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Cuanto duerme un bebe

El sueño y su hijo de 1 a 3 meses

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Cuando creía que dormir por la noche era un sueño inalcanzable, su bebé empezará a dormir durante períodos más largos por la noche. El ciclo de sueño de su bebé se está empezando a parecer al suyo, y es posible que su pequeño se alimente menos a menudo por la noche.

Pero no dé por sentado todavía que usted podrá dormir a pierna suelta. En esta etapa, «dormir toda la noche de un tirón» se considera dormir solo cinco o seis horas seguidas.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

Puesto que los bebés de esta edad están más despiertos, más alerta y más atentos a lo que los rodea durante las horas de luz, es más probable que estén más cansados por la noche y se duerman. Pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal.

Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los bebés de hasta 3 meses de edad deben dormir de 14 a 17 horas cada período de 24 horas. Muchos ya habrán establecido una rutina de sueño diaria de dos o tres siestas al día, seguidas de un «dormir toda la noche de un tirón» después de la última toma.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él durante, por lo menos, sus primeros seis meses de vida o, idealmente, hasta su primer cumpleaños. Esta es la etapa en que el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no lo fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, espere a ofrecerle un chupete hasta que la lactancia esté firmemente establecida.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

Cómo ayudar a su bebé a dormir

Si aún no lo ha hecho, inicie una rutina para acostar a su bebé por la noche, que a su pequeño le acabará resultando familiar y relajante. Bañarlo, leerle y cantarle puede tranquilizar a un bebé y señalarle el final del día. A algunos bebés les gusta que los envuelvan en una sábana o mantita ligera, algo que se puede hacer hasta que empiezan a girar sobre sí mismos, o darse la vuelta desde la posición de estar acostado. Si siempre hace esto su bebé pronto asociará estos pasos a la conducta de dormir.

Si mece a su bebé para que se duerma antes de ponerlo en la cuna, es posible que él espere que lo meza para poder conciliar el sueño cada vez que se despierte por la noche. En lugar de hacer eso, intente dejar al bebé en la cuna o el moisés mientras está somnoliento pero aún despierto. De este modo, su bebé aprenderá a quedarse dormido solo.

Algunos bebés se retuercen, gimotean y hasta lloran un poco antes de volverse a quedar dormidos por sí solos. A menos de que crea que su bebé tiene hambre o está enfermo, intente ver qué ocurre si lo deja solo durante unos pocos minutos; es posible que sea capaz de tranquilizarse solo.

Si su bebé se despierta durante el período en que usted quiere que duerma, mantenga la actividad al mínimo. Intente mantener las luces en penumbra y resístase al deseo de hablar o jugar con él. Cambie o alimente a su bebé y vuélvalo a dejar en su cuna o moisés.

Si su bebé se está despertando temprano por la mañana para comer, unos pequeños cambios podrían permitirle modificar ligeramente su horario. Puede intentar despertar a su bebé para su última toma a una hora que se adapte al ritmo de sueño que tiene usted:

  • Por ejemplo, si su bebé suele dormir desde la toma de las 7 de la tarde y se suele despertar sobre las 2 de la madrugada, pruebe a despertar y alimentar a su bebé a las 11 de la noche. Luego, acueste al bebé para que duerma hasta la primera toma de la mañana, sobre las 5 o las 6 de la madrugada.

Tal vez tarde unas cuantas noches en establecer esta nueva rutina pero, si la aplica de manera constante mejorará sus probabilidades de éxito.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Algunos bebs de esta edad ya empiezan a dormir de un tirón por la noche, pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal. Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD Fecha de revisión: junio de 2019

El sueño es un ingrediente esencial para la salud del bebé y de los niños. La calidad del sueño de un bebé afecta no sólo a su salud, sino también al bienestar de toda la familia. Cuando se cambia el bebé de la cuna a la cama, o se le traslada de la habitación de los padres a la suya propia, pueden aparecer algunas dificultades.

El problema es más preocupante cuando el bebé o el niño no duerme lo que tenía que dormir. Es muy importante que sepamos cuánto sueño es suficiente para los pequeños. Todo depende de la edad y de su comportamiento. El comportamiento de los niños puede reflejar directamente la calidad de su sueño. Por eso, unos necesitan dormir más que otros, aunque tengan la misma edad.

Tabla de tiempo del sueño infantil de bebés y niños

Esta tabla de tiempo de sueño infantil puede servirte como referencia para valorar si tu hijo duerme las horas necesarias.

Puedes ampliar e imprimir esta tabla de tiempo del sueño infantil para poder tenerla a mano y valorar cuánto duerme tu hijo y si está dentro de la media. De esta manera, podrás detectar si tiene algún trastorno del sueño como el insomnio para poder consultarlo con su pediatra.

Esta tabla de tiempo del sueño infantil muestra cómo, a medida que el bebé crece, aumentan las horas de sueño nocturno y disminuyen las siestas diurnas. Y es que, durante los dos primeros meses, el sueño del bebé consiste en pequeñas siestas que no suelen durar más de 2 o 3 horas, ya que ha de despertarse para las tomas.

Cuánto debe dormir un bebé

– Hasta los seis meses de edad
El reloj interno de un bebé recién nacido todavía no está desarrollado. Como pudes comprobar en la tabla del tiempo del sueño infantil, entre el día y la noche, suelen dormir mucho, de 16 a 20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche.

A partir de del segundo mes, podrá dormir durante períodos más largos de tiempo. A partir del tercer mes, los bebés suelen dormir un poco más por las noches, de 6 a 8 horas sin interrupciones, y unas cinco horas durante el día, lo que alivia bastante a los padres.

A los cuatro meses, la mayoría de los bebés suelen dormir en su propia habitación. Es muy importante, en esta etapa, que los niños aprendan a dormir por sí solos, y que distingan entre el día y la noche para que ésta última esté relacionada con el sueño prolongado. La rutina de horarios y de actividades es la mejor forma para educar a los pequeños y que concilien mejor el sueño. Les dará más seguridad y tranquilidad.

– De seis a doce meses
A los seis meses, el bebé ya dormirá siestas de tres horas durante el día y dormirá unas 11 horas durante la noche. En esta etapa, ya deben dormir por sí solos. Cuando están enfermos necesitarán más atención y cariño, por lo que es normal que los padres les cojan en brazos y les mimen más, porque eso les hará sentirse mejor.

Sin embargo, es conveniente que esta actitud no se alargue para que el bebé no coja el hábito. Cuando el bebé se despierta muchas veces durante una noche, puede que se sienta molesto por algo. Lo mejor es atenderlo y asegurarse de que todo está bien, es decir, que no tiene el pañal sucio o que no tiene calor o frío. Es aconsejable darle el chupete, acariciarle suavemente en su espalda o en la barriga, y punto. Cuánto más se acerca su primer cumpleaños, el bebé irá durmiendo paulatinamente un poco más por las noches.

Cuánto debe dormir un niño

– De uno hasta los tres años
En esta etapa los bebés suelen echar siestas más cortas, de una o dos horas, por lo que aumentará su sueño durante la noche, en una media de 10 a 13 horas. Se debe mantener una rutina de actividades antes del sueño: el baño, la cena, el cuento, la música (relajante) y ¡a dormir! Es un ritual que ayudará mucho a que los pequeños entiendan que el acto de dormir es una actividad y una necesidad más. A los dos años, el niño ya podrá elegir el pijama que quiere usar, el peluche o el juguete con el que quiere dormir y el cuento que quiere que le cuente. Eso le hará partícipe de la rutina.

– De los tres a los seis años
A los 3 años, los niños suelen dormir una siesta de una horita, y por la noche necesitan de 10 a 12 horas de sueño para sentirse descansados. A partir de los cuatro años, muchos ya dejan de dormir la siesta. Depende mucho del carácter y de las necesidades de cada niño.

– De los seis a los nueve años
Durante estos años, los niños necesitan aproximadamente 10 horas de sueño durante la noche. Es importante que antes de que los niños se vayan a la cama, disfruten de un momento en privado con sus padres para conversar, compartir secretos, cuentos o música. Es una buena forma para prepararles para el sueño.

– De los 10 a los 12 años
A estas edades, los niños sólo necesitan alrededor de 9 horas de sueño durante la noche. Todo dependerá de cómo esté de relajado o cansado.

¿Cuántas horas de sueño necesita un bebé?

El sueño es vital para el desarrollo de los niños. Si un bebé duerme bien se nota, de lo contrario está irritado, cansado e inquieto, lo cual se contagia a los papás.

Por ello es importante que ayudes a tu hijo a crear buenos a la hora de dormir y para eso primero debes identificar si está descansando las horas que necesita. En la siguiente tabla te mostramos cuántas son las recomendables según la edad:

Edad Horas totales de sueño Durante el día Sueño nocturno
Recién nacido 16 – 18 8 8.5
3 meses 15 6 9
6 meses 14.5 4 10.5
9 meses 14 3 11
1 año 13.5 2.5 11
2 años 13 2 11
4 años 11 0 11
8 años 9 0 9

Considera su tiempo normal de sueño para planear la hora en que debes acostarlo. Ir a la cama debe ser un ritual que incluya, ponerle la pijama, lavarle los dientes, bañarlo, leerle un cuento, ponerlo en la cama y darle un juguete o su almohada. Esto te ayudará a establecerle un hábito adecuado.

Recomendaciones para el sueño de lactantes

  1. Reconoce cómo expresa su sueño, algunas movimientos te pueden ayudar como tallarse los ojos, chuparse el dedo o jalarse el pelo.
  2. Establece una rutina: báñalo antes de dormir, mécelo, arrúllalo o cántale, esto le ayudará
  3. Trata de mantenerlo en un lugar tranquilo y silencioso. Si lo alimentas o cambias, no lo estimules, para que vuelva a dormirse.
  4. Procura que no duerma mucho durante el día, para que pueda conciliar el sueño en la noche
  5. Coloca en su recámara una lámpara con luz tenue; de esta forma identificará lo que hay a su alrededor y le dará seguridad
  6. Acuéstalo cuando esté somnoliento, aunque veas que tiene la misma energía que la mañana, es importante que respetes un horario
  7. Algunos niños se acostumbran a dormir con chupón y pueden tener problemas para tranquilizarse cuando no lo tienen. Si se queda dormido él, retíraselo suavemente antes de ponerlo en la cuna
  8. Abrázalo y cárgalo al despertar, después permite que continúe descansado o jugando

La mayor parte de los padres nos angustiamos durante los primeros meses de vida del bebé porque duermen pocas horas seguidas. Nos obsesionamos con que llegue el momento en que el bebé deje de hacer pequeñas siestas durante todo el día y disfrute de una noche de, al menos 6 horas seguidas de sueño.

Pues bien, también hay padres que se preocupan porque sus bebés duermen mucho. En Guiainfantil.com te explicamos por qué tu bebé duerme más de lo normal.

Por qué mi bebé duerme más de lo normal y no se despierta para comer

A dormir, como otras muchas cosas, también se aprende. Son rutinas que vamos adquiriendo, regulando así los ciclos de sueño y vigilia. Cuando el bebé nace puede dormir entre 16 y 20 horas diarias, lo cual parece mucho, pero cuando lo hace en pequeñas siestas, que tu tengas un sueño conciliador se hace complicado.

A medida que el bebé crece, es capaz de dormir cada vez más horas por la noche y menos de día, en función de su capacidad para espaciar cada vez más sus necesidades alimenticias.

Pero, ¿qué ocurre cuando el bebé está durmiendo demasiado para la edad que tiene?, ¿que pasa cuando se trata de un bebé lactante que duerme toda la noche sin despertarse para las tomas?

La realidad es que un bebé necesita dormir muchas horas, y, si es muy dormilón puedes contar hasta 20 horas de sueño totales, por lo que, a no ser que tu bebé nunca se despierte, ni siquiera para comer, no debes preocuparte en absoluto. Todo lo contrario, serás la envidia de tus amigas y vecinas.

Eso sí, si consideras que pasan demasiadas horas entre tomas y te cuesta muchísimo despertar a tu bebé puede ser por:

– Está pasando por una fase de crecimiento acelerado: algunos niños sufren brotes de crecimiento, y esto les incita a tener siestas mucho más largas. Algunos bebés pasan por varios períodos de sueño y, en ocasiones, las siestas que hacen pueden duran más porque está en pleno momento de desarrollo, su cuerpo gasta más energía y necesita recuperarla.

– El bebé está en el período de la dentición: aunque la salida de los dientes hace que los niños estén más irascibles, inquietos y molestos, puede ocurrir que, les cueste más conciliar el sueño de día y sus siestas sean más cortas. Pero, de noche, se sienta más cansado, adormilado y necesite dormir más de lo normal.

– Padecer alguna enfermedad es también motivo para que los niños duerman más. Cuando el bebé está con fiebre o malestar, su cuerpo necesita descanso adicional para combatir la enfermedad. El niño puede estar alicaído y adormilado. En cualquier caso, si se muestra demasiado cansado ante una enfermedad, no dudes en consultar a tu pediatra.

– ¿Recibe demasiados estímulos durante el día? Quizás las excesivas visitas de amigos y familiares o mantener al bebé, por cualquier circunstancia despierto durante muchas horas, hace que después, necesite recuperar el tiempo perdido y realizar sueños más largos y profundos a pesar de tener hambre.

En caso de que, tu bebé no se despierte nunca por sí mismo para comer, sin que existe una razón aparente para ello, es conveniente que consultes a su pediatra para que lo evalúe.

¿Debo despertar a mi bebé si duerme mucho?

A no ser que el pediatra te recomiende lo contrario, es preferible dejarle dormir. Eso sí, si han pasado muchas horas entre tomas y se trata de un bebé recién nacido, es importante mantenerle hidratado por lo que en estos casos sí conviene no solo que se despierte sino que además controles su pañal para ver si está orinando, lo que significa que tiene una buena hidratación.

A veces nos da la sensación de que nuestro bebé duerme demasiado, y aunque nos podríamos pasar horas mirándoles embelesados mientras duermen, analizando todos sus gestos, es algo que nos puede llegar a preocupar y nos preguntamos si mi bebé duerme mucho ¿es normal?; ¿Les pasa a todos los bebés?

Lo cierto es que, aunque a los papás nos pueda extrañar o alarmar, lo normal es que un recién nacido se pase la mayor parte del día durmiendo, unas 16 ó 18 horas diarias, algo que además le reporta muchos beneficios y favorece su desarrollo físico y mental. Generalmente los bebés sólo se despiertan por hambre o porque necesitan un cambio de pañal.

Como todo lo demás, a dormir también se aprende y es algo que tu bebé irá regulando con el tiempo y a lo que nosotros le ayudaremos. Al principio duerme pequeñas siestas o largas horas seguidas pero sin ningún orden. A medida que el bebé crece, será capaz de dormir cada vez más horas por la noche y menos por el día, en función de su capacidad para espaciar cada vez más sus necesidades alimenticias.

¿Es bueno que mi bebé duerma tanto?

Son múltiples los beneficios del sueño en bebés y del dormir bien para cualquier persona, pero además, cuando se trata de un bebé, debemos ser conscientes de que cuando el bebé duerme mucho es algo que también está favoreciendo su desarrollo, su crecimiento y su evolución. El bebé sigue por instinto las necesidades de su cuerpo y el sueño le beneficia física y cognitivamente.

Mientras el bebé duerme está ahorrando energías y a la vez le ayuda a ganar peso más deprisa.

Podemos decir que ese descanso también favorece la maduración de sus órganos, ayuda a fortalecer sus neuronas, su sistema inmunitario y también hace que nuestro bebé sea menos vulnerable a enfermedades o posibles infecciones.

Durante el sueño, nuestro bebé también segrega la horma del crecimiento, de ahí la expresión de que “el dormir les alimenta casi tanto como el comer”.

El dormir tanto les ayuda a afianzar el conocimiento, los bebés “repasan” en su mente lo aprendido durante el día, figuras, texturas, sonidos, caras… Esto les estimula, les ayuda a seguir adquiriendo conocimientos y les provoca más necesidad de explorar su entorno.

Y por supuesto, como para todo ser humano, un sueño tranquilo y reparador favorece el descanso y el bienestar general de nuestro bebé. Además, incrementa considerablemente su apetito, por lo que no te extrañe si cuando habrá sus ojitos comienza a pedir su toma de forma desesperada.

Consejos para que el bebé duerma bien

Ya sabemos que es normal e incluso necesario que el bebé duerma mucho. Ahora te vamos a dar algunos consejos que te ayudarán a llevar mejor esta situación y a facilitar el descanso tan necesario para tu bebé .

Sabemos que el recién nacido se puede quedar dormido en cualquier momento y de cualquier manera, ya que todavía no controla sus necesidades, pero es importante inculcarles una rutina desde el principio. Lo aconsejable es que durante el día siempre duerma en un lugar donde haya suficiente claridad para que el pequeño aprenda a distinguir el día y la noche, y donde además pueda percibir los ruidos habituales de su hogar, algo a lo que debe acostumbrarse. Por la noche debe estar totalmente a oscuras, en silencio y solamente encender una luz tenue si creemos que pueda necesitar algo y para comprobar que está bien y sigue durmiendo plácidamente. Siempre debemos generarles un ambiente cómodo y confortable.

La temperatura del cuarto donde duerme también es importante, debe rondar los 22 – 23ºC.

Ponle pijamas cómodos, de tejidos ligeros y que faciliten su confort y a la vez sus movimientos. Los pijamas de K’acha son ideales y están perfectamente diseñados para este fin.

Algo primordial antes de que el bebé inicie su sueño profundo , es que haya eructado después de comer y acostarle siempre boca arriba, de esta forma evitamos la tan temida muerte súbita. Si tu bebé regurgita, lo mejor es que le levantes un poquito el colchón para que duerma semi-incorporado y con la cara ladeada para que no se atragante.

Llega la hora de comer y ¡mi bebé sigue durmiendo! ¿qué hago?

Durante sus primeros meses de vida no debemos dejar pasar más de 30 minutos de su hora de comer, ya que el dormir le hace mucho bien pero también debe mantenerse hidratado y alimentado para completar su óptimo desarrollo y evitar que pueda sufrir una bajada de azúcar, por ejemplo.

Los bebés nacidos con bajo peso necesitarán comer más a menudo.

A medida que nuestro bebé va creciendo, sus necesidades alimenticias irán cambiando y no será necesario despertarle. También las horas de sueño irán disminuyendo.

Recuerda, que tu bebé duerma mucho es necesario, bueno para su desarrollo, para su crecimiento… Con tu ayuda, con el tiempo y siguiendo estos consejos, aprenderá a regular su sueño.

Finaliza el:16/03/2020

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¿Tú bebe tiene problemas para conciliar el sueño? ¿Tú bebé recién nacido no duerme de día? Descubre las rutinas que pueden ayudarle a conciliar el sueño y los remedios más habituales relacionados con el sueño del bebé en Alimenta Sonrisas con Mi primer Danone.

El tema del sueño es uno de los que más preocupan a los papás cuando llega el momento de recibir al pequeño bebé en casa. Muchos muestran su preocupación porque su bebé recién nacido no duerme bien o no duerme mucho. Por ello, desde Club Padres os hemos querido mostrar algunas pautas que ayudarán a que vuestros pequeñines adopten buenos hábitos de sueño y a conocer los remedios más habituales para que puedan dormir bien. Algunos consejos pueden ayudar a los papás primerizos a establecer pautas para que el pequeñín aprenda a distinguir el día de la noche o los ciclos de sueño en estos primeros meses de vida.

Establecer las primeras rutinas de sueño

Lo primero a tener en cuenta es que los bebés recién nacidos no tienen pautas establecidas, las tienen que aprender. La primera de todas es que deben aprender a distinguir el día de la noche. Un consejo que suele funcionar bien es que no se debe aislar al bebé durante el día mientras duerme. El pequeñín debe darse cuenta de que, aunque esté durmiendo la vida familiar sigue en marcha, por ello debe aprender a dormir con ruidos (no hace falta hacerlos a propósito sino que no es necesario que la casa esté completamente en silencio) y sin necesidad de dejar la habitación o la estancia donde duerma totalmente a oscuras.

Por otro lado, hay un consejo muy claro que se puede poner en práctica cuando llega la hora de dormir y que ayudará al bebé a establecer sus horarios de sueño por la noche. Se trata de intentar llevar a cabo siempre las mismas rutinas y a la misma hora: un baño relajante, un suave masaje, darle la cena, acunarlo un rato con voz suave y a ser posible susurrando nanas y, finalmente, colocarlo en su cunita para dormir. En este caso sí debe estar a oscuras la habitación, además, el bebé recién nacido debe estar calentito y cómodo en la cuna. También el tono de voz de mamá o de papá será importante, porque al susurrarle, el pequeñín de la casa irá aprendiendo que esto significa que es el momento de ir a dormir.

¿Qué pasa si mi bebé no duerme las suficientes horas?

Esta es una pregunta que se hacen muchas mamás cuando sus bebés no duermen demasiadas horas seguidas y la sensación que tienen es que duermen poco. La respuesta es que no debemos preocuparnos demasiado ya que puede ser algo normal.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que los bebés tienen un sueño diferente al de los adultos. Hay bebés que se despiertan cada pocas horas una vez entrada la noche y esto es porque los bebés recién nacidos se alimentan entre ocho y doce veces al día, por ello se comprende que duerman mucho ya que se despierten muchas veces para comer.

Otro factor a tener en cuenta es que los bebés son únicos, es decir, hay bebés que muy pronto comienzan a dormir muchas horas seguidas, mientras que otros tardan más. No obstante, el hecho de que no duerman muchas horas seguidas, a esta edad es normal y lógico, ya que su estómago es muy pequeño y requieren, como decíamos, de tomas de alimento cada pocas horas. A medida que el bebé va creciendo se van distanciando las tomas y, por lo tanto, el bebé dormirá más horas seguidas.

Si el bebé recién nacido no duerme de día

Algunas pautas o remedios que pueden ayudar a que el bebé coja el sueño de día son, por ejemplo, colocarlo en su cunita, aunque solo esté medio adormilado, susúrrale alguna nana e intentar que no te mire directamente a los ojos para que se concentre en el sueño, colocarle un pañal limpio antes de ponerlo en su cunita para evitar que las molestias le despierten en ese ratito de sueño, acostarlo después de las tomas para que descanse – si necesita dormir, se dormirá por si solito -. Hay muchas formas de conseguir que los pequeñines duerman las horas que necesitan durante el día y es evidente que cada mamá tendrá sus propios remedios y soluciones, ¿quieres compartirlos con nosotros?

Si notas que tú bebé no duerme bien, pese a que has intentado todos estos remedios, no está de más consultar al pediatra o a la comadrona para ayudarte a solucionar las dudas sobre tu pequeñín.

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