0

Cuando trasplantar geranios

Cómo trasplantar geranios

En ocasiones nos encontramos con la necesidad de cambiar un geranio de maceta, pasarlo de esta a la tierra o extraerlo del suelo para plantarlo en una maceta. Aunque pueden existir otras, estas van a ser las tres principales situaciones que requerirán de un trasplante, tarea muy sencilla si se tienen los conocimientos básicos, los que aquí vamos a repasar.

Ante todo, hay que decir que el geranio es una planta de fácil trasplante, puesto que tienen muy buena tendencia a emitir raíces, y resiste bastante bien durante un tiempo aunque no se haya manejado correctamente.

¿Qué hay que saber?

En primer lugar, que ➊ el trasplante suele suponer un cambio de ubicación, y que casi siempre implica una modificación en las condiciones que soporta la planta.

El suelo, la temperatura, luminosidad y otros factores importantes suelen verse modificados, por lo que siempre habrá que tratar de que estos cambios sean a mejor, o si son a peor, que se hagan de forma gradual.

Un error típico en los trasplantes se comete cuando se pone a pleno sol y de repente una planta que estaba a la sombra, hecho grave si el tiempo es muy caluroso o si la planta no tenía todavía un buen sistema radicular.

Lo correcto es proceder con cautela, proteger la planta cuando el cambio en las condiciones en muy grande. En muchas ocasiones, esto evitará que se marchite y en otras tantas facilitará la adaptación de la planta a la nueva ubicación.

Otro aspecto importante es el tiempo. El trasplante del geranio ―y de cualquier planta― ➋ ha de hacerse cuando esta esté preparada para el mismo (no antes), y a ser posible cuando las condiciones del lugar que va a ocupar sean más favorables.

En este caso, el error más frecuente consiste en trasplantar al exterior y antes de tiempo un geranio que se ha obtenido por esqueje o que se ha arrancado del suelo, y que apenas tiene desarrolladas las raíces o que ha perdido una gran parte de ellas.

Por último, y aunque se podría alargar mucho este apartado, hay que recalcar que ➌ el agua es un elemento muy importante en cualquier trasplante. Tanto es así que puede suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso, y no es para menos, ya que al realizar el trasplante se altera la estructura de la tierra o sustrato, queda demasiado aire acumulado en grandes oquedades del suelo y buena parte de las raíces pierden por un tiempo el contacto íntimo con esa fina película de agua que debería recubrirlas.

Además, en los trasplantes que se realizan al exterior, es muy importante mantener una humedad constante en el suelo (y en el aire si el clima es muy seco y cálido) en los días y semanas posteriores, a fin de que las raíces del geranio puedan obtener todo el agua que necesita la planta, y que se facilite la emisión de otras nuevas.

Veamos ahora las situaciones concretas que se pueden plantear.

De maceta a maceta

Es quizá el caso más frecuente. Suele presentarse cuando el geranio se ha desarrollado mucho y la maceta se le queda pequeña. También cuando por cuestiones de mantenimiento, organización del espacio o estética se desea renovar el recipiente.

Es también el escenario más fácil, ya que la planta apenas nota el cambio. Es adulta, sus raíces son potentes y simplemente se les da más espacio, sacando la maceta vieja, soltando con la mano las raíces de parte externa que están muy enrolladas y plantando el cepellón en la nueva maceta, que casi siempre será más grande, por lo que habrá que aportar más sustrato para rellenar el hueco.

Ojo con las macetas nuevas! Hay que acordarse de practicar agujeros de drenaje en la base si no los traen de fábrica.

Un dato importante en este punto es el siguiente: Es importante que el cepellón del geranio ―el bloque que forman las raíces junto con el sustrato―, quede enrasado con la superficie del sustrato en la nueva maceta, de forma que no se entierre demasiado ni quede más alto. Tapar el cepellón a lo sumo con 1 cm de sustrato.

De tierra a maceta

Esta situación se da cuando se arranca un geranio del suelo y se desea plantar en una maceta.

Aquí la clave es lograr sacar el geranio con la mayor cantidad de raíces, y podar la parte aérea para equilibrarla con la radicular. Esto garantizará que las hojas no van a perder más agua de la que son capaces de asimilar las raíces.

También suele ser conveniente podar las raíces si estas son demasiado largas, ya que no conviene que queden dobladas dentro de la maceta. Además este recorte inducirá el crecimiento de nuevas raíces.

Otro aspecto importante es la ubicación de la planta una vez se ha trasplantado a la maceta. Con tiempo soleado y seco, ponerla a la sombra pero en un ambiente luminoso durante unas cuantas semanas, lo que evitará que se marchite por exceso de transpiración. Si se ha equilibrado correctamente la raíz con la parte aérea, unos días después del trasplante ya se puede comenzar a sacar la planta al sol.

De maceta a tierra

Este último caso es básicamente igual al primero (maceta a maceta), si bien lo único diferente es que la planta se va a encontrar con unas condiciones bastante distintas. Casi siempre va a pasar a un suelo que retiene menos humedad que el sustrato que tenía en la maceta, que suele tener menos nutrientes y dónde las condiciones ambientales suelen ser más duras.

Para facilitar la adaptación de la planta, conviene protegerla en los primeros días del sol (si estaba en un lugar menos soleado) y mantener el suelo húmedo en todo momento. Los demás aspectos a tener en cuenta ya los vimos el el caso maceta-maceta.

CUIDADOS DEL GERANIO
En este otro artículo verás qué cuidados necesita el geranio. Seguro que encontrarás alguno que desconocías…

¿Cómo trasplantar geranios?

Primer paso: Extraer una parte de planta madre
Con cuidado extrae un tallo de geranio sin flor que mida unos diez centímetro. Con una mano, sujeta la parte inferior del tallo y con la otra inclina con fuerza la cabeza para que se rompa justo por debajo de la hoja. La parte restante servirá de brote. Para obtener mejores resultados, puedes remojar la parte inferior en la hormona enraizante.

Segundo paso:Preparar el futuro hogar del geranio
Llena un tiesto biodegradable con tierra especial para semillas y trasplantes. Esta tierra favorecerá el enraizamiento de los nuevos brotes.

Tercera etapa: Plantar los brotes
Ayúdate del tape de un rotulador para hacer un agujero en la tierra y plantar la parte inferior del tallo. Riega abundantemente.

Cuarta etapa: preparar un mini invernadero
Recubre el tiesto con una botella de plástico sin cuello. Durante varios días, deja el tiesto a la sombra para evitar una evaporación excesiva.
Verifica el nivel de hidrotermia del brote tocando la tierra y no dudes en volverlo a regar si lo consideras necesario.

Resultado
Dos semanas después del trasplante, el nuevo brote de geranio habrá echado raíces. Mantenlo a la sombra y no lo riegues demasiado para no pudrirlo.
Este geranio se podrá plantar a partir del próximo mayo.

Los geranios o Pelargonium, que en realidad es su nombre real y así se identifican mejor, son una de las plantas más fieles que he conocido y también, una de las más fáciles de reproducir.

Esta facilidad nos permite que podamos obtener una gran cantidad de plantas año tras año. En las siguientes líneas, aprenderemos cómo hacer esquejes de geranio correctamente y tener éxito.

Hacer Esquejes de Geranio o Pelargonium

1.Recoger y preparar los esquejes de geranios

Podemos obtener los esquejes en dos épocas del año:

  • Durante la primavera, que es cuando la planta comienza a emitir nuevos brotes.
  • O, mejor aún, a finales del verano.

Procederemos de la siguiente forma:

  • Vamos a elegir una planta de geranio que esté en perfecto estado de salud y se vea vigorosa.
  • Una vez elegida la planta, seleccionaremos un buen tallo, preferiblemente sin flor.

  • Cortamos con una tijera limpia y afilada (o podemos usar también una trincheta) a una longitud de unos 12 cm que corresponden con la tercer o quinta hoja.

  • Deberíamos cortar justo por debajo del nodo (lugar donde nace la hoja en el tallo)

  • Ahora vamos a eliminar las hojas inferiores y dejaremos solamente los dos pequeños brotes superiores lo cual nos permitirá limitar la evaporación.
  • También en el caso de que haya un botón floral, lo eliminaremos.

Si vamos a preparar varios esquejes de geranio, procederemos de la misma manera tantas veces como sea necesario.

2.Plantar los esquejes de geranio

  • Para evitar cualquier peligro de fracaso, lo cual es poco probable, utilizaremos Hormona de enraizamiento. Colocamos un poco de polvo de esta hormona en un recipiente y vamos a, primero, mojar levemente con un poco de agua la base del esqueje y luego, lo apoyamos en la hormona.
  • Agitamos o golpeamos suavemente el esqueje para reducir el exceso de polvo.

  • Por otro lado, vamos a llenar un contenedor o pequeña maceta con partes iguales de tierra para maceta y arena (o cualquier otro sustrato liviano como por ejemplo vermiculita), también podemos usar una bandeja de semillas grande. Agregamos agua y esperamos un rato a que el agua se absorba completamente.
  • Aprisionamos el sustrato con los dedos y hacemos en medio un agujero con un lápiz.
  • Para finalizar colocamos el esqueje de geranio en este agujero y aprisionamos ligeramente el sustrato de alrededor.

La hormona de enraizamiento promueve la formación de raíces en los esquejes. Si bien se recomienda para los esquejes de geranio, no es estrictamente necesario, con esto quiero decir que, si no tienes, puedes hacer el esqueje igual. De todas maneras, aquí tienes algunas alternativas de hormonas de enraizamiento casera que pueden sacarte del paso…

3.Damos tiempo a que se produzcan las raíces y luego trasplantamos

Si ya ha pasado el tiempo frío, podemos colocar nuestros esquejes de geranio en el exterior siempre a sombra parcial. Si el frío aún es intenso, dejaremos los esquejes en el interior y en un lugar muy luminoso hasta que la temperatura exterior sea más indulgente.

En 2 o 3 semanas, los esquejes de geranio deberían ya haber enraizado correctamente.

  • Regaremos los esquejes regularmente, pero sin excedernos.
  • Durante el primer invierno, ya sea que hayamos tomado los esquejes de geranios en primavera o a fines del verano, deberemos mantenerlos en un lugar protegido de las heladas, pero luminoso.
  • El trasplante a su posición definitiva (a pleno sol), ya sea en el suelo o en macetas, se hará la siguiente primavera.

Como ves, el procedimiento es bastante sencillo y te aseguro que es poco probable que tus esquejes de geranio o Pelargonium no produzcan raíces.
Si tienes experiencia y te sabes algunos trucos extras, no olvides dejar tus comentarios.
Ah!!! Y si quieres continuar leyendo sobre geranios, aquí tienes ficha de cuidados del Geranio

Califica mi artículo!

Nada Mal

¿Te ha parecido útil e ilustrativa la nota sobre como hacer esquejes de geranios??? Se entendió bien? Dale tus estrellas al Post!

Calificación de Usuarios 4.06 ( 160 votos)

Los geranios son plantas que habitan muchos balcones y terrazas pues son muy vistosas y fáciles de cuidar. Basta con tener algunas macetas con un poco de tierra y echarles algo de agua para que den vida a los espacios aéreos con sus mágicos colores.

Es común que las señoras de la casa acostumbren a multiplicar sus geranios trasplantándolos de maceta en maceta para así tener más color y es por eso que hoy nos dedicaremos a estudiar cómo trasplantar geranios.

¿Cuándo se trasplantan los geranios?

Los geranios son plantas originarias de las regiones templadas y cálidas sobretodo de África. Pueden ser plantas herbáceas o arbustivas, pero las que se comercializan más crecen como arbustos de escasa altura, pudiendo tener porte más o menos erguido o colgante.

Artículo relacionado: Tipos de geranios

Su temporada de crecimiento coincide con la primavera y el verano, que es cuando las temperaturas son cálidas e incluso muy cálidas. Por este motivo, el trasplante se ha de realizar poco antes o poco después de su reposo invernal, ya que es cuando, en caso de que le partiéramos accidentalmente una rama o algunas raíces la cantidad de savia perdida sería poca y la planta se podría recuperar sin problemas.

Pero ojo, no hay que cambiarlos de maceta cada año, solo si vemos que se le salen raíces por los agujeros de drenaje, o si ya han pasado más de dos años tras el último trasplante y notamos que apenas crece.

Materiales necesarios

Es importante y muy recomendable preparar todo lo que se va a necesitar antes de trasplantar geranios, ya que así la tarea será mucho más fácil de llevar a cabo. Así que no dudes en poner encima de la mesa donde vayas a trabajar lo siguiente:

  • Maceta con agujeros de drenaje. El diámetro ha de ser ligeramente superior (no más de 6cm) al que tiene la ‘vieja’ maceta.
  • Sustrato. Puede ser el universal que venden en todos los viveros y tiendas de jardinería, aunque puedes comprarlo desde aquí también.
  • Regadera con agua. Imprescindible para humedecer el sustrato tras el trasplante.
  • Hormonas de enraizamiento o enraizantes caseros. Por si quieres aprovechar y plantar esquejes 😉 .

Paso a paso

Una vez que lo tengas todo, es momento de pasar a realizar la tarea, es decir, a trasplantar los geranios de la siguiente manera:

Rellena un poco la maceta con sustrato

Con las manos o con una pala pequeña de plástico rellena la maceta un poco con el sustrato. No la llenes del todo, insisto, bastará con algo menos de la mitad.

Piensa que la planta no tiene que quedar ni muy alta ni muy baja.

Extrae el geranio de la ‘vieja’ maceta

Dale algunos golpecitos a la maceta para que la tierra se despegue de ella. Ahora, tumba el geranio y extráelo con cuidado, sujetándolo de la base del tallo y tirando de él hacia un lado (en línea recta) mientras vas haciendo algo de presión con los dedos en la maceta.

Colócalo en el centro de la ‘nueva’ maceta

El siguiente paso es coger el geranio y colocarlo en la nueva maceta, más o menos en el centro. Mira que no quede muy alto: la superficie del cepellón debe de quedar unos 0’5cm por debajo del borde del recipiente.

Rellena con sustrato y riega

Para acabar, solo te quedará terminar de rellenar la maceta y regar a consciencia para humedecer bien la tierra.

Multiplicar geranios por esquejes

Si quieres aprovechar y multiplicar el geranio por esquejes lo primero que tienes que hacer al trasplantar geranios es elegir un tallo de geranio sin flor que mida al menos unos diez centrímetros.

Ten cuidado al quitarlo para no dañar la planta madre. ¿Cómo hacerlo? Bien, sujeta la parte inferior del tallo y con la otra mano inclina la cabeza para que se rompa justo por debajo de la hoja. Luego moja la parte inferior del tallo con hormonas de enraizamiento (en venta No products found.).

Después elige una maceta pequeña, de unos 8,5 a 10,5cm de diámetro, y coloca en ella sustrato universal para así ayudar al enraizamiento del tallo. Haz un agujero en la tierra y deposita el tallo cubriendo la parte interior con tierra y regando en abundancia.

Lo siguiente es recubrir la maceta con un plástico y dejarla reposar durante varios días a la sombra para evitar la evaporación. Hazle algunos agujeritos con la punta de unas tijeras o de un cuchillo para que el aire pueda circular un poco.

Dejar reposar

Una vez plantado el brote, hay que dejar reposar siempre controlando que la tierra de la planta no se seque demasiado. En ese caso, hay que regar.

Unas dos semanas más tarde de plantar los esquejes, es probable que el brote haya echado sus raíces. Entonces, sólo hay que quitar el plástico, llevarlo a un lugar con semisombra y no regar en exceso para así esperar a que llegue la temporada ideal para plantar geranios, que ocurre en el mes de mayo.

Así de fácil es trasplantar geranios 😉 .

