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Cuando empezar clases preparto

Clases preparto: todo lo que debes saber

Muchas futuras mamás dudan a la hora de apuntarse a las clases de preparación al parto, ya que creen que no es necesario aprender a respirar y pujar si se aplica la anestesia epidural, disponen de poco tiempo o simplemente se sienten muy cansadas al final del día…. Pero siempre resultan de gran utilidad, tanto desde el punto de vista físico como emocional.

Aunque no seas primeriza, la preparación física siempre ayuda, ya que es importante mantenerse activa hasta el final del embarazo, y el contacto con otras madres permite compartir dudas y relativizar los posibles problemas.

Además, las clases de preparación al parto no solo consisten en “hacer gimnasia”. La Dra. Marta Ricart, ginecóloga y coordinadora del curso Escuela de madres de Salud de la Mujer Dexeus explica que el curso consta de un programa muy amplio, supervisado por un equipo médico multidisciplinar y de fisioterapia que, además de preparación física, incluye información sobre todo el proceso y respuestas a algunas de las dudas más frecuentes que todas suelen hacerse: ¿cómo sabré si estoy o no de parto?, ¿en qué momento se aplica la anestesia epidural?, ¿cómo puedo saber si estoy dilatando?”­, ¿cómo puedo prepararme para un parto natural?

También ofrece consejos básicos de puericultura y lactancia, y asesoramiento sobre alimentación, actividades físicas y cuidado corporal, “tanto antes como después del parto” añade la Dra. Ricart.

Esta semana se reemprenden las clases. Así que si ya estás cerca de “la recta final”, puedes pedir información. Pero para que puedas valorar las ventajas, te avanzamos algunas cuestiones básicas:

  1. ¿Cuándo empezar? Se aconseja empezar en la semana 28, y el curso dura diez semanas. Si te pierdes alguna sesión puedes incorporarte más tarde, siempre que haya plazas. Pero lo mejor es empezar desde el inicio.
  1. ¿Cómo se estructura el curso? Consta de sesiones teóricas con diferentes profesionales del centro, y sesiones de gimnasia y educación postural.
  1. ¿Qué temas se tratan? Las sesiones teóricas incluyen información sobre el proceso de gestación y desarrollo del bebé, los diferentes tipos de anestesia y de parto, el plan de parto, cuidados posparto y aspectos básicos de puericultura y lactancia.
  1. ¿Quién imparte las clases? En el programa participan profesionales expertos en todos los ámbitos de interés en esta etapa: obstetras, pediatras, comadronas/es, anestesistas y fisioterapeutas.
  1. Sesiones interactivas. Todas las sesiones, prácticas y teóricas, incluyen un tiempo para hacer consultas. ¡Así que puedes aprovechar para preguntar todo lo que te interese! También se ofrece información gráfica para comprender mejor el desarrollo del proceso y los cambios físicos y fisiológicos que se producen durante esta etapa.
  1. Mejora de la postura corporal: durante el embarazo nuestro centro de gravedad se desplaza, por lo que aumenta la lordosis (curvatura de la espalda). Este hecho puede favorecer la adopción de posturas incorrectas que acaban provocando dolor y malestar. Las clases ayudan a prevenir estos problemas y a corregirlos.

  1. ¿Qué partes del cuerpo se trabajan? En las sesiones prácticas se trabaja todo el cuerpo de forma global, con ejercicios básicos y estiramientos suaves, haciendo especial hincapié en la respiración. “Todo ello ayuda a mejorar la circulación sanguínea, preparar las caderas para el momento del parto e identificar la musculatura del suelo pélvico” explica Antonia Martínez que es una de las fisioterapeutas que realiza las sesiones prácticas, junto con Mónica Mallafré. En las últimas clases se trabajan posturas facilitadoras durante la fase de dilatación, y se explica cómo respirar durante las contracciones y cómo realizar los pujos en el momento del parto.
  1. Las parejas también participan. Cada vez se implican más ¡y es muy importante animarles a hacerlo! Por ello muchas de las clases están abiertas a las parejas y se les enseña cómo pueden ayudar y colaborar en el desarrollo de todo el proceso. De hecho,¡son superparticipativo/as! Y ¡a menudo hacen más preguntas que las futuras mamás!

  1. “Aquí y ahora”. Cada semana el contenido de las clases se centra en los problemas que pueden aparecer en ese momento y las cuestiones que hay que afrontar en cada etapa, lo que ayuda a centrarse en el “aquí y ahora”.
  1. Contraindicaciones: la preparación física solo está contraindicada en el caso de que tu ginecólogo te indique que debes hacer reposo por algún motivo: como, por ejemplo, que exista riesgo de parto prematuro o tengas pérdidas de sangre. Si tienes dudas, consulta a tu médico.

Qué son las clases de preparación al parto

Generalmente, los cursos de preparación al parto comienzan sobre el sexto o séptimo mes de embarazo, aunque pueden seguirse desde el primer trimestre; constan de una parte teórica y otra de gimnasia prenatal. La mayoría de los padres elige un curso de seis o siete sesiones durante el último trimestre.

La idea que sigue vigente en muchas futuras madres es la de “preparación al parto sin dolor”. Esto es erróneo. Ni se prepara exclusivamente para el parto, ni el parto es sin dolor, salvo que se utilice alguna sustancia anestésica. Debido a esto, muchas mujeres que han decidido solicitar anestesia epidural, no asisten a los cursos de preparación pensando que ya no lo necesitan.

El objetivo clave de las clases de preparación al parto es ponerse a punto para enfrentarse al esfuerzo físico que supone la recta final de la gestación y el nacimiento del bebé, pero los cursos de preparación al parto abarcan mucho más:

  • Técnicas de respiración y relajación que ayudan a disminuir el dolor.
  • Aprender a distinguir si algo va mal o si ya ha comenzado el trabajo de parto.
  • Resolver las dudas que surgen durante el embarazo, el parto, el puerperio y el cuidado del bebé.
  • Enseñar a la embarazada a responsabilizarse de su propia salud y la de su hijo, y a sustituir los hábitos que no son adecuados por otros que sí lo son.

El contenido de las clases de preparación al parto se divide en:

  • Clases teóricas: en las que se explican cambios propios de la gestación, cómo reconocer las señales de parto, en qué consiste la anestesia epidural, la monitorización, qué ocurre en cada una de las fases del parto, etcétera.
  • Clases prácticas: que incluyen gimnasia prenatal, técnicas de relajación, entrenamiento para las distintas fases del parto, control de la respiración y medidas posturales.

Técnicas de preparación al parto

Dos de las técnicas más utilizadas en los cursos para la preparación al parto son:

  • El método Bradley
  • La técnica Lamaze

Todo lo que necesitas saber sobre las clases de preparación para el parto

Los cursos preparto te informan de todo lo que necesitas saber sobre el embarazo, el momento del parto y los primeros cuidados del bebé, así como prepararte física y mentalmente para el momento del parto.

La mayoría de mujeres que esperan su primer hijo tienen muchas preguntas y dudas sobre el parto y sobre los primeros días después del nacimiento del bebé. Es por este motivo que muchas mujeres, junto con las parejas, acuden a clases preparto para buscar respuestas a las preocupaciones o simplemente para sentirse acompañados con otras parejas. ¿Quién mejor para comprender los altibajos del embarazo que otra pareja en la misma situación?

Las clases preparto tratan una amplia variedad de temas relacionados con el embarazo, el parto, el cuidado de los primeros días y la lactancia, entre otros. Asimismo también se enseñan algunas técnicas de cara al parto como respiración o gestión del dolor.

¿Cuándo hay que empezar a asistir a clases preparto?

Además de ofrecer muchas técnicas y programas, las clases de preparación para el parto varían ampliamente en cuanto a la duración. En general, los padres primerizos asisten a clases preparto durante el tercer trimestre del embarazo, aproximadamente en el séptimo mes, aunque algunas clases empiezan ya en el primer trimestre.

La mayoría de los padres opta por un curso que abarque aproximadamente entre seis y siete clases en el último trimestre y dure unas dos horas por sesión, o bien por otros cursos que duren todo el día y se lleven a cabo durante uno o dos fines de semana. Lo importante es recordar que generalmente se ofrecen varias opciones. Lo más importante es buscar la opción que se ajuste mejor a las necesidades de cada pareja.

¿Cuáles son los beneficios de asistir a clases preparto?

Las clases de preparación para el parto son un espacio ideal para solucionar dudas y poder tomar decisiones relacionadas con el nacimiento del bebé. La información que se suele dar en las clases de preparación suele incluir:

  • Cómo se está desarrollando el bebé (consulta el semana a semana para más información).
  • El desarrollo saludable durante el embarazo.
  • Cómo hacer que el embarazo, el trabajo de parto y el nacimiento sean más placenteros y agradables.
  • Técnicas de respiración y relajación.
  • Cómo acordar un plan por el parto.
  • Cómo distinguir cuando empieza el trabajo de parto.
  • Opciones para aliviar el dolor durante el trabajo de parto.
  • Qué esperar durante el parto y el nacimiento.
  • El rol del asistente o compañero que le ayudará en el trabajo de parto.
  • Señales de advertencia que indican que algo no va bien.

Otros temas que también se tratan a menudo son los relacionados con lo que hay que esperar después del nacimiento del bebé, como la lactancia, el cuidado y la gestión de los cambios emocionales debido a la nueva maternidad / paternidad.

Ir acompañada a las clases con el futuro padre es una buena opción para aumentar la participación en el embarazo, y es una buena manera para crear lazos afectivos. Asimismo, el padre también aprende qué esperar cuando la madre entra en trabajo de parto y cómo ayudarla durante este proceso.

El principal objetivo de todas las clases de preparación para el parto es proporcionar el conocimiento y la confianza que necesitan las parejas para dar luz y tomar decisiones fundamentadas. Esto incluye reducir la ansiedad respecto a la experiencia del parto, así como también brindar a la mujer diversas técnicas de control para ayudar a controlar el dolor.

Cómo elegir una clase de preparación para el parto

Existen varias maneras de averiguar las opciones de clases de preparación para el parto disponibles. Una buena idea es consultar al obstetra, el médico de familia o parturienta, además de amigos y conocidos que ya hayan tenido hijos en la misma área. El hospital local o clínica de maternidad también deben poder proporcionar a cada pareja una lista de las opciones de cursos.

Las clases de preparación para el parto ofrecen muchos beneficios: por ejemplo, un embarazo más saludable, conocimientos más amplios, un menor grado de ansiedad o un mayor acercamiento al compañero que le ayudará en el trabajo de parto.

Fuente: www.kidshealth.org

¿Cuando empezar las clases preparto?

Estoy yendo a las clases preparto desde hace varias semanas, y ya que no os conté en mi anterior embarazo como fueron, os voy a ir contando como están siendo las de este. Son clases preparto por la Seguridad Social, igual que el resto de revisiones, ecografías, del embarazo.

Las clases de preparación al parto comienzan a partir de la semana 28-30, depende de vuestra zona y de la matrona. Suelen ser una vez por semana. Nosotras vamos sin parejas (alguna pareja ha venido alguna vez a la última parte de la clase), con ropa cómoda, y duran entre 1h30 y 2h.

Como vivo en un pueblo, las clases las imparte la matrona a las embarazadas de los 3 o 4 pueblos de la zona, en el pueblo de al lado, por lo que me tengo que desplazar, nada 10 minutos en coche.

En que consisten las clases preparto

Todos los días comenzamos haciendo un repaso de cada una, contando si hemos tenido médicos, ecografías, dolores, síntomas, dudas, preocupaciones… Y de ahí salen temas muy interesantes, aprendes mucho conociendo lo diferente que es cada embarazo.

Después hacemos un poco de gimnasia. Acostumbrada a clases de gimnasio de verdad, son ejercicios muy suaves, pocas repeticiones de cada uno, pero que aunque solo sea por estirarse y movilizar todo el cuerpo van genial. Además hacemos respiraciones para oxigenar al bebé y relajarnos un poco.

Al terminar los ejercicios, ya llevamos como una hora de clase, y entonces la matrona pone a parir a alguna. No asustarse. Lo que hace es enseñar a empujar a las que están embarazadas de 38 semanas o más. Se pone con cada una, mientras a las demás nos explica trucos y cosillas para el momento del parto, le indica donde hay que hacer la fuerza para empujar, como respirar, como relajarse… Cuando te toca a ti da un poco de vergüenza, pero es muy útil.

Por último nos habla del «tema del día». Cada día es de algo diferente, y sumado a lo que se habla al principio sobre cada una, te enteras de bastantes cosas sobre el embarazo, el parto…

Contenido de las clases preparto

En la primera clase de preparación al parto que fui esta vez nos habló de los masajes para los bebés, sobre todo para evitar o combatir cólicos. Con Paquito, su bebé de juguete y ayudante, nos enseñó como hacerle masajes, siempre en forma de U inversa o L inversa, en dirección de las agujas del reloj porque es en la dirección que circulan los gases en el intestino. Además nos dio indicaciones del mejor momento para dar esos masajes, cuando el bebé no esté hambriento sobre todo, porque sino estará muy nervioso.

En la segunda clase habló de la lactancia, sus beneficios, como comenzar en el hospital el primer rato tras el nacimiento, puesto que el bebé tras nacer está un rato muy espabilado y es mejor ponerlo al pecho ese rato que más tarde, y de como hay que colocarse al bebé.

  • Siempre pegado al cuerpo de la mami, ombligo con ombligo,
  • Hay que acercarse al bebé a tu cuerpo, no inclinarte hacia el bebé, porque sufriría la espalda,
  • La boquita del bebé tiene que tener los labios abiertos y coger no solo el pezón, sino también toda o gran parte de la areola.

Aunque no estaba previsto, surgió la duda de que llevarse al hospital, que meter en la famosa «maleta del hospital», en este caso a todas nos toca dar a luz en el Miguel Servet de Zaragoza, y nos dio las siguientes indicaciones:

  • Ropa para la mamá y para el bebé durante la estancia te dan allí: hay que llevarse por lo tanto unas zapatillas de «estar en casa», una bata por si hace frío (me toca dar a luz en febrero), neceser, y recomienda braguitas deshechables.. Allí te dan compresas post parto, camisón, gel de baño… El bebé lo tienen vestidito, y te dan pañales, esponja para limpiarle el culito y cambiador.
  • Llevar ropa para salir del hospital: para la mamá practicamente la misma ropa que al entrar (puesto que la barriga no desaparece en 3 días y si estamos resentidas, mejor será ir con ropa cómoda. Y para el bebé igual , ropa para llevarlo a casa.

En la tercera clase preparto siguió con el tema de la lactancia, con problemas que podían surgir, tipo grietas, bultos por no vaciar bien el pecho, recomendaciones para evitar o solventar esos bultos y las mastitis, frecuencia de las tomas, que pecho ofrecer… Nos indicó que no hay que echarse cremas en los pezones (excepto si hay algún problema que venden específicas), que en el caso de estar sensibles lo mejor es la propia leche y sino un poco de aceite de oliva que tengamos en casa. En cuanto a las tomas, sobre todo que no vayamos con el reloj en la mano, que tenemos que dejar que nos vacíe bien un pecho, y cuando se suelte ofrecer el otro, del que quizá quiera un poco, mucho o nada. Y empezar la siguiente toma por ese pecho, por el último del que ha tomado. La lactancia a veces presenta problemas, nos dijo que no nos desanimáramos porque es muy gratificante. (Aunque todo esto me lo sabía ya, es bueno volverlo a oir y ver que aunque la lactancia con la beba comenzó complicada, realmente es gratificante, y mucho).

Como el post se está haciendo largo, y aún estoy de 34 semanas y me quedan unas cuantas clases, dentro de unas semanas seguiré contando lo que vamos aprendiendo y haciendo en las clases preparto.

Además en unos días os contaré que tal el curso online de Embarazo, parto y post parto de Matertraining.com, y os pondré un código descuento por si alguna está interesada, tiene muy buena pinta!!!

Hay un capítulo de Doctor en Alaska (Northern Exposure en VO o La Última Fronteraen Latinoamérica) en el que Maggie lleva a Fleischman en su avioneta a un pueblo todavía más remoto que Cicely a dar unos cursos de higiene personal. Cuando llegan, se encuentran con un buen número de parejas primerizas que esperan un curso preparto. Una vez aclarada la confusión, Joel empieza así la primera clase: «Hay cuatro palabras que necesitan saber para prepararse adecuadamente para el parto, tomen nota señoras: YO-QUIERO-LA-EPIDURAL».

Durante años, fruto de la aprensión y de la ignorancia, pensaba exactamente así, que esas cuatro palabras eran lo único que tenía que saber sobre el parto. Y logré llegar a los treinta y tantos sin enterarme (queridas amigas que me contasteis vuestras terroríficas experiencias, lo confieso, no os escuchaba, pero no por falta de amor verdadero sino por verdadero pánico). Sin embargo, todo cambió en el preciso instante en el que, tumbada para la primera ecografía de mi embarazo, la ginecóloga sentenció: «Este es el primero saquito gestacional y este es el segundo». Me entró un miedo de tal calibre solo con imaginar los dolores de parto dobles que pasé de no querer saber nada a sobredocumentarme.

Desechado internet como fuente de documentación (no he visto jamás tantas faltas de ortografía y tantos disparates juntos como en los foros de madres), me puse a leer todas las biblias del embarazo que encontré (la mayoría muy aburridas, por cierto), pero sentía que aún no sabía apenas nada. «Oye, y esto de los cursos preparto, ¿qué tal es?», pregunté a mi gurusa de la maternidad, a la sazón creadora de este blog. «No te van a servir de mucho, pero ve», me contestó. Y efectivamente, así fue.

¿Qué ves en esta imagen? El médico muchas cosas, tú apenas nada (y no te lo explican).

En primer lugar, me dirigí a la Seguridad Social, pero me resultó imposible asistir al curso que me ofrecían, ya que las clases eran a media mañana y en días laborables. Así que hice en primer lugar uno privado especial para embarazos gemelares y cesáreas por las tardes y luego, cuando los médicos decidieron de repente que se podía intentar un parto natural a pesar de que me habían hablado de cesárea segura desde el primer momento, me apunté a un segundo curso los sábados porque estaba de 7 meses y no sabía respirar ni empujar ni nada de nada. El caso es que salí de ambos cursos con una ligera idea de cómo hacer la maniobra Heimlich y una reanimación cardiopulmonar pero sin saber cambiar un pañal.

Queridas matronas, ginecólogas, psicólogas, enfermeras y pediatras, no estoy diciendo que dé la sensación de que llevéis 35 años dando el mismo curso (que en uno nos pusieran vídeos VHS no quiere decir nada), ni que las clases preparto no sirvan para nada, ni que los que vosotras impartís no sean mejores y más completos que los que yo recibí, lo que sí digo es yo, por mi parte, eché de menos lo que sigue:

1) Que enseñaran a cambiar el pañal a un bebé (y a cogerlo y a calmarlo y a vestirlo). Aunque parezca increíble, una persona puede haber llegado perfectamente a los 30 sin haber frito un huevo, sin haber cambiado un pañal en su vida y sin saber que a los bebés se los baña con jabón sin jabón. Yo lo había hecho una vez a cada uno de mis sobrinos, mal y con supervisión, así que me pasé el primer curso mirando unas muñecas que tenían criando polvo y pensando «venga, ahora es cuando las sacan y nos ponemos a hacer prácticas, como en las pelis». Pero nada de nada, oiga. Como decía mi propio, un optimista nato, tuvimos la suerte de que los mellizos pasaron cinco días ingresados y nos lo enseñaron todo las benditas matronas de la Maternidad de O’Donnell, que si no no sé qué habríamos hecho sin saber si quiera cómo coger a un bebé en brazos. Con todo, nos pasamos los primeros días en casa pensando en demandar a Dodot por publicidad engañosa. Hasta que una amiga nos aclaró que a los nenes hay que ponerle la colita hacia abajo, si queda para arriba se sale el pis.

2) Cuáles son tus derechos. Sí, vale, esto no tiene nada que ver con la medicina, pero no estaría mal incluir una sesión en la que te contaran en qué consiste el permiso por maternidad, por paternidad, por lactancia, ayudas y deducciones y cuál es el panorama en otros países. Así a lo mejor entenderíamos mejor lo que quiso decir Bescansa en lugar de criticarla tanto.

3) Qué trámites hay que hacer. ¿Sabías que si estás casada puede ir el padre solo a inscribir al bebé en el Registro pero que si sois una pareja de indocumentados tienes que ir tú también con los puntos y todo? Pues yo, no. Y este es solo uno de los muchos papeleos que trae tu retoño bajo el brazo, de los que nadie te informa y que van desde empadronarlo a hacerle la tarjeta de la Seguridad Social. Por suerte, gracias a una publicidad que recogimos en un hospital nos enteramos de que hay empresas como Pequetrámites que lo hacen todo por ti. Además de encargarse de todo, nos contaron que la única ayuda al recién nacido que no se ha cargado la crisis es para partos múltiples. Embarazada, si alguien te pregunta qué te puede regalar que sea útil, no lo dudes ni un segundo.

Las lecturas típicas de una embarazada.

4) Qué es un plan de parto. Puedes ir a dar a luz a lo loco y encomendándote al Santísimo y al equipo que te toque en suerte o puedes decidir cómo quieres que sea y escribirlo en un papel, que por supuesto pueden ignorar pero que también puede servir en caso de duda. No es agradable, pero este es el momento en el que tienes que conocer las palabras enema, rasurado, sondaje, vía venosa, episiotomía, motorización, tactos vaginales y oxitocina, además de epidural, y decidir si las quieres en tu parto ideal o no. Yo me arrepiento muchísimo de no haber hecho un plan de parto porque por ejemplo sufrí lo indecible a causa de que no me dejaron beber nada desde las cinco de la tarde a las nueve de la mañana y ahora me entero de que, según Sanidad, se puede beber líquidos durante la dilatación.

5) Qué preparar. Tengo una cajita que se enchufa y calienta las toallitas húmedas. Pensé «qué delicia» cuando me la regalaron. Pero resulta que si se calienta algo húmedo qué es lo que pasa… efectivamente, que se seca. Al trastero. Y así con otras tantas cosas más que compré y que no sirven para nada. En cambio, cuando creí tenerlo todo listo resultó que no tenía ni lo básico. Mi cuñada me sacó de mi error cuando me llamó para ver qué tal iba y me preguntó cuántos bodies había comprado y le dije que dos por cabeza. Mi razonamiento fue que al nacer en abril no se necesitan camisetas de manga larga. Ella se rió y me dijo: ¿Cómo que dos? ¡Si es su ropa interior! Imagina cuántas veces te cambiarías al día si te cagaras encima… pues eso. Y a los bebés, nazcan cuando nazcan, siempre se les viste de manga larga los primeros días, porque no regulan la temperatura». Pues esto no te lo dicen, esto tienes que llevar tú sabido. En honor a la verdad en un curso nos contaron las compras «necesarias, optativas y nunca», pero no abarcó ni una millonésima parte del impresionante mercado de la tontería que se ha generado con los bebés (pocos y tardíos) y no empezaron por el principio, por los bodies, que es por donde se debe empezar si lo que tienes delante son verdaderos zangolotinos como yo.

6) Cómo sobrevivir al puerperio. Otra palabra que debes conocer es esta, que define el periodo postparto y que por decirlo en una palabra es un infiernillo del que no se suele hablar. Entre los puntos, que no te haces con el bebé, que la lactancia es agotadora, que no diferencias el día de la noche, que además no tienes tribu a la que recurrir y que los platos y las lavadoras se amontonan, sumado a las visitas y a los loquios que son un autentico asco… Más que preparar a las mujeres para el parto, habría que avisarlas de lo que viene después. Se hace, pero según mi experiencia, poco.

7) Lactancia. Señoras matronas, ginecólogas, asesoras de lactancia, ligas de la leche y demás, por favor no empiecen sus charlas diciendo lo primero de todo las palabras mastitis, grietas o ingurgitación mamaria. No puede ser que lo primero que hagan sea atemorizar a la pobre primeriza, que asocia directamente lactancia a problemón. Es cierto que pueden surgir contratiempos, pero lo más normal es que no los haya, si no no habríamos sobrevivido como especie. La embarazada no quiere ver diapositivas de posturas, quiere ver dar de mamar en directo a ser posible, cómo se coge al bebé, cómo se coloca, cómo saber si lo estás haciendo mal… Tenemos tan interiorizado el biberón y tan desnaturalizada la teta que al colocarme a la niña por primera vez me tuvieron que corregir la postura porque la apoyaba en el antebrazo, que es donde se coloca para darle el bibe y eso que ¡no había dado jamás un bibe!

Probablemente el problema sea mío, porque ningún curso puede descender al nivel cero de conocimientos y empezar diciendo «buenos días, esto que tienen ante ustedes es un bebé», pero yo habría necesitado clases para dummies y no de nivel enterado, en los que dan por hecho que uno ya ha sostenido en brazos a varias docenas de bebés. Al margen de lo que eché de menos, recuerdo con mucho cariño ambos cursos porque me reí muchísimo (para empezar, de mí) y descubrí infinidad de cosas, muchas de ellas muy útiles y otras, esenciales, como por ejemplo que no se puede poner a dormir a un bebé boca abajo (tu madre te dirá lo contrario en esto y en casi todo), que no se le puede sentar hasta que empiece a hacerlo él, qué es una hemorragia postparto y cuáles son las señales de alarma por las que hay que salir pitando al pediatra y cuáles no. Ah, y cómo evitar las estrías (JA JA JA). Pero los cursos deberían actualizarse, durar más, tener una parte práctica y otra de aspectos legales. Si estás embarazada, aprende las cuatro palabras mágicas y ve al curso (pero no solo).

Primera clase preparto en la seguridad social

Quizá es un poco pronto para empezar con las clases preparto. Pero al ser por la seguridad social, hay que tener en cuenta, al menos aquí en Valencia, que en julio y agosto no hacen cursos preparto en la mayoría de ambulatorios. Como duran dos meses, y pariendo en agosto, había que empezarlas ya. Así que ayer asistí a mi primera clase y, ¡no sabéis la diferencia con la vez anterior!

Algunas ya leísteis la mala baba que se gastaba la matrona que tuve en mi anterior embarazo. Como ya conté en su momento, igual que con el resto del personal sanitario, la matrona que te toque es una cuestión de suerte. Pero si a aquella no podía ni verla, con la que tengo ahora estoy encantada. ¡Son como el día y la noche! Tanto en trato personal como en ideas relacionadas con su trabajo. La que tuve era mas de la vieja escuela, una mujer casi apunto de jubilarse, hastiada por estar donde estaba (que no es donde ella quería estar) y agobiada por la cantidad de trabajo. Cosas que se notaban en como trataba a todo aquel que cruzara la puerta de su consulta. En cambio, mi matrona actual es una mujer de una mente abierta, que es pro parto natural, pro lactancia materna y mas maja que las pesetas. ¡Se sabe hasta el nombre de la gente! (Que pensaréis que es lo normal, pero para mi no lo era).

En fin, que tenía muchas ganas de asistir a sus clases preparto porque ya sabía que me iban a gustar. La última vez que tuve cita con ella me estuvo explicando en que consistían. Un poco de ejercicio. Otro poco de relajación. Una parte práctica y otra final teórica. Que fuera con ropa cómoda, llevará una toalla y el acompañante que quisiera, pero preferiblemente la persona que fuera a estar conmigo el día del parto. Lo bueno es que, esta vez, al ser por la tarde, el Papá Cascarrabias puede asistir, aunque llegue empezada la clase.

Cuando llegué ya noté la primera diferencia. Estaba todo el suelo lleno de colchonetas formando un circulo, y allí estuvimos las dos horas que duró la clase. Nada mas llegar nos fuimos presentando y diciendo para cuando nos tocaba parir. Por las fechas que son, y teniendo en cuenta lo que os decía antes de que en verano no hay clases preparto, somos un grupo muy heterogéneo. Mamis de todas las edades y con fechas de parto que oscilan entre finales de julio y principios de octubre. De lo que mas llamó mi atención fue que de las 11 mujeres que estábamos allí, solo 2 eramos repetidoras. No se si porque las que repiten ya no suelen asistir a este tipo de clases.

Empezamos con unos ejercicios especiales para el embarazo que acabamos bailando con música árabe algo parecido a danza del vientre. ¡Fue muy divertido! Nos saltamos la relajación y fuimos a la parte práctica donde nos habló de los ejercicios de kegel y el masaje perineal. Que esta vez tengo intención de hacer cada día durante el tercer trimestre. A ver si podemos evitar la episiotomia. Para terminar nos puso un vídeo sobre la preparación al parto y los síntomas para ir al hospital. Hablamos un poco de las contracciones, que son, que sentiremos y cuando tenemos que tomarlas en serio.

La clase se me hizo muy amena, también porque la manera que tiene ella de expresarse ya hace que sea algo entretenido, cercano y distendido. Nos fuimos a casa con unas cuantas fotocopias sobre lo que habíamos estado hablando y un par de canastillas.

La principal diferencia que veo entre la vez anterior y esta es el trato que se nos da a las embarazadas. Tratándonos de forma humana. Animándonos y empoderándonos. Haciéndonos sentir que somos capaces de parir y debemos confiar en nuestro cuerpo. La matrona que tuve en mi anterior embarazo se limitaba a repartir fotocopias, algunas de la época de matusalén, y a ponernos vídeos durante las dos horas que duraba la clase. Así ella tenía menos que hacer. Como habréis podido comprobar por lo que os he contado, nada que ver con la que tengo ahora. ¡Como se nota cuando alguien disfruta de su trabajo!

¿Os fueron útiles de cara al parto y postparto?

¿Qué se aprende en las clases de preparación al parto?

Podemos hacer todo lo posible para intentar que el momento mágico de tener a tu bebé transcurra con las menores dificultades posibles preparándonos para su llegada. Las clases de preparación al parto son una estupenda forma de hacerlo.

¿Para qué sirven las clases de preparación al parto?

Principalmente tienen como fin preparar a la madre física y mentalmente para poder afrontar el esfuerzo que llevará consigo el parto. Pero además, en estos cursos la formación abarca otras áreas encaminadas a facilitar las cosas a la futura mamá tanto antes como después de la llegada al mundo de su bebé.Por eso se resuelven dudas acerca de la crianza, enseñan a las madres las rutinas fundamentales para cuidarse y cuidar del bebé y ayudan a dejar de ver el embarazo y el parto como algo preocupante que temer, disminuyendo la ansiedad de las madres al explicarles en detalle un proceso natural que tiene unas fases que pueden conocer con antelación.

¿Qué se hace en las clases de preparación al parto?

Los centros donde se imparten las clases de preparación al parto habitualmente dividen sus sesiones en clases teóricas y prácticas.Primero se explican las bases teóricas, como cuáles son las fases del parto, qué ocurre en cada una de ellas, qué cambios supone en el cuerpo la gestación, cuáles son las primeras señales de que el bebé está llegando o en qué consiste la monitorización. Y luego ya se pasa a la práctica impartiendo gimnasia prenatal, entrenamiento específico para las distintas fases del parto, técnicas de relajación, control de la respiración, medidas posturales…

¿Cuándo se empieza la preparación al parto?

Lo habitual es que se comience en la semana 28 de embarazo. Sin embargo, como muchos centros también imparten formación acerca del embarazo y sus cuidados, puede haber una o dos sesiones previas, en torno a la semana 14 de embarazo. Más adelante se continúa, generalmente en la semana 28, para seguir la formación relacionada más directamente con el parto.

¿Es recomendable ir los dos a las clases preparto?

Es una decisión de cada pareja, pero si es posible, las matronas, que suelen ser las encargadas de impartir la formación, aconsejan que también vaya el padre. Puede aportar tranquilidad a su pareja cuando llegue el momento, y que él también conozca las señales del parto, sus fases y lo que ocurre en cada una de ellas es buena idea, especialmente si tiene pensado entrar al paritorio cuando llegue el momento. Además, en estas clases también se informa de los futuros cuidados del bebé, en los que el padre también participará.

Sobre todo en el primer embarazo, pero también en los sucesivos, una de las actividades que conviene marcar en la agenda del embarazo son las clases de preparación al parto, que nos van a ayudar a afrontar ese momento crucial más relajadas y seguras.

En las clases de preparación no solo nos van a introducir en conceptos claves del embarazo, parto y cuidados del bebé, sino que también nos sirve como práctica y también tienen una función emocional.

Nos sirven como práctica, porque en estas clases vamos a hacer ejercicios que nos mantendrán en forma, sobre todo si seguimos una rutina diaria ya antes de iniciar las clases e incluso cuando el curso esté acabado. Es bueno, si no existe contraindicación, realizar ejercicio hasta el momento del parto.

Esto contribuirá a nuestra salud, a la del bebé y a nuestra buen forma física de cara a afrontar con fuerzas el parto y el postparto. Si no tenemos problemas médicos y el embarazo no es complicado o de riesgo, será seguro que hagamos algo de ejercicio.

Además, otra práctica imprescindible que vamos a hacer en los cursos de preparación al parto es la de los pujos y la respiración en el parto. Nos enseñarán cuál es la manera adecuada de empujar, cómo hacerlo, y todo sobre la respiración en la fase de dilatación activa y en el expulsivo.

Aprenderemos cómo se producen fisiológicamente las contracciones y por qué la adecuada respiración puede aliviar los dolores… Y al tiempo nos deberían proporcionar información sobre otros métodos, farmacológicos o no, de alivio del dolor.

Podría parecer que saber mucho sobre estos temas puede asustar un poco, y no diré yo que a mí misma me entraban algunos sudores cuando veía cómo iba a ser ese gran momento y como un bebé de ese tamaño iba a salir de mi cuerpo… Pero la sensación de saber lo que va a suceder también te aporta seguridad y confianza, aunque es lógico sentir inquietud.

Además de todo esto, podemos plantearles nuestras dudas a la comadrona o al matrón en una vía de comunicación directa y cercana. Y si tenéis suerte y en vuestro hospital se organizan visitas a los paritorios y salas de dilatación, podréis hacerla junto al grupo.

El padre y las compañeras, importantes en las clases preparto

Si es posible, convienen que el padre acuda a estas clases de acompañante, es una manera más de implicarse en el embarazo y también irá más tranquilo al parto. Interesarse por estas clases es un gesto de responsabilidad y compromiso en la crianza, y al mismo tiempo se refuerza el vínculo con la futura mamá y con el bebé, sintiéndolo más cerca.

Además, el papá podrá aprender a tener un papel importante en el embarazo, ayudando a aliviar molestias frecuentes a su mujer mediante técnicas de masajes, y también podrá ayudar durante el parto, donde su papel también es importante.

Por supuesto, no nos olvidamos de los cuidados básicos del recién nacido que en muchas ocasiones es el papá el primero en poner en práctica (limpiar el meconio o cuidar ombligos…).

Por último, acudir a las clases de preparación al parto también nos pondrá en contacto con otras mujeres embarazadas, podremos compartir nuestras dudas, temores, experiencias… De algunas clases han salido buenas amistades, y salidas en común incluso después de nacidos los bebés.

Es beneficioso relacionarse con otras mujeres en la misma situación, nos distrae y pasamos un buen rato. mantener la mente ocupada y dedicarse tiempo a sentirse bien también es importante en el embarazo.

En definitiva, como veis las clases de preparación al parto aportan muchas cosas importantes para nuestro bienestar físico y emocional.

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