identificado o no es evitable. Puede ser útil ofrecer el pecho en un lugar relajado, a media luz, sin distracciones o cuando el niño está medio dormido. Suele ser contraproducente intentar rendir al niño por hambre. Mientras se reinicia el amamantamiento la madre puede extraerse la leche, que le puede ser ofrecida al niño con vaso o cucharilla.

Resumen basado en:

Dra. Pilar Serrano Aguayo. Alimentación complementaria y destete en el niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.) Universidad de Sevilla. 2001

Ruth A. Lawrence. La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Cuarta edición. Mosby 1996

BIBLIOGRAFIA

  1. American Academy of pediatrics Work Group on Breastfeeding. Breastfeeding and the use of human milk. pediatrics, 1997; 100:1035-1039
  2. Burmgarner, N.J. Mothering your nursing toddler. La Leche League International de. 1982.
  3. Bowlby, J. The making and breaking of affectional bonds. tavistock pub. 1979
  4. Stuart-Macadam, p.; Dettwyler, K.A. Breastfeeding, Biocultural perspectives. Aldine de Gruyter editors. New York 1995.
  5. Garza, C.; Johnson, C.A.; Smith, E. et al. Changes in nutrient composition of human milk during gradual weaning. Am J Clin Nutr 1983; 37:61
  6. Goldman, A.S.; Goldblum, R.M. inmunologic components in human milk during weaning. Acta Paedatr Scand 1983; 72:133
  7. Brazelton, T.B. Infants and mothers: Differences in development. Delacorte. New York 1969
Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.

subir

Pechos hinchados por retención de leche

Se denomina ingurgitación mamaria, y se produce cuando la leche se acumula en los alvéolos y estos al distenderse, comprimen el tejido circundante provocando tensión y dolor. Se debe al aumento de la vascularización de la zona –una reacción fisiológica a los 2-4 días del parto– y a la acumulación de la leche. La madre siente tensión, dolor, enrojecimiento y calor en las mamas. Al distenderse la areola, el pezón suele estar aplanado.

La ingurgitación típica del posparto provoca molestias y dificulta el agarre del bebé a un pecho que está tenso y dolorido; esto da lugar a que el bebé no vacíe correctamente el pecho, lo que a su vez produce más dolor y retención. En consecuencia, se forma un círculo difícil de romper si no consigues aumentar el número de tomas y el vaciado del pecho. Y es importante que lo soluciones lo antes posible. La retención podría terminar con grietas aún más dolorosas e incluso en una mastitis.

Cómo tratar la ingurgitación mamaria

1. Si tu bebé no vacía el pecho, hazlo tú con la ayuda de un extractor de leche.

2. Para aliviar las molestias, puedes aplicarte compresas frías tras la toma –el frío tiene un efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio–, y calor seco o darte una ducha templada antes de ofrecerle el pecho para favorecer la salida de la leche.

3. Algunas mujeres encuentran alivio aplicando calor con un secador de pelo o con una pequeña manta eléctrica porque les ayuda a vaciar el pecho.

4. Las hojas de col también pueden disminuir las molestias en pocas horas, sobre todo cuando se aplican estando frías.

5. Para algunas mujeres, lo que mejor les funciona es alternar el calor y el frío, dándose masajes en el pecho hasta que se ablanden las zonas más endurecidas.

6. Durante la toma, es aconsejable realizar una presión con los dedos sobre esos puntos endurecidos –como si quisieras deshacerlos–.

7. En caso de dolor insistente y prolongado, consulta con tu médico la posibilidad de tomar algún analgésico o antiinflamatorio para reducir las molestias.

Asesoramiento: Dr. Jesús Martín-Calama, pediatra y miembro del Comité de Lactancia de la AEP.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *