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Cuanto mide felipe VI

La primera vez que el entonces príncipe Felipe (49 años) estuvo a punto de morir era tan sólo un marino que navegaba en el Juan Sebastián Elcano por el Atlántico rumbo a San Salvador de Bahía. «Uno de los ejercicios rutinarios tuvo un mal final», comienza explicando Jean Chalvidant, autor de la nueva biografía sobre el monarca que verá la luz el próximo martes únicamente en Francia.

«El comandante Martí Narbona da orden de bajar una lancha al mar, con ocho alumnos y el entonces príncipe», prosigue el escritor en conversación con EL ESPAÑOL. «Entonces a uno de ellos se le escapa una cuerda y se quedan suspendidos en el aire, volcados sobre el mar a la altura del buque. Seguidamente, los nueve caen al agua y es entonces cuando se piensa que la lancha ha caído sobre la cabeza del príncipe, algo que no pasa por unos centímetros. Nadie resultó herido, pero fue un gran susto», concluye mientras se dispone a contar el segundo de aquellos incidentes que en su momento le fueron ocultados a la reina Sofía (78) a fin de ahorrarle un disgusto.

El entonces príncipe con uniforme de cadete y la bandera del buque Juan Sebastián Elcano durante un acto oficial. Gtres

«Franco había prohibido años antes al príncipe Juan Carlos (79) que pilotara solo precisamente para evitar este tipo de accidentes que hubieran podido ser mortales. Y con Felipe no se quiso preocupar a la reina», explica el hispanista.

¿Y el segundo? «Fue un año más tarde, durante sus prácticas de aviador en la Academia de San Javier, cerca del Mar Menor. En un ejercicio con el capitán Quintanilla en un Mentor T-17 (se refiere probablemente al Beechcraft T-34 Mentor E 17 de fabricación americana de 1948), después de haber logrado su suelta -que consiste en volar solo- Felipe no ve nada porque tiene una capucha sobre la cabeza. Ambos están en la última fase de vuelo con instrumentos y han de confiar el uno en el otro y no en su visión. El ejercicio es difícil y consiste en bajar en picado 20.000 pies antes de hacer una curva y aterrizar. Pero al caer se oye como un golpe, un chasquido, un ruido ensordecedor. Y tienen la impresión de que el avión va a estrellarse en mil pedazos. Así que, enseguida, Quintanilla da al príncipe la consigna de prepararse para saltar. Sin razón, el Mentor se estabiliza y aterrizan. La conclusión de Quintanilla es clara: El asunto, grave, ha estado causado por la presencia de un bloque de hielo sobre la cabeza del avión», zanja Chalvidant.

S.M. el Rey Felipe VI 25 años con el Ejército del Aire

Los amores desconocidos del rey Felipe

Pero no sólo de accidentes del rey Felipe vive la incipiente biografía. Hay más datos que podrían hacer temblar los cimientos de Zarzuela, y eso que en principio no está prevista su publicación en España. El autor, que lleva a sus espaldas ya siete libros sobre política, terrorismo y realeza en nuestro país, se atreve a poner nombre a algunas de las mujeres que habrían pasado por la vida del actual monarca, al margen de Isabel Sartorius (52), Gigi Howard y Eva Sannum (41).

«Todo el mundo piensa en esas tres novias de su juventud. Pero hubo otras, empezando por Victoria Carvajal y Hoyos, Vicky, hija de Jaime Carvajal y Urquijo, marqués de Isasi. Otras, verdaderas o supuestas, entrarán luego en su vida: las mexicanas Bibiana Corcuera y Marcela Cuevas (que se casará con el cantante Leonardo de Lozanne), la canadiense Yaseen Ghauri, Tatiana de Liechtenstein (la favorita de la reina Sofía), su prima Victoria de Borbón Dos Sicilias, Carolina de Waldburg, la checa Alicia Krezjlova, Lady Gabriella Windsord (hija del príncipe de Kent), Diana Martínez-Bordiú Aznar (prima de Alfonso de Borbón), Flor de María Valero Pérez-Jiménez (nieta del dictador venezolano) o Anna Jussil, que conoce en un cumpleaños de Victoria de Suecia (39). Algunos incluso creen en una versión moderna y novelada de Grace Kelly con Gwyneth Paltrow (44)», desgrana el autor, para quien este libro no ha sido tarea fácil.

Victoria de Borbón, Gwyneth, Tatiana, Vicky, Anna y Carolina (izda a dcha.) E.E.

«El rey es un rey normal, pero sobre todo desconocido. Y en Francia no saben gran cosa de él, sólo que es alto y la reina, bella. Por eso he tardado dos años: uno para investigar, hablar con gente y ordenar los datos, y el otro para escribirlo», explica Chalvidant, quien ha aprovechado para incorporar a su obra algunos episodios relativos al rey Juan Carlos, como su fortuna, la muerte accidental de su hermano Alfonso y su relación con Corinna. «No soy de los que se callan o se esconden, y antes de escribir una línea verifico y vuelvo a verificar. Lo que hay aquí es un tono libre y ninguna ocultación. Llevo más de 50 años estudiando estos temas», sentencia.

Por eso no le sorprende el aluvión de libros que en los últimos años han proliferado acerca de los miembros de la Familia Real y, sobre todo, de la reina Letizia (44), quien en los próximos meses será testigo de una nueva obra sobre su etapa en México. «Francamente, se sabe ya todo del pasado de la reina. ¿Qué va a contar el libro? Que tomaba tequila y fumaba un poco de todo, eso ya está en mi libro. ¿Que tuvo algunos romances, entre otros con un hombre casado que se divorció por ella? Igual, está en mi libro. Vivo una gran parte del año en México y he recorrido sus pasos en Guadalajara. Y de lo que escuché, vivió la vida normal de una chavala de 20 años atrevida, guapa y libre», responde con cierto pesar.

Chalvidant ha cogido carrerilla -y gusto por la Familia Real española-. En estos momentos, mientras tiene lugar esta entrevista, ultima su siguiente libro, también sobre la dinastía de los Borbón en España, y que verá la luz a finales de este mismo año. Aunque esta obra será más genérica y menos personificada, pues recorrerá desde Felipe V hasta la princesa Leonor (11), incluyendo el momento de la proclamación de Felipe, cuando un hombre se grabó apuntando con un rifle al monarca para demostrar que las medidas de seguridad no eran tales.

El rey Juan Carlos y el rey Felipe, el día de la abicación del primero. Gtres

«Si comparamos a Felipe VI con sus antepasados, resulta evidente que hemos entrado en otra época, más formal, rígida y responsable (…), aunque hay mucho que decir y escribir sobre el antiguo rey. A pesar de todo, la Institución va bien porque ha sabido adaptarse a su tiempo, no intervenir o influir en lo político y respetar al pueblo. El lavado hecho por Felipe era indispensable, porque Juan Carlos había perdido el sentido común. Felipe hasta hoy no ha hecho gran cosa, salvo la crisis de gobierno del año pasado. Es en los huracanes donde se revelan los grandes capitanes. Un día se sabrá si el rey es parte de ellos».

Mientras esto se produce, únicamente cabe esperar si alguna editorial hace hueco al libro en España, algo que a Chalvidant le agradaría sobremanera. De momento, no le consta que eso haya pasado ni tampoco que la Familia Real esté al tanto de su publicación, es decir, no es una biografía autorizada. «No suelo tener contacto con los protagonistas de mis obras para no caer en la simpatía o antipatía. Lo que sí me gustaría es saber después si han entendido lo que he escrito sobre ellos. Espero que el rey se reconozca en este retrato tan documentado, honesto e imparcial. Pero si me invita, que sepa que no me gusta el gin tonic con manzana», concluye divertido.

Jean Chalvidant, en una imagen de archivo.

Felipe VI: así es el hombre detrás del Rey

Felipe VI, el primer Rey de España con licenciatura además de formación militar. Un hombre desconfiado y paciente, amable, correcto y reflexivo

La fiesta por los 50 años del Rey Felipe, en el aire

Detrás de un jarrón, una cortina o un camarero, del Rey no hay escapatoria. Su altura -casi dos metros de largo- le da ventaja, una especie de efecto grúa que le permite detectar a los que intentan esconderse.

-Acabo de saludar a tu hermana gemela.

-???

-Sí, en la otra sala, es exactamente igual que tú.

Era una broma. Ocurrió en el otoño de 2016 en la residencia del embajador de España en Lisboa durante su primer viaje al extranjero con la reina Letizia tras la formación del Gobierno de Mariano Rajoy. El Rey estaba haciendo el llamado paseíllo 3×1-saludo, sonrisa y selfie- por las estancias de uno de los edificios oficiales más hermosos del país. Ya me había tocado estrechar su mano en la sala anterior y ahora me daba pudor volverlo a importunar, pero la masa lo aproximaba inexorablemente. Intenté desviarme de su recorrido buscando refugio en un rincón con ventana y visillos. Desde arriba, me descubrió de inmediato.

Cuatro años antes, en la residencia del embajador en Panamá, hubo una escena similar.

-¿Por qué te escondes detrás del jarrón?

Entonces era príncipe de Asturias, estaba hablando en un corrillo con el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, y yo me hacía la invisible entre flores y una copa de vino. Se fijó enseguida, y al repetirse la anécdota en distintos momentos y países, empecé a indagar en ese sentido del humor en sordina, sin estrépito, que desemboca en un sarcasmo light ajeno a la incomodidad que a veces provoca su padre. Una suavidad en los modales que le ha convertido en icono de señoras de todas las edades, atraídas por ese aire calmo, cool y un punto desvalido, como si necesitara una dosis extra de cariño.

Una manera de ser contenida como de inglés que ha estado interno desde los 7 hasta los 18 años en un boarding school entre madrugones, duchas frías y disciplina. De adultos, como Felipe VI, lucen formas exquisitas que algunos identifican con una cierta debilidad. De ahí la supuesta sorpresa del 3 de octubre de 2017: el jefe del Estado firme, áspero y sin concesiones del famoso discurso catalán que se superpone al hipster de aspecto californiano. Mano de hierro, guante de seda.

Felipe el hombre, Felipe el Rey. Es difícil aproximarse al lado oculto, ése que no aparece en los gestos oficiales, manufacturados en la fábrica de símbolos de La Zarzuela. A falta de acceso, hay que observar, observar mucho aunque sea detrás de un jarrón. Y preguntar, a los que le conocen o creen conocerlo, a los que le tratan, a los que le escuchan y a algunos que le aconsejan. Inevitablemente, se le compara con su padre, Juan Carlos I, y se le interpreta en función de la esposa que ha elegido, la reina Letizia. Dos caracteres fuertes y expansivos que le hacen palidecer y ser definido como el reverso de la moneda.

Se construye así el cliché del hijo poco carismático y del marido a las órdenes de la mujer. Del hombre inseguro, incómodo con su voz, su altura, sus orejas o su parecido a Bashar el Assad. También ocurre lo contrario. Se exageran sus virtudes, su talento y sus conocimientos. Un superhombre con superpoderes, como lo fue prácticamente hasta el final su padre. El Preparado, el primer Rey de España con licenciatura y máster además de formación militar. Tras su actuación en Davos, el «mejor embajador de España», según la expresión manida y rancia. El que toma decisiones y nunca se equivoca.

En medio de los dos estereotipos emerge quizá el hombre detrás del Rey. El ser esforzado y minucioso, un poco lento en sus aproximaciones, que se avergüenza de los adjetivos complacientes y desconfía de los oportunistas. Se siente más cómodo con su cuadrilla de las academias militares. Son gente de fiar, de palabra, sin intereses ocultos y fortaleza moral. En el resto de los gremios profesionales, sobre todo entre periodistas y políticos, su cuidado es extremo: ellos son los más interesados en cultivar su amistad.

«La gente se cree que los reyes no son seres humanos, y lo son. Tienen de todo, de lo bueno y de lo malo. Como todo el mundo, guardan en casa un baúl. Y en ese trousseau hay de todo, ropa limpia y ropa sucia», me explica una persona que parece conocerlo y me ayuda a caminar de puntillas por encima del retrato robot del tipo desconfiado y paciente, amable y frío, cercano y correcto, reflexivo y calculador.

Pocos saben que el Rey Felipe duerme en los aviones oficiales con la camiseta de sus hijas porque no puede viajar con ellas a bordo. Un detalle revelador del hombre extremadamente privado, al que no le gusta la prensa a pesar de estar casado con una antigua presentadora de televisión. La manía de los medios de indagar en su vida ha contribuido a arruinarle relaciones sentimentales. Ahí quedan los nombres de Isabel Sartorius, Gigi Howard, Gwyneth Paltrow, Eva Sannum.

El veterano periodista Jonathan Dimbleby tuvo acceso durante año y medio a la vida del príncipe Carlos de Inglaterra y escribió The Prince of Wales: A Biography (William Morrow & Co, 1994): «Lo que define a los príncipes y a los reyes, a todos, es el sentido del deber que les arraigan desde pequeños». Aplico esta premisa a Felipe de Borbón y pienso en el niño rubio al que su madre llevaba todos los días un poco más tarde al colegio para evitar la atención de todos al entrar. A él lo diseñan, cuál hombre biónico y por primera vez en la historia de España, para ser Rey. Se lo dan todo, pero el privilegio viene con una etiqueta -no hay otra opción- y con una tara, una familia desestructurada.

Le dieron los mejores puestos en las monterías, le pagaron las copas, le presentaron a las chicas más guapas. Pero él siempre guardó cierta distancia. «Ni el más rápido ni el más simpático ni el que tiene que quedar por encima de todos. Un tipo sosegado al que, por supuesto, se le da todo hecho», según la descripción de alguien que compartió salidas y entradas. Pasan los años, y una tarde diciembre de 2001, el niño rubio- «era ideal, monísimo», recuerda una compañera de Los Rosales- aparece transformado en el comandante Esteban al que alguien encuentra perdido junto a una ventana.

-¿Cómo está?, pregunta el conocido.

-Mal, responde el Príncipe.

Después se queja y se duele de sus padres, de palacio, de los medios, de las fuerzas que han conducido a su ruptura con Eva Sannum, la modelo noruega de 26 años con la que quiso casarse. ¿Sentido del deber o resignación? ¿Lo dejó él o ella? Hay versiones oficiales, sólo él conoce la verdad.

No han pasado ni dos años de esta escena cuando el Príncipe se compromete con una periodista plebeya y divorciada, Letizia Ortiz. «Se enamoró mucho de ella, y sigue estándolo», afirma una persona que conoce bien el carácter a veces difícil de la reina consorte. Su paciencia y su «carácter pacífico» están detrás de una decisión que tomó de muy joven y que se acrecentó tras el drama de Sannum: casarse por amor y no por conveniencia dinástica como sus padres, Juan Carlos de Borbón y Sofía von Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, princesa de Grecia y Dinamarca.

Complementarios

De puertas para fuera, lo tiene fácil. En ese matrimonio, él es el bueno y ella la mala. El decide pero a ella se le atribuyen las decisiones más polémicas, como la sobreprotección de las hijas, el hermetismo informativo o la ruptura absoluta con la infanta Cristina. ¿Es esto así? Los que me informan son unánimes: «Ella puede llegar a ser muy pesada, pero el que tiene la última palabra, el que decide es él». Ella le da la seguridad que le falta, él le proporciona sosiego.

Este retrato de Felipe, el hombre, es sólo una aproximación. Nadie ha creído adecuada ni oportuna la idea de aprovechar su 50 cumpleaños para incluir en el vídeo distribuido por la Casa del Rey al hombre que juega al pádel, cena con sus hijas y bebe gin-tonics. Su prudencia natural se ve catapultada por un entorno envuelto en cierto halo de mala suerte. La historia de su corto reinado es una sucesión de crisis políticas, de viajes cancelados y de renuncias personales -su hermana, su gran amigo López Madrid-. Su cumpleaños, maldita suerte, coincide con la sesión de investidura del endiablado problema catalán. Esta semana, Soraya Sáenz de Santamaría ha subrayado lo que ella cree es la principal característica del Rey: «La capacidad de sobreponerse a todo». ¿Qué más tendrán que soportar, el hombre y el Rey?

‘El rey ante el Espejo’, de Ana Romero (ed. La Esfera de los Libros), ya está a la venta.

Ahora te toca a ti, Felipe: el estilo del Rey, a examen

12/12/2018 05:00 – Actualizado: 13/12/2018 00:46

El rey Felipe VI fue entronizado el 19 de junio de 2014. Desde entonces desarrolla una intensísima actividad social que se traduce en viajes al extranjero, actos oficiales, audiencias con cobertura informativa, discursos… Obviamente, este calendario representativo requiere un fondo de armario múltiple y muy completo, que debe ser de primera calidad y de la mejor manufactura. El actual monarca cumple todos esos requisitos, pero es fácil deducir que no se divierte experimentando.

‘Don Felipe es un hombre elegante y austero’, es la consideración general del mundo de la moda. Va exquisitamente vestido, sabe lo que quiere y además tiene “una planta impresionante”, coinciden cuantos le conocen. Todo ayuda, naturalmente. Ante todo, la educación recibida, pero también su estatura (mide 1,97, el monarca más alto de su generación), y su estructura corporal y forma física, que son excelentes. El Rey tiene piernas muy largas y “un porte aristocrático”. Por otro lado, todo el mundo coincide en que su forma de vestir es un poco sosa, peca de poco atrevido. Algo que se atribuye a su intención de no llamar la atención en nada.

El rey Felipe, en una imagen de archivo. (Getty)

Desde luego, no es función de un Rey convertirse en un icono fashion. “Viste impecablemente -dice el diseñador Modesto Lomba-, lleva trajes y camisas de la mejor manufactura, realizadas a medida por marcas españolas, como Mirto para las camisas y la sastrería Jaime Gallo para los trajes. Yo he tenido ocasión de tratarle y el resultado es extraordinario. Además, la percha ayuda mucho”.

Su color es el azul

“Suele llevar trajes azules” , continúa Lomba­. “En esa gama existen mil matices y además es el color más adecuado para la luz que tenemos en España, y concretamente en Madrid. Desde luego, es muy clásico y, efectivamente, creo que se debe a un deseo de discreción que tiene muy arraigado. Tal vez por eso prefiere llevar corbatas discretas, a veces lisas o con motivos pequeños”.

En el mundo de la moda se considera que los pantalones del Rey, ahora que se llevan más cortos y estrechos, resultan demasiado anchos para la edad que tiene y que le echan años encima. “Yo creo que él se ve mejor así y aquí entran ya sus gustos, su criterio o sus manías”, valora Lomba. “A mí me ocurre lo mismo, aunque, naturalmente, yo puedo experimentar más, y hago colecciones con anchos más modernos, que desde luego uso, pero me encuentro mejor con un corte más amplio del que se lleva ahora”.

Marc Giró, editor de Moda de la revista ‘Marie Claire’, agudo analista de tendencias y autor del libro ‘Manual de bones maneres’ (editorial Albi), opina que el Rey viste muy bien. “Esto tiene que ver con saber dónde estás y cuál es tu papel. Él viste de acuerdo con su rango, como un alto diplomático. Los tejidos son de calidad, las combinaciones con las corbatas son acertadas, y además es guapo. Es un hombre con sentido de Estado que logra representar a través de su ropa una imagen de neutralidad, que es lo que se espera de él. Si apareciera vestido a la moda, pensaríamos que se ha vuelto loco. Si va ancho y con la chaqueta un poco larga es porque está más cómodo así, y a mí me parece bien: estoy decididamente a favor de la comodidad”.

La imagen de la monarquía

Por supuesto, según normas no escritas, un Rey no tiene por qué seguir las modas, más que muy ligeramente, para mostrar así un carácter estable y conseguir así que, con el paso del tiempo, su imagen no resulte anticuada (o demasiado arriesgada) al revisar fotografías de archivo. Aquí todo debe calcularse a largo plazo, que es como acostumbran a pensar los monarcas.

Hace muchos siglos que el vestuario de la realeza es una cuestión de Estado y lo que se manifiesta en cada representación ha de ser medido al milímetro. Para ello tiene don Felipe a su ayuda de cámara, el mismo de toda la vida, un hombre de su total confianza que le asiste desde pequeño y le acompaña en sus viajes.

El Rey es muy hábil. Ha conseguido que su presencia sea muy superior a su apariencia

El actual monarca ha pasado más tiempo formándose académicamente y practicando deportes (vela, esquí o squash), o interesándose en la astronomía, una de sus pasiones, que adiestrándose en las mezclas de colores y estampados. Muy al contrario que su excuñado, Jaime de Marichalar, que, a pesar de ser muy criticado en España por sus extravagancias indumentarias, es un auténtico dandy, muy valorado en países como Francia, donde sus looks aparecen constantemente en la web ‘The Sartorialist’. Él fue quien ayudó a la infanta Elena a encontrar su estilo, poniéndola en contacto con modistos como Christian Lacroix.

Según Lola Gavarrón, periodista experta en moda, doctora en Historia y autora de numerosos libros, “el Rey es muy inteligente, muy hábil. Ha conseguido que su presencia sea muy superior a su apariencia; de algún modo logra que no te fijes tanto en la coordinación de elementos como en su porte aristocrático. Creo que ha heredado la habilidad, cultura y prudencia de la madre, y la capacidad de conectar con la gente, la intuición, del padre”.

De padre a hijo

La comparación con su padre es inevitable, aunque no a todo el mundo le agrade entrar en ese tipo de valoraciones en las actuales circunstancias. A Modesto Lomba no le intimida lo más mínimo y su análisis resulta, como siempre, certero: “No cabe duda de que su padre era un hombre más coqueto, con un resultado más jovial: inolvidables aquellos pantalones rojos tan discutidos y la polémica entre defensores y detractores. El rey Juan Carlos era muy hábil incorporando detalles con un toque de extravagancia, por ejemplo al mezclar el estampado de un pañuelo con el de la corbata y la camisa. Esas cosas que hacen tan bien los británicos y que a mí me resultan muy divertidas”.

Juan Carlos junto a su hijo. (Getty)

El príncipe Carlos de Inglaterra es un maestro en ese terreno. Ningún otro miembro de la realeza viste como él, ni siquiera sus hijos, porque Harry va por libre y a Guillermo le ocurre algo muy parecido a lo del rey Felipe: no quiere llamar la atención en absoluto. En general, todos los miembros masculinos de la realeza actual tienden a ello. “Estos señores, los monarcas varones -señala Marc Giró- juegan muy bien sus cartas y consiguen que no nos fijemos en ellos. Para eso están sus esposas, que logran que hablemos constantemente de ellas desviando la atención de la figura del Rey”.

Cuestión de estabilidad

Muy esclarecedor resulta el análisis de Lucía Cordeiro, directora de ACME durante nueve años y actual asesora del programa ‘Emprende Moda’ en Factoría Cultural: “Creo que la prudencia o las libertades estéticas de los monarcas están muy relacionadas con su asentamiento y posición en el país”, comenta Lucía. “La monarquía de Gran Bretaña no está en cuestión. Y cuando la española estaba en su mejor momento, la pareja real vestía con mayor libertad: por ejemplo, la reina Sofía llevaba ropa de, entre otros, Elio Berhanyer y resultaba muy sabia; además eran jóvenes y su imagen suponía un soplo de aire fresco en un ambiente enrarecido. Recuerdo el traje rosa de doña Sofía en la coronación de su marido, en una ceremonia donde todo el mundo vestía de luto por la muerte de Franco, con el que estaba extraordinaria. Y también una foto del rey Juan Carlos, en verano, con camiseta de manga corta, en la que estaba cañón. El Rey emérito era más presumido que su hijo. Cuidaba mucho la elección de los cinturones, el tipo de calzado, los nudos de la corbata…”.

La personalidad del Rey

Lucía Cordeiro opina que, a diferencia de su mujer, Letizia, Felipe VI sí se ha construido una personalidad propia. “Sencillamente, su ropa manifiesta su forma de ser. No le interesa el diseño y esto se percibe también en la decoración de su casa: no le da importancia a la estética, aunque vaya siempre impecablemente vestido y cumpla con la función que le exige su rango. Y hay otro aspecto que señalar, en uniforme de gala se crece.”

Sus sastres: no secretos pero casi

Jaime Gallo, ya fallecido, fue el sastre que vistió a don Felipe durante 40 años. Ahora es su hijo, Fernando Gallo, quien continúa confeccionándolos. Jaime Gallo fue siempre un hombre discreto que no alardeaba de ese privilegio, algo que la Casa Real española valora mucho. “Es muy amable y muy cercano”, fue todo lo que llegó a decir del actual Rey, al que vistió desde niño para los actos públicos, como la lectura de su primer discurso en la celebración de los Premios Príncipe de Asturias cuando tenía 13 años. Por otra parte, sus uniformes militares han estado a cargo de Cecilio Serna desde 1985, cuando le confeccionó su primer uniforme color caqui para ingresar en la Academia Militar de Zaragoza. Ambas sastrerías se muestran muy reacias a hacer declaraciones.

Felipe, en su primer discurso en los Premios Príncipe de Asturias. (EFE)

En el ambiente de la realeza española, ese secretismo es habitual, algo sorprendente comparado con otras casas reales, que reconocen y honran así a sus proveedores. En el Reino Unido, unas 800 empresas son titulares del Royal Warrant, un sello que conceden la reina Isabel II, el príncipe de Edimburgo y el príncipe de Gales, y que resulta una garantía de ventas. Todos ellos –las marcas de moda Hunter, Barbour o Burberry, los coches Bentley, la joyería francesa Cartier, la ginebra Gordons o la marca de té Twinings– pueden lucir en su packaging el escudo real concedido tras un riguroso escrutinio.

Proveedores de la Casa Real

Un caso evidente a este respecto es el de la Camisería Burgos, fundada en 1906, que sirve a la Casa Real desde tiempos de Alfonso XIII y siempre ha contado entre sus clientes con sus sucesivos descendientes: don Juan de Borbón, el rey Juan Carlos y también don Felipe, ya desde su primera comunión.

Carmen Álvarez Olave, nieta de Santiago Olave, el fundador de la sastrería, conserva una antigua foto del escaparate de su tienda en París. “Se ve el sello de Proveedores de la Casa Real. No sé por qué ahora esto no se hace, aunque tampoco se hacía en la época de don Juan Carlos”.

Regalos de Estado

Es sabido que los actuales monarcas recurren a casas de raigambre española cuando tienen que realizar regalos a miembros de otras casas reales o jefes de Estado. Así ocurrió hace poco cuando una comitiva de la Casa Real acudió a la casa de capas más importante de España, Capas Seseña, fundada en 1901, y a cargo de la cual se encuentra ahora Marcos Seseña, bisnieto del fundador, que ha modernizado inteligentemente la imagen de la casa.

Felipe con una capa Seseña junto a Bono. (Revista Tiempo)

“Aquí tengo la ficha, de julio de 2017. La capa era para el duque de Cambridge, no sé qué se celebraría, pero eligieron uno de los modelos más clásicos, el 1901, de color negro con embozo de terciopelo grana. Se ve que William tampoco es muy rompedor con su imagen o que nuestros Reyes quisieron ir a lo seguro. Nosotros no tenemos un contacto directo con ellos o sus asesores, aunque nos compran para realizar regalos oficiales. Sus padres sí fueron clientes en la época de mi padre y Felipe VI tiene una capa Seseña desde los 21 años, cuando ya medía más de 1,90 m”. Y muestra un recorte de prensa en el que aparece José Bono, entonces presidente de Castilla-La Mancha, poniéndole una capa Seseña al entonces Príncipe de Asturias. Se publicó en la revista ‘Tiempo’, en mayo de 1998.

El look deportivo, menos favorecedor

Es en sus apariciones informales donde defrauda el Rey. No porque sea incorrecto, sino por todo lo contrario. “Viste como cualquier pijo madrileño de Puerta de Hierro o del Viso”, sentencia Marc Giró. “Y esto choca especialmente cuando aparece junto a la Reina ese día en que le ha dado por ir rockera con unos vaqueros blancos rotos, por ejemplo”.

Esta es también una opinión generalizada en el mundo de la moda: cuando viste de sport resulta muy previsible. En Mallorca, por ejemplo, usa siempre tonos azules y blancos, que le sientan de maravilla y resaltan el color de sus ojos, pero no hay sorpresas. No se lanza, por ejemplo, a los tostados y, cuando lo hace, no maneja bien las gamas de color, una opción que domina a la perfección el príncipe de Gales, quien, de hecho, no tiene el menor reparo en echarse una manta por el hombro en un gesto espontáneo.

Miguel Muñoz Yusta, director de la Fundación Fernando Castro y profesor de la Universidad Politécnica, celebra su porte aristocrático: “No es solo la altura, sino como se mueve, la posición de hombros y espalda y, sobre todo, su sonrisa. Él es bastante clásico, pero estar sometido a esa presión mediática siempre quita frescura, atrevimiento. A su edad, su padre era más libre, sobre todo cuando vestía de sport y jugaba con la ropa con más sentido del humor”.

25 curiosidades de Felipe VI que no conoces

Felipe VI cumple 50 años Reuters

Parece que de Felipe VI lo sabemos todo, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que el Rey ha intentado siempre ser muy reservado con su vida privada pero de vez en cuando hemos conocido algunos de sus secretos mejor guardados. Repasamos algunas de las curiosidades de Felipe VI que seguro no conocerás:

1. Su nombre completo es Felipe Juan Pablo Alfonso de la Trinidad de Todos los Santos.

2. Su número de DNI es 015

3. Mide 1,97 centímetros y encabeza la lista de los récords Guinness como el Rey más alto del mundo
4. Es el rey más joven de las monarquías europeas

5. Siempre le ha gustado dormir mucho. Cuando era pequeño dicen que tenía cuatro despertadores distintos para no llegar tarde al colegio.

Felipe VI, en 1972. Foto: AFP

6. Su primer acto fue con tres años, en el que apadrinó en Barajas la puesta en servicios de dos hidroaviones Canadair CL-125 comprados para luchar contra los incendios forestales.

7. De pequeño quería ser astrónomo.

8. Habla siete idiomas distintos: alemán, inglés, francés, euskera, catalán, gallego y español.

9. Ha tenido varios motes. Flip, Winston (El rubio más largo) o SAR (Las siglas de Su Alteza Real) son algunos de ellos. Cuando viaja con la Reina de incógnito también utiliza un pseudónimo como el de ´El señor Bob’.

10. Dicen que sus hermanas, Elena y Cristina le llaman ´Napoleón´ y él a su padre ´Patrón´.

11. Antes que Letizia, el príncipe ha tenido cuatro novias oficiales: Victoria Carvajal y Hoyos, Isabel Sartorius Gigi Howardy Eva Sannum.

12. Se sacó la licenciatura de Derecho en 1993 con un notable de media. Fue el primer Heredero a la Corona española con título universitario.

13. Su cicatriz en la barbilla se la hizo con 13 años la caerse de un patín.

14. Como a su madre, le encantan los animales. ´Pinqui´, ´Balú´ y ´Pushkin´ ha sido algunos de sus perros. Ahora como mascota tiene al hijo de ´Pushkin´.

15. Su primer coche fue un Seat Ibiza de color dorado, que se lo regalaron por su mayoría de edad.

Al actual Rey siempre le han apasionado los coches. Foto 1975: AFP

16. Prefiere la cerveza al vino.

17. Los relojes son su complemento favorito. Tiene una gran colección de modelos deportivos de gama alta. Para su boda eligió un Brietling que ronda los 17.000 euros.

18. Le encanta el fútbol y es del Atlético de Madrid.

19. Cuando va al cine, entra cuando la luz de la sala ya está apagada para mayor discreción. Le gustan las películas en versión original.

20. Es fan de Bruce Springsteen y Alejandro Sanz, quien también cumple 50 años este 2018.

21. En 1996 presentó tres programas de televisión sobre naturaleza.

22. Le gusta volar. Incluso ha pilotado caza Eurofighter del Ejército del Aire.

El actual Rey tiene una extensa formación militar y es mando supremo de las Fuerzas Armadas. Foto1986: AFP

23. Los regalos de sus hijas, Leonor y Sofía, los compra él mismo.

24. Conserva muchos amigos de la infancia y en su círculo más cercano están Pablo de Grecia, Isabel Sartorius, Pepe Barroso, Beltrán Gómez Acebo, María Zurita y Haakon de Noruega.

25. En casa habla en inglés, tanto con la familia que ha formado ahora junto a la Reina Letizia, como cuando era pequeño con su madre, la Reina Sofía.

Don Felipe domina el inglés y lo habla con su familia. Foto: Cordon Press Compartir en Twitter Compartir en Facebook

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Cuanto mide Felipe VI

Cuanto mide Felipe VI, altura y edad

¿Quieres saber cuanto mide Felipe VI? Es el presente rey de España, título por el que ostenta la jefatura del Estado y el mando supremo de las Fuerzas Armadas.
Fue proclamado frente a las Cortes Generales el diecinueve de junio de dos mil catorce, tras la abdicación de su padre, el rey Juan Carlos I, conforme con la ley orgánica por la que se hace eficaz la abdicación de la Corona, sancionada ceremoniosamente el día precedente por su precursor en el Palacio Real de la villa de Madrid y publicada la madrugada del diecinueve en el Folleto Oficial del Estado.7

Está casado con Letizia Ortiz, reina consorte, con la que tiene 2 hijas: la princesa de Asturias, Leonor, y la infanta Sofía.
El Rey Felipe VI es poliglota, habla con fluidez desde la niñez 4 lenguas: Castellano, inglés, francés y catalán

Habiendo conseguido un título de Diplomado en Derecho en mil novecientos noventa y tres y de posgrado en mil novecientos noventa y cinco, se transforma en el primer rey de España en la historia en tener semejantes estudios universitarios siendo el primero en la línea de sucesión al Trono de España.

El 1 de noviembre de dos mil tres anunció su compromiso marital con la cronista asturiana Letizia Ortiz Rocasolano. La boda se festejó el veintidos de mayo de dos mil cuatro en la Catedral de la Almudena de la villa de Madrid. Hay que destacar que a la boda asistieron jefes de Estado de diferentes unas partes del planeta, tal como personajes públicos de España y el extranjero; entre los asistentes se hallaban los reyes de Noruega, Suecia y Dinamarca; Carlos, Príncipe de Gales, la reina Noor de Jordania, la princesa Carolina de Mónaco, el vocalista de ópera Plácido Domingo, el astronauta Pedro Duque, el expresidente de Suráfrica Nelson Mandela y el premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa. Todo un elenco de invitados de altura.
Te contamos ya su estatura, Felipe VI mide 1,97 metros de altura.

Edad de Felipe VI

Nacido en Madrid el 30 de enero de 1968, Felipe VI tiene 52 años de edad.

Palabras del Rey en los Premios Ortega y Gasset 2016. 40 Aniversario de @elpais_espana https://t.co/PmIWIuubJA pic.twitter.com/GzwLctcVZ2

— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) 5 de mayo de 2016

https://dondeycuanto.com/cuanto-mide-felipe-vi-edad/https://dondeycuanto.com/wp-content/uploads/2016/05/cuanto-mide-felipe-VI.jpg https://dondeycuanto.com/wp-content/uploads/2016/05/cuanto-mide-felipe-VI-150×150.jpg2016-05-06T10:10:43+01:00 dondeycuanto.comCuanto mideCuanto mide Felipe VI, altura y edad¿Quieres saber cuanto mide Felipe VI? Es el presente rey de España, título por el que ostenta la jefatura del Estado y el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Fue proclamado frente a las Cortes Generales el diecinueve de junio de dos mil catorce,…dondeycuanto.com [email protected] de famosos y Citas previas

¿Cuánto puede valer la corona del rey de España?

Este jueves viviremos la proclamación de un nuevo rey en España, Felipe VI, hijo de Don Juan Carlos I de España, y uno de los objetos que mayor admiración genera es la corona del rey de España. Un símbolo de la monarquía que estos días volveremos a ver, pero ¿cuánto puede llegar a valer?

La corona real es uno de los símbolos de la monarquía española y actualmente pertenece a la colección de Patrimonio Nacional. Este objeto fue creado en 1775 y debe ir acompañado del cetro, una joya que puede datar del siglo XVI como un regalo de Rodolfo II a Felipe II rey de España, y proveniente de Viena, o del siglo XVII como regalo de origen ruso a Carlos II.

Desde el reinado de Isabel II ya no se realiza la colocación de la corona real y tan solo se usa de forma simbólica.

La corona que lucirá el día de su proclamación Felipe VI,confeccionada por el platero real Fernando Velasco, tiene un coste de fabricación de aproximadamente 6.000 euros según Jesús Ángel Ruiz, vicepresidente de la Asociación Española de Tasadores de Alhajas (AETA). Este importe resulta tras analizar los materiales empleados como la plata sobredorada. Aunque hay informes que tasan económicamente este artículo en menos de 1.500 euros.

Pero el precio que alcanzaría en una subasta sería mucho mayor puesto que hay que añadir el valor por ser un símbolo de España, el platero que confeccionó la corona, la antigüedad y diversos parámetros que emplean las casas de subastas. Estimando el incremento que estas variables pueden tener sobre el valor económico, estaríamos ante una situación bien diferente en la que este objeto podría alcanzar, como precio de salida en una subasta, 100.000 euros, aunque como bien matiza Ruiz, el valor final en subasta puede ser mucho mayor, e incluso es habitual que este valor pueda llegar a multiplicarse puesto que es una pieza única y su valor histórico es incalculable.

Como curiosidades hay que mencionar que el tamaño de la corona es mucho mayor de lo normal puesto que no está hecha para ser «ceñida» sino como un símbolo de la proclamación y no para que el rey sea coronado. El cetro mide 68 centímetros y está recubierto de una filigrana y esmaltes verde azulados. La última vez que la corona y el cetro fueron vistos en público fue el 19 de enero de 1980, durante el funeral de estado por la llegada de los restos del rey Alfonso XIII y tan solo los vemos juntos en la proclamación y jura del nuevo monarca o en las ceremonias fúnebres.

16 de Julio de 2018 – 09:06 CEST by hola.com

La agenda de Meghan Markle está haciendo cada vez más evidente su debilidad por la inspiración brobet. Pero tras su imagen sofisticada y las decisiones estilísticas adaptadas -en mayor o menor medida al protocolo de la Casa Real Británica- Meghan también ha repetido algunos trucos de estilista. ¿Quizá consejos de su amiga, la canadiense Jessica Mulroney, quien le ha echado una mano en numerosas ocasiones a la hora de vestir? Analizando todas sus apariciones, lo cierto es que la duquesa de Sussex ha incorporado a su vestidor algunas claves que también comparte con otras royals como la reina Letizia o la duquesa de Cambridge. Entre otras, las que además de estilizar su figura, logran que la diferencia de altura entre ella y el Príncipe Harry apenas se note. Según reveló el fotógrafo inglés de celebridades Glenn Gratton a Daily Mail, las parejas con una diferencia considerable de altura tienden a parecer descompensadas en las fotografías. En su caso, Harry mide 185 centímetros, mientras que su esposa, 167. Por tanto, la moda también juega en este sentido favor de la ex actriz.

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Stilettos sí pero en tonos neutros

Desde sus primeras apariciones públicas, Meghan se ha identificado con un modelo de zapato de tacón muy concreto, el stiletto, conocido por tener un tacón que al menos mide diez centímetros. Además, gracias a su diseño universal consigue que la pierna se alargue gracias a la punta, lo que explica por qué es una de las elecciones recurrentes de la Duquesa. Aunque los dos colores que más utiliza en calzado son el negro y el nude, es este último el que logra el efecto óptico de piernas más estilizadas. Un beneficio que conocen desde Ivanka Trump a Doña Letizia.

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Falda lápiz por debajo de la rodilla

Las faldas lápiz a la que tan acostumbradas nos tiene la antigua protagonista de Suits, no son una elección dejada al azar. El corte midi de este tipo de faldas crea una silueta alargada que consigue hacerle parecer más alta. Otro de sus trucos consiste en elegir prendas del mismo color, tanto para la parte de arriba como para la de abajo. Esta tendencia, conocida como ‘monocolor’, evita los cortes de la cintura, lo que estira la silueta, especialmente si se utilizan para ello colores oscuros.

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Trajes que destacan la cintura

Sus conjuntos en clave working girl de chaqueta de traje y pantalón también son pensados al milímetro. La americana a la altura de la cintura, combinada con unos pantalones de talle alto, es otra de las opciones que consigue estilizar las piernas, y hacerlas visualmente más largas, al ganar parte del tronco. Además la cintura marcada también consigue alargar el torso. Cuando la duquesa de Sussex elige pantalones, procura llevarlos con el dobladillo a la altura del tobillo ya que enseñar el empeine también es algo que consigue alargar la figura.

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Ausencia de volumen y looks monocolor

El estilo sobrio sin grandes artificios, por el que se decanta Meghan en sus apariciones públicas, tiene una explicación. Tanto los estampados grandes como los volúmenes en las prendas acortan visualmente la estatura. Vestir prendas planas sin prácticamente volumen, que siguen las formas de la silueta sin resultar demasiado ceñidas, es una opción que evita restar centímetros. Los vestidos o conjuntos de dos piezas cuyo diseño es de líneas sencillas extiende la silueta.

El plan que estaría siguiendo Meghan Markle para bajar de peso tras las críticas

Apenas han pasado dos meses desde que Meghan Markle dio a luz a su primer hijo, Archie, y ya enfrenta una fuerte presión para bajar de peso.

En las pocas apariciones públicas que ha tenido la Duquesa de Sussex, sus detractores han recurrido a Twitter para criticar que aún no haya recuperado su delgada figura, sin embargo, y por fortuna, también han surgido aquellos que aplauden que se haya dedicado a cuidar y disfrutar a su bebé sin obsesionarse con adelgazar.

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La gente la ha defendido con mensajes como “Qué refrescante es ver que Meghan Markle ha aceptado su cuerpo post-bebé y no tiene prisa para recuperar el cuerpo que tenía antes de la maternidad”.

Como se puede ver, Meghan Markle aún no recupera su peso. (Max Mumby/Indigo/Getty Images)

Sin embargo, se especula que ya sigue un plan para volver poco a poco a la normalidad. Desde que entró a formar parte de la Familia Real Británica no ha hablado acerca de sus hábitos alimenticios; sin embargo, cuando solamente era la actriz de Suits sí dijo en qué consistía su dieta y se cree que podría seguirla ahora que ya no está embarazada.

Meghan Markle contó hace unos años al sitio web The New Potato en qué consistía un típico menú:

Desayuno: Batido de vainilla desintoxicante mezclado con moras azules de Ontario; otras opciones: huevos sobre pan tostado y aguacate. Lunch: Ensalada Niçoise con queso de cabra marca Grey Owl, pan y una copa de vino rosado (por aquello de la amamantada creemos que esto lo ha dejado afuera). Cena: Mariscos, pasta y un Negroni (a base de ginebra, Campari y un vermut rojo, que pensamos, también lo ha dejado afuera.

La duquesa de Sussex ha estado concentrada en su hijo Archie. (Getty Images)

En otra entrevista, ahora con la revista Good Housekeeping, Meghan Markle habló del tipo de alimentos que siempre compra cuando va al supermercado. Entre otros, está la leche de almendras o de otro tipo de semillas; hummus, zanahorias (porque le encantaban y a su perro Bogart también), jugo verde, budín de chía.

Alimentos que Meghan Markle tiene prohibido comer

Los medios británicos echan humo a cuenta de la nueva novia del príncipe Harry. Se trata de Meghan Markle, una actriz que actualmente protagoniza la serie sobre abogados Suits. Belleza y saber estar no le falta, incluso ha colaborado con causas benéficas, lo cual es un gran punto a su favor si algún día entra en la familia real británica. Pero los tabloides ingleses, a los que tanto les gusta la polémica, han buscado todas las cosas por las que Meghan Markle podría no ser la candidata ideal para llevar al príncipe al altar.

Para empezar, es americana, de Los Ángeles concretamente. Además, está divorciada, y por si fuera poco, es mestiza: su madre es afroamericana mientras que su padre es de ascendencia holandesa e irlandesa. Todas ellas son características que parecen no gustar a la prensa. Otra característica en su contra es que tiene tres años más que el príncipe y que ha filmado escenas subidas de tono (igual que cualquier actriz).

Invitamos a los medios británicos que no tengan en cuenta esas cosas que no son en absoluto relevantes y se fijen en todas las cosas por las que sí nos gusta. Su estilo es muy similar al de Kate Middleton: elegante, pero siempre discreto. Además, tiene una web de lifestyle, The Tig, que es todo un descubrimiento ¡la chica nos ha salido bloguera! La web tiene interesantes artículos de recetas, viajes, moda y belleza.

Desde luego, a lo largo de su carrera ha demostrado que es una chica trabajadora, con interés por estudiar Diplomacia Internacional, a la que no asustaría el peso de exponerse a la luz pública. Los tiempos están cambiando y los príncipes también eligen chicas «normales». Ya veremos lo que da de sí esta relación, porque aún es pronto para conjeturas y para ir buscando pamela para la boda. De momento, a su estilo (que es lo que nos importa en Trendencias), le damos un 10.

Foto | Gtres

En Trendencias | Kate Middleton se apunta a la tendencia it del invierno: los abrigos con estampado de cuadros

¡Qué guapo está el rey Felipe! Analizamos la evolución de su estilo

27/08/2019 05:00

El armario del rey Felipe VI podría describirse como ‘rigurosamente protocolario’ a la par que clásico. Mocasines, corbatas que cromáticamente representan la importancia del evento y barba que viene y va, o más bien que iba y venía porque desde 2015 el Rey no se quita la barba.

Con una estatura de 1,97 cm, la figura de Felipe VI bien podría competir con la de un modelo profesional, sin embargo las exigencias laborales del monarca no le permiten lucir palmito con la misma libertad que un top model… Aunque, cuando llega la temporada estival, Felipe no duda ni un segundo en lucir pierna, algo que no ha cambiado desde que le conocemos.

El rey Felipe VI en sus veranos de 2002, 2010 y 2019. (Cordon Press / Getty)

Las bermudas, siempre cómodas, llenas de bolsillos y de color caqui, beis o azul oscuro, son su uniforme veraniego. Cada vez que llega el momento de desembarcar en Palma, el Rey recurre a ellas como un básico infalible. ¿Cómo combinarlos para el éxito? Muy sencillo, con un polo.

Hace un par de temporadas, la fiebre polo se apoderó de la moda y todo buen fashionista se hizo con un ejemplar de esta prenda popularizada por René Lacoste. Felipe VI les ganó a todos porque jamás desterró de su armario el polo, encargado de mantener su rango tanto en tierra como en agua.

El rey Felipe en el verano de 2005 y en el de 2012. (Getty / Cordon Press)

Al sumarle una americana, el polo se convierte en la prenda informal perfecta para acudir a un acto no protocolario como la visita al hospital Quirón de Pozuelo de Alarcón para ver a su padre, el rey emérito don Juan Carlos. Para esta ocasión, Felipe optó por un polo negro acompañado de una americana mil rayas en gris y blanco, que volvió a lucir al día siguiente, combinándola con una camisa rosa.

De este modo, el monarca consiguió un look informal y algo más atrevido (y veraniego) de lo habitual. Nota importante, las rayas son su otro estampado estrella. Desde trajes de raya diplomática hasta camisas y corbatas, sin olvidar la mencionada americana… Felipe no nos deja a cuadros, nos deja a rayas.

El rey Felipe VI visitando al rey don Juan Carlos este verano. (Getty)

Cada verano, el Rey saca a pasear otra de sus prendas preferidas por su comodidad y ¿qué hay más cómodo que un buen calzado? Los náuticos son sus zapatos para todo y Felipe VI puede presumir de poseer una amplia colección en la que varían los colores y materiales… Porque, sí, hay un náutico para cada evento.

Sin embargo, en su armario de verano también hay hueco para las alpargatas o incluso las menorquinas, ambos calzados típicamente veraniegos y con la seña ‘made in Spain’ que suele acompañar a las prendas que Felipe viste… Eso sí, siempre luce este tipo de calzado cuando se encuentra a bordo de un barco, para las veladas en palacio y demás actos, los ‘cap toe bals’, los mocasines y los zapatos Oxford sustituyen a los náuticos y derbys.

En su juventud era habitual ver al Rey con camisas de manga corta, costumbre que ha ido modificando. En la actualidad, y cuando el acto lo permite, podemos ver a Felipe con la camisa ligeramente remangada a la altura de una manga tres cuartos. Amigo como es de desabrocharse, desde jovencito Felipe comenzó a liberar algunos de los botones de sus camisas. Encontramos fotografías del Felipe más sexy con hasta tres botones desabrochados y pelo en pecho incluido, en la etapa en la que el supuesto romance con Eva Sannum acaparaba todas las miradas.

El Rey en 2002 y 2012. (Getty / Cordon Press)

Superado el momento más ‘sexy’ y tras anunciar su compromiso con doña Letizia, Felipe comenzó a vestir looks más acordes a la etiqueta y sus tres botones liberados se convirtieron en dos en el día a día y cero cuando el traje imperaba.

Llegamos así a la versión de Felipe más formal y en traje. Si durante su juventud más ‘teen’ sus camisas eran casi siempre rosas y las combinada con corbatas estampadas, logrando outfits muy alegres, después de su compromiso y posterior boda, Felipe hizo de la camisa azul su arma infalible. Un uniforme en toda regla.

El rey Felipe en el verano de 2017 y el de 2019. (Getty / Cordon Press)

Puede que el hecho de que el color resalte el tono de sus ojos le facilitara la vida a la hora de elegir el look cada mañana cuando era más joven y que esa sea la excusa de que, a día de hoy, siga optando por el color azul de forma recurrente.

Sus corbatas preferidas, utilizadas a modo de indicador de rango del acto, suelen ser azules, aunque en su cromática expresividad también hay espacio para el rojo o el morado. Por ejemplo, cuando acude a ver los partidos del Atlético de Madrid, equipo del que es seguidor, siempre lleva una corbata roja… ¿Casualidad? No lo parece.

En los eventos de marcado carácter nacional como los relacionados con el Instituto Cervantes o premio nacionales, el monarca también apuesta por la corbata roja. Y es que hay quienes utilizan sus prendas para indicar su estado de ánimo, igual que histriónicos personajes de ficción como Sheldon Copper en ‘Big Bang Theory’.

El Rey y su inseparable corbata azul. (Getty / Cordon Press)

Sin embargo, y sin lugar a dudas, el mejor outfit del monarca, el que más le favorece, es el uniforme. Superada ya la leyenda urbana de que el uniforme aporta atractivo a prácticamente cualquiera que lo lleve, el agradecido físico de Felipe VI se adapta al uniforme que sea, capitán general del Ejército de Tierra, Aire, de la Armada…

El rey Felipe con uniforme, en la boda de Haakon de Noruega del brazo de su madre, la reina Sofía, frente a una imagen de 2014. (Getty)

Otra característica de agradecer es el largo de su pantalón, que siempre lleva bien arreglado, a diferencia de los pantalones casual. El Rey, fiel a sus pantalones de corte recto, parece no dar con la longitud exacta de la prenda y sus bajos siempre parecen demasiado largos, arrugándose al contacto con los zapatos… ¿Será cosa de la modista real o es que Felipe VI es todo un visionario y la próxima tendencia serán los pantalones XXL?

Felipe VI, los mejores estilismos del Rey de España

El rey Felipe VI este mismo mes durante un acto oficial en el Palacio Real.

Aunque el último mes no ha sido fácil para la Casa Real, tras la pérdida de la infanta Pilar, el rey Felipe VI está hoy de celebración. El Rey cumple este jueves 30 de enero 52 años (muy bien llevados). Una ocasión ideal para hablar más a fondo del armario de nuestro monarca.

Además de las portadas y titulares que ocupa la reina Letizia, bien merece la pena fijarse en el estilo que luce el Rey. Un análisis que suele dejarse de lado, aunque es uno de los mejores embajadores de la moda masculina. Un patrón clásico, quizás en ocasiones demasiado, que combina a la perfección en eventos formales y diarios.

Felipe VI, ejemplo internacional

Don Felipe, entonces príncipe, en Londres durante su visita oficial en 2011.

Los medios de comunicación de todo el mundo destacan siempre a Felipe VI como uno de los miembros más elegantes de la monarquía. Sus rivales directos en estas cuestiones no llegan a su altura. Literalmente, si tenemos en cuenta los casi dos metros de don Felipe. Una altura que le coronó (de nuevo literalmente, como sucedió en 2013) como el Rey más alto según el libro Guinness de los Récords. Carlos Felipe de Suecia, Haakon de Noruega, Felipe de Bélgica, Kyril de Bulgaria o los hermanos Guillermo y Enrique de Inglaterra se quedan detrás del hijo de Juan Carlos I.

Siempre sin tener en cuenta al príncipe Felipe de Edimburgo y a su hijo Carlos de Inglaterra. Porque, aunque nos pese por Felipe VI, los dos Windsor están por encima del bien y del mal en cuestión de moda masculina. Arriesgados, elegantes y únicos; son los auténticos dandis de la realeza.

«Siempre está increíblemente bien vestido»

El Rey durante su reciente (y bovina) visita a Asturias. Una foto de lo más divertida.

Volviendo a nuestro Rey, la prensa especializada en moda también ha sabido apreciar su intachable forma de vestir. La revista Esquire destacó que «Siempre está increíblemente bien vestido». Además quisieron, valorar que «su estilo tranquilo, conservador, es tan válido como unos vaqueros».

Además del mérito del propio Felipe VI y sus asesores, no se debe olvidar a los maestros de la costura que le visten. Un reconocimiento a las sastrerías que generación tras generación mantienen su pasión por el buen patronaje y la calidad de los tejidos. Un ejemplo de ello es la de Jaime Gallo.

«La más alta calidad a nivel mundial»

La tienda, original de 1938, se dedica a la Alta Sastrería artesanal. «Nuestro taller nos permite ofrecer la más alta calidad a nivel mundial. Utilizando siempre tejidos de las mejores marcas internacionales». Jaime, su creador (que falleció en 2015), fue premiado con el Dedal de Oro por su labor en el mundo de la moda.

Una pasión por los trajes que Felipe VI también traslada a los eventos de noche y ceremonias de gala. Sin embargo, cuando más destaca el Rey es en su faceta informal. Una perfecta combinación entre clase y neutralidad sin caer en lo añejo. Alejamos la lupa de las creaciones que luce la reina Letizia para centrarnos en su marido. Repasamos algunos de los estilismos más destacados del monarca en los últimos años. Él no es un icono de moda, pero le sienta todo igual de bien.

Felipe VI, ¿cómo viste nuestro Rey?

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Las claves del estilo de Felipe VI

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