Los Geranios son una de esas plantas que todos deseamos tener. Además de lo sencillo que resultan cuidarlos, sus variedades de flores combinarán perfectamente en nuestro jardín, en una maceta como centro de mesa, o en nuestro balcón para alegrarnos el día. En la presente entrada descubrirás todo lo relativo a su correcto plantaje y sus cuidados básicos.

Si eres un eterno amante de las flores y por alguna que otra razón nunca te has decidido a plantar tu propio jardín, te decimos que es más fácil de lo que crees. No necesitarás emplear extensos períodos de tiempo para que tus plantas se desarrollen saludablemente. Solo bastan un par de consejos para ilustrarte en este arte tan entretenido y, sobre todo, productivo.

¿Por qué plantar Geranios?

Suele ser una de las preguntas más recurrentes de los iniciados en la jardinería. Vemos una tras otra de jardineras que presumen de la flor que brota de esta maravillosa planta; pues no la han elegido solo porque sí, te expondremos las características que la hacen la preferida de muchos:

  • Amplia paleta de colores: Quizás uno de los factores a tomar en cuenta que la hacen una planta predilecta. No solo querrás una planta que sea fácil de mantener, sino que al mismo tiempo produzca armonía con sus colores en tu jardín. Los principales colores son el rojo, blanco, amarillo, púrpura y muchos otros tonos secundarios de estos.
  • Altura máxima que alcanza: Es ideal para aquellos jardines estrechos pues solo llegan a medir hasta poco más de 30 centímetros. Por esta misma razón es que solemos verla plantados en macetas engalanado una escalera o una ventana con sus flores.
  • Olor característico: No solo sus flores despiden un agradable olor sino ¡también sus hojas! Aunque parezca increíble toda su estructura posee un olor cítrico característico que perfumará a todo tu jardín.
  • Propiedades medicinales: Seguramente habrás escuchado que alguno superó su malestar estomacal bebiendo infusiones de Geranio. Y es que sus dotes medicinales han sido aprovechados desde hace milenios por los hombres. No está de más que tengas un remedio natural en tu jardín por si se presenta una ligera molestia en el estómago.
  • Resistencia al frío: Algunas especies pueden superar heladas que descienden hasta menos de 10 centígrados de temperatura. Si habitas en una zona propensa a estas heladas, seguramente venderán únicamente esa especie. Esta presenta una variedad de colores tan amplia como sus parientes.

Plantaje de Geranios

Ya enterado de todos los beneficios, ya estás totalmente listo para proceder a lo más importante, su cultivo. Considera los siguientes aspectos antes de que empieces a cavar el agujero:

1) Terreno: Son capaces de prosperar en zonas con la cantidad más precaria de nutrientes. Así que no te preocupes si no estás seguro de la calidad del terreno de tu jardín. Sin embrago, y como lo que queremos es que este crezca fuerte y saludable, mejor compra una bolsa de abono en tu vivero local.

2) Luz: Pueden recibir tanto la luz indirecta como directamente. Para prevenir altas soleadas durante el invierno lo más adecuado será situarlos en una zona en donde no le dé el sol hasta pasados las cuatro de la tarde.

3) Temperatura: Nuestro Geranio no podrá soportar temperaturas bajo cero. Si tu área local es propensa a ellas lamentablemente no podrás plantarlo en tu jardín. Sin embrago, siempre podrás sembrarlo en una maceta y darles los cuidados necesarios durante esta estación.

Estos son los tres pilares básicos a tener en mente antes de ubicar la zona en donde los plantaremos. Advertido en estos aspectos, pasemos directamente al proceso de cultivo:

De ser posible elije una hijuelo que aún no tenga flores, esto origina que nuestra primera camada de ramilletes se extienda por uno o dos años más. Cava un hoyo de 6 centímetros de profundidad e introduce tu planta. Si las raíces de esta son exuberantes, tendrás que cavar un par de centímetros extra para que estas no se asfixien en un reducido espacio.

Como sabes no importará mucho la calidad del terreno pero aun así la cubriremos de abono para surtirle de minerales extra. Ten presente que el drenaje de la zona debe funcionar de manera óptima pues podría echarnos a perder nuestra planta una vez llegue la temporada invernal. Riégalo solo superficialmente y comprime la zona en donde lo haz plantado para asegurar que nuestro hijuelo no vaya a doblarse.

5 Cuidados fundamentales

1) Debemos regarlos solamente cuando estemos seguros de que la zona está completamente seca. Lo más adecuado es dirigirnos a inspeccionar el terreno para comprobarlo. Regar una vez cada tres días bastará para sus primeros meses. Una vez que alcance su etapa adulta puedes regarlo todos los días.

2) Poda aquellas hojas que se sequen con una tijera de jardín desinfectada. Así evitaremos que las hojas que rozan con estas se puedan también marchitar.

3) Cuando te percates de que empieza a crecer desmesuradamente, te recomendamos que compres sustrato rico en nutrientes y vitaminas. Así nos aseguraremos de que la venidera camada de flores prospere por un par de días más de las habituales por la naturaleza.

4) Durante la temporada invernal compra fertilizantes a base de ácidos para que le proporcionemos la fuerza necesaria para superar las bajas temperaturas.

5) Una vez haya alcanzado su etapa adulta, deberás separarlos para asegurarnos d que produzcan la cantidad de flores que queremos. Sácales uno o dos hijuelos y siémbralos aparte. De esta manera él por sí solo sentirá deseos de reproducirse y empezará a brotar gran cantidad de ramilletes.

Consejos y recomendaciones finales

– Generalmente suelen plantarse a inicios de la primavera para que al llegar el invierno ya se encuentren habituados a su nuevo hogar. Por ningún motivo lo vayas a plantar en el otoño o a inicios del verano pues será una causa perdida. Además, si logras que pegue, tardarán varios años en florecer.

-No dejes a merced de la fortuna al Geranio que plantaste en una maceta. Ten en cuenta que tendrás que abonarlo continuamente para renovar la cantidad de nutrientes que recibe.

– Puedes reproducirlo mediante esquejes una vez pasen dos años de haberlo sembrado. Selecciona el tallo más robusto y córtale los5 centímetros finales; déjalo reposar dos noches en agua y procede a plantarlo en la mañana.

Cómo y cuándo se podan los geranios

Si queremos que nuestros geranios sigan dando muchas flores, además de unos buenos cuidados, tenemos que realizar una poda anual para rejuvenecer la planta y evitar que se espigue.

El mejor momento para hacer la poda del geranio depende del lugar en el que vivamos. Aunque lo habitual es realizarla en otoño, tras la floración veraniega, en aquellos lugares donde el invierno sea duro y se produzcan heladas es mejor esperar a principios de primavera, antes de que empiece la floración. Por otro lado, cada vez que se sequen, quitaremos las hojas y flores.

Cómo podar los geranios

Para que el geranio siga siendo una planta compacta y florida es necesario podarla porque, cada vez que cortamos una rama, lo que hacemos es producir más ramas con una mayor cantidad de flores. Antes de cortar los tallos con la tijera de podar, tenemos que pensar qué forma le vamos a dar a la planta: si queremos que sea más redondeada, que cuelgue como el geranio hiedra…

La poda es bastante radical, por lo que tendremos que cortar los tallos del geranio a ras del suelo. Comenzaremos por aquellos tallos que estén débiles o enfermos y, después, por los tallos laterales para mantener la forma deseada y fortalecer así a los tallos centrales de los que nacerán nuevas flores. Además de controlar el tamaño de la planta y su floración, la poda también nos sirve para que la planta tenga más energía.

Esquejes de geranios

De los tallos podados podremos sacar esquejes para crear nuevas plantas para el año siguiente. Para ello, basta con coger un esqueje, reducir la superficie de las hojas a la mitad y colocarlas directamente en sustrato. Además, para garantizar el éxito, se puede utilizar de forma opcional hormonas de enraizamiento.

Cuidados del geranio
Aunque existe una amplia variedad de geranios, sus cuidados son similares. Necesitan mucho sol, ubicación sur y, en verano, estar resguardados en una ubicación de semisombra si hace un calor excesivo. ¡No te pierdas todos nuestros consejos!

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